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Salmo 103

David llama a su alma a bendecir y honrar a Dios por sus muchos beneficios. En pocas oraciones, David enumera algunos de estos beneficios, incluyendo el perdón de pecados, sanidad física y espiritual, rescate de la destrucción, coronación con favor y misericordia, y saciación con bienestar. David concluye reconociendo a Dios como justo y recto hacia todos.

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Salmo 103

David llama a su alma a bendecir y honrar a Dios por sus muchos beneficios. En pocas oraciones, David enumera algunos de estos beneficios, incluyendo el perdón de pecados, sanidad física y espiritual, rescate de la destrucción, coronación con favor y misericordia, y saciación con bienestar. David concluye reconociendo a Dios como justo y recto hacia todos.

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SALMO 103 – BENDICE AL SEÑO, OH

ALMA MÍA
Este Salmo está simplemente llamado,  Un Salmo de David. No conocemos las circunstancias en las que
fue escrito, pero dado que David era un hombre que conoció la gracia y la liberación de Dios en muchas
ocasiones, pudo haber sido en muchas ocasiones de su vida.
“Deberíamos de atribuirlo a sus años tardíos cuando tenía un mayor sentido de la importancia del
perdón, debido al conocimiento más agudo del pecado, que en sus días de juventud. Su claro sentido de la
fragilidad de la vida indica que está en sus años más débiles, como también lo hace la totalidad de su
adoración.”  (Charles Spurgeon)
“Es tal vez la más perfecta canción de adoración pura que puede ser encontrada en la biblia… A través
de los siglos ha sido cantada por corazones agradecidos, y hoy en día es tan fresca y tan llena de belleza
como al principio.” (G. Campbell Morgan)

A. Razones para bendecir y honrar a Dios.


1. (1-2) Bendiciendo a Dios por todos sus beneficios.
Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
a. Bendice: David no trataba de decir esto en el sentido cuando alguien superior bendice al
inferior. Dios es infinitamente más grande que cualquier hombre, y en este sentido ningún
hombre podría jamás bendecir a Dios. David dijo esto en el sentido de bendecir y honrar a Dios
cuando sus criaturas lo adoran y le agradecen apropiadamente.
b. Bendice, alma mía, a Jehová: David llamó a su alma a bendecir a Jehová. Era como si David
mirará su alma y entendiera que no estaba adorando a Dios lo suficiente. Él llamó a
su alma para que lo hiciera aún más.
i. David entendió que la verdadera adoración era algo que venía de lo profundo del alma. No se
trata solo de una expresión externa, sino también algo real desde el alma. “la música del Alma
es el alma misma de la música” (Spurgeon).

ii. “Dejen que otros murmuren, pero ustedes bendigan. Dejen que otros se bendigan a sí mismo
y a sus ídolos, pero ustedes bendigan al Señor. Dejen que otros tan solo usen sus lenguas,
pero yo clamaré, ‘bendice alma mía a Jehová.’” (Spurgeon)

c. Y bendiga todo mi ser su santo nombre: David también entendió que la adoración tiene que ver
más con lo interno; tiene que ser dada tan completamente como sea posible. Él quería que todo
su ser adorara a Dios.
i. Nosotros constantemente adoramos y bendecimos a Dios solo con la mitad de nuestro
corazón y la mitad de nuestras fuerzas – ¡Incluso con menos! David llamaba a todo de él (todo
su ser) para dar honor y alabanza a Dios.
ii. Todo mi ser: “Que gran reprensión para mucho de lo que pasa por alabanza y adoración en
nuestras asambleas. Venimos a la iglesia, pero dejamos nuestras mentes en casa.
Escuchamos acerca de la gracia de Dios, pero nuestros corazones han sido endurecidos por un
espíritu crítico quejumbroso.” (Boice)

iii. “El cantante se dirige a sí mismo. Él se da cuenta de que tiene poder sobre sí mismo, que él
es capaz de dar o de retener aquello que le pertenece a Dios.” (Morgan)
iv. “El harpa de David no estaba más desentonada que su corazón, el cual aquí está en el tono
correcto, para que poder hacer la mejor melodía para el Señor. La música es dulce, pero el
colocar las notas en el tono correcto no lo es; de la misma manera es difícil afinar nuestros
corazones, sin embargo debe de ser hecho, y hecho apropiadamente, como aquí.” (Trapp)

