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Análisis del Ciclo de Vida Familiar

El documento describe las diferentes etapas del ciclo de vida familiar tradicional y no tradicional. El ciclo de vida familiar tradicional consta de 5 fases: 1) soltería, 2) cónyuges en la luna de miel, 3) paternidad, 4) postpaternidad y 5) disolución. El ciclo de vida familiar no tradicional incluye etapas como parejas sin hijos, padres solteros y familias extendidas para reflejar la diversidad de estilos de vida modernos. El documento también explica el uso del familiograma
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Análisis del Ciclo de Vida Familiar

El documento describe las diferentes etapas del ciclo de vida familiar tradicional y no tradicional. El ciclo de vida familiar tradicional consta de 5 fases: 1) soltería, 2) cónyuges en la luna de miel, 3) paternidad, 4) postpaternidad y 5) disolución. El ciclo de vida familiar no tradicional incluye etapas como parejas sin hijos, padres solteros y familias extendidas para reflejar la diversidad de estilos de vida modernos. El documento también explica el uso del familiograma
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CICLO DE VIDA FAMILIAR

El análisis del ciclo de vida familiar o análisis del CVF permite a los
mercadólogos segmentar a las familias en función de una serie de fases que
abarcan todo el curso de vida de una unidad familiar. El CVF constituye una
variable compuesta, creada mediante la combinación sistemática de variables
demográficas de uso frecuente como estado civil, tamaño de la familia, edad de
los miembros de la familia y estatus laboral del jefe de familia. Las edades de
los padres y la cantidad relativa de ingreso disponible suelen inferirse a partir
de la fase del ciclo de vida familiar donde se encuentre la familia.

Etapa de vida familiar


El CVF tradicional es una serie progresiva de fases por las cuales atraviesan
muchas familias empezando con la soltería, transitando luego al matrimonio (y
la creación de la unidad familiar básica) para ir luego al crecimiento de la
familia (con el nacimiento de los hijos), yendo después a la contracción de la
familia (conforme los hijos se van del hogar) y finalizando con la disolución de
la unidad básica (por la muerte de uno de los conyugues). Los modelos del
CVF se sintetizan en las cinco fases básicas siguientes:

Fase 1. Soltería
En esta etapa es cuando cualquier persona sea hombre o mujer esta solo ya
sea por elección, o porque no puede encontrar la pareja adecuada para sí.
Algunas personas se quedan en esta etapa, las que no pasan a la siguiente
etapa del CVF.

Fase 2. Cónyuges en la luna de miel


La fase de la luna de miel comienza inmediatamente después del juramento
matrimonial y continúa hasta la llegada del primer hijo. Esta fase del CVF
funciona como un periodo de ajuste para la vida matrimonial .Muchos cónyuges
jóvenes trabajan ambos fuera de casa lo que les da un ingreso combinado que
les permite disfrutar de un estilo de vida con mayores oportunidades de realizar
compras de bienes o ahorrar sus ingresos adicionales. A las parejas en luna de
miel tienen gastos iniciales considerables cuando se establecen en nuevo
hogar ya que deben adquirir aparatos domésticos, mobiliario, utensilios y
accesorios para el hogar. En esta fase el consejo y la experiencia de otras
parejas casadas serían importantes para los recién casados.

Fase 3. Paternidad
Cuando una pareja tiene su primer hijo, se considera que la, luna de miel ha
terminado. La fase de paternidad (llamada algunas veces la “etapa de nido
lleno”) suele prolongarse por un periodo de más de 20 años. Debido a su larga
duración esta etapa puede dividirse en varias fases más cortas: la fase
preescolar, la fase escuela elemental, la fase de la preparatoria y la fase de la
universidad. A medida que se transita por estas fases de la paternidad, las
interrelaciones de los miembros de la familia y la estructura de ésta van
cambiando gradualmente. Más aún, los recursos familiares de la familia
cambian de una manera apreciable a medida que uno de los progenitores (o
los dos) progresa en su carrera y conforme las responsabilidades de crianza y
educación de los hijos se incrementan en forma paulatina y al final decrecen
cuando los hijos comienzan a solventar sus propios gastos.

Fase 4. Postpaternidad
Como la paternidad abarca un periodo de muchos años, es muy natural que la
postpaternidad, es decir la época en que todos los hijos se han ido de casa,
sea un momento traumático para algunos padres y liberador para otros. Esta
etapa que se conoce también como “nido vacío” significa para muchos padres
la oportunidad de hacer todas las cosas que no pudieron hacer cuando sus
hijos vivían en el hogar y ellos tenían que preocuparse por pagar los gastos de
su educación. Para la madre es el momento de reanudar su educación formal,
de ingresar o reingresar al mercado de trabajo y buscar nuevos intereses. Para
el padre es una excelente ocasión para la búsqueda de nuevos pasatiempos.
Para ambos, es el tiempo adecuado para viajar, entretenerse, tal vez redecorar
su vivienda o venderla para comprar una nueva casa. En esta etapa es cuando
las parejas casadas tienden a disfrutar de mayor holgura económica. Los que
viven hoy la experiencia del nido vacío tienen más tiempo libre, viajan con más
frecuencia, gozan de largas vacaciones y suelen adquirir una segunda vivienda
en un lugar más cálido. Tienen un mayor ingreso disponible en virtud de sus
ahorros e inversiones y sus gastos son más bajos (ya no pagan hipotecas ni el
costo de los estudios de sus hijos). Ahora ansían convertirse en abuelos
comprometidos. Por esta razón las familias que se encuentran en la etapa de
postpaternidad son un mercado importante para artículos de lujo, automóviles
nuevos, muebles caros y vacaciones a lugares lejanos así mismo

Fase 5. Disolución
La disolución de una familia se presenta principalmente cuando uno de los
cónyuges muere. Si el cónyuge sobreviviente cuenta con un buen trabajo, tiene
ahorros adecuados, familiares o amigos que le brinden apoyo y goza de una
buena salud la adaptación a esa pérdida, será más sencilla. Puede también
que el cónyuge sobreviviente adopte un estilo de vida más económico y
encuentre a otros cónyuges sobrevivientes para hacerse compañía e incluso
contraer un segundo matrimonio.

Etapa de vida familiar no tradicional


Con el advenimiento de muchos y muy diversos estilos de vida y acuerdos
familiares el CVF tradicional se encuentra en declive. Esta disminución en el
porcentaje de familias que atraviesan por un CVF tradicional tiene como causa
múltiples factores sociales entre los que se encuentran un creciente índice de
divorcios, un número espectacular de nacimientos fuera del matrimonio y el
periodo de más de 40 años durante el cual ha disminuido el número de familias
extensas que se mantienen como tales, conforme muchas familias jóvenes
deciden mudarse en busca de oportunidades de mejorar en sus empleos y en
su carrera profesional. El modelo del CVF tradicional ha perdido su capacidad
para representar en toda su variedad las fases por las que se transitan los
estilos de vida y los diversos tipos de familia. Para compensar esas
limitaciones, los investigadores del consumidor buscan modelos ampliados del
CVF que reflejen mejor la diversidad de los estilos de vida y los arreglos dentro
de la familia.1 Entre las fuerzas socios demográficos fundamentales que
impulsan el modelo CVF ampliado se encuentran el divorcio y los matrimonios
tardíos, ya sea con hijos o sin ellos. Las fases del CVF alternativo son
aplicables no sólo a los hogares familiares sino también a los hogares
formados por quienes no constituyen una familia, es decir, los integrados por
dos o más individuos que no están relacionados entre sí. Las fases del CVF
alternativo son:

Hogares de tipo familiar


Parejas sin hijos
Con el tiempo la sociedad ha aprobado a aquellas parejas deciden no tener
hijos. Dos de las causas a esta decisión han sido los matrimonios tardíos y el
aumento al número de mujeres casadas que se dedican a su trabajo.

Parejas que retrasan el matrimonio (Se casan poco antes de los 30 años o
después)
Hoy en día el número de mujeres y hombres que se enfocan a su carrera ha
aumentado y a su vez los casos de parejas que deciden vivir juntos. Ellos son
aquellos que deciden tener pocos hijos.

Parejas que retrasan la llegada de su primer hijo (hasta poco antes de los 30
años o después)
Aquellas parejas que tienden a tener pocos hijos. Eligen una mejor calidad de
vida. “Sólo lo mejor es suficientemente bueno”.

Padres solteros I
Los altos índices de divorcio (aproximadamente del 50%) dan lugar a hogares
con un solo padre.

Padres solteros II
Hombres o mujeres jóvenes que no se encuentran casados y tienen uno o
varios hijos.

Padres solteros III


Una persona que no está casada y decide adoptar uno o varios hijos.

Familia extendida
Adultos jóvenes que regresan al hogar paterno, para no pagar aquellos gastos
que implican el vivir solo. Hija, hijo o nieto(s) que regresan a casa de sus
padres. Ancianos, padres que necesitan ayuda y viven con sus hijos. Recién
casados que viven con sus parientes políticos.

Hogares de tipo no familiar


Parejas no casadas
Hoy en día ya se da más la aceptación de parejas heterosexuales como de
homosexuales.

Personas divorciadas (sin hijos)


Se han encontrado altos índices de divorcio, los cuales contribuyen a la
disolución de las familias antes de que nazcan los niños.

Personas solteras (jóvenes en su mayoría)


Este fenómeno se da porque la población joven ha retrasado su primer
matrimonio; también se engloban a los hombres y mujeres que nunca se
casan.

Personas viudas (de avanzada edad, en su mayoría)


Se observa sobre todo en las mujeres lo cual significa que hay más hogares
formados por personas solas de más de 75 años.

EL FAMILIOGRAMA

Es un instrumento de atención familiar, que permite identificar, por medio de


una gráfica, los miembros y estructura de una familia y las relaciones que
existen entre ellos. Los familiogramas o genogramas provee de manera rápida
patrones familiares complejos, que permiten identificar rápidamente un
problema, donde se puede asociar lo clínico ya que puede esto estar
conectado con el contexto familiar y la evolución del problema y del contexto
con el tiempo.
Con este instrumento se manejan una serie de símbolos que permiten hacer la
gráfica.
Los símbolos son:

Mujer: circulo
Hombre: cuadrado

Matrimonio: Se une por este tipo de línea, recta y con los años que llevan de
casados encima de la raya.
(Cuando se grafican relaciones, el hombre siempre deberá estar al lado
izquierdo)

Unión libre: Se une por una línea punteada.

Matrimonio con hijos: Los hijos (si son de la pareja) se ubican debajo de la


línea descendente.
Esta es la forma de ubicación de los hijos del matrimonio, de izquierda a
derecha, del primogénito hasta el hijo menor, de acuerdo al sexo de cada uno.

Familia que convive: Se encierran los miembros de la familia que conviven


dentro de líneas punteadas.

 
Persona fallecida: Se encierra con una "X".

Muerte al nacer: Se identifica con el cuadrado o círculo según el género y se


marca con una "X".
Separación: Línea en la mitad de la línea de relación.

Divorcio: Dos líneas en la mitad de la línea de relación.

Hijos mellizos: Se colocan dos líneas convergentes y termina en cuadrado o


triangulo según el género de los bebes.
Hijos gemelos: Se dibujan dos líneas convergentes y se unen los círculos o
cuadrados según el género.
Hijos adoptados: Se dibujan líneas punteadas o se coloca una "A".

Aborto: Si el aborto es espontaneo se pone un punto negro, si es inducido se


coloca una X

Relaciones pasadas:
Consultante: para identificar el consultante se encierra en otra figura, se le
pone dos rayas divergentes o una flecha.

Embarazo: para identificar un nuevo integrante, se dibuja un triángulo.

Relaciones interpersonales: de cada uno de los miembros de la familia se


simbolizan de la siguiente manera.

EL ECOMAPA FAMILIAR
El ecomapa familiar es una herramienta que se utiliza en ciertas disciplinas del
ámbito de la salud para estudiar la estructura de la familia de un individuo.
También sirve para descubrir cómo se relaciona esta familia con una posible
red de soporte extrafamiliar.

Ambos aspectos tienen una gran importancia en el desarrollo y mantenimiento


de todo tipo de trastornos, tanto físicos como mentales. Por lo tanto, estudiar
las relaciones de la familia con el ambiente en el que existe y con su contexto
social otorga a los profesionales de la salud mucha información sobre el origen
de los mismos.

Esta herramienta fue propuesta por primera vez en 1979 por la doctora Ann
Hartman, como medio de evaluar cómo se relacionaba la unidad familiar con su
ambiente y con su contexto social.

En parte, su popularidad se debe a que es muy sencillo de implementar;


además, sirve de gran ayuda en procesos como la evaluación y la intervención.

¿Para qué sirve?

El ecomapa se diferencia de otras herramientas como el familiograma en que


este último se encarga de estudiar la estructura interna de una familia.

Por el contrario, el ecomapa observa la relación que existe entre esta y el resto
de la sociedad que la rodea, así como con otros grupos como la familia
extensa, los amigos y vecinos, o la sociedad entera.

En este sentido, realizar un ecomapa familiar es muy útil en el caso de que se


necesite intervenir con una familia o con un miembro de la misma. Por ello,
esta herramienta se utiliza en ámbitos como la sociología, la psicología
comunitaria o el trabajo social.

A continuación veremos algunos de los usos más comunes de los ecomapas


familiares.

Identificar recursos externos

En el caso de la aparición de algún tipo de trastorno en uno de los miembros de


una familia, o de un problema que afecte a todos los integrantes de la misma,
es fundamental saber con qué recursos se cuenta a la hora de trabajar para
solucionarlo.

En este sentido, herramientas como el familiograma se centran en descubrir las


fortalezas producidas por las relaciones internas de los distintos miembros de
la unidad familiar.

El ecomapa lo complementaría, al identificar recursos que pueden ser extraídos


de las relaciones de la misma con el entorno social en el que se encuentra.
Por ejemplo, un profesional de la salud puede identificar mediante un ecomapa
con qué tipo de apoyos económicos, educativos o sociales puede contar una
familia en el caso de enfrentarse a una situación difícil.

Detectar carencias en la familia

Al estudiar la relación de una familia con su entorno, un especialista puede ser


capaz de identificar ciertos problemas presentes en la misma.

Por ejemplo, es posible que los miembros no tengan un buen desarrollo en su


inteligencia emocional o social, o que no cuenten con recursos económicos
adecuados.

Así, el ecomapa permite crear un plan de intervención para corregir estas


carencias que, de otro modo, no habrían podido ser encontradas.

Diagnosticar problemas dentro de la propia familia

Por otro lado, estudiar las relaciones del núcleo familiar con su entorno puede
ser también una herramienta muy útil para descubrir problemas presentes en el
interior del mismo.

Así, si un trabajador social descubre que las relaciones de la familia son


hostiles con todos los de su alrededor, puede sospechar que existe un
problema emocional interno.

En este caso, el ecomapa no serviría como única herramienta de diagnóstico,


pero sí ayudaría a encaminar las siguientes investigaciones para encontrar una
respuesta adecuada.

Detectar problemas de exclusión social

Por último, en campos como el trabajo social el ecomapa puede ser de


muchísima ayuda para detectar a aquellas familias que están en riesgo de ser
excluidas.

Esto puede ocurrir por todo tipo de características, como la etnia de sus
integrantes, su capacidad adquisitiva o su condición de inmigrantes.
La exclusión social tiene una gran cantidad de consecuencias desastrosas para
aquellos que la sufren; por ello, el ecomapa vuelve a ser una gran alternativa
para poder detectar este problema e intervenir a tiempo en este.

¿Cómo se hace?

Una de las ventajas de los ecomapas familiares es su facilidad de elaboración.


Para ello solamente es necesario seguir tres pasos: diseñar un familiograma,
identificar el entorno y establecer las condiciones con la familia.

Diseño de un familiograma

El familiograma es una herramienta que sirve para estudiar las relaciones


existentes dentro de una estructura familiar. Es muy útil para extraer gran
cantidad de información relevante en el diagnóstico y tratamiento de problemas
de todo tipo, desde enfermedades físicas hasta trastornos mentales.

Una vez que se haya completado el familiograma, es necesario rodear todo el


conjunto con un círculo, alrededor del cual comenzará el verdadero proceso de
creación del ecomapa familiar.

Identificación del entorno

Alrededor del círculo con el que se ha rodeado el familiograma, se crearán


otros círculos que representarán todos los recursos extra familiares en los que
pueda pensar la persona. Dentro de cada uno de estos inscribiremos el nombre
de cada una de las redes sociales a las que pertenece la familia.

Ejemplos de estas redes serían el colegio o universidad, la empresa en la que


trabajan los padres, la comunidad de vecinos o el grupo de amigos.

Establecer las conexiones con la familia

El último paso consiste en unir cada uno de estos círculos externos con el que
representa a la familia. Esta unión puede hacerse con toda la familia o con solo
uno de sus miembros. En función del tipo de relación existente, se utilizarán
distintas líneas para representarlas.

Por ejemplo, una línea continua simboliza una conexión fuerte. Por otro lado,
las punteadas indicarían conexiones débiles, y las discontinuas representan
relaciones negativas o que causan estrés. También es posible añadir flechas
en la dirección en la que se mueven los recursos.

Ejemplo

A continuación encontrarás un ejemplo de ecomapa familiar, extraído de la


página web Médicos familiares, citada en las referencias.

Referencias

1. “Aprende a hacer un ecomapa familiar” en: Médicos Familiares.


Recuperado en: 26 Mayo 2018 de Médicos Familiares:
medicosfamiliares.com.

2. “Cómo elaborar un ecomapa familiar en 3 pasos” en: Daniel Alarcón.


Recuperado en: 26 Mayo 2018 de Daniel Alarcón: danalarcon.com.

3. “El ecomapa” en: En Colombia. Recuperado en: 26 Mayo 2018 de En


Colombia: encolombia.com.

4. “Aplicación del ecomapa como herramienta para identificar recursos


extra familiares” en: Scielo. Recuperado en: 26 Mayo 2018 de Scielo:
scielo.org.bo.

5. “¿Cómo construir un ecomapa?” en: Soy Trabajo Social. Recuperado en:


26 Mayo 2018 de Soy Trabajo Social: soytrabajosocial.com.

DIAGNÓSTICO SOCIAL
Según Kisnerman, el Trabajo Social no es solo un proceso de ayuda, sino
que también permite analizar, comprender y relacionar elementos a nivel
grupal como: Los miembros del grupo, la situación grupal y los problemas que
aparecen en esa situación. De esta manera el Trabajador Social logra
identificar lo que ocurre, que hacer y cómo hacerlo teniendo en cuenta la
problemática y necesidades del grupo, así se puede definir como lo aclara el
autor: “un proceso de diagnóstico”, en donde las conclusiones a las que se
llaman, se les llama diagnóstico.

Kisnerman define como diagnóstico “la valoración e interpretación de la vida y


comportamiento de un grupo obtenido mediante la observación y compresión
de sus recursos y necesidades”, de acuerdo a lo anterior se comprende que
estas herramientas son esenciales para la elaboración de u diagnóstico en un
grupo.

Es importante formular el diagnóstico en cualquier grupo, teniendo en cuenta la


comprensión de su naturaleza, pues llevará a un resultado eficaz. De esta
manera se comprende cómo realizar un diagnóstico en un determinado grupo
en el instante de implementar el tratamiento, si en este se genera algún tipo de
cambio, se requiere tener en cuenta lo siguiente: el carácter del problema a
resolver, las cualidades y atributos, los objetivos deseados y finalmente los
medios disponibles para lograrlos.

Al tener presente estos aspectos y al interrelacionarlos a este proceso, se le


llama apreciación diagnóstica, según Kisnerman basada en Helen Harris
Perlman, quien expresa que se realiza durante las primeras sesiones con un
grupo en el instante en que se determina el diagnóstico, el cual es el análisis de
la sumatoria de las anteriores apreciaciones sin dejar pasar, que este nunca es
definitivo, ni se atiende diferentes problemáticas dentro del grupo a nivel
individual.

Frente a un grupo, se requiere conocer: sus objetivos y la naturaleza de los


problemas que plantea para sus miembros, también la naturaleza de sus
miembros que son quienes experimentan los problemas y finalmente, el tipo de
ayuda que podemos ofrecer, estos tres aspectos se relacionan entre sí
permitiendo que el grupo se vea así mismo y conozca los medios que ofrece
para resolver sus problemas con la solución que plantea el Trabajador Social,
teniendo en cuenta la forma en que se interpreta y se trata al mismo.

En un grupo se pueden presentar varias situaciones problema, por ello es


importante identificarlos y abordarlos como una unidad integrada, puesto que
cada problema es desencadenante de otro, es decir, que al no identificar
alguno de los problemas esto puede ocasionar que se sigan desencadenando
reacciones problemáticas.

Todo problema se conforma de diferentes partes según como valla


apareciendo: 1. Apremiante, 2. Fundamental 3. Desencadenante y 4. causal.
De acuerdo a lo anterior, los problemas que aquejan a un grupo permiten saber
que necesitan y que se requiere hacer para solucionarlos, todo esto en base a
la capacidad y motivación que presenta el grupo.

Perlman menciona tres tipos de diagnóstico frente a un problema: el dinámico o


psicosocial, también el clínico y finalmente el etiológico. De esta forma el
dinamismo que se presenta en la formulación de un diagnóstico es muy
importante en el proceso, puesto que con la ayuda del Trabajador Social,
esfuerzo y participación del mismo grupo por superara sus propias dificultades
genera que el diagnóstico tenga modificaciones. Finalmente el Trabajador
Social, requiere tomar la tarea de captar y analizar las necesidades que tiene
un grupo para resolverlos en conjunto con el mismo.

El sentido de diagnóstico en trabajo social, está directamente relacionado con


el concepto mismo de trabajo social, que se ha ido reformulando
históricamente.

La elaboración de un diagnóstico se basa siempre en un estudio o colecta de


datos, que relacionados, permite llegar a una síntesis e interpretación. En el
terreno de las relaciones personales y sociales, el profesional que recoge la
información escucha, observa, descubre, relaciona, e interpreta, no basándose
solamente en los datos sino en el efecto que producen en la persona.

M. Colomer define el diagnóstico como “el procedimiento utilizado por los


trabajadores sociales, por el cual se hace un juicio interpretativo de una
situación personal o de grupo, y se establece una jerarquización de las
necesidades según su naturaleza y magnitud, para entonces encontrar una
conveniente hipótesis de trabajo e intervención profesional, como base de una
acción programada que responda eficazmente a las necesidades”.

Otro autores lo definen como "un proceso de aproximaciones sucesivas que,


partiendo de la relación entre teoría y práctica, proporciona un conocimiento de
la realidad concreta, y que permite identificar carencias, necesidades,
problemas, aspiraciones, así como la magnitud de los mismos, su génesis,
cómo se manifiestan, y su priorización".

En el trabajo social, los problemas son definidos y clasificados con referencia,


unas veces, al factor desencadenante del conflicto que aparece como principal
y que determina la acción prioritaria (económico, vivienda, salud, etc.), y otras,
por una causa que introduce una serie de dificultades en la situación que el
cliente presenta (alcoholismo, etc.).

El diagnóstico también presenta una cierta dirección unilateral, ya que se


elabora desde un servicio concreto que sólo podrá prestar atención a una parte
del problema que presenta el cliente.

El diagnóstico supone la síntesis, interpretación y evaluación profesional de


una situación en que se demanda la intervención del trabajador social.

Finalidad

No puede desvincularse la finalidad del diagnóstico con la finalidad de la


profesión y del método, en cuanto a procedimiento utilizado para modificar la
situación social. La finalidad del diagnóstico es aportar los elementos
suficientes y necesarios para la explicación de la realidad social de cara a la
acción y transformación de las situaciones –problemas que presentan
individuos, grupos y comunidades–.
El diagnóstico social debe señalar los núcleos de intervención sobre los que se
va a actuar susceptibles de modificaciones, y que precisan de una actuación
profesional programada para su transformación.

En síntesis, lo que se propone para la realización del diagnóstico es que,


utilizando los conocimientos ya adquiridos y la experiencia práctica, se llegue a
una visión de los problemas, su naturaleza, su magnitud y, de esta manera,
poder plantear una acción adecuada y asegurar la eficacia y racionalidad de la
acción.

LA MEDIACION EN EL TRABAJO SOCIAL

“La Mediación es un proceso voluntario en el que dos o más partes


involucradas en un conflicto trabajan con un profesional imparcial, el mediador,
para generar sus propias soluciones para resolver sus diferencias”

Algunas de las características más destacadas de esta práctica son que ambas
partes se prestan al proceso con la voluntad de colaborar, sabiendo que el
mediador escuchará por igual las distintas posiciones y trabajará por una
medida consensuada que satisfaga a todos los interesados. En la actualidad la
mediación dentro del ámbito judicial es la más conocida y se posiciona como
una alternativa interesante a los litigios que además suele ser salir más
rentable que los juicios tradicionales. Es por esto que gran parte de los
profesionales dedicados a esta actividad tengan estudios relacionados con
derecho.

La figura del mediador imparcial debe mantenerse en su postura sin implicarse


de más por ninguna parte, y debe ser capaz de encontrar puntos de acuerdo y
favorecer siempre el bien común. Debe concretar las propuestas que lancen en
hechos concretos y controlar las situaciones de crisis cuando aparezcan
descalificaciones o expresiones irónicas que falten al respesto. Palabras como
“nunca” o “siempre” no deben permitirse en el argumentario de los implicados,
ya que acrecienta el conflicto y suelen ser afirmaciones falsas e injustas. Tras
diversas reuniones, tanto conjuntas como por separado y siempre pactadas
entre los interesados, se suscribe un compromiso de acuerdos a cumplir.
El valor añadido del trabajo social dentro de la mediación es que no se limita a
conflictos económicos o de bienes, sino que aporta una perspectiva que va
más allá de lo puramente patrimonial. Independientemente de la vicisitud objeto
de la intervención la intervención también puede buscar un beneficio social
entre las partes. La mejora de la comunicación, el reconocimiento del daño
realizado, o un compromiso de buena conducta se pueden trabajar de manera
paralela a la necesidad manifestada. Por ejemplo si se quiere establecer un
calendario de custodia compartida un mediador hábil es capaz de trabajar la
relación entre los padres y los hijos si estos se prestan a ello.

Por otro lado existe la mediación social pura como forma de intervención en la
que el conflicto a resolver suele ser de tipo relacional entre familias. Se actúa
de igual manera a la que acabo de describir pero con el fin de crear acuerdos
de tipo conductual o de mejora de una situación. En este caso es indispensable
que el profesional de referencia tenga una titulación relacionada con el ámbito
social, y es recomendable que sean dos personas las que dirijan el proceso.
Otro tipo de mediaciones son las escolares, laborales, comunitarias,
penitenciarias…

Es por esto que los profesionales de lo social tenemos otro ámbito en el que
podemos y debemos aportar nuestra praxis profesional. Como agentes
sociales de cambio tenemos mucho que decir en conflictos de intereses en los
que subyacen otro tipo de necesidades sociales tales como relaciones
familiares o laborales. Os adjunto un interesante artículo científico firmado por
Mikel Abal que tuve suerte la suerte de conocer como profesor en el Máster de
menores que trata sobre la mediación social con adolescentes implicados
(pag.140)

Es importante reivindicar nuestra profesión, ya que la población en general


debe conocer los beneficios que puede tener la mediación cuando está a cargo
de un profesional de lo social.

TRATAMIENTO EN EL TRABAJO SOCIAL


Kisnerman, explica que con respecto a la naturaleza del diagnóstico, se
requiere adoptar un tratamiento, que implica ser planteado, pues tiene en
cuenta la tipología grupal, su estructura, también las técnicas de conducción,
motivación y entrevista, además es relevante identificar el momento oportuno
para implementar las sesiones de tratamiento.

El conocer las problemáticas de un grupo, en el diagnóstico, permite analizar e


identificar el área para su intervención. El Trabajador Social, requiere observar
y ser receptivo frente a la dinámica que presente determinado grupo, pues en
ocasiones, un problema que aparentemente es correspondiente a un miembro,
puede en realidad ser grupal, además necesita conocer el significado de las
actitudes de los miembros del grupo, por lo cual la rapidez y la reflexión, son
las principales herramientas para su intervención.

Por lo anterior, es de gran relevancia estudiar los factores que condicionan el


comportamiento individual de los integrantes del grupo, pues dicho estudio
indican las necesidades o carencias que algunas veces no son expresadas por
los mismos e inclusive pueden ser a nivel inconsciente.

Según Kisnerman el tratamiento: “Es la ordenación de determinados medios


para lograr la solución de un problema con la participación del grupo”, su
principal propósito se refiere a la solución de los problemas y la capacitación
del grupo a fin de fortalecer su desarrollo y capacidad de resiliencia.

El tratamiento responde a la metodología que utiliza el Trabajador Social para


su implementación, a su vez inciden factores como la edad y el nivel cultural de
los miembros del grupo.

Natalio Kisnerman, expresa que la evaluación permanente, es una técnica


eficaz a fin de conocer la realidad de los hechos, facilitando la comunicación y
expresión de los conflictos. Para efectuar dicha técnica, es necesario
implementar la entrevista para conocer sus expectativas, motivaciones y
necesidades.

EL CONSEJO PROFESIONAL EN EL TRABAJO SOCIAL


El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina
académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, el
fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia
social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la
diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías
del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos
indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para
hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar. (Definición mundial
aprobada en Melbourne en julio de 2014 por la Federación Internacional de
Trabajadores Sociales y la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo
Social).

Tras un periodo largo de revisión, esta definición pone fin a la adoptada en el


año 2000 y que ha sido la utilizada hasta el momento. La nueva definición,
además de subrayar el compromiso de la profesión con la justicia social y los
derechos humanos, intenta adaptarse a la situación actual del trabajo social en
el mundo, ampliándola a nivel nacional y/o regional 1

El trabajo social se encuentra ligado al bienestar social, pero debe ser


entendido en términos más amplios. El concepto de bienestar social se
remonta como anteriormente se menciona a tiempos muy antiguos y la práctica
de ayudar al pobre tiene raíces en muchas civilizaciones y religiones del
mundo.

Según Ezequiel Ander Egg, en la historia del trabajo social se definen tres


momentos esenciales: asistencia social, servicio social y trabajo social;
definiendo este último sobre la base de una concepción operativa, expresando
al respecto: "El trabajo social tiene una función de concientización, movilización
y organización del pueblo para que en un proceso de formación del
autodesarrollo, individuos, grupos y comunidades realizando proyectos de
trabajo social, inserta críticamente y actuando en sus propias organizaciones,
participen activamente en la realización de un proyecto político que signifique el
tránsito de una situación de dominación y marginalidad a otra plena
participación del pueblo en la vida política, económica y social de la nación que
cree las condiciones necesarias para un nuevo modo de ser hombre".
Andrea Oliva explica de qué manera el movimiento del capital, las
inmigraciones masivas y el consecuente proceso de urbanización, se
tradujeron en una serie de problemas para la clase obrera (y para el capital) en
términos de su reproducción. Y que a través de la lucha organizada de la clase
obrera, en sus diversas formas (incipientemente colectividades, asociaciones
de socorros mutuos, cooperativas y luego, sindicatos y partidos), lograron
formular una serie de reivindicaciones por la cobertura de sus necesidades que
dio origen a las distintas intervenciones del Estado.

Fue precisamente el carácter colectivo de las demandas lo que permitió que la


dádiva de las formas de ayuda desplegadas por instituciones privadas, perdiera
su capacidad de dar respuesta a las necesidades planteadas. La profesión de
trabajo social no puede comprenderse sin las luchas de los pueblos, sin la
organización de los trabajadores para mejorar las condiciones de vida. Es la
demanda colectiva la que plantea la necesidad de dar respuestas colectivas, es
decir, la creación de los servicios sociales con el financiamiento público. (Oliva,
A. Trabajo Social y Lucha de Clases. Ed. Imago Mundi, Buenos Aires, 2007).

Funciones de los profesionales en trabajo social

Las funciones de los profesionales en trabajo social consisten en:

 Facilitar información y conexiones sociales con los organismos de


recursos socio-económicos (articular redes).

 Conocer, gestionar y promocionar los recursos existentes entre sus


potenciales usuarios y los profesionales de otras ramas de las ciencias
que pueden estar en contacto con sus potenciales usuarios.

 Organizar y capacitar a la población con el fin de que puedan motivarse


a la participación social.

 Diseñar actividades, evaluar estrategias para que la comunidad pueda


intervenir de manera individual, grupal o comunitario.

Y entre otras tenemos:


 Recibe, orienta, educa a personas, familias, grupos y comunidades en la
solución pacífica de sus conflictos a través de una cultura de diálogo,
mediación y concertación.

 Realiza investigaciones sociales que contribuyen a identificar e


interpretar las causas de los fenómenos sociales problemáticos que se
presentan en cualquier contexto planteando alternativas de solución a
las mismas.

 Participa en la gestión, formulación, ejecución, evaluación de planes,


programas y proyectos sociales dirigidos a mejorar las condiciones de
vida de la comunidad tanto con instituciones públicas como privadas.

 Participa en el diseño, administración de programas de


personal, bienestar laboral, seguridad social y salud ocupacional.

 Gerencia de programas y proyectos de desarrollo social con organismos


gubernamentales y no gubernamentales.

 Forma parte de equipos ínterdisciplinarios que trabajan por el


mejoramiento de la calidad de vida de la población a través de procesos
socioeducativos de promoción y prevención.

 Entrega o aplica tratamientos en psicoterapia o terapia familiar a


individuos, parejas, familias y grupos.

 Se ocupa principalmente de las demandas que el grupo social necesita y


promueve, además de planear administrar y supervisar proyectos que la
sociedad necesite.

Según otras concepciones, en Argentina, Andrea Oliva viene planteando para


el análisis de la intervención profesional las esferas de asistencia, gestión y
educación. Estas funciones se presentan simultáneamente y con distintos
grados de articulación. La asistencia profesional, se polariza con las posturas
reivindicativas, en tanto, siempre está en tensión con los reclamos de la época
que se transita. Los profesionales pueden apuntar a reconocer las
determinaciones de la heterogeneidad de la vida cotidiana en el contexto
histórico-social, y articular la intervención a las reivindicaciones de las clases
subalternas, considerando la entrega de prestaciones en tanto derechos que se
fueron conquistando, en el marco de la lucha de clases en nuestra sociedad.

TERAPIA DE APOYO EN EL TRABAJO SOCIAL

Hablar de intervención terapéutica implica describir la relación de ayuda como


contexto de trabajo. Afortunadamente, la relación de ayuda no solo se da en
contextos profesionales, sino que se da frecuentemente en la vida ordinaria y
en ámbitos muy diversos, entre una madre y un hijo, en una ONG, un asesor
religioso, un funcionario de prisiones comprensivo, un matrimonio amigo, una
cuidadora de un anciano, etc.

Estos son los milagros a los que alude Maslow, cuando habla de "milagros
cotidianos terapéuticos". Todos estos agentes de ayuda no profesionales
hacen valida la expresión de Ruesch (1980) "la comunicación terapéutica se da
en todas partes" (Madrid, 2005, pág. 74). Ruesch (1984) en Madrid (2005:75)
explica en este párrafo la diversidad de las relaciones de ayuda: La
comunicación es una función universal del hombre que no está restringida en
particular a ningún lugar, tiempo o contexto; y, desde un punto de vista básico,
la comunicación capaz de producir un efecto terapéutico no difiere en modo
alguno de lo que ocurre en los intercambios comunes y ordinarios. La
comunicación terapéutica no se limita por lo general a terapeuta y paciente
solamente.

Un niño puede ser terapeuta de la madre, y un patrón puede serlo de su


empleado; la terapia es efectuada durante todo el día por mucha gente que
ignora estar obrando como terapeuta, y son muchos los que sin saberlo sacan
provecho de tales experiencias.

La comunicación terapéutica no es un método inventado por los médicos para


combatir enfermedades; es sencillamente algo que ocurre espontáneamente
por todas partes en la vida cotidiana, y el médico se ve desafiado a lograr que
estos hechos de ocurrencia natural sucedan con mayor frecuencia. (Madrid,
2005:75) Gross y Mcmullen (1982) en Madrid (2005:76), definen la relación de
ayuda como: Cualquier acto de dar y recibir ayuda con la intención de aliviar el
sufrimiento o de mejorar la calidad de vida...las interacciones de ayuda pueden
tener lugar durante una entrevista fortuita o en el contexto de una relación
social íntima, continua, como un matrimonio o parentesco.

Toda relación en la que al menos una de las partes intenta promover en el otro
el desarrollo, la maduración y la capacidad de funcionar mejor y enfrentar la
vida de manera más adecuada. El otro, en este contexto, puede ser un
individuo o un grupo... (Madrid, 2005:79). Para Madrid (2005:82), la relación de
ayuda se define como: "Un encuentro personal, entre una persona que pide
ayuda para modificar algunos aspectos de su modo de pensar, sentir y actuar y
otra persona que quiere ayudarle, dentro de un marco interpersonal adecuado".
Por último, destaco unas reflexiones de Escartín, Palomar y Suárez (1997) que
ponen de manifiesto como el Trabajo Social y la relación de ayuda mantienen
una relación simbiótica, configurándose claramente la relación de ayuda como
principal pilar dentro del Trabajo Social de Casos: La relación de ayuda es el
principal instrumento en el Trabajo Social de Casos o individualizado. Es el
vehículo fundamental para la ayuda. La relación parte de la configuración de un
sistema de acción con el individuo, un tipo de interacción mutua o interpersonal
que se fomenta con un propósito: crear ese espacio terapéutico positivo, libre
de amenazas externas e internas sobre el problema y el sujeto. El trabajador
social usa su relación con el cliente de varias formas:

 como medio de comprensión de su problema.


 para proporcionarle apoyo y/u ofrecer en ocasiones otra clase de
experiencia, que pueda actuar de correctivo cuando el desarrollo ha sido
previamente distorsionado por experiencias desafortunadas.

Es decir, el trabajador social usa intencionadamente la relación profesional


como técnica de ayuda al cliente. 9 Para el contexto de ese desarrollo
relacional, el trabajador social debe poner en marcha toda una serie de
conocimientos, actitudes, habilidades y destrezas, tendentes a hacer de la
relación un instrumento para el cambio... (Escartín, Palomar, & Suárez, 1997,
pág. 66).

La intervención terapéutica: la psicoterapia Etimológicamente la palabra


intervención está formada por tres elementos latinos, el primero, el prefijo inter
= entre, el segundo, el verbo venire = venir y el tercero, el sufijo -ción = acción
o efecto. Si damos coherencia al término, sería algo así como "acción y efecto
de venir entre" (Etimologías de Chile, 2015). Un ejemplo sería cuando alguien
viene y se mete en medio de dos personas que se están peleando. Por otro
lado, etimológicamente, la palabra Terapia proviene del griego θεραπεία =
therapia = tratamiento.

Tratamiento o terapia es el conjunto de medios de cualquier clase cuya


finalidad es la curación o el alivio de las enfermedades o síntomas. Es un tipo
de juicio clínico. Son sinónimos: terapia, terapéutico, cura, método curativo. En
el diccionario castellano terapia significa terapéutica. Terapéutica, es la rama
de las ciencias de la salud que se ocupa de los medios empleados y su forma
de aplicarlos en el tratamiento de las enfermedades, con el fin de aliviar los
síntomas o de producir la curación (lexicoon, 2015).

Por ello y centrándonos en el objetivo de este trabajo, se desarrolla a


continuación la intervención psicoterapéutica como relación de ayuda
terapéutica dentro de la variedad de formas de prestar ayuda desde los
diferentes ámbitos profesionales. Hay muchas definiciones de psicoterapia.
Cada autor elabora la suya en base a la escuela a la que pertenece o en base
a los aspectos que presta más atención. A continuación indico algunas
definiciones de psicoterapia relevantes: Según Poch y Ávila (1998) en Herrera,
Mesa & Almeida (2012:1): La psicoterapia puede definirse desde distintos ejes
(objetivos, procedimientos, profesionales implicados, tipo de relación, etc.) y
que cualquier definición de psicoterapia va a tener como elementos comunes:
la intervención de un especialista con el propósito de aliviar o curar
determinados trastornos de la 10 persona, de base emocional y mediante
procesos psicológicos. (Herrera, Mesa & Almeida, 2012:1) Así, según Gómez y
Villoria (2010:51) en Herrera, Mesa & Almeida (2012:1), "El término
psicoterapia se encuentra ampliamente difundido, englobando un conjunto de
diferentes técnicas, llevadas a cabo por distintos profesionales y con
finalidades diversas".

Jerome D. Frank (1985) en Madrid (2005:69), formula su definición con la


intención expresa de que sea "lo suficientemente amplia como para incluir todo
lo que entra dentro del término, La psicoterapia es una interacción planificada,
cargada emocionalmente, y de confianza, entre una persona que cura,
entrenada y sancionada socialmente, y otra que sufre.

A lo largo de la interacción el que cura busca aliviar el dolor y el malestar del


que sufre a través de comunicaciones simbólicas, fundamentalmente palabras,
aunque a veces también a través de actividades corporales. El que cura puede
hacer participar o no a los parientes del paciente, o a otros, en sus rituales de
cura.

La psicoterapia incluye ayudar al paciente a aceptar y soportar el sufrimiento


como un aspecto inevitable de la vida que se puede utilizar como una
oportunidad para el crecimiento personal. (Madrid, 2005:69) Según la
Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP): La
psicoterapia es un tratamiento científico, de naturaleza psicológica que, a partir
de manifestaciones psíquicas o físicas del malestar humano, promueve el logro
de cambios o modificaciones en el comportamiento, la salud física y psíquica,
la integración de la identidad psicológica y el bienestar de las personas o
grupos tales como la pareja o la familia. (Federación Española de Asociaciones
de Psicoterapia, 2015) La Psicoterapia no es exclusiva de ninguna profesión y
no está regulada como práctica profesional en España.

LA TERAPIA FAMILIAR BREVE AL TRABAJO SOCIAL


Los asistentes sociales hoy en día han dejado de ser meros solucionadores de
problemas, sino cada día más se dan cuenta de la importancia que tienen el
poder para ejercer un cambio e intervención en las personas, de tal forma que
sean ellos mismos quienes puedan resolver sus problemas y puedan crecer y
desarrollarse como personas.

En este sentido, el espacio vital legítimo para el desarrollo personal es la


familia, el cual es ampliamente reconocido a través de la formación que se
recibe en una carrera como la de asistente social. Por lo cual, muchas de las
actividades del asistente social tienen como objetivo involucrase con las
familias.
El trabajo con familia requiere del uso de algunas técnicas y orientaciones
teóricas, en ese contexto la terapia familiar constituye un real aporte ya que
contienen un cuerpo de teorías coherentes y técnicas específicas que
promueven el cambio. Quizás, sea importante aclarar; para aquellos lectores
que no provienen del campo de la psicología, que en la actualidad no existe
solo un tipo de terapia, sino varias y que no son exclusivas de un tipo de
profesional, más bien podríamos hablar de psicoterapias como ámbito de los
psicólogos y terapias e intervenciones familiares como un grupo más amplio de
profesionales, dentro de este grupo se destaca Virginia Satir, asistente Social,
M Selekman, Asistente Social, Verónica Gazmuri Asistente Social, Mario
Quiroz, entre otros.

La terapia familiar durante los últimos 40 años ha proliferado y desarrollado


ampliamente las cuales han demostrado su eficiencia en el trabajo e
intervención con familias. Existen muchas escuelas y modelos de terapia. Pero
una de ellas que en los últimos tiempos ha mostrado ser exitosa es la Terapia
Centrada en las Soluciones, principalmente por no ser invasiva y provocar
cambios en muy breve tiempo. Esta terapia no requiere de conocimientos en
psicoterapia u otros procesos psicológicos, lo cual resulta más concordante con
la formación de un asistente social, Cuya formación es tipo generalista con
énfasis en el cambio de los otros desde dentro para que ellos mismos
solucionen sus problemas.

Terapia Breve Centrada en la Solución

La Terapia Breve centrada en las soluciones nace de los trabajos de Steve de


Shazer y sus colegas del Centro de Terapia Familiar Breve de Milwake. El
modelo contiene los aportes de Erickson desde la clínica y la teoría por
Batenson. Se fundamenta en la Teoría General de Sistemas, en el
Constructivismo, en la Cibernética de Segundo orden, en teoría de la
Comunicación Humana de Watslawiski. Contiene los siguientes supuestos:

 Los clientes tienen recursos y fuerzas para resolver sus quejas, es


importante ayudarlos a que estos sean utilizados para buscar su
solución.
 El cambio es constante, el aceptar esta premisa permite mostrarles a
ellos que el cambio es inevitable. El terapeuta o profesional debe
identificar y ampliar el cambio
 Habitualmente no es necesario saber mucho de la queja para resolver:
“no es importante el problemas” sino la solución que le damos”. Por lo
tanto, es importante buscar aquellos elementos que facilitan la solución
más que visualizar claramente el problema.
 Sólo se requiere un pequeño cambio en una parte del sistema que
pueda producir cambios en las otras partes del sistema. Es como una
“bola de nieve”, es decir un cambio puede llevar a otros cambios, ya que
al parecer el cambio es contagiosos.
 El cambio o la solución pueden ser rápido, por lo cual esta técnica es
breve, si lo comparamos con otras que pueden durar meses o años.
 No hay una forma “correcta de ver las cosas; puntos de vistas distintos
pueden ser igual de válidos. El constructivismo plantea que la realidad
se construye por lo cual no hay una verdad posible sino muchas
verdades. Lo cual cada persona tiene su propia forma de ver y esta
forma de ver en este momento la está atrapando y no pudiendo ver de
otra forma las cosas. La función es poder ampliar y mostrar otras
realidades más útiles.
 Es bueno trabajar con los objetivos de ellos y no los de nosotros, lo que
en definitiva es útil para ellos y no de acuerdo a nuestros propios marcos
de referencia. Lo que es importante trabajar con lo que es posible y
están dispuesto a cambiar.
EL SEGUIMIENTO EN EL TRABAJO SOCIAL

La atención social incluye el seguimiento del caso, que consiste en un


acompañamiento posterior al tratamiento que se le ofreció en la institución.
Reside en visitas recíprocas, llamadas, asistir a reuniones preestablecidas, o
bien atenciones que se llevan a cabo a petición propia de la mujer. No debe
confundirse el seguimiento con la supervisión o control, sino entenderse como
un apoyo solidario que prolonga los vínculos y las relaciones de confianza
(Banco Interamericano de Desarrollo, 2001). Para el proceso de seguimiento
el/la profesional debe saber que hay mujeres que precisan un mayor
seguimiento y un acompañamiento social más intensivo que otras (Alvarez,
Guisado, López, Velilla, & Fernández, 2003).

ELABORACION DE INFORME DE CASO

El Informe Social es uno de los instrumentos clave de diagnóstico con los que
cuenta un trabajador social a la hora de enfrentarse al manejo de una situación
de demanda. ¿Quieres saber para qué sirve? ¿Y cuáles son sus objetivos?

Según el Código Deontológico del Trabajo Social, el Informe Social es el


dictamen técnico que sirve de instrumento documental y que elabora y firma
con carácter exclusivo el trabajador social. Además de contar con esta
herramienta, y siempre según dicho código, se pueden utilizar como medio de
diagnóstico y posterior intervención la historia social, la ficha social, las escalas
de valoración social y finamente el proyecto de intervención social.

Los objetivos del Informe Social siempre deben pretender atender una


demanda que puede llegar a la entidad de servicios sociales de formas
diferentes (directa, indirecta, derivada, implícita, explícita, inespecífica) pero
que posee un denominador común a todos su orígenes y que es la necesidad
de un diagnóstico y una futura intervención social.

El trabajador social elaborará el informe social como vía para determinar un


diagnóstico que le permitirá formular una hipótesis, para poder intervenir en la
situación de forma eficaz y completa.

No existe un sólo objetivo a la hora de confeccionar este tipo de documento, ni


un solo arquetipo del mismo. Existen tantos informes sociales como diversidad
de situaciones de demanda social y tantos diagnósticos como hipótesis
formuladas. Lo que sí debemos tener claro es que no debemos dejarnos llevar
por opiniones emitidas sin datos objetivos.

Para llegar a definir un diagnóstico, utilizamos los Informes Sociales que son


los encargados de analizar los diferentes indicadores necesarios, a través de
los cuales intentamos acercarnos a un conocimiento global de la situación
demanda en la que se encuentra la persona o unidad de convivencia, en
relación con la totalidad de las necesidades básicas y/o sociales que deben ser
cubiertas.

Trabajador social y redacción del Informe Social


El papel del trabajador social en la elaboración del informe social es
de absoluto protagonismo. En él se concentra la figura de responsabilidad de la
elaboración del informe y también de la construcción del posterior
diagnóstico que servirá de antesala a la intervención programada de la
situación demanda.

La redacción de un Informe Social es otro de los aspectos importantes que


debemos tener en cuenta. Una elaboración veraz, simple de comprender,
detallada, fiable, precisa y clara nos ayudará a comprender de mejor forma la
situación social que se detalla en él. No olvidemos que la redacción de este
informe será clave a la hora de su lectura, que será interpretada allí donde se
remita el documento (entidades administrativas públicas, organismos
oficiales…etc.).

Así pues, consideramos este documento como la piedra angular del juicio
social, acompañado del resto de herramientas que hacen posible la
argumentación de un diagnóstico de intervención social.

LA TRANSFERENCIA Y LA CONTRATRANSFERENCIA

Si hay algo que caracterice al psicoanálisis desarrollado por Sigmund Freud, es


el énfasis que pone en los procesos psicológicos que teóricamente ocurren
inconscientemente y dirigen nuestra manera de actuar, pensar y sentir.

El psicoanálisis nació como un intento de entender la psicología humana, pero


también fue planteado como una herramienta hecha para lidiar con los efectos
inoportunos de tener un inconsciente demasiado "rebelde". Un inconsciente
que, subrepticiamente, va guiando e influenciando nuestra forma de actuar en
cada momento. Además, hay dos conceptos creados para vigilar el efecto que
las fuerzas inconscientes tienen en la relación entre paciente y analista. Estos
son la transferencia y la contratransferencia.

¿Qué es la transferencia en el psicoanálisis?


Según las teorías de Freud, cada vez que experimentamos nuevas
sensaciones estamos evocando parte de las experiencias pasadas que dejaron
una marca en nuestro inconsciente. La transferencia es, justamente, el modo
en el que las ideas y sentimientos acerca de vínculos con personas con las que
nos hemos relacionado antes son proyectados hacia otra persona, aunque sea
la primera vez que la veamos.

Por lo tanto, la transferencia es el modo en el que la mente humana revive


ciertas experiencias relacionadas con vínculos (que han quedado fijadas en
nuestro inconsciente) al interactuar con alguien en el presente, según Freud.

Partiendo de las ideas de Sigmund Freud, las transferencias están muy


relacionadas con los vínculos más tempranos y emocionalmente relevantes
para las personas, que en la mayoría de los casos son las relaciones con las
figuras parentales y maternales. La interacción con los padres y madres (o sus
substitutos, según Sigmund Freud) dejaría marcas muy importantes en lo
inconsciente, y estas podrían manifestarse en transferencias futuras.

La transferencia durante la psicoterapia

Aunque teóricamente la transferencia es un fenómeno generalizado que se


produce en nuestro día a día, Sigmund Freud puso especial énfasis en la
necesidad de considerar el efecto que la transferencia tiene durante las
sesiones de psicoanálisis. A fin de cuentas, creía Freud, el contexto en el que
se realiza la terapia no anula automáticamente el funcionamiento del
inconsciente, y este sigue rigiéndose según sus normas.
Por tanto, durante las sesiones puede ocurrir la transferencia, que significaría
que el paciente proyecta en el analista contenidos de su inconsciente y revive
vínculos afectivos del pasado. De este modo, según Freud el paciente verá
cómo su relación con el psicoanalista tendrá reminiscencias de relaciones ya
vividas, por muy ilógico que parezca. Podrá enamorarse y desenamorarse del
analista, sentir aversión por él, odiarlo como se odió a una figura importante del
pasado, etc.

Pero para Freud no era malo que se iniciase una transferencia desde el
paciente hacia el analista. De hecho, formaba parte de la terapia, ya que
creaba un vínculo emocional desde el cual el terapeuta podría guiar al paciente
en la resolución de conflictos psicológicos y de bloqueos basados en traumas.
Dicho en otras palabras, la transferencia sería un ingrediente necesario para
que la relación terapéutica se oriente hacia la resolución de los problemas de
los pacientes.

Los tipos de transferencias


Se han hipotetizado dos tipos de transferencia: la transferencia positiva y la
transferencia negativa.

La transferencia positiva es aquella en la que los afectos proyectados hacia el


analista son amistosos o relacionados con el amor. Este tipo de transferencia
deseable si no es muy intenso, pero si se vuelve demasiado intenso resulta
muy perjudicial, ya que desemboca en enamoramiento romántico, obsesión y
una erotización extrema de la relación terapéutica que supone el fin de esta.
La transferencia negativa está basada en sentimientos de odio y aversión hacia
el psicoanalista. Por supuesto, si se da con mucha intensidad puede arruinar
las sesiones.

LA CONTRATRANSFERENCIA

La contratransferencia tiene que ver con los sentimientos e ideas que el propio
analista proyecta sobre los pacientes a partir de sus experiencias pasadas, de
manera inconsciente.
Para Sigmund Freud era muy importante que cada psicoanalista supiera
detectar los efectos que la contratransferencia tenían sobre su modo de
relacionarse con los pacientes y sobre sus motivaciones a la hora de tratar con
ellos. A fin de cuentas, creía, los analistas no dejan de ser seres humanos por
el hecho de tener una profesión concreta y unos conocimientos sobre teoría
psicoanalítica, y su propio inconsciente puede tomar las riendas de la relación
terapéutica para mal.

Por ejemplo, durante la asociación libre es normal que el propio psicoanalista, a


partir de su propia subjetividad y la red de significados, recuerdos y creencias
inconscientes, utilice su propio punto de vista para reorganizar el discurso del
paciente en un todo con sentido que expresa cuál es la raíz de la dolencia. De
este modo, la contratransferencia puede ser entendida como uno de los
procesos que intervienen en la cotidianidad terapéutica.

Sin embargo, algunos autores han decidido utilizar una definición más
restringida para referirse a lo que significa el término "contratransferencia". De
este modo, la contratransferencia pasa a ser el modo en el que el psicoanalista
reacciona ante las transferencias del paciente. La utilización de estos dos
significados puede llegar a causar confusión, porque son muy diferentes: uno
se aplica a momentos puntuales, mientras que el otro engloba todo el proceso
terapéutico en psicoanálisis.

La transferencia y la contratransferencia en la psicología


Tanto la transferencia como la contratransferencia, como conceptos, nacieron
con la corriente psicoanalítica que fundó Freud. Fuera de la corriente
psicodinámica a la que pertenece el psicoanálisis, son ideas tenidas en cuenta
en algunas aproximaciones eclécticas, como la terapia Gestalt, pero no tienen
valor real para la psicología heredera de los paradigmas del conductismo y la
psicología cognitiva.

El motivo es que no hay una manera objetiva de establecer, cuándo hay y


cuándo no hay una transferencia o contratransferencia. Son conceptos que
solo pueden ser utilizados para describir estados de subjetividad que, por el
hecho de serlo, no pueden ser comprobados ni cuantificados o utilizados en
hipótesis que puedan ser validadas científicamente. Por tanto, estos conceptos
son ajenos a la psicología científica actual y, en todo caso, forman parte del
ámbito de la historia de la psicología y de las humanidades.

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