LIBRO DE CASOS
Caso 2
Delito de lesiones.
Jaime Martínez (víctima)
y Rosa Silva (imputada)
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CEEAD ABA ROLI
PREÁMBULO
En la tarde del 4 de marzo de 2012, JAIME JOSUÉ MARTÍNEZ GÓMEZ fue a la casa de su
ex esposa, la señora ROSA EMMA SILVA RAMOS, a visitarla a ella y a su hijo FABIÁN MARTÍNEZ
SILVA. Antes de llegar a la casa, ubicada en la calle 15 de Mayo, Jaime Martínez se detuvo en la tienda
de la cuadra para comprar cigarros y un regalo para su ex esposa; ahí intercambió unas palabras con el
dueño y se retiró hacia la casa de Rosa Emma Silva Ramos.
Al llegar a la casa, por alguna razón, Jaime Martínez decidió entrar por una ventana y comenzó
a buscar a su ex esposa y a su hijo. En la casa sólo se encontraban Rosa Emma y Fabián. Posteriormente,
Jaime Martínez y Rosa Emma Silva sostuvieron una acalorada discusión que terminó con una lesión de
arma corto punzante en el abdomen de Jaime. Inmediatamente, Rosa Emma, por sus propios medios,
trasladó a su ex marido al Hospital Municipal de la ciudad donde fue atendido de la lesión mencionada.
En el lugar de los hechos, luego de una denuncia ciudadana, los policías estatales entrevis-
taron a diversos testigos y posteriormente acudieron a las a fueras del Hospital Municipal en donde
detuvieron a Rosa Emma por el delito del que resulte responsable.
Durante las investigaciones inicial y formalizada se recabaron las siguientes actuaciones,
mismas que pueden ser utilizadas indistintamente en la fase de control previo y en la fase de juicio oral.
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CEEAD ABA ROLI
Detención
EJEMPLO DE REGISTRO DE DETENCIÓN
1. ANTECEDENTES DE LA DETENCIÓN
INSTITUCIÓN: Policía Estatal
NÚMERO DE PARTE: 150/2012
FECHA DEL PARTE: 4 de marzo de 2012
HORA DEL PARTE: 19:00 horas
FECHA DE DETENCIÓN: 4 de marzo de 2012
HORA DE DETENCIÓN: 18:30 horas
LUGAR DE LA DETENCIÓN: Hospital Municipal de la ciudad, ubicado en la calle Mariano
Matamoros, esquina con Benito Juárez, de esta ciudad y municipio.
POLICÍAS APREHENSORES:
1. PEDRO PÉREZ RAMÍREZ
2. JOSE GONZALEZ COBOS
DENUNCIANTE: JAIME JOSUÉ MARTÍNEZ GÓMEZ, mexicano, divorciado, mayor de edad,
trabajador de la construcción, con domicilio en la calle Mariano Escobedo número 508, Col.
Centro de esta ciudad y municipio.
DETENIDO: ROSA EMMA SILVA RAMOS, mexicana, mayor de edad, divorciada, dedicada al
hogar, con domicilio en la calle 15 de Mayo número 302, esquina con la calle Benito Juárez,
Col. Centro de esta ciudad y municipio.
2. ANTECEDENTES DEL DELITO
FECHA: 4 de marzo de 2012
HORA: 18:15 horas
LUGAR: Domicilio ubicado en calle 15 de Mayo número 302, esquina con la calle
Benito Juárez, Col. Centro de esta ciudad.