v. “El gran valor de estas palabras de apertura es que nos muestran que la adoración no es
involuntaria o automática. Se requiere de la coordinación de todo nuestro poder… El santuario
no es un lugar de descanso, un lugar de relajación. Deberíamos de entrar en él con todos los
poderes del carácter sujetados, acomodados y dedicados. Para que podamos dar un servicio
de adoración apropiado y aceptable.” (Morgan)

vi. Bendiga su santo nombre: “Solo un hombre santo se puede deleitar en las cosas santas. La
santidad es el terror de los impíos; ellos aman el pecado y lo llaman libertad, sin embargo a la
santidad la llaman esclavitud. Si somos santos debemos de bendecir a Dios por su santidad.”
(Spurgeon)
d. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios: En el patrón de la poesía
hebrea, David usa la repetición para crear un énfasis. Después añade una idea importante —
que esta adoración y honra a Dios le debe de ser dada por razones lógicas, no sobre las bases
de simple emoción o excitación. Hay verdaderos beneficios que han sido dados por Dios a su
pueblo, y estos no deben de olvidarlos. En su lugar, ellos deben de hacer memoria de esas
cosas y usarlas como una razón para adorar.

i. 2 Crónicas 32:25 describe a un hombre que se olvidó de los beneficios que Dios le había
dado, al menos por un tiempo: Pere Ezequías no actúa de acuerdo al favor que le había sido
mostrado, porque su corazón se enalteció; por lo tanto la ira estaba sobre él, sobre Judá y
sobre Jerusalén.

ii. “La acción de gracias no puede ser sincera y de corazón, a menos que un hombre la tenga
impresa sobre su mente, en el momento, un rápido recuerdo de los ‘beneficios’ recibidos.”
(Horne)

iii. “La alabanza es la respuesta a la admiración que sentimos por Jehová, mientras
reflexionamos en lo que el Señor ha hecho por su pueblo a través de la historia de la redención,
por la creación, la comunidad, y por uno mismo.” (VanGemeren)

iv. “Él tomó unas cuantas perlas selectas del cofre del amor divino, las colocó en el hilo de la
memoria, y las coloco en el cuello de la gratitud.” (Spurgeon)

2. (3-5) Bendiciendo al Dios que redime.


Él es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.
a. Él es quien perdona todas tus iniquidades: Uno de los grandes beneficios mencionados en los
versículos previos es el perdón de todos nuestros pecados. Cuando la magnitud de nuestros
pecados y la grandeza de la justicia de Dios son entendidas, este perdón es una asombrosa
razón para alabar y honrar a Dios.
i. Significativamente, este es el beneficio que es mencionado primero. En la mente de David, la
cosa más importante era el tener el perdón de los pecados, siendo incluso más importante que
la sanidad del cuerpo.

ii. “La profunda conciencia del pecado, que era uno de los objetivos que la ley buscaba evocar,
subraya la alabanza del salmista; y aquel que no siente que ninguna bendición podía venir del
cielo, a menos que el perdón limpiara el camino para ellos, aún tiene que aprender la más
profunda música del arrepentimiento.” (Maclaren)

b. El que sana todas tus dolencias: Otro gran beneficio es la importancia que Dios le da a nuestro
cuerpo. Él nos trae sanidad en esta vida a través de lo natural, lo científico, y lo milagroso. Él
promete una sanidad final para todo su pueblo en la era que ha de venir.
i. La mayoría si no es que todos los comentaristas entienden estas dolencias como de
naturaleza espiritual. Horne describe este pensamiento: “¿Qué es el orgullo, sino locura? ¿Qué
es la lujuria, sino lepra? ¿Qué es la pereza, sino una parálisis? Tal vez haya enfermedades
espirituales similares a todas las corporales.” Aunque es cierto que el pecado y sus efectos
debe de ser sanado en nosotros, es más probable ver estas dolencias como en el cuerpo
primeramente, y en el alma a través de una analogía espiritual.

