NOMBRE:
LEIVY ROSA GUZMAN BATISTA
MATRICULA: 17-3864
ASIGNATURA: EVALUACIÓN DE LA
INTELIGENCIA.
FACILITADOR:
LUIS ROGERS
TEMA:
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
(UNIDAD lll)
FECHA DE ENTREGA: 07 de febrero 2020
Enseguida de leer el tema se sugiere realizar las siguientes actividades:
1. Realiza un informe didáctico sobre la inteligencia emocional, toma
en cuenta los tópicos de la unidad IV por ejemplo el modelo de
Goleman, las características de la inteligencia emocional, etc.
La inteligencia emocional se refiere al autocontrol, el entusiasmo, la empatía, la
perseverancia y la capacidad para motivarse a uno mismo. Si bien una parte de
estas habilidades pueden venir configuradas en nuestro equipaje genético, y
otras tantas se moldean durante los primeros años de vida, la evidencia
respaldada por abundantes investigaciones demuestra que las habilidades
emocionales son susceptibles de aprenderse y perfeccionarse a lo largo de la
vida, si para ello se utilizan los métodos adecuados.
Para hablar de inteligencia emocional vamos a utilizar varios conceptos y
términos relacionados a la misma, para así poder comprender el tema con
mayor precisión.
[ CITATION Dan98 \l 3082 ] Un par de décadas atrás, la ciencia psicológica
sabía muy poco, si es que algo sabía, sobre los mecanismos de la emoción.
Pero recientemente, y con ayuda de nuevos medios tecnológicos, se ha ido
esclareciendo por vez primera el misterioso y oscuro panorama de aquello que
sucede en nuestro organismo mientras pensamos, sentimos, imaginamos o
soñamos. Gracias al escáner cerebral se ha podido ir desvelando el
funcionamiento de nuestros cerebros y, de esta manera, la ciencia cuenta con
una poderosa herramienta para hablar de los enigmas del corazón e intentar
dar razón de los aspectos más irracionales del psiquismo.
Partiendo de esto según Goleman podemos explicar que para entender la
inteligencia emocional debemos de aclarar que las emociones se encuentran
en nuestro cerebro y no como usualmente se dice en el lenguaje popular que
están en el corazón. El lugar donde se encuentran las emociones en nuestro
cerebro es la amígdala, que tiene la forma de una almendra y que, de hecho,
recibe su nombre del vocablo griego que denomina a esta última. Se trata de
una estructura pequeña, aunque bastante grande en comparación con la de
nuestros parientes evolutivos, en la que se depositan nuestros recuerdos
emocionales y que, por ello mismo, nos permite otorgarle significado a la vida.
Sin ella, nos resultaría imposible reconocer las cosas que ya hemos visto y
atribuirles algún valor.
La inteligencia más allá del intelecto
[ CITATION Dan98 \l 3082 ] la capacidad de motivarse a sí mismo, de
perseverar en un empeño a pesar de las frustraciones, de controlar los
impulsos, diferir las gratificaciones, regular los propios estados de ánimo,
controlar la angustia y empatizar y confiar en los demás parecen ser factores
mucho más determinantes para la consecución de una vida plena que las
medidas del desempeño cognitivo.
Es decir que las personas con inteligencia emocional alta tienen mayores
posibilidades de éxito tanto laboral como personal, que aquellas personas con
inteligencia emocional cognitiva, el poder controlar la angustia, impulsos y
emociones negativas garantiza una vida plena, mientras que las personas que
solo posee un alto nivel de inteligencia cognitiva si carecen de inteligencia
emocional podrían no obtener los resultados esperados en sus actividades
cotidianas, labores y personales, obteniendo resultados negativos por la falta
del control de las emociones.
[ CITATION Dan98 \l 3082 ] Si bien es cierto que en toda persona coexisten los
dos tipos de inteligencia (cognitiva y emocional), es evidente que la inteligencia
emocional aporta, con mucha diferencia, la clase de cualidades que más nos
ayudan a convertirnos en auténticos seres humanos. Uno de los críticos más
contundentes con el modelo tradicional de concebir la inteligencia es Howard
Gardner. Este mantiene que la inteligencia no es una sola, sino un amplio
abanico de habilidades diferenciadas entre las que identifica siete, sin
pretender con ello hacer una enumeración exhaustiva.
Habilidad 1: autocontrol, el dominio de uno mismo
[ CITATION Dan98 \l 3082 ] Si de una parte somos esclavos de nuestra propia
naturaleza, y en ese sentido es muy escaso el control que podemos ejercer
sobre la forma en que nuestro cerebro responde a los estímulos y sobre su
manera de activar determinadas respuestas emocionales, por otra parte, sí que
podemos ejercer algún control sobre la permanencia e intensidad de esos
estados emocionales.
Es decir que, aunque muchas veces hemos escuchado que el ser humano
actúa por instinto o dependiendo del estímulo que reciba sea negativo o
positivo según será la respuesta, también es cierto que podemos conocer
nuestras debilidades y emociones negativas, así como estados de ánimos para
controlarlos, lo primero que debemos es analizar los estímulos negativos que
pueden causar en nosotros un descontrol emocional para así poder aprender a
gestionarlos.
