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Profecía de Sofonías: Juicio y Promesas

Este documento presenta un resumen del libro de Sofonías de la Biblia. Explica que Sofonías profetizó durante el reinado de Josías en Judá y anunció el día del Señor, un día de juicio divino. Luego resume el contenido del libro, incluyendo profecías contra las naciones vecinas, contra Jerusalén, y promesas finales. Finalmente, ofrece un breve comentario sobre el capítulo 1 del libro.

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Profecía de Sofonías: Juicio y Promesas

Este documento presenta un resumen del libro de Sofonías de la Biblia. Explica que Sofonías profetizó durante el reinado de Josías en Judá y anunció el día del Señor, un día de juicio divino. Luego resume el contenido del libro, incluyendo profecías contra las naciones vecinas, contra Jerusalén, y promesas finales. Finalmente, ofrece un breve comentario sobre el capítulo 1 del libro.

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766 MIQUEAS 17:33

33 iv) Plegaria de Israel en demanda de perdón (7,18-20). Los ver-


sículos finales de Miq van dirigidos al Dios del perdón. El libro termina
recordando las promesas de la alianza pactada entre Dios y los patriar-
cas. El Señor ha dado en prenda su «fidelidad» Cemet) y su «gracia»
(besed) al Israel de los padres, y no va a desdecirse ahora.

18
SOFONIAS
NAHUM
HABACUC
RICHARD T. A. MURPHY, OP

SOFONIAS
BIBLIOGRAFÍA

1 S. Bullough, Sophonías (CCHS; Londres, 1952); J. Chaine, God's Heralds


(Nueva York, 1958); R. de Vaux, Le «Reste d'Israel»...: RB 42 (1933), 526-39;
J. Dheilly, The Prophets (Nueva York, 1960); S. R. Driver, Zephaniah (CBSC;
Cambridge, 1906); A. F. Fitzpatrick, The Doctrine of the Prophets (Grand Rapids,
1897-1958); San Jerónimo, In Soph. Proph.: PL 25, 1337-88; E. A. Leslie, Zepha-
niah, Book of (IDB; Nueva York, 1962); F. Notscher, Sephanjah, en Zwolfprophe-
tenbuch (Echter-B; Wurzburgo,5 1948), 127-37; R. H. Pfeiffer, Introduction to the
Oíd Testament (Nueva York, 1941); C. V. Pilcher, Three Hebrew Prophets and
the Passing of Empires (Londres, 1931); L. A. Schokel, Sofonías, en Doce Profetas
Menores (LISA; Madrid, 1966); J. M. P. Smith, Zephaniah (ICC; Nueva York,
1911); K. Sullivan, The Book of Sophonia: «Worship» 31 (1957), 130-39; A. van
Hoonacker, Sophonie, en Les douze petits prophétes (EBib; París, 1908), 498-537.

