La autogestión
Los impulsos biológicos determinan nuestras emociones. No podemos prescindir de ellos, pero
podemos hacer mucho para gestionarlos el perfil. La autorregulación, una especie de
conversación interior continuará, es el componente de la inteligencia emocional que nos libera
en la prisión en la que pueden encerrando nuestros propios pensamientos. La gente que
entabla este tipo de conversación tiene momentos de mal humor impulsos emocionales como
todo el mundo, pero encuentra formas de controlar los e incluso de canalizarlos de forma útil.
Imaginémonos a un ejecutivo que acaba de ver a un equipo de trabajo holdings a sus órdenes
presentar un análisis chapucero al consejo de administración de la empresa. En el ambiente de
pesimismo que impera a continuación puede que tenga tentaciones de dar un golpe a la mesa,
presa de la ira, o despegar una patada una silla. Podría levantarse de repente y ponía a chillar
al grupo. Un mantener un silencio adusto y mirar fijamente a todo el mundo antes de
marcharse y dando un portazo. Sin embargo si tiene facilidad para la autorregulación eligirá
otra salida. Podría decir unas palabras, pensadas detenidamente, para reconocer el fracaso del
equipo sin precipitarse con conclusiones apresuradas. A continuación podría retirarse para
pensar en los motivos que han llevado a este traspié. ¿Son personales, ha faltado pues?
¿Existen factores atenuantes? ¿Son personales, ha faltado esfuerzo? ¿Qué papel ha
desempeñado Él en el desastre? Tras tener en cuenta todo eso, podría volver a convocar a sus
subordinados, presentar las consecuencias del incidente y poner en común sus impresiones
personales. A continuación podría plantear un análisis del problema y una solución ponderada.
¿Por qué es tan importante la autorregulación para los líderes? En primer lugar, quienes
controlan sus sentimientos y sus impulsos (es decir, las personas razonables) pueden crear un
entorno de confianza e imparcialidad en el que la política y la peleas internas se reducen
drásticamente y la productividad es elevada. La gente con talento acude en masa a este tipo
de empresas y no siente tentaciones de marcharse. Además, la autorregulación tiene un efecto
goteo. Nadie quiere parecer un exaltado cuando la jefa es famosa por la tranquilidad con la
que aborda los problemas. Si hay menos mal humor en las altas esferas, también habrá en el
resto del escalafón. En segundo lugar la autorregulación es importante por motivos de
competitividad. Todo el mundo sabe que actualmente en el mundo empresarial impera en la
ambigüedad de cambio. La compañías se fusionan y se dividen a menudo. La tecnología
transforma al trabajo a una velocidad variante. La persona que dominan sus emociones puede
avanzar con los cambios. En el de cuando se anunció un nuevo programa, nos asusta, si no que
lograr no emitir juicios precipitados, busca información y escucha ejecutivos encargados de
explicarlo. A medida que iniciativa progresa, ese individuo está preparado para avanzar con
ella. En ocasiones, incluso marcar la pauta.
Vamos a analizar el caso de una directiva de una empresa del sector industrial. Al igual que sus
compañeros, llevaba cinco años utilizando cierto programa informático que había determinado
su forma de recabar información y de presentarla y su concepción de la estrategia de la
compañía. Un buen día, sus jefes anunciaron que iba a instalarse un nuevo programa que
cambiaría drásticamente la recolección y la evaluación de la información dentro de la empresa.
Mientras muchos de los trabajadores se quejaban con amargura de los problemas que
provocaría el cambio, ella ha reflexionado sobre los motivos del nuevo programa y acabó
convencida de que podían mejorar el rendimiento. Espero con ilusión las sesiones de
formación (a las que algunos de sus compañeros se negaron a asistir) y acabó recibiendo un
ascenso para llevar varias divisiones en parte por lo bien que aprovechaban la nueva
tecnología.
Quiero subrayar aún más la importancia de la autorregulación en el liderazgo defendiendo que
fomenta la integridad, que no sólo es una visto personal, sino también un punto fuerte en el
campo organizativo. Mucho a los errores que se cometen en las empresas son consecuencia de
una conducta impulsiva. Pocas veces se decide con antelación exagerar los beneficios, inflar la
cuenta de gastos de representación, meter la mano a la caja o cometer un abuso de poder por
motivos egoístas. Sin embargo, cuando se presenta la oportunidad la gente con poco control
de los impulsos decir acids y de en lo moral de la de un loco
EMPATÍA
Goleman considerara la empatía como el “Radar Social”. La empatía supone que entramos en
el mundo del otro y vemos las cosas desde su punto de vista, le escuchamos y sentimos sus
sentimientos.
COMPRENSIÓN DE LOS OTROS: Ser sensible y comprender los puntos de vista de los demás.
Permanecer atento a las señales emocionales y tener una escucha activa.
DESARROLLO DE LOS OTROS: Reconocer y recompensar la fortaleza y los logros de los demás.
Establecer un feed-back, en el cual la crítica y el aplauso se utilicen como una balanza. El
desarrollo de los otros también ha sido denominado como “El efecto Pigmalión” o promover
esperanzas positivas y permitir determinar las propias metas, ofreciendo seguridad y confianza
a las personas que te rodean.
APROVECHAMIENTO DE LA DIVERSIDAD: Respetar y saber relacionarse con personas de
diferente índole, entendiendo la diversidad como una gran oportunidad. Para ello debemos
afrontar los prejuicios, estereotipos y la intolerancia.
CONCIENCIA POLÍTICA: Ser capaz advertir e interpretar con facilidad las relaciones emocionales
del grupo de manera interna o externa (desde dentro o fuera del grupo). Las personas que
disponen de una rica red de relaciones suelen reconocer y comprender perfectamente lo que
ocurre a su alrededor.