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Este documento describe la calibración de cuatro parámetros detonantes (clima, erosión, amenaza sísmica y factor antrópico) de la metodología SES para generar un escenario actualizado de amenaza por deslizamientos en Cartagena, Colombia usando SIG e información de Ingeominas e. El autor aplicó la metodología SES a seis sitios críticos en Cartagena y generó un mapa que muestra que aproximadamente el 20.9% de la zona de laderas está en alto riesgo de deslizamientos, si
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Este documento describe la calibración de cuatro parámetros detonantes (clima, erosión, amenaza sísmica y factor antrópico) de la metodología SES para generar un escenario actualizado de amenaza por deslizamientos en Cartagena, Colombia usando SIG e información de Ingeominas e. El autor aplicó la metodología SES a seis sitios críticos en Cartagena y generó un mapa que muestra que aproximadamente el 20.9% de la zona de laderas está en alto riesgo de deslizamientos, si
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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la

Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Calibración de los Parámetros Detonantes de la


Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Rubén Darío Aguilar Collazo

Universidad Nacional de Colombia


Facultad de Ingeniería
Departamento de Ingeniería civil y Agrícola
Bogotá, Colombia
2015

i
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Calibración de los Parámetros Detonantes de la


Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Rubén Darío Aguilar Collazo

Trabajo final de Maestría presentado como requisito parcial para optar al título de:
Magister en Ingeniería - Geotecnia

Director:
P.E. Ing. Álvaro Jaime Gonzalez García
[Link]., D.I.C.

Línea de Investigación:
Análisis de Confiabilidad y Riesgos Asociados al Entorno Geotécnico
Grupo de Investigación en Geotecnia de la Universidad Nacional
(GIGUN)

Universidad Nacional de Colombia


Facultad de Ingeniería
Departamento de Ingeniería civil y Agrícola
Bogotá, Colombia
2015

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Agradecimientos

Al Dios de la vida, mi señor por guiarme


en cada momento de mi vida. Venga a
nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la
tierra y como en el cielo.

A mi familia, mis padres, María T. y el viejo


Leo, hermanos, El Cabe y Antonio, mi prima
Kmi y tías, Pablita y Griselda, por apoyarme
siempre.

A mi Mary, por su amor y apoyo


incondicional.

A mi tutor, Profesor Álvaro J. Gonzalez


García, por su guía y valiosos aportes.

A todos mis profesores de la Maestría de


Geotecnia, por sus enseñanzas.

A mis amigos y compañeros, especialmente


al viejo Richard y Karol, el grupo Caribe en la
Unal.

A todos aquellos de que una u otra forma me


impulsaron para alcanzar este importante
logro.

Muchas gracias a todos.

iii
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Resumen
En el presente trabajo académico se utilizó la metodología del Sistema Semicuantitativo
de Evaluación de Estabilidad para Zonas Homogéneas (SES) como herramienta de
análisis heurístico en la evaluación y zonificación de la amenaza relativa por
deslizamientos de la ciudad de Cartagena, Colombia, con base en SIG, a partir de la
calibración de cuatro (4) parámetros detonantes establecidos (Clima, Erosión, Amenaza
Sísmica y Factor Antrópico) y usando información base generada por Ingeominas (2001)
e información complementaria de seis (6) sitios críticos de Cartagena, en la generación
de un escenario "actualizado" de amenaza relativa por deslizamientos de la ciudad. Este
escenario evidenció que aproximadamente un 20.9% de la zona de laderas de Cartagena
está afectada por procesos de remoción en masa, en un nivel de amenaza alta, siendo el
cerro de La popa el sector de la ciudad más susceptible a la inestabilidad de laderas.

Palabras claves: Amenaza, Cartagena, Denudación, Deslizamiento, Heurística, Método,


Zonificación

iv
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Abstract
In the present academic work was used the Semiquantitative Stability Evaluation System
for Homogeneous Zones (SSE) as a heuristic analysis tool in the GIS-based landslide
hazard evaluation and zonation for Cartagena city (Colombia), from the calibration of four
(4) defined trigger parameters (Climate, Erosion, Seismic Hazard and Antropic Factor)
and using primary information generated by Ingeominas (2001) and supplementary
information of six (6) critical sites of Cartagena, in the generation of a "current" mapping
of landslide's relative hazard of the city. This mapping showed that about 20.9% of the
Cartagena's slope zone is affected by high level of landslide hazard, in this case the Popa
hill is the sector of the city more susceptible to slope instability.

Keywords: Cartagena, Denudation, Hazard, Heuristic, Landslide, Method, Zonation

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

COMPONENTE I. FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y CONCEPTUALES

INTRODUCCIÓN ................................................................................................................ 11

CAPÍTULO 1. MARCO CONCEPTUAL GENERAL ......................................................... 13

1.1. Amenaza, Vulnerabilidad y Riesgo ...................................................................... 13


1.1.1. Amenaza Natural (A) ......................................................................................... 13
1.1.2. Vulnerabilidad (V) .............................................................................................. 14
1.1.3. Riesgo (R) ......................................................................................................... 15
1.2. Procesos de Remoción en Masa (PRM) .............................................................. 17
1.2.1. Definiciones de Movimientos en Masa ............................................................. 17
1.2.2. Clasificación de los Movimientos en masa ....................................................... 19
1.2.3. Caídas ............................................................................................................... 22
1.2.4. Volcamientos ..................................................................................................... 24
1.2.5. Deslizamientos .................................................................................................. 26
1.2.6. Propagación lateral ........................................................................................... 31
1.2.7. Flujos ................................................................................................................. 33
1.2.8. Movimientos complejos ..................................................................................... 38
1.3. Zonificación de la Amenaza .................................................................................. 39
1.3.1. Zonificación TC4 ............................................................................................... 40
1.3.2. Métodos ............................................................................................................. 41

CAPÍTULO 2. EVALUACIÓN DE LA AMENAZA POR PRM ........................................... 46

2.1. Introducción a la Evaluación de la Amenaza por PRM ..................................... 46


2.1.1. Procesos de Remoción en Masa como Amenaza............................................ 48
2.1.2. Vulnerabilidad ante PRM .................................................................................. 50
2.2. Metodología del Sistema Semicuantitativo de Evaluación de Estabilidad
(SES) ............................................................................................................................... 52
2.2.1. Parámetros Intrínsecos (M, R, D, U)................................................................. 58
2.2.2. Parámetros Detonantes (C, S, E, A) ................................................................. 67
2.2.3. Evaluación Final del Grado de Amenaza (CE) ................................................. 72
2.2.4. Resumen de Modificaciones de la Metodología SES ...................................... 73
2.3. Algunos Antecedentes de la Aplicación de la Metodología SES ..................... 75
2.3.1. Estudio en Útica, Cundinamarca (Gonzalez 1992) .......................................... 75
2.3.2. Tesis de Maestría de Barboza (1996) .............................................................. 79
2.3.3. Tesis de Maestría de Lozano (1996) ................................................................ 86
2.3.4. Estudio en Bogotá D.C. (Gonzalez y Millan 1999) ........................................... 89
2.3.5. Estudio de Ingeominas (2001a) en Cartagena D.T. y C. ................................. 92
2.3.6. Estudio de Ingeominas (2001-2003) en Villavicencio ...................................... 96
2.3.7. Tesis de Pregrado de Díaz (2004) .................................................................... 98

COMPONENTE II. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DE CARTAGENA

CAPÍTULO 3. GEOLOGÍA REGIONAL Y LOCAL ......................................................... 104

3.1. Generalidades de Cartagena


....................................................................................................................................... 105
3.1.1. División Administrativa .................................................................................... 106

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de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

3.1.2. Clima................................................................................................................ 107


3.1.3. Temperatura y Precipitaciones ....................................................................... 108
3.1.4. Humedad relativa, Brillo solar y Evaporación ................................................. 109
3.1.5. Vientos y Marea............................................................................................... 111
3.1.6. Recuento de Eventos de Amenazas Naturales .............................................. 113
3.2. Geología de Cartagena ........................................................................................ 114
3.2.1. Marco Geológico Regional .............................................................................. 116
3.2.2. Litoestratigrafía Regional ................................................................................ 118
3.2.3. Litoestratigrafía Local ...................................................................................... 122
3.2.4. Geología Estructural........................................................................................ 143
3.2.5. Geomorfología ................................................................................................. 157

COMPONENTE III. ZONIFICACIÓN DE LA AMENAZA RELATIVA POR PRM EN


CARTAGENA D.T. y C.

CAPÍTULO 4. APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA DEL SISTEMA


SEMICUANTITATIVO DE EVALUACIÓN DE ESTABILIDAD EN CARTAGENA ......... 197

4.1. Descripción de parámetros intrínsecos ............................................................ 198


4.1.1. Parámetro Tipo de Materiales (M) .................................................................. 198
4.1.2. Parámetro Relieve (R)..................................................................................... 202
4.1.3. Parámetro Drenaje (D) .................................................................................... 205
4.1.4. Parámetro Vegetación (V)............................................................................... 209
4.2. Calibración de Parámetros Detonantes
....................................................................................................................................... 211
4.2.1. Parámetro Clima (C) ....................................................................................... 212
4.2.2. Parámetro Sismo (S) ....................................................................................... 238
4.2.3. Parámetro Erosión (E)..................................................................................... 247
4.2.4. Parámetro Efecto Antrópico (A) ...................................................................... 266

CAPÍTULO 5. PROCESOS DE INESTABILIDAD CARACTERÍSTICOS DE


CARTAGENA ................................................................................................................... 269

5.1. Descripción y análisis de los PRM .................................................................... 269


5.1.1. Flujo de detritos: Loma del Diamante ............................................................. 270
5.1.2. Deslizamiento rotacional: Lo Amador ............................................................. 274
5.1.3. Flujo de detritos: Loma del Peyé .................................................................... 280
5.1.4. Deslizamiento: San Francisco......................................................................... 284
5.1.5. Deslizamiento: Nueva Granada - Manzanares............................................... 288
5.1.6. Flujo de detritos: Salto del cabrón .................................................................. 293

CAPÍTULO 6. ZONIFICACIÓN DE LA AMENAZA ......................................................... 296

6.1. Mapa Final de un Escenario de Amenaza relativa por deslizamientos en la


ciudad de Cartagena ................................................................................................... 296
6.1.1. Calibración de zonas y rangos de variación de (CE) ..................................... 297
6.1.2. Delimitación del área de estudio ..................................................................... 300
6.1.3. Amenaza relativa Baja a los PRM .................................................................. 301
6.1.4. Amenaza relativa Media a los PRM ................................................................ 302
6.1.5. Amenaza relativa Alta a los PRM ................................................................... 303

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

6.2. Comparación con Zonificación por PRM (2001b) ............................................ 306


6.2.1. Caso Cerro de La Popa y Estribaciones ......................................................... 307
6.2.2. Caso Loma del Marion .................................................................................... 309
6.3. Discusión sobre la confiabilidad de la Metodología SES (1989) .................... 312

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES .................................................................. 314

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................................ 320

ANEXO A. INVENTARIO DE DESLIZAMIENTOS 2001-2014

ANEXO B. OTROS MÉTODOS DE EVALUACIÓN DE LA AMENAZA POR PRM

ANEXO C. MAPAS DE GEOLOGÍA DE CARTAGENA (INGEOMINAS 2000)

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de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

LISTA DE FIGURAS

Figura 1. Componentes de la Vulnerabilidad (en francés) ............................................................. 15


Figura 2. Ocurrencia temporal de movimientos en masa ............................................................... 22
Figura 3. Caídas primarias y secundarias ...................................................................................... 23
Figura 4. Esquemas de Caídas de rocas ....................................................................................... 23
Figura 5. Esquemas de volcamientos ............................................................................................ 25
Figura 6. Volcamientos simples y múltiples por discontinuidades pre-existentes .......................... 26
Figura 7. Deslizamiento rotacional simple, sucesivo y múltiple ...................................................... 28
Figura 8. Nomenclatura de un deslizamiento ................................................................................. 28
Figura 9. Esquemas de Deslizamientos rotacionales ..................................................................... 29
Figura 10. Esquemas de Deslizamientos traslacionales ................................................................ 30
Figura 11. Esquemas de Propagación lateral ................................................................................ 32
Figura 12. Esquema de bloques tipo Graben y Horst en falla normal ............................................ 33
Figura 13. Esquemas de Flujos ...................................................................................................... 35
Figura 14. Relaciones entre niveles de estudio, escala e información para zonificación de la
amenaza por deslizamientos .......................................................................................................... 44
Figura 15. Secuencia de Eventos Naturales y Amenazas.............................................................. 49
Figura 16. Definiciones originales de la Metodología SES ............................................................. 53
Figura 17. Calibración de la Calificación de Estabilidad (CE) ........................................................ 53
Figura 18. Flujograma de Empleo de la Metodología SES en Entorno Urbano ............................. 55
Figura 19. Metodología SES - Materiales (Definición original) ....................................................... 56
Figura 20. Metodología SES - Relieve, Vegetación, Inestabilidad, Erosión, Clima y Sismo
(Definición original)......................................................................................................................... 57
Figura 21. Perfil de vertiente propuesto por Dalrymple et al. (1968) .............................................. 65
Figura 22. Efectos de la acción del hombre en la producción de deslizamientos .......................... 71
Figura 23. Calificación de Estabilidad de la Metodología SES ....................................................... 73
Figura 24. Vista parcial de Mapa de Zonificación Cualitativa de Estabilidad en Útica.................... 77
Figura 25. Vista parcial reciente de flujos de detritos en cercanías a Útica ................................... 78
Figura 26. Mapa de Zonificación Geotécnica de Cartagena .......................................................... 81
Figura 27. Mapa de Susceptibilidad a los fenómenos naturales de Cartagena.............................. 86
Figura 28. Vista parcial de Mapa preliminar de Amenaza de Sector sur de Bogotá ...................... 88
Figura 29. Vista parcial Mapa de Amenaza según MTN para distintas localidades de Bogotá ...... 91
Figura 30. Mapas de Amenaza generados para la localidad de Ciudad Bolívar, Bogotá ............... 92
Figura 31. Vista parcial de Mapa de Caracterización Geotécnica de Cartagena (Plancha I) ......... 94
Figura 32. Vista parcial de Mapa de cuencas hidrográficas (Plancha I) ......................................... 95
Figura 33. Vista parcial de Mapa de Aptitud y uso del suelo de Cartagena (Plancha I) ................. 95
Figura 34. Vista parcial de Mapa de Amenaza Relativa a PRM de Villavicencio ........................... 98
Figura 35. Mapas de Valoración de Amenaza a PRM de Villavicencio por las distintas
metodologías implementadas ...................................................................................................... 103
Figura 36. Localización geográfica de Cartagena ........................................................................ 105
Figura 37. Mapa de Localidades de Cartagena ........................................................................... 106
Figura 38. Mapas de Unidades Comuneras de Gobierno (UCG) de Cartagena .......................... 107
Figura 39. Temperatura Promedio Multianual .............................................................................. 108
Figura 40. Promedio Multianual de Precipitación en mm ............................................................. 109
Figura 41. Promedio Multianual de número de días de precipitación ........................................... 109
Figura 42. Promedio Multianual de Humedad Relativa ................................................................ 110
Figura 43. Promedio Multianual de Brillo Solar ............................................................................ 110

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 44. Promedio Multianual de Evaporación .......................................................................... 111


Figura 45. Rosa de Viento de la Época Seca ............................................................................... 111
Figura 46. Rosa de Viento de la Época Húmeda ......................................................................... 112
Figura 47. Rosa de Viento de la Época Húmeda ......................................................................... 112
Figura 48. Mapa Geológico de Colombia - Región Caribe ........................................................... 115
Figura 49. Rasgos Estructurales de la Región Caribe Colombiana ............................................. 116
Figura 50. Fenómenos diapíricos en el sector del Cinturón del Sinú ........................................... 118
Figura 51. Columna Estratigráfica Generalizada del Cinturón de Sinú ........................................ 119
Figura 52. Mapa de Geología regional de Cartagena .................................................................. 121
Figura 53. Asentamientos en zonas de rellenos en el Sector El Progreso ................................... 142
Figura 54. Esquema de perfil de elevación de tramo de Anticlinal de Zaragocilla ....................... 144
Figura 55. Esquema de perfil de elevación de Anticlinal de Albornoz (Sector Henequén) ........... 145
Figura 56. Esquema de perfil de elevación de Anticlinal de La Popa ........................................... 146
Figura 57. Esquema de perfil de elevación de un tramo del Sinclinal de Policarpa ..................... 146
Figura 58. Antigua zona de plegamiento en Albornoz y Policarpa por efecto del control tectónico
..................................................................................................................................................... 147
Figura 59. Esquema de perfil de elevación de un tramo del Sinclinal de Socorro........................ 147
Figura 60. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha I de IV ............................................ 153
Figura 61. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha II de IV ........................................... 154
Figura 62. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha III de IV .......................................... 155
Figura 63. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha IV de IV .......................................... 156
Figura 64. Esquema de jerarquización geomorfológica ............................................................... 158
Figura 65. Vista parcial del cerro de La Popa (Sector Sur) .......................................................... 160
Figura 66. Vista parcial de la loma del Marión (sector sureste: Las Brisas) ................................. 161
Figura 67. Vista del cerro de Albornoz (vía Mamonal) ................................................................. 162
Figura 68. Vista parcial de la loma del Peyé, Sector Los Corales ................................................ 164
Figura 69. Parte alta de la loma del Guerrero (Escarpe principal) ............................................... 164
Figura 70. Vista parcial de la loma del Colegio de La Salle ......................................................... 165
Figura 71. Vista parcial de la loma del Castillo San Felipe de Barajas......................................... 166
Figura 72. Vista parcial de la loma del Diamante (sector sur) ...................................................... 166
Figura 73. Vista panorámica del "volcán de lodo" de El Rodeo (Nótese lotes intervenidos) ........ 169
Figura 74. Panorámica hacia el NE de la barra espiga de La Boquilla ........................................ 178
Figura 75. Panorámica hacia el NE de la barra espiga de Canapote al centro histórico .............. 178
Figura 76. Estado de la margen sur de la ciénaga de la Virgen en la década de los 70's ........... 179
Figura 77. Antigua llanura intermareal al lado de la Urbanización Santa Clara ........................... 182
Figura 78. Delta de flujo en La Boquilla........................................................................................ 188
Figura 79. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha I de IV ................................... 193
Figura 80. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha II de IV .................................. 194
Figura 81. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha III de IV ................................. 195
Figura 82. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha IV de IV ................................. 196
Figura 83. Mapa de litología de Cartagena .................................................................................. 200
Figura 84. Mapa de calificación del Parámetro Material (M) ........................................................ 201
Figura 85. Mapa de geomorfología de Cartagena ........................................................................ 203
Figura 86. Mapa de calificación del Parámetro Relieve (R) ......................................................... 204
Figura 87. Mapa de Subcuencas de Cartagena ........................................................................... 207
Figura 88. Mapa de calificación del Parámetro Drenaje (D) ......................................................... 208
Figura 89. Mapa de Cobertura Vegetal de Cartagena.................................................................. 210
Figura 90. Mapa de calificación del Parámetro Vegetación (V) .................................................... 211
Figura 91. Localización geográfica de las estaciones hidrometeorológicas ................................. 213

5
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 92. Verificación de homogeneidad de datos por análisis de dobles masas ...................... 215
Figura 93. Localización geográfica de los puntos sintéticos ......................................................... 232
Figura 94. Mapa regional de isoperíodos de retorno .................................................................... 235
Figura 95. Mapa de isoperíodos de retorno de Cartagena ........................................................... 236
Figura 96. Mapa de calificación del parámetro de lluvia ............................................................... 238
Figura 97. Ondas sísmicas en terrenos con diferente capacidad portante................................... 239
Figura 98. Comparación de espectro de amenaza uniforme con NSR-10 para Cartagena ......... 240
Figura 99. Aceleración máxima inferida de 0,1g para Cartagena ................................................ 240
Figura 100. Efecto de sitio sísmico............................................................................................... 242
Figura 101. Mapa propuesto de perfiles de suelo (NSR-10) en Cartagena.................................. 242
Figura 102. Mapa del factor de amplificación (Q) de Cartagena .................................................. 243
Figura 103. Mapa de distribución de aceleraciones superficiales (As) - Amenaza sísmica ......... 245
Figura 104. Mapa de calificación del parámetro sismo ................................................................ 246
Figura 105. Isoyetas de precipitación media anual en milímetros para Cartagena ...................... 249
Figura 106. Mapa de erosividad ................................................................................................... 253
Figura 107. Mapa de zonificación geotécnica utilizado para identificar unidades de suelo .......... 255
Figura 108. Mapa de erodabilidad ................................................................................................ 257
Figura 109. Mapa de factor de longitud de pendiente (L) ............................................................. 259
Figura 110. Mapa de grado de pendiente (S) ............................................................................... 259
Figura 111. Mapa del factor de cobertura vegetal (C) .................................................................. 261
Figura 112. Mapa de potencial de erosión (E) ............................................................................. 265
Figura 113. Mapa de calificación del Parámetro erosión (E) ........................................................ 265
Figura 114. Mapa de Intervención Antrópica entre años 2001 y 2015 ......................................... 267
Figura 115. Mapa de calificación del Parámetro Efecto Antrópico (A) ......................................... 268
Figura 116. Mapa de localización de PRM estudiados................................................................. 270
Figura 117. Laderas de la loma del Diamante afectadas por procesos denudacionales.............. 271
Figura 118. Modelo 3D de la loma del Diamante y dirección de la escorrentía superficial........... 271
Figura 119. Mapa Litológico de la Loma del Diamante ................................................................ 272
Figura 120. Asentamientos irregulares en la parte alta de la Loma del Diamante ....................... 274
Figura 121. Vista parcial del Deslizamiento Lo Amador, Sector Ricaurte .................................... 275
Figura 122. Mapa Litológico de Lo Amador, Sector Ricaurte ....................................................... 276
Figura 123. Ejecución de SPT en el sector Lo Amador ................................................................ 277
Figura 124. Modelo 3D de Lo Amador y dirección de la escorrentía superficial ........................... 277
Figura 125. Vista frontal del escarpe principal del deslizamiento Lo Amador .............................. 278
Figura 126. Vista parcial del escarpe principal del deslizamiento: Lomas del Rosario ................ 279
Figura 127. Laderas de la loma del Peyé afectadas por procesos denudacionales ..................... 280
Figura 128. Mapa Litológico de la loma del Peyé, Sector Oriental ............................................... 281
Figura 129. Vista parcial de la loma del Peyé en el año 1948 con sus cauces naturales ............ 282
Figura 130. Vista parcial del sector oriental de la loma del Peyé ................................................. 283
Figura 131. Vista parcial de escarpe principal de deslizamiento San Francisco .......................... 285
Figura 132. Vista parcial de la corona y zanja de deslizamiento San Francisco .......................... 285
Figura 133. Mapa Litológico de la loma del Guerrero, Barrio San Francisco ............................... 286
Figura 134. Zonas afectadas por la inestabilidad en el deslizamiento San Francisco ................. 287
Figura 135. Localización de referencia de los deslizamientos Nueva Granada -Manzanares ..... 288
Figura 136. Mapa Litológico de Nueva Granada .......................................................................... 289
Figura 137. Mapa Litológico de Sector Manzanares .................................................................... 290
Figura 138. Escarpe principal y flujo de material por efecto de las lluvias - Nueva Granada ....... 291
Figura 139. Escarpe principal y corona del deslizamiento de Manzanares .................................. 292
Figura 140. Vista parcial de pie y flanco oriental del deslizamiento de Manzanares .................... 292

6
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 141. Modelo 3D de los sectores Nueva Granada - Manzanares ....................................... 293
Figura 142. Sector sur del Salto del cabrón afectado por procesos denudacionales ................... 293
Figura 143. Mapa Litológico del Cerro de la Popa, Sector Salto del Cabrón ............................... 294
Figura 144. Modelo 3D del Salto del cabrón y dirección de la escorrentía superficial.................. 295
Figura 145. Mapa de agrupación de puntajes de CE cada 5 unidades ........................................ 298
Figura 146. Mapa de calificación de estabilidad (CE) obtenido de la metodología SES .............. 299
Figura 147. Escenario de amenaza relativa por deslizamientos (calibrado) ................................ 305
Figura 148. Mapa de zonificación por PRM de Cartagena - Cerro de La Popa y estribaciones ... 307
Figura 149. Escenario de amenaza relativa por deslizamientos - Sector Cerro de La Popa........ 308
Figura 150. Mapa de zonificación por PRM de Cartagena - Loma del Marión ............................. 310
Figura 151. Escenario de amenaza relativa por deslizamientos - Sector Nueva Granada........... 310
Figura 152. Mapa de zonificación por PRM de Cartagena - Cerro de Albornoz........................... 311

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

LISTA DE CUADROS

Cuadro 1. Clasificación Europea de Procesos de Remoción en Masa .......................................... 21


Cuadro 2. Uso de datos para tres niveles de zonificación en PRM ................................................ 40
Cuadro 3. Valores de susceptibilidad del factor Roca .................................................................... 59
Cuadro 4. Valores de susceptibilidad del factor Material intermedio .............................................. 60
Cuadro 5. Identificación de estructuras heredadas (Material intermedio) ...................................... 60
Cuadro 6. Influencia de las estructuras heredadas (Material intermedio) ...................................... 60
Cuadro 7. Valores de susceptibilidad del factor Suelo residual ...................................................... 61
Cuadro 8. Valores de susceptibilidad del factor Suelo transportado .............................................. 61
Cuadro 9. Valores de susceptibilidad del factor condición del suelo .............................................. 62
Cuadro 10. Clasificación de los perfiles de suelo según la NSR-10............................................... 63
Cuadro 11. Tipos de perfil de suelo de la NSR-98 y NSR-10......................................................... 63
Cuadro 12. Relación de perfiles de suelo de la NSR-98 y NSR-10................................................ 64
Cuadro 13. Valores de susceptibilidad del factor inclinación de la pendiente ................................ 64
Cuadro 14. Valores de susceptibilidad del factor forma de la pendiente ........................................ 66
Cuadro 15. Valores de susceptibilidad del factor densidad de drenaje .......................................... 66
Cuadro 16. Valores de susceptibilidad del parámetro Vegetación ................................................. 67
Cuadro 17. Valores de susceptibilidad del parámetro Uso del suelo de Villavicencio .................... 67
Cuadro 18. Valores de susceptibilidad del parámetro Clima .......................................................... 68
Cuadro 19. Valores de susceptibilidad del parámetro Erosión ....................................................... 68
Cuadro 20. Valores de susceptibilidad del parámetro Sismo ......................................................... 69
Cuadro 21. Valores de susceptibilidad del parámetro Efectos Antrópicos ..................................... 72
Cuadro 22. Categoría de Amenaza de la metodología SES - Estudio Bogotá (1999) ................... 90
Cuadro 23. Categoría de Amenaza según MTN - Estudio Bogotá (1999)...................................... 91
Cuadro 24. Climatología de Cartagena ........................................................................................ 108
Cuadro 25. Puntajes del parámetro Material (M) ......................................................................... 199
Cuadro 26. Puntajes del parámetro Relieve (R) ........................................................................... 202
Cuadro 27. Puntajes del parámetro Drenaje (D) .......................................................................... 205
Cuadro 28. Puntajes del parámetro Vegetación (V) ..................................................................... 209
Cuadro 29. Estaciones hidrometeorológicas utilizadas ................................................................ 212
Cuadro 30. Precipitación media anual obtenida de cada estación ............................................... 217
Cuadro 31. Ecuaciones lineales obtenidas del ajuste Gumbel ..................................................... 225
Cuadro 32. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Aeropuerto Rafael
Núñez ........................................................................................................................................... 225
Cuadro 33. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Bayunca ............... 225
Cuadro 34. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Cañaveral............. 226
Cuadro 35. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación CIOH .................... 226
Cuadro 36. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Galerazamba ....... 226
Cuadro 37. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Santa Ana ............ 226
Cuadro 38. Magnitud de la lluvia y duración crítica de las estaciones hidrometeorológicas ........ 227
Cuadro 39. Períodos de retorno de la lluvia crítica de cada estación .......................................... 231
Cuadro 40. Elevación, precipitación anual y período de retorno de las estaciones ..................... 232
Cuadro 41. Elevación, precipitación anual y período de retorno de los puntos adicionales ......... 234
Cuadro 42. Precipitación media anual, precipitación crítica y período de retorno ........................ 234
Cuadro 43. Relación de puntajes de Ramírez (1988) y períodos de retorno críticos ................... 236
Cuadro 44. Porcentaje del área de lluvia de Cartagena según el puntaje asignado .................... 237
Cuadro 45. Factores de amplificación (Q) para Aa ≤ 0.1 (períodos cortos del espectro) ............. 241
Cuadro 46. Determinación del factor potencial erosivo de la lluvia R........................................... 251

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cuadro 47. Determinación del factor R para cada isoyetas (Distribución espacial) ..................... 252
Cuadro 48. Determinación del factor de erodabilidad K ............................................................... 254
Cuadro 49. Clasificación del índice de erodabilidad K ................................................................. 255
Cuadro 50. Valores del factor de cobertura vegetal (C) ............................................................... 260
Cuadro 51. Valores asignados del factor (C) a las unidades de cobertura vegetal ...................... 261
Cuadro 52. Valores del factor de prácticas de manejo (P) ........................................................... 262
Cuadro 53. Clasificación sugerida del grado de erosión .............................................................. 263
Cuadro 54. Porcentaje de erosión en la región Caribe................................................................. 263
Cuadro 55. Resumen de los PRM en estudio .............................................................................. 269
Cuadro 56. Agrupación de puntaje de CE cada 5 unidades ......................................................... 298
Cuadro 57. Clasificación de la calificación de estabilidad para definir grado de amenaza relativa
por PRM de Cartagena ................................................................................................................ 299
Cuadro 58. Comparativo de niveles de amenaza por PRM 2001-2015 ....................................... 307

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

LISTA DE GRÁFICAS

Gráfica 1. Curva de doble masa de la Estación Galerazamba ..................................................... 215


Gráfica 2. Curva de doble masa de la Estación CIOH ................................................................. 216
Gráfica 3. Curva de doble masa de la Estación Santa Ana .......................................................... 216
Gráfica 4. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación A. Rafael Núñez ............. 219
Gráfica 5. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Bayunca ......................... 220
Gráfica 6. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Cañaveral....................... 221
Gráfica 7. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación CIOH .............................. 222
Gráfica 8. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Galerazamba ................. 223
Gráfica 9. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Santa Ana ...................... 224
Gráfica 10. Precipitación máxima acumulada - Estación Aeropuerto Rafael Núñez .................... 228
Gráfica 11. Precipitación máxima acumulada - Estación Bayunca .............................................. 228
Gráfica 12. Precipitación máxima acumulada - Estación Cañaveral ............................................ 229
Gráfica 13. Precipitación máxima acumulada - Estación CIOH ................................................... 229
Gráfica 14. Precipitación máxima acumulada - Estación Galerazamba ....................................... 230
Gráfica 15. Precipitación máxima acumulada - Estación Santa Ana ............................................ 230
Gráfica 16. Precipitación media anual vs Elevación..................................................................... 233
Gráfica 17. Período de retorno crítico vs Precipitación media anual ............................................ 233
Gráfica 18. Correlación de puntajes y períodos de retorno críticos (Tr-7) .................................... 236
Gráfica 19. Correlación de puntajes y Aceleración en roca .......................................................... 245
Gráfica 20. Erodabilidad para cada unidad de suelo propuesta ................................................... 256
Gráfica 21. Correlación de puntajes y tipo de erosión .................................................................. 264
Gráfica 22. Relación de categorías de Amenaza Vs Area (%) ..................................................... 300

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Introducción

Los procesos de remoción en masa (PRM) son causantes de múltiples emergencias en


Colombia, por lo tanto su análisis y estudio acucioso es de suma importancia en la
prevención y atención de este tipo de eventos que afectan a la comunidad, incluyendo la
de la ciudad de Cartagena. Si bien es cierto que se han hecho grandes esfuerzos para
mitigar este tipo de procesos, en la actualidad no es posible predecir con exactitud, la
ocurrencia de los mismos, sin embargo desde hace tiempo se han desarrollado múltiples
metodologías de evaluación, que nos permiten tener una idea aproximada sobre la
identificación de zonas de amenaza por deslizamientos y sus niveles de impacto sobre la
infraestructura relacionada.

La mayoría de estudios de zonificación de amenazas tienen el propósito de orientar los


desarrollos urbanísticos de forma segura y de alguna manera se constituyen en
herramientas de análisis basadas en ciertas hipótesis y simplificaciones, por lo tanto es
fundamental para el avance del conocimiento que las metodologías empleadas sean
evaluadas a la luz de los acontecimientos y procesos que en realidad han ocurrido y
comparar las condiciones reales con las previstas; solo de esta manera es posible
identificar en forma objetiva las bondades y deficiencias de las metodologías propuestas.

La metodología del Sistema Semicuantitativo de Evaluación de Estabilidad para Zonas


Homogéneos (SES) es una herramienta de análisis heurístico que se viene utilizando en
Colombia desde 1989 en distintos proyectos de ingeniería, de índole académico y
consultoría, para evaluar y zonificar el nivel de amenaza relativa a los procesos de
remoción en masa, a partir de la evaluación de parámetros intrínsecos o de
susceptibilidad y de parámetros detonantes de la inestabilidad.

Es importante señalar que la metodología SES al igual que muchos métodos heurísticos,
ha sido desarrollada para un ambiente físico-geológico y ambiental específico y no ofrece
probabilidades de ocurrencia de deslizamientos y menos de amenaza, sino directamente
evaluaciones y zonificaciones de posibilidades de deslizamientos ó de amenaza relativa,
que se califican cualitativamente, por lo tanto es indispensable la calibración con el
inventario de deslizamientos (ver Anexo A).

En el presente trabajo se calibraron los parámetros detonantes (Clima, Erosión, Amenaza


Sísmica y Factor Antrópico) de la metodología SES, para la ciudad de Cartagena, usando
información base generada por Ingeominas (2001a) e información complementaria
reciente de seis (6) sitios críticos de Cartagena, para posteriormente generar un
escenario "actualizado" de amenaza relativa por deslizamientos de la ciudad de
Cartagena.

En los sitios críticos seleccionados se han reactivado antiguos deslizamientos y/o


generado nuevos movimientos en masa, que han modificado las condiciones de
estabilidad, por consiguiente se profundizó en la evaluación de los factores
desencadenantes de PRM para las condiciones particulares que tiene la ciudad y en la
incidencia de la variación de dichos factores en los niveles de amenaza.

La pretensión de este proyecto es ofrecer a la comunidad académica en general un


documento de consulta que coadyuve al estudio de la susceptibilidad y amenaza por

11
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

deslizamientos que afectan a la ciudad de Cartagena y que los resultados obtenidos


puedan ser utilizados por las autoridades locales, así como por consultores y
profesionales que lo requieran, como primera aproximación en la toma de decisiones, en
las etapas de pre y factibilidad de proyectos relacionados.

A continuación se describen los objetivos de la investigación.

Objetivo general
 Calibrar los parámetros detonantes de la Metodología SES a partir de las
condiciones particulares de estabilidad de la ciudad de Cartagena, utilizando
información técnica disponible para generar un escenario de amenaza por
deslizamientos.

Objetivos específicos
 Evaluar los parámetros detonantes de la metodología SES mediante análisis
estadístico, con el fin de establecer rangos de variabilidad para Cartagena.

 Generar un escenario de amenaza por deslizamientos de Cartagena a partir de la


asignación de puntajes dentro de los rangos de variabilidad, con el fin de
identificar zonas potenciales de mayor inestabilidad.

 Comparar la zonificación por remoción en masa de Cartagena del año 2001 con
el escenario de amenaza generado, a partir de las condiciones actuales de
estabilidad de seis (6) zonas críticas para establecer la evolución de los
deslizamientos en dichas zonas.

El presente trabajo de grado final está repartido en tres componentes esenciales, que a
su vez están divididos en 6 capítulos. La primera parte consta de 2 capítulos donde se
relacionan en principio los conceptos teoricos necesarios de introducción y
profundización en la temática de los deslizamientos (p.e. Amenaza, Vulnerabilidad y
Riesgo), para posteriormente desarrollar la temática de evaluación de la amenaza por
PRM, explicar las características y particularidades de la metodología SES y algunos
antecedentes de su aplicación en trabajos académicos y de consultoría.

En la segunda parte se describen las generalidades de la ciudad de Cartagena, teniendo


en cuenta su localización geográfica, limitantes, su condición de distrito, su división
administrativa, variables meteorológicas y amenazas asociadas a fenómenos naturales,
así como se destacan las características geológicas de la ciudad de Cartagena, a nivel
regional y local y se hace una descripción detallada de la geomorfología local.

La tercera y última parte consta de 3 capítulos en donde se presentan los resultados


finales de la aplicación de la metodología SES al describir 4 parámetros intrínsecos
(Materiales, Relieve, Drenaje y Vegetación) y evaluar 4 parámetros detonantes (Clima,
Sismo, Erosión y Efecto Antrópico). Una vez se describen 6 PRM característicos y
críticos de Cartagena, se utiliza el inventario de deslizamientos de los últimos 14 años y
el mapa de zonificación de susceptibilidad a los PRM de Ingeominas (2001a) para
calibrar un mapa final de un escenario de amenaza relativa por PRM en Cartagena.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Capítulo 1. Marco Conceptual General


El capítulo 1 está constituido por un marco referencial, en primer lugar de algunos
conceptos básicos que se relacionan con la temática de los desastres naturales, tales
como la Amenaza (A), Vulnerabilidad (V) y Riesgo (R). Posteriormente se busca explicar
de modo conciso lo que conlleva la elaboración de una zonificación de la amenaza por
Procesos de Remoción en Masa (PRM), donde se explica en principio la naturaleza de
estos procesos denudativos que inciden en el relieve del terreno, desde la perspectiva de
distintos autores que han realizado aportes muy valiosos a este tipo de estudios.

Dentro de este contexto, se describe la clasificación de los Movimientos en Masa,


tomando como punto de referencia lo planteado por Varnes (1978) y Cruden y Varnes
(1996), y complementado con algunos conceptos expuestos por Hutchinson (1988).
Finalmente el capítulo termina haciendo una breve explicación acerca de los lineamientos
necesarios para realizar una zonificación de la amenaza natural en un terreno dado, de
acuerdo con los alcances del presente trabajo.

1.1. Amenaza, Vulnerabilidad y Riesgo


El impacto de los desastres en las actividades humanas ha sido un tema tratado en las
últimas décadas en un amplio número de publicaciones científicas desarrolladas por
diversas disciplinas que han conceptualizado sus componentes en forma diferente,
aunque en la mayoría de los casos de una manera similar. La UNDRO (1979) en
conjunto con la UNESCO promovió una reunión de expertos con el fin de proponer una
unificación de definiciones (Cardona, 1993) tales como Amenaza (A) o Peligro,
Vulnerabilidad (V), Riesgo específico (RS), Elementos bajo riesgo (E), Riesgo total (R),
entre otras.

Es importante destacar que el entendimiento de la Amenaza, Vulnerabilidad y Riesgo se


ha aproximado con perspectivas que van desde lo científico, es decir, siguiendo un
marcado interés positivista con predominio de análisis cuantitativos, hasta perspectivas
más humanistas que no necesariamente siguen una filosofía positiva y en donde
prevalece el análisis cualitativo (Muñoz, 1997).

En el desarrollo del presente trabajo es de suma importancia La definición de la


Amenaza, debido al alcance propuesto en el mismo, así como de los términos
relacionados Vulnerabilidad y Riesgo. Aunque se han propuesto varias definiciones
concisas como las de UNDRO (1979), Varnes (1984), Gonzalez (2005), ISDR (2004) y
UNISDR (2009), es más común de lo que se cree confundir aún dichos términos, al
utilizarlos en algunos casos como si fueran la misma cosa o al emplearlos
indiscriminadamente para referirse a algo que implica peligro, es decir, a una situación
que se podría presentar y causar algún tipo de daño.

1.1.1. Amenaza Natural (A)


La Amenaza es la probabilidad de ocurrencia de la magnitud de un fenómeno
potencialmente desastroso (Varnes, 1984), que puede causar daño, en un espacio y
horizonte de tiempo dados (Gonzalez, 2005). Esta definición de Amenaza natural
incorpora conceptos de magnitud, localización geográfica y tiempo de recurrencia. Según

13
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Guzzetti et al. (1999) la primera se refiere a la dimensión ó intensidad del fenómeno


natural que condiciona su comportamiento y poder destructivo; la segunda implica la
capacidad de identificar el lugar donde se puede producir el fenómeno y la tercera se
refiere a la frecuencia temporal del evento. Es importante destacar que el Proyecto
Multinacional Andino (2007) diferencia los conceptos de magnitud e intensidad en
contraste con lo planteado por Guzzetti et al. (1999), donde la magnitud se refiere al
tamaño, ya sea en volumen o en área del movimiento y la intensidad se refiere al
potencial destructivo del movimiento y su relación con parámetros de velocidad, fuerzas
de impacto, espesor o altura.

Según Cardona (1993) la amenaza es sinónimo de factor de riesgo externo de un


sistema, que se representa por un peligro latente asociado con un fenómeno físico en un
sitio y tiempo dado produciendo efectos adversos en personas, bienes y/o medio
ambiente.

El concepto de amenaza ha sido ampliado con el paso del tiempo, pues además de un
fenómeno que puede causar daño, hoy en día se asocia a la ocurrencia de proceso y/o
actividad humana que puede causar la muerte o lesiones u otros impactos a la salud,
pérdida de medios de sustento y de servicios, daños materiales, trastornos sociales y
económicos, o daños ambientales (UNISDR, 2009).

Las amenazas incluyen condiciones latentes que pueden derivar en futuras


amenazas/peligros, los cuales pueden tener diferentes orígenes: natural (geológico,
hidrometeorológico y biológico) o antrópico (degradación ambiental y amenazas
tecnológicas). Pueden ser individuales, combinadas o secuenciales en su origen y
efectos. Cada una de ellas se caracteriza por su localización, magnitud o intensidad,
frecuencia y probabilidad (ISDR, 2004).

1.1.2. Vulnerabilidad (V)


La vulnerabilidad es la susceptibilidad de los elementos a sufrir daño por la magnitud del
fenómeno. Se puede descomponer en exposición (E) y resistencia (S) según lo descrito
por Gonzalez (1990a).

Varnes (1984) consideró que la vulnerabilidad es el grado de pérdida de un elemento o


grupo de elementos bajo riesgo, resultado de la ocurrencia de un fenómeno, de una
magnitud dada.

Para Cardona (2001) la vulnerabilidad es una acepción que a pesar de que en principio
su percepción fue confusa, ha contribuido a dar claridad a los conceptos de riesgo y
desastre. Según Cardona (2001) la vulnerabilidad es sinónimo de factor de riesgo interno
de un sujeto o sistema expuesto a una amenaza, correspondiente a su predisposición
intrínseca a ser afectado o de ser susceptible a sufrir un daño. La vulnerabilidad, en otras
palabras, es la predisposición o susceptibilidad física, económica, política o social que
tiene una comunidad de ser afectada o de sufrir daños en caso que un fenómeno
desestabilizador de origen natural o antrópico se manifieste.

14
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Estas definiciones han sido ampliamente evaluadas con el tiempo, donde la


vulnerabilidad ha sido ligada a condiciones determinadas por factores o procesos físicos,
sociales, económicos y ambientales, que aumentan la susceptibilidad de un elemento o
grupo de elementos (comunidad) al impacto de amenazas. En la Vulnerabilidad también
se evalúan los factores positivos que aumentan la habilidad de las personas o comunidad
para hacer frente con eficacia a las amenazas, por ejemplo la capacidad de reacción y
preparación (ISDR, 2004).

La vulnerabilidad varía considerablemente dentro de una comunidad y en el transcurso


del tiempo. Este concepto identifica la vulnerabilidad como una característica de los
elementos de interés (comunidad, sistema o bien) que puede ser independiente de su
exposición. Sin embargo, en su acepción común, con frecuencia esta palabra se utiliza
más ampliamente para también incluir el grado de exposición de esos elementos
(UNISDR, 2009), como se puede apreciar en la figura 1.

Figura 1. Componentes de la Vulnerabilidad (en francés)


Fuente: Tomado de F. Leone (1996)

1.1.3. Riesgo (R)


Según Varnes (1984) el riesgo es el número esperado de pérdidas de vida, heridos,
daños en propiedades o interrupción de actividades económicas debidas a un fenómeno
desastroso.

15
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Gonzalez (2005) consideró que el riesgo es el nivel de daño o afectación esperada de los
elementos, lo cual puede evaluarse conceptualmente a través de las siguientes
expresiones:

Con estas definiciones simplificadas se deduce que el riesgo puede disminuirse: (1)
reduciendo o evitando la exposición de los elementos al fenómeno, (2) reduciendo o
controlando la amenaza del fenómeno e (3) incrementando la resistencia del elemento al
fenómeno.

Todo lo anterior dentro de un marco de decisión económica. De la fórmula [1.2] también


es posible deducir que, en general, el riesgo tendrá un valor finito salvo cuando la
exposición sea nula (E = 0), caso en el cual el riesgo también es nulo.

En términos específicos, la amenaza del fenómeno debería evaluarse en unidades de


potencial destructivo, la resistencia del elemento en unidades compatibles de absorción
de este potencial sin presentar daños y la exposición en función de la atenuación o
incremento espacial o temporal de la magnitud del fenómeno y la posición relativa de los
elementos amenazados.

Debido a lo anterior existen diversos grados de amenaza, vulnerabilidad y riesgo. En


particular para el riesgo, éste puede catalogarse dentro de las siguientes clases (Mora,
1990 citado por Gonzalez, 2005):

Riesgo evitable: Aquel cuyos orígenes se pueden evitar y cuyas consecuencias se


pueden anular con obras técnica y económicamente factibles.

Riesgo controlable: Cuando el fenómeno amenazante puede predecirse pero sus


consecuencias solo pueden atenuarse o mitigarse, pues no se pueden manejar
completamente ni técnica ni económicamente.

Riesgo Incontrolable: Aquellos en los cuales la capacidad de predicción y evaluación es


incompleta y la ciencia y tecnología no están capacitadas para proveer soluciones
técnica o económicamente viables.

De la escala anterior, surge el riesgo aceptable o mejor, riesgo aceptado, definido como
la diferencia entre el mayor nivel de riesgo que se decide o puede controlar (riesgo
controlable) y la magnitud máxima previsible de ese riesgo (riesgo incontrolable).
Corresponde al nivel "tolerable" en términos de daños materiales y pérdida de vidas
humanas y normalmente no es nulo.

Adicionalmente, el planteamiento de obras y trabajos de prevención, corrección y


mitigación, debe basarse en relaciones beneficio/costo aplicables a cada caso particular
(Gonzalez, 2005).

El concepto de riesgo se asocia a la probabilidad de consecuencias perjudiciales o


pérdidas esperadas (muertes, lesiones, propiedad, medios de subsistencia, interrupción
de actividad económica o deterioro del ambiente), resultado de interacciones entre
amenazas naturales o antropogénicas y condiciones de vulnerabilidad (ISDR, 2004).

16
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En este contexto, Spence (1990) citado por Cardona (1993) habla del riesgo, o daño,
destrucción o pérdida esperada, obtenida de la convolución de la probabilidad de
ocurrencia de eventos peligrosos y de la vulnerabilidad de los elementos expuestos a
tales amenazas. Es importante mencionar que la "convolución" es un concepto
matemático que se refiere a la concomitancia y mutuo condicionamiento, en este caso,
de la amenaza y la vulnerabilidad. Dicho de otra forma, no se puede ser vulnerable si no
se está amenazado y no existe una condición de amenaza para un elemento, sujeto o
sistema si no está expuesto y es vulnerable a la acción potencial que representa dicha
amenaza (Cardona, 2001).

Estudios recientes han llegado a la conclusión que la palabra “riesgo” tiene dos
connotaciones distintas: en el lenguaje popular, por lo general se hace énfasis en el
concepto de la probabilidad o la posibilidad de algo, mientras que en un contexto técnico,
con frecuencia se hace más énfasis en las consecuencias, en términos de “pérdidas
posibles” relativas a cierta causa, lugar y momento en particular. Se puede observar que
la gente no necesariamente comparte las mismas percepciones sobre el significado y las
causas subyacentes de los diferentes riesgos (UNISDR, 2009).

Las definiciones de Amenaza y Riesgo son totalmente diferentes entre sí, desde el punto
de vista cualitativo y cuantitativo, aunque en ocasiones han sido consideradas
erróneamente como sinónimos. Según Fournier (1985) la diferencia fundamental entre la
Amenaza y el Riesgo está en que la Amenaza se relaciona con la probabilidad de que se
manifieste un evento natural o un evento provocado, mientras que el Riesgo está
relacionado con la probabilidad de que se manifiesten ciertas consecuencias, las cuales
están íntimamente relacionadas no sólo con el grado de exposición de los elementos
sometidos sino con la vulnerabilidad que tienen dichos elementos a ser afectados por el
evento.

1.2. Procesos de Remoción en Masa (PRM)


Los movimientos en masa son parte de los procesos denudativos que modelan el relieve
de la tierra (PMA-GCA 2007), por lo tanto la configuración morfológica y evolución de las
laderas juegan un papel determinante (Brunsden 2002). Aunque los PRM producen
modificaciones del terreno dentro del ciclo geomorfológico natural y continuo
(Scheidegger 1998) en los últimos años la ocurrencia de estos movimientos ha estado
más asociada a la acción del hombre sobre el medio físico (factor antrópico), que ha
intervenido en las zonas de laderas, cambiando el uso del suelo.

1.2.1. Definiciones de Movimientos en Masa


Los primeros estudios que se desarrollaron entorno al término "movimiento de remoción
en masa" están basados en los aportes hechos por Albrecht Penck (1894) en su obra
titulada en español "Morfología de la superficie terrestre", en la cual diferenció los
términos "movimiento de remoción en masa" y "transporte de una masa". Es importante
destacar antes de continuar que hay una amplia variedad de nombres para los Procesos
de Remoción en Masa, tales como movimientos en masa, procesos de ladera,
movimientos de pendiente, procesos gravitacionales, "deslizamientos", entre otros.

Siguiendo con los inicios en este campo, tiempo después Sharpe (1938) definió los
"deslizamientos" como la caída perceptible o movimiento descendente de una masa

17
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

relativamente seca de tierra, roca o de ambos materiales, por efecto de un mecanismo de


deslizamiento o desprendimiento. Sharpe definió una escala cualitativa de velocidad, de
imperceptible a perceptible en movimientos tipo flujo y de lento a muy rápido en
movimientos tipo deslizamiento.

En este punto es importante mencionar que en general algunos movimientos en masa


son pequeños e imperceptibles, en tanto otros involucran grandes volúmenes de material
y alcanzan distintas velocidades con un gran poder destructivo (PMA-GCA 2007).

Para Karl Terzaghi (1950) un "deslizamiento" es un sistema mecánico que se desarrolla


en el tiempo a través de varias etapas. Terzaghi enfocó su estudio hacia los movimientos
en masa que ocurren a mayor velocidad y que son generados por falla o rotura, por lo
tanto los concibió como un desplazamiento rápido de una masa, que puede estar
conformada por roca, suelo residual o sedimentos de una ladera, en el cual el centro de
gravedad de dicha masa que se desplaza se mueve hacia abajo y hacia el exterior.

Por su parte, Varnes (1958) especificó que en un movimiento en masa, los materiales
constituyentes de la masa que se desliza pueden ser naturales y artificiales. Al identificar
rellenos artificiales en la masa deslizada, se empezó a estudiar la incidencia de la acción
del hombre (factor antrópico) en este tipo de movimientos. Skempton y Hutchinson
(1969) introdujeron en la definición de movimiento en masa, el concepto de superficie de
cizallamiento en los límites de la masa deslizada, haciendo referencia a una superficie de
rotura bien definida que se genera cuando el esfuerzo de corte excede el esfuerzo de
resistencia del material. Es importante mencionar que otros autores como Zaruba y
Mencl (1969), Gary y Wolf (1972), Coates (1977) y Brusden (1979) han hecho valiosos
aportes para la definición de los "movimientos en masa".

De acuerdo con algunos autores, la definición más aceptada es la dada por Cruden
(1991), quien conceptuó que el término "movimientos en masa" incluye todos aquellos
movimientos en dirección ladera abajo de una masa de roca, de detritos o de tierras por
efectos de la gravedad. García et al. (1998) consideran que la gravedad es una fuerza de
carácter universal, que para efectos de los PRM, está relacionada con el peso de los
diferentes materiales que conforman el talud y que puede encontrarse en un momento
dado en capacidad de movilizarse, aunque concluyen que la gravedad no siempre
desestabiliza un talud ya que su efecto depende en buena medida de la disposición
espacial de los materiales que lo conforman.

Para Hauser (1993), estos PRM son procesos de transporte de material definidos como
procesos de movilización lenta o rápida de determinado volumen de suelo, roca o ambos,
en diversas proporciones, generados por una serie de factores. Por otra parte, Ojeda et
al. (2001) llama a la masa que se desliza "material geológico" y considera que los
Movimientos en masa comprenden una gran variedad y complejidad de movimientos
debido a la fuerza de la gravedad. Rodríguez-Pineda (2001) coincide con Crozier (1986)
al considerar que un movimiento en masa es aquel movimiento gravitacional de material
del terreno, sin la ayuda de corrientes de agua como un agente de transporte.

Según la USGS (2004), el término "Movimiento en masa" describe una amplia variedad
de procesos que resultan en el movimiento hacia abajo y hacia el exterior de los
materiales que conforman un talud, que incluye roca, suelo, relleno artificial, o una
combinación de éstos. Los materiales pueden movilizarse por la caída, vuelco,
deslizamiento, esparcimiento, o cuando fluyen. Este concepto de la USGS (2004) cita los

18
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

distintos tipos de PRM, que se analizarán más adelante en la clasificación de los


Movimientos en masa.

Es importante mencionar que los movimientos en masa, junto con la erosión, son
procesos naturales de denudación de la corteza terrestre (Gonzalez 2005) que en
ocasiones han sido confundidos entre sí. La diferencia fundamental radica en que en la
erosión si existe un agente de transporte (agua, viento, hielo, hombre) capaz de arrancar
y movilizar el material (Ojeda et al. 2001).

En ciertas ocasiones los movimientos en masa son incorrectamente denominados


deslizamientos (“landslides”). El error es de concepto, dado que la traducción literal es
correcta. Es importante clarificar que el término “deslizamiento” se utiliza en forma
general, pero en el sentido estricto de su significado solo correspondería a algunos tipos
de PRM, y quizá poco adecuado para referirse a otros tipos de movimiento en masa tan
diferentes en su mecanismo (Ojeda et al. 2001). Para Guzzetti et al. (1999) la confusión
conceptual del término “deslizamiento" surge al emplearlo tanto para el depósito de
material ya deslizado, como para el movimiento del material de una ladera o de una
masa deslizada existente.

El término "deslizamiento" se utiliza para distintos movimientos de ladera que se


producen a lo largo de una superficie de rotura bien definida. Aunque ya se ha explicado
que esto no es lo ideal, en el presente trabajo se sigue utilizando de forma genérica para
cualquier tipo de rotura de ladera.

1.2.2. Clasificación de los Movimientos en masa


En la actualidad existe un buen número de métodos y sistemas de clasificación para los
diversos tipos de movimiento masivo de suelos y rocas (García et al. 1998), definidos con
base en las características que pueden distinguir a un movimiento de otro, como el tipo
de material (suelo, detritos o roca), la forma de la masa desplazada, la velocidad, la
dinámica del movimiento y otras (Ojeda et al. 2001). Según Rodríguez-Pineda (2012)
para realizar la clasificación de los "deslizamientos" se han utilizado los siguientes
factores:

 Material  Clima
 Atributos geomorfológicos  Humedad
 Geometría del deslizamiento  Velocidad de movimiento
 Tipo de movimiento  Detonante

García et al. (1998) considera que la clasificación de "deslizamientos" en un medio


tropical debe ser el primer paso hacia la selección de medidas preventivas o correctivas
de la inestabilidad. Según Denness (1973) citado por García et al. (1998) en cada
categoría los "deslizamientos" tienen características reconocidas casi constantes, típicas
del mecanismo particular que interviene en la falla, utilizables para la clasificación visual
en el terreno.

A continuación se citan de modo sucinto a nivel cronológico algunos sistemas de


clasificación propuestos de los movimientos en masa (Rodríguez-Pineda 2012):

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Sharpe (1938): En esta clasificación se distinguen distintos tipos de flujos de "barro" a


partir del tipo de clima y ambiente; se incluye la subsidencia como un proceso; se
evalúan todo tipo de geomateriales. La solifluxión se define como un flujo de suelo y se
considera un factor de inestabilidad.

Skempton & Hutchinson (1969): Estos autores propusieron un sistema de clasificación de


deslizamientos en taludes de materiales arcillosos. Parte de la base de que un talud falla
ante todo en respuesta a fuerzas gravitacionales y en ocasiones con la ayuda de la
actividad sísmica (García et al., 1998).

Coates (1977): Este sistema identifica los movimientos en masa como deslizamientos,
flujos y caídas; diferencia los puntos donde comienza la falla en roca y en suelos.

Varnes (1978): Los criterios principales se refieren al tipo de deslizamiento y al tipo de


material; incluye el concepto de movimientos complejos en los casos en que se combinan
dos o más movimientos.

Pierson y Costas (1987): Este sistema propone una clasificación en términos de los tipos
de flujos, la concentración de sedimentos, su velocidad media y como es el
comportamiento de dichos fluidos. Se considera que los flujos se comportan como un
fluido para una carga baja de sedimentos.

Hutchinson (1988): La clasificación se rige por la morfología de los movimientos de


ladera, con alguna consideración al mecanismo, el material y la velocidad del
movimiento. Este sistema se aplica principalmente a los movimientos de masas
subaéreos, a los generados en las laderas naturales y a los provocados por el hombre.

Sassa (1989): Este sistema describe los tipos de movimientos en masa a partir de la
evaluación de las trayectorias de esfuerzos de los deslizamientos, los cuales están
controlados por la resistencia al corte pico y residual. También diferencia el proceso de
licuación por carga estática y carga cíclica.

De las clasificaciones de movimientos en masa citadas, la clasificación más ampliamente


conocida y aceptada es la propuesta por Varnes (1978) y actualizada por Cruden &
Varnes (1996). Estos autores emplean como criterio principal para la clasificación, el tipo
de movimiento y el tipo de material, de los cuales puede surgir una gran complejidad de
movimientos.

Los tipos de movimientos definidos inicialmente por Varnes (1978) y que servirán de guía
en el presente documento, son los siguientes:

 Caídas  Flujos
 Volcamientos  Propagación lateral
 Deslizamientos  Movimientos complejos

En tanto los materiales se pueden dividir en suelo (tierra), detritos (derrubio) y roca. Es
importante resaltar que Cruden y Varnes (1996) consideran detritos a un material que
contiene una proporción significativa, entre el 20 y el 80% de partículas de diámetro
mayor a 2 mm mientras que un suelo contiene el 80% o más de partículas de diámetro
menor a 2 mm (límite superior del tamaño arena). En caso de los suelos, cuando el
contenido de limo y arcilla es el mayoritario de la fracción fina, se considera barro.

20
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

La clasificación de movimientos en masa definida en el Proyecto EPOCH (1993) llamado


en español "Ocurrencia Temporal y Prevención de Deslizamientos en la Comunidad
Europea", es sencilla de entender y relativamente completa (ver cuadro 1); se basa en
los criterios de tipo de movimiento (mecanismos de falla) y tipo de material (Roca,
detritos y suelo), de acuerdo con lo planteado en la clasificación de Varnes (1978) y en
menor medida en lo expuesto en la clasificación de Hutchinson (1988).

Tipo de movimiento Roca Detritos Suelo


Caída Caída de rocas Caída de detritosCaída de suelo
Volcamiento de Volcamiento de Volcamiento de
Volcamiento
rocas detritos suelo
Simple (Slump) Simple Simple
Deslizamiento (Rotacional) Múltiple Múltiple Múltiple
Sucesivo Sucesivo Sucesivo
Deslizamiento (Traslacional) Deslizamiento de Deslizamiento de Deslizamiento
- No rotacional rocas en bloque detritos en bloque
traslacional de suelo
Deslizamiento de Deslizamiento deDeslizamiento de
Planar
rocas detritos barro
Propagación lateral Propagación lateral
Propagación lateral
Propagación lateral
en rocas en detritos en suelo
Flujo de tierra,
Flujo Flujo de rocas Flujo de detritos
arena o suelo
Ejemplo: Alud de Ejemplo: Flujo Ejemplo: Rotación
Complejo
rocas deslizante con flujo de tierra
Cuadro 1. Clasificación Europea de Procesos de Remoción en Masa
Fuente: Tomado de Proyecto EPOCH (1993)

El proyecto EPOCH (1993) ha contribuido a la definición de los atributos temporales de


los movimientos en masa en términos de actividad, tipo, período de retorno, modo y
período de la última actividad (ver figura 2), además del estado de la actividad que a
menudo se prevé en las bases de datos (Panizza, 1996).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 2. Ocurrencia temporal de movimientos en masa


Fuente: Tomado de Flageollet (1996)

1.2.3. Caídas
En este tipo de movimientos una masa de cualquier tamaño se desprende de un talud de
roca empinado o un acantilado, a lo largo de una superficie sobre la cual hay poco o
ningún desplazamiento cortante y desciende en la mayoría de los casos por caída libre,
rebote o rodando. Los movimientos son muy rápidos a extremadamente rápidos y
pueden estar o no precedidos de movimientos menores (Varnes, 1978), que van
separando paulatinamente los bloques de la masa rocosa (ver figura 4).

Según García et al. (1998) la caída de roca se refiere esencialmente a la de una masa
fresca, desprendida del macizo. La caída de detritos ocurre en una masa que ya estaba
compuesta de fragmentos o detritos rocosos antes de la falla. En el documento de
Varnes (1978) se sugiere que las caídas de material nuevo se llamen primarias y las que

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

abarcan detritos sueltos transportados con anterioridad, se llamen secundarias. Se


podría distinguirse dentro de las caídas de detritos las de cascajo (tamaños menores de
20 mm), guijarros (20 a 200 mm) y cantos o bloques (más de 200 mm).

Figura 3. Caídas primarias y secundarias


Fuente: Tomado de Hutchinson (1988)

En este mismo sentido, en la clasificación de Hutchinson (1988) se consideran caídas


primarias para roca y suelo que se separan de modo progresivo y prolongado de una
masa parental hasta desprenderse, en tanto que las secundarias se refieren a la caída de
piedra y cantos rodados ya separados con anterioridad de la masa parental (ver figura 3).

Caída de roca en vía Caída de roca


Fuente: Tomado de USGS (2004) Fuente: Tomado de Suarez (1997)

Mecanismos de desprendimiento y colapso Caída de detritos


Fuente: Tomado de Corominas (2004) Fuente: Tomado de Suarez (1997)
Figura 4. Esquemas de Caídas de rocas

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En relación a los modos de caída, se han hecho observaciones que muestran que los
movimientos hacia delante de masas de suelo o roca son frecuentemente suficientes
para una caída libre si los taludes debajo de las masas exceden los 76° (0.25:1). En caso
de taludes con ángulos inclinados menores de 76° se considera que la caída será de
menor impacto y la masa luego de caer rebotará. En largos taludes con ángulos por
debajo de 45° (1:1), las partículas tendrán un movimiento dominado por rodadura, hay
una transición gradual de rodadura a rebote (Cruden y Varnes, 1996).

En la clasificación de Cruden y Varnes (1996) se incluyen las caídas complejas. Un


ejemplo de ellas son los Sturzstroms, que son aquellas masas enormes de detritos
(residuos de roca y polvo) extremadamente rápidos (pueden alcanzar velocidades de 50
m/s) generados por grandes caídas y deslizamientos. También han sido llamados como
“avalanchas tipo caída de rocas” (Varnes, 1958) y “avalanchas de rocas” (Evans et al.,
1989). El movimiento de Sturzstroms depende de la turbulencia del grano fino con
esfuerzos dispersivos con origen del momento transferido entre granos colindantes
(Cruden y Varnes, 1996).

1.2.4. Volcamientos
El volcamiento se considera un tipo de movimiento distinto. Consiste en la rotación hacia
delante de una unidad o varias, alrededor de algún punto de giro o pivote en su parte
inferior, debajo de la unidad, por acción de la gravedad y de fuerzas ejercidas por
unidades adyacentes o por fluidos (agua o hielo) en las grietas (Varnes, 1978). El inicio
de un proceso de volcamiento puede conducir a caídas o deslizamientos, dependiendo
de la geometría de la masa fallada, geometría de la superficie de separación y
orientación y magnitud de las discontinuidades activas. Los rangos de volcamiento van
de extremadamente rápido a extremadamente lento, algunas veces acelerados a través
del movimiento (Cruden y Varnes, 1996).

Dentro del mecanismo de volcamiento pueden distinguirse varios procesos:

Volcamiento flexural: Ha sido descrito por Goodman and Bray (1976) citado por Cruden y
Varnes (1996) como: “Los que ocurren en rocas con un sistema de discontinuidades
principal, orientado para presentar en un talud de roca con vigas semi-continuas en
voladizo (…) Columnas continuas se rompen en flexión a medida que se inclinan hacia
adelante (…) Deslizándose, socavando o erosionando la punta (de la masa desplazada),
de esta forma se inicia la falla y su retroceso hacia atrás con grietas amplias a tensión
profundas”.

Volcamiento en bloque: Ocurre “cuando las columnas individuales son divididas por
discontinuidades ampliamente espaciadas. La punta del talud con columnas cortas,
recibe la carga de las columnas largas de encima. Éste empuja la columna de la punta
hacia adelante, permitiendo además el volcamiento" (Goodman and Bray, 1976 citado
por Cruden y Varnes, 1996).

Volcamiento Chevron o Cabeceo: Son bloques volcados en los cuales los buzamientos
de los bloques caídos son constantes y el cambio de buzamiento es concentrado en la
superficie de ruptura (Cruden et al., 1993 citado por Cruden y Varnes, 1996). Ellos han
sido llamados así por su parecido con los pliegues Chevron (Ramsay, 1967 citado por
Cruden y Varnes, 1996). Este tipo de volcamiento ocurre sobre pendientes más
pronunciadas que los volcamientos en bloque. La superficie de ruptura es

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

frecuentemente una superficie deslizante que forma un volcamiento complejo de roca


combinado con un deslizamiento de roca.

Volcamiento de bloque por flexión: Este tipo de volcamiento es caracterizado por la


flexión pseudo-continua de largas columnas a través de movimientos acumulados a lo
largo de las numerosas diaclasas transversales (Goodman and Bray, 1976 citado por
Cruden y Varnes, 1996). El movimiento de deslizamiento es distribuido a lo largo de
varias discontinuidades en la punta de la masa desplazada, mientras que en el resto de
la masa dicho movimiento de deslizamiento y la sobrecarga ocurren en estrecha
asociación.

Volcamiento en bloque Volcamiento flexural


Fuente: Tomado de USGS (2004) Fuente: Tomado de Suarez (1997)

Mecanismo de desplome Volcamiento en gravas arcillosas


Fuente: Tomado de Corominas (2004) Fuente: Tomado de Cornforth (2005)
Figura 5. Esquemas de volcamientos

Volcamientos compuestos y complejos: Se han identificado cuatro modos de


deslizamiento compuesto, en los cuales el volcamiento es causado por deslizamientos
tempranos (Goodman and Bray, 1976 citado por Cruden y Varnes, 1996).
 Un volcamiento retrogresivo de roca en combinación con un deslizamiento de
roca ocurre cuando los bloques de la corona se vuelcan sobre la cabeza de la
masa desplazada.

 Un volcamiento de avance en roca en combinación con un deslizamiento


rotacional de tierra o detritos ocurre cuando un deslizamiento rotacional de tierra
sobre una masa rocosa sedimentaria con un buzamiento muy empinado causa un

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

volcamiento de base, pues el deslizamiento induce fuerzas de corte en el tope de


la masa rocosa.

 Deslizamiento en roca combinado con un volcamiento en la punta de dicho


deslizamiento, ocurre cuando el volcamiento por debajo de la punta de la
superficie de ruptura de un deslizamiento de roca es causado por una carga
transmitida por dicho deslizamiento.

 Un volcamiento retrogresivo múltiple ocurre cuando la formación de grietas de


extensión en las coronas de los deslizamientos pueden crear bloques capaces de
volcarse, formando vuelcos por grietas de tensión.

Por otra parte, en la clasificación de Hutchinson (1988) se consideran dos fallas por
volcamientos, aquellas limitadas por discontinuidades pre-existentes que son las más
predominantes y las liberadas por fallas a tensión en materiales anteriormente intactos.
En las primeras se presentan volcamientos simples y múltiples (ver figura 6). En los
volcamientos simples, el bloque en principio descansa sobre una base firme, el
volcamiento parece ser provocado por la falta de fundación del bloque que es socavada
por la erosión o por fallas cortantes. Los volcamientos múltiples son más comunes, se
presentan sobre varios bloques que interactúan unos con otros y se generan
predominantemente por discontinuidades pre-existentes.

Figura 6. Volcamientos simples y múltiples por discontinuidades pre-existentes


Fuente: Tomado de Hutchinson (1988)

En el caso de los volcamientos por fallas a tensión en materiales previamente intactos, la


socavación de estos materiales puede generar volcamiento por las fallas a tensión en la
parte posterior de la masa rocosa. Este tipo de volcamiento ha ocurrido en suelos
congelados a lo largo de riberas, orillas de lagos y líneas de costa en Alaska y Siberia
donde se ha presentado fuerte socavación, en forma de nicho o cueva termo-erosionada,
especialmente durante las inundaciones de primavera (Walker, 1983 citado por
Hutchinson, 1988).

1.2.5. Deslizamientos
Este movimiento consiste en la deformación por corte y desplazamiento generados a lo
largo de una o varias superficies que son visibles o pueden inferirse de forma razonable,
o dentro de una zona más o menos estrecha. La rotura del talud no siempre es
simultánea en todos los puntos de la superficie de falla, sino que puede propagarse
desde una zona de falla local. La masa afectada puede deslizarse más allá de la
superficie original de rotura sobre el terreno natural (Varnes, 1978), generando una
superficie de separación. Algunas veces la primera señal de estos movimientos son

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

grietas de tracción en la superficie original del suelo a lo largo de la cual se formará el


escarpe principal (Cruden y Varnes, 1996).

Hutchinson (1988) enfocó su estudio hacia los deslizamientos que ocurren a mayor
velocidad, que tienen lugar en una o más superficies de falla que definen el movimiento
en masa y que exhiben una etapa de falla inicial seguido del movimiento. Los
deslizamientos según lo planteado por Hutchinson (1988) poseen una geometría de falla
característica y dominante, su movimiento es moderado, los suelos y rocas
constituyentes son de predominio friccional y su resistencia tiende a aumentar con la
profundidad en proporción a la presión efectiva de sobrecarga, por lo tanto el desarrollo
de fallas profundas es generalmente inhibido y la mayoría de deslizamientos son
relativamente superficiales.

Para Varnes (1978) los deslizamientos se subdividen en dos (2) grupos, en los primeros
el material en movimiento no se deforma considerablemente y se conforma por una o
pocas unidades, mientras que en los segundos el material se deforma significativamente
o se constituye de muchas unidades semi-independientes. Estos grupos se clasifican
respectivamente en deslizamientos rotacionales y en deslizamientos planares
(traslacionales) y presentan diferencias significativas tanto en el análisis de estabilidad
como en la planificación y diseño de medidas correctivas.

Deslizamientos Rotacionales: Según Varnes (1978) los ejemplos más comunes de


deslizamientos rotacionales son los que presentan pequeñas deformaciones, los cuales
son movimientos que se generan a lo largo de una superficie de ruptura que describe una
curva cóncava hacia arriba. Si la superficie de falla es circular o cicloidal en perfil,
cinemáticamente, la masa desplazada puede moverse a lo largo de la superficie con
deformaciones internas pequeñas (Cruden y Varnes, 1996).

Las deformaciones combinadas con otro tipo de movimientos constituyen una alta
proporción de problemas de inestabilidad en la ingeniería. El movimiento en las
deformaciones se da solo a lo largo de una superficie de deslizamiento interna, las
grietas expuestas son concéntricas vistas en planta y cóncavas hacia la dirección del
movimiento. En muchos deslizamientos, la superficie subyacente de ruptura en conjunto
con los escarpes expuestos en la corona constituye la forma de una cuchara. (Varnes,
1978). Si el deslizamiento rotacional se extiende una distancia considerable a lo largo del
talud perpendicular a la dirección del movimiento, las superficies de ruptura se pueden
aproximar a la forma de un sector de un cilindro, cuyo eje sería paralelo al talud (Cruden
y Varnes, 1996).

Para Hutchinson (1988) estos deslizamientos ocurren en laderas constituidas por


depósitos de arcilla o shale, relativamente homogéneos de espesor grueso, por
materiales granulares o roca muy fracturada, en la cual la presión de poros es
suficientemente alta para causar una falla rotacional en lugar de una traslacional. Según
Hutchinson (1968) existen tres (3) tipos principales de deslizamientos rotacionales,
teniendo en cuenta el número de superficies de falla y su ubicación: simples, sucesivos y
múltiples, los cuales se pueden apreciar en la figura 7.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 7. Deslizamiento rotacional simple, sucesivo y múltiple


Fuente: Tomado de Hutchinson (1988)

Por otra parte, los deslizamientos rotacionales son movimientos en masa muy comunes,
por lo tanto se han utilizado para definir una nomenclatura general que identifique las
partes de un deslizamiento típico, como se muestra en la figura 8.

Figura 8. Nomenclatura de un deslizamiento


Fuente: Tomado de Varnes (1978) y modificado por Cornforth (2005)

En la corona, el movimiento puede ser totalmente hacia abajo y tendría una leve rotación
aparente, sin embargo la parte superior de la superficie de cada unidad comúnmente se
inclina hacia atrás, hacia la pendiente, originando lo que se denomina deslizamientos
rotacionales múltiples retrogresivos, aunque en ciertos casos, algunos bloques pueden
inclinarse hacia adelante (Varnes, 1978). En algunos casos, al aumentar el número de
unidades en estado de falla, el conjunto puede llegar a desarrollar un movimiento
traslacional (García et al., 1998).

En general este tipo de movimiento es en esencia de rotación alrededor de un eje


paralelo al talud, y es por lo general profundo en suelos homogéneos de gran espesor,
como en muchos coluviones, capas arcillosas gruesas, rellenos terraplenes y botaderos.
Pueden ser superficiales en los mantos de suelo residual, pero de todas maneras tienen
el carácter rotacional y dejan la concavidad típica en la corona (García et al., 1998).

En casos avanzados de mayor gravedad, se distinguen varios escarpes, hundimientos y


protuberancias sucesivas en el cuerpo del deslizamiento; en la pata se llegan a generar
flujos de tierra e incluso flujos de lodo. Casi siempre la retrogresión avanza desde abajo
hacia la parte superior de la ladera, pero hay casos en los cuales se desencadena la

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

inestabilidad de arriba hacia abajo, por sobrecarga impuesta por los materiales que se
deslizan (Varnes, 1978).

Deslizamiento rotacional Dirección del deslizamiento rotacional


Fuente: Tomado de USGS (2004) Fuente: Tomado de Suarez (1997)

Movimiento rotacional Deslizamientos en arcillas


Fuente: Tomado de Corominas (2004) Fuente: Tomado de Cornforth (2005)
Figura 9. Esquemas de Deslizamientos rotacionales

Deslizamientos Traslacionales: En este tipo de deslizamientos, la masa avanza hacia


fuera o hacia abajo; hacia fuera a lo largo de una superficie más o menos plana o
suavemente ondulada y tiene un leve movimiento en forma de curva o se presentan
deformaciones con inclinaciones hacia atrás (ver figura 10). Un deslizamiento traslacional
puede desarrollarse indefinidamente si la superficie en la que reposa es suficientemente
inclinada y larga, de tal modo que la resistencia al corte permanezca menor que la fuerza
del movimiento (Varnes, 1978).

La masa se moviliza comúnmente a lo largo de una superficie de ruptura planar o


suavemente ondulada, deslizándose por fuera de la superficie original (Cruden y Varnes,
1996). En muchos de estos deslizamientos, la masa movilizada se deforma
considerablemente o se rompe en múltiples unidades independientes cuando la
deformación y la desintegración son continuas y hay incrementos en el contenido de
agua o en la velocidad o en ambas, la ruptura de la masa deslizada puede cambiar su
estado convirtiéndose en un flujo (García et al., 1998).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Deslizamiento traslacional en suelo Movimiento traslacional


Fuente: Tomado de USGS (2004) Fuente: Tomado de Suarez (1997)

Mecanismo por resbalamiento Deslizamiento traslacional en roca


Fuente: Tomado de Corominas (2004) Fuente: Tomado de Cornforth (2005)
Figura 10. Esquemas de Deslizamientos traslacionales

El movimiento de un deslizamiento traslacional es comúnmente controlado


estructuralmente por superficies de debilidad tales como fallas, diaclasas, planos
estratificados y variaciones en la resistencia al corte entre las capas o los depósitos
estratificados o en el contacto entre la roca sana y los detritos suprayacentes (Varnes,
1978).

Los deslizamientos traslacionales se dan normalmente por el movimiento de espesores


delgados de fragmentos de roca, mezclas de suelo y roca fracturada (detritos o
escombros de meteorización), coluvión, suelo, material orgánico y vegetación a lo largo
de las superficies casi planas. Algunos clasifican este tipo de movimientos en
deslizamientos de roca y en deslizamientos de detritos (Varnes, 1978).

Deslizamientos compuestos: Estos deslizamientos son movimientos intermedios entre los


rotacionales y los traslacionales (Skempton y Hutchinson, 1969 citado por Cruden y
Varnes, 1996). Las superficies de ruptura tienen escarpes principales empinados que
pueden aplanarse con la profundidad. La punta de estas superficies de ruptura puede
tener pendientes ascendentes. El desplazamiento a lo largo de superficies de ruptura de
curvas complejas usualmente requiere deformaciones internas y cortes a lo largo de las

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

superficies dentro del material desplazado y resulta en la formación de escarpes


intermedios (Cruden y Varnes, 1996).

Un deslizamiento compuesto a menudo indica la presencia de estratos débiles o límites


entre el material meteorizado y no meteorizado, que controlan la localización de
superficies de ruptura (Hutchinson, 1988 citado por Cruden y Varnes, 1996). Según
Cruden (1991) citado por Cruden y Varnes (1996) en un deslizamiento compuesto, el
ancho de un bloque deprimido por una falla puede ser proporcional a la profundidad de la
superficie de ruptura.