INTRODUCCIÓN

2 I. Trasfondo histórico. Sofonías (lit., «Yahvé protege») es el


único profeta para el que disponemos de una genealogía desde la cuarta
generación. Profetizó durante el reinado de Josías (640-605). Sin em-
bargo, J. P. Hyatt (JNES 7 [1948], 25-29) defiende la tesis del reinado
de Yoyaquim. Sofonías debía de ser de Jerusalén, pues demuestra estar
muy al corriente de todo lo que sucedía en la ciudad y en la corte. Sus
audaces ataques contra las modas extranjeras (1,8) y la idolatría (1,4-6),
así como el silencio que guarda con respecto al rey, indican que profe-
tizó hacia 640-630, antes de que Josías pudiera llevar a cabo su reforma
religiosa, y quizá también antes de que Jeremías ejerciera su ministerio
(625). El Ezequías mencionado en su genealogía (1,1) pudiera ser el
18:5-6 SOFONÍAS 769
768 SOFONIAS 18:3-4
D) Los mercaderes (1,10-11)
rey de Judá (721-693), pero como no se le da este título, no se puede
E) Los incrédulos (1,12-13)
afirmar con seguridad que Sofonías fuera de familia real.
F) El día del Señor (1,14-18)
La época era muy turbulenta. Ezequías acababa de dejar 46 ciuda-
G) Llamada a la conversión (2,1-3)
des en manos de Senaquerib (cf. 2 Re 18,13ss), en 701, mientras que
Judá, en los reinados de Manases (687-642) y Amón (642-640), había II. Profecías contra las naciones (2,4-15)
ido cayendo bajo la influencia asiría. Paralelamente, la vida religiosa del A) Los filisteos (2,4-7)
pueblo se había deteriorado (2 Re 21,1-26). Pero Asiría, que desde B) Moab y Ammón (2,8-11)
hacía poco tiempo se había alzado victoriosa sobre Egipto y Babilonia, C) Etiopía (2,12)
empezó a decaer rápidamente después de la muerte de Asurbanipal D) Asiría (2,13-15)
(621), con lo que se reavivaron las esperanzas de una reforma religiosa
y de una restauración nacional. III. Profecías contra Jerusalén (3,1-8)
A) Los gobernantes (3,1-5)
3 II. Contenido y estilo. Sofonías, el primero de los profetas es-
B) La lección de las otras naciones (3,6-8)
critores después de Isaías y Miqueas, anuncia la venida del día del Señor
(cf. Am 5,18), día terrible de catástrofe universal (nótense las resonan- IV. Promesas (3,9-20)
cias escatológicas). El día del juicio de las naciones tiene que ser una A) Conversión de los gentiles (3,9-10)
advertencia para el pueblo elegido, y deberá llevarle al arrepentimiento, B) El resto de Israel (3,11-13)
la obediencia y la humildad, actitudes de las que tan lamentablemente C) Salmo gozoso de Sión (3,14-18a)
se apartó y cuya recuperación será la única defensa posible ante la vi- D) Retorno de los desterrados (3,18b-20)
sita de Dios. Quedará un «resto» que disfrutará los dones de la salva-
ción (3,12-20).
Sofonías carece de la visión universal propia de las revelaciones ul- COMENTARIO
teriores, así como de la profundidad espiritual del NT. A pesar de su
nacionalismo cerrado y su rencor político, su ignorancia de los demás 5 I. El día del Señor en Judá (1,1-2,3). 1. En un comienzo abrup-
