CIRUGIA
Descripción General
La prostatectomía comprende varios procedimientos quirúrgicos para extraer una parte
o toda la glándula prostática. La glándula prostática está situada en la pelvis de los
hombres, debajo de la vejiga urinaria. Rodea la uretra, que lleva la orina desde la vejiga
hasta el pene.
La prostatectomía puede realizarse de distintas maneras, según la enfermedad y el
enfoque de tratamiento recomendado:
CÁNCER DE PRÓSTATA
La prostatectomía radical es una cirugía para extraer toda la glándula prostática y los
ganglios linfáticos que la rodean como parte del tratamiento para los hombres con
cáncer de próstata localizado. Un cirujano puede realizar una prostatectomía radical
mediante diferentes técnicas, entre ellas:
Prostatectomía radical asistida por robot. El cirujano realiza varias incisiones
pequeñas en la parte inferior del abdomen para extraer la próstata. El profesional se
sienta frente a una consola, con los instrumentos conectados a un dispositivo mecánico
(robot) asistido por computadora. El dispositivo robótico permite una respuesta más
precisa al movimiento de las manos del cirujano.
Protocolo de estudio preoperatorio
En todos los pacientes se llevó a cabo el mismo protocolo preoperatorio (Tabla I),
consistente en la realización de una historia y exploración física, determinación de PSA
(Antígeno de próstata especifico) ecografía urológica y transrectal de próstata y biopsia
codirigida con confirmación histológica de adenocarcinoma de próstata localizado. En
nuestro grupo de pacientes los niveles de PSA fueron de 6 a 9 ng/ml (rango 3’8-15
ng/ml). En la ecografía transrectal, el volumen prostático medio fue de 36,6 cc (16-90
cc), con una mediana del volumen prostático de 33,5 cc. Objetivamos lesiones
hipoecoicas en 3 pacientes (10%) en el lado izquierdo, en el lado derecho en 6 pacientes
(20%), bilaterales en 2 pacientes (6,7%) y con una ecoestructura prostática normal en 19
pacientes (63,3%). En todos los pacientes se comprobó la indemnidad de la cápsula y
vesículas seminales. Realizamos CT abomino-pélvico de estadiaje en aquellos pacientes
que presentaban un PSA superior a 10 ng/ml.
Con el protocolo mencionado, el estudio anatomopatológico de la biopsia nos permitió
clasificar los pacientes seleccionados en pacientes de grado bajo o Gleason < 5 (n=11),
grado intermedio o Gleason 6-7 (n=18) y alto grado o Gleason > 8 (n=1). Los criterios
de inclusión y exclusión pueden verse con detalle en la Tabla I.
Profilaxis y preparación del paciente
Diez horas antes de la intervención, se administra un enema de limpieza y profilaxis
antitrombótica con heparina de bajo peso (Enoxaparina 20mg sc). La profilaxis
antibiótica se realiza con 2 gramos intravenosos de Cefazolina, treinta minutos antes de
la intervención, repitiéndose cada 8 horas la administración de 1 gramo hasta cumplir
las 3 dosis de antibiótico. En los pacientes con antecedentes de alergia a la penicilina
y/o derivados, se administró Ciprofloxacino (400 mg/IV, media hora antes de la
intervención y cada 12 horas hasta cumplir las tres dosis de antibiótico).
Se realizó rasurado de todo el abdomen al menos 12 horas antes de la intervención,
desde la línea de la mamina hasta la región suprapúbica.
La Cirugía da Vinci para el cáncer de próstata incorpora las mejores técnicas de la
cirugía tradicional y las aplica a un método mínimamente invasivo asistido por robot.
En una prostatectomía radical laparoscópica asistida por robot el cirujano realiza varios
orificios pequeños (0,5-1 cm) en la piel, a través de los cuales inserta instrumentos
especiales para extirpar la próstata que moverá desde el exterior a través guiándose por
un sistema de visualización estereoscópica de alta definición.
También se introduce gas (CO2) para favorecer la visión del interior del abdomen
creando un espacio amplio para desarrollar la cirugía.
