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La Frustración

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LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez.

Agradecimientos.

Agradezco a Dios por la bendición de servirle por varios años juntamente con
mi esposa. Él, en su fidelidad, nos ha sostenido en el ministerio y nos ha dado
la oportunidad de servir a personas en la consejería y en la restauración
espiritual. De esta experiencia, he aprendido la importancia de tratar con los
conflictos de las personas a las cuales sirvo, a fin de que Dios las forme según
Él ha determinado hacer en cada una. Este texto es resultado de lo que he
aprendido y compartido de la Palabra de Dios siguiendo procesos con mis
discípulos y aconsejados. Oro y espero que Dios use este libro para su gloria,
consuelo y ayuda de los lectores.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 2

Dedicatoria.

Este libro está dedicado a todas las almas que, como yo, han pasado periodos
de frustración y que necesitan consuelo y orientación para aprender a vivir
felices, a pesar de las pruebas.

Medellín, agosto 25 de 2011.

El autor.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 3

Introducción.

Hoy, más que antes, muchas personas viven frustradas, lo cual produce seres
inadaptables, resentidos, amargados, rencorosos, aislados, rebeldes y violentos.
Por eso han aumentado los divorcios, los homicidios, los suicidios, el maltrato y
toda clase de expresiones destructivas. Pero lo más terrible es que es posible
ser cristiano y vivir frustrado. Estoy convencido de que la salida de muchos
creyentes de las iglesias se debe, en parte, a la frustración que produce la
religiosidad vacía que viven muchos y que no soluciona los problemas
espirituales de las personas.

Es preocupante que la mayoría de los ministros cristianos es ajena a este


importante tema y no está interesada en estudiarlo a la luz de la Santa Palabra
de Dios. Y ni qué decir de los cristianos: ellos sufren la frustración de una
manera silenciosa, sin encontrar ayuda para salir de ella, y algunos están
“contentos” o resignados con la vida de frustración. Hay creyentes que se
consideran cristianos de segunda y piensan que ya les tocó vivir
mediocremente. Otros piensan que ya no es posible salir de la postración a que
han llegado porque los problemas del pasado o del presente los aplastan.

Muchos, en su frustración, han perdido la esperanza de restaurar sus vidas, y


piensan como los israelitas en medio de la esclavitud. Ellos decían: “Nuestros
huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.”
Dios dijo al profeta: “Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor:
He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras
sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. 13Y sabréis que yo soy Jehová,
cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío.
14
Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra
tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.” (Ezequiel 37:11-14)

En este texto, quiero compartir lo que he aprendido acerca de la frustración, y


deseo que Dios obre y nos ilumine para detectar nuestras propias frustraciones
y las de otras personas y que podamos, como iglesia, ayudarnos los unos a los
otros, a fin de disfrutar la vida abundante que Cristo vino a darnos. (Juan
10:10) Además me propongo darle esperanza por medio de la Palabra de Dios.
Todos hemos sufrido frustración en algún grado, pero en Dios hay esperanza,
porque Él abre los sepulcros de la frustración y nos saca en victoria. “Mas a
Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de
nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.” (2ª a Corintios
2:14)

El Hijo de Dios ha venido para dar buenas nuevas a los pobres; a sanar a los
quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, a dar vista a los
ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del
Señor. (Lucas 4:18-19) Cristo dice: “… si el Hijo os libertare, seréis
verdaderamente libres… Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados,
y yo os haré descansar. 29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 4

soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;


30
porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mateo 11:28-30; Juan 8:36)

Existe una motivación y se


determinan una meta y unas Dibujo No. 1
acciones para lograr un objetivo.
UNA META

Acción
Acción

FRUSTRACIÓN

MANIFESTACIONES
DE LA FRUSTRACIÓN

encor, Decepción, Resistencia, Angustia, Hipersensibilidad, Agresión, Envidia, Desesperanza, Decepción…


Ver el capítulo de las manifestaciones
De la frustración.

¿Qué es la frustración?

Frustración es la decepción que recibe una persona cuando no ha logrado un


propósito. Es el vacío que se experimenta por no recibir los resultados
esperados. Es la reacción ante la conciencia de haber fracasado en lograr uno o
algunos objetivos. Es la reacción por no llenar la medida. El dibujo uno ilustra
por qué hay frustración.

La importancia de la motivación.

La motivación es la dinámica para cualquier conducta. Pero debemos entender


que los imperativos1 reposan en el carácter, que el carácter determina la
voluntad, que la voluntad dispuesta lleva a la motivación, que con motivación
se trazan los objetivos, los cuales llevan a las acciones y a los logros. También
la motivación ejerce su fuerza sobre la voluntad, es decir, ellas trabajan unidas.
Las personas que no están motivadas no entran en la acción y, si entran y no
logran el objetivo, no se frustran. Algunas, incluso,
Dibujo No.
LOGROS se “alegran” por haber fracasado. Por eso
2
1 ACCIONES
Un imperativo es una determinación del carácter, para imponer sus deseos.

OBJETIVOS

MOTIVACIÓN
VOLUNTAD

Carácter
CARÁCTER Carácter De Cristo.
De Adán
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 5
imperativos
Pecaminoso.
entendemos que de acuerdo al grado de necesidad de lograr un propósito, y al
grado de voluntad y de motivación, será el grado de frustración. El dibujo dos
ilustra quién determina la voluntad y explica que, de acuerdo al carácter que
controle la voluntad, así serán los objetivos buenos o malos; santos o
pecaminosos.

Las frustraciones pueden ser conscientes o inconscientes; especialmente las


que sucedieron en la infancia. Sin embargo, los daños están ahí y se
manifiestan en cualquier momento, si no ha habido una terapia bíblica. Por eso
es muy importante que busquemos la ayuda espiritual de hombres y mujeres
que están bíblicamente preparados para tratar con esas frustraciones. Si no lo
hacemos, tarde o temprano nos darán un “golpe de estado” y nos derrumbarán
interiormente.

¿Por qué sufrimos frustración? Dibujo No. 3

Es bueno entender que todos los hombres, aun


sin Cristo, tienen necesidades carnales, IMAGEN
humanas y espirituales. Necesidades carnales y DE DIOS
pecaminosas, porque son pecadores;
necesidades humanas, porque son humanos; NATURALEZA NATURALEZA
necesidades espirituales, porque fueron creados HUMANA PECAMINOSA

a la imagen de Dios. (Génesis 1:26-27) Vea el


dibujo tres.

Para satisfacer las necesidades humanas los


hombres trabajan esforzadamente. Y si no trabajan, roban o matan para
proveerse. Para suplir las necesidades espirituales que tienen, por ser creados a
imagen y semejanza de a Dios, las personas que no son convertidas al Dios
verdadero se inventan religiones y filosofías humanas, crean ídolos imaginarios
y fabrican dioses falsos.

Algunos pastores y teólogos creen que la naturaleza humana y la pecaminosa


son una sola. Los hermanos que creen así deben contestar bíblicamente estas
preguntas: ¿Era Adán humano antes de pecar? ¿Creó Dios un hombre con
naturaleza pecaminosa? ¿Cuándo adquirió el hombre la naturaleza
pecaminosa? ¿Será quitada la naturaleza pecaminosa de cristiano? ¿Seguirá el
cristiano siendo humano después de la transformación? ¿Es Cristo humano?
¿Tiene Cristo la naturaleza pecaminosa? ¿Cómo es posible ser humano y no ser
pecador, si la naturaleza humana y la pecaminosa son la misma? Las
respuestas a estas preguntas son muy importantes en el estudio de la
cristología y de la antropología bíblica. De estas respuestas se desprende, en
gran parte, la comprensión de nuestras necesidades, de nuestros problemas y
del porqué sufrimos frustración y de cómo reaccionamos cuando estamos
frustrados.
Dibujo No. 4
El cristiano tiene tres naturalezas: la humana,
la pecaminosa y la divina. Por la naturaleza NATURALEZA DIVINA
(Hombre Nuevo)

NATURALEZA
NATURALEZAPECAMINOSA
HUMANA
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 6

divina, las necesidades espirituales del cristiano aumentan. Con este


entendimiento, comprendemos, por lo menos en parte, por qué sufrimos
frustración. Vea el dibujo cuatro.

1. Sufrimos frustración cuando contemplamos la santidad de Dios.


(Isaías 6:1-5) Cuando Isaías tuvo una visión de la gloria de Dios, tuvo una
visión aterradora de sí mismo. El exclamó: “¡Ay de mí! que soy muerto; porque
siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene
labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.” (Isaías 1:5)

Esta es la frustración que viene por entender que no se llena la medida para
estar en la presencia del Dios Santo. En esta frustración, el pecador toca fondo,
reconoce su fracaso y experimenta la derrota personal. Permítame decirle que
esta frustración es necesaria para tener un arrepentimiento correcto de ser
pecador y de haber pecado delante del Santo Dios. Esta es la frustración que
produce la tristeza según Dios, la cual produce arrepentimiento para salvación.
(2ª a Corintios 7:9-10) Esta frustración lleva al hombre a reconocer su
pecaminosidad e indignidad y a acogerse a Cristo, recibiéndolo como su Único
Salvador, porque entiende que no queda otra esperanza. El pecador inconverso
necesita ser frustrado ante la presencia de Dios y ante la cruz de Cristo. Sólo
así, deja su soberbia, su concepto de autosuficiencia, su deseo de
independencia y su pensamiento de salvación por obras.

Es precisamente por esto que el hombre impío evade la luz de Cristo y de su


Palabra para que su pecaminosidad no sea puesta en evidencia: “Y esta es la
condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas
que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo,
aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas
el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras
son hechas en Dios.” (Juan 3:19-21)

El cristiano también necesita contemplar cada día la gloria del Dios Santo, para
sufrir constantemente la frustración que lo lleva a seguir dependiendo de
Cristo, porque es consciente de que sin Él nada puede hacer. (Juan 15:4-8) El
apóstol Pablo, como cristiano, experimentó esta frustración. (Romanos 7:14-24)
Él sabía que la ley es espiritual, sabía el bien, se deleitaba en él y quería hacer
lo bueno. Pero hallaba una fuerza carnal en él, la cual lo llevaba a hacer lo que,
en el hombre espiritual, no deseaba. Esto nos indica que el cristiano, cuando
tiene una conducta carnal, sufre mayores frustraciones que el hombre
inconverso.

La jactancia de muchos cristianos, el desprecio por la soberanía de Dios y la


sublimación del supuesto “libre albedrío” del hombre, indican la ausencia de la
frustración que viene por estar ante la presencia de Dios contemplando su
gloriosa santidad. (Daniel 10:4-10; Apocalipsis 1:9-18)

2. Sufrimos frustración cuando no logramos satisfacer los apetitos de la


carne. Debemos entender que las necesidades pecaminosas son legítimas para
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 7

la carne, (el hombre viejo) y que ella quiere imponer sus deseos: “los que son de
la carne piensan en las cosas de la carne… el ocuparse de la carne es muerte…
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se
sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no
pueden agradar a Dios.” (Romanos 8:5-8) Sin embargo, estas necesidades de la
carne, son ilegítimas y pecaminosas delante de Dios, porque no están de
acuerdo con su carácter. La Biblia describe las necesidades carnales como:
“adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades,
pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios,
borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas.” (Gálatas 5:19-21)

El hombre viejo aún está en el cristiano, es inmutable, o sea, no cambia, y


quiere imponer su voluntad. Por eso los deseos carnales batallan contra el
alma. (1ª de Pedro 2:11) Cuando un cristiano no es espiritual y no disfruta de
la vida abundante, la pecaminosidad del viejo hombre se manifiesta anhelando
las cosas de la carne. Pero, como la persona tiene el conocimiento de lo bueno y
de lo malo, enfrenta una lucha: quiere hacer al mal, pero se abstiene
dependiendo de su capacidad, de su conocimiento o de su religiosidad, sin
tener en la cuenta el poder de Dios, y entonces sale frustrado. Por esto la
religiosidad vacía es un fracaso, el legalismo y el humanismo, también. (Isaías
1:10-20; 58:1-12) La religión sin Cristo es puro excremento que ensucia cada
día más a quien la vive. (Vea Filipenses 3:3-8) Por ejemplo: un hombre casado
se enamora de una mujer que no es su esposa. Él no depende de Dios para
salir victorioso. Lucha porque sabe que, si peca con esa mujer, su vida
espiritual, su hogar y su testimonio son afectados. Es más, él no quiere pecar.
Pero si la victoria no viene del poder de Cristo y del Espíritu Santo, se frustra
porque no puede hacer lo que su carnalidad le pide. Un ejemplo bíblico es
Amnón. (2º de Samuel 13:1-19) Este hombre tenía una hermana hermosa y
virgen de la cual se enamoró. Seguramente, Amnón sabía que era incorrecto
tomar a su hermana por ser de su misma sangre y virgen. Esto lo llevó a la
angustia y de seguro a la frustración, al punto que se enfermó enflaqueciéndose
de día en día. También la frustración de Amnón se manifestó aborreciendo a su
hermana, después de haberla violado.

Esto pasa a todos los hombres, incluidos los inconversos, porque todos
tenemos una conciencia que nos acusa o nos defiende. (Juan 8:7-9; Romanos
1:14-16) Por esta causa, el pecado frustra aun a los hombres sin Dios. Es
posible que a eso se refiera Romanos 1:27 cuando dice que los hombres, que no
adoran a Dios y que se han pervertido cometiendo hechos vergonzosos, reciben
“en sí mismos la retribución debida a su extravío”: un espíritu, un alma, una
conciencia defraudados y un cuerpo enfermo. Esta es parte de la paga del
pecado de dejar a Dios.

Examínese a usted mismo(a), ¿Por qué ha sido frustrado(a) o está frustrado(a),


usted? ¿Cuáles son los apetitos carnales que usted anhela satisfacer, pero que,
por ser cristiano, sabe que no debe pecar? Diga al Señor: “Examíname, oh Dios,
y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 8

camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.” (Salmo 139:23-24) Esta


oración sincera y el poder del Señor le sacarán de la frustración.

Es importante que distingamos entre lo que es legítimo para Dios e ilegítimo


para los hombres; entre lo que es legítimo para los hombres e ilegítimo para
Dios. (Isaías 5:20-21) Muchas leyes de las naciones aprueban lo que Dios
desaprueba: idolatría, homosexualidad, divorcio, aborto, pena de muerte, entre
otras. Pero por el hecho de ser aprobadas por las leyes humanas, no quiere
decir que Dios las aprueba. También muchas leyes de las naciones
desaprueban lo que Dios aprueba: Adorar al Único Dios Verdadero, proteger la
vida, el matrimonio heterosexual, la indisolubilidad del matrimonio, entre otras.
Otra vez, digo que por el hecho de ser aprobadas por los hombres, no quiere
decir que Dios las aprueba; y por ser desaprobadas por lo hombres, no significa
que Dios las desaprueba. Cuando las personas actúan de acuerdo a lo
aprobado por los hombres y desaprobado por Dios, o cuando dejan de hacer lo
que Dios aprueba, porque los hombres lo desaprueban, sufren frustración,
sean conscientes de ella o no.

3. Sufrimos frustración cuando pecamos. Proverbios 8:36: “Mas el que peca


contra mí, defrauda su alma; Todos los que me aborrecen aman la muerte.”
Defraudar es sinónimo de frustrar. El apóstol Pablo expresa la frustración de sí
mismo en Romanos 7:14-24. Él sabía el bien y deseaba hacerlo, pero resultaba
haciendo el mal que aborrecía. Entonces sufre frustración y exclama:
“Miserable de mí.” Aun los inconversos sufren frustración cuando pecan.
Aunque Amnón no era cristiano, sufrió frustración después de satisfacer sus
apetitos carnales violando a su hermana. Los cristianos nos frustramos más
cuando pecamos. El salmista David expresó su frustración diciendo. “En
maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre.” (Salmo 51:5) A
propósito, debemos adelantar la frustración del alma, para cuidarnos de
cometer pecados.

La filosofía mundana que predica la tolerancia de todo es antibíblica y


destructiva para el ser humano. Es inconcebible e inaceptable que una persona
se desarrolle integralmente cometiendo cualquier pecado y menos algunos tan
graves como la homosexualidad, la drogadicción, la fornicación, entre otros.
Estos pecados dañan el ser y lo frustran, porque no fuimos hechos para pecar,
sino para ser santos. Los que proclaman ser felices y viven en pecado, son seres
dopados y frustrados inconscientes de su propia desgracia.

4. Sufrimos frustración cuando somos inmaduros y caprichosos. La


persona criada caprichosamente e inmadura, cree que ella es la estrella a la
cual todo el mundo debe inclinarse para adorarla. La persona inmadura sufre
más frustraciones en la vida. Hagamos una analogía entre la vida física y la
vida síquica y espiritual: Cuando un niño está pequeñito, desea dar la vuelta en
su cuna, pero no puede. Cuando tiene ganas de orinar o de defecar, lo tiene que
hacer en el pañal. Desea decir papá y mamá, pero no puede porque aún no
habla. Se enferma y no puede decirlo. Siente el impulso de moverse pero no
puede hacerlo por sí mismo. En fin, por su tierna edad e inmadurez física,
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 9

enfrenta muchos problemas los cuales le causan muchas frustraciones. Pero,


en la medida que el niño crece, sus problemas van desapareciendo con sus
frustraciones y reacciones. Por eso es urgente que cada persona madure en lo
físico y lo espiritual. Las personas maduras no son caprichosas; son sobrias,
estables e infrustrables.
5. Sufrimos frustración cuando planeamos según nuestros pensamientos
y designios. Lea con cuidado los siguientes textos: “Ciertamente yo buscaría a
Dios, y encomendaría a él mi causa; El cual hace cosas grandes e inescrutables,
y maravillas sin número; Que da la lluvia sobre la faz de la tierra, y envía las
aguas sobre los campos; Que pone a los humildes en altura, y a los enlutados
levanta a seguridad; Que frustra los pensamientos de los astutos, para que sus
manos no hagan nada; Que prende a los sabios en la astucia de ellos, y frustra
los designios de los perversos. (Job 5:8-13) “Jehová hace nulo el consejo de las
naciones, y frustra las maquinaciones de los pueblos.” (Salmo 33:10)

Planear algo en contravía de la voluntad de Dios es preparar el camino para la


frustración, porque “Dios frustra los pensamientos de los astutos, para que sus
manos no hagan nada; y frustra los designios de los perversos.” Por eso,
Santiago nos aconseja que, cuando planeemos algo, digamos “si el Señor quiere,
viviremos y haremos esto o aquello.” Y da a entender el apóstol, en este texto,
que nuestros planes salen de nuestra jactancia y soberbia. (Santiago 4:13-17)
Entonces tengamos en la cuenta al Señor y su Palabra cuando planeamos,
porque, sí estamos en la voluntad de Dios, la bendición es segura; pero si no
estamos en su voluntad la frustración vendrá cuando Él frustre nuestros
planes carnales. Recordemos Efesios 2:10: “Porque somos hechura suya,
creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de
antemano para que anduviésemos en ellas.” Dios preparó de antemano las
buenas obras en las cuales debemos andar. Entonces, no invente; descubra el
plan de Dios y sígalo.