Hutchinson (1988) divide los deslizamientos compuestos en dos tipos, aquellos


generados por corte interno hacia la parte posterior de la masa deslizada y los
deslizamientos continuos progresivos, que involucran fallas rotacionales en la parte
posterior del deslizamiento en mención, seguido por largas fallas traslacionales en el
resto del mismo. Es importante mencionar que los deslizamientos generados por corte
interno se distinguen por la fragilidad de la falla interna, unos presentan fragilidad baja a
media y su velocidad de falla es generalmente moderada y los otros presentan fragilidad
alta y la velocidad puede ser extremadamente rápida como en la falla de Vaiont, Italia en
el año de 1963.

1.2.6. Propagación lateral


El término propagación fui introducido en la ingeniería geotécnica por Terzaghi y Peck en
el año de 1948 para describir movimientos repentinos sobre acuíferos de arena o limos
cubiertos por arcillas homogéneas o rellenos. Se entiende por propagación a una
extensión de un suelo cohesivo o masa de roca combinada, con un proceso de
subsidencia general de las masas fracturadas de material cohesivo en un material
subyacente más blando. La propagación lateral puede darse por licuación o flujo (y
extrusión) del material más blando (Cruden y Varnes, 1996). De acuerdo con Varnes
(1978) la extensión lateral es acomodada debido a fallas de corte o tracción. Se pueden
distinguir tres (3) tipos de propagación lateral, así:

Propagación en bloque: Ocurre cuando una capa gruesa de roca está sobre un material
blandos; la fuerte capa superior de roca se puede fracturar y separar en cantos o
pedazos. El material blando subyacente se escurre en las grietas entre los cantos y
puede rellenar el material (roto) que se ha desplazado (Cruden y Varnes, 1996). Este tipo
de propagación es extremadamente lenta. Según Varnes (1978) estos movimientos se
distribuyen por efecto de la extensión pero sin una superficie basal bien definida de corte
o de flujo plástico. Esto ocurre predominantemente en las rocas, especialmente en las
crestas de las serranías.

Propagación por licuación: Son aquellos movimientos que envuelven fracturas y


extensión de roca o suelo, debido a licuación o flujo plástico del material subyacente. Las
capas superiores pueden hundirse, trasladarse, rotarse, desintegrarse o pueden licuarse
y fluir. El mecanismo de falla puede involucrar elementos no solo de rotación y traslación,
sino también de flujo (Varnes, 1978). Este tipo de propagación se puede formar en
arcillas y limos sensitivos que pierden su resistencia con perturbaciones que dañan su
estructura. El movimiento es a menudo retrogresivo y traslacional, comienza en la orilla
de un arroyo o linea de costa y se extiende a gran distancia, puede iniciarse súbitamente
y alcanza velocidades muy rápidas (Andrus y Youd, 1987 citado por Cruden y Varnes,
1996).

31
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Propagación compleja: Ocurren cuando se presentan grandes deformaciones en estratos


de roca, como las que se dieron en muchos valles del norte y centro de Inglaterra durante
la construcción de presas en el siglo XIX. Estas deformaciones se produjeron en capas
de rocas casi horizontales, rígidas y diaclasadas, localizadas sobre una capa gruesa de
arcillas rígidas y fisuradas o arcillas con shale, que se ubican a su vez sobre un estrato
más competente (ver figura 11). La flexión o "alaveo" de estratos rígidos genera bloques
del mismo estrato que tienen una inclinación hacia el valle. Esta flexión del estrato
superior puede estar acompañada de deformaciones severas y pandeo del estrato
inferior blando en el fondo del valle (Cruden y Varnes, 1996).

Propagación lateral en arcillas Propagación lateral en rocas


Fuente: Tomado de USGS (2004) Fuente: Tomado de Suarez (1997)

Propagación lateral por licuefacción Propagación lateral por falla cortante


Fuente: Tomado de Corominas (2004) Fuente: Tomado de Cornforth (2005)
Figura 11. Esquemas de Propagación lateral

Según García et al. (1998) la velocidad del movimiento de la mayoría de las


propagaciones laterales en roca es aparentemente muy baja. Los movimientos del talud
por propagación lateral se generan en materiales de grano fino cuando las pendientes
son bajas, en especial en limos y arcillas sensibles que pierden casi toda su resistencia al
corte debido a la alteración o por remoldeo. La falla es usualmente progresiva, empieza
en un área local y se propaga. A menudo la falla inicial es una deformación y la falla
progresiva se extiende retrogresivamente detrás de la falla inicial. El movimiento principal
de propagación lateral es la traslación y no la rotación.

Es importante mencionar que la propagación lateral es considerada por Hutchinson


(1988) una variante de los deslizamientos traslacionales. Este tipo de fallas están
caracterizadas por las pendientes suaves con amplios frentes, rapidez de los
movimientos, sucesión de pendientes cruzadas y por las estructuras de los bloques
deprimidos (Graben) y que sobresalen (Horst) en razón de las fallas en mención

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

generadas por la extensión de la masa de deslizamiento (ver figura 12). Las estructuras
de los bloques que sobresalen (Horst) frecuentemente toman la forma de crestas
afiladas. Según Hutchinson (1988) algunas experiencias han demostrado que la
propagación ocurre en arcillas varvadas y en otros depósitos cuaternarios asociados con
arcillas rápidas o en capas subhorizontales, sueltas y saturadas de arena o limo
propensas a la licuefacción por sismo.

Figura 12. Esquema de bloques tipo Graben y Horst en falla normal


Fuente: Tomado de USGS (2008)

1.2.7. Flujos
Varnes (1978) definió la categoría de Flujos de material, al observar que muchos
ejemplos de movimientos en masa no podían ser clasificados como caídas,
volcamientos, deslizamientos o propagación. En materiales no consolidados, estos
movimientos generalmente toman la forma de flujo, ya sea rápido o lento, húmedo o
seco. En rocas, los movimientos más difíciles de categorizar incluyen aquellos que son
extremadamente lentos y distribuidos estrechamente, fracturas no interconectadas o
movimientos dentro del macizo rocoso que dan lugar a plegamientos, dobleces y
abultamientos.

Un flujo es un movimiento continuo en el espacio, en el cual las superficies de corte son


de poca duración, estrechamente espaciadas y usualmente no se conservan. La
distribución de velocidades en las masas desplazadas se asemeja a un líquido viscoso.
El límite inferior de la masa desplazada puede ser una superficie con movimiento
diferencial apreciable o una zona de corte distribuido. Hay entonces un cambio del
terreno, por lo tanto los movimientos varían de deslizamientos a flujos dependiendo del
contenido de agua, movilidad y evolución del movimiento. Los deslizamientos de detritos
pueden convertirse en flujos de detritos extremadamente rápidos o en avalanchas de
detritos, porque el material desplazado pierde cohesión, por ganancia de agua o por
estar localizadas en pendientes muy pronunciadas (Cruden y Varnes, 1996).

 Reptación
Para García et al. (1998) la reptación debe ser considerada una categoría de flujo para
movimientos lentos. La reptación se manifiesta como un desplazamiento muy lento de la
parte superficial del terreno, aún en taludes de pendiente moderada y con cobertura
vegetal; el fenómeno puede pasar inadvertido puesto que tiene velocidad promedio
cercana a 1 cm/año (Suarez, 1997). Por otro lado, Hutchinson (1988) categoriza la
reptación como un movimiento en masa independiente, y siguiendo a Sharpe (1938) la
explica como cualquier movimiento extremadamente lento, el cual es imperceptible, a
menos que sea medido a través de largos periodos.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Hutchinson (1988) distingue dos tipos de reptación, la superficial y la profunda. La


primera se da en las capas superficiales del terreno por cambios estacionales de
volumen, cambios de contenido de agua y temperatura y congelación y descongelación
del suelo (humedad); puede generarse en regolitos (capa de material no consolidado) de
grano fino de climas no periglaciares y en climas donde ocurren fluctuaciones por
procesos de congelación y descongelación. La segunda es una reptación profunda y
continúa, se hace significativa por debajo del límite de fluencia superficial y se produce a
un esfuerzo esencialmente constante, muy por debajo de la resistencia a la rotura del
material involucrado. Hansen (1984) distingue un tercer tipo de reptación, de tipo
progresivo, el cual está asociado con taludes que alcanzan el punto de falla por otros
movimientos en masa.

Para Varnes (1978) la reptación puede ocurrir en muchos tipos de volcamientos,


deslizamientos, propagación y flujos, sin embargo no se puede restringir a una
deformación continua lenta, por lo tanto este autor plantea inicialmente varios tipos de
flujo tales como en roca y de detritos.

 Flujos en rocas
Los movimientos de flujos en roca incluyen deformaciones que son distribuidas entre
fracturas grandes y pequeñas, sin concentración de desplazamientos a lo largo de la
fractura que atraviesa dicha roca. Los movimientos de un flujo son generalmente muy
lentos y aparentemente constantes en el tiempo, pueden generar plegamientos, dobleces
y abultamientos, u otras manifestaciones de comportamiento plástico. La distribución de
velocidades puede simular la de un fluido viscoso (Varnes, 1978).

Para la formación de grandes flujos de bloques de roca, se necesita que haya planos
importantes de debilidad en el macizo rocoso, tales como intercalaciones de areniscas y
lutitas y fallas geológicas cercanas, con aferencias importantes de roca fracturada, para
lo cual se requieren alturas importantes y pendientes grandes de la superficie del talud. A
mayor altura y/o pendiente, la velocidad de los flujos de roca es mayor. El tamaño de los
bloques depende de los patrones de fracturación del macizo de roca (Suarez, 1997).

Es importante mencionar que en la clasificación de Hutchinson (1988) se consideran los


deslizamientos de roca como una variante de los deslizamientos traslacionales. Estos
deslizamientos están relacionados al igual que los flujos de roca que plantea Varnes
(1978) con superficies de ruptura formadas por discontinuidades persistentes tales como
dobleces, diaclasas, clivajes o planos de foliación que a menudo son ocupados por
rellenos arcillosos y con planos de falla.

 Flujos en detritos y tierra


Los movimientos distribuidos en los detritos y en tierra son a menudo más reconocidos
como flujos que los que se dan en roca porque los desplazamientos relativos dentro de la
masa son comúnmente grandes y más estrechamente distribuidos y la apariencia general
es más obvia que un cuerpo que se comporta como un fluido (Varnes, 1978). Por lo
general los flujos de detritos son movimientos de velocidad variable entre rápidos o muy
rápidos y los flujos de tierra son lentos y de carácter viscoso. Se forman en materiales
provenientes de meteorización de las rocas, que pierden su estabilidad estructural por
efecto del agua; originando desplazamientos con formas alargadas, lobuladas en su
extremo inferior; también se pueden desarrollar a partir del cuerpo de otros tipos de
deslizamiento, para formar movimientos complejos (García et al., 1998).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Hay una gradación completa desde deslizamientos de detritos hasta flujos de detritos
dependiendo del contenido de agua, movilidad y características del movimiento. También
puede presentarse transición desde deslizamiento de detritos hasta avalancha de
detritos, a medida que el movimiento es más rápido por disminución de cohesión,
aumento del contenido de agua o incremento en la pendiente del talud (Varnes, 1978).
Los flujos de materiales finos tales como arena, limos o arcilla, están clasificados por
Varnes (1978) como flujos de tierra. Estos toman gran variedad de formas y su contenido
de agua fluctúa desde saturados a secos, y en velocidad, de extremadamente rápidos a
extremadamente lentos. En la figura 13 se pueden apreciar algunos tipos de flujo.

Flujo de detritos Flujo de tierra


Fuente: Tomado de USGS (2004) Fuente: Tomado de USGS (2004)

Flujo de bloques de roca y detritos Flujo en arcillas rápidas


Fuente: Tomado de Suarez (1997) Fuente: Tomado de Cornforth (2005)
Figura 13. Esquemas de Flujos

Posteriormente Cruden y Varnes (1996) incluyen conceptos propios y de otros autores


para complementar la discusión acerca de los tipos de flujo que se presentan en zonas
de laderas. Estos conceptos se citan a continuación.

 Varnes (1978) usa el término "flujo de tierra" y "flujo lento de tierra" para describir
una parte de los flujos de tierra que son lentos y secos en estado plástico, esto es
común en arcillas o rocas meteorizadas arcillo-soportadas con pendientes
moderadas y humedad adecuada.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Keefer y Johnson (1983) concluyen que aunque algunas deformaciones internas


ocurren dentro de los flujos de tierra, la mayoría de movimientos tienen lugar en
sus límites adyacentes o en inmediaciones.

 El uso del término "flujo de tierra" abarca modos de deslizamientos desde "flujo
lento de tierra" hasta "flujo de tierra - deslizamiento de tierra" de carácter lento y
compuesto a "deslizamiento lento de tierra". Cuando las superficies de ruptura
son visibles, extensas, estriadas, con superficies de deslizamiento, pueden ser
llamadas "deslizamientos de tierra"; cuando la masa desplazada está muy
deformada internamente, el deslizamiento es probablemente un "flujo de tierra".
Sí el mismo deslizamiento muestra ambos modos de deformación es claro que se
trata de un "flujo de tierra - deslizamiento de tierra" de carácter compuesto.

 En relación a los movimientos en masa en regiones de congelamiento


permanente, McRoberts y Morgenstern (1974) usan el término "flujos
superficiales", mientras que Hutchinson (1988) usa el término "deslizamientos de
capas activas", para describir movimientos en masa de rápido a muy rápido en
una capa delgada o capa superficial de un suelo descongelado y flujos de
vegetación o de un deslizamiento sobre una superficie plana congelada
permanente. Las capas de descongelamiento debidas al cambio de estación se
llaman capas activas, miden hasta un metro o son de un espesor menor, pueden
contener agua que tiene su origen en los frentes de congelación donde fue
formado el hielo segregado. Al derretirse el hielo en mención se pueden generar
presiones de poros artesianas que reducen significativamente la resistencia de la
capa activa al movimiento. Fallas superficiales similares también pueden ocurrir
en materiales tipo loess que se saturan o pueden estar sujetos a movimientos
sísmicos.

 Los flujos de detritos en taludes abiertos forman su propia trayectoria, en


dirección hacia abajo por un lado del valle en pendientes suaves en el pie del
mismo. La depositación de los diques puede marcar un surco más sinuoso. Los
flujos pequeños de material granular pueden generar carcavamiento (canales) o
pueden extenderse como láminas por cierta distancia a través del talud.

 Los flujos canalizados se mueven por las cárcavas existentes. Los flujos de
detritos son a menudo de alta densidad, con un 80% de sólidos por peso y
pueden exceder la densidad del concreto húmedo (Hutchinson, 1988). Estos
flujos pueden mover bloques de metros de diámetro. Los suelos en pendientes
empinadas sin vegetación, cuya cobertura vegetal pudo haber sido destruida por
fuego, son propensos a los flujos de detritos. Los detritos puede ser adicionados
a las pequeñas corrientes superficiales por la erosión o socavación de sus
bancos, incrementando el poder de los flujos. El material más grueso puede
formar diques naturales, dejando los finos en suspensión moviéndolos hacia las
cárcavas. Los flujos pueden extenderse muchos kilómetros hasta dejar caer su
carga suspendida al entrar en cárcavas de gradiente bajo. El flujo puede darse en
forma de impulso, presumiblemente causado por movilización periódica de
material o por la formación y rotura de presas de detritos en las cárcavas.

 Pierson y Costa (1987) observaron que el término "torrente de detritos" era un


término engañoso por dos razones. La primera, en Europa y Japón significa una

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

cárcava muy empinada y la segunda, el término se usa para diferenciar entre


flujos de detritos gruesos que ocurren en cárcavas y flujos que ocurren en taludes
abiertos.

 Las avalanchas de detritos son largas, extremadamente rápidas y a menudo se


dan en forma de flujo en taludes abiertos. Estas avalanchas involucran
comúnmente roca, hielo, nieve y suelo que viaja a velocidades de más de 100
m/s. En este caso, el impacto de la corriente y el aire influyen en la alta velocidad
y larga distancia de viaje de los detritos (Varnes, 1978). Sin embargo la
contribución de la nieve y el hielo en este movimiento también debe ser
considerada.

 De acuerdo con Varnes (1978), los flujos de roca incluyen deformación continua
en el espacio y superficial como una reptación profunda. Estos flujos involucran
movimientos extremadamente lentos y generalmente movimientos diferenciales
no acelerados entre unidades relativamente intactas. Los movimientos pueden
darse a lo largo de múltiples superficies de corte que no están aparentemente
conectadas, generando plegamiento, doblamiento y abultamiento o simulando un
fluido viscoso por la distribución de velocidades.

 Los flujos en roca se inician por deslizamientos en la estratigrafía o esquistosidad


del macizo rocoso, su estudio puede definir modos complejos de movimientos en
los cuales el deslizamiento es seguido por pandeo (Hu y Cruden, 1993). Los
casos de flujo de roca deben ser explorados con detalle antes de ser clasificados.

 Los lahares son flujos de barro en laderas de volcanes activos (p.e. Volcán
Nevado del Ruíz - Armero, Colombia). Estos flujos movilizan acumulaciones de
suelo piroclástico en estado suelto sobre las pendientes de los volcanes. El agua
de los flujos es posible que provenga de la expulsión de los lagos del cráter, las
condensaciones de vapor expulsado, la nucleación de vapor de agua de las
partículas expulsadas y su precipitación, y el derretimiento de la nieve y el hielo
acumulado en los conos volcánicos altos (Voight 1990).

Para Hutchinson (1988) la morfología es el principal factor en la clasificación de


movimientos de detritos en forma de flujo, los cuales difieren marcadamente entre sí por
el tipo de mecanismo de falla. Este autor considera que estos movimientos se dividen en
cinco tipos, (1) los flujos de lodo de climas no periglaciares son relativamente lentos, se
presentan como masas lobuladas o elongadas de detritos acumulados en matriz de
arcilla blanda, que avanzan principalmente por deslizamientos de las superficies de corte.
(2) Los flujos o avalanchas de lodo de climas periglaciares surgen a través de un proceso
de solifluxión periglacial que involucra la congelación y descongelación de materiales
arcillosos; se presentan en forma de lámina o de lóbulo de detritos acumulados. (3) Los
deslizamientos de flujo se caracterizan por el colapso repentino, extensivo y
extremadamente rápido de una masa de material granular o detrito, tras alguna
perturbación. Existen tres tipos de deslizamientos de flujo, aquellos que se presentan en
materiales sueltos y sin cohesión, los que se dan en limos de alta porosidad, ligeramente
cementados y aquellos que se presentan en rocas débiles de alta porosidad. (4) Los
flujos de detritos húmedos son muy rápidos a extremadamente rápidos. Este tipo de
movimiento de ladera tiene un potencial destructivo muy alto asociado a las áreas de
montaña, donde el acceso brusco de agua, usualmente de lluvias muy fuertes o por el

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

derretimiento de la nieve, puede movilizar detritos que cubren las laderas y aportan al
flujo de detritos. Existen tres tipos de flujos de detritos húmedos, los que involucran flujos
de roca meteorizada que se presentan en taludes de colinas o en flujos canalizados, los
que involucran flujos de turbas húmedas en pantanos o lugares similares y los asociados
por erupciones volcánicas (lahares). Finalmente (5) los Sturzstroms que son
considerados por Hutchinson (1988) flujos de detritos secos y los coloca en la categoría
de flujos, sin embargo para Cruden y Varnes (1996) estos movimientos son considerados
caídas complejas, dentro de la categoría de caídas.

1.2.8. Movimientos complejos


Los movimientos complejos involucran una o más combinaciones de los principales tipos
de movimiento de ladera, teniendo en cuenta las múltiples partes de una masa que se
mueve y/o las diferentes etapas del desarrollo del movimiento (Varnes, 1978). Aunque
este tipo de movimiento propuesto por Varnes (1978) ha sido reducido de la clasificación
de Cruden y Varnes (1996) y el término “complejo” ha sido tomado como una descripción
del estilo de actividad de un deslizamiento, en el presente documento se sigue la
categorización planteada por Varnes (1978). A continuación se citan algunos
movimientos complejos que se distinguen:

 Hundimiento - volcamiento
 Deslizamiento - caída de roca
 Caída de roca - flujo de detritos (Avalancha de rocas caídas)
 Combadura y pandeo en valle
 Hundimiento - flujo de tierra

Hutchinson (1988) al igual que Varnes (1978) considera que es bastante común que dos
o más tipos de movimientos en masa descritos por independiente en sus respectivas
clasificaciones se combinen y formen un movimiento complejo. A consideración de
Hutchinson (1988), en su clasificación se citan algunos de los más importantes y
frecuentes movimientos complejos, entre los cuales se encuentran los siguientes:

 Movimientos complejos de ladera tipo bloque


 Movimiento en acantilados de arcilla sometidos a erosión
 Deslizamientos causados por erosión en procesos de infiltración
 Deslizamientos multi-capas y multi-plantas

Para García et al. (1998) los movimientos complejos más frecuentes en las regiones de
Colombia son el hundimiento-flujo de tierras y la caída de rocas-avalancha de detritos.
Los del primer tipo se presentan casi siempre en deslizamientos rotacionales que
adquieren una componente traslacional, en los cuales la masa abarcada se deforma y
disgrega bastante por el corrimiento; en presencia del agua los detritos se ablandan y
dan lugar al flujo de tierras o, dado el caso, al de lodos. El segundo tipo se origina al
desprenderse de laderas muy empinadas series o grupos de lajas y bloques de roca,
cuya forma y tamaño están controlados por las discontinuidades de la masa rocosa
(fracturas, diaclasas y fallas). Los bloques pueden volcarse y caer por acción del agua y
de sismos, desintegrándose en parte y arrastrando a su paso material alterado y
vegetación, evolucionando a avalanchas debido a su alta energía cinética y a la
pendiente del terreno. Estas avalanchas pueden engrosarse al incorporar más adelante
otros materiales sueltos y alcanzan grandes distancias. En ocasiones el movimiento es

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

sólo de bloques que se mueven a gran velocidad por las cañadas existentes, y al llegar a
zonas planas se extienden en todas las direcciones; a veces quedan en forma de
lengüeta que tapona la quebrada que ocuparon.

Según García et al. (1998) en los botaderos de materiales sobrantes de excavaciones de


ingeniería o de minería (desechos térreos) son muy comunes los casos de hundimiento y
flujo de tierra y de lodos. El problema de su estabilidad es complicado puesto que al
movimiento se suman casi a diario volúmenes apreciables de materiales de desecho
debido a la continua disposición de ellos en las actividades mineras o de explanación
para obras de ingeniería. El alto volumen acumulado, la alteración de los materiales que
lo forman, la pluviosidad y la pendiente hacen que no pueda descartarse la posibilidad de
movimientos rápidos y de tipo catastrófico ante la ocurrencia de un temblor, a pesar de la
función de contención que prestan los diques y del drenaje y las técnicas de disposición
general de los desechos.

1.3. Zonificación de la Amenaza


Cada año se generan cientos de movimientos en masa de distinta intensidad y magnitud,
que interrumpen las actividades normales en municipios, corregimientos, veredas,
caseríos y carreteras, provocando daños y muerte a sus habitantes y causando serias
pérdidas económicas. El origen de los movimientos en masa obedece a una gran
diversidad de procesos geológicos, hidrometeorológicos, químicos y mecánicos que se
dan en la corteza terrestre y en la interfaz entre esta, la hidrósfera y la atmósfera. La
meteorización, las lluvias, los sismos y otros eventos (incluyendo la acción del hombre)
actúan sobre las laderas para desestabilizarlas y cambiar el relieve a una condición más
plana, lo cual se presenta como un proceso contrario a la formación de las montañas por
causa del levantamiento tectónico (PMA-GCA, 2007).

La zonificación de la amenaza por PRM es de suma importancia en la planificación


territorial y desarrollo de las zonas de laderas que son susceptibles a estos movimientos.
En áreas pobladas, este tipo de zonificación ayuda a determinar los puntos amenazados
por los PRM, de este modo se puede condicionar el uso de ciertos sectores e incluso
desarrollar medidas de prevención para contrarrestar parcial o totalmente los efectos de
la dinámica del suelo.

En principio es importante hablar acerca del concepto de Zonificación, que se relaciona


con un área geográfica dividida en zonas o sectores con características homogéneas, las
cuales se definen conforme a criterios específicos, en este caso del grado de amenaza
potencial a FRM.

Según Varnes (1984) el término Zonificación se aplica en un sentido general a la división


de la superficie terrestre en áreas que están clasificadas de acuerdo al grado de
amenaza potencial o actual de deslizamientos u otros movimientos en masa en taludes.
Cientos de mapas de deslizamientos o de sus depósitos activos (viejos o nuevos) han
sido realizados por todo el mundo, sin embargo pocos estudios hacen énfasis en el
tratamiento y asignación de grados de amenaza en las áreas evaluadas.

La evaluación de la amenaza por PRM se establece siguiendo una metodología


reconocida y con validez que ofrezca lineamientos en la forma de afrontar el estudio del
área de estudio. Es importante delimitar que área se va a cubrir y por consiguiente la

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

escala de trabajo; usualmente se analiza el modo de falla de las laderas en el tiempo


hasta donde sea posible hacerlo y las causas que lleven al proceso de falla.

1.3.1. Zonificación TC4


Según el Comité Técnico de Ingeniería Geotécnica y Sísmica (TC4) de la Sociedad
Internacional de Mecánica de Suelos e Ingeniería Geotécnica (ISSMGE) se emplean
enfoques validos para la evaluación de tres (3) clases de amenaza geotécnica:
Respuesta local del suelo, Inestabilidad de laderas (PRM) y Licuefacción. Para cada
clase de amenaza geotécnica se utilizan tres (3) niveles de zonificación (ver cuadro 2):
 Nivel 1: Zonificación General
 Nivel 2: Zonificación de Detalle
 Nivel 3: Zonificación Rigurosa

Nivel 1 Nivel 2 Nivel 3


Registro histórico de sismos e Fotografías aéreas y sensores
Investigación Geotécnica
información disponible remotos
Mapas Geológicos y Estudios de campo y datos de
Análisis específicos
Geomorfológicos precipitación y vegetación
Escala 1:1.000.000 a 1:50.000 Escala 1:100.000 a 1:10.000 Escala 1:25.000 a 1:5.000
Cuadro 2. Uso de datos para tres niveles de zonificación en PRM
Fuente: Tomado de TC4, ISSMGE (1999)

Es importante destacar que aunque los niveles de zonificación establecidos por la


ISSMGE están asociados con la variable sísmica, sirven de marco de referencia en la
elaboración del presente documento. A continuación se describen de modo sucinto los
tres niveles de zonificación que se pueden utilizar para la evaluación de PRM.

 Zonificación General
Según el TC4- ISSMGE (1999) el primer nivel de zonificación se basa en la recopilación
e interpretación de la información existente disponible a partir de documentos históricos,
informes publicados y otras bases de datos disponibles. Este es el enfoque más simple y
de más bajo costo, que se utiliza para cubrir una amplia región, como un país, estado,
provincia o área local.

Los mapas geológicos y geomorfológicos existentes son generalmente fuente de


información muy importante para la evaluación del potencial de falla del terreno. Aunque
varían mucho en los detalles y la aplicabilidad de área a área, estos mapas suelen
proporcionar información útil sobre las características geológicas de los sedimentos
cuaternarios. Los informes de investigaciones en el sitio realizados para grandes
proyectos de construcción en la región también pueden proporcionar información útil
sobre las condiciones geológicas y del suelo. Mediante la correlación de la geología
regional o la geomorfología con diferentes niveles de amenaza, se pueden elaborar
mapas de amenaza por inestabilidad de taludes.

La calidad del mapa de zonificación puede variar notablemente dependiendo de la


calidad de la base de datos; la cartografía en este nivel 1 de zonificación es probable que
sea en el rango de 1:1.000.000 a 1:50.000.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Zonificación de Detalle
La calidad del mapa de zonificación del nivel 1 se puede mejorar considerablemente, a
un costo moderado, haciendo uso de otras fuentes de datos. Por ejemplo usando
fotografías aéreas que puedan ayudar a definir mejor las estructuras de falla y las
condiciones geológicas. En algunos casos, las fotografías de más edad pueden ser más
útiles en la comprensión de la estructura de las unidades geológicas locales si son
anteriores al desarrollo urbano. También se pueden llevar a cabo estudios de campo
adicionales para trazar las unidades geológicas pertinentes al potencial de inestabilidad
de taludes. Se sugiere consultar informes de ingeniería geotécnica de empresas públicas
y privadas, los cuales pueden proporcionar datos de pruebas de campo y de laboratorio
adicionales.

Los residentes locales pueden proporcionar información histórica detallada sobre la


inestabilidad de laderas en el pasado. Este enfoque de nivel 2 se puede lograr a un costo
razonable y permite una mejora sustancial de los mapas de zonificación a escalas de
1:100.000 a 1:10.000 (TC4- ISSMGE, 1999).

 Zonificación Rigurosa
Cuando se requiera un nivel de zonificación muy alto y detallado, por ejemplo, en las
escalas de 1:25.000 a 1:5.000, o de menor escala, se necesitarán datos adicionales de
una investigación del sitio específico de estudio. Los resultados de estas investigaciones
se pueden incorporar en los análisis asistidos por computador del comportamiento de
inestabilidad de taludes. Este nivel de zonificación, requiere información detallada de
lugar, por lo tanto la inversión es generalmente costosa, pero para sitios donde el
potencial de amenaza se considera muy alto, o el desarrollo existente o propuesto se
considera crítico o de alto valor, entonces este nivel de inversión puede estar justificado
(TC4- ISSMGE, 1999).

1.3.2. Métodos
Según Van Westen et al. (1997) una zonificación de amenaza por movimientos en masa
se compone de dos (2) aspectos diferentes:

 La evaluación de la susceptibilidad del terreno por falla en el talud, en la cual la


susceptibilidad, ante un proceso amenazante, expresa la probabilidad de que tal
fenómeno ocurra bajo unas condiciones o parámetros dados del terreno.

 La determinación de la probabilidad de que un evento detonante ocurra. La


probabilidad de ocurrencia de un movimiento en masa se evalúa principalmente
mediante el cálculo de la probabilidad de ocurrencia de eventos detonantes tales
como lluvias torrenciales o terremotos. Es importante mencionar que el cálculo
de la probabilidad de un movimiento en masa se puede realizar a través de una
relación entre la magnitud de un evento de deslizamiento y un periodo de retorno.

Para Van Westen et al. (1997) un área se declara susceptible a los movimientos en masa
cuando las condiciones del terreno en un sitio dado son comparables con aquellas de un
área dónde haya ocurrido un deslizamiento. La inestabilidad de una ladera es gobernada
por parámetros de terreno interrelacionados tales como la litología y las condiciones
estructurales de los materiales, las propiedades del suelo, la pendiente y forma de la
ladera, las condiciones hidrológicas, el uso del suelo y las prácticas de conservación y,

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

finalmente, las actividades humanas que alteren las condiciones de la ladera. Adicional a
los parámetros citados por Van Westen et al. (1997), se pueden adicionar la vegetación y
la actividad sísmica regional.

El análisis conjunto de todas éstas variables del terreno en relación con la distribución
espacial de los deslizamientos, se ha beneficiado enormemente por la introducción de
Sistemas de Información Geográfica (SIG), herramienta ideal para el análisis de
parámetros con un alto grado de variabilidad espacial. Teniendo en cuenta que para la
evaluación de la amenaza de los PRM se parte del supuesto de que las condiciones
iniciales de fallas en taludes en el pasado también serán condiciones potenciales de
inestabilidad en el presente, los pasos esenciales que deben seguirse en la zonificación
de la susceptibilidad por deslizamientos según Van Westen et al. (1997) se definen así:
 Mapeo de la distribución de los deslizamientos, diferenciados según tipo,
actividad, dimensiones, etc., y basado en información que cubra un rango de
tiempo lo más amplio posible.
 Una cartografía de los parámetros de terreno más relevantes relacionados con la
ocurrencia de los movimientos en masa.
 El análisis de las condiciones de terreno, el cual puede ser considerado
responsable por la ocurrencia de los diferentes tipos de movimientos en masa.
 La evaluación de los pesos a cada factor de causa, la formulación de reglas de
decisión y la designación de la clase de susceptibilidad.

De acuerdo con Hartlen y Viberg (en Soeters y Van Westen, 1996) citado por Ojeda et al.
(2001), un mapa ideal de amenaza por inestabilidad de laderas debería suministrar
información sobre la probabilidad espacial y temporal de ocurrencia, el tipo, la magnitud,
la velocidad, la distancia de viaje y el límite de avance retrogresivo de los movimientos en
masa. No obstante, este ideal rara vez se logra, en parte por la gran dificultad que
entraña establecer cuantitativamente la probabilidad de ocurrencia de movimiento en
masa en grandes áreas y por el costo y tiempo que se requería para obtener la
información para un análisis de estabilidad detallado de todas las laderas. Sin embargo,
se han logrado buenas aproximaciones en áreas relativamente pequeñas a escala
mayores a 1:5.000. Para estudios a escalas medias y regionales, es necesario acudir a
otro tipo de métodos cualitativos o semicuantitativos, como la Metodología de Ramírez y
Gonzalez (1989).

Para Ojeda et al. (2001) la precisión y la objetividad del cálculo de la amenaza,


vulnerabilidad y riesgo dependen en gran medida del método empleado para su
evaluación y zonificación en mapas. A su vez, el método está en función de los objetivos
y recursos de un proyecto en especial y está estrechamente ligado con la escala de
trabajo.

En la figura 14 adaptada por Ojeda (1996) se presenta la relación entre niveles de


estudio, escalas sugeridas para esos niveles y los factores que hay que considerar en
una zonificación de amenaza por PRM; también se mencionan los métodos y técnicas de
zonificación recomendables para cada escala de zonificación. En el proceso de
zonificación cada factor de análisis constituye una capa de información representable
cartográficamente y tiene un grado de importancia que se representa con tramas en la
figura 14.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

De acuerdo con la manera como se sinteticen los factores o capas de información para
obtener el mapa final de amenaza, Ingeominas en: Ojeda, (1996) citado por Ojeda et al.
(2001) clasifica tales métodos como sigue:

Método implícito: La zonificación de un area geográfica se realiza mediante observación


directa por un experto, quien se basa primordialmente en su conocimiento y experiencia.
Esta evaluación es objetiva en el sentido de que no sigue reglas que pueda repetir con
exactitud otro evaluador; no obstante, este método puede ser bastante preciso y el
Ingeominas, hoy Servicio Geológico Colombiano, lo ha empleado comúnmente para
zonificaciones en varias escalas de diferentes regiones del país, así como en visitas de
emergencia.

Método semi-implícito: Es también de tipo observacional, pero ayudado por una “lista de
chequeo” y contando con algunos criterios predefinidos, de manera que el grado de
subjetividad se reduce, ya que se realiza una evaluación de los mismos factores con
criterios semejantes. Es igualmente aplicable a todas las escalas de trabajo.

Por su parte, los métodos explícitos se subdividen en tres tipos (Ojeda, 1996 citado por
Ojeda et al. 2001):
Método Explicito Empírico: Los factores de análisis se combinan mediantes el uso de
puntajes ponderados que se asignan a cada uno. La ponderación es dada por un
especialista, quien con base en su experiencia y conocimiento de la zona asigna valores
a los componentes de un factor (por ejemplo, el tipo de material) para indicar algún grado
de contribución a la inestabilidad del terreno.

La suma de los puntajes de todos los factores da como resultado un mapa de valores
numéricos, los cuales se pueden dividir en rangos para definir zonas con distintos niveles
de amenaza relativa.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura 14. Relaciones entre niveles de estudio, escala e información para zonificación de la amenaza por deslizamientos
Fuente: Adaptado de Ojeda (1996)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Esta técnica, conocida como combinación de mapas cualitativos, es bastante atractiva y


popular por su facilidad de aplicación al emplear Sistemas de Información Geográfica
(SIG). Su dificultad radica en la asignación apropiada de puntajes que, en caso de no
contar con expertos idóneos, que tengan un conocimiento apropiado del terreno, puede
conducir a resultados muy pobres.

Método Explícito Semianalítico: En este método los factores son calificados en forma
semejante al método anterior, pero se combinan con formulaciones matemáticas. Entre
las técnicas que se podrían incluir están los llamados Análisis Estadístico Univariado (o
Bivariado) y el Análisis Estadístico Multivariado. El primero es aplicable a zonas en donde
se tenga una muestra estadística representativa de movimientos en masa de manera que
se pueda obtener un mapa de distribución de movimientos en masa. Este mapa se
combina con cada uno de los otros mapas de factores (por ejemplo, pendientes,
geología, cobertura, etc) y para cada clase de parámetro (rango de pendiente, material
geológico, tipo de cobertura, etc) se calcula la densidad de deslizamientos y se le asigna
un peso ponderado.

En el Método Multivariado también se toman todos los factores de análisis, pero


dividiendo la zona de estudio en cuadrículas o unidades morfométricas. Para cada una
de las unidades se establece la presencia o ausencia de movimientos en masa para
conformar una matriz que luego se analiza para cada factor mediante regresiones
múltiples o análisis discriminantes.

Método Explícito Analítico: Corresponde a un análisis cuantitativo en donde se calcula el


Factor de Seguridad de cada ladera. Entre los métodos empleados se encuentran los
análisis de equilibrio límite ampliamente utilizados por la geotecnia convencional para el
análisis de estabilidad de taludes. González (1999) da una excelente descripción de la
aplicación de este método a estudios detallados de riesgo por remoción en masa.

NOTA: Por efectos de presentación y desarrollo del presente trabajo académico, se optó
por consignar en el Anexo B titulado "Otros métodos de evaluación de la amenaza por
PRM" la información relacionada con los antecedentes, alcances, fundamentos y
variables que intervienen en los diferentes métodos que han sido utilizados usualmente
en el medio académico y de consultoría para la evaluación de la amenaza por procesos
de remoción en masa, incluyendo aquellos de reciente aparición.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Capítulo 2. Evaluación de la Amenaza por


PRM
El capítulo 2 desarrolla inicialmente algunos conceptos introductorios referentes a la
evaluación de la amenaza por procesos de remoción en masa (PRM), donde se destaca
que estos fenómenos se han convertido en una de las principales amenazas naturales en
razón de su potencial destructivo, lo cual causa pérdidas significativas especialmente en
áreas pobladas del país. Estas pérdidas y sus efectos adversos contribuyen en la
definición del concepto de vulnerabilidad ante PRM y sus diversos significados a partir
del tipo de variable que involucra, por ello en este capítulo se mencionan aspectos
conceptuales que se relacionan con el grado de exposición, el daño esperado y la
pérdida que un elemento puede experimentar ante un evento de esta naturaleza.
Posteriormente se busca explicar brevemente que son los factores intrínsecos o
condicionantes y los factores detonantes o desencadenantes de los PRM, se describen
las principales variables geoambientales que intervienen y se citan algunas causas
comunes que contribuyen en la ocurrencia de los deslizamientos.

La segunda parte del capítulo 2 explica las características y particularidades de la


Metodología del Sistema Semicuantitativo de Evaluación de Estabilidad (SES) desde las
definiciones originales de Ramírez (1988) hasta las últimas modificaciones que ha tenido
a medida que se ha ido aplicando (González 2006), con el fin de mejorar y adaptar el
método a los desarrollos recientes. Se destacan los ocho parámetros de evaluación de la
metodología (intrínsecos: M, R, D, U y detonantes: E, C, S, A) y la suma de los valores
de cada uno de ellos, para obtener el valor de la Calificación de Estabilidad.

La parte final del capítulo 2 trae algunos antecedentes de la aplicación de la Metodología


SES en estudios de consultoría del ámbito nacional y en trabajos académicos que se han
desarrollado en la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, enfocados en realizar
la evaluación de la amenaza por PRM. Entre estos trabajos que han implementado la
metodología SES se destaca un estudio pionero en Colombia realizado en el municipio
de Útica, Cundinamarca (1991, 1992) y la zonificación geotécnica realizada por
Ingeominas (2001a) en Cartagena D.T. y C.

2.1. Introducción a la Evaluación de la Amenaza por PRM


El análisis de la amenaza es el proceso de identificación y caracterización de los posibles
procesos de remoción en masa (PRM) que afectan un area específica, en conjunto con la
evaluación de su frecuencia de ocurrencia (Fell et al. 2005). Para el Proyecto
Multinacional Andino (2007) la caracterización y representación de los PRM implica la
presentación de un escenario del comportamiento probable en un área determinada.

Según Scheidegger (1994), una amenaza natural es la probabilidad de que una condición
razonablemente estable pueda cambiar abruptamente. Courture (2011) explicó el
concepto de amenaza por PRM como la división del territorio en zonas relativamente
homogéneas y su clasificación se define de acuerdo con los grados de susceptibilidad,
amenaza o riesgo, actual o potencial a los movimientos en masa o aquello concerniente
que se relaciona con estos movimientos.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Para evaluar la amenaza por PRM se han desarrollado e implementado en las últimas
décadas numerosos enfoques o metodologías a partir de análisis heurísticos,
estadísticos o métodos basados en procesos (Crozier y Glade 2004). Cada método tiene
sus ventajas y desventajas y su elección depende del objetivo del estudio, la escala de
trabajo y los datos disponibles. La experiencia obtenida en varios países ha estimulado el
uso de mapas de zonificación de amenaza y riesgo para el ordenamiento territorial y la
gestión de emergencias y muestra que existe la necesidad de métodos estándares y
reproducibles para evaluación y zonificación de amenaza, en particular en lo que
respecta a la definición de clases de amenazas, de manera que tales zonificaciones
puedan ser comparables. Desafortunadamente existe poca consistencia entre los
diferentes tipos de mapas que se producen en el mundo, con frecuencia la terminología
empleada no es uniforme y las leyendas no están acompañadas por definiciones que
faciliten el uso de los mapas. (PMA-GCA, 2007).

La zonificación de la amenaza por PRM está dirigida principalmente a predecir las


variaciones espaciales y temporales de estos movimientos. Según Wu et al., (2014) la
evaluación temporal y espacial de este tipo de amenaza natural como resultado de la
conjunción de varios factores internos y externos, es muy importante para la protección
adecuada del medio ambiente y su explotación racional.

Por otra parte, en algunos países del primer mundo, se utilizan modelos avanzados para
predecir la localización de futuros deslizamientos que parecen dar resultados aceptables,
sin embargo aún no se puede predecir el momento en que se presentarán circunstancias
de falla o se desencadenarán mecanismos de deslizamientos, que permitan a las
autoridades competentes tomar decisiones sobre cuándo evacuar personas o cuándo
cerrar las carreteras ante este tipo de eventos (Terlien, 1998).

Siguiendo lo planteado por Terlien (1998), en la actualidad no parece posible evaluar


adecuadamente el riesgo en PRM, ya que aun no hay bases claras para determinar la
probabilidad de que estos movimientos ocurran dentro de un período de tiempo dado. Es
posible realizar estudios de evaluación de la amenaza en lugar de evaluaciones de
riesgos. Las evaluaciones de la amenaza son estimaciones de la susceptibilidad de un
área a los PRM sobre la base de algunos factores claves, que pueden ser cartografiados
y permiten evaluar áreas de terreno y su susceptibilidad relativa a los PRM (OAS, 1991).

Para Terlien (1996) la mayor parte de las publicaciones sobre evaluación de amenaza a
PRM se ocupan principalmente de la cartografía de la susceptibilidad a estos
movimientos o en el mejor de los casos de la evaluación de la probabilidad espacial; dice
el autor que es muy difícil incluir la probabilidad temporal en el análisis de grandes áreas,
debido a la heterogeneidad de las condiciones del subsuelo, necesaria para el modelado
físico, o por la ausencia de un registro histórico completo de la ocurrencia de
deslizamientos, así como de registros de precipitación y de terremotos.

Se sugieren en general cuatro supuestos fundamentales como base para hacer una
evaluación de la amenaza por PRM y trabajos de zonificación (Varnes y IAEG, 1984;
Hutchinson 1995 citado por Aleotti y Chowdhury, 1999):

 Los movimientos en masa ocurrirán siempre en las mismas condiciones


geológicas, geomorfológicas, hidrogeológicas y climatológicas que en el pasado.
 Las principales condiciones que causan movimientos en masa son controladas
por factores físicos identificables.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 El nivel de amenaza puede ser evaluado.


 Todos los tipos de fallas de taludes o laderas pueden ser identificadas y
clasificadas.

Según Aleotti y Chowdhury (1999) Para realizar una evaluación de la susceptibilidad a


PRM es necesario responder las siguientes preguntas básicas:

 ¿Donde se producirán los PRM?


 ¿Qué tipo de fallas se producirán?
 ¿Cómo se producirán los PRM?

Sólo respondiendo estas preguntas se puede conocer en realidad la susceptibilidad a los


PRM en un área de estudio. Para una evaluación completa de la amenaza, sin embargo,
se hacen preguntas adicionales: ¿Cuando ocurrirán los PRM? y ¿Con que frecuencia se
producirán en el tiempo?. Es necesario superar una serie de obstáculos tales como la
naturaleza discontinua de las fallas de taludes (en espacio y tiempo), dificultad de
identificar las causas, los factores desencadenantes y las relaciones causa-efecto, y
finalmente como se mencionó antes la falta de datos históricos completos relacionados
con la frecuencia de estos procesos geomorfológicos.

En general la amenaza por PRM se ha determinado sólo en algunos lugares con un alto
grado de confiabilidad, lo cual ha requerido de estudios cuidadosos y detallados de la
interacción de las condiciones pertinentes, constantes y variables del área objetivo. Esto
puede ser un proceso muy costoso y largo que algunas veces no se justifica a efectos de
la planificación del desarrollo a gran escala de un área dada (OAS, 1991).

2.1.1. Procesos de Remoción en Masa como Amenaza


Los Procesos de Remoción en Masa (PRM) se han convertido en las últimas décadas en
una de las principales amenazas naturales en Colombia, especialmente en la época de
invierno cuando la ocurrencia de movimientos en masa en áreas pobladas causa
considerables pérdidas humanas, materiales y económicas. La realidad de estos
acontecimientos está principalmente relacionada con las consecuencias de urbanizar de
modo no planificado y desordenado zonas no aptas e inestables, por efecto de un
acelerado crecimiento demográfico del país en los últimos 25 años (pasando de 33 a 48
millones de habitantes en 2014) asociado a un alto porcentaje de la población que vive
en situación de pobreza.

En este contexto, según Gonzalez (2005), los PRM pueden considerarse como
fenómenos de segundo orden pues son producto de factores naturales o artificiales los
cuales constituyen los eventos de primer orden o causas primarias (ver figura 15).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 15. Secuencia de Eventos Naturales y Amenazas


Fuente: Tomado de González (1992)

Las diversas magnitudes de éstas causas provocan el fenómeno con niveles variables de
amenaza, dependientes de la susceptibilidad de los materiales in-situ, de la magnitud y
recurrencia de los eventos detonantes y de la energía potencial gravitatoria de las masas
susceptibles en relación al lugar de interés.

Entonces la amenaza por procesos de remoción en masa (HPRM), expresada como


probabilidad de potencial destructivo, podría definirse en forma muy simplificada
conceptual como el producto de la susceptibilidad de la masa (Z M), la magnitud del
evento detonante (DT) y la energía potencial de la masa involucrada (P M ) según lo
propuesto por Gonzalez (1990a):

En el caso de los PRM, la susceptibilidad está controlada por factores intrínsecos o


internos (materiales, topografía, estado de esfuerzos, condiciones de drenaje, cobertura
vegetal, etc.) mientras que los eventos detonantes pueden considerarse externos (lluvias,
sismos, excavación, aguas de infiltración, sobrecargas, etc.).

Por su parte la energía potencial interna está controlada por el índice de fragilidad, la
deformabilidad y la resistencia residual, mientras que la energía potencial externa la
controlan el volumen de la masa, la altura de posición y la posible trayectoria desde el
deslizamiento hasta el punto amenazado.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Generalmente los factores internos y externos no son fácilmente separables en todos los
casos, por lo que, a nivel mundial aún no ha sido fácil plantear modelos de amenaza
cuantitativos totalmente válidos en los términos de probabilidad de potencial destructivo.

Según Gonzalez (2005) dado que la amenaza debe expresarse como una probabilidad
de potencial destructivo, es conveniente enfatizar que la máxima probabilidad de
ocurrencia de potencial de daño por un PRM no sucede necesariamente con la máxima
magnitud de los eventos detonantes y que el hecho de que un talud falle no conlleva
tampoco necesariamente a un máximo grado de amenaza.

Para tener en cuenta todos los factores es necesario plantear y calibrar modelos
adecuados, los cuales, como ya se dijo, aún están en niveles incipientes a nivel mundial,
aun cuando el análisis probabilístico de taludes se estableció en forma adecuada hace
más de 40 años con los trabajos pioneros del ingeniero colombiano Tomás Shuk (1968,
1970).

2.1.2. Vulnerabilidad ante PRM


Los estudios de la Vulnerabilidad ante PRM son mucho menos abundantes que aquellos
enfocados en la Amenaza e incluyen varios métodos para su determinación y ejemplos
de evaluación de daños. Sin embargo los investigadores no están de acuerdo sobre los
métodos y escalas para determinar los daños que generan los movimientos en masa, y
consideran que hacen falta estándares aceptados para medir la vulnerabilidad por estos
movimientos; tal es el caso particular de la determinación de la vulnerabilidad para
grandes áreas. La falta de métodos establecidos para evaluar los daños y la carencia de
información confiable sobre la vulnerabilidad afecta nuestra capacidad de determinar
adecuadamente el riesgo ante PRM, cualitativa o cuantitativamente (Galli y Guzzetti
2007).

En su artículo Galli y Guzzetti (2007) mencionan que la vulnerabilidad es esencialmente


el potencial de experimentar efectos adversos, una medida de los daños sufridos por un
elemento en riesgo cuando se ve afectado por un proceso o evento peligroso. Los
elementos en riesgo comprenden personas, propiedades, actividades económicas y
servicios públicos. Los autores consideraron la vulnerabilidad ante PRM como una
medida de la solidez o la fragilidad de un elemento, o una medida de su exposición o la
protección contra un deslizamiento esperado potencialmente dañino. Se define la
vulnerabilidad ante PRM como la capacidad de un elemento para soportar movimientos
de masas de diferentes tipos y/o tamaños. Matemáticamente, la vulnerabilidad ante PRM
(VL) puede ser enunciada así:

Donde (DL) es el daño esperado o evaluado de un elemento dado cuando ocurre un


deslizamiento peligroso (L). En la ecuación anterior la vulnerabilidad es la probabilidad de
una pérdida total o proporcional de un elemento específico ante la ocurrencia de un
deslizamiento y se expresa en una escala de 0 (sin daño) a 1 (pérdida total). La
vulnerabilidad ante PRM puede ser expresada en escala económica (monetaria,
cuantitativa) o heurística (cualitativa).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Para González (2005) la ocurrencia de un PRM está relacionada con efectos sobre la
ladera como daños sobre la misma (desplazamientos, subsidencia, agrietamientos),
generación de aludes y caídas, y obstrucción de corrientes de agua. Entonces, en primer
lugar deben realizarse las evaluaciones de exposición y para aquellos casos en los
cuales ésta es inevitable, como con los bosques, cultivos y construcciones en la ladera
afectada, se hacen los correspondientes análisis de resistencia de los elementos al
fenómeno. En todo caso debe evitarse al máximo la exposición de vidas humanas en
zonas de alta amenaza, recurriendo a las evacuaciones.

Gonzalez (2005) considera que los estudios de la vulnerabilidad ante PRM deben tener
en cuenta cuatro aspectos importantes:

1) Vulnerabilidad Humana
2) Vulnerabilidad de Edificaciones
3) Vulnerabilidad de Puntos y Líneas Vitales
4) Vulnerabilidad Física General

Para Hollenstein (2005) existen diversos significados de vulnerabilidad que se analizan a


partir del tipo de variable que involucra. La vulnerabilidad estudiada como una variable
tipo Boolean (aquellas que contienen valores que pueden ser sólo Verdadero o Falso) se
refiere a un objeto, componente, estructura o sistema que puede verse afectado
negativamente o no por los efectos de una determinada amenaza natural. La
vulnerabilidad como una variable semicuantitativa, expresa el grado de los efectos
negativos usando clases cualitativas predefinidas tales como "sin daño", "daño menor",
"daño severo" o "daño total", mientras que como una variable totalmente cuantitativa es
expresada en valores absolutos o relativos. Finalmente la vulnerabilidad como variable
interpolada, se determina a través de una función de interpolación que se utiliza de
manera más eficiente en cálculos de gran volumen de datos.

A nivel de desarrollos en materia de evaluaciones y funciones de vulnerabilidad


empleadas para el caso de deslizamientos se tiene el trabajo de Tesis Doctoral de
Frédéric Leone (1996). Este autor propone una metodología de evaluación cuantitativa
de la vulnerabilidad a los deslizamientos que pueda ser reproducible. Para cuantificar la
vulnerabilidad, desarrolla una nueva clasificación de movimientos en masa a partir de la
noción de la intensidad de los fenómenos y la formación de los tipos específicos de
daños; el núcleo de la metodología de evaluación lo constituye la elaboración de matrices
de daño.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

2.2. Metodología del Sistema Semicuantitativo de


Evaluación de Estabilidad (SES)
La metodología objeto del presente estudio se propuso en el año de 1988 en el marco del
trabajo "Investigación de Deslizamientos en la Red Vial Nacional: Sistema
Semicuantitativo de Evaluación a Escala Intermedia de Zonas Homogéneas de
Estabilidad" desarrollado por Fernando Ramírez Cortés como Tesis de Grado de la
Maestría en Geotecnia de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá y dirigida
por el profesor Álvaro J. Gonzalez García.

En 1989 se presentó ante la comunidad académica el "Sistema Semicuantitativo de


Evaluación de Estabilidad para Zonas Homogéneas, SES" (Ramírez, 1988; Ramírez y
González, 1989) y desde entonces se ha venido usando en Colombia para zonificaciones
de amenaza relativa por deslizamientos o movimientos en masa a escala intermedia
(1:5000 - 1:50000) en estudios de consultoría y trabajos de alcance académico.

La metodología SES es en esencia un sistema heurístico de evaluación de estabilidad de


taludes que funciona mediante la asignación de puntajes a los factores o parámetros de
evaluación (intrínsecos y detonantes). En sus inicios, esta metodología fue implementada
para ser usada en forma manual a nivel de Unidad de Terreno en la delimitación de
zonas homogéneas (Gonzalez 2006). Ramírez (1988) utilizó un sistema de clasificación
planteado por Forero y García (1987), quienes adaptaron el programa de Evaluación de
Terrenos P.U.C.E. (Provincia, Patrón, Unidad y Componente de Terreno) desarrollado
por Grant (1967). El sistema de Grant (1967) opera en cuatro niveles de clasificación
jerárquica, cada unidad mayor está conformada por una asociación de unidades de la
clase precedente. Los niveles de clasificación son los siguientes:

 Componente de terreno (nivel de detalle)


 Unidad de terreno (nivel intermedio)
 Patrón de terreno (nivel intermedio)
 Provincia de terreno (nivel general)

El sistema semicuantitativo de evaluación, trabaja en nivel intermedio, en las que la


unidad de terreno puede ser definida como un área con litología característica, una
asociación de suelos característicos, una asociación de pendientes características y una
amplitud de relieve constante (Díaz 2004).

La metodología SES comprende fundamentalmente la evaluación de ocho (8)


parámetros, donde cada uno de ellos es el resultado de diversos factores asociados
según su naturaleza. Para cada factor se fijan intervalos de variabilidad de acuerdo con
su influencia (en mayor o menor grado) en la estabilidad de las laderas. La combinación
de los diferentes factores en cada parámetro y la suma de los puntos asignados a cada
uno de ellos, resulta en una “calificación de estabilidad” (CE) a partir de la cual se pueden
definir diferentes niveles de amenaza (Gonzalez 2006), es decir condiciones particulares
de estabilidad favorables o desfavorables.

Los parámetros son evaluados asignándoles una clasificación de estabilidad (valores


altos corresponden con zonas estables, mientras que valores bajos corresponden a
zonas inestables), que se obtuvo a partir del análisis de resultados de encuestas
realizadas entre ingenieros geotecnistas con amplia experiencia en la estabilidad de

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

taludes (Ramírez 1988). De esta forma a cada parámetro le corresponde un determinado


puntaje de estabilidad, resultado de la suma ponderada de índices de cada factor
asociado a éste (Ramírez y Gonzalez 1989), como se aprecia en la figura 16.

Figura 16. Definiciones originales de la Metodología SES


Fuente: Tomado de Ramírez y Gonzalez (1989)

Según Gonzalez (2005) los valores de categorías y la calibración se hicieron en varios


sitios con la clasificación de estabilidad de Crozier (1984) realizada por geólogos (ver
figura 17), mientras que ingenieros, de forma independiente, hicieron la clasificación con
el método SES, y de ellos se obtuvo la escala de clasificación.

Figura 17. Calibración de la Calificación de Estabilidad (CE)


Fuente: Tomado de Gonzalez (2005)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Gonzalez (2005) elaboró un diagrama de flujo o flujograma para la Metodología SES (ver
figura 18), en el cual se representan de manera gráfica los insumos y parámetros que se
emplean en la evaluación de la amenaza relativa por PRM y los procesos relacionados,
siguiendo un enfoque semicuantitativo. En la parte izquierda del flujograma se observan
los parámetros intrínsecos requeridos (susceptibilidad), mientras que al lado derecho se
aprecian los parámetros detonantes (amenaza relativa). Todo esto en síntesis, genera a
través de una sumatoria de puntajes un mapa de amenaza relativa por PRM.

En las figuras 19 y 20 se pueden apreciar unos cuadros de resumen de la Metodología


SES del año 1988, el primero en relación con las variables que intervienen y los puntajes
que se pueden asignar para evaluar el parámetro Material (M), mientras el segundo hace
referencia al resto de parámetros involucrados.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

EVALUACIÓN DE AMENAZA RELATIVA POR FENÓMENOS DE REMOCIÓN EN MASA


MÉTODO SEMICUANTITATIVO

Figura 18. Flujograma de Empleo de la Metodología SES en Entorno Urbano


Fuente: Tomado de Gonzalez (2005)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura 19. Metodología SES - Materiales (Definición original)


Fuente: Tomado de Ramírez (1988)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura 20. Metodología SES - Relieve, Vegetación, Inestabilidad, Erosión, Clima y Sismo (Definición original)
Fuente: Tomado de Ramírez (1988)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

2.2.1. Parámetros Intrínsecos (M, R, D, U)


Los parámetros intrínsecos controlan la susceptibilidad a los PRM de un área dada, tal
como se mencionó con anterioridad, por lo tanto también se pueden denominar
parámetros de susceptibilidad. Los parámetros intrínsecos considerados en la
metodología SES son los siguientes:

 Tipo de material (M)  Drenaje (D)


 Relieve (R)  Uso del suelo ó vegetación (U)

A continuación se presenta con mayor detalle la forma de evaluación de los cuatro


parámetros intrínsecos según lo planteado por Ramírez (1988), Ramírez y Gonzalez
(1989) y lo modificado por Gonzalez y Millan (1998) y Gonzalez (2005, 2006).
.
 Tipo de material (M)
Este parámetro es uno de los más complicados del sistema, abarca desde macizo
rocoso, pasando por materiales intermedios hasta suelos, con puntaje máximo igual a 50
(Gonzalez 2006) y puntaje mínimo de 1.

Material rocoso: El estado de las masas rocosas, se evalúa bajo tres aspectos
principales: litología, consistencia y condición estructural. En cuanto a litología se
diferencia entre rocas de origen ígneo, metamórfico y sedimentario (Ramírez 1988); se
tiene en cuenta la fabrica textural del material, desde la clase de textura según el tipo de
roca (cristalina masiva y foliada, clástica, piroclástica) hasta la orientación de los
minerales, es decir si las texturas son orientadas o no orientadas y se consideran tres
condiciones comunes: entrelazada o entrabada, cementada o consolidada.

Con respecto a la consistencia de la roca se consideran cuatros condiciones: muy dura,


dura, moderadamente blanda y blanda. Dependiendo de la litología y consistencia de
roca, se establecen cuatro tipos de masas rocosas, de las más competentes (tipo 1) a la
menos competente (tipo 4). Según la condición de fracturamiento se consideran desde
masas rocosas masivas hasta intensamente fracturadas (Ramírez 1988), teniendo en
cuenta la separación entre las discontinuidades según lo planteado por Miller.

La evaluación de la resistencia a la comprensión simple (σc) del material rocoso y la


condición de fracturamiento para un tipo de macizo rocoso, determinan en buena medida
la calificación de estabilidad de dicho material. En el cuadro 3 se presentan los valores de
susceptibilidad para el factor Material, y como se puede ver, el puntaje maximo es 50 y
corresponde a una roca masiva (muy poco fracturada) con una resistencia alta. El
puntaje mínimo es 2 y corresponde a una roca intensamente fracturada o cizallada con
una resistencia baja (Ramírez 1988).

58
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cuadro 3. Valores de susceptibilidad del factor Roca


Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

Material intermedio: Se evalúan tres características principales: litología, erodabilidad de


la matriz de soporte y por último la identificación e influencia de las estructuras
heredadas. La litología se considera a partir del tipo de roca parental de los depósitos
saprolíticos (roca meteorizada que conserva parte de la estructura de la roca original), ya
sea esta ígnea, metamórfica o sedimentaria. Dentro de los materiales intermedios se han
incluido también materiales depositados como talus, coluviones y aluviones, en los
cuales la matriz sea menor del 30% del depósito (Ramírez 1988).

Con respecto a la erodabilidad (índice de vulnerabilidad del material a la erosión) de la


matriz, se consideran cuatro condiciones: baja, media, alta y muy alta, siendo esta una
apreciación relativa a los materiales presentes en un área de estudio dada.

Dependiendo de la litología y de la erodabilidad de la matriz, se establecen cuatro tipos


de materiales intermedios, del más favorable, en términos de estabilidad (Tipo I-1), al
más desfavorable (Tipo I-4). La influencia de las estructuras se evalúa mediante la
identificación de las estructuras heredadas y la presencia de una baja o alta densidad.
Dentro de las estructuras heredadas se pueden identificar los sistemas de
diaclasamiento, contacto litológico y estratificación, superficie de meteorización, diques,
discontinuidades y antiguas superficies de deslizamientos. Finalmente, la evaluación de
la condición estructural para un tipo de material intermedio determina la calificación de
estabilidad de dicho material.

En el cuadro 4 se presentan los valores de susceptibilidad para el factor material


intermedio, y como se puede ver, el puntaje más alto es 35 y corresponde a un material
Tipo I-1, cuyo origen puede ser residual de roca parental metamórfica o sedimentaria,
con una matriz de baja erodabilidad, y con una baja influencia de las estructuras
heredadas. El puntaje más bajo es 1 y corresponde a un material Tipo I-4, con una alta
influencia de las estructuras heredadas.

59
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cuadro 4. Valores de susceptibilidad del factor Material intermedio


Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

En los cuadros 5 y 6 se presenta la identificación de estructuras heredadas con su


respectiva clasificación de acuerdo con la densidad y la calificación de la influencia de
las estructuras respectivamente.

Cuadro 5. Identificación de estructuras heredadas (Material intermedio)


Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

Cuadro 6. Influencia de las estructuras heredadas (Material intermedio)


Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

Suelo: Se considera aquel material con más de 30% que pasa por el tamiz N° 4, es decir
que el tamaño del grano es menor de 4.76 mm. Este se evalúa en cuanto a su origen, a
su naturaleza granular (<35% pasa T 200) o fina (>35% pasa T 200) y a su condición in
situ. En cuanto a su origen se tienen dos tipos de suelo: residual y transportado. Los
suelos residuales se diferencian según la roca parental sea ígnea, metamórfica o

60
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

sedimentaria y aquellos formados a partir de ceniza volcánica o brechas. Además se


distingue entre lo que se ha determinado suelo propiamente dicho (que corresponde al
horizonte VI del perfil de meteorización de Dearman), ya que este último exhibe
características estructurales inherentes, a diferencia del primero. En el cuadro 7 se
presentan los valores de susceptibilidad para el factor suelo residual.

Cuadro 7. Valores de susceptibilidad del factor Suelo residual


Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

Los suelos transportados se diferencian entre aquellos de depósito por la acción directa
de la gravedad y los suelos depositados principalmente por agentes naturales de
transporte (ver cuadro 8). Dentro de los primeros se pueden mencionar los talus,
coluviones, los flujos de lodos y en general depósitos de laderas en los cuales la matriz
sea mayor al 30% del depósito. Dentro del segundo tipo se encuentran los suelos
depositados por el agua (como aluviones, depósitos lacustres, entre otros), por el viento
(Loess, Dunas, cenizas volcánicas) y por hielo (morrenas, por ejemplo).

Cuadro 8. Valores de susceptibilidad del factor Suelo transportado


Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

Según el origen del suelo y la granulometría, éste se clasifica en uno de cuatro tipos de
suelo, de tal manera que el S1 presenta las características más favorables y el S4 las
más desfavorables. Finalmente, se evalúa la condición in situ de los depósitos del suelo,
para aquellos de naturaleza granular se considera estado denso a estado suelto y para
los de naturaleza fina se considera consistencia dura a consistencia blanda. La
“calificación” de estabilidad, estará en función del tipo de suelo (de S1 a S4) y de la
condición in situ del mismo.

En el cuadro 9 se presenta la calificación de susceptibilidad para el factor condición del


suelo, en la cual el puntaje máximo es 25 y corresponde a un suelo tipo S1 (residual de

61
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

composición predominante granular y de roca parental metamórfica o sedimentaria) con


alta densidad. El puntaje mínimo es 1 y corresponde a un suelo tipo S4 (suelo saprolítico
de grano fino y roca parental ígnea o cenizas volcánicas; suelo de grano fino,
transportado por acción directa de la gravedad) de consistencia blanda.

Cuadro 9. Valores de susceptibilidad del factor condición del suelo


Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

Amenaza Sísmica - Perfil de Suelo (de la NSR-98 a la NSR-10): Según la NSR-98 el


perfil de suelo se define como los diferentes estratos de suelo existentes debajo del sitio
de una edificación. El perfil de suelo debe ser determinado por un ingeniero geotecnista a
partir de datos geotécnicos debidamente sustentados. Los efectos locales de la
respuesta sísmica de la edificación deben evaluarse con base en los perfiles de suelo
dados y la identificación de los mismos se realiza a partir de la superficie de terreno.

Es importante destacar que la metodología SES considera fundamentalmente tres tipos


de perfil de suelo (S1, S2 y S3) según lo planteado en principio en el Código Colombiano
de Construcciones Sismo Resistentes (CCCSR) del año 1984 y posteriormente con las
Normas Colombianas de Diseño y Construcción Sismo Resistente (NSR-98) se adiciona
un cuarto perfil (S4) para suelos blandos. En el parámetro sismo (S) se consideran tres
(3) tipos de perfil de suelo, mientras que en el parámetro Material (M) se consideran
cuatro (4) tipos.

Estas normas técnicas (CCCSR-84 y NSR-98) son documentos que con el paso del
tiempo han ameritado actualizaciones periódicas consecuentes con los avances en las
ciencias de la ingeniería y arquitectura y en especial de la ingeniería sísmica y por
experiencias de sismos fuertes a nivel nacional e internacional, por lo tanto en el año
2010 entró en vigencia el nuevo Reglamento Colombiano de Construcción Sismo
Resistente (NSR-10).

La NSR-10 contempla específicamente un cambio de cuatro a seis perfiles de suelos (A,


B, C, D, E y F), los cuales se presentan en el cuadro 10. Los parámetros usados en la
clasificación son los correspondientes a los 30 m superiores del perfil para los perfiles
tipo A al E. Para el perfil tipo F se aplican otros criterios y la respuesta no debe limitarse a
los 30 m superiores del perfil en los casos de perfiles con espesor de suelo significativo.

62
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cuadro 10. Clasificación de los perfiles de suelo según la NSR-10


Fuente: Tomado de NSR-10

La metodología SES requiere de un cambio en los perfiles de suelo propuestos


inicialmente en la CCCSR-84 y después por la NSR-98, para ajustarlos a la NSR-10, por
lo tanto se toma como referencia lo planteado por Castro-García (2011) en la evaluación
del efecto del suelo subyacente, comparando los tipos de perfil de suelo de la NSR-98 y
NSR-10, a partir de los coeficientes por efecto del suelo y se obtiene el cuadro
comparativo N° 11.

Cuadro 11. Tipos de perfil de suelo de la NSR-98 y NSR-10


Fuente: Tomado de Castro-García (2011)

Se propone para la aplicación de la metodología SES a la luz de la NSR-10, una relación


conceptual entre los tipos de perfil de suelo de la NSR-98 y la NSR-10, que queda
expresada en el cuadro 12:

63
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Tipo de perfil de Tipo de perfil de


Descripción
suelo (NSR-98) suelo (NSR-10)
Perfil de material rocoso (de rigidez alta a media) o de
S1 A, B suelos muy duros o muy densos con una velocidad de
la onda cortante (Vs) mayor de 760 m/s.
Perfil de suelos densos, o de consistencia dura a
S2 C media o roca blanda con una velocidad de la onda
cortante (Vs) mayor o igual a 400 m/s y
Perfil de suelos medianamente rígido o de
S3 D consistencia media a blanda con una velocidad de la
onda cortante (Vs) entre 180 y 400 m/s y
Perfil de suelos de consistencia blanda con una
E
velocidad de la onda cortante (Vs) menor de 180 m/s.
S4
El perfil de suelo F requiere de una evaluación
F
detallada del sitio según la NSR-10.
Cuadro 12. Relación de perfiles de suelo de la NSR-98 y NSR-10
Fuente: NSR-98, NSR-10 y adaptado por Aguilar-Collazo (2014)

 Relieve (R)
En este parámetro se evalúan dos factores fundamentales, la pendiente promedio y la
forma (perfil longitudinal) de la unidad del terreno. La evaluación de la pendiente
promedio de la unidad de terreno representado en el Factor A, se hace utilizando el perfil
hipotético de vertiente propuesto por Dalrymple et al. (1968), teniendo presente que cada
una de las unidades allí establecidas (ver figura 21), tiene relación con los fenómenos de
inestabilidad que pueden desarrollarse en ella, y a la vez están asociadas a un rango de
pendiente característico, lo que facilita su calificación en términos de estabilidad. La
forma de unidad del terreno representada en el Factor B, se evalúa por medio de su perfil
longitudinal representativo, el cual puede ser convexo, rectilíneo o cóncavo. Finalmente
se considera la suma ponderada del valor del factor A y el valor del factor B, de acuerdo
con la siguiente expresión:

En los cuadros 13 y 14 se presentan los valores de susceptibilidad para el factor


inclinación de la pendiente (A) y para el factor forma de la pendiente (B). Como se puede
apreciar, los máximos puntajes, o valores del parámetro R, corresponden a zonas de
interfluvios y a perfiles cóncavos, y los mínimos puntajes a zonas de laderas de cauce y
perfiles convexos.

Sub-zonas Rango de pendiente Factor A


Interfluvio 0-2° 29
Ladera con infiltración 3° - 7° 19
Ladera con reptación 18° - 58° 8
Escape o ladera rectilínea > 58° 19
Ladera intermedia de transporte 36° - 58° 6
Ladera coluvial 9° - 36° 6
Aluviones 0 - 7° 21
Ladera de cauce > 84° 6
Cuadro 13. Valores de susceptibilidad del factor inclinación de la pendiente
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura 21. Perfil de vertiente propuesto por Dalrymple et al. (1968)


Fuente: Tomado de Gonzalez (2006)

65
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Perfil de la pendiente Factor B


Convexo 1
Rectilíneo 3
Cóncavo 5
Cuadro 14. Valores de susceptibilidad del factor forma de la pendiente
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

 Drenaje (D)
Se evalúan dos factores fundamentales: Densidad de drenaje y Pendiente promedio de
los cauces. Debido a que la densidad de drenaje depende de las características
litológicas, climáticas y topográficas del terreno, los rangos de valores para las
condiciones de estabilidad baja, media o alta, deberán establecerse para cada ambiente
geológico en particular.

Para la pendiente promedio de los cauces, Ramírez (1988) propone utilizar unos rangos
de valores, los cuales se aprecian en el cuadro 15, junto con la calificación de la
densidad de drenaje. El puntaje maximo es 35 y corresponde a una zona con baja
pendiente promedio de cauces y baja densidad de drenaje, mientras que el puntaje
mínimo es 6 y corresponde a una zona con alta pendiente promedio de cauces y alta
densidad de drenaje.

Pendiente promedio de Densidad de drenaje


cauces
Baja Media Alta
Baja (0°- 5°) 35 30 23
Media (5°- 15°) 25 19 13
Alta ( >15°) 16 10 6
Cuadro 15. Valores de susceptibilidad del factor densidad de drenaje
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

 Uso del suelo (U) y Vegetación (V)


El parámetro de Uso del suelo (U) es introducido a la metodología SES como una
modificación del parámetro Vegetación (V) según Gonzalez (2006). Inicialmente se
evaluaba sólo la cobertura vegetal de una zona de estudio dada, sin hacer
especificaciones sobre las especies o clases de cultivos. El cambio en este parámetro se
plantea con el propósito de que a través de la metodología SES se pueda evaluar el uso
del suelo de un área dada, teniendo en cuenta sus rasgos urbanos y/o rurales.

En el cuadro 16 se presenta la valoración inicial del parámetro Vegetación según


Gonzalez y Millan (1998). Los mayores puntajes los obtienen las zonas cubiertas de
bosques en bajas pendientes. Los menores puntajes se asignan a zonas de cultivos
limpios o desmonte en altas pendientes.

66
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Pendiente
0 - 36% 36% - 100% > 100%
Tipo de vegetación
Bosque nativo, secundario, rastrojo alto. 32 25 19
Rastrojo bajo, cultivos permanentes o
semipermanentes (zona urbana 27 17 7
pavimentada)
Pastos o vegetación herbácea (zona
25 14 6
urbana sin pavimentar)
Cultivos limpios o desmonte (canteras) 20 8 3
Cuadro 16. Valores de susceptibilidad del parámetro Vegetación
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

En el cuadro 17 se presenta la valoración a aplicar del parámetro Uso del suelo según lo
planteado por Gonzalez (2006), el cual está basado en el parámetro Vegetación, pero en
el que se modificaron los grupos y puntajes iniciales, pues está definido para el caso de
la ciudad de Villavicencio.

Pendiente
0 - 20° 20° - 45° > 45°
Uso de suelo
Bosque nativo, secundario, rastrojo alto. 32 25 18
Rastrojo bajo, cultivos permanentes o
27 17 7
semipermanentes
Pastos o vegetación herbácea 25 15 5
Cultivos limpios o desmonte (canteras) 21 11 1
Rasgos Rurales 12 5,5 0
Rasgos Urbanos 6 0 0
Cuadro 17. Valores de susceptibilidad del parámetro Uso del suelo de Villavicencio
Fuente: Tomado de Gonzalez (2006)

2.2.2. Parámetros Detonantes (C, S, E, A)


Los parámetros detonantes son un índice de la amenaza relativa a los PRM de un área
dada, tal como se mencionó con anterioridad, por lo tanto también se pueden denominar
parámetros que favorecen la ocurrencia de PRM. Los parámetros detonantes
considerados en la metodología SES son los siguientes:

 Clima (C)  Erosión (E)


 Sismo (S)  Efectos Antrópicos (A)

A continuación se presenta con mayor detalle la forma de evaluación de los cuatro


parámetros detonantes según lo planteado por Ramírez (1988), Ramírez y Gonzalez
(1989) y lo modificado por Gonzalez y Millan (1998) y Gonzalez (2005, 2006).

 Clima (C)
En el caso de la metodología SES, el clima se evalúa a través de un análisis de la
precipitación media anual en el área de estudio y sus correspondientes períodos de
retorno, y en función de ellos se asigna la calificación correspondiente, de manera
relativa al área de estudio. En el cuadro 18 se presenta la calificación del parámetro
clima, donde los puntajes se establecen de manera relativa al área de estudio.

67
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

PMDA* Baja Media Alta


C 40 19 8
* Precipitación Máxima Diaria Acumulada
Cuadro 18. Valores de susceptibilidad del parámetro Clima
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

 Erosión (E)
En el parámetro Erosión (E) se tiene en cuenta la cantidad de pérdida de suelo debido a
los procesos erosivos, evaluando la erosividad de la lluvia, erodabilidad del suelo, la
cobertura vegetal y el uso del suelo, y teniendo en cuenta los tipos de erosión que se
presentan (Laminar, Diferencial, Concentrada o por Socavación) y porcentaje del área
afectada por cada uno de ellos.

En el cuadro 19 se presenta la calificación del parámetro erosión, como se puede


apreciar los valores más altos se asignan a zonas con erosión laminar, mientras que los
valores bajos se asignan a zonas afectadas por procesos de socavación.

Tipo de erosión E
Laminar 30
Diferencial 22
Concentrada 15
Por socavación 11
Nota: Cuando no haya erosión el puntaje será 35
Cuadro 19. Valores de susceptibilidad del parámetro Erosión
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

 Sismo (S)
Para la evaluación del parámetro Sismo (S) se tienen en cuenta los siguientes aspectos:

 Valores de Aceleración pico efectiva (Aa),


 Tipo del Material
 Morfología del Terreno

Los valores de Aceleración pico efectiva (Aa) en conjunto con la Velocidad pico efectiva
(Av) definen los movimientos sísmicos de diseño. De acuerdo con la zona de amenaza
sísmica donde se localiza el área de estudio, se definen los valores de (Aa) que se
utilizan en la metodología SES.

Los tipos de material de la metodología SES fueron adoptados de acuerdo a los tres (3)
perfiles de suelo establecidos en el Código Colombiano de Construcciones Sismo
Resistentes (CCCSR) del año 1984, tal como se presenta a continuación:

Perfil S1: Roca de cualquier característica, ya sea cristalina o lutítica que tiene una
velocidad de onda de cortante mayor o igual a 750 m/s. Presenta perfiles conformados
por suelos duros con un espesor menor de 60 m, compuesto por depósitos estables de
arenas, gravas o arcillas duras.

Perfil S2: Perfil en donde entre la roca y la superficie hay más de 60 m de depósitos de
arcillas duras o suelos no cohesivos.

68
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Perfil S3: Perfil en donde entre la roca y la superficie hay más de 10 m de depósitos de
arcillas, cuya dureza varía entre mediana a blanda, con o sin intercalaciones de arenas u
otros suelos no cohesivos.