Beneficios de la intervención con da Vinci
La visualización, precisión, destreza y control otorgados por el sistema quirúrgico da
Vinci ofrece las siguientes ventajas con respecto a otros procedimientos:
1. Estancia hospitalaria más corta
2. Menos pérdida de sangre
3. Menor necesidad de transfusiones de sangre
4. Menor riesgo de complicaciones
5. Menor riesgo de infección de heridas
6. Menos días con catéter
7. Menos dolor
8. Recuperación más rápida y vuelta a las actividades normales en un periodo de
tiempo más cortó.
9. Retorno más rápido de la función eréctil (sexual)
10. Mayores probabilidades de recuperación de la continencia urinaria
El sistema robótico ofrece al cirujano más maniobrabilidad y más precisión que la que
tenía durante la cirugía abierta o la cirugía laparoscópica convencional.
1. Uno de los instrumentos tiene una pequeña cámara de video en el extremo, lo
que permite que el cirujano pueda observar dentro del abdomen, permitiendo
una mayor precisión y un manejo más delicado de las estructuras vitales.
2. El tejido que rodea la fascia endopélvica puede ser identificado, delineado, y
expuesto fácilmente utilizando sistema de visión 3D HD y los instrumentos
EndoWrist totalmente articulados
3. Aumento de la retracción y del control sobre la uretra posterior para ayudar en la
sección del cuello de la vejiga
4. La disección cuidadosa del ápex prostático permite preservar toda la longitud de
la uretra
5. Preservación delos nervios erectoresy disección precisa de la próstata
6. Colocación de la aguja de sutura precisa y necesaria para realizar una
anastomosis entre vejiga y uretra.
Prostatectomía radical abierta.
Por lo general, el cirujano realiza una incisión en la parte inferior del abdomen para
extraer la próstata (cirugía retropúbica).
La glándula prostática es la glándula de sexo masculina que produce la parte líquida de
su semen (líquido que contiene la esperma). Su glándula prostática se encuentra debajo
de su vejiga y rodea la parte superior de la uretra. La uretra es un tubo que saca la orina
fuera de su cuerpo. Usted podría necesitar una prostatectomía retropúbica si tiene cáncer
en la próstata. El cáncer ocurre cuando células anormales crecen y se dividen sin control
u orden, produciendo a menudo demasiado tejido (tumor). Con cáncer en la próstata, las
células anormales crecen dentro de su glándula prostática. Una prostatectomía
retropúbica normalmente se hace cuando el cáncer no se ha propagado fuera de su
glándula prostática.
Posición del paciente durante la intervención
El paciente normalmente se somete a anestesia general y se coloca en posición tumbado
con la cama inclinada.
Si hay una probabilidad razonable de que el cáncer se pudo haber propagado a los
ganglios linfáticos cercanos (según su nivel de PSA, los resultados de la biopsia y otros
factores), el cirujano también puede extirpar algunos de estos ganglios linfáticos en este
momento (este procedimiento se conoce como biopsia del ganglio linfático). Por lo
general, los ganglios se envían a un laboratorio de patología para ver si tienen células
cancerosas (toma varios días recibir los resultados), aunque en algunos casos los
ganglios se pueden examinar durante la cirugía. Si los ganglios se examinan durante la
cirugía y se encuentran células cancerosas en cualquiera de los ganglios linfáticos,
puede que el cirujano suspenda la cirugía. Esto se debe a que es poco probable que el
cáncer sea curado mediante cirugía, y a que extirpar la próstata podría ocasionar graves
efectos secundarios.
Después de la cirugía, mientras usted se encuentra todavía bajo los efectos de la
anestesia, se le colocará un catéter (tubo flexible y delgado) en el pene para ayudarle a
drenar la vejiga. Por lo general, el catéter permanecerá colocado de una a dos semanas
mientras usted se recupera. Podrá orinar por su propia cuenta una vez se le quite el
catéter.
Después de la cirugía, probablemente usted permanecerá en el hospital por varios días.
Además, sus actividades estarán limitadas por varias semanas. Los posibles efectos
secundarios de la prostatectomía se describen más adelante.
Prostatectomía radical laparoscópica.