OBJETOS RELACIONADOS CON EL DELITO:
•• Un cuchillo filetero con mango negro, aproximadamente quince centímetros de hoja y otros
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LIBRO DE CASOS
RELATO DEL HECHO:
El día de hoy, aproximadamente a las 18:20 horas, todas las unidades de la Policía Estatal
recibimos un llamado de la Central de Policía, indicando que Alejandro Porras López había informado
que en la calle 15 de Mayo de esta ciudad, cerca de la Iglesia del Roble, dos personas, una del sexo
masculino y otra del sexo femenino, se encontraban riñendo acaloradamente y que temía de que
alguno de ellos fuera a privar de la vida a otro. Dado que nuestra unidad se encontraba en las
inmediaciones de dicho lugar, los suscritos nos trasladamos de inmediato a dicha ubicación. Llegamos a
la calle 15 de Mayo, a la altura de la Iglesia del Roble, aproximadamente a las 18:25 horas; nos entrevistamos
con dos personas que se encontraban en ese lugar, quienes se encontraban visiblemente alterados; ellos
dijeron llamarse Alejandro Porras López y Fabián Martínez Silva. El primero nos manifestó que mo-
mentos antes una mujer de ropa blanca y negra le había enterrado un cuchillo a su exesposo en el
estómago varias veces porque este último la quería matar; que luego de haberlo lesionado la misma
señora subió a la víctima moribunda a un carro de color negro y se lo llevó; que no sabe por qué razón
lo subió al carro, ni a dónde se dirigieron. El señor Porras López nos informó que la mujer responde
al nombre de Rosa Emma Silva Ramos, que no tiene ninguna relación con ella, que ella tiene aproxi-
madamente treinta y cinco años de edad, cabello negro, corto, tez morena, de complexión delgada y
que se le hizo muy raro que estuviera descalza. Finalmente nos informó de la presencia de otro testigo,
el señor Francisco Ruiz Soto, pero afirmó que esa persona se retiró muy asustada después de haber
entrado a la casa y presenciar lo sucedido. Alejandro Porras López afirmó que él nos puede ayudar a
localizar a esa persona porque trabaja para él.
También entrevistamos a Fabián Martínez Silva, quien se encontraba llorando y visiblemente
alterado. Después de calmarlo por algunos minutos, nos informó que conoce a las personas involucra-
das en los hechos porque la señora Rosa Emma Silva Ramos es su madre, y que la persona herida es su
padre y exesposo de su madre. Fabián Martínez Silva relató que la pareja se encontraba en la planta
baja del domicilio marcado con el número 302 cuando empezaron a discutir acaloradamente; que él
se encontraba en la planta alta estudiando, y que de pronto los gritos se calmaron, pero que después
continuaron; que decidió bajar a ver qué pasaba cuando vio que Jaime Martínez intentó matar a su
mamá con un cuchillo, pero que su madre se adelantó para defenderse y apuñaló a su papá en una
sola ocasión, y sólo para salvar su propia vida; que tan pronto el señor Martínez fue herido, la señora
Silva Ramos se asustó y se llevó a su exesposo al hospital; que sabe lo anterior porque la señora le gritó
“Hijito mío, tengo que llevarlo al hospital que está aquí a la vuelta”. En el suelo de la entrada al
domicilio y en la banqueta había vidrios y otras cosas, los suscritos pedimos a los entrevistados
que no tocaran ni movieran nada y que cuidaran que nadie más lo hiciera hasta que llegara algún
perito.
Con la intención de detener a la señora Rosa Emma Silva Ramos en flagrancia, nos trasladamos
al Hospital Municipal que se encuentra precisamente a una cuadra del lugar de los hechos, en la calle
Juan Ignacio Ramón, número 102; llegamos al nosocomio alrededor de las 18:35 horas. En cuanto lle-
gamos, observamos a una persona que estaba sentada en la banqueta, justo enfrente de la entrada del
hospital, y que reunía las mismas características con que nos habían descrito a la señora Silva Ramos; la
persona estaba descalza y con manchas hemáticas en su pantalón blanco, por lo que nos acercamos a
ella y de manera espontánea nos dijo: “Me estaba pegando, casi me mata; pero lo ataqué por tonta”.
En ese momento, el oficial Pedro Pérez le dijo que ella tenía derecho a guardar silencio y que estaba
detenida; así procedimos a su detención y le hicimos saber sus derechos en los términos descritos.
