fue un sociólogo estadounidense de la tradición clásica de la sociología, mejor
conocido por su teoría de la acción social y su enfoque estructural-funcionalista.
Parsons es considerado una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la
sociología en el siglo XX. Luego de obtener un doctorado en economía, trabajó en
la facultad de la Universidad de Harvard, estuvo entre los primeros profesores del
departamento de sociología.
Parsons fundo el departamento de relaciones sociales de la universidad de
Harvard con la intención de unificar las distintas ciencias sociales. Su objetivo
integrador incluía campos del saber cómo la psicología clínica, la psicología
conductiva, la antropología, y la sociología.
En su propia teorización, Parsons desarrollo una noción clara de los distintos
niveles de análisis social, especialmente ejemplificada por su noción de los cuatro
sistemas de acción: el organismo conductual, la personalidad, el sistema social y
el sistema cultural.
Basada en datos empíricos, la teoría de la acción social de Parsons fue la
primera teoría de sistemas sociales desarrollada en Estados Unidos de carácter
amplio, sistemático y generalizable. 2 Una de las más grandes contribuciones de
Parsons a la sociología en el mundo anglófono fueron sus traducciones de las
obras de Max Weber y sus análisis de los trabajos de Weber, Émile Durkheim. El
trabajo de estos autores influenció fuertemente la perspectiva de Parsons y fue la
base de su teoría de la acción social, en la cual vio la acción voluntarística a través
del prisma de los valores culturales y las estructuras sociales que constriñen las
elecciones y que, en último término, determinan todas las acciones sociales, en
oposición a la idea de que las acciones están determinadas con base en procesos
psicológicos internos.2
Parsons para elaborar su teoría se basa en varias relaciones. Principalmente toma
a Durkheim, utilizando su definición de sociedad, pero considerada como un
sistema y no un organismo. Toma de Weber el concepto de acción social, lo que
es una conducta con significado referente a la cultura.
La teoría de la acción que Parsons desarrolló en La Estructura de la Acción
Social puede caracterizarse como un intento de mantener el rigor científico del
positivismo al tiempo que se destaca la necesidad de la dimensión subjetiva de la
acción humana, incorporada en las teorías sociológicas hermenéuticas. Resulta
capital en la visión teórica y metodológica general de Parsons la comprensión de
la acción humana en conjunción con el componente motivacional del acto humano.
Por esta razón, se plantea que las ciencias sociales deben considerar el problema
de los fines, propósitos e ideales en el análisis de la acción humana. La fuerte
reacción del autor tanto a la teoría conductista como a las aproximaciones
materialistas puras se deriva del intento de estas posiciones teóricas de eliminar
los fines, propósitos e ideales como factores del análisis. En sus ensayos escritos
en el Amherst College, Parsons ya estaba criticando los intentos de reducir la
comprensión de la vida humana a fuerzas psicológicas, biológicas y materialistas.
Para Parsons, resultaba esencial en la vida humana el modo en que la cultura era
codificada, la cual constituía una variable independiente que no se puede deducir
de otro factor del sistema social. Algunos de estos temas fueron presentados
anteriormente por Parsons en un ensayo 26 escrito dos años antes de la publicación
de La Estructura de la Acción Social.