El cirujano realiza varias incisiones pequeñas en la parte inferior del abdomen e inserta
herramientas especiales para extraer la próstata.
La prostatectomía radical, está considerada como el tratamiento de referencia en el
cáncer de próstata clínicamente localizado.
La técnica inicialmente descrita por Millin en 1945, fue ampliamente divulgada, a raíz
de la publicación en 1983 por Walsh1.
La prostatectomía radical retropúbica, a pesar de presentar los beneficios de una cirugía
extraperitoneal, tiene, sin lugar a dudas, los inconvenientes del dolor postoperatorio, el
reducido espacio y no infrecuentemente la poca visibilidad en la pelvis durante la
cirugía, lo que dificulta el control hemostático, la preservación de erectores y la
realización de una correcta anastomosis vesicouretral.
La prostatectomía radical laparoscópica, como toda cirugía, presenta una serie de
complicaciones y dificultades técnicas, que la convierten en un reto para el urólogo en
beneficio del paciente. Hasta conseguir unos resultados comparables a cirugía abierta,
tenemos que pasar por una curva de aprendizaje. Por norma general, el número de casos
necesarios para vencerla, se estima en 50-80 casos7, 8, a partir de los cuales, se
comienza a disminuir de forma estable la duración de la cirugía, el sangrado y la tasa de
complicaciones.
Duración de la cirugía
La duración de la cirugía en la prostatectomía radical laparoscópica, es hasta la fecha y
en casi todas las series publicadas, de mayor duración, debido a las dificultades de la
técnica, presenta una media de 149 min, en pacientes sin cirugías previas.
Sangrado y trasfusión
En la prostatectomía radical laparoscópica se disfruta de una clara ventaja respecto a la
cirugía abierta, que es la amplificación de la visión de los tejidos.
Puede ser de 5 a 15 veces, dependiendo de la proximidad de la cámara a los mismos.
Pero al mismo tiempo, pequeños sangrados son también, al igual que los tejidos,
magnificados por la cámara e interfiere notablemente, no solamente en la visión directa,
sino también en el efecto físico que produce la sangre en la absorción de la luz. Por todo
ello, se precisa ir controlando en todo momento el sangrado por pequeño que sea.
Otro factor que actúa en el control del sangrado, es el efecto de la presión del CO2, ya
sea en cavidad peritoneal o extraperitoneal. Se trabaja habitualmente con presiones de
10-14 mmHg, que contienen el sangrado venoso, y evitan lo que sería un sangrado leve
pero continuo. Con presiones más altas, no se conseguirían grandes beneficios de
contención del sangrado venoso, y por el contrario podrían aparecer complicaciones
como la temida pero poco frecuente embolia gaseosa. Por otro lado, y como es fácil de
comprender, la duración de la cirugía estará relacionada en la mayoría de los casos,
aunque no siempre, con el sangrado, siendo este algo mayor a mayor tiempo quirúrgico.
Complicaciones intraoperatorias
Vasculares Las lesiones vasculares son, en muchas ocasiones, indicación de
reconversión a cirugía abierta, fundamentalmente durante los primeros casos en los que
se cuenta con poca experiencia. Una de las principales causas de lesión vascular ocurre
durante la colocación de los trócares, momento en el cual se pueden ocasionar lesión de
vasos epigástricos e iliacos.
Complicaciones postoperatorias
Prostatectomia radical laparoscópica
Una prostatectomía perineal es una cirugía que se hace para extirpar su glándula
prostática.
El cirujano hace un corte en la piel entre el ano y la base del escroto (perineo). Dicho
corte es más pequeño que el que se realiza con la técnica retropubica. Esta cirugía
regularmente dura menos y ocasiona menos pérdida de sangre. Sin embargo, es más
difícil para el cirujano preservar los nervios alrededor de la próstata o retirar nódulos
linfáticos cercanos con esta técnica.
Las próstatas muy voluminosas dificultan la prostatectomía por vía perineal, sin
embargo, un volumen menor de 60 ml parece ser adecuado para el abordaje perineal. Si
el cirujano tiene experiencia, podrá también operar próstatas con un volumen mayor sin
grandes problemas.