Observe este importante texto: “La insensatez del hombre tuerce su camino, y
luego contra Jehová se irrita su corazón.” (Proverbios 19:3) La insensatez de
nuestra mente carnal nos lleva a planear de acuerdo con nuestra lógica y no
consultamos a Dios. Por eso muchas veces las cosas nos salen mal y nuestros
proyectos no se cumplen. Entonces, en medio de nuestra frustración echamos
la culpa a Dios y nos irritamos contra Él. He tratado con muchas personas que
han estado muy airadas con Dios, que lo culpan de sus fracasos con la
insensata pregunta: ¿Por qué las cosas me salieron mal, si oré al Señor por esto
y le pedí su bendición? Los cierto es que orar es importante, pero no es
suficiente; hay que planear con sabiduría y cordura. El camino del éxito está
dentro de la voluntad de Dios, no en nuestros planes caprichos y engañosos.
En una película “cristiana” de Semana Santa, relacionada con David y
Salomón, escuché esta infortunada expresión, con la cual, según la película,
David le dio a su hijo el siguiente consejo: “Hijo mío, cuando tengas que tomar
decisiones, hazle más caso a tu corazón que el profeta.” ¡Se imagina el
consejito! ¡Hacerle más caso al corazón que al profeta! Hacer esto es desechar al
mensajero de Dios y a la Palabra del Señor para seguir la voz del corazón
perverso. Infortunadamente esto es lo que a veces muchas personas hacen.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 10

Proverbios 14:12 dice: “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin
es camino de muerte.” Si su camino es lo que a usted le parece, se encontrará
con el precipicio del fracaso y sufrirá frustración.

¡Cuántas personas están frustradas por un matrimonio fuera de la voluntad de


Dios! Otros han sufrido frustración porque han hecho negocios sin contar con
la aprobación divina. Entonces no incube planes de su corazón; descubra los
planes del corazón de Dios para usted, y transite por ese camino. Si lo hace,
evitará salir frustrado y no se llenará de ira contra usted mismo, contra Dios y
contra otras personas. Dios dice que Él tiene pensamientos de paz y no de mal
para su pueblo. (Jeremías 29:11) Solamente los planes de Dios lo glorifican a Él
y traen bendición para nosotros. Proverbios 10:22 dice: “La bendición de
Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.”

6. Sufrimos frustración cuando nuestras necesidades humanas no son


satisfechas. Las necesidades humanas son legítimas y básicas para vivir
mientras estamos en la tierra. Es muy difícil estar contento enfermo, con el
estómago vacío, desnudo o muriendo de frío. Por eso la Palabra enseña“… que,
teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” (1ª a Timoteo 6:8) Dios
sabe que tenemos necesidad de satisfacer nuestras necesidades humanas y
provee para ellas: Alimento, vestido, estudio, abrigo, trabajo, seguridad, amor,
pertenencia, familia, comprensión, salud, descanso, religión, dependencia,
protección, entre otras. (Mateo 6:31-32; Hebreos 13:5-6) Cuando las
necesidades humanas no son suplidas las personas sufren frustración. Por lo
tanto es necesario el esfuerzo personal, por medio del trabajo honrado, para
satisfacer estas necesidades y el esfuerzo de la comunidad para compartir, a fin
de que las personas tengan lo necesario.

Nuestro ministerio también debe orientarse a suplir estas necesidades. Los


pastores tenemos una responsabilidad integral con la vida de las personas y de
las familias. Cada cristiano y toda la iglesia tienen la responsabilidad de
motivar, instruir, aconsejar, y de abrir oportunidades para que las personas
tengan las cosas necesarias para el sustento físico. Tal vez, no sea dando
siempre lo que la persona necesita, porque puede causar una dependencia
perjudicial. Pero puede ser orientando a los miembros de la congregación para
que, con sus propios talentos, medios y trabajo se provean de las cosas básicas
que pueden suministrarse por sí mismos. Pero hay necesidades legítimas que
no dependen de lo que la persona pueda hacer por ella misma: seguridad,
amor, pertenencia, familia, comprensión, dependencia, protección, disciplina,
perdón, tolerancia, afecto, ternura, y otras más. Entonces es necesario ayudar a
la persona para que busque, en un círculo social-cristiano, la satisfacción de
esas necesidades. La iglesia, si es madura en el amor, es la mejor opción.

Cabe decir que los padres de familia, los líderes espirituales, los consejeros, los
maestros y todos los cristianos debemos estar bien claros en esto. La atención
de personas no es sólo corregirlas para que no pequen; es también motivarlas
para que sean emprendedoras, y proveerles oportunidades y, a veces, compartir
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 11

con ellas para sus necesidades. (Romanos 12:13; Efesios 4:28; Santiago 2:14-
17: 1ª de Juan 3:17-18)
Además, podemos concluir, acertadamente, que es necesario enseñar a los
niños a trabajar, porque quien cría un perezoso cría una persona frustrada. La
Escritura dice: “El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren
trabajar.” (Proverbios 21:25) Dese cuenta que aun los buenos deseos no
cumplidos se convierten en los asesinos más crueles. Una persona que no es
trabajadora, que no se provee para sus necesidades, vive frustrada porque Dios
determinó que cada cual trabaje y se abastezca; ese es el plan de Dios. (Génesis
2:15; 3:19; 2ª a Tesalonicenses 3:6-15)

A propósito de la consejería, regálenme un paréntesis: La consejería debe


estar enmarcada en un tejido social que permita al aconsejado(a) recibir lo que
necesita para llenar estos vacíos. Porque, si no es así, es muy difícil que el
aconsejado(a) pueda renunciar a las malas dependencias. Cuando ministramos
en consejería restauradora, es muy importante trabajar con el núcleo familiar
del aconsejado(a), para poder tener éxito en la aplicación del proceso,
cambiando el ambiente donde la persona aconsejada vive. La iglesia también es
clave en este asunto. Si en la iglesia no hay amor, comprensión, protección,
disciplina, perdón, tolerancia, afecto, ternura, entre otros, el círculo cristiano
no es apropiado para restaurar a la persona. A propósito de esto, la Biblia dice:
“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la
paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.” (2ª a Timoteo 2:22) Esto nos
indica que las personas que están a nuestro alrededor, o que caminan en la
vida con nosotros son muy importantes e influyentes. Un buen consejo para la
persona aconsejada es que renuncie a los malos amigos y seleccione buenas
amistades.

7. Sufrimos frustración cuando no sabemos esperar. “La esperanza que se


demora es tormento del corazón…”. (Proverbios 13:12a) Observe este texto. Una
persona tiene esperanzas y anhelos porque espera algo. Cuando ese algo se
demora en llegar, su corazón está atormentado y este tormento sale de la
frustración por no lograr los objetivos. Ahora bien, la calidad de la esperanza
depende de la fuente que controla la mente y la voluntad. De tal manera que,
otra vez, es necesario investigar qué o quién ha determinado nuestros objetivos:
La carnalidad del hombre viejo o la espiritualidad del hombre nuevo. También
es bueno saber en qué o en quién basamos nuestra esperanza y nuestra
seguridad: En Dios, en otras personas, en las cosas o en nuestra carnalidad.
Entonces nos daremos cuenta de la raíz de la frustración y podremos aplicar la
solución bíblica.

Veamos un texto más: “… pero árbol de vida es el deseo cumplido… El deseo


cumplido regocija el alma…”. (Proverbios 13:12b, 19) El deseo bueno y cumplido
es el árbol que lleva la savia al alma para que se regocije. Dios planta los
buenos deseos en el hombre nuevo (Filipenses 2:13) y se cumplen con
disciplina, diligencia, persistencia y dependencia del Señor. (Juan 15:4-5) Esto
produce una buena salud síquica. Ana, la madre de Samuel, es una buena
ilustración. (1º de Samuel 1:1-19) Ana estaba frustrada porque: 1) estaba
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 12

desenfocada; ella creía que tener hijos era más importante que ser esposa. (v.8)
2) tenía que compartir su esposo con otra mujer. (v.2) 3) Su rival la irritaba.
(v.6) Pero Ana buscó la solución correcta: oró al Señor, derramó su alma y su
amargura ante del Dios de los cielos, hizo voto, confió en Dios y tomó la
decisión de no estar más triste. (vs. 9-18) Ana se regocijó y no estuvo más triste
porque creyó que su deseo estaba cumplido en Dios, aun antes de concebir a
su hijo. Estoy convencido de que la frustración, la amargura y la tribulación de
espíritu tenían bloqueada a Ana y no le permitían quedar embarazada. Conozco
algunas mujeres que tienen un ardiente deseo de tener un hijo, pero no han
quedado embarazadas o han abortado. He observado, en algunas de ellas,
frustración y otros complejos. Estoy seguro de que, si ellas descansaran en
Dios, le dieran gracias, oraran a él, y dejaran la frustración y la amargura; Dios
les daría un hijo, e inclusive, evitarían un aborto.

Es importante creer que los deseos, que están de acuerdo con la voluntad de
Dios, nos serán cumplidos, porque la fe verdadera energiza 2 aun a una matriz
estéril. (Hebreos 11:11) Pero los malos deseos están plantados en el hombre
viejo y salen de él y, cuando se cumplen, dañan el alma, esto es, producen
trastornos sicológicos y enfermedades sicosomáticas y pneumasomáticas.
Entonces es importante investigar qué buenos objetivos han sido cumplidos y
qué clase de metas carnales han sido satisfechas, o qué clase de metas
carnales o espirituales han sido frustradas para poder determinar el origen de
la frustración con sus lógicas consecuencias.

Veamos algunas circunstancias en las cuales nos frustrarnos ante la espera: 1)


Cuando hay enfermedad y prueba. (Job 6:1-14; 7:1-6; 17:1-16; 30:26-31,
especialmente, 6:11-13 y 7:6) 2) Cuando hay persecución de los enemigos.
(Salmo 69:1-36, especialmente verso, 20; 2ª a Corintios 1:8) 3) Cuando hay
pecado sin confesar. (Isaías 59:1-21, especialmente versos 9,11-12; Jeremías
8:11-15; 14:19-22) 4) Cuando se ignora la vida de los que duermen en el Señor.
(1ª a Tesalonicenses 4:13-18; 5:8) 5) Cuando no se confía en la suficiencia de la
Gracia de Dios. (2ª a Corintios 12:9-10; 2ª a Tesalonicenses 2:16-17) 6) Cuando
hay esclavitud y opresión de pecado o de personas. (Ezequiel 37:11-14) 7)
Cuando las promesas del Señor se “demoran”. (Génesis 16:1-4)

La frustración ante la espera condujo a Abraham a obedecer la sugerencia de


Sara y tomó a su esclava. Aquí detectamos un peligro cuando nos cansamos de
esperar: Tomar un atajo tratando de “ayudar” a Dios o de empujar los
acontecimientos según nuestro parecer, con el fin de lograr nuestros
propósitos. Un cónyuge frustrado puede buscar un atajo en el divorcio, en la
infidelidad sexual buscando equivocadamente de felicidad que ha anhelado. Los
hijos frustrados intentan escapar del hogar, porque creen que fuera de la casa
pueden vivir mejor. Las personas frustradas se suicidan buscando un camino
corto para salir de su desesperación.

2
Las palabras “recibió fuerza” en el griego es δύναμις que significa poder, habilidad para desarrollar un actividad y
poder sobre natural.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 13

¿Qué espera usted? ¿La persona indicada para establecer un hogar? ¿Tener un
hijo? ¿Que Dios quite la enfermedad que lo atormenta? ¿Que su cónyuge se
convierta? ¿Que sus hijos cambien? ¿Que la situación económica mejore? ¿Qué
algunas personas que usted considera como obstáculos, sean quitadas?
Oremos al Señor para que Él nos enseñe a esperar en Él porque, si no sabemos
esperar, entramos en frustración, amargura y desesperación. Recordemos que
felicidad es la capacidad de pasar por cualquier situación, sin sufrir
frustración.

Ahora hagamos las siguientes preguntas: ¿Qué necesitamos para saber


esperar? ¿Cómo esperar paciente y sabiamente? 1) Durante el tiempo de
espera, usted necesita paciencia. Paciencia es la capacidad que Dios le da para
quedarse bajo la presión de la espera sin buscar un escape. La Escritura dice:
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo
sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre
peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a
nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.” Observe el
proceso ascendente de restauración: a) “Pacientemente esperé a Jehová.” b)
Jehová “se inclinó a mí, y oyó mi clamor. c) Jehová “me hizo sacar… puso mis
pies sobre peña y enderezó mis pasos.” d) Jehová “luego puso en mi boca
cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.” e) Ahora mire el impacto: “Verán esto
muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.” La Biblia también dice: “Por tanto,
hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador
espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba
la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad
vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca… Hermanos míos,
tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en
nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren.
Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor
es muy misericordioso y compasivo.” (Hebreos 5:7-11) 2) Durante el tiempo de
espera, usted necesita diligencia. El agricultor es un buen ejemplo de saber
esperar con diligencia. Él hace lo que debe y puede: Prepara el terreno, siembra
la semilla; espera que Dios envíe la lluvia, espera que la planta nazca, que
crezca que el fruto aparezca, que la savia suba por la planta y que la cosecha
madure. Pero mientras la cosecha madura alista lo necesario para la
recolección: costales, cajas, obreros, alimentación, entre otros. Luego entra en
acción y recoge la cosecha. 3) Durante el tiempo de espera, usted necesita fe.
“mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero
nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe
para preservación del alma.” (Hebreos 10:28-29) La fe le da la capacidad de
esperar con paciencia y diligencia, porque usted se sostiene como viendo al
Invisible. (Hebreos 11:24-27)

8. Sufrimos frustración cuando ponemos la esperanza en las riquezas y


estas se pierden. (1ª a Timoteo 6:17) Muchos, inclusive, cristianos salieron
frustrados cuando las pirámides fueron intervenidas y la plata se perdió. Otros,
por el materialismo, no invierten en el Reino de Dios, sino que acumulan
riquezas y, cuando estas se pierden, sufren frustración. Algunos se suicidan
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 14

porque la frustración los lleva a una depresión profunda. La Palabra del Señor
nos ordena: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín
corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20sino haceos tesoros en el cielo,
donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
21
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (Mateo
6:19-21) El hombre de corazón materialista sufre frustración cuando ve que sus
amadas riquezas están en peligro o cuando estas se pierden. Muchos, inclusive,
no siguen al Señor por no dejar las riquezas y esto también los llevará a la
frustración. (Lucas 18:18-25)

9. Sufrimos frustración cuando las necesidades espirituales nos son


satisfechas. Las necesidades espirituales son también parte de todos los
hombres porque fuimos creados a la imagen de Dios; salimos de Él, somos en
Él, vivimos en Él y nos movemos en Él. “Porque en él vivimos, y nos movemos, y
somos…”. (Hechos 17:28) El hombre inconverso tiene necesidades espirituales
porque fue creado a imagen de Dios. (Génesis 1:26-27; 5:1) Pero como ha
rechazado al Dios verdadero, se inventa dioses falsos para “satisfacer” su
necesidad. (Romanos 1:21-23)

Cuando el Señor convierte a una persona, las necesidades espirituales


aumentan porque ahora tiene tres naturalezas: La pecaminosa, la humana y la
divina. Ahora que somos cristianos tenemos necesidades carnales, humanas y
espirituales. Por el nuevo nacimiento, la necesidad espiritual se incrementa
más porque la nueva criatura debe crecer y andar en las buenas obras que Dios
preparó de antemano para ella. (Efesios 2:10)

La falta de desarrollo espiritual produce frustración. La persona que no


logra el desarrollo espiritual se frustra. Imagínese que físicamente usted no
hubiera crecido. Que teniendo 30 años
Dibujo No. 4 usted sólo midiera 75 centímetros. O
que, a los cinco años, no hubiera
EL SER INTEGRAL
caminado. O que usted todavía
HOMBRE VIEJO.
HOMBRE pensara como un niño de dos años.
HUMANO HOMBRE
Naturaleza Necesidades NUEVO ¡Qué frustración tan grande tendría! Si
pecaminosa = legítimas Necesidades en la vida física y síquica es
necesidades legítimas
carnales
para la vida
humana para la vida importante el crecimiento para no
propias del en la tierra: espiritual sufrir frustración, mucho más en la
carácter
pecaminoso.
Comida,
vestido,
en la tierra
y en el cielo.
vida espiritual.
(Gálatas 5:19) abrigo, (1ª de Pedro 2:2)
trabajo, etc. Veamos las necesidades una por una:
1) Las necesidades del hombre viejo:
“Y manifiestas son las obras de la
carne, que son: adulterio, fornicación,
inmundicia, lascivia, 20
idolatría,
hechicerías, enemistades, pleitos,
celos, iras, contiendas, disensiones,
herejías, 21
envidias, homicidios,
borracheras, orgías, y cosas
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 15

semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho


antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” (Gálatas
5:19-21)
Esta son las necesidades que no debemos satisfacer porque son pecaminosas e
ilegítimas delante de Dios. 2) Las necesidades legítimas para la vida humana en
la tierra: Comida, vestido, estudio, abrigo, trabajo, seguridad, amor,
pertenencia, familia, comprensión, salud, descanso, religión, dependencia,
protección, entre otras. Estas necesidades deben ser satisfechas con medios
santos. 3) Las necesidades legítimas para la vida espiritual en la tierra y en el
cielo: a) Alimentarse de la Palabra. (1ª de Pedro 2:2) b) Desarrollar el hombre
nuevo. (Hebreos 5:11-14) c) Conocer más a Dios. (Juan 17:3; 2ª de Pedro 3:18)
d) Andar en las buenas obras. (Efesios 2:10) e) Adorar en espíritu y en verdad.
(Juan 4:23-24) f) Servir por amor. (Gálatas 5:13; 1ª a Tesalonicenses 1:9)

Cuando una persona nace espiritualmente, es una nueva y tierna criatura que
necesita desarrollo espiritual. Por eso, si no crece, se frustra. Si no establece
metas espirituales y las alcanza, se viene a tierra, quiero decir, su vida se
derrumba. Con razón Dios ordena: “desead, como niños recién nacidos, la leche
espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.” (1ª de Pedro
2:2) ¿Cómo podemos entender que un salvo debe crecer para salvación? Una
respuesta es que si desea la Palabra, la estudia y la practica, el salvo se
desarrolla espiritualmente y se salva de la frustración que produce la falta de
crecimiento espiritual.

Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis
hecho tardos para oír. 12Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo,
tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos
de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y
no de alimento sólido. 13Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la
palabra de justicia, porque es niño; 14pero el alimento sólido es para los que han
alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el
discernimiento del bien y del mal.3

Según este texto, la falta de desarrollo espiritual produce dificultad para


entender temas espirituales profundos, imposibilita al creyente para compartir
con otros y lo lleva a una rutina en el aprendizaje, en el cual sólo repite las
mismas cosas básicas, porque no es capaz de digerir las más avanzadas.
Seguramente, esto conduce al creyente a la frustración y por eso abandona los
procesos.

Las personas deseamos conocer todo de una vez para salir de los conflictos sin
pasar procesos, porque no queremos sufrir. A veces, pensamos que Dios y el
pastor son magos que, con una sencilla oración o un pequeño consejo, nos
solucionarán los problemas. Pero debemos entender que la mayoría de los
problemas desaparecerá en la medida que vamos madurando.

3
Hebreos 5:11-14
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 16

Tomemos como ejemplo un solo versículo bíblico: “Respóndeme cuando clamo,


oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten
misericordia de mí, y oye mi oración.” (Salmo 4:1) Es evidente que Dios hace
ensanchar al creyente y que ensancharse (crecer) produce angustia y que la
angustia es usada para ensanchar. Pero la persona inmadura no entiende esto
y, si lo entiende, le cuesta trabajo aceptarlo. Cuando madure lo aceptará y el
“problema” que le causa angustia desaparecerá. En otras palabras: las
personas debemos aprender a convivir con las angustias que son innatas al
proceso de crecimiento, pero para esto se necesita madurez. Lea Romanos 5:3-
5; Santiago 1:2-4; 1ª de Pedro 1:6-9)

10. Sufrimos frustración cuando no estamos preparados para sufrir


pérdidas. (Filipenses 3:7-8) La muerte de un ser querido, la pérdida del
empleo, un fracaso económico, un divorcio, la pérdida de la salud, la pérdida de
la juventud, la pérdida de la vista, la pérdida de las oportunidades, la pérdida
de la edad fértil con la llegada de la menopausia, un accidente que lo deja
inhabilitado, entre otras. Ahora bien, las “pérdidas” son relativas con el
concepto de sí que una persona tenga, con su orientación ya sea materialista o
espiritual y con el amor, afecto y dependencia que se tenga de las personas y de
las cosas. Quiero decir con esto, que lo que es una pérdida para una persona,
puede no serlo para otra.

Comprendiendo esto, respetamos el dolor ajeno y no determinamos una


“pérdida” ajena por el impacto que determinado suceso trae sobre nosotros. Por
ejemplo: Hay personas que aman mucho a su mascota. Pero otras rechazan a
los animales. Así que la muerte de una mascota puede ser una gran pérdida
para unos, mientras que otros podrían alegrarse. Esto es de vital importancia
para comprender a otros y en la consejería, porque existe el peligro de
despreciar el dolor ajeno.

Por otro lado, debemos entender que la vida está llena de pérdidas y que, si las
sufrimos con gozo, podremos cosechar ganancias: “Y llamando a la gente y a
sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo,
y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y
todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Porque
¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O
qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Marcos 8:34-37)

11. Sufrimos frustración cuando somos celosos por los asuntos de Dios, y
vemos que el pueblo cristiano deja al Señor y nos sentimos solos y
amenazados. El profeta Elías pasó por esta crisis. (1º de Reyes 19:1-18) Elías
acababa de tener una gran victoria sobre los profetas de Baal; mató a
cuatrocientos cincuenta de ellos. Pero esto desagradó a Jezabel, la malvada
mujer de Acab, la cual lo amenazó de muerte. Entonces Elías, viendo el peligro,
huyó para salvar su vida.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 17

Tal era la frustración del profeta que, deseando morirse, dijo: “Basta ya, oh
Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.” 4 Es muy difícil
entender qué le estaba pasando por la cabeza a Elías: miedo, dolor por el
pecado de Israel, desánimo por la actitud del rey Acab y su mujer, no sabemos
a ciencia cierta. Pero los versos 14-18 del capítulo citado nos ayudan a
entender por qué Elías estaba frustrado y desanimado.
Cuando Dios lo interroga, él contesta: “He sentido un vivo celo por Jehová Dios
de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus
altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me
buscan para quitarme la vida.”

Es bueno ser celosos de los asuntos espirituales, es bueno preocuparse por los
pecados del pueblo. Pero es peligroso sentirnos como el llanero solitario en
medio de un pueblo que sigue los placeres mundanos y la idolatría. Cuando
sólo vemos los pecados del pueblo de Dios, cuando tenemos la vista tan corta y
no podemos creer que Dios edifica su Iglesia; cuando creemos que somos los
únicos consagrados al Señor, el desánimo y la frustración llegan. A Elías le
pasó así. Pero Dios hizo entender al profeta que él no era el único fiel; le dijo: “Y
yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y
cuyas bocas no lo besaron.” (v.18) En cualquier tiempo y a pesar de la
corrupción de la humanidad, Dios siempre se provee de un remanente fiel.

Permítame decirle: es posible que usted esté luchando con un cónyuge


inconverso o carnal. Qué esté luchando con hijos no consagrados al Señor.
Usted puede estar observando cómo algunos de sus familiares transgreden las
leyes divinas; o cómo algunos de la congregación no respetan al Señor y su
Palabra, e inclusive, quieren destruir lo sagrado y rechazan a los predicadores
que les amonestan. (2º de Crónicas 36:11-16) Es posible también que usted se
sienta incómodo(a) y amenazado(a) ante esta situación y crea que está
luchando solo(a). Tenga cuidado porque puede frustrarse y recibir daños.

12. Sufrimos frustración cuando vemos que Dios no hace las cosas como
a nosotros nos parece. (Jonás capítulo cuatro) En relación con esto quiero
mencionar dos casos: Ahitofel y Jonás. Ahitofel era consejero de David y,
cuando Absalón se rebeló contra su padre, se hizo consejero de Absalón. Este
Ahitofel aconsejó a Absalón en contra de David. Pero cuando Dios frustró su
consejo, Ahitofel se frustró y se ahorcó. (2º de Samuel 15:1-17:29,
especialmente 17:24) Jonás fue enviado a predicar a Nínive el siguiente
mensaje: “De aquí a cuarenta días, Nínive será destruida.” (Jonás 3:4) Pero Dios
no destruyó la ciudad, sino que la perdonó. Entonces “Jonás se apesadumbró
en extremo y se enojó.” Veamos el texto bíblico:

Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó. Y oró a Jehová y dijo: Ahora,


oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me
apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso,
tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. 3Ahora
4
1º de Reyes 19:4.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 18

pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que
la vida. 4Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? Y salió Jonás de la
ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se
sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad. 5

Apesadumbrarse (λυπέομαι) es entristecerse, provocarse tristeza y causarse


pena a sí mismo hasta estar muy afligido. Jonás se apesadumbró tanto que
llegó a un estado de sufrimiento y ansiedad mental al punto de estar abatido
por el dolor. Pero no dejemos pasar por alto otros detalles que nos muestra el
texto: 1) El desacuerdo con las decisiones y actuaciones de Dios causa
frustración. 2) La frustración causa amargura y enojo. (Vea Hebreos 12:15-17)
3) La amargura y el enojo tratan de justificar los hechos pecaminosos. 4) La
frustración, la amargura y el enojo quitan los deseos de vivir. 5) Cuando la
frustración, la amargura, el enojo y la falta de deseos de vivir no son tratados
bíblicamente, el suicidio puede llegar.

13. Sufrimos frustración cuando practicamos una religión vacía.


(Filipenses 3:3-8) La religión que no tiene a Cristo es pura basura despreciable
ante lo ojos de Dios. El religioso que no ha nacido de nuevo es como el árbol de
navidad; se ve bonito, pero no tiene vida en sí mismo, si le echan agua o abono,
no le sirve para nada porque está muerto. Los evangélicos, que son solamente
religiosos, y que están vacíos de Cristo tienen una frustración en su alma y en
su espíritu, sean conscientes o no de ella. Algunos hacen preguntas tontas
como: ¿Es pecado ir a una fiesta mundana? ¿Es pecado fumar? ¿Es pecado
bailar? ¿Es pecado tener novio o novia inconverso? ¿Es pecado tomarse una
cervecita o un traguito? Estas preguntas denotan que la persona está vacía de
Dios, que está frustrada porque su religión no la llena y, por eso, necesita
tratar de calmar su frustración con asuntos que satisfacen la carne y no
agradan a Dios. El cristiano que disfruta de la vida abundante, no está
frustrado. La Santa Escritura dice: “Acercándoos a él, piedra viva, desechada
ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, 5vosotros
también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio
santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo. 6Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la
principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será
avergonzado.” (1ª de Pedro 2:4-6) Algunas versiones traducen: confundido,
defraudado.

Lecciones que aprendemos de la frustración. Es paradójico, pero de la


frustración podemos aprender lecciones importantes para nuestra vida:

1) Aprendemos que el querer y el saber humanos no son suficientes para tener


victoria. (Romanos 7:14-24) Dios debe producir el querer y el hacer por su
buena voluntad y operar en el creyente para que este triunfe en la vida sin
sufrir frustración. (Filipenses 2:12-13; Efesios 3:20; Gálatas 2:20-21)

5
Jonás 4:1-5.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 19

2) Aprendemos a no confiar en la carne (pecaminosidad). (Romanos 8:5-8)


Cuando alguien se frustra, porque los deseos carnales le atacan y desea pecar,
pero sabe que no debe hacerlo y ve que es impotente ante la tentación, aprende
que no puede confiar en sí mismo, porque el hombre viejo está ahí y puede
salirse con las suyas. (Santiago 1:12-15)

3) Aprendemos que la religiosidad vacía es un fracaso. Pablo dice: Nosotros “en


espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza
en la carne.” (Filipenses 3:3) En este contexto, confiar en la carne es confiar en
la religión sin Cristo. Una persona puede tener religión, puede practicar todos
los ritos de la misma, pero, si no tiene a Cristo reinando en su corazón, tarde o
temprano sufrirá frustración, porque sólo Cristo llena los vacíos del alma y del
espíritu: “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz,
diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la
Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que
habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu
Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.” (Juan 7:37-39)

4) Aprendemos a no confiar en la fuerza humana. (Mateo 26:41; Gálatas 2:20-


21) Aunque el cuerpo no es el problema, sino el pecado que mora en él, no
podemos confiar en la capacidad humana, porque la carne es débil. Sólo el
poder de Cristo y su Gracia triunfan en nuestra debilidad humana. “Lo que
ahora vivo en la carne” (Gálatas 2:20), indica lo que ahora vivo en el cuerpo. Lo
que vivimos en el cuerpo debemos vivirlo en la fe de Cristo y bajo la cobertura
de su Gracia. Los miembros del cuerpo deben ser presentados y consagrados a
Dios. (Romanos 6:12-14; 12:1)

5) Aprendemos a examinarnos a nosotros mismos para descubrir nuestras


orientaciones. En otras palabras, cuando me siento frustrado, pienso ¿por qué?
¿Cuáles son las necesidades que no he logrado satisfacer? Puede ser un deseo
carnal, una necesidad humana o una necesidad espiritual. Si logro, determinar
las causas de la frustración, puedo hacer los correctivos y emprender metas
para salir de ella.

6) Aprendemos que el poder de Dios se perfecciona en nuestras debilidades.


(Romanos 7:25; 8:1-3, 9-11, 26-26; 1ª a Corintios 1:22-29) Esto lo entendió
muy bien el apóstol Pablo y, por eso tomó la decisión de gozarse en medio de
las pruebas.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 20

Manifestaciones de la frustración.

En la iglesia contemporánea. Cada día las personas llegan a las


congregaciones con la esperanza de encontrar ayuda para sus necesidades
espirituales y materiales. Pero hay algunas circunstancias que son
preocupantes: 1) La mayoría del liderazgo eclesial no es consciente de las
necesidades de las personas, o no está preparada para atenderlas y, en el peor
de los casos, no tiene vocación e interés de ayudar a otros. 2) Algunos
“pastores” no apacientan el rebaño, sino que se apacientan a sí mismos y, para
lograr sus objetivos, explotan a los feligreses, poniéndoles cargas pesadas, en
vez de aliviar las cargas que tienen en sus almas. (Jeremías 23:1-40) 3) La
mayoría de los creyentes no entiende que las soluciones y las bendiciones
vienen como resultado de un proceso de aprendizaje y práctica de la Palabra de
Dios. (Mateo 11:28-29; Juan 8:31-32) 4) Los creyentes esperan que sus
problemas sean resueltos con consejitos u oracioncitas de ellos o del pastor.
Pero como Dios no obra así, las personas ven que los días pasan y sus
problemas persisten, y sus necesidades no son satisfechas. Entonces viene la
frustración, la cual se manifiesta de muchas maneras:
1) Apatía por los programas de la iglesia y la gente deja de congregarse. Por eso
el remedio no es regañar y, a veces, ni las visitas superficiales ayudan. El
remedio es atender los problemas de los cristianos y ayudarles a proyectar sus
vidas. Esto se hace con una pedagogía individual y relacional. Éxodo 6:9 dice
que Moisés habló a los israelitas, pero ellos no lo escuchaban porque sus
espíritus humanos estaban acongojados por causa de la dura servidumbre.
Quite la servidumbre que produce la frustración; trate con las manifestaciones
de la frustración, y los cristianos le oirán y se comprometerán.

2) Falta de compromiso con los proyectos de la congregación. Un pueblo


frustrado no se comprometerá con nada. En esto fallamos mucho los líderes.
Tratamos de empujar al pueblo, pero él no responde. Ahora bien, si no se
tratan las manifestaciones de la frustración, el líder se frustrará también y, en
vez de ayudar para solucionar los problemas, él será otro problema. Por eso,
insisto: hay que tratar los problemas personales de cada individuo; cada
miembro debe saber que estamos interesados en ayudarle a resolver sus
problemas llevándole por un proceso personalizado.

3) Ataques al liderazgo de la iglesia. Cuando las personas están frustradas,


vuelcan su frustración contra el liderazgo. Hacen esto porque consideran que
los líderes son los culpables de que sus necesidades no sean satisfechas. Los
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 21

líderes debemos entender esto para no irnos contra los hermanos que nos
atacan. Si sabemos esto, entendemos que el problema no es con nosotros, sino
que ellos están frustrados. Así nos orientaremos en comprenderlos y ayudarlos.

4) Disminución del compromiso de ofrendar. Una de las cosas más difíciles


para algunos creyentes es meterse la mano al bolsillo. Si están frustrados peor.
Recordemos que la gracia de ofrendar es manifestación de la vida cristiana
abundante. “Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en
toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta
gracia.” (2ª a Corintios 8:7) Un creyente frustrado con Dios, con la iglesia y
consigo mismo no abunda en fe, en palabra, en ciencia, en solicitud y en amor,
por lo tanto no crece en la gracia de ofrendar. Además la Escritura dice que la
ofrenda no debe darse con tristeza, porque Dios ama al dador alegre. (2ª a
Corintios 9:7) Una persona frustrada no da con alegría.

5) Desesperanza para la solución de conflictos. La frustración produce


desesperanza y la persona desesperanzada ve su futuro cada día más estrecho
y oscuro. (Ezequiel 37:11) En medio de la desesperanza, he oído a muchas
personas decir palabras como estas: “Cada día mi vida será peor.” “Yo ya no
salgo de esta.” “¿Por qué me pasa esto, si soy un cristiano que amo al Señor y
he vivido para él?” Los consejeros espirituales requerimos un alto grado de
capacidad y Gracia del Señor para motivar a las personas frustradas, a fin de
que tengan esperanza de superar sus crisis. En mi experiencia como consejero,
me he encontrado con muchas personas que llegan a la casa pastoral
desesperadas porque han perdido la esperanza. Algunos de ellas llegan
buscando un abrazo mío o de mi esposa. Con muchas de ellas hemos tenido
que compartir nuestra historia contándoles cómo el Señor ha sido fiel con
nosotros en todo el recorrido de nuestra vida y en los treinta y ocho años de
casados.

6) Rebeldía activa o pasiva. Hay muchas personas que entran en una rebeldía
pasiva, es decir, no participan en nada, no apoyan ningún proyecto. Esta
actitud no es necesariamente porque no estén de acuerdo, o porque sean
antagonistas, o porque no aman al Señor y el progreso de la Obra; es porque
están frustradas. Un sujeto con rebeldía pasiva es un suicida en potencia: en
cualquier momento la pólvora que lleva dentro explotará y se destruirá a sí
mismo y a todas las personas que están en su radio de acción. Las personas
manifiestan su rebeldía activa acusando a Dios de su desgracia. Lo ven como
un enemigo que se goza del dolor ajeno. Creen que Dios es un espectador
pasivo, mientras ellas son víctimas de diferentes circunstancias y personas. La
rebeldía activa también se manifiesta con agresiones contra sí mismo, contra
las personas más cercanas y, a veces, con comportamientos que son descargas
de ira, rencor y venganza contra los demás.

7) Renuncia a los ministerios. Cuando alguien le presente la renuncia de algún


ministerio, trabaje con la hipótesis de una frustración. Por lo general, cuando
alguien renuncia es porque tiene algún grado de frustración. Esto se aplica a
pastores, líderes eclesiales, maestros de Escuela Dominical y también en el
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 22

mundo empresarial. El siguiente texto es digno de mencionarlo en este


momento: “Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y
me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Porque
cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra
de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Y dije: No me acordaré
más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como
un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. Porque oí la
murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle.
Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y
prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. Mas Jehová está
conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no
prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán;
tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.” (Jeremías 20:7-11)
Observe cómo la frustración de Jeremías lo llevó a renunciar del ministerio
profético. Las palabras del profeta fueron estas: “No me acordaré más de él, ni
hablaré más en su nombre…”.

8) Migración de la congregación. El éxodo de los creyentes se debe en gran


parte a la frustración que sufren porque sus problemas no son resueltos y
porque sus anhelos no se cumplen. Las personas frustradas tratan de aislarse
de la sociedad y más de la iglesia porque vinieron para recibir ayuda y, como no
la encontraron, sufrieron una decepción. En el momento de escribir este texto,
vivo en Medellín y observo cómo muchos creyentes vienen a nuestra iglesia
buscando consejería porque, según dicen ellos, están frustrados con el
liderazgo de la iglesia donde asisten, porque no tienen un consejero que les
escuche y para lograr una cita con algún pastor, tienen que esperar hasta tres
meses. Por otro lado, muchos cristianos están saliendo de sus congregaciones
porque se sienten usados y no ministrados. Los falsos pastores usan los
miembros de sus congregaciones para mantener su estatus y todo el andamiaje
que les mantiene la imagen. Esto es verdaderamente lamentable porque
algunos líderes matan la poca fe con que algunos llegan a esas iglesias.