En el cuadro 20 se presenta la valoración del parámetro de sismicidad. Los valores


máximos de este parámetro se presentan en el perfil de suelo S1 y con valores bajos de
(Aa), mientras que los valores mínimos se dan para el perfil de suelo S3 y con valores
altos de (Aa), en términos relativos.

Valores de aceleración pico efectiva (Aa)


Amenaza sísmica
0.00 0.05 0.10 0.15 0.20 0.25 0.30
Tipo de Material
S1 24 21 17 13 8 5 2
S2 12 10 8 7 4 3 1
S3 4 3 3 2 1 1 0
Cuadro 20. Valores de susceptibilidad del parámetro Sismo
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

Es importante reiterar que de conformidad con el cambio de cuatro perfiles de suelo


según el CCCSR-84 y la NSR-98 (S1, S2, S3 y S4) a seis perfiles de suelo según la
NSR-10 (A, B, C, D, E y F), los parámetros de sismicidad (S) y de Material (M) se deben
ajustar a dichas modificaciones donde se propone una relación conceptual o
"equivalencia" entre los tipos de perfil de suelo establecidos (antes y en la actualidad)
para la aplicación de la metodología SES, la cual queda agrupada de la siguiente forma:

Tipo de perfil de Tipo de perfil de


Grupos
suelo (NSR-98) suelo (NSR-10)
1 S1 A, B
2 S2 C
3 S3 D
4 S4 E
5 S4 F

 Efectos Antrópicos (A)


El parámetro Efectos Antrópicos (A) es introducido a la metodología SES para
reemplazar al parámetro de Evidencias de Procesos Antiguos de Inestabilidad (F).
Inicialmente el parámetro (F) se utilizaba para analizar la intervención del hombre en las
laderas, evaluando la cobertura y uso del suelo y su relación con los procesos de
inestabilidad actual. Teóricamente este proceso debería conducir a identificar conflictos
de uso en relación con los deslizamientos o la erosión. Sin embargo el parámetro (F) fue
eliminado pues representaba en parte el resultado que se estaba buscando (Gonzalez
2006).

El parámetro (A) está concebido especialmente para ambientes urbanos (Lozano y


Millan, 1995), aunque para zonas rurales o inexploradas (p.e. Villavicencio) se puede
evaluar a través de los cambios temporales del parámetro Uso del suelo (U) antes
Vegetación (V), utilizando un entorno SIG.

69
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El Factor Antrópico como desencadenante o contribuyente de movimientos en masa, se


puede estudiar a partir de considerar el cambio de uso del suelo como transformador del
medio físico. En el caso de uso urbano, con la construcción de obras de infraestructura
(vías, redes) y de viviendas, y en el caso del uso minero a la modificación de la
morfología del área. En primera instancia, cualquier acción del hombre para el cambio del
uso, se inicia con la deforestación y en general las obras causan excavación o cortes,
sobrecargas (rellenos o botaderos y construcciones), los cuales, acompañados del
manejo incontrolado de aguas, generan indiscriminadamente sobre las laderas efectos
de cargas, sobrecargas, modificación del drenaje e infiltración. La figura 22 muestra
esquemáticamente la acción del hombre sobre el medio físico (González y Millán 2001).

El análisis del Factor Antrópico debe determinar inicialmente las variables que
intervienen. Este análisis se dirige a cuantificar los efectos sobre la ocurrencia de
deslizamientos, por sobrecarga y descarga de las laderas, por infiltración de agua de
escorrentía y por modificación del drenaje, que González y Millán (2001) evalúan para el
caso de la ciudad de Bogotá.

Sobrecarga: La sobrecarga la generan los rellenos y las edificaciones. En el mapa de


inventario de procesos se deben cartografiar los rellenos y las zonas de actividades
mineras (si las hay), donde se presenta disposición de estériles en forma aleatoria y sin
ningún control técnico.

Descarga: La descarga de los taludes naturales se manifiesta en las excavaciones


mineras, los cortes de las vías y los cortes para edificaciones. Como la descarga de
mayor magnitud y severidad se produce en las explotaciones mineras, para su
evaluación se tomaron las zonas de actividades mineras.

Infiltración de aguas: Uno de los aspectos que más aporta al incremento del contenido de
humedad de los materiales que conforman la zona de estudio, es el vertimiento de las
aguas sanitarias en las partes altas de los cortes de canteras, a largo de las vías sin
pavimentar y sobre las laderas de los cauces. En áreas urbanas antiguas, las redes de
agua potable pueden sufrir rupturas debido al envejecimiento y desgaste, y por lo tanto
filtración constante de agua a presión.

En algunas áreas semiurbanas, es usual que los pobladores se abastezcan de agua para
el consumo, interceptando la red matriz o captando corrientes naturales y transportándola
a través de mangueras. Es muy normal que las mangueras sufran rupturas y que a lo
largo de su recorrido estén constantemente aportando agua a las laderas. Para evaluar el
incremento de la infiltración por acción del hombre se establecen áreas según la forma
de abastecimiento de agua potable y de manejo de aguas sanitarias, además, se incluye
el tipo de cobertura en las zonas urbanas (áreas residenciales pavimentadas, áreas
residenciales sin pavimentar, áreas pavimentadas de uso diferente al residencial y áreas
sin pavimentar de uso diferente al residencial).

Modificación del Drenaje: Las modificaciones del drenaje más severas se encuentran en
las áreas de uso minero y urbanizado. La intensidad de la modificación se establece de
manera subjetiva y se hace una clasificación en zonas de similar afectación. Se define
como ronda de una corriente, el área comprendida a lo largo de su cauce sobre la cual se
desarrolla la dinámica fluvial y las áreas de protección lateral del cauce. Por normas
legales, a los drenajes principales se les atribuye una zona de 30 m a lado y lado del
cauce y a los demás drenajes se les asigna un corredor de 15 m a cada lado del cauce.

70
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura 22. Efectos de la acción del hombre en la producción de deslizamientos


Fuente: Tomado de González y Millán (2001)

71
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las anteriores dimensiones no necesariamente coinciden con la realidad física de las


corrientes naturales. Con la información obtenida en campo y de manera indirecta se
clasificaron estas áreas según el grado de modificación del drenaje.

En el cuadro 21 se presenta la valoración del parámetro Efectos Antrópicos (A). Los


valores máximos de este parámetro se presentan para zonas urbanas con un grado de
intervención bajo, mientras que los valores mínimos se dan para rondas de las
quebradas, cuyo grado de intervención es alto.

GRADO DE INTERVENCIÓN
ZONAS DE AFECTACIÓN
Bajo Medio Alto
Urbanizadas 16
Actuales
Sin urbanizar 6
Canteras
ZONAS DE Urbanizadas 18
EXPLOTACIÓN Abandonadas
Sin urbanizar 10
Urbanizadas 22
Chircales
Sin urbanizar 12
Intervenidas 2
RONDAS Poco
38
intervenidas
Sin urbanizar 40
Con servicios 35
Red aguas
26
ZONAS URBANAS lluvias
Red aguas
30
negras
Sin servicios 4
Cuadro 21. Valores de susceptibilidad del parámetro Efectos Antrópicos
Fuente: Tomado de Ramírez (1988) y modificado por Gonzalez y Millan (1998)

2.2.3. Evaluación Final del Grado de Amenaza (CE)


La formulación de la metodología SES suma los valores de cada uno de los parámetros,
para obtener el valor de la Calificación de Estabilidad (CE). Según Gonzalez (2006) la
combinación de los diferentes factores en cada parámetro intrínseco y detonante y la
suma de los puntos asignados a cada uno de ellos, resulta en una Calificación de
Estabilidad a partir de la cual se pueden definir diferentes niveles de amenaza.

La evaluación final del grado de amenaza según lo planteado inicialmente por Ramírez
(1988) se expresa de la siguiente forma:

Donde Material (M), Relieve (R), Drenaje (D), Vegetación (V), Erosión (E), Clima (C),
Sismo (S) y Evidencias de Procesos Antiguos de Inestabilidad (F) son los parámetros de
evaluación definidos originalmente en la metodología SES según se ha explicado con
anterioridad.

72
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Teniendo en cuenta las modificaciones que se han realizado a la metodología SES, la


evaluación final del grado de amenaza ha cambiado en relación con algunos parámetros
que se han reemplazado y viene dada por la siguiente expresión:

Donde Uso del suelo (U) y Efectos Antrópicos (A) son los parámetros de evaluación que
sustituyen a los parámetros Vegetación (V) y de Inestabilidad (F) respectivamente de
acuerdo con lo que se ha explicado antes (ver figura 23). Se destaca en la determinación
de la Calificación de Estabilidad (CE) que el parámetro de Efectos Antrópicos (A) puede
ser sumado o restado según sea su contribución a la inestabilidad o estabilidad del área
de estudio.

CALIFICACIÓN DE ESTABILIDAD (CE)

M R D U E C S A

índices de Susceptibilidad (IS) Índices de Amenaza relativa

Figura 23. Calificación de Estabilidad de la Metodología SES


Fuente: El autor (2015)

Por otra parte, la suma de los parámetros intrínsecos se denomina Índice de


Susceptibilidad (IS) y está dado por la siguiente expresión:

De acuerdo con los valores de CE se obtienen de forma preliminar zonas homogéneas


según su comportamiento de estabilidad. Esta zonificación preliminar de amenaza se
debe comparar con los procesos de remoción en masa presentes en el área de estudio y
su respectiva actividad, y se debe calibrar de esta manera la zonificación, obteniéndose
como producto final el mapa de zonificación de amenaza relativa (Ramírez, 1988).

2.2.4. Resumen de Modificaciones de la Metodología SES


El modelo inicial de la metodología SES fue desarrollado hacia el final de la década de
los 80's, tiempo en el cual no había una noción clara del estudio de las amenazas y
riesgos por deslizamientos y los factores intrínsecos y detonantes tampoco se
diferenciaban claramente (Gonzalez 2006).

A medida que el método se fue aplicando, se han hecho varias modificaciones, las cuales
fueron planteadas en su mayoría por Gonzalez (2006) con el propósito de mejorar y
adaptar la metodología a los nuevos desarrollos. A continuación se citan de modo
resumido los cambios realizados.

 Preservando los puntajes de cada parámetro y el intervalo de CE, el parámetro F


fue eliminado, pues representaba en parte el resultado que se estaba buscando,

73
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

pero el inventario se conservó para el patronamiento y calibración del método. En


lugar de F se introdujo el parámetro Efectos Antrópicos (A), especialmente para
ambientes urbanos (Lozano y Millán, 1995).

 Dentro del parámetro Material (M) se incorporó un nuevo factor f = densidad de


fracturamiento regional, para sustituir al factor de fracturación de Müller, el cual es
para macizos rocosos a escala local.

 Con el rápido desarrollo de los sistemas computacionales se hizo necesario


adaptar la metodología SES para su uso con Sistemas de Información Geográfica
(SIG) por medio de sistemas geomorfológicos generales. La Unidad de Terreno
original fue sustituida por la Unidad de Condición Única (Carrara et al. 1995)
traducida en unidad de pantalla (píxel), que resulta de la superposición de
diferentes capas en el SIG y entonces los porcentajes de área fueron eliminados
(parámetros V y E).

 Debido a lo anterior, el parámetro de Vegetación (V) fue sustituido por el


parámetro de Uso del Suelo (U), en el cual se incluye la evaluación de los rasgos
urbanos y rurales de un área dada.

 Con la introducción del concepto de Lluvia Crítica (Castellanos, 1996; Castellanos


y González, 1997), el parámetro Clima (C) se evalúa con puntaje proporcional al
período de retorno de la Lluvia Crítica.

 Los parámetros de evaluación se agruparon en Intrínsecos (M, R, D, V) y en


Detonantes (C, S, E, A) según el criterio de los autores de la metodología.
Siguiendo a Ramírez (1988) los parámetros se caracterizan con factores que son
agrupados según su naturaleza o relación directa con las condiciones
características de cada uno de ellos. La suma de los parámetros intrínsecos se
denomina índice de Susceptibilidad (IS). Con el reemplazo del parámetro
Vegetación (V) por Uso del suelo (U) los parámetros intrínsecos son M, R, D, U y
el índice de Susceptibilidad es la suma de éstos.

 Las categorías iniciales de estabilidad de CE se sustituyeron (Gonzalez 2005),


aunque pueden servir en algunos casos, cuando no hay datos suficientes para
tratamiento estadístico. Los puntos de cada parámetro se manejan
estadísticamente para la zona de estudio e igual tratamiento recibe la Calificación
de Estabilidad (CE), el cual realmente se cataloga actualmente como un Índice
Relativo de Amenaza por Deslizamientos y se clasifica usualmente en cinco
categorías, desde amenaza muy baja hasta amenaza muy alta.

 Los estudios para el parámetro de Evidencias de Procesos Antiguos de


Inestabilidad (F) se sustituyeron por el Mapa de Procesos de Inestabilidad
Actuales y sirve como calibración para el Mapa Final del SES.

Estas modificaciones permitieron a Gonzalez (2006) presentar las ecuaciones


desarrolladas para la aplicación de la metodología SES en un entorno SIG para la
Zonificación de Amenazas por Deslizamientos en zona rural de Villavicencio
(Ingeominas, 2001-2003) y la forma de generalizar un poco más el método para su
aplicación a otras áreas o proyectos.

74
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Algunas Reflexiones sobre los Métodos Heurísticos


La metodología SES como se mencionó con anterioridad es en esencia un sistema
heurístico de evaluación de estabilidad de taludes. En este sentido Gonzalez (2005)
realiza los siguientes comentarios en relación con este tipo de métodos heurísticos,
aclarando que ya han sido esbozados.

 Normalmente los métodos heurísticos son desarrollados cada uno para un


ambiente físico-geológico y ambiental específico. Por esta razón, su uso, en
especial por los puntajes, en ambientes similares puede eventualmente ser
efectivo, pero en ambientes diferentes puede llevar a errores al aplicarlos
indiscriminadamente.

 En un resumen hecho por Díaz (2004) acerca de la metodología de Mora y


Vahrson (1994), Díaz siempre habla de valoraciones y clasificaciones “originales”,
dado que dentro del trabajo realizado por este autor, en el cual utiliza la
metodología SES para zonificar la amenaza por PRM en zona rural de
Villavicencio, hubo necesidad de modificar algunas de estas valoraciones y
clasificaciones.

 La necesidad de hacer modificaciones en los métodos heurísticos para que sean


ajustados a ambientes y condiciones específicas es una de las razones por las
cuales hay tantos métodos de este tipo y es muy difícil unificarlos. Es decir,
aparentemente no es posible un método heurístico con aplicación universal.

 De todas maneras, estos métodos no ofrecen probabilidades de ocurrencia de


deslizamientos y menos de amenaza propiamente dicha, sino solamente
evaluaciones y zonificaciones de posibilidades de deslizamientos. Sin embargo
usualmente se les denomina de “amenaza relativa” y ésta se califica
cualitativamente.

 Por todo lo comentado, al aplicar éstos métodos siempre es INDISPENSABLE la


calibración con los inventarios de deslizamientos.

2.3. Algunos Antecedentes de la Aplicación de la


Metodología SES
A continuación se citan algunos antecedentes generales que evidencian la aplicación de
la Metodología del Sistema Semicuantitativo de Evaluación de Estabilidad (SES) en
estudios de consultoría del ámbito nacional y en trabajos de índole académico que se
han desarrollado en la Universidad Nacional de Colombia (sede Bogotá), enfocados en
realizar la evaluación de la amenaza a los procesos de remoción en masa (PRM) en
diversos sitios de la geografía colombiana.

2.3.1. Estudio en Útica, Cundinamarca (Gonzalez 1992)


A través de la metodología SES combinada con la metodología de Taludes Naturales
(MTN) desarrollada por el Ingeniero colombiano Tomás Shuk Erdos se realizó la
"Evaluación de Amenazas y Riesgos por Avalanchas en Utica - Cundinamarca" liderada
por el Ingeniero Álvaro Jaime Gonzalez García (1992).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Antecedentes en Útica
El día 17 de Noviembre de 1998, dentro de un intenso período lluvioso que azotó a gran
parte de Colombia, una avalancha de detritos bajó por la Quebrada Negra afectando el
área urbana de la población de Útica (Cundinamarca), ocasionando la pérdida de
algunas vidas humanas y causando daños materiales en el municipio. El incremento de
caudal de la Quebrada se originó en los materiales aportados por sus afluentes, y en la
fecha en mención en especial por la Quebrada La Papaya. Estudios de las lluvias de la
zona, indican que en esa época y a diferencia de la tendencia normal usual, el núcleo de
las precipitaciones más altas incluyó la zona baja de la Quebrada Negra, en el sector de
la Quebrada La Papaya y el municipio de Útica. Así, en el período lluvioso comprendido
entre Octubre y Noviembre de 1988 cayeron 470 mm en Útica, valor elevado de
precipitación que corresponde a la lluvia máxima estimada de una vez en 50 años. De
esta forma, el afluente más afectado por la alta precipitación fue la Quebrada La Papaya
y su microcuenca, en la cual se hallaron indicios de que se inestabilizaron múltiples
depósitos no consolidados, ocasionándose deslizamientos que la represaron
temporalmente. Estas presas temporales embalsaron gran cantidad de caudal líquido y
sólido, el cual al ocurrir la ruptura del obstáculo temporal se encauzó por la Quebrada
Negra y llegó hasta la desembocadura, afectando Útica (Forero-Dueñas 1991).

Adicionalmente, en la misma época, entre el 20 y el 21 de Noviembre de 1988, un gran


deslizamiento se presentó en el Km 130 del Ferrocarril, 5 Km arriba de Útica en la
margen izquierda del Río Negro. Este movimiento en masa daño la vía férrea, represó
temporalmente el Rio Negro, pero no afectó la zona urbana de Útica. Gonzalez (1989)
llamó a este movimiento en masa "Deslizamiento de Santa Bárbara", el cual ocurrió en
materiales coluviales antiguos, subyacidos por una estructura sinclinal fallada
transversalmente y conformada por lutitas, limolitas y areniscas. Este deslizamiento en su
momento afectó por lo menos 50 hectáreas de terreno, presentó un espesor medio entre
10 y 15 m y una masa en movimiento o susceptible de hacerlo del orden de 3,5 millones
de metros cúbicos. En general este movimiento en masa clasifica como complejo (Varnes
1978) pues en la parte media y alta se generaron deslizamientos retrogresivos (rotacional
y traslacional), mientras que en la parte baja se presentaron flujos de detritos
estabilizados temporalmente.

 Amenaza por PRM en Útica


El estudio de Gonzalez (1992) tiene entre sus principales insumos el informe de
Consultoría en Geotecnia, Hidrología e Hidráulica para el Estudio de Amenazas y Obras
Alternativas de Protección para Útica, a nivel de Prefactibilidad, elaborado por la firma
AGC Ltda. (1991) para Ingeominas. Este estudio presenta una evaluación de los eventos
detonantes de las avalanchas, zonificación de estabilidad de las cuencas definiendo
unidades homogéneas, estimación cualitativa de estabilidad, análisis macrogeotectónico
de taludes naturales, análisis cuantitativo probabilístico de estabilidad de laderas, análisis
de estabilidad y amenazas en las cuencas de Quebrada Negra y en el deslizamiento de
Santa Bárbara, evaluación de vulnerabilidad, eventos límites, evaluación del riesgo
nominal por avalancha para el casco urbano de Útica, identificación de obras y medidas
en la Quebrada Negra y el Río Negro, recomendaciones de alarmas e instrumentación.

La amenaza por deslizamientos en Útica (González 1992) se evaluó a través de


procedimientos cualitativos y mediante el análisis de Taludes Naturales (MTN). En los
procedimientos cualitativos se trabajó a una escala de 1:25.000 a nivel de unidades de
terreno, se usaron las metodologías de Cortés (1989) y de Ramírez y González (1989) ó

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Metodología SES, para calificar categorías de estabilidad que definen las zonas
geotécnicamente homogéneas. Así, partiendo de mapas temáticos de topografía,
pendientes, densidad de drenaje, geología, morfodinámica, precipitación, temperatura,
vegetación, suelos y erosión, se llegaron a visualizar sectores críticos de estabilidad (Ver
figura 24).

Figura 24. Vista parcial de Mapa de Zonificación Cualitativa de Estabilidad en Útica


Fuente: Tomado de Ingeominas (1991)

Por otra parte, el análisis de Taludes Naturales (MTN) se aplicó por medio de
correlaciones complejas entre una serie de envolventes hipotéticas desarrolladas a partir
de la envolvente actual. Shuk de manera iterativa dedujo las propiedades geomecánicas
y el estado de esfuerzos de los materiales térreos. El método fue calibrado comparándolo
con ensayos de laboratorio; en este estudio se confrontó con resultados del
deslizamiento de Santa Bárbara, obteniéndose una buena aproximación. Posteriormente
se escogieron 126 familias de laderas naturales, aplicando la MTN y dando atención a los

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

sitios ya definidos cualitativamente como más inestables. Se obtuvieron resultados de


condiciones de presurización, parámetros de presión de poros y ángulo de fricción, en los
distintos materiales geológicos. Con los datos obtenidos de la MTN se calcularon los
factores de seguridad y las probabilidades de falla para las 126 familias de laderas
naturales. Se hicieron análisis para períodos de diseño en condición de tiempo geológico
(38,936 años), largo plazo (16,164 años) y corto plazo (se adoptó 4,2 años por ser el pico
anual de lluvias evaluado). Igualmente se hicieron los análisis incluyendo lluvia y sismo, y
el cálculo de la probabilidad total de deslizamientos.

Finalmente, una vez cuantificada la amenaza, se realizó una evaluación aproximada de


la vulnerabilidad (nominal) considerándola como el grado de exposición del municipio de
Útica a los diferentes eventos catastróficos y se expresó en cada caso como el valor del
porcentaje afectado del área del casco urbano de Útica. Al evaluar la vulnerabilidad, se
pudo estimar el riesgo nominal material, en pesos, calculado como el producto de la
probabilidad de ocurrencia del evento considerado, por la vulnerabilidad en área. No se
consideró la pérdida de vidas humanas en razón de los planes de contingencia, ni el
costo de la inactividad de los habitantes en caso de un evento catastrófico.

En la actualidad la quebrada Negra (ó La Negra) y sus afluentes se caracterizan por el


alto potencial para arrastrar de manera continua rocas y materiales depositados en sus
lechos, así como aquellos materiales producto de los movimientos en masa que en
ocasiones obstruyen sus cauces. Es así como la quebrada se constituye en la vía
principal donde confluyen los caudales líquidos y sólidos provenientes de la vertiente
(Ingeominas 2009).

Figura 25. Vista parcial reciente de flujos de detritos en cercanías a Útica


Fuente: Tomado de Ingeominas (2009)

Actualmente, la cuenca está intervenida principalmente con cultivos de caña de azúcar,


los cuales contribuyen continuamente a la degradación de la roca parental y al
movimiento de los suelos en la superficie, debido a que geológicamente estos suelos son
susceptibles al movimiento, dado su elevado fracturamiento y disposición, ya que en
muchos casos es paralela a la pendiente de la ladera. Adicionalmente la acción del agua
por escurrimiento e infiltración produce el arrastre de materiales en la corriente principal y
genera movimientos en masa simples o complejos. Muchos de estos movimientos son

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

consecuencia de la acción erosiva del agua en la base de las laderas, así como su
propagación retrogresiva en la ladera en búsqueda de la condición de equilibrio. Los
eventos de creciente hidrológica en la cuenca en combinación con eventuales
represamientos de los cauces, generan constantemente flujos que degradan la cuenca y
modifican las condiciones del abanico aluvial donde se encuentra Útica (ver figura 25), tal
como se ha identificado en los diferentes estudios y en el inventario de procesos actuales
(Ingeominas 2009).

2.3.2. Tesis de Maestría de Barboza (1996)


El trabajo de tesis titulado "Zonificación Geotecnia y Análisis de Susceptibilidad a los
Fenómenos Naturales en el Casco Urbano de Cartagena" presenta la caracterización
geotécnica del casco urbano de Cartagena (Area aproximada de 96 km2) a escala
1:10000 y se define el uso más adecuado del terreno con base en sus características
geológicas, geomorfológicas y geotécnicas. Se llevó a cabo un análisis de susceptibilidad
a los procesos de remoción en masa (PRM) utilizando los lineamientos de la metodología
SES a partir para estimar semi-cuantitativamente las zonas de susceptibilidad alta, media
y baja. Se determinó que el casco urbano de la ciudad de Cartagena está sujeto a
problemas de suelos expansivos y por las características de los suelos granulares
(condición saturada y estado suelto) pueden ser susceptibles a presentar problemas de
licuación, razón por la cual se realizó una evaluación preliminar del potencial de
expansión y licuación de los mismos. La totalidad de la información base es tomada de
Ingeominas. A continuación se presenta una síntesis del trabajo de tesis de Barboza
(1996), extraída en cierta medida de un artículo científico de Barboza y Carvajal (2006).

 Zonificación geotécnica de Cartagena


Para la elaboración de la caracterización geotécnica de Cartagena se tuvo en cuenta las
características geológicas y propiedades índices y geomecánicas de los diferentes tipos
de materiales que constituyen el subsuelo de Cartagena. La información geotécnica fue
suministrada por entidades locales especializadas en geotecnia y el resultado de los
análisis de laboratorio hechos por Ingeominas. Posteriormente la información geotécnica
fue recopilada y organizada y se delimitaron con base en las características geológicas,
zonas relativamente homogéneas con propiedades físico-mecánicas similares y la
elaboración de perfiles estratigráficos típicos en cada zona. Además se realizó un análisis
estadístico de frecuencia de las propiedades índices y geomecánicas.

La profundidad de exploración de los sondeos recopilados fue muy variable, pues en


aquellas zonas cercanas al área costera donde se habían construido edificaciones de
más de cuatro niveles se obtuvieron sondeos entre 20 y 46 metros de profundidad,
mientras en el resto del área de estudio la profundidad de exploración varío entre 5 y 10
m y en los casos cuando el sistema de exploración era por medio de apiques y trincheras
entre 1,0 y 2,0 m.

En el casco urbano de Cartagena se identificaron seis (6) zonas con características


geotécnicas similares, las cuales se muestran en la figura 26.

Zona I: Geológicamente corresponde a los depósitos cuaternarios de origen marinos de


tipo playas y playones que constituyen las barras y espigas donde actualmente se
encuentran los barrios Castillogrande, Bocagrande, El laguito, Centro amurallado, El

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cabrero, Marbella, Crespo, La Boquilla, Manga y parte del Píe de la Popa, Bosque y
Albornoz. Esta zona se divide en dos subzonas (una de origen antrópico y una natural).
Se constituye predominantemente por material granular tipo arena limosa con fragmentos
de calizas arrecifales (caracolejos) y gravas, en algunos sectores entre 2 y 3 m de
profundidad se encuentra una capa de sustrato de mangle en descomposición muy
compresible.

El espesor de este material granular fluctúa entre 8 - 35 m ubicándose los de mayor


espesor en el sector del Laguito-Castillogrande y disminuyendo hacia el Cerro de La
Popa. Con base en los ensayos de penetración estándar recopilados, en el sector del
Laguito las compacidades son de suelta a muy suelta, mientras en los sectores de
Crespo y sector amurallado las arenas son compactas a muy compactas; tal situación
confiere al subsuelo del Laguito y parte oriental de la isla de Manga, una alta
susceptibilidad a la licuación.

Subyaciendo este estrato arenoso se detecta una arcilla gris verdosa de mediana a alta
plasticidad, de consistencia media a firme. Las fluctuaciones del nivel freático en esta
zona están entre 0,8 y 1,5 m.

Zona II: Geológicamente corresponde a depósitos cuaternarios de origen marino-


aluviales constituida por acumulaciones predominantemente arcillosas de colores pardo y
negro con lentes arenosos, producto de la interacción de procesos marinos y aluviales
antiguos. Constituyen las extensas llanuras costeras presentes al oriente y sureste de la
Ciénaga de Tesca y al sureste del cerro de albornoz.

El perfil estratigráfico típico de esta zona, muestra superficialmente rellenos constituidos


por restos de escombros, desechos de basuras hasta 0,8 y 1,0 m de profundidad
aproximadamente.

Subyaciendo este relleno se encuentra una arcilla limosa gris oscura muy blanda con
presencia, en algunos sondeos, de mangle en descomposición. De los 6 a 8 m de
profundidad aparece una arcilla limosa habana clara con vetas grises de consistencia
dura a muy dura, y se extiende hasta la profundidad máxima de exploración obtenida en
los sondeos recopilados (10 m).

Las características geotécnicas de las arcillas limosas blandas encontradas típicamente


en esta zona presentan números de golpes por pie de penetración (SPT) entre 2 y 5,
pesos unitarios húmedos y secos entre 1,4 y 1,8 T/m3 y 0,9 y 1,1 T/m3 respectivamente,
índices de plasticidad entre 5% y 23% y porcentaje de finos 48% y 94%. La humedad
natural se incrementa con la profundidad, entre el 10% y el 40%.

La fluctuación del nivel freático en la zona II, está entre el 0,8 y 1,2 m y se encuentra
regulada por el ascenso de la marea de la Ciénaga de Tesca o la Virgen

Zona III: Corresponde geológicamente a las arcillas productos de la meteorización de la


Unidad Detrítica de la Popa, como de los depósitos aluviales y marinos derivados de este
mismo conjunto rocoso. Las primeras son de consistencia muy firme a dura, pero con
evidencias de poseer características expansivas de moderada alta, y las segundas son
de consistencias de firme a muy firme con potencial expansivo alto, debido a la alta
concentración de vermiculita en la composición de las mismas.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura 26. Mapa de Zonificación Geotécnica de Cartagena


Fuente: Tomado de Barboza (1996) y editado por Aguilar-Collazo (2014)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las propiedades índices y geomecánicas varían de la siguiente manera: Límite líquido


entre el 40% y 60%, límite plástico entre el 18% y 25%, límite de contracción entre el 7%
y 20%, resistencia a la compresión inconfinada entre 1 y 2 kg/cm2. En general esta zona
se divide en tres subzonas, que son detalladas en estudios más recientes.

Zona IV: Geológicamente corresponde al conjunto intermedio de la Unidad Detrítica de la


formación Popa cuya constitución es predominantemente areno-arcillosa con
intercalaciones delgadas (5 y 20 cm), de arcilla limosa de colores grises parduzcos, con
local abundancia de gravas dispersas en el conjunto, especialmente en los sectores de
los Calamares, Camaguey y los Almendros.

La arena arcillosa presenta límites líquidos menores del 26%, e índices de plasticidad
menores del 8%. Un ensayo hecho en arenisca de esta zona (Sector Zaragocilla)
presentó resistencia promedio a la carga puntual de 0,3 Kg/cm2 y resistencia a la
compresión simple de 10 Kg/cm 2. Según la clasificación de Deere and Miller corresponde
a una roca muy blanda, lo cual puede deberse al carácter deleznable de la roca.

Zona V: Geológicamente corresponde a los conjuntos superior e inferior de la Unidad


Calcárea de la formación La Popa, donde prevalecen las calizas arrecifales y las
areniscas calcáreas. Se presentan en las zonas elevadas de Cartagena conformando las
colinas con escarpes verticales de 20 a 25 m de altura.

El conocimiento de las propiedades geomecánicas de esta unidad es mínimo; sin


embargo estas rocas son blandas a duras dependiendo del grado de meteorización y
porosidad primaria o secundaria de las mismas. Un análisis de carga puntual en una
muestra de calizas del cerro La Popa dio un valor de 2,42 kg/cm 2, mientras la resistencia
a la compresión simple dio un valor de 58.1 kg/km 2.

Zona VI: Esta zona corresponde a sedimentos arcillosos grises de alta plasticidad
producto de fenómenos de diapirismo de lodos. Estos fenómenos se manifiestan en la
conformación dómica de los cerros que circundan la ciudad de Cartagena, al igual que
las manifestaciones actuales de “volcanes de lodo” en el sector suroriental del casco
urbano de la ciudad.

 Susceptibilidad a los fenómenos naturales de Cartagena


Las amenazas geológicas en Cartagena son inherentes tanto a las características del
medio físico natural donde la ciudad se encuentra ubicada, como a la acción antrópica de
los pobladores por adaptar el terreno para la vivienda y la industria. El factor más
influyente en la morfología actual de Cartagena lo constituye el diapirismo de lodos,
fenómeno de carácter regional generado por la existencia de material arcilloso de
características plásticas enterrado en profundidad y que tiende a subir a superficie por
efecto, entre otros factores, de su contenido de gas metano.

Al mencionado fenómeno se debe la conformación de las lomas y colinas de la ciudad, y


localmente la presencia de volcanes de lodo en el sudeste de la ciudad. Igualmente las
amenazas naturales de la ciudad se relacionan con las características friables (sueltas)
de las rocas, que son fácilmente erodables y la ubicación de gran parte de la ciudad en
zonas bajas, relacionadas con terrenos de origen marino que fácilmente pueden ser
erodados o inundados por la acción del oleaje actual.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El territorio de la ciudad de Cartagena es susceptible a la inundación, procesos de


remoción en masa (PRM) y erosión costera (figura 27). Así mismo, localmente el terreno
es susceptible al fenómeno de los “Volcanes de lodo”, al igual que a la presencia de
suelos con características expansivas y de licuación que es importante conocer para
planificar el desarrollo de la ciudad.

Susceptibilidad a los PRM: La ciudad de Cartagena, se encuentra localizada sobre rocas


y suelos muy susceptibles a los procesos erosivos relacionados con la escorrentía
superficial, el mar y el viento. Tal situación se hace evidente especialmente en el Cerro
de la Popa, donde el fuerte carcavamiento de las laderas ha generado la formación de
cañones profundos de paredes localmente verticales, particularmente en el flanco sur,
occidental y oriental del mismo.

Adicionalmente la colonización de las laderas, colinas y lomas ha agudizado el problema


por la alteración del drenaje natural y la deforestación. Este último factor es notorio en la
época de verano, cuando las laderas especialmente en el Cerro de la Popa quedan
desprovistas de la vegetación herbácea que vuelve a reverdecer en el invierno. Las
condiciones planteadas han determinado un incremento significativo en las amenazas
potenciales por PRM, asociados a las colinas que se erigen en el sector de la Popa,
Loma del Marión y Cerro de Albornoz principalmente.

Para la evaluación de la susceptibilidad a los PRM, se tuvieron en cuenta factores


topográficos y morfométricos, geológicos, geomorfológicos, geotécnicos, antrópicos y uso
del suelo, cuya ponderación lineal a través de un proceso iterativo, tiene en cuenta tanto
la importancia intrínseca del factor considerado en la estabilidad, así como la capacidad
para reflejar la inestabilidad observada en campo. Con base en el análisis de la
información obtenida siguiendo la metodología SES se determinaron tres rangos de
susceptibilidad al deslizamiento: Alta, Moderada y Baja.

La susceptibilidad alta a los PRM en Cartagena está asociada a las laderas con
pendientes mayores de 20° afectadas por movimientos en masa recientes, o antiguos
con susceptibilidad de ser reactivados. Predominan las rocas de constitución arcillosa,
localmente cubiertos por depósitos de coluvión, con discontinuidades en favor de la
pendiente. Adicionalmente la erosión en estos sectores es intensa con carcavamiento
intenso, y la actividad antrópica es acentuada y no favorable para la estabilidad de la
ladera. Los sectores más afectados corresponden al costado suroriental, suroccidental y
sur del Cerro de la Popa, Loma del Marión (sector Manzanares) y el Cerro Albornoz,
sector sur. El sitio más representativo se presenta en el barrio Nuevo Bosque sector
Manzanares, donde se ha presentado un deslizamiento tipo rotacional que inició su
movimiento en noviembre de 1993 y se reactivó en diciembre de 1994 y agosto de 1995.

La susceptibilidad moderada a los PRM en Cartagena se presenta en las laderas con


pendientes entre 10° y 20° afectadas o no movimientos en masa, en general caídas de
bloques o detritos. En las laderas predominan las rocas arcillosas con discontinuidades
estructurales en contra o en favor de la pendiente pero en bajo ángulo. La erosión es
intensa en surcos y cárcavas y la actividad antrópica es alta a moderada. En esta
categoría se encuentran el sector nororiental, oeste y suroeste del cerro de la Popa en
los barrios San Francisco, La Esperanza, La Paz, Nariño, Kennedy y localmente el barrio
Papayal. En la Loma del Marión se encuentran los barrios Andalucía, Nueve de Abril y
Las Brisas. Igualmente se encuentran en este rango el sector norte y noroeste del
basurero de Henequén y el sector occidental del cerro Albornoz.

83
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

La susceptibilidad baja al deslizamiento está relacionada con las laderas con pendientes
entre 7-10° cuyas discontinuidades se encuentran en contra de la pendiente de terreno o
en favor en bajo ángulo. Se presentan en calizas y localmente en arcillolitas donde se
pueden evidenciar fenómenos de reptación de los suelos.

Susceptibilidad al fenómeno de Volcanismo de lodos: Este fenómeno definido en general


como la intrusión de material sedimentario localizado en profundidad, en rocas o
sedimentos más jóvenes, se manifiesta en la ciudad con la formación de domos o
abobamientos representados en los actuales cerros de la Popa, Loma del Marión y Cerro
de Albornoz, éste último considerado un paleoatolón por Ángel et al. (1985). Del mismo
modo se evidencia con la presencia de “volcanes de lodo”, particularmente en el sector
suroriental del área de estudio, cerca a la sede de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

La amenaza de los “volcanes de lodo” está asociada principalmente con la generación de


flujos de lodo que se presentan de manera súbita y violenta. Se pueden generar
incendios por la emanación brusca de gas metano, además del fracturamiento del terreno
500 a 700 m a la redonda de la boca que hace explosión. De hecho en el sector de la
sede de la Universidad Tecnológica de Bolívar se han localizado zonas quemadas que
evidencian actividad del fenómeno (Franco 1996).

Susceptibilidad a la licuación: La zona I definida en la caracterización geotécnica (arenas


limosas) presenta evidencia de ser susceptible a los procesos de licuación. Los terrenos
granulares asociados a depósitos de playón e intermareales, son los suelos más
susceptibles a fenómenos de licuación. Aplicando la metodología propuesta en Seed et
al. (1985) en SNPA (1993) y Fernández (1992) y teniendo en cuenta la sismicidad
catalogada como baja en el área de estudio, con una aceleración sísmica de 0.10g,
preliminarmente se definieron tres rangos de susceptibilidad a licuación: Alta, Moderada y
Baja.

Se determinaron como zonas con susceptibilidad alta a la licuación de suelos, los


terrenos arenosos con porcentaje de finos menor del 5%, número de golpes por pie de
penetración (NSPT) es menor de 5, coeficiente de uniformidad (Cu) entre 2 -5 y el nivel
freático a profundidades menores de 1 m. Los suelos con estas características se
presentan en el Laguito, Pie de la Popa y la parte centro-norte de la Isla de Manga.
La susceptibilidad moderada a la licuación de suelos se presenta en lugares donde los
suelos granulares presentan porcentajes de finos de 5-10%, NSPT está entre 5 y 10 y nivel
freático se encuentra entre 1 y 2 m de profundidad. Preliminarmente se clasificaron en
este rango los sectores de Bocagrande, Marbella, El Cabrero, La Boquilla y la parte
noroccidental de la Isla de Manga.

La susceptibilidad baja a la licuación se definió para subsuelos con porcentajes de finos


mayores del 10%, densidades relativas mayores del 80%, NSPT mayor de 10 y nivel
freático a profundidades mayores de 2 m. Estos terrenos se presentan en Crespo,
Centro, Isla de Manzanillo y parte suroriental de la Isla de Manga.

Potencial de Expansión de Suelos: El hecho de encontrarse Cartagena de Indias en un


terreno donde predominan las arcillas vermiculitas y montmorillonita (aproximadamente el
70% del territorio), determina que el terreno sea susceptible a fenómenos de
expansividad. Aplicando la metodología de Seed et al. (1962), Charlie et al. (1984) y
Lambe (1960) en Beltrán et al. (1992), se definieron tres rangos de susceptibilidad: Alto,
Moderado y Bajo.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Como potencial de expansión alto se categorizaron los suelos arcillosos con límites
líquidos mayores del 50%, límites de contracción superiores al 12%, índices de
plasticidad mayor del 30%, potencial de expansión (S), método de Seed 1962, mayor de
5 y valores del “Cambio Potencial Volumétrico” (PVC) superiores a 4, donde se han
presentado presiones de expansión mayores de 20 T/m2. Terrenos con estas
características se presentan en los sectores oriental y suroriental de la ciénaga de Tesca
y al sur del área de estudio en barrios como Simón Bolívar, Policarpa, San José de los
Cámpanos, El Rodeo y en las inmediaciones de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

El potencial de expansión moderado está definido en terrenos donde los límites líquidos
varían entre el 30% y el 50%, límites de contracción entre el 7% y el 12%, los índices de
plasticidad oscilan entre 15% y 30% y potencial de expansión (S) entre 1,5 y 5.
Igualmente las presiones de expansión de estas arcillas oscilan entre 5 y 25 T/m2.
Terrenos con estas características se presentan al sur de la ciénaga de Tesca, en los
barrios Nuevo Bosque, Buenos Aires y República de Venezuela.

El potencial de expansión bajo se define para terrenos arcillosos con índices de


plasticidad menor del 18%, límites líquidos menor del 30%, límites de contracción menor
del 7%, índices de plasticidad menor del 15%, potenciales de expansión menores de 1.5
y presiones de expansión menores de 5 T/m 2. Terrenos con estas características se
evidenciaron en el sector suroriental de la ciudad en los barrios Caracoles, El Socorro y
San Fernando, entre otros.

Susceptibilidad a la Erosión costera: La ubicación de Cartagena en zonas bajas


asociadas a playones, barras-espigas y llanuras intermareales, y la constitución suelta de
los sedimentos que las conforman, hacen que gran parte de la ciudad sea vulnerable a
la erosión costera intensa, especialmente durante los mares de leva, que se constituyen
en los fenómenos más nocivos para las playas de Cartagena. Con base en el monitoreo
de las playas se definieron tres rangos de susceptibilidad al fenómeno; alta, moderada y
baja, las cuales se evidencian como un anillo bordeando el litoral.

La susceptibilidad alta a la erosión costera corresponde a aquellos sectores donde el


litoral está expuesto a la acción directa del oleaje del mar. Durante los mares de leva se
han presentado retrocesos de la línea de costa mayores de 15 m, con la formación de
escarpes de playa mayores de 1 m de altura. Adicionalmente, el grado de saturación del
sedimento es alto y las playas no se encuentran protegidas por obras de ingeniería. El
sector de playas comprendidas entre La Boquilla y el Centro Recreacional de
COMFENALCO presenta susceptibilidad alta.

La susceptibilidad moderada a la erosión costera se presenta entre el Centro


Recreacional de COMFENALCO y Castillogrande, incluyendo la parte central de la Isla
de Manzanillo. En estos sectores que constituyen el 60% del litoral con playas de
Cartagena, aunque las playas se encuentran expuestas directamente al oleaje marino,
estas se encuentran protegidas por rompeolas, espolones y malecones.

La susceptibilidad baja a la erosión costera se presenta en la parte interna de la bahía de


Cartagena. En este sector el litoral se encuentra protegido del oleaje de mar abierto y
este no incide directamente sobre la costa por encontrarse protegido por franjas
arrecifales localmente colonizadas por manglar.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 27. Mapa de Susceptibilidad a los fenómenos naturales de Cartagena


Fuente: Tomado de Barboza (1996) y editado por Aguilar-Collazo (2014)

2.3.3. Tesis de Maestría de Lozano (1996)


El trabajo de tesis titulado "Evaluación de Susceptibilidad y Amenaza Preliminar en las
Localidades de Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Usme y San Cristóbal, Santafé de
Bogotá, D.C." fue desarrollado por el Ing. Jairo A. Lozano Guarnizo (1996). Este trabajo
tiene como base un estudio de nombre similar liderado por el Departamento
Administrativo de Planeación Distrital (DAPD) de Bogotá (1995) en convenio con la
Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá e Ingeominas, el cual se enmarcó dentro del
Plan de Mejoramiento Integral de Ciudad Bolívar y fue ejecutado en dos fases.

En la tesis se presenta un resumen de las características ambientales y los principales


problemas geotécnicos encontrados en el área de estudio comprendida por localidades
de San Cristóbal, Tunjuelito, Rafael Uribe, Usme y Ciudad Bolívar. La mayoría de los

86
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

barrios evaluados se encuentran ubicados en la cuenca media del río Tunjuelito. La tesis
se enmarca principalmente dentro de la primera fase del estudio base, comprendido por
la Zonificación Geológica y Geotécnica a fenómenos de remoción en masa y evaluación
preliminar de amenaza de las áreas preestablecidas.

En el área de estudio se encuentran rocas sedimentarías, cubiertas discordantemente


por depósitos de ladera, terrazas aluviales y complejos de conos, presenta diversidad
morfológica entre escarpada y plana, disectada por quebradas, caños y zanjones que
perfilan valles estrechos con ángulos de confluencia moderados.

El Río Tunjuelito y sus afluentes las quebradas Yomasa, Chiguaza, Zuque, Varejones,
De Limas, Bolonia y otros cuerpos menores de agua, principales drenajes en la zona,
para esa fecha presentaban alto grado de intervención, erosión, contaminación,
deforestación e inestabilidad en sus márgenes. Los fenómenos de remoción en masa en
los cuerpos de agua, se ven favorecidos en ese momento por la disposición de botaderos
en las márgenes. Aunque los cauces estaban bien definidos, en épocas de lluvias,
aumentaban su poder de arrastre activando procesos de inestabilidad y
desbordamientos. Las consecuencias de los procesos denudativos tienen mayor
repercusión al considerar que las riberas ya se encontraban para esa fecha casi en su
totalidad urbanizadas.

La actividad minera (explotación de canteras), para la fecha se realizaba sin tener en


cuenta consideraciones ambientales. Los residuos de explotación se disponían en zonas
aledañas dando lugar a problemas de inestabilidad y erosión. Los frentes de explotación,
abandonados y no recuperados adecuadamente se encontraban ocupados por barrios
con infraestructura deficiente, o sin ella, se convertían en franjas de permanente
amenaza, donde eran frecuentes los fenómenos de erosión y remoción en masa, como
caídas de bloques, fallas en cuña y deslizamientos traslacionales.

La evaluación macrogeotécnica de estabilidad y el análisis de susceptibilidad inicial en un


amplio sector del sur de la ciudad de Santafé de Bogotá se llevó a cabo a través de una
aplicación continuada de los trabajos de evaluación de estabilidad y zonificación
semicuantitativa a escala intermedia presentados por Ramírez (1988), Cortés (1989),
Ramírez y González (1989), González (1990a y b), complementados con la Metodología
de Taludes Naturales (MTN), propuesta por el Ingeniero Tomas Shuk y el uso de los
sistemas de información geográfica (ARC/AD).

De acuerdo con González (1990a), la conceptualización de susceptibilidad en el caso de


deslizamientos está controlada por factores intrínsecos (materiales, topografía, estado de
esfuerzos, condiciones de drenaje, cobertura vegetal), mientras los eventos detonantes
pueden considerarse externos (lluvias, sismos, excavación por erosión, socavación,
obras, etc). Se evaluaron nueve (9) parámetros a saber: Geología, Geomorfología
(relieve), Drenaje (densidad de drenaje y pendiente media de cauces), Cobertura y Uso
del suelo, Erosión, Clima (precipitación), Sismicidad, Evidencias de Inestabilidad y Factor
Antrópico. Con base en la información básica de los cuatro primeros tópicos se
delimitaron semicuantitativamente Zonas Homogéneas de Susceptibilidad, empleando la
metodología de Ramírez (1988), para obtener como resultado intermedio mapas de
Susceptibilidad Preliminar. Finalmente, los agentes detonantes (Erosión, Clima,
Sismicidad y Factor Antrópico) y la evaluación morfológica de estabilidad, mediciones de
poblaciones de taludes naturales (H, L), superpuestos a la evaluación de susceptibilidad
permitieron establecer una zonificación preliminar de amenaza (ver figura 28).

87
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura 28. Vista parcial de Mapa preliminar de Amenaza de Sector sur de Bogotá
Fuente: Ingeominas - DAPD (1995)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

2.3.4. Estudio en Bogotá D.C. (Gonzalez y Millan 1999)


A finales de la década de los 90's, la ciudad de Santafé de Bogotá, se propuso elaborar
mapas de zonificación en términos de amenaza y riesgo por fenómenos de remoción en
masa, con el fin de fortalecer y mejorar las medidas y acciones tendientes a elevar la
calidad de la vida de la comunidad. En este contexto la oficina de Prevención y Atención
de Emergencias de Bogotá, UPES, encomendó a la firma colombiana de ingeniería
INGEOCIM Ltda. el estudio de zonificación de riesgos por inestabilidad del terreno de las
laderas de la ciudad, a escala 1:10.000. Posteriormente González y Millán (1999a y b)
presentaron algunos resultados de este estudio en el XI Congreso Panamericano de
Mecánica de Suelos e Ingeniería Geotécnica (CPMSIF) realizado en Foz de Iguazú,
Brasil.

De acuerdo con los propósitos del estudio (INGEOCIM-UPES 1998), la disponibilidad de


información básica y temática y especialmente la de recursos financieros y de tiempo, se
establecieron los alcances del proyecto y se definieron como modelos de evaluación de
la amenaza: (a) la metodología SES propuesta por Ramírez y González (1989) (cruce
semicuantitativo de mapas), la cual expresa la amenaza en términos de posibilidad
semicuantitativa de ocurrencia de movimientos en masa y (b) la Metodología de Taludes
Naturales, MTN, de Shuk (1968, 1990) con la cual se pueden obtener probabilidades de
falla de las laderas naturales, a corto, mediano y largo plazo y además parámetros
geomecánicos deducidos.

Es importante mencionar que en la metodología SES, la adecuación del modelo de


evaluación para su aplicación en un área urbana se refiere a la inclusión del factor
antrópico como factor que contribuye en la inestabilidad de una ladera. Al respecto se
tomó como lineamiento el trabajo de Amenaza Preliminar de un Sector Sur de Santafé de
Bogotá, realizado por Ingeominas y DAPD (1995) y presentado por Lozano (1996) en su
trabajo de tesis.

La evaluación de la precisión de los mapas que se generaron se realizó mediante la


comparación de las zonas de amenaza con el inventario de fenómenos de remoción en
masa cartografiados y la contrastación de los mapas obtenidos mediante la MTN y el
SES. La del inventario se basa en la hipótesis de que los deslizamientos tengan lugar en
laderas que han sufrido fenómenos de remoción en masa.

El desarrollo del estudio de amenaza y riesgo se basó en la propuesta metodológica de


González (1990a y b), pero por las usuales restricciones de tiempo y presupuesto no fue
posible desarrollar todos los aspectos de la evaluación con la máxima profundidad. Por lo
tanto se hizo énfasis en aquellos aspectos que se consideraron indispensables para la
evaluación de la amenaza. Las etapas seguidas se pueden resumir en:

Identificación: Recopilación y análisis de información disponible (técnica y cartográfica),


Identificación preliminar general del riesgo actual e identificación de medidas urgentes
preventivas y correctivas.

Implementación del modelo de evaluación: Delimitación del área de estudio, Cartografía


(cartografía base y fotografías aéreas) y Diseño de la aplicación de los modelos de
evaluación (Definición de las variables por evaluar, adecuación de la evaluación al área
urbana, implementación de las variables para ser manejadas por medio del SIG,
modelación, calibración de los modelos y elaboración mapa final de amenaza)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Evaluación de factores internos: Geología, Geomorfología, Cobertura y uso actual del


suelo y Caracterización geotécnica de los materiales (Recopilación de información
secundaria, investigación del subsuelo, ensayos de laboratorio y obtención de
propiedades de materiales con Evaluación Morfológica de Taludes, MTN).

Evaluación de agentes detonantes: Climatología e Hidrología (localización y fisiografía,


Isoyetas anuales y lluvias críticas), Amenaza sísmica, Erosión natural y Efectos
antrópicos (Deforestación, construcción de rellenos, excavación por explotaciones u
obras y descarga de efluentes).

Evaluación de amenaza por movimientos en masa: (a) Obtención del Mapa de Amenaza
Relativa por Fenómenos de Remoción en Masa con la metodología SES de Ramírez y
González (1989), (b) Obtención del Mapa de Amenaza Relativa por Fenómenos de
Remoción en Masa con la Metodología de Taludes Naturales (MTN), (c) Obtención del
Mapa de Procesos Actuales (proceso intermedio del estudio), (d) Contrastación de los
mapas de amenaza de SES y MTN, (e) Contrastación de los mapas de amenaza de SES
y MTN, ya contrastados entre sí, con el Mapa de Procesos Actuales y (f) Obtención del
Mapa final de Amenaza.

Una vez obtenidos los Mapas de Amenaza Relativa por los métodos SES y MTN, cada
uno con cinco (5) categorías de amenaza y el Mapa de Procesos, se realizaron las
siguientes actividades:

 Contrastación visual entre cada uno de los mapas de amenaza (SES vs


Procesos, MTN vs Procesos, SES vs MTN).

 Elaboración de varios modelos de superposición y contrastación, con diferentes


niveles de conservatismo y/o preponderancia de los métodos y escogencia de
uno de ellos.

 Asignación de probabilidades de falla y tipo de solicitaciones.

A través de la metodología SES, como resultado de la valoración de la Calificación de


Estabilidad (CE) y del estudio de su variación en la zona del proyecto, se obtuvieron
cinco categorías de amenaza (ver cuadro 22), con las cuales se elaboró el Mapa de
Amenaza Relativa según el método SES.

Categoría de Amenaza Calificación de Estabilidad (CE)


Muy alta CE < 126
Alta 126.5 < CE < 151
Media 152.5 < CE < 177
Baja 177.5 < CE < 202
Muy baja 202.5 < CE
Cuadro 22. Categoría de Amenaza de la metodología SES - Estudio Bogotá (1999)
Fuente: Tomado de González y Millán (1999b)

Mediante la MTN se definieron de modo semialeatorio las familias de taludes naturales,


se obtuvieron los factores de seguridad y probabilidades de falla y se tuvieron los
intervalos de las categorías de amenaza relativa, como se aprecia en el cuadro 23.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Categoría de Amenaza Factor de Seguridad Relativo (FS)


Muy alta FS < 0.6
Alta 0.6 < FS < 1.1
Media 1.1 < FS < 1.9
Baja 1.9 < FS < 3.4
Muy baja FS > 3.4
Cuadro 23. Categoría de Amenaza según MTN - Estudio Bogotá (1999)
Fuente: Tomado de González y Millán (1999b)

Con los valores de Factor de Seguridad Relativos para un período de 10 años y mediante
interpolación con el SIG se elaboró el Mapa de Amenaza Relativa según la MTN. La
figura 29 muestra una vista parcial del Mapa de Amenaza Generado para diferentes
localidades de Santafé de Bogotá.

Figura 29. Vista parcial Mapa de Amenaza según MTN para distintas localidades de Bogotá
Fuente: Tomado de INGEOCIM-UPES (1998)

Como producto final se obtuvo la cartografía de la amenaza por inestabilidad del terreno
para el área de estudio a escala 1:10.000. En promedio el 61% del área de estudio se
categorizó en el nivel de amenaza media, el 11% como amenaza alta y muy alta y el
restante 28% como amenaza baja o muy baja. Lo anterior permite concluir que la
condición general de estabilidad del área de estudio se encuentra en relativo equilibrio
con relación a su entorno, dando lugar a la posibilidad de que un área determinada
cambie de categoría de estabilidad, en forma positiva o negativa, dependiendo
principalmente de la acción antrópica sobre el medio físico.

Con niveles de amenaza alta y muy alta, la localidad de Ciudad Bolívar presenta la mayor
incidencia (15.4% de su área), le siguen las localidades de Usaquén (10.3%), Santa Fe-
Chapinero (10.2%) y Rafael Uribe-San Cristóbal (8.8%), mientras la localidad de Suba
presenta un 4.3% de su área. En contraste, en categoría de amenaza baja y muy baja, la
localidad de Usaquén presenta un 43.5% de su área, mientras Rafael Uribe-San
Cristóbal tiene el 29.6%, Santa Fe-Chapinero el 27.1%, Suba el 19.8% y Ciudad Bolívar
el 18%. En consecuencia la amenaza media ocupa el 75.8% de la localidad de Suba, el

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

66.9% de Ciudad Bolívar, 62.6% de Santa Fe- Chapinero, 61.7% de Rafael Uribe-San
Cristóbal y sólo 46.2% de Usaquén.

Mapa Amenaza - SES Mapa Amenaza - MTN Mapa Amenaza Final


Figura 30. Mapas de Amenaza generados para la localidad de Ciudad Bolívar, Bogotá
Fuente: Tomado de González y Millán (1999b)

2.3.5. Estudio de Ingeominas (2001a) en Cartagena D.T. y C.


En el año 2001 Ingeominas culminó el estudio de "Zonificación Geotécnica, Aptitud y Uso
del Suelo en el Casco Urbano de Cartagena" que se llevó a cabo mediante convenio
interadministrativo N° 005 de 2000 suscrito con la Alcaldía Mayor de Cartagena de
Indias. El alcance general del estudio estuvo enfocado a la definición de las
características geológicas, geomorfológicas y estructurales de las rocas y suelos
aflorantes en la ciudad, realizar la caracterización geotécnica del subsuelo del área de
estudio, elaborar la zonificación de las áreas por sus condiciones geológicas,
geomorfológicas y geotécnicas y por la susceptibilidad de las mismas a los fenómenos de
remoción en masa, a la inundación, al diapirismo de lodos, a los suelos expansivos y
licuables y finalmente a definir el uso más adecuado del suelo con base en las geo-
restricciones detectadas.

La metodología y los resultados de la zonificación geotécnica llevada a cabo en este


estudio se presentan de modo preliminar en el trabajo de tesis de Barboza (1996). Se
utilizó el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos (USCS) y la clasificación de Deere
and Miller (1966) para el material rocoso el cual se basa en la resistencia a la carga
puntual.

La evaluación del grado de susceptibilidad a los fenómenos naturales (mencionados con


anterioridad) se realizó a través de la información cartográfica obtenida. Es importante
mencionar que gran parte de la información base utilizada en este estudio de zonificación
(2001) había sido generada antes por el mismo Ingeominas (1995, 1996) y se presenta
de modo parcial en el trabajo de Barboza (1996).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

La estimación del grado de susceptibilidad a los PRM se realizó con base en los
lineamientos de la metodología SES (1989), valorando ocho parámetros de evaluación
(tipo de material, relieve, drenaje, vegetación, erosión, clima, sismo y factor antrópico).
Una estimación preliminar de la susceptibilidad a los PRM se muestra en el trabajo de
Barboza (1996).

Se realizó la determinación del grado de susceptibilidad a inundaciones en el área de


estudio diferenciaron dos (2) sectores, el correspondiente a las partes planas y aun en
las bajas pendientes, donde la inundación se relacionó con la deficiente capacidad de
conducción de los canales construidos para evacuar los caudales asociados con la
ocurrencia de aguaceros de intensidad considerable, con la insuficiencia de estructuras
de paso de las calles, es decir, alcantarilla, de cualquier tipo, para conducir los caudales
generados, o con la conjunción de estos aspectos. Y en las zonas de pendientes
moderadas a altas, más que los fenómenos de inundación, es probable la ocurrencia de
avenidas torrenciales de caudales con magnitud considerable, que ponen en peligro los
núcleos humanos asentados actualmente en el cauce mayor de las corrientes naturales
que la drenan. En consecuencia, con lo anteriormente planteado, los análisis realizados
se centraron en la determinación de los caudales generados por lluvias intensas de
diferente probabilidad de ocurrencia o período de retorno y su comparación con la
capacidad de las estructuras de paso y de los canales existentes.

Con referencia a la erosión costera, se cuantificaron los factores que inciden en este
fenómeno, tales como longitud y pendiente de la plataforma continental cercana, grado
de exposición de la costa a la energía marina, la forma de aproximación del oleaje a la
costa y el grado de saturación de las playas. Igualmente, se tuvo en cuenta las obras de
protección de la línea costera y en especial los resultados del monitoreo realizado por
Ingeominas entre los años 1986 y 2000. Los resultados preliminares de esta evaluación
se muestran en el trabajo de Barboza (1996).

Adicionalmente, se realizó un análisis preliminar de potencial de expansión de los suelos


arcillosos presentes en Cartagena, al igual que la susceptibilidad de licuación de los
suelos granulares saturados. Este análisis de potencial de expansión es similar al que se
presenta en el trabajo de Barboza (1996); se obtuvo una categorización del potencial
expansivo del material arcilloso detectado en el casco urbano de Cartagena.

Del mismo modo para el análisis de licuación de suelos, se contó con la información de
granulometría, coeficiente de uniformidad, resultados de los ensayos de penetración
estándar (SPT) y la profundidad del nivel freático, obtenida de las perforaciones
disponibles y se aplicaron las metodologías de Seed et al. (1985) en SNPAD (1993) y
Fernández (1992). Este análisis de licuación es similar al que se presenta en el trabajo
de Barboza (1996).

Para la zonificación de susceptibilidad a fenómenos relacionados con volcanes de lodo,


se tuvo en cuenta la distribución espacial de antiguos flujos de lodo evidenciados en las
fases de cartografía geológica y geomorfológica. Igualmente se utilizó la información
obtenida de volcanes de lodo que han tenido erupción (Carvajal 1996a, 1999) y,
fundamentalmente, los datos de exploración sísmica, gravimétrica y magnetométrica que
permitieron conocer las características del fenómeno con profundidad (Franco, 1996,
Impactos Ambientales, 1998). Este análisis se presenta de modo parcial en el trabajo de
Barboza (1996).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En este estudio se realizó un mapa de Susceptibilidad a los fenómenos geológicos


evaluados, en el cual se definieron aquellas zonas susceptibles a los procesos de
remoción en masa, inundaciones de tipo fluvial y marino, diapirismo de lodos, suelos
expansivos y suelos potencialmente licuables. En el trabajo de Barboza (1996) se generó
un mapa similar. Al obtener este mapa, se realizó un análisis de las diferentes geo-
restricciones detectadas en el medio físico del área de estudio y las características
urbanísticas de esa fecha (año 2001) y formuladas en el Plan de Ordenamiento Territorial
del Distrito de Cartagena, para definir cuál sería el uso más adecuado del suelo en el
área de estudio. A continuación en las figuras 31, 32 y 33 se muestran en vista parcial
algunos mapas generados en el desarrollo del estudio.

Figura 31. Vista parcial de Mapa de Caracterización Geotécnica de Cartagena (Plancha I)


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 32. Vista parcial de Mapa de cuencas hidrográficas (Plancha I)


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

Figura 33. Vista parcial de Mapa de Aptitud y uso del suelo de Cartagena (Plancha I)
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

2.3.6. Estudio de Ingeominas (2001-2003) en Villavicencio


Entre los años 2001 y 2003 Ingeominas llevó a cabo la "Zonificación Integral de
Amenazas Naturales para Villavicencio" en dos fases de ejecución según presupuesto
disponible, que incluyó las zonificaciones de amenaza por movimientos en masa, de
inundaciones por desbordamiento natural de los ríos Guatiquía y Ocoa y de amenaza
sísmica (zonificación sismo-geotécnica indicativa).

Este estudio fue contratado a través de dos convenios interinstitucionales (firmados en


los años 2000 y 2002) con la Alcaldía de Villavicencio y el área de estudio escogida fue la
zona del piedemonte de las cuencas de los ríos Guatiquía y Ocoa en el municipio de
Villavicencio. Las condiciones de estabilidad de las laderas son particularmente frágiles
en las zonas de piedemonte de la vertiente oriental de la Cordillera Oriental donde,
además de las características intrínsecas de las laderas, se presenta una alta
complejidad estructural geológica que determina la actividad sísmica de esta región, y es
en este contexto donde se ubica el área rural del Municipio de Villavicencio.

La evaluación y zonificación de la amenaza relativa por movimientos en masa en el área


de laderas de las cuencas de los ríos Guatiquía y Ocoa en el municipio de Villavicencio a
una escala 1:25000 se realizó empleando el planteamiento de la metodología SES
desarrollada por Ramírez y González (1989) y sus ocho parámetros de evaluación. Este
trabajo fue dividido en tres partes, realizando primero la evaluación de los parámetros
intrínsecos que intervienen en un estudio de amenaza por movimientos en masa (según
la metodología SES), segundo evaluando los parámetros detonantes y finalmente
mediante la evaluación de la amenaza relativa por movimientos en masa.

De las conclusiones y recomendaciones de la evaluación de la amenaza relativa por


movimientos en masa se obtiene que el municipio de Villavicencio se encuentra ubicado
en un área geológica muy compleja y de amenaza sísmica alta, atravesado por varios
sistemas de fallas como Servitá, Restrepo, Mirador – Bavaria, Buenavista y Colepato –
Villavicencio, algunas de ellas con evidencia de actividad. En cuanto a los valores de
precipitación media anual, se puede decir que la zona noroccidental en la región
montañosa es la más lluviosa con una variación entre 5300 a 6200 mm, en la franja con
alturas entre 1000 y 1200 msnm. Del total de la zona evaluada, aproximadamente el 62%
del área montañosa presenta características morfológicas y morfométricas que favorecen
el desarrollo de sectores inestables. Con base en el resultado final del estudio, es decir el
mapa de zonificación de amenaza relativa por movimientos en masa se concluye que la
zona presenta en gran porcentaje de su extensión sectores de categoría de amenaza alta
a muy alta, donde predominan los procesos de tipo carcavamiento extenso, profundo,
flujos de tierras y/o detritos y reptación.

De otra parte se evidencia la relación existente en zonas muy inestables entre las
condiciones intrínsecas como zonas morfométricas de alta pendiente, tipo de material y
afectación por estructuras geológicas como fallas, y factores detonantes como la
intervención negativa del hombre, que favorecen la presencia de diversos tipos de
procesos denudativos. La zona de montaña del pie de monte llanero se encuentra muy
afectada por procesos denudativos, los cuales aportan gran cantidad de sedimentos a los
ríos y quebradas, favoreciendo aguas abajo y propiamente en el llano mismo la
generación de inundaciones y avenidas torrenciales en ríos como el Guatiquía y el Ocoa
en particular.

96
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

De la evaluación del parámetro relieve se concluye que el área montañosa de


Villavicencio presenta un relieve muy heterogéneo, y en general presenta condiciones
favorables para la generación de movimientos en masa. La correlación entre la lluvia
anual vs elevación y vs período de retorno de todas las estaciones seleccionadas para
poder asignar lluvia crítica, se determinó que el tiempo de retorno para la lluvia crítica
está comprendido entre los 14 y 32 años.

A través del tiempo, la zona de estudio ha estado sometida a un uso inadecuado de


suelos: la deforestación, las prácticas agronómicas inadecuadas, las sobrecargas
provenientes del sobre pastoreo en las laderas, los drenajes naturales imperfectos
(aumento del escurrimiento de aguas superficiales) y el alto régimen pluviométrico son
algunas de las causas antrópicas y naturales que han llevado al deterioro de los
ecosistemas naturales del área de estudio. Esta alteración repercute en el incremento de
los procesos erosivos, de los deslizamientos (rotacionales o traslacionales y complejos),
reptamientos, aumento en los sedimentos de los ríos y cambios en los cauces naturales
(avenidas torrenciales). Se recomendó realizar prácticas de manejo y conservación de
suelos (sistemas agrosilvopastoril, prácticas agronómicas adecuadas), manejo integrado
de cuencas hidrográficas y campañas de educación y concientización en la conservación
de suelos, ya que de este recurso depende la conservación de la vegetación, cantidad y
calidad del agua, disminución en el transporte de sedimentos en las fuentes de agua,
fauna y cultivos entre otros.

Otro aspecto que está ligado a la susceptibilidad o a la degradación de las propiedades


físicas de los suelos, es el uso y manejo de los mismos, los cuales son factores que
influyen en la conservación de los suelos. Por lo tanto, cada tipo de suelo tiene un
comportamiento diferente y requiere un uso racional y un manejo adecuado para su
conservación. El uso y el manejo de los suelos juegan un papel importante en la erosión,
ya que si se hacen técnicamente constituyen factores temperantes de la misma,
amortiguando el efecto de los factores activos. En términos generales las
recomendaciones a partir de este estudio sugirieron para los sectores críticos, la
implementación de técnicas de control de erosión empleando estructuras de fijación de
sedimentos y corrección torrencial, complementadas con obras para el manejo de aguas.

También se sugirió para los sectores adyacentes a cárcavas, efectuar un plan integral de
recuperación, implementando prácticas agro-forestales y un adecuado programa de
reforestación promoviendo la siembra de especies nativas. Para sectores afectados por
procesos de carcavamiento extenso y deslizamientos activos que amenacen
principalmente edificaciones y vías se sugirió efectuar un exhaustivo plan de manejo del
agua superficial, así como la repoblación forestal nativa de las zonas de menor
pendiente, a partir de estudios geotécnicos, geológicos e hidráulicos de detalle que así
mismo permitieran disminuir la pendiente del cauce y prevenir futuros deslizamientos. Se
recomendó respetar las rondas de las cañadas y ríos, pues ellas son muy susceptibles a
la erosión y a movimientos en masa, especialmente en zonas de altas pendientes donde
el material rocoso está muy alterado y fracturado.

A continuación en la figura 34 se muestra la vista parcial del mapa de Zonificación de


Amenaza Relativa por Movimientos en Masa para el municipio de Villavicencio a escala
1:25.000, el cual es el producto final de la evaluación planteada.

97
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Categoría de Amenaza Categoría de Amenaza


estabilidad relativa a PRM estabilidad relativa a PRM
I Muy baja IV Alta
II Baja V Muy alta
III Media
Figura 34. Vista parcial de Mapa de Amenaza Relativa a PRM de Villavicencio
Fuente: Tomado de Ingeominas (2003)

2.3.7. Tesis de Pregrado de Díaz (2004)


El trabajo de tesis de Fredy A. Díaz Durán (2004) se titula "Estudio Comparativo de
Metodologías de Zonificación de Amenaza por Movimientos en Masa Aplicado al Sector
Rural de Villavicencio". Este trabajo utiliza información base del estudio en Villavicencio
del Ingeominas (2003), en especial de la zonificación de amenaza por movimientos en
masa para esta área utilizando la metodología SES. Es importante mencionar que parte
de la información de esta tesis, resumida en este documento se ha tomado de un artículo
científico de Díaz et al. (2004).

Específicamente en la tesis de Díaz (2004) se modela por medio de Sistemas de


Información Geográfica (SIG), la zonificación de amenaza por movimientos en masa en
las cuencas de los ríos Guatiquía y Ocoa dentro del municipio de Villavicencio,
empleando cuatro metodologías reconocidas, para zonificar este tipo de eventos, donde
la metodología SES fue implementada previamente por Ingeominas (2003). Cada
metodología se implementa en SIG desarrollando una guía para mostrar su forma de
utilización en el caso específico de Villavicencio. A partir de dichas zonificaciones, se

98
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

realiza un análisis comparativo de las mismas, tanto desde el punto de vista paramétrico,
como desde el tratamiento dado a las variables bajo estudio en cada caso.

 Planteamientos de las Metodologías


A continuación se exponen de modo resumido los planteamientos de las tres
metodologías adicionales de zonificación de amenaza por movimientos en masa
implementadas (Díaz et al. 2004).

Metodología de Macrozonificación para la Determinación de Amenaza por Deslizamiento:


Mora & Vahrson (1994) presentan un modelo para el análisis de la amenaza relativa de
deslizamientos utilizando indicadores morfodinámicos, teniendo como finalidad la
definición y jerarquización de áreas críticas. El planteamiento en la definición de la
Amenaza es el siguiente:

Donde, (Ad) es el índice de amenaza relativa por deslizamiento, (Rr) es el índice de


relieve relativo, (L) es el índice de influencia de la litología, (H) es el índice relacionado
con la humedad del suelo, (S) es el índice de influencia de la actividad sísmica y (LL) es
el índice de influencia de las lluvias intensas. Aunque la metodología no involucra el uso
del suelo ni la intervención antrópica, su aplicación es útil para conocer las áreas que,
aún sin intervención del hombre, representan una amenaza natural.

Metodología de Valoración de la Amenaza por Deslizamiento en Laderas Naturales


Inducidos por Terremotos: La metodología se basa en la propuesta de analizar las
condiciones para tres mecanismos de falla de manera independiente: deslizamientos
coherentes, deslizamientos con alto grado de desorganización interna y propagaciones
laterales y flujos.

El modelo desarrollado por Rodríguez-Pineda (2001) determina la amenaza como la


convolución de una función detonante y una de susceptibilidad, tal como se presenta a
continuación.

Donde (H) es la valoración de la amenaza, (T) es la evaluación de la función detonante y


(S) es la evaluación de la función de susceptibilidad. Definidas así:

Se tiene que (SP) es el parámetro detonante, que en este caso corresponde con el valor
de aceleración máxima horizontal del terreno a nivel de superficie, con periodo de retorno
de 475 años y los valores máximo y mínimo corresponden con los de la zona de estudio.
En este contexto (G) corresponde con el valor de la función de geometría de ladera y C
con el de la función climática.

99
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

(GP) es el parámetro de susceptibilidad por geometría de la ladera, en este caso se


empleó la pendiente dada en grados, (LTR) es la lluvia promedio anual, (STR) la lluvia
promedio mensual, (LTE) los excesos de lluvia anuales y (STE) los excesos de lluvia
mensuales, definidos estos últimos como la diferencia entre la lluvia promedio y una lluvia
con recurrencia de 100 años. La forma de calificar cada uno de los parámetros en la
función de susceptibilidad, es por medio de su normalización, para lo que Rodríguez-
Pineda (2001) propone valores máximos y mínimos, obtenidos como resultado del
análisis de una amplia base de datos donde se reportan tanto los sismos que han
inducido deslizamientos, como los deslizamientos que han sido inducidos por sismos.
Empleando dichos valores límite y el valor del parámetro en el sitio a evaluar, se utiliza la
siguiente ecuación para la normalización:

Donde (RP) es cualquiera de los parámetros utilizados en la función climática y los


valores máximos y mínimos corresponden con los presentados por Rodríguez-Pineda
(2001) de acuerdo con el mecanismo de falla.

Metodología de Predicción de la Ocurrencia de Fenómenos de Inestabilidad de Laderas:


En el planteamiento estadístico, Van Westen (1993) propone dos formas básicas de
lograr una zonificación de amenaza, dependiendo de si el análisis estadístico es
univariado o multivariado. En este caso se llevó a cabo un análisis univariado, empleando
como parámetros de susceptibilidad los materiales, la pendiente, la densidad de drenaje
y la densidad de fallamiento, al tiempo que los parámetros detonantes se definieron por
la aceleración máxima superficial del terreno con periodo de retorno de 475 años, la lluvia
máxima diaria anual con periodo de retorno de 100 años, determinada por ajuste a la
distribución Gumbel y la lluvia promedio anual con periodo de retorno de 100 años,
determinada por ajuste a la distribución de probabilidad Gamma.

El proceso de análisis consta de tres pasos: (1) un análisis de distribución de


deslizamientos sobre los parámetros de susceptibilidad, con base en el cual se definen
las clases relevantes de cada parámetro. (2) Se hace un análisis de densidad de
procesos morfodinámicos sobre cada clase relevante y (3) se ponderan y califican dichas
clases, por medio de una normalización simple que divide los valores del parámetro en el
máximo valor presente del mismo en la zona de estudio. La definición de las clases
relevantes, se logra por medio de un análisis de la distribución acumulada de frecuencias
de cada parámetro, haciendo que cada clase tenga igual área de afectación por procesos
morfodinámicos.

Tomando como base de trabajo el mapa morfodinámico obtenido en campo por


Ingeominas (2001, 2003), se procede a clasificarlo por tipos, distinguiendo entre
procesos erosivos y movimientos en masa, y desplegarlo sobre los mapas paramétricos
a analizar. Sobre cada clase relevante de parámetro, se determina el porcentaje de área
afectada, y se normalizan los resultados haciéndolos tomar valores entre 0 y 1, para
finalmente calificar cada clase relevante entre 1 y 5. En cuanto a los parámetros

100
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

detonantes, se analiza la distribución de frecuencias para cada uno de ellos y siguiendo


los planteamientos de Raveneau (1989) se establece la mejor forma de definir clases en
cada parámetro. El histograma de frecuencias del parámetro sísmico presentó un sesgo
a la izquierda, mientras que el de la máxima lluvia diaria anual con recurrencia de 100
años, presentó un sesgo a la derecha, en estos dos casos se utilizó una progresión
aritmética que establece que cada clase tiene una amplitud mayor que la anterior en la
dirección del sesgo, en una medida dada por el rango de la progresión, el cual se calcula
de la siguiente manera:

Donde (M) es el máximo valor del parámetro, (m) es el mínimo valor y (n) es el número
de clases adoptado, 5 en este caso. En cuanto a la lluvia anual con recurrencia de 100
años, se encontró que su distribución era uniforme, razón por la que se adoptan clases
de igual amplitud. Una vez realizado el análisis de distribución y densidad de
deslizamientos, se procedió al cálculo de valores de peso para cada parámetro
involucrado, basado en el análisis de una tabla de datos donde se almacenan los
resultados de los análisis de densidad de deslizamientos, para lo cual es posible
establecer una relación entre el porcentaje de afectación por un determinado tipo de
proceso y la susceptibilidad de la clase relevante de parámetro en la que ocurre.

La ponderación adoptada, en cuanto a la susceptibilidad, considera que el parámetro


más importante es el material, con un peso relativo de 45%, seguido de la pendiente con
30%, de la densidad de fallamiento con 15% y finalmente de la densidad de drenaje con
10%. En cuanto al detonante, considera que lo más importante es la lluvia promedio
anual con recurrencia de 100 años, con un peso relativo de 40%, seguido de la máxima
lluvia diaria anual con periodo de retorno de 100 años y el parámetro sísmico, ambos
calificados con 30% de peso relativo. La condición final de amenaza se determina
estimando que susceptibilidad y detonante son igualmente importantes.

 Resultados del Análisis comparativo


La aplicación de las metodologías generó como resultado un mapa preliminar de
evaluación de la amenaza, el cual fue calibrado mediante el análisis de la presencia o
ausencia de procesos morfodinámicos en la zona. Se evaluó el porcentaje de acierto del
mapa preliminar de amenaza generado mediante la implementación de cada
metodología, comparando las áreas con nivel de amenaza media, alta y muy alta que
coinciden con las áreas de afectación por movimientos en masa de acuerdo con el mapa
de procesos morfodinámicos levantado en campo, considerando que en las áreas con
niveles de amenaza media a muy alta existe la mayor probabilidad de ocurrencia de
movimientos en masa. Los resultados de la evaluación de acierto de cada una de las
metodologías mostraron que las metodologías SES, Rodríguez-Pineda y Van Westen,
ofrecen resultados satisfactorios, mientras que la metodología de Mora & Vahrson
presenta resultados poco confiables, con un porcentaje de acierto inferior al 50%.

