iseño del tanque Imhoff
El tanque Imhoff consiste en una sección superior (cámara de sedimentación) y una
sección inferior (cámara de digestión). Después de los procesos de pretratamiento,
el agua entra en la cámara (2), los sólidos se asientan en la cámara de
sedimentación superior y descienden lentamente por un tabique inclinado (3) que
finaliza en una pequeña sección abierta (4), a través de la cual pasa las materias
decantadas a la cámara de digestión (5). Allí se acumulan y se digieren lentamente.
Gracias a su diseño, se impide que el gas y la escoria penetren en la cámara de
sedimentación debido a las ranuras estrechas que impiden que las partículas de
gas y lodo entren en la cámara de sedimentación.
En la cámara de digestión (5) se producen reacciones anaerobias, es decir sin la
intervención del oxígeno. Los fangos se depositan en la parte baja de ésta cámara,
donde permanecen hasta ser retirados periódicamente para su posterior tratamiento
y secado. El agua sale a través de las distintas salidas y pasa al siguiente punto del
tratamiento.
Aplicaciones y ventajas
El tanque de Imhoff se utilizó en pequeñas y grandes instalaciones de tratamiento
de aguas residuales a principios y mediados de 1900.
La desaparición del tanque Imhoff como elemento único de depuración se debió a
los elevados costes de construcción y a la imposibilidad de cumplir con los
requisitos de rendimiento actuales. Los procesos de tratamiento combinados en un
solo recipiente no podrían competir con los métodos actuales, más intensivos con
procesos de tratamiento individuales.
Desde una perspectiva de proceso, se experimentaron dificultades operacionales
como resultado de una digestión de lodos incompleta, formación de biogás y natas,
y formación excesiva de escoria.
Sus principales ventajas son las siguientes:
Requiere poco de espacio
Es simple, ya que no tiene partes móviles
Requiere poco tiempo de operación (la remoción de lodos es periódica)