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553 La Etica en La Ministración

El documento habla sobre la ética en la ministración. Explica que quienes ministran deben seguir normas de conducta bíblicas como escuchar activamente, investigar los problemas con compasión, actuar con discreción y responsabilidad, y depender de la preparación espiritual y el conocimiento de la Palabra de Dios. El objetivo de la ministración es bendecir a los demás y restaurarlos siguiendo el ejemplo de Jesús.

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553 La Etica en La Ministración

El documento habla sobre la ética en la ministración. Explica que quienes ministran deben seguir normas de conducta bíblicas como escuchar activamente, investigar los problemas con compasión, actuar con discreción y responsabilidad, y depender de la preparación espiritual y el conocimiento de la Palabra de Dios. El objetivo de la ministración es bendecir a los demás y restaurarlos siguiendo el ejemplo de Jesús.

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Guatemala, 17 de abril de 2005

No. 553

LA ETICA EN LA MINISTRACION
(1 Pe. 4:10)

INTRODUCCION
La ministración es una bendición para todo aquel que tiene necesidad en su alma, y que se realiza de acuerdo al orden de
Dios en la iglesia local; cuando la ministración la realizan hermanos que no han sido capacitados, no son maduros, incluso
que son irresponsables, pueden dañar el alma de los hermanos que buscaron ayuda, hacer que vivan frustrados, se pueden
alejar de Dios y de la iglesia, el propósito de la ministración es ser una fuente de bendición para nuestra alma, donde siervos
del Señor de la misma manera que el buen samaritano, nos echan vino y aceite en las heridas, nos llevan al mesón para ser
atendidos y restaurados (Lc. 10:30-35)

DESARROLLO
Ética se traduce de la palabra Griega Héticos es el estudio de la moral y juicios de valores. Proviene de la raíz griega Etho
que significa comportamiento o costumbre (mores en latín) de allí proviene la palabra moral; la ética se ocupa de las normas
de conducta humana que posee una persona (E. Encarta 2,005) La aplicación de la palabra ética en la ministración es
emplear todas las normas de conducta escritas en la Biblia, que debe de emplear quien ha sido delegado para ministrar.

ACTUAR SEGÚN LA VOLUNTAD DE DIOS


Todos los que han sido delegados para ministrar debe de estar conciente de que él puede ser utilizado como un vaso de
restauración para el alma de quien llegó en busca de ayuda, por lo que debe de estar ejercitado en el uso de los dones
espirituales para que en el momento adecuado, pueda actuar de la misma manera que Dios lo hace, para ello es importante
que pueda emplear las instrucciones que otorga la Biblia. Eso significa que también se ha preparado por medio de una vida
devocional, de oración y de intimidad con El Señor para que pueda conocer la voluntad del Señor en el momento justo, que
pueda estar ejercitado en el uso de los dones, por ser sensible a la voz del Espíritu Santo.

Saber escuchar (Hch. 19:18-19) en la ministración, quien ha sido delegado para atender a los hermanos que necesitan
ayuda, debe de escuchar lo que está sucediendo al hermano que pide ayuda, hablando cuando sea necesario o cuando es
importante que pueda ampliar algunas ideas que no comprendió. De la misma manera que un enfermo se presenta delante
de un medico y le explica cual es el motivo de su visita y cuales son los síntomas, dolencias o enfermedades que lo están
afectando, nadie puede orar por otra persona o dar un consejo si antes no sabe por qué es que debe de hacerlo. Moisés se
presentaba todos los días y escuchaba los problemas del pueblo, al principio escuchaba a todos, lo cual no estaba bien,
pero el consejo de su suegro Jetro, le permitió organizar al pueblo de manera que pudiera escuchar los problemas más
difíciles de resolver o que necesitaban que él pudiera expresar su criterio ministerial (Ex. 18:13-24)