La metodología de Van Westen (1993) se considera de mayor aplicabilidad que las otras
en esta área en la medida que permite desarrollar un análisis separado para procesos
erosivos y para movimientos en masa. Para la evaluación de amenaza por movimientos
en masa, presenta un porcentaje de acierto de 90.81% según el escenario de procesos
morfodinámicos que se evaluó en ese momento, mientras que en la evaluación de

101
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

amenaza por procesos erosivos, presenta un porcentaje de acierto de 85.34%, lo que se


consideran muy buenos resultados en este tipo de aplicaciones.

En segundo lugar de aplicabilidad en la zona puede ubicarse la metodología de


Rodríguez-Pineda, teniendo presente que la normalización de variables no se hizo con
base en los valores que él presenta, por cuanto no son adecuados, sino con los valores
extremos encontrados en el área de estudio para cada parámetro; aunque de acuerdo
con el criterio de coincidencia, con un porcentaje de acierto de 81.15% se considera que
la aplicación ofrece buenos resultados, es altamente cuestionable el no tener presente el
tipo ni la condición del material, ya que al normalizar con respecto a valores referidos a la
zona de estudio es imposible diferenciar los mecanismos de falla propuestos y que se
supone son la forma de tener en cuenta los materiales.

En tercer lugar está la metodología SES, empleada por Ingeominas para llevar a cabo la
zonificación de amenaza en Villavicencio en el año 2003, con un porcentaje de acierto de
73.41%. Con respecto a esta metodología se concluye que desarrolla un amplio trabajo
en caracterización de los parámetros involucrados, lo cual es muy adecuado, pero es
quizá la forma de combinar los parámetros la que está perjudicando el resultado final, por
lo tanto se recomienda probar nuevas formas de combinar parámetros e incluso de
relacionar la función de susceptibilidad y la función detonante.

Finalmente, el peor resultado lo presenta la metodología de Macrozonificación de


amenaza, presentada por Mora & Vahrson, con un porcentaje de acierto de apenas
47.76%, lo que se considera muy bajo y poco confiable, aún tratándose de un método
aproximado de Macrozonificación. En la figura 35 se aprecian los mapas de valoración.

 Análisis comparativo de González-Morantes (2010)


En el año 2010 fue presentada la tesis de maestría titulada "Análisis comparativo de
metodologías de zonificación de amenaza por deslizamiento a escala local, aplicada en
un sector de la zona de cerros de la ciudad de Bogotá D.C." por parte del ingeniero Luis
A. González-Morantes.

Este trabajo sigue la línea de la tesis de Díaz (2004) al realizar la aplicación y


comparación de cuatro (4) metodologías de zonificación de amenaza por deslizamientos
a nivel local (escala > 1:10.000), utilizando como zona de estudio un sector de los cerros
orientales de la ciudad de Bogotá D.C. Entre las metodologías implementadas por
González-Morantes (2010) está la de Ramírez y Gonzalez (1989) o Metodología SES y
sus ocho parámetros de evaluación y la de Redes Neuronales Artificiales (ANN).

En principio el trabajo presenta una investigación acerca del estado del arte de algunas
metodologías usadas para la evaluación de la amenaza por deslizamiento a nivel local y
hace énfasis en las metodologías que se van a implementar. Posteriormente las
metodologías propuestas son implementadas en el área de estudio escogida, utilizando
un sistema de información geográfica (SIG). Finalmente se evaluaron y definieron
parámetros de validación, para comparar los diferentes mapas de zonificación y de esta
forma definir las diferencias, ventajas y desventajas de las metodologías utilizadas.

102
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Mapa Amenaza - Van Westen Mapa Amenaza - Rodríguez Mapa Amenaza - SES Mapa Amenaza - Mora & Vahrson

Convención Nivel de amenaza Convención Nivel de amenaza

Muy baja Alta


Baja Muy alta
Media
Figura 35. Mapas de Valoración de Amenaza a PRM de Villavicencio por las distintas metodologías implementadas
Fuente: Tomado de Díaz et al. (2004)

103
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Capítulo 3. Geología Regional y Local


El capítulo 3 describe en primer lugar, las generalidades de la ciudad de Cartagena,
teniendo en cuenta su localización geográfica, limitantes físicas, su condición de distrito
cultural y turístico, su división en 3 localidades y estás a su vez en unidades comuneras
de gobierno urbanas y rurales, conformadas por agrupaciones de barrios, y de
corregimientos y zonas insulares respectivamente. Posteriormente se hace énfasis en las
variables que intervienen en la meteorología de la ciudad como son temperatura,
precipitaciones, humedad relativa, brillo solar, evaporación, vientos y marea, y se
establece un resumen de las amenazas asociadas a fenómenos naturales a partir de una
cronología de desastres y emergencias reportadas.

El objetivo principal de este capítulo va enfocado primordialmente en destacar las


características geológicas de la ciudad de Cartagena, a nivel regional y local, teniendo en
cuenta la edad de las rocas sedimentarias que afloran en la zona, su origen marino, las
fallas que intervienen en ellas y la descripción de las rocas terciarias que han sido
agrupadas en la Formación Calcárea de La Popa y la Formación Detrítica Bayunca, así
como de aquellos depósitos de denudación del Cuaternario. A nivel regional, se destacan
las características litológicas y los rasgos estructurales de la provincia geomorfológica del
Sinú y la incidencia del fenómeno de Diapirismo de lodo en la región por efecto de sus
manifestaciones en el terreno, a través de la formación de domos y la generación de los
“Volcanes de lodo", y su relación con la formación de los cerros de la Popa y de Albornoz
y la loma del Marión. En cuanto a la litoestratigrafía regional, se evidencia la influencia
geológica del Cinturón del Sinú, en su Bloque Tectónico de Turbaco y el predominio de
las formaciones Bayunca y La Popa, así como de aquellos depósitos de playa del
Cuaternario.

De la litoestratigrafía local, se destacan a nivel litológico los afloramientos rocosos de la


Formación Calcárea de La Popa, en la que subyace la Formación Detrítica Bayunca, sus
conjuntos respectivos y los depósitos del período Cuaternario divididos en aquellos de
origen marino, marino-aluvial, fluvial, coluvio-aluvial, coluvial, por volcanismo de lodo y
acción antrópica. Desde el punto de vista estructural, Cartagena exhibe distintas
estructuras geológicas a nivel local, entre ellas los pliegues anticlinales en Zaragocilla,
Albornoz y el cerro de La Popa y los sinclinales en los barrios Socorro y Policarpa, las
fallas y lineamientos de dirección predominante hacia el noreste y noroeste, y las
diaclasas en sectores del cerro de La Popa, del anticlinal de Zaragocilla y del anticlinal de
las antiguas canteras de Colclinker.

Finalmente el capítulo termina haciendo una descripción detallada de la geomorfología


local de la ciudad, según el ambiente geomorfológico predominante, por lo tanto las
geoformas identificadas por Ingeominas (2001a), se subdividen en aquellas de ambiente
morfodinámico estructural denudacional (incluye morfodinámico denudacional), marino
costero (incluye eólico), fluvial y de manera implícita la acción antrópica.

104
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

3.1. Generalidades de Cartagena


La ciudad de Cartagena se ubica en el centro del litoral del Caribe colombiano, al norte
de Bolívar, departamento del cual es la capital, en latitud 10º 25' 30" norte y longitud 75º
32' 25" oeste respecto al meridiano de Greenwich. Cartagena limita al norte y oeste con
el Mar Caribe, al sur con el municipio de San Onofre en el departamento de Sucre y al
este con los municipios de Santa Catalina, Santa Rosa, Turbaco y Turbaná. Se
encuentra a una distancia aérea de 600 Km y por carretera de 1204 Km de Bogotá,
Capital de Colombia; a 89 Km de Barranquilla, 233 Km de Santa Marta; y 705 Km de
Medellín.

MAR CARIBE
MAR
Punta Canoa CARIBE
Magdalena C. Popa Ciénaga de
Centro
la Virgen

B/grande
Córdoba Turbaco Manga L. Marión
Bolívar Barú
Sucre
Manzanillo

Arjona Tierra Bomba C. Albornoz

Ven
Col

Figura 36. Localización geográfica de Cartagena


Fuente: Tomado de Wikipedia y Google Maps y modificado por el autor (2015)

Cartagena se encuentra en una zona costera típica, accidentada e irregular, conformada


por procesos geológicos activos relacionados con el mar (Cabeza-Durango 2009). De
acuerdo con POT (2001), el territorio Distrital está compuesto por una serie de islas,
penínsulas y cuerpos interiores de agua, que conforman el área insular y un área
continental. Estas condiciones y la presencia de los cuerpos de agua, hacen de
Cartagena una ciudad con características morfológicas especiales y un hermoso paisaje
natural pero al mismo tiempo lo constituyen en un sistema de gran fragilidad ambiental.

Según Cabeza-Durango (2009), la zona es además un área de confluencia marina y


fluvial debido a la presencia de las desembocaduras del Canal del Dique que generan
formaciones del tipo delta en la Bahía de Cartagena y Barbacoas. En la ciudad sobresale
la Formación del cerro de la Popa con una antigüedad comprendida entre el Plioceno
superior y el Pleistoceno inferior, la cual está compuesta por rocas y corales, se presenta
en forma de colina alargada, pendientes fuertes e intermedias donde se encuentran
abanicos aluviales, cárcavas, escarpes y acantilados. Las zonas planas y bajas cerca al
litoral costero están constituidas por depósitos de origen cuaternario que constituyen
espigones, cordones litorales y deltas regidos por la deriva litoral.

105
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

3.1.1. División Administrativa


El municipio de Cartagena se convirtió en Distrito Cultural y Turístico en el año de 1987
mediante un acto legislativo. De acuerdo con POT (2001), el Distrito de Cartagena tiene
una extensión de 622 Km 2, de los cuales actualmente el 87.5% del territorio
corresponden al área rural y los restantes 12.5% conforman el área urbana.
Contrariamente, de su población, estimada en más de 1.000.000 habitantes al año 2014,
solo se encuentra el 8% en el área rural, mientras que 92% se localizan en el área
urbana. El territorio del Distrito se encuentra dividido en tres localidades (ver figura 37):

Localidad Extensión (Km2) Porcentaje (%)


Localidad De la Virgen y Turística 371 60
Localidad Industrial de la Bahía 89 14
Localidad Histórica y del Caribe Norte 162 26

Figura 37. Mapa de Localidades de Cartagena


Fuente: Tomado de Alcaldía Mayor de Cartagena, Oficina de Planeación Distrital (2003).

Según Pérez y Mejía (2007), de acuerdo con la organización territorial del distrito de
Cartagena, las localidades están conformadas por otros entes territoriales llamados
"Unidades Comuneras de Gobierno" (UCG), tanto urbanas como rurales, a su vez
conformadas por agrupaciones de barrios y corregimientos (veredas) respectivamente.
Las UCG urbanas son 15 en total y agrupan en la actualidad aproximadamente 180
barrios o sectores, mientras que las UCG rurales también son 15 en total y representan
igual número de corregimientos localizados en la periferia de los barrios y en zonas
insulares tales como Tierra Bomba, Bocachica, Caño del Oro, Santa Ana, Isla Fuerte,
Islas del Rosario, Islas San Bernardo, Barú, Arroyo Grande, Arroyo de Piedra,
Pontezuela, Bayunca, Punta Canoa, La Boquilla y Pasacaballos (ver figura 38).

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Mapa de UCG Urbanas Mapa de UCG Rurales


Figura 38. Mapas de Unidades Comuneras de Gobierno (UCG) de Cartagena
Fuente: Tomado de Alcaldía Mayor de Cartagena, Oficina de Planeación Distrital (2003).

3.1.2. Clima
De acuerdo con Cabeza-Durango (2009) del CIOH, Cartagena posee un clima
característico tropical semiárido. El promedio de humedad está en el orden de 90%, con
períodos típicos de lluvia de Abril a Mayo y de Septiembre a Noviembre. Por la ubicación
geográfica de Cartagena en el área suroeste del Caribe, el régimen climático de la región
está bajo la influencia de los desplazamientos norte - sur de la Zona de Convergencia
Intertropical (ZCIT), la cual es un cinturón semicontinuo de bajas presiones localizado
entre las regiones subtropicales de los hemisferios norte y sur, y es conocido igualmente
como Cresta Ecuatorial, Frente Intertropical y Frente Ecuatorial.

El movimiento de la ZCIT, en dirección norte o sur es una resultante de los fenómenos


físicos subtropicales, además, el sector está influenciado por las circulaciones
atmosféricas de los vientos Alisios de dirección N y NE, procedentes de los Centros de
Alta Presión del Atlántico Nororiental. La incidencia de los vientos de este - sureste,
también es notable en determinada época del año.

Según Cabeza-Durango (2009), en el área se identifican dos períodos climáticos


principales, llamados época seca (verano) y época húmeda (invierno) y una época de
transición (Veranillo de San Juan). Es de resaltar, que aunque el clima tiende a ser
caluroso todo el año, siempre hay buen viento. Los meses de Noviembre a Febrero son
los más ventosos del año, favoreciendo la disminución de la temperatura ambiente.

Aunque Cartagena es una ciudad caribeña marítima, jamás es tocada por huracanes que
si afectan a otras capitales del Caribe como La Habana, Santo Domingo, Kingston o San
Juan. La razón de ello es que la ciudad está en una parte muy al sur del Caribe, y aislada

107
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

de las feroces corrientes huracanadas. El último huracán que pasó cerca de la ciudad fue
Joanne en 1988, el cual vino debilitado luego de tomar tierra en Nicaragua.

Temperatura (°C)
Mes Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Mínima
22.9 23.1 23.6 24.6 24.9 25.0 24.7 24.9 24.7 24.4 24.4 23.5
promedio
Promedio 26.8 26.8 27.1 27.7 28.3 28.4 28.3 28.3 28.2 27.8 27.8 27.3
Máxima
31.1 31.0 31.1 31.5 31.7 31.9 32.0 31.9 31.7 31.2 31.4 31.3
promedio
Precipitación, Brillo Solar y Humedad Relativa
Mes Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Precipitación
8 1 1 29 92 115 94 124 143 244 132 37
(mm)
Días lluvia 1 0 1 3 10 13 10 13 14 17 12 3
Humedad
79 78 78 79 81 81 80 81 81 82 82 81
relativa (%)
Brillo Solar
279 242 244 210 196 190 216 206 176 175 202 245
(horas/mes)
Evaporación
170 172 194 187 163 150 163 154 144 140 132 148
(mm)
Temperatura Precipitación Brillo
Datos promedios anuales Evaporación
Solar
Min Med Max Total Lluvia Humedad
medidos en: Aeropuerto
mm °C °C °C mm Días % horas
Internacional Rafael Núñez
1.917 24.2 27.7 31.5 1.021 95 80 245
Cuadro 24. Climatología de Cartagena
Fuente: Tomado de CIOH (2009)

3.1.3. Temperatura y Precipitaciones


Las máximas temperaturas en la ciudad de Cartagena registran un promedio multianual
de 31.5 °C según lo planteado por Cabeza-Durango (2009), presentando sus valores
más altos en los meses de Junio, Julio y Agosto con promedios entre 31.9 °C y 32 °C, y
sus valores más bajos entre los meses de Enero a Marzo con promedios entre 31 °C y
31.1 °C. En general, la temperatura promedio de la ciudad presenta sus valores más
altos entre los meses de Mayo a Junio, con promedios entre 28.3 °C y 28.4 °C, de igual
manera los valores más bajos se presentan durante los meses de Enero, Febrero y
Marzo, oscilando entre 26.8 °C y 27.1 °C (ver figura 39).

Figura 39. Temperatura Promedio Multianual


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

108
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En la ciudad de Cartagena, la época de humedad va desde el mes de Abril a Noviembre,


incluso en ocasiones se extiende hasta la segunda semana del mes de Diciembre. La
precipitación promedio oscila entre 29 y 244 mm/mes. El mes de Octubre se destaca
como el período de más altos índices de pluviosidad con precipitaciones del orden de
244 mm/mes. El período seco usualmente transcurre entre los meses de Diciembre hasta
Marzo, con promedios entre 1.0 y 37 mm/mes, según lo planteado por Cabeza-Durango
(2009). Así mismo, el número de días con precipitación en un mes oscila entre 0 y 17
días, destacándose Septiembre y Octubre como los meses que tienen más días con
precipitación con 13 y 17 días (ver figuras 40 y 41).

Figura 40. Promedio Multianual de Precipitación en mm


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

Figura 41. Promedio Multianual de número de días de precipitación


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

3.1.4. Humedad relativa, Brillo solar y Evaporación


Los mayores niveles de humedad se registran en los meses de Octubre y Noviembre con
un 82% siendo los más lluviosos, le siguen Mayo, Junio, Agosto, Septiembre y Diciembre
con 81%, y los de menor humedad son Febrero y Marzo con 78%, así mismo la media
anual de humedad es de 80% (ver figura 42).

109
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 42. Promedio Multianual de Humedad Relativa


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

Los mayores valores promedios de brillo solar se presentan en los meses de Enero y
Diciembre con 279 y 245 horas/mes respectivamente. Los meses con menos brillo solar
son Septiembre y Octubre con 176 y 175 horas/mes respectivamente, lo cual se
relaciona con el efecto de la nubosidad en época húmeda. El resto del año oscila entre
175 y 244 horas/mes (ver figura 43).

Figura 43. Promedio Multianual de Brillo Solar


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

El mes de mayor evaporación es Marzo con un promedio de unos 194 mm/mes y los
meses con más baja evaporación son Septiembre, Octubre y Noviembre con un valor
inferior a 150 mm/mes, siendo Noviembre el de menor evaporación con 132 mm/mes
(Cabeza-Durango 2009), tal como se aprecia en la figura 44.

110
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 44. Promedio Multianual de Evaporación


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

3.1.5. Vientos y Marea


Durante la época seca que inicia desde el mes de Diciembre hasta Marzo, predomina un
flujo de vientos alisios del noreste que se produce por el descenso del sistema de altas
presiones de las Azores, las cuales interactúan con la Zona de Convergencia Intertropical
(ZCIT). En esta época los vientos oscilan entre 5 y 10 nudos de intensidad (ver figura 45)
y en ocasiones sobrepasan estos valores alcanzando hasta los 30 nudos de intensidad
(Cabeza-Durango 2009).

Figura 45. Rosa de Viento de la Época Seca


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

La época húmeda inicia cada año desde el mes de Agosto extendiéndose hasta
Noviembre y primeros días del mes de Diciembre. Durante este lapso las condiciones
atmosféricas se ven influenciadas por la disminución de los vientos de manera

111
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

considerable oscilando entre 2 y 5 nudos de intensidad y en raras ocasiones


sobrepasando los 10 nudos (ver figura 46).

Figura 46. Rosa de Viento de la Época Húmeda


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

Durante la época de transición que inicia a finales del mes de Abril hasta el mes de Julio,
se presenta una variabilidad en la dirección del viento que comienza siendo de dirección
norte y luego a finales de esta época mantiene un predominio del sur con intensidades
que oscilan entre 6 y 10 nudos (Cabeza-Durango 2009), como se aprecia en la figura 47.
Esta época también la llaman Veranillo de San Juan.

Figura 47. Rosa de Viento de la Época Húmeda


Fuente: Tomado de CIOH (2009)

Según POT (2001), los niveles de marea de Cartagena se caracterizan por un nivel
medio de 0.012 m y presentan mediciones de pleamar media de 0.095 m y de bajamar
media de 0.118 m. La pleamar más alta observada es del orden de 0.457 m, mientras
que la bajamar más baja observada es de 0.396 m.

112
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

3.1.6. Recuento de Eventos de Amenazas Naturales


El análisis de las amenazas asociadas a fenómenos naturales en Cartagena se ha
establecido a partir de una cronología de los desastres y emergencias que se recuerdan
en tiempo reciente. Estos eventos se citan a continuación según lo consignado en el POT
(2001) e información tomada de Carvajal (1996a y b) y Aguilar-Collazo y Jiménez, (2005).

Mar de leva y erosión:


 1930: Retroceso notable en las playas de Marbella
 1940: Afectación de las playas de Bocagrande entre calles 8 a11.
 1943: Afectación del malecón de la Andian
 1966: Afectación del malecón de la Andian, comunicación directa del mar y la
bahía en Bocagrande cerca al edificio Seguros Bolívar, comunicación directa del
mar y la laguna del cabrero.
 1987: Afectación del acueducto de la Boquilla, retroceso de playas en la Boquilla
y afectación de malecón de la Andian (2 eventos).
 1988: Ruptura de la barra - barrera de La Boquilla. Comunicación del mar y la
bahía de Cartagena (Carvajal 1996b).
 1992: Erosión intensa en algunos sectores de Crespo
 1993: Erosión intensa en Crespo, afectación de terraplén del anillo vial (2
eventos).
 1996: Erosión generalizada de las playas de La Boquilla y Bocagrande en 4
eventos (Carvajal 1996a).
 2004: Erosión moderada desde Crespo hasta la Playa Sur de la Bocana (Aguilar-
Collazo y Jiménez, 2005).
 2010: Retroceso notable de la linea de costa de 50 metros en Bocagrande.

Huracanes y vendavales:
 1989: El huracán Joanne se registra como la última tempestad en pasar más
cerca de la ciudad hace casi 25 años, ocasionando fuertes lluvias e inundaciones
en la ciudad y generando niveles de 1.0 a 1.1 metros de altura en la Ciénaga de
la Virgen, llamada antes Ciénaga de Tesca.
 1999: El huracán Lenny, se generó a 120 millas náuticas al noroeste de
Cartagena desplazándose en dirección oeste-este, afectando a más de 400.000
personas en la costa Caribe.
 2012: El último vendaval de importancia se presentó en Septiembre de 2012,
generando daños materiales en 337 viviendas parcial o totalmente destechadas,
fallas del fluido eléctrico y 70 árboles caídos.

Movimientos en Masa:
 Diciembre de 1993 y Noviembre de 1994: Deslizamientos en la loma del Marión,
sector Nuevo Bosque Las Colinas y Manzanares con 41 casas destruidas y
desestabilización de la ladera por excavaciones hechas sin control.
 2009: Deslizamientos en el barrio Lo Amador, loma del Diamante y cerro de La
Popa, sector sur del Salto del Cabrón y loma del Peyé, sector suroriental.
 2010: Deslizamientos en la loma del Marión sector Nueva Granada y
Manzanares.
 2011: Movimiento en Masa notable en el barrio San Francisco con la destrucción
de más de 1500 viviendas y 1200 familias afectadas.

113
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 2012: Deslizamientos en una estribación del cerro de La Popa, en el sector


Rincón Guapo y en la loma del Marión, sector Piedra de Bolívar.
 Deslizamientos periódicos en la época de invierno, especialmente en la zona de
cerros (de Mayo a Octubre).
 Inestabilidad periódica de Taludes de los cerros de La Popa y Albornoz por la
explotación de materiales para la construcción.

Inundaciones:
 1987: Inundación sector Villa Rosita
 Inundaciones periódicas en barrios bajos como la Boquilla, Villa Gloria, Mar Linda
y Policarpa con niveles hasta de 2,5 metros.
 Inundaciones periódicas por lluvias especialmente en los barrios del sector
suroriental de la Ciénaga de la Virgen, en El Pozón, Isla de León, San Pedro,
Socorro, Blas de Lezo, Policarpa, Mamonal, Villas de la Victoria, Las Palmeras,
Villa Hermosa, Villa Rosita, San José de los Campanos.
 Inundaciones por ascenso del nivel del mar en el Centro Histórico de la ciudad,
Bocagrande, Laguito y Castillogrande.

Volcanes de lodo:
 Mayo de 1996: Erupción de un "volcán de lodo" cerca del corregimiento de
Bayunca, en la finca Bajo Grande, cuyo nombre fue dado al volcán. Según
Carvajal (1996a) se presentó emanación de gas metano y grietas en el terreno
formando una especie de meseta de lodo, en un diámetro de 200 m y una altura
de 2.5 m. Cerca habitaban unas 50 familias y 150 personas quienes afirmaban
que desde hacía por lo menos 50 años este volcán estaba inactivo. Este volcán
se relaciona litológicamente con la Formación Bayunca en una zona donde las
estructuras radiales antiguas son frecuentes.
 Diciembre de 1997: Erupción del "volcán de lodo" Bajo Grande en forma de
meseta de lodo en 60 m a la redonda y una altura de 0.5 m.
 Mayo de 2012: Erupción del "volcán de lodo" Bajo Grande también llamado "El
Reposo" en el corregimiento de Bayunca, cubrió 2 hectáreas de terreno. Según
los moradores del área es la cuarta vez en los últimos 12 años que el volcán hace
erupción.
 Diciembre de 2012: Erupción local del "volcán de lodo" de El Rodeo ocasionó
averías menores en algunas viviendas de la Urbanización El Rodeo e
infraestructura relacionada.

3.2. Geología de Cartagena


En la ciudad de Cartagena afloran rocas consolidadas de origen sedimentario marino de
la era Terciaria o Cenozoica. De acuerdo con el Mapa Geológico de Colombia (ver figura
48) definido por Ingeominas (2007), estas rocas del Cenozoico pertenecen al Período
Neógeno y época Mioceno medio (N1-Sm) entre el Serravaliano y Langhiano, lo cual
indica que tienen una edad aproximada de 5 a 65 millones de años. Hacia el oriente de
Cartagena pasando la falla inversa del Sinú también afloran rocas sedimentarias marinas
del Cenozoico relacionadas con la Formación Arjona, de mayor edad, provenientes del
Período Paleógeno y época Eoceno (E-Sm) durante el lutetiano.

114
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las rocas terciarias del área han sido agrupadas en las denominadas Formación La
Popa y Formación Bayunca (Ingeominas 2001b), las cuales serán descritas más adelante
y adicionalmente hacia el oriente de la zona como se mencionó antes se encuentra la
Formación Arjona que corresponde principalmente a lodolitas silíceas, cherts, areniscas y
arcillolitas.

En la franja litoral de la ciudad se han formado extensas acumulaciones de sedimentos


semiconsolidados y no consolidados asignados al período Cuaternario, las cuales tienen
una edad inferior a 5 millones de años. Algunos sedimentos variados fueron depositados
durante el periodo Holoceno en la franja litoral, por lo tanto tienen una edad inferior a
10.000 años.

Convención Roca
Sedimentaria
marina del
Mioceno

Sedimentaria
marina del
Eoceno

Cartagena

Figura 48. Mapa Geológico de Colombia - Región Caribe


Fuente: Tomado de Ingeominas (2007)

Estos depósitos del Cuaternario según el POT (2001) están representados por depósitos
de denudación del relieve costero, y por un amplio espectro de rocas y sedimentos de
ambientes marinos y transicionales que incluyen arenas, arcillas calcáreas y calizas de
ambientes arrecifales y arenas, lodos y arcillas de ambientes de plataforma somera,
playas y ambientes lagunares, del mismo modo comprenden depósitos marinos, de
playa, intermareales, aluviales y coluviales que se localizan intercalados en las diferentes
formaciones o conformando geoformas características de la zona costera.

115
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

3.2.1. Marco Geológico Regional


La ciudad de Cartagena a nivel regional se ubica en un terreno con características
litológicas y estructurales muy particulares, llamado Cinturón del Sinú (Ingeominas
2001a). El Cinturón del Sinú es una provincia geomorfológica y geológica que se
extiende en su totalidad desde el golfo de Urabá hasta Barranquilla, cubriendo tanto
zonas continentales como de plataforma y talud continental (SGC 2010), se halla limitado
hacia el oriente por el lineamiento Falla del Sinú que lo separa del Cinturón de San
Jacinto (Duque-Caro 1979), al occidente está definido por el límite de plataforma y talud
continental llamado lineamiento Colombia o Cinturón deformado del Caribe Meridional
(Duque-Caro 1979, Ingeominas 1993) y al suroccidente por la falla de Uramita.

Cartagena

Figura 49. Rasgos Estructurales de la Región Caribe Colombiana


Fuente: Tomado de Ingeominas (2004) y modificado de Duque-Caro (1979)

La zona de influencia del Cinturón del Sinú muestra una disposición elongada en
dirección noreste por efecto de probables fallas transcurrentes o de rumbo de dirección
NW-SE (SGC 2010) y está constituido por una secuencia de rocas de origen marino
profundo, turbidítico, de más de 5000 m de espesor y de edad entre el Mioceno superior

116
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

y el Plioceno inferior. Suprayaciendo, se encuentra un conjunto de rocas de origen


marino somero y carbonatadas hasta de 1000 m de espesor y de edad del Plioceno
superior - Holoceno (Duque-Caro 1979).

Posteriormente Duque-Caro (1980) específica que las rocas que conforman el Cinturón
del Sinú en sus primeros 5000 m de espesor corresponden a facies pelagitas y
hemipelagitas, lodolitas calcáreas y silíceas, chert y turbiditas muy finas de edad Mioceno
Superior - Plioceno, cubiertas por calizas arrecífales, arcillolitas, areniscas y
conglomerados que pueden localmente alcanzar los 4000 m de espesor. Duque-Caro
(1984) considera que la secuencia sedimentaria del Cinturón del Sinú es de casi 8 Km de
espesor total.

Para Duque-Caro (1984) el Cinturón del Sinú está compuesto por dos tipos de
geoformas: Colinas grandes y cónicas de estratos deformados y Masas cónicas de lodo.
La primera geoforma aumenta de altura hacia el sur, caracterizan los anticlinorios de
Turbaco y de Abibe-Las Palomas, cuya zona axial exhibe la máxima deformación del
Cinturón del Sinú. En el estilo estructural característico del Cinturón del Sinú se destacan
formas radiales compuestas de estructuras anticlinales estrechas, pendientes y
alargadas siempre coincidentes con las formas topográficas más altas, separados por
sinclinales amplios y arqueados. Las Masas cónicas de lodo emergen aisladas,
principalmente a lo largo de las zonas mayores de falla, siguiendo el rumbo general del
Cinturón. Un ejemplo de estas geoformas son los volcanes de lodo que se manifiestan en
El Rodeo, Cañaveral, El Totumo, entre otros sitios.

 Volcanismo de lodo
Las rocas localizadas en el Cinturón del Sinú con frecuencia se asocian con fenómenos
de “volcanismo de lodo”, como es el caso de la ciudad de Cartagena, que incluye áreas
terrestres y marinas, tanto en la plataforma, como en la zona emergida, donde es
bastante común la presencia de estructuras diapíricas. Es característico en las rocas del
Cinturón del Sinú, la conformación de sinclinales amplios limitados por anticlinales
estrechos, asociados localmente a fallamientos inversos, donde se presentan los
"volcanes de lodo" y las estructuras dómicas producto del efecto del llamado Diapirismo
de lodo (SGC 2010).

El “volcanismo de lodo” se puede considerar geológicamente como una manifestación de


diapirismo (SGC 2010), fenómeno que se define como un proceso sedimentario en el
cual un material de baja densidad y alto contenido de gases (lodos de origen marino),
sometido a grandes presiones por el efecto del peso de la cobertura de materiales de
mayor densidad (arenas, gravas y limos), tiende a salir al exterior generando
levantamientos e intrusiones en el terreno suprayacente. Esta situación según LEHUN-
CM-I (2005) se manifiesta en la superficie del terreno con la formación de domos y con la
generación de los “volcanes de lodo” cuando este material proveniente de profundidad
encuentra salidas por zonas de fracturas o debilidad.

En el caso de la ciudad de Cartagena se destaca la incidencia del proceso diapírico en la


formación de los cerros de la Popa y de Albornoz y de la loma del Marión, así como de
los "volcanes de lodo" localizados en el barrio El Rodeo, en los corregimientos de
Bayunca y Arroyo de Piedra, Isla de Barú, Vereda de Membrillal e Isla Tesoro. Vernette y
otros (1990) establecen la relación estructural del frente de deformación sur del Caribe y
la plataforma continental frente a Cartagena, evidenciando la conformación de bloques
definidos por movimientos transcurrentes. SGC (2010) destaca particularmente el bloque

117
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

de Cartagena limitado por las fallas de las Canoas y Rosario al norte y al sur
respectivamente, indicando igualmente la influencia del fenómeno del diapirismo de lodo
en la génesis de las islas de carácter arrecifal presentes en la zona (ver figura 50).

Figura 50. Fenómenos diapíricos en el sector del Cinturón del Sinú


Fuente: Tomado de Vernette (2003)

Vernette (2003) explica el impacto del diapirismo de lodo sobre los procesos de
sedimentación y afirma que el cerro de La Popa, principal geoforma de la ciudad de
Cartagena, presenta una formación carbonatada en su tope (lugar donde se localiza el
Convento Colonial de la Orden de Agustinos Recoletos), producto de los fenómenos
diapíricos.

3.2.2. Litoestratigrafía Regional


La ciudad de Cartagena está influenciada geológicamente por la estratigrafía del Cinturón
del Sinú, el cual ha sido denominado Bloque Tectónico de Turbaco hacia el sector norte
(Reyes y Clavijo 1996) y se localiza en el costado oriental de Cartagena. En la figura 51
se muestra una columna estratigráfica generalizada de 1 Km de espesor del Cinturón del
Sinú que identifica las formaciones Arjona, Bayunca, Arroyo Grande y La Popa, las
cuales afloran de la más antigua a la más joven según lo planteado por Ingeominas
(2001b). En el caso del casco urbano de Cartagena las formaciones Bayunca y La Popa
afloran de modo predominante (ver figura 52) por ello se describen a continuación.

 Formación Bayunca (Ngb)


La Formación Bayunca data del período Neógeno en una época comprendida entre el
Mioceno medio y el Plioceno, tiene una morfología suave, de ondulada a plana, y aunque
Ingeominas (2001b) hace su descripción con base en afloramientos aislados ubicados
entre el corregimiento de Pasacaballos y el barrio de Albornoz, se presentan a nivel
regional afloramientos importantes a manera de parches en la loma del colegio de La
Salle (barrio Torices), al suroriente de la ciudad hacia los barrios Los Calamares,
Country, Tacarigua, Los Ejecutivos, Los Caracoles, Las Gaviotas, La Castellana y Los
Alpes y al oriente hacia el sector de Villa Rosita.

118
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

CONVENCIONES

Arcillolita

Limolita

Arenisca

Caliza

Conglomerado

Laminación
ondulosa
paralela

Laminación
plana paralela

Chert

Corales

Bioclastos

Figura 51. Columna Estratigráfica Generalizada del Cinturón de Sinú


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001b)

En general, según Ingeominas (2001b) esta unidad se encuentra constituida por una
secuencia de lodolitas de color gris oscuro, con tonalidades claras y negras, con niveles
de oxidación de color amarillo, en capas delgadas y medianas, y laminación interna
ondulosa discontinua. De acuerdo con SGC (2010) hacia la base aparecen areniscas de
color gris, de grano muy fino, dispuestas en capas delgadas a medianas,
interestratificadas con capas delgadas de limolitas y lodolitas de color gris a pardo,
manchadas y con huellas de bioturbación (bivalvos y turritelas), y capas nodulares
interpuestas de areniscas calcáreas de grano fino. Son frecuentes las lodolitas moteadas
bioturbadas; según Ingeominas (2001b) la secuencia presenta intercalaciones de
limolitas grises pasando a pardas, en capas delgadas, principalmente hacia el techo de la
unidad donde se observan intercalaciones de areniscas de cuarzo, de grano grueso a
conglomerática, de color gris claro y amarillo claro. Las areniscas conglomeráticas son
líticas, en capas delgadas y gruesas, estratificación inclinada, flaser, plana paralela y
maciza.

119
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En la Formación Bayunca son frecuentes las capas de areniscas con cemento calcáreo y
contenido alto de conchas de moluscos y restos de plantas (Ingeominas 2001b). En toda
la secuencia es común encontrar yeso en láminas que rellenan fracturas con disposición
estratiforme. El espesor de esta formación no se conoce, pero se puede estimar en por lo
menos 500 m, aunque por estar plegada y fallada, éste podría variar. Según Guzmán et
al. (2004) en SGC (2010) el espesor promedio medido es de 135 m. Aunque el límite
inferior de la Formación Bayunca es desconocido, de acuerdo con lo planteado por SGC
(2010), se sabe que su límite superior es discordante con la Formación La Popa y con la
Formación Arroyo Grande.

 Formación La Popa (Qpp)


La determinación de la edad de la Formación La Popa ha sufrido muchos cambios desde
sus primeros intentos de datación a principios del siglo XX hasta hoy, a través de varios
autores según lo planteado por Ingeominas (2001b), entre ellos Link (1927), Anderson
(1929) en De porta et al. (1974), Royo y González (1950), Solé De Porta (1960), Duque-
Caro (1967) y Guzmán (2003), sin embargo es el mismo Ingeominas (2001b) que
considera que esta formación pertenece al período Cuaternario en la época del
Pleistoceno inferior. Inicialmente la Formación La Popa es descrita por Anderson (1929)
en Ingeominas (2001b) como un conjunto de shales arenosos, areniscas con corales y
arrecifes coralinos (La Popa Group) expuestos en los alrededores de Cartagena, pero
con el tiempo es redefinida por Bürgl (1957) en Ingeominas (2001b) como un conjunto de
arcillas micáceas, arenosas y areniscas y calizas coralinas con un espesor de 150 m.

La Formación La Popa fue dividida según Ángel et al. (1985) en dos miembros, el inferior
de origen detrítico y el superior de origen calcáreo. Este autor utiliza el nombre de Unidad
Detrítica de La Popa para llamar al miembro inferior, mientras que el miembro superior lo
llama Calizas Arrecifales del Popa. Siguiendo lo planteado por Ángel et al. (1985),
Ingeominas (2001a) denomina al miembro inferior de esta formación, Unidad Detrítica de
La Popa, mientras que el miembro superior es denominado Unidad Calcárea de La Popa.
Posteriormente Ingeominas (2001b) utiliza los términos Formación Arroyo Grande para
referirse al miembro inferior.

Para Carvajal (2012), la Unidad Detrítica de La Popa (o miembro inferior) es llamada


Formación Bayunca y como tal se considera que ya no pertenece a la Formación La
Popa, ni se relaciona con la Formación Arroyo Grande.

Aunque los miembros de la Formación La Popa definidos en un principio han sido


llamados de diversas formas según se ha avanzado en su estudio, en este documento se
prefiere utilizar los términos Formación Detrítica Bayunca para referirse al miembro
inferior y Formación Calcárea de La Popa para referirse al miembro superior.

120
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 52. Mapa de Geología regional de Cartagena


Fuente: Tomado de Ingeominas (2003)

121
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las rocas de la Formación Calcárea de La Popa afloran principalmente en los cerros de


la ciudad (La Popa, Marión y Albornoz) y en sus alrededores, así como en las Islas de
Tierra Bomba y Barú. Se destaca la cercanía de esta formación con la Ciénaga de la
Virgen en las estribaciones del cerro de La Popa (loma del Guerrero y loma del Peyé)
hacia el barrio San Francisco y La María.

Hacia la línea de costa de las zonas de Bocagrande, Laguito, Islas de Manzanillo y


Manga, Las Tenazas, El Cabrero, Marbella, Crespo, Boquilla y Zona Norte (Costa de
Barlovento) se evidencian superficialmente depósitos de playa (Qmp), que se han
formado por efecto de la acumulación de material de predominio arenoso por la
sedimentación causada por la acción dinámica del mar. También se detectan este tipo de
depósitos en sectores de la Isla de Manga y el Fuerte de Manzanillo.

3.2.3. Litoestratigrafía Local


En el casco urbano de Cartagena se destacan a nivel litológico los afloramientos rocosos
del Cenozoico correspondientes según Ingeominas (2001a) a la Formación Calcárea de
La Popa, en la que subyace la Formación Detrítica Bayunca. Discordante sobre estas
rocas se encuentran depósitos del período Cuaternario de origen marino y continental
como son los depósitos de playa y de playón, depósitos intermareales, sustratos de
manglar, dunas temporales, así como depósitos de tipo aluvial, coluvio-aluvial y de
coluvión.

La información de litología que es consignada a continuación, fue extraída del estudio


elaborado por Ingeominas (2001a) en la ciudad de Cartagena y ha sido complementada
en algunos apartes usando información generada por Ángel et al. (1985), Carvajal y
Pérez (1993), Middleton y McKee (2001), Mancera (2003), Aguilar-Collazo y Jiménez
(2005), Travieso (2005), Aristizabal et al. (2009), Carvajal (1999, 2012), Servicio
Geológico Colombiano, SGC (2010) y Barboza (2013).

 Formación Detrítica Bayunca


La unidad rocosa de mayor cobertura en el área urbana de Cartagena con
aproximadamente 22 Km2 de extensión es la Unidad Detrítica de La Popa (Ingeominas
2001a), la cual también es llamada Formación Bayunca (Carvajal 2012) y se denominará
en adelante Formación Detrítica Bayunca. Según Ingeominas (2001a) esta formación se
caracteriza por su morfología de lomas de suave pendiente a ondulada, donde prevalece
un drenaje radial dendrítico muy espaciado.

De acuerdo con las características litológicas de esta formación, se puede subdividir


desde la base hasta el tope en tres conjuntos siguiendo lo planteado por Ingeominas
(2001a) en:

 Conjunto Inferior de la Formación Detrítica Bayunca (T2-3)


 Conjunto Intermedio de la Formación Detrítica Bayunca (T2-2)
 Conjunto Superior de la Formación Detrítica Bayunca (T2-1)

Conjunto Inferior (T2-3): Este conjunto aflora especialmente hacia el sur de la ciénaga de
la Virgen, en algunas zonas de los barrios Zaragocilla, Olaya Herrera, Los Calamares
(sector occidental), Escallón Villa, La Campiña, Nuevo Bosque, Barlovento, Chiquinquirá,

122
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Armenia, España, terrenos del SENA (4 vientos), República de Venezuela, en el Sector


Unidad Deportiva Fidel Mendoza Carrasquilla.

Igualmente se presenta hacia la base del cerro de La Popa, especialmente en algunos


sectores de los barrios Torices (sector Paseo de Bolívar), Espinal, Lo Amador, Las
Delicias, lomas de San Blas y hacia el flanco oriental del mismo (sector El Cielo, Puerto
de Pescadores, Lomas del Cielo, Obrero y en un sector del barrio La Esperanza).
Finalmente se presenta al suroriente de la ciudad, en cercanías a la Universidad
Tecnológica de Bolívar y en terrenos de la Empresa Tenaris Tubocaribe.

El conjunto (T2-3) cubre según Ingeominas (2001a) un área total de 4,5 Km2 y
corresponde a una alternancia de arcillolitas y limolitas de color gris oscuro en capas de 1
a 2 cm con intercalaciones de arenisca arcillosa de color gris pardo y grano fino. Es
común la presencia de yeso en venas diagonales y capas hasta de 20 cm de espesor y
lentes limolíticos de color rojizo de espesor entre 1 y 2 cm; del mismo modo se
encuentran concreciones areníticas ovaladas de color pardo amarillento con un diámetro
mayor que varía de 10 a 70 cm.

Al sur de la ciénaga de la Virgen, hacia los barrios La Campiña y Escallón Villa, este
conjunto se presenta más arenoso, observándose capas de arenisca de grano fino, color
pardo grisáceo claro y de composición cuarzofeldespática con abundancia de biotita,
donde es común la estratificación ondulada y paralela. Hacia el barrio República de
Venezuela y Nuevo Bosque, por el contrario, este conjunto se caracteriza por ser
predominantemente arcilloso y de color gris oscuro, donde es muy común la presencia de
yeso tanto diseminado como en fracturas y venas, con concentraciones locales de azufre
en vetas amarillas. En el área suroriental de la ciudad (sector de la Universidad
Tecnológica de Bolívar), también se encuentran intercalaciones de arenisca calcárea de
color amarillo rojizo, muy fosilíferas en capas de 5 a 10 cm. En el sector Norte del antiguo
basurero de Henequén (hoy invadido) se encuentran arcillolitas plásticas de color gris
con abundancia de yeso que localmente intruyen rocas de la Formación Calcárea de La
Popa, sin embargo debido a la poca extensión de está litología no aparece cartografiada
a escala (Ingeominas 2001a).

Con base en un análisis composicional realizado por Ingeominas (2001a) sobre algunas
arcillas pertenecientes a este conjunto, se encontró que estas arcillas se constituyen
predominantemente de vermiculita con altos porcentajes locales de caolinita y bajos
porcentajes de montmorillonita; tal composición le confiere al terreno una expansividad
localmente muy alta.

Debido a la escasez de afloramientos del Conjunto Inferior (T2-3), Ingeominas (2001a) no


pudo medir su espesor, sin embargo, con base en cortes geológicos realizados, este
conjunto puede sobrepasar los 300 m. Ángel et al. (1985) en Ingeominas (2001a) llaman
la atención sobre las variaciones notables en el espesor de este segmento litológico, el
cual sobrepasa los 100 m en la Isla Barú, mientras hacia el oriente en cercanías al
municipio vecino de Santa Rosa de Lima probablemente no alcanza los 200 m.

Conjunto Intermedio (T2-2): Este conjunto aflora principalmente hacia la parte intermedia
del cerro de La Popa, en algunos sectores de los barrios Nariño (sector lomas del
Rosario), Lo Amador, Las Delicias y El Cielo, así como en dos estribaciones importantes
del cerro de La Popa como la loma del Colegio de La Salle que limita con la Urbanización
La Española y alberga parte del Sector Paseo de Bolívar y la loma del Peyé, en el sitio

123
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

donde se localizan los barrios San Bernardo y La María, sector Los Corales. Igualmente
se presenta en parte de La Esperanza y en algunos sectores de los barrios Bruselas y
Amberes, así como en una franja de dirección Noroeste en los barrios Los Calamares,
Los Ejecutivos, Las Gaviotas y Camaguey. Por último este conjunto se presenta hacia el
sur de la ciudad en zona de influencia del cerro de Albornoz, en algunos sectores de
desarrollo subnormal del barrio Nelson Mandela y en áreas del antiguo relleno sanitario
de Cartagena donde se levantaron hace por lo menos 6 años los asentamientos de
Henequén y 3 de Junio.

El conjunto (T2-2) según Ingeominas (2001a) tiene una extensión aproximada de 4,5 Km2
y se encuentra constituido hacia la base por areniscas arcillosas de grano muy fino, color
pardo grisáceo, con niveles de concreciones arenosas calcáreas hasta de 40 cm de
diámetro, especialmente en el barrio La María, sector Los Corales.

En los barrios La Sierrita y Zaragocilla (sector Sur de la Ciénaga de la Virgen) según


Ingeominas (2001a) se presentan intercalaciones de limolitas grises y arcillolitas rojizas
en capas de 1 a 3 cm que conforman bancos hasta de 1 m, mientras en el sector del
antiguo basurero de Henequén cerca de Albornoz y el barrio Nelson Mandela, estos
bancos pueden alcanzar los 10 m de espesor. Así mismo, se encuentran
esporádicamente niveles delgados de arenisca calcárea de 5 a 20 cm de espesor, de
grano fino, de color gris claro y con estratificación ondulosa.

Hacia la parte media superior del Conjunto (T2-2), a nivel local se encuentran bancos de
arenisca, de grano fino a conglomerático, de color amarillo pardo, de aproximadamente
12 m de espesor, cuya característica principal es el desarrollo de estratificación cruzada
a gran escala. Estos bancos que corresponden a paleocanales, aparecen en el barrio La
Esperanza al oriente del cerro de La Popa, en el barrio Los Calamares y en el sector del
antiguo basurero de Henequén. Hacia la parte superior del conjunto (T2-2), es común la
presencia de areniscas arcillosas de grano fino y arcillolitas limosas de color gris pardo y
gris en capa de 20 cm de espesor, en donde es común la abundancia de gravas
subredondeadas de tamaño entre 1 y 3 cm, especialmente en los barrios Los Calamares,
Los Almendros y Camaguey, donde se constituyen en una franja antiguamente explotada
de manera artesanal para extraer materiales de construcción (Ingeominas 2001a).

A nivel composicional las areniscas encontradas por Ingeominas (2001a) son


cuarzofeldespáticas con abundancia de micas diseminadas (moscovita), la composición
de las gravas (chinas) corresponde a chert pardo y negro, y cuarzo lechoso. Es típica del
Conjunto (T2-2) la alta friabilidad local (deleznabilidad) de las rocas que permite su fácil
excavación. El espesor de este conjunto rocoso alcanza los 65 m. De acuerdo a sus
características litológicas, la compacidad relativa de las areniscas varía entre suelta y
media.

Conjunto Superior (T2-1): El Conjunto (T2-1) aflora especialmente al sureste de la


ciudad, en los barrios Los Corales, Los Caracoles, Almirante Colón, La Troncal, Buenos
Aires, Los Almendros, Tacarigua, El Carmen, Villa Sandra I y II, El Rubí, Los Ángeles, La
Floresta, Las Gavias, San Antonio, Chipre, La Caracola, Contadora, Chapacuá, Nuevo
Porvenir, El Gallo, Socorro, Plan 400, algunos sectores de Los Alpes, Blas de Lezo, San
Fernando y La Consolata, Santa Mónica, La Plazuela, Sector Alameda La Victoria, Simón
Bolívar, 11 de Noviembre, Santa Lucía, Sector El Amparo, La Concepción, Ternera, La
Princesa, Beirut, El Recreo, Ciudad Sevilla y Villa del Sol.

124
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Igualmente, aflora al suroeste del cerro de La Popa hacia los barrios Lo Amador y Nariño,
aproximadamente entre las cotas 80 y 100; hacia la base de la loma del Diamante en el
barrio Torices; en un sector del barrio San Bernardo al oeste de la loma del Peyé y hacia
la base del cerro de Albornoz, especialmente en el sector de Arroz Barato. Finalmente
este conjunto se presenta hacia la Terminal de Transporte de Cartagena, en zona de
influencia de la Vía Campaña entre la Vía La Cordialidad y la Variante de Cartagena; se
destaca que hacia la Variante donde aflora está formación han sido construidas algunas
etapas del proyecto de viviendas llamado Urbanización Horizonte.

Según Ingeominas (2001a) el conjunto (T2-1) cubre en total una extensión aproximada
de 8 Km2 y es de constitución predominantemente arcillosa; presenta hacia la base una
secuencia de areniscas arcillosas conglomeráticas con niveles delgados de 5 a 10 cm de
arcillolitas y limolitas grises y pardas, especialmente en el sector de Los Almendros - La
Floresta. En la parte media se encuentra una sucesión monótona de arcillolitas plásticas
de color gris y limolitas pardas en capas de 1 a 5 cm, con intercalaciones de areniscas
arcillosas color pardo amarillento y grano muy fino de un espesor entre 1 y 5 cm. En el
sector de la Vía Campaña entre la Vía La Cordialidad y la Variante de Cartagena en
cercanías a la Terminal de Transportes, las arcillolitas y limolitas se encuentran
intercaladas con niveles de areniscas friables de color gris claro y grano fino, de un
espesor de 10 a 70 cm. Es común en esta parte del conjunto la estratificación paralela
plana y la laminación fina localmente lenticular.

Según Ingeominas (2001a) en la parte superior del conjunto, especialmente en el barrio


Almirante Colón, se encuentran arcillolitas color gris pardo en capas de 20 a 60 cm, con
intercalaciones de areniscas friables color gris y grano fino, de un espesor de 1 a 2 cm,
que hacia el tope aumentan de espesor hasta 3 y 4 cm; son más arcillosas y con
intercalaciones de limolitas calcáreas y localmente calizas arrecifales hasta de 0,5 m de
espesor. A la altura del barrio La Troncal se encuentran capas de 0,5 a 1 m de espesor
de areniscas duras color gris pardo, de grano fino a medio, de composición cuarzosa y
ligeramente calcáreas, intercaladas con areniscas friables color pardo amarillento y grano
medio.

El espesor del conjunto (T2-1) según Ángel et al. (1985) varía de 30 a 50 m según
perforaciones hechas en los municipios vecinos de Santa Rosa de Lima y Turbaco. Sin
embargo, con base en los cortes geológicos realizados por Ingeominas (2001a) en el
sector Los Almendros -Almirante Colón, este paquete puede sobrepasar los 250 m de
espesor; de hecho Ángel et al. (1985) llaman la atención sobre la variación de los
espesores de este conjunto, evidenciando superficies de erosión antes del crecimiento
arrecifal suprayacente.

Ingeominas (2001a) destaca el alto nivel de expansividad de las arcillas de este conjunto
y por ende el fuerte carcavamiento que exhiben en campo. Estas arcillas se alternan
ocasionalmente con niveles delgados y permeables de arena. Las grietas formadas en
tiempo seco por la desecación de los materiales del conjunto se convierten en canales
propicios por donde se pueden concentrar las aguas superficiales en invierno.

La Formación Detrítica Bayunca presenta una zona de meteorización de 0.5 a 1.25 m,


antes de encontrar la roca fresca, se encuentra compuesta de una mezcla de arcilla
arenosa con grava compacta de color gris pardo y un suelo vegetal arcillo-arenoso de 10
a 15 cm de espesor.

125
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Formación Calcárea de La Popa


La Unidad Calcárea de La Popa llamada en adelante Formación Calcárea de La Popa
yace discordante y localmente fallada sobre la Formación Detrítica Bayunca descrita con
anterioridad y posee una extensión aproximada de 12 Km 2. Esta formación alcanza
espesores de 100 a 125 m y por sus características litológicas predominantes ha sido
subdividida de la base al tope en tres conjuntos o unidades calcáreas, siguiendo lo
planteado por Ingeominas (2001a), así:

 Conjunto Inferior de la Formación Calcárea de La Popa (T1-3)


 Conjunto Intermedio de la Formación Calcárea de La Popa (T1-2)
 Conjunto Superior de la Formación Calcárea de La Popa (T1-1)

Conjunto Inferior (T1-3): Las rocas de este conjunto afloran principalmente en la parte
suroccidental del cerro de Albornoz, en el barrio Albornoz hacia la base del cerro y en
terrenos de las antiguas canteras de Colclinker, que hoy han sido invadidos por
asentamientos subnormales, aunque el sitio está registrado como propiedad de la
Empresa de cementos ARGOS. Este conjunto también se presenta en forma de parche
en un sector del barrio Bellavista sobre la vía a Mamonal (Carrera 56).

Igualmente, aflora en varias zonas de las faldas del cerro de La Popa como los sectores
de Kennedy, Rincón Guapo (Calle Guillermo Posada), barrio San Bernardo en el sector
Palestina y hacia la parte intermedia y alta de la loma del Diamante en el barrio Torices.
Finalmente este conjunto se presenta en un sector al suroriente de la ciudad que integra
parte de los barrios Chapacuá, José Obrero, Las Palmeras y Jardines de 13 de Junio.

Según Ingeominas (2001a), el conjunto (T1-3) se constituye de una secuencia de calizas


arrecifales de color amarillo crema en capas y bancos de 0.5 a 1 m de espesor, presenta
intercalaciones de arcillolitas calcáreas de color verde oliva en capas de 0.3 a 0.5 m de
espesor, que en conjunto muestran una estratificación paralela suave. Las calizas
arrecifales se presentan macizas y constituidas de fragmentos de 1 a 3 cm de coral
Porites tipo porites, tanto con cemento calcáreo como embebidas en una matriz arcillosa,
igualmente calcárea; tal situación les confiere una resistencia diferencial según lo
planteado por Ingeominas (2001a). Se aclara que en general el coral Porites tiene un
esqueleto macizo y está compuesto por carbonato cálcico.

Aunque el conjunto (T1-3) no aparece cartografiado en el sector del Colegio Comfenalco


en el barrio Zaragocilla, según Ingeominas (2001a) a nivel local se aprecian calizas
macizas y compactas de color amarillo crema, en bancos de 2 m de espesor, con
intercalaciones de arcillolitas de color gris claro de 5 a 10 cm de espesor y un banco de
arenisca muy friable de grano muy fino de color pardo de 15 cm de espesor. En las
calizas es característica la abundancia de fragmentos de 2 a 5 cm de coral Porites y
restos de moluscos de la clase gasterópodos o univalvos y bivalvos.

En el sector Kennedy del cerro de La Popa, las calizas están constituidas de fragmentos
localmente sueltos de coral Porites, mientras en el sector de la loma del Diamante en el
barrio Torices se presenta un banco de 3 a 4 m de espesor de caliza maciza, localmente
con porosidad primaria y alta meteorización. El suelo vegetal desarrollado tiene un
espesor promedio de 12 a 20 cm, es de constitución areno-arcillosa y color pardo oscuro.
Por la composición y textura localmente porosa de las calizas, presentan resistencias

126
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

intermedias, pero cuando son sometidas a la acción del agua se vuelven blandas y
fácilmente deleznables, lo cual les confiere una resistencia menor (Ingeominas 2001a).

En un sector que integran los barrios Nuevo Bosque y Bosquecito hacia la base de la
loma del Marión se presenta escaso el conjunto (T1-3), el cual no aparece cartografiado,
sin embargo las calizas presentes están constituidas de fragmentos de coral porites
embebidos en matriz arenosa calcárea y conforman un banco blando de aspecto
calichoso de aproximadamente 4 m de espesor. De acuerdo con perforaciones hechas
en terrenos de las antiguas canteras de Colclinker este conjunto puede superar los 35 m
de espesor (Pinto, comunicación verbal en Ingeominas 2001a).

Conjunto Intermedio (T1-2): La parte intermedia de este conjunto aflora hacia la parte
norte del cerro de Albornoz, al pie de la ladera en los sectores Luis Carlos Galán y 20 de
Julio (Sur) y más hacia el norte de este lugar en algunas zonas de los barrios Vista
Hermosa, Nuevo Campestre, Campestre, El Golf, El Carmelo, El Milagro, La Central
Almirante Colón y un sector al sur de Blas de Lezo.

Igualmente, aflora hacia el sector suroccidental de la loma del Marión, en los barrios Juan
XXIII, Nuevo Paraguay, Republica de Chile, Altos de San Isidro, El Olivo y en algunas
zonas de los barrios San Isidro, Los Cerros, Nueva Granada, Nuevo Bosque (hacia la
Transversal 54 y sector Manzanares), Las Brisas, 9 de Abril, Piedra de Bolívar,
Andalucía, José A. Galán, La Gloria y cruzando la Avenida Crisanto Luque hacia los
barrios El Bosque, El Refugio, Gustavo Lemaitre y Alto Bosque.

Finalmente este conjunto se presenta en la base del cerro de La Popa, hacia la parte
occidental en el barrio Torices, sector Paseo de Bolívar entre las Calles 46 (Guillermo
Posada) y 51 (San José), de la Carrera 17 hacia el cerro y en un sector del barrio Lo
Amador. Hacia la parte nororiental del cerro se presentan afloramientos principalmente
en los barrios San Francisco (sector Urbanización), Daniel Lemaitre (sector 20 de Julio) y
un sector al norte del barrio San Bernardo.

Según Ingeominas (2001a), el conjunto (T1-2) está conformado por una secuencia de
limolitas calcáreas de color amarillo rojizo y gris con presencia de fósiles de moluscos de
la clase gasterópodos o univalvos y bivalvos. Esta secuencia está dispuesta en bancos
de 3 a 7 m de espesor, con intercalaciones de calizas de 1 a 2 m de espesor según datos
de perforación tomados en las antiguas canteras de Colclinker. Se destaca en este
mismo lugar y en la parte intermedia del conjunto (T1-2), la presencia de dos bancos de
12 y 3 m de espesor compuestos por areniscas muy friables (arena suelta) de color gris
pardo y grano fino medio, de composición cuarzofeldespática con micas diseminadas y
presencia de óxidos de hierro. El espesor de este banco arenoso disminuye hacia el
occidente (Pinto, comunicación verbal en Ingeominas 2001a), lo cual es indicativo del
carácter lenticular del mismo.

Hacia la parte norte de la loma del Marión en el barrio Andalucía afloran arcillas
calcáreas de color gris con lentes de caliza en capas de 5 a 10 cm y presencia de
areniscas de color gris pardo y grano fino, con concreciones calcáreas de 30 cm de
diámetro mayor, que en general pueden considerarse propias de este conjunto. Hacia el
sector Suroccidental de la loma del Marión, en los barrios Los Cerros, San Isidro y
República de Chile se presentan arcillas pardas con fragmentos calcáreos, igualmente se
presentan gravas de cuarzo lechoso y chert pardo y negro, de tamaño entre 0.5 - 1 cm,
en matriz areno-arcillosa con niveles de calizas macizas, localmente muy meteorizadas, y

127
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

arcillas calcáreas de color pardo grisáceo. El análisis local de las arcillas en este sector
indica un alto nivel de expansividad (Ingeominas 2001a).

En la parte occidental del cerro de La Popa en el barrio Torices, sector Paseo de Bolívar,
hacia la Calle 46 (Guillermo Posada) se presenta de acuerdo con Ingeominas (2001a)
una secuencia de 23 m de espesor de arcillolitas grises y limolitas pardas, dispuestas en
capas de 1 a 2 m, con intercalaciones de areniscas calcáreas de composición
cuarzofeldespática, de color pardo grisáceo de 2 a 5 m espesor. Esta secuencia de
arcillolitas y limolitas se encuentra suprayacida por calizas arrecifales de un espesor de 5
m, compuestas de fragmentos de coral y conchas de bivalvos de 1 a 2 cm; estas calizas
se encuentran en la parte superior de las laderas del sector.

Al sur de la ciudad, en los barrios La Central, El Golf y Campestre se presentan bancos


de areniscas arcillosas de color pardo grisáceo de 3 a 6 m de espesor, con lentes
calcáreos y delgadas intercalaciones de limolitas de color amarillento y gris. En la vía
hacia el barrio Arroz Barato, en la base del cerro de Albornoz se encuentran según
Ingeominas (2001a) arcillas plásticas de color amarillo claro y gris, con presencia de
lentes arenosos de grano medio a grueso y bloques meteorizados de caliza, donde se
desarrolla un suelo vegetal de color pardo oscuro de 30 cm de espesor de constitución
areno-arcillosa. En general, el grado de meteorización del conjunto (T1-2) alcanza
profundidades de 1 a 1.5 m, se observa una mezcla de fragmentos de coral embebidos
en una matriz areno-arcillosa de consistencia media y color pardo amarillento. En las
zonas de areniscas friables, éstas se presentan sueltas y fácilmente removibles.

Según datos de perforación tomados por Ingeominas (2001a) en las antiguas canteras de
Colclinker en el cerro de Albornoz, el espesor calculado para el conjunto (T1-2) es de 45
a 50 m; sin embargo este espesor puede ser localmente menor.

Conjunto Superior (T1-1): Las rocas de este conjunto se encuentran expuestas en la


parte superior de los cerros de la ciudad, tal como el cerro de La Popa, la loma del
Marión y el cerro de Albornoz. En el cerro de La Popa el conjunto (T1-1) aflora en su
punto más alto en terrenos del Convento Colonial de la Orden de Agustinos Recoletos y
se convierte en la unidad litologica predominante del cerro, la cual también se presenta
en algunos barrios emplazados en este lugar como Paraíso II, Loma Fresca, Pablo VI,
Petare, Republica del Caribe y Pedro Salazar, y hacia la base del cerro en algunos
sectores de San Francisco (sector Invasión), Sinaí, La Paz, Daniel Lemaitre y San Juan.

El conjunto (T1-1) se encuentra expuesto en varios sitios de la loma del Marión, entre
ellos se destaca el sector de la planta de tratamiento de agua potable de Aguas de
Cartagena en el barrio Paraguay, en la parte norte del barrio Nueva Granada, en los
barrios La Conquista, Junín, y en algunas zonas de los barrios Zaragocilla (sector El
Progreso, Mirador de Zaragocilla, Balcones de Zaragocilla, Torres del Mar y Colegio
Comfenalco), Andalucía, Nuevo Bosque (sector Manzanares, Mirador y Altos de Nuevo
Bosque), Bosquecito, 9 de Abril, España, Los Cerros, Nuevo Chile, Piedra de Bolívar, Las
Brisas, José A. Galán y Altos de San Isidro.

En los costados sur y norte del cerro de Albornoz se presentan afloramientos importantes
de la formación; al sur en terrenos de la empresa de cementos HOLCIM y de Aga Fano
S.A. y hacia algunas zonas de los barrios Puerta de Hierro y Arroz barato, y al norte del
cerro en los barrios Villa Barraza, El Reposo, El Libertador, San Pedro Martin, El
Educador, Bayao, Camilo Torres, María Cano, Jaime Pardo Leal, Manuela Curí,

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Esmeralda I y II, Nazareno, Villa Fanny, Nueva Jerusalén, Sectores Unidos, La Sierrita,
Villa Rosa y en algunos sectores de Los Corales, La Fragata, Almirante Colón, El
Campestre, La Central, Blas de Lezo, Los Jardines, La Victoria, La Consolata y Simón
Bolívar.

El conjunto (T1-1) según Ingeominas (2001a) está constituido predominantemente de


bancos de caliza terrosa y calichosa, de color amarillo crema, de espesor entre 2 y 4 m, y
areniscas calcáreas de color amarillo pardo, con niveles delgados de 0.7 a 0.8 m de
espesor y presencia de óxidos. En el cerro de La Popa se presentan bancos macizos de
calizas arrecifales constituidos de fragmentos de coral Porites tipo porites y conchas
cementadas de moluscos de clase bivalvos. Hacia el sector sur del Convento de los
Agustinos Recoletos, a nivel local se presentan oquedades que varían de 1 a 50 cm,
producto de la disolución de las calizas por efecto del agua. Hacia el norte del cerro, las
calizas se presentan macizas, de color amarillo crema, pero con muestras de
meteorización intensa, especialmente en el barrio San Francisco (loma del Guerrero).

En la loma de Marión se encuentran calizas arrecifales constituidas por fragmentos de


coral Porites bien cementados, con signos de meteorización, especialmente en los valles
que se han formado donde se presentan calizas con un aspecto terroso. Este tipo de
calizas también se presentan especialmente en los barrios El Campestre, San Pedro
Mártir, El Educador, La Central y La Sierrita. Se destaca que en el barrio La Sierrita se
encuentra a nivel local abundancia de conchas de moluscos de clase gasterópodos o
univalvos y bivalvos, y niveles delgados de arcilla plástica de color gris verdoso.

Los suelos generados en rocas del conjunto (T1-1) presentan espesores del orden de 60
cm, sin embargo debido al fuerte fracturamiento este espesor se incrementa localmente
según lo planteado por Ingeominas (2001). El espesor de este conjunto es del orden de
25 m, sin embargo en el extremo sur de las antiguas canteras de Colclinker hacia la parte
superior de las calizas se presenta una secuencia de limolitas y areniscas calcáreas,
calizas, arcillolitas rojizas muy meteorizadas, lo cual incrementa el espesor de este
conjunto a 40 m aproximadamente.

 Depósitos cuaternarios
Los depósitos cuaternarios se pueden dividir de acuerdo con su origen en depósitos de
origen marino, de origen marino-aluvial, de origen fluvial, de origen coluvial y de origen
coluvio-aluvial. Dentro de los depósitos de origen marino se diferencian los depósitos de
origen arrecifal, los depósitos de playón, los depósitos de playa, los depósitos
intermareales y los sustratos de manglar, todos infrayacidos localmente por bajos
arrecifales.

Con base en una cronología relativa, definida por Ingeominas (2001a), desde lo más
antiguo hasta lo reciente, se presentan en el casco urbano de Cartagena, las siguientes
unidades litológicas del cuaternario.

Bajos arrecifales (Ba): Los bajos arrecifales subrecientes son cuerpos rocosos someros
constituidos y construidos por especies formadoras de arrecifes como corales y algas.
Según Ingeominas (2001a) se presentan en la parte interna de la bahía de Cartagena,
como bajos elongados en el borde oriental de la bahía frente a la zona industrial de
Mamonal o como pináculos arrecifales (peneplanizados) de escasa extensión hacia el
centro y borde de la misma, los cuales generan un efecto de barrera para los sedimentos
detríticos que allí se depositan. Hacia el sector oriental de la bahía se presentan

129
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

pináculos que corresponden a arrecifes franjeantes fósiles que han sido cubiertos de
manglar, se destacan cambios abruptos del talud en el fondo de la bahía probablemente
por fallamiento.

Para Ingeominas (2001a) los bajos arrecifales constituyen el núcleo de las principales
islas de la parte interna de la bahía de Cartagena, tales como Manga, El Diablo, El Chivo,
Manzanillo, Cocosolo, Maparapita, y posiblemente las islas ubicadas en el costado
suroriental de la ciénaga de la Virgen. En estos sectores los arrecifes subrecientes han
sido localmente cubiertos por sedimentos de playa o sustrato de manglar.

De acuerdo con los restos fósiles presentes en las playas internas de la bahía,
encontrados por Ingeominas (2001a), los cuerpos arrecifales corresponden
principalmente al género Porites, aunque también se presentan en menor proporción
corales tipo Agropora, Diploria y Agaracia. Igualmente se encuentran restos de algas tipo
Alimeda, según lo planteado por Vernette (1986), quien realizó dataciones encontrando
que la edad de estos corales varía en un período entre el año 1500 y 2500 a.C.

Depósitos de origen arrecifal (Da): Los depósitos de origen arrecifal son acumulaciones
marinas, constituidas de fragmentos de coral, algas y conchas, producto de la
destrucción de los cuerpos arrecifales. De acuerdo con Ingeominas (2001a), estos
depósitos afloran en la isla de Manzanillo, El Diablo, El Chivo y el extremo suroriental de
la isla de Manga donde constituyen antiguas terrazas marinas.

Los fragmentos de coral que constituyen los depósitos de origen arrecifal pertenecen
principalmente al género Porites (coral en forma de dedo: caracolejo) y presentan
tamaños entre 1 y 3 cm, soportados en matriz arenosa gruesa de composición calcárea y
color amarillo crema, la cual constituye localmente de 30 al 60% del total. El espesor
puede superar los 12 m en la isla de Manzanillo, aunque es difícil diferenciar el contacto
con los arrecifes infrayacentes.

Depósitos de playón (Dpy): Los depósitos de playón son acumulaciones arenosas con
concentraciones locales de grava de origen lítico (chinas) y biodetrítico (fragmentos de
concha y localmente coral). De acuerdo con Ingeominas (2001a), estos depósitos
representan antiguos niveles de playa y conforman geoformas de origen marino como las
espigas, barras y playones propiamente dichos.

Los depósitos de playón se encuentran ampliamente distribuidos en el casco urbano de


Cartagena en La Boquilla, en terrenos del Aeropuerto Rafael Núñez y en los barrios
Crespo, Marbella, El Cabrero, San Diego, Sector La Matuna, Bocagrande, Laguito,
Castillogrande y en el sector norte de la isla de Manga.

Los depósitos de playón se presentan de igual manera bordeando los caños y lagunas
actuales en los barrios Canapote, Santa María, 7 de Agosto, algunas zonas de Daniel
Lemaitre, Torices (Sector Paseo de Bolívar) y Papayal, El Centro histórico, Getsemaní,
Pie del cerro, Pie de La Popa, algunos sectores de la Quinta, Prado, Bruselas, El
Bosque, Nuevo Oriente y Albornoz.

Estos depósitos se presentan a nivel local en la zona industrial de Mamonal en terrenos


que bordean el cerro de Albornoz y se extienden en forma de franja desde la empresa
Todomar (Marina Albornoz) hasta el antiguo lote de Corelca, y sobre la vía a Mamonal en
un sector entre la laguna de residuos de dragado (sector Petroquímica) y el barrio

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Policarpa. Finalmente los depósitos de playón se presentan en forma de barras arenosas


antiguas en el sector suroriental de la ciénaga de la Virgen, en una zona ubicada más
allá del barrio El Pozón.

La composición y textura de las arenas distribuidas en los depósitos de playón varía de


un lugar a otro; sin embargo, en general, las arenas poseen granos de tamaño de fino a
medio, de color pardo grisáceo, con concentraciones locales de fragmentos de concha de
tamaño de 0.5 a 3 cm y gravas de tamaño de 0.5 - 2 cm. A nivel composicional, la arena
es cuarzofeldespática con menores proporciones de ferromagnesianos y trazas de mica.
Las gravas encontradas son de chert negro, pardo y cuarzo lechoso (Ingeominas 2001a).

Los espesores de estos depósitos varían de un lugar a otro entre 1 y 45 m,


aproximadamente. Según Ingeominas (2001a) en el sector del Laguito los espesores
varían entre 35 y 45 m, donde localmente se presentan concentraciones de arcillas y
fragmentos de coral; en Bocagrande y Castillogrande los espesores alcanzan 30 m, y en
el Centro histórico alcanzan 25 m, lo cual permite establecer una disminución del espesor
en dirección sur-norte.

Los espesores de los depósitos de playón en zonas más cercanas a los cerros de la
ciudad (La Popa, Marión y Albornoz) son menores. En el barrio El Cabrero, los espesores
son del orden 8 a 12 m, en Marbella y Crespo sobrepasan los 16 m, mientras que en el
sector del Pie de La Popa, por el contrario, los espesores varían entre 2 y 10 m,
disminuyendo el espesor de los depósitos hacia la base del cerro de La Popa.

De acuerdo con registros de perforación de Ingeominas (2001a), en el barrio El Bosque


el espesor de estos depósitos alcanza 6 m y en los sedimentos se encuentra abundancia
de fragmentos de coral Porites (caracolejo). Tal situación es similar en la zona industrial
de Mamonal a la altura de la empresa Todomar, donde se observan incrementos
significativos de los fragmentos de coral y hacia el sur en cercanías del Astillero Vikingos
SA, donde los sedimentos son de constitución predominantemente calcárea con
fragmentos de coral tamaño guijo, embebidos en una matriz arenosa de la misma
composición y alcanzan espesores entre 4 y 6 m. En un sector sobre la vía a Mamonal
entre la laguna de residuos de dragado y el barrio Policarpa se presenta una
interdigitación de arenas finas de color gris verdoso y arcillas y limos del mismo color, en
capas de 5 a 10 m de espesor.

Depósitos marino aluviales (Dma): Los depósitos marino aluviales son acumulaciones
predominantemente arcillosas de color pardo y negro con lentes arenosos de varios
metros de espesor, producto de la interacción de procesos marinos y aluviales en
tiempos antiguos (Ingeominas 2001a). Estos depósitos constituyen extensas llanuras
costeras presentes al oriente de la ciénaga de la Virgen hacia los barrios El Pozón, Villa
Estrella, Villas de la Candelaria (sector norte), Las Américas, Nuevo Paraíso, Fredonia y
en el sector suroccidental de Las Palmeras.

Igualmente estos depósitos se presentan hacia la zona suroccidental de la ciudad en


terrenos de la Universidad San Buenaventura, en los barrios San José de los Campanos
(sector noroccidental) y Huellas de Alberto Uribe, en terrenos colindantes con la parte
posterior del barrio Villa Rosita, en los sectores de La Carolina, Ciudad Jardín (Marval
SA), Bosque de la Circunvalar, Horizonte y Villa Grande de Indias, en la zona
noroccidental de la Urbanización El Rodeo y sus terrenos vecinos hacia la Variante que
conecta Mamonal con el puente de Turbaco.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Finalmente los depósitos marino aluviales se presentan al sur y suroccidente del cerro de
Albornoz hacia los barrios Policarpa, en terrenos de la empresa Biofilm SA, un sector de
Puerta de Hierro, Villa Hermosa, La Paz (sur) y algunas zonas de Nelson Mandela.

De acuerdo con Ángel et al. (1985) estos depósitos hacia el oriente de la ciénaga de la
Virgen sobrepasan los 60 m de espesor e indican igualmente el contenido de agua
salada en los sedimentos arenosos, lo cual confirma el ambiente marino transicional de
los mismos. Hacia los terrenos vecinos a la Urbanización El Rodeo, sobre la Variante
Mamonal que conduce a La Cordialidad, se observan a nivel local afloramientos de las
areniscas friables del Conjunto Intermedio de la Formación Detrítica Bayunca, lo cual
permite inferir que este conjunto rocoso al meteorizarse es una de las principales fuentes
generadoras de los cuerpos arenosos de los depósitos intermareales.

Los depósitos marino aluviales hacia los barrios El Pozón y San José de Los Campanos
son predominantemente arcillosos en superficie y hasta una profundidad de 1 o 2 m
según registros de perforación de Ingeominas (2001a); predominan las arcillas firmes de
color pardo grisáceo con gravas diseminadas de tamaño entre 0.5 y 1 cm, con presencia
de chert negro o pardo y concentraciones locales de fragmentos calcáreos, materia
orgánica y fragmentos de conchas. Igualmente al suroccidente del cerro de Albornoz,
estos depósitos son predominantemente arcillosos, sin embargo se presentan arenas
limosas de color pardo oscuro con gravas finas de chert negro y pardo de tamaño entre
0.1 y 0.5 cm.

Según el análisis composicional hecho por Ingeominas (2001a) sobre las muestras
tomadas en los barrios Policarpa y San José de Los Campanos, la composición
mineralógica de las arcillas presenta contenidos predominantes de vermiculita y caolinita,
en especial en San José de Los Campanos. Tal situación le confiere al terreno un alto
grado de expansividad.

Depósitos intermareales (Dima - Dimar): Los depósitos intermareales son acumulaciones


de material lodoso de origen claramente sedimentario asociado a zonas donde la acción
marina es baja (Ingeominas 2001a). Los materiales que se han depositado poseen
características granulométricas decrecientes, en razón de las bajas velocidades de las
corrientes de arrastre en zonas con dominio más cerrado al mar y por ende de
variaciones marinas menos acentuadas, lo cual ha condicionado el movimiento de la
carga de sedimento y por lo tanto el tipo de estructura que resulta al formarse los
depósitos y aquellas que tienen lugar después de su consolidación.

Estos depósitos presentan cierto grado de materia orgánica en su composición, lo cual


está dado por la fauna característica que habita en los sedimentos, lo que le confiere a
estos unos rasgos estructurales específicos, bien por la actividad del organismo en vida o
por la acumulación de sus restos, presentándose las mayores concentraciones de
materia orgánica en aquellas zonas donde la velocidad de sedimentación y de erosión no
son rápidas.