Se anexan actas de lectura de derechos y puesta a disposición del Ministerio Público.
ATENTAMENTE
PEDRO PÉREZ RAMÍREZ JOSÉ GONZÁLEZ COBOS
OFICIAL DE POLICÍA OFICIAL DE POLICÍA
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LIBRO DE CASOS
Lectura de Derechos
EJEMPLO DE REGISTRO DE LECTURA DE DERECHOS
Siendo las 18:45 horas del día 4 de marzo de 2012, se le hicieron saber a la señora ROSA
EMMA SILVA RAMOS sus derechos contenidos en el Artículo 20 de la Constitución Federal. Se informó
a la detenida que tiene derecho a guardar silencio y a elegir un defensor, a entrevistarse previamente
con él en privado y, en caso de no contar con él, el Estado le asignará uno; también se le hicieron saber
los motivos de la detención y los hechos que se le imputan.
En este acto la imputada manifiesta que ha escuchado y entendido los derechos que le han
sido informados por los agentes aprehensores.
ATENTAMENTE
PEDRO PÉREZ RAMÍREZ JOSÉ GONZÁLEZ COBOS
OFICIAL DE POLICÍA OFICIAL DE POLICÍA
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LIBRO DE CASOS
Puesta a disposición
EJEMPLO DE REGISTRO
SECRETARÍA DE SEGURIDAD
PÚBLICA DEL ESTADO
OFICIO NÚMERO 005/2012
4 de Marzo de 2012
Asunto: Persona a Disposición
Hora: 20:45 horas
AGENTE DEL MINISTERIO PÚBLICO
INVESTIGADOR EN TURNO
P R E S E N T E. -
Nos permitimos poner a su disposición a ROSA EMMA SILVA RAMOS, de 35 años de edad,
con domicilio en la calle 15 de Mayo número 302, esquina con Benito Juárez, Col. Centro de esta
ciudad; quien fue detenida por los suscritos, PEDRO PÉREZ RAMÍREZ y JOSÉ GONZÁLEZ COBOS,
elementos activos de la Policía Estatal adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado,
con domicilio para oír y recibir notificaciones ubicado en calle Magdalena #23, Col. Los Morales, en
esta ciudad. Con fundamento en el Artículo 16 y 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos comparecemos para exponer lo siguiente:
HECHOS:
El día de hoy, aproximadamente a las 18:20 horas, todas las unidades de la Policía Estatal
recibimos un llamado de la Central de Policía, indicando que ALEJANDRO PORRAS LÓPEZ había
informado que en la calle 15 de Mayo de esta ciudad, cerca de la Iglesia del Roble, dos personas, una
del sexo masculino y otra del sexo femenino, se encontraban riñendo acaloradamente y que temía de
que alguno de ellos fuera a privar de la vida a otro.
Dado que nuestra unidad se encontraba en las inmediaciones de dicho lugar, los suscri-
tos nos trasladamos de inmediato a dicha ubicación. Llegamos a la calle 15 de Mayo, a la altura de
la Iglesia del Roble, aproximadamente a las 18:25 horas; nos entrevistamos con dos personas que
se encontraban en ese lugar, quienes se encontraban visiblemente alterados; ellos dijeron llamarse
ALEJANDRO PORRAS LÓPEZ y FABIÁN MARTÍNEZ SILVA. El primero nos manifestó que momentos
antes una mujer de ropa blanca y negra le había enterrado un cuchillo a su exesposo en el estómago
varias veces porque este último la quería matar; que luego de haberlo lesionado la misma señora subió
a la víctima moribunda a un carro de color negro y se lo llevó; que no sabe por qué razón lo subió al
carro, ni a dónde se dirigieron. El señor Porras López nos informó que la mujer responde al nombre de
ROSA EMMA SILVA RAMOS, que no tiene ninguna relación con ella, que ella tiene aproximadamente
treinta y cinco años de edad, cabello negro, corto, tez morena, de complexión delgada y que se le
hizo muy raro que estuviera descalza. Finalmente nos informó de la presencia de otro testigo, el señor
FRANCISCO RUIZ SOTO, pero afirmó que esa persona se retiró muy asustada después de haber
entrado a la casa y presenciar lo sucedido. Alejandro Porras López afirmó que él nos puede ayudar a
localizar a esa persona porque trabaja para él.
