Introducción a Cooke sobre Wagner
Introducción a Cooke sobre Wagner
Transcripción:
Aitor Izaguirre Ansa,
2004 2
Edición, elaboración de
índices y diagramas:
Lucas Reccitelli
De entre todas las grandes composiciones musicales, “El Anillo del Nibelungo” es con diferencia CD 1
la más extensa. La interpretación sucesiva de las 4 partes independientes que la integran duraría 75:30
1-1
unas 15 horas. Para dotar de unidad a esta inmensa estructura, Wagner escribió su partitura
3:41
valiéndose de una serie de temas recurrentes, cada uno de los cuales guarda relación con algún
elemento del drama, que aparecen desarrollados unidos siempre a ese elemento a lo largo de la
obra.
Estos temas o “motivos conductores”, el nombre con el que se los conoce, no son simplemente
etiquetas identificativas. La partitura no es tampoco un conjunto de retales, confeccionada
simplemente mediante la introducción de cada motivo en el momento adecuado de la acción
escénica. El propio Wagner describió estos temas como “momentos melódicos de sentimiento”.
Escribiendo previamente sobre cuáles eran sus intenciones dijo: “La orquesta convertirá estos
momentos melódicos en una especie de guía emocional a lo largo de la estructura laberíntica del
Drama”. En realidad los motivos de Wagner tienen un significado fundamentalmente psicológico,
y su partitura es un continuo desarrollo sinfónico de los mismos, reflejando el continuo desarrollo
psicológico de la acción escénica.
Un análisis exhaustivo de “El Anillo” sería, por consiguiente, una tarea ingente. Ello supondría
tener que clarificar las implicaciones psicológicas de todos los motivos, y examinar cómo va
cambiando su significado a lo largo de su extenso y complejo desarrollo. No obstante, se puede
ayudar a comprender y disfrutar la obra simplemente estableciendo la identidad de todos los
motivos realmente importantes e indicando cuáles son los símbolos dramáticos inmediatos que
representan. Esto es justamente lo único que pretende hacer esta introducción.
Los motivos se asocian con 4 tipos diferentes de símbolos dramáticos: personajes, objetos, hechos
y emociones. Un ejemplo de motivo que representa a un personaje es la severa fanfarria que
introduce a Hunding en el primer acto de “La Valkiria”.
1
Ejemplos musicales a cargo de Sir Georg Solti dirigiendo a la Filarmónica de Viena. Traducción de los textos
de Cooke: Miguel Llul. Narrador en castellano: Luis Ignacio González. Decca 0028947303824 (2 CDs)
2
Recuperado de [Link]
-Del-Nibelungo-De-Diverdi. Último acceso: mayo de 2019.
SOBRE LA TIPOGRAFÍA: La tipografía Reforma usada en este documento fue diseñada por Alejandro Lo Celso y programada por
Guido Ferreyra como parte de un encargo de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, a la fundición PampaType.
Licencia Creative Commons CC BY-ND 4.0.
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Ejemplo 1. Hunding.
Un ejemplo de motivo que representa un objeto es el genial tema que se asocia con las manzanas
de oro de Freia. Se introduce en la segunda escena de “El Oro del Rhin”. Lo canta Fafner cuando le
explica a Fasolt el valor de las manzanas.
Un ejemplo de motivo que representa un hecho es la figura breve y agitada en las maderas y que
sigue a la amenaza de violencia que profiere Alberich contra las Hijas del Rhin en la primera escena
de “El Oro del Rhin”.
Un ejemplo de motivo que representa una emoción es la figura repetida y furiosa en la orquesta
que describe la cólera de Sigfrido durante el primer acto de “Sigfrido”.
Estos ejemplos son sólo cuatro de los innumerables motivos de “El Anillo”. Pero en el centro de
esta diversidad hay una sencilla unidad, prácticamente todos los motivos surgen de unos pocos
motivos básicos. Cada uno de ellos representa uno de los símbolos centrales del Drama y genera
otra serie de motivos, mediante un proceso de transformación, para representar distintos aspectos
del símbolo central del que se trate. De este modo podemos abrirnos paso a través de la selva de
motivos de “El Anillo” agrupándolos en esas diferentes familias. Podemos empezar repasando uno
por uno los motivos básicos, siguiendo el rastro de la familia de motivos que generan a lo largo de
“El Anillo”, antes de continuar con el resto de los motivos básicos.
Es símbolo fundamental en “El Anillo” es el mundo de la Naturaleza, de la que todo surge y a la 1-2
que todo regresa. Y el motivo básico que Wagner utiliza para esta fuente suprema de la existencia 4:56
es un elemento fundamental de la música: el acorde mayor. Este acorde, desplegado
melódicamente por las trompas en forma de arpegio mayor ascendente, forma el misterioso motivo
de la Naturaleza con que da comienzo toda la obra.
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Ejemplo 5. Motivo original de la Naturaleza.
Esta es la forma original del motivo de la Naturaleza. Pronto experimenta una sencilla
transformación melódica, convirtiéndose en un tema ondulante y tranquilo, tocado por la cuerda,
y el resultado es lo que podría llamarse la forma definitiva del motivo de la Naturaleza, puesto que
esta será la forma con la que reaparecerá a lo largo de toda la obra.
La siguiente transformación se produce cuando esta forma definitiva del motivo de la Naturaleza
empieza a sonar al doble de su velocidad, y al hacerlo se convierte en un nuevo motivo: el motivo
del río Rhin.
Ejemplo 7. El Rhin.
Continuando con la familia de motivos que se originan a partir del motivo básico de la Naturaleza,
hemos de pasar ahora a la cuarta escena de “El Oro del Rhin” para la siguiente transformación.
Aquí, el motivo de la Naturaleza, al pasar del modo Mayor al Menor y de un fluido compás de 6/8
a uno lento de 4/4, se convierte en el sombrío motivo de Erda, la Diosa de la Tierra.
Ejemplo 8. Erda.
Hasta aquí, las transformaciones del motivo de la Naturaleza han sido sencillas, pero la siguiente
es más radical: el motivo se invierte, dando lugar a su contrario. Cuando Erda empieza a advertir a
Wotan del fin que les aguarda a los Dioses, la orquesta la acompaña con su propio motivo, que
como acabamos de oír, no es más que una sencilla transformación del motivo de la Naturaleza.
Pero cuando Erda llega al momento crucial, la orquesta cambia su motivo ascendente por otro
descendente. El motivo de la vida y el crecimiento se convierte en el de la descomposición y la
muerte. Escuchemos el pasaje completo. La orquesta expone dos veces el motivo ascendente de
Erda seguido de su inversión, el motivo descendente del ocaso de los Dioses.
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Ejemplo 9. Erda / El ocaso de los Dioses.
La cuerda acompaña aquí a la voz de Erda muy suavemente, insinuando únicamente la mortalidad
de los Dioses. Podemos oír lo que sucede con más claridad si escuchamos el acompañamiento
tocado sólo por la cuerda. Primero el motivo ascendente de Erda y después, inmediatamente, su
inversión, el motivo descendente de el ocaso de los Dioses.
Este motivo descendente, misterioso, evanescente, al igual que muchos otros, reaparece en
muchos momentos de “El Anillo”. Naturalmente, está muy presente en la parte final de la obra, “El
Ocaso de los Dioses”, e introduce, como no podía ser de otra manera, la escena final, cuando
Brunhilda se dispone a realizar las acciones decisivas que provocarán el fin de los Dioses.
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Ejemplo 11. El ocaso de los Dioses en la ópera homónima.
Y aquí tenemos el balanceante motivo del Fresno del Mundo cuando se introduce para acompañar
a Wotan en el primer acto de “Sigfrido”. Escuchen a la orquesta.
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Este motivo del Fresno del Mundo, que guarda una estrecha similitud con el motivo de Erda,
reaparece en “El Ocaso de los Dioses” cuando Wotan decide talar el árbol de la vida y conseguir de
este modo leña para quemar el Walhalla. El motivo domina la escena de las Nornas, las hijas de
Erda, que están desconcertadas ante esta acción fatal de Wotan.
Después de la introducción del motivo del Fresno del Mundo en el primer acto de “Sigfrido”, la
siguiente transformación del motivo de la Naturaleza se produce en el segundo acto, cuando
Sigfrido se encuentra en el bosque. Wagner utiliza una versión muy lenta, sombría y en modo
Menor, similar al motivo de Erda, y le superpone una figuración lenta y suavemente oscilante de la
cuerda. El resultado es lo que podría llamarse la versión en estado embrionario del motivo de los
Murmullos del Bosque.
Esta versión en estado embrionario del motivo de los Murmullos del Bosque empieza pronto a
desarrollar libremente la figuración oscilante, dejando de lado la base del motivo original de la
Naturaleza.
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Ejemplo 16. Murmullos del Bosque (definitivo).
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Oro del Rhin”, aunque apenas puede considerarse un motivo en sentido estricto, ya que no vuelve
a reaparecer.
Y este es el motivo de la Espada, tal y como reaparece en el tercer acto de “Sigfrido”, cuando Sigfrido
utiliza la Espada para romper el peto de acero de Brunhilda, que se encuentra durmiendo.
Con esto completamos la familia de motivos desarrollados a partir del motivo de la Naturaleza,
bien sea a partir de su forma definitiva y extensa, o de su forma original arpegiada.
Una segunda familia, mucho más reducida, está estrechamente asociada con la anterior: la familia 1-5
pentatónica de las voces de la Naturaleza. La primera expresión vocal en “El Anillo” de las voces de 2:38
la Naturaleza es la de la primera hija del Rhin, Woglinde, y su tema pentatónico ascendente y
descendente es el motivo con el que se asocia a las Hijas del Rhin.
El motivo de las Hijas del Rhin se acelera y se transforma ligeramente para producir el motivo del
Pájaro del Bosque en el segundo acto de Sigfrido. El Pájaro del Bosque es, evidentemente, primo
carnal de las Hijas del Rhin.
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Ejemplo 23. El Pájaro del Bosque.
El Pájaro del Bosque, al contrario que las Hijas del Rhin, no aparece representado por un sólo
motivo, sino también con otros temas, cada uno de los cuales se asemeja al canto de un pájaro. El
más importante es una frase que se asocia de manera especial con el mensaje del Pájaro del Bosque
a Sigfrido en relación con la durmiente Brunhilda.
Hay otro motivo que pertenece a esta pequeña familia, el de la durmiente Brunhilda en el tercer
acto de “La Valkiria”. Brunhilda, en su sueño mágico, no es probablemente una voz de la
Naturaleza, pero sí es una fuerza latente e inspiradora de la Naturaleza, y el motivo de la
durmiente Brunhilda es una variante rítmica de las cinco notas iniciales de los motivos de las Hijas
de Rhin y del Pájaro del Bosque. Escuchemos a modo de recordatorio el inicio del motivo de las
Hijas de Rhin.
Y esta es la variante rítmica de las cinco primeras notas de ese motivo, que es el motivo de la
durmiente Brunhilda.
Hasta aquí en lo relativo a la Naturaleza. De este fondo proporcionado por la Naturaleza, 1-6
sobresalen las acciones humanas que constituyen el drama, y las intenciones que se esconden tras 8:05
los diversos tipos de acción están representados en la escena por varios símbolos centrales: el
Anillo de Alberich, la Lanza de Wotan, la Espada de Sigfrido, y otros. Pero anterior a todos ellos es
el Oro con el que Alberich se hace el Anillo y que sirve de desencadenante de todo el drama.
En sí mismo es sólo un símbolo de las potencialidades misteriosas que se encuentran latentes
en la Naturaleza, y, como hemos oído, su motivo pertenece a la familia del motivo de la Naturaleza.