En la sociedad actual.

En la familia. Cada día aumentan los pecados o delitos contra la familia. La


pregunta es: ¿por qué? No pretendo dar todas las respuestas y tampoco las
tengo. Pero sí comparto algunas causas que, aunque no estén expresadas en la
Biblia, nos es útil comprenderlas. Preguntémonos primero: ¿cuáles son
algunos comportamientos que frustran a los miembros de la familia? 1) El
maltrato intrafamiliar. 2) La falta de metas y propósitos. 3) El abuso sexual. 4)
La irresponsabilidad del varón que no provee para las necesidades básicas e
integrales de la familia. 5) La infidelidad sexual. 6) La mala administración. 7)
La falta de disciplina. 8) La falta de cooperación. Ahora veamos cómo se
manifiestan las frustraciones que causan estos comportamientos:

1) El maltrato entre la familia produce daños en el alma. Entonces la persona


responde con odio, ira, rencor, rebeldía y venganza hacia la persona
maltratadora. Ahora bien, si la persona frustrada y que está experimentando
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 23

estos sentimientos, es un cónyuge posiblemente querrá pagar con la misma


moneda, es decir, hará lo que hizo el cónyuge para frustrarla: si le fue infiel,
hace lo mismo; si le mintió, le miente, etc.

2) La falta de metas y propósitos. Esta es una gran causa de frustración,


especialmente para las mujeres que son emprendedoras y tienen esposos que
no planean para el futuro de la familia con proyectos integrales y familiares.

3) El abuso sexual. Las personas abusadas sexualmente experimentan ira,


rencor, rebeldía y deseos de venganza. Estas actitudes, si no son tratadas con
terapia bíblica, en cualquier momento se manifiestan en comportamientos
agresivos contra otros y las víctimas se convierten en victimarios.

4) La irresponsabilidad del varón que no provee para las necesidades básicas e


integrales de la familia. El varón es el proveedor para la familia. Pero,
infortunadamente, existen algunos tan irresponsables que, en vez de proveer,
son una pesada carga para la mujer. He conocido a más de una mujer
frustrada porque su marido no emprende nada, no quiere trabajar y, si trabaja,
se malgasta el dinero con “amigos”, en vicios, o con mujeres de la calle.

5) La infidelidad sexual. Dije, en el punto inmediatamente anterior, que he


conocido a más de una mujer frustrada porque su marido no provee para las
necesidades. También he encontrado casos de infidelidad sexual en la mujer
porque ella estaba frustrada de su esposo. Por supuesto que esto no justifica el
pecado. Pero sí nos ayuda a comprender el ambiente que abonó el terreno para
que se manifestara la pecaminosidad.

En los colegios. La mayoría de estudiantes está frustrada y algunos profesores


también. Entonces la frustración se manifiesta con agresión a los profesores,
poco rendimiento académico, drogadicción, promiscuidad sexual, embarazos no
planificados; migración escolar, violencia entre alumnos y disturbios. Y lo que
es peor: todo esto produce profesionales mediocres en cuyas manos está el
futuro del país y de la sociedad. Los educadores deben ser conscientes de que
en sus manos están los hombres y mujeres que liderarán la patria; algunos de
sus estudiantes serán los sacerdotes, pastores, sicólogos y siquiatras que
tratarán con los problemas de la humanidad. Si los rectores de colegios y los
profesores de universidades fuesen más conscientes de esta responsabilidad,
tratarían con las frustraciones de los jóvenes buscando sus causas y dándoles
las terapias adecuadas. Preguntémonos: ¿educar es cultivar a la persona? Yo
creo que sí. ¿Entonces porque se acabaron las disciplinas que forman el ser?
¿Por qué se deja a los niños y a los jóvenes crecer como árboles silvestres y
cómo plantas que en vez de hermosear a la sociedad, la afean con sus personas
y con sus malos comportamientos? ¿Por qué se defienden los vicios y otras
conductas degradantes con el argumento del libre desarrollo de la
personalidad?

Esos niños y jóvenes frustrados, indisciplinados y mal educados, serán los que
mañana maltratarán a otros causándoles frustración y dolor y así el mal se
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 24

propagará por generaciones como una peste incurrable para la cual no hay
medicina. Hoy se justifican toda clase de vicios y malos comportamientos con el
argumento de que cada uno tiene derecho al libre desarrollo de la
personalidad. Pregunto: ¿está dando buenos resultados el argumento del libre
desarrollo de la personalidad? Cuando caminamos por la calles de ciudades
como Medellín o Bogotá, cuando escuchamos y vemos las noticias de cada día,
nos damos cuenta que la humanidad va cada día hacia el abismo sin fondo de
la degeneración. La delincuencia juvenil es un azote para las personas de bien.
Y este flagelo va en aumento. Los sicólogos seculares dicen a los niños que sus
padres no pueden castigarlos. Entonces las criaturas, aun pequeñas amenazan
a sus padres con denunciarlos ante las autoridades si se atreven a tocarlos. Es
verdad que debemos proteger a los niños. Pero también es verdad que la
disciplina es necesaria en la formación de ellos. Otra verdad es que nadie puede
responsabilizarse de cuidar y proteger a alguien que no se sujeta a la
autoridad.

Cómo vivir sin sufrir frustración.

1. Para vivir sin sufrir frustración, usted necesita consejería.

Para corregir los pensamientos. “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;


Pruébame y conoce mis pensamientos; 24Y ve si hay en mí camino de
perversidad, Y guíame en el camino eterno.” (Salmo 139:23-24)

David pidió a Dios que examinara si había un pecado en él y lo señalara hasta el


punto de analizar sus pensamientos. Esto es cirugía exploratoria de pecado.
¿Cómo reconoceremos el pecado a menos de que Dios nos lo señale? Entonces,
cuando Dios nos lo muestre, podemos arrepentirnos y ser perdonados. Haga de
este versículo su oración. Si le pide a Dios que analice sus pensamientos y le revele
el pecado que hay en su vida, andará por el «camino eterno». 6

Recordemos que del corazón perverso del hombre viejo salen los malos
pensamientos. (Jeremías 17:9; Mateo 15:19) Por esto es necesario pasar
nuestros pensamientos por el filtro de la Palabra de Dios, a fin de que sean
corregidos y podamos distinguir entre nuestros pensamientos y los de Dios.
(Isaías 55:8-9) Esto se logra en la consejería, porque “el que escucha la
corrección tiene entendimiento y el que escucha consejos recibe corrección.”
(Proverbios15:32; 19:20) La Biblia enseña que debemos llevar todo pensamiento
cautivo a la obediencia a Cristo. (2ª a Corintios 10:5) Entonces hay que corregir
nuestros pensamientos que no están de acuerdo con los pensamientos de Dios.

Para ordenar los pensamientos. “Los pensamientos con el consejo se


ordenan; y con dirección sabia se hace la guerra.” (Proverbios 20:18) Pensamos
mucho, pero pensamos desordenadamente. En el proceso de consejería bíblica,
podemos ordenar nuestros pensamientos para que nuestras ideas estén claras
y coherentes. Así tendremos proyectos bien ordenados para triunfar en la vida.
Si usted tiene pensamientos ordenados tendrá una vida ordenada. El salmista
6
6.Comentario del Salmo 139:23-24, Biblia del Diario Vivir.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 25

oró al Señor diciendo: “Ordena mis pasos con tu palabra, y ninguna iniquidad se
enseñoree de mí.” (Salmo 119:133) Por eso la consejería debe ser basada en la
Palabra, porque sólo ella ordena el caminar del hombre.

Para afirmar los pensamientos. “Los pensamientos son frustrados donde no


hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.” (Proverbios15:22)
“Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.”
(Proverbios 16:3)

Los que tienen una visión de túnel, los que están atrapados en una sola forma de
pensar, tal vez pierdan el buen camino debido a que cierran su mente a nuevas
opciones. Necesitamos la ayuda de los que pueden ampliar la visión y perspectiva.
Busque el consejo de los que lo conocen y tienen una rica experiencia. Construya
una red de consejeros. Luego sea receptivo a nuevas ideas y esté dispuesto a
evaluar las sugerencias con cuidado. Sus planes serán más firmes, con más
posibilidades de éxito.7

La palabra frustrados indica que la persona puede pensar bien, pero si no hay
consejería, existe el peligro de que no logre los resultados esperados. Por eso,
para estar seguros de que nuestros pensamientos, decisiones y acciones no
sean malogrados; es mejor buscar consejos. Recibiendo buenos consejos
podemos afirmar nuestros pensamientos, es decir, podemos pensar con solidez
y seguridad para tomar decisiones firmes. Esto nos ayudará durante el
desarrollo de las acciones hacia el logro de los objetivos. Muchas veces la
indecisión y la falta de persistencia se deben a que la manera de pensar, al
establecer metas, no fue firme por falta de consejería.

Para adquirir seguridad. “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas
en la multitud de consejeros hay seguridad.” (Proverbios 11:14) Algunas
personas fueron criadas con padres inseguros, en un ambiente hogareño
inseguro e inestable. Esto produjo personas inseguras que viven en un mundo
de inseguridad. Los cristianos necesitamos nutrirnos de los consejos de la
Palabra de Dios y de otras personas sabias, para estar seguros en la
administración de nuestra vida. Especialmente los pastores, los padres de
familia, los maestros bíblicos y todos los que servimos a personas, necesitamos
estar seguros de lo que creemos y enseñamos. La seguridad da confianza y
fortaleza a las palabras y transmite seguridad a las personas que están a
nuestro cuidado.

Un buen líder necesita y utiliza consejeros sabios. La perspectiva y el


entendimiento de una persona se ven severamente limitados. Quizás no tenga
todos los hechos o la pueden cegar los prejuicios, las impresiones erróneas o las
emociones. Para ser un buen líder en casa, en la iglesia o en el trabajo, busque el
consejo de los demás y sea receptivo a sus sugerencias. Luego, después de
considerar todos los hechos, haga su propia decisión.8

7
Comentario de Proverbios 15:22, Biblia del Diario Vivir.
8
Comentario de Proverbios 11:14, Biblia del Diario Vivir.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 26

Para ser sabio. “Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis…


Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.”
(Proverbios 8:33; 19:20) El pecador no nace sabio, sino terco y obstinado de
corazón. La Biblia enseña que “la necedad está ligada en el corazón del
muchacho.” (Proverbios 22:15) Somos necios desde el vientre de la madre y
necesitamos consejos para llegar a ser sabios. Aun las personas más
preparadas intelectualmente no tienen garantía de ser sabias en la
administración de la vida.
La sabiduría es la práctica de los buenos conocimientos que la persona ha
adquirido en el proceso de aprendizaje. La persona que aconseja bíblicamente,
y la que recibe consejos bíblicos alcanza un alto grado de sabiduría, la cual
acompaña a la persona en el transcurso de su vida hasta llegar a la vejez. Esta
es una de las bendiciones de ser siervo de Dios y consejero: invertimos nuestra
vida y nuestro ministerio en un proyecto de largo plazo, el cual llega hasta la
eternidad.

Para obtener la victoria. “Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud


de consejeros está la victoria.” (Proverbios 24:6)

En cualquier decisión fundamental relacionada con los estudios, el matrimonio, la


profesión, los hijos, etc., no es un signo de debilidad pedir consejo. Se muestra
necedad al no pedirlo. Busque buenos consejeros antes de tomar una gran
decisión. Ellos les podrán ayudar a ver otras posibilidades y evaluar su elección. 9

La guerra se hace con ingenio dice nuestro texto. La palabra ingenio significa
agudeza y perspicacia en la manera de pensar. Este ingenio se consigue al
tener una multitud de buenos consejeros. Muchas personas pierden todas las
batallas porque se enfrentan a la vida sin abastecerse de buenos consejos.
Estos son los simples que no ven los peligros, o si los ven, se meten y reciben
los golpes. En cambio las personas que reciben los buenos consejos salen
victoriosas de cualquier batalla.

2. Para vivir sin sufrir frustración, usted necesita aceptar la soberanía


de Dios. Dios gobierna soberanamente; nadie puede estorbar lo que Él ha
determinado hacer en el cielo y en la tierra, con todas su criaturas sean
hombres, ángeles buenos y malos, los animales, y toda la creación. Cuando el
ser humano cree y acepta la soberanía de Dios, descansa sobre los decretos
eternos del Señor, sabe que Jehová reina, que todas las cosas, personas y
eventos están bajo su control; que nada sucede por accidente porque Dios no
improvisa ni cambia sus planes y que Dios tiene un propósito con todo lo que
acontece, y lo que específicamente le sucede a cada persona. A propósito de la
soberanía de Dios veamos lo que dice Rick Wade, en un artículo titulado: “La
Soberanía de Dios.”

El autor introduce el tema planteando esta pregunta: ¿Cuál es el problema? ¿En


quién o en qué ponen su confianza las personas en estos días? ¿En el dinero? ¿En
su grupo social? ¿En ellas mismas? Algunos usan el ejercicio para mejorar su
9
Comentario de Proverbios 24:6, Biblia del Diario Vivir.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 27

bienestar físico, mental y emocional, y tal vez llegar a agregar unos años a su vida.
Algunos buscan prácticas espirituales, o trabajo, o un entorno más seguro. Este
tipo de cosas tiene su lugar adecuado, pero ¿deberían ser nuestra fuente o fuentes
de confianza? Todos vivimos con una inseguridad básica que nos lleva a buscar
algo estable a lo cual aferrarnos. Es obvio que hay fuerzas en este mundo más
fuertes que nosotros, algunas de las cuales no tienen ningún interés en nuestro
bienestar. Así que nos adherimos a algo que nos ayude a atravesar los problemas
que podrían cruzarse en nuestro camino.
Si bien los cristianos deben prestar atención a su bienestar financiero, físico y
social (entre otras cosas), deben acudir a Dios en última instancia para su
seguridad. Hay quienes nos ridiculizan por buscar una "muleta" o una "frazada de
seguridad", pero todos buscan apoyo en un lugar u otro. La pregunta es: ¿Qué
muleta o frazada de seguridad es verdadera y suficiente para nuestras
necesidades? Los cristianos acudimos al Dios verdadero que ha prometido ser
"nuestro pronto auxilio en las tribulaciones".
Debido a nuestras diferentes personalidades y situaciones en la vida, buscamos
diferentes cosas en Dios. ¿Qué quiere usted de Dios? ¿Qué necesita de Dios?
¿Amor? ¿Justicia? ¿Misericordia? No importa lo que podamos necesitar de Dios, si
Dios careciera de una cosa en particular, las demás servirán de poco. Este es el
poder de "lograrlo", de ejercer su amor, justicia y misericordia, y de hacer todas las
cosas que dice que hará sin una oposición suficientemente poderosa como para
impedírselo. Necesitamos que nuestro Dios sea soberano; que sea, como dijo
Arthur Pink, "el Todopoderoso, el Poseedor de todo poder en el cielo y en la tierra,
de forma que nadie pueda vencer sus consejos, frustrar su propósito o resistir su
voluntad". {1}
A menudo, cuando surge el tema de la soberanía de Dios entre cristianos, es en el
contexto del debate de la soberanía y el libre albedrío o libre voluntad. Si bien
trataré ese tema en un punto posterior, mi deseo es que veamos la soberanía de
Dios como un fundamento para la confianza en vez de simplemente un tema para
el debate.
La soberanía de Dios tiene una inmensa importancia práctica. Por un lado, lo
convierte a Él en nuestro objeto de adoración correcto. Él es el Dios Todopoderoso
y Omnipotente, el Creador y Sustentador de todo lo que existe. No hay nadie más
elevado, nadie más digno de adoración y honor.
Por otro lado, que Dios sea soberano significa que podemos confiar en Él, porque
nada, ni nadie puede resistirlo. Podemos confiar en Él para nuestra salvación.
Podemos confiar en Él para llevarnos a través de tiempos de dificultad de forma
que nada nos toque que no esté de acuerdo con los deseos que Él tiene para
nosotros. Y podemos confiar en Él para que cumpla con todas las promesas que
nos ha hecho. 10

Este artículo es muy bueno y lo presento porque seguramente ayudará al lector


para que afiance más su vida confiando en el Dios soberano y así pueda evitar
frustraciones ante los acontecimientos por los cuales Dios lo lleva en este
mundo. Además le doy algunas citas bíblicas que hablan de la soberanía de
Dios: (2º de Samuel 7:21-23; 1º de Crónicas 29:11-12; Salmo 103:19; Isaías
43:10-13; 46:9-11; 55:11; Daniel 4:35; Hechos 2:22-24; 4:24-28; 17:24-31;
Romanos 11:33-36; 1ª a Timoteo 6:15-16; Apocalipsis 4:9-11; 5:12-14) Lea

10
http://contralaapostasia.com/2011/06/19/la-soberania-de-Dios-analisis
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 28

cada texto con sumo cuidado, ojalá aprenda algunos, créalos y le ayudarán,
para no sufrir frustración mientras peregrina en este mundo lleno de pruebas,
sufrimiento y dolor.