También entrevistamos a FABIÁN MARTÍNEZ SILVA quien se encontraba llorando y
visiblemente alterado. Después de calmarlo por algunos minutos, nos informó que conoce a las
personas involucradas en los hechos porque la señora Rosa Emma Silva Ramos es su madre, y que la
persona herida es su padre y es el exesposo de su madre. Fabián Martínez Silva relató que la pareja se
encontraba en la planta baja del domicilio marcado con el número 302 cuando empezaron a discutir
acaloradamente; que él se encontraba en la planta alta estudiando, y que de pronto los gritos se calm-
aron, pero que después continuaron; que decidió bajar a ver qué pasaba cuando vio que su padre in-
tentó matar a su mamá con un cuchillo, pero que su madre se adelantó para defenderse y apuñaló a su
papá en una sola ocasión, y sólo para salvar su propia vida; que tan pronto el señor Martínez Gómez fue
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herido, la señora Silva Ramos se asustó y se lo llevó al hospital; que sabe lo anterior porque la señora
le gritó “Hijito mío, tengo que llevarlo al hospital que está aquí a la vuelta”. En el suelo de la entrada
al domicilio y en la banqueta había vidrios y otras cosas, los suscritos pedimos a los entrevistados que
no tocaran ni movieran nada y que cuidaran que nadie más lo hiciera hasta que llegara algún perito.
Con la intención de detener a la señora Rosa Emma Silva Ramos en flagrancia, nos trasladamos
al Hospital Municipal que se encuentra precisamente a una cuadra del lugar de los hechos, en la calle
Juan Ignacio Ramón, número 102; llegamos al nosocomio alrededor de las 18:35 horas. En cuanto lle-
gamos, observamos a una persona que estaba sentada en la banqueta, justo enfrente de la entrada del
hospital, y que reunía las mismas características con que nos habían descrito a la señora Silva Ramos; la
persona estaba descalza y con manchas hemáticas en su pantalón blanco, por lo que nos acercamos a
ella y de manera espontánea nos dijo: “Me estaba pegando, casi me mata; pero lo ataqué por tonta”.
En ese momento, el oficial Pedro Pérez le dijo que ella tenía derecho a guardar silencio y que estaba
detenida; así procedimos a su detención y le hicimos saber sus derechos en los términos descritos.
Dado lo anterior, ponemos a su disposición a ROSA EMMA SILVA RAMOS, el Informe de
Detención y el Acta de Lectura de Derechos; y respetuosamente solicitamos se sirva
ÚNICO.- Tener por presentada la presente denuncia de hechos y puesta a disposición de
ROSA EMMA SILVA RAMOS por el o los delitos que le resulten, a fin de que se continúe con los demás
trámites legales que en derecho correspondan.
ATENTAMENTE
PEDRO PÉREZ RAMÍREZ JOSÉ GONZÁLEZ COBOS
OFICIAL DE POLICÍA OFICIAL DE POLICÍA
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LIBRO DE CASOS
DISPOSICIONES LEGALES APLICABLES AL CASO
Tentativa
Artículo 12.- Existe tentativa punible, cuando la resolución de cometer un delito se
exterioriza realizando en parte o totalmente los actos ejecutivos que deberían producir el resultado, u
omitiendo los que deberían evitarlo, si aquél no se consuma por causas ajenas a la voluntad del agente.