Pero los efectos que surgen de la plasmación de las potencialidades del oro se representan por
medio de una familia diferente de motivos, y el motivo básico aquí, y el que genera los restantes,
es la destacada idea musical del alegre trío en modo Mayor que cantan las Hijas del Rhin en la
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primera escena de “El Oro del Rhin”, la canción con la que celebran la gloria del oro en su entorno
natural. Es su grito de “¡Rheingold!, ¡Rheingold!, ¡Heiajaheia!, ¡Heiajaheia!”.
Antes de que examinemos las múltiples transformaciones del motivo de la alegría por el oro de las
hijas del Rhin, hemos de mencionar que se repite varias veces de manera muy parecida a esta forma
original. Casi al final de “El Oro del Rhin” se modifica armónicamente y se desarrolla
melódicamente para formar el lamento por el oro de las Hijas del Rhin, después de que les haya
sido robado.
En esta versión, el motivo reaparece en varias ocasiones. En el segundo acto de “Sigfrido”, por
ejemplo, suena en las trompas cuando Sigfrido sale de la cueva de Fafner cogiendo el Anillo, y
mientras lo contempla se pregunta para qué podría servirle. Las trompas nos recuerdan que
pertenece en última instancia a las Hijas del Rhin. Escuchemos la música en el momento en el que
Alberich hace su observación final y se va.
Estas son simples reapariciones sencillas del motivo básico de la alegría por el oro de las Hijas del
Rhin, pero las dos partes principales del motivo se transforman constantemente en nuevos
motivos, representando los desgraciados resultados de la plasmación de las potencialidades del
oro. Podríamos empezar con la segunda de estas dos partes, el grito de “¡Heiajaheia!, ¡Heiajaheia!”.
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En la segunda escena de “El Oro del Rhin”, Loge canta una versión oscura y en modo Menor de
este tema cuando cuenta cómo se le quejaron las Hijas del Rhin por el robo del oro por parte de
Alberich.
Esto empieza a sonar ya de un modo parecido al motivo de los Nibelungos en la próxima escena, y
Loge lleva la transformación un paso más allá cuando repite la música que acabamos de oir para
describir cómo los Nibelungos están trabajando ya con el oro.
Esta versión en estado embrionario que utiliza Loge del motivo de los Nibelungos se hace realidad
en el interludio orquestal que nos conduce a la siguiente escena. Aquí surge el verdadero motivo
de los Nibelungos en su forma definitiva, junto al sonido de sus martillos.
Así pues la alegría de las Hijas del Rhin por la potencialidad del oro se ha transformado en el
sufrimiento de los Nibelungos mientras trabajan con el oro, tanto musical como dramáticamente.
Y el motivo básico completo de la alegría por el oro de las Hijas del Rhin se transforma de manera
muy similar para producir otro nuevo motivo. Loge es otra vez el agente de esta transformación en
la segunda escena de “El Oro del Rhin”, su sombría versión en modo Menor de la segunda parte
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¡Heiajaheia! al narrar la queja de las Hijas del Rhin está acompañada por el motivo completo
de la Alegría por el oro de las Hijas del Rhin. Escuchemos un recordatorio de este motivo.
Ejemplo 26. (Repetición) La Alegría por el oro de las Hijas del Rhin.
Y aquí, interpretado sólo por la orquesta, está el acompañamiento a la narración de Loge de la queja
de las Hijas del Rhin.
Ejemplo 33. La Alegría por el oro de las Hijas del Rhin (versión de Loge).
Esta versión en modo Menor de la Alegría por el oro de las Hijas del Rhin se ralentiza aún más y se
transforma armónicamente para producir el funesto motivo del Poder del Anillo. Este aparece en
las escenas tercera y cuarta de “El Oro del Rhin” cuando Alberich utiliza el Anillo para obligar a los
Nibelungos a que hagan su voluntad.
Aquí la Alegría por el oro de las Hijas del Rhin se ha convertido en el placer sádico de Alberich al
empuñar el Anillo todo poderoso que se ha forjado con el metal. Hay otro motivo que se genera a
partir del motivo básico de la Alegría por el oro de las Hijas del Rhin, y este también se asocia con
los desgraciados resultados de la explotación del oro. El punto de partida es aquí la primera parte
del motivo, el grito de “¡Rheingold!”, que vamos a escuchar de nuevo a modo de recordatorio.
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Ejemplo 35. “Rheingold”.
Una versión sombría y en modo Menor de esta frase repetida se asocia con la Servidumbre de los
Nibelungos en la tercera escena de “El Oro del Rhin”.
Esta vez la alegría de las Hijas de Rhin por la potencialidad del oro se ha convertido en la esclavitud
del Nibelungo respecto al Anillo que ha sido forjado con el oro. Más tarde este motivo de la
Servidumbre se serena y adopta una forma más relajada que se asocia especialmente con Mime en
el primer acto de “Sigfrido”.
Con ello llegamos al final de la sombría familia de motivos generados por el brillante motivo básico
de la Alegría por el oro de las Hijas del Rhin.
La causa del deterioro del oro, desde inspiración engendradora de vida hasta causa de sufrimiento 1-7
y muerte, es por supuesto el Anillo de poder absoluto que Alberich se hace con el oro y que utiliza 3:41
para tan diabólico fin. El anillo de Alberich es un símbolo central del drama, uno de los dos símbolos
centrales del poder, y por ello tiene su propio motivo básico que se introduce en la primera escena
de “El Oro del Rhin”, y que más tarde genera toda una familia de motivos.
La primera forma del motivo del Anillo, aún en estado embrionario, es la línea vocal ondulante de
la Hija del Rhin Welgunde, en modo Mayor, cuando le dice a Alberich que aquel que pueda hacerse
un anillo con el oro podrá dominar el mundo.
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Ejemplo 39. El Anillo (en estado embrionario).
Cuando Alberich reflexiona sobre las palabras de Welgunde, la orquesta repite su línea vocal, y
luego él canta una versión más tensa de esa línea en modo Menor, en un soliloquio sobre la
posibilidad del poder absoluto.
Esta es casi la forma definitiva del siniestro motivo del anillo, y pronto surge con claridad en los
clarinetes y en las trompas al final del interludio orquestal que da paso a la siguiente escena.
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Ejemplo 41. El Anillo (definitivo).
El motivo del Anillo es la forma melódica de un acorde, del mismo modo que lo es también el
motivo de la Naturaleza, pero mientras que las notas del motivo de la Naturaleza conforman un
acorde Mayor las del motivo del anillo constituyen una compleja disonancia cromática en modo
Menor formada por terceras superpuestas. Podemos oír la siniestra base armónica del motivo del
Anillo gracias a una ilustración sonora especial: el motivo tocado por los instrumentos de madera
con todas las notas sostenidas y manteniendo su sonido como un acorde.
Esta ilustración especial nos ayuda a rastrear la evolución de dos importantes motivos que
pertenecen a la familia del Anillo. Primero, el motivo de las maquinaciones que se asocia
principalmente con los esfuerzos de los Nibelungos para hacerse con la posesión del Anillo. Se
trata de una especie de tentativa por trazar el perfil de la armonía del anillo. Esto puede apreciarse
gracias a otra ilustración especial. Aquí está el motivo del anillo interpretado en pizzicato por los
violoncellos, con dos fagotes manteniendo la tercera superior, y después descendiendo a la tercera
inferior.
El perfil que trazan los fagotes de la armonía del motivo del Anillo en esta ilustración especial es el
motivo de las Maquinaciones, tal y como aparece definitivamente al comienzo de “Sigfrido”,
asociado a las intrigas de Mime.
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La otra transformación de la siniestra armonía del motivo del Anillo es el motivo del 1-8
Resentimiento, que se introduce en la cuarta escena de “El Oro del Rhin” para acompañar las 3:50
primeras y amargas observaciones de Alberich cuando es liberado después de que Wotan le haya
robado el Anillo. Otra ilustración especial aclarará todo esto. Este es el motivo del Anillo
interpretado por los clarinetes dejando sonar al final como un acorde las tres notas centrales de su
base armónica.
Esta tríada disminuida que se encuentra en el centro de la siniestra base armónica del motivo del
Anillo es el punto de partida del motivo sincopado del Resentimiento.
Hay otro efecto importante de la base armónica del motivo del Anillo que debe mencionarse. No
se trata aquí de generar un nuevo motivo, sino de generar una nueva forma de uno ya existente. El
motivo ya existente es el del Poder del Anillo, asociado con Alberich en “El Oro del Rhin” y
posteriormente. Lo oiremos de nuevo a modo de recordatorio.
Cuando este motivo se vincula a Hagen en “El Ocaso de los Dioses” adopta una forma armónica
ligeramente modificada. Ahora empieza con una acre disonancia.
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Ejemplo 47. El Poder del Anillo (forma de Hagen).
La disonancia con que se abre esta forma del motivo es, sencillamente, la base armónica completa
del motivo del Anillo. Nos la recordará nuestra primera ilustración especial.
Como puede oírse, esta es la disonancia exacta con la que comienza el motivo del poder del anillo
en la forma vinculada con Hagen.
La disonancia con la que comienza esta forma del motivo es omnipresente en “El Ocaso de los
Dioses”, y genera un nuevo motivo en el segundo acto. Actúa de punto de partida del feroz tema
conocido como el motivo del Asesinato, que se oye en la orquesta cuando Alberich instiga a
Hagen para que mate a Sigfrido y recupere el Anillo.
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Ejemplo 48. Asesinato.
Así pues, esta disonancia impregna “El Ocaso de los Dioses” creando una atmósfera de disolución
progresiva. Wagner hizo que la siniestra armonía del motivo del Anillo fuera apoderándose cada
vez más de la estructura de la partitura para reflejar el hecho de que el símbolo siniestro del Anillo
va apoderándose cada vez más de la estructura del drama.
Varios motivos que representan determinados aspectos del símbolo del anillo son generados por 1-9
la melodía del motivo del Anillo. Tres de ellos proceden de las cuatro notas descendentes que 2:52
constituyen su primera parte. El más importante es el motivo que se asocia con la maldición que
Alberich atribuye al Anillo en la cuarta escena de “El Oro del Rhin”, después de que Wotan se lo
haya robado. Estas son las cuatro primeras notas descendentes del motivo del anillo.
Los otros dos motivos generados por las cuatro primeras notas del motivo del Anillo son el de los
Derechos de Hunding, en “La Valkiria”, y la Promesa de expiación, en “El Ocaso de los Dioses”.
Hunding, aunque ignore la existencia del Anillo, ejerce despiadadamente el poder que aquel
simboliza, y por lo que respecta a la Promesa de expiación que forma parte del juramento de la
hermandad de sangre que han realizado Sigfrido y Gunther, el significado que adopta aquí la forma
del motivo del anillo es el de una trágica ironía. Mediante el juramento Sigfrido se pone por
completo a merced de Hagen, quien lo utiliza como pretexto para asesinarlo y tomar posesión del
anillo. Ambos motivos son transformaciones directas de las cuatro primeras notas del motivo del
anillo, que escucharemos ahora de nuevo.
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Ejemplo 49. (Repetición) El Anillo (cuatro primeras notas).
Oigamos ahora el rígido motivo de los Derechos de Hunding, introducido vocalmente por el propio
Hunding con las palabras: “Sagrado es mi hogar, sagrada sea para ti mi casa”.
Dos motivos más se desarrollan a partir de la segunda parte del motivo del Anillo, sus tres últimas 1-10
notas ascendentes. Ambos se introducen en la tercera escena de “El Oro del Rhin”. El primero es 7:26
el del tesoro escondido que aparece cuando Alberich le habla a Wotan del tesoro, y como lo
utilizará para convertirse en el amo del mundo. El segundo es el del dragón, que se introduce
cuando Alberich se transforma en una enorme serpiente, aparentemente para demostrar los
poderes del Tarnhelm, pero en realidad para advertir a Wotan y a Loge de su poder para custodiar
el anillo y el tesoro. Ambos motivos están construidos a partir de repeticiones de la tercera
ascendente con la que concluye el motivo del anillo, una nota más alta cada vez, y ambos son
confiados a las tubas para sugerir la existencia de un mal monstruoso ascendiendo desde las
profundidades para envolver el mundo.