Riesgos y efectos secundarios de cualquier tipo de prostatectomía radical
Cualquier tipo de cirugía para el cáncer de próstata conlleva posibles riesgos y efectos
secundarios.
Riesgos de la cirugía del cáncer de próstata
Los riesgos asociados a cualquier tipo de prostatectomía radical son similares a los de
cualquier cirugía mayor. Algunos de los problemas que pueden surgir durante o poco
después de la operación son:
Reacciones a la anestesia
Sangrado debido a la cirugía
Coágulos sanguíneos en las piernas o los pulmones
Daño a órganos adyacentes
Infecciones en la zona de la cirugía
En pocas ocasiones, es posible que se lesione parte del intestino durante la cirugía. Esto
puede causar infecciones en el abdomen y podría requerir otra cirugía para corregir este
problema. Las lesiones a los intestinos son más comunes con las cirugías robóticas y
laparoscópicas que con el método abierto.
Si se extirpan los ganglios linfáticos, se puede formar una acumulación de líquido
linfático (llamado linfocele), la cual pudiera requerir que se drene.
En algunos casos no muy frecuentes, es posible que el paciente fallezca debido a
complicaciones de la operación. El riesgo depende en parte de su estado de salud
general, su edad y de la experiencia del equipo quirúrgico.
Efectos secundarios de la cirugía de próstata
Los posibles efectos secundarios principales de la prostatectomía radical son
la incontinencia urinaria (falta de control de la vejiga) y la disfunción
eréctil (impotencia; dificultades para lograr y mantener erecciones). Estos efectos
secundarios también pueden ocurrir con otras formas de tratamiento para el cáncer de
próstata.
Incontinencia urinaria: usted tal vez no pueda controlar la orina o presente fuga o
goteo de orina. Hay diferentes niveles de incontinencia. El tener incontinencia puede
afectarle no sólo físicamente, sino también emocional y socialmente. Los siguientes son
los tres tipos principales de incontinencia:
Los hombres con incontinencia urinaria de esfuerzo podrían perder orina cuando
tosen, se ríen, estornudan o hacen ejercicio. La incontinencia de esfuerzo es el
tipo más común después de la cirugía de la próstata. Por lo general, los
problemas con la válvula que retiene la orina en la vejiga (esfínter de la vejiga)
causa la incontinencia de esfuerzo. Los tratamientos del cáncer de próstata
pueden dañar los músculos que forman esta válvula o los nervios que hacen que
funcionen los músculos.
Los hombres que padecen incontinencia por rebosamiento presentan dificultad
para vaciar la vejiga. Estos hombres se tardan mucho en orinar y tienen un flujo
goteante con poca fuerza. Por lo general, el bloqueo o el estrechamiento de la
salida de la vejiga debido a tejido cicatricial causa la incontinencia por
rebosamiento.
Los hombres que padecen incontinencia de urgencia tienen una necesidad
repentina de orinar. Este problema ocurre cuando la vejiga se vuelve demasiado
sensible al estiramiento conforme se llena de orina.
En pocas ocasiones, los hombres pierden toda la capacidad para controlar la orina
después de la cirugía, lo que se conoce como incontinencia continua.
Después de la cirugía del cáncer de próstata, el control normal de la vejiga usualmente
regresa dentro de varias semanas o meses. La recuperación por lo general ocurre
gradualmente, en etapas.
Los médicos no pueden predecir con certeza cómo se afectará un hombre después de la
cirugía. En general, los hombres de edad más avanzada suelen tener más problemas de
incontinencia que los hombres más jóvenes. Los grandes centros de tratamiento contra
el cáncer en los que se realiza la cirugía de la próstata con frecuencia, y en los que los
cirujanos tienen vasta experiencia, reportan menos problemas de incontinencia.
La incontinencia se puede tratar. Aun cuando su incontinencia no se pueda corregir
completamente, es posible aminorarla.
Disfunción eréctil (impotencia): esto significa que no se puede lograr una erección
suficiente para la penetración sexual.
Las erecciones son controladas por dos pequeños grupos de nervios tendidos en los dos
lados de la próstata. Si usted podía tener erecciones antes de la cirugía, el cirujano
tratará de no afectar
estos nervios
durante la
prostatectomía.