Si el sujeto desiste espontáneamente de la ejecución o impide la consumación del delito, no
se impondrá pena o medida de seguridad alguna por lo que a éste se refiere, sin perjuicio de aplicar la
que corresponda a actos ejecutados u omitidos que constituyan por sí mismos delitos.
Aplicación de sanciones en caso de tentativa
Artículo 63.- Al responsable de tentativa punible se le aplicará a juicio del juez y teniendo
en consideración las prevenciones del artículo 12, hasta las dos terceras partes de la sanción que se
le debiera imponer de haberse consumado el delito que quiso realizar, salvo disposición en contrario.
En los casos de tentativa en que no fuere posible determinar el daño que se pretendió
causar, cuando éste fuera determinante para la correcta adecuación típica, se aplicará hasta la mitad
de la sanción señalada en el párrafo anterior.
En los casos de tentativa punible de delito grave así calificado por la ley, la autoridad judicial
impondrá una pena de prisión que no será menor a la pena mínima y podrá llegar hasta las dos terceras
partes de la sanción máxima prevista para el delito consumado.
Lesiones
Artículo 288.- Bajo el nombre de lesión, se comprende no solamente las heridas,
escoriaciones, contusiones, fracturas, dislocaciones, quemaduras, sino toda alteración en la salud y
cualquier otro daño que deja huella material en el cuerpo humano, si esos efectos son producidos por
una causa externa.
Artículo 289.- Al que infiera una lesión que no ponga en peligro la vida del ofendido y
tarde en sanar menos de quince días, se le impondrán de tres a ocho meses de prisión, o de treinta a
cincuenta días multa, o ambas sanciones a juicio del juez. Si tardare en sanar más de quince días, se le
impondrán de cuatro meses a dos años de prisión y de sesenta a doscientos setenta días multa.
En estos casos, el delito se perseguirá por querella, salvo en el que contempla el artículo 295,
en cuyo caso se perseguirá de oficio.
Artículo 290.- Se impondrán de dos a cinco años de prisión y multa de cien a trescientos
pesos, al que infiera una lesión que deje al ofendido cicatriz en la cara, perpetuamente notable.
Artículo 291.- Se impondrán de tres a cinco años de prisión y multa de trescientos a
quinientos pesos, al que infiera una lesión que perturbe para siempre la vista, o disminuya la facultad
de oír, entorpezca o debilite permanentemente una mano, un pie, un brazo, una pierna, o cualquier
otro órgano, el uso de la palabra o alguna de las facultades mentales.
Artículo 292.- Se impondrán de cinco a ocho años de prisión al que infiera una lesión de la
que resulte una enfermedad segura o probablemente incurable, la inutilización completa o la pérdida
de un ojo, de un brazo, de una mano, de una pierna o de un pie, o de cualquier otro órgano; cuando
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quede perjudicada para siempre, cualquiera función orgánica o cuando el ofendido quede sordo,
impotente o con una deformidad incorregible.
Se impondrán de seis a diez años de prisión, al que infiera una lesión a consecuencia de la
cual resulte incapacidad permanente para trabajar, enajenación mental, la pérdida de la vista o del
habla o de las funciones sexuales.
Artículo 293.- Al que infiera lesiones que pongan en peligro la vida, se le impondrán de
tres a seis años de prisión, sin perjuicio de las sanciones que le correspondan conforme a los artículos
anteriores.
Artículo 295.- Al que ejerciendo la patria potestad o la tutela infiera lesiones a los
menores o pupilos bajo su guarda, el juez podrá imponerle, además de la pena correspondiente a las
lesiones, suspensión o privación en el ejercicio de aquellos derechos.
Artículo 297.- Si las lesiones fueren inferidas en riña o en duelo, las sanciones señaladas
en los artículos que anteceden podrán disminuirse hasta la mitad o hasta los cinco sextos, según que
se trate del provocado o del provocador, y teniendo en cuenta la mayor o menor importancia de la
provocación y lo dispuesto en los artículos 51 y 52.
