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6.

Breve historia de la filosofía

6.1 Filosofía antigua


Como ya dijimos, el origen histórico de la filosofía, se sitúa en Grecia alrededor del
siglo VI a. C. Se produjo entonces el paso del mito al logos en Mileto, una colonia griega
situada en Asia Menor.
De la mano de los primeros filósofos también llamados presocráticos, la reflexión
filosófica pretende desentrañar las causas naturales de los fenómenos. Surge como una
investigación sobre la physis(en griego, significa naturaleza) y una preocupación por
establecer el origen, la causa y los elementos constitutivos de todo lo que existe: arché o
arjé. la búsqueda del arjé supone la convicción de que toda la pluralidad que nos muestran
los sentidos se puede reducir a uno o unos pocos elementos de lo que todo procede.
En el siglo V a.C. como consecuencia de cambios históricos y culturales, se produce
un giro antropológico en la reflexión filosófica, al centrarse el interés de la filosofía en las
cuestiones humanas, éticas y políticas. La aportación fundamental de estos pensadores fue
la discusión sobre si las normas que rigen nuestro comportamiento, políticas y éticas, son
convencionales o responden a principios universales. Los sofistas sostendrán que las leyes
son convencionales, mientras que Sócrates defenderá la universalidad de las leyes.
En el siglo IV a.C. aparecen los dos grandes filósofos que marcarán el devenir de la
filosofía durante siglos. Se trata de Platón, discípulo de Sócrates y de Aristóteles, discípulo
de Platón. En sus obras encontramos reflexiones sobre todos los ámbitos de la realidad
física y humana.
Con la caída de la polis griega y el triunfo del imperio macedónico a manos de
Alejandro Magno, surgen muchas escuelas centradas en asuntos éticos:el estoicismo , el
epicureísmo, el escepticismo, los cínicos, etc. Estas escuelas intentan que el individuo
alcance la felicidad y se adapte a la nueva situación histórica. Estas escuelas seguirán
estando presentes durante el imperio Romano.
Durante el Imperio romano se produce la aparición del cristianismo. La nueva
religión aportará ideas que ya no proceden de Grecia y provocará una transformación no
sólo de la filosofía occidental, sino de toda la historia de Occidente.
Con el cristianismo aparecen nuevas ideas acerca del mundo y del ser humano, que
junto con las provenientes de la cultura clásica, constituyen los pilares fundamentales de la
cultura occidental. El cristianismo es una religión revelada,es decir, parte de unas verdades
que se creen porque han sido reveladas por Dios. Los primeros cristianos trataron de
explicar dichas verdades de modo que resultaran comprensibles y para ello utilizaron los
conceptos de la filosofía que ellos conocían, fundamental la de Platón y Aristóteles.
Un representante fundamental de esta síntesis entre filosofía y cristianismo es San
Agustín de Hipona (siglos IV-V d.C.), que utilizó conceptos de Platón para explicar las
verdades de la fe cristiana.

1
6.2 Razón y fe y en filosofía medieval
Con la desaparición del Imperio romano de Occidente se abre el período que
denominamos Edad Media. En este período se pretende demostrar que con la razón
también se puede afirmar la existencia de Dios. Desde dos puntos de partida diferente son
reseñables los intentos de san Anselmo de Canterbury (s.XI) y santo Tomás de Aquino
(s.XIII)
El problema fundamental de este período es la relación entre razón y fe, por lo que
la filosofía queda muy ligada a la teología. No se cuestiona la existencia de Dios. Las
discusiones se centran en si se conoce a través de la razón o de la fe, o de ambas.
Santo Tomás de Aquino trató de armonizar la filosofía con la ortodoxia cristiana, lo que
supuso una de las mayores síntesis de la historia, con una influencia poderosa en los siglos
posteriores.

6.3 Revolución científica y humanismo renacentista.


Con el Renacimiento y la revolución científica asistimos a una acontecimiento
histórico fundamental para la comprensión de toda la historia posterior: la revolución
científica.
Sin duda, la repercusión de la revolución científica protagonizada por Copérnico,
Kepler y Galileo fue extraordinaria. Se produjo el paso del geocentrismo al heliocentrismo,
los límites del mundo se ampliaron y, por primera vez, todo el universo puede ser explicado
con las mismas leyes.
La creación de un nuevo método científico revoluciona el conocimiento y permite que
aparezca la ciencia tal y como la entendemos hoy día. Galileo propuso el método
experimental; a través de este método la física se transforma en una ciencia independiente
de la filosofía.
El humanismo es un movimiento intelectual, filosófico y cultural que surge en el
Renacimiento. Se caracteriza por una vuelta a la cultura clásica, griega y latina, que se
considera superior a la medieval. Los humanistas proponen un nuevo modelo de
humanidad. A diferencia de lo que ocurría en la Edad Media, donde el hombre era
considerado fundamentalmente desde una perspectiva teológica, los humanistas valorarán
al ser humano desde una perspectiva mundana, no divina. El ideal que define este período
reside en la esperanza de un renacer del ser humano a una vida verdaderamente humana,
mediante el recurso a las artes, las ciencias y la investigación.