Esto se conoce
como preservación
de nervios. Sin
embargo, el
cirujano tendrá que extirpar los nervios, si el cáncer está creciendo hacia o muy cerca de
ellos.
Si se extirpan ambos nervios, usted no podrá tener erecciones espontáneas, aunque es
posible que todavía pueda tener erecciones utilizando algunas de las ayudas que se
describen a continuación. En caso de que se extirpen los nervios de un solo lado, aún
podría lograr erecciones, pero esa probabilidad será menor que si no se hubiera
extirpado ninguno de los nervios. Si no se extirpa ninguno de los conjuntos de nervios,
es posible que usted logre nuevamente erecciones normales en algún momento después
de la cirugía.
Después de esta operación, la capacidad de lograr erecciones depende de la edad, la
capacidad que tenía usted de lograr erecciones antes de la operación, y si se cortaron los
nervios. Todos los hombres pueden esperar una reducción en la capacidad de tener
erecciones, pero cuanto más joven usted sea, hay más probabilidades de que conserve
esta capacidad.
Los cirujanos que realizan muchas prostatectomías radicales suelen reportar tasas de
impotencia más bajas que los médicos que realizan la cirugía con menos frecuencia. Se
ha informado una amplia gama de tasas de impotencia en la literatura médica, pero la
situación particular de cada hombre es diferente. Por lo tanto, la mejor manera de
obtener una idea sobre sus probabilidades de recuperar las erecciones consiste en
preguntar a su médico sobre sus tasas de éxito y cuál sería probablemente el pronóstico
en su caso.
Si su capacidad para lograr erecciones regresa después de la cirugía, esto a menudo
ocurre lentamente. De hecho, esto puede que tome desde unos pocos meses hasta dos
años. Durante los primeros meses, usted probablemente no podrá lograr una erección
espontánea, por lo que es posible que necesite medicamentos u otros tratamientos.
La mayoría de los médicos cree que recuperar la potencia es ayudada por el intento de
lograr una erección tan pronto como sea posible una vez que el cuerpo ha tenido la
oportunidad de curarse (usualmente varias semanas después de la operación). Algunos
médicos llaman a esto rehabilitación peneana. El uso de medicamentos (vea
información a continuación) puede ser útil en este momento. Asegúrese de hablar con su
médico sobre su situación particular.
Hay varias opciones para tratar la disfunción eréctil:
Los inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (PDE5), tales como sildenafil (Viagra),
vardenafil (Levitra) y tadalafil (Cialis) son medicamentos que pueden ayudar a
lograr las erecciones. Estos medicamentos no surtirán efecto si ambos nervios
que controlan las erecciones están afectados o si fueron extirpados. Los efectos
secundarios más comunes de estos medicamentos son dolor de cabeza, rubor (la
piel se enrojece y se siente caliente), indigestión, sensibilidad a la luz y goteo o
congestión nasal. En pocas ocasiones, estos medicamentos pueden causar
problemas de visión, incluso posiblemente ceguera. Algunos otros
medicamentos, como los nitratos que se usan para tratar enfermedades cardiacas,
pueden causar problemas si usted está tomando un inhibidor de la PDE5. Por lo
tanto, asegúrese de informar a su médico qué medicamentos esté tomando.
El alprostadil es una versión sintética de la prostaglandina E1, una sustancia
que se produce naturalmente en el cuerpo, y que puede producir erecciones. Este
medicamento se puede inyectar en la base del pene sin producir casi dolor, de 5
a 10 minutos antes del coito, o se puede colocar en la punta del pene como si
fuera un supositorio. Hasta se puede aumentar la dosis para prolongar la
erección. Es posible presentar efectos secundarios como dolor, mareos y una
erección prolongada, pero generalmente estos efectos no son graves.
Los dispositivos de vacío son otra opción para lograr una erección. Estas
bombas mecánicas se colocan sobre el pene. La bomba succiona aire derivando
sangre hacia el pene para producir una erección. La erección se mantiene
después de remover la bomba mediante un elástico fuerte que se coloca en la
base del pene. La cinta se retira después del sexo.