Artículo 298.- Al responsable de una lesión calificada se le aumentará la sanción hasta el
doble de la que corresponda por la lesión simple causada.
Artículo 300.- Si la víctima fuere alguno de los parientes o personas a que se refieren los
artículos 343 bis y 343 ter, en este último caso siempre y cuando habiten en el mismo domicilio, se
aumentará la pena que corresponda hasta en una tercera parte en su mínimo y en su máximo, con
arreglo a los artículos que preceden, salvo que también se tipifique el delito de violencia familiar.
Artículo 301.- De las lesiones que a una persona cause algún animal bravío, será respon-
sable el que con esa intención lo azuce, o lo suelte o haga esto último por descuido.
Homicidio
Artículo 302.- Comete el delito de homicidio: el que priva de la vida a otro.
Artículo 303.- Para la aplicación de las sanciones que correspondan al que infrinja el
artículo anterior, no se tendrá como mortal una lesión, sino cuando se verifiquen las tres circunstancias
siguientes:
IV. Que la muerte se deba a las alteraciones causadas por la lesión en el órgano u órganos intere-
sados, alguna de sus consecuencias inmediatas o alguna complicación determinada inevitable-
mente por la misma lesión y que no pudo combatirse, ya sea por ser incurable, ya por no tenerse
al alcance los recursos necesarios;
V. Que si se encuentra el cadáver del occiso, declaren dos peritos después de hacer la autopsia,
cuando ésta sea necesaria, que la lesión fue mortal, sujetándose para ello a las reglas contenidas
en este artículo, en los dos siguientes y en el Código de Procedimientos Penales.
Cuando el cadáver no se encuentre, o por otro motivo no se haga la autopsia, bastará que los
peritos, en vista de los datos que obren en la causa, declaren que la muerte fue resultado de las lesiones
inferidas.
Artículo 304.- Siempre que se verifiquen las tres circunstancias del artículo anterior, se
tendrá como mortal una lesión, aunque se pruebe:
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LIBRO DE CASOS
I.- Que se habría evitado la muerte con auxilios oportunos;
II.- Que la lesión no habría sido mortal en otra persona, y
III.- Que fue a causa de la constitución física de la víctima, o de las circunstancias en que recibió
la lesión.
Artículo 305.- No se tendrá como mortal una lesión, aunque muera el que la recibió:
cuando la muerte sea resultado de una causa anterior a la lesión y sobre la cual ésta no haya influido,
o cuando la lesión se hubiere agravado por causas posteriores, como la aplicación de medicamentos
positivamente nocivos, operaciones quirúrgicas desgraciadas, excesos o imprudencias del paciente o
de los que lo rodearon.
Artículo 307.- Al responsable de cualquier homicidio simple intencional que no tenga
prevista una sanción especial en este Código, se le impondrán de doce a veinticuatro años de prisión.
Artículo 308.- Si el homicidio se comete en riña, se aplicará a su autor de cuatro a doce
años de prisión.
Si el homicidio se comete en duelo, se aplicará a su autor de dos a ocho años de prisión.
Para la fijación de las penas dentro de los mínimos y máximos anteriormente señalados, se
tomará en cuenta quién fue el provocado y quién el provocador, así como la mayor o menor importan-
cia de la provocación.
Reglas comunes para lesiones y homicidio
Artículo 312.- El que prestare auxilio o indujere a otro para que se suicide, será castigado
con la pena de uno a cinco años de prisión; si se lo prestare hasta el punto de ejecutar él mismo la
muerte, la prisión será de cuatro a doce años.
Artículo 313.- Si el occiso o suicida fuere menor de edad o padeciere alguna de las
formas de enajenación mental, se aplicarán al homicida o instigador las sanciones señaladas al homicidio
calificado o a las lesiones calificadas.