Investigar el problema (Mr. 9:14-24) Jesús le pidió al padre del niño que es poseído por un espíritu inmundo, que le
explicara el problema que aquejaba el bienestar de su hijo, luego de escuchar la explicación del padre le pregunta ¿Cuánto
tiempo hace que le sucede esto? Esto, con el propósito de conocer el origen y causas del problema, para encontrar la causa
o lo que originó el la situación actual, debemos de tener una idea clara de todo lo que está sucediendo, incluso en algunos
momentos investigar cuando comenzó a ser afectada la persona, si hay dentro de la familia alguien más que esté
padeciendo del mismo mal o bien, si esto no comenzó después de haber participado en algo que no tenía que hacer, si hay
alguna contaminación o bien por participar en la santa cena sin discernir el cuerpo; aún la revelación que El Señor nos de es
de vital importancia para encontrar la razón del problema y que podamos guiados por Dios, resolver la necesidad de los que
han buscado ser restaurados en alguna área de su vida. Esto nos permitirá discernir el ambiente espiritual que rodea a quien
pide ayuda, como Jesús que discernió que al muchacho lo estaba estorbando un espíritu inmundo sordo y mudo. Debemos
de tomar en cuenta que no todos los problemas son causados por espíritus inmundos, sino que muchas situaciones que se
presentan en la vida diaria puede ser causado por malos hábitos, por pecado, por ser carnales, etc.

Actuar con misericordia (Gal. 6:1)


Jesús le dijo a los fariseos que los sanos no tienen necesidad de médico, sino que los enfermos, de igual manera Él había
venido a llamar a los pecadores al arrepentimiento (Mt. 9:11-13). Los cristianos que buscan ministración con un corazón
contrito y humillado, anhelando que El Señor haga la obra en sus vidas, será restaurado. David se equivocó cuando se
apresuró a emitir juicio en contra del hombre que le presentó en la parábola el profeta Natán, sin darse cuenta emitió el
castigo que él mismo era merecedor (2 Sa. 12:5-7) Quien ha conocido la misericordia de Dios en su vida puede actuar con
misericordia y entienden que han sido llamados para edificar, restaurar y no para destruir.
Pero ser misericordioso no significa que debemos de ser partícipes de pecados ajenos, parte de la misericordia de Dios es
señalar el pecado como lo hizo Pablo con el joven que estaba viviendo en pecado y nadie decía nada (1 Co.5:1-5) no
podemos llamar a lo malo bueno, mas bien debemos de señalar el camino hacia la santidad (He. 12:10). En caso de que la
persona que solicita ayuda está en pecado, debe ser enviado con el Ministro de la iglesia local para que pueda comenzar un
proceso de disciplina y restauración de su vida espiritual.

Ser responsable Jesús fue tan responsable en su ministerio, aún cuando llegó el momento de presentarse para morir en
Jerusalén lo hizo cumpliendo lo que estaba escrito acerca de Él; como siervos de Dios nosotros también debemos de
cumplir con el compromiso de asistir puntualmente para servir a otro hermano.

Ser discreto (Pr. 8:12) La persona que ministra debe inspirar confianza, evitar divulgar lo que escuchó de lo contrario estará
faltando a Dios, al ministro, los hombres y a si mismo y será considerado no digno de confianza (Pr. 11:13)

LA PREPARACION DEL MINISTRADOR


Jesús anduvo haciendo el bien y sanando a los oprimidos por el diablo (Hch. 10:38) pero no comenzó su ministerio hasta
que fue bautizado y lleno del Espíritu Santo, todo aquel hermano que anhela ser llamado a servir o que desea estar bien
equipado para bendecir al pueblo de Dios, debe de comenzar primero buscando el ser bautizado con Espíritu Santo, debe
ser constante esta en la búsqueda de las llenuras y buscar ser activado en los dones del Espíritu en su vida (1 Co. 14:1) el
propósito de buscar por medio de la comunión con el Espíritu Santo lo anterior, es para ser guiados a toda verdad, nos
enseñará por medio de revelación lo que ha sucedido y lo que está por venir a la vida del ministrado (Jn. 16:13-14)
Jesús en una ocasión sano a una mujer que tenia dieciocho años de estar encorvada, pudo discernir que su enfermedad no
era común sino era causada por un espíritu inmundo, satanás la tenía atada y Él la liberó (Lc.13:10-13). No todas las
enfermedades o dolencias son causadas por desordenes físicos, hay varias razones para enfermarse, como por ejemplo
afecciones en el alma, pecado, descuido, para que la gloria de Dios se manifiesta, etc. debemos de aprender a discernir las
causas de una enfermedad, para no cometer el error de decir algo que no es verdadero evitando que el ministrado salga con
más cargas en su alma en lugar de salir edificado en su espíritu

