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Cuentos Clásicos para Niños

El primer cuento trata sobre un león que engaña a tres toros para que rompan su pacto de amistad y así poder comerlos uno por uno. El segundo cuento narra la historia de Caperucita Roja y cómo un lobo engaña a la niña y a su abuela para comérselas. El tercer cuento presenta a tres cerditos que construyen casas de diferentes materiales y cómo un lobo intenta comérselos soplando las casas.

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Cuentos Clásicos para Niños

El primer cuento trata sobre un león que engaña a tres toros para que rompan su pacto de amistad y así poder comerlos uno por uno. El segundo cuento narra la historia de Caperucita Roja y cómo un lobo engaña a la niña y a su abuela para comérselas. El tercer cuento presenta a tres cerditos que construyen casas de diferentes materiales y cómo un lobo intenta comérselos soplando las casas.

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Cuentos

E l León y los Tres Toros

Una vez tres toros hicieron un pacto de amigos y juraron no romperlo, pasara lo que pasara. El pacto
consistía en repartirse por partes iguales un pastizal que habían descubierto en los alrededores del
bosque, de tal manera que todos pudieran pasear y pastar a su antojo y ninguno invadiera la parte de
terreno que les correspondía a los otros dos.
Todo iba muy bien hasta que un día un león hambriento descubrióel pastizal con los tres gordos y
cebados animales.
La boca se le hizo agua de sólo verlos y se propuso darse tres suculentos banquetes.
El problema era que nada podría hacer mientras los toros, que eran animales fuertes y poderosos, se
mantuvieron unidos. De modo que ideó un astuto plan para enemistarlos entre sí.
Adoptando un aire hipócrita y zalamero, atrajo la atención de cada uno de ellos por separado y lo
convenció de que los otros dos se habían aliado para quitarle su parte del terreno y apoderarse de sus
pastos antes de que llegara el invierno. Los toros ingenuamente le creyeron y se llenaron de
desconfianza y recelo entre sí, hasta el punto de no moverse cada uno de su pastizal por temor a que los
otros dos se lo quitaran.
En cuanto los vio separados, el león los atacó uno por uno y se dio los tres suculentos banquetes con
que había soñado.
“La discordia que divide a los amigos es la mejor arma para los enemigos”