Este es, de nuevo, el motivo del anillo a modo de recordatorio.
Las tres últimas notas del motivo del anillo, repetidas una y otra vez por las tubas, generan el
motivo del tesoro. Escuchémoslo tal y como reaparece definitivamente en el preludio de “Sigfrido”,
con el motivo de la servidumbre repitiéndose por encima de él.
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Ejemplo 53. El tesoro.
El motivo del dragón es un desarrollo bastante más libre de las tres últimas notas del motivo del
anillo, pero que consiste de nuevo en repeticiones en las tubas de una frase que se mueve en el
marco de una tercera, cada repetición una nota más alta que la anterior.
El motivo del dragón adopta posteriormente una forma ligeramente diferente en la tuba sola, para
representar a Fafner en el segundo acto de “Sigfrido”, cuando ya se ha transformado en dragón para
proteger el anillo y el tesoro.
Este es el último de la sombría familia de motivos generados por el motivo básico del poder del
anillo. Pero existe además una brillante transformación del motivo del anillo, la primera y más
sencilla de todas. Surge poco después de que el motivo adopte su forma definitiva en el interludio
orquestal que sirve para pasar de la primera escena de “El Oro del Rhin” a la segunda escena.
Posteriormente, el recién establecido motivo del anillo empieza a adoptar una forma menos
adversa y su siniestra base armónica pasa a ser mucho más jovial cuando suena en las trompas.
Inmediatamente después, justo al principio de la segunda escena, el motivo del anillo modifica algo
más su base armónica con sencillas armonías en modo Mayor, y al hacerlo se transforma en el
majestuoso motivo, confiado a los metales, que va a asociarse con el castillo de Wotan, el Walhalla.
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La similitud melódica entre el motivo del Walhalla y el del anillo confirman la casi coincidencia de
los objetivos que persiguen a la postre Alberich y Wotan: el poder absoluto en ambos casos. Y el
contraste armónico entre ellos expresa el carácter mucho más noble de la concepción del poder
absoluto que tiene Wotan si se compara con la de Alberich. Pero la frase que acabamos de oir es
sólo la primera parte del motivo del Walhalla, aunque sea la más importante.
Hay otras partes que volverán a aparecer de forma independiente. Dos de ellas llegan poco después
de la primera, una frase descendente repetida y una serie de acordes alternantes.
La parte final del motivo del Walhalla, una especie de resumen de la nobleza de su carácter, no se
introduce hasta la conclusión de la invocación que Wotan le dirige al propio Walhalla. Aparece en
la trompeta con las palabras: “Noble, espléndida fortaleza”.
Podemos oir esta parte final del motivo del Walhalla con más claridad escuchándola interpretada
únicamente por la orquesta.
Esta parte final del motivo del Walhalla aparece también con frecuencia de forma independiente.
Tiene la costumbre de unirse a los finales de otros motivos como una cadencia. Por ejemplo cuando
Wotan concibe la idea de la espada en la cuarta escena de “El Oro del Rhin”, corona el motivo de
la espada en la trompeta con el efecto de imprimir un sello de majestuosidad a la nueva concepción.
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Ejemplo 61. La espada con el Walhalla (parte final)
Aunque el motivo completo del Walhalla y sus diversas partes reaparecen a lo largo de toda la
obra, el motivo no genera familia alguna. Esto es así porque el castillo de Wotan es sólo un símbolo
estático de su poder, y no un símbolo dinámico del instrumento de su poder, como sucede con el
anillo de Alberich. El instrumento del poder de Wotan es su lanza. Éste es el otro símbolo central
de poder en el drama, y tiene su propio motivo básico, que sí que genera una familia completa de
motivos.
El motivo básico asociado con la lanza se ha denominado siempre el motivo del trato o del pacto, 1-11
porque el poder de Wotan reside en el trato jurado sobre la lanza y grabado en su superficie. Pero 5:20
estos tratos, que son de hecho las leyes por medio de las cuales Wotan gobierna el mundo, se
mantienen sólo por su voluntad, y esto es lo que representa el poder de la lanza. La lanza de Wotan
es el símbolo de su voluntad encaminada hacia una dominación legítima y controlada del mundo,
del mismo modo que el anillo de Alberich es el símbolo de su voluntad encaminada hacia una
dominación ilegítima e incontrolada del mundo. Así pues, el motivo básico del poder que se asocia
con la lanza debería adoptar el nombre del propio símbolo, de la misma manera que el motivo
básico del poder asociado con el anillo se denomina el motivo del anillo.
El motivo de la lanza es una rígida escala Menor descendente que aparece por primera vez en la
segunda escena de “El Oro del Rhin”. Entra suavemente en los bajos cuando Fricka le recuerda a
Wotan que deberá cumplir su pacto con los gigantes y darles el pago prometido por haber
construido el Walhalla: la diosa Freia.
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Más tarde en la misma escena, cuando Donner levanta su martillo para aplastar a los gigantes,
Wotan empuña la lanza e impone la ley por la fuerza de su voluntad, y es en este momento cuando
la forma definitiva del motivo de la lanza, empezando en la parte fuerte del compás, entra
poderosamente en los trombones.
Antes de examinar la familia de motivos generados por el motivo principal de la lanza hemos de
apuntar que tiene otra parte que se relaciona específicamente con el carácter irrevocable de los
tratos jurados sobre la lanza. Lo introduce vocalmente Fasolt cuando advierte a Wotan de que
debe cumplir su palabra.
El primer motivo nuevo generado por la escala descendente del motivo principal de la lanza es uno
secundario que representa el contrato de Wotan con los gigantes. Este es el verdadero motivo del
trato. Fasolt lo introduce vocalmente y le responden los violoncellos y los contrabajos cuando
advierte a Wotan de que ha de cumplir el pacto.
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Ejemplo 65. El trato.
Sigue inmediatamente una transformación más importante del motivo de la lanza. Se trata de la
forma embrionaria del majestuoso motivo del poder de los dioses que quizás debería llamarse el
poder de Wotan. Cuando Fasolt advierte a Wotan de que todo su poder reside en las leyes
grabadas sobre la lanza, el motivo de la lanza entra en la cuerda grave por debajo de una serie de
palpitantes acordes. Esta es la forma embrionaria del motivo del poder de los dioses.
Una forma intermedia de este motivo se oye en la orquesta en el primer acto de “Sigfrido”, cuando
Wotan le cuenta a Mime cómo gobierna el mundo con la lanza que arrancó del fresno del mundo.
Esta vez, bajo la sucesión de palpitantes acordes, la escala descendente del motivo de la lanza se
alterna con su inversión: una escala ascendente.
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Ejemplo 67. El poder de los dioses (intermedio).
En “El Ocaso de los Dioses” la escala ascendente se separa de la descendente para convertirse en
la forma definitiva del motivo del poder de los dioses. Se introduce durante la escena de las
Nornas, en el preludio, pero llega a su esplendor en la escena final de la obra cuando Brunhilda
ordena erigir la pira funeraria para Sigfrido, lo que pondrá fin al poder de los dioses.
En una línea más compleja de transformaciones, el motivo de la lanza genera sin cesar nuevos 1-12
motivos a lo largo de “La Valkiria”. Estos se derivan de la parte formada por seis notas con la que 2:28
comienza el motivo de la lanza. Son los de la tormenta y el de Siegmund, el hijo de Wotan y su
agente no deseado, quien al principio de “La Valkiria” corre en medio de la tormenta para salvar su
vida. En cada uno de estos motivos el movimiento descendente de la escala, sobre la que se basa
el motivo de la lanza completo, encuentra freno y oposición. Después de la primera parte con sus
seis notas descendentes un movimiento ascendente la contradice. En efecto, a lo largo de “La
Valkiria” la autoridad represiva de la voluntad de Wotan se verá desafiada continuamente por los
demás personajes, y finalmente neutralizada.
Escuchemos antes de nada otra ilustración especial que presenta la parte del motivo de la lanza
que contiene las seis primeras notas descendentes.
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Ahora sonará el motivo de la tormenta. Está formado por la parte de las seis primeras notas
descendentes del motivo de la lanza interpretadas muy rápidamente y alternándose con su
inversión: las mismas notas desplazándose en sentido ascendente.
Del motivo de la tormenta surge el motivo muy similar de Siegmund, que se rebelará contra la
autoridad de Wotan. Este motivo se introduce también en los bajos y de nuevo la parte
descendente del motivo de la lanza se ve obstaculizada y finalmente contradicha por un
movimiento ascendente.
Un poco más tarde, dentro del primer acto de “La Valkiria”, al motivo descendente y ascendente
de Siegmund se le une el motivo ascendente y descendente de Sieglinde. Conforme la escena va
ganando en ternura el movimiento ascendente, que contradice el descenso del motivo de la lanza,
se reviste de mayor fuerza.
En el segundo acto de “La Valkiria” la autoridad de Wotan se ve eficazmente frustrada por Fricka, 1-13
quien lo convence para que abandone a Siegmund y el plan en el que este actúa como agente no 2:36
deseado. El lúgubre motivo que aquí se asocia con Wotan se conoce generalmente como el del
desánimo, pero podría llamarse el de la frustración de la voluntad de Wotan, ya que se trata de
una forma distorsionada de la parte formada por las seis primeras notas descendentes del motivo
de la lanza. Escuchemos de nuevo esta parte del motivo a modo de recordatorio.
- 26 -
Ejemplo 69. (Repetición) La lanza (primera parte).
Este motivo, por cierto, al igual que otros, adopta una forma nueva en “El Ocaso de los Dioses”.
Los trágicos sucesos de esta obra han de sentirse, por lo menos en parte, como el resultado del
cambio de opinión de Wotan después de haber sido humillado por Sigfrido. Su sensación de
frustración, que desaparece en la ópera “Sigfrido”, reaparece en “El Ocaso de los Dioses” y se
agudiza, como podemos saber por Waltraute. Y esto se expresa con una nueva forma descendente
y con saltos interválicos del motivo de su frustración. Lo oimos en la orquesta después de que
Waltraute le hable a Brunhilda de la indiferencia de Wotan por todo excepto la idea de devolver el
oro a las Hijas del Rhin.
Este motivo reaparece en numerosas ocasiones en “El Ocaso de los Dioses”, especialmente
vinculado a la trama de Hagen para destruir a Sigfrido, puesto que este hecho desencadenará la
serie de acontecimientos que van a dar lugar a la devolución del oro a las Hijas del Rhin.
- 27 -
Ejemplo 75. La frustración de Wotan (forma de Hagen).
Si regresamos al segundo acto de “La Valkiria”, después de que se vaya Fricka, veremos como 1-14
Wotan monta en cólera al haber frustrado ella su voluntad, y entonces el motivo de su frustración 4:01
se invierte, desplazándose hacia arriba en vez de hacia abajo. Además se mueve claramente hacia
arriba, sin rodeos, y al hacerlo así genera el furioso motivo de la sublevación de Wotan, que no es
más que una inversión libre del motivo original de la lanza. Siempre acaba desembocando en el
motivo de la maldición, como sucede aquí, en su primera aparición.
En el tercer acto de “La Valkiria” el motivo retorcido de la frustración de Wotan se convierte poco
a poco en el motivo asociado con la rebelión de Brunhilda contra él, el motivo del reproche que le
dirige. Al principio de esta escena escuchamos cómo se produce la transformación. El motivo de la
frustración de Wotan, en la cuerda grave, va seguido de una transformación libre del mismo en el
clarinete bajo, en el que al movimiento descendente del motivo original de la lanza se le opone un
amplio salto a la octava superior.
Brunhilda retoma esta frase del clarinete bajo cuando le reprocha a Wotan que la condene por su
desobediencia al intentar llevar a cabo su plan original, al que sabía que se había opuesto,
frustrando así sus propios y más profundos deseos. Su motivo del reproche presenta la escala
- 28 -
descendente completa del motivo de la lanza, a la que se le oponen en todo momento saltos a la
octava superior.
Más tarde, dentro del tercer acto, este motivo del reproche de Brunhilda suena en modo Mayor
para convertirse en un nuevo motivo que representa el símbolo positivo que ella opone a la
autoridad de la lanza de Wotan: el amor compasivo. El motivo se introduce en la orquesta cuando
Brunhilda le dice a Wotan que lo que le ha hecho desafiar sus órdenes es el sentimiento de amor
que él mismo le había insuflado, y que había despertado al darse cuenta del amor que siente
Siegmund por Sieglinde.
Así pues, la represiva escala Menor descendente del motivo de la lanza se ha convertido
finalmente en el motivo expansivo y encumbrado que se asocia con el amor compasivo de
Brunhilda, y éste es el último de la familia de motivos generados a partir del motivo básico de la
lanza.
El amor es otro de los símbolos centrales del drama, en oposición directa con los dos símbolos 1-15
centrales del poder: el anillo y la lanza. En primer lugar se opone naturalmente al anillo porque la 3:03
condición fundamental que acarrea la fabricación del anillo es la renuncia al amor, y esta condición
tiene su propio motivo, trágico y en modo Menor. Se introduce en la primera escena de “El Oro del
Rhin”. Lo canta Woglinde, una de las Hijas del Rhin, cuando le dice a Alberich que sólo el hombre
que esté preparado para renunciar al amor podrá hacer el anillo con el oro.
- 29 -
Este motivo de la renuncia al amor reaparece en varios momentos del drama, y de forma
especialmente sorprendente quizás, en el primer acto de “La Valkiria”. Siegmund lo canta al extraer
la espada del árbol, la acción decisiva que revela su identidad como el hermano de Sieglinde y su
verdadero amante.
Las palabras de Siegmund hacen referencia a la necesidad por la que ha extraido la espada, la más
profunda necesidad del amor más sagrado. Desde un punto de vista totalmente simbólico todo el
drama de “El Anillo” ha comenzado en un mundo sin amor, y ello se simboliza con el motivo de la
renuncia. La necesidad de amor sólo empieza a afirmarse en el primer acto de “La Valkiria”, y no se
establece hasta el tercer acto con el amor compasivo de Brunhilda, representado por el motivo que
hemos oido anteriormente. El mismo Wotan, a su manera, a renunciado al amor tan decisivamente
como Alberich al ofrecer como pago a los gigantes a Freia, la diosa del amor, por construir el
Walhalla. De esta manera, el motivo de la renuncia se asocia también con él, aunque de diferente
forma. Esto procede de la segunda de las dos frases del motivo original, y el agente de la
transformación es Fricka en la segunda escena de “El Oro del Rhin”, cuando le dice a Wotan que el
trueque de Freia demuestra su desprecio por el amor. Esta es la segunda frase del motivo de la
renuncia tal y como la canta originalmente Woglinde.
Cuando Fricka acusa a Wotan de despreciar el amor la orquesta toca la primera frase del motivo
de la renuncia, pero las palabras de Fricka acaban insinuando la armonía de la segunda.
Algo más tarde, en la misma escena, Loge actúa como el agente final de la transformación cuando 1-16
afirma que en todo el mundo ha sida incapaz de encontrar algo lo suficientemente valioso para 2:23
servir de pago a los gigantes en lugar de la diosa del amor Freia. Aquí adapta la frase de Fricka, que
acabamos de oir, a la segunda forma del motivo de la renuncia, que habrá de asociarse con Wotan
y más tarde con otros personajes.
- 30 -
Ejemplo 84. La renuncia al amor (segunda forma).
Esta segunda forma del motivo de la renuncia reaparece con frecuencia en forma de cadencia
lastimera para expresar futilidad. Uno de los muchos ejemplos se encuentra en el segundo acto de
“La Valkiria” cuando Wotan, al darse cuenta de su propia falta de amor, se describe a sí mismo
como el más infeliz de los hombres. Aquí está el pasaje completo que precede al motivo de la
renuncia utilizado como cadencia.
Pero el motivo de la renuncia, en ambas formas, sólo representa el amor bajo una luz negativa.
Significa la falta de amor imperante en este mundo dominado por el poder que presenta el drama.
El motivo básico del amor, el motivo positivo y dinámico del amor en acción, en contraposición al
poder absoluto, es el que se asocia con el símbolo central del amor en el drama: la propia diosa del
amor Freia. Su motivo lo introduce por primera vez la orquesta en la segunda escena de “El Oro
del Rhin”, cuando ella huye perseguida por los gigantes. Fricka describe cómo se acercan y cuando
Freia entra su motivo es introducido por los violines.
Podemos oír el motivo agitado de Freia con más claridad con otra ilustración especial, con los
violines tocando su parte en solitario un poco más despacio.
- 31 -
Ejemplo 87. Freia (violines).
El motivo de Freia tiene dos partes independientes, y podríamos empezar examinando el primero, 1-17
el ascendente. 2:00
La primera parte del motivo de Freia es aquí rápida y en modo Menor para describir la agitación de
Freia mientras huye de los gigantes. Pero pronto establece su forma definitiva, lenta y en modo
Mayor. Sobresale por primera vez al introducir el himno de Loge al amor un poco más adelante en
la misma escena.
Esta forma definitiva y sinuosa de la primera parte del motivo de Freia reaparece
independientemente a lo largo de “El Anillo” asociándose al aspecto sensual del amor entre el
hombre y la mujer. Por ejemplo, en el primer acto de “La Valkiria” asciende dulcemente en los
violines tras la primera y apasionada declaración amorosa de Siegmund a Sieglinde.
No se generan nuevos motivos a partir de la primera parte del motivo de Freia. Permanece tal cual
a lo largo de “El Anillo”. La familia de motivos que representan los distintos aspectos del amor es
generada por la segunda parte del motivo, que vamos a recordar a continuación.
Hans von Holsogen, el primer comentarista de “El Anillo”, identificó erróneamente esta segunda
parte del motivo de Freia. Lo denominó “huida”, y todos los comentaristas posteriores lo han
seguido de modo irreflexivo. El motivo completo aparece inicialmente vinculado a Freia, y como
sucede con tantos otros, sus partes se aplican igualmente al símbolo al que van unidos. Wagner
- 32 -
no acostumbraba a separar las partes de sus motivos de los símbolos a los que inicialmente están
asociados y otorgarles significados completamente diferentes.
La denominación “huida” podría justificarse en ciertas ocasiones, ya que esta parte reaparece con 1-18
un aspecto muy parecido a su forma original cuando diversos personajes tratan de escapar. Por 0:59
ejemplo, describe a Siegmund y Sieglinde huyendo de Hunding en el preludio del segundo acto de
“La Valkiria”.
Sin embargo los personajes que huyen aquí, Siegmund y Sieglinde, son símbolos del amor, lo
mismo que Freia, aunque esté huyendo de los gigantes, y si examinamos la segunda parte del
motivo de Freia veremos que funciona exactamente igual que la primera, es decir, como un motivo
del amor. Unida a la primera parte, adopta pronto una forma definitiva, lenta y en modo Mayor.
Este es, de nuevo, el motivo de Freia completo.
Cuando Fasolt en la segunda escena de “El Oro del Rhin” le explica a Wotan que espera conseguir 1-19
a Freia como esposa y llevarla a su casa, el oboe acompaña a su línea vocal con el motivo completo 5:26
de Freia, tanto la primera como la segunda parte, en su forma definitiva, lenta y en modo Mayor.
- 33 -
Y la segunda parte del motivo de Freia, exactamente del mismo modo que la primera, se
independiza para adquirir su forma definitiva, lenta y en modo Mayor, reapareciendo como un
motivo del amor puro asociado a Siegmund y Sieglinde en el primer acto de “La Valkiria”. Aquí está
la segunda parte otra vez con su forma original, agitada y en modo Menor.
Cuando Siegmund bebe la hidromiel que le ha traido Sieglinde y se miran a los ojos y se enamoran,
la segunda parte del motivo de Freia aparece en su forma definitiva, lenta y en modo Mayor, como
su motivo básico del amor.
Este motivo básico del amor representa el aspecto compasivo del amor en contraposición al
aspecto sensual, que aparece expresado por la primera parte del motivo de Freia. Reaparece con
formas muy diferentes, dos de las principales son una lenta y en modo Mayor, como aquí, y otra
rápida y en modo Menor, como al principio, para representar al amor perseguido y acosado, de ahí
la errónea denominación de “huida”. Hay ciertos pasajes en los que la forma agitada y en modo
Menor del motivo podría implicar huida, o por lo menos persecución, sin ninguna relación con el
amor, pero han sido malinterpretados. Un ejemplo es el descenso de Wotan y Loge al Nibelheim
entre las escenas segunda y tercera de “El Oro del Rhin”. Aquí la segunda parte del motivo de Freia
se repite una y otra vez, muy rápidamente y en modo Menor, sugiriendo que Wotan y Loge están
huyendo en un sentido extraño, o al menos que van en rápida persecución de Alberich y el Anillo.
Para comprender el verdadero significado de este pasaje hemos de fijarnos en que el origen de esta
segunda parte del motivo de Freia, el motivo básico del amor, se remonta más allá de la propia
Freia a la primera escena de “El Oro del Rhin”. Allí se introduce una forma corta y embrionaria del
motivo, asociada con la frustración de la pasión de Alberich por las Hijas del Rhin. Cuando Alberich
es rechazado finalmente por la tercera hija del Rhin, Flosshilde, él introduce esta forma embrionaria
del motivo básico del amor, muy lentamente y en modo Menor, para expresar su desencanto ante
el fracaso de sus cortejos.
- 34 -
Ejemplo 96. Freia (segunda parte, Alberich).
Es esta versión corta y embrionaria del motivo básico del amor la que se desarrolla en el descenso
al Nibelheim. Para aclarar esto completamente oigamos de nuevo el lamento de Alberich en la
primera escena retomando la música un poco antes, al comienzo de sus gritos de “¡Ay de mi!”, que
conducen a su versión embrionaria del motivo básico del amor.
El descenso al Nibelheim toma este pasaje como punto de partida. Los gritos de Alberich “¡Ay de
mi!” se reexponen más rápidamente, y a continuación se desarrolla furiosamente su versión corta
y embrionaria del motivo del amor, lo que es posible en cierto modo gracias a su forma definitiva y
continua asociada ahora con Freia.
Es evidente que cuando comienza este pasaje, justo después de la música asociada con Loge en la
segunda escena, Wagner emplea el “flashback”, una técnica que utiliza a menudo en sus interludios
orquestales. Deja de lado a Wotan y Loge y su descenso al Nibelheim y retoma a Alberich en su
descenso al Nibelheim desde el Rhin después de la primera escena. El deseo de amor frustrado de
Alberich se ha convertido en amargura y va a transformarse en un salvaje ansia de poder, un
fenómeno psicológico habitual que es el verdadero significado oculto detrás de la dependencia del
poder absoluto tras haber renunciado al amor.
Un poco más tarde en este interludio, el motivo básico del amor aparece en los metales con una 1-20
forma nueva y más poderosa. Todavía está en modo Menor, pero es ahora lento y expandido como 3:04
el lamento del amor expulsado de un mundo en el que el poder lo es todo.
- 35 -
Ejemplo 99. Freia (segunda parte, lenta, en modo Menor)
Esta poderosa forma del motivo básico del amor, lenta y en modo Menor, se vincula a Wotan en el
segundo acto de “La Valkiria”, cuando se da cuenta de su propio falta de amor. Él lo canta al
principio del pasaje que oimos con anterioridad, el que ilustra el uso de la segunda forma del
motivo de la renuncia como cadencia que expresa futilidad.