Si otros métodos no ayudan, los implantes de pene podrían recuperar la
capacidad de tener erecciones. Es necesaria una operación para colocar los
implantes dentro del pene. Hay varios tipos de implantes de pene, incluyendo los
que usan varillas de silicón o dispositivos inflables.
Cambios en el orgasmo: después de la cirugía, la sensación del orgasmo debe
continuar siendo placentera, pero no hay eyaculación de semen (el orgasmo es “seco”).
Esto se debe a que las glándulas que producen la mayor parte del líquido para el semen
(las vesículas seminales y la próstata) fueron extirpadas durante la prostatectomía, y las
vías por las que pasaba el esperma (el conducto deferente) fueron cortadas. En algunos
hombres, los orgasmos pueden ser de menor intensidad o desaparecer por completo.
Con menos frecuencia, los hombres presentan dolor con el orgasmo.
Infertilidad: la prostatectomía radical corta los conductos deferentes, los tubos que se
encuentran entre los testículos (donde se produce el esperma) y la uretra (por donde el
esperma sale del cuerpo). Sus testículos seguirán produciendo esperma, aunque éste no
podrá salir del cuerpo como parte de
la eyaculación. Esto significa que un
hombre ya no podrá engendrar un
hijo de manera natural. A menudo,
esto no es un problema ya que los
hombres con cáncer de próstata
tienden a ser de edad avanzada. No
obstante, si le preocupa esto, usted
puede hablar con su médico sobre cómo “almacenar” su esperma antes de la operación.
Linfedema: es una complicación poco común, pero se puede presentar después de la
extirpación de muchos de los ganglios linfáticos alrededor de la próstata. Normalmente
los ganglios linfáticos son una vía para el retorno de líquido hacia el corazón desde
todas las áreas del cuerpo. Cuando se extirpan los ganglios, se puede acumular líquido
en las piernas o en la región genital con el pasar del tiempo, lo que causa hinchazón y
dolor. Por lo general, esta afección puede ser tratada con terapia física, aunque puede no
desaparecer completamente.
Cambio en la longitud del pene: uno de los posibles efectos de la cirugía es una
pequeña reducción en la longitud del pene. Esto puede deberse probablemente a un
acortamiento de la uretra que ocurre cuando se extrae una porción de ésta junto con la
próstata.
Hernia inguinal: una prostatectomía aumenta las probabilidades de que un hombre
padezca de una hernia inguinal (de la ingle) en el futuro.
AGRANDAMIENTO DE PROSTATA
Laprostatectomía simple, por otro lado, suele recomendarse para los hombres que tienen
síntomas urinarios graves y un agrandamiento importante de las glándulas prostáticas
(no cáncer de próstata), y puede realizarse de forma abierta o robótica. Este
agrandamiento de la próstata se denomina «hiperplasia prostática benigna» o «HPB».
En la prostatectomía simple, no se extirpa toda la próstata, como sí se hace en una
prostatectomía radical, sino que se extrae solo la parte obstructiva que bloquea el flujo
de la orina.
Usted recibirá anestesia general (dormido, sin dolor) o anestesia raquídea (sedado,
despierto y sin dolor). El procedimiento tarda aproximadamente de 2 a 4 horas.
El cirujano hará una incisión quirúrgica en la parte baja del abdomen, desde debajo del
ombligo justo hasta la parte por encima el hueso púbico o se puede hacer de forma
horizontal, justo encima de este hueso. Se abre la vejiga y se extirpa la glándula
prostática.
El cirujano extirpa solo la parte interna de la glándula prostática y se deja la parte
externa. El proceso es similar a vaciar interior de una naranja dejando la cáscara intacta.
Después de extirpar parte de la próstata, el cirujano cerrará la cubierta externa de esta
con suturas. Se puede dejar un drenaje en el abdomen para ayudar a eliminar los
líquidos adicionales después de la cirugía. También le puede colocar un catéter en la
vejiga. Este catéter puede colocarse en la uretra o en el abdomen bajo, o bien podría
tener ambos. Estos catéteres que la vejiga descanse y se recupere.
