El Cambio Climático y el Aislamiento
Las ciudades se apagan, pero la naturaleza se reactiva. Ese ha sido el resultado que ha dado la
cuarentena en algunos países por cuenta del coronavirus. La situación se ha tornado difícil en
salud pública conllevando a un cambio, por ahora temporal, en el ambiente. Entre las aguas
limpias de los canales de Venecia en Italia, las imágenes satelitales de la Nasa que evidenciaron
la caída de la contaminación en China y el aire más limpio que se respira en Medellín, el planeta
tiene un descanso.
Esto comenzó con fenómenos singulares. China dio el primer síntoma mundial del covid-19 y
también la primera señal de que algo cambiaba en el ambiente. Entre el aislamiento que llevo a
que los carros dejaran de circular y el cierre de fábricas, la Nasa reportó una reducción del
dióxido de nitrógeno en el país. Al principio se dio en la provincia de Hubei, donde inició el
brote, y luego se extendió a otros lugares.
Desde el espacio, varios satélites mostraron el notorio cambio en la atmósfera. “Hay pruebas de
que esto está relacionado con la desaceleración económica luego del brote de coronavirus”, dijo
el Observatorio de la Tierra de la agencia espacial. Luego de China, Italia también mostró el
impacto positivo del aislamiento humano en el ambiente.
Carbón Brief, una organización dedicada al estudio de las implicaciones del cambio climático
en la Tierra, publicó un artículo en el que confirmó que las emisiones de carbono de China
cayeron alrededor de un 25 % en un período de cuatro semanas, del 1 de febrero al 1 de marzo.
También hubo una disminución en el uso de carbón y petróleo crudo al comparar ese lapso con
el mismo periodo de 2019.
En Italia se puede evidenciar la transformación en sus aguas: están más limpias y tranquilas. El
diario El País logró verificar que a la zona regresaron los peces y las aves acuáticas, especies
que se ausentan en la cotidianidad entre el movimiento del turismo y los botes que entran y
salen por los canales.
Comparación de los canales de Venecia del 18 de marzo y el 19 de marzo, que muestran los
efectos del primer día de cuarentena en las aguas de este sitio turístico de Italia. Junto a las
aguas de Venecia, el aire de Italia en general también mejoró. El seguimiento del Servicio de
Monitoreo Atmosférico de Copérnico, programa liderado por la Unión Europea, indica que la
contaminación por el dióxido de nitrógeno bajó un 10 % por semana en el último mes: el mismo
lapso que lleva Italia en cuarentena para frenar la pandemia.
Como China e Italia, India también da buenas noticias para la Tierra. Siendo uno de los países
más contaminados del mundo, y a la vez de los más poblados junto a China, entró en un
aislamiento de 21 días, lo que se traduce en 1.300 millones de personas que dejan de circular.
Esta es la diferencia en la calidad del aire en New Delhi, India, entre el 24 de marzo y el 2 de
abril, antes y después de que el Gobierno decretara la cuarentena nacional para frenar el
virus.
En Colombia también fue notoria la transformación en la calidad del aire, con índices más
positivos en Bogotá, Bucaramanga y Medellín, según el Ideam. Asimismo, las playas de
Cartagena y santa marta sintieron las marcas de la ausencia del turismo luciendo más limpias.
El Planeta nos habla según Francisco León, investigador en temas ambientales de la
Universidad Nacional, quien asegura que esos escenarios son un aviso de la naturaleza de que
debemos cambiar como civilización para alargar nuestra existencia porque “eso es lo que nos
estamos jugando. Tenemos que exigirles a nuestros líderes, el presidente de Estados Unidos y el
de Brasil, por ejemplo, un compromiso con el cambio climático. Como lo indicó la OMM, no
está claro por cuánto tiempo se sentirán los efectos positivos del aislamiento en el ambiente y
ese es uno de los interrogantes que plantean los ambientalistas. Con la crisis económica de 2008
y 2009 también se redujeron los índices de contaminación. Es una fórmula simple: baja la
producción en las fábricas, con esto se frena la actividad económica y también la generación de
emisiones porque lo que consumimos o el simple hecho de movernos tiene una huella en el
planeta.
Un impacto negativo Ya la acción unificada para contener el coronavirus deja sus marcas en la
Tierra, la pregunta es, entonces, si una cooperación semejante podrá darse para combatir el
cambio climático, un escenario por ahora lejano con gobiernos como el de Donald Trump en
Estados Unidos y el de Jair Bolsonaro en Brasil