Juan Andrés Arango
emprende otros
tres viajes
Por: Julio César Guzmán Editor Cultura y
Entretenimiento de El Tiempo
Su nueva película, X500, prolonga su devoción por
la sicología de los personajes juveniles, de manera
análoga a como lo hizo en su primer largometraje,
La Playa D.C.
Tres historias, tres destinos que Arango emprende otros tres Ese ombligo es como el orificio del
confluyen sin encontrarse viajes gantes sobre el individuo y disco de acetato, desde donde
directamente. En X500, la sobre la sociedad. Aunque las tres giran los sonidos y las voces de la
curiosidad casi sociológica de historias difieren en cuanto a sus película, ya sea en Canadá o en el
Juan Andrés Arango por escarbar cuestionamientos y son dispares litoral del Valle del Cauca.
en la vida de sus personajes lo en calidad narrativa, mantienen el
lleva a perseguir a tres jóvenes tono de su primera película, La El montaje se impregna de esa
cuyo principal factor común es Playa D.C., que le mereció musicalidad, con un comienzo
haber sido marcados por la numerosos elogios en diferentes lento y descriptivo, y pasajes
muerte: un indígena mexicano escenarios internacionales. vertiginosos que rompen la
que huye de su comunidad y lucha parsimonia. El director resuelve
por no dejarse engullir en las “Al hombro, la cámara se hace con paciencia las historias, como
fauces del monstruo que testigo de las transformaciones si respondieran a su propio ritmo
representa Ciudad de México; individuales” interno y no a su batuta. Como si
una adolescente filipina, aún de estuviera sentado en la silla del
luto por su madre, enfrentada a Arango bocetea con largos planos copiloto admirando el paisaje del
tener que vivir con su abuela en sociales un fresco del mundo que trayecto que él mismo ha
Montreal; y un muchacho de enfrentan los tres jóvenes, construido.
Buenaventura que regresa al aunque son más elocuentes sus
puerto luego de haber sido rostros, incluso cuando no Y es que, sin ser una película de
polizonte a bordo de un barco hablan, cuando su silencio habla carretera, la metáfora de X500 es
rumbo a Estados Unidos por ellos. O cuando la música los el viaje, la travesía personal que
interpreta, como sucede con el emprenden David (el mexicano),
Los tres buscan su propia vibrante canto del Pacífico María (la filipina) y Álex (el
identidad, una aceptación social y Marinero, ejecutado por el grupo colombiano). Son viajes
hasta la mera supervivencia. Socavón. doloridos, en busca de sí mismos,
Como moscas impertinentes, y cuyos pesares solo encuentran
chocan contra el vidrio de su Justamente, la música marca los sanación en el retorno.
realidad, una y otra vez, sin lograr tiempos de su evolución, en
quebrarlo. Pero, como suele ocasiones con mayor eficacia que DIARIO FESTIVAL
suceder, en su trayecto termina las mismas actuaciones. La banda INTERNACIONAL DE CINE DE
siendo más importante el camino sonora salta del punk a la cumbia, CARTAGENA DE INDIAS (FICCI)
que el destino, y lo que cambia en y del rap a la marimba de chonta,
sus vidas, más que su entorno, es en una selección heterogénea
lo que crece por dentro. que refuerza el mensaje del título:
X500 es el nombre de un pequeño
Con una estética más cercana al poblado en el estado de Yucatán
documental, Arango vuelve a (México) que corresponde a la
plantear interroJuan Andrés mitad del continente americano.