Esta forma lastimera del motivo básico del amor se vincula también a Siegmund y Sieglinde de
manera más lírica. En el primer acto de “La Valkiria”, cuando Siegmund siente momentáneamente
que su amor por Sieglinde carece de esperanza, la forma definitiva, lenta y en modo Mayor del
motivo básico del amor que ha estado unido al enamoramiento de ambos, pasa ahora con tristeza
a su forma en modo Menor.
La forma definitiva, lenta y en modo Mayor, del motivo básico del amor se transforma libremente
con posterioridad para generar dos nuevos motivos asociados con el amor de Sigfrido y Brunhilda
en el tercer acto de “Sigfrido”. Forma primero la base del tema exultante conocido como el motivo
del saludo al amor. Ellos dos lo introducen vocalmente cuando evocan el recuerdo de Sieglinde
como madre de Sigfrido.
- 36 -
La relación entre este motivo del saludo al amor y el motivo básico del amor queda absolutamente
clara en un pasaje posterior, cuando Brunhilda le dice a Sigfrido que él le estaba predestinado aún
antes de que naciera. Este nuevo motivo entra en las maderas, pero Brunhilda lo completa
inmediatamente con la forma del motivo básico del amor.
El otro motivo nuevo generado por el motivo básico del amor es uno vigoroso que se conoce con el CD 2
nombre de la resolución del amor. Irrumpe casi al final de “Sigfrido” para resumir el carácter de 69:56
suprema confianza del amor entre Sigfrido y Brunhilda. Este motivo es de nuevo otra 2-1
transformación libre del motivo básico del amor. Su origen está en el brillante pasaje orquestal que 3:37
suena al final del primer acto de “La Valkiria”, cuando Siegmund y Sieglinde se arrojan en brazos
uno del otro. El motivo básico del amor adopta aquí el modo Mayor, pero lo hace rápidamente. Al
ser desarrollado adopta una forma veloz y abreviada, para expresar la alegre pasión de los dos
amantes.
Es esta forma abreviada y rápida del motivo básico del amor la que se despliega majestuosamente
en las trompas al final de “Sigfrido”, para convertirse en el motivo de la resolución del amor.
Con esto concluimos la familia de motivos generados por el motivo básico del amor. Pero hay otros
motivos asociados con el símbolo del amor, y que son totalmente independientes.
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El primero es el conmovedor motivo que representa el vínculo de simpatía entre los welsungos
Sigmund y Sieglinde y que más tarde se vincula a su hijo Sigfrido. Se oye por primera vez en el acto
inicial de “La Valkiria”. Entra en los bajos, con el motivo de Sieglinde sonando por encima, cuando
Siegmund y Sieglinde se dan cuenta de que son compañeros en la desgracia.
Este motivo se desarrolla de varias maneras diferentes a lo largo del drama. Cuando se vincula
posteriormente a Sigfrido adopta una forma rápida y animada para expresar su agitación durante
la escena de amor con Brunhilda.
Otro motivo de amor independiente asociado con Siegmund y Sieglinde es la melodía de la canción
primaveral de Siegmund, Winterstürme.
Uno de los motivos de amor independientes se asocia con el cariño que siente Wotan por
Brunhilda. Lo canta casi al final de “La Valkiria”, poco antes de sumir a Brunhilda en un sueño
mágico.
Hay varios motivos de amor independientes asociados con Sigfrido y con el amor entre él y 2-2
Brunhilda. El primero es el motivo anhelante que se asocia con el deseo de Sigfrido de disfrutar del 2:56
amor humano y de compañía. Él habrá de sustituir a Wotan en los afectos de Brunhilda, y este
motivo empieza con las tres mismas notas cromáticas ascendentes que el que acabamos de oir,
asociado con el cariño que Wotan siente por ella. Se introduce en el primer acto de “Sigfrido”
mientras Sigfrido le describe a Mime cómo ha visto el galanteo y el apareamiento de los pájaros en
el bosque. Merece la pena observar cómo este motivo da paso inmediatamente al motivo básico
del amor.
- 38 -
Ejemplo 110. El deseo de amor de Sigfrido .
Hay todavía cuatro motivos de amor independientes asociados con Sigfrido y Brunhilda. El primero
es uno
jubiloso, con diversos saltos interválicos, que entra cuando Brunhilda está completamente
despierta, y que se conoce generalmente como el motivo del éxtasis del amor.
Dos de los otros motivos de amor independientes asociados con Sigfrido y Brunhilda son
sencillamente dos de los temas que pertenecen al “Idilio de Sigfrido”. El primero, que no es un
motivo en sentido estricto puesto que no vuelve a aparecer, es el tema inicial de esta obra, y que
se introduce para representar a Brunhilda como la amada inmortal.
El otro motivo es el segundo tema del “Idilio de Sigfrido” cantado por Brunhilda con las
palabras:”¡Oh, Sigfrido, tesoro del mundo!”, y que se conoce por consiguiente como el motivo del
tesoro del mundo.
Este motivo sí que reaparece, y de él se deriva el último motivo de amor independiente, el que se
asocia con Brunhilda y Sigfrido en “El Ocaso de los Dioses”, y que se conoce como el motivo del
amor heroico.
- 39 -
Con ello acabamos con los motivos asociados con el símbolo central del amor.
Los personajes en cuyas vidas el amor representa un papel tan importante, Siegmund y Sieglinde, 2-3
Sigfrido y Brunhilda, son figuras heroicas luchando por reivindicar el amor en el mundo sin amor 5:35
del anillo y la lanza. Y estas figuras, consideradas en conjunto, forman otro de los símbolos
centrales del drama: el símbolo de la humanidad heroica.
Todos son descendientes de Erda y Wotan de un modo u otro. Brunhilda lo es literalmente, y los
welsungos, aunque nacidos de Wotan y una mujer mortal, son engendrados por él después de la
inspiración alcanzada tras su primer encuentro con Erda en la cuarta escena de “El Oro del Rhin”.
Y el motivo básico, o la frase básica que genera la familia de motivos asociada con estos personajes
heroicos, es la parte constituida por las tres últimas notas del motivo de Erda.
El motivo de Erda está en modo Menor, al igual que los motivos heroicos que se derivan de él, pero
todos son motivos poderosos interpretados por los metales, y por ello el modo Menor es aquí una
expresión no tanto de tragedia pura como de heroísmo trágico. Todos estos motivos empiezan, por
así decirlo, allí donde termina el motivo ascendente de Erda. Toman como punto de partida las tres
últimas notas de su motivo.
Primero oiremos otra ilustración especial: el motivo de Erda tocado por los violonchelos y una
trompa solista resaltando las tres últimas notas.
El motivo de las Valkirias, que se caracteriza por sus saltos interválicos y que va asociado
especialmente con Brunhilda, surge vigorosamente de las tres últimas notas del motivo de Erda.
El segundo motivo heroico generado por la parte final del motivo de Erda es el que se asocia con la
raza de los welsungos, especialmente con Siegmund. Se introduce en el primer acto de “La Valkiria”
cuando Siegmund acaba de describir su infeliz destino. Esta es, de nuevo, la ilustración especial
del motivo de Erda.
Y este es el motivo de la raza de los welsungos, ascendiendo lentamente a partir de las tres últimas
notas del motivo de Erda.
- 40 -
Debe repararse, por cierto, en que este motivo de la raza de los welsungos contiene otra parte que
expresa una sensación de pena infinita más que de oscura tragedia. Lo canta Siegmund para
introducir la parte principal del motivo que acabamos de oir.
La parte final del motivo de Erda genera otro motivo heroico asociado con los welsungos. Se trata
del sombrío motivo que aparece en el segundo acto de “La Valkiria” cuando Brunhilda advierte a
Siegmund de su muerte inminente. Más tarde se vincula a Sigfrido como héroe predestinado a
morir en “El Ocaso de los Dioses”. Esta es, de nuevo, la ilustración especial del motivo de Erda.
Ahora escucharemos el tema del anuncio de la muerte cuando reaparece en la orquesta casi al final
de “El Ocaso de los Dioses”, cuando Brunhilda pide un lamento fúnebre digno del fallecido
Sigfrido. Este motivo asciende también lentamente a partir de la parte final del motivo de Erda.
El motivo heroico culminante generado por la última parte del motivo de Erda es el indómito de
Sigfrido. Escuchemos antes, de nuevo, la ilustración especial del motivo de Erda.
Y oigamos ahora el motivo de Sigfrido. Al igual que el motivo de la Valkiria, surge vigorosamente
de la última parte del motivo de Erda.
- 41 -
Ejemplo 120. Sigfrido.
Hay otro motivo que pertenece a esta familia heroica, quizás de un modo sorprendente. Se trata 2-4
del motivo de Gunther en “El Ocaso de los Dioses”. Gunther no pertenece en modo alguno a la 1:27
prole de Wotan y Erda, sin embargo él también es un héroe que a su manera lucha por establecer
la necesidad de amor. Un intento que no fructifica debido únicamente a su debilidad, que lo
convierte en un peón en la trama diabólica de su hermanastro Hagen.
Su motivo pertenece inconfundiblemente, aunque sin tanta magnificencia, a la misma familia
heroica de aquellos que representan a las valkirias y a los welsungos.
Y con ello concluimos el repaso de los personajes heroicos del drama. Los dos personajes
masculinos centrales son Siegmund y Sigfrido, y el símbolo dinámico de su heroísmo es la espada
creada por Wotan y que ambos hacen suya.
Y así como los motivos asociados con los héroes proceden del motivo de Erda, que es una forma
del motivo de la Naturaleza, el motivo que representa la espada surge del motivo mismo de la
Naturaleza. A decir verdad, ya oímos antes que se trata de un miembro de la familia de la
Naturaleza, ya que es casi idéntico a la forma arpegiada original del motivo de la naturaleza.
El motivo de la espada reaparece en muchas ocasiones a lo largo del drama, pero ahora debemos 2-5
considerarlo como otro de los motivos básicos que genera toda una familia de motivos asociados 4:34
con el heroísmo en acción. Se introduce por primera vez en la trompeta en la cuarta escena de “El
Oro del Rhin”, cuando Wotan concibe la idea de la espada y del héroe que la empuñará. Escuchen
cómo el intervalo musical sobre el que gira el motivo es un salto de octava descendente.
- 42 -
Esta es simplemente la primera parte del motivo de la Espada. Sigue inmediatamente una segunda
parte mucho más fiera basada también en un intervalo de octava descendente. La canta Wotan al
explicar el propósito de la Espada, asegurar el Walhalla contra cualquier ataque de los enemigos, y
al igual que la primera parte reaparece posteriormente en el drama. Siegmund la canta en el primer
acto de “La Valkiria” cuando recuerda que su padre, Wälse, que es por supuesto Wotan, le había
prometido una espada en caso de necesidad. Escuchemos primero la segunda parte del motivo de
la espada con su intervalo de octava descendente tal y como lo canta Wotan en la cuarta escena de
“El Oro del Rhin” para indicar el propósito de la Espada.
Y esta es la misma parte del motivo de la Espada cantada más rápidamente por Siegmund en el
primer acto de “La Valkiria”.
Cuando Siegmund prosigue con la invocación a su padre, preguntándole dónde está la espada, su
voz aísla el intervalo de octava descendente común a ambas partes del motivo de la Espada, y se
convierte en un motivo por derecho propio.
Casi al final del primer acto de “La Valkiria”, cuando Siegmund extrae la Espada del árbol y le da el
nombre de Nothung, o necesidad, el nuevo motivo formado por el sencillo intervalo de octava
descendente se vincula al nombre.
Este motivo de Nothung asociado con la necesidad de una espada por parte del héroe reaparece
con otra forma en el primer acto de “Sigfrido”. Sigfrido lo canta cuando vuelve a forjar la Espada y
la rebautiza como Nothung.