3. Para vivir sin sufrir frustración, usted necesita aceptar que Dios tiene
un propósito con todo lo que hace. Job creyó que Dios tenía un propósito y
dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio,
y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. 22En todo esto no pecó Job, ni
atribuyó a Dios despropósito alguno… Pero si él determina una cosa, ¿quién lo
hará cambiar? Su alma deseó, e hizo. 14El, pues, acabará lo que ha determinado
de mí; Y muchas cosas como estas hay en él. 15Por lo cual yo me espanto en su
presencia; Cuando lo considero, tiemblo a causa de él.” (Job 1:21-22; 23:13-15)
El apóstol Pablo dijo: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les
ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
(Romanos 8:28)

4. Para vivir sin sufrir frustración, usted necesita la consolación de las


Escrituras. Las Escrituras son por naturaleza consoladoras. “Porque las cosas
que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por
la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. 5Pero el Dios
de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según
Cristo Jesús, 6para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 15:4-6)

5. Para vivir sin sufrir frustración, usted necesita confiar en la


suficiencia de la Gracia de Dios. 1) La Gracia es suficiente para santificarle.
(Tito 2:11-14) 2) La Gracia es suficiente para fortalecerle. (2ª a Corintios 12:9-
10) 3) La Gracia le protege de la raíz de amargura. (Hebreos 12:15) 4) La Gracia
le libra del señorío del pecado. (Romanos 6:14) 5) La Gracia le da un buen
concepto de sí. (1ª a Corintios 15:10) 6) La Gracia le enseña a conducirse en este
mundo. (2ª a Corintios 1:12) 7) La Gracia le da socorro oportuno. (Hebreos 4:16)

6. Para vivir sin sufrir frustración, usted necesita creer en la fidelidad


de Dios. a) La fidelidad de Dios no puede ser anulada por nuestra incredulidad
ni por nuestra infidelidad. (Romanos 3:3-4; 2ª a Timoteo 2:13) b) La fidelidad de
Dios permanece para siempre. (Salmo 117:2; 119:90) c) Dios nos aflige
conforme a su fidelidad. (Salmo 119:75) d) Nosotros debemos anunciar la
fidelidad de Dios. (Salmo 92:2) e) Dios es fiel para ayudarnos en medio de las
tentaciones y las pruebas. (1ª a Corintios 10:13) f) El Señor es fiel para
afirmarnos y guardarnos del mal. (2ª a Tesalonicenses 3:3) g) Cristo es… fiel
sumo sacerdote para interceder por nosotros. (Hebreos 2:17) h) Podemos
mantener “firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es
el que prometió.” (Hebreos 10:23) i) Cuando sufrimos, debemos encomendar
nuestras almas al fiel Creador. (1ª de Pedro 4:19)

7. Para vivir sin sufrir frustración, usted necesita confiar en el amor de


Dios. Dios nos ama de pura Gracia: “Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura
gracia; porque mi ira se apartó de ellos.” (Oseas 14:4) a) Usted no necesita hacer
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 29

nada para que Dios le ame. Y nada de lo que usted haga le quitará el amor de
Dios. b) Pretender ganar el amor de Dios es ofenderlo a Él. c) Dios nos ama con
amor eterno y por eso nos prolonga su misericordia. (Jeremías 31:3) d) Dios nos
guía por sendas de justicia por amor de su nombre. (Salmo 23:3) e) Dios nos
atrae a Él con cuerdas de amor. (Oseas 11:4) f) Nada nos puede separar del
amor de Cristo. (Romanos 8:35-39) g) El perfecto amor echa fuera el temor.
(1ª de Juan 4:18)
Más sobre el remedio para la frustración.

Ya hemos dicho que tenemos deseos carnales ilegítimos, inmorales y


pecaminosos porque no están de acuerdo con el carácter de Dios, nuestro
Padre. Y también hemos comprendido que tenemos necesidades humanas y
espirituales básicas y legítimas. El asunto es: ¿cómo nos comprendemos y
actuamos cuando percibimos estos deseos y necesidades?

Nuestra carnalidad, el sistema mundano y Satanás buscan establecer su


control en estas áreas: deseos carnales, necesidades humanas y necesidades
espirituales. ¿Cómo lo hacen? 1) Obrando para que satisfagamos los deseos
pecaminosos. 2) Obrando para que satisfagamos nuestras necesidades
humanas, básicas legítimas fuera de la voluntad de Dios y siguiendo nuestra
manera de pensar carnal, y el sistema mundano que está manipulado por
Satanás. (Efesios 2:2-3) Eso trató el diablo de hacer con Cristo. (Mateo 4:1-11)
Cristo tenía hambre (una necesidad humana legítima) y Satanás trató de
incitarlo para que satisficiera su necesidad legítima obedeciéndole a él. 3)
Obrando para detener nuestro desarrollo espiritual. a) La pereza intelectual y
espiritual está ligada al hombre viejo. (Hebreos 5:11) Este es enemigo de Dios y
se hincha en su propia mente carnal estableciendo, en su razonamiento
humano, su propia filosofía de la vida cristiana. (Colosenses 1:21; 2:18) b) El
sistema del mundo quiere que nos conformemos a él. (Romanos 12:2; 1ª de
Juan 2:15-17) c) El diablo, del mismo modo, trata de quitar la Palabra del
corazón del cristiano para que no lleve fruto. (Marcos 4:15) Entonces, ¿Cuál es
el remedio para no sufrir frustración?

1. La renuncia. “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a


todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos
mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.” (Tito 2:11-12) El
verbo griego renunciar ἀρνέομαι significa: negar, desconocer, repudiar,
rehusarse a estar de acuerdo, no consentir, no prestar atención, negarse a sí
mismo, rehusarse a seguir a alguien como líder. (Mateo 10:33; Lucas 9:23;
12:9; Hechos 7:35; Hebreos 11:24) Entonces debemos renunciar a que el
hombre viejo sea el líder de nuestras vidas. Jamás debemos estar de acuerdo
con sus deseos perversos. No debemos consentir nada de él, ni prestarle
atención y negarnos a seguirlo. “Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de
la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos
deseos y avaricia, la cual es idolatría. Por estas cosas viene el castigo de Dios.*
Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas. Pero ahora
abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.
Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 30

naturaleza con sus vicios, y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va


renovando en conocimiento a imagen de su Creador.” (Colosenses 3:5-10, N.V.I.)

Debemos descubrir nuestras inclinaciones pecaminosas, los pecados que


estamos cometiendo, los vicios, las personas que están dañando nuestra vida,
las dependencias nocivas, los lugares que nos hacen daño, entre otros; y hacer
un plan de renuncia. Hay que ser radical, aunque usted parezca un fanático.
No permita conversaciones con personas que le puedan influir para mal.
Sansón permitió que Dalila lo presionara e importunara con sus palabras,
hasta que su alma fue reducida a mortal angustia y entonces le contó todo para
su propio fracaso y frustración. “Y aconteció que, presionándole ella cada día
con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia. Le
descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja;
porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi
fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres.”
(Jueces 16:16-17) Así fracasó Sansón por no renunciar a una mujer que no le
convenía.
A veces es necesario aborrecer y destruir, incluso, la ropa que otros han
contaminado con sus pecados, o que nosotros hemos contaminado con
nuestros actos pecaminosos. La Biblia dice: “A otros salvad, arrebatándolos del
fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa
contaminada por su carne.” (Judas 23)

Debemos tener bien claro de qué debemos renunciar y cómo hacerlo. Cómo
paso preparatorio para la renuncia debemos: 1) motivarnos pensando en el
galardón que nos otorga la vida de santidad (Hebreos 11:24-26; Santiago 1:12)).
2) orar (Mateo 6:13; 26:41; Filipenses 4:6-7) 3) estudiar los pasajes bíblicos que
enseñan la renuncia. Por ejemplo: Romanos 6:11-23; 12:1-2; Gálatas 5:16-17;
Efesios 4:17-32; Colosenses 3:5-17. 4) tener un hermano en la fe del mismo
sexo para rendirle cuentas de cómo nos va en la aplicación del plan. 5) seguir el
proceso de renuncia con persistencia.

2. La dependencia de Dios. Ya sabemos que tenemos necesidades humanas y


espirituales, las cuales son legítimas. También sabemos que el hombre viejo
que mora en nosotros, el sistema mundano y Satanás buscarán que
satisfagamos estas necesidades dependiendo de ellos y usando medios ilícitos.
Pero, como las necesidades humanas y espirituales son legítimas delante de
Dios, Él las satisfará según las abundantes riquezas de su Gracia. (Filipenses
4:19) Dios es nuestro Pastor y nada nos faltará. (Salmo 23:1) La Biblia enseña
que debemos fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza (Efesios 6:10).
Filipenses 4:13 nos dice que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.

Hay dos hombres en la Biblia que pasaron pruebas y no sufrieron frustración:


Job y el apóstol Pablo. Job fue probado en gran manera, pero aceptó que Dios
tenía un propósito y se fortaleció en Él. “En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a
Dios despropósito alguno.” Job dijo: “Yo sé que mi Redentor vive…”. (Job 1:22;
19:25) Es posible que Job hablara de su Redentor como el que lo ayudaba en
medio de la prueba y el que, al final, lo restauraría a la bendición. Pablo tenía
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 31

un aguijón en su carne, oró a Dios y Dios no lo quitó, sino que le dijo: “Bástate
mi Gracia.” En otras palabras, mi Gracia es suficiente para sostenerte, Pablo.
Cuando Pablo recibió esta respuesta del Señor, la aceptó con gozo, porque
sabía que era para su bendición y gloria de Dios. (2ª Corintios 12:8-10)

Aquí hay claves para no ser frustrados en medio de las pruebas: 1) Aceptar que
Dios tiene un propósito en todo lo que nos pasa, y que todas las cosas nos
ayudan a ser semejantes a Cristo. (Romanos 8:28-29) 2) Saber que Cristo es
nuestro Redentor cuando pasamos por pruebas. Job exclamó, en medio de la
prueba: “Yo sé que mi redentor vive.” (Job 19:25) 3) Aceptar de buena gana las
respuestas de Dios. 4) Aceptar la suficiencia de la Gracia divina. 5) Creer que el
poder de Dios se perfecciona en nuestras debilidades. 6) Gloriarnos de buena
gana en nuestras debilidades. 7) Estar convencidos de que el poder de Cristo
reposa sobre nosotros. 8) Gozarnos en las debilidades por amor a Cristo. 9)
Saber que somos débiles como humanos, pero fuertes en Cristo. Esta debe ser
nuestra meta. También cuando aconsejamos, compartamos con las personas
estas claves para ayudarlas a pasar por las pruebas y a enfrentar los problemas
sin sufrir frustración.

3. La sustitución. Hábitos, dependencias, personas, palabras, pensamientos,


oficios, actitudes, entre otras. Taller. Estudie Efesios 4:22-32; Filipenses 4:6-7;
Colosenses 3:5-17, y aplique la ley de la sustitución.

Versículo Lo que debe quitar Lo que debe hacer Cómo lo hará

4. La aceptación. Debemos aprender a aceptar la voluntad de Dios y a sufrir


“pérdidas”. La vida bajo el sol se compone también de pérdidas. ¿Cómo
aprender a “perder” sin sufrir frustración?
a) Estar convencidos de que Dios es bueno y justo. Nahúm 1:7: “Jehová es
bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.” Salmo
25:8: Bueno y recto es Jehová; Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.”
A Dios hay que conocerlo por su carácter antes que por sus hechos. Cuando
conocemos a Dios por su carácter y confiamos en Él por lo que es, recibimos
todo lo que Él hace como bueno, justo y provechoso para nosotros. Entonces
podemos tener la actitud de Job y decir como él: Entonces Job se levantó, y
rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, 21y dijo:
Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y
Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. (Job 1:20-21) “Reasumió Job su
discurso, y dijo: 2Vive Dios, que ha quitado mi derecho, y el Omnipotente, que
amargó el alma mía, 3Que todo el tiempo que mi alma esté en mí, y haya hálito
de Dios en mis narices, 4Mis labios no hablarán iniquidad, ni mi lengua
pronunciará engaño. 5Nunca tal acontezca que yo os justifique; Hasta que muera,
no quitaré de mí mi integridad. 6Mi justicia tengo asida, y no la cederé; No me
reprochará mi corazón en todos mis días.” (Job 27:1-6) Cuando miramos a Dios
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 32

sólo por sus hechos y le hacemos un juicio caprichoso de acuerdo a nuestro


modo de pensar, llegamos a la errada conclusión de que Él es malo, que no nos
ama y que quiere dañarnos con lo que hace. Este es el gran conflicto que los
humanos pecadores sufrimos cuando Dios nos quita algo.
b) Estar convencido de que Dios no nos niega nada de todo lo que necesitamos
para vivir como cristianos y desarrollarnos. “El que no escatimó ni a su propio
Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él
todas las cosas?” (Romanos 8:32)
Observe: Dios es tan generoso y cuidadoso de nosotros que entregó lo Máximo,
su propio Hijo. Esta calidad de Dios nos garantiza que nos dará, con Cristo,
todas las cosas. Entonces, pensar que Dios nos niega lo que necesitamos, es
pecar contra el carácter abundante, bondadoso y generoso de Dios.
c) Estar convencidos de que Dios nos quita lo que ya cumplió su ciclo a nuestro
lado, porque no lo necesitamos. Todos las cosas en esta vida son temporales, ya
sea porque nosotros nos vamos, o porque las personas y las cosas se van. Esto
es doloroso, pero en la realidad. “Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que
hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1ª de Juan 2:17) “Pero esto
digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa
sean como si no la tuviesen; 30y los que lloran, como si no llorasen; y los que se
alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; 31y
los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia
de este mundo se pasa.” (1ª a Corintios 7:29-31) “Porque a la verdad David,
habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y
fue reunido con sus padres, y vio corrupción.” (Romanos 13:36) Todo tiene su
tiempo. (Eclesiastés 3:1-8) Cuando comprendemos esta difícil realidad podemos
cruzar cualquier valle de dolor descansando en Dios sin ser frustrados.
d) Poner la mirada en las cosas celestiales que son las únicas eternas. “Si,
pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo
sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de
la tierra. 3Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en
Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también
seréis manifestados con él en gloria.” (Colosenses 3:1-4) Esto quiere decir que
nuestro enfoque debe estar en lo espiritual porque allá está Nuestro Amado
Salvador y nuestra ciudadanía. “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de
donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21el cual transformará
el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la
gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las
cosas.” (Filipenses 3:20-21)

5. La proyección. El cristiano debe proyectarse en su desarrollo espiritual


estableciendo buenas metas. Filipenses 3:12-14: “No que lo haya alcanzado ya,
ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual
fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya
alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y
extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo
llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Para proyectarse, el cristiano debe:
a) No pretender haber alcanzado ya la total madurez. Si alguno piensa que
ya ha llegado a la cima del desarrollo espiritual, se equivoca. La madurez para
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 33

los humanos es un proceso eterno. Es tan grande el proyecto de Dios para


nuestras vidas, que siempre habrá espacio para crecer. Es como la
construcción de un edificio; siempre hay espacio para arriba y, si tienes buenos
cimientos, podrás añadir uno, otro y otro piso. El cristiano tiene a Cristo como
Cimiento y sobre Él puede edificarse eternamente. (1ª a Corintios 3:9-11;
Efesios 2:19-22; Colosenses 2:7; 1ª de Pedro 2:4-6)
b) Proseguir a la meta. La palabra prosigo, del griego διώκω, significa
perseguir, buscar, correr en pos de… y practicar. (Mateo 5:10-12, 44; Juan
5:16) Para proseguir a la meta se deben hacer dos cosas: 1) Olvidar lo que
queda atrás: olvidando ciertamente lo que queda atrás…”. El olvido está
incluido en la carrera para alcanzar las metas. Si no olvidas, los malos
recuerdos del pasado te halarán síquica, espiritual y aun físicamente hacia
atrás. Por eso Dios nos exhorta a olvidar: “No os acordéis de las cosas pasadas,
ni traigáis a memoria las cosas antiguas. 19He aquí que yo hago cosa nueva;
pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y
ríos en la soledad. 20Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos
del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba
mi pueblo, mi escogido. 21Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas
publicará.” (Isaías 43:18-21)
Dios tiene un proyecto de grande bendición para su pueblo y para cada
cristiano en particular: Él hará cosas nuevas, Él abrirá caminos y dará aguas
en los desiertos, Él abrirá ríos en la soledad, Él cumplirá su propósito de que tú
publiques las alabanzas para tu Creador; pero debes olvidar. Pero, ¿olvidar
qué? (a) Olvidar las ofensas pasadas. “Y llamó José el nombre del primogénito,
Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi
padre.” (Génesis 41:51) José fue un varón que recibió muchos daños de sus
hermanos. Pero Dios obró en él para que olvidara todo el maltrato que había
recibido. Ahora cabe otra pregunta: ¿Cómo olvidar? En Génesis 17:43-45,
encontramos una clave. El texto dice: “Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz;
levántate y huye a casa de Labán mi hermano en Harán, 44y mora con él algunos
días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue; hasta que se aplaque la ira de
tu hermano contra ti, y olvide lo que le has hecho; yo enviaré entonces, y te traeré
de allá.”

Observemos: Rebeca aconseja a su hijo Jacob para que huya y salve su vida.
Era necesario que Jacob se fuera por un tiempo hasta que el enojo de Esaú
fuese mitigado y su ira fuese aplacada, entonces, Esaú olvidaría la ofensa. Aquí
hay un orden: (1) Un hecho ejecutado por Jacob. (2) Una reacción de Esaú:
enojo e ira, recuerdos y deseo de venganza. Así se produjo el problema; y así
tenía que arreglarse. Si Esaú hubiera aceptado que Dios estaba al control de la
situación, no se hubiera sentido amenazado, no se hubiera enojado y llenado
de ira, y tampoco habría planeado matar a su hermano. Dese cuenta que,
cuando el enojo de Esaú fuese mitigado, su ira se aplacaría y, como
consecuencia, olvidaría la ofensa.

El enfoque de una persona depende de cómo ve a Dios y a las personas: ¿Dios


es bueno y lo quiere bendecir? ¿Dios tiene un propósito en lo que hace? ¿Dios
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 34

es cruel y lo quiere dañar? ¿Las personas son instrumentos de Dios para


bendecirlo, o tropiezos para que usted no alcance sus metas? ¿Las
circunstancias y los problemas difíciles los ve como obstáculos, o como
oportunidades para desarrollar su persistencia? Por su puesto que su
perspectiva tiene que ver con cuánto se ha desarrollado el carácter de Cristo en
usted. Antes de seguir, analicemos el siguiente dibujo.

Reacción mala: puede ser de enojo, ira, deseos


DIO Dibujo No. 5 de venganza, rebeldía, rechazo, desprecio,
UN HECHO S indiferencia, entre otras.
Reacción buena: Todas las cosas me ayudan a
bien, Dios sabe lo que hace, personas son
instrumentos de Dios, Dios está al control, paz,
R
E las circunstancias me ayudan a desarrollar la
OTRAS
A PERSONAS persistencia, entre otras.
C Pregúntese: ¿Las personas actúan
C
I independientemente de Dios para
Ó CIRCUNSTANCIAS atacarlo y frustrar su vida y sus planes?
N ¿Son las personas instrumentos de Dios
Pregúntese: ¿Las personas actúan o amenazas para usted?
independientemente de Dios para
atacarlo y frustrar su vida y sus planes? ¿Son las personas instrumentos de
Dios o amenazas para usted? (b) Olvidar nuestros fracasos. Todos en la
vida hacemos fracasos. Josué, el hombre que Dios usó para introducir a
Israel en la tierra de Canaán, fue un varón exitoso. Pero esto no quiere decir
que no fracasó en algún momento. El capítulo siete de su libro encontramos
el fracaso que tuvo cuando quiso tomarse la ciudad de Hai.