Habilidad 2: el entusiasmo, la aptitud maestra para la vida
[ CITATION Dan98 \l 3082 ] Habilidades emocionales como el entusiasmo, el
gusto por lo que se hace o el optimismo representan unos estímulos ideales
para el éxito. De ahí que la inteligencia emocional constituya la aptitud maestra
para la vida.
Partiendo de lo anterior mencionado podemos explicar la importancia de tener
una inteligencia emocional sana asumiendo una actitud positiva con
entusiasmo y asumiendo que las emociones negativas o positivas son buenas
dependiendo del estímulo que recibamos y como podamos gestionar dicha
emoción como respuesta, por lo que debemos estimular nuestras emociones
positivas con optimismo para poder recibir estímulos positivos para alcanzar el
éxito en la vida.
Habilidad 3: la empatía, ponerse en la piel de los demás
[ CITATION Dan98 \l 3082 ] La palabra empatía proviene del griego empatheia,
que significa “sentir dentro”, y denota la capacidad de percibir la experiencia
subjetiva de otra persona. El psicólogo norteamericano E.B. Titehener amplió el
alcance del término para referirse al tipo de imitación física que realiza una
persona frente al sufrimiento ajeno, con el objeto de evocar idénticas
sensaciones en sí misma. Diversas observaciones in situ han permitido
identificar esta habilidad desde edades muy tempranas, como en niños de
nueve meses de edad que rompen a llorar cuando ven a otro niño caerse, o
niños un poco mayores que ofrecen su peluche a otro niño que está llorando y
llegan incluso a arroparlo con su manta. Incluso se ha demostrado que, desde
los primeros días de vida, los bebés se muestran afectados cuando oyen el
llanto de otro niño, lo cual ha sido considerado por algunos como el primer
antecedente de la empatía.
Podemos decir que la empatía es la habilidad del ser humano de ponerse en
lugar del otro, que supone antes situaciones difíciles una reacción de
solidaridad, humanidad y comprensión para la otra persona, lo que en estos
días vemos cómo se va perdiendo esta capacidad del ser humano de ser
empático, porque se nos hace difícil ponernos en el lugar de los demás y solo
nos centramos en nosotros mismo dejando de lado, la solidaridad, la
comprensión y amor por el prójimo que debe de existir mutuamente en las
relaciones humanas día a día.
En conclusión, luego de leer el libro de inteligencia emocional de Daniel
Goleman, podemos destacar la importancia de que los seres humanos tengan
sana inteligencia emocional para garantizar el éxito laboral, personal y social,
aunque también es importante mencionar que a pesar de que una persona con
una alta inteligencia cognitiva si no posee inteligencia emocional difícilmente
alcanza la plenitud de la vida, por las situaciones que arrastra consigo la
carencia del control de las emociones.
Por lo que considero deberían formarnos tanto en el hogar como en las
escuelas y universidades para poseer una inteligencia emocional que nos
permita desarrollarnos y enfrentarnos a los distintos retos de la vida
enfatizándonos más en esta parte, que el obtener buenas calificaciones y solo
enfocarse en el desarrollo de la inteligencia cognitiva.
1. Investiga en la web el test de inteligencia emocional para adultos,
toma en cuenta la aplicación y corrección luego auto-aplica y
realiza un informe con los resultados e incluye en el anexo la hoja
de respuestas trabajada.
IMPORTANTE: Deben recordar, primero llenar el test, ANTES LEER EL
PROTOCOLO DE CORRECCIÓN.
Informe de Evaluación
Datos personales:
Nombre: Leivy Guzmán
Edad: 24 años
Grado Académico: Estudiante universitaria
Situación laboral: Empleada publica
Sexo: Femenino
Estado civil: Casada
Fecha de evaluación: 05 de febrero 2020
Fecha del Informe: 07 de febrero del 2020
Evaluación aplicada.
La evaluación aplicada fue Test de Inteligencia Emocional
El objetivo de la aplicación del test de inteligencia emocional fue
conocer el nivel de inteligencia emocional que poseo como persona.
Motivo de la evaluación:
El motivo de esta evaluación es la práctica universitaria sobre la
inteligencia emocional
Actitud ante la prueba.
La conducta de la paciente ante la prueba fue siempre serena y
concentrada.
Resultados e Interpretación.
Se obtuvo una puntuación de 59 en los rangos de 46 y 79 que dan
como resultado una inteligencia emocional media- alta.
La inteligencia emocional media alta Indica que sabes quién eres,
cómo te
emocionas, cómo manejas tus sentimientos y cómo descubres todo
esto en los demás. Tus relaciones con la gente las llevas bajo
control, empleando para ello tus habilidades para saber cómo te
sientes tú, cómo debes expresarlo y también conociendo cómo se
sienten los demás, y qué debes hacer para mantener relaciones
satisfactorias con otras personas.
Conclusión
La paciente está capacitada para gestionar las emociones propias y
ajenas. Su nivel de inteligencia emocional puede influir en la
manera que se comporta y nos enfrentar a retos de la sociedad; sin
afectar su capacidad de decisión y de lograr resultados positivos.
Recomendaciones
Cultivar las emociones positivas para mantener el equilibro de su
inteligencia emocional, ejercitar la empatía, optimismo y emociones
que la empujen a la plenitud de la vida.
Anexos
Bibliografía
Bibliografía
Goleman, D. (1998). Inteligencia Emocional. Vergara.