pueblos y de la vida futura, Sofonías muestra tener una visión original to y solemne, Sofonías anuncia un oráculo universal del Señor.
e intemporal del pecado (orgullo, rebeldía, mentira, infidelidad y des- A) Amplitud cósmica (1,2-3). 3. Puesto que el desagrado divino
amor). Lo limitado de su visión mesiánica explica que sólo se le cite sólo puede ser provocado por los pecados de los hombres (los peces y
una vez en el NT (Mt 13,41), pero en sus profecías se halla contenido los pájaros, por ejemplo, son incapaces de pecar), ha de entenderse que
un germen de universalismo y de verdadera espiritualidad. Los 'anawim, aquí se emplea un lenguaje poético e hiperbólico. El blanco principal
el resto, el día y la espada del Señor son sus aportaciones al pensamien- de estas palabras es el hombre. Mediante un juego de palabras —hu-
to religioso. Más aún, Sofonías sugiere que la condenación inminente (la manidad y tierra Cadam y "adamah; cf. Gn 2,7; 3,17.19)— el profeta
invasión de los escitas, si hemos de fiarnos de Heródoto, 1, 105; 4, 2) predice que Dios desarraigará a los pecadores de la tierra que éstos han
puede ser una oportunidad para la purificación y la renovación. manchado con sus pecados.
4 III. Contenido. La profecía de Sofonías aborda los siguientes 6 B) Los dioses extranjeros (1,4-7). 4. El Señor se dispone a cas-
temas: I. El día del Señor en Judá (1,1-2,3); II. Profecías contra las tigar a Judá y Jerusalén por su ateísmo práctico: culto de Baal, de las
naciones (2,4-15); III. Profecías contra Jerusalén (3,1-8); IV. Promesas estrellas (las huestes de los cielos) y de Milkom, un dios ammonita
(3,9-20). Se ha puesto en duda, sin argumentos concluyentes, la autenti- (cf. 2 Re 23; Jr 49,1.3; 2 Sm 12,30). Este sincretismo, que siempre
cidad de varios pasajes; pero hay algunas profecías (por ejemplo, 2,11, constituyó una tentación para Israel, significaba en realidad un aparta-
referente a la conversión de los paganos; cf. 3,9) que no parecen encajar miento del Señor (v. 6). 7. silencio: Exigido por el ritual del sacrificio,
y pueden haber sido tomadas de Is 40-55. Los versículos finales (3, ahora se pide su observancia porque el Señor está cerca. Sofonías intro-
18b-20) reflejan la época del destierro. Dada la brevedad de la profecía, duce así su tema principal: el día terrible del Señor. Judá será la vícti-
tales conclusiones no pasan del estadio de meros intentos de explicación. ma. Todos los que hayan de tomar parte en la fiesta deberán estar pre-
Se ha sugerido la siguiente división del libro de Sofonías: parados, es decir, santificados y puros (cf. 1 Re 18,19-40; Jr 46,10;
I. El día del Señor en Judá (1,1-2,3) Ez 39,17), a fin de que puedan servir como instrumentos de Dios.
C) Conducta de la corte (1,8-9). 8. Los primeros en experimen-
A) Amplitud cósmica (1,2-3)
tar la ira divina serán los cortesanos, cuyos malos ejemplos sirvieron
B) Los dioses extranjeros (1,4-7)
para descarriar a otros, galas extrañas: Los ricos que abandonaban la
C) Conducta de la corte (1,8-9)
49
774 SOFONIAS 18:19-21 18:22-23 NAHUM 775