Cuando Josué se dio cuenta del fracaso en la toma de la ciudad, “rompió sus
vestidos, y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta
caer la tarde, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas. Y
Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán,
para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan?
¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán! ¡Ay, Señor! ¿qué diré,
ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos? Porque los
cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borrarán
nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces, ¿qué harás tú a tu grande
nombre?” (Josué 7:6-9)

Esta actitud nos comunica el desánimo de Josué y del pueblo ante la derrota.
Josué adelantó el fracaso total en el futuro, al punto de pensar que serían
borrados de la faz de la tierra y que el nombre de Dios sería tenido en poco.
Esto es frustración, derrota y desánimo al extremo. Pero Dios le dice:
“Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro?” No era tiempo de postrarse,
sino de levantarse, hacer los correctivos y avanzar. Luego Dios dice a Josué:
“No temas ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y levántate y sube
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 35

a Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, a su ciudad


y a su tierra.” (Josué 8:1)

Dios no le echa en cara a Josué su fracaso; Dios lo anima a levantarse y seguir.


Josué debía olvidar el fracaso y continuar. ¡Qué lindo es nuestro Dios! Así
nosotros debemos olvidar nuestros fracasos y levantarnos caminando con paso
firme hacia la meta. No es la ausencia de fracasos la que nos da la victoria; es
la firmeza de carácter para reconocer nuestros errores, confesarlos, olvidarlos y
levantarnos de nuevo, con las fuerzas renovadas fortalecidos en Dios y en el
valor de la experiencia aprendida por medio de los fracasos. (c) Olvidar
nuestros pecados. Para esto, Dios es nuestro Modelo. Él perdona y olvida: “He
aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del
hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados… Yo, yo
soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus
pecados… ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del
remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en
misericordia. 19El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras
iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”. (Isaías
38:17; 43:25; Miqueas 7:18-19)

Ore al Señor para que le participe de su capacidad para olvidar pecados. Dios le
perdonó (si usted es cristiano) y no recuerda más sus pecados. Dios no hace
exhumación de los pecados que ha perdonado, no tiene buzos para sacar sus
pecados del mar y no tiene un ojo retrovisor para mirar los pecados que echó
tras sus espaldas. ¡Aleluya! Entonces ¿Por qué recordar sus pecados? Hágase el
favor de olvidar y tendrá paz en su interior y capacidad para avanzar. Otro
punto para proseguir a la meta es…

2) Extenderse a lo que está delante. La palabra extenderse tiene la idea de


correr ardua y esforzadamente hacia el logro de una meta determinada. Ahora
bien, ¿cómo extenderse para agarrar lo que está delante? (a) Para extenderse
hay que despojarse. “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos
asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2puestos
los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del
trono de Dios.” (Hebreos 12:1-2) La palabra despojarse (ἀποτίθεμαι) indica:
Tomar algo y, para librarse de ello, encadenarlo y meterlo en la cárcel. (Mateo
14:3) La palabra peso (ὄγκος onkos) índica cualquier obstáculo o impedimento
que detenga el avance.

Seguramente, la frustración con todas sus consecuencias es un obstáculo que


impide avanzar en el proceso de crecimiento espiritual. Pero no sólo debe
despojarse del todo peso; es necesario despojarse de todo pecado que asedie la
vida espiritual del cristiano. La palabra asedia εὐπερίστατος traduce: que
comprime, que obstruye, que distrae con facilidad. Observe que el pecado
comprime al cristiano, y comprimir es lo opuesto a extenderse. Esto significa
que el pecado daña a la persona y daña también el proceso de extenderse. Por
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 36

eso el creyente debe despojarse de la culpa que le acarrearon los pecados


pasados y evitar caer en más pecados, porque este asedia desde adentro y
desde afuera cada instante. Entonces debe despojarse de todo peso, debe
despojarse de toda culpa de pecado, debe despojarse de todo pecado que haya
en su vida y debe despojarse de toda intención de pecar. (b) Para extenderse
hay que construir. (Judas 20) ¿Qué y cómo debe construir? 2ª de Pedro 1:3-11
nos marca los pasos que debemos seguir: “vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;
6
al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia,
piedad; 7a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 8Porque si estas
cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en
cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9Pero el que no tiene estas
cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus
antiguos pecados. 10Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme
vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.
11
Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino
eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.” El cristiano debe extenderse
construyendo diligentemente sobre su fe en Cristo: virtud, conocimiento,
dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor.

Si estos atributos hacen parte de su crecimiento, el cristiano no estará ocioso,


llevará fruto, tendrá visión, no olvidará la purificación de sus pecados, o sea,
disfrutará del perdón divino; estará firme en su vocación y elección, no caerá
jamás y le será otorgada amplia y generosa entrada en el reino de nuestro
Señor, esto es, participación activa y amplia en las acciones del Reino de Dios
aquí en la tierra y luego en el cielo. (c) Para extenderse hay que sostenerse
como viendo al Invisible. “Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey;
porque se sostuvo como viendo al Invisible.” (Hebreos 11:27) La vida trae
debilidades, frustraciones, obstáculos y temores. Entonces, ¿cómo seguir
adelante sin sufrir frustración?

La clave está en sostenerse por la fe contemplando al Señor y mirando las cosas


con los ojos de la fe. La fe puede ver más allá de las dificultades y de los
obstáculos. La fe tiene la capacidad de ver las cosas espirituales del futuro
como una realidad, les da la bienvenida, las abraza y se goza en ellas.
“Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino
mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran
extranjeros y peregrinos sobre la tierra.” (Hebreos 11:13) El profeta Jeremías
pasó por desánimo y frustración, pero, cuando se acordó de Dios, se sostuvo
viendo el Invisible a su lado. (Jeremías 20:7-11)

Ejercicio: ¿Qué cosas específicas han pasado en su vida con las cuales usted
no ha estado de acuerdo con Dios? ¿Cómo se ha manifestado su desacuerdo?
Frustración ___, Amargura___, angustia____, aborrecimiento____, rencor____,
deseos de venganza____, deseos de suicidio____, depresión____, falta de
perdón____, desconfianza____, rechazo____, ensimismamiento____,
cohibición____, otros_____. ¿Ha habido personas involucradas en algunos
hechos de Dios en los cuales usted no ha estado de acuerdo? Examínese
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 37

porque es posible que usted tenga resentimiento, enojo, amargura y hasta


deseos de venganza contra algunas personas, porque las ha visto como estorbo
para sus planes. Si ha pasado algo así, el remedio es: 1) Reconocer su problema
espiritual: Desacuerdo con Dios, resentimiento, enojo, amargura y deseos de
venganza. 2) Aceptar la soberanía de Dios y sus buenos planes para con usted.
(2º de Samuel 15:30-16:14) 3) Reconocer que estas personas han sido
instrumentos de Dios. 4) Pedir perdón y aceptar el perdón de Dios para usted.
(1ª de Juan 1:9)

Resumen: Según lo estudiado, sufrimos frustración: 1. Cuando contemplamos


la gloria del Señor. 2. Cuando no logramos satisfacer los apetitos de la carne.
3. Cuando pecamos. 4. Cuando planeamos según nuestros pensamientos y
designios. 5. Cuando nuestras necesidades humanas no son satisfechas. 6.
Cuando no sabemos esperar. 7. Cuando ponemos la esperanza en las riquezas
y estas se pierden. 8. Cuando las necesidades espirituales nos son satisfechas.
9. Cuando no estamos preparados para sufrir pérdidas. 10. Cuando somos
celosos por los asuntos de Dios, y vemos que el pueblo cristiano deja al Señor y
nos sentimos solos y amenazados. 11. Cuando vemos que Dios no hace las
cosas como a nosotros nos parece. 12. Cuando practicamos una religión vacía.
Para vivir sin sufrir frustración necesitamos consejería. De la frustración
podemos aprender lecciones. Algunos remedios para la frustración son: 1. La
renuncia. 2. La dependencia de Dios. 3. La sustitución. 4. La aceptación. 5. La
proyección.

¿Cómo se manifiesta la frustración?

La frustración puede manifestarse con actitudes negativas hacia sí mismo,


hacia Dios, hacia otras personas, e inclusive, hacia eventos o circunstancias.
Veamos algunos pensamientos de SILVIA BAUTISTA.

La auténtica madurez se consigue cuando asumimos nuestras limitaciones. Cuando


sabemos convivir con las frustraciones producidas ante acontecimientos insuperables.
Cuando nuestras metas y objetivos se asientan sobre un plano real, relegando nuestras
fantasías al campo de la ensoñación, sabiendo en todo momento que no somos dioses ni
superhombres. Muchos problemas vienen del mundo de las frustraciones que
desencadenan en las personas comportamientos agresivos tanto hacia el exterior como
hacia el interior, transformando al individuo en un ser antisocial o autodestructivo. Una
persona puede sufrir heridas síquicas como consecuencia de un acontecimiento o situación
que influye de forma negativa en su vida. Algunos acontecimientos de la vida pueden
marcarnos de manera decisiva ya sea por la intensidad de ese acontecimiento ya sea
porque se trate de alguien sicológicamente débil. Por ejemplo, un desengaño amoroso
puede hacer que una persona cambie de actitud respecto a las personas del sexo opuesto,
puede producirse un distanciamiento afectivo o cierta desconfianza a la hora de plantearse
la posibilidad de una nueva relación de pareja. Tampoco hay que pensar que determinados
acontecimientos, como agresiones, humillaciones, abandono o pérdida, producen traumas
de manera inevitable. La misma situación, puede influir de manera muy diferente en dos
personas. Por ejemplo un suspenso puede motivar a un muchacho para estudiar más o
cambiar su método de estudio, y puede también desmotivar por completo a otro que pierde
la confianza en su capacidad para conseguir cosas por sí mismo. De una experiencia
dolorosa, unas personas aprenden, reflexionan y obtienen conclusiones positivas que les
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 38

hacen por ejemplo más flexibles, tolerantes e incluso fuertes. Otras, sin embargo, se
hunden y no ven salida.11

Bíblicamente, también podemos concluir que todas las personas no reaccionan


de la misma manera ante la frustración. Por ejemplo: Isaías reaccionó
aceptando su pecaminosidad, el perdón y la limpieza por parte de Dios y aceptó
de buena gana el llamado. (Isaías 6:1-8) Pedro reaccionó con llanto, dolor y
arrepentimiento y fue restaurado por el Señor. (Mateo 26:75; Lucas 22:62)
Mientras Judas Iscariote reaccionó suicidándose. (Mateo 27:3-5) El sacerdote
Elí, cuando recibió la noticia de la muerte de sus hijos y de la toma del arca, se
fue de espaldas y se desnucó. (1º de Samuel 4:17-18) El rey Saúl, sufriendo la
frustración por la pérdida de su reino, se suicidó. (1º de Samuel 31:4) También
Ahitofel, cuando su consejo fue frustrado, sufrió frustración y se suicidó. (2º de
Samuel 17:14, 23) Veamos algunas manifestaciones negativas de la frustración:

1. El Aborrecimiento, el enojo, la ira y los deseos de matar. Este fue el


caso de Esaú. (Génesis 27:41-45) Este hombre, cuando vio frustrado su
derecho de heredar la bendición de su padre, aborreció a su hermano Jacob, se
llenó de enojo e ira, y se consolaba falsamente con el propósito de matar a su
hermano.
Cuando sufrimos frustración podemos reaccionar como Esaú o como Balac 12
llenándonos de ira, aborrecimiento y deseos de venganza, lo cual puede
llevarnos, incluso, a los deseos de matar a la persona que vemos como el
obstáculo que nos impide lograr nuestros propósitos. El pueblo de Israel, en su
frustración, habló de matar a sus líderes. (Números 14:10) La violencia es
consecuencia de la frustración. Caín sufrió frustración cuando su ofrenda fue
rechazada por Dios, y por eso actuó violentamente contra su hermano y lo
mató. (Génesis 4:3-8)

Examínese usted mismo(a) para ver si hay ira, enojo, aborrecimiento y deseos
de venganza acumulados. Hable con Dios y solucione el problema porque, si no
lo hace, puede cometer pecados mucho más espantosos. Seguramente, los
maltratos, los homicidios y los suicidios no son por falta de tolerancia, sino por
falta de reconocer la frustración personal, confesarla y dejar de ver a los demás
como estorbos a nuestros objetivos. Hoy vemos cómo la gente se levanta
queriendo tomar la justicia por sus propias manos para linchar a un
delincuente, o pidiendo que todo el peso de la ley caiga sobre un asesino o
violador. Estas personas piensan que su frustración y dolor serán quitados o
menguados, si matan al culpable o si todo el peso de la ley cae sobre él. Pero
están equivocados, porque la solución para salir de la frustración y del dolor
son la aceptación de la voluntad soberana de Dios y sus propósitos y el perdón.
Las leyes de las naciones deben actuar en consecuencia y castigar a los
culpables. Para eso fueron establecidas por Dios. (Romanos 13:1-4; 1ª a

11
Publicado en Madrid Sureste, Abril de 1998. (bajado de internet)

12
Vea Números capítulos 22-24, especialmente 24:10.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 39

Timoteo 1:8-11) Las víctimas deben dejar que Dios ejecute su venganza y
descansar en ello. (Romanos 12:19)

2. La Agresión. La agresión es un acto que causa un daño ya sea contra sí


mismo, otras personas, animales, cosas o a los derechos de otros. La agresión
puede manifestarse hacia las personas que se consideran como obstáculos
cuando una meta ha sido frustrada, sean estas culpables o inocentes. Recuerdo
el caso de un querido hermano en la fe que me agredió con palabras fuertes,
culpándome de apoyar el pecado en la iglesia, según él, porque yo enseñaba la
seguridad de la salvación. Hablando con él, descubrí que su hijo había
cometido pecado de fornicación, y que la meta de mi hermano de tener un hijo
santo y buen testimonio en su hogar había sido frustrada. Entonces entendí
que su agresión contra mí era resultado de su frustración. Por eso no me sentí
atacado y pude mantener la paciencia y ayudar a mi hermano. El pueblo de
Israel varias veces atacó a Moisés, cuando pensaba que sus deseos estaban en
peligro de ser frustrados o que sus “derechos” estaban siendo vulnerados.
(Éxodo 14:8-12; 15:22-24) Pero la agresión puede manifestarse lastimando
físicamente a la persona que se considera el obstáculo. Así lo hizo el rey Acab,
en su frustración, porque el profeta Micaías no le profetizó victoria sino su
derrota. (1º de Reyes 22:24)

Los padres de familia deben examinar bien las metas que tienen con sus hijos.
Es posible tener metas con sus hijos para satisfacer su ego, para tener buena
reputación o para lograr un estatus más alto. Si así es, cuando los hijos no dan
el rendimiento esperado o cuando pecan, los padres sufren frustración y la
manifiestan agrediendo a sus hijos de diferentes maneras.

De igual manera sucede con los pastores que basan su concepto de sí en su


posición como pastor. Cuando algún creyente peca, ellos ven amenazada su
dignidad y experimentan frustración; entonces agreden a la persona o a la grey.
Lo mismo puede pasar con los educadores de escuelas, colegios y
universidades.

Como dije anteriormente, la agresión puede manifestarse contra sí mismo.


Algunas veces, la persona se agrede a sí misma porque se considera el
obstáculo que frustró su objetivo. El ataque contra sí mismo se manifiesta
cohibiéndose de emprender buenas y nuevas metas, eliminándose con
pensamientos negativos, como “yo no soy capaz”; otros se crean el complejo de
langosta, es decir, se creen inferiores ante otros o ante las circunstancias y
proyectos. (Números 13:31-33) Muchas personas se agreden con conductas
autodestructivas: prostitución, drogadicción, homosexualidad, pornografía,
alcoholismo, tabaquismo, suicidio, aislamiento de la sociedad, entre otras.

3. La Idolatría. La idolatría, por lo menos algunas veces, es el resultado de


una frustración. En este sentido, hay un texto bíblico clave: “Viendo el pueblo
que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le
dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 40

Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya
acontecido.” (Éxodo 32:1)

Los israelitas pensaron que a Moisés le había acontecido algo malo y que ya no
estaría delante de ellos para guiarlos hasta Canaán. Entonces pidieron a Aarón
que les hiciera dioses para que fueran delante de ellos. Las personas a veces
emprenden algo confiando en el Dios verdadero, pero, cuando creen que Dios
no está obrando en su favor para lograr sus objetivos y experimentan cierta
frustración, acuden a los ídolos para que les ayuden. Así caen en la idolatría.
Esto sucede mucho en el caso de enfermedades terminales, cuando la fe de las
personas que las padecen es débil. El falso evangelio que algunos predican es
una grande amenaza para la sociedad, porque tarde o temprano, las falsas
promesas no se cumplen y las personas frustradas se vuelven más incrédulas e
idólatras. Las personas espiritualmente frustradas van de ídolo en ídolo y de
frustración en frustración cayendo en un socavón sin fondo. La idolatría es
resultado de la frustración y conduce a más frustración.

4. El Rechazo. Las personas que han sufrido frustraciones sexuales, a veces,


reaccionan rechazando al sexo diferente. Por ejemplo: una mujer maltratada
por los hombres sufre frustración y la manifiesta convirtiéndose en lesbiana,
porque teme ser nuevamente frustrada por un hombre. El homosexualismo de
los hombres puede también ser manifestación de una frustración en el trato
con las mujeres. Personas que han sido maltratadas por un superior, tienen la
tendencia de rechazar la autoridad. Una persona que ha sufrido frustración en
el intento de socializarse con otros, manifiesta su frustración rechazando el
contacto social. El rechazo crea una concha protectora, en la cual la persona
frustrada esconde la cabeza como la tortura, porque teme repetir la experiencia
frustrante.

5. La Regresión. La regresión consiste en volver a atrás a etapas ya superadas.


Por ejemplo: Cuando nace un nuevo niño en la familia, el mayorcito puede
regresar a comportamientos que ya había superado: chuparse el dedo, dormir
al lado de los padres e incluso, orinarse en la cama, entre otros.

Regresión también significa que, si una persona sufre una frustración hoy, trae
a su memoria las frustraciones pasadas, las cuales la refuerzan más para
frustrarse en el presente. Así se agranda la frustración actual y causa un daño
mayor y aumentan las dificultades para superar la frustración presente.