ii. “Algunos sugieren que David está hablando de enfermedades espirituales, tal y como la
carga del pecado. Pero no es eso. Yo creo que él realmente está hablando de enfermedades.
Él está diciendo que cuando sanamos, como normalmente lo hacemos, es Dios quien lo hizo. Él
es el que sana el cuerpo al igual que sana el alma. Por lo tanto, tal salud como la que hemos
recibido es sin duda un regalo de Dios. Dios debe de ser alabado por ello.” (Boice)

c. El que rescata del hoyo tu vida: Muchos conocen la poderosa sensación de ser rescatados por
Dios de una destrucción segura. Hay muchas calamidades de las cuales los hijos de Dios son
protegidos, ya sea que ellos se den cuenta de ellas o no.
i. El que rescata: “Preservación de la destrucción. lawgh haggoel, redención de por vida por el
pariente; posiblemente esperando, en el espíritu de la profecía, de aquel que habría de tomar
parte de nuestra carne y sangre, para que pudiera tener el derecho de redimir nuestras almas
de la muerte al morir en nuestro lugar.” (Clarke)
d. El que te corona de favores y misericordias: La grandeza de Dios se extiende más allá de
simplemente librarnos de nuestro pecado, de nuestras enfermedades o problemas. Sino que
también nos da un sentido positivo; somos coronados con su gran amor y misericordia.
e. El que sacia de bien tu boca: El resultado del trabajo de Dios, tanto en aquello de lo que nos
ha salvado y a lo que nos ha salvado, es el de traer una verdadera satisfacción a nuestra vida.
Esto es diferente de un simple placer o entretenimiento; Dios quiere darnos una verdadera
satisfacción para nuestra vida saciándonos de bien. Esta satisfacción se convierte en una fuente
de fuerza y energía para su pueblo (De modo que te rejuvenezcas como el águila).

i. “Es Dios quien nos da ‘el bien’ de este mundo, y quien de la misma manera nos da un apetito
y el gusto para disfrutarlo.” (Horne)

ii. El que sacia: “Ningún hombre se llena de satisfacción sino solamente un creyente, y
solamente Dios mismo puede satisfacerlo. Muchos en el mundo están llenos, pero ninguno está
satisfecho.” (Spurgeon)
iii. De modo que te rejuvenezcas como el águila: “la segunda línea no está implicando (como los
apostrofes de la rsv sugieren, y algunos comentaristas antiguos creían) que las águilas tenían el
poder de rejuvenecer; sino que Dios nos rejuvenece para ser ‘jóvenes y fuertes como las
águilas’ (pbv) —la misma imagen optimista, de fuerza sin fin que Isaías 40:30 utiliza.” (Kidner)
3. (6-7) Bendiciendo al Dios justo.
Jehová es el que hace justicia
Y derecho a todos los que padecen violencia.
Sus caminos notificó a Moisés,
Y a los hijos de Israel sus obras.
a. Jehová es el que hace justicia y el derecho: En la sección anterior David describe la grandeza
de Dios en su trabajo con el individuo. Sin embargo Dios también muestra su gran derecho y
justicia a la sociedad.

i. “Nuestras propias obligaciones naturales no deben de absorber nuestra canción; también


debemos de magnificar al Señor por su bondad hacia los demás.” (Spurgeon)

b. Sus caminos notificó: Otro aspecto de la grandeza de Dios es su auto revelación. Dios podría
estar satisfecho con ocultarse, sin embargo el decidió notificar sus caminos y sus obras.

4. (8-10) Bendiciendo al Dios de misericordia.


Misericordioso y clemente es Jehová;
Lento para la ira, y grande en misericordia.
No contenderá para siempre,
Ni para siempre guardará el enojo.
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,
Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
a. Misericordioso y clemente es Jehová: En las líneas anteriores David describe la justicia y la
rectitud de Dios. Esos aspectos del carácter de Dios son verdaderos, pero también lo son su
misericordia y su gracia. Su ira viene, pero lentamente y después de que
mucha misericordia haya sido mostrada.