6.4 El giro epistemológico de la filosofía moderna


Tras la crisis suscitada por la revolución científica no es de extrañar que la filosofía
posterior, es decir, la filosofía moderna, comience planteando si es posible un conocimiento
firme y seguro. Así se lo plantea Descartes, iniciador de este período histórico y creador de
uno de los movimientos más característicos del momento: el racionalismo.
Si la filosofía antigua y medieval pone el acento en la realidad, que se supone existe
independientemente del ser humano que conoce, la filosofía moderna lo pone en el sujeto
que conoce. Se afirma, además, que el sujeto no conoce directamente la realidad, sino las

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ideas que tiene de esa realidad. Por este motivo se habla de giro epistemológico, pues a
partir de ahora el problema del conocimiento se convertirá en el problema básico y
fundamental.
Serán el racionalismo y el empirismo las dos grandes corrientes filosóficas que
dominarán los siglos XVII y XVIII.
El racionalismo defiende que el origen del conocimiento se encuentra en la razón y
que el entendimiento posee ideas innatas anteriores a la experiencia. A partir de esas ideas
innatas y siguiendo el modelo de las matemáticas, podemos llegar a conocer la existencia
de toda la realidad. Descartes es uno de los autores racionalistas más importantes.
Para el empirismo en cambio, no es posible ir más allá de la experiencia sensible,
por lo que no se puede asegurar la existencia de realidades que no son percibidas por los
sentidos. El origen del conocimiento está en la experiencia. No existen ideas innatas: al
nacer el entendimiento es como una página en blanco. Algunos empiristas importantes son
Locke y Hume.

6.5 El ideal ilustrado: “sapere aude” (atrévete a saber)


El siglo XVIII, la época de la Ilustración o “Siglo de las luces” no es propiamente un
movimiento filosófico, aunque muchos autores ilustrados son filósofos, sino un movimiento
cultural, una época que reivindica la libertad del individuo en todos los ámbitos. La filosofía
se independiza de la tradición y exige libertad y autonomía. Esta exigencia puede resumirse
en el dicho en latín “sapere aude” (atrévete a saber).
Como ya hemos visto antes la filosofía moderna descubre la importancia del sujeto.
El filósofo Inmanuel Kant acentúa esta importancia al concluir que lo que conocemos no es
la realidad en sí misma, sino aquello se que adapta a las estructuras de conocimiento del
sujeto. El sujeto solo puede conocer aquello que se adapta a sus estructuras de
conocimiento. Por ejemplo, no podemos conocer nada que no se dé en el espacio y el
tiempo, ya que estos conceptos forman parte de la estructura cognoscitiva del sujeto. Estas
estructuras son comunes a todo sujeto racional (a todo hombre)
Kant afirma que solo podemos conocer de la realidad aquello que se adapta a las
estructuras de todo sujeto y por tanto no podemos conocer cómo es la realidad en sí misma.
Es como si la realidad fuera una playa y nosotros los cubos. El cubo ya tiene su forma. Si
todos los cubos son cuadrados entonces la arena adquiere la forma cuadrada, si todos los
cubos son redondos la arena tendrá forma redonda. Es imposible para el cubo conocer el
resto de la playa porque no cabe en su interior. Así el cubo (sujeto) no puede conocer cómo
es en sí misma la playa (la realidad). El cubo (sujeto) solo conoce de la arena (la realidad) lo
que cabe dentro de él. Y además el cubo (sujeto) le da su forma a la arena (realidad).

6.6 La filosofía contemporánea


El siglo XIX comienza con la figura del filósofo Hegel, que es el último filósofo que es
capaz de construir un sistema, es decir, una explicación completa y coherente de toda la
realidad.

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Tal vez la reacción contra Hegel que más repercusión ha tenido en la historia ha sido
la de Karl Marx. El marxismo no es solo una corriente filosófica, sino toda una concepción
del ser humano y de su lugar en el mundo, una reflexión sobre la economía, la sociedad y la
historia. El marxismo constituye una ideología y una práctica política presente en todo el
siglo XX.
El vitalismo de Nietzsche representa una reacción contra toda la historia de la
filosofía occidental. Según Nietzsche toda la filosofía desde Platón nace del odio a la vida y
a los valores vitales. Para Nietzsche lo característico de la filosofía desde Platón es el miedo
a la vida.
Siguiendo en esta línea destaca el raciovitalismo de Ortega y Gasset, que aúna la
razón y la vida, entiendo por vida tanto la dimensión biológica como la dimensión histórica y
biográfica.
El existencialismo, con Heidegger y Sartre como principales representantes,
constituye una reflexión filosófica sobre la existencia humana. La característica fundamental
del ser humano es la libertad radical. La vida no tiene un sentido predeterminado, el hombre
está desamparado pues tiene que vivir sin saber a qué atenerse, sin tener nada sólido en lo
que creer.
La filosofía contemporánea renuncia, como hemos visto, a la elaboración de grandes
sistemas filosóficos, como los de Platón, Aristóteles o Kant. Se transforma de este modo, en
una filosofía fragmentaria, centrando su atención en aspectos concretos como la filosofía
del lenguaje, la filosofía de las ciencias o la crítica a la tradición occidental, en las que
destaca la crítica marxista y la de Nietzsche.

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