HEBREOS
UTENSILIOS:
Los hebreos empleaban diversos utensilios para preparar el alimento. Las mujeres
usaban el molino de mano.
Para las especias y pequeñas cantidades de grano bastaba con el mortero y el
majador.
La masa de la harina para hacer pan se mezclaba en una artesa y se cocía en un
hogar o en un horno.
Los tenedores se usaron primero en el tabernáculo y más tarde en el templo. Por
ejemplo, se hace mención del tenedor de tres puntas que utilizaban los
sacerdotes. Es probable que en las casas también se usase un tenedor similar
para sacar la carne de la olla. Había cuchillos de varias clases para cortar la carne
que iba a prepararse; sin embargo, en las Escrituras no se indica si se empleaban
cuchillos y tenedores para comer.
Los recipientes destinados para cocinar solían ser vasijas de barro, aunque en
algunos casos eran de cobre, como, por ejemplo, las que se utilizaban en el
santuario. Entre los utensilios domésticos para cocinar había ollas de muy
diferentes tamaños.
Se han hallado ollas de boca estrecha con una o dos asas. Su forma era más o
menos esférica y tenían de 10 a 36 cm. de diámetro.
Los israelitas también tenían calderas profundas para freír y tarteras. Estos
utensilios a menudo se utilizaban para preparar las ofrendas de grano. En Guézer
se han hallado tarteras hechas de barro, con pequeñas hendiduras a modo de
rejilla en el fondo del recipiente. En aquel tiempo también se usaban tarteras de
hierro.
RITUALES:
Los hebreos creen en un Dios exclusivamente. En la Antigüedad, el mundo que
rodeaba a los hebreos era politeísta, fetichista e idólatra. La tradición en este caso
hebrea e islámica, ha preservado una significativa leyenda acerca del rechazo de
Abraham respecto a los ídolos, cosa que lo condujo a una eventual destrucción de
los mismos.
Los hebreos creen en Yahvé. Por respeto, evitan deliberadamente mencionar o
por lo general escribir su nombre propio. Suelen referirse a Dios como Ha-Shem
Pacto y alianza
Yahvé realiza su Pacto con Abraham, quien actúa en representación del pueblo
hebreo. Dios se compromete a brindarle protección y ayuda constantes, una
descendencia muy numerosa y la tierra prometida (Canaán). El pueblo hebreo se
compromete por su parte a ser incondicionalmente fiel a Yahvé y a la aceptación
de su voluntad divina.
La prueba o demostración del acuerdo entre Dios y Abraham se da a través del
rito de la circuncisión, por medio del cual se selló el pacto. Ella constituirá además
una señal de la sumisión y fidelidad de los hebreos para con Dios. Los hebreos
son a partir de ese entonces los "Hijos del Pacto" (Bnei Brit). Una vez practicada,
la circuncisión por otra parte constituye de por sí una característica que les otorga
a los descendientes de Abraham identidad, pertenencia para con el grupo inicial e
identificación para con lo pactado por el primer patriarca hebreo. Todo varón de la
casa de Abraham o descendiente del mismo era circuncidado a los ocho días de
nacer y recibía entonces su nombre. La alianza entre Dios y el pueblo hebreo es
posteriormente ratificada en el Monte Sinaí, al recibir Moisés las Tablas de la
Leycon los Diez Mandamientos.
Brit Milá
La ceremonia del Brit Milá es una ocasión de alegría en la que se festeja la
llegada de un nuevo integrante a la familia, pero sobre todo, celebra la continuidad
de la identidad judía transferida de padre a hijo, misma que se hace patente en el
nombre hebreo del niño. Muchos padres dan a sus hijos un nombre “secular” para
ser empleado en contextos no judíos y un nombre hebreo o idish para efectos
religiosos y comunitarios. Dentro de la tradición se cree que el Meshiaj llamará a la
resurrección con el nombre hebreo. Tradicionalmente, el nombre que se da al niño
es una cuestión de gran importancia, pues existe la creencia en que este tendrá
una influencia considerable en el desarrollo de su carácter.
Pidyion Haben
El entusiasmo y la alegría del nacimiento de un primogénito se reflejan en la
ceremonia especial del Pidyion Haben.
Antiguamente, los primogénitos eran consagrados al servicio divino, por lo que la
ley establecía como derecho de nacimiento, que se les concediera una doble
porción de las posesiones paternas. Asimismo, tenían una obligación religiosa
particular: ayunar un día antes de Pesaj, en tanto, el Todopoderoso los santificó
cuando aún eran esclavos en Egipto para que pudieran dedicar sus vidas al
sacerdocio en el Tabernáculo y el Templo.
Bar Mitzvá
La celebración de la ceremonia de Bar Mitzvá es uno de los ritos más importantes
en la vida de los varones judíos, empero, y significativamente, no es un precepto
establecido en la Torá.
El desarrollo más bien tardío de la ceremonia del Bar Mitzvá, probablemente
deriva de los cambios en las tradiciones relacionadas a las actividades rituales en
que se permitía participar al niño, pues si bien en la Torá los 20 años se
consideraban la mayoría de edad cuando el joven ya podía participar en la guerra
y pagar impuestos, en la época talmúdica la edad se estableció a los 13 años,
pues de acuerdo con el Talmud, los niños tenían permitido ejecutar actividades
rituales, como colocarse los tefilin, si ya habían desarrollado la experiencia
necesaria para hacerlo bien y si eran capaces de comprender el significado del
ritual.