i. “Todo el mundo prueba su misericordia general, aquellos que toman parte del evangelio
prueban su misericordia individual, los santos viven por su misericordia salvadora, son
preservados por la misericordia que los sostiene, son motivados por su misericordia
consoladora, y entrarán en el cielo por su misericordia infinita y eterna.” (Spurgeon)

b. Grande en misericordia: El sentido es que David está citando de la revelación misma de


jehová a Moisés en Éxodo 34: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la
ira, y grande en misericordia y verdad (Éxodo 34:6).
i. No contenderá para siempre: “Estos términos tan humanos apuntan al contraste entre la
generosidad de Dios y la pesada mano de la ira del hombre, quien ama continuar con sus
contiendas (chide [contiendas] se traduce de un término muy usado para las disputas,
especialmente legales) y alimentar sus agravios.” (Kidner)
c. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades: David conocía la lenta ira y la
abundante misericordia de Dios personalmente. Él sabía que sus pecados (y los pecados de su
pueblo) merecían un juicio o disciplina mucho más grande que la que había recibido.

i. “Nosotros debemos de buscar adorar a Dios por lo que no hizo tanto como por lo que ha
hecho por nosotros; incluso los lados negativos merecen nuestra adoración de gratitud.”
(Spurgeon)

ii. “¿Por qué es que Dios no lidia con nosotros después de nuestro pecado? ¿Acaso no es
porque Él ya ha lidiado con otro por ellos? Otro que tomó nuestros pecados sobre sí mismo.”
(Baker, citado en Spurgeon)
5. (11-12) La grandeza del misericordioso perdón de Dios
Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
Cuanto está lejos el oriente del occidente,
Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
a. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra: Esta es una descripción de la abundante
misericordia de Dios mencionada en el Salmo 103:8. La distancia de la tierra a los cielos mide
la grandeza de su misericordia sobre los que le temen. Por instinto, constantemente pensamos
que la misericordia de Dios como menor de lo que realmente es.

i. Había tres conceptos del cielo en el antiguo mundo bíblico. El primer cielo es el cielo azul, la
atmosfera con su sol. El segundo cielo es el cielo nocturno, las estrellas y las constelaciones. El
tercer cielo es el lugar donde Dios mora y tiene su trono. Es interesante el preguntarse cuál de
los tres conceptos de cielo era el que David tenía en mente cuando hizo esta maravillosa
afirmación.

b. Cuanto está lejos el oriente del occidente: Esta es una descripción del gran perdón hecho por
Dios mencionado en el Salmo 103:10. No tenemos idea si David conocía la forma de la tierra,
pero el espíritu santo quien lo inspiró a escribir esto lo sabía, y la naturaleza de la tierra y
nuestra manera de describir las direcciones hacen de esta afirmación algo aún más
sorprendente.
i. Esto es mucho más grande que decir tan lejos como está el norte del sur, hizo alejar de
nosotros nuestras rebeliones. Si tú viajas al norte en un globo, tan pronto como llegues al polo
norte empezarías a viajar hacia el sur. Pero si viajas al oriente, continuaras viajando al oriente
para siempre. Dada la verdadera forma de la tierra, el oriente y occidente nunca se encontrarán
— y esto demuestra ¡Que tan lejos Dios se ha llevado el pecado de nosotros!

ii. “De la misma manera que el oriente y el occidente nunca se podrán encontrar, sino que se
encontrarán para siempre a la misma distancia el uno del otro, así nuestros pecados y su
castigo decretado han sido removidos a una distancia eterna por su misericordia.” (Clarke)

iii. “En este día Dios nos ama, y nos amará para siempre. Él nos ama infinitamente, y Él no nos
podría amar más que eso incluso si nunca hubiéramos caído.” (Spurgeon)

6. (13-14) Bendiciendo a Dios quien muestra gran simpatía.


Como el padre se compadece de los hijos,
Se compadece Jehová de los que le temen
Porque él conoce nuestra condición;
Se acuerda de que somos polvo.
a. Se compadece Jehová de los que le temen: David continúa describiendo la abundante
misericordia y bondad de Dios. De la manera en que un buen padre se preocupa por e
incluso se compadece de los hijos en su fragilidad y debilidad, así se compadece Jehová de los que
le temen.

i. Nosotros pensamos en un padre amoroso lidiando con sus agotadores hijos. ÉL no pide de
ellos más de lo que son capaces de lograr, sino que con cuidado tomo en consideración sus
debilidades. Él los conforta y mide sus expectaciones de acuerdo a su sabiduría y compasión.

ii. Spurgeon considera las muchas maneras en las que Dios se compadece de sus hijos:

· Él se compadece de nuestra ignorancia infantil


· Él se compadece de nuestra debilidad infantil

· Él se compadece de nuestra torpeza infantil

· Él se compadece de nuestra desobediencia infantil

· Él se compadece de nuestras infantiles caídas y tropiezos

· Él se compadece del dolor de sus hijos

· Él se compadece del niño cuando ha sido herido por otro

· Él se compadece del temor de sus niños

iii. “Ya que se encuentra en el tiempo presente, y carga la idea de continuidad: en este mismo
momento él se está compadeciendo de los que le temen. Aunque él conoce que tus dificultades
obrarán para tu propio bien, aun así Él se compadece de ti. Aunque Él sabe que hay pecado en
ti, el cual, probablemente, haya requerido de dura disciplina y estas siendo santificado, con todo
Él se compadece de ti. Aunque Él puede escuchar la música del cielo, las canciones y cantos
que vendrán de tus presentes aflicciones, Él aun así se compadece de tu dolor y quejidos.”
(Spurgeon)

iv. “Puede que nos perdamos en medio de la amplitud de lo elevado, y amplio del cielo, pero
este emblema de su amor paternal va directamente a nuestros corazones. ¡Un Dios que se
compadece! ¿Qué más podemos pedir?” (Maclaren)

v. La reacción sabía ante esto es, ¡Temer al Señor! ¿Qué mejor es estar del lado de su
misericordia y compasión que del lado de su ira y de su justo juicio?

b. Porque él conoce nuestra condición: La misericordia y compasión que Dios tiene hacía los que
le temen tiene su fuente en su conocimiento y entendimiento de nuestra inherente debilidad e
impermanencia, de nuestra transitoriedad.

i. “La palabra traducida como ‘condición’ es literalmente ‘formación’ o ‘moldeado’, y viene de la


misma raíz que el verbo empleado en Génesis 2:7 para describir la creación del hombre.
‘Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra.’ Es también utilizada para las
acciones del alfarero al moldear el barro. {Isaías 29:16, etc.} Por lo tanto, en la siguiente
clausula, ‘polvo’ lleva a alusión de Génesis, y la idea general que conlleva es la de fragilidad.”
(Maclaren)

ii. “La consideración del estado débil y perecedero del hombre pesa en el todo poderoso, y
prevalece en Él el deseo de perdonar a su creatura.” (Horne)

iii. “En todos sus manejos hacia nosotros Él considera la fragilidad de nuestra naturaleza,
nuestra incapacidad de superar nuestra circunstancia, la fuerza y la sutileza de la tentación, y la
segura participación (hasta que nuestro corazón sea renovado) que el tentador tiene en
nosotros.” (Clarke)

iv. Esta compasión y consideración solamente se hace mayor a la luz de la encarnación. Dios


mismo agregó humanidad a su deidad y experimentó nuestra condición y nuestra débil condición
de polvo. Lo que sea que Él conociera antes por observación, Él decidió conocerlo por
experiencia.

B. El contraste que muestra la grandeza de Dios.


1. (15-18) El contraste entre la temporalidad del hombre y la permanencia de
Dios.
El hombre, como la hierba son sus días;
Florece como la flor del campo,
Que pasó el viento por ella, y pereció,
Y su lugar no la conocerá más.
Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen,
Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
Sobre los que guardan su pacto,
Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
a. El hombre, como la hierba son sus días: David se expande en sus pensamientos acerca de la
débil condición del hombre y de su naturaleza como polvo. La humanidad es tan
transitoria como la hierba y como la flor del campo que florece un día y se marchita al siguiente.
Cuando la flor se ha ido, virtualmente no queda nada — y su lugar no la conocerá más.
i. “Como la flor del campo; Que está más expuesta al viento y a otras violencias que las flores de
los jardines, que son protegidas por el arte y el cuidado del jardinero.” (Poole)

ii. “La flor que se marchitó en Adán, florece de nuevo en Cristo, para no volver a marchitarse
nunca más.” (Horne)

b. Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad: Esto es cierto sobre la
misericordia de Dios y sobre Dios mismo, la fuente de su misericordia. Su hesed — amor del
pacto, su leal consideración — permanece desde todas las eras hasta todas las eras. Sobre los
que le temen caen los beneficios de esta misericordia eterna, al igual que sobre los hijos de los
hijos.