Los sedimentos que constituyen los depósitos intermareales de la zona, según


Ingeominas (2001a) corresponden predominantemente a arcillas y limos blandos, de
color gris oscuro, con restos de fragmentos de conchas y presentan localmente
interdigitaciones de arena arcillosa de color pardo y de grano fino.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

A nivel local Ingeominas (2001a) ha diferenciado los sedimentos intermareales con


predominio de arcillas (Dima), de aquellos que contienen arenas y limos (Dimar), sin
embargo aclara que sus características geotécnicas son muy parecidas. Se destaca que
los depósitos intermareales de predominio arcilloso se sedimentan progresivamente
durante su formación en el intervalo neutro de marea, momento en el que las arcillas se
depositan partícula a partícula o mediante la formación de floculos, presentado
laminación paralela y estratificación "flaser". Por otra parte los depósitos de arenas y
limos se sedimentan de modo más rápido durante su formación bajo un régimen
hidrodinámico alto, por lo tanto las estructuras están mejor conservadas y su contenido
de materia orgánica es escaso o nulo.

Los depósitos intermareales se localizan en los bordes de los caños y lagunas, en


especial en la ciénaga de la Virgen donde se presentan hacia la margen occidental, sur,
suroriental y oriental de la misma. En la margen occidental de la ciénaga se localizan
depósitos intermareales hacia La Boquilla, en terrenos paralelos a la pista del Aeropuerto
Rafael Núñez, en el caño Juan de Angola, en los sectores de La María y Las Flores.
Igualmente en la margen sur de la ciénaga se presentan estos depósitos a la altura de
los barrios La Esperanza, La Candelaria, Republica del Líbano y en varios sectores de
Olaya Herrera hasta la margen suroriental y oriental de la ciénaga.

Estos depósitos se presentan hacia la laguna del Cabrero en su margen occidental, en


dos sectores de Chambacú (cerca al Edificio Inteligente), en las lagunas de San Lázaro y
Chambacú, en un sector del Centro histórico sobre la Avenida Santander desde Punta
Santo Domingo hasta una zona en el Parque de la Marina y localmente en forma de
parches en Bocagrande, Castillogrande y Laguito.

En el sector oriental de la bahía de Cartagena hacia la isla de Manga se presentan


depósitos intermareales en forma de parches, en ambos márgenes del caño Bazurto
(sector Pie del cerro y Villa Venecia), en la Ciénaga de las Quintas sobre terrenos del
mercado de Bazurto hacia la Avenida del Lago y en otros sectores de los barrios Chino y
Martínez Martelo. En la isla de Manzanillo se localizan depósitos en la parte sur y hacia la
parte continental en algunos sectores de los barrios Nuevo Oriente, Ceballos, Santa
Clara y Mamonal (sector Petroquímica en la laguna de residuos de dragado).

Según Ingeominas (2001a), los depósitos intermareales se presentan mejor expuestos


en el sector oriental, suroriental y sur de la Ciénaga de la Virgen, donde constituyen
llanuras localmente inundables de 450 a 1000 m de ancho y con espesores al sur de la
ciénaga de 4 a 6 m. Al sur de la ciénaga estos depósitos están constituidos de arcillas
limosas, blandas, de color gris oscuro con fragmentos de concha diseminados, de
tamaño de 0.2 a 0.5 cm. A nivel local se encuentran a profundidad lentejones de arcilla
arenosa de color gris con abundancia de fragmentos de concha.

En el margen occidental de la Ciénaga de la Virgen se presentan depósitos intermareales


dispuestos en forma festoneada a lo largo de la barra arenosa de La Boquilla. En este
sector los depósitos se caracterizan por la alternancia en superficie de arcillas y arenas
muy finas, limosas, de color gris oscuro y en capas de 0.5 cm en promedio (Carvajal y
Pérez 1993).

En sectores aledaños a los caños Juan de Angola y Bazurto, y en las lagunas del
Cabrero, Chambacú y San Lázaro, los depósitos intermareales se disponen en franjas de
20 a 60 m de ancho, de espesores variables entre 5 a 10 m; se constituyen de modo

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

predominante de arenas finas y de arcillas blandas de color gris oscuro, debido a su


relación con los depósitos de playa y dunas cercanos. Tal situación se hace extensiva
hacia los sectores del Parque de la Marina, Bocagrande y Laguito (Ingeominas 2001a).

Finalmente es importante indicar que la mayoría de estos depósitos se encuentran


cubiertos por rellenos antrópicos de arena, grava o recebo (zahorra) hechos en la
mayoría de los casos con bajas especificaciones técnicas.

Sustrato de manglar (Sma - Smr): Los manglares son agrupaciones de árboles y


arbustos que dominan las zonas intermareales a lo largo de los bordes de las lagunas
costeras, estuarios, desembocaduras de ríos y bahías en regiones tropicales y
subtropicales (Middleton y McKee 2001); se localizan usualmente en la interfase de
influencia del agua marina (ambiente salino) y de las descargas de agua dulce
provenientes de la parte continental (Travieso 2005). Los humedales de manglar son
ecosistemas altamente productivos, poseen una elevada tasa de producción primaria y
además exportan materia orgánica a destinos variados sirviendo de sustrato para el
desarrollo de diversos microorganismos (Mancera 2003).

Según Travieso (2005), el sustrato de manglar puede estar compuesto por fracciones
finas (arcillas y limos) y fracciones gruesas (arenas) en diferentes proporciones, así como
por turbas orgánicas (material orgánico en descomposición) en función de los aportes de
sedimentos que existen en un lugar específico. En el caso de Cartagena, Ingeominas
(2001a) plantea que los sustratos de manglar recientes (Smr) se constituyen de
acumulaciones de lodos y arenas de color gris oscuro con abundante materia orgánica
que se constituye en el sustrato apto para el desarrollo del manglar actual.

Los sustratos de manglar se presentan predominantemente en zonas protegidas, en las


partes internas de la bahía de Cartagena y localmente en forma de parches que cubren
los bajos arrecifales adyacentes (Ingeominas 2001a). Los sectores que albergan
sustratos arcillosos y localmente arenosos, sobre los cuales en tiempo subreciente se
desarrolló el ecosistema del manglar y otras plantas halófitas se denominan sustratos de
manglar antiguo (Sma). La desaparición de estas plantas puede deberse a posibles
cambios en las condiciones ambientales como contaminación por aguas servidas y
dragados mal tratados (Viña 1989 en Carvajal y Pérez 1993), o como consecuencia de la
tala indiscriminada del manglar. Los vientos y las fuertes lluvias también contribuyen en
la destrucción de parte de las ramas de los manglares, desprenden sus flores y los
propágulos, no logrando el manglar recuperarse completamente.

La característica principal de estos sustratos es la alta concentración de materia orgánica


en descomposición, asociada íntima y genéticamente con los depósitos intermareales
que se forman en la ciudad. Es importante destacar que la acumulación de sustratos de
manglar se presenta cuando la tasa de pérdida de materia orgánica en el sistema es
menor que la tasa de producción de biomasa.

Estos sustratos se encuentran bordeando los canales y lagunas internas de Cartagena;


se destacan algunos sectores de la Ciénaga de la Virgen, en especial hacia su margen
occidental en zonas de manglar de La Boquilla y del Aeropuerto Rafael Núñez, en forma
de parches en el barrio Olaya Herrera en los sectores Rafael Núñez y Ricaurte en un
área en la desembocadura del canal del mismo nombre, hacia la margen suroriental en
cercanías al barrio Nuevo Paraíso y al oriente de la ciénaga.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Igualmente estos sustratos se presentan en zonas de manglar en la laguna del Cabrero


sobre la margen del barrio Torices y San Pedro y Libertad, en el caño Juan de Angola
sobre la margen que conforman los barrios Canapote y La María, y a nivel local en el
sector de Marbella. En la laguna de Chambacú y en el sector del mismo nombre también
se presentan sustratos de manglar, así como hacia la laguna de San Lázaro, en forma de
parches en la isla de Manga, en el caño Bazurto del lado del Pie del cerro, en la ciénaga
de las Quintas, a lo largo de los límites del barrio El Bosque con la parte interna de la
bahía de Cartagena, en algunas zonas de la isla de Manzanillo y finalmente al oriente de
la bahía, en algunos sectores de los barrios Nuevo Oriente, Ceballos y Santa Clara, y
hacia Mamonal (Sector Petroquímica) y su zona insular.

En el sector de Torices se presenta un nivel de sustrato de manglar de 70 cm de espesor


a una profundidad promedio de 1 m, relacionado con sedimentos arcillo-arenosos que
poseen abundante materia orgánica y fragmentos de concha de tamaño de 1 a 2 cm. En
Marbella y El Cabrero se detectaron sustratos de manglar a una profundidad variable
entre 1.3 y 4 m, los cuales son suprayacidos localmente por limos arcillosos, orgánicos y
blandos de color gris oscuro de espesor de 4 a 5 m (Ingeominas 2001a).

En el sector de Bocagrande y Castillogrande, antiguamente existieron grandes llanuras


de manglar asociadas a la parte interna de la bahía, que han desaparecido
principalmente por la actividad urbanizadora, sin embargo se han detectado sustratos de
manglar a una profundidad entre 0.5 y 2 m y en esa misma zona a profundidades
oscilantes entre 1.7 y 2.5 m (Ingeominas 2001a). En estos barrios los sustratos de
manglar están compuestos por fracciones gruesas, por lo tanto se asocian a arenas
limosas muy finas de color gris oscuro con abundante materia orgánica.

El sustrato de manglar en la isla de Manga alcanza espesores del orden de 1 a 1.2 m, se


detectan a una profundidad entre 5 y 5.5 m y están constituidos por arenas limosas de
color gris con presencia de materia orgánica. Tal situación es similar en el sector de El
Bosque, donde se encuentran restos de manglar a 2 m de profundidad que se relacionan
con arenas de playa que presentan fragmentos de coral. En el sector oriental de la bahía
de Cartagena se presentan niveles de manglar a profundidades del orden de 0.5 a 1.5 m,
asociados predominantemente a sedimentos de material arcilloso de color gris oscuro
con abundante materia orgánica (Ingeominas 2001a).

Es importante mencionar que algunos sectores de la ciudad donde los manglares se


desarrollaron fueron urbanizados (Ciénaga de la Virgen, islas de Manga y Manzanillo,
Chambacú, Torices, Bazurto y Mamonal) por lo tanto el sustrato ha sido cubierto por
rellenos antrópicos de arena, grava y zahorra, según lo planteado por Ingeominas
(2001a). Las zonas de mayor cobertura de manglar reciente se encuentran en la parte
suroriental de la Ciénaga de la Virgen y en las islas localizadas en la parte oriental de la
bahía de Cartagena en zona insular de Mamonal. Igualmente se presentan sustratos de
manglar recientes en forma de pequeños parches de una extensión entre 30 y 100 m2 en
la parte interna y oriental de la bahía de Cartagena.

Depósitos coluvio-aluviales (Dcal): Los depósitos coluvio-aluviales son acumulaciones de


sedimentos de arena y grava y a nivel local de limos que se han conformado hacia la
base de los cerros de la ciudad, producto de la acción combinada de procesos coluviales
y de escorrentía superficial, localmente torrencial (Ingeominas 2001a). Estos sedimentos
acumulados y poco consolidados tienen su origen en los depósitos de ladera, producto
de desprendimientos o deslizamientos de material rocoso o suelo.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Es importante mencionar que este tipo de unidad litologica mixta formada de fragmentos
angulares y materiales finos transportados principalmente por efecto de la gravedad y por
corrientes de agua, posee una composición granulométrica heterogénea, poca cohesión
y forma de depósito irregular.

Los depósitos coluvio-aluviales se han formado en los alrededores del cerro de La Popa
en los barrios Pedro Salazar, Los Comuneros, Torices hacia la base de la loma del
Diamante sobre las carreras 16 y 17, en terrenos circundantes al Castillo San Felipe de
Barajas, en algunas zonas del Espinal, Lo Amador y La Quinta sobre la Avenida Pedro
de Heredia y hacia La María y Las Flores.

Igualmente estos depósitos se presentan en algunos sectores de los barrios La


Esperanza (sobre la carrera 34), Alcibia (sobre Avenida Pedro Romero), María
Auxiliadora, Amberes, Boston, Tesca Nuevo, Villa Olimpica, Costa Linda, Castillete,
Olaya Herrera (sectores 11 de Noviembre, Ricaurte y El Progreso), José Obrero y Nuevo
Porvenir. Por último se localizan en forma de parches en algunas zonas de los barrios
San Isidro, Puerta de Hierro, Arroz Barato y en un lote vecino a Policarpa, y están
asociados a los depósitos de ladera transportados desde el cerro de Albornoz.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), la constitución de los depósitos coluvio-aluviales en


las zonas distales es predominantemente areno-arcillosa de color pardo y grisáceo donde
es común encontrar gravas gruesas de chert (chinas) y fragmentos de coral hasta de 8
cm. En las zonas cercanas a los escarpes pronunciados, especialmente hacia la parte
sur del cerro de La Popa (Lo Amador y La Quinta) se encuentran bloques angulares de
calizas y areniscas calcáreas de tamaño entre 5 y 20 cm. Referente a los espesores de
estos depósitos, los mismos pueden variar entre 0.5 y 2 m en las zonas más distales,
mientras en los sectores localizados cerca de las zonas de taludes, el espesor puede
variar entre 5 y 15 m aproximadamente.

Depósitos coluviales (Dcl): Los depósitos coluviales son acumulaciones constituidas por
materiales de diverso tamaño formados por la alteración y desintegración in situ de las
rocas calcáreas ubicadas en la parte alta de los cerros de la ciudad, que han sido
transportadas hacia el pie de las laderas primordialmente por la acción de la gravedad.
Se caracterizan por contener gravas calizas angulosas a subangulosas, porosas y
compresibles, distribuidas en forma caótica, sin selección ni estratificación aparente y de
consolidación regular a pobre. La resistencia de estos materiales conformados por masas
de origen inestable es baja, sobre todo en la zona de contacto con el sustrato rocoso y
cuando se desarrollan altas presiones intersticiales como consecuencia de lluvias
intensas.

En los depósitos coluviales evaluados por Ingeominas (2001a) se han acumulado


bloques de tamaño de 0.5 a 1 m, embebidos en una matriz arenosa gruesa, localizadas
en la base de los escarpes o en las partes bajas de las laderas. Este tipo de depósitos
están asociados a los procesos de remoción en masa y como tal depende del tipo de
movimiento que usualmente pueden ser deslizamientos del tipo rotacional y en menor
medida traslacional, flujos de tierra, de bloques de roca y detritos y desprendimientos o
caídas.

Este tipo de depósitos se encuentran preferencialmente en las bases escarpadas del


cerro de La Popa, hacia los barrios Torices sector Paseo de Bolívar (sobre la carrera 17),
La Española, Tequendama, Lo Amador (sobre la calle 36), La Quinta (sobre la calle 33),

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

a lo largo de una franja de dirección nororiente desde la cota 100 cerca del Convento de
los Agustinos Recoletos hasta el sector de Palestina, hacia la base de la loma del Peyé y
en forma de parches en un sector del barrio San Bernardo, Daniel Lemaitre (sobre la
calle 73) y en la base de la loma del Guerrero en el barrio San Francisco.

Igualmente los depósitos coluviales se presentan al sur de la ciudad, en el sector


occidental del cerro de Albornoz, hacia la base donde se localizan algunas empresas de
Mamonal, en forma de parches en los sectores de Puerta de Hierro y Arroz Barato, y
hacia la base del "volcán de lodo" del barrio El Rodeo, especialmente en algunas zonas
de los terrenos de la Universidad Tecnológica de Bolívar. Estos depósitos conformados
en la parte nororiental de la base del "volcán de lodo" se relacionan según Carvajal
(1999) con antiguos flujos de lodo de arcilla (caolinita, esmectita e illita) y limos,
encausados por los drenajes hasta llegar a zonas bajas de deposición; no se descarta la
acción combinada de la escorrentía superficial que contribuyó a la conformación actual
de los mismos.

Según Ingeominas (2001a), en los alrededores de la base del cerro de La Popa estos
depósitos alcanzan espesores que varían entre 1 y 12 m, se constituyen de bloques de
arenisca calcárea y caliza de tamaño de 0.5 a 1 m, que se encuentran embebidos
(flotantes) en una matriz arenosa calcárea de grano grueso, aunque son fácilmente
removibles.

En el sector occidental y sur (Arroz Barato) del cerro de Albornoz se presentan grandes
acumulaciones de material mixto producto del descapote de las calizas para su
explotación como insumo de construcción. En el trabajo realizado por Ingeominas
(2001a) se cartografiaron por practicidad depósitos coluviales de modo preliminar, los
cuales se constituyen predominantemente de fragmentos de calizas de tamaño de 1 a 15
cm (aunque a nivel local se presentan bloques de 1 a 3 m) embebidos en una matriz de
predominio areno-arcillosa en el sur y con mayor contenido de arena en el occidente del
cerro.

En el cerro de La Popa, como en la zona escarpada oriental de la loma del Marión (sector
Nuevo Bosque y en terrenos del Hospital Universitario) se presentan zonas deslizadas
activas, las cuales han sido consideradas por Ingeominas (2001a) depósitos coluviales,
sin embargo se aclara que en algunos sectores no fueron cartografiados. En el sector del
barrio Nuevo Bosque estos depósitos alcanzan 10 m de espesor, se constituyen de
bloques de tamaño entre 5 y 100 cm de arcillolitas negras y calizas arrecifales de color
amarillo, localmente muy meteorizadas y dispuestas en forma caótica. De igual forma se
han considerado depósitos coluviales en la parte norte y oriental del edificio volcánico de
lodo de El Rodeo, constituidos de arcilla limosa color negro, cuyo origen probablemente
está asociado a antiguos flujos de lodo emanados por las bocas localizadas en la parte
alta del "volcán de lodo".

Depósitos aluviales recientes (Dar): Los depósitos aluviales están constituidos por
materiales transportados y depositados naturalmente por corrientes de agua a lo largo de
la sección y zona de influencia de los drenajes existentes, en llanuras de inundación o
deltas formados usualmente en la desembocadura de dichos drenajes. Se distribuyen en
forma estratiforme, con cierta clasificación, variando mucho su densidad, conforman
suelos muy anisotrópicos en su distribución, sus propiedades están estrechamente
relacionadas con su composición granulométrica, su continuidad es irregular,
acumulando cierto grado de materia orgánica. La permeabilidad de estos depósitos

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

depende de la granulometría y usualmente presentan un nivel freático alto. En algunas


zonas de desembocadura de drenajes y canales se han formado deltas de tipo litoral,
pues su ambiente de generación es transicional entre la parte continental y el entorno
marino o lacustre; del mismo modo es posible que se generen deltas por la disminución
de la velocidad de la corriente de arrastre y consecuente disminución de su capacidad de
transporte.

En el caso de Cartagena, Ingeominas (2001a) plantea que los depósitos aluviales


recientes están conformados por acumulaciones arenosas localmente arcillosas, no
consolidadas, que se relacionan con los drenajes naturales y sus desembocaduras. Se
constituyen de arenas gruesas o arcillosas de grano fino, cuya composición varía de
acuerdo con su localización. Entre los principales drenajes naturales asociados a este
tipo de depósitos se encuentran los ubicados en la parte oriental y sur del cerro de La
Popa (Loma Fresca, Pablo VI, Nariño, La Salle, Reloj floral, Colonial, Cicolac y Antonia
Santos), así como aquellos formados de las subcuencas María Auxiliadora, Barcelona,
Amador y Cortés, Salim Bechara, Tabú, Ricaurte, Chapundún, Siete Leguas, Filtros,
Bosque, Santa Clara y los ubicados en la parte norte y sur del cerro de Albornoz. Se
destacan depósitos aluviales asociados a las llanuras de inundación en zonas de Daniel
Lemaitre (sector 20 de Julio), San Bernardo, El Golf, Bellavista, 20 de Julio (sur), Antonio
José de Sucre, Arroz Barato, La Paz, San José de los Campanos, Villa Rosita, en
terrenos al nororiente de la Terminal de Transporte, Villa Estrella y El Pozón.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), los depósitos aluviales localizados en el cerro de La


Popa se constituyen de arenas de grano medio y de grano grueso, de color amarillo
crema y de composición calcárea donde predominan los fragmentos de caliza, mientras
en sectores hacia el sur de la ciénaga de la Virgen y en el cerro de Albornoz y sus
alrededores, predominan las arenas y limos de grano fino y medio, de color pardo
grisáceo, con presencia de gravas finas de chert color negro y pardo. En la loma del
Marión también se presentan depósitos aluviales a partir de la cota 45 en el barrio Las
Brisas, cuya descarga desciende por el sector Piedra de Bolívar en dos cauces primarios,
que se unifican al cruzar la Avenida Pedro de Heredia hacia el canal Amador y Cortés.

Hacia los sectores surorientales de la ciénaga de la Virgen (barrios Las Américas,


Fredonia, Olaya Herrera sector Magdalena y Playa Blanca) y al noroccidente (Bellavista)
y suroccidente (Arroz Barato) del cerro de Albornoz se encuentran arcillas limosas
relacionadas con las llanuras de inundación.

Se destaca la formación de deltas subrecientes en la desembocadura de los drenajes


naturales y canales, tanto al sur de la ciénaga de la Virgen donde los flujos desembocan
en zonas intermareales, como hacia el suroriente de la bahía de Cartagena. En general
se presentan deltas cuya extensión varía entre 10000 y 50000 m 2, donde son comunes
las interdigitaciones de arcillas de color gris oscuro, arenas de grano medio y limos en
capas de 2 a 3 m de espesor, como en el caso del sector de Frigopesca en la zona
industrial de Mamonal (Ingeominas 2001a).

Los espesores de los depósitos aluviales recientes, según Ingeominas (2001a), no


sobrepasan el orden de 2 m en los canales o drenajes naturales, sin embargo en zonas
de delta pueden alcanzar los 12 m de espesor.

Depósitos de playa y duna: Los depósitos de playa (Dp) son acumulaciones de arenas y
gravas (chinas) cuyo origen de sedimentación se debe a la acción dinámica reciente del

138
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

mar sobre las playas (Ingeominas 2001a). Estos depósitos se encuentran distribuidos a
lo largo del litoral costero de la ciudad y se presentan hacia las playas de la zona norte y
La Boquilla, La Bocana, Crespo, Marbella, El Cabrero, hacia el Centro histórico a lo largo
de la Avenida Santander, exceptuando un tramo cerca de Punta Santo Domingo donde
estos depósitos de playa han sido altamente erosionados (Aguilar-Collazo y Jiménez
2005), hasta Bocagrande, Laguito y Castillogrande, lugares donde hay depósitos de
playa que no aparecen cartografiados.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), los depósitos de playa en los sectores de la


Boquilla, Crespo, Bocagrande y Castillogrande se constituyen de arenas de grano fino a
muy fino, de color pardo grisáceo con concentraciones locales de gravas (chinas) y
fragmentos de concha.

A finales de la década de los 90's el tamaño medio de las arenas de estos sectores era
del orden de 0.125 a 0.063 mm según lo planteado por Ingeominas (2001a). Tiempo
después ISHA (2003) encontró que el tamaño medio de las arenas en los sectores de
Castillogrande y Laguito era del orden de 0.15 y 0.12 mm respectivamente.
Posteriormente UDC-AMC (2004) obtuvo valores promedios del tamaño medio de las
arenas en los mismos sectores del orden de 0.18 y 0.17 mm. Por otro lado, Aguilar-
Collazo y Jiménez (2005) encontraron que los depósitos de playa en el sector
comprendido entre Punta Santo Domingo (Centro histórico) pasando por Crespo hasta
llegar a la Playa sur de la Bocana cerca al Aeropuerto Rafael Núñez se constituyen de
arenas grises finas de un tamaño medio de grano que varía entre 0.14 y 0.19 mm.

De los resultados obtenidos en los distintos estudios, se evidencia que en estos sectores
el tamaño medio de las arenas se ha ido incrementando progresivamente con el paso del
tiempo, si se compara con lo planteado por Ingeominas (2001a), lo cual se podría atribuir
a una mayor energía en el oleaje incidente, especialmente en Castillogrande, el cual
generaría mayores procesos de erosión, modificando en cierta medida las características
sedimentológicas de la zona.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), a nivel composicional, en estos depósitos


predomina el cuarzo hialino y los feldespatos y en menores proporciones los
ferromagnesianos, fragmentos de concha y magnetita en un tamaño muy fino. Hacia La
Boquilla y El Laguito localmente se encuentran moscovitas en los sedimentos. Las
gravas encontradas corresponden a chert pardo y negro y cuarzo lechoso en tamaños
que oscilan entre 0.5 y 2 cm.

Las dunas litorales son montículos que se han formado por la acumulación de las arenas
transportadas por el viento, y pueden estar activas o estabilizadas por la vegetación. En
el borde costero entre La Boquilla y Bocagrande se presentan en época seca cuerpos de
dunas conformados por montículos de una altura entre 0.5 y 1.5 m, los cuales se
constituyen de arenas finas a medias de color pardo claro y de composición
predominantemente cuarzosa (Carvajal y Pérez 1993). En los últimos años en las playas
de Marbella, El Cabrero, Crespo y Bocagrande se han conformado dunas de altura entre
0.5 y 1.0 m, las cuales aparecen de modo cíclico en los primeros meses del año,
especialmente en el sector de Marbella, donde se forman dunas estabilizadas por
vegetación.

Lodos (Dl): La aparición de estos materiales se relaciona con el volcanismo de lodo como
una manifestación del fenómeno de diapirismo de lodo en la costa Caribe colombiana

139
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

atribuido a la sobrepresurización por esfuerzos tectónicos compresivos regionales o


locales (Aristizabal et al. 2009) y que se genera mediante un proceso de empuje en
profundidad de materiales finos de características plásticas, que migran desde zonas de
grandes presiones a zonas de baja presión, por el efecto de la diferencia de densidades
entre estos materiales y la cobertura superior (Kopf 2002 en SGC 2010). Estos procesos
diapíricos han conformado una serie de domos, diapiros y volcanes de lodo en las
regiones emergidas.

Según Ingeominas (2001a), los lodos detectados en la ciudad son acumulaciones de


arcillas y limos arcillo-arenosos de grano fino, de color gris oscuro a pardo con presencia
de bloques embebidos de arcillolitas, limolitas, areniscas y calizas arrecifales, de tamaño
entre 5 y 80 cm. El origen de estos lodos está asociado a la formación de "volcanes" por
efecto de antiguas erupciones de lodo y en menor proporción a las emanaciones locales
de lodo que salen por las bocas, manaderos o ventosas de los mismos.

Los lodos se presentan principalmente en la parte alta de los domos ubicados en el


sector suroriental de la ciudad de Cartagena. Con base en un análisis detallado de
fotografías aéreas de la zona realizado por Ingeominas (2001a) se identificaron seis
sectores de acumulación de lodos asociados a antiguas erupciones volcánicas de lodo
que cubren un área aproximada de 280000 m2. Estas zonas igualmente se encuentran
salpicadas por ventosas o manaderos actuales de lodo, de un número del orden de 60
según lo planteado por SGC (2010) y se encuentran concentradas particularmente en la
parte alta del domo principal del "volcán de lodo" de El Rodeo localizado al sur occidente
de la urbanización El Rodeo y al sur de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

El "volcán de lodo" de El Rodeo es una estructura en forma de domo, cuyo cuerpo más o
menos cónico y aislado representa la expresión superficial subreciente de la salida de
fluidos asociados al diapirismo, posee un diámetro aproximado de 1500 m y altura de 59
m con respecto al nivel medio del mar (SGC 2010). Este edificio dómico según
Ingeominas (2001a) presenta laderas convexas con pendientes entre 15º y 25º, con
desarrollo de drenaje radial, afectado localmente por un fracturamiento fallado de
dirección NE el cual es considerado por SGC (2010) un fallamiento conjugado sintético
de la falla de Mamonal. Las cerca de 60 bocas detectadas en el volcán con diámetros
que varían de 20 a 60 cm emanan lodos grises muy fluidos al igual que gases
predominantemente metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2). Es importante anotar que
en el mes de Febrero de 2013 se presentó la última erupción local de lodo en el volcán,
generando fisuras y grietas en infraestructura cercana y algunas casas de la
Urbanización de El Rodeo, así como deformaciones en la superficie del terreno, lo que
indica un nivel de actividad actual del mismo.

Es importante mencionar que en tiempo reciente han sido intervenidos varios lotes de la
Variante Mamonal (de propiedad de Tubocaribe, Herrera & Duran y UTB) cercanos a la
Urbanización El Rodeo, los cuales se encuentran localizados sobre zonas de
acumulación de lodos que han sido parcialmente cubiertas por la ejecución de rellenos
antrópicos de material seleccionado y de sitio para adecuar los lotes para construcción
de infraestructura que podría verse afectada por posibles patologías estructurales (en
razón de deformaciones y desplazamientos del suelo) si no se toman las medidas a que
haya lugar.

Con base en los registros sísmicos y de geoeléctrica realizados en el área por


Ingeominas (2001a) se encontró que el espesor total de los lodos varía de 5 a 20 m, sin

140
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

embargo registros de geoeléctrica recientes (Barboza 2013) hechos en la zona indican


posibles espesores de lodos de hasta 35 m. El espesor de lodos es menor hacia los
bordes de la zona dómica y varía de acuerdo a la topografía existente antes de las
erupciones, según Barboza (2013) en algunas zonas el espesor aumenta a mayor
cercanía con el centro de emisión del volcán de El Rodeo y tiende a disminuir al alejarse
hacia la Variante Mamonal.

El lodo emanado por las bocas activas es muy fluido lo cual no permite la formación de
conos en las mismas. Según Ingeominas (2001a) las densidades varían entre 1.4 y 1.7
gr/cm3. Tal característica de fluidez ha permitido que estos materiales se hayan
encauzado por los drenajes naturales, acumulándose en la base de las laderas del
“domo volcánico”, como se puede evidenciar en la zona norte del mismo.

Rellenos: Según Ingeominas (2001a) los rellenos de material son acumulaciones de


arena, grava, recebo (zahorra), escombros de construcción y mezclas de los mismos,
hechas por la actividad humana con el fin de acondicionar los terrenos para el desarrollo
industrial o habitacional. En gran parte de la ciudad de Cartagena, especialmente hacia
los cuerpos de agua que circundan y cruzan la misma se han ejecutado rellenos.

En términos generales se pueden considerar dos tipos de rellenos ejecutados en la


ciudad de Cartagena de acuerdo con lo planteado por Ingeominas (2001a); aquellos
realizados de forma técnica con materiales clasificados y debidamente compactados y
los segundos hechos con bajas especificaciones constructivas, de manera artesanal (en
estado semisuelto) a través de mezclas de materiales de sitio heterogéneos no aptos
(con finos y alta plasticidad) y escombros.

Entre los rellenos hechos técnicamente, Ingeominas (2001a) destaca los rellenos
hidráulicos hechos en el sector de Chambacú para acondicionar antiguas llanuras de
manglar para la construcción de infraestructura, aquellos llevados a cabo en Bocagrande
para ampliar las playas, los rellenos del sector oriental de la isla de Manzanillo y aquellos
realizados al sur de Ceballos y al occidente de Santa Clara para acondicionar el muelle
de Contecar. Entre los rellenos anti-técnicos se destacan por su magnitud, los rellenos
desordenados que se realizaron progresiva y artesanalmente en los costados sur y
suroriental de la Ciénaga de la Virgen en los barrios La Esperanza, La Candelaria y
Olaya Herrera, y de forma local en los bordes de caños y lagunas de Cartagena, en
especial en el barrio Torices y sus alrededores.

Es importante destacar que a partir de la construcción de la vía Perimetral en el año


2000, la ejecución de rellenos disminuyó en la zona, aunque está actividad se ha
incrementado hacia los sectores Ricaurte, Central y El Progreso (ver figura 53) del barrio
Olaya Herrera donde se proyecta continuar la segunda fase de la vía Perimetral.

141
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 53. Asentamientos en zonas de rellenos en el Sector El Progreso


Fuente: El autor (2010)

En general, en los rellenos técnicamente realizados se han utilizado materiales


previamente seleccionados con presencia escasa o nula de finos y debidamente
clasificados. De acuerdo con Ingeominas (2001a), en Bocagrande y Castillogrande, los
rellenos se han ejecutado con arenas de playa dragadas de sectores cercanos, de color
gris y de grano fino a medio. De igual constitución son los rellenos hechos en Chambacú
y hacia Ceballos en el muelle de Contecar, donde previamente se removió la capa
vegetal del sustrato de manglar y posteriormente se cubrió de arenas dragadas tomadas
de la bahía interna.

En el barrio Crespo, entre el Centro Recreacional Los Corales de Comfenalco y la playa


sur de la Bocana se destaca actualmente la ejecución de rellenos hidráulicos de arena de
playa dragada de sectores cercanos del orden de 1.2 millones de m 3, interviniendo de
este modo las playas del sector al ampliar la zona litoral mediante la construcción de un
muro marginal de 2.5 Km de longitud y de 7 espolones, para poder construir el Túnel
(semideprimido) de Crespo de 600 m de longitud que conecta un tramo de la vía al Mar
con la Avenida Santander.

Los espesores de los rellenos varían de un lugar a otro alcanzando 3 m de espesor en el


muelle de Contecar (Ceballos), donde igualmente hubo compactación por medios
mecánicos (Flota Mercante Gran Colombiana 1987 en Ingeominas 2001a). De acuerdo
con Ingeominas (2001a) en otros sectores los espesores de los rellenos oscilan entre 0.5
y 1.5 m y se constituyen de arenas gruesas calcáreas con fragmentos de coral de
tamaño de 1 a 2 cm, especialmente donde la disponibilidad de este material es posible.
Tal es el caso de algunos sectores de Manga, en la isla de Manzanillo y El Bosque.

Los rellenos hechos con bajas especificaciones constructivas están constituidos de


diferentes materiales tales como recebo (zahorra), presencia de arenas sueltas y arcillas
plásticas, escombros de construcción, aserrín y localmente basuras. A diferencia de los
primeros rellenos, en este tipo de relleno el material del sustrato vegetal en general no se
ha removido, lo cual ha ocasionado en algunos sectores el hundimiento de las casas e
infraestructura relacionada. Estos rellenos se presentan con mayor extensión en el sector
sur de la ciénaga de la Virgen, donde están constituidos predominantemente de zahorra
mal seleccionada y escombros de construcción, alcanzando espesores oscilantes de 0.5
a 1.5 m. En el sector suroccidental y occidental de la ciénaga de la Virgen alcanzan
espesores de 0.5 a 1.0 m y en su constitución predominan los escombros de

142
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

construcción y las basuras, mientras que en el sector de Torices los espesores varían de
0.3 a 1.5 m (Ingeominas 2001a).

3.2.4. Geología Estructural


A nivel estructural la región de Cartagena, al igual que el sector occidental del Caribe
colombiano presenta un marco geológico complejo como resultado de los esfuerzos del
frente de deformación relacionado con la convergencia de las placas Caribe y
Suramérica y los procesos de diapirismo de lodo, íntimamente ligados al Cinturón del
Sinú (Duque 1984 y Vernette et al. 1992 en Ingeominas 2001a). Según Aristizabal et al.
(2009) el Caribe colombiano se encuentra dentro de un punto triple de acción interplacas,
caracterizado por la subducción de la corteza oceánica bajo la corteza continental, donde
las márgenes de las placas de Nazca y Caribe, alcanzan la margen de la placa
Suramericana con diferentes ángulos y velocidades, además de estar influenciadas por
las placas de Coco y del Pacifico. Producto de este contexto tectónico regional, según
Ingeominas (2001a) el casco urbano de Cartagena se ha desarrollado sobre terrenos
plegados y localmente fracturados, cuya disposición estructural es difícil de determinar,
no sólo por la friabilidad de las rocas del área, sino por el alto grado de urbanización de la
ciudad.

Entre las estructuras identificadas por Ingeominas (2001a) se presentan pliegues, fallas y
lineamientos, y diaclasas. Se destacan los pliegues anticlinales de Zaragocilla, Albornoz
y del cerro de La Popa y los sinclinales en los barrios Socorro y Policarpa (Mamonal). Las
estructuras definidas por Ingeominas (2001a) son asimétricas con buzamientos o
inclinaciones del orden de 5 a 45°. Se determinaron patrones de fracturamiento de
direcciones noreste - noroeste y este - oeste asociados a fallas normales de poco
desplazamiento. Entre estas se destacan la falla de Mamonal (Dirección NNE), centro
médico Los Ejecutivos (NE), Las Brisas (EW) y (NW-SE), Albornoz (NE), La Popa (EW y
NW-SE). El diaclasamiento evidenciado presenta tendencia de dirección EN, NEE y NW
con inclinaciones altas del orden de 75° en promedio, localmente en favor de la
pendiente de las laderas (Carvajal et al. 1995 en Ingeominas 2001a).

A continuación se describen las estructuras geológicas definidas por Ingeominas (2001a),


complementada con información generada por Ángel et al. (1985), Carvajal (1998, 1999),
y Servicio Geológico Colombiano, SGC (2010).

 Pliegues
Las estructuras en el casco urbano de Cartagena tienen en general un rumbo NE-SW y
E-W y afectan principalmente las rocas de la Formación Detrítica Bayunca (Ingeominas
2001a). Los pliegues de la ciudad se han formado a través de deformaciones en
materiales rocosos dúctiles en su estado plástico, formando parte de un posible gran
sistema de plegamientos por efecto de esfuerzos tectónicos de compresión y fenómenos
de diapirismo de lodo. Ese sistema de plegamientos estaría conformado por las mayores
estructuras plegadas de la ciudad tal como el cerro de La Popa, la loma del Marión y el
cerro de Albornoz, las cuales al alinearlas de modo aproximado se obtiene un eje de
dirección aproximado de N25°W.

Entre los tipos de pliegues identificados en Cartagena, a continuación se destacan los


anticlinales (que se caracterizan por presentar pliegues convexos hacia arriba) y los
sinclinales (con pliegues cóncavos hacia arriba).

143
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Anticlinal de Zaragocilla: El anticlinal de Zaragocilla se encuentra localizado al suroriente


de la ciudad, en cuyo núcleo se encuentran los barrios Los Cerros, Nuevo Bosque (sector
Manzanares, Mirador y Altos de Nuevo Bosque), Nueva Granada, Las Brisas, Mirador de
Zaragocilla, terrenos de la Universidad de Cartagena (sede Piedra de Bolívar),
Zaragocilla, Escallón Villa y atraviesa la Avenida Pedro de Heredia en inmediaciones del
Coliseo de Combate hasta el Estadio de Softbol de Chiquinquirá (ver figura 54).

← SW Nueva Granada
Las Brisas

Nuevo Bosque Mirador de Z/gocilla

Los Cerros Zaragocilla


Escallón
Villa

Figura 54. Esquema de perfil de elevación de tramo de Anticlinal de Zaragocilla


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y modificado por el autor (2015)

El anticlinal de Zaragocilla es una estructura que se ubica al sur de la Ciénaga de la


Virgen y se asocia con la formación de la loma del Marión. Según Ingeominas (2001a),
esta estructura corresponde a un pliegue asimétrico con eje de dirección N72°E y
buzamientos del orden de 15 a 20° en el flanco suroriental y de 5 a 10° en el flanco
noroccidental. El anticlinal cabecea hacia el suroeste bajo las rocas de la Formación
Calcárea de La Popa y se presenta en rocas de la Formación Detrítica Bayunca.

Las rocas de la Formación Calcárea de La Popa solo se presentan en el flanco


suroriental de la loma del Marión con buzamientos locales del orden de 25 a 35° hacia el
noreste según lo planteado por Ingeominas (2001a).

Anticlinal de Albornoz: El anticlinal de Albornoz se encuentra ubicado hacia el sector


oriental de la bahía de Cartagena, en el sur de la ciudad, y se asocia a la formación del
cerro de Albornoz de donde la estructura toma su nombre. Según Ángel et al. (1985) este
anticlinal está constituido en el núcleo por la unidad detrítica de La Popa denominada en
este documento Formación Detrítica Bayunca y en los flancos por las calizas arrecifales
de La Popa, hipótesis que es confirmada por Ingeominas (2001a).

El núcleo de este pliegue pasa por sectores como Villa Rosa, en terrenos del antiguo
basurero de Henequén, hacia los asentamientos de 3 de Junio y Nelson Mandela (ver
figura 55), y en inmediaciones de las instalaciones de Tenaris Tubocaribe.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

← NW
3 de Junio

Villa Rosa

Figura 55. Esquema de perfil de elevación de Anticlinal de Albornoz (Sector Henequén)


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y modificado por el autor (2015)

Según Ingeominas (2001a), el anticlinal de Albornoz es asimétrico y de eje de dirección


W-E con buzamientos del orden de 30 a 35° en el flanco sur y de 6 a 30° en el flanco
norte. El anticlinal cabecea hacia el oeste 30° en rocas de la Formación Detrítica
Bayunca, mientras hacia el oriente la estructura desaparece contra el trazo de la Falla de
Mamonal.

Es notable la presencia de rocas de la Formación Calcárea de La Popa que bordean el


anticlinal con buzamientos del orden de 35 a 45° en el flanco sur y de 14 a 38° en el
norte, donde conforma un paleoatolón localmente afectado por fallamiento intenso
(Ingeominas 2001a). Tal situación fue evidenciada por Ángel et al. (1985), al notar el
control que tiene la estructura original en la formación de los arrecifes, los cuales fueron
basculados posteriormente.

Anticlinal de La Popa: El anticlinal de La Popa es una estructura de aspecto dómico en


planta, que se asocia a la formación del cerro de La Popa de donde la estructura toma su
nombre. Según Ingeominas (2001a), el anticlinal se presenta al costado nororiental del
cerro de La Popa; el eje de la estructura es de difícil determinación, por la falta de datos
estructurales, mientras en el costado occidental del cerro los buzamientos medidos son
del orden de 3 a 8° hacia el noroeste, en el flanco oriental son de 3 a 8° y dirección NNE.

En el sector sur por su parte, el cerro se muestra muy escarpado, lo cual puede deberse
a procesos erosivos intensos o a la probable presencia de una falla de trazo aproximado
E-W que según Pelgrain (1990) en Ingeominas (2001a) es probablemente de
cizallamiento inverso.

Sí se considera una dirección hipotética del eje de la estructura de predominio NE en


razón de su geomorfología local y sus características geológicas, el núcleo del anticlinal
pasaría en principio al suroeste del cerro de La Popa por el barrio La Quinta, en su punto
más alto a través del Convento de los Agustinos Recoletos, hacia la parte noreste del
cerro sobre los barrios Paraíso II, Palestina, Daniel Lemaitre y finalmente por Canapote,
tal como se ilustra en la figura 56.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

← SW Convento

Paraíso II

Palestina Daniel
Lemaitre
Canapote

La Quinta

Figura 56. Esquema de perfil de elevación de Anticlinal de La Popa


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y modificado por el autor (2015)

La estructura dómica afecta principalmente las rocas de la Formación Detrítica Bayunca,


y conforma una estructura monoclinal. Por otro lado, las calizas del conjunto superior de
la Formación Calcárea de La Popa se muestran dispuestas con buzamientos del orden
de 5 a 8° hacia el noreste, con basculamientos locales del orden de 12 a 27° hacia el
oriente, especialmente en el costado nororiental del cerro en el barrio San Francisco,
donde las rocas están afectadas por fallamiento. Se destaca que bordeando las
estructuras prominentes se encuentran sinclinales amplios como aquellos ubicados en
Policarpa y Socorro (Ingeominas 2001a).

Sinclinal de Policarpa: El sinclinal de Policarpa se localiza al sur de la ciudad, su núcleo


se encuentra en una zona ubicada entre el barrio Policarpa y terrenos de la empresa
Biofilm SA y se extiende al este atravesando la calle 3 (vía Arroz Barato) en un lote
intervenido con rellenos de material seleccionado hacia la parte posterior de Policarpa.

← NW Biofilm SA Policarpa

Figura 57. Esquema de perfil de elevación de un tramo del Sinclinal de Policarpa


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y modificado por el autor (2015)

Según Ingeominas (2001a), el sinclinal de Policarpa es una estructura que presenta una
forma de artesa (similar a un recipiente en forma de tronco de pirámide invertida - ver
figura 57) con eje de dirección E - W y buzamientos del orden de 35 a 45° asociados al
cerro de Albornoz y a la loma de Conspique (Ángel et al. 1985), cuya estructura anticlinal
presenta pendiente suave y poca altura, como se aprecia en la figura 58.

El núcleo de la estructura de Policarpa se encuentra constituido por rellenos de


sedimentos cuaternarios recientes (Q) de origen marino y fluvial y se relaciona con los
domos anticlinales de Albornoz y Conspique (hoy, muelle carbonero) conformados por la
Formación Calcárea de La Popa (T1) y la Formación Detrítica Bayunca (T2).

146
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 58. Antigua zona de plegamiento en Albornoz y Policarpa por efecto del control tectónico
Fuente: Tomado de Ángel et al. (1985)

Sinclinal del Socorro: El sinclinal del Socorro se encuentra ubicado en el sector


suroriental de la ciudad, en cuyo núcleo se encuentran los barrios El Golf, El Milagro, El
Carmelo, Socorro, Plan 400, Alameda La Victoria, Sector Medellín, San Fernando,
atraviesa terrenos de la cárcel de Ternera y la Urbanización 11 de Noviembre, y se
extiende hasta área de influencia de la falla Mamonal en terrenos del Centro Industrial
Ternera, como se muestra en la figura 59.

← NW
Plan 400

Socorro Alameda Medellín Cárcel C. I. Ternera


Ternera 11 Nov.

Figura 59. Esquema de perfil de elevación de un tramo del Sinclinal de Socorro


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y modificado por el autor (2015)

De acuerdo con Ingeominas (2001a), el sinclinal del Socorro es una estructura amplia de
dirección de eje sureste, con buzamientos del orden de 7 a 10° en el costado norte y de 6
a 30° en el flanco sur. El eje de la estructura en el costado noroccidental presenta
cabeceo alto en calizas del orden de 40°, mientras en el extremo suroriental el eje choca
con el trazo de Falla de Mamonal.

El núcleo del sinclinal está parcialmente rellenado por sedimentos de origen fluvial y
coluvio-aluvial de composición arcillosa, y en éstos es característica la alta concentración
de humedad.

 Fallas y lineamientos
Las fallas y lineamientos identificados en la ciudad se han formado a través de
deformaciones plásticas en materiales rocosos cálcareos que tienen comportamiento
frágil; las grietas formadas presentan movimiento o desplazamiento relativo en dirección
paralela a la superficie de falla por efecto de esfuerzos tectónicos de compresión o
tensión que generan roturas en la litosfera.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Ingeominas (2001a) cartografió las fallas y lineamientos presentes en la zona con base
en análisis fotogeológico y control local de campo. Estas fracturas se pueden dividir en
dos direcciones predominantes: fallas y lineamientos de dirección noreste y de dirección
noroeste. A continuación se muestra una descripción general de las mismas.

Fallas y lineamientos de dirección noreste: La principal estructura con dirección noreste


corresponde a la Falla de Mamonal, se localiza en el sector suroriental del casco urbano
de Cartagena y es catalogada como una falla de carácter regional con el bloque
occidental hundido que pone en contacto las arcillolitas de Bocatocino y la Formación
calcárea de La Popa en la parte norte del departamento de Bolívar (Ángel et al. 1985).

Las llamadas arcillolitas de Bocatocino por Ángel et al. (1985) son hoy denominadas
Formación Perdices y hacen referencia a una secuencia que se compone de lodolitas,
arcillolitas y lodolitas arenosas de grano fino, están muy meteorizadas y son color gris
verdoso.

El trazo de la falla de Mamonal fue definida por Ingeominas (2001a) usando la técnica de
fotogeología por el sector sureste de las antiguas instalaciones de la Federación Nacional
de Algodoneros con una dirección N40°E, donde se observaron buzamientos del orden
de 75 a 84° hacia el NW y donde igualmente, se definieron confluencias de lineamientos
y se evidenciaron espejos de falla que definen un movimiento de rumbo sinestral. En
tiempo reciente se ha encontrado que esta falla presenta un rumbo N50°E y buzamiento
del plano de falla al E de alrededor de 50 a 60º (SGC 2010), algo levemente diferente a
la dirección del trazo propuesta inicialmente.

Es importante destacar que una parte de los terrenos de las antiguas instalaciones de la
Federación Nacional de Algodoneros es hoy ocupado por el barrio Ciudadela 2000
vecino de los barrios Simón Bolívar y San Fernando, mientras que en la otra parte del
lote se tenía previsto hacia el año 2005 la construcción del proyecto de VIS Colombiatón,
sin embargo no fue posible ejecutarlo debido a que los suelos de esta zona podrían estar
contaminados con desechos tóxicos que habrían sido enterrados en el lugar tiempo
atrás.

La falla de Mamonal es definida como una estructura inversa por Ingeominas (2001a),
con buzamientos del orden de 45° hacia el oriente. Tal situación se comprueba con los
perfiles sísmicos realizados en el área, al igual que los perfiles geoeléctricos llevados a
cabo por Ingeominas (2001a) a la altura del “volcán de lodo" de El Rodeo, cuya
característica principal del "cono volcánico" que lo compone es el alto grado de
fracturamiento asociado a los fenómenos de diapirismo de lodo y a movimientos
relacionados con la falla de Mamonal. Según Carvajal (1999) esta falla regional delimita
el costado noroccidental del "domo volcánico" principal y es clasificada como una
estructura de rumbo sinestrolateral con componente inversa, con el bloque occidental
hundido.

A nivel regional, la falla de Mamonal se extiende hasta Galerazamba y prosigue


probablemente en zonas marinas, hacia el sur pone en contacto fallado a las calizas de
la Formación Calcárea de La Popa con las areniscas de la Formación Detrítica Bayunca,
marca un cambio significativo en la conformación geológica y geomorfológica de la
región, puesto que al oriente las rocas se presentan replegadas fuertemente y asociadas
a fallamientos inversos, mientras que al occidente la morfología es suavemente ondulada
y con buzamientos del orden de 10 a 25°, solo interrumpidas por la presencia local de los

148
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

altos arrecifales asociados a la Formación Calcárea de La Popa (SGC 2010). Es claro


entonces que el trazo de esta falla define una modificación topográfica importante de la
zona, asociada con una sierra homoclinal denudada que representa un pliegue de
arrastre en el cerro de Albornoz, el cual determina la extensión de la Formación Calcárea
de La Popa en dicho cerro.

Es notable igualmente, al sur del cerro de Albornoz un lineamiento regional de dirección


N70°E, el cual se relaciona por el costado oriental del área con buzamientos altos
medidos del orden de 70° hacia el noreste y que definen un cambio brusco del rumbo del
arroyo de Ternera en esa dirección (Ingeominas 2001a). Es probable que el mismo
lineamiento tenga relación con otro definido por Carvajal y Pérez (1993) en el sector sur
de la isla de Tierra bomba, el cual muestra en planta un componente de desplazamiento
dextrolateral.

Una de las fallas que se destaca en el entorno estructural de la ciudad es la Falla de


Henequén de dirección N75°E, la cual cruza diagonalmente el flanco sur del anticlinal de
Albornoz, ocasiona basculamientos inversos con buzamientos de 25° al sureste en el
sector de las antiguas canteras de Colclinker y termina en la falla de Mamonal (Reyes y
Barbosa 1997). La falla de Henequén es una falla inversa de cabalgamiento, cuyo trazo
constituye un ramal de la falla de Mamonal que afecta la Formación Calcárea de La Popa
en el cerro de Albornoz (SGC 2010) y que la pone en contacto con rocas de la Formación
Detrítica Bayunca. De acuerdo con Ingeominas (2001a), más al norte y cruzando con la
misma dirección el centro del anticlinal de Albornoz, se presenta otro lineamiento que
controla localmente los drenajes que cruzan el antiguo basurero municipal de Henequén
(hoy clausurado).

El “volcán de lodo" de El Rodeo al sureste de la ciudad se encuentra atravesado por dos


fallas de dirección N65°E que despegan de la Falla de Mamonal y definen el
levantamiento de la parte central de la zona dómica. La fractura occidental es normal, de
alto ángulo, con el bloque occidental hundido. La segunda falla es inversa y se encuentra
a una distancia de 300 a 400 m al sureste, con el bloque levantado igualmente al
occidente. Esta segunda fractura se subdivide en un ramal de características normales
de 50 a 100 m más al sureste (Ingeominas 2001a).

Según Ingeominas (2001a), las fallas normal e inversa que atraviesan el volcán de El
Rodeo controlan el curso del arroyo Matute más al oriente y están claramente asociadas
a la concentración de manaderos de lodo o bocas en la zona de influencia del "volcán de
lodo". De hecho, los registros sísmicos realizados por Ingeominas (2001a) en esta zona
muestran una serie de fracturas menores por donde sale hacia la superficie el material
lodoso. En la parte central de la zona donde se presenta la mayor concentración de
manaderos de lodo, recientemente se han evidenciado levantamientos del terreno de un
orden de 30 a 70 cm, de características inversas y en dirección noroeste. Tal situación es
una muestra de la actividad tectónica del lugar.

Según Carvajal (1999) la eventualidad de una erupción considerable de lodo estaría


acompañada de levantamientos y hundimientos del terreno en zonas circundantes al
volcán de El Rodeo, donde se podrían formar fallas de rumbo con desplazamientos de 20
a 30 cm y fallas normales e inversas con desplazamientos verticales entre 10 y 100 cm.

Al sur de la Ciénaga de la Virgen se presenta un lineamiento-falla de dirección N78°E, el


cual cruza los barrios de Zaragocilla, Buenos Aires, Chiquinquirá y Las Gaviotas, y está

149
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

asociado a fallas normales evidentes que según Ingeominas (2001a) se manifiestan


cerca del Centro Médico Los Ejecutivos, donde se presentan con un desplazamiento
relativo del orden de 30 a 50 cm con el bloque norte hundido.

Fallas y lineamientos de dirección noroeste: Hacia el sector norte del cerro de La Popa
en el barrio San Francisco se presenta según Ingeominas (2001a) un fracturamiento
regional de dirección N60°W que se extiende desde la base del cerro de La Popa en el
barrio Daniel Lemaitre atravesando la Ciénaga de la Virgen hasta el sector suroriental de
la misma y alineando el arroyo Ternera (Canal Chapundún) pasando por los barrios
Fredonia, Las Palmeras, Villa Rosita y Ternera. Este lineamiento delimita basculamientos
de las calizas de La Popa en el sector nororiental del cerro y está asociado a cambios de
buzamientos estructurales al sureste del barrio Villa Rosita.

Curiosamente, al suroriente del área los canales presentan un paralelismo sorprendente


conformando unas llanuras bajas de 1.3 Km de ancho, que preliminarmente pueden estar
asociadas a las fallas mencionadas. En el cerro de La Popa, igualmente se presentan
lineamientos locales de la misma dirección, especialmente en el sector suroriental del
cerro en el sector Kennedy, donde se ubican basculamientos de desplazamientos
normales asociados probablemente a deslizamientos traslacionales no activos
(Ingeominas 2001a).

En el año 1998 se presentó un deslizamiento en el barrio San Francisco localizado sobre


la loma del Guerrero en las estribaciones del cerro de La Popa, presumiblemente por
efecto de los asentamientos del terreno ocasionados por un sismo de magnitud 5.9 en la
escala de Richter que se sintió en la ciudad para esa época, y adicionalmente por la alta
saturación de estratos de suelo arenosos, la forma convexa de altas pendientes de la
ladera y la actividad antrópica en la misma (Carvajal 1998). Posteriormente, en el año
2010 se reactivaron los deslizamientos en el barrio San Francisco y el sector Sinaí. Estos
movimientos en masa agudizados por la ola invernal de ese año, afectaron la mayor
parte de la zona generando la destrucción de más de 1500 viviendas y dejando más de
1200 familias afectadas, es decir representó la cuasi-desaparición del barrio en mención.

A nivel estructural la loma del Guerrero se encuentra según Carvajal (1998) delimitada
por dos fallas de dirección noroeste y sureste que son las que determinan la forma
triangular de la loma. Estas fallas de poco desplazamiento y con los bloques hundidos
hacia el norte, están asociadas con un diaclasamiento de dirección noreste y suroeste
que definen la conformación ortogonal de las calizas de la parte superior.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), por el costado sur del cerro de La Popa y
bordeando el sector sur de la ciénaga de la Virgen se evidencia un lineamiento de
dirección N80°W que pone tentativamente en contacto el conjunto superior con el inferior
de la Formación detrítica Bayunca en el sector Prado - Alcibia.

Según investigaciones hechas en zona de plataforma continental, Pelgrain (1990) en


Ingeominas (2001a) traza una falla por el sur del cerro de La Popa y la clasifica como una
falla de cizallamiento inversa de alto ángulo con desplazamiento dextrolateral. De hecho,
en el sector norte de la desembocadura del canal de Blas de Lezo, se nota un cambio
brusco del curso del agua, lo cual tentativamente puede atribuirse al efecto de esta falla.
Hipotéticamente, los fuertes escarpes mayores de 45° asociados con abanicos aluviales
y coluviales, en el sector sur del cerro de La Popa, pueden deberse a efectos de la falla,

150
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

sin embargo, las evidencias geomorfológicas indican igualmente erosión marina intensa
en tiempos subrecientes.

Hacia el sur de la Ciénaga de la Virgen se presenta otro lineamiento de dirección N


20°W, el cual cruza diagonalmente los anticlinales de Albornoz y Zaragocilla. Esta
fractura, que localmente en el sector de Albornoz está relacionada con fallas normales de
corto desplazamiento (de 10 a 20 cm), con el bloque oeste hundido, se cruza con los
lineamientos de dirección noreste aproximadamente en el centro de los anticlinales
(Ingeominas 2001a).

Según Ingeominas (2001a), al nororiente del área y asociado al canal de Blas de Lezo se
presenta otro lineamiento con dirección N20°W, el cual en estribaciones del flanco norte
de un anticlinal identificado en el sector la Sierrita está asociado a fallas normales de
poco desplazamiento vertical (de 30 a 50 cm) y con el bloque oriental hundido.

Al norte del “volcán de lodo" de El Rodeo se presenta una fractura de dirección este -
oeste que limita al domo por este sector. Corresponde a una falla de tipo normal con el
bloque hundido hacia el norte. Evidencias de la misma se encuentran tanto en este
sector, como en el barrio La Sierrita, donde muestra desplazamientos de 10 a 20 cm
(Ingeominas 2001a).

 Diaclasas
Las diaclasas de la región son fracturas que forman planos de debilidad en materiales
rocosos de origen predominantemente calcáreo por efecto de esfuerzos de tensión o
cizallamiento, no presentan movimiento a lo largo del plano de debilidad, pues en esta
estructura los bloques no se desplazan uno con respecto del otro, más que una mínima
separación transversal y forman grietas. Las diaclasas no se presentan nunca solas sino
en sistemas complejos como es el caso del sector cerro de La Popa. Es posible que una
parte del grupo de diaclasas en la ciudad se hayan formado por procesos de liberación
de carga (descompresión) por erosión en los materiales que conforman las laderas.

Con base en el análisis preliminar de diagramas de frecuencia llevado a cabo con la


información de fracturamiento recopilada en campo por parte de Ingeominas (2001a), se
definieron tres sectores asociados al cerro de La Popa, la loma de Marión y el cerro de
Albornoz, sobre los cuales se identificaron tendencias de diaclasamiento.

Sector cerro de La Popa: De manera preliminar en el cerro de La Popa Ingeominas


(2001a) define tres tendencias de diaclasamiento predominantes; una de dirección
N10°E, con buzamiento del orden de 74°SE; una segunda de dirección N72°E y
buzamiento de 83° SE; y un tercer conjunto, de dirección N52°W, con buzamiento de 12°
NE. Las separaciones entre diaclasas varían entre 5 y 80 cm, y se muestran asociadas
localmente a venas de yeso, especialmente hacia la base.

Es importante destacar que la tercera dirección de diaclasas está relacionada con el


fracturamiento nororiental y la estratificación, mientras las dos primeras direcciones
probablemente están relacionadas con el plegamiento. Se resalta la relación existente
entre la dirección de los escarpes en el costado oriental de La Popa, y la dirección
predominante hacia el noroeste del primer conjunto de diaclasas indicado (Ingeominas
2001a).

151
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Sector Anticlinal de Zaragocilla: Según los diagramas de frecuencia de fracturamiento


para el sector del Anticlinal de Zaragocilla, Ingeominas (2001a) define preliminarmente
tres tendencias de fracturamiento. La principal tendencia presenta dirección N72°W y
buzamiento 80°NE, un segundo conjunto de dirección N59°E y buzamiento de 83° SE y
una tercera tendencia de dirección N34°E y buzamiento de 58° NW. El espaciamiento
entre diaclasas es predominantemente de 20 a 50 cm, aunque localmente pueden estar
separadas hasta 1 m y esporádicamente asociadas con venas de yeso.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), la dirección principal de fracturamiento está


relacionada con los fallamientos y lineamientos predominantes en el área. El segundo
conjunto está relacionado igualmente con lineamientos y coincide con los escarpes casi
verticales presente en el costado suroriental de la loma del Marión (sector Acueducto), lo
que favorece los deslizamientos. Con respecto al tercer conjunto, éste muestra
concordancia con la estratificación y se asocia al plegamiento existente.

Sector Anticlinal de las Antiguas canteras de Colclinker: En el sector del Anticlinal de


Albornoz en zona de influencia de las antiguas canteras de Colclinker, Ingeominas
(2001a) identifica preliminarmente dos tendencias de fracturamiento principal. Un
conjunto de dirección N65°W y buzamiento de 81° NE y un segundo conjunto de
dirección N47°E y buzamiento de 80° NW. Este segundo conjunto de fracturas está
asociado con un tercer conjunto de dirección N 30°E y buzamiento de 12° SE.

El fracturamiento evidenciado en esta zona por Ingeominas (2001a) está relacionado


esencialmente a plegamientos y presenta localmente separaciones de 10 a 20 cm. Hacia
el oriente en el sector del “volcán de lodo" de El Rodeo, el diaclasamiento presenta
tendencias hacia el suroccidente con buzamientos del orden de 50 a 70° con separación
de 20 a 50 cm.

A continuación en las figuras 60, 61, 62 y 63 se muestra el Mapa de geología de la


ciudad de Cartagena elaborado por Ingeominas (20001a), el cual ha sido dividido en
cuatro planchas. Para su mejor visualización y mayor claridad, debido a su extensión y
nivel de detalle, los mapas también han sido consignados en el Anexo C titulado "Mapas
de Geología de Cartagena (Ingeominas 2000)". Se aclara que los mapas disponibles en
formato pdf son del mes de Diciembre del año 2000, sin embargo la totalidad del estudio
se entregó oficialmente en el año 2001.

152
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 60. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha I de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

153
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 61. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha II de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 62. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha III de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

155
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 63. Mapa de Geología local de Cartagena - Plancha IV de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

3.2.5. Geomorfología
La evolución de las geoformas está ligada tanto a la génesis geológica de las mismas
(procesos endogenéticos), como a los procesos morfoclimáticos y morfodinámicos que
han modificado las formas preexistentes (procesos exogenéticos), determinando su
expresión morfológica actual (SGC 2010). Las geoformas identificadas por Ingeominas
(2001a) en el casco urbano de Cartagena deben su origen a procesos endogenéticos
asociados en primer lugar a los fenómenos de diapirismo de lodo, que determinan la
deformación del terreno, conformación de zonas dómicas y la presencia local de
“volcanes de lodo”, y en segundo lugar a los procesos compresivos relacionados con la
interacción convergente de las placas tectónicas Caribe y Suramericana, cuya
geodinámica interna ha contribuido a la disposición actual del territorio, en relación a
levantamientos del terreno que han determinado la generación de basculamientos,
plegamientos y fallamiento.

De acuerdo con SGC (2010), a escala regional el terreno donde se ubica la ciudad de
Cartagena hace parte de la Provincia Geomorfológica del Sinú, cuya génesis geológica
dentro de un contexto de ciudad está asociada predominantemente a las formaciones
Detrítica Bayunca y Calcárea de La Popa. Al relacionar estas formaciones geológicas con
la geomorfología presente se encuentra que la Formación Detrítica Bayunca dada las
características blandas y friables de las rocas que la constituyen, definen una morfología
de lomas y colinas dispuestas de manera compleja y, asociadas localmente a espolones
estructurales, mesas muy denudadas y lomos de falla denudados, mientras que la
Formación Calcárea de La Popa a nivel geomorfológico corresponde a Plataformas de
abrasión levantadas y mesetas localmente escarpadas, mesas, cuestas y cerros.
Igualmente se encuentran plegadas, formando sierras sinclinales con cabeceo,
asociadas a pliegues de arrastre por fallamiento transcurrente

En este punto es importante destacar que las categorías de jerarquización


geomorfológica se definen de una escala menor a una mayor en Geomorfoestructuras,
provincias, regiones, unidades (también llamada subregiones), subunidades y
componente geomorfológico. A continuación en la figura 64 se muestra un esquema de
esta jerarquización ajustada por Carvajal (2002, 2003) con base en lo planteado por
Velásquez (1999) e Ingeominas (2002), el cual se ha tomado de Carvajal (2008).

157
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 64. Esquema de jerarquización geomorfológica


Fuente: Tomado de Carvajal (2008)

Según SGC (2010), la Provincia Geomorfológica del Sinú perteneciente a la


Geomorfoestructura del Sistema orogénico costero, ha sido subdividida en regiones y
subregiones geomorfológicas, siguiendo su jerarquización geomorfológica. Las regiones
geomorfológicas agrupan geoformas relacionadas genética y geográficamente, y están
determinadas por la diferenciación de ambientes morfogenéticos y geológicos afectados
por procesos geomórficos parecidos. Estos ambientes son aquellos de clase
morfoestructural, denudacional, depositacional y antrópico. Por otro lado, las subregiones
o unidades geomorfológicas agrupan geoformas individuales y genéticamente
homogéneas, y están determinadas por procesos morfodinámicos afectados por
procesos geomórficos de construcción (acumulación) o destrucción (erosión).

En la zona de estudio definida por Ingeominas (2001a) correspondiente al casco urbano


de Cartagena, la escala de trabajo utilizada fue 1:10000 y el análisis geomorfológico se
realizó subdividiendo las unidades geomorfológicas a nivel de subunidades
geomorfológicas. La caracterización y cartografía de las subunidades geomorfológicas
que se definieron se fundamentó en los contrastes morfométricos que relacionan el tipo
de roca y la correspondiente topografía del terreno. De igual manera, relaciona el
contraste de las formaciones geológicas superficiales asociadas a procesos
morfodinámicos identificados en campo, de acuerdo con la conceptualización de
Velásquez (1999) en Ingeominas (2001a). De acuerdo con Ingeominas (2001a), la
modelación actual de las geoformas iniciales es resultado de la acción de procesos
exogenéticos marinos, fluviomarinos y continentales, localmente alterados por la acción
del hombre en su afán de ocupar el territorio para su uso habitacional o industrial.

En el presente trabajo se utiliza la cartografía geomorfológica generada por Ingeominas


(2001a) según su metodología aplicada. Es importante mencionar que para futuros
estudios geomorfológicos que se proyecten en la zona a una escala de trabajo menor
que 1:10000 es conveniente que el análisis geomorfológico corresponda al nivel de
componente geomorfológico siguiendo lo planteado en Carvajal (2008).

Las unidades geomorfológicas definidas según su expresión topográfica, Ingeominas


(2001a) las subdivide en unidades geomorfológicas prominentes, cuya expresión es

158
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

elevada con respecto al nivel del mar y en unidades geomorfológicas bajas, cuya
expresión topográfica es baja con respecto a las zonas de colinas y lomas. En el
presente documento se consigna la descripción geomorfológica hecha por Ingeominas
(2001a), sin embargo la subdivisión de las unidades se plantea con base en el criterio del
tipo de ambiente geomorfológico predominante, siguiendo lo planteado en SGC (2010).

Los ambientes geomorfológicos predominantes en la región son: Morfodinámico


estructural denudacional (incluye morfodinámico denudacional), marino costero (incluye
eólico), fluvial y de manera implícita la acción antrópica.

La información de geomorfología que es consignada a continuación, fue extraída del


estudio elaborado por Ingeominas (2001a) en la ciudad de Cartagena y ha sido ampliada
en algunos apartes usando información generada por Ángel et al. (1985), Gayet y
Vernette (1989), Carvajal y Pérez (1993), Carvajal (1998, 1999, 2001, 2003, 2012),
Aguilar-Collazo y Jiménez (2005), Barboza (2007), NSSH (2008), UDC-AMC (2004,
2009a y b, 2011), SGC (2010) y Gómez et al. (2012).

 Geoformas de origen Morfoestructural denudacional


De acuerdo con SGC (2010), estas geoformas exhiben una expresión morfológica
definida por la litología y la disposición estructural de las rocas aflorantes en la ciudad. Se
presentan afectadas por procesos erosivos intensos y se caracterizan por su relieve
colinado a alomado de laderas con pendientes abruptas y escarpadas. Dentro de este
tipo de geoformas se han incluido aquellas de origen morfodinámico denudacional, pues
el contraste del relieve, el nivel de fracturamiento del terreno, en asocio del clima
semiárido de la región han contribuido al desmantelamiento de las geoformas iniciales de
origen morfoestructural, generando la formación de planicies complejas de lomerios y
colinas de baja altura, asociados con pedimentos de erosión y acumulación (SGC 2010).

Según SGC (2010), en este tipo de ambiente denudacional predominan los procesos de
remoción y disección de materiales de sus cauces y donde la actividad antrópica ha sido
intensa, se pueden observar procesos acentuados de erosión y generación local de
tierras malas. Entre las unidades geomorfológicas de este ambiente denudacional se
incluyen las colinas, lomas, domos volcánicos, pedimentos (glacis) y coluviones.

Colinas (C): Las colinas son prominencias topográficas con alturas superiores a 55 m y
hasta 300 m, de pendientes localmente rectas, cóncavas o convexas, donde es común el
desarrollo de drenaje radial o angular, con escarpes subverticales de 15 a 50 m de altura.
Este tipo de elevaciones tienen bases aproximadamente circulares y laderas que
divergen en todas las direcciones a partir de cimas estrechas y redondeadas.

Las colinas deben su origen a procesos degradacionales intensos, ejercidos sobre rocas
dispuestas de manera casi horizontal. Según SGC (2010) estas formas se presentan
particularmente en el núcleo de pliegues anticlinales y sinclinales amplios, donde el
desmantelamiento de las rocas es alto, dejando remanentes rocosos. Tal situación se
presenta por el alto grado de erodabilidad de las rocas aflorantes en la zona,
particularmente de la Formación Detrítica Bayunca, lo cual se favorece, tanto por el clima
semiárido imperante, como por la baja cobertura vegetal de la región.

Las colinas pueden ocurrir aisladas o en grupo y de acuerdo con su altura, pueden
dividirse en colinas bajas de una altura de hasta 90 m y colinas altas entre 90 y 300 m de
altura (NSSH, 2008).

159
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Aunque coloquialmente las principales elevaciones de la ciudad son llamadas


respectivamente cerro de La Popa (150 m de altura), cerro de Albornoz (110 m de altura)
y loma del Marión (60 m de altura), a nivel geomorfológico se definen como colinas y
están asociadas genéticamente a las calizas de la Formación Calcárea de La Popa. Se
aclara que por efectos prácticos en el presente documento estas elevaciones son
llamadas de la misma forma en que coloquialmente se conocen.

Cerro de La Popa: Es una colina alta que corresponde a una cuesta cuya altura máxima
se aproxima a 150 m en su parte sur cerca al convento de los Agustinos Recoletos. Se
dispone elongada hacia el norte con pendiente recta de 5 a 10° hacia el noroeste que
coincide con la pendiente estructural de las calizas de la Formación Calcárea de La
Popa. Se desarrolla un drenaje angular con valles profundos de 15 a 20 m, en formas de
"V", asimétricos y localmente con fondo plano o curvo.

Según Ingeominas (2001a), el flanco suroriental del cerro de La Popa se caracteriza por
presentar laderas convexas hacia la base con pendientes del orden de 15 a 20° y
escarpes en la parte superior de 30 a 50 m de altura, con pendientes de 33 a 40° que
están asociadas a las calizas de la Formación Calcárea de La Popa. Los canales
desarrollados hacia la base de la ladera son en forma de "V" con profundización
significativa y retrogresiva debido a la erosión acentuada, favorecida por el carácter
friable de las rocas de la Formación Detrítica Bayunca. Hacia la parte intermedia de la
ladera, se presenta una franja de 50 a 70 m de ancho y pendientes de 7 a 15º que
localmente corresponde con abanicos coluviales producto de la erosión intensa de la
zona escarpada.

El sector sur del cerro de La Popa es particularmente la zona más escarpada, con
pendientes de 33 a 45° y altura de escarpes de 70 a 80 m; se presentan a nivel local
escarpes mayores en la base del convento de los Agustinos Recoletos. Hacia la base del
cerro de La Popa se presentan abanicos aluviales y coluviales, que se han formado por
la erosión intensa de la ladera. Es importante destacar que se han detectado coronas de
deslizamientos no activas en la actualidad a través del uso de fotografías aéreas antiguas
(Ingeominas 2001a). En la figura 65 se aprecia una vista parcial del cerro de La Popa.

Figura 65. Vista parcial del cerro de La Popa (Sector Sur)


Fuente: UDC-AMC (2009a)

160
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las pendientes de los cauces, al igual que las laderas son altas y en forma de "V",
localmente con paredes verticales y fondo plano. Las laderas presentan perfiles rectos,
aunque a nivel local son convexos e irregulares.

La ladera noroccidental del cerro de La Popa en el sector Los Comuneros se caracteriza


por sus formas convexas hacia la base y escarpes de 15 a 25 m de altura hacia la parte
superior. Hacia la parte inferior, las pendientes son de 10 a 20°, mientras hacia la parte
más alta alcanza los 45°.

Con base en el análisis de fotografías aéreas y control local de campo, hecho por
Ingeominas (2001a), en el sector suroccidental del cerro de La Popa se determinaron
deslizamientos tipo translacional no activo, los cuales probablemente se generaron por la
profundización del canal y las inclinaciones estructurales del orden de 20° en favor de la
pendiente.

La acción antropogénica es alta en el cerro de La Popa, debido a la antigua explotación


de canteras (hoy abandonadas) y la colonización del cerro por personas de bajos
ingresos económicos que, en su afán de acondicionar el terreno para la vivienda excavan
escarpes verticales de 4 a 5 m, especialmente hacia la parte oriental del cerro. Tal
situación determina la obstrucción y destrucción local de los drenajes naturales, lo que
determina una mala evacuación de las aguas superficiales (Ingeominas 2001a).

En las antiguas canteras se encuentran escarpes verticales de 15 a 25 m de altura,


hechos especialmente para la explotación de las calizas. Son notables los escarpes en
los barrios Pedro Salazar, Los Comuneros y el flanco oriental del cerro de La Popa.

Loma del Marión: Está "loma" es en realidad una colina baja, cuya altura máxima oscila
entre 55 y 60 m hacia el Sector Acueducto (barrio Paraguay), mientras que hacia el barrio
Las Brisas y 9 de Abril su altura máxima es del orden de 57 m; está asociada al flanco
noroccidental del Anticlinal de Zaragocilla (ver figura 66).

Figura 66. Vista parcial de la loma del Marión (sector sureste: Las Brisas)
Fuente: UDC-AMC (2009b)

161
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

De acuerdo con Ingeominas (2001a), hacia el sector Acueducto la colina presenta


desarrollo de un drenaje radial espaciado con cauces profundos y escarpados, y confiere
al terreno una fuerte disección con valles en forma de "U", localmente con fondo plano y
con escarpes del orden de 10 a 25 m de altura y pendientes de 7 a 15° de inclinación. A
nivel local, las laderas poseen pendientes rectas asociadas tanto a las inclinaciones
estructurales de las calizas de la Formación Calcárea de La Popa como al fuerte
fracturamiento que presenta la zona, el cual determina la conformación de pequeños
cerros delimitados por las fallas geológicas que afectan el sector.

Por acción antrópica, las pendientes en general han sido incrementadas localmente
hasta en 33°, en especial en el costado oriental de la colina, Tal situación ha generado
deslizamientos rotacionales periódicos en el sector sureste (barrios Nuevo Bosque Sector
Manzanares, Las Brisas y 9 de Abril). En el año 2010 las pendientes del terreno
aumentaron en el sector Manzanares y Mirador del Nuevo Bosque formando escarpes
subverticales significativos que fueron posteriormente intervenidos a través de obras
localizadas de contención y protección (Ingeominas 2001a).

Cerro de Albornoz: Las colinas de este anticlinal están asociadas a los flancos sur y
norte de dicha estructura. En el sector sur del anticlinal se aprecia el cerro de Albornoz,
cuyas elevaciones máximas son del orden de 100 a 110 m sobre el nivel del mar, lo que
lo configura como una colina alta, mientras que en el sector norte del anticlinal, las
elevaciones no sobrepasan los 65 m, por lo cual solo se aprecian colinas bajas.

Figura 67. Vista del cerro de Albornoz (vía Mamonal)


Fuente: Google Maps (2014)

Según Ingeominas (2001a), las pendientes en el cerro de Albornoz son rectas,


localmente cóncavas, asociadas a la litología y pendiente estructural de las calizas de la
Formación Calcárea de La Popa, lo cual en su conjunto definen una sierra homoclinal
denudada. Las laderas tienen pendientes de 7 a 33°, aunque por efecto de la explotación
de materiales son comunes los escarpes de 10 a 20 m de altura y pendientes mayores
de 45°. Tal situación ha generado deslizamientos locales de tipo translacional que han
afectado un área superior a los 20000 m2. Es notorio el escarpe natural de forma curva
de 30 a 40 m de altura en el costado norte del cerro de Albornoz, el cual presenta
pendientes entre 33 y 45° y aun mayores. El patrón de drenaje del cerro de Albornoz es

162
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

subparalelo. Los drenajes naturales han sido parcialmente destruidos por la explotación
de materiales y dejan zonas bajas donde se estancan las aguas superficiales.

La parte norte del Anticlinal de Albornoz corresponde según Ingeominas (2001a) a una
cuesta que conforma en conjunto con el sur un paleoatolón elongado en dirección E-W;
presenta en general pendientes estructurales de 3 a 15° hacia el noreste. Tales
pendientes se modifican por los drenajes en forma de "V" con fondo curvo y pendientes
laterales de 15 a 33° y aun mayores, especialmente en el sector sur y suroeste del cerro
de Albornoz, donde por registro fotográfico aéreo, se evidencian antiguas coronas de
deslizamiento tipo rotacional. La ladera norte es fuertemente disectada, y determina un
drenaje radial subparalelo y angular denso. La influencia antropogénica se manifiesta a
nivel local a través de escarpes verticales de 3 a 15 m, realizados para la construcción
desordenada de casas y en algunos sectores para la explotación de las calizas aflorantes
en el área.