Los dones del Espíritu (1 Co 12:31) El Espíritu Santo siempre ha repartido dones a la iglesia, quienes ministran deben de
estar equipados con ellos para realizar con efectividad la tarea que le han asignado (Ro.12:6-8). El apóstol Pablo señala
que cuando llegue un indocto a la iglesia si escucha a hombres espirituales, su corazón será conmovido adorando al Señor
declarando que El Señor está en medio de la iglesia (1 Co. 14:24-25)

La oración (Lc. 11:1)


Una vida de oración nos hace dependientes de Dios para aconsejar o liberar según El Señor nos indique. La oración del
justo obrando puede mucho (Stgo. 5:16) por medio de ella pueden ser rotas cadenas y liberados de cárceles, como Pedro
quien fue libertado cuando la iglesia hacía oración por él. Jesús se retiraba constantemente a los montes para tener
comunión con El Padre y poder actuar conforme a su voluntad (Lc. 22:39-42). Cuando los discípulos no pudieron liberar a un
niño, victima de un espíritu inmundo, Jesús les dijo que ese género solo salía con oración (Mr. 9:29).

Conocimiento de la Palabra de Dios (Mt. 4:3-10)


Toda escritura es inspirada por Dios, útil para enseñar, para reprender, para corregir e instruir en justicia (2 Ti. 3:16).
Debemos de leer, entender y poner por obra la palabra de Dios es la base para realizar una buena función de ministración,
por lo que es necesario tener nuestro corazón lleno de ella. Si llenamos nuestra vida de la palabra “LOGOS” entonces el
Espíritu Santo la convertirá en “RHEMA” y hablaremos cosas que no han subido al corazón de los hombres, pues de la
abundancia del corazón habla la boca (Mt. 12:34)

Ser imparcial (Is. 11:3-4) Como hijos de Dios no debemos de tener preferencias por las condiciones económicas, culturales,
estado civil, de quien busca ayuda, tampoco podemos participar dando la razón a alguien que conocemos o que tal vez nos
relacionamos constantemente, el consejo que daremos debe ser después de escuchar las declaraciones de las partes
involucradas sin tener prejuicios, los hombres de Benjamín a pesar de saber que había hijos de Belial entre ellos, no los
quisieron entregar, sino que salieron a la batalla en contra de sus hermanos, por no juzgar con rectitud (Jue. 20:12-14) Dios
no hace acepción de personas y en su palabra nos indica que debemos hacer lo mismo (Stgo. 2:1).

Tener madurez (Lc. 3:23)


El señor Jesucristo comenzó su ministerio a los treinta años, que también era la edad en que los levitas se enlistaban para
servir en la tienda de reunión (Nm. 4:23, 30) El número 30 es figura de madurez, que deben de poseer las personas que
sirven a Dios por medio de la ministración, este es uno de los privilegio en los cuales no es permitido que un neófito sea
llamado a servir, porque puede ser dañado en su alma si no está preparado.

CONCLUSIONES
Quien ha sido llamado a servir en la ministración, debe prepararse por medio basada de la palabra de Dios (Sal. 119:169)
con el equipamiento del Espíritu Santo (Jn. 14:26) y ser llamado por el ministro de la iglesia local (Ef. 4:11-12) para proveer
este beneficio y atender diligentemente las necesidades del cuerpo de Cristo

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