Un sinónimo de regresión es retorno, lo cual nos indica que la regresión


producida por la frustración, impulsa a una persona o a un pueblo a regresar a
las circunstancias anteriores. Así le sucedió al pueblo hebreo. (Éxodo 14:9-12;
16:1-3; 17:1-3; Números 14:1-4) Entonces podemos percibir que cuando
deseamos retornar a situaciones del pasado, es porque estamos frustrados.
Ejemplo: una persona que inició su vida sexual masturbándose, cuando sufre
alguna frustración sexual con su pareja está propensa a regresar a la práctica
de la masturbación. Los alcohólicos y drogadictos, cuando sufren frustración,
regresan a sus vicios. Por eso Dios ordena: “No os acordéis de las cosas
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 41

pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.” Y promete: 19He aquí que yo
hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino
en el desierto, y ríos en la soledad. 20Las fieras del campo me honrarán, los
chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la
soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. 21Este pueblo he creado para mí;
mis alabanzas publicará.” (Isaías 43:18-21)

Cuando sufra una frustración y recuerde frustraciones pasadas, ore al Señor


pidiéndole que obre para que usted olvide las frustraciones pasadas y sus
causas. Tenga fe porque Dios hará cosas nuevas en medio de su situación
presente. Crea que Dios abre nuevos caminos para usted, y que Él puede darle
aguas en sus desiertos. Dios le ha creado para Él y cumplirá su propósito de
que usted publique sus alabanzas. Fortalézcase en el Señor, renuncie a sus
deseos de regresar a las prácticas y experiencia del pasado; acepte el perdón y
la limpieza del Señor y sosténgase como viendo al Invisible. (Hebreos 11:24-27;
1ª de Juan 1:9)

6. La Hipersensibilidad. La gente suele decir: “al dedo enfermo le caen todos


los golpes.” Parece que las personas creen que cuando un dedo está herido,
todos los golpes se orientan hacia él. Pero esto no es verdad. Entonces, ¿por
qué sentimos que todos los golpes le caen al dedo enfermo? Seguramente antes
de que el dedo estuviera enfermo recibió muchos golpes, pero no los sintió por
su buen estado de salud. Pero al estar enfermo, cualquier golpecito lo siente y
le molesta porque su enfermedad lo hace sensible. De igual manera las
personas frustradas son altamente sensibles a cualquier situación. Ellas tienen
una fijación de los eventos pretéritos que fueron el motivo de su frustración.
Estos seres están predispuestos para recibir cualquier evento o cosa que se
diga como un ataque contra ellos. Los hipersensibles se sienten aludidos y se
ofenden cuando alguien plantea algo que le recuerda la causa de su
frustración. A veces sufren el complejo de víctimas, se sienten perseguidos,
crean fantasmas en sus mentes y se inventan defectos físicos que en realidad
no poseen. Las personas hipersensibles no están disponibles para recibir
afecto. Inclusive, cuando alguien trata de ser afectivo con ellas, lo rechazan o lo
malinterpretan.

Si usted está frente a un hipersensible, tenga cuidado con los chistes que
cuenta, las comparaciones, las sugerencias que da y con otras expresiones con
las cuales la persona pueda resentirse. Si usted es predicador, maestro o
consejero, debe cuidarse más porque puede herir al hipersensible. Esta
manifestación de la frustración lleva a las personas a meterse en su caparazón
para auto protegerse, rechazando los buenos consejos, las sugerencias de
cambios y aun la Palabra de Dios. Estos son los que se sienten atacados ante
las predicaciones exhortativas, perdiendo el beneficio que da la buena recepción
de la Palabra del Señor. El hipersensible está predispuesto para tergiversar
cualquier conversación o acontecimiento y recibirlo como un ataque directo
contra él. El acercamiento para ayudar a un hipersensible, debe ser con mucha
paciencia y cuidado en los pasos, porque con cualquier error nuestro, puede
espantarse y rechazar nuestra amistad y perdemos la oportunidad de ayudarlo.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 42

7. La Envidia. Envidia es la tristeza y el pesar que una persona sufre por el


bien que otra ha recibido. La envidia tiene como raíz las frustraciones
conscientes o inconscientes que la persona ha tenido. Cuando un frustrado ve
que otro u otros logran lo que él no ha logrado, la envidia que hay en su
corazón perverso se manifiesta. El Salmo 112 nos habla de las bendiciones que
disfruta el hombre de bien y termina con estas palabras: “Lo verá el impío y se
irritará; Crujirá los dientes, y se consumirá.” (v.10) Observe este texto: “Y
sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo
Jehová. 13El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta
hacerse muy poderoso. 14Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha
labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.” (Génesis 26:12-14)

La bendición que Dios dio a Isaac en Gerar despertó la envidia de los filisteos.
Por tal razón al frustrado no se le pueden contar las bendiciones que Dios nos
da, ni compartirle nuestros sueños, proyecciones y aspiraciones. José contó
sus sueños a su padre y este lo reprendió; contó sus sueños a sus hermanos y
estos le tenían envidia, y por eso intentaron matarlo y luego lo vendieron como
esclavo. (Génesis 37:5-28) Vea también: Génesis 30:1; Job 5:2; Eclesiastés 4:4;
Mateo 20:8-15; Hechos 7:9)

Raquel era una mujer frustrada por no tener hijos y por eso tuvo envidia de su
hermana: “Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su
hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.” (Génesis 30:1) Por la
frustración y la envidia, Raquel presionaba a Jacob amenazándolo con morirse.
Si mira los versículos que siguen en Génesis 30, se dará cuenta de que la
frustración, la envidia y la presión de Raquel, provocaron el enojo de Jacob.
Pero hay más: las mujeres frustradas de Jacob comenzaron a competir entre
ellas y a dar sus siervas a su marido, convirtiéndolo en un instrumento para
salir de su frustración a fin de satisfacer su orgullo de ser madres. De ahí
podemos concluir que las personas frustradas son manipuladoras.

¿Recuerda que al principio dije que un cristiano puede frustrarse cuando no


disfruta de la vida abundante en Cristo y por ser carnal desea hacer lo malo?
Ahora que hablamos de la envidia como una manifestación de la frustración, es
bueno que recordemos eso y traigamos a la memoria la amonestación de la
Palabra de Dios: “No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia
de los que hacen iniquidad.” (Salmo 37:1) “No tenga tu corazón envidia de los
pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; Porque
ciertamente hay fin, y tu esperanza no será cortada.” (Proverbios 23:17-18)

El salmista Asaf tuvo la experiencia de ser atraído por la prosperidad de los


impíos y estuvo a punto de caer. El escribió: “En cuanto a mí, casi se deslizaron
mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. 3Porque tuve envidia de los arrogantes,
viendo la prosperidad de los impíos.” (Salmo 73:2-3) Entonces la envidia puede
ser también por la frustración que viene cuando nos quedamos mirando cómo
los impíos prosperan y nosotros no. Si no entendemos que “la prosperidad de
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 43

los necios los echará a perder” (Proverbios 1:32b), podemos tener envidia del
mal ajeno.

Querido lector, para que usted no sufra de envidia, realícese como persona,
busque la excelencia en su profesión u oficio; sea emprendedor, trabaje con
honradez, administre bien, ahorre; medite en la Palabra de Dios, obedezca al
Señor y usted será prosperado. Así no será frustrado, ni amargado, ni
envidioso.
8. El Espíritu acongojado. Cuando hay frustración, el espíritu humano se
acongoja. “De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no
escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura
servidumbre” (Éxodo 6:9) Dese cuenta cómo la frustración que produjo la dura
servidumbre, a la cual estaban sometidos los israelitas, causó la congoja de
espíritu. Aquí encontramos una clave importante para comprender y ayudar a
las personas que ministramos: Los israelitas no escuchaban a Moisés porque la
congoja de espíritu los tenía bloqueados. Cuando alguien está bloqueado no
nos escucha ni tiene voluntad ni motivación para actuar. En la administración
de personas, debemos tratar primero las causas de sus frustraciones. Este es
un trabajo que requiere de paciencia, sabiduría y tiempo invertido
personalmente en cada individuo. Cuando las personas se desbloqueen, nos
oirán, su voluntad será dispuesta y tendrán motivación para actuar
correctamente. Debemos entender que el espíritu humano tiene gran influencia
sobre la voluntad. (Éxodo 35:21) Administrar personas no es obligarlas a hacer
lo que nosotros queremos; es ayudarlas en sus conflictos personales, los cuales
las tienen bloqueadas, y luego ellas nos apoyarán por convicción y
voluntariamente en los proyectos. Vea Éxodo 35:20-29.

Esto es de suma importancia para los padres de familia, los pastores, los
educadores, los patrones y gerentes de empresa. Muchas veces se trata de
“motivar” a la acción con actitudes, trabajos o disciplinas que, en vez de
desbloquear a la gente, la dañan más. Por ejemplo: su hijo pierde el año en el
colegio. Usted le retira su apoyo y le dice que no seguirá estudiando. Esta
actitud suya, en vez de ayudarlo, lo frustra y lo bloquea más. Además, es muy
probable que su hijo responda con rebeldía, rencor y venganza. Por eso tenga
cuidado. Vea: Job 7:11; Salmos 77:2-3; 143:3-8; proverbios 15:13)

Con mucha frecuencia trato con empleados que tienen un jefe frustrado,
amargado, exigente y regañón. He observado que estos empleados van al
trabajo por necesidad y no por voluntad. Cumplen porque les toca, tienen
miedo de sus jefes; sufren de estrés, no dan el rendimiento que ellos quisieran
o el que sus jefes tontos e ignorantes de la sicología humana esperan. Las
empresas, los patrones y gerentes deberían invertir más para que el recurso
humano esté en mejores condiciones sicológicas y espirituales. Así los
empleados estarían más contentos, darían más rendimiento y las empresas
obtendrían mayores ganancias.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 44

9. La Introversión. El diccionario define la introversión así: “Acción y efecto de


penetrar dentro de sí mismo, abstrayéndose de los sentidos.” 13 La persona
introvertida se encierra en sí misma, reprime sus sentidos y se niega la
posibilidad de percibir las comunicaciones. La introversión sí es un asunto de
la personalidad. La persona frustrada se enmascara usando su introversión
porque teme sufrir nuevas frustraciones; niega sus sentimientos, no los expresa
y, si se siente presionada a expresarlos, huye del contacto social. El introvertido
vive enclaustrado en su propio mundo interior; no se atreve a asomarse al
mundo exterior para no exponerse. Entonces entendemos que la frustración
produce la introversión, la cual puede relacionarse con el orgullo herido, con la
falta de madurez para encarar la vida con la frente en alto, y con la necesidad
voluntariosa de satisfacer los caprichos y, a veces, con la falta de voluntad para
suplir las necesidades reales. Además la persona introvertida sufre de soledad.

10. El Conformismo. El conformismo es la práctica de adaptarse a cualquier


situación con una actitud pasiva. Las personas que han sufrido frustraciones
pierden la motivación y eligen la actitud de conformismo con la vida. Estas
personas pierden la voluntad y renuncian a todo lo que tiene que ver con
progreso. Las mujeres que han sido frustradas por su esposo, si no se
divorcian, se resignan y siguen la vida “normal” que su esposo lleva. Los
esposos que luchan tratando de cambiar a su mujer, y no lo logran, se frustran
y dejan que ellas vivan como les parece. Algunos, incluso, se resignan a vivir
bajo el amparo de la esposa. Muchas personas han tratado de estudiar, pero no
han podido con algunas materias. Entonces se conforman con quedarse sin
estudio y no lo vuelven a intentar. Hay personas frustradas que expresan su
conformismo oponiéndose a los proyectos que otros presentan. Algunos son
“líderes” en las congregaciones cristianas. El conformista debe buscar las
causas de sus frustraciones y tratarlas porque, si no lo hace, no emprenderá
nada y quedará en su estado de pasividad e inercia.

11. La Decepción. La decepción es hija del desengaño y de la frustración. Una


persona decepcionada es desconfiada y muy sensible para hacer amistades
porque no confía en los demás. Es posible decepcionarse de sí mismo, de Dios,
de otras personas, de la religión, de los políticos, del cónyuge, de los padres de
los hijos, entre otros. Tenemos la responsabilidad de no decepcionarnos a
nosotros mismos y a otros, porque cuando, nos decepcionamos de nosotros
mismos, no confiamos en las capacidades que el Señor no ha dado; cuando nos
decepcionamos de otros, perdemos la confianza, la motivación y la oportunidad
de servir. Es imperativo que los cónyuges no se decepcionen entre sí porque, si
lo hacen, abren las puertas para el divorcio o el pecado sexual.

12. La Proyección. La proyección, como resultado de la frustración, tiene que


ver con atribuir a otros las causas de la frustración, porque la persona
frustrada no quiere reconocer sus propias faltas. El frustrado echa la culpa a
otros para justificarse a sí mismo. El caso de Adán y Eva ilustra muy bien esta

13
Diccionario Encarta.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 45

actitud: Adán echó la culpa a Dios por haberle dado a Eva. Eva echó la culpa a
la serpiente. (Génesis 3:9-13)

Los estudiantes que no pasan el semestre, se frustran y proyectan su fracaso


echando la culpa a los profesores. Hombres y mujeres frustrados proyectan su
frustración culpando al gobierno. Los esposos frustrados echan la culpa de sus
fracasos al cónyuge. Todos los frustrados son artistas para echar la culpa a
otros y no reconocen sus propios errores. Esta actitud impide el desarrollo
integral porque un buen ejercicio para desarrollarnos es reconocer nuestros
errores. Por eso el salmista oró a Dios así: “¿Quién podrá entender sus propios
errores? Líbrame de los que me son ocultos. 13Preserva también a tu siervo de las
soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de
gran rebelión.” (Salmo 19:12-13) La persona que proyecta sus pecados a otros,
no pide perdón, no confiesa sus pecados y, por tanto, no prospera. (Proverbios
28:13) Esta es la actitud del religioso fariseo. (Lucas 18:11-12)

13. La crueldad. El diccionario define la crueldad como inhumanidad, fiereza


de ánimo e impiedad. Y dice que la palabra cruel significa uno que se deleita en
hacer sufrir o se complace en los padecimientos ajenos. En el Antiguo
Testamento aparece la palabra crueldad tres veces. (Jueces 4:3; Salmo 27:12;
Isaías 14:6) En los tres versículos la crueldad está relacionada con la actitud de
los impíos. La crueldad es considerada como un disturbio sicológico que
conduce al sadomasoquismo.14
En el Nuevo Testamento no aparece la palabra crueldad, pero aparece una vez
la palabra cruel ἀνήμερος. (2ª a Timoteo 3:3) Esta palabra, según el griego,
denota un ser feroz, salvaje y brutal. El hombre cruel se atormenta a sí mismo.
(Proverbios 11:17) El corazón de los impíos es cruel. (Proverbios 12:10b) Ahora
la pregunta es: ¿Por qué una persona es cruel? Respuesta: 1) Porque el hombre
viejo que mora en cada ser es cruel. 2) Porque la frustración se manifiesta con
crueldad. Por ejemplo: una persona frustrada se decepciona de sí misma y se
odia. Entonces manifiesta crueldad contra sí. Pero la frustración manifiesta la
crueldad también contra otras personas, incluso contra los animales. Conocí
una señora que se gozaba porque su hijo maltrataba a su esposa. Esta mujer
manifestaba crueldad contra su nuera. Investigando en su pasado supe que su
esposo la había maltratado mucho. Entonces concluí que era una persona
frustrada y por eso manifestaba crueldad contra su nuera. Hoy día se
manifiesta mucha crueldad: los padres matan a sus hijos, los hijos matan a sus
padres, los patrones maltratan a los obreros, los estudiantes matan a sus
profesores, los delincuentes son inmisericordes con sus víctimas; los padres
venden a sus hijas para la prostitución, algunos gobernantes roban el erario
público a costo de que muchos mueran por falta de atención, los vendedores de
drogas llenan sus bolsillos a costo de la degeneración de otros. Todo esto
sucede porque los impíos son seres frustrados y su frustración se manifiesta
con crueldad.

14
Tendencia sexual morbosa de quien goza causando y recibiendo humillación y dolor.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 46

14. La Desesperanza. La desesperanza es una alteración extrema del ánimo,


porque se ha perdido la esperanza ante una meta frustrada. “Me dijo luego: Hijo
de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen:
Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo
destruidos. 12Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí
yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y
os traeré a la tierra de Israel. 13Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra
vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. 14Y pondré mi
Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis
que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.” (Ezequiel 37:11)

Dios dio al profeta la visión del valle de los huesos secos para mostrarle la
situación de Israel, el poder de su Palabra, lo que pensaba el pueblo de sí
mismo y la obra que Él haría a favor de su pueblo. La parte que, por ahora, nos
interesa es lo que el pueblo pensaba de sí mismo. Ellos decían: “Nuestros
huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.”
(v.11) En medio de su frustración por la cautividad, los israelitas habían
perdido la esperanza de ser restaurados. Ellos, incluso, se creían destruidos del
todo. Una persona frustrada ve su futuro oscuro y por eso entra en la
desesperanza. El rey Salomón nos comparte un poco su frustración la cual lo
llevó a la desesperanza. Él escribió: “Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra
que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y
aflicción de espíritu. 18Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo
del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí. 19Y ¿quién sabe
si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me
afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.
20
Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en
que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. 21¡Que el
hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su
hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal
grande. 22Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su
corazón, con que se afana debajo del sol? 23Porque todos sus días no son sino
dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto
también es vanidad.” (Eclesiastés 2:17-23)

El corazón del rey estaba desesperanzado por la frustración que sentía, porque
después de haber trabajado con sabiduría y gran esfuerzo, tenía que dejar todo
para otro el cual él no sabía si sería sabio o necio para administrar. De estas
palabras del sabio rey, podemos concluir la necesidad de tener un proyecto con
la visión de las cosas eternas, es decir, nuestra vida debe vivir enfocada en lo
espiritual, en nuestra ciudadanía que está en los cielos, y no ser simples
materialistas como si nuestra vida no fuera a ser quitada de este mundo. Con
relación a esto, la Palabra de Dios dice: “Mas nuestra ciudadanía está en los
cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21el cual
transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al
cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí
mismo todas las cosas… Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas
de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 47

cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque habéis muerto, y vuestra vida está
escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste,
entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” (Filipenses 3:20-
21; Colosenses 3:1-4)

Pero hay algo más que debemos hacer ante la desesperanza que produce la
frustración: 1) Esperar en Dios porque Él nos restaurará. “Pacientemente
esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. 2Y me hizo sacar del pozo de
la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis
pasos. 3Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán
esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.” (Salmo 40:1-4) 2) Reposar en
Dios porque de Él es nuestra esperanza. “Alma mía, en Dios solamente reposa,
porque de él es mi esperanza.” (Salmo 62:5) 3) Ser justo y vivir justamente.
“Mas el justo en su muerte tiene esperanza.” (Proverbios 14:32b) 4) Entender que
las aflicciones de este tiempo son pequeñas, comparadas con la gloria venidera.
“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables
con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” (Romanos 8:18) 5)
Gloriarnos en la esperanza de la gloria de Dios. “… nos gloriamos en la
esperanza de la gloria de Dios.” (Romanos 5:2) Si esto hacemos, saldremos de la
frustración y de la desesperanza.