Finalmente es importante mencionar que al noroccidente del "volcán de lodo" de El


Rodeo se presentan colinas de características escarpadas y altura del orden de 65 m
sobre el nivel del mar que enmarcan la zona "volcánica de lodo" y se derivan del
anticlinal de Albornoz.

Lomas (L): Las lomas son prominencias topográficas con elevaciones menores de 55 m,
poseen cimas muy amplias de formas redondeadas y elongadas, y de laderas
usualmente convexas con inclinaciones entre 10 y 20°. Según SGC (2010) su origen está
definido por procesos degradacionales intensos, sobre geoformas estructurales
preexistentes inclinadas que han sido desmanteladas por erosión acentuada. La alta
erodabilidad de las rocas particularmente de la Formación Detrítica Bayunca contribuye
en la distribución de las lomas en la ciudad, cuya altura usual varía de 10 a 50 m.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), estas elevaciones presentan morfología


suavemente ondulada donde se desarrolla, en general, un drenaje dendrítico,
subparalelo y espaciado (poco denso). Se encuentran ampliamente distribuidos en el
casco urbano de Cartagena y en relación genética directa con las rocas friables de la
Formación Detrítica Bayunca.

En zona de influencia del cerro de La Popa se han formado en tiempo subreciente


estribaciones a nivel lateral que se derivan en lomas y colinas de una altura menor; entre
ellas se destacan la loma del Peyé, "loma" del Guerrero, loma del Colegio de La Salle,
loma del Castillo San Felipe de Barajas y loma del Diamante.

Loma del Peyé: Se ubica al oriente del cerro, posee 50 m de altura y alberga parte de
los barrios San Bernardo (incluye sector Panorama, Cantera y Colegio Pies Descalzos) y
La María (incluye sector Los Corales), se caracteriza por sus pendientes topográficas
cuasi-rectas, del orden de 7 a 8° hacia el noreste, relacionadas con las pendientes
estructurales que definen una morfología de cuestas (ver figura 68).

Loma del Guerrero: Esta "loma" es otra estribación, se define en realidad como una
colina baja de 60 m de altura, se ubica al nororiente del cerro y sobre ella está
emplazado el barrio San Francisco. Según Carvajal (1998) esta colina de forma triangular
en planta, tiene formas convexas con pendientes del orden de 30 a 40° en la parte
superior y de 15 a 25° en la parte media y baja; se presentan procesos erosivos intensos
e intervención antrópica relacionada con la excavación de escarpes de 2 a 3 m de altura

163
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

para acondicionar el terreno para la construcción de viviendas, alteración y taponamiento


de drenajes y vertimiento de aguas servidas y residuos sólidos. En el sector norte de la
colina se encuentra un escarpe en forma de herradura que corresponde a una corona
antigua de deslizamiento, la cual se reactivó con la ola invernal del año 2010 (figura 69).

Figura 68. Vista parcial de la loma del Peyé, Sector Los Corales
Fuente: El autor (2015)

Figura 69. Parte alta de la loma del Guerrero (Escarpe principal)


Fuente: UDC-AMC (2011)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

La loma del Colegio de La Salle llamada antes cerro Le Franc se localiza al occidente
del cerro de La Popa, posee 35 m de altura y en sus terrenos fue construido hace más de
60 años el primer edificio de la institución educativa y hacia su flanco norte se ubica parte
del sector Paseo de Bolívar. Se caracteriza por sus pendientes topográficas rectas, del
orden de 3 a 5° hacia el noroeste, que definen una morfología de cuestas, sin embargo
en límites con la Urbanización La Española, las pendientes son altas superando en
algunos casos los 45° y el drenaje es incipiente, de tipo radial y subparalelo (figura 70).

Figura 70. Vista parcial de la loma del Colegio de La Salle


Fuente: El autor (2009)

La loma del Castillo San Felipe de Barajas llamada antiguamente cerro San Lázaro se
localiza al occidente del cerro de La Popa, tiene una altura aproximada de 30 m y en sus
terrenos fue construida en el año de 1536 una fortificación en ladrillo y roca con fines
militares para la protección de la ciudad y hoy en día sirve como atractivo turístico. En la
figura 71 se puede apreciar su estado actual.

Finalmente la loma del Diamante se ubica al noroccidente del cerro, presenta una altura
aproximada de 26 m y alberga sobre ella parte del barrio Torices. En el sector sur de la
loma las pendientes alcanzan los 70° formando un escarpe aparentemente estable,
aunque erosionado (ver figura 72), sin embargo hacia los sectores sureste y suroeste, las
pendientes decrecen, presentándose en el orden de 30°, y más aun hacia el norte donde
el terreno tiende a emparejarse y se presenta una especie de llanura.

165
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 71. Vista parcial de la loma del Castillo San Felipe de Barajas
Fuente: El autor (2015)

Figura 72. Vista parcial de la loma del Diamante (sector sur)


Fuente: UDC-AMC (2009a)

En general las zonas que bordean lateralmente las elevaciones pertenecientes a las
estribaciones del cerro de La Popa son laderas de pendientes cortas e irregulares del

166
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

orden de 15 a 33° que sobrepasan los 45° en algunos sectores, tal es el caso del sector
oriental de la loma del Colegio de La Salle.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), el drenaje en estas lomas es incipiente, de tipo


radial y subparalelo, con valle en forma de "V". Por efecto de la intervención
antropogénica algunas de estas elevaciones han sido intervenidas tiempo atrás para la
explotación de arena y calizas a través de canteras, especialmente en la loma del Peyé
(sector nororiental) y para la adaptación del terreno para la construcción de casas o
asentamientos irregulares.

Los escarpes naturales han sido muy modificados, a nivel local presentan alturas de 15 a
20 m y en algunas zonas dejan escarpes menores de una altura entre 5 y 10 m, lo cual
genera movimientos en masa tipo deslizamientos a una escala menor y caída de
bloques. En ciertos sectores de estas elevaciones los escarpes pueden ser de una altura
menor que 5 m.

Según Ingeominas (2001a), en el sector sur y sureste de la Ciénaga de la Virgen, las


lomas presentan la mayor cobertura en la ciudad con un área aproximada de 10 Km2, se
caracterizan por sus pendientes suaves entre 3 y 7°, aunque al suroriente de la ciudad se
presenta un sistema de lomerios extenso y de poca altura que se extiende sobre la
avenida Pedro de Heredia desde el Centro Comercial Los Ejecutivos hasta La
Urbanización La Princesa y sobre la Transversal 54 desde El barrio Nuevo Bosque hasta
el barrio Anita, donde las pendientes pueden alcanzar los 15° al noroccidente del barrio
Los Ejecutivos.

Las lomas en esta zona no superan los 45 m de elevación sobre el nivel del mar, en ellas
se desarrolla un drenaje dendrítico, subparalelo y espaciado, con valles en forma de "U"
y de artesa, localmente más acentuados hacia el sector del Hospital Universitario
(Zaragocilla), donde el drenaje es más denso y las laderas son de pendientes cóncavas y
convexas y es particularmente notorio, el alto carcavamiento de las mismas, asociado
localmente a la presencia de arcillas expansivas que permiten la concentración de la
escorrentía superficial por las grietas formadas (Ingeominas 2001a).

Al oriente de la Bahía de Cartagena en forma de franja de dirección noroccidente se


presentan lomas de 10 a 20 m de altura que albergan a los barrios España, Bruselas,
Juan XXIII, Paraguay, Nuevo Paraguay, Republica de Chile, Nuevo Chile, Los Cerros y
Altos de San Isidro, donde localmente los cauces se muestran más profundos.

El sector sur de la Ciénaga de la Virgen es la zona más poblada de la ciudad, según lo


planteado por Ingeominas (2001a). Tal situación ha permitido la modificación natural del
paisaje, y se observa como un sinnúmero de casas han sido construidas sobre los
drenajes naturales, lo que ocasiona inundaciones locales que son evacuadas
rápidamente, una vez ha finalizado la lluvia. Esta característica es particularmente notoria
hacia la Avenida Pedro de Heredia en los Canales Tabú, Chiquinquirá y Blas de Lezo, y
el sector de Ceballos, más al sur.

Debido a la presencia de arenas y gravas aptas para la construcción en algunas lomas


de la ciudad, antiguamente existían canteras que dejaron como resultado escarpes
verticales de 3 a 6 m de altura, en especial en el barrio Los Calamares en las etapas III y
V (Ingeominas 2001a) y en el sector del cerro de La Popa. Del mismo modo se han
excavado escarpes similares de una altura entre 5 y 10 m, para la urbanización de

167
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

algunas áreas. Es importante destacar que aunque muchos de estos escarpes no


muestran aparentemente problemas de inestabilidad, deben ser intervenidos
oportunamente y ser protegidos contra procesos erosivos y posibles movimientos en
masa

Hacia la parte norte del cerro de Albornoz igualmente se destacan sistemas de lomas, en
los barrios 20 de Julio (Sur), Bellavista, Villa Barraza, El Libertador, Villa Rosa, Henequén
y 3 de Junio. Según Ingeominas (2001a) se presentan lomas fuertemente disectadas de
35 a 40 m de altura y pendientes convexas, localmente cóncavas de 3 a 7° de
inclinación. En estas lomas asociadas al núcleo del llamado Anticlinal de Albornoz, se
desarrolla un drenaje dendrítico y subparalelo con valles en forma de artesa en las partes
bajas y de "V" en las zonas altas.

Muchas zonas circundantes al cerro de Albornoz han sido altamente colonizadas, por lo
tanto los habitantes a nivel local han ocupado los canales de drenaje natural. De acuerdo
con Ingeominas (2001a) llama la atención la ubicación del antiguo basurero municipal de
Henequén, el cual se hizo precisamente sobre estos arroyos intermitentes y donde hoy
existen asentamientos irregulares entre ellos Henequén y 3 de Junio. Tal situación ha
generado inundación en la parte alta de los cauces y deslizamientos menores en algunos
sitios. Es muy probable que los acuíferos existentes en la zona, asociados con las
areniscas del conjunto intermedio de la Formación Detrítica Bayunca estén
contaminados.

Finalmente es importante mencionar que al occidente del "volcán de lodo" de El Rodeo


se presentan lomas que enmarcan la zona "volcánica de lodo", están asociadas al
anticlinal de Albornoz y exhiben según Carvajal (1999) morfología suavemente ondulada,
de pendientes rectas relacionadas con control estructural litológico y de un fallamiento
asociado a la falla de Mamonal.

Domos volcánicos (Dm): Los domos volcánicos son prominencias topográficas de


morfología alomada y redondeada, y plana en las partes altas. Su origen está asociado a
movimientos verticales generados por el fenómeno de diapirismo de lodos, donde según
Carvajal (2012) la deformación de la superficie provocada se presenta por la expulsión de
capas de lodo de baja densidad, poca compactación y una presión de poros
anormalmente alta, por lo que pueden reaccionar ante cualquier alteración del medio en
que fueron depositados.

En el sector suroriental de la ciudad de Cartagena, los domos volcánicos existentes


hacen parte de la estructura geomorfológica del "volcán de lodo" de El Rodeo (ver figura
73), el cual se constituye de dos zonas dómicas disectadas por un ramal de fallas o
fracturamiento fallado, el cual es considerado según SGC (2010) un fallamiento
conjugado sintético de la falla de Mamonal.

168
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Planta
Tubocaribe

Lote UTB
Lote H&D

Figura 73. Vista panorámica del "volcán de lodo" de El Rodeo (Nótese lotes intervenidos)
Fuente: Tomado de Google Earth (2013) y modificado por el autor (2015)

Por efecto de este fracturamiento los “edificios volcánicos” se presentan elongados en


dirección NE con un diámetro promedio de 1200 m y una altura de 60 m sobre el nivel del
mar, en el centro principal de emisión de lodo (SGC 2010). Se localizan en antiguos
terrenos cuyo propietario era la Constructora Álvarez y Collins SA y donde hoy se
aprecian lotes en proceso de urbanización de propiedad de las Empresas Tenaris
Tubocaribe, Herrera y Duran (H&D) y de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB). Es
típico en estos domos, el desarrollo de drenaje radial, afectado localmente por el
fracturamiento antes mencionado (Carvajal 1999).

Es importante destacar que la parte alta del "volcán de lodo" de El Rodeo donde se
encuentra el centro principal de emisión de lodo y su área de influencia es definida a nivel
geomorfológico como flujos (F) por Ingeominas (2001a), pues allí se encuentran
aproximadamente 60 bocas o manaderos tipo C y O (según la clasificación de Higgins y
Saunders 1974, en Carvajal 2001) con diámetros de 20 a 60 cm, por donde fluyen lodos
grises arcillo-limosos muy fluidos al igual que gases como el aire, metano (CH4) y dióxido
de carbono (CO2).

La morfología de la parte superior del "volcán de lodo" es plana, suavemente ondulada y


cubierta de los flujos de lodo de erupciones pasadas, y localmente peneplanizadas por
acción antrópica para acondicionar el terreno para la construcción de infraestructura
(Ingeominas 2001a). Según SGC (2010) es característico de las partes planas de la parte
superior del domo, el desplazamiento fallado de rumbo destral con componente normal
en dirección NEE y desplazamiento vertical de 3 a 15 cm, asociado con carcavamiento
acentuado, alineamiento de bocas y grietas de disecación locales. Llama la atención en
la parte superior, la permanencia de coberturas de verdolaga aun en los tiempos secos
extremos, lo cual indica la permeabilidad de las rocas infrayacentes del conjunto
intermedio de la Formación Calcárea de La Popa, lo mismo que la acción y la fuerza del
fenómeno del diapirismo de lodo para mantener estas zonas húmedas a esta altura
(Carvajal 1999).

Los flancos de los domos están asociados a laderas convexas con pendientes entre 15 y
25°, donde es igualmente característico el fuerte carcavamiento (Ingeominas 2001a).
Hacia la parte norte y en las vías que atraviesan las estructuras "volcánicas de lodo" se

169
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

presentan escarpes de 3 a 4 m de altura, asociadas a actividad antrópica, lo que según


SGC (2010) ha contribuido al desconfinamiento de los lodos y la generación de flujos del
material de los escarpes.

En tiempo reciente, SGC (2010) ha definido los domos volcánicos como "volcán de lodo"
activo, cuya geoforma de origen morfoestructural denudacional se considera un cerro
colinado en forma de domo afectado por diapirismo de lodo, mientras que la zona de su
centro principal de emisión de lodo lo define como flujos de lodo actuales (geoforma de
origen denudacional) conformados por lóbulos y abanicos de lodo alomados originados
por erupciones "volcánicas de lodo". En general lo planteado por Ingeominas (2001a) y
SGC (2010) es similar.

Pedimentos (Pda - Pde): Los pedimentos son superficies de erosión próximas a un plano
de longitud moderadamente larga a muy larga, de formas cóncavas y suavemente
inclinadas, esculpida en rocas blandas de la Formación Detrítica Bayunca por procesos
de escorrentía superficial en el pie de zonas colinadas o alomadas de la ciudad,
sometidas a condiciones climáticas semiáridas. A nivel local hacia la base de las
elevaciones, los pedimentos (llamados también glacis) se encuentran cubiertos
ocasionalmente por delgadas capas de grava de origen aluvial producto del arrastre de
materiales asociados con el proceso de escorrentía superficial.

A nivel local Ingeominas (2001a) diferencia los pedimentos por erosión diferencial en
sustrato rocoso (Pde) y los pedimentos por acumulación de sedimentos cuesta abajo
(Pda). Según SGC (2010) los pedimentos por erosión se caracterizan por ser superficies
erosivas largas a muy largas, de forma cóncava y suavemente inclinadas, formadas en
roca blanda en el pie de las colinas o lomas por procesos de escorrentía superficial,
mientras que los pedimentos por acumulación se caracterizan por presentarse como
superficies de acumulación de longitudes moderadamente largas, de formas cóncavas y
suavemente inclinadas; su génesis se asocia a la acumulación del material fino en zonas
bajas por procesos de erosión laminar.

En Cartagena, los pedimentos son superficies en declive de 1 a 7° de inclinación


localizadas en el pie de las colinas y lomas, cuyo origen se debe a procesos erosivos de
acumulación diferencial, asociados a flujos laminares de agua (Ingeominas 2001a). En el
casco urbano, los pedimentos se definen por los bordes del cerro de La Popa, asociado a
las lomas del Peyé, del Diamante, del Colegio de La Salle y del Castillo San Felipe de
Barajas. Igualmente se presentan en las lomas descritas al sur de la ciénaga de la Virgen
en los barrios La Esperanza, Alcibia, María Auxiliadora, parte de Amberes, Boston y
Tesca Nuevo, y hacia la parte sur de la base del cerro de Albornoz, en algunos sectores
de los barrios Albornoz, Puerta de Hierro y Arroz Barato.

Según Ingeominas (2001a), los pedimentos por erosión se caracterizan por la presencia
de surcos en el terreno de una profundidad de 10 a 20 cm, están relacionados con las
arcillolitas del conjunto inferior de la Formación Detrítica Bayunca y tienen una mayor
pendiente que varía de 5 a 7°, especialmente hacia los cuerpos de agua que los
bordean, mientras que los pedimentos por acumulación presentan una morfología
suavemente ondulada y pendientes bajas del orden de 1 a 3° que favorecen los procesos
de deposición de sedimentos relacionados localmente con la escorrentía superficial de
origen torrencial.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El desarrollo de los pedimentos es favorecido por el carácter friable de las rocas de la


Formación Detrítica Bayunca y la carencia de vegetación en algunos sectores. De
acuerdo con Ingeominas (2001a), en época seca es característico en la ciudad, la
pérdida de la cobertura vegetal especialmente en el cerro de La Popa y la formación de
grietas en terrenos con predominio de arcillas expansivas. Al llegar la época invernal, la
escorrentía superficial se concentra localmente por las grietas y forman surcos y
cárcavas por donde se transporta el sedimento que va acumulándose a manera de
“playones" cuesta abajo. En la actualidad, la escorrentía se concentra por las calles
generando usualmente inundaciones locales y formando canales incipientes.

Coluviones (Co): Los coluviones son depósitos en forma de cono o lóbulo de longitudes
cortas o largas, de formas convexas e inclinaciones suaves o abruptas, conformados por
material sin estratificar y de condiciones no consolidadas; suelen presentar una
gradación muy pobre, generando una mezcla de material heterogéneo que se localiza en
la parte baja de las laderas por efecto de la gravedad, según Gómez et al. (2012) se
constituyen de bloques angulares a subangulares de diferentes tamaños embebidos en
una matriz usualmente arcillosa.

Estos depósitos se originan a través de movimientos en masa de tipo gravitatorio tal


como deslizamientos y flujos. En algunos casos, el origen de los coluviones se debe al
mecanismo de desplazamiento del terreno porque el suelo se satura ante un evento de
lluvia extremo, por excavaciones de tipo antrópico o por solifluxión en zonas de clima
periglaciar.

Según Ingeominas (2001a), los coluviones de la ciudad son acumulaciones de


fragmentos de roca blanda localizados en la base de las zonas escarpadas. A nivel local
presentan forma de cono o lóbulo y su origen se debe fundamentalmente a la
acumulación mecánica de materiales térreos por efecto de la gravedad que genera
procesos de escorrentía superficial, deslizamientos y flujo lento y viscoso en suelos
saturados y no saturados. Se incluyen los talus localizados en la base de las zonas
escarpadas, los cuales han formado depósitos caóticos con formas irregulares a partir de
acumulaciones de fragmentos de roca.

Se presentan a manera de franjas y parches en la base de zonas escarpadas


relacionadas con las calizas de la Formación Calcárea de La Popa, especialmente al
oriente, sur y occidente del cerro de La Popa y en los costados norte y occidente del
cerro de Albornoz (Ingeominas 2001a). Las pendientes desarrolladas en este tipo de
geoforma son del orden de 20 a 30°. Los coluviones derivados del cerro de La Popa se
han formado en algunos sectores de los barrios Lo Amador, La Quinta, Lomas del Cielo
(en forma de franja de dirección NE), San Francisco, Pablo VI y La María, hacia la base
de la loma del Peyé, mientras que en la parte occidental de la base del cerro de Albornoz
se presenta un coluvión visto en planta en forma de franja de dirección norte que se
ubica en terrenos de empresas del sector de Mamonal y alineada a la vía.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), en el cerro de La Popa, en general los coluviones


están constituidos de bloques de tamaño entre 0.5 y 1 m, embebidos en material arenoso
grueso y de composición predominantemente calcárea que pueden alcanzar espesores
cercanos a 12 m. Debido a la acción antrópica estos depósitos han sido cortados o
intervenidos para la adecuación de caminos y construcción de casas y asentamientos
irregulares, lo que genera la inestabilidad de los cuerpos. Es de común ocurrencia,
particularmente en el costado norte y occidental del cerro de La Popa, la acumulación de

171
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

bloques de caliza de tamaño entre 1 y 3 m de arista, embebido en material arenoso o


arcilloso, cuyo origen está relacionado con procesos de remoción en masa tipo caída de
bloques y deslizamientos menores de tierra. Estas acumulaciones de materiales no
cartografiables según lo definido por Ingeominas (2001a) se localizan en los patios de las
viviendas y son causadas en su mayoría por la ejecución de cortes en las laderas para
construir, ampliar o adecuar las mismas.

En la loma del Marión se destaca un coluvión asociado al deslizamiento del sector de


Manzanares y Mirador y altos del Nuevo Bosque, localizado por el costado oriental del
mismo, el cual no fue cartografiado por Ingeominas (2001a). Alcanza 2 hectáreas de
extensión, presenta pendientes del orden de 22°. Este coluvión de deslizamiento
presenta agrietamientos de 10 a 50 cm de apertura, una corona de deslizamiento tipo
rotacional de 200 m de longitud y 2.5 m de altura del escarpe principal. Adicionalmente,
se encuentran coluviones de deslizamiento menores y no cartografiables a la escala del
trabajo de Ingeominas (2001a), en los barrios Las Brisas, Nueve de Abril, Andalucía y El
Conquistador.

En el cerro de Albornoz, según Ingeominas (2001a) estos depósitos son de pequeña


escala con excepción del coluvión paralelo a la vía de Mamonal, sin embargo, se llama la
atención sobre los depósitos generados por la explotación de la caliza y las arenas en las
antiguas canteras de Colclinker y que en el trabajo de Ingeominas (2001a), por razones
prácticas, se cartografiaron como tal. Tales "abanicos" son fácilmente removibles por la
acción de las lluvias, y generan localmente deslizamientos rotacionales, en pequeña
escala.

Finalmente es importante destacar que al noreste del "volcán de lodo" de El Rodeo


según Carvajal (1999) se han evidenciado conos coluviales de suave pendiente del orden
de 3 a 7° relacionados con antiguos flujos de lodo conducidos por cauces y drenajes
naturales hacia las zonas bajas.

 Geoformas de origen Marino costero


La acción del oleaje marino en la zona litoral y particularmente los avances y retrocesos
de la línea de costa en el pasado subactual y subreciente, han modelado el paisaje,
determinando la conformación de grandes planicies costeras, formadas tanto por la
abrasión como la acumulación de sedimentos, por efecto de las corrientes marinas y
costeras (SGC 2010). En Cartagena se evidencia una dinámica marina prevalente,
asociada indirectamente con la actividad actual del fenómeno del diapirismo de lodos en
la región.

Es importante mencionar que la mayoría de unidades geomorfológicas bajas definidas


por Ingeominas (2001a) en el casco urbano de Cartagena son geoformas de origen
marino costero y se asocian en general a sedimentos semiconsolidados del Cuaternario.
Entre las unidades geomorfológicas de este ambiente se incluyen las terrazas marinas,
plataformas de abrasión elevadas, llanuras costeras, lagunas costeras, espigas,
playones, llanuras intermareales, llanuras de manglar recientes y antiguas, playas, deltas
de flujo de marea, plataformas y bajos arrecifales, y finalmente las dunas costeras que
también están asociadas al ambiente eólico, por efecto de los vientos alisios en la región.

Terrazas marinas (Tm): Las terrazas marinas son superficies elevadas horizontales
(planas) a subhorizontales que sufren un ligero desnivel respecto al nivel del mar, el cual
puede ser de origen tectónico o por cambios en el nivel del mar según lo planteado por

172
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Gómez et al. (2012). Se necesita un medio propicio para el crecimiento de corales y


algas coralinas o para la formación de playas, antes de que se pueda formar una terraza
marina, puesto que éstas se originan a través de la acumulación marina de fragmentos
coralinos, especialmente de corales y conchas. Es importante destacar que es posible la
formación de terrazas marinas a partir de plataformas de abrasión levantadas. Al igual
que estas plataformas, las terrazas se presentan limitadas en sus bordes por escarpes
acantilados o paleoacantilados de 0.5 a 3 m de altura según lo planteado inicialmente por
Burel (1981) en Ángel et al. (1985) y confirmado por SGC (2010).

De acuerdo con Ingeominas (2001a), las terrazas se ubican en la parte interna de la


bahía de Cartagena, en las islas de Manzanillo, Diablo, Chivo y a nivel local en la isla de
Manga, donde se constituyen de fragmentos de coral y están limitadas por escarpes
acantilados de 0.5 a 1 m de altura. Estas terrazas marinas se extienden localmente por el
borde oriental de la Bahía de Cartagena, donde se encuentran cubiertas de manera
parcial por playones arenosos conformados de 100 a 500 m de amplitud, pero que en la
actualidad han sido intervenidos a nivel antrópico por el desarrollo portuario.

En la parte norte de la isla de Manzanillo se encuentran terrazas marinas con


elevaciones máximas de 2.6 m sobre el nivel del mar, se presentan suavemente
onduladas y a nivel local se evidencian escarpes muy intervenidos de 0.5 a 1 m de altura
(Ingeominas 2001a). Se resalta que la isla de Manzanillo presenta terrazas marinas que
cubren un area de 0.4 Km 2, completando casi un 50% de su territorio.

Las terrazas marinas de las islas Diablo y Chivo se presentan en forma de parche y
alcanzan elevaciones de 0.95 y 1 m respectivamente (Ingeominas 2001a). En el sector
sureste de la isla de Manga en terrenos del terminal marítimo se presentan antiguas
terrazas intervenidas por el desarrollo portuario, con elevaciones máximas de 2.8 m y con
escarpes que pueden alcanzar 1 m de altura.

Las islas de Cartagena que albergan las terrazas marinas están constituidas según
Ingeominas (2001a) de fragmentos de coral genéticamente relacionados con los arrecifes
franjeantes antiguos, los cuales se comportan como barreras de sedimentos detríticos
provenientes de la parte continental, lo cual permitió la posterior colonización del
manglar.

Plataformas de abrasión elevadas (Pe): Este tipo de plataformas son superficies


elevadas planas o ligeramente inclinadas hacia el mar que fueron labradas sobre sustrato
rocoso en el período Cuaternario reciente, por la dinámica marina imperante. Según
Ingeominas (2001a) estas superficies se encuentran elevadas con respecto al nivel del
mar actual como consecuencia de movimientos eustáticos marinos o levantamientos
posteriores del borde costero, y se encuentran limitadas por escarpes acantilados
antiguos o paleoacantilados, de 3 a 20 m de altura, hoy alejados de la línea de costa.

Las Plataformas de abrasión elevadas son de constitución calcárea y están dispuestas a


manera de parches que no sobrepasan los 500 m 2, con escarpes acantilados antiguos de
4 a 5 m de altura (SGC 2010). Se encuentran localizadas en un sector al noroeste del
casco urbano de Cartagena, en los barrios Pedro Salazar, Daniel Lemaitre y parte de
Canapote y hacia el oriente de la bahía de Cartagena en los barrios Gustavo Lemaitre, El
Refugio, Alto Bosque, Republica de Chile, El Olivo, El Bosque y San Isidro.

173
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Al noroeste de la ciudad, en el barrio Lemaitre se presenta una plataforma de abrasión


elevada que según Ingeominas (2001a) alcanza localmente 12 m de altura sobre el nivel
del mar. Su morfología es suavemente ondulada y con pendientes de 3 a 4° hacia el mar.
Cubre una extensión aproximada de 0.8 Km2 y se encuentra limitado por escarpes
paleoacantilados de 4 a 5 m de altura, los cuales en el sur y sureste se presentan
verticales, mientras hacia el norte han perdido su expresión original por los procesos de
urbanización del sector.

En el suroeste de Cartagena, hacia el sector El Bosque - San Isidro igualmente se


expone según Ingeominas (2001a) una plataforma de abrasión elevada que en algunos
sectores alcanza 16 m de altura sobre el nivel del mar. Es una plataforma ondulada y
localmente disectada por canales, que conservan pendientes del orden de 3°, cubre un
área de 0.5 Km2 y se encuentra limitada hacia el occidente por escarpes
paleoacantilados muy intervenidos por la acción del Hombre, de una altura de 4 a 5 m,
que dejan pendientes promedios del orden de 25°. Al igual que en el sector noroeste de
Cartagena, estas plataformas de abrasión están esculpidas en rocas de la Formación
Calcárea de La Popa.

Es posible que la identificación en campo de las plataformas de abrasión elevadas sea


dificultosa, pues con el paso del tiempo estas geoformas derivan en la formación de
terrazas marinas, que a su vez con el tiempo son cubiertas por coluviones que se hacen
más espesos en dirección hacia el continente. Gómez et al. (2012) consideran que las
plataformas de abrasión antiguas son un tipo de terraza marina ya que pueden
presentarse coalescentes con estas terrazas a partir de ambientes depositacionales. En
este sentido estos autores recomiendan utilizar el término terraza marina genéricamente
para todos los casos donde haya una superficie de origen marino elevada sobre el nivel
del mar, a menos que haya evidencia de que la superficie elevada sea producto del
efecto combinado de la meteorización y de la abrasión del oleaje sobre la roca y en ese
caso se debe especificar que la terraza marina se ha producido a partir de una
plataforma de abrasión antigua. Se aclara que en el presente documento se sigue
considerando como plataforma de abrasión elevada, a este tipo de geoforma, según lo
definido por Ingeominas (2001a).

Llanuras costeras (LLc): Las llanuras costeras son extensas planicies ligeramente
onduladas, limitadas hacia la parte continental por colinas y lomas, y hacia el mar por
playas o llanuras intermareales (Ingeominas 2001a) asociadas a lagunas costeras. Su
génesis está ligada a procesos fluviomarinos de sedimentación y erosión que se han
producido según SGC (2010) en el pasado reciente y subreciente, cuando el mar estaba
por encima del nivel actual.

En general estas llanuras incluyen áreas con una morfología predominantemente plana o
de baja altura con respecto al nivel del mar, por lo tanto esta característica las diferencia
de las terrazas marinas; su origen puede ser fluviomarino como se mencionó antes o
netamente marino, y generalmente representa una franja de costa que ha progradado o
que es resultado de cambios en el nivel del mar (NSSH 2008).

Es importante destacar que de acuerdo con Gómez et al. (2012) las llanuras costeras
también conocidas como planicies costeras o depósitos litorales recientes, pueden
considerarse una región geomorfológica según la jerarquización propuesta por Carvajal
(2003), no obstante en Cartagena, Ingeominas (2001a) la definió en la categoría de
unidad geomorfológica y así se considera en el presente trabajo.

174
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las llanuras costeras en la ciudad se presentan ampliamente expuestas al oriente y


suroriente de la Ciénaga de la Virgen (Ingeominas 2001a), en los barrios Fredonia,
Nuevo Paraíso, Las Américas, El Pozón, Villa Estrella, Villas de la Candelaria, Sector Los
Arenales, La Carolina, Ciudad Jardín, San José de los Campanos, Bosque de la
Circunvalar, en el antiguo lote de la Federación Nacional de Algodoneros (hoy, Ciudadela
2000) y en una parte de los terrenos de la Universidad Tecnológica de Bolívar y de la
Empresa Tenaris Tubocaribe. Igualmente estas planicies se presentan al sur y sureste
del cerro de Albornoz en algunos terrenos de empresas de la zona industrial de Mamonal
y en los barrios Policarpa, Arroz Barato, La Paz (sur) y parte de Nelson Mandela.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), al oriente de la Ciénaga de la Virgen, las llanuras


costeras alcanzan una extensión aproximada de 120 Km2 y pendientes del orden de 3°,
donde se desarrolla un drenaje paralelo espaciado que se dirige hacia el occidente,
generando a nivel local inundaciones en época invernal en sectores aledaños a los
barrios El Pozón y Villa Rosita, entre otros.

En el sector sur del cerro de Albornoz, según Ingeominas (2001a) las llanuras no
sobrepasan una extensión de 4 Km2 y presentan una configuración elongada en
dirección E-W, asociada al núcleo del Sinclinal de Policarpa. Al igual que en el sector
oriental de la Ciénaga de la Virgen, las pendientes en este sector son mínimas, lo cual
genera zonas de inundación, especialmente en el barrio Policarpa y hacia la empresa
Biofilm SA, asociadas a los canales que llevan sus aguas hacia la bahía.

Lagunas costeras (Lc): Este tipo de lagunas son depresiones costeras ocupadas total o
parcialmente por agua salobre, separadas del mar abierto por barreras o espigas
arenosas, y con comunicación hacia el mar a través de bocas permanentes o efímeras.
Al estar situadas bajo el nivel medio del mar, las lagunas se consideran depresiones
someras. Según SGC (2010) el origen de las lagunas costeras se relaciona con la
formación de barras espigas, subsidencia sedimentaria local o aislamiento rocoso
generado por movimientos tectónicos de origen diapírico de lodo.

Las lagunas costeras de acuerdo al origen hidro-sedimentario de la barrera que la limita


con el mar y al ambiente geológico-tectónico donde se desarrolla, se clasifican en 4 tipos:
lagunas con barreras formadas por aporte sedimentario deltaico, lagunas con barreras
arenosas formadas por acumulación marina, lagunas con barreras de origen tectónico y
lagunas con barreras construidas por organismos tipo coral (Gayet y Vernette 1989).

La laguna más importante en la ciudad de Cartagena es la Ciénaga de la Virgen o de


Tesca, cuyas barreras se atribuyen a procesos hidro-sedimentarios costeros (SGC 2010).
De acuerdo con Ingeominas (2001a), esta laguna se presenta elongada en dirección N-S,
con una extensión aproximada de 22.5 Km2 y una profundidad máxima de 1.5 m. Hacia el
oeste la Ciénaga de la Virgen está separada por una barra espiga de un largo de 5 a 6
Km, de constitución arenosa y asociada a llanuras intermareales y de manglar. La única
boca natural de comunicación temporal con el mar se localiza en La Boquilla, tiene una
amplitud variable de 50 a 300 m y una profundidad de 2 m, y se caracteriza por estar
asociada en la parte interna por deltas de flujo de marea que en la actualidad han sido
colonizados por manglar.

Por el oriente, la Ciénaga de la Virgen recibe el aporte de aguas dulces de los arroyos
Mesa, Tabacal, Hormiga, Tabla y Limón, mientras por el sur desembocan los canales
María Auxiliadora, Amador, Tabú, Blas de Lezo y Ternera (Chapundún), entre otros

175
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

(Ingeominas 2001a). Según SGC (2010) los materiales de fondo de la Ciénaga de la


Virgen, son predominantemente lodosos con abundancia de materia orgánica.

En el año 2000 se puso en funcionamiento la bocana de marea estabilizada con el fin de


oxigenar la Ciénaga de la Virgen, la cual se construyó en el sector norte del aeropuerto
Rafael Núñez. La bocana es una estructura hidráulica de intercambio de aguas,
compuesta de una dársena sobre la playa, un box coulvert y un canal, tiene 100 m de
ancho, 700 m de largo y 6 m de profundidad; mediante 6 compuestas de ingreso y 4 de
salida, permite el paso de las aguas marinas a la ciénaga y fuera de la misma, al
aprovechar el ascenso de la marea, permitiendo así un recambio de agua de la ciénaga
cada 24 horas y su oxigenación.

Se destaca que la descarga de los canales Chapundún, Calincanto y Ricaurte aportaba a


la Ciénaga de la Virgen por lo menos un 50% de las aguas servidas de Cartagena, donde
antes del año 2013, la ciénaga recibía aproximadamente un 78% de las aguas servidas
de la ciudad, mientras que el 22% restante se vertía hacia la bahía de Cartagena en un
sitio conocido como "Cuatro Calles". La puesta en funcionamiento (a prueba) del
proyecto Emisario Submarino en el mes de marzo de 2013 ha aliviado las descargas
hacia este cuerpo lagunar.

A nivel regional, la bahía de Cartagena ha sido catalogada como una laguna costera de
origen tectónico (Gayet y Vernette 1989 en Ingeominas 2001a). Según estos autores esta
laguna está delimitada y separada del mar abierto por la isla de Tierra Bomba, cuyo
origen indirectamente, se atribuye al diapirismo de lodo. Según SGC (2010) la bahía
posee dos entradas o bocas de intercambio de aguas localizadas, una al sur de
Bocagrande de 2 Km de ancho y 2 m de profundidad, y otra en Bocachica de 600 m de
ancho y 15 m de profundidad.

Según Ingeominas (2001a), la bahía de Cartagena presenta una configuración en forma


de riñón, elongada en dirección N-S, en una extensión de 82 Km2 y una profundidad que
sobrepasa localmente los 30 m. La morfología suave del fondo es interrumpido por bajos
arrecifales de 15 a 20 m de altura, especialmente en el sector oriental de la bahía. De
acuerdo con SGC (2010) tal situación determina coberturas de sedimento de origen
variable, tanto bioclástico (fragmentos de coral y conchas) como arenoso detrítico fino
proveniente principalmente del canal del Dique, que según Álvarez et al. (2003) en SGC
(2010), aporta a la bahía 80 m 3/s de material fino, proceso establecido con base en la
progradación rápida de los lóbulos deltaicos actuales del canal y la pluma de sedimentos
evidente.

Es importante destacar que en los bordes de la bahía de Cartagena, particularmente


hacia la isla de Tierra Bomba, se encuentran lagunas costeras de una menor extensión
entre 0.6 y 1.5 Km2, cuyas barreras corresponden a crecimientos de corales de arrecifes
costeros franjeantes, no vivos actualmente. Tal situación se evidencia a nivel local en el
margen oriental de la bahía, donde las lagunas han desaparecido por la actividad
antrópica, quedando los remanentes de las barreras arrecifales, hoy colonizadas por
manglar (SGC 2010).

Los cuerpos de agua internos de Cartagena han sido definidos por Ingeominas (2001a)
como lagunas costeras de menor extensión. Entre estos cuerpos de agua Ingeominas
(2001a) destaca la laguna de Chambacú, laguna del Cabrero, laguna de San Lázaro,
Ciénaga de las Quintas, Caño Bazurto y Caño Juan de Angola. De acuerdo con

176
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

resultados obtenidos por Edurbe et al. (1992) en Ingeominas (2001a), la profundidad


promedio en estos cuerpos de agua son del orden de 1.2 a 2.5 m; sin embargo la laguna
del Cabrero presenta la mayor profundidad de un orden de 7.4 m. En general las lagunas
costeras de menor extensión no presentan comunicación directa con el mar abierto, por
lo tanto el intercambio de aguas se lleva a cabo a través de la Bahía de Cartagena. Las
únicas lagunas con comunicación hacia el mar son la Ciénaga de la Virgen y la bahía de
Cartagena, las cuales son las más extensas y representativas de la ciudad.

Barras espigas (E/B): Se consideran barras elongadas constituidas de arena y grava, de


morfología baja, usualmente dispuestas paralelas a la línea de costa y configuradas
según Ingeominas (2001a) por la acción combinada del oleaje y las corrientes litorales en
aguas de poca profundidad. La característica principal de las barras espigas es separar
cuerpos de agua interiores, generalmente salobres, del mar abierto, aunque en su
formación intervienen procesos avanzados de progradación de espigas, que dejan bocas
que comunican el mar con estos cuerpos de agua (p.e. lagunas costeras).

Según Gómez et al. (2012) la formación de estas geoformas es producto de un proceso


de acrecimiento generado por el transporte de sedimentos por efecto de la marea, oleaje,
viento, o deriva litoral. Siguiendo a SGC (2010) en algunos sectores estas barras se
asocian con deltas de sobrelavado, playas, llanuras intermareales y de manglar y deltas
de flujo y reflujo de marea. En ciertos casos su formación puede generarse por la
emergencia de barras litorales que localmente pueden estar soportadas por barreras de
coral subactual.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), la barra espiga más desarrollada y representativa


de Cartagena se encuentra al norte de la ciudad, en el sector de La Boquilla, es elongada
en dirección NNE, tiene una longitud de 6 Km y una amplitud variable de 80 a 1700 m. La
parte más ancha de la barra se presenta hacia el sur en el área del aeropuerto Rafael
Núñez, mientras la más angosta se encuentra en hacia la parte central de la misma, en el
sector de punta Zapatero. La morfología es suavemente ondulada asociada a crestas de
playas con elevación promedio sobre el nivel del mar de 0.5 a 1.7 m. Es característico
desde una vista de planta, el aspecto festoneado (borde en forma de ondas) hacia la
ciénaga de la Virgen, lo cual es indicativo de abanicos de sobrelavados recientes,
asociados a eventos de alta energía, probablemente mares de leva antiguos.

Según Ingeominas (2001a), llama igualmente la atención, la presencia de espigas, que al


sureste de la pista del aeropuerto Rafael Núñez presentan sus ganchos curvos hacia el
sur, y conservan aún crestas de playas. Esta configuración es indicativa de la evolución
creciente de la barra hacia el NE (ver figura 74). De acuerdo con SGC (2010) esta
disposición igualmente indica la presencia de bajos arrecifales antiguos, que sirvieron de
amarre al cuerpo arenoso asociado con la barra espiga de La Boquilla, lo cual es
evidente en la parte más norte en los alrededores de El Morrito, donde se muestra la
conformación de tómbolos que determinan la formación de grandes playones que unen el
continente con los montículos e islas adyacentes. Tal situación se completa con la
existencia de islas existentes actualmente al sur de la ciénaga de la Virgen, considerados
bajos o pináculos arrecifales subactuales, actualmente colonizados de manglar.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 74. Panorámica hacia el NE de la barra espiga de La Boquilla


Fuente: Tomado de Google Earth (2007)

Desde el sector de Canapote hasta el centro histórico de la ciudad se extiende una barra
espiga de 3.5 km de longitud y una amplitud variable de 50 a 500 m (Ingeominas 2001a),
evidenciando su parte más ancha hacia el sur en el sector amurallado y su parte más
angosta hacia el sector de Marbella (ver figura 75). Esta barra de constitución arenosa se
relaciona con depósitos de playón recientes y encierra el caño Juan de Angola y la
laguna del Cabrero, cuyos bordes constituían hace algún tiempo llanuras de manglar, hoy
intervenidas con rellenos antrópicos en razón del crecimiento urbanístico de la ciudad. De
acuerdo con Ingeominas (2001a), su morfología es de aspecto plano ligeramente
ondulada y presenta una elevación promedio sobre el nivel del mar de de 0.6 a 2.2 m.

Canapote

Laguna del Cabrero

Centro Histórico

Figura 75. Panorámica hacia el NE de la barra espiga de Canapote al centro histórico


Fuente: Tomado de Google Earth (2014)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Con base en un análisis de fotografías aéreas antiguas, hacia la parte sur y sureste de la
ciénaga de la Virgen, se determinó la existencia hace menos de 50 años de antiguas
barras espigas de constitución areno-arcillosa, de una longitud de por lo menos 3 Km y
una amplitud que no supera los 80 m, las cuales delimitaban llanuras intermareales
antiguas y aislaban una especie de laguna costera interna a la ciénaga de la Virgen (fig.
76), intervenida a través de la ejecución progresiva de rellenos de baja especificación
técnica, no compactados, utilizando escombros y restos de materiales de construcción.

Ciénaga de la virgen

Laguna
interna

Zaragocilla

Socorro

Figura 76. Estado de la margen sur de la ciénaga de la Virgen en la década de los 70's
Fuente: Tomado de Barboza (2007)

Las barras de Tesca no superaban según Ingeominas (2001a) una elevación sobre el
nivel del mar de 60 cm y presentaban tres bocas bien definidas, una en el sector de
Boston, otra en el canal Ricaurte y una tercera en la quebrada El Limón, esta última
asociada con deltas de marea antiguos, hoy colonizados por manglar.

En el sector suroccidental de la ciudad, en la laguna de residuos de dragado de la planta


de soda (sector Petroquímica), igualmente se evidencia la existencia de antiguas barras
espigas en dirección noroeste. Estas barras fueron intervenidas mediante rellenos
antrópicos, en su momento presentaban una amplitud variable de 50 a 120 m y una
elevación sobre el nivel del mar del orden de 3 m, las cuales hoy en día están
probablemente sustentadas en bajos arrecifales antiguos (Ingeominas 2001a).

Espigas (E/B): Las espigas son barras o cuerpos arenosos bajos y elongados en
dirección de la deriva litoral predominante (Ingeominas 2001a), caracterizados porque
uno de sus extremos se encuentra fijo a una saliente o bajo firme, mientras que el otro
extremo se encuentra libre y prograda en forma curva (tomando la forma de gancho) por

179
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

procesos de deriva, refracción y difracción del oleaje. Es característica la presencia de


complejos de crestas y artesas de playa de tamaño arena o grava en espigas sin
intervención antropogénica, lo cual según SGC (2010) permite discernir la evolución de la
geoforma, donde es usual en su parte interna la ocurrencia de lagunas costeras
asociadas con llanuras intermareales localmente colonizadas de manglar.

De acuerdo con SGC (2010), es un rasgo característico de las espigas de la región, la


configuración y adosamiento hacia las zonas continentales de los extremos libres de las
mismas, conformando a nivel local barras espigas, lo cual se atribuye principalmente a un
déficit regional de sedimentos y erosión acentuada de la parte proximal de esta
geoformas.

Según Gómez et al. (2012) a nivel cartográfico la espiga puede contener otras unidades
geomorfológicas como las playas o lagunas costeras. Al evaluar el comportamiento de
una espiga ante eventos de oleaje extremos, se pueden distinguir 2 tipos: una espiga
consolidada o con vegetación y otra espiga sin consolidar, más vulnerable a sufrir
retrocesos en la línea de costa ante estos eventos.

La espiga más grande del casco urbano de Cartagena se presenta en el sector


peninsular de Bocagrande, Castillogrande y El Laguito y se considera del tipo de espiga
sin consolidar. Siguiendo a Ingeominas (2001a) se desprende desde el sector del Parque
de La Marina en dirección sureste y luego se prolonga hacia el suroeste por 2.5 km hasta
el sector de El Laguito donde se presenta un gancho curvado hacia el oriente. Tiene
amplitudes de 50 a 500 m, y muestran su parte más angosta en el sector de la Base
Naval. Su morfología actual es plana, ligeramente ondulada, con elevaciones variables
sobre el nivel del mar entre 0.5 y 2.2 m.

La configuración morfológica de la espiga ha variado sustancialmente debido a la


intervención antrópica que a nivel local ha ampliado la geoforma por medio de obras
costeras tipo espolones y rompeolas, y rellenos de material arenoso. No obstante lo
anterior, la disposición de la espiga parece estar sustentada en bajos arrecifales
subrecientes, que en gran medida han influido en su conformación actual (Vernette et al.
1984, y Carvajal y Pérez 1993 en Ingeominas 2001a)

Según SGC (2010), se destaca hacia el sector de Punta canoas una espiga "sin
consolidar" en dirección SE, con una longitud de 3200 m y una amplitud de 200 a 600 m,
la cual muestra eventos de erosión y acreción que han dejado lagunas costeras en la
parte trasera de las espigas remanentes. La composición de los materiales
constituyentes de la espiga de Punta canoas, corresponde a arenas de grano fino a
medio de composición cuarzo feldespática. Llama la atención la abundancia de gravas de
chert de color negro, gris y marrón, cuarzo lechoso y abundancia local de conchales de
bivalvos, evidentes en Manzanillo del Mar como niveles aterrazados de una altura de 1 a
3 m.

Finalmente es importante resaltar que las barras espigas y las espigas fueron
cartografiadas por Ingeominas (2001a) como una misma unidad geomorfológica y no
aparecen diferenciadas entre sí, y así se considera en el presente trabajo.

Playones: Los playones son lóbulos o prismas de material arenoso no consolidado,


asociados a playas antiguas de gran extensión. Se presentan bordeando las zonas

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

elevadas actuales y cubren parcialmente algunas islas en forma de parche, según lo


planteado por Ingeominas (2001a).

Los playones se encuentran ampliamente distribuidos en el casco urbano de Cartagena,


aunque ya intervenidos por la acción del hombre debido al crecimiento urbanístico de la
ciudad. Se evidencia la cercanía de estos depósitos con los cuerpos de agua internos, lo
cual ha influido en la formación de los mismos en tiempo subreciente. Se destacan
antiguos playones de gran extensión en el barrio Getsemaní y la parte norte y centro de
la isla de Manga. Entre las elevaciones que bordean los playones se encuentra el cerro
de La Popa a la altura del barrio Torices y a lo largo de la Carrera 14 bordeando las
lomas del Diamante, del colegio de La Salle y del castillo San Felipe de Barajas. En la
parte suroeste del cerro de La Popa aparecen nuevamente playones hacia los sectores
Pie del cerro, Pie de La Popa, La Quinta, barrio Chino y Martínez Martelo.

Otra elevación bordeada por playones es la "loma" del Marión, al oeste y suroeste de la
misma, sobre la Diagonal 21 (Carretera El Bosque) en los sectores Poseidón, La
Cuchilla, Bruselas, El Bosque, Gustavo Lemaitre, Cartagenita y Nuevo Oriente, al igual
que en el cerro de Albornoz, al oeste del mismo, en zonas que limitan con el sector
oriental de la bahía de Cartagena en la zona industrial de Mamonal.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), en los alrededores del cerro de La Popa, en los
barrios Torices, Pie de La Popa, Pie del cerro y Martínez Martelo, los playones presentan
amplitudes de 50 a 450 m, elevaciones sobre el nivel del mar que oscilan entre 1.5 y 2.5
m, la configuración es irregular, con inclinaciones de 3 a 5° hacia las lagunas, y
conforman una morfología suavemente ondulada y bisectada a nivel local por canales de
agua que provienen del cerro de La Popa.

Los playones que bordean al oeste de la "loma" del Marión conservan una morfología
ondulada suave, con amplitudes del orden de 600 m en el sector de El Bosque,
elevaciones hasta de 4 m en cercanías a la base de la loma y presentan fuerte bisección
por canales, especialmente hacia el sector sur del cerro (Ingeominas 2001a).

En la isla de Manga esta geoforma presenta una amplitud máxima de 550 m a lo largo de
la Avenida de la Asamblea, del mismo modo en el barrio de Getsemaní la mayor amplitud
es del orden de 580 m y se presenta en dirección paralela a la calle del Arsenal. Según
Ingeominas (2001a), en el sector noroeste de la isla de Manga estos playones son
suavemente ondulados y con elevaciones sobre el nivel del mar entre 1.8 y 3 m, mientras
en el barrio de Getsemaní no superan los 2.3 m de altura.

Llanuras Intermareales (Llia - Lliar): Las llanuras intermareales son planicies o


depresiones leves y poco profundas, de morfología plana suavemente inclinada hacia los
cuerpos de agua y localizadas en las partes protegidas de las lagunas costeras, espigas
y barras espigas. Según SGC (2010) su origen obedece a los cambios de marea en
zonas protegidas, lo que permite la floculación de las arcillas presentes y la posterior
colonización de vegetación de mangle, pastos o rastreras escasas y de animales
tolerantes a las aguas salobres.

Estas llanuras presentan usualmente forma de franjas, están constituidas por


acumulaciones de material lodoso y se ubican a nivel del mar o por debajo del mismo,
por lo tanto se caracterizan porque sufren inundaciones periódicas de manera total o
parcial por efecto de la marea (alto nivel freático) o la escorrentía superficial.

181
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

De acuerdo con Gómez et al. (2012), los suelos en estas depresiones presentan alta
humedad y están compuestos comúnmente por sedimentos finos no consolidados. A
nivel local Ingeominas (2001a) ha diferenciado las llanuras intermareales constituidas por
sedimentos con predominio de arcillas (Llia), de aquellas que contienen arenas y limos
(Lliar), las cuales se localizan en sectores hacia el continente donde la textura es más
gruesa, posiblemente por el aporte de sedimentos de los canales que desembocan por
esas zonas.

Las llanuras intermareales se presentan en la ciudad, en forma de parche hacia la bahía


de Cartagena en los barrios de Bocagrande, Laguito, Manga, Marbella, Chambacú y Pie
del cerro y en algunos sectores al oriente de dicha bahía hacia la zona industrial de
Mamonal y en la Isla de Manzanillo. Igualmente se presentan algunas llanuras en La
Boquilla, en terrenos colindantes con la pista del aeropuerto Rafael Núñez, La María
(hacia base de la loma del Peyé), Las Flores, La Esperanza, La Candelaria, Boston,
Líbano, Tesca y Olaya Herrera (sectores Rafael Núñez, 11 de Noviembre, Ricaurte,
Central y El Progreso).

Según Ingeominas (2001a), este tipo de llanuras se encuentran ampliamente


desarrolladas al sur y oriente de la ciénaga de la Virgen, presentan amplitudes del orden
de 500 a 1000 m y permanecen inundadas especialmente en el sector suroriental.

En la margen occidental de la ciénaga, donde se ubica la barra espiga de La Boquilla, las


llanuras intermareales son más reducidas, con amplitudes del orden de 100 a 200 m y
elevaciones sobre el nivel del mar que oscilan entre 10 y 60 cm, de ahí que se inunden
de modo periódico según lo planteado por Ingeominas (2001a). Estas llanuras presentan
un aspecto interdigitado y festoneado con los sedimentos arenosos de la barra.

Hacia el sur de la ciudad, en los sectores de Ceballos, Santa Clara (ver figura 77) y en la
Planta de Soda en Mamonal, igualmente se presentan llanuras intermareales de 0.5 a 1
Km2 de extensión, las cuales fueron colonizadas parcialmente por manglar que ha sido
intervenido por el crecimiento urbanístico del área. Estas llanuras no sobrepasaban una
altura de 0.5 m de sobre el nivel del mar y localmente fueron rellenadas hasta alcanzar
elevaciones de 1 a 2 m (Ingeominas 2001a).

Figura 77. Antigua llanura intermareal al lado de la Urbanización Santa Clara


Fuente: Google Maps (2014)

182
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Se destaca un lote no urbanizado al lado de la Urbanización Santa Clara donde se


observan rastros de una antigua llanura intermareal en forma de franja, localmente
rellenada hasta una elevación de 2 m, en conjunto con depósitos de manglar y de playón.

Se evidencia que al sur de la ciénaga, especialmente en el barrio Olaya Herrera, estas


llanuras de constitución arcillosa y limosa, fueron intervenidas mediante grandes rellenos
de baja especificación técnica hechos periódicamente usando recebo (zahorra) y
escombros de construcción, siendo acondicionadas para construir viviendas y
asentamientos irregulares.

De acuerdo con Carvajal y Pérez (1993) en Ingeominas (2001a), entre 1956 - 1993 estas
llanuras fueron pobladas en dirección hacia la ciénaga de la Virgen a una tasa de 16
m/año, y según Ingeominas (2001a) igualmente se evidencia un acrecimiento local del
borde de la ciénaga de 20 a 30 m/año entre 1996 - 2000. A través de un análisis de
evolución morfodinámica de la zona, hecho por Barboza (2007), es posible sugerir que
entre 2000 - 2005 los sectores de La Candelaria, Líbano y Olaya Herrera sector Rafael
Núñez presentaron menor acrecimiento local del borde de la ciénaga de la Virgen con un
avance del orden de 7 m/año, mientras que hacia el sector Ricaurte de Olaya Herrera, los
conos deltaicos originados por efecto de la carga de sedimentos transportada a través
del canal Ricaurte, generaron nuevos "terrenos" cenagosos (parcialmente invadidos),
presentándose acrecimientos del borde de la ciénaga mayores de 50 m/año.

Con la construcción de la primera etapa de la vía perimetral, inaugurada en el año 2007,


se frenó el avance de los rellenos para invadir la ciénaga hasta el sector 11 de
Noviembre del barrio Olaya Herrera, punto de finalización de la vía, sin embargo en la
actualidad hacia los sectores Ricaurte, Central y El Progreso continua la ejecución
progresiva de rellenos antitécnicos para acondicionar terrenos y levantar asentamientos
irregulares.

Llanuras de manglar (Llmr - Llma): Las llanuras de manglar son superficies planas
cenagosas compuestas esencialmente de lodos y arenas (Ingeominas 2001a) muy finas
con abundante materia orgánica, que se constituye en el sustrato apto para el desarrollo
del manglar y otras especies halófitas. Según SGC (2010), las especies halófitas más
comunes en el Caribe Colombiano en su orden son: Rhizophora mangle (manglar rojo),
Avicennia germinans (mangle negro o prieto), Laguncularia racemosa (mangle blanco) y
Conocarpus facultativa (mangle botoncillo), las cuales se encuentran dispuestas en
zonaciones en el mismo orden desde la zona frente al mar hacia el continente.

En Cartagena, estas llanuras se encuentran asociadas a los bordes de los cuerpos de


agua internas, entre ellos las lagunas costeras (ciénaga de la Virgen y bahía de
Cartagena) y cubren localmente pináculos peneplanizados de escasa extensión o bajos
arrecifales antiguos según lo planteado por Ingeominas (2001a).

Según Gómez et al. (2012) estas llanuras tienen bajas elevaciones y alto nivel freático,
presentan procesos de sedimentación marina y continental a nivel del mar o un poco por
encima del nivel de marea alta. Estos sectores sufren inundaciones periódicas por
oleajes extremos, mareas, la combinación de ambos o por desborde de las lagunas
costeras u otro cuerpo de agua cercano.

A nivel local Ingeominas (2001a) ha diferenciado las llanuras de manglar reciente (Llmr)
de las llanuras de manglar antiguo (Llma).

183
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las llanuras de manglar reciente (Llmr) corresponden a aquellas zonas planas donde
crece actualmente el manglar. En orden de abundancia las especies de manglar más
representativas de la ciudad son: Rhizophora mangle, Avicennia germinans y
Laguncularia racemosa. Alcanzan alturas de 3 a 6 m y se presentan como franjas de 10 a
60 m de ancho que bordean los cuerpos de aguas internos e igualmente como parches
de 0.2 a 0.5 Km2 de extensión, asociados a bajos arrecifales antiguos y deltas de flujo de
marea (Ingeominas 2001a).

Según Ingeominas (2001a), el máximo desarrollo de manglar se presenta en el borde


interno de la barra espiga de La Boquilla y en el costado suroriental de la ciénaga de La
Virgen. Igualmente se encuentran en la boca de La Boquilla, punta Zapatero y Fredonia,
donde cubren deltas de flujo de marea de configuración en abanico o festoneada.

En el borde oriental de la bahía de Cartagena se encuentran parches de manglar, que


colonizan entre otras islas, aquellas de carácter arrecifal como Maparapita y Cocosolo.
Su configuración es elongada en dirección N-S y, parcialmente, el manglar ha sido
destruido por factores tales como tala o la probable contaminación de las aguas de la
bahía como lo establece Urbano et al. (1992) en Ingeominas (2001a).

En la ciénaga de Las Quintas se presenta un parche de manglar que cubre


aproximadamente 800 m2 de extensión, y es característico (en todos los sectores
descritos) el desarrollo de un drenaje interno asociado a flujos y reflujos de marea
(Ingeominas 2001a).

Las llanuras de manglar antiguas (Llma) fueron destruidas por efecto del crecimiento
urbanístico de la ciudad, según Ingeominas (2001a) para acondicionar el terreno para la
construcción de obras civiles, industriales o residenciales. Actualmente han sido
rellenadas, y presentan una morfología plana.

Su máxima expresión se encuentra en la bahía interna de Cartagena, en los sectores de


Planta de Soda (Mamonal) con una extensión de 1.2 Km2, en Ceballos con 0.5 Km2 y en
la franja Castillogrande - Bocagrande - Parque de La Marina con 1.5 Km2. Igualmente
estas llanuras se destacan por su extensión en el sector de Chambacú y el barrio
Torices, con un área de 0.3 y 0.2 Km2 respectivamente, las cuales son zonas aledañas a
la laguna de El Cabrero y el caño Juan de Angola (Ingeominas 2001a).

De acuerdo con Ingeominas (2001a), este tipo de llanuras se presentan bordeando los
cuerpos de agua internos, como en el caso de la ciénaga de la Virgen, donde se
evidencian franjas de antiguas llanuras de manglar de un ancho de 100 a 300 m, las
cuales han sido colonizadas paulatinamente por medio de rellenos de material muchas
veces no adecuados.

Playas (Py): Las playas son franjas angostas de suave pendiente hacia el mar,
constituidas de arena (Ingeominas 2001a) y a nivel local de grava y fragmentos de
concha acumulados por las corrientes marinas costeras. Según Ingeominas (2001a), se
extienden desde el límite de marea baja y el sitio donde se presenta un cambio
fisiográfico marcado, tal como una duna, la base de un escarpe acantilado o un contacto
directo con manglar. A partir de lo documentado por Gómez et al. (2012) se deduce que
la acumulación de estos sedimentos no consolidados a lo largo del perfil de playa tiene
lugar hasta la profundidad de cierre de dicho perfil donde teóricamente no hay transporte
activo de material debido a la acción del oleaje.

184
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Siguiendo a SGC (2010) las playas que se presentan a lo largo de la franja litoral de la
ciudad, a nivel local hacen parte de otras geoformas de acumulación como espigas,
barras espigas y tómbolos. A nivel sedimentológico, se encuentran arenas cuarzo
feldespáticas de grano fino a medio, con gravas diseminadas de chert negro, marrón,
cuarzo lechoso y fragmentos de concha, localmente con acumulaciones de arenas
negras y abundancia de madera.

Según lo planteado por Ingeominas (2001a), la totalidad del borde occidental del casco
urbano de Cartagena desde La Boquilla hasta el barrio de Castillogrande se encuentra
bordeado por playas, tiene una longitud de 15750 m de costa, donde el 72% está
intervenido por obras de protección costera tales como espolones en un 36%, rompeolas
en un 18%, y malecones en un 8%, aunque en algunos sectores las obras costeras se
encuentran combinadas, ya sea con espolones o con rompeolas.

Las playas más extensas de la ciudad se encuentran en el sector oeste de la barra


espiga de La Boquilla en una longitud aproximada de 3.7 Km, alcanzan amplitudes de 60
a 100 m y desarrollan de 2 a 3 bermas (zonas planas de la parte trasera de las playas).
El frente de playa (zona de lavado de las olas) se constituye de arenas de color gris
pardo, de grano fino a muy fino, localmente con gravas y fragmentos de concha, y posee
inclinaciones que oscilan entre 3 y 7° (Ingeominas 2001a).

Desde el extremo norte de la pista del aeropuerto Rafael Núñez hasta el barrio Crespo a
la altura del Centro Recreacional Los Corales de Comfenalco, las playas, en general, han
sido históricamente angostas, con amplitudes de 5 a 20 m. Entre la Calle 70 y el Centro
Recreacional Los Corales antes se presentaban escarpes de una altura de 0.5 a 2 m,
asociados localmente con las bases o cimientos de las casas del lugar y que limitaban
las playas en su parte trasera según lo planteado por Ingeominas (2001a), sin embargo
en la actualidad estos rasgos geomorfológicos han cambiado por efecto de la acción
antrópica.

A principios de los 90's, el sector de Crespo exhibía playas de 5 a 20 m de amplitud, con


berma y frente de playa con inclinaciones entre 4 y 7°, y presencia de sedimentos
arenosos finos, color gris, localmente con abundancia de gravas de tamaño entre 1 y 2
cm, y fragmentos de concha (Cañas 1987 y Molina 1993 en Ingeominas 2001a), sin
embargo hacia el año 2001 las playas estaban desapareciendo y la energía del mar
atacaba directamente los cimientos de las casas, y a nivel local se presentaban frentes
de playa de 3 a 5 m de amplitud, asociados a material grueso tipo grava (chinas) y de 18°
de inclinación. En la actualidad este sector ha sido intervenido a través de grandes
rellenos de arena y la ampliación artificial de la playa debido a la construcción del Túnel
(semideprimido) de Crespo que conecta un tramo de la vía al Mar con la Avenida
Santander.

Por otra parte, las playas de Marbella poseen una longitud de 1.6 Km, alcanzan una
amplitud del orden de 40 m y se limitan hacia su parte trasera por dunas de sombra. La
amplitud de estas playas se debe a la construcción de espolones con separación entre sí
de 150 a 200 m, lo cual ha permitido la formación de playas arenosas con 1 o 2 bermas y
el mantenimiento de los frentes de playa con inclinaciones de 3 a 5° (Ingeominas 2001a).
No obstante, la protección ejercida por las obras costeras construidas, estas playas
evidencian un retroceso significativo de la línea de costa, según Aguilar-Collazo y
Jiménez (2005) por efecto de procesos muy marcados de erosión progresiva, que
producen migración de sedimentos hacia otras zonas.

185
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Según Ingeominas (2001a), en el sector del Cabrero se encuentran playas de una


amplitud de 60 a 70 m, relacionadas con la protección de 7 rompeolas localizados en una
longitud de 1.1 Km. La separación de los rompeolas es de 150 m, lo cual permite la
formación de playas en forma cóncava y con pendientes del frente de playa de 3 a 5°.
Con la incidencia de eventos de alta energía que se han presentado, las playas del
Cabrero han retrocedido de 10 a 12 m y han dejado escarpes en su parte trasera de una
altura de 0.5 a 0.7 m, particularmente en el sector norte de los rompeolas.

Frente al cordón amurallado se presentan playas, de una amplitud incipiente que ha


disminuido en los últimos 20 años de 3 m a menos de 1 m y en algunos sectores ya no
existen. Las profundidades son del orden de 3 m, a una distancia de 5 a 10 m de la línea
de costa, donde la profundización del perfil es evidente. Tal situación se debe al efecto
de socavación del mar en la base del malecón que bordea la Avenida Santander de
acuerdo con lo planteado por Ingeominas (2001a).

En su momento, la construcción de la Avenida Santander y los rompeolas de protección


a la altura de La Tenaza, estabilizaron la línea de costa según Ingeominas (2001a); sin
embargo, es notorio el retroceso de la línea de costa al norte del monumento de Los
Alcatraces, donde se puede evidenciar un retroceso de más de 45 m en este sector, y es
característica la presencia de escarpes 0.5 a 1 m de altura. Otro lugar crítico se presenta
a la altura del Teatro Heredia (200 m al sur), donde en el año de 1956 el oleaje golpeaba
la muralla y en la actualidad es el lugar donde se presentan más estragos en la vía,
durante los mares de leva.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), desde el baluarte de Santo Domingo hasta el sector
de la Base Naval, la configuración de la costa es cóncava, y las playas son incipientes.
Aunque el sector igualmente está protegido por el malecón, entre 1996 - 2000 se
construyeron 6 espolones de una longitud de 50 a 60 m y de una separación de 150 a
200 m que han contribuido en la formación de unas playas muy pequeñas en la parte
norte de los mismos.

En Bocagrande el malecón se extiende hasta la Calle 8a protegido por rompeolas, que


han permitido la formación de playas hasta de 30 m de amplitud con forma de media luna
y pendientes de 3 a 5°. Desde el hotel Capilla del Mar hasta el espolón Iribarren las
playas son más amplias (50 a 100 m) y están asociadas a la presencia de espolones de
100 m de longitud, y con separación entre sí de 150 a 200 m. Desarrollan 2 bermas y
tienen inclinaciones del frente de playa de 5 a 7°; históricamente es uno de los sectores
más intervenidos con rellenos de arena para su mantenimiento (Martínez 1989) en
Ingeominas (2001a) y en la actualidad presentan tendencias erosivas significativas.

Las playas de El Laguito son incipientes aunque estén protegidos por espolones. A nivel
local pueden alcanzar 20 m de amplitud y en algunos lugares ya no existen, lo que
permite que el oleaje choque directamente en los cimientos de las edificaciones (p.e.
Edificio Tocahagua). La pendiente de las playas oscila entre 5 y 8°, y en algunos sectores
éstas presentan una berma (Carvajal y Pérez 1993 en Ingeominas 2001a).

En el costado sur del barrio Castillogrande, las playas se encuentran protegidas tanto por
rompeolas como por espolones. Se presentan mejor preservadas las del sector
comprendido entre las avenidas San Martín (Carrera 2) y Pichincha (Calle 5A), con
amplitudes del orden de 50 m y pendientes de 4 a 6° (Ingeominas 2001a). Hacia el Club
Naval de Oficiales, las playas hace 20 años no superaban los 10 m de amplitud, por lo

186
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

tanto tiempo después se han realizado rellenos hidráulicos en el sector, lo cual ha


permitido la recuperación de las mismas.

Según Ingeominas (2001a), en la parte interna de la bahía, en las islas de Manga y


Manzanillo del Mar, localmente se presentan playas incipientes de 1 a 3 m, con
pendientes de 5 a 10° asociadas a la presencia de sedimento grueso constituido de
fragmentos de coral porites.

Es importante destacar que a lo largo del borde costero occidental de la ciudad se tiene
previsto en los próximos años la construcción de la Avenida del Bicentenario que se
extendería según diseño inicial a partir de la finalización del Túnel de Crespo por toda la
Avenida Santander hasta la entrada a Bocagrande, recorriendo toda la Avenida 1ª de
Bocagrande y El Laguito hasta el Hotel Hilton. Se tiene proyectado la construcción de
obras de protección costera, ampliación de playas, áreas verdes, paseo peatonal, ciclo
ruta, vía vehicular, drenajes pluviales, plazas y plazoletas.

Deltas de flujo de marea (Df): Los deltas de flujo de marea son bancos o lóbulos en forma
de pata de pato (en planta) o abanico, constituidos de arena, limos y abundantes
conchas y localmente colonizado de manglar, que se localizan en la parte interna de las
bocas que comunican el mar con las lagunas costeras. Se forman por efecto del flujo de
marea y eventos de máxima energía concentrados en las bocanas. En Cartagena, estos
lóbulos se constituyen de material arenoso, localmente arcilloso, localizados en las bocas
de la ciénaga de la Virgen en La Boquilla y hacia el sector suroriental de la misma según
lo planteado por Ingeominas (2001a).

Los deltas de flujo se presentan en zonas de planicies asociadas con flujos y reflujos de
marea, cuya carga de sedimentos es significativa, se caracterizan por su baja altura
sobre el nivel del mar y están relacionadas con la interacción del oleaje, la marea y las
corrientes litorales. Según Gómez et al. (2012), la forma de los deltas está determinada
por el tipo de energía predominante en la zona de desembocadura, siendo esta energía
la encargada del transporte y redistribución de los sedimentos.

Es importante destacar que los deltas de flujo de marea de La Boquilla, formados de


lóbulos en forma de pata de pato de aproximadamente 500 m 2 de extensión, según
Ingeominas (2001a) están constituidos de arenas finas a gruesas de color gris y
localmente lodosas, y a nivel local alcanzan elevaciones de 80 cm. Los deltas del sector
se encuentran altamente colonizados de manglar, especialmente en zonas aledañas a la
vía al mar que une Cartagena con Barranquilla. En la parte interna de los deltas
subactuales y asociado con el canal principal se ha formado un delta de flujo de marea
de forma lobular, producto de los últimos eventos de alta energía. En general, los deltas
colonizados de manglar presentan según Ingeominas (2001a) formas lobuladas con un
drenaje interno asociado a los flujos y reflujos de la marea, sus elevaciones sobre el nivel
del mar son del orden de 10 a 50 cm, aunque a nivel local pueden tener más altura.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Según SGC (2010) en el sector de La Boquilla igualmente se presentan deltas de reflujo


de marea constituidos por lóbulos a manera de barras longitudinales de arena con
presencia de conchas y materia orgánica, de 7000 a 10000 m 2 de extensión, cuyo origen
se asocia al efecto de reflujo de marea a lado y lado de la boca que comunica la ciénaga
de la Virgen con el mar (ver fig. 78). Su forma varía de acuerdo a la acción de dispersión
de sedimentos por el oleaje, conformando verdaderos micro deltas en zonas protegidas.

Mar Caribe

La Boquilla

Ciénaga de la virgen

Figura 78. Delta de flujo en La Boquilla


Fuente: Tomado de Google Earth (2012) y modificado por el autor (2015)

De acuerdo con Ingeominas (2001a), en el sector suroriental de la ciénaga de la Virgen,


se presenta un antiguo delta de marea en forma de abanico, de constitución
predominantemente arcillosa, cubre un área cercana a 0.7 Km2 y está colonizado por
manglar, por lo tanto es característico el desarrollo de un drenaje interno muy irregular.

En la parte intermedia de la barra espiga de La Boquilla, sector punta Zapatero, se


presentan abanicos de aproximadamente 0.4 a 0.5 Km2 de extensión, en forma
festoneada y cubiertas de manglar que pueden estar relacionados a antiguas bocas de la
barra espiga de La Boquilla. Igualmente pueden tener influencia de abanicos de
sobrelavado, relacionados con mares de leva antiguos (Ingeominas 2001a).

Plataformas y bajos arrecifales (Ba): Las plataformas y bajos arrecifales son cuerpos
rocosos someros, sumergidos en el mar, de constitución calcárea construidos por corales
y otras especies formadoras de arrecifes (Ingeominas 2001a). Según Gómez et al. (2012)
la composición de estos fondos someros consta de especies formadoras de arrecifes en
un porcentaje predominante mayor que 70 % y otras coberturas como macroalgas,
praderas de pastos marinos, fondos de arena y cascajos, que representan un porcentaje
menor que 30 %.

Estas geoformas se presentan a manera de planos parches en la parte oriental de la


bahía de Cartagena, y como pináculos de poca extensión (Ingeominas 2001a), de
constitución coralina no viva y fragmentos de concha, dispersos en la parte interna de la
bahía. Según SGC (2010), los bajos arrecifales subactuales predominan en la bahía y
representan remanentes de coral destruido probablemente por el efecto de alta cantidad

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

de sedimentos que ha ingresado a la bahía, a través del canal del Dique y caños que
bordean la misma.

Los cuerpos someros de mayor extensión se encuentran en el borde oriental de la bahía


de Cartagena frente a Mamonal, donde se encuentran parcialmente cubiertos de
manglar. Se trata de arrecifes franjeantes en forma de abanico, que al unirse forman
barreras (arrecifes franjeantes coalescentes), y dejan unas lagunas traseras de una
amplitud de 200 a 500 m y de una profundidad de 2 a 10 m, según lo planteado por
Ingeominas (2001a).

Debido al efecto de barrera de estos arrecifes, en su parte trasera se constituyen en


trampas de sedimentos provenientes de las lomas y playones vecinos. De acuerdo con
Urbano et al. (1992) en Ingeominas (2001a), igualmente se presentan allí sedimentos
provenientes del canal del Dique.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), algunos arrecifes franjeantes que se presentan


bordeando las islas de Manga y Manzanillo han dejado tras de sí una laguna interna de
una amplitud de 50 a 200 m. En estos sectores no se presenta desarrollo del manglar y
los arrecifes se encuentran a una distancia de 1 a 2 m de la superficie del agua.

En la parte interna de la bahía se presentan bajos arrecifales asociados a pináculos


arrecifales antiguos que se constituyen en bajos problemáticos para la navegación,
puesto que se encuentran a profundidades del orden de 2 a 4 m de la superficie y a nivel
local es característico su aspecto plano en la parte superior. Tal situación es indicativa de
antiguos procesos de abrasión marina asociados probablemente a niveles marinos
subrecientes más bajos que el actual, según lo planteado por Ingeominas (2001a).

Dunas costeras (D): Las dunas costeras son geoformas de origen eólico, sin embargo
por presentarse en ambientes marinos se han agrupado como tal en el presente
documento. De acuerdo con Ingeominas (2001a), corresponden a montículos o lóbulos
de formas alargadas en la dirección del viento, conformadas por sedimentos de tamaño
grueso y dispuestas paralelas a la línea de costa. Su origen se debe al arrastre y
acumulación de arena por la energía del viento prevaleciente. Según Gómez et al. (2012)
las dunas presentan usualmente forma de crestas de arena, más o menos paralelas
entre sí, que se acumulan cuando la velocidad del viento disminuye o cuando los granos
chocan con un obstáculo que impide su transporte.

Siguiendo a Gómez et al. (2012), las dunas pueden agruparse en dunas activas, cuando
están desprovistas de vegetación, y dunas estabilizadas o inactivas, cuando están
cubiertas de vegetación o aquellas que tienen un obstáculo al frente que impide su
desarrollo (p.e. acantilado antiguo) denominadas dunas rampantes o remontantes. De
acuerdo con la forma, posición y disposición respecto a la dirección predominante del
viento, se han diferenciado dunas tipo barjanes, parabólicas, longitudinales, transversales
y dunas de sombra.

En general, las dunas barjanes, según SGC (2010), son de morfología alomada de
laderas cóncavas hacia barlovento y en forma de media luna con cuernos en dirección
del viento predominante. Las dunas parabólicas están conformadas por dos puntas o
cuernos en forma de crestas dirigidas en dirección de barlovento. Las dunas
longitudinales son alargadas y estrechas, de crestas redondeadas o agudas, extendidas
paralelas a la dirección del viento. Finalmente las dunas de sombra son elongadas en la

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

dirección del viento prevaleciente, de 0.5 a 2 m de altura y 2 a 3 m de largo, formadas por


el obstáculo ejercido por vegetación herbácea o arbustiva, y desarrolladas en grandes
playones asociados con espigas y tómbolos.

Las dunas presentes en la ciudad son incipientes y se disponen a lo largo de la línea de


costa, especialmente en la barra de La Boquilla, Marbella y Bocagrande. Las dunas más
desarrolladas se encuentran en las playas de Marbella, donde alcanzan alturas de 2 m,
son dunas de sombra y están estabilizadas por vegetación rastrera y palmeras (Carvajal
y Pérez 1993 en Ingeominas 2001a).

Según Ingeominas (2001a), en el sector de La Boquilla y en Bocagrande, las dunas se


encuentran igualmente estabilizadas ya sea por cercas o por la base de las edificaciones,
sin embargo, a nivel local es común la generación de capas de arena de 5 a 50 cm de
alto que son especialmente móviles en época de los vientos alisios.