Una próstata agrandada puede causar problemas para orinar, lo cual puede llevar a
infecciones urinarias. Extirpar parte de la glándula prostática con frecuencia puede
hacer que estos síntomas mejoren.
La extirpación de la próstata puede llevarse a cabo de muchas maneras diferentes. El
tipo de procedimiento dependerá del tamaño de la próstata y de lo que la hizo crecer.
Con frecuencia, se utiliza la prostatectomía abierta simple cuando la próstata está
demasiado grande para una cirugía menos invasiva. Sin embargo, con este método no se
trata el cáncer de próstata, para el cual se puede necesitar una prostatectomía radical.
La extirpación de la próstata puede recomendarse si usted tiene:
1. Dificultad para vaciar la vejiga (retención urinaria)
2. Infecciones urinarias frecuentes
3. Sangrado frecuente de la próstata
4. Cálculos en la vejiga con agrandamiento de la próstata
5. Micción sumamente lenta
6. Daño a los riñones
7. También puede ser necesario extirparle la próstata si tomar medicamentos y
cambiar la alimentación no alivian los síntomas.
Infeccion urinaria sangrado de prostata
Riesgos
Los riesgos de cualquier cirugía son:
1. Coágulos de sangre en las piernas que pueden viajar a los pulmones
2. Pérdida de sangre
3. Problemas respiratorios
4. Ataque cardíaco o accidente cerebrovascular durante la cirugía
5. Infección, incluso en la herida quirúrgica, los pulmones (neumonía), la vejiga o
el riñón
6. Reacciones a los medicamentos
Coágulos sanguíneos Neumonía
Infección de herida quirúrgica
ANESTESIAS PARA LA PROSTATECTOMIA
Prostatectomía abierta
Se puede realizar bajo anestesia espinal o general. La elección de una u otra puede estar
influenciada por el estado cardiopulmonar y mental del paciente y por la posición
quirúrgica. Con la anestesia regional se ha referido una menor incidencia de trombosis,
asi como una disminución de las perdidas hemáticas. Se requiere alcanzar niveles hasta
T10.
Prostetectomia simple
Usted recibirá anestesia general (dormido, sin dolor) o anestesia raquídea (sedado,
despierto y sin dolor). El procedimiento tarda aproximadamente de 2 a 4 horas.
Prostatectomia perineal
Para estos procedimientos, le pueden administrar anestesia general, para que
permanezca dormido y sin dolor. O recibirá medicamentos para insensibilizar la mitad
inferior de su cuerpo (anestesia raquídea o epidural).
Prostatectomia laparoscopica
La intervención se realiza bajo anestesia general.
Prostatectomia asistida por robot
La intervención se realiza bajo anestesia general, o subaracnoidea
INSTRUMENTAL QUIRURGICO
Caja de cirugia de mayor abdominal
- 1 Caja acero inoxidable 34x16x7 cm
- 2 Separador Farabeuf 15x1,5 cm (par)
- 2 Separador Farabeuf 15x3 cm (par)
- 1 Mango porta bisturí N4
- 4 Pinza Kocher recta 30 cm
- 4 Pinza Kocher recta 14 cm
- 1 Pinza Foerster 25 cm
- 1 Pinza Gregoire 25 cm
- 1 Tijera Metzenbaum 23 cm
- 1 Tijera Mayo 14 cm
- 1 Porta aguja Mayo 18 cm
- 4 Pinza Crille 16 cm
- 2 Pinza Bertola recta 26 cm
- 2 Pinza Bertola curva 26 cm
- 1 Pinza mano izq s/d 25 cm
- 1 Pinza mano izq con dientecillos 25 cm
- 1 Separador Adson 4x3 dientes
- 4 Pinza Backhaus 12 cm 1º campo
- 2 Separador Doyen 35 mm x 115 mm
Separador Autoestatico
Son instrumentos diseñados para conseguir la separacion durante los procedimientos y
permitir que los ayudantes tengas sus manos librespara colaborar a los cirujanos en otras
tareas.
Separadores Ridcharson
Separacion o retraccion de tejidos, limpieza de campo obligatorio (aspiracion y secado
de sangre extravasada) , traccion que permite cortar, separar o extirpar.