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Ejemplo 127. “Nothung!” (Sigfrido).
Este intervalo de octava descendente, procedente del motivo de la Espada, se utiliza para generar
otro motivo heroico en el primer acto de “El Ocaso de los Dioses”. Se trata del terso motivo del
Honor, y lo introduce la orquesta cuando Sigfrido extrae la Espada para interponerla entre él y
Brunhilda, y de este modo cumplir la palabra dada a Gunther.
Otra frase importante del motivo de la Espada es la última mitad de su segunda parte, que se
refiere a la preservación del Walhalla por medio de la Espada. El intervalo importante aquí es uno
de quinta descendente seguido por dos grados conjuntos ascendentes. Dejemos que Wotan nos
recuerde esta frase.
Siegmund retoma también esta frase en el primer acto de “La Valkiria”. La canta dos veces al
empuñar la Espada para extraerla del árbol, acordándose de la promesa de su padre.
Resulta irónico que esta frase, con su intervalo de quinta descendente seguida por dos grados 2-6
conjuntos ascendentes, genere una serie de motivos asociados con varios personajes y sucesos que 3:09
se interponen en los planes de Wotan para garantizar la seguridad del Walhalla. En primer lugar
constituye la base del motivo orquestal unido a Fricka en el segundo acto de “La Valkiria”, cuando
intenta convencer a Wotan para que abandone a Siegmund y a la Espada, y también el propósito
para el que ambos fueron concebidos.
- 44 -
En el primer acto de “El Ocaso de los Dioses”, la misma frase con su intervalo de quinta
descendente genera nuevos motivos asociados con los guibichungos, que se interponen en el
camino del nuevo poseedor de la Espada, Sigfrido. El primero es el motivo de la Amistad, la
amistad ilusoria entre Sigfrido y Gunther.
Detrás de la ilusoria Amistad entre Sigfrido y Gunther está Hagen, y su propio motivo personal
aísla el intervalo de quinta descendente en su forma disminuida y siniestra. Normalmente suele
entrar en los bajos, como sucede aquí en la canción de guardia de Hagen.
El plan de Hagen consiste en utilizar la amistad entre Sigfrido y Gunther para seducir a Sigfrido y
unirlo a Gutrune en matrimonio apartándolo así de Brunhilda. El motivo asociado con esta
seducción es una transformación más libre de la frase original que se obtiene al sustituir el
intervalo descendente de quinta por uno de séptima, aunque recuperando los dos grados
conjuntos ascendentes. Hagen lo introduce vocalmente al referirse a la poción mágica que servirá
como desencadenante de la seducción.
- 45 -
Ejemplo 135. Gutrune.
El motivo de la llamada del cuerno de los guibichungos está íntimamente asociado con el motivo 2-7
de Gutrune, e interrumpe el grito de Hagen convocando a los vasallos a la reunión. 2:34
Otro motivo perteneciente a esta familia es el del cuerno de Sigfrido. Aquí estamos ante una
directa antítesis de la llamada del cuerno de los guibichungos que acabamos de oir. Empieza con
un intervalo de quinta ascendente en vez de uno descendente.
En el preludio de “El Ocaso de los Dioses” esta rápida versión original del motivo del cuerno asume
una forma más majestuosa al representar el nuevo carácter de Sigfrido como el héroe activo
inspirado por el amor de Brunhilda.
Durante la gran escena del segundo acto de “El Ocaso de los Dioses” en la que Sigfrido y Brunhilda
juran sobre la lanza de Hagen se produce un conflicto tremendo entre los intervalos de quinta
ascendentes y los descendentes. El resultado es el motivo conocido como del Juramento.
- 46 -
Ejemplo 139. El Juramento.
Debe mencionarse otro motivo perteneciente a esta familia, el de la Herencia del Mundo, que se
introduce en el tercer acto de “Sigfrido”. Este motivo, cuyo intervalo básico es un salto de sexta
descendente seguida por varios grados conjuntos ascendentes, irrumpe en la orquesta para
coronar la declaración de Wotan a Erda en la que le comunica su intención de que Sigfrido y
Brunhilda hereden el Mundo.
Así llegamos al final de la familia de motivos heroicos generados por el motivo de la Espada con 2-8
sus intervalos de octava y de quinta descendentes. Pero el símbolo del heroísmo, igual que el 3:48
símbolo del amor, tiene otros motivos independientes unidos a él. Uno de los más importantes es
el de la misión de Sigfrido, que consiste en una frase descendente de cuatro notas repetida en
secuencias descendentes. En el primer acto de “Sigfrido” este motivo suena en la orquesta cuando
Sigfrido se marcha al Bosque tras haber descubierto con gran alegría que se halla liberado de Mime,
y que éste no tiene ninguna potestad sobre él.
Este motivo de la Misión de Sigfrido alcanza su amplia forma definitiva en el preludio de “El Ocaso
de los Dioses”. Él mismo lo canta en el dúo con Brunhilda cuando declara que ya no es Sigfrido,
sino el brazo de Brunhilda.
- 47 -
Ejemplo 142. La Misión de Sigfrido (definitiva) .
Otra forma de este motivo, con las frases descendentes en una secuencia ascendente, la introduce
Wotan en el segundo acto de “Sigfrido”. Lo canta al asegurar a Alberich que Sigfrido es una persona
completamente libre que debe valerse por sí mismo con sus propios poderes.
Con esta forma el motivo de la Misión de Sigfrido constituye la base del dúo de la hermandad de
sangre en el primer acto de “El Ocaso de los Dioses”. Se introduce cuando ellos cantan su libertad
al prestar el
juramento, y el efecto es el de una dramática ironía puesto que ambos actúan como simples
peones en la trama de Hagen.
La relación de este pasaje con el motivo de la Misión de Sigfrido confirma que el tema principal
descendente del dúo de la hermandad de sangre es generado por ese motivo.
- 48 -
Ejemplo 145. La Hermandad de Sangre.
Este tema principal del dúo de la Hermandad de Sangre aparece con gran ironía dramática en el
segundo acto de “El Ocaso de los Dioses”. Suena poderosamente en las trompas cuando Gunther,
al verse envuelto inexplicablemente en la trama de Hagen para matar a Sigfrido, recuerda el
juramento de la Hermandad de Sangre que prestó con él.
Y con ello completamos el gran número de motivos asociados con el símbolo del heroísmo en
relación con Wotan, Siegmund y Sigfrido.
Como complemento de este símbolo tenemos el de la inspiración que las mujeres brindan a los 2-9
héroes, representado por los principales personajes femeninos del drama: Fricka, Sieglinde y 2:18
Brunhilda, cada una de las cuales tiene un motivo de este tipo. Como el símbolo del Amor, el
símbolo de la fuerza inspiradora de las mujeres empieza en un nivel atenuado en el mundo
dominado por el poder que nos presenta el Oro del Rhin. El motivo básico es introducido por Fricka
en la segunda escena. Ella lo canta al ofrecer a Wotan el señuelo de una vida cómoda de felicidad
doméstica en el Walhalla como un ideal satisfactorio en sí mismo, sin necesidad de ningún otro
esfuerzo. La base del motivo la integran dos intervalos descendentes, uno de séptima y otro de
quinta.
- 49 -
Ejemplo 147. La felicidad doméstica.
Poco más se oye de este motivo, pero en el tercer acto de “La Valkiria”, en donde la lucha entre el
amor y el poder alcanza su punto culminante, se transforma súbitamente y se eleva hasta el plano
heroico. Cuando Sieglinde se entera de que va a engendrar a Sigfrido, el héroe del futuro, canta el
motivo extático de la Redención. Este motivo se caracteriza también por dos intervalos
descendentes, ambos de séptima.
El tercer motivo asociado con la fuerza inspiradora de la mujer es el motivo personal de Brunhilda
en “El Ocaso de los Dioses” tras haber sido transformada de Valkiria en mujer mortal y esposa de
Sigfrido. Una vez más escuchamos las séptimas descendentes.
Con ello ponemos fin a la familia de motivos asociados con la fuerza inspiradora de la mujer.
Aunque pocos, son extraordinariamente poderosos.
Nos queda un último símbolo central por examinar, la sensación de misterio e inexcrutabilidad 2-10
que rodea la vida humana. El personaje central aquí es Loge, el símbolo central su fuego mágico. Y 5:04
su motivo, cromático y titilante es el que genera el resto de esta familia. Lo introduce la orquesta
en la segunda escena de “El Oro del Rhin” cuando Loge hace su muy esperada primera aparición
con gran alivio por parte de Wotan.
- 50 -
Ejemplo 150. Loge.
El motivo de Loge está formado por varias partes. La más importante es la que se asocia con el
fuego mágico y que podemos oír con más claridad gracias a una ilustración especial, la parte tocada
únicamente por la orquesta.
- 51 -
Esta es la parte del motivo de Loge que domina la escena final de “La Valkiria” cuando Wotan
invoca a Loge para que rodee a la durmiente Brunhilda con un muro de fuego mágico.
Mientras tanto, esta parte del motivo de Loge ya ha generado un nuevo motivo mágico, el del
Tarnhelm, introducido por las trompas con sordina en la tercera escena de “El Oro del Rhin”. Este
motivo se basa en la progresión armónica de la parte del fuego mágico del motivo de Loge llevada
a un tempo más lento en modo menor y sin sus titilantes figuraciones.
El motivo del Tarnhelm se convierte en el punto de partida de otro motivo mágico en “El Ocaso de
los Dioses”. En el primer acto, cuando Hagen explica los poderes de la poción mágica a Gutrune,
oímos al fondo el motivo del Tarnhelm, y en primer plano la parte sensual del motivo de Freia,
expuesta dos veces. Después de la segunda exposición del motivo de Freia, el motivo del Tarnhelm
se transforma inmediatamente en el nuevo y engañoso motivo de la poción.
- 52 -
Ejemplo 154. La poción.
La otra parte importante del motivo de Loge está constituida por una serie de acordes en primera
inversión ascendiendo o descendiendo por la escala cromática. La versión que genera nuevos
motivos es la descendente.
Esta parte pierde también sus figuraciones titilantes y modera su tempo para producir el motivo
del sueño mágico que desciende sobre Brunhilda en la escena final de “La Valkiria”.
- 53 -
Ejemplo 156. El fuego mágico.
La misma parte del motivo de Loge se transforma con más libertad para generar el misterioso
motivo asociado con Wotan en su papel de el caminante en “Sigfrido”. Aparece por vez primera en
la orquesta cuando Wotan entra en la cabaña de Mime en el primer acto.
Otro motivo, conectado con lo mágico y lo misterioso, no se deriva directamente del motivo de 2-11
Loge pero guarda relación con su carácter cromático general. Es uno de los más cortos y sin embargo 3:02
uno de los más importantes en el Anillo, una progresión cromática de sólo dos acordes que se
asocia con los designios
inescrutables del destino. Lo introducen por vez primera las tubas cuando Brunhilda acude ante
Siegmund, en el segundo acto de “La Valkiria”, para advertirle de que ha de morir.
Este motivo de dos acordes sugiere la acción del destino al pasar misteriosamente de una tonalidad
a otra con cada repetición. Pero al final de “La Valkiria” el destino queda en suspenso, por así
decirlo, mientras Brunhilda duerme. Y de este modo el motivo del destino, a pesar de sus
repeticiones, se mantiene en la misma tonalidad con la que concluye la ópera.
- 54 -
Cuando Brunhilda despierta, en el tercer acto de “Sigfrido”, casi sus primeras palabras son “largo
fue mi sueño”, y canta esta versión suspendida del motivo del destino que acabamos de oír.
Entonces cuando canta “estoy despierta” el motivo del destino recupera su forma original
modulando a una nueva tonalidad para sugerir que a partir de ese momento el destino entra de
nuevo en acción.
Este pasaje demuestra claramente que el brillante motivo de dos acordes con el que Brunhilda
realmente despierta es generado por el motivo del destino, sugiriendo la acción del destino hacia
un final más feliz, al menos por el momento.
Y con ello concluimos la familia de motivos asociados con el símbolo de la magia y el misterio.
Hay uno o dos motivos que quedan al margen de la familias principales y que representan 2-12
sencillamente personajes antes que símbolos. Uno de ellos es el motivo unido a Hunding, que 4:06
escuchamos justo al principio del todo. Otro es el motivo en los metales asociado con los gigantes
en “El Oro del Rhin” que es adecuadamente pesado y contundente.
El motivo de los gigantes adopta una forma más siniestra al ser tocado por los timbales en el
segundo acto de “Sigfrido” para representar a Fafner, el gigante que ha sobrevivido y se ha
transformado en dragón.
- 55 -
Ejemplo 163. Fafner, el gigante, convertido en dragón.
Cabe preguntarse, quizás, por qué algunos personajes parecen no tener un motivo personal. Existe
un motivo de Sigfrido, por ejemplo, y un motivo de Brunhilda, pero los comentaristas no
mencionan motivo alguno para Alberich. Alberich está, por supuesto, suficientemente
representado por los motivos simbólicos vinculados a él, el del anillo, el del poder del anillo, el del
resentimiento, el del asesinato, etc. Pero lo cierto es que sí tiene un motivo propio. Cuando
Alberich aparece en la primera escena de “El Oro del Rhin” escuchamos una música desasosegante
en las profundidades de la orquesta que representa sus torpes intentos de salir gateando de
Nibelheim hasta las aguas del Rhin.
Este motivo personal de Alberich forma parte de la transformación general de la música para pasar
de la primera escena de “El Oro del Rhin” a la segunda, como ya hemos señalado anteriormente.
Cuando aparece Alberich, en la escena del Nibelheim, su motivo furioso y descendente acompaña
los golpes con los que castiga a Mime. Una vez más la música revela que la frustración del deseo
que siente por las hijas del Rhin se ha convertido en la sádica ansia con la que se venga de todo el
mundo.
- 56 -
Ejemplo 166. Alberich (escena del Nibelheim)
Mime tiene también su motivo personal, incluso varios. El más importante es uno quejumbroso,
una especie de transformación insidiosa del motivo descendente y furioso de Alberich. Lo
introduce vocalmente cuando canta la que Sigfrido llama su canción del estornino, en la que cuenta
cómo crió al muchacho desde pequeño.
Por cierto que este motivo quejumbroso de Mime y el motivo furioso de Alberich, del cual es una
transformación, son ambos versiones distorsionadas y en modo Menor del vigoroso motivo
descendente y en modo Mayor de la misión de Sigfrido, que se opone obviamente a las
maquinaciones de los dos enanos.
- 57 -
Ejemplo 168. La misión de Sigfrido.
Estos motivos de Alberich y de Mime son sólo dos de los muchos motivos secundarios en el anillo. 2-13
Estos motivos son demasiado numerosos para enumerarlos todos, pero algunos de ellos sí que 2:16
reclaman nuestra atención. A veces, y especialmente en “El Ocaso de los Dioses”, los motivos
secundarios se introducen y después se desarrollan de un modo tan sutil que no parecen poseer
un significado claro en un principio, sino que lo van adquiriendo a medida que progresa la acción.
Un ejemplo, entre muchos, es el motivo que representa el amanecer en el segundo acto de “El
Ocaso de los Dioses”, cuando Hagen despierta después de la comunión nocturna con su padre
Alberich. La forma arpegiada de este motivo, introducido al principio por el clarinete bajo, proclama
su descendencia de la familia de la naturaleza.
Pronto, sin embargo, las trompas desarrollan de modo vigoroso este motivo del amanecer, y su
figura principal asume finalmente un carácter brutal, mucho más en consonancia con la
personalidad de Hagen que con el sencillo fenómeno natural del amanecer. El día que está naciendo
está llamado a ser el día de Hagen.
Posteriormente este motivo forma la canción coral de los vasallos cuando entonan las alabanzas
de Hagen y se declaran dispuestos a estar a su lado. Ahora sí que es claramente el día de Hagen.
- 58 -
Ejemplo 171. La canción de los vasallos.
Un buen número de los motivos secundarios no son tanto temas recurrentes que representan a 2-14
símbolos como figuraciones recurrentes que describen movimientos y actividad. Hay un grupo en 3:03
particular, casi una especie de familia, que representa los diversos aspectos de la naturaleza en
movimiento. El punto de partida es una rápida figura ascendente y descendente en modo Mayor
en los violines en la primera escena de “El Oro del Rhin”. Se repite una y otra vez para describir las
aguas del Rhin agitándose alrededor de las hijas del Rhin.
Podemos identificar con más claridad la forma de este motivo si lo oímos tocado únicamente por
los violines y un poco más lento. Consiste en una rápida subida ascendente seguida de un
descenso más largo y no tan rápido, como el flujo y el reflujo de una ola.
En la segunda escena de “El Oro del Rhin”, cuando Loge se refiere a la pujanza universal de la
naturaleza, la orquesta transforma este diseño con la forma del flujo y reflujo de una ola en una
ondulación más lenta, más apropiada para la tierra.
Esta es la forma definitiva del motivo de la naturaleza en movimiento, la forma con la que
reaparecerá habitualmente. La oímos cuando Sigfrido está en el bosque y siente la naturaleza que
lo rodea, y cuando Wotan se dirige a Erda como la mujer sabia que conoce todos los secretos
de la naturaleza. Y se transforma para generar otros motivos que describen los diversos aspectos
de la naturaleza en movimiento. Un caso notable es su transformación rápida y en modo Menor
para constituir al motivo de la tormenta que abre “La Valkiria”. Las notas del motivo, como
pudimos oír anteriormente, proceden del motivo de la lanza pero el diseño melódico y rítmico con
- 59 -
el que se despliegan es el del motivo del movimiento de las olas, ascendiendo velozmente en los
violonchelos y los contrabajos y descendiendo más lentamente.
La transformación final del motivo de la naturaleza en movimiento tiene lugar en el último acto de
“El Ocaso de los Dioses”. Aquí regresa a su forma acuática original en los violines para describir el
Rhin ondulando de nuevo alrededor de las hijas del Rhin.
Ejemplo 176. El movimiento de las olas (en “El Ocaso de los Dioses”).
Además de esta familia de motivos que representan la naturaleza en movimiento existen también 2-15
un número considerable de motivos que describen diversas actividades físicas. A estas alturas 2:45
resulta ya evidente que dar cuenta de todos los motivos secundarios en el anillo e indicar su
posición en el esquema general sería una tarea inacabable. Y por ello podríamos acabar examinando
uno o dos ejemplos de la manera en que Wagner utiliza sus motivos para construir conjuntos más
grandes.
Oigamos primero tres ejemplos de lo que podrían llamarse motivos compuestos. El primero es una
combinación de elementos pertenecientes a dos motivos que difícilmente podrían ser más
diferentes entre sí. Se trata del motivo del Walhalla y del motivo de Loge. Aparece en la tercera
escena de “El Oro del Rhin” cuando Loge finge estar impresionado por las ambiciones de Alberich
de gobernar el mundo en vez de Wotan. Recordemos primero la parte principal del motivo del
Walhalla y fijémonos en cómo crece mediante la constante repetición de una frase corta.
Y ahora escuchemos una de las muchas partes del motivo de Loge, aquella que entra por vez
primera cuando está burlándose de Alberich en la tercera escena de “El Oro del Rhin”.
- 60 -
Ejemplo 178. Loge burlándose de Alberich.
Al combinar a gran velocidad la figura repetida del motivo del Walhalla con esta parte del motivo
de Loge, Wagner obtiene el displicente motivo que acompaña el momento en el que Loge se burla
de las ambiciones de Alberich.
Escuchemos ya el motivo compuesto, combinando los dos, tal y como lo toca Sigfrido con su cuerno
y despierta al dragón Fafner.
- 61 -
Nuestro último ejemplo de motivo compuesto es uno más largo y sutil conectado con Wotan al 2-16
hacer su primera aparición en el segundo acto de “La Valkiria”. Se conoce habitualmente con el 4:11
nombre de la necesidad de los dioses, y representa la búsqueda de Wotan de una salida a su
frustración. Atormentado tanto por la advertencia de Erda sobre el fin de los dioses como por la
negativa de Fricka a cumplir su deseo, Wotan se pregunta cómo podrá encontrar un héroe libre
que consiga lo que a él le está vedado por su responsabilidad con respecto a la ley. Al reflexionar
sobre este problema oímos el motivo compuesto de la necesidad de los dioses, una combinación a
mayor velocidad de los motivos particulares de Erda / El ocaso de los dioses y la frustración de
Wotan.
Aquí está primero el motivo de Erda seguido por el motivo del ocaso de los dioses, una
yuxtaposición que tiene lugar, como ya hemos oído, durante el primer encuentro de Wotan con
Erda en la cuarta escena de “El Oro del Rhin”.
Oigamos ahora la combinación de las dos ideas a mayor velocidad. El motivo compuesto de la
necesidad de los dioses tal y como se introduce en los bajos y se desarrolla extensamente.
Estos son tres de los diversos motivos compuestos que continúan siendo motivos por derecho
propio. Pero también hay muchos casos en los que los motivos independientes se unen una o dos
veces con un propósito específico. Detengámonos en el más magistral de todos ellos.
En primer lugar, aquí tienen una parte del motivo de la alegría por el oro de las hijas del Rhin, su
grito de
- 62 -
¡Rheingold!
Escuchemos de nuevo la segunda parte del motivo del Walhalla o, mejor dicho, la parte de él que
está formada por acordes alternantes.
Estos dos motivos se yuxtaponen en el primer acto de “El Ocaso de los Dioses”. Ello sucede cuando
Waltraute acude a donde está Brunhilda para comunicarle que el deseo de Wotan es que el anillo
sea devuelto a las hijas del Rhin y que el Walhalla sea destruido. Cuando Waltraute canta las
palabras “eso redimiría al Dios y al mundo” las trompas se refieren muy lenta y suavemente al grito
de ¡Rheingold! de las hijas del Rhin, y los instrumentos de metal entran más tarde con los acordes
alternantes del motivo del Walhalla.
- 63 -
En la escena final de “El Ocaso de los Dioses”, cuando Brunhilda decide satisfacer el deseo de 2-17
Wotan, se oye de nuevo esta combinación de motivos pero ahora con algunos otros motivos 2:57
añadidos. El primero de ellos es el tema en los bajos de la necesidad de los Dioses que hemos
escuchado anteriormente. Oigámoslo de nuevo.
Y esta es, de nuevo, la cadencia final del motivo del Walhalla, la frase que imprime al motivo un
sello de nobleza.
Ahora podemos regresar a la escena final de “El Ocaso de los Dioses”, cuando Brunhilda se dirige
a Wotan asegurándole que ahora cumplirá su deseo, y añadiendo las solemnes palabras “descansa,
descansa tú, Dios”. Acompañando a estas palabras escuchamos en la orquesta la misma apacible
referencia al grito de
¡Rheingold! de las hijas del Rhin, seguida por los acordes alternantes del motivo del Walhalla que
ya escuchamos en el primer acto cuando Waltraute le comunicó a Brunhilda el deseo de Wotan.
Pero ahora, a estos motivos, les sigue una referencia mas lenta del motivo de la necesidad de los
Dioses, en sí mismo una combinación, como ya hemos visto, de los motivos de Erda / El ocaso de
los dioses y de la frustración de Wotan. Y por último la cadencia final del motivo del Walhalla
imprimiendo al conjunto su sello de nobleza.
Así suena el pasaje completo.
- 64 -
Ejemplo 183. “Descansa, descansa, tú, Dios”.