 Geoformas de origen fluvial


Estas geoformas deben su origen a la actividad de procesos morfogenéticos específicos
de acumulación y erosión en los cauces y llanuras aluviales (SGC 2010), y según Gómez
et al. (2012) generalmente están asociadas a sistemas deltaicos. De acuerdo con SGC
(2010), corresponden a las unidades generadas como producto de la dinámica fluvial y
lacustre desarrolladas sobre extensas llanuras aluviales ocupadas por los cauces
naturales y artificiales que permanecen activos, o aquellas llanuras, que por diversas
razones han sido abandonados (tectónica, cambios en el nivel de base por tectónica o
cambios eustáticos del mar en tiempos subactuales a subrecientes), dejando los
remanentes sedimentarios o erosivos en alturas alejadas de los cauces mayores
actuales.

Entre las unidades geomorfológicas de origen fluvial identificadas en la ciudad de


Cartagena, según lo planteado por Ingeominas (2001a) están los planos aluviales y los
abanicos aluviales.

Planos aluviales (Pa): Los planos aluviales son lóbulos de sedimentos arcillosos o
arenosos formados por la depositación fluvial a lo largo de los cauces y la
desembocadura de las corrientes de agua (Ingeominas 2001a). Según Gómez et al.
(2012) este tipo de superficie de forma plano-cóncava se inunda estacionalmente como
consecuencia del aumento en el nivel del drenaje en la temporada de lluvias; representan
antiguas llanuras de inundación de diferentes grados de disección y de altura variable.

Siguiendo lo planteado por Ingeominas (2001a), las terrazas y llanuras de inundación


fluvial se incluyen como planos aluviales. Según SGC (2010), se conforman a través de
franjas de terreno, planas y bajas, de morfología ondulada, eventualmente inundables,
que bordean los cauces fluviales, limitados localmente por escarpes de terraza. Se
constituyen de arcillas y limos producto de la sedimentación durante eventos de
inundación fluvial.

Según Ingeominas (2001a), las llanuras de inundación asociadas a los arroyos de


Ternera, Cacao y Limón, al sureste de la ciénaga de La Virgen, se destacan por su
relativa mayor extensión; presentan forma de artesa muy suave de 300 m de amplitud,
especialmente en los barrios Villa Rosita y Las Palmeras.

190
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En el barrio Bellavista y al norte del barrio 20 de Julio (Sur), sector suroriental de la


ciudad, se presentan llanuras de características similares a las antes mencionadas, cuya
amplitud es del orden de 150 a 250 m, respectivamente, y la morfología que se exhibe es
plana y cruzada por un drenaje de aspecto trenzado, localmente no bien definido
(Ingeominas 2001a).

En el sector de Villa Lorena, al nororiente de la bahía de Cartagena, igualmente se


presentan según Ingeominas (2001a) llanuras de inundación de 200 m de ancho, donde
se desarrolla un drenaje sinuoso, actualmente canalizado. Así mismo, en el sector
sureste de la pista de aterrizaje del Aeropuerto Rafael Núñez se encuentra una llanura de
inundación de 100 a 150 m de ancho, donde se evidencian cubetas de decantación
(depresión cerrada de estancamiento prolongado de aguas de inundación que decanta el
material que conforma las cubetas) de 10000 a 15000 m 2 de extensión, hoy parcialmente
colmatadas o rellenadas.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), es característico, hacia el sector sur de la ciénaga


de la Virgen, el desarrollo de deltas fluviales antiguos en los canales de María
Auxiliadora, Amador, Limón y Tabú, este último con la mayor extensión en el sector de la
ciénaga. Igualmente, con base en el análisis de fotografías aéreas antiguas, hecho por
Ingeominas (2001a) se evidencia un delta fluvial de 60000 m2 en el sector de Frigopesca.
Estos deltas, hoy cubiertos por rellenos, son indicadores de un antiguo nivel de ciénaga o
laguna costera.

Otros sectores de la ciudad donde se presentan planos aluviales se localizan en los


barrios Daniel Lemaitre (Sector 20 de Julio), Nariño, La Candelaria, Altos de San Isidro,
Nuevo Bosque, Olaya Herrera, Escallón Villa, Los Alpes, La Victoria, Villas de la Victoria,
en terrenos del Antiguo basurero de Henequén y en algunas zonas de la variante
Mamonal - Turbaco.

Abanicos aluviales (A): Los abanicos aluviales son acumulaciones en forma de cono
(vista de planta), de suave pendiente y constituidos de fragmentos de rocas y
sedimentos. Su origen está asociado a la erosión y posterior acumulación hecha por una
corriente de agua en la base de una zona escarpada (Ingeominas 2001a) o en el punto
donde dicha corriente llega a zonas amplias. Según Gómez et al. (2012) estos conos
aluviales presentan forma lobulada o de abanico, producida por el proceso de
acumulación de los materiales depositados, usualmente como consecuencia de un
cambio abrupto en la pendiente de una corriente de agua. En algunos casos la ubicación
de los abanicos se extiende entre las zonas de colinas y lomas, y de llanura aluvial.

Para SGC (2010) estos conos de deyección se extienden por decenas de metros según
la zona, presentan pendientes que varían de 5 a 10°y se constituyen de tierra, arena y
grava en espesores de 3 a 5 m. En su génesis influye la pérdida de energía de los
cauces con una importante carga de sedimentos que son depositados al disminuir la
pendiente a lo largo del abanico aluvial. Su forma cónica hace que funcionen como
barrera natural en los cauces y la desembocadura de las corrientes de agua, obligando a
desviar su curso y adaptarse al relieve.

En el costado sur del cerro de La Popa se ubican particularmente los abanicos aluviales
identificados, los cuales se presentan en forma de cono y con pendientes del orden de 3
a 7°. En general, cubren áreas del orden de 10000 m2 y, como característica principal,

191
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

son coalescentes como consecuencia del paralelismo de los canales que descienden del
cerro de La Popa, en el barrio La Quinta, según lo consignado en Ingeominas (2001a).

Los abanicos aluviales de los barrios de Lo Amador y Las Delicias son destacados por
Ingeominas (2001a) por su tamaño, cubren un área aproximada de 30000 y 22000 m2
respectivamente, y su origen se encuentra asociado en parte a la ocurrencia periódica de
deslizamientos rotacionales, cuyos sedimentos han sido distribuidos por los canales que
descienden por el sector.

De acuerdo con Ingeominas (2001a), la constitución de estos conos es


predominantemente areno-arcillosa con bloques de arenisca calcárea y calizas de
tamaño entre 5 y 20 cm. Es probable que el hecho particular de la presencia de abanicos
aluviales en el sector sur de La Popa, esté relacionado con un fallamiento en el sector.

A continuación en las figuras 79, 80, 81 y 82 se muestra el Mapa de geomorfología de la


ciudad de Cartagena elaborado por Ingeominas (20001a), el cual ha sido dividido en
cuatro planchas para su mejor visualización.

192
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 79. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha I de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

193
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 80. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha II de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

194
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 81. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha III de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

195
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 82. Mapa de Geomorfología local de Cartagena - Plancha IV de IV


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

196
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Capítulo 4. Aplicación de la metodología del


sistema semicuantitativo de evaluación de
estabilidad en Cartagena
El capítulo 4 tiene por objeto principal mostrar los resultados de la aplicación de la
metodología SES en la ciudad de Cartagena, de acuerdo con los objetivos del presente
trabajo académico. En primer lugar se hace una breve descripción de los parámetros
intrínsecos de la metodología, a partir de lo consignado en el documento de Ingeominas
(2001a) para el caso de Cartagena, teniendo en cuenta la valoración definida para los
parámetros materiales, relieve, drenaje y vegetación, y la variabilidad de cada uno acorde
con su influencia en la estabilidad de las laderas. A partir del alcance de este trabajo, se
utiliza la misma calificación de los parámetros intrínsecos definida por Ingeominas
(2001a).

Posteriormente se hace énfasis en la calibración de los parámetros detonantes de la


metodología SES, teniendo en cuenta las características particulares de la ciudad de
Cartagena, en relación a las precipitaciones, los procesos erosivos que se generan, la
sismicidad del área y la intervención antrópica a partir de los cambios en la cobertura
vegetal (deforestación). A cada parámetro detonante se le asigna una calificación, una
vez obtenida las ecuaciones respectivas, según la metodología SES.

La ciudad de Cartagena presenta puntos críticos dentro de su geografía, que en los


últimos años han incrementado su actividad de inestabilidad, siendo afectados
periódicamente por procesos de erosión y movimientos en masa, por lo tanto en este
capítulo se describen los más relevantes, entre ellos se citan loma del Diamante, Lo
Amador, loma del Peyé, San Francisco, Nueva Granada - Manzanares y Salto del
Cabrón, teniendo en cuenta aspectos de morfología, litología, tipo de movimiento,
posibles causas, consecuencias sobre la comunidad e infraestructura y alternativas de
remediación.

En la última parte del capítulo 4 se muestra el mapa final de un escenario de amenaza


relativa por deslizamientos en la ciudad de Cartagena, el cual se obtiene de la suma
ponderada de la calificación de cada parámetro intrínseco y detonante. Este mapa se
compara con el obtenido por Ingeominas (2001a) con el propósito de identificar aquellas
zonas en las cuales el nivel de amenaza relativa se ha incrementado desde al año 2001 y
las posibles causas de la evolución.

El documento de trabajo de grado final se cierra con las conclusiones y recomendaciones


generales derivadas del mismo, de acuerdo con los análisis y resultados obtenidos del
ejercicio académico.

197
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

4.1. Descripción de parámetros intrínsecos


Los parámetros intrínsecos controlan la susceptibilidad a los procesos de remoción en
masa de un área dada, en este caso del casco urbano de Cartagena y pueden generar
una situación potencialmente inestable, debido principalmente a los siguientes
parámetros, los cuales son descritos a continuación según lo planteado en la
metodología SES y los puntajes definidos por Ingeominas (2001a) para cada uno de
ellos.

4.1.1. Parámetro Tipo de Materiales (M)


De acuerdo con el comportamiento geomecánico de las rocas, material intermedio y
suelos que conforman las laderas de la ciudad de Cartagena, Ingeominas (2001a) asignó
puntajes de materiales entre 4 y 50 para cada unidad de litología establecida por ellos,
teniendo en cuenta el tipo de depósito y material constituyente (composición y
granulometría), densidad, plasticidad, humedad, permeabilidad; la geología del material
rocoso, su resistencia y condición de fracturamiento.

Los puntajes asignados por Ingeominas (2001a) han sido revisados y redefinidos en la
presente evaluación del Parámetro Materiales (M), de acuerdo con los lineamientos
planteados por la metodología SES, puesto que en su momento Ingeominas (2001a)
asignó calificación máxima de 50 a algunos suelos de Cartagena, lo cual no es del todo
preciso, si se tiene en cuenta que este puntaje es exclusivo para materiales rocosos
dentro de la metodología SES.

Dicho lo anterior, se asignaron puntajes entre 5 y 16 a los materiales sedimentarios


pertenecientes a la Formación Popa y Bayunca, en razón de sus características
litológicas. De igual forma se asignó puntaje máximo de 25 a los depósitos cuaternarios
de origen aluvial, definidos como suelos de composición predominantemente arcillosa
con intercalaciones de arena. Los depósitos coluviales constituidos predominantemente
de materiales arcillosos se les asignó puntaje de 5, mientras que a los lodos producto de
la acción diapírica se le colocó puntaje de 3.

A continuación en el cuadro 25 se relacionan los puntajes de materiales asignados


siguiendo lo planteado en la metodología SES. La columna Clase hace referencia a las
unidades litológicas similares.

198
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Zona Descripción Clase Puntaje


Ba Bajos arrecifales subrecientes 1 25
Da Depósitos de origen arrecifal 2 25
Dar Depósitos aluviales recientes 3 25
Dcal Depósitos coluvio-aluviales 4 5
Dcl Depósitos coluviales 5 5
Dma Depósitos marino-aluviales 6 19
Dima Depósitos intermareales (arcillas) 7 19
Dimar Depósitos intermareales (arenas y limos) 7 19
Dp Depósitos de playa 8 19
Dpy Depósitos de playón 9 12
L Lodos 10 3
Sma Sustrato de manglar antiguo 11 18
Smr Sustrato de manglar reciente 11 18
T1-1 Conjunto superior de la formación calcárea de la Popa 12 10
T1-2 Conjunto intermedio de la formación calcárea de la Popa 13 5
T1-3 Conjunto inferior de la formación calcárea de la Popa 14 5
T2-1 Conjunto superior de la formación detrítica de Bayunca 15 7
T2-2 Conjunto superior de la formación detrítica de Bayunca 16 3
T2-3 Conjunto superior de la formación detrítica de Bayunca 17 5
Cuadro 25. Puntajes del parámetro Material (M)
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a) y ajustado por el autor (2015)

El Mapa de Litología se trazó de acuerdo con lo planteado en la cartografía de


Ingeominas (2001a) utilizando SIG y se aprecia en la figura 83. El mapa de calificación
del parámetro Material (ver figura 84) también se elaboró utilizando la misma
herramienta.

199
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 83. Mapa de litología de Cartagena


Fuente: Cartografía de Ingeominas (2001a) y editado por el autor (2015)

200
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 84. Mapa de calificación del Parámetro Material (M)


Fuente: El autor (2015)

201
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

4.1.2. Parámetro Relieve (R)


Este parámetro de relieve fue evaluado por Ingeominas (2001a), asignando puntajes de
para cada unidad geomorfológica establecida por ellos, teniendo en cuenta la pendiente
promedio y la forma característica del perfil longitudinal según lo planteado en el perfil de
Dalrymple. Es importante destacar que a partir de la geomorfología de un área dada, en
este caso de Cartagena, se pueden cuantificar las pendientes, cambios en la misma,
orientación, definición de su perfil y clasificación de las geoformas según su génesis.

Se asignaron puntajes de relieve sobre las unidades geomorfológicas de Cartagena,


destacándose laderas estables tipo interfluvio con pendientes entre 0 y 1° (puntaje de 30)
y una forma cóncava (puntaje de 14) para un puntaje total de 44. Del mismo modo se
presentan laderas inestables tipo "intermedia de transporte" con pendientes entre 20 y
30° (puntaje de 6) y una forma convexa (puntaje de 9) para un puntaje total de 15, así
como laderas inestables tipo coluvión con pendientes entre 5 y 20° (puntaje de 6) de
distinta forma de perfil.

Una vez evaluado los tipos de ladera por subzonas y la forma del perfil, Ingeominas
(2001a) obtuvo como resultado para las zonas de colinas un puntaje de 18, mientras que
para los sistemas de lomerios, flujos, domos volcánicos, planos aluviales y coluviones un
puntaje de 15. En relación a las zonas de llanuras intermareal y de manglar, playas,
espigas y barras se obtuvo un puntaje máximo de 44. A continuación en el cuadro 26 se
relacionan los puntajes totales de relieve asignados por Ingeominas (2001a) para las
unidades geomorfológicas establecidas.

Zona Descripción Clase Puntaje


B Barras 1 44
Ba Plataformas y Bajos arrecifales 2 44
C Colinas 3 18
Co Coluviones 4 15
Df Depósitos de flujos 5 33
Dm Domo volcánico 6 15
E/B Espigas y barras 1 44
F Flujos 7 15
L Lomas 8 15
Lc Lagunas costeras 9 44
Llc Llanuras costeras 10 42
Llia Llanuras intermareales (arcillas) 11 44
Lliar Llanuras intermareales (arenas y limos) 11 44
Llma Llanuras de manglar antiguas 12 44
Llmr Llanuras de manglar recientes 12 44
Py Playas 13 44
A Abanicos aluviales 14 20
Pa Planos aluviales 14 15
Pda Pedimentos por acumulación 15 20
Pde Pedimentos por erosión 15 20
Pe Plataforma de abrasión elevada 16 31
Ply Playones 17 33
Tm Terrazas marinas 18 31
D Dunas 19 44
Cuadro 26. Puntajes del parámetro Relieve (R)
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

202
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El Mapa de Relieve se trazó de acuerdo con lo planteado en la cartografía de Ingeominas


(2001a) utilizando SIG y se aprecia en la figura 85. El mapa de calificación del parámetro
Relieve (ver figura 86) también se elaboró utilizando la misma herramienta.

Figura 85. Mapa de geomorfología de Cartagena


Fuente: Cartografía de Ingeominas (2001a) y editado por el autor (2015)

203
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 86. Mapa de calificación del Parámetro Relieve (R)


Fuente: El autor (2015)

204
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

4.1.3. Parámetro Drenaje (D)


De acuerdo con el modelo de disección (drenaje) que depende de las características
litológicas, climáticas y topográficas, Ingeominas (2001a) evaluó el parámetro de Drenaje
teniendo en cuenta la densidad del drenaje y la pendiente promedio del cauce.

Los rangos de valores para las condiciones de densidad del drenaje de Cartagena se
definieron de la siguiente forma.

Categoría Densidad de drenaje (m/ha)


Densidad baja 0 - 25
Densidad media 25 - 45
Densidad alta > 45

Las pendientes del cauce consideradas como el promedio ponderado para cada
microcuenca se agruparon por rangos de inclinación de la siguiente manera.

Categoría Pendiente (grados)


Baja 0-5
Media 5 - 15
Alta > 15

Ingeominas (2001a) asignó puntajes de drenaje a cada microcuenca establecida,


teniendo en cuenta factores hidrológicos que condicionan la ocurrencia de movimientos
en masa, al estar directamente relacionados a la incorporación de agua en los suelos o
macizos rocosos. A continuación en el cuadro 27 se relacionan los puntajes de drenaje
asignados por Ingeominas (2001a).

N° N° cuenca Puntaje
1 Popa Este 6
2 Loma fresca 10
3 Pablo VI 10
4 Nariño 6
5 La Salle 6
6 Popa Oeste - Sur 6
7 María Auxiliadora 25
8 Barcelona 30
9 Amador y Cortes 10
10 Salim Bechara 35
11 Tabú 10
12 Ricaurte 23
13 Chapundún 23
14 Siete Leguas 23
15 Paraguay 10
16 El Bosque 19
17 Santa Clara 19
18 Albornoz Norte 10
19 Policarpa 10
20 Limón 10
Cuadro 27. Puntajes del parámetro Drenaje (D)
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

205
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Se asignaron puntajes de 6 a las sub-cuencas de mayor aportación a los procesos de


inestabilidad, entre ellas se citan Popa Este, Nariño, La Salle y Popa Oeste - Sur,
seguido de las sub-cuencas Loma Fresca, Pablo VI, Amador y Cortes, Tabú, Paraguay,
Albornoz Norte, Policarpa y Limón que se les asignó un puntaje de 10.

En las zonas de topografía plana (pendientes de 0° a 5°), correspondiente a los sectores


de Crespo, Daniel Lemaitre, Marbella, El Cabrero, Sector amurallado, Bocagrande, El
Laguito, Castillogrande, Manga, Manzanillo y al sur de la Ciénaga de la virgen se asignó
un puntaje de 35, acorde con una densidad de drenaje baja, pues estas zonas
usualmente son susceptibles de retener aguas de escorrentía.

El Mapa de Drenaje se trazó de acuerdo con lo planteado en la cartografía de


Ingeominas (2001a) utilizando SIG y se aprecia en la figura 87. El mapa de calificación
del parámetro Drenaje (ver figura 88) también se elaboró utilizando la misma
herramienta.

206
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 87. Mapa de Subcuencas de Cartagena


Fuente: Cartografía de Ingeominas (2001a) y editado por el autor (2015)

207
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 88. Mapa de calificación del Parámetro Drenaje (D)


Fuente: El autor (2015)

208
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

4.1.4. Parámetro Vegetación (V)


Este parámetro de vegetación fue evaluado por Ingeominas (2001a), asignando puntajes
a la cobertura vegetal natural, la cual se categorizó mediante el análisis de su dosel
(hábitat que comprende la región de las copas y regiones superiores de la vegetación)
con base en fotografías aéreas. En la elaboración del mapa de cobertura vegetal se
adoptó el siguiente rango en función de la altura de la vegetación:

Tipo de Cobertura Altura (m)


Pastos 0 - 0.5
Herbáceas 0.5 - 2
Arbustivas 2 - 10
Arbóreas > 10

Dentro de los rangos establecidos Ingeominas (2001a) incluyó todo tipo de cobertura
vegetal sin hacer especificaciones sobre las especies o clases de cultivos. Es importante
destacar que la cobertura vegetal es un elemento fundamental en lo referente al control
de erosión para mitigar procesos de inestabilidad de laderas.

Se asignaron puntajes de vegetación sobre las unidades de cobertura vegetal


establecidas por Ingeominas (2001a), destacándose la mayor concentración de
vegetación en los cerros de La Popa y Albornoz, especialmente del tipo arbustiva y
herbácea, presencia de vegetación arbórea en los sectores de Manga, Crespo y
Castillogrande, existencia de manglar en los bordes de las ciénagas y lagunas, y la baja
densidad de cobertura vegetal en el resto de la ciudad, por efecto de la actividad
urbanizadora.

Aquellas áreas donde se han construido edificios, viviendas, urbanizaciones y otro tipo de
infraestructura se denominaron "zonas urbanas" y también hacen parte del mapa de
cobertura vegetal, en razón al uso del suelo. Es importante mencionar que aunque en el
análisis de cobertura vegetal se incluyen "zonas de erosión", en la evaluación del
parámetro Erosión se hace un análisis detallado. A continuación en el cuadro 28 se
relacionan los puntajes de vegetación asignados por Ingeominas (2001a).

Zona Descripción Clase Puntaje


Ab Arbustiva 1 19-32
Ar Arbórea 2 32
Hb Herbácea 3 17
Pt Pasto 4 15
Zu Zona urbana 5 20
Ze Zona de erosión 6 2
Cuadro 28. Puntajes del parámetro Vegetación (V)
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

El puntaje asignado a la vegetación arbustiva varía entre 19 y 32, según la pendiente


promedio del terreno.

El Mapa de Vegetación se trazó de acuerdo con lo planteado en la cartografía de


Ingeominas (2001a) utilizando SIG y se aprecia en la figura 83. El mapa de calificación
del parámetro Vegetación (ver figura 84) también se elaboró utilizando la misma
herramienta.

209
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 89. Mapa de Cobertura Vegetal de Cartagena


Fuente: Cartografía de Ingeominas (2001a) y editado por el autor (2015)

210
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 90. Mapa de calificación del Parámetro Vegetación (V)


Fuente: El autor (2015)

4.2. Calibración de Parámetros Detonantes


Los parámetros detonantes controlan la amenaza relativa a los procesos de remoción en
masa de un área dada, en este caso del casco urbano de Cartagena y pueden detonar a
través de un factor externo una respuesta traducida en un movimiento en masa, debido
principalmente a los siguientes parámetros, los cuales son evaluados a continuación
según lo planteado en la metodología SES. Es importante mencionar que la calibración
de los parámetros detonantes se realizó con base en la información de los procesos
actuales de la zona de estudio, los cuales se describen en el capítulo 5.

211
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

4.2.1. Parámetro Clima (C)


El parámetro Clima (C) se evaluó a través de la precipitación antecedente, la cual es un
factor externo desencadenante de los movimientos en masa. Es importante destacar que
la precipitación produce procesos de infiltración en el suelo que pueden crear
condiciones críticas para la ladera o talud, pues al aumentar la humedad del suelo y la
posición del nivel freático, se generan incrementos en las presiones de poros y
disminución de los esfuerzos efectivos y la resistencia al esfuerzo de corte, lo cual puede
conllevar a un estado de falla sobre parte de la ladera o talud.

A continuación se describe la metodología utilizada para el análisis de este parámetro.

Metodología Clima
Inicialmente se obtuvo la información hidrometeorológica del Instituto de Hidrología,
Meteorología y Estudios Ambientales, IDEAM, entidad que se encarga de la recopilación
de datos, procesamiento y en general del manejo de la misma. Esta información fue
suministrada por la firma cartagenera de Ingeniería Hidroconsultores Ltda. Se obtuvieron
registros disponibles de los valores totales mensuales de precipitación expresados en
milímetros (mm) de 6 estaciones ubicadas dentro del área de estudio y en zonas vecinas
(ver cuadro 29). Se aclara que la información obtenida no abarca en su totalidad a la
ciudad de Cartagena, sin embargo por efectos académicos ha sido utilizada en el
presente documento.

Elevación Fecha de
N° Tipo Código Nombre Latitud Longitud Municipio
msnm instalación
Aeropuerto
1 SP 14015020 10° 26' 50'' N 75° 30' 58'' W Cartagena 2 15/03/1941
Rafael Núñez
2 PM 14010030 Bayunca 10° 32' 00'' N 75° 24' 11'' W Cartagena 75 15/05/1974
3 PM 14010050 Cañaveral 10° 24' 18'' N 75° 20' 15'' W Turbaco 75 15/05/1974
Escuela Naval
4 CP 14015030 10° 23' 23'' N 75° 32' 09'' W Cartagena 1 15/03/1947
CIOH
Santa
5 CP 14015010 Galerazamba 10° 47' 42'' N 75° 15' 42'' W 20 15/12/1945
Catalina
6 PM 29030370 Santa Ana 10° 14' 03'' N 75° 33' 04'' W Cartagena 1 15/04/1974

Convenciones:
SP: Sinóptica principal CP: Climatológica principal
PM: Pluviométrica
Cuadro 29. Estaciones hidrometeorológicas utilizadas
Fuente: El autor (2015)

Las estaciones hidrometeorológicas utilizadas para el presente análisis son (ver figura
91):
 Aeropuerto Rafael Núñez  Escuela Naval CIOH*
 Bayunca  Galerazamba
 Cañaveral  Santa Ana
* CIOH: Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe

212
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cartagena

Turbaco

Isla de Barú

Figura 91. Localización geográfica de las estaciones hidrometeorológicas


Fuente: Tomado de Google Earth (2013) y modificado por el autor (2015)

Los registros de las estaciones tienen fechas de instalación diferentes como se aprecia
en el cuadro 29. La estación del Aeropuerto Rafael Núñez es la más antigua y opera
desde 1941; en esa misma década entraron en operación las estaciones de
Galerazamba (1945) y de la Escuela Naval CIOH (1947). Las estaciones de Bayunca,
Cañaveral y Santa Ana son más recientes y empezaron a funcionar en el año 1974.

Con el fin de lograr uniformidad en el período de tiempo en estudio, se descartaron los


registros anteriores al año 1974 y se realizó el análisis de los datos hasta el año 2007
según información disponible, abarcando un lapso de 34 años.

 Datos faltantes
En todas las estaciones utilizadas existen datos faltantes de precipitación en sus
registros, lo cual es usual en este tipo de mediciones, en razón de la imposibilidad de
realizar la medición (p.e. ausencia del aparato durante determinado tiempo) o por
mediciones que no han sido consignadas en la planilla de registro de la estación
respectiva (p.e. negligencia del operador). Según Monsalve (1995) en hidrología se
trabaja con series continuas, por lo tanto se deben completar los datos faltantes.

En estos casos existen criterios para obtener el dato buscado conociendo los valores
registrados en estaciones vecinas que tienen influencia sobre la zona de ubicación del
dato faltante.

213
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

De acuerdo con UNNE (2007), el criterio general consiste en tomar un número de


estaciones cercanas que posean datos confiables y comparar la precipitación media
anual en cada una de las estaciones mencionadas (estaciones base), con la precipitación
media anual de la estación incógnita. En ese caso, se pueden presentar dos situaciones:

 Si la precipitación media anual en la estación incógnita difiere en menos de un


10% con la precipitación media anual de cada una de las estaciones base,
entonces el dato faltante se obtiene como el promedio aritmético de los datos
registrados de las estaciones base, correspondientes al período que se está
tratando.

 Si la precipitación media anual de la estación incógnita difiere en más de un 10%


con la precipitación media anual de alguna de las estaciones base, para obtener
el dato faltante se usa la siguiente ecuación:

Donde es la precipitación buscada en la estación incógnita, es el número de


estaciones con datos de registros continuos que están cercanas, son las
precipitaciones conocidas en las estaciones base, son las precipitaciones
medias anuales en las estaciones base y es la precipitación media anual de la
estación incógnita.

En el caso de estudio de Cartagena, la precipitación media anual de cualquiera de las


estaciones seleccionadas circundantes difiere en más de 10% de la estación incógnita de
turno, por ello se utilizó la ecuación [4.1] siguiendo la metodología.

 Análisis de dobles masas


Una vez se completaron los datos faltantes en los registros de las estaciones, se realizó
la verificación de la homogeneidad de la totalidad de los datos de cada estación
utilizando el análisis de dobles masas. Según Monsalve (1995) con este análisis se
busca comprobar si hubo alguna anormalidad en la estación durante algún período, tal
como el cambio de lugar de dicha estación, cambio de las condiciones del aparato
registrador o modificaciones en su método de construcción.

De acuerdo con Monsalve (1995), el método consiste en construir una curva doble
acumulativa, en la cual se relacionan los valores totales anuales acumulados de
precipitación de un determinado lugar y la media acumulada de los valores totales
anuales de todos los puestos de la región (ver figura 92), considerada climatológicamente
homogénea y por consiguiente homogénea desde el punto de vista de datos.

Para UNNE (2007) los valores de precipitación que ocurren en diferentes lugares de esta
zona homogénea en períodos anuales o estacionales, guardan una relación de
proporcionalidad que puede representarse gráficamente.

214
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 92. Verificación de homogeneidad de datos por análisis de dobles masas


Fuente: Tomado de UNNE (2007)

Se encontró que las estaciones Galerazamba, CIOH y Santa Ana presentan el mayor
número de datos faltantes, por lo tanto se consideran las "estaciones a controlar" y a
ellas se les realizó análisis de dobles masas para verificar la homogeneidad de sus
datos. Las estaciones Bayunca, Cañaveral y Aeropuerto Rafael Núñez se consideraron
las estaciones confiables o base.

A continuación en las gráficas 1, 2 y 3 se muestran las curvas de doble masa obtenidas y


sus respectivos coeficientes de correlación (R 2).

Curva de Doble Masa - Estación Galerazamba


30000
R² = 0.9993
Precipitacion Anual Acumulada Estación a controlar

25000

20000

15000

10000

5000

0
0 5000 10000 15000 20000 25000 30000 35000 40000 45000
Precipitacion Anual Media Acumulada Estaciones Base

Gráfica 1. Curva de doble masa de la Estación Galerazamba


Fuente: El autor (2015)

215
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Curva de Doble Masa - Estación CIOH


30000

R² = 0.9992
Precipitacion Anual Acumulada Estación a controlar
25000

20000

15000 Periodo Consistente


m1 = 0,631

10000

Periodo Inconsistente
5000
m2 = 0,781

0
0 5000 10000 15000 20000 25000 30000 35000 40000 45000
Precipitacion Anual Media Acumulada Estaciones Base

Gráfica 2. Curva de doble masa de la Estación CIOH


Fuente: El autor (2015)

Curva de Doble Masa - Estación Santa Ana


35000
R² = 0.9996
Precipitacion Anual Acumulada Estacion a controlar

30000

25000

20000

15000

10000

5000

0
0 5000 10000 15000 20000 25000 30000 35000 40000 45000
Precipitacion Anual Media Acumulada Estaciones Base

Gráfica 3. Curva de doble masa de la Estación Santa Ana


Fuente: El autor (2015)

216
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En la curva de la estación CIOH (ver gráfica 2), se encontraron datos inconsistentes, que
fue necesario ajustar mediante factor de corrección de 0.808 obtenido de la relación de
las pendientes del período consistente (m 1) e inconsistente (m 2). En cuanto a las curvas
de la estación Galerazamba y Santa Ana (ver gráficas 1 y 3) presentan un alto nivel de
correlación del orden 0.999 y por ende los datos se consideran consistentes.

Al realizar la verificación o consistencia de los datos hidrometeorológicos quedaron


definidos los valores totales mensuales de precipitación ya revisados de cada estación y
por consiguiente la precipitación media anual (P anual), para realizar el posterior cálculo
del período de retorno a partir de los valores de precipitación acumulada para una
duración específica. En el cuadro 30 se muestran los datos de precipitación obtenidos.

Elevación P anual
N° Nombre estación Latitud Longitud
msnm mm
1 Aeropuerto Rafael Núñez 10° 26' 50'' N 75° 30' 58'' W 2 1034
2 Bayunca 10° 32' 00'' N 75° 24' 11'' W 75 1325
3 Cañaveral 10° 24' 18'' N 75° 20' 15'' W 75 1221
4 Escuela Naval CIOH 10° 23' 23'' N 75° 32' 09'' W 1 740
5 Galerazamba 10° 47' 42'' N 75° 15' 42'' W 20 831
6 Santa Ana 10° 14' 03'' N 75° 33' 04'' W 1 865
Cuadro 30. Precipitación media anual obtenida de cada estación
Fuente: El autor (2015)

 Calculo de período de retorno


Se analizaron las duraciones correspondientes a 30, 60 y 90 días haciéndolas
equivalentes a 1, 2 y 3 meses respectivamente, teniendo en cuenta que los registros
históricos disponibles de precipitación corresponden a valores totales mensuales. Se
calcularon los valores de precipitación acumulada en cada estación para las duraciones
especificadas y se seleccionaron los valores máximos de precipitación para cada año, los
cuales se agruparon en series continuas por estación.

Estos valores máximos de precipitación anual se ajustaron mediante análisis estadístico,


utilizando la ley de distribución de probabilidades de Gumbel o de valores extremos, dado
que se ha demostrado al usarla, una adecuada capacidad de ajuste, especialmente
sobre series continuas de valores de precipitación en distintos períodos de tiempo.

Distribución de Gumbel: De acuerdo con Monsalve (1995) se trata de una función de


probabilidades usualmente utilizada para valores máximos aleatorios sacados de
poblaciones de datos suficientemente grandes. La ley de distribución establece que la
probabilidad (P) de que un evento tenga una magnitud menor o igual que un cierto valor
(xi), es:

Según Monsalve (1995), (e) es la base de los logaritmos neperianos, (yi) es la variable
reducida, tal que:

De la ecuación anterior, se tiene que:

217
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Donde es el promedio de los datos de la muestra, (S) es la desviación estándar de


los datos de la muestra, (xi) son los datos de la muestra, desde i igual a 1 hasta n, y
dependen del número de años de registros de la muestra n, y son respectivamente
la media y desviación estándar de la variable reducida (yi).

Según Monsalve (1995), la función de probabilidades teórica de Gumbel posee un


coeficiente de oblicuidad (Cs) dado por la siguiente expresión:

Donde ( se expresa de la siguiente forma:

Para el ajuste de la serie de datos observados (función de frecuencia acumulada) a partir


de la ley de Gumbel, se utilizó el método de mínimos cuadrados.

A continuación se presentan las graficas del ajuste realizado por la ley de Gumbel y las
ecuaciones lineales obtenidas para cada estación evaluada (ver gráficas 4, 5, 6, 7, 8 y 9).

218
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 30 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Aeropuerto Rafael Nuñez
700.0
y = 95.205x + 228.23 600.0
500.0
400.0
300.0
200.0
100.0
0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0 5.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 60 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Aeropuerto Rafael Nuñez
1000.0

y = 132.68x + 372.15 800.0

600.0

400.0

200.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 90 días
Precipitación máxima anual (mm)

Estación Aeropuerto Rafael Nuñez


1200.0

y = 167.81x + 489.06 1000.0

800.0

600.0

400.0

200.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Gráfica 4. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación A. Rafael Núñez


Fuente: El autor (2015)

219
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 30 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Bayunca
800.0
y = 107.03x + 249.16 700.0
600.0
500.0
400.0
300.0
200.0
100.0
0.0
-2.0 0.0 2.0 4.0 6.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 60 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Bayunca
1200.0
y = 152.92x + 419.4 1000.0

800.0

600.0

400.0

200.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 90 días
Precipitación máxima anual (mm)

Estación Bayunca
1600.0
y = 209.71x + 560.26 1400.0
1200.0
1000.0
800.0
600.0
400.0
200.0
0.0
-2.0 0.0 2.0 4.0 6.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Gráfica 5. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Bayunca


Fuente: El autor (2015)

220
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 30 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Cañaveral
600.0

y = 70.811x + 222.19 500.0

400.0

300.0

200.0

100.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0 5.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 60 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Cañaveral
700.0
y = 100.8x + 370.62 600.0
500.0
400.0
300.0
200.0
100.0
0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 90 días
Precipitación máxima anual (mm)

Estación Cañaveral
1000.0

y = 139.13x + 491.72 800.0

600.0

400.0

200.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Gráfica 6. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Cañaveral


Fuente: El autor (2015)

221
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 30 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Escuela Naval CIOH
400.0
y = 60.735x + 161.4 350.0
300.0
250.0
200.0
150.0
100.0
50.0
0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 60 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Escuela Naval CIOH
600.0

y = 89.13x + 260.31 500.0

400.0

300.0

200.0

100.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 90 días
Precipitación máxima anual (mm)

Estación Escuela Naval CIOH


800.0
y = 113.85x + 340.5 700.0
600.0
500.0
400.0
300.0
200.0
100.0
0.0
-3.0 -2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Gráfica 7. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación CIOH


Fuente: El autor (2015)

222
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 30 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Galerazamba
500.0

y = 57.928x + 205.29 400.0

300.0

200.0

100.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 60 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Galerazamba
600.0

y = 71.729x + 338.95 500.0

400.0

300.0

200.0

100.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 90 días
Precipitación máxima anual (mm)

Estación Galerazamba
1000.0

y = 108.53x + 430.92 800.0

600.0

400.0

200.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Gráfica 8. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Galerazamba


Fuente: El autor (2015)

223
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 30 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Santa Ana
500.0

y = 59.657x + 210.44 400.0

300.0

200.0

100.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 60 días

Precipitación máxima anual (mm)


Estación Santa Ana
600.0

y = 76.816x + 323.75 500.0

400.0

300.0

200.0

100.0

0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Serie de datos maximos anuales de precipitación


ajustados de una duración de 90 días
Precipitación máxima anual (mm)

Estación Santa Ana


800.0
y = 103.41x + 417.85 700.0
600.0
500.0
400.0
300.0
200.0
100.0
0.0
-2.0 -1.0 0.0 1.0 2.0 3.0 4.0
Eventos Ajuste Gumbel Variable reducida (yi)

Gráfica 9. Ajuste Gumbel de los datos de precipitación de la estación Santa Ana


Fuente: El autor (2015)

224
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En el cuadro 31 se muestra el resumen de las ecuaciones lineales obtenidas del ajuste


Gumbel, las cuales presentan un buen nivel de correlación. Estas ecuaciones poseen la
forma general de la ecuación [4.3].

Duración
Estación
30 días (1 mes) 60 días (2 mes) 90 días (3 mes)
Aeropuerto Rafael
Núñez
Bayunca
Cañaveral
Escuela Naval CIOH
Galerazamba
Santa Ana
Cuadro 31. Ecuaciones lineales obtenidas del ajuste Gumbel
Nota: En cada ecuación obtenida, la precipitación acumulada mensual máxima en un año se
representa en la variable (x) y la variable reducida yi en (y).
Fuente: El autor (2015)

Las precipitaciones acumuladas mensuales máximas en un año se calcularon para


períodos de retorno dados y las duraciones propuestas a 30, 60 y 90 días, usando las
ecuaciones obtenidas a partir del ajuste Gumbel (ver cuadros 32, 33, 34, 35, 36 y 37).
Una vez calculadas, se generaron las curvas de precipitación máxima acumulada (mm)
vs duración (días) para períodos de retorno de 2.33, 3, 5, 10, 20, 50, 100 y 200 años, las
cuales se presentan más adelante.

Precipitación acumulada mensual máxima en un año (mm)


Duraciones Periodo de retorno en años (Tr)
(días) 2.33 3 5 10 20 50 100 200
30 283.3 314.2 371.0 442.5 511.0 599.7 666.2 732.4
60 448.9 491.9 571.2 670.7 766.2 889.9 982.5 1074.8
90 586.1 640.5 740.8 866.7 987.5 1143.8 1261.0 1377.7
P(x ≤ xi) 0.571 0.667 0.800 0.900 0.950 0.980 0.990 0.995
(yi) 0.6 0.9 1.5 2.3 3.0 3.9 4.6 5.3
Cuadro 32. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Aeropuerto
Rafael Núñez
Fuente: El autor (2015)

Precipitación acumulada mensual máxima en un año (mm)


Duraciones Periodo de retorno en años (Tr)
(días) 2.33 3 5 10 20 50 100 200
30 311.1 345.8 409.7 490.0 567.1 666.8 741.5 816.0
60 507.9 557.4 648.8 763.5 873.6 1016.1 1122.8 1229.2
90 681.6 749.6 874.8 1032.2 1183.1 1378.5 1525.0 1670.9
P(x ≤ xi) 0.571 0.667 0.800 0.900 0.950 0.980 0.990 0.995
(yi) 0.6 0.9 1.5 2.3 3.0 3.9 4.6 5.3
Cuadro 33. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Bayunca
Fuente: El autor (2015)

225
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Precipitación acumulada mensual máxima en un año (mm)


Duraciones Periodo de retorno en años (Tr)
(días) 2.33 3 5 10 20 50 100 200
30 263.2 286.1 328.4 381.5 432.5 498.5 547.9 597.2
60 428.9 461.6 521.8 597.5 670.0 763.9 834.3 904.4
90 572.2 617.3 700.4 804.8 905.0 1034.6 1131.7 1228.5
P(x ≤ xi) 0.571 0.667 0.800 0.900 0.950 0.980 0.990 0.995
(yi) 0.6 0.9 1.5 2.3 3.0 3.9 4.6 5.3
Cuadro 34. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Cañaveral
Fuente: El autor (2015)

Precipitación acumulada mensual máxima en un año (mm)


Duraciones Periodo de retorno en años (Tr)
(días) 2.33 3 5 10 20 50 100 200
30 196.5 216.2 252.5 298.1 341.8 398.4 440.8 483.0
60 311.9 340.8 394.0 460.9 525.0 608.1 670.3 732.3
90 406.4 443.3 511.3 596.7 678.7 784.7 864.2 943.4
P(x ≤ xi) 0.571 0.667 0.800 0.900 0.950 0.980 0.990 0.995
(yi) 0.6 0.9 1.5 2.3 3.0 3.9 4.6 5.3
Cuadro 35. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación CIOH
Fuente: El autor (2015)

Precipitación acumulada mensual máxima en un año (mm)


Duraciones Periodo de retorno en años (Tr)
(días) 2.33 3 5 10 20 50 100 200
30 238.8 257.6 292.2 335.7 377.3 431.3 471.8 512.1
60 380.4 403.7 446.5 500.4 552.0 618.8 668.9 718.8
90 493.7 528.9 593.7 675.2 753.3 854.4 930.2 1005.7
P(x ≤ xi) 0.571 0.667 0.800 0.900 0.950 0.980 0.990 0.995
(yi) 0.6 0.9 1.5 2.3 3.0 3.9 4.6 5.3
Cuadro 36. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Galerazamba
Fuente: El autor (2015)

Precipitación acumulada mensual máxima en un año (mm)


Duraciones Periodo de retorno en años (Tr)
(días) 2.33 3 5 10 20 50 100 200
30 245.0 264.3 299.9 344.7 387.6 443.2 484.9 526.4
60 368.2 393.1 439.0 496.6 551.9 623.5 677.1 730.5
90 477.7 511.2 573.0 650.6 725.0 821.4 893.6 965.5
P(x ≤ xi) 0.571 0.667 0.800 0.900 0.950 0.980 0.990 0.995
(yi) 0.6 0.9 1.5 2.3 3.0 3.9 4.6 5.3
Cuadro 37. Precipitación acumulada mensual máxima en un año - Estación Santa Ana
Fuente: El autor (2015)

226
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Se aclara que la probabilidad (P) obtenida se expresa en función del período de retorno
y la variable reducida (yi) en función de dicha probabilidad
según lo planteado por Monsalve (1995).

La relación lluvia-deslizamiento se incluye en el presente análisis, utilizando las


ecuaciones propuestas por Castellanos (1996), a partir de correlaciones totalmente
empíricas. Se determinaron la lluvia crítica y su duración. La relación entre la lluvia crítica
y las condiciones medias de la precipitación media anual es expresada por Castellanos
(1996) así:

Donde es la lluvia crítica en milímetros y es la precipitación media anual


en milímetros. La relación entre duración y lluvia acumulada es:

Donde es la duración crítica en días.

Se determinaron la lluvia crítica y su duración según lo planteado por Castellanos (1996)


para cada estación (ver cuadro 38) y estos datos también se graficaron en cada una de
las curvas de precipitación máxima acumulada (mm) vs duración (días) generadas para
determinar posteriormente el período de retorno de la lluvia crítica (Trcrit).

Panual Llcrít Dcrít


N° Nombre Estación
(mm) (mm) (días)
1 Aeropuerto Rafael Nuñez 1034 469 42
2 Bayunca 1325 586 46
3 Cañaveral 1221 544 45
4 Escuela Naval CIOH 740 350 37
5 Galerazamba 831 387 39
6 Santa Ana 865 400 40
Cuadro 38. Magnitud de la lluvia y duración crítica de las estaciones hidrometeorológicas
Fuente: El autor (2015)

A continuación se muestran las gráficas 10, 11, 12, 13, 14 y 15 de las curvas de
precipitación máxima acumulada que se generaron para cada estación.

227
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Precipitación máxima acumulada (30, 60 y 90 días)


1600.0

1400.0

1200.0 2.33
Precipitación (mm) 1000.0
3
5
800.0 10
20
600.0
50
400.0 100
200
200.0 Llcrít

0.0
0 30 60 90 120
Duración (días)

Gráfica 10. Precipitación máxima acumulada - Estación Aeropuerto Rafael Núñez


Fuente: El autor (2015)

Precipitación máxima acumulada (30, 60 y 90 días)


1800.0

1600.0

1400.0
2.33
Precipitación (mm)

1200.0 3
5
1000.0
10
800.0
20
600.0 50
100
400.0
200
200.0 Llcrít

0.0
0 30 60 90 120
Duración (días)

Gráfica 11. Precipitación máxima acumulada - Estación Bayunca


Fuente: El autor (2015)

228
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Precipitación máxima acumulada ( 30, 60 y 90 días)


1400.0

1200.0

2.33
1000.0
Precipitación (mm) 3
800.0 5
10
600.0 20
50
400.0
100
200
200.0
Llcrít

0.0
0 30 60 90 120
Duración (días)

Gráfica 12. Precipitación máxima acumulada - Estación Cañaveral


Fuente: El autor (2015)

Precipitación máxima acumulada (30, 60 y 90 días)


1000.0

900.0

800.0
2.33
Precipitación (mm)

700.0
3
600.0 5
500.0 10

400.0
20
50
300.0
100
200.0 200
100.0 Llcrít

0.0
0 30 60 90 120
Duración (días)

Gráfica 13. Precipitación máxima acumulada - Estación CIOH


Fuente: El autor (2015)

229
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Precipitación máxima acumulada (30, 60 y 90 días)


1200.0

1000.0

2.33
Precipitación (mm) 800.0 3
5
600.0 10
20
400.0 50
100
200.0 200
Llcrít

0.0
0 30 60 90 120
Duración (días)

Gráfica 14. Precipitación máxima acumulada - Estación Galerazamba


Fuente: El autor (2015)

Precipitación máxima acumulada (30, 60 y 90 días)


1200.0

1000.0

2.33
Precipitación (mm)

800.0 3
5
600.0 10
20
400.0 50
100
200.0 200
Llcrít

0.0
0 30 60 90 120
Duración (días)

Gráfica 15. Precipitación máxima acumulada - Estación Santa Ana


Fuente: El autor (2015)

230
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Los períodos de retorno de la lluvia crítica (Trcrit) determinados para cada estación son los
relacionados a continuación en el cuadro 39.

Trcrit
N° Nombre Estación
(años)
1 Aeropuerto Rafael Nuñez 7
2 Bayunca 7
3 Cañaveral 19
4 Escuela Naval CIOH 11
5 Galerazamba 10
6 Santa Ana 10
Cuadro 39. Períodos de retorno de la lluvia crítica de cada estación
Fuente: El autor (2015)

Con el propósito de definir algunos puntos adicionales en el area de estudio y utilizando


información obtenida de las todas las estaciones, se realizaron correlaciones lineales
entre la precipitación media anual y la elevación y entre la precipitación media anual y el
período de retorno, con el objeto de poder asignar una lluvia crítica y su duración a cinco
(5) puntos adicionales, para posteriormente determinar un mapa de isoperíodos de
retorno del area de estudio.

Los puntos adicionales que se definieron dentro del área de estudio son:

Elevación
N° Nombre estación Latitud Longitud
msnm
1 P. Tierra Bomba 10° 21' 21.18'' N 75° 34' 21.00'' W 42
2 P. Cerro La Popa 10° 25' 06.34'' N 75° 31' 37.13'' W 60
3 P. Cerro Albornoz 10° 21' 34.51'' N 75° 30' 01.18'' W 45
4 P. Lomas del Marión 10° 23' 48.74'' N 75° 30' 27.08'' W 47
5 P. Villas de la Candelaria 10° 24' 16.38'' N 75° 27' 35.97'' W 6

Estos puntos adicionales se definieron distribuidos espacialmente dentro del casco


urbano de la ciudad de Cartagena y de preferencia en puntos elevados (ver figura 93),
pues actualmente hay pocas estaciones funcionando en esta zona (p.e. Aeropuerto
Rafael Núñez y Escuela Naval CIOH).

231
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 93. Localización geográfica de los puntos sintéticos


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y modificado por el autor (2015)

Las correlaciones lineales efectuadas utilizan los parámetros del cuadro 40 y los
resultados se muestran en las gráficas 16 y 17.

Elevación Panual Trcrit


Nombre Estación
(msnm) (mm) (años)
Aeropuerto Rafael Nuñez 2 1034 7
Bayunca 75 1325 7
Cañaveral 75 1221 19
Escuela Naval CIOH 1 740 11
Galerazamba 20 831 10
Santa Ana 1 865 10
Cuadro 40. Elevación, precipitación anual y período de retorno de las estaciones
Fuente: El autor (2015)

232
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Panual vs Elevación (H)


1400.0

Precipitación media anual (mm)


1200.0

1000.0

800.0

600.0
y = 5.2219x + 864.65
400.0 R² = 0.7741

200.0

0.0
0 20 40 60 80
Elevación (m)

Gráfica 16. Precipitación media anual vs Elevación


Fuente: El autor (2015)

Período de retorno crítico Vs Panual


12
Período de retorno crítico (años)

10

4 y = -0.0076x + 17.369
R² = 0.6675
2

0
800 900 1000 1100 1200 1300 1400
Precipitación media anual (mm)

Gráfica 17. Período de retorno crítico vs Precipitación media anual


Fuente: El autor (2015)

De las correlaciones planteadas se obtuvieron las siguientes ecuaciones lineales:

A partir de estas ecuaciones se determinaron los valores de precipitación media anual,


lluvia crítica, duración y período de retorno crítico de los puntos adicionales propuestos,
los cuales se consignan en el cuadro 41.

233
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Elevación Panual Trcrít


Nombre Puntos
(msnm) (mm) (años)
P Tierra Bomba 42 1084.0 10
P Cerro La Popa 60 1178.0 9
P Cerro Albornoz 45 1099.6 10
P Loma Marión 47 1110.1 9
P Villas de la Candelaria 6 896.0 11
Cuadro 41. Elevación, precipitación anual y período de retorno de los puntos adicionales
Fuente: El autor (2015)

En el cuadro 42 se presenta un resumen de las estaciones hidrometeorológicas y puntos


adicionales con los parámetros calculados de precipitación media anual, precipitación
crítica, duración y período de retorno de la lluvia crítica.

Elevación Panual Pcrít Dcrít Trcrít


N° Nombre Estación
(msnm) (mm) (mm) (días) (años)
1 Aeropuerto Rafael Nuñez 2 1033.7 468.5 42.3 11
2 Bayunca 75 1325.0 586.1 46.4 7
3 Cañaveral 75 1220.92 544.1 45.0 7
4 Escuela Naval CIOH 1 821.3 382.8 38.9 10
5 Galerazamba 20 830.9 386.7 39.1 19
6 Santa Ana 1 864.7 400.3 39.6 10
7 P Tierra Bomba * 42 1084.0 488.8 43.1 10
8 P Cerro La Popa * 60 1178.0 526.7 44.4 9
9 P Cerro Albornoz * 45 1099.6 495.1 43.3 10
10 P Lomas del Marión * 47 1110.1 499.3 43.4 9
11 P Villas de la Candelaria * 6 896.0 412.9 40.2 11
Cuadro 42. Precipitación media anual, precipitación crítica y período de retorno
Fuente: El autor (2015)

Con base en los parámetros calculados con anterioridad se elaboró un mapa de


isoperíodos de retorno de la lluvia crítica, el cual se muestra en la figura 94.

234
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 94. Mapa regional de isoperíodos de retorno


Fuente: El autor (2015)

Se destaca que el rango de los tiempos de retorno para el análisis varía entre 6 y 19
años según lo determinado para la elaboración del mapa de isoperíodos. Es importante
mencionar que aunque el mapa de isoperíodos de retorno se obtuvo para un marco más
regional (ver figura 94), este se enmarcó para un entorno de ciudad (ver figura 95),
teniendo en cuenta el objeto de este trabajo para la calificación de este parámetro.

Relación puntaje vs período de retorno lluvia crítica: Se correlacionaron puntajes


definidos por Ramírez (1988) para el parámetro clima con los períodos de retorno
obtenidos con origen en 7 años (ver cuadro 43), mediante una gráfica de regresión
potencial (ver gráfica 18), teniendo en cuenta una maximización razonable de la
precipitación que puede esperarse en la ciudad de Cartagena, para una duración
determinada.

235
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 95. Mapa de isoperíodos de retorno de Cartagena


Fuente: El autor (2015)

Lluvia Puntaje Tr (años) (Tr-7)


Baja 40 19 12
Media 19 13 6
Alta 8 8 1
Cuadro 43. Relación de puntajes de Ramírez (1988) y períodos de retorno críticos
Fuente: El autor (2015)

45
40
35 y = 7.5977x 0.6148
30 R² = 0.9579
25
Puntajes

20
15
10
5 Correlación Potencial (Correlación)
0
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
Período de retorno de lluvia crítica (Tr-7), (años)
Gráfica 18. Correlación de puntajes y períodos de retorno críticos (Tr-7)
Fuente: El autor (2015)

236
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

De la gráfica 18 se obtuvo la ecuación [4.12], la cual presenta para este caso un


coeficiente de correlación del orden de 0,9579 y un exponente de 0,6148 que se
redondea a 0,62.

La ecuación muestra que para un período de retorno Tr ≥ 21.6 años se tienen 40 puntos,
lo cual indica un nivel de pluviosidad muy bajo. En el casco urbano de Cartagena no se
presentaron períodos de retorno de igual o mayor magnitud a la citada. Los períodos de
retorno obtenidos para Cartagena (entre 7 y 12 años) corresponden a un puntaje inferior
a 23, valor que se enmarca dentro del rango establecido en el parámetro utilizado en la
metodología SES.

En la figura 96 se presenta la calificación del parámetro lluvia teniendo en cuenta los


puntajes obtenidos para cada área acumulada, donde se puede observar que el
comportamiento de la lluvia en esta zona de estudio no es homogéneo.

En el casco urbano de Cartagena un 7.1 % del área estudiada presenta un puntaje entre
0 y 7, un 44.8 % entre 7 y 15, un 41.2 % entre 15 y 20 y un 6.8 % entre 20 y 23 (ver
cuadro 44). Es decir que aproximadamente el 51% de la zona obtiene calificaciones de
altas a muy altas, para las condiciones más extremas de pluviosidad.

La zona restante hacia el suroriente del casco urbano obtiene calificaciones medias a
bajas, razón por la cual se puede decir que esta es una subregión con un
comportamiento de lluvia bajo.

Intervalos de Area en porcentaje


Calificación Area (Km2)
puntajes (%)
0-7 Muy alta 5.79 7.1
7-15 Alta 36.48 44.8
15-20 Media 33.52 41.2
20-23 Baja 5.56 6.8
>23 Muy baja 0.0 0.0
Total 81.34 100
Cuadro 44. Porcentaje del área de lluvia de Cartagena según el puntaje asignado
Fuente: El autor (2015)

237
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 96. Mapa de calificación del parámetro de lluvia


Fuente: El autor (2015)

4.2.2. Parámetro Sismo (S)


La ocurrencia de sismos produce cargas dinámicas que pueden afectar los taludes
mediante un triple efecto: aumento de esfuerzos cortantes, disminución de la resistencia
efectiva por aumento de la presión de poros y deformación del medio provocada por la
energía sísmica.

Los procesos de remoción en masa durante eventos sísmicos están ligados directamente
a la inestabilidad propia de los taludes y adicionalmente a la incidencia del nivel de
amenaza sísmica del área de estudio, el comportamiento dinámico del suelo y el efecto
de las condiciones topográficas y de los depósitos.

Existen factores externos a las características del sismo que pueden influir en el valor de
aceleración que se puede registrar en una zona por la llegada de las ondas sísmicas.
Estos factores suelen estar relacionados especialmente con las condiciones geológicas
locales que pueden amplificar las vibraciones de las ondas sísmicas. Un ejemplo de esto
es la capacidad portante de un depósito de suelo que al variar en profundidad influye en
el comportamiento de las ondas sísmicas (ver figura 97).

238
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Epicentro

Figura 97. Ondas sísmicas en terrenos con diferente capacidad portante


Fuente: Tomado de Tsige & García- Flórez (2006) y modificado por el autor (2015)

Es importante destacar en este tipo de análisis de índole sísmico el efecto de la


resonancia. Según Suarez (2012) la mayor amplificación ocurre a la frecuencia natural
más baja, la cual se denomina frecuencia fundamental. El período que corresponde a la
frecuencia fundamental se llama período de vibración del suelo ó característico del sitio
y es posible conocerlo, con el fin de relacionarlo con el período de vibración
del sismo y detectar los efectos de resonancia por similitud entre ambos períodos y del
obstáculo topográfico. Aunque está variable reviste importancia no se incluyó dentro del
presente análisis de amplificación sísmica, siguiendo el planteamiento metodológico de
Ingeominas (2001-2003).

El parámetro Sismo (C) se evaluó a partir de los efectos de la amplificación sísmica


según el tipo de material y la topografía. A continuación se describe la metodología
utilizada para el análisis de este parámetro.

Metodología Sismo
Siguiendo lo planteado por Ingeominas (2001-2003), la evaluación del parámetro sismo
se llevo a cabo teniendo en cuenta los siguientes aspectos.

 Amenaza sísmica regional


 Efecto de amplificación sísmica (tipo de material y topografía )

 Amenaza sísmica regional


Este tipo de amenaza caracteriza cuantitativamente la probabilidad estadística de la
ocurrencia de cierta intensidad sísmica en un determinado sitio, durante un período de
tiempo dado. La amenaza sísmica se puede evaluar a nivel regional considerando los
parámetros de las fuentes sismogénicas, así como los registros de eventos sísmicos
ocurridos en cada zona fuente y la atenuación del movimiento del terreno.

Los movimientos sísmicos de diseño se definen en la NSR-10 por medio de dos


parámetros que representan la aceleración (Aa) y la velocidad horizontal pico efectiva
(Av). En este caso de estudio solo se tuvo en cuenta el parámetro (Aa) que caracteriza
movimientos sísmicos causados por sismos relativamente cercanos en el rango de
períodos cortos de vibración entre 0.1 y 0.5 segundos y su influencia en las
amplificaciones sísmicas cerca a la fuente.

239
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En el área de estudio la aceleración máxima horizontal en roca (Aa) varía en un rango


entre 0.085g y 0.104g según estudio de la AIS (1996). Para el casco urbano de
Cartagena y áreas circunvecinas se adoptó un valor de 0.1g (ver figura 99), lo cual indica
que el municipio se encuentra en zona de amenaza sísmica baja, siguiendo lo descrito a
su vez en la NSR-10.

Figura 98. Comparación de espectro de amenaza uniforme con NSR-10 para Cartagena
Fuente: Tomado de AIS (2009)
Nota: El valor del espectro de aceleraciones de diseño para un período de retorno de 475 años se definió con
base en las relaciones de atenuación de Campbell (1997) y Gallego (2000).

Figura 99. Aceleración máxima inferida de 0,1g para Cartagena


Fuente: Tomado de AIS (2009)

 Amplificación sísmica
La modificación de una señal sísmica por influencia de las características geológicas, la
composición litologica de las formaciones superficiales y topográficas se conoce como
efecto de sitio y consiste en la amplificación de dicha señal en varios órdenes de
magnitud (Tsige & García-Flórez 2006). La amplificación se puede analizar partiendo de
la onda en la roca profunda o partiendo de un afloramiento superficial en roca. El estudio

240
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

de la respuesta sísmica del suelo es un campo de interés en el análisis de riesgo sísmico


y en el diseño sismorresistente.

Las irregularidades topográficas pueden tener un efecto significativo en los movimientos


sísmicos. Entre las diferentes formas topográficas se encuentran depresiones en forma
de "V" ó "U" y protuberancias en forma triangular, "U" invertida. En general la geometría
del talud incide en el proceso de amplificación y se evalúa a partir de la relación entre la
longitud de onda del sismo (Ls) y la altura del obstáculo topográfico (H). Según Sauter
(1989) en el caso de valles formados entre laderas de ancho (Lv), algunos investigadores
han encontrado que cuando Ls < 2Lv se producen elevadas amplificaciones de la
aceleración en la superficie del valle.

Cuando se trata de un cerro, las mediciones que registran picos en la cresta, han sido
atribuidas a la respuesta dinámica del cerro y la cresta. El efecto corresponde a un
complejo campo de ondas, que bajo larga duración produce múltiples reflexiones de
difícil predicción (Kramer 1996). Cuando se trata de irregularidades sencillas, pueden
encontrase soluciones a problemas idealizados.

La distancia a la fuente del sismo es otro factor que afecta la amplificación sísmica.
Según Faccioli & Resendiz (1975) en Suarez (2012) las amplificaciones cerca a la fuente
dependen más de la geología y de la topografía, mientras que a grandes distancias
dependen principalmente de la diferencia en la impedancia de la estratificación, del tipo
de suelo y del espesor del manto. En este caso de estudio se consideró que las
amplificaciones están cerca a la fuente sismogénica y dependen del tipo de material y el
efecto topográfico.

Por tipo de material: Se asignaron factores de amplificación (Q) de acuerdo con el tipo de
material (M) definido en la metodología SES, siguiendo lo planteado en la NSR-98 y
actualizado en la NSR-10 y teniendo en cuenta la pendiente del terreno (θ); todo esto
según los lineamientos generales definidos en Ingeominas (2001-2003), así:

Perfil de Perfil de Factores de amplificación (Q)


Material M
suelo NSR-98 suelo NSR-10 θ ≤ 10° 10° < θ ≤ 30° θ > 30°
Roca de rigidez alta a A 0.8 1.0 1.05
S1
media B 1.05 1.1 1.2
Material intermedio: suelo
denso a medio o roca S2 C 1.2 1.3 1.4
blanda y coluvión duro
Suelo medianamente
S3 D 1.6 1.7 1.8
rígido (coluvión)
Suelo de consistencia E 2.5 2.6 2.7
blanda a muy susceptible S4
(especial) F condición especial
Cuadro 45. Factores de amplificación (Q) para Aa ≤ 0.1 (períodos cortos del espectro)
Fuente: Información tomada de Ingeominas (2001-2003), NSR-10 y adaptado por el autor (2015)

En el cuadro 45 se aprecian los factores de amplificación (Q) de los diferentes tipos de


material, donde la roca o basamento amplifica muy poco las vibraciones en comparación
con los depósitos de suelo blando y suelto (gravas, arenas y limos), que amplifican
considerablemente los movimientos sísmicos (ver figura 100), especialmente cuando el
tamaño de grano es menor, y por lo tanto aumenta la aceleración en superficie.

241
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 100. Efecto de sitio sísmico


Fuente: Tomado de Guasch (2011)

Según Ingeominas (2001a) en Cartagena se presenta predominantemente el perfil de


suelo tipo S2 (C) y en menor medida el perfil tipo S1 (A-B). Se utilizó la zonificación
geotécnica de Cartagena hecha por Ingeominas (2001a) para definir la localización
espacial de los perfiles de suelo, donde se asume que la zona V constituida
predominantemente por material rocoso de origen calcáreo se comportará como un perfil
de suelo S1, mientras que el resto de las zonas geotécnicas se comportarán como un
perfil de suelo S2 (ver figura 101).

Convención
Zonas con perfil de suelo S1
Zonas con perfil de suelo S2
Figura 101. Mapa propuesto de perfiles de suelo (NSR-10) en Cartagena
Fuente: El autor (2015)

Con base en el tipo de material en función del perfil de suelo y la pendiente del terreno
(θ) se asignaron los factores de amplificación (Q). A continuación en la figura 102 se
muestra el mapa de factores de amplificación (Q) obtenido.

242
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 102. Mapa del factor de amplificación (Q) de Cartagena


Fuente: El autor (2015)

Por efecto topográfico local: De acuerdo con Suarez (2012) el factor de amplificación
topográfica es el aumento de la aceleración en la superficie del terreno comparada con la
aceleración en la roca a profundidad (aumenta la duración del sismo y se modifican las
características del movimiento), es decir:

Para las crestas del área de estudio se emplearon los valores de amplificación
topográfica (χ) dados en el código francés por Paz (1994) en Ingeominas (2001-2003):

para [4.14]
para [4.15]
para [4.16]

Donde y está en función de la pendiente del talud de la ladera (I) y de la


pendiente de la parte superior de la ladera o cresta (i). En este caso se tiene que
.

El comportamiento de los valores de amplificación topográfica (χ) está ligado a la


distancia horizontal (x) desde la cresta del talud hacia arriba de la misma, por medio de
las siguientes expresiones:

243
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

crece linealmente de (para )a (para )


es constante en un valor para
decrece linealmente de (para )a (para )

Donde (A), (B) y (C) son factores en función de la altura de un talud (H) que se expresan
de la siguiente forma:

(el menor valor) ó [4.17]


[4.18]
[4.19]

 Cálculo de la aceleración en superficie (As)


El cálculo de la aceleración en superficie (As) se realizó a partir de la aceleración en roca
y teniendo en cuenta el tipo de material y la topografía, de acuerdo con la siguiente
expresión:

Al aplicar la ecuación anterior, se obtuvieron valores de aceleración amplificada en


superficie entre 0.112g y 0.132g. A continuación se muestran valores obtenidos de (As)
en la zona de laderas de la ciudad y el mapa de su distribución en la figura 103.

Zona de laderas Aa (g) Q X As (g)


Popa Norte 0.1 1.10 1.15 0.127
Popa Sur 0.1 1.20 1.10 0.132
Marión 0.1 1.05 1.08 0.113
Albornoz Sur 0.1 1.10 1.02 0.112
Albornoz Norte 0.1 1.20 1.01 0.121

244
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 103. Mapa de distribución de aceleraciones superficiales (As) - Amenaza sísmica


Fuente: El autor (2015)

Relación puntaje vs Aceleración en superficie: Se correlacionaron la distribución de las


aceleraciones en superficie (As) con los puntajes definidos por Ramírez (1988) para el
parámetro sismo, a través de una representación gráfica (ver gráfica 19).

30

25

20
Puntaje

15

10

0
0.00 0.05 0.10 0.15 0.20 0.25 0.30 0.35
Aceleración en roca (g)

S2 S1 S3 Ajustada

Gráfica 19. Correlación de puntajes y Aceleración en roca


Fuente: El autor (2015)

245
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

La curva del perfil de suelo S2 (C) se ajustó, teniendo en cuenta que en la ciudad de
Cartagena predominan este tipo de materiales, según lo descrito por Ingeominas
(2001a). Se encontró que la mejor distribución de puntaje ajustada (PS) para la ciudad de
Cartagena viene dada por la siguiente expresión:

Los puntajes por sismo (PS) asignados a la ciudad de Cartagena varían en el rango de
6.56 a 8.91, según la aceleración en superficie (As) y de conformidad con la ecuación
obtenida y la metodología SES.

En la figura 104 se presenta la calificación del parámetro sismo en la zona de estudio.

Figura 104. Mapa de calificación del parámetro sismo


Fuente: El autor (2015)

246
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

4.2.3. Parámetro Erosión (E)


Los principales procesos de denudación de la corteza terrestre son considerados la
erosión y los movimientos en masa, los cuales están interrelacionados entre sí y
contribuyen en el modelado transitorio del relieve actual. La erosión se presenta por la
remoción y transporte de materiales térreos por efecto de un agente (p.e. agua, aire,
animales y/o el hombre). Por su parte, los movimientos en masa constituyen fenómenos
de transferencia por gravedad, que son detonados a través de mecanismos como la
erosión.

La acción del hombre juega un papel determinante en la generación de procesos de


denudación, puesto que el uso de los suelos es inadecuado en relación a sus verdaderas
potencialidades.

A continuación se describe la metodología utilizada para el análisis de este parámetro.

Metodología Erosión
La evaluación del Parámetro Erosión se realizó a través del modelo empírico de la
ecuación universal de pérdida de suelos (USLE), la cual fue formulada en su forma actual
por Wischmeier y Smith (1962) y está expresada de la siguiente manera:

Donde (A) representa el valor promedio de las perdidas del suelo anuales expresado en
(Tm/ha, año) en función de un índice de erosividad de la lluvia (R), la erodabilidad del
suelo (K), longitud de pendiente (L), grado de pendiente (S), cobertura vegetal (C) y
prácticas de manejo y conservación del suelo (P). Es importante mencionar que el
modelo tiene algunas limitaciones para estimar la pérdida de suelo, pues considera los
efectos de cada factor de manera independiente, no interrelacionada; está concebido
para la erosión laminar y en pendientes de un rango definido, en zonas de cultivos de
[Link].

 Cálculo del factor de Erosividad (R)


Este factor es el índice de erosión pluvial de la lluvia que recoge la influencia que sobre la
erosión tiene la energía cinética de los aguaceros, disgregando partículas del suelo en un
campo desprotegido (González-Del Tánago 1991). Wischmeier & Smith (1958) citado en
Pérez & Mesa (2002) observaron que entre los factores de precipitación pluvial que se
estudiaron, la energía cinética en combinación con la máxima intensidad de los 30
minutos explicaba la mayor parte de la pérdida de suelo en las parcelas de campo.
La energía cinética de la lluvia es función del tamaño dominante de las gotas de agua,
que a su vez está relacionado con la intensidad de la lluvia (González-Del Tánago 1991).
Para el cálculo del factor R es necesario calcular el valor de R de cada aguacero de un
mismo año, calcular el factor R de ese año como la suma de los R de cada aguacero
ocurrido en el año; repetir ese cálculo para un período de años representativos y
finalmente calcular el valor promedio anual de R, como media aritmética de los valores
de R anuales del período de años considerado. Todos estos cálculos requieren una
información detallada de las precipitaciones, con un registro continuo de las variaciones
de intensidad de la lluvia durante el aguacero suministrado por pluviógrafos (González-
Del Tánago 1991).

247
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En el caso de estudio, las estaciones hidrometeorológicas de la zona presentan más


registros de información pluviométrica que pluviográfica. Por otro lado no hay
disponibilidad de estudios específicos de la distribución espacial de la erosividad. De
acuerdo con Ingeominas (2001-2003), no es posible implementar la metodología de
Wischmeier & Smith (1960) para el cálculo del factor R, cuando hay carencia de
información, en cambio se adopta el "método rápido" de Morgan (1998), que en climas
tropicales presenta una expresión en términos generales en función de la precipitación
media anual y de la intensidad típica de la lluvia.

Donde (Peros) es la precipitación media anual erosiva expresada en milímetros, la cual en


climas tropicales representa aproximadamente el 40% de la precipitación media anual
(Hudson 1995). (I 30 tip) es la intensidad típica de la precipitación media anual erosiva.

La escasez de registros pluviográficos de la zona es una limitante para obtener la


distribución espacial del factor R, por lo tanto Ingeominas (2001-2003) sugiere en este
caso adoptar como distribución espacial la distribución de líneas isoyetas obtenidas de
los promedios multianuales de un número suficiente de estaciones.

En este caso se utilizaron las isoyetas de precipitación media anual (mm) para la ciudad
de Cartagena obtenidas del Plan Maestro de Drenajes Pluviales del Distrito de Cartagena
elaborado por el Consorcio Consultores Cartageneros (2007), las cuales se aprecian en
la figura 105.

248
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 105. Isoyetas de precipitación media anual en milímetros para Cartagena


Fuente: Consorcio Consultores Cartageneros, Plan de Drenajes Pluviales del Distrito de Cartagena (2007)

De acuerdo con lo planteado anteriormente, se empleó la información hidrometeorológica


de la estación Aeropuerto Rafael Nuñez, la cual ha registrado en los últimos 34 años una
precipitación media anual de 1033.7 mm.

Es importante destacar que en general los registros pluviográficos disponibles son


deficientes y no presentan la continuidad requerida para este tipo de análisis, por esta
razón se utilizaron los registros de precipitación máxima mensual en 24 horas de la
estación Aeropuerto Rafael Nuñez como se mencionó antes y se seleccionaron aquellos
registros de alta intensidad de lluvia de 30 minutos siguiendo lo planteado por
Ingeominas (2001-2003).

Para determinar la fracción de precipitación en 24 horas que cae en una duración de la


lluvia de tiempo igual a 30 minutos o precipitación máxima acumulada en 30 minutos
(Pmax30) se utilizó la expresión de Chang & Bolívar (1997) en Arrieta (2004), quienes
estudiaron para la estación del Aeropuerto Rafael Núñez, la relación existente entre la
precipitación registrada en 24 horas y la precipitación que cae en una duración t menor
(Pt), la cual es importante porque en Colombia existen más estaciones pluviométricas
que pluviográficas, puesto que son más abundantes los registros diarios de 24 horas y no
se dispone en su gran mayoría de información sobre curvas de intensidad duración
frecuencia.

249
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Los resultados de Chang & Bolívar (1997) mostraron que el período de retorno no era
significativo en el establecimiento de la relación y propusieron la siguiente expresión para
tiempos de duración inferiores a 4 horas y 20 minutos.

Donde (%Pt) es la fracción de la precipitación en 24 horas caída en una duración (t) de la


lluvia y (t) es la duración de la lluvia expresada en horas.

En este caso la duración en tiempo de la precipitación (Pmax30) es de 0.5 horas, por lo


tanto al utilizar la expresión de Chang & Bolívar (1997) los resultados de (%Pt) son del
orden de 0.36.

Se seleccionaron para el análisis los aguaceros de mayor intensidad del período


comprendido entre los años 2000 a 2006, por existir registros más completos y continuos
de precipitación máxima mensual en 24 horas y en razón de que las mediciones
recientes son probablemente más confiables.

El cálculo del factor R a través de la ecuación de Morgan (1998) se efectuó para cada
precipitación máxima mensual en 24 horas. Inicialmente se determinó la precipitación
máxima acumulada en 30 minutos (P max30) para un %Pt igual a 0.36 y posteriormente su
respectiva intensidad (I). A partir de la precipitación anual de la estación para el año de
ocurrencia de cada aguacero, se obtuvo un valor promedio anual de R en el período
seleccionado, que fue relacionado con el promedio de precipitación anual de la estación.

Siguiendo lo planteado por Ingeominas (2001-2003) se supone que el factor R varía con
la magnitud de precipitación media anual erosiva, al no tener mayores herramientas para
determinar los valores de R de las demás estaciones y siendo muy conveniente para este
análisis categorizar este factor. Al suponer que R se distribuye como la precipitación
media anual, se determinó un valor de R para cada rango de precipitación dentro del
área de estudio.

En los cuadros 46 y 47 se muestran los cálculos hechos en la determinación del factor de


erosividad de la lluvia R en el área de estudio según la metodología propuesta con
anterioridad.

Los valores del factor R para el período comprendido entre el año 2000 a 2006 varía
entre 91 y 153 [Link]/ha.h en la estación Aeropuerto Rafael Núñez y se asumen como
validos para la totalidad de la ciudad de Cartagena. El valor promedio del factor R es
igual a 108 [Link]/ha.h.

En la determinación del índice de erosividad es importante considerar la diferencia entre


los valores de precipitación media anual ya que el rango para la ciudad de Cartagena
varía aproximadamente entre 760 y 1010 mm, lo cual es consistente con el régimen
pluviométrico anual establecido para la Región Caribe que está entre 500 y 1500 mm
anuales.

250
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Fecha P (mm) Pmax.30 (mm) I (mm/h) Panual (mm) Peros (mm) R ([Link]/ha.h) Rpromedio
Julio de 2000 116.2 41.4 82.7 794.5 317.8 91 91
Septiembre de 2001 57.2 20.4 40.7 859.0 343.6 89
Octubre de 2001 75.9 27.0 54.0 859.0 343.6 93 92
Noviembre de 2001 73.8 26.3 52.6 859.0 343.6 93
Mayo de 2002 56.9 20.3 40.5 681.5 272.6 71
72
Julio de 2002 71.7 25.5 51.1 681.5 272.6 73
Junio de 2003 77.8 27.7 55.4 1170.9 468.4 127
Noviembre de 2003 161.8 57.6 115.2 1170.9 468.4 140 132
Diciembre de 2003 80 28.5 57.0 1170.9 468.4 128
Agosto de 2004 67 23.9 47.7 1396.5 558.6 148
Septiembre de 2004 85.3 30.4 60.7 1396.5 558.6 153
153
Octubre de 2004 56.7 20.2 40.4 1396.5 558.6 145
Noviembre de 2004 148 52.7 105.4 1396.5 558.6 165
Mayo de 2005 70.4 25.1 50.1 981.4 392.6 105
Octubre de 2005 72.3 25.7 51.5 981.4 392.6 105 105
Noviembre de 2005 66.2 23.6 47.1 981.4 392.6 104
Mayo de 2006 60.3 21.5 42.9 1046.1 418.4 109
Julio de 2006 65 23.1 46.3 1046.1 418.4 111
Octubre de 2006 112.9 40.2 80.4 1046.1 418.4 119 115
Noviembre de 2006 122.3 43.5 87.1 1046.1 418.4 121
Diciembre de 2006 76.2 27.1 54.3 1046.1 418.4 113
R ([Link]/ha.h) = 108
Convenciones:
P (mm): Precipitación de 24 horas Pmax.30 (mm): Precipitación máxima acumulada en 30 minutos
Panual (mm): Precipitación anual de la estación I (mm/h): Intensidad de la precipitación máxima acumulada en 30 min
Peros (mm): Precipitación media anual erosiva R ([Link]/ha.h): Factor de erosividad de la lluvia

Precipitaciones anuales Apto Rafael Núñez


Año Panual (mm) Peros (mm)
2000 794.5 317.8 R promedio de 7 años = 108
2001 859.0 343.6 0.4 x Panual de 7 años = 396.0
2002 681.5 272.6
2003 1170.9 468.4 K= 0.27
2004 1396.5 558.6
2005 981.4 392.6
2006 1046.1 418.4
Promedio 990.0 396.0

Cuadro 46. Determinación del factor potencial erosivo de la lluvia R


Fuente: El autor (2015)

251
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Pisoyetas_anual 0.4 x Pisoyetas_anual Factor "R" para Panual


(mm) (mm) ([Link]/ha.h)
770 308 84.3
780 312 85.4
790 316 86.5
800 320 87.5
810 324 88.6
820 328 89.7
830 332 90.8
840 336 91.9
850 340 93.0
860 344 94.1
870 348 95.2
880 352 96.3
890 356 97.4
900 360 98.5
910 364 99.6
920 368 100.7
930 372 101.8
940 376 102.9
950 380 104.0
960 384 105.1
970 388 106.1
980 392 107.2
990 396 108.3
1000 400 109.4
1010 404 110.5
1020 408 111.6
1030 412 112.7
1040 416 113.8

Panual_Rafael Núñez 0.4 x Panual_Rafael Núñez Factor "R" para Panual


(mm) (mm) ([Link]/ha.h)
1033.7 413.5 113.1

Cuadro 47. Determinación del factor R para cada isoyetas (Distribución espacial)
Fuente: El autor (2015)

A través de las isoyetas planteadas por el Consorcio Consultores Cartageneros (2007) se


pudo obtener la distribución espacial de la erosividad en el área de estudio (ver figura
106).