Separadores deavers
El separador es un Instrumento para efectuar la separación de las paredes de una
cavidad o labios de una herida.
Separadores Gosset
Separador abdominal Gosset - Auto-retención, separador extendible adecuado para
abdómenes medianos y grandes.
Materiales quirurgicos
Guantes de diferente numero
Gasas con trama y sin trama
Apositos
Sonda foley #20 y 22 de tres vias
Cistoflo
Sonda Foley
Gasas con trama y sin trama
Tubo de látex Cistoflo
Suturas
Cromico del #0 peritoneo
Vicry 1/0
Nylon 3/0 piel
Nylon 3/0 Vicryl 1/0
Tecnica Quirurgica
Prostatectomía radical por vía perineal
Permitie conservar los nervios erectores. Esta técnica se basaba en un estudio anatómico
preciso del esfínter urinario y de las bandeletas neurovasculares, por donde discurren los
nervios erectores, explicando su relación con la próstata y la uretra, así como la forma
de conservarlos para prevenir las consecuencias funcionales de la prostatectomía, que
son la incontinencia y la impotencia, asegurando a la vez un adecuado control
oncológico.
Prostatectomia laparoscopica
Para la prostatectomía radical, la laparoscopia se emplea por etapas. El vaciamiento
ganglionar por vía laparoscópica se ha asociado a la prostatectomía radical para lograr
un estudio de extensión más preciso antes de la prostatectomía radical, o asociado
(como ya se ha descrito antes) a la prostatectomía perineal en el mismo acto quirúrgico.
Kavoussi describió cómo era posible, durante el vaciamiento ganglionar efectuado en la
prostatectomía radical por vía perineal, realizar también la disección de las vesículas
seminales. La utilización de la laparoscopia facilita en especial el abordaje de las
vesículas seminales, mientras que dich abordaje es difícil por vía abierta, donde se
utilizan las vías transperitoneal, transvesical, paravesical, retrovesical y
transcoccígeapara las enfermedades de las vesículas seminales.
Principios generales de la técnica
La prostatectomía por laparoscopia permite identificar las referencias anatómicas
esenciales de la celda prostática:
1. en la parte posterior y superior, tras haber disecado en un primer momento por
vía transperitoneal las vesículas seminales y los deferentes, la identificación de
la fascia de Denonvilliers permite separar el espacio rectoprostático, respetando
la fascia en contacto con la próstata.
2. en la parte inferior, la apertura de las 2 fascias endopélvicas permite delimitar el
plexo de Santorini, disecar la región laterouretral y ligar dicho plexo.
3. la visión más amplia (hasta 15 veces) permite bordear el ápex prostático y abrir
la uretra con el mínimo riesgo de márgenes positivos.
4. la exposición y la calidad de la visión permiten identificar a la perfección las
bandeletas neurovasculares y respetarlas cuando esto es posible.
5. la disección rectoprostática iniciada por detrás se retoma hacia abajo con un
buen control oncológico posterior.
6. una vez realizada la extirpación prostática, la anastomosis uretroprostática
puede realizarse mediante una sutura continua.
Prostatectomia por via retropubica
El paciente se coloca en decúbito supino estricto o con la pelvis inclinada 15º en la vertical del
pubis. Se coloca una sonda uretral y el balón se llena con 40 ml. Se practica laparotomía media
infraumbilical extraperitoneal. Debe realizarse un vaciamiento ganglionar ilioobturatriz
bilateral, en ocasiones con un estudio histológico intraoperatorio, en función de los datos
preoperatorios. Se efectúa la disección con coagulación de las caras anterior y lateral de la
próstata hasta la aponeurosis pelviana. Se realiza una incisión anteroposterior de la
aponeurosis pelviana, a ambos lados de la próstata, hasta los ligamentos puboprostáticos y se
rechaza el borde interno de los músculos elevadores del ano, que llegan a contactar con las
capas celulares hipogástricas donde se encuentran los pedículos vasculares de la próstata y los
nervios erectores. En ese momento puede movilizarse y palparse la glándula.