para entender el concepto veterotestamentario de «pobres de espíritu». A. Parrot, Nineveh and the Oíd Testament (Nueva York, 1955); L. A. Schokel,
El Señor ayudará a su pueblo a renovarse interior y exteriormente en Nahum, en Doce Profetas Menores (LISA; Madrid, 1966); J. M. P. Smith, Nahum
(ICC; Nueva York, 1911); T. Tournay, Le Psaume de Nahum: RB 65 (1958),
cuanto a su religiosidad, ideas morales y práctica de la justicia social. 328-35; A. van Hoonacker, Nahum, en Les douze petits prophétes (EBib; París,
11. en aquel día: La era mesiánica. no tendrás por qué avergonzarte: 1908), 412-52; B. Vawter, The Conscience of Israel (Nueva York, 1961); G. Ver-
El profeta habla directamente a Jerusalén, llamada Israel en el v. 14. mes, A propos des commentaires bibüques découverts a Qumrán: RHPR 35 (1955),
12. un pueblo... humilde y sencillo: Los supervivientes, despojados de 95-103.
posesiones terrenas, son apenas un resto. El castigo que viene del Señor
refleja siempre además la misericordia de Dios. Por aquella época, el
resto de Israel (cf. Miq 2,12) sólo podía referirse a Judá, pues hacía ya INTRODUCCIÓN
tiempo que Samaría había caído. Este resto se apoyará firmemente en
Dios al tomar sus decisiones; la conversión implica una toma de con- 22 I. Trasfondo histórico. Nahúm (lit., «Yahvé consuela») vivió en
ciencia en el sentido de que la prosperidad y los bienes poseídos no el turbulento siglo vn a. C ; fue aquélla una época de violencia. Profe-
sustituyen a la rectitud moral y el derecho. Sólo basta el Señor. 13. apa- tizó entre la espectacular caída de Tebas (663; cf. 3,6) y la de Nínive
centarán y acostarán sus rebaños: Descripción poética, de uso frecuente (612), probablemente ca. 612. Las exaltadas esperanzas que suscitó la
(Is 14,30; 17,2; Ez 34,25.28; Miq 4,4; 7,14), para significar la paz. caída de Nínive, la orgullosa ciudad a orillas del Tigris, duraron poco,
No habrá mentira ni engaño. El resto virtuoso, fiel y sincero conocerá pues Josías caería muy pronto en Meguiddó (609), Nabucodonosor se
paz y prosperidad. enseñorearía del Occidente en Karkemis (605) y a continuación atacaría
y tomaría Jerusalén (587).
19 C) Salmo gozoso de Sión (3,14-18a). Sofonías, o un redactor
posterior, invita a Sión a regocijarse porque su salvación está cerca. Nada sabemos acerca de Nahúm, fuera de su misma profecía, que
15. el Rey de Israel, el Señor: El Señor en persona marchará a la cabeza nos lo revela como un poeta de incomparable estilo y gran fuerza. En
del ejército de Israel. Con semejante guía la nación no tiene por qué este libro podemos aprender hasta qué punto llegaba el apasionado ren-
temer a ningún enemigo de dentro o de fuera. 17. El más importante cor que despertaban en las naciones sometidas los asirios, violadores
ciudadano de Jerusalén, por así decirlo, su salvador, se comportará con de toda ley e instinto de humanidad. La noticia de su caída inminente
la ciudad igual que un novio con su novia (Is 62,5; Jr 2,2; 8,19; Os 2, llevó la alegría a muchos corazones. Pero Nahúm, a pesar de su nacio-
21). Al entrar en la ciudad será recibido con júbilo y amor, gritos de nalismo violento, tiene mucho más que ofrecer. Enseña que los reinos
alegría y danzas. La danza desempeñaba un importante papel en las fies- no pueden durar asentados sobre el fraude y la violencia y que Dios
castiga la injusticia, la opresión y la idolatría.
tas de la antigüedad (Ex 15,20-21; Jue 21,19-21). Se subraya fuerte-
mente la presencia de Dios («en medio de vosotros»). 23 II. Contenido. La profecía empieza por un salmo alfabético in-
20 D) Retorno de los desterrados (3,18b-20). 18b. apartaré el desas- completo, de fraseología más bien convencional (1,2-2,3), que describe
tre... vuestra desgracia: Esta frase contiene una clara promesa de res- la cólera del Señor. Sus amenazas y promesas, que recuerdan a Sof
tauración que, probablemente, data de la época del exilio. El Señor (1,18; 2,12-15; 3,12-13), constituyen una buena introducción a la im-
destruirá a cuantos despreciaron a su pueblo y se burlaron de él. presionante descripción de la caída de Nínive, que viene a continuación
19-20. El juicio contra los enemigos de Israel y la glorificación de Sión (2,4-3,19). Las violentas expresiones de Nahúm respiran venganza. No
son temas particularmente frecuentes en Is 40ss. hay en él indicio alguno de que la infeliz situación presente pueda ser
debida a los propios pecados de Judá; de que el Señor se esté sirviendo
de Asiría como de un instrumento de castigo.
Hacia finales del exilio, Nah 2,1 será recogido y adaptado por
NAHUM Is 52,7, pero el NT no citará nunca a Nah. lQpNah sólo se preocupa
BIBLIOGRAFÍA de explicar la historia contemporánea del autor, considerando a este vio-
lento profeta como transmisor de la palabra de Dios y fuente de verdad.
21 M. Burrows, The Dead Sea Scrolls (New Haven, 1950); More Light on Se ha sugerido la siguiente división del libro de Nahúm:
the Dead Sea Scrolls (New Haven, 1958); C. J. Gadd, The Valí of Nineveh (Lon-
dres, 1923); T. H. Gaster, The Dead Sea Scriptures (Nueva York, 1956); A. George, I. La ira del Señor (1,1-8)
Nahum (BJ; París, 21958); A. Haldar, Studies in the Book of Nahum (Upsala,
1947); San Jerónimo, In Nahum Proph.: PL 25, 1231-72; T. Laetsch, Nahum, en A) Manifestación del poder divino (1,1-6)
The Minor Prophets (San Luis, 1956), 293-312; E. A. Leslie, Nahum, Book of B) Manifestación de la justicia divina (1,7-8)
(IDB; Nueva York, 1962); W. A. Maier, The Book of Nahum (San Luis, 1959);
F. NStscher, Nahum, en Zwólfprophetenbuch (Echter-B; Wurzburgo, 1948), 103-15; II. Profecía referente a Judá y Nínive (1,9-2,1.3)
776 NAHUM 18:24 18:25 NAHUM 777

III. La caída de Nínive (2,2.4-19) 8. cuando azota la inundación: Esta alusión a la inundación quizá se
A) El asalto (2,2.4-11) deba a que tanto Noé como Nahúm eran «consoladores», persigue con
B) Amenazas contra el León de Asur (2,12-14) tinieblas: El destino de los que se oponen al Señor es desesperado. La
C) Advertencia a Nínive (3,1-7) persecución hasta en la noche significa la tenacidad y el empeño del
D) El ejemplo de Tebas (3,8-11) vengador. Es posible dar otra versión, es decir, que son las tinieblas
E) Inutilidad de los preparativos en Nínive (3,12-15a) las que persiguen a estos enemigos. El sentido sigue siendo el mismo en
F) La nube de langostas (3,15b-17) ambos casos.
G) Elegía (3,18-19) 25 II. Profecía referente a Judá y Nínive (1,9-2,1.3). Esta sección
consta de promesas alternadas de salvación y ruina para Judá y Nínive,
respectivamente. 9. suponéis: Se pregunta al pueblo de Judá qué piensa
COMENTARIO acerca de los planes de Dios, pero no se consigna su respuesta. Puede
que Nahúm haga una pregunta meramente retórica, pues prosigue afir-
24 I. La ira del Señor (1,1-8). El tema tradicional del enojo y la mando que Yahvé dará cima a su obra llevando sus planes adelante
longanimidad del Señor (cf. Ex 15; Is 30,27ss; Zac 1) es desarrollado hasta el final, el enemigo: Asiría, aunque no se la nombre. 10. matorra-
aquí en un sorprendente salmo (probablemente, una adición posterior, les de espino... rastrojo: El sentido es que los enemigos de Yahvé se
ya que en él no se menciona a Nínive). Hasta la letra kaf, el salmo es parecen a los matorrales que se cortan y se echan al fuego. Una imagen
acróstico. Los intentos que se han hecho para lograr una reconstrucción frecuente (Is 33,11-12; 2 Sm 23,6; Miq 7,4, etc.). Viene a subrayar el
según el alfabeto completo son muy curiosos, pero no convincentes. Hay poder invencible del Señor. Judá, por consiguiente, debe sentirse con-
en él metáforas variadas y atrevidas. fortado. 11. Ha de transponerse a continuación del v. 13, para evitar
A) Manifestación del poder divino (1,1-6). 1. oráculo: Un dis- un cambio demasiado frecuente de destinatario («tú» en el v. 11 se
curso o declaración de advertencia. Una carga difícil de llevar (Jr 23, refiere a Nínive). 12. ellos: Los enemigos de Judá. Ni el número ni la
33-40). Elcós es una localidad no identificada, pero que se encontraría, fuerza les servirán de nada una vez que se hayan cumplido los propósi-
con seguridad, en Judá (una profecía como ésta nunca se hubiera podido tos de Yahvé, que los utilizaba como instrumento para humillar a Judá.
proclamar en Asiría, si bien la «tumba» de Nahúm ha sido venerada en De Asiría salió el inidentificado «Belial», el «granuja» (v. 11), el que
al-Qush, cerca de Nínive). 2. celoso... vengador: Puesto que la ley tiene urde intrigas (cf. 1 Sm 1,16). Quizá aluda a Senaquerib, cuya arreme-
su origen último en Dios, sus violaciones constituyen ofensas contra él tida contra Jerusalén (701) estaba aún fresca en el recuerdo. Se predice
y no podrán quedar impunes. Se dice que Dios es celoso por su amor su castigo en términos muy parecidos a los de Is (14,19-21) y Jr (8,1-2;
devorador (Ex 20,5; Dt 4,24). Todos cuantos escarnecen su autoridad 22,18-19; 36,30). 14. yo aboliré la imagen esculpida y moldeada: Puede
sentirán el peso de la divina venganza. La grandeza de su cólera sólo tratarse de una alusión a las «setenta y una salas, revestidas de relieves
puede expresarse por medio de imágenes violentas. Aquí es comparada en piedra... en que se describían las actividades del rey y sus ejércitos»
con una tempestad. Esta espléndida escena de Yahvé avanzando para el (WHAB 68). Nínive fue destruida totalmente en 612, hasta el punto
juicio está mejor descrita que explicada (3-6). 4. increpa al mar: El Se- de que sus ruinas permanecieron invioladas durante más de dos mil
ñor es dueño absoluto de este elemento caótico y primordial (cf. Ex 14, años, hasta que fueron descubiertas por Botta en 1843 (Parrot, op. cit.,
16-29; 15,1-19), como lo prueban los acontecimientos del éxodo y la 15-19). burla: Léase qallása. Profecía del futuro destino que aguarda a
misma creación. Basan, una de las más fértiles regiones situadas al este Asiría. Hasta en su muerte se colmará de escarnio a esta potencia que
del Jordán, era famosa por sus ganados y sus bosques (Am 1,2; 4,1). tuvo esclavizado al mundo. El TM añade «porque tú eres despreciable».
El Carmelo, cerca de Haifa, estuvo también en otros tiempos cubierto Para Judá, éstas son palabras de consolación (2,1.3): el profeta ve ya
de esposos bosques. El Líbano, con sus cumbres nevadas, es difícil de la liberación a las puertas mismas de la ciudad cautiva.
imaginar bajo el azote de una sequía, pero el Señor podría hacerlo, y 2,1. Las buenas noticias son rápidamente transmitidas desde la cum-
también que se mustien sus flores. 5. El mundo físico sentirá igualmen- bre de una colina a otra, paz: Nahúm resume en una sola palabra todas
te las consecuencias de la ira tempestuosa del Señor, cuando las mon- las bendiciones de la libertad (Is 52,7 se servirá de estas mismas pala-
tañas, que son los pilares en que se asienta la tierra (Job 9,5-7), tiem- bras para describir la venida del Señor a Sión). Ya no habrá ningún
blen y se desmoronen (nótese la hipérbole y la vivida metáfora). «granuja» (Belial; cf. 1,11) que atormente y oprima al país, fiestas...
B) Manifestación de la justicia divina (1,7-8). Pero el juicio di- votos: El profeta piensa ante todo en el cumplimiento de los deberes
vino tiene otra cara. A diferencia de la tormenta, que cuando se desata religiosos de la nación: la observancia de las fiestas y el cumplimiento
afecta por igual a buenos y malos, aquél lleva un propósito y establece de los votos. 3. viña de Jacob... Israel: Israel unificado (con sus dos
diferencias. 7. Dios conoce a los suyos y cuida de ellos (Sof 3,12). ramas) se compara a una «viña», símbolo arrogante de majestad, a la
780 NAHUM 18:30-32
18:33-34 HABACUC 781
Asurbanipal, después de un prolongado asedio. Este soberano no dejó
chos consideran esta frase como una glosa, porque rompe el ritmo de
de enorgullecerse de este hecho consignado en sus Anales (en cuanto
la elegía originalmente dirigida a Asur, no a su rey. tus pastores: Se
a las campañas en Egipto, cf. ANET 294-97). Resulta difícil afirmar que
aplica mejor a la ciudad que al rey, que, según el pensamiento del anti-
la ciudad estuviera «entre las corrientes». Se trata de una hipérbole
guo Oriente, es él mismo un pastor. 19. no hay medicina para tu golpe:
poética. Las noticias de la caída de Tebas impresionaron a todo el mun-
Para una idea semejante, cf. Jr 8,18-22; 10,19, etc. La herida de Nínive
do. Pasados cincuenta años, Nahúm se sirve todavía de aquel aconteci-
es mortal. Ahora le toca a ella sufrir el mismo destino que tantas veces
miento para presentarlo como un ejemplo clásico. 9. Sobre Tebas reinó
infligió a otros. Su caída sólo puede producir una alegría desatada y
una dinastía etíope entre 712 y 663, que contaría en su apoyo con
vengativa, baten palmas sobre ti: El aplauso es una muestra de gozo
todos los recursos de Nubia. La situación de Put es incierta; es pro-
y aprobación (Is 55,12; Ex 25,6, etc.). Nahúm habla no sólo en nombre
bable que se trate de una localidad al este, cerca de Punt (Somalia), o
de su propio pueblo, sino de todos aquellos que hubieron de sufrir a
al oeste, en Libia. 10. Descripción de los males que ordinariamente
manos de Asiría.
acompañan a la guerra (cf. Os 10,14; Sal 137,9). 11. tú también bebe-
reís: Nínive caerá como en otros tiempos cayó la poderosa Tebas. La
ciudad malvada tendrá que apurar la copa de la ira divina, cuyos ingre-
dientes son la derrota y la destrucción (Is 51,17.21-22; Jr 25,15-27). HABACUC
Asiría tuvo en Nekó II un vacilante aliado, cuya ayuda fue ineficaz.
A partir de 612 se hizo segura la destrucción de Asiría. BIBLIOGRAFÍA
30 E) Inutilidad de los preparativos en Nínive (3,12-15a). 12. La 33 W. F. Albright, The Psalm of Habakkuk, en Studies in Oíd Testament
facilidad con que Asiría va a ser derrotada debe entenderse como una Prophecy (Hom. T. H. Robinson; Edimburgo, 1950-1957), 1-18; D. Barthélemy,
exageración poética que forma parte de la ironía que impregna la obra Notes en marge... le Midrash d'Habacuc: RB 59 (1952), 207-18; H. Bévenot, Le
(cf. vv. 18-19). 13. las tropas son mujeres: Los defensores están poseí- Cantique de Habacuc: RB 42 (1933), 499-525; W. H. Brownlee, Biblical Interpreta-
tion among the Sectaries of the Dead Sea Scrolls: BA 14 (1951), 54-76; M. Burrows,
dos de un terror tan grande, que se sienten abandonados de su valor The Isaiah Manuscript and the Habakkuk Commentary (New Haven, 1950);
varonil (Is 19,16; Jr 49,22). En realidad, el asedio duró dos años y los T. Gaster, The Dead Sea Scriptures (Nueva York, 1956); San Jerónimo, In Hab.
defensores dejaron bien sentado su valor. Nahúm escribe con no poca Proph.: PL 25, 1273-1338; E. A. Leslie, Book of Habakkuk (IDB; Nueva York,
ironía. 14. saca agua: Irónicamente, el profeta advierte a los defensores 1962); F. Moríarty, Habacuc and Recent Controversy: TS 13 (1952), 228-33;
F. Nbtscher, Habakuk, en Ztvblfprophetenbuch (Echter-B; Wurzburgo, 1941),
que hagan buena provisión de agua. Para un judío era cuestión de vida 116-26; C. Roth, The Subject Matter of Qumran Exegesis: VT 10 (1960), 51-68;
o muerte (cf. Is 22,10-11), pero no constituía problema para Nínive, L. A. Schokel, Habacuc, en Doce Profetas Menores (LISA; Madrid, 1966); A. van
que estaba situada a orillas del Tigris y el Khoser. pisa la arcilla... Hoonacker, Habacuc, en Les douze petits prophétes (EBib; París, 1908), 453-97;
molde de ladrillo: Era preciso contar con abundantes ladrillos para ase- W. H. Ward, Habakkuk (ICC; Nueva York, 1911); A. Weiser, Das Buch der
Zwblf Kleinen Propheten (ATD 24-25; Gotínga, 21956).
gurar la defensa de la ciudad. Eran empleados para reparar los muros
dañados por los proyectiles y los ataques con ariete. El principal mate-
rial de construcción en Asiría y Babilonia era el ladrillo secado al sol.
INTRODUCCIÓN
31 F) La nube de langostas (3,15b-17). 15b. multiplícate como la
langosta: Nahúm invita irónicamente a Nínive para que aumente el nú-
mero de sus defensores. 16. tus correos... guarniciones: Siguiendo las 34 I. Trasfondb histórico. Es poquísimo lo que se sabe del profeta
huellas del poder asirio llegaban rápidamente hordas de mercaderes, Habacuc. Por las liturgias de su libro (por ejemplo, 1,2-2,4) se ha pen-
soldados, funcionarios, que por su número y voracidad bien podían com- sado que sería miembro, quizá jefe, del coro del templo. Ciertamente
pararse con las nubes de langosta. 16b. Transpuesto a continuación de era un profundo pensador y hombre que sabía mucho de letras, alguien
17a. En el momento en que encuentran resistencia o surge el peligro, que «luchaba con Dios» (san Jerónimo). Su bien construida obra co-
todos aquellos ministros desaparecen. Se les compara a las langostas mienza con un diálogo entre Dios y el profeta. La novedad que aporta
que se posan sobre lo alto de las tapias mientras hace frío, pero que al consiste en que se atreve, aunque respetuosamente, a pedir a Dios que
ser calentadas por el sol se sienten galvanizadas para emprender su tarea explique su extraña manera de gobernar el mundo. Cierto que Judá ha
destructora. Tanto su llegada como su marcha son igualmente misterio- pecado, pero Dios, el Santo, cuyos ojos son tan limpios que no pueden
sas y temibles. mirar la maldad, ¿por qué ha decidido castigar a los malhechores sir-
viéndose de otros que son aún más malvados? ¿Acaso puede el Señor
32 G) Elegía (3,18-19). El profeta compone una lamentación fúne- estar del lado de la injusticia? Habacuc se siente intensamente preocu-
bre o elegía en tono irónico por la ciudad caída. 18. dormidos: Eufemis- pado por el problema del mal, escándalo perenne de todos los hombres
mo por muertos. Los jefes han sido degollados, ¡oh rey de Asiría!: Mu- de pensar profundo. Se le dio la orden de poner por escrito la divina
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respuesta, para que pudieran leerla todos los que vinieran después: de C) La visión del Señor (3,3-7)
forma paradójica para nosotros, Dios va preparando la victoria final de D) El avance belicoso del Señor (3,8-15)
la justicia. Los malvados pasarán, pero el justo vivirá con tal que se E) Conclusión: Temor de Dios y confianza en él (3,16-19)
mantenga fiel (2,4). Pablo utilizaría esta idea, «esencia de Habacuc», en
su propia enseñanza sobre la fe (Rom 1,17; Gal 3,11; Heb 10,38).
Todavía reina la incertidumbre a propósito de las circunstancias que COMENTARIO
rodearon la misión profética de Habacuc. Tampoco sabemos quién sería
el opresor: Asiría, los caldeos o el rey Yoyaquim de Judá (609-598), I. Diálogo entre Dios y Habacuc (1,1-2,4). 1. Este es el único
bajo cuyo reinado se volvió a las prácticas lamentables del rey Manases título en los escritos proféticos preexílicos que nombra a su autor dán-
(cf. Jr 22,13-17). Se puede decir, en general, que los caldeos son los dole el calificativo de profeta.
más probables, dado que se les nombra (1,6) como instrumento de Dios,
para el castigo de su pueblo. Contra ellos combatirá Yahvé. Puede fe- 36 A) Queja del profeta: no hay justicia (1,2-4). 2. ¿hasta cuándo,
charse la profecía entre la derrota de Nekó a manos de Nabucodonosor Señor?: La angustia de un pueblo pisoteado encuentra expresión en la
en Karkemis (605) y el sitio de Jerusalén (597). Según esta cronología, pregunta quejumbrosa. Habacuc no ve modo de entender la tolerancia
Habacuc viene poco después de Nahúm y sería también contemporáneo del Señor para con los malvados. No puede soportar la inactividad de
de Jeremías. Dios, ruina... miseria... destrucción... disensión... discordia: Los males
35 II. Contenido. El libro se divide claramente en tres partes: así deplorados se identifican mejor con la opresión por extraños (cf. ver-
I. Diálogo entre el profeta y Dios (1,1-2,4), en el que Habacuc recibe sículos 12-17). Notscher y otros, sin embargo, piensan que cuadran al
respuesta a dos preguntas; II. Maldiciones contra los malhechores; aquí reinado de Yoyaquim (Jr 22,13-19). 4. la ley está inerte: Si los vv. 2-4
surge el problema: ¿son los caldeos o los mismos judíos? Cf., por ejem- aluden a los extranjeros, entonces no se trataría aquí de la Torah, sino
plo, B. Vawter, The Conscience of Israel (Nueva York, 1961), por cinco que la ley habría de entenderse en el sentido de todo aquello que dice
diferentes tipos de crímenes (2,5-20); III. Cántico de Habacuc (3,1-19), relación a la justicia. Parece imponerse por todas partes una situación
plegaria angustiosa pidiendo que el Señor intervenga en favor de su cercana a la anarquía y una falta absoluta de consideración a los dere-
pueblo, como ya lo hizo en el pasado, y descripción de su venida. Las chos personales (Miq 7,2-3; Is 59,14). Si este diálogo es en realidad
indicaciones musicales que acompañan al himno sugieren que sería uti- una liturgia del templo (A. Weiser), entonces es que el profeta habla
lizado en la liturgia. Es interesante notar que lQpHab sólo se ocupa de en nombre de la comunidad.
los caps. 1-2; sin embargo, este comentario, enrevesado y de tipo midrá- 37 B) Respuesta del Señor (1,5-11). 5. se está haciendo una obra...:
shico, quizá esté, simplemente, inacabado, y no puede aducirse como Las acciones de Yahvé, lo mismo en la creación que cuando interviene
argumento eficaz contra la autenticidad del cap. 3. en la historia, se describen frecuentemente como obras (por ejemplo,
Se ha sugerido el siguiente contenido para el libro de Habacuc: Is 5,12; 28,21; 29,23). Opresores y oprimidos quedarán asombrados al
ver que Dios elige a los caldeos como instrumento de su justicia. 6. Los
I. Diálogo entre Dios y Habacuc (1,1-2,4) caldeos no desmentían la descripción que de ellos se hace en los ver-
A) Queja del profeta: no hay justicia (1,2-4) sículos 6-11, en que se les presenta como modelo de violencia y brutal
B) Respuesta del Señor (1,5-11) destrucción. Para caracterizar al invasor se acumulan las imágenes gue-
C) Segunda queja: la prolongada opresión (1,12-17) rreras (cf. Is 5,25-29; 13,16-18; Jr 4,5-7.15-17; Nah 3,2-3; Ez 23,
D) Respuesta del Señor (2,1-4) 22-26, etc.). 7. de él... deriva su derecho y majestad: El vengador, aun-
II. Maldiciones por diferentes crímenes (2,5-20) que es instrumento del Señor, no conoce a éste ni tiene en cuenta otra
ley o derecho que su propia fuerza y su espada. 8. El enemigo inspirará
A) Preludio (2,5-6)
terror sólo con su intención decidida y su rápida llegada. Los lobos que
B) Las maldiciones (2,6b-20) cazan por la noche son proverbialmente el hambre y la ferocidad. El
a) ¡Ay! contra la avaricia opresora (2,6b-8) término águilas designa probablemente a los buitres, que no conocen la
b) Maldición contra la ganancia sin escrúpulos (2,9-11)
c) Maldición contra la política de violencia (2,12-14) compasión. 9. su ataque combinado...: Todos estos enemigos se reúnen
d) Maldición contra la crueldad injustificada (2,15-17) para atacar con violencia. El texto resulta desacostumbradamente difí-
e) Maldición contra los idólatras (2,18-20) cil; el TM dice «la multitud de» o el «ardor [o quizá la envidia] de
III. Cántico de Habacuc (3,1-19) sus rostros». Esto significa que se compara con el viento de la tormenta
(qádim), el viento este, el ataque furioso de unos crueles enemigos o
A) Título (3,1)
su mirada codiciosa. El viento violento y abrasador del este, que viene
B) Plegaria de Habacuc (3,2)

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