En el mapa de erosividad se aprecia que en general este factor aumenta de modo


proporcional con la precipitación media anual, por lo tanto se observa que los valores de
la erosividad aumentan de occidente a oriente y de sur a norte, presentándose los
mayores valores del factor R hacia el cerro de La Popa y más hacia el norte y hacia el
oriente con magnitudes máximas del orden de 113.8 [Link]/ha.h.

252
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 106. Mapa de erosividad


Fuente: El autor (2015)

 Cálculo del factor de Erodabilidad (K)


La erodabilidad o vulnerabilidad del suelo a la erosión, es una característica propia del
suelo ligada a su granulometría (% de limo, arena y arena muy fina), materia orgánica,
estabilidad estructural, porosidad, permeabilidad, condiciones hidrológicas, entre otras, y
distinta a la erosión en sí, la cual es el proceso resultante de esta erodabilidad, expuesta
a unas condiciones de clima, relieve y cobertura vegetal (Gonzalez-Del Tánago 1991).

Este factor K es una medida de la susceptibilidad del suelo a ser disgregado,


desintegrado o desmoronado, expresado en (T/año) y definido como la perdida promedio
de suelo por unidad de potencial erosivo de la lluvia (R), para un suelo desprovisto.

Siguiendo lo planteado en Ingeominas (2001-2003), el factor K se determinó con base en


la ecuación de Paulet (1967), la cual se relaciona a continuación.

Donde el factor de erodabilidad (K) está expresado en y es inversamente


proporcional al factor de erosividad (R), los valores de (A) y (L) son los porcentajes de
arena y limo respectivamente y es la densidad aparente expresada en (gr/cm 3).

253
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Es importante destacar que los datos de granulometría y densidad aparente se


obtuvieron de varios trabajos de consultoría en los que participó el autor en la ciudad de
Cartagena en la última década (2005-2014). Utilizando la ecuación de Paulet (1967) se
determinaron los valores de erodabilidad para cada unidad de suelo propuesta, los
cuales se consignan en el cuadro 48.

Unidad A L K
3 Descripción general
de suelo (%) (%) (gr/cm )
Suelos arenosos gruesos, superficiales a
Z-I 70.6 18.3 1.5 0.271
profundos, bien drenados
Suelos arcillosos con lentes arenosos,
Z-II 12.1 21.6 1.4 0.468
superficiales, de bien a poco drenados
Suelos arcillo-limosos, plásticos,
Z-IIIA 6.2 25.3 1.4 0.477
superficiales, poco drenados
Suelos arcillosos, de consistencia media,
Z-IIIB 11.7 24.6 1.4 0.476
superficiales, poco drenados
Suelos arcillosos, de consistencia dura,
Z-IIIC 4.9 25.7 1.4 0.479
superficiales, poco drenados
Suelos arcillo-arenosos, superficiales,
Z-IV 17.9 15.8 1.5 0.465
bien a poco drenados
Suelos compuestos por arcillas calcáreas,
con material rocoso matriz-soportado,
Z-V 5.9 17.1 1.4 0.481
superficiales a profundos, bien a poco
drenados
Suelos arcillo-limosos relacionados con el
Z-VI 5.0 23.7 1.4 0.500
fenómeno de diapirismo de lodo
Rellenos antrópicos de material granular,
R 80.0 7.0 1.5 0.210
superficiales
Cuadro 48. Determinación del factor de erodabilidad K
Fuente: El autor (2015)

Las unidades de suelo propuestas se definieron con base en la zonificación geotécnica


del casco urbano de Cartagena (ver figura 107) llevada a cabo por Ingeominas (2001a).
Las unidades de suelo con mayor susceptibilidad a erodarse son Z-V y Z-VI seguidas de
las unidades Z-IIIC, Z-IIIA, Z-IIIB, Z-II y Z-IV que presentan en cierta medida una mayor
resistencia. Las unidades de menor susceptibilidad o resistentes corresponden a la Z-I y
R. Según Ingeominas (2001-2003) los dos primeros grados de susceptibilidad, tienden a
ser desintegrados por la acción de cualquier lluvia, práctica agrícola, y/o pastoreo, ya que
sus partículas y agregados no se encuentran lo suficientemente cementadas debido a la
escasez de materia orgánica y al tamaño de las partículas del suelo.

254
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 107. Mapa de zonificación geotécnica utilizado para identificar unidades de suelo
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a) y ajustado por el autor (2015)

La clasificación de susceptibilidad fue tomada de Ávila (1996) y ajustada en los intervalos


de índices por el autor (2015), teniendo en cuenta las características del área de estudio
y los resultados obtenidos del factor de erodabilidad (K).

Índice (T/año) Resistencia Símbolo


0.00 - 0.15 muy resistente MR
0.15 - 0.30 resistente RS
0.30 - 0.48 medianamente resistente MD
0.48 - 0.60 Susceptible SS
0.60 - 0.70 muy susceptible MS
Cuadro 49. Clasificación del índice de erodabilidad K
Fuente: Tomado de Ávila (1996) y ajustado por el autor (2015)

La gráfica 20 muestra el grado de erodabilidad para cada una de las unidades de suelo
propuestas, teniendo en cuenta que un suelo es menos erodable a medida que decrece
el contenido de limo, independiente del contenido de arcilla y/o arena.

255
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

0.600

0.500
0.481
0.500 0.465 0.468 0.476 0.477 0.479

Erodabilidad (K)
0.400

0.300 0.271
0.210
0.200

0.100

0.000
R Z-I Z-IV Z-II Z-IIIB Z-IIIA Z-IIIC Z-V Z-VI
Unidad de suelos

Gráfica 20. Erodabilidad para cada unidad de suelo propuesta


Fuente: El autor (2015)

Con base en los resultados de la modelación espacial de la erodabilidad se obtiene que


las zonas de mayor grado de susceptibilidad se localizan hacia el suroriente de la ciudad,
hacia las áreas de laderas donde se destacan el cerro de La Popa, la loma del Marión y
el cerro de Albornoz, los cuales se relacionan litológicamente con la formación calcárea
del Popa, donde se presentan intercalaciones de areniscas y arcillolitas calcáreas, así
como hacia el tope se observan afloramientos rocosos localizados. En inmediaciones de
la Universidad Tecnológica de Bolívar sede Ternera se presentan depósitos arcillosos
relacionados con el fenómeno del diapirismo de lodo, los cuales también son de una
erodabilidad alta.

En cuanto a las zonas de menor grado de erodabilidad o resistentes, se identifican áreas


costeras de formación de depósitos de playas y de ejecución de rellenos antrópicos, pese
a su alto porcentaje de arena. Se destaca que estas zonas presentan pendientes
moderadas a bajas. A continuación en la figura 108 se muestra el mapa de erodabilidad
generado para la ciudad de Cartagena.

256
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 108. Mapa de erodabilidad


Fuente: El autor (2015)

 Cálculo del factor de longitud de pendiente (L) y grado de pendiente (S)


La longitud de la ladera y su pendiente influyen considerablemente en la tasa de erosión
de un suelo, siendo el relieve uno de los principales factores que determinan la emisión
de sedimentos de una cuenca (Gonzalez-Del Tánago 1991).

Según Meyer et al. (1975) las pérdidas de suelo por unidad de superficie se incrementan
al aumentar la longitud de la ladera, siendo mayores en su parte baja, en razón de la
acumulación aguas abajo de la lámina de escorrentía y el incremento de su fuerza de
arrastre a medida que desciende por la ladera. Se destaca la formación de cárcavas y
surcos en laderas, en laderas de mayor longitud, donde las tasas de erosión usualmente
aumentan.

Wischmeier y Smith (1958) definen la longitud de pendiente (L) como aquella distancia
que recorre la gota de agua, desde que se forma, en la divisoria, hasta que encuentra un
cauce o una zona de sedimentación. Relaciona las pérdidas de suelo para una longitud
dada y para la longitud de una parcela estándar, y se determina a través de la siguiente
expresión:

Donde (X) es la longitud de la pendiente, (m) es un exponente en función de la inclinación


de la pendiente, cuyo valor oscila entre 0.2 (pendientes suaves) y 0.5 (pendientes
moderadas y altas) de la siguiente forma:

257
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Pendiente Exponente (m)


< 1% 0.2
≥ 1% - ≤ 3% 0.3
> 3% - < 5% 0.4
≥ 5% - ≤ 10% 0.5
> 10% 0.6*
* NOTA: Arnoldus (1977) sugirió un valor de (m) igual a 0.6 para pendientes más empinadas.

Con base en el mapa de pendientes, se obtuvo la distribución espacial del exponente “m”
dentro del área de estudio, la cual varía entre 0.2 y 0.6. De otro lado, la longitud de la
pendiente se evalúo con base en el píxel, el cual representa un polígono de 10 m x 10 m.
Por lo tanto, se obtuvo un mapa del factor L que varía de 0 a 4.2 km (ver figura 109).

El grado de pendiente (S) influye considerablemente en la erosión del suelo, ya que es


directamente proporcional a la cantidad de escorrentía superficial que se genera en una
ladera por unidad de superficie y determina la velocidad de las aguas y su fuerza de
arrastre. La influencia de la pendiente se estima a través del factor (S), mediante la
siguiente ecuación:

Donde (S) es el factor de grado de pendiente y (s) es el valor de la pendiente de la


ladera, expresada en porcentaje.

A través del sistema de información geográfica, se evaluó la ecuación de cálculo del


grado de pendiente (S) para cada uno de los píxeles con pendientes encontradas en el
área de estudio. Con base en este cálculo, las zonas con mayor grado de pendiente
corresponden a aquellas que se encuentran en pendientes moderadas de colinas
denudacionales y pendientes irregulares que conforman los cerros de La Popa, la loma
del Marión y cerro de Albornoz (ver figura 110).

Después de hallar los factores de longitud de pendiente (L) y grado de pendiente (S), se
realizó finalmente el cálculo del factor (LS) mediante la expresión:

De la ecuación se observa una mayor influencia en el factor (LS) del valor de la


pendiente (s) que de la longitud de la pendiente (X) que depende de un exponente
generalmente inferior a 0.6.

A continuación en las figuras 109 y 110 se muestran los mapas de factor de longitud de
pendiente (L) y grado de pendiente (S) que se generaron.

258
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 109. Mapa de factor de longitud de pendiente (L)


Fuente: El autor (2015)

Figura 110. Mapa de grado de pendiente (S)


Fuente: El autor (2015)

259
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Cálculo del factor de Cobertura vegetal (C)


La cobertura vegetal es el elemento natural de protección del suelo frente a la fuerza
erosiva de las precipitaciones, controlando no sólo la energía con la que llegan las gotas
de lluvia a la superficie del suelo, sino la velocidad de la escorrentía superficial. Este
factor recoge además de la influencia del tipo de vegetación existente, el manejo o
disposición de los residuos que produce sobre el suelo. El factor C de la ecuación
universal de pérdida de suelos, es adimensional y se define como el cociente entre las
tasas de erosión para una parcela con una determinada cubierta vegetal y para esa
misma parcela arada en surco continuo en la dirección de la pendiente, con las mismas
condiciones de clima, suelo y relieve (Gonzalez-Del Tánago 1991).

El factor C, debe representar un promedio temporal de la protección que ofrece la


vegetación del suelo, promedio que se recomienda estimar en las zonas agrícolas como
función del tipo de cultivo y de los programas agrícolas. Para el cálculo del factor C se
utilizaron las tablas de Wischmeier y Smith (1978) de cultivos agrícolas, que tienen en
cuenta la forma y tipo de cultivo y las distintas rotaciones según el período del año.

Cobertura de contacto con la superficie


% de
Tipo y altura de cobertura Tipo % suelo cubierto
cobertura
0 20 40 60 80 > 95
G 0.45 0.20 0.10 0.042 0.013 0.003
Muy poca cobertura 0
W 0.45 0.24 0.15 0.091 0.043 0.011
G 0.36 0.17 0.09 0.038 0.013 0.003
25
W 0.36 0.20 0.13 0.083 0.041 0.011
Cobertura malezas altas o G 0.26 0.13 0.07 0.035 0.012 0.003
50
arbustos (0.5 m de altura) W 0.26 0.13 0.11 0.760 0.039 0.011
G 0.17 0.10 0.06 0.032 0.011 0.003
75
W 0.17 0.12 0.09 0.068 0.038 0.011
G 0.40 0.18 0.09 0.040 0.013 0.003
25
W 0.40 0.22 0.14 0.087 0.042 0.011
Cantidad apreciable de arbustos G 0.34 0.16 0.08 0.038 0.012 0.003
50
o rastrojos (2 m de altura) W 0.34 0.19 0.13 0.082 0.041 0.011
G 0.28 0.14 0.08 0.038 0.012 0.003
75
W 0.28 0.17 0.12 0.078 0.040 0.011
G 0.42 0.19 0.10 0.041 0.013 0.003
25
W 0.42 0.23 0.14 0.089 0.042 0.011
Presencia de árboles pero G 0.39 0.18 0.09 0.040 0.013 0.003
50
pocos arbustos (4 m de altura) W 0.39 0.21 0.14 0.087 0.042 0.011
G 0.36 0.17 0.09 0.039 0.012 0.003
75
W 0.36 0.20 0.13 0.084 0.041 0.011
Cuadro 50. Valores del factor de cobertura vegetal (C)
Fuente: Tomado de Wischmeier y Smith (1978)

Los valores del factor C de las tablas de Wischmeier y Smith (1978) asumen que la
vegetación presenta una distribución aleatoria sobre el suelo, (G) es la cobertura
superficial de arbustos o vegetación herbácea, hojarasca y maleza, (W) es una cobertura
superficial compuesta en su mayoría por hojas anchas, malezas con pocas raíces
superficiales y residuos sin descomponer, la altura de copas se mide como altura media
de caída de las gotas de lluvia desde la parte aérea de la vegetación y el % de cobertura
se considera aquella porción de terreno oculta por las copas en su proyección vertical.

260
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Se utilizó como insumo de trabajo los mapas de cobertura vegetal y de aptitud y uso del
suelo del casco urbano de la ciudad de Cartagena realizado por Ingeominas (2001a). Se
asignaron valores de C a cada unidad de cobertura vegetal según lo propuesto en las
tablas de Wischmeier y Smith (1978), esto se consignó en el cuadro 51. Finalmente, con
base en los valores asignados del factor C, se realizó un mapa que muestra la
distribución espacial del factor de cobertura vegetal en el área de estudio (ver figura 111).

% de cobertura - Tipo - % suelo Factor


Tipo de cobertura Descripción
cubierto promedio (C)
Vegetación con altura
Pastos (Pt) 50% - G - 60% 0.035
inferior a 0.5 m
Vegetación con altura
Herbácea (Hb) 25% - G - 20% 0.180
entre 0.5 y 2 m
Vegetación con altura
Arbustiva (Ab) 50% - G - 20 % 0.160
entre 2 y 10 m
Vegetación con altura
Arbórea (Ar) 50% - W - 60% 0.087
mayor a 10 m
Zona con erosión Zona de laderas con
0% - G - 0% 0.450
(Ze) pérdida de vegetación
Zona sin cobertura Se trata de pavimentos y techos
o con poca Zonas de uso urbano en su mayoría que no los afecta 0.003
cobertura (Zsc) la erosión
Cuadro 51. Valores asignados del factor (C) a las unidades de cobertura vegetal
Fuente: Información tomada de Ingeominas (2001a) y del autor (2015)

Figura 111. Mapa del factor de cobertura vegetal (C)


Fuente: El autor (2015)

261
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Cálculo del factor de prácticas de manejo (P)


Este factor recoge la influencia que tienen las prácticas de manejo o conservación de
suelos sobre las tasas de erosión de una parcela, realizando los trabajos culturales o
disponiendo la vegetación siguiendo las curvas de nivel, en fajas o en terrazas para
cortar las líneas de escorrentía. El factor P de la ecuación universal de pérdida de suelos,
se refiere al porcentaje de las pérdidas de suelo que tiene una parcela considerada en
conjunto, frente a las que tendría sin la práctica de conservación (Gonzalez-Del Tánago
1991).

El factor P varía entre cero (0) y uno (1). Se asigna un valor de cero (0) o un valor
cercano para áreas donde se controlen efectivamente los procesos erosivos a través de
obras estructurales y de control agroforestal, mientras que se considera un factor P igual
a uno (1) para zonas con prácticas de cultivo inadecuadas como el arado y cultivos en el
mismo sentido de la pendiente o para aquellas zonas sin ningún tipo de prácticas
agroforestales.

Se determinaron los valores del factor (P) a partir de lo planteado por el Ministerio del
Medio Ambiente de España (1998), siguiendo la metodología desarrollada por
Ingeominas (2001-2003), esto se consignó en el cuadro 52.

Prácticas de conservación de suelos Factor P


En curvas de nivel (1 al 16% pendiente) 0.6
En curvas de nivel (15 al 25% pendiente) 0.85
Terrazas (desagües con césped) 0.14
Terrazas (desagües subterráneos) 0.05
Hoyos de nivel 0.13
Sin prácticas de conservación 1.0
Cuadro 52. Valores del factor de prácticas de manejo (P)
Fuente: Ministerio del Medio Ambiente, España (1998) en Ingeominas (2001-2003)

El área de estudio en general no presenta prácticas de conservación de suelos, más allá


de algunos proyectos aislados de intervención localizada de zonas verdes, por lo tanto se
considera un valor constante de 1.0 para toda la zona de interés.

Resultados Erosión
El modelo empírico de la Ecuación Universal de Pérdida de Suelo, USLE, es aplicable
solo a materiales del horizonte pedológico, por lo tanto los resultados en valores de
erosión (E) expresados en (T/ha/año) sirven de índice relativo para estimar un potencial
de pérdida por erosión pluvial de los suelos.

El mapa de erosión obtenido a través de SIG se ajustó teniendo en cuenta que se trabajó
toda el área del casco urbano de Cartagena y no el área específica de movimientos en
masa. El SIG produjo un conjunto de datos que cubren un área total de 81.34 Km 2
mediante pixeles de 10 m x 10 m, obteniendo una variación de la erosión potencial de 0 a
38.39 T/ha/año.

El grado de erosión siguiendo la clasificación propuesta FAO (1980) para los valores de
pérdida de suelo (ver cuadro 53), se ha considerado de la siguiente forma:

262
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Grado de erosión Rango considerado (T/ha/año)


Muy alta > 70
Alta 50 - 70
Moderada 30 - 50
Baja < 30
Cuadro 53. Clasificación sugerida del grado de erosión
Fuente: Tomado de FAO (1980) y ajustado por el autor (2015)

Según IDEAM (2001) la región Caribe presentaba para la época porcentajes de erosión
en sus suelos que abarcaban alrededor del 94% del territorio, y casi el 52% de la
superficie afectada por procesos erosivos altos a muy altos (ver cuadro 54), porcentajes
que expresan la severidad del problema aun hoy en día.

Grado de erosión % área afectada


Muy alta 35
Alta 15
Moderada 20
Baja 18
Muy baja 4
Sin erosión 6
Total 100
Cuadro 54. Porcentaje de erosión en la región Caribe
Fuente: Tomado de IDEAM (2001). Subdirección de suelos.

Teniendo en cuenta los datos de referencia de la FAO (1980) y la información del IDEAM
(2001) para la región Caribe, se considera utilizar la siguiente escala de erosión para la
ciudad de Cartagena.

Clase Erosión (T/ha/año)


Muy baja 0-5
Baja 5 - 12
Media 12 - 25
Alta 25 - 38
Muy alta > 38

Relación puntaje vs Tipo de erosión: A continuación se muestra la correlación de los tipos


de erosión con los puntajes definidos por Ramírez (1988) en la metodología SES, para el
parámetro erosión, a través de una representación gráfica, la cual se ilustra en la gráfica
21.

263
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Gráfica 21. Correlación de puntajes y tipo de erosión


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001-2003)

Los puntajes por erosión (PE) propuestos por Ramírez (1988) varían en el rango de 2 a
35, de modo inversamente proporcional, siendo el puntaje igual a 2 un tipo de erosión
muy severa, mientras que el puntaje de 35 se asigna cuando no existe erosión o cuando
los procesos erosivos son de poca significancia.

Con base en los valores de erosión (E) expresados en T/ha/año que se obtuvieron del
SIG para la ciudad de Cartagena, se encontró que la mejor distribución exponencial de
puntaje (PE) viene dada por la siguiente expresión:

Donde . Esta distribución planteada por Ingeominas (2001-2003), es


aplicable al caso de la Cartagena, donde Eo = 38.39 T/ha/año, por lo tanto se obtuvo que
b = 0.0753211. La ecuación del parámetro Erosión para Cartagena queda expresada de
la siguiente forma:

Los puntajes por erosión (PE) asignados a la ciudad de Cartagena varían en el rango de
2 a 35, de conformidad con la ecuación obtenida y la metodología SES.

En las figuras 112 y 113 se muestran los mapas generados de potencial de erosión y de
calificación del parámetro erosión (E) respectivamente, producto de los análisis
realizados.

264
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 112. Mapa de potencial de erosión (E)


Fuente: El autor (2015)

Figura 113. Mapa de calificación del Parámetro erosión (E)


Fuente: El autor (2015)

265
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

4.2.4. Parámetro Efecto Antrópico (A)


El efecto antrópico por su naturaleza variada se configura como un factor de cambio
dentro del medio físico, rompiendo el equilibrio de los materiales, la vegetación y el agua,
lo cual genera inestabilidad de las laderas, convirtiéndose la acción del hombre en factor
contribuyente o detonante de deslizamientos.

Algunas de las causas que han llevado al deterioro del medio ambiente en la ciudad de
Cartagena a través del efecto antrópico son la invasión y colonización de zonas no aptas
para urbanizar, deforestación por talas de vegetación nativa y por disposición inadecuada
y quema de residuos sólidos, afectación de rondas, vertimiento indiscriminado de aguas
grises y negras, y excavaciones para adecuación de terrenos en zonas de ladera, entre
otros.

La cobertura vegetal es un factor determinante para la estabilidad de los suelos (a mayor


vegetación natural, mayor calidad de los suelos), especialmente en lo referente al control
de erosión, por lo tanto contribuye a prevenir movimientos en masa superficiales. Sin
embargo en las zonas de laderas de la ciudad de Cartagena, la cobertura vegetal ha sido
altamente intervenida y de esta acción se desprenden muchos de los casos de
deslizamientos reportados.

Metodología Efecto Antrópico


El análisis del factor antrópico en el presente trabajo se enfocó en la valoración de la tasa
de deforestación de las zonas de laderas de Cartagena como elemento contribuyente en
la ocurrencia de deslizamientos, siguiendo los lineamientos generales propuestos por
Ingeominas (2001-2003).

Se utilizó el mapa de cobertura vegetal generado por Ingeominas (2001a) y se comparó


con información obtenida de campo actual (2014), la cual se enfocó hacia algunos puntos
de interés en la zona de laderas. Con base en la información recolectada de ambas
épocas, se definieron aquellas zonas en las cuales se han generado procesos de pérdida
de cobertura vegetal, procesos de revegetalización y aquellas zonas que aparentemente
se mantienen sin cambios significativos, ya sea urbanizada, deforestada o con
vegetación.

Las unidades de cobertura vegetal se calificaron siguiendo el procedimiento de la


metodología SES. En el caso del mapa de cobertura vegetal generado por Ingeominas
(2001a) se tomaron las calificaciones que se muestran en el numeral respectivo. Para
evaluar la intervención antrópica del área de estudio se compararon las calificaciones del
parámetro vegetación para ambas épocas: Años 2014 y 2001, determinando una
diferencia entre ellas, donde los resultados positivos indican que se recuperó la cobertura
vegetal y resultados negativos indican zonas en las cuales ocurrió deforestación.

Relación puntaje vs Efecto antrópico: Se definió la correlación del factor antrópico con los
puntajes de Gonzalez y Millan (1998) definidos en la metodología SES, con relación al
efecto antrópico (EA). Con base en la diferencia de calificaciones del parámetro
vegetación para ambas épocas, que representan la intervención antrópica para
Cartagena, se encontró que la mejor distribución de puntaje ajustada (PA) viene dada por
la siguiente expresión:

266
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Los puntajes por efecto antrópico (PA) asignados a la ciudad de Cartagena varían
actualmente en el rango de 10 a 35, de conformidad con la ecuación obtenida y la
metodología SES. El valor de 10 representa una zona con pérdida de vegetación, muy
intervenida, mientras que 35 se asigna a zonas sin urbanizar, poco intervenidas y/o con
procesos de revegetalización.

En las figuras 114 y 115 se muestran los mapas generados de intervención antrópica
entre los años 2001 a 2015 y de calificación del parámetro efecto antrópico (A)
respectivamente, producto de los análisis realizados.

Convención
Zonas con pérdida de vegetación
Zonas que mantienen su estado
Zonas con procesos de revegetalización
Figura 114. Mapa de Intervención Antrópica entre años 2001 y 2015
Fuente: El autor (2015)

267
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 115. Mapa de calificación del Parámetro Efecto Antrópico (A)


Fuente: El autor (2015)

268
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Capítulo 5. Procesos de inestabilidad


característicos de Cartagena
El capítulo 5 describe los principales procesos de inestabilidad de la ciudad de Cartagena
que se dan especialmente en las zonas de cerros circundantes, a través de movimientos
en masa que se reactivan periódicamente por efecto de las características geológicas,
geomorfológicas y climáticas del lugar, afectando a la comunidad que allí reside. Se
realizó un inventario general de procesos de inestabilidad que permitió identificar y
seleccionar los movimientos característicos en la ciudad (ver Anexo A).

Entre los procesos de remoción en masa característicos de la ciudad de Cartagena se


encuentran los que tienen lugar en el cerro de La Popa y en sus estribaciones como son
el del sector del sur del Salto del Cabrón, loma del Diamante, barrio Lo Amador sector
Ricaurte y loma del Peyé. Por otro lado, en la loma de Marión se han presentado en las
últimas dos décadas procesos de inestabilidad en los sectores vecinos de Nueva
Granada y Manzanares y hacia el barrio de Zaragocilla (ladera hospital San Pablo).
Adicional a los movimientos en masa citados anteriormente se hace una breve
descripción en otros sitios de la ciudad, de algunos procesos relacionados.

5.1. Descripción y análisis de los PRM


La descripción y análisis de los procesos de remoción en masa seleccionados se realizó
tomando como guía lo expuesto en la clasificación de Varnes (1958). A continuación en
la figura 116 se muestra la localización de los PRM citados dentro de la ciudad de
Cartagena (ver cuadro 55).

Fecha de
N° Tipo Sitio
inicio
1 Flujo de detritos Loma del Diamante (Torices) 1960
2 Deslizamiento Lo Amador sector Ricaurte 2004
3 Flujo de detritos Loma del Peyé 1995
4 Deslizamiento San Francisco 1998
5 Deslizamiento Nueva Granada - Manzanares 1995
6 Flujos de detritos Salto del cabrón 1945*
*Nota: Este mecanismo de falla inició como deslizamiento.
Cuadro 55. Resumen de los PRM en estudio
Fuente: El autor (2015)

269
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

San Francisco
Loma del Diamante
Loma del Peyé
Lo Amador
Salto del Cabrón

San Pablo

Nueva Granada
Manzanares

Albornoz

Figura 116. Mapa de localización de PRM estudiados


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y editado por El autor (2015)

5.1.1. Flujo de detritos: Loma del Diamante


Se localiza al noroccidente del casco urbano de Cartagena, en el barrio Torices, en una
de las estribaciones del cerro de La Popa. La loma del Diamante ha sido afectada por
procesos denudacionales que comprenden procesos erosivos moderados y movimientos
en masa principalmente del tipo flujo de detritos, localizados aproximadamente sobre las
coordenadas 10° 25' 42,53"N y 75° 32' 9,51" O.

La erosión que afecta la loma del Diamante está asociada al desprendimiento y arrastre
moderado de arcillolitas, limolitas y areniscas de origen calcáreo por acción de la
escorrentía superficial y la carencia de vegetación nativa en algunas zonas de ladera. En
otras zonas se evidencia la formación de surcos y cárcavas localizadas, de una
profundidad hasta de 0,5 m. Estos procesos erosivos han alterado y moldeado en los
últimos años la morfología de la loma, en especial hacia sus flancos sur y oriental (ver
figura 117), donde se detecta en la parte superior de la loma roca caliza arrecifal muy
meteorizada perteneciente al conjunto inferior de la Formación calcárea de La Popa y en
la parte intermedia de ladera se detecta una unidad de predominio detrítico (conjunto
superior de la Formación Bayunca) constituida de arcillolitas y limolitas pardas claras
intercaladas con delgadas capas de areniscas pardas muy resistentes, localmente
conglomeráticas y en ocasiones friables. En general, los estratos presentan una posición
sub-horizontal y están afectados por fisuración moderada.

270
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 117. Laderas de la loma del Diamante afectadas por procesos denudacionales
Fuente: UDC-AMC (2009a)

Flanco oriental

Flanco sur

Figura 118. Modelo 3D de la loma del Diamante y dirección de la escorrentía superficial


Fuente: UDC-AMC (2009a)

271
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En algunas zonas de la parte intermedia de las laderas se presentan bloques


meteorizados de roca caliza, embebidos en matriz areno-arcillosa de estado medio a
suelto y permeable que han generado posteriormente caídas y flujo de detritos debido al
aporte de las aguas lluvias y al vertimiento indiscriminado de aguas grises y negras por
parte de asentamientos ubicados en la parte superior de la loma.

Dpy

T1-3

T2-1

T2-1
Dcal
T1-3

Dpy T2-1 Dcal

T1-3
T2-2

T2-2
Dcl

T1-3

T2-1

Conjunto Superior de la
Depósitos Coluviales (Dcl) Formación Detrítica Bayunca
(T2-1)
Depósitos Coluvio-aluviales (Dcal) Depósitos de Playón (Dpy)
Conjunto Intermedio de la
Conjunto Inferior de la Formación
Formación Detrítica Bayunca
Calcárea de la Popa (T1-3)
(T2-2)
Figura 119. Mapa Litológico de la Loma del Diamante
Fuente: UDC-AMC (2009a)

272
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En la loma del Diamante se realizaron exploraciones del subsuelo (UDC-AMC 2009a),


por medio de ensayos de penetración estándar (SPT) y apiques, detectando hacia la
base del flanco sur a nivel superficial y hasta 5 m de profundidad arcilla limosa de color
pardo a amarillo con presencia de vetas grises y óxido y rastros de gránulos calcáreos de
consistencia media a firme, relacionados con la Formación detrítica Bayunca, mientras
que hacia la parte nororiental se presentan depósitos coluvio-aluviales por efecto de la
sedimentación generada por la gravedad y las corrientes de agua de tipo torrencial.
Hacia el noroccidente de la loma se detectó arena limo-arcillosa de color pardo oscuro
con presencia ocasional de pequeños fragmentos de caliza, asociada con antiguos
depósitos de playón (ver figura 119).

A nivel geomorfológico, la zona de estudio clasifica como una loma, posee una altura de
26 msnm, presenta una cima amplia aplanada, las laderas son en su mayoría convexas,
hacia el flanco sur la inclinación alcanza los 70°, mientras que en los demás flancos las
pendientes varían entre 25° y 52°.

Es importante destacar que en la zona de estudio se distingue la unidad morfología del


tipo pedimentos de acumulación con declives entre 1° y 3° localizados hacia la base de
los flancos occidental y oriental, por efecto de la erosión diferencial, mientras que hacia la
parte suroccidental se presenta un coluvión conformado por fragmentos de material
calizo de tamaños del orden de 0,1 m embebidos en una matriz arenosa gruesa, de
tonalidad gris clara y presencia de limos.

La ocurrencia de los procesos denudacionales de la loma se ha potenciado por la


actividad antrópica, en la cual se evidencian excavaciones y cortes realizados en zonas
de laderas para localización de asentamientos irregulares y ampliación de lotes,
alteración de drenajes naturales y vertimiento de aguas servidas y residuos sólidos de los
asentamientos localizados en la parte alta de la loma.

Los flujos de detritos es el mecanismo de falla más relevante en la loma, son ocasionales
y presentan movimientos rápidos, en razón de la morfología de la zona, en especial hacia
el flanco sur y oriental. Del mismo modo se generan flujos de tierra de materiales finos de
predominio arcillo-limoso, dependiendo del contenido de agua y de la velocidad en
función de la inclinación de las laderas, que originan desplazamientos con formas
lobuladas en su extremo inferior y por consiguiente la formación de surcos en la
superficie, acentuada por la escorrentía superficial. Otros movimientos en masa que se
presentan en la loma, pero en menor medida son las caídas de roca y deslizamientos
rotacionales menores.

Las caídas se presentan esporádicamente hacia el flanco sur de la loma, al desprenderse


bloques de roca caliza de manera rápida que caen libremente desde una masa
meteorizada compuesta también por fragmentos o detritos calcáreos antes de la falla, por
lo tanto estas caídas se consideran predominantemente secundarias.

En cuanto a las consecuencias de estos movimientos en masa, en marzo de 2014 se


presentó un deslizamiento de tierra que afectó 2 viviendas, hubo una pérdida humana y
varias familias afectadas. Durante años se han presentado ocasionalmente procesos de
inestabilidad en la zona que ponen en riesgo las personas que habitan asentamientos
irregulares, especialmente en la parte alta de la loma (ver figura 120).

273
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Fuente: Periódico El Universal (2004) Fuente: UDC-AMC (2009a)


Figura 120. Asentamientos irregulares en la parte alta de la Loma del Diamante

Los trabajos de recuperación de la zona de estudio deben ir encaminados al control de


los flujos de detritos a través de la ejecución de obras de protección sobre aquellas zonas
de ladera desprovistas de vegetación nativa, realizando corte y perfilamiento de los
taludes que lo requieran, revegetalización con biomanto y especies nativas funcionales,
protección de material calizo mediante pantalla de revestimiento de concreto lanzado y
malla eslabonada fijada con pernos, instalación de muros en gavión en aquellas zonas de
flujo periódico, construcción de canales, cunetas y lechos filtrantes para el manejo de las
aguas superficiales y subsuperficiales y mediante estructuras de fijación de sedimentos
para impedir la profundización de surcos y cárcavas.

5.1.2. Deslizamiento rotacional: Lo Amador


Se localiza al noroccidente del casco urbano de Cartagena, en el barrio Lo Amador,
sector Ricaurte, en una de las estribaciones del cerro de La Popa, llamada antiguamente
cerro Le Franc. Este movimiento en masa se ubica sobre las coordenadas 10° 25' 26,40"
N y 75° 31' 59,23" O en la parte sur del cerro.

Morfológicamente este sector presenta sistemas de lomerios de una altura máxima de 39


msnm, la cima del cerro ha sido explanada naturalmente con el paso del tiempo y en ella
se encuentra actualmente emplazado el colegio de La Salle. Las laderas existentes son
en su mayoría convexas y poseen pendientes que varían entre 25° y 53°.

En la zona límite entre el colegio de La Salle y el barrio Lo Amador, donde se dispone el


cerramiento de dicha institución educativa, se presenta una zona escarpada de una
longitud de por lo menos 250 m y altura máxima de 7 m, producto del deslizamiento en
mención y procesos erosivos (ver figura 121). También se distinguen pedimentos por
erosión hacia la base de la ladera, que se relacionan con las arcillolitas del conjunto
inferior de la Formación Detrítica Bayunca, poseen pendientes hasta de 10° y se
caracterizan por la presencia de surcos de 20 cm de profundidad. Estos pedimentos se
encuentran cubiertos por rellenos de arcilla parda con presencia de gravas calizas
producto probablemente del arrastre de materiales asociados con el proceso de
escorrentía superficial.

274
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cerramiento colegio Corona

Pie

Figura 121. Vista parcial del Deslizamiento Lo Amador, Sector Ricaurte


Fuente: Tomado de UDC-AMC (2009a) y editado por el autor (2015)

En la zona del deslizamiento Lo Amador y área de influencia (2.1 hectáreas) se


realizaron exploraciones del subsuelo (UDC-AMC 2009a), por medio de ensayos de
penetración estándar (SPT) y apiques (ver figura 123) detectando a nivel superficial
rellenos variados de arena y arcilla limosa con presencia de gravas y escombros de
construcción, de 1 m de espesor. Subyaciendo y hasta una profundidad de 8 m se
encontró arcilla predominantemente limosa, de color entre grisáceo y pardo claro a
amarillento, de baja plasticidad, de consistencia medio firme a dura, con vetas grises,
vetas amarillentas y/o óxido.

Hacia la parte intermedia de la ladera, este material arcilloso presenta intercalaciones de


areniscas arcillosas color gris pardo y grano fino a una profundidad de 2 m, relacionadas
con el conjunto inferior de la Formación Detrítica Bayunca (T2-3), mientras que hacia la
parte superior del cerro, los materiales se hacen más arenosos y calcáreos, cambiando la
litología al conjunto intermedio de dicha formación (T2-2). Estas formaciones geológicas
del sector se pueden apreciar vistas en planta en la figura 122.

275
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Conjunto Intermedio de la
Masa Deslizada (Md) Formación Detrítica Bayunca
(T2-2)
Conjunto Inferior de la Formación
Depósitos Coluviales (Dcl)
Detrítica Bayunca (T2-3)
Figura 122. Mapa Litológico de Lo Amador, Sector Ricaurte
Fuente: UDC-AMC (2009a)

Hacia la base de la ladera localizada al suroriente de la zona de estudio se han formado


depósitos coluviales de un espesor probable entre 1 y 5 m, constituidos de arcillas y
areniscas calcáreas, que han sido movilizadas por erosión, antiguos procesos de
remoción en masa y por la acción de la escorrentía superficial. En las exploraciones
realizadas se detectaron a diversas profundidades fragmentos y gránulos de caliza
embebidos en matriz arenosa calcárea de grano grueso, que también hacen parte de los
depósitos coluviales.

276
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 123. Ejecución de SPT en el sector Lo Amador


Fuente: UDC-AMC (2009a)

Es importante mencionar que la UDC-AMC (2009a) consideró la zona del deslizamiento


como una unidad litologica de "masa deslizada" (Md), pese a su carácter morfológico, en
la cual los materiales de relleno en estado suelto a medio se han movilizado en los
primeros 4 m, producto de movimientos antiguos y recientes.

Colegio de La Salle

Barrio Lo Amador

Figura 124. Modelo 3D de Lo Amador y dirección de la escorrentía superficial


Fuente: UDC-AMC (2009a)

277
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El deslizamiento de Lo Amador se caracteriza por el desplazamiento de una masa de


suelo, semi-deformada, cuya superficie de falla se considera curva y cóncava hacia
arriba. Este movimiento en masa presenta una superficie de falla de por lo menos 42 m
de longitud, ancho de 35 m y profundidad aproximada que varía entre 7 y 10 m. El
escarpe principal de 70 m de longitud y altura de 7 m expuesto en la corona del
deslizamiento constituye la forma de una "cuchara", por lo tanto se trata de un
movimiento simple rotacional (ver figura 125). La corona del deslizamiento con el tiempo
se ha inclinado hacia atrás aproximadamente metro y medio, hacia la pendiente,
generando movimientos retrogresivos en la zona del cerramiento del colegio. En su
momento era evidente la formación de escarpes secundarios a media ladera por efecto
de desplazamientos diferenciales de una altura del orden de 2 m, los cuales se han ido
deformando paulatinamente.

Una de las principales causas del deslizamiento Lo Amador, está relacionada con las
características de los materiales térreos que allí se encuentran. Las areniscas calcáreas
sobre las que se desarrolla el movimiento en masa son friables y frágiles, lo cual facilita
una rápida acción de los agentes meteorizantes. De otra parte, está la influencia de la
intervención antrópica de la parte intermedia alta de la ladera, mediante sobrecargas,
cortes y rellenos anti-técnicos representados en la construcción de asentamientos
irregulares, hoy reubicados, que en su momento aportaron a la inestabilidad.

Figura 125. Vista frontal del escarpe principal del deslizamiento Lo Amador
Fuente: UDC-AMC (2009a)

En cuanto a las consecuencias del deslizamiento Lo Amador, en octubre de 2006 se


presentó un deslizamiento de tierra que solo averió varias viviendas al pie de la ladera.
Durante los últimos 20 años se han presentado en época invernal procesos de
inestabilidad en la zona que han generado situaciones de riesgo sobre las personas que
habitan en cercanías.

278
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Los trabajos de recuperación del sector deben ir encaminados al control de nuevos


movimientos en masa a través de la ejecución de obras de contención, en principio al pie
de la ladera, donde actualmente la zona se encuentra urbanizada, realizar corte y
perfilamiento de las laderas que lo requieran hasta angulo de reposo, uso de enrocado
de protección y revegetalización con especies nativas funcionales a media ladera y en la
parte alta en terrenos del Colegio de La Salle y fuera de ellos, ejecución de malla de
pilotes de concreto para mitigar la generación de nuevas superficies de falla,
construcción de canales, cunetas, cuencos disipadores y lechos filtrantes para el manejo
de las aguas superficiales y subsuperficiales y mediante estructuras de captación de
sedimentos para impedir la profundización de surcos y cárcavas.

Deslizamiento: Lomas del Rosario


Se considera pertinente citar el deslizamiento que se presenta en las Lomas del Rosario,
en el sector de Nariño (calle 36 A con carrera 20), que aunque no es objeto del presente
análisis, es cercano al movimiento de Lo Amador (calle 35 con carrera 19) y se ubica al
nororiente en una estribación vecina. Se trata de un movimiento antiguo, el cual se
reactivó en el año 2010 por causa de la ola invernal y de las continuas intervenciones
antrópicas del sector, especialmente la construcción de asentamientos en la corona del
deslizamiento. Este movimiento cubre un área aproximada de 0.4 hectáreas sobre el
conjunto intermedio de la Formación Detrítica Bayunca (T2-2), constituido en ese sector
por intercalaciones de arcillolitas calcáreas de color pardo claro con areniscas arcillosas
de grano muy fino y color pardo grisáceo. Aunque no se tiene información precisa acerca
del espesor promedio de la masa deslizada, por inspección visual se cree que su máxima
profundidad podría estar en el orden de 3,5 m (ver figura 126).

Figura 126. Vista parcial del escarpe principal del deslizamiento: Lomas del Rosario
Fuente: El autor (2011)

279
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En noviembre de 2010 un total de 7 familias cuyas casas se encontraban en riesgo


inminente por el deslizamiento fueron reubicadas a otras zonas. En la actualidad se han
presentando intentos de reasentamientos en la corona del deslizamiento por parte de
terceros.

5.1.3. Flujo de detritos: Loma del Peyé


Se localiza al norte del casco urbano de Cartagena, en una de las principales
estribaciones del cerro de La Popa, al oriente del mismo, llamada Loma del Peyé. Se
trata de un sistema de lomerios con elevaciones de hasta 50 m, en especial hacia el
Colegio Fundación Pies Descalzos, donde las cimas son muy amplias, de formas
redondeadas y elongadas, laderas en su mayoría convexas, con pendientes entre 14° y
39°.

Figura 127. Laderas de la loma del Peyé afectadas por procesos denudacionales
Fuente: Arriba: UDC-PNUD (2014) y Abajo: Barboza (2011)

280
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En el sector noroccidental de la loma se presentan laderas cóncavas de una inclinación


no mayor a 15°, mientras que hacia el sector oriental se evidencian laderas convexas de
pendientes de hasta 70° que conforman escarpes de antiguas zonas de explotación de
materiales de construcción, las cuales son relativamente inestables y han sido invadidas
en la corona y pie de la ladera (ver figura 127).

En el sector se destacan movimientos en masa especialmente hacia la parte suroriental


de la loma del tipo flujo de detritos y en menor proporción de caídas de roca, sobre las
coordenadas 10° 25' 31,51" N y 75° 31' 3,71" O.

Dar
Dimar

T2-2 Dcl

Dcl

T2-2
Dcl Dimar

Dpy

Conjunto Intermedio de la
Depósitos de Playón (Dpy)
Formación Detrítica Bayunca (T2-2)

Depósitos Coluviales (Dcl) Depósitos intermareales (Dimar)

Depósitos aluviales recientes (Dar)


Figura 128. Mapa Litológico de la loma del Peyé, Sector Oriental
Fuente: Consorcio DJU (2009)

Morfológicamente este sector del Peyé se caracteriza por la existencia de zonas muy
escarpadas que han sido modeladas por intensos procesos de erosión en surcos y

281
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

cárcavas que a su vez han dado lugar a la generación de flujo de detritos y caídas de
roca caliza meteorizada. Es importante destacar como se mencionó con anterioridad que
varias zonas escarpadas tienen su origen en antiguas zonas de explotación de
materiales de construcción.

En la parte baja de la loma, hacia el sector oriental se han formado coluviones, producto
de la desintegración y alteración de materiales calcáreos (causada por los procesos
denudacionales), los cuales se han ido acumulando paulatinamente. Estos depósitos
coluviales están constituidos por bloques de tamaño del orden de 0.5 m de arenisca
calcárea y caliza localmente muy meteorizada y dispuesta en forma caótica, que se
encuentran embebidos en una matriz arenosa localizada en la base de los escarpes
conformados por procesos de remoción en masa.

A finales de la década de los 40's el nivel del agua de la ciénaga de la virgen se


encontraba muy cercano a la base de la loma del Peyé, sobre el sector suroriental; se
determinó la existencia de antiguas barras espigas de constitución areno-arcillosa, que
delimitaban llanuras intermareales y funcionaban como una especie de barrera natural
hacia la ciénaga de la Virgen. Esta zona ha sido intervenida a través de la ejecución
progresiva de rellenos anti- técnicos que hoy cubren depósitos intermareales constituidos
por sedimentos de arcilla y limo blando, de color gris oscuro, con restos de fragmentos de
conchas con interdigitaciones de arena arcillosa de color pardo y de grano fino.

Cerro de
La Popa

Loma del
Peyé
Ciénaga
de la
virgen

Barra
espiga

Figura 129. Vista parcial de la loma del Peyé en el año 1948 con sus cauces naturales
Fuente: Tomado de UDC-PNUD (2014) y editado por el autor (2015)

En la loma del Peyé se realizaron exploraciones del subsuelo (UDC-PNUD 2014),


especialmente en aquellas zonas inestables, por medio de ensayos de penetración
estándar (SPT) y perforaciones mecánicas con roto-percusión en diámetro HQ con
corona rotatoria detectando materiales térreos relacionados con el conjunto intermedio de

282
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

la Formación detrítica Bayunca (T2-2). A nivel superficial en la parte alta de la ladera se


detectó arcilla parda clara de alta plasticidad y consistencia media con vetas grises y de
oxidación, hasta una profundidad de 6 m. También se evidencian en la cima del sector
occidental de la loma, afloramientos localizados de roca caliza de origen coralino,
ligeramente cementada, ocasionalmente margosa, muy blanda y aspecto terroso con
fragmentos de corales. Estas calizas pertenecen al conjunto superior de dicha formación
(T2-1).

Subyaciendo los primeros 6 m y hasta una profundidad variable entre 7 y 12 m se


encontraron estratos de arena de grano fino, de color gris y densidad suelta a media.
Posteriormente y hasta una profundidad que varía entre 22 y 30 m se detectaron arcillas
arenosas color pardo claro, consistencia media a dura, de plasticidad variable; presentan
ocasionalmente fracturas, vetas de oxidación, fragmentos de corales y lentes de arena.
Finalmente se encontró arena media a muy densa, de color gris con fragmentos de
corales hasta la máxima profundidad de exploración de 36 m.

Adicionalmente se destacan al sur de la loma, afloramientos bastante estables de


arcillolitas limosas en capas gruesas de aspecto masivo y homogéneo, con
intercalaciones y lentes de arenas de grano fino y frecuentes planos de fracturas rellenas
con venas de yeso de hasta 7.0 cm de espesor. Las fracturas son esencialmente
verticales y presentan dos tendencias predominantes NS y EW.

Hacia la parte central, norte y en las faldas del costado occidental del cerro se presentan
limolitas arcillosas de color pardo a café amarillento, ocasionalmente con presencia de
carbonatos lixiviados provenientes de los niveles calcáreos superiores. Hacia la parte
superior presenta un nivel de arenas sueltas de grano medio con intercalaciones
compactas de cemento calcáreo. Estas limolitas arcillosas muestran una ligera tendencia
al desprendimiento y caídas de pequeños fragmentos de origen calcáreo en algunos
sectores de la pendiente occidental y oriental de la loma.

Figura 130. Vista parcial del sector oriental de la loma del Peyé
Fuente: Consorcio DJU (2009)

283
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Los flujos de detritos en la loma del Peyé se concentran en el sector oriental, se


caracteriza por el desplazamiento medio a rápido de materiales no consolidados con
forma lobulada, de la parte alta y media de la ladera, esencialmente de areniscas
calcáreas dispuestas en bancos de más de 5 a 6 metros de altura de grano fino a
conglomerático, de color amarillo parduzco. Estas areniscas son friables y poco
cementadas, por lo tanto son susceptibles a la erosión por agua de escorrentía y
eventuales flujos por saturación. Usualmente el material deslizado no se conserva y
posteriormente es removido. Las superficies de falla se consideran curvas y cóncavas
hacia arriba, estos flujos se presentan mayormente en una zona del sector oriental de
0,36 hectáreas, aunque a nivel local se generan en otros puntos de la loma del Peyé. A
raíz de los flujos y caídas que se han presentado, se evidencia una zona escarpada de
una longitud del orden de 40 m que con el tiempo será de mayor magnitud, sino se toman
las medidas de remediación del caso.

En cuanto a las consecuencias de estos movimientos en masa, periódicamente en la


loma del Peyé, en especial durante las épocas invernales se han presentado incidentes
que han ocasionado el colapso de viviendas, infraestructura vial y sistemas de
contención que se han construido para estabilizar laderas. Específicamente se tiene
información de un deslizamiento ocurrido en octubre de 2007 que afectó varias viviendas
y familias, hubo 5 personas heridas, 2 adultos y 3 niños. En noviembre de 2009 se
reactivaron los procesos de inestabilidad en la misma zona, afectando esta vez a 6
viviendas y sus habitantes, 2 de ellas sufrieron daños menores y las otras 4 se dañaron
considerablemente.

Los trabajos de recuperación de la zona de estudio deben ir encaminados al control de la


erosión y de los procesos de remoción en masa a través de la ejecución de muros de
contención cimentados sobre pilotes, protección sobre aquellas zonas de ladera
desprovistas de vegetación nativa, realizando corte, perfilamiento y aterrazado de los
taludes que lo requieran, revegetalización con biomanto y especies nativas funcionales,
protección mediante pantalla de revestimiento de concreto lanzado y malla eslabonada
fijada con pernos, colocación de muros en gavión en aquellas zonas de flujo periódico de
detritos, construcción de canales colectores y cunetas para el manejo de las aguas
superficiales y mediante estructuras de fijación de sedimentos, tipo trinchos y barreras
para impedir la profundización de los surcos y cárcavas existentes.

5.1.4. Deslizamiento: San Francisco


Se localiza al nororiente del casco urbano de Cartagena, en el barrio San Francisco, en
una de las estribaciones del cerro de La Popa, llamada Loma del Guerrero sobre las
coordenadas 10° 25' 52,99" N y 75° 31' 3,13" O.

Se trata de un sistema colinado con elevaciones de hasta 60 m, donde las laderas se


presentan en su mayoría convexas, con pendientes del orden de 30° a 40° en la parte
superior, mientras que en la parte media y baja las inclinaciones varían entre 10 y 25°.

En la parte media de la ladera se presentan desde hace más de 15 años procesos


periódicos de erosión intensa e intervención antrópica mediante la excavación en la
ladera para acondicionar el terreno para la ampliación de viviendas.

284
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 131. Vista parcial de escarpe principal de deslizamiento San Francisco


Fuente: UDC-AMC (2012a)

En la zona norte de la loma del Guerrero se evidencia un escarpe principal en forma de


herradura, asociado con antiguos movimientos en masa, el cual fue reseñado por
Carvajal (1998), que corresponde a la actual corona del deslizamiento y que hoy en día
presenta mayores dimensiones en razón de los procesos de inestabilidad. La zona del
escarpe albergaba hasta el año 2011 un sin número de viviendas, que en la actualidad
han sido reubicadas.

Figura 132. Vista parcial de la corona y zanja de deslizamiento San Francisco


Fuente: UDC-AMC (2012a)

Las rocas aflorantes de la zona del deslizamiento corresponden a los conjuntos superior
(T1-1) e intermedio (T1-2) de la formación calcárea de La Popa (ver figura 133). Se
realizaron exploraciones del subsuelo (UDC-AMC 2011a), por medio de ensayos de
penetración estándar (SPT) y perforaciones mecánicas con roto-percusión detectando en
la parte más alta y escarpada de la loma, a nivel superficial, calizas arrecifales del
conjunto superior, localmente de aspecto calichoso, compuestas de fragmentos de coral
y conchas de bivalvos, con espesores del orden de 6 m. En la parte media y baja de la
ladera inestable, se presenta el conjunto intermedio de la formación calcárea La Popa, en
el cual se detectaron arcillas pardas con presencia de limos en diferentes proporciones,
vetas de oxidación, vetas grises, caracuchas menudas y rastros de calizas, intercaladas
con distintos niveles de arenas limosas que presentan rastros de caracuchas y gravillas

285
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

calizas. Mediante estos sondeos se confirma lo planteado por Carvajal (1998), quien
asocia el conjunto intermedio (T1-2) con arcillolitas y limolitas calcáreas con un horizonte
de areniscas friables (deleznables) de grano medio a fino de color pardo claro con niveles
delgados de arenisca calcárea y calizas calichosas de color amarillo pálido y precisa que
en estos niveles arenosos es donde se presentan problemas de remoción en masa y
rezumaderos de agua, tal y como se ha evidenciado recientemente.

Dcl

Dcl

Conjunto Superior de la Unidad Depósitos aluviales recientes


Calcárea de la Popa (T1-1) (Dar)
Conjunto Intermedio de la Unidad
Depósitos de Playón (Dpy)
Detrítica de la Popa (T2-2)
Sustrato de manglar antiguo
Depósitos coluviales (Dcl)
(Sma)
Figura 133. Mapa Litológico de la loma del Guerrero, Barrio San Francisco
Fuente: UDC-AMC (2011a)

Dentro de los antecedentes, en el año 1998 se reactivó el deslizamiento según


manifiestan los vecinos, pues el terreno de sus viviendas se empezó a agrietar y
hundirse, se evidenciaron resumideros de agua en la parte intermedia de la ladera, en la
base de la ladera se presentaron agrietamientos y levantamientos de 2 a 5 m. No se
tiene conocimiento de la recurrencia de estos movimientos en el sector. Según Carvajal
(1998) se cree que la causa probable del movimiento tuvo su origen en eventos sísmicos
ocurridos en el mes de junio de 1998 que generaron asentamientos diferenciales y
acomodamiento del terreno, aunado a la saturación del material arenoso, la forma
convexa de la ladera y las pendientes moderadas a altas, que originaron una disminución
previa de la resistencia al corte del terreno, la cual fue acelerada por el esfuerzo adicional

286
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

asociado al sismo del 22 de Junio y sus replicas. Es probable que se haya generado
licuación del terreno a pequeña escala, ayudada por la saturación del terreno en razón de
la ruptura de tuberías de acueducto.

En el año 2010 el deslizamiento en mención se volvió a reactivar evidenciando procesos


de mayor severidad a los del año 1998, en relación a los agrietamientos y hundimientos
en la parte alta de la ladera, que generaron progresivamente una especie de zanja de 30
m de ancho, 300 m de largo y una profundidad de 10 a 15 m. En razón de los
desplazamientos se generaron rupturas en las tuberías de acueducto, alcantarillado y
gas del sector y daños en pozas sépticas, presentándose fugas que aportaron en el
proceso de saturación del material y la disminución de su resistencia al corte. A
diferencia del movimiento del año 1998 que fue ocasionado por la acción del sismo, en el
año 2010 la causa principal del mismo tuvo su origen en las condiciones atípicas de lluvia
del mes de octubre y noviembre de dicho año.

Este movimiento en masa se comporta como un deslizamiento rotacional con


componentes traslacionales retrogresivos. La zona afectada por el deslizamiento abarca
aproximadamente 20 hectáreas, donde se emplazaba antes la mayor parte del barrio San
Francisco y parte de otros sectores vecinos como San Bernardo, La Paz y Sinaí, los
cuales quedaron parcialmente destruidos. Es importante mencionar que la mayoría de
viviendas que quedaban en el sector fueron construidas con deficiencias constructivas de
tipo estructural, en especial aquellas ubicadas en las zonas de invasión, hacia las cotas
superiores.

Actualmente este deslizamiento se encuentra en estado de equilibrio aparente, en riesgo


latente hasta tanto se configuren nuevamente factores detonantes como la lluvia, que
generen procesos de inestabilidad. Como la mayoría de viviendas fueron demolidas y sus
escombros retirados en gran medida, las cargas superficiales han disminuido, generando
adicionalmente un proceso gradual de descarga en el sector (ver figura 134). Se debe
garantizar el despeje total de las zonas de alto riesgo pues en la actualidad se han
presentado algunos intentos de invasión en la zona que de no tomar las medidas
correctivas podrían generar inconvenientes futuros.

Figura 134. Zonas afectadas por la inestabilidad en el deslizamiento San Francisco


Fuente: UDC-AMC (2012a)

Los trabajos de recuperación de la zona de estudio deben ir encaminados inicialmente a


la recolección total y controlada de escombros y otros residuos sólidos que aún subsisten
en el sector, control de los procesos de remoción en masa a través de la ejecución de
obras de contención, en especial de muros de gravedad y pantallas de pilotes de una

287
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

longitud que sobrepase la profundidad de falla, adecuación de rasante mediante rellenos


compactados de material granular, protección sobre aquellas zonas de ladera
desprovistas de vegetación nativa, realizando corte, perfilamiento y aterrazado de los
taludes que lo requieran, revegetalización con biomanto y especies nativas funcionales,
construcción de canales colectores en material no rígido, cunetas, lecho filtrantes y
cuencos disipadores para el manejo de las aguas superficiales y subsuperficiales. Es
importante implementar un plan de instrumentación, monitoreo y seguimiento del sector
utilizando instrumentos tipo piezómetros e inclinómetros, así como realizando planes
complementarios de exploración del subsuelo mediante refracción sísmica y
perforaciones mecánicas.

5.1.5. Deslizamiento: Nueva Granada - Manzanares


Los deslizamientos de Nueva Granada y Manzanares están distanciados entre sí una
longitud de 250 m, se localizan en la parte central del casco urbano de Cartagena, en la
loma del Marión sobre las coordenadas 10° 23' 46,30" N y 75° 30' 25,06" O y
coordenadas 10° 23' 36,35" N y 75° 30' 32,84" O respectivamente (ver figura 135).
Específicamente el movimiento de Nueva Granada se ubica en los barrios Nueva
Granada, 9 de Abril y Zaragocilla en un área aproximada de 2.0 hectáreas, mientras que
el deslizamiento de Manzanares se localiza en el Barrio Nuevo Bosque y en los sectores
vecinos de Altos del Nuevo Bosque, Altos de San Isidro, Manzanares y Mirador de Nuevo
Bosque en un área aproximada de 1.5 hectáreas.

A nivel geomorfológico, la zona de los deslizamientos clasifica como una loma, con
alturas máximas que varían entre 44 m para Manzanares y 50 m para Nueva Granada,
presentan cimas aplanadas y altamente urbanizadas, las laderas son en su mayoría
convexas. Las pendientes promedios de Nueva Granada varían entre 10 y 28°, aunque
en las zonas escarpadas las inclinaciones alcanzan los 70°, especialmente en el flanco
occidental (Zaragocilla), mientras que en Manzanares las inclinaciones promedios varían
entre 12 y 23° y en las zonas escarpadas han llegado a tener los 80°, hacia el Mirador de
Nuevo Bosque (flanco nororiental).

Nueva Granada
oriental

Manzanares

Figura 135. Localización de referencia de los deslizamientos Nueva Granada -Manzanares


Fuente: Tomado de Google Earth (2014) y editado por el autor (2015)

288
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En las zonas de los deslizamientos se realizaron exploraciones del subsuelo (UDC-AMC


2009b, 2011b), por medio de ensayos de penetración estándar (SPT). En Nueva
Granada se detectaron a nivel superficial afloramientos localizados de roca caliza
meteorizada de origen coralino, muy blanda y aspecto terroso relacionados con el
conjunto superior de la formación calcárea de La Popa (T1-1), en la parte intermedia y
baja de la ladera se detectaron materiales térreos del conjunto intermedio de la
Formación detrítica Bayunca (T2-2), predominantemente arcillas limosas color pardo
claro a grisáceo, con vetas grises y de oxidación, de plasticidad variable, con presencia
ocasional de gravas calizas, rastros de arena y micas, hasta una máxima de profundidad
de exploración de 7 m (ver figura 136).

T1-1 Md

Md
T1-1 T2-3

T1-2
Md

Md Md
T2-3

T2-3

T2-3
T2-3

T2-3
T2-3

Conjunto Superior de la Formación Conjunto Inferior de la Formación


Calcárea de Popa (T1-1) Detrítica Bayunca (T2-3)
Conjunto Intermedio de la
Masas deslizadas (Md)
Formación Calcárea de Popa (T1-2)
Figura 136. Mapa Litológico de Nueva Granada
Fuente: UDC-AMC (2009b)

289
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Es importante mencionar que en Nueva Granada se evidencia un deslizamiento principal


y un pequeño deslizamiento local hacia el flanco oriental, los cuales son catalogados por
(UDC-AMC 2009b) como una unidad litologica de "masas deslizadas" (Md), pese a su
carácter morfológico, donde los materiales deslizados hacen parte del conjunto
intermedio (T2-2), algunos se encuentran in situ, en estado suelto a medio y otros han
sido movilizados en forma de flujo de detritos (ver figura 137).

Conjunto Intermedio de la Unidad


Depósitos Coluviales (Dcl)
Calcárea de la Popa (T1-2)
Conjunto Inferior de la Unidad
Detrítica de la Popa (T2-3)
Figura 137. Mapa Litológico de Sector Manzanares
Fuente: UDC-AMC (2011b)

En Manzanares, la litología es similar, por ello al ejecutar exploraciones del subsuelo se


han detectado materiales de las mismas formaciones Popa y Bayunca. En la zona de
laderas se presentan materiales arcillosos calcáreos con lentes de calizas y areniscas del

290
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

conjunto intermedio de la formación calcárea de La Popa (T1-2), los cuales se han


deslizado anteriormente depositándose en una zona intermedia baja conformando
depósitos coluviales recientes (Dcl) que se han movilizado posteriormente por efecto de
los procesos de inestabilidad. En la parte baja del sector, donde se emplaza el barrio
Nuevo Bosque se presenta una alternancia de arcillolitas y limolitas grises del conjunto
inferior de la Formación detrítica Bayunca (T2-3).

La loma del Marión ha sido continuamente afectada por procesos intensos de erosión y
remoción en masa, especialmente en las zonas de Nueva Granada y Manzanares. Se
han generado deslizamientos que han variado a flujos de material, por efecto del
contenido de agua, movilidad y evolución del movimiento en la época del año. El
deslizamiento principal de Nueva Granada presentaba una superficie de falla del orden
de 100 m de longitud, ancho de 92 m y profundidad probable de 10 m.

El escarpe principal de 150 m de longitud y altura de 5 a 6 m se exponía en la corona del


deslizamiento constituyendo la forma de una "cuchara", por lo tanto se trata de un
movimiento simple rotacional. La corona del deslizamiento con el tiempo se inclinó hacia
atrás unos cuantos metros, hacia la pendiente, generando movimientos retrogresivos en
la cima del deslizamiento. En su momento era evidente la formación de escarpes
secundarios a media ladera por efecto de desplazamientos diferenciales de una altura de
hasta 5 m, los cuales se deformaron paulatinamente, movilizándose hacia el pie de la
ladera al entrar en contacto con el agua de escorrentía, generando un flujo de material
importante. En el año 2014 está zona fue intervenida mediante obras de estabilización.

Figura 138. Escarpe principal y flujo de material por efecto de las lluvias - Nueva Granada
Fuente: El autor (2010)

El deslizamiento de Manzanares presentaba una superficie de falla de 76 m de longitud,


ancho de 55 m y profundidad no determinada. El escarpe principal de 50 m de longitud y
altura de 1 a 3 m se exponía en la corona del deslizamiento constituyendo la forma de
una "cuchara", por lo tanto se trata de un movimiento simple rotacional (ver figura 139).
La corona del deslizamiento con el tiempo se inclinó hacia atrás unos cuantos metros,
hacia la pendiente, generando movimientos retrogresivos hacia Altos de Nuevo Bosque.
En el flanco oriental se presentaron pequeños deslizamientos, produciendo escarpes tipo
paredes subverticales y posteriormente flujos de material (ver figura 140). La corona del
deslizamiento y el flanco oriental han sido intervenidos por obras de estabilización y
están actualmente cubiertos de vegetación.

291
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 139. Escarpe principal y corona del deslizamiento de Manzanares


Fuente: El autor (2011b)

Entre las principales causas de los deslizamientos del sector se citan la intervención
antrópica, mediante sobrecargas, cortes al pie de la ladera y rellenos anti-técnicos
representados en la construcción de viviendas, vertimiento indiscriminado de aguas
negras y grises desde la parte alta, presencia de areniscas friables susceptibles a los
agentes meteorizantes y la influencia de un sistema de fallas cercano que incide en la
estabilidad del sector.

Figura 140. Vista parcial de pie y flanco oriental del deslizamiento de Manzanares
Fuente: El autor (2010)

En cuanto a las consecuencias de estos deslizamientos, cada año en la loma del Marión,
se han presentado incidentes que han ocasionado la afectación y colapso de viviendas.
En Nueva Granada se tiene información sobre procesos de inestabilidad, desde hace
más de 15 años. Se destaca la afectación de la totalidad de la tercera etapa de la
urbanización, la cual fue demolida y las familias reubicadas hace aproximadamente 12
años. En el año 2010 y 2011 se presentaron deslizamientos y flujos de material deslizado
que también afectaron a la comunidad, especialmente aquellas localizadas al pie de la
loma. En relación a Manzanares se han presentado eventos en los últimos años que han
afectado a la comunidad, en especial en el año 2010 que se reactivó el deslizamiento
averiando 2 viviendas en la parte inferior de la ladera y más de 7 viviendas en la parte
alta.

292
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 141. Modelo 3D de los sectores Nueva Granada - Manzanares


Fuente: UDC-AMC (2009b, 2011b)

Los trabajos de recuperación de los sectores Nueva Granada y Manzanares ya han sido
ejecutados en cierta medida, como se mencionó antes, en el año 2014, cuando finalizó la
ejecución de obras de contención, tipo muros de gravedad piloteados, corte,
perfilamiento y aterrazado de taludes, siembra parcial de especies nativas y construcción
de canales colectores y cunetas para el manejo de las aguas superficiales. Para
estabilizar completamente la zona aun hace falta la ejecución de obras de contención
adicionales, protección sobre aquellas zonas de ladera desprovistas de vegetación
nativa, control de erosión mediante estructuras de fijación de sedimentos, tipo trinchos y
barreras para impedir la profundización de los surcos y cárcavas existentes,
revegetalización con biomanto y especies nativas funcionales, colocación de muros en
gavión en algunas zonas de flujo periódico de material y construcción de lechos filtrantes
y de canales adicionales.

5.1.6. Flujo de detritos: Salto del cabrón


Se localiza al nororiente del casco urbano de Cartagena, en costado sur del cerro de La
Popa, aproximadamente sobre las coordenadas 10° 25' 6,11" N y 75° 31' 32,08" O. Este
cerro ha sido afectado por procesos denudacionales que comprenden procesos erosivos
moderados a intensos y movimientos en masa, en el caso del salto del cabrón por flujos
de detritos (ver figura 142).

Figura 142. Sector sur del Salto del cabrón afectado por procesos denudacionales
Fuente: UDC-AMC (2009a)

293
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El sector de inestabilidad presenta alturas que oscilan entre los 50 y 152 m en la base el
convento. A nivel geomorfológico, la zona de estudio clasifica como colina, presenta una
cima amplia aplanada, las laderas del salto del cabrón son en su mayoría convexas, con
inclinaciones superiores a 45° en la parte alta de la ladera.

T1-1

T1-1

Dcl

T2-2

Dcl
T2-3 Dcl T2-2
T2-2

Dcl
Dcl Dcl
Dcal

T2-3
T2-2
Dcal
T2-3

Dcal

Conjunto Superior de la Formación Conjunto Inferior de la Formación


Calcárea de la Popa (T1-1) Detrítica Bayunca (T2-3)
Depósitos coluviales (Dcl) Depósitos coluvio-aluviales (Dcal)
Conjunto Intermedio de la
Formación Detrítica Bayunca (T2-2)
Figura 143. Mapa Litológico del Cerro de la Popa, Sector Salto del Cabrón
Fuente: UDC-AMC (2009a)

La erosión intensa que afecta el salto del cabrón está asociada al desprendimiento y
arrastre moderado de arcillolitas, limolitas y areniscas de origen calcáreo por acción de la
escorrentía superficial y la carencia de vegetación nativa en algunas zonas de ladera. En
otras zonas se evidencia la formación de surcos y cárcavas localizadas, de una
profundidad hasta de 0,5 m. Estos procesos erosivos han alterado y moldeado en los
últimos años la morfología del sector, donde se detectan calizas arrecifales hacia el tope,
pertenecientes al conjunto superior de la Formación calcárea de La Popa (T1-1) y en la

294
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

parte intermedia de ladera se detectan unidades de predominio detrítico (conjunto


intermedio (T2-2) e inferior (T2-3) de la Formación Bayunca ) constituida de arcillolitas y
limolitas grisáceas intercaladas con delgadas capas de areniscas pardas muy
resistentes, localmente conglomeráticas y en ocasiones friables. En la parte baja del
sector se han acumulado materiales en forma de depósitos coluvio-aluviales.

Aunque en la década de los 40´s se presentaron predominantemente movimientos en


masa tipo deslizamientos, los cuales incidieron en la morfología actual, en los últimos
años, los flujos de detritos son el mecanismo de falla más relevante en el sector, como
resultado de la inestabilidad anterior, se generan de modo ocasional y en movimientos
rápidos, en razón de las altas pendientes de la zona.

Convento

Salto del Cabrón

Figura 144. Modelo 3D del Salto del cabrón y dirección de la escorrentía superficial
Fuente: UDC-AMC (2009a)

En cuanto a las consecuencias de estos movimientos en masa, en abril de 1948 se


presentó un deslizamiento de tierra que no causó daños, pues está zona no es muy
transitada. En los últimos años se han presentado eventos de flujos de material, tampoco
sin pérdidas materiales, ni humanas.

Los trabajos de recuperación de la zona de estudio se han ido ejecutando


paulatinamente mediante la construcción de obras de protección de material calizo
expuesto mediante pantalla de revestimiento de concreto lanzado y malla eslabonada
fijada con pernos y de canales colectores para el manejo de las aguas superficiales. Se
deben complementar estas obras, a través de la protección sobre zonas de ladera aun
desprovistas de vegetación nativa, realizando corte y perfilamiento de los taludes que lo
requieran, revegetalización con biomanto y especies nativas funcionales, instalación de
muros en gavión en aquellas zonas de flujo periódico, construcción de canales
adicionales, cunetas y lechos filtrantes y mediante estructuras de fijación de sedimentos
para impedir la profundización de surcos y cárcavas. Es importante mencionar que en la
parte intermedia baja del salto del cabrón, el sistema de canales que se construyó se ha
colmatado poco a poco, por lo tanto se deben realizar limpiezas periódicas de los mismos
y recolección de material suelto y bloques, producto de los flujos, que pueden ocasionar
mayor colmatación.

295
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Capítulo 6. Zonificación de la Amenaza


El capítulo 6 contiene el mapa final de un escenario de zonificación de la amenaza
relativa por deslizamientos en la ciudad de Cartagena que se obtuvo a partir de la
evaluación de los parámetros detonantes de la metodología SES.

Al inicio del capítulo se muestran los resultados de la calificación final una vez
desarrollada la metodología SES, mediante la evaluación de los parámetros, obteniendo
de la valoración una variación de (CE) entre 52.13 a 166.43. Posteriormente se
describe un procedimiento llevado a cabo para definir los rangos de variación de la
calificación de estabilidad en tres categorías: Alto, medio y bajo, lo cual se refleja en
el mapa de (CE) obtenido de la metodología SES. La calibración del mapa de
amenaza relativa se realiza paralelamente al procedimiento de clasificación de la
estabilidad contrastando el inventario de PRM de los últimos 14 años (Ver Anexo A) y
con el mapa de zonificación de susceptibilidad a los PRM de Ingeominas (2001a).

Hecho esto, se realiza la delimitación del área de estudio, a partir de las zonas de
cerros de Cartagena y se complementa tomando como límite inferior una pendiente
mínima del terreno de 5%. Esto para poder adelantar la comparación con el mapa de
zonificación por PRM de Ingeominas (2001a).

Finalmente se realiza la descripción de las categorías de amenaza relativa por PRM de


acuerdo con las condiciones de estabilidad del área de estudio y se efectúa de modo
conceptual y parcial una comparación entre el escenario obtenido de amenaza relativa
por deslizamientos y la zonificación por PRM elaborada por Ingeominas (2001a).

6.1. Mapa Final de un Escenario de Amenaza relativa por


deslizamientos en la ciudad de Cartagena
De la Metodología SES se desprende la generación del mapa final de un escenario
de zonificación de la amenaza relativa por deslizamientos en la ciudad de Cartagena,
obtenido con base en los lineamientos para la evaluación de los cuatro (4)
parámetros intrínsecos y cuatro (4) detonantes. En esta evaluación semi-cuantitativa
se realizó la valoración de cada uno de los parámetros que intervienen en la
estabilidad de las laderas. Posteriormente se llevó a cabo el cruce sistemático de los
mapas temáticos resultantes de la valoración de cada parámetro en términos de su
contribución a la inestabilidad.

La evaluación final del grado de amenaza relativa según lo planteado anteriormente


en la metodología SES es el resultado de los valores ponderados, asignados a cada
parámetro y se expresa de la siguiente forma:

Donde Material (M), Relieve (R), Drenaje (D), Vegetación (V), Erosión (E), Clima (C),
Sismo (S) y Efectos Antrópicos (A) son los parámetros de evaluación definidos en la
metodología SES.

296
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

La calificación de estabilidad máxima teórica de la metodología SES varía entre 15 y


292. En el presente análisis al realizar la sumatoria de los parámetros, se obtuvo una
calificación de estabilidad (CE) que varía de 52.13 a 166.43.

6.1.1. Calibración de zonas y rangos de variación de (CE)


La definición de los rangos de variación de la calificación de estabilidad se realizó
para tres categorías (alto, medio y bajo) siguiendo el procedimiento que a
continuación se describe.

I. Se midió para cada puntaje individual de CE entre 52 y 166 las áreas


respectivas medidas en km2.

II. Se agruparon los puntajes cada 5 unidades (p.e. 52-56) y se sumaron las
áreas de cada puntaje para obtener un área de grupo medida en km2 (ver
cuadro 56 y figura 145).

III. Se trazaron las áreas de grupo dentro de la zona de estudio mediante SIG y
dichas áreas se contrastaron con el inventario de PRM de los últimos 14 años
(Ver Anexo A) y con el mapa de zonificación de susceptibilidad a los PRM de
Ingeominas (2001a). Es importante destacar que el proceso de contrastación
visual se llevó a cabo tanto en la pantalla del computador, como con copias en
papel translúcido.

IV. Se realizó la identificación de zonas inestables sobre las áreas de grupo


involucradas, utilizando el proceso de contrastación de información disponible.
Los rangos de CE de estas zonas presentaron una variación entre 52 y 95.

V. Se clasificaron las zonas inestables asignándoles un grado de amenaza


relativa alto o medio. Las zonas de amenaza alta se definieron a través del
rango de variación de los puntajes de las áreas de ubicación de los PRM
críticos (cerro de La Popa y loma del Marión), el cual tuvo una variación de 52
a 86. El área restante con rango entre 86 y 95 se le asignó un grado
intermedio (ver cuadro 57).

VI. La calibración del mapa de amenaza relativa se realizó paralelamente al


procedimiento de categorización de la estabilidad empleando el análisis de los
PRM de los últimos 14 años.

297
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Rango de CE [1] Area de grupo (km2) Rango de CE [2] Area de grupo (km2)
52.13-56 0.003 112.0000001-117 7.417
56.0000001-62 0.119 117.0000001-122 2.865
62.0000001-67 0.079 122.0000001-127 13.145
67.0000001-72 0.393 127.0000001-132 5.037
72.0000001-77 1.524 132.0000001-137 1.613
77.0000001-82 1.261 137.0000001-142 2.350
82.0000001-87 3.976 142.0000001-147 2.805
87.0000001-92 4.021 147.0000001-152 0.617
92.0000001-97 4.399 152.0000001-157 2.979
97.0000001-102 9.030 157.0000001-162 0.062
102.0000001-107 5.205 162.0000001-166.43 0.003
107.0000001-112 4.577
Cuadro 56. Agrupación de puntaje de CE cada 5 unidades
Fuente: El autor (2015)

Figura 145. Mapa de agrupación de puntajes de CE cada 5 unidades


Fuente: El autor (2015)

298
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Grado de amenaza
Convención Rango de CE Area (km2) %
relativa por PRM
Alto (RMa) