SELECCIÓN DE POESÍAS
CANCIÓN DE LOS LEÑADORES
Deja el hacha, Por la orilla de la tarde
leñador, pasea el grillo su canción,
que la noche canta llamando la noche,
ya llegó. leñador.
Los mirasoles cansados Deja el hacha,
de tanto mirar el sol, leñador,
están buscando la noche, que la noche
1
leñador. ya llegó.
Deja el hacha, Está la primera estrella
leñador, sobre los ceibos en flor,
que la noche bajó trayendo la noche,
ya llegó. leñador.
Deja el hacha,
leñador,
que la noche
ya llegó.
Javier Villafañe
LAS CANCIONES DE NATACHA
Se enojó la luna,
Se enojó el lucero,
Porque esta niñita
Riñó con el sueño.
Duérmete, Natacha,
Para que la luna
Se ponga contenta
Y te dé aceitunas.
Duérmete, Natacha,
Para que el lucero
Te haga un almohadita
De albahaca y romero.
Juana de Ibarbourou
CANTO NEGRO
¡Yambambó, yambambé!
Repica el congo solongo,
2
repica el negro bien negro;
congo solongo del Songo
baila yambó sobre un pie.
Mamatomba,
serembe cuserembá.
El negro canta y se ajuma,
el negro se ajuma y canta,
el negro canta y se va.
Acuememe serembó,
aé
yambó,
aé.
Tamba, tamba, tamba, tamba,
tamba del negro que tumba;
tumba del negro, caramba,
caramba, que el negro tumba:
¡yamba, yambó, yambambé!
Nicolás Guillén
3
BARRIO DE TANGO
Un pedazo de barrio allá en Pompeya
durmiéndose al costado del terraplén,
un farol balanceando en la barrera
y el misterio de adiós que siembra el tren.
Un ladrido de perros a la luna,
el amor escondido en un portón,
los sapos redoblando en la laguna
y a lo lejos la voz del bandoneón.
Barrio de tango, luna y misterio,
calles lejanas cómo estarán,
viejos amigos que hoy ni recuerdo
qué se habrán hecho, dónde andarán.
Barrio de tango, qué fue de aquella
Juana, la rubia, que tanto amé;
sabrá que sufro pensando en ella
desde la tarde que la dejé.
Barrio de tango, luna y misterio,
desde el recuerdo te vuelvo a ver.
Un coro de silbidos, allá en la esquina,
el codillo llenando el almacén
y el dramón de la pálida vecina
que ya nunca salió a mirar el tren.
Así evoco tus noches, barrio de tango
con las chatas entrando al corralón,
la luna chapaleando sobre el fango
y a lo lejos la voz del bandoneón.
Homero Manzi
4
EL ARRIERO
En las arenas bailan los remolinos
el sol juega en el brillo del pedregal
y prendido a la magia de los caminos
el arriero va ... el arriero va ...
Es bandera de niebla su poncho al viento
lo saludan las flautas del pajonal
y guapeando en las sendas por esos cerros
el arriero va ... el arriero va ...
Las penas y las vaquitas
se van por la misma senda.
Las penas y las vaquitas
se van por la misma senda.
Las penas son de nosotros
las vaquitas son ajenas.
Un degüello de soles muestra la tarde
se han dormido las luces del pedregal
y animando a la tropa, dale que dale
el arriero va ... el arriero va ...
Amalaya la noche traiga recuerdos
que hagan menos pesada la soledad.
Como sombra en la sombra por esos cerros
el arriero va ... el arriero va ...
. Atahualpa Yupanqui
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POESÍAS Y POETAS
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Baldomero Fernández Moreno
(1886-1950)
Baldomero Fernández Moreno nació en 1886, en Buenos Aires, donde
murió en 1950. Entre 1892 y 1899 vivió con su familia en España y al
regresar a la Argentina se graduó de médico y ejerció poco tiempo su
profesión en el interior.
Fernández Moreno (este fue su nombre literario) descolló como poeta de
lo cotidiano, de las cosas sencillas, todo ello expresado en versos directos y
armoniosos, de raíz hispánica. Las iniciales del misal (su primer libro, en
1915), Versos de Negrita (1920), El hogar en el campo (1923), Aldea
española (1925), El hijo (1926), Seguidillas (1936), Antología (1941),
son algunos de los títulos que integran su obra poética. En prosa escribió La
patria desconocida (1943) y otras páginas no recogidas aún totalmente en
volumen. En textos como Quiosco o Guía caprichosa de Buenos Aires,
sin ajustarse a las leyes del verso, que fue su expresión literaria más
característica, Fernández Moreno logra encerrar en pequeños cuadros, la
sugestión de la poesía más comunicativa.
7
LA CUNA
Hoy no pudimos más y envueltos
del crepúsculo azul en la penumbra
nos fuimos para el pueblo lentamente
a comprar una cuna.
Y compramos de intento la más pobre
mimbre trenzado a la manera rústica
cuna de labradores y pastores.....
Hijo, la vida es dura.
PRESENCIA
Cómo duermes, pequeña, en tu cunita,
cerca del fuego que te abriga y dora.
Te contemplo un minuto, media hora,
y tú sigues dormida, dormidita.
Un carro pasa, un leño azul crepita,
sube una voz del aire triunfadora,
y tú como si tal, mínima aurora,
la pestaña ¡ay de mí! casi infinita.
Eres la primordial indiferencia
ante la expectativa, ante el anhelo
hechos resignación, vueltos paciencia.
Soy tu primer poeta y soy tu abuelo...
Tal vez clames un día mi presencia:
búscame por la tierra y por el cielo.
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SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR
Setenta balcones hay en esta casa
setenta balcones y ninguna flor
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?
La piedra desnuda de tristeza agobia,
¡dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?
¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?
Si no aman las plantas no amarán el ave
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...
¡Setenta balcones y ninguna flor!
9
Federico García Lorca
(1898-1936)
Poeta y dramaturgo español, es el escritor de esta nacionalidad más famoso
del siglo XX. Sus posiciones políticas y su fama lo convirtieron en una víctima fatal
de la Guerra Civil, en Granada, donde le fusilaron a los pocos días de comenzada la
guerra.
Nació en Fuente Vaqueros, Granada. Estudió bachillerato y música en su
ciudad natal y, entre 1919 y 1928, vivió en Madrid, donde se hizo amigo del pintor
Salvador Dalí, del cineasta Luis Buñuel y del poeta Rafael Alberti, entre otros. Viajó
a Nueva York y Cuba en 1929-30. Volvió a España y escribió obras teatrales que lo
hicieron muy famoso. Fue director del teatro universitario La Barraca,
conferenciante, compositor de canciones y tuvo mucho éxito en Argentina y
Uruguay, países a los que viajó entre 1933 y 1934.
Sus primeros poemas quedaron recogidos en Libro de poemas, de 1921.
En 1922 organizó con el músico Manuel de Falla, el primer festival de cante jondo,
y ese mismo año escribió precisamente el Poema del cante jondo, aunque no lo
publicaría hasta 1931. El Primer romancero gitano, de 1928, es un ejemplo
genial de poesía, con la que canta a su tierra, Andalucía, por medio de símbolos
como la luna, los colores, los caballos, el agua, o los peces. Otro importante
poema es el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de 1935, compuesto al morir
ese torero, amigo de muchos de los poetas de la generación de Lorca.
El teatro de Lorca es el más importante de la lengua castellana del siglo XX.
Entre sus obras, escritas de 1921 a 1928, se destacan Tragicomedia de don
Cristóbal y Retablillo de don Cristóbal, La zapatera prodigiosa y Amor de
don Perlimplín con Belisa en su jardín. Otras obras posteriores son: Bodas
de sangre, de 1933; Yerma, de 1934; Doña Rosita la soltera, de 1935 y La
casa de Bernarda Alba, concluida en junio de 1936, considerada por la crítica
como la obra fundamental de Lorca.
10
ROMANCE DE LA LUNA, LUNA
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
-Huye, luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
-Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
-Huye, luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
-Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían
Bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Como canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
11
LA GUITARRA
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil
callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
La tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh, guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.
MEDIA LUNA
La luna va por el agua.
¡Cómo está el cielo tranquilo!
Va segando lentamente
el temblor viejo del río
mientras que una rana joven
la toma por espejito.
12
María Elena Walsh
(1930)
María Elena Walsh nació el 1 de febrero de 1930 en Ramos Mejía, suburbio de
la ciudad de Buenos Aires. Vivía en un caserón grande, con patios y gallinero,
rosales, gatos, limoneros y naranjos y una higuera muy cómoda sobre cuyas ramas
leía durante la siesta de los mayores Los Tres Mosqueteros, Robinson Crusoe y La
Cabaña del Tío Tom. Antes de finalizar sus estudios en la Escuela Nacional de
Bellas Artes, a los diecisiete años, escribió su primer libro: Otoño Imperdonable,
libro de poemas que mereciera el segundo premio Municipal de Poesía. Ya antes,
en 1945, había publicado sus primeros versos en la revista El Hogar y en el
suplemento literario deL diario La Nación.
En 1948, viajó a los Estados Unidos invitada por el escritor Juan Ramón
Jiménez. En 1952 partió hacia Europa, vivió en París (Francia) durante cuatro
años. Allí, con Leda Valladares, formó un dúo que se dedicó a difundir el folclore
argentino, recibiendo premios y el aplauso del público. Es en esa época también
que comienza a escribir versos para niños.
Desde 1959 escribe guiones para TV, obras de teatro y canciones para niños.
Entre sus obras se destacan: Hecho a mano (1965), Juguemos en el mundo
(1970), Cancionero contra el mal de ojo (1976) y Desventuras en el País-
Jardín-de-Infantes (1993). Sus libros más infantiles más difundidos son: Tutú
Marambá (1960), El reino del revés (1964), Dailan Kifki (1966), Cuentopos
de Gulubú (1966), El diablo inglés (1974) y Chaucha y palito (1976).
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CANTAR CANCIONES
Quien pudiera
cantar una canción cualquiera,
sencilla
como el agua de la canilla.
Canción que pronto se olvida
pero dura toda la vida.
Cantar canciones
para los que no tiene ilusiones,
poesía
para los que perdieron la alegría.
Canción con piano
para los que pasean de la mano,
con flores
que sirvan para niños y mayores.
Seguir y seguir
cantando canciones para convivir.
Canción barata
para los que no piensan más que en plata.
Dorada
para los pobres que no tienen nada.
Canción amiga
para los que se mueren de fatiga.
Canciones
para los que padecen en prisiones
Seguir y seguir
cantando canciones para convivir.
14
COMO LA CIGARRA
Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí,
resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.
Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
Tantas veces me borraron
tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui
sola y llorando.
Hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después
que no era la única vez,
y volví cantando.
Tantas veces te mataron
tantas resucitarás,
tantas noches pasarás
desesperando.
A la hora del naufragio
y la de la oscuridad
alguien te rescatará
para ir cantando.
Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
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