Caperucita Roja

Había una niña tan buena y tan cariñosa, que todos la querían; y la que más la quería era su abuelita. La
abuelita ya no sabía que regalar a su nieta: la mimaba muchísimo. Una vez le regaló una gorrita de
terciopelo rojo; la niña estaba muy bonita con ella, y no se la quitaba nunca. Y la gente le empezó a
llamar Caperucita Roja.
Un día, su madre le dijo:
-Ven, Caperucita, quiero que lleves a la abuela este pastel y esta botella de vino. La pobre abuelita está
mala, y hay que darle cosas ricas para que se ponga fuerte. Será mejor que te vayas ahora, antes de que
haga más calor; no corras ni salgas del camino, no se vaya a romper la botella y la abuelita se quede sin
vino. Y cuando llegues a su casa, no empieces a curiosear por todos los rincones; di primero buenos
días, como una niña bien educada.
-Descuida madre; haré bien el recado –dijo Caperucita.
La abuela vivía lejos, en el bosque, a media hora del pueblo; y cuando Caperucita entró en el bosque se
encontró con el lobo. Caperucita no sabía que el lobo era malo, y no se asustó.
-Buenos días Caperucita -dijo el lobo.
-Buenos días lobo –dijo Caperucita. -¿Dónde vas tan de mañana? –le preguntó el lobo.
-Voy a casa de mi abuelita –contestó Caperucita.
-¿Qué llevas en el delantal? –preguntó el lobo.
-Llevo un pastel y vino para mi abuelita, que está mala.
-¿Dónde vive tu abuelita?
-Vive aquí en el bosque, junto a los tres robles grandes, al lado de los avellanos; seguro que has visto su
casa.
Y el lobo pensó: “¡Qué gordita es esta niña, y qué tierna debe ser! Estará mucho más rica que su
abuelita. Voy a ver si me las como a las dos”.
El lobo caminó un rato al lado de Caperucita, y luego dijo:
-Caperucita, mira qué flores más bonitas hay por aquí. ¿Por qué no llevas algunas a tu abuela?
Caperucita miró las flores; estaban preciosas allí en el bosque, al sol.
-Sí, lobo, tienes razón; voy a coger un ramo para mi abuelita. Es muy temprano y tengo tiempo.
Salió del camino y empezó a coger flores; y siempre veía una flor todavía más bonita un poco más allá, y
de esta manera se fue alejando del camino, y el lobo echó a correr para llegar antes a casa de la abuela;
llegó y llamó:
-¿Quién llama? –preguntó la abuela.
-Soy Caperucita, y te traigo pastel y vino. ¡Ábreme, abuelita!
-¡Corre el cerrojo! Yo estoy muy floja y no me puedo levantar. El lobo corrió el cerrojo, abrió la puerta,
saltó hacia la cama de la abuela y se la tragó. Y luego se puso su ropa, se ató su gorro, se metió en la
cama y cerró las cortinas.
Caperucita, en el bosque, tenía ya un ramo muy grande; no le cabía ni una flor más. Echó a correr y llegó
a la casa de su abuela. Le extrañó ver la puerta abierta; y al entrar en la habitación, sin saber por qué, se
asustó un poco, y pensó:
“¡Qué raro! No sé por qué estoy asustada, con lo que me gusta venir a casa de la abuela”
Y entonces se acercó a la cama y dijo:
-Abuelita, buenos días.
Nadie le contestó; la niña descorrió las cortinas de la cama, y allí vio a su abuela muy tapada y con el
gorro de dormir metido hasta las narices.
-Abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes! -Para oírte mejor...
-Abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
-Para verte mejor...
-Abuelita, ¡qué manos tan grandes tienes!
-¡Para cogerte mejor!
-¡Ay, abuelita! ¡Qué boca tan grande tienes!
-¡Para comerte mejor!
El lobo dio un salto y ¡se tragó a Caperucita! Ya había comido bien, y se volvió a meter en la cama y se
quedó dormido. Empezó a roncar, a roncar con unos ronquidos tremendos, y un cazador que pasaba por
allí, al oír aquellos ronquidos, pensó: “¡Caramba con la abuelita, qué manera de roncar! Voy a entrar, no
sea que se encuentre mal”.119 Cuentos, Fábulas, Retahílas y Trabalenguas para Terapias Lúdicas
El cazador entró, se acercó a la cama, vio al lobo dormido y dijo:
-¡Ya te contaré, viejo bribón! ¡Con el tiempo que llevaba buscándote!
El cazador iba a matar al lobo de un tiro; pero de pronto pensó que a lo mejor el lobo se había comido a
la abuela, y en lugar de disparar su escopeta, buscó unas tijeras y le abrió al lobo la barriga, por si la
abuela estaba aún viva. Y, al primer tijerazo, vio una cosa roja, y era caperucita; y en seguida salió la
niña, gritando:
-¡Ay qué susto más grande! ¡Ay, qué oscuro estaba en la barriga del lobo!
Y la abuelita salió también, medio muerta de miedo. Caperucita buscó en seguida piedras bien grandes,
le rellenó al lobo la barriga de piedras, y cuando el lobo se despertó y quiso echar a correr, se cayó al
suelo, porque las piedras pesaban mucho. Se cayó, reventó y se murió. Y Caperucita, la abuela y el
cazador se pusieron muy contentos; el cazador se quedó con la piel del lobo; la abuela se comió el pastel
y se bebió el vino, y se puso buena. Y Caperucita dijo:
-Ya no volveré a desobedecer a mi madre, y no saldré del camino cuando vaya sola por el bosque.

LOS TRES CERDITOS

Junto a sus papás, tres cerditos habían crecido alegremente en una cabaña del bosque. Y como ya eran
mayores, sus papás decidieron que era hora de que hicieran, cada uno, su propia casa.
Los tres cerditos se despidieron de sus papás, y fueron a ver cómo era el mundo.
El primer cerdito, el perezoso de la familia, decidió hacer una casa de paja. En un minuto la choza estaba
hecha. Y entonces se echó a dormir.
El segundo cerdito, un glotón, prefirió hacer una cabaña de madera. No tardó mucho en construirla. Y
luego se echó a comer manzanas.
El tercer cerdito, muy trabajador, optó por construirse una casa de ladrillos y cemento. Tardaría más en
construirla pero se sentiría más protegido. Después de un día de mucho trabajo, la casa quedó preciosa.
Pero ya se empezaba a oír los aullidos del lobo en el bosque.
No tardó mucho para que el lobo se acercara a las casas de los tres cerditos. Hambriento, el lobo se
dirigió a la primera casa y dijo:
- ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré!.
Cómo el cerdito no la abrió, el lobo sopló con fuerza, y derrumbó la casa de paja. El cerdito, temblando
de miedo, salió corriendo y entró en la casa de madera de su hermano.
El lobo le siguió. Y delante de la segunda casa, llamó a la puerta, y dijo:
- ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré!
Pero el segundo cerdito no la abrió y el lobo sopló y sopló, y la cabaña se fue por los aires. Asustados,
los dos cerditos corrieron y entraron en la casa de ladrillos de su hermano.
Pero, cómo el lobo estaba decidido a comérselos, llamó a la puerta y gritó:
- ¡Ábreme la puerta!¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré!
Y el cerdito trabajador le dijo:
- ¡Sopla lo que quieras, pero no la abriré!
Entonces el lobo sopló y sopló. Sopló con todas sus fuerzas, pero la casa no se movió. La casa era muy
fuerte y resistente. El lobo se quedó casi sin aire.
Pero aunque el lobo estaba muy cansado, no desistía.
Trajo una escalera, subió al tejado de la casa y se deslizó por el pasaje de la chimenea. Estaba
empeñado en entrar en la casa y comer a los tres cerditos como fuera. Pero lo que él no sabía es que los
cerditos pusieron al final de la chimenea, un caldero con agua hirviendo.
Y el lobo, al caerse por la chimenea acabó quemándose con el agua caliente. Dio un enorme grito y salió
corriendo para nunca más volver.
Y así, los cerditos pudieron vivir tranquilamente. Y tanto el perezoso como el glotón aprendieron que sólo
con el trabajo se consigue las cosas.

B uenas Noches

Monito, hijo, cierra los ojos por favor, ya duerme…” dijo la mamá monita. “Ya es hora de dormir estoy muy
cansada, anda, duérmete…”
Pero el monito solamente quería jugar. La mamá mona estaba muy pero muy triste y cansada. Hace
mucho tiempo que dejaron su casita.
Por eso, resolvió, irse a dormir a otro árbol.
“Estoy con miedo de la oscuridad…” dijo el monito casi a punto de llorar, mientras la luna lo miraba…
“Miedo a la oscuridad? No lo creo…” exclamó la luna y explicó: “La oscuridad no hace daño a nadie… La
noche es bonita llena de estrellas, es tranquila, buena para descansar. En la noche todas y todos
duermen, grandes y pequeños, caballos, bueyes y pajaritos…”
“Nadie debe tener miedo a la oscuridad. Cierra los ojos monito que yo te voy a cantar una canción para
que duermas bien…” le dijo la luna.
El monito cerró los ojos y la luna canto así:
“Buenas noches… hasta mañana. Duerme bien… sueña conmigo un lindo sueño… lindo muy lindo, hasta
mañana…”
El monito se adormeció y la luna fue a llamar a la mamá mona. “¿Cómo logró dormir a mi hijo, doña
Luna?” Preguntó la mamá monita. “Le canté una canción… a todos y todas los pequeñitos les gustan
mucho las canciones y que los acaricien mientras duermen”.
“…Enséñeme esa canción doña Luna”, le pidió la mamá mona. La luna enseñó a la mamá mona su
canción. Entonces la mamá mona fue a acostarse junto a su hijito abrazándolo con ternura.
Feliz doña Luna siguió su camino, pues sabía que ahora las familias cuidarían mejor sus hijitas e hijitos.

Retahilas
En un plato de ensalada
Comen todos a la vez
Y jugando a la baraja
Tin Marín de dos pingüé
Cúcara mácara títere fue
Alza la pata caballo blanco
Y mira a ver quién fue
Manzana, manzana, manzana podrida,
Uno, dos, tres y salida.
“Tengo un gallo en la cocina
Que me dice la mentira;
Tengo un gallo en el corral
Que me dice la verdad”

En la casa de Pinocho
Todos cuentan hasta ocho:
Uno, dos, tres, cuatro,
Cinco, seis, siete y ocho!

En un café se rifa un gato


Al que le toque
El número cuatro:
Uno, dos, tres y cuatro

“Una, dola, tela, canela,


Cabo de vela,
Sumaqui, melón.
Cuenta las horas
El niño cabezón”

Poemas

MARIPOSA.
Mariposa del aire,
qué hermosa eres,
Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
mariposa del aire
!Quédate ahí, ahí, ahí...!
No te quieres parar
pararte no quieres.
Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
mariposa del aire,
!quédate ahí, ahí, ahí!...
!Quédate ahí!
Mariposa ¿Está s ahí?

A los verdes prados:

A los verdes prados baja la niñ a; ríanse las fuentes y las aves silban .

A los verdes prados la niñ a baja las fuentes se ríen las aves cantan .
En los arboles del huerto:

En los arboles del huerto


hay un ruiseñ or;
canta de noche y de día ,
al huerto vendrá la niñ a
y una rosa cortara.
Entre las negras encinas
hay una fuente de piedra
KO y un cantarillo de barro .

El agua

Mírala tranparente
es agua fresca como recién nacida
de las entrañ as de la tierra.
Cuando tenías sed
Has soñ ado con ella
y ahora en el vaso refleja la luz .
Puedes beberla, brota de las fuentes pura .

Poesías para el Día de la Madre

Puedo decir que mamá es la mejor palabra


porque no solo se la digo a la persona
que me dio la vida, sino aquella que dio
la vida por mí, que en las noches de desvelo
siempre hubo luz para mí.
Es la mejor palabra que sale de mi voz
cuando no salió algo que yo esperaba
solo pido que nunca borren de mi memoria
esa palabra que nunca quiero olvidar.

chistes
EL GATO. : HABIA UNA VES UN GATO QUE TENIA 16 VIDAS VINO UN 4POR 4 Y LO MATO.

EL DIENTON: MAMA, MAMÁ EN LA ESCUELA ME DICEN DIENTÓ N, HIJO NO LES HAGAS


CASO NADA MAS CIERRA LA BOQUITA PORQUE ME ESTAS RALLANDO EL PISO.

MAMA PESTAÑ AS CERRADAS : MAMA ¿POR QUÉ ESTES EN LA COMPUTADORA CON LOS
OJOS CERRADOS? PORQUE WINDOWS ME DIJO QUE CERRARA LAS PESTAÑ AS.

EL TOMATE: POR QUÉ EL TOMATE NO TOMA CAFÉ ¿ PORQUE TOMA –TE.


LA BALLENA: ¿CUANTAS HORMIGAS CABEN EN UNA BALLENA? NINGUNA PORQUE

VA –LLENA.

RIMAS (PIROPOS)

AYER PASE POR TU CASA ME TIRASTE UN LIMÓ N, EL LIMÓ N CALLO EN EL SUELO Y EL


ZUMO EN MI CORAZÓ N .

DE LA PIÑ A NACE EL AGUA Y DEL AGUA EL CARACOL, DE LOS OJO DE MI NEGRA NACEN
LOS RAYOS DE SOL .

SE PUSO POMADA SE AMARRO UN TRAPITO Y A LA POBRE RATA LE QUEDO UN RABITO.

ESTÁ N EN LA CLASE, ESTÁ N EN MÍ. ESTÁ N EN EL MUNDO , ESTÁ N EN TI .

NO QUIERO QUERER A NADIE, NI QUIERO QUE ME QUIERAN A MI NO QUIERO PASAR


TRABAJOS NI QUE LOS PASEN POR MÍ.

ADIVINANZAS

1* RODANDO COMO UN TONEL Y NADIE SE SIENTA EN EL {EL POZO}

2* EN LAS MANOS DE LOS DEMAS CASI SIEMPRE ESTOY METIDO,

UNAS VESES ESTIRADO Y OTRAS ENCOJIDO {EL ABANICO}

3* GOLPE VA, GOLPE VIENE Y EN SU PUESTO SE MANTIENE {LA FUENTE}

4* TENEMOS 10 DEDOS SIN HUESOS NI CARNE {LOS GUANTES}

5* PAJARITO VOLANDO CON LAS TRIPAS COLGANDO {EL BARRILETE}

TRABALENGUAS

Me han dicho
que has dicho un dicho,
un dicho que he dicho yo,
ese dicho que te han dicho
que yo he dicho, no lo he dicho;
y si yo lo hubiera dicho,
estaría muy bien dicho
por haberlo dicho yo.
El gallo pinto no pinta,
el que pinta es el pintor;
el gallo pinto las pinta
pinta por pinto pinta.

Pepe pecas pica papas


con un pico papas pica
pepe pecas con un pico
pica papas pepe pecas .

Tres tristes tigres triscan trigo en un trigal.

Mariana Magaña
desenmarañará mañana
la maraña que enmarañara
Mariana Magaña.

Buscaba el bosque Francisco,


un vasco bizco, muy brusco,
y al verlo le dijo un chusco,
¿Busca el bosque, vasco bizco?
REFRANES

1* Perro que ladra no muerde .

2*a quien madruga , Dios le ayuda .

3*el papel todo lo aguanta

4* De tal palo , tal astilla .

5*mas sabe el diablo por viejo , que por diablo .

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