Así es como Wagner comprime la esencia de seis motivos diferentes en un único y breve pasaje
para resumir la tormentosa existencia de Wotan e indicar que ha llegado, por fin, a una conclusión
noble y llena de paz.
Aún más magistral es el modo en que Wagner teje sus motivos sinfónicamente a gran escala. Y 2-18
podemos examinar, para terminar, dos ejemplos de este tipo. El primero es el preludio del tercer 4:38
acto de “Sigfrido” que prepara el camino a la gran escena entre Wotan y Erda. Este preludio está
construido como un desarrollo sinfónico de nueve motivos diferentes. El primero de ellos es uno
que no hemos oído aún, un motivo secundario que describe la cabalgata asociada en un principio
con las Valkirias, pero vinculado en esta ocasión a Wotan en su papel del caminante. Aquí está tal
y como aparece por primera vez para introducir la cabalgata de las Valkirias.
Este motivo de la cabalgata, en forma más continua, constituye la base rítmica y textual del
preludio al tercer acto de “Sigfrido”. Recordemos ahora el sombrío motivo de Erda.
El preludio del tercer acto de “Sigfrido” empieza con dos exposiciones más rápidas del motivo de
Erda en los bajos contrapuestas al ritmo palpitante del motivo de la cabalgata.
- 65 -
Ejemplo 185. Erda / El motivo de la cabalgata.
Anteriormente, como sabemos, el motivo de Erda ha sido combinado con el motivo del ocaso de
los Dioses y el de la frustración de Wotan para formar el motivo compuesto de la necesidad de los
Dioses. Y así, en el preludio del tercer acto de “Sigfrido”, que describe a Wotan cabalgando para
acudir a Erda en busca de consejo, las exposiciones del motivo de Erda con las que se abre aquel se
confunden gradualmente con la exposición del motivo de la necesidad de los Dioses.
En este punto la música nos recuerda el ansia de dominio de Wotan con un desarrollo feroz del
motivo de la lanza en los instrumentos de metal.
Es ahora cuando Wagner inicia un extenso desarrollo de una especial combinación de dos motivos
que no han vuelto a escucharse desde el primer encuentro de Wotan con Erda en la cuarta escena
de “El Oro del Rhin”. Se trata de la combinación del propio motivo de Erda con el del ocaso de los
Dioses, que vamos a escuchar ahora de nuevo.
- 66 -
Ejemplo 10. Erda / El ocaso de los Dioses.
Esta combinación lenta y apacible de motivos se desarrolla con gran rapidez y plenitud sonora en
el preludio del tercer acto de “Sigfrido”.
Lo que resulta aquí fascinante es que este rápido desarrollo de la combinación de dos motivos está
construido sobre la lenta base armónica de otro motivo, el del caminante, que es el papel
interpretado por Wotan en Sigfrido. Recordemos el motivo del caminante.
Si regresamos ahora al pasaje del preludio del tercer acto de “Sigfrido”, que acabamos de oír, 2-19
veremos que detrás del rápido desarrollo de los motivos combinados de Erda y del ocaso de los 2:54
Dioses los metales están tocando en valores largos la progresión de acordes que constituye el
motivo del caminante.
- 67 -
Ejemplo 189. Erda / El ocaso de los Dioses / El caminante.
Para el clímax de este extenso desarrollo y de todo el preludio Wagner utiliza un motivo que eclipsa
en cierto sentido a todos los demás, puesto que el símbolo al que representa amenaza con
destruirlo todo. Nos referimos al motivo del poder del anillo que recordamos a continuación.
Esa es sólo la primera mitad del motivo, y eso es todo lo que Wagner utiliza para el clímax del
preludio del tercer acto de “Sigfrido”. Es más que suficiente.
- 68 -
Esos acordes descendentes son una poderosa versión del motivo del sueño mágico, el sueño en el
que se sumió a Brunhilda, el sueño del que pronto la despertará Erda. Este es el motivo del sueño
mágico de nuevo, a modo de recordatorio.
Si escuchamos ahora de nuevo el clímax del preludio del tercer acto de “Sigfrido” oiremos cómo
los sonoros acordes descendentes van amainando para acabar convirtiéndose en una sencilla
reexposición del motivo del sueño mágico.
Esta manera magistral de trenzar diversos motivos uniéndolos en un desarrollo sinfónico a gran 2-20
escala es una característica constante de el Anillo, y no se utiliza en ningún lugar con mayor 4:59
dominio que en las páginas conclusivas de la obra. Durante el clímax orquestal final la música se
- 69 -
teje a partir de una combinación de cuatro motivos. Primero los instrumentos de viento madera
introducen el ondulante motivo de las hijas del Rhin, que están nadando en la superficie del río,
levantando triunfalmente el anillo. Simultáneamente la cuerda toca el sinuoso motivo del Rhin. A
continuación los metales introducen la majestuosa parte principal del motivo del Walhalla, al
tiempo que el gran castillo empieza a brillar en la distancia antes de ser devorado por las llamas.
Entonces, cuando reaparecen los motivos de las hijas del Rhin y el del Rhin, se encarama por encima
de ellos el excelso motivo de la redención en el registro agudo de las flautas y los violines.
- 70 -
Ejemplo 192. Las hijas del Rhin, el Rhin, El Walhalla, la redención.
- 71 -
Al final de la obra la música alcanza su clímax definitivo con la combinación de los motivos del
Walhalla en los metales y el del poder de los Dioses en los bajos, mientras ambos son consumidos
por las llamas. Entonces el motivo de Sigfrido muerto irrumpe por última vez, como un recuerdo
glorioso, para ceder el paso a una última exposición del motivo del ocaso de los dioses, que ya se
ha consumado. Y todos los motivos desaparecen a excepción de uno: es el motivo de la redención
que se queda al final en solitario para imprimir al vasto y tormentoso mundo del drama su sello
final de bendición.
- 72 -
Ejemplo 193. El Walhalla / El poder de los Dioses / Sigfrido / El ocaso de los Dioses / La
redención.
- 73 -
- 74 -
Familias de Motivos – Diagramas
1.1. La Naturaleza
Naturaleza Naturaleza
(original) (definitivo)
Embrionario
Intermediario
Definitivo
2.1. El oro
Esta familia no se desarrolla a partir del “motivo del oro” sino del de la
“alegría por el oro de las hijas del Rin”.
Partes
Versión de Hagen
Nibelungos Definitivo Versión de Mime
("Hoi-ho!")
- 75 -
2.1. El anillo
"El anillo"
Embrionario
Intermedio
Definitivo
Walhalla
(primera
Partes parte)
2.2. El Walhalla
4.ª parte
1.ª parte 2.ª y 3.ª parte
(suele funcionar
independientemente)
2.3. La lanza
Lanza Original
(ac. a Fricka)
Lanza Definitiva
Partes
Primer
Completo
segmento
Embrionario Forma de
Forma Original
"El ocaso de los Dioses"
Intermedio
Sublevación de Forma de
Wotan Hagen
Definitivo
Reproche de
Brunhilda
Amor compasivo de
Brunhilda
- 76 -
3. Símbolo central del amor
Partes
Freia
“Motivo positivo y dinámico del
amor en acción, en contraposición
al poder absoluto”.
Partes
Primer
Completo Segundo segmento
segmento
Tesoro del
Vinculo de Deseo de mundo
Afecto de
simpatía Canción Sigfrido Éxtasis del Amada
Wotan por
entre los Winterstürme por el amor inmortal
Brunhilda ↓
velsungos Amor
- 77 -
Amor
heroico
Erda
Naturaleza
Espada
Versión de
Versión de Cuerno de Juramento Herencia del Final segunda
Sigfrido
Siegmund Sigfrido mundo parte
Honor
Segunda
versión ("El
ocaso...")
- 78 -
4.1. Motivos independientes asociados al heroísmo
Misión de Sigfrido
Primera versión
Felicidad
doméstica
Brunhilda como
Redención
mujer mortal
Loge
Partes
Destino
- 79 -
7. Motivos independientes que representan personajes
Misión de Sigrido
(familia de la
Espada)
Canción del
Hunding Gigantes Alberich Estornino, de
Mime
Fafner como
gigante
convertido en
dragón
Familia de la Naturaleza en
naturaleza movimiento
Movimiento de las
olas
Canción de los
vasallos de Hagen Tormenta Versión final (El ocaso...)
- 80 -
- 81 -
Índice analítico
- 82 -
Lamento de las, 10 intermedio, 6
Lamento de las … en “Sigfrido”, 10 Naturaleza
Hoi-ho!, 13 definitivo, 3
Honor, 44 original, 3
Huida, 33 original en “El Ocaso de los Dioses”, 8
en el “descenso al Nibelheim, 34 Nibelungos, 11
Hunding, 2 Nothung!, 43
Interacciones motívicas (Sigfrido), 44
El poder del anillo / Erda, 68 Olas, movimiento de las
Erda / El motivo de la cabalgata, 66 definitivo, 59
Erda / El ocaso de los Dioses, 4, 67 en “El Ocaso de los Dioses", 60
Erda / El ocaso de los Dioses / El caminante, versión del Rhin, 59
68 Oro, 7
Erda / La lanza, 66 Pájaro del Bosque, 9
Erda / La necesidad de los Dioses, 66 Poción, 53
Frustración de Wotan / Reproche de Poder de los dioses
Brunhilda, 28 definitivo, 25
Hijas del Rhin, Rhin, Walhalla, redención, 71 embrionario, 24
Saludo al amor / Freia, 37 intermedio, 25
Siegmund y Sieglinde / Freia primera parte, Poder del Anillo, 12
32 forma de Hagen, 17
Siegmund y Sieglinde / Freia segunda parte, Promesa de expiación, 19
34 Puente del Arco Iris, 8
Walhalla (parte final) con la Espada, 22 Redención, 50
Walhalla / Poder de los Dioses / Sigfrido / Renuncia al amor, 29
Ocaso de los Dioses / Redención, 73 cambiando a la segunda forma, 30
Juramento, 47 segunda forma, 31
Lanza con Wotan, 31
primera parte, 25 segunda parte, 30
primera versión, 22 versión de Siegmund, 30
versión definitiva, 23 Reproche de Brunhilda, 29
Ley irrevocable, 23 Resentimiento, 16
Llamada del cuerno de los guibichungos, 46 Resolución del amor, 37
Llamada del cuerno de Sigfrido, 46 Rheingold, 13
Loge, 51 Rhin, 3
burlándose de Alberich, 61 Saludo al amor, 36
Loge (parte de la escala cromática), 53 Seducción, 45
Maldición, 18 Servidumbre, 13
Manzanas de oro, 2 versión de Mime, 13
Maquinaciones, 15 Siegmund, 26
Mime, Canción del estornino, 57 Siegmund y Sieglinde, 26
Motivo compuesto Sigfrido, 42
Necesidad de los dioses, 62 Cólera de, 2
Rheingold y Walhalla, 63 Deseo de amor de, 39
Motivo compuesto Llamada del cuerno de, 46
La espada y el cuerno, 61 Misión de, 58
Walhalla – Loge, 61 definitiva, 48
Muerte, Anuncio de la, 41 irónica, 48
Murmullos del Bosque primera versión, 47
definitivo, 7 versión de Wotan), 48
embrionario, 6
- 83 -
Sueño mágico, 69 Wälse!, 43
Tarnhelm, 52 Welsungos
Tesoro, 20 raza de los
Tesoro del mundo, 39 parte principal, 40
Tormenta, 26, 60 primera parte, 41
Trato, 24 Vínculo de simpatía entre los, 38
Valkirias, 40 Winterstürme, 38
Vasallos, Canción de los, 59 Wotan
Vínculo de simpatía entre los welsungos, 38 cariño por Brunhilda, 38
Walhalla, 60 Frustración de, 27
anillo transformándose en, 20 forma de Hagen, 28
parte final, 21 segunda forma, 27
primera parte., 20 Sublevación de, 28
segunda y tercera partes, 21
- 84 -