i. “El amor de Dios no se altera con nuestras alteraciones, ni cambia con nuestros cambios.
¿Acaso el amor de una madre fluctúa de acuerdo a la actitud de su bebe enfermo?” (Meyer)

ii. “Nunca ha existido un momento en el que Él no te amara, su misericordia es eterna; ni


existirá un momento en que te ame menos — es igual por la eternidad.” (Meyer)

c. Sobre los que guardan su pacto: Estas promesas de amor y misericordia eterna son dadas con
condiciones. Las promesas son hechas para los que le temen, para aquellos que guardan su
pacto, y para aquellos que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.

i. “Tales restricciones son a menudo agregadas, de manera general para para derribar las
presuntuosas esperanzas de los hombres impíos, y de forma particular para amonestar a los
israelitas a no depender demasiado de los privilegios de sus padres, o del pacto hecho con
ellos, ni a esperar ningún beneficio por él, sino solo bajo la condición de continuar en el pacto
con Dios.” (Poole)

2. (19) El contraste entre Jehová y toda la creación.


Jehová estableció en los cielos su trono,
Y su reino domina sobre todos.
a. Jehová estableció en los cielos su trono: David celebra el reino asegurado de Dios en el cielo.
Dios está entronado en los cielos, más allá de los problemas y de la corrupción de la tierra.
Está establecido, y nunca será removido.
b. Y su reino domina sobre todos: Hay un contraste eterno entre el gobernador y los gobernados.
No hay ningún aspecto del universo que no esté bajo su reino.
i. “Cuando Melancthon estaba extremadamente solícito acerca de los asuntos de la iglesia de
sus días, Lutero lo amonestaría con los siguientes términos, Monendus est Philippzzs ut desinat
esse rector mundi, No dejemos que ningún Felipe se haga a sí mismo por más tiempo
gobernador del mundo.” (Clarkson, citado en Spurgeon)

3. (20-22) El contraste entre Dios y sus ángeles.


Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles,
Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,
Obedeciendo a la voz de su precepto.
Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos,
Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras,
En todos los lugares de su señorío.
Bendice, alma mía, a Jehová.
a. Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles: David empieza el salmo diciéndole a su propia alma
que bendiga al Señor, pero él sabía que la alabanza y el honor dados a Dios debían de ser más
allá de lo que él era capaz de dar. Debía de extenderse hasta los ángeles, y David
valientemente también les dice bendecid a Jehová.
b. Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra: Los ángeles son fuertes y obedientes, pero
incluso ellos deben de bendecid a Jehová, de darle gloria y honor.
c. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos: Los ángeles también conforman sus ejércitos,
Su ejército celestial que está bajo su mando y el de aquellos que hacéis su voluntad. Como
soldados de Dios, ellos deben de darle el honor y la alabanza que se merece.
d. Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras: David extiende el llamado de honrar y alabar a
Dios más allá de los ángeles a todas las obras de Dios, en todos los lugares de su señorío.
i. Todas sus obras: “Su canción no es un solo, ya que toda la creación está cantando — o va a
cantar — con él; pero su voz, como todas las demás, tienen su propia parte que agregar, sus
propios ‘beneficios’ (2ff) que celebrar, y su propio acceso (cf. Sal. 5:3) al atento oído de Dios.”
(Kidner)

ii. “El hombre es algo pequeño, aun así, colocando sus manos sobre las teclas del universo, ¡Él
lo despierta en truenos de adoración! El hombre redimido es la voz de la naturaleza, el
sacerdote en el templo de la creación, el primer cantante en el coro universal.” (Spurgeon)

iii. “El ‘yo’ de las experiencias personales se mezclan en el ‘nosotros’ en la comunidad social,
esto culmina en el ‘todos’ de la conciencia universal.” (Morgan)

e. Bendice, alma mía, a Jehová: David termina el Salmo de la misma manera en que lo comenzó,
con un llamado a su alma para bendecir a Dios, dándole el honor y la alabanza que merece.
Después de las muchas razones dadas en el Salmo 103, David tiene más razones
para bendecir a Jehová al final del Salmo.
Xxxxxxxx

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