15. La Intolerancia. La frustración produce intolerancia y esta conduce a


muchos males dentro de la sociedad. Cada día escuchamos decir que alguien
mató o hirió a otro por falta de tolerancia. La intolerancia hace que el individuo
abandone sus objetivos o que busque un atajo para llegar rápidamente. La falta
de tolerancia está íntimamente relacionada con nuestras creencias: quién es
Dios, su soberanía, quién soy yo, cuáles son las cosas de mayor valor, qué es la
felicidad, cómo los acontecimientos influyen en mi vida, entre otras. Por la
intolerancia se destruyen los hogares, los padres matan a sus hijos, los hijos se
van del hogar, los patrones echan a sus empleados, los estudiantes matan a
sus profesores o abandonan sus estudios. Por la intolerancia los cristianos se
atacan unos a otros, los políticos se ofenden, etc. Y todo esto sucede porque las
personas viven frustradas.

16. La Depresión. La depresión es definida como el “síndrome caracterizado


por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones síquicas, a veces
con trastornos neurovegetativos.” 15 16 Se habla de la depresión de un terreno.
Así como la tierra se hunde por falta de consistencia, el ser interior se hunde
(deprime) cuando algo le sucede en su interior. Una depresión profunda puede
conducir al suicidio. Por ejemplo el rey Saúl. (1º de Samuel 31:1-6) Este rey
llegó al extremo de su frustración, la cual lo condujo a la depresión profunda y
al suicidio. Cualquier hombre o mujer, si no trata con las causas de sus
frustraciones, puede entrar en un alto grado de depresión que lo lleve a
15
Diccionario Encarta® 2009.
16
Neurovegetativo: Se dice de la parte del sistema nervioso que controla el funcionamiento de
las vísceras, glándulas y músculos involuntarios y se divide en los sistemas simpático y
parasimpático. (Diccionario Encarta® 2009.)
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 48

quitarse la vida. Por eso es urgente que usted trate con las causas de sus
frustraciones. No crea que quitarse la vida es sólo una opción de otros. Aun el
creyente, en medio de los problemas, se hastía de vivir y desea no haber nacido
o puede desear terminar con su existencia. El gran patriarca, el hombre
perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal dijo, en su dolor: “Perezca
el día en que yo nací, y la noche en que se dijo: Varón es concebido… ¿Por qué no
morí yo en la matriz, O expiré al salir del vientre? 12¿Por qué me recibieron las
rodillas? ¿Y a qué los pechos para que mamase? 13Pues ahora estaría yo muerto,
y reposaría; Dormiría, y entonces tendría descanso.” (Job 3:3, 11-13) El profeta
Elías, en su frustración, deseó morirse y pidió a Dios que le quitara la vida : “Y
él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro;
y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo
mejor que mis padres.” (1º de Reyes 19:4) Recordemos que usted y yo no somos
mejores que Job y Elías; somos más vulnerables y vivimos en un mundo más
agitado y con mayores manifestaciones del pecado.

18. La Actitud de huida. “Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre
ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue
Jehová entre tú y yo. 6Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva está en tu
mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su
presencia. 7Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el
desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur. 8Y le dijo: Agar, sierva
de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante
de Sarai mi señora. 9Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte
sumisa bajo su mano.” (Génesis 16:5-9)

Aquí hay una situación interesante: 1) Sara había dado a su esclava por mujer
a Abraham. 2) Agar, por estar encinta, miraba con desprecio a Sara. 3) Es
posible que Sara sufrió una frustración, porque pecó dando su sierva a su
esposo y porque Agar ahora le da un hijo a Abraham, cosa que ella no había
logrado. 4) Abraham pone a Agar en manos de Sara y esta comienza a afligirla.
5) Ahora Agar está frustrada y toma la decisión de huir. 6) El ángel indica a
Agar cómo actuar en esta situación: “Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo
su mano.”

Es muy posible que Sara y Abraham sufrieran algún grado de frustración


porque el tiempo pasaba y parecía que Dios no cumpliría su promesa.
Entonces, en su frustración buscaron un atajo: Agar fue usada carnal y
egoístamente por Sara y Abraham. El uso y maltrato produjo la frustración en
Agar y esto la llevó a la actitud de huída. Las almas frustradas intentan huir de
las circunstancias difíciles. Salmo 55:4-8 dice: “Mi corazón está dolorido dentro
de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.  5Temor y temblor vinieron sobre
mí, y terror me ha cubierto.  6Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma!
Volaría yo, y descansaría. 7Ciertamente huiría lejos; Moraría en el desierto. 8Me
apresuraría a escapar del viento borrascoso, de la tempestad.”

Amado lector, ¿está usted huyendo de algo o de alguien? Es posible que su


huída sea resultado de una frustración. Busque la causa de su frustración
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 49

encárela y deje de huir. Los problemas no se resuelven huyendo. Es más: si


usted, huye, pierde el beneficio de madurarse y aprender la paciencia en medio
de las circunstancias difíciles. (Santiago1:2-4) Siga el consejo que el ángel le dio
a Agar: regrese y enfrente la situación. Eso es lo mejor. Recuerde que los
cobardes huyen; los valientes soportan aun las situaciones más difíciles y Dios
los bendice cuando pasan la prueba. (Santiago 1:12)

19. La Sustitución. Sustituir es poner una cosa, actitud, hábito o persona por
otra. Entonces la sustitución, que es resultado de una frustración, se
manifiesta cambiando las cosas buenas por cosas malas, las buenas actitudes
por malas actitudes, los buenos hábitos por hábitos malos; y buscando a otras
personas para rechazar, hacer sufrir, vengarse o herir a la persona que el
frustrado ve como el obstáculo causante de su frustración. De ahí aparecen los
vicios, las malas compañías, las infidelidades, entre otras. Un cónyuge
frustrado está expuesto a buscar otra persona para sustituir al compañero. Hay
personas que, por su frustración cambian un vicio por otro aun peor. Algunos
creyentes cambian de congregación, porque se sienten frustrados donde están.
Otros cambian de religión porque la que profesan no les da resultados.

20. La Resistencia. La resistencia, en su lado positivo, es la capacidad de


resistir cualquier situación por difícil que sea. Pero una persona frustrada no
actúa con esta orientación. La persona frustrada usa el lado negativo de la
resistencia, porque ve a las personas y las circunstancias como enemigas y
estorbos para conseguir sus metas. Las personas con actitud de resistencia se
oponen al cambio porque no reconocen sus motivaciones y porque temen
fracasar y sufrir una nueva frustración. La resistencia se manifiesta también en
autoprotección, o sea, la persona no toma riesgos para protegerse de nuevas
frustraciones. He encontrado personas que ya no quieren amar a nadie porque
temen ser frustradas. Otras no establecen metas por la misma razón.

21. La Angustia. Algunos sinónimos de angustia son: estrechez y


estrangulación. Jueces 16:16 nos muestra el proceso que produce la angustia:
“Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e
importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.” Sansón se enfrentó a
una disyuntiva: perder a Dalila por no descubrirle el secreto o descubrirle el
secreto aun pecando contra Dios. El asunto fue que dentro de esa disyuntiva, el
alma de Sansón entró en una angustia mortal.

La angustia puede venir por la frustración que produce el pecado. Según


Romanos 2:9, la angustia es la paga que Dios da a los que hacen lo malo. La
angustia es resultado de la ira de Dios sobre el pecador. (Deuteronomio 31:17;
Nehemías 9:37)

La angustia puede llegar a ser un problema sicosomático: “Ten misericordia de


mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; Se han consumido de tristeza mis ojos,
mi alma también y mi cuerpo. 10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis
años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos
se han consumido.” (Salmo 31:9-10)
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 50

26. La Fijación. La fijación impide el desarrollo del carácter cristiano porque la


persona no tiene metas. Pero también la fijación puede relacionarse con la
causa de la frustración, o sea, que la persona fija sus pensamientos en el hecho
frustrante, sea para sentirse víctima, autoflagelarse síquicamente,
autocompadecerse o para superarla. Esta fijación bloquea a la persona para
percibir las cosas positivas. (Éxodo 6:9)

27. La Ansiedad. La ansiedad es resultado de la frustración por satisfacer las


necesidades carnales o por no satisfacer las necesidades humanas y
espirituales. El mendigo, Lázaro, ansiaba saciarse de las migajas que caían de
la mesa del rico. (Lucas 16:21) La ansiedad se produce ante la amenaza de un
peligro inminente. (Hechos 27:29-30) La ansiedad incita al suicidio. (Apocalipsis
9:6) La ansiedad no deja que la Palabra lleve fruto en el cristiano. (Mateo 13:22;
Marcos 4:19; Lucas 8:14)

Remedio para la ansiedad: 1) Identificar las causas de la frustración y tratar


con ellas bíblicamente. 2) Sustentarse y consolarse con la Palabra del Señor.
(Salmo 119:28; Romanos 15:4) 2) Orar. (Salmo 116:1-7; Filipenses 4:6) 3)
Confiar que el Señor sabe de qué cosas tenemos necesidad y que él nos las
dará. (Mateo 6:31-32; Lucas 10:22) 4) Echar la ansiedad con sus causas sobre
Cristo. (1ª de Pedro 5:7) 5) Establecer prioridades. (Lucas 10:41) 6) Aceptar las
realidades que no podemos cambiar. (Lucas 10:25)

28. La soledad. Que la soledad es una manifestación de la frustración, no


tiene duda. Como he dicho en algunos puntos anteriores, la persona frustrada
se resiente con Dios, se aísla, se vuelve hipersensible, se angustia, trata de
huir, se vuelve intolerante y cruel. Todo esto conduce a la persona a la soledad.
¿Qué es la soledad? Para entender mejor el concepto de soledad, hablemos
primeramente de algunos antónimos de la palabra soledad que, a mi juicio, me
parecen importantes para nuestro estudio. Son antónimos de soledad: acuerdo,
complemento, compañía, acompañamiento, protección. Entonces la soledad es
carencia de complemento, acuerdo, compañía y protección. Tenga esto en
mente porque le será de gran provecho cuando hablemos de las causas de la
soledad y de cómo encontrar soluciones. También recuerde que, en el contexto
de este libro, hablamos de la soledad como una manifestación de la frustración.

También Génesis 2:18 nos ayuda a entender el concepto de soledad: “Y dijo


Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”
Observe usted que Dios dice: 1) “No es bueno que el hombre esté solo…”. 2) “…
le haré ayuda idónea para él.” La palabra que usa la Septuaginta en Génesis
2:18 es  μόνος y significa: único, solo y solamente. Las dos primeras son adjetivos
y la tercera un adverbio. De ahí podemos inferir que Dios no planeó que el
varón fuera el único ser, ni que se creyera el “único”, ni que estuviera solo, ni
que hiciera las cosas solo. Seguramente Dios proveyó a Eva para que Adán no
sufriera frustración en su ser y en su vocación. Esto realza el concepto del
matrimonio y nos demuestra que divorciarse es exponerse a la frustración. Por
eso cuando Dios creó la mujer y la trajo a Adán, este dijo: “Esto es ahora hueso
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 51

de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón
fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a
su mujer, y serán una sola carne.” (Génesis 2:23-24) Esta expresión de Adán nos
comunica que él estuvo de acuerdo con Dios y que entró en acuerdo con su
mujer, y que se sintió complementado, acompañado, y protegido.

El origen de la soledad. La soledad se originó con la entrada en el pecado.


(Génesis 3) El hombre perdió la comunión con Dios, se escondió de Dios,
comenzó a sentir miedo, y se dañaron las relaciones de pareja y todas las
relaciones sociales. El hombre sufre de soledad por su desintegración con Dios,
consigo mismo, y con la sociedad.
Clases de soledad.

A fin de entender mejor el tema y darle un mejor tratamiento, podemos ver la


soledad en varios semblantes. Veámosla de afuera hacia adentro…

Hablemos primeramente de la soledad social. Esta sucede cuando estamos


literalmente solos, sin una persona a nuestro lado; ni nadie con quien hablar,
saludar, compartir un abrazo, etc. Pero también es posible estar rodeados de
personas y sufrir de soledad social. Hay soledad social voluntaria e
involuntaria.

1) La soledad social es voluntaria cuando, sin ninguna influencia perjudicial


interna o externa, tomamos la decisión, de estar solos. Por ejemplo los monjes
se retiraban a los monasterios para “sufrir la soledad social”, pero seguramente
no experimentaban la soledad sicológica. Y, suponiendo que algunos eran
verdaderos creyentes, tampoco sufrían soledad espiritual. Por eso podemos
concluir que la soledad voluntaria no es resultado de una frustración, sino más
bien de una vocación. En casi todas las religiones los individuos se retiran
algún tiempo para estar solos y orar, meditar y estudiar los libros que, para
ellos, son considerados sagrados. Jesús es un ejemplo notable de retirarse
voluntariamente a la soledad para tener su encuentro con su Padre. (Mateo
14:23; Juan 6:15) Otro ejemplo de soledad social voluntaria son las personas
que tienen el don de soltería. Ellas toman la decisión de no casarse, porque no
tienen necesidad de compañía física de un cónyuge. (1ª a Corintios 7:7-9)
Algunos agentes internos son la frustración, la ira, el rencor, la falta de perdón,
la depresión, la neurosis, la incapacidad para comunicarse e interrelacionar
con otros, la timidez,17 y otros conflictos que llevan a las personas al
aislamiento de sus seres queridos y de la sociedad. Ubicamos estos agentes en
la soledad voluntaria, para no exonerar a las personas de su responsabilidad
delante de Dios y de sí mismas.

17
Algunos datos de conducta que distinguen a los tímidos de los no tímidos son las siguientes:
1) una marcada tendencia a evitar a los demás y a rehuir los contactos sociales;
2) una tendencia a evitar cualquier iniciativa en el terreno social;
3) en las reuniones, la inclinación al silencio;
4) la tendencia a evitar mirar a los ojos a los demás;
5) la costumbre de hablar en voz baja o suave.
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LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 52

2) La soledad social es involuntaria cuando es forzada por agentes externos a la


persona. Algunos agentes externos que producen soledad involuntaria son el
secuestro, el desplazamiento forzado, la enfermedades contagiosas (Levítico
13:46), entre otras. Esta soledad es involuntaria en el sentido de que, aunque
las personas no desean estar solas, son forzadas a actuar en contra de la
necesidad de compañía. La soledad que sufren las personas que aspiran
casarse y no lo han logrado, podemos clasificarla como involuntaria.

En segundo lugar, hablemos de la soledad sicológica. Esta es la soledad del


alma. La soledad del alma es resultado de la entrada del pecado, el cual
desintegró el ser en su cuerpo, alma y espíritu. Esta es más grave que la
soledad física. La soledad del alma se puede experimentar aun estando
rodeados de personas que nos aman. La soledad del alma puede resultar por
falta de capacidad de dar y recibir afecto. Cuando nuestros sentimientos
carecen de complemento, compañía y protección, experimentamos soledad. El
alma sufre angustia cuando se siente sola y tiende a ensimismarse más y más.
La soledad del alma es resultado de la incapacidad sicológica para
acompañarse a sí mismo. Es también el resultado de rechazar la compañía de
Dios. La soledad del alma produce enfermedades sicosomáticas.

En tercer lugar, hablamos de la soledad espiritual. Esta soledad resultó de la


desintegración que el pecado produjo entre el hombre y Dios. Todos los
hombres sin Cristo sufren esta soledad. Inclusive, algunos cristianos la
padecen por tener una mala relación con Dios. Sin embargo, la soledad
espiritual y sicológica no es absoluta para el cristiano. Porque la Biblia dice:
“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a
los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si
tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu
mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti,
y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.”
(Salmo 139:7-12)

Debemos esforzarnos para combatir la soledad sea social, síquica y espiritual.


Esta es nuestra responsabilidad y resistirnos a recibir ayuda con terapia bíblica
es un pecado contra el Señor que nos creó para estar acompañados de Él, de
nuestros seres queridos y, hasta donde sea posible, de nuestro entorno social.
Resignarnos a vivir solos y deprimidos es también un pecado contra nosotros
mismos. Pero ¡ojo!: es posible que usted no pueda estar acompañado
socialmente, porque así lo ha decidido voluntariamente para servir al Señor con
mayor libertad, o porque no ha podido casarse, o ha enviudado, o cualquiera
otra circunstancia. Entonces aún le quedan alternativas: Acompáñese con Dios,
sirva en una causa noble, lea buenos libros, diviértase sanamente, busque un
suculento y sano menú para nutrirse social, sicológica y espiritualmente.
Siempre recuerde que, si la soledad lo angustia, usted debe buscar soluciones.
Si no busca ayuda, sufrirá las consecuencias y cada día sufrirá más
frustración.
Conclusión.
LA FRUSTRACIÓN – Autor: Jesús Helí Sánchez. 53

Es necesario ahondar en el conocimiento de Dios. Las personas que no tienen


el conocimiento correcto de Dios: su soberanía, su santidad, su justicia, su ira,
su amor, su propósito, su providencia, entre otros atributos; se frustran y
reaccionan incorrectamente.

Hoy día, cuando vivimos en un mundo que quiere todo a las carreras sin hacer
ningún esfuerzo y que nos demanda que hagamos lo mismo, es más fácil sufrir
frustraciones. Tenemos que aprender los verdaderos valores, sean personales o
grupales, sean temporales o eternos. Debemos tener un concepto correcto de
nosotros mismos, del valor de las cosas y del éxito. Nuestro concepto de
nosotros mismos debe basarse en la Gracia de Dios: “Pero por la gracia de Dios
soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado
más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.” (1ª a
Corintios15:10)

Aprendamos a vivir con limitaciones, porque la vida del hombre no consiste en


la abundancia de los bienes que posee. “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda
avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes
que posee.” (Lucas 12:15) Hay que vivir sin avaricia y con contentamiento
descansando en las promesas del Señor: “Sean vuestras costumbres sin
avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni
te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi
ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.” (Hebreos 13:5-6)

Esto debe aprenderse desde la niñez. El niño que se cría recibiéndolo todo, a su
capricho y al tiempo que él lo exige, no aprende a esforzarse y a esperar y, por
tanto, en el recorrido de su vida, sufrirá muchas frustraciones y reaccionará
violentamente cuando sus deseos no sean cumplidos. Entonces tratará de
eliminar cualquier cosa o persona que considere un obstáculo para lograr sus
objetivos.

Es muy importante estar convencidos de que no vinimos a este mundo para ser
servidos, sino para servir. Cristo es nuestro ejemplo: Él sufrió rechazo de los
suyos, fue perseguido, maltratado y crucificado; pero nunca fue frustrado. Aun
sufrió la cruz con el gozo puesto delante de Él: “Por tanto, nosotros también,
teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo
peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que
tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el
cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y
se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal
contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse
hasta desmayar.” (Hebreos 12:1-3) Recuerde: el que cree en Jesús no será
avergonzado. (1ª de Pedro 2:6)

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