Artículo 314.- Por riña se entiende para todos los efectos penales: la contienda de obra y
no la de palabra, entre dos o más personas.
Artículo 315.- Se entiende que las lesiones y el homicidio, son calificados, cuando se cometen
con premeditación, con ventaja, con alevosía o a traición.
Hay premeditación: siempre que el reo cause intencionalmente una lesión, después de haber
reflexionado sobre el delito que va a cometer.
Se presumirá que existe premeditación cuando las lesiones o el homicidio se cometan por
inundación, incendio, minas, bombas o explosivos; por medio de venenos o cualquiera otra sustan-
cia nociva a la salud, contagio venéreo, asfixia o enervantes o por retribución dada o prometida; por
tormento, motivos depravados o brutal ferocidad.
Artículo 315 Bis.- Se impondrá la pena del artículo 320 de este Código, cuando el
homicidio sea cometido intencionalmente, a propósito de una violación o un robo por el sujeto activo
de éstos, contra su víctima o víctimas.
También se aplicará la pena a que se refiere el artículo 320 de este Código, cuando el ho-
micidio se cometiera intencionalmente en casa-habitación, habiéndose penetrado en la misma de
manera furtiva, con engaño o violencia, o sin permiso de la persona autorizada para darlo.
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CEEAD ABA ROLI
Artículo 316.- Se entiende que hay ventaja:
1. Cuando el delincuente es superior en fuerza física al ofendido y éste no se halla armado;
2. Cuando es superior por las armas que emplea, por su mayor destreza en el manejo de ellas o por el
número de los que lo acompañan;
3. Cuando se vale de algún medio que debilita la defensa del ofendido;
4. Cuando éste se halla inerme o caído y aquél armado o de pie;
5. El activo sea un hombre superior en fuerza física y el pasivo una mujer o persona menor de die-
ciocho años;
6. El homicidio y las lesiones se ocasionen en situaciones de violencia familiar; y
7. Exista una situación de vulnerabilidad motivada por la condición física o mental o por discrimi-
nación.
La ventaja no se tomará en consideración en los tres primeros casos, si el que la tiene obrase
en defensa legítima, ni en el cuarto, si el que se halla armado o de pie fuera el agredido, y, además,
hubiere corrido peligro de su vida por no aprovechar esa circunstancia.
Artículo 317.- Sólo será considerada la ventaja como calificativa de los delitos de que hab-
lan los capítulos anteriores de este título: cuando sea tal que el delincuente no corra riesgo alguno de
ser muerto ni herido por el ofendido y aquél no obre en legítima defensa.
Artículo 318.- La alevosía consiste en sorprender intencionalmente a alguien de
improviso, o empleando asechanza u otro medio que no le dé lugar a defenderse ni evitar el mal que
se le quiera hacer.
Artículo 319.- Se dice que obra a traición el que no solamente emplea la alevosía sino
también la perfidia, violando la fe o seguridad que expresamente había prometido a su víctima, o
la tácita que ésta debía prometerse de aquél por sus relaciones de parentesco, gratitud, amistad o
cualquiera otra que inspire confianza.
Artículo 320.- Al responsable de un homicidio calificado se le impondrán de treinta a
sesenta años de prisión.
Artículo 302 Bis.- No se procederá contra quien culposamente ocasione lesiones u
homicidio en agravio de un ascendiente o descendiente consanguíneo en línea recta, hermano, cónyu-
ge, concubino, adoptante o adoptado, salvo que el autor se encuentre bajo el efecto de bebidas
embriagantes, de estupefacientes o psicotrópicos, sin que medie prescripción médica, o bien que no
auxiliare a la víctima.
Artículo 322.- Además de las sanciones que señalan los dos capítulos anteriores, los
jueces podrán, si lo creyeren conveniente:
I.- Declarar a los reos sujetos a la vigilancia de la policía, y
II.- Prohibirles ir a determinado lugar, Municipio, Distrito o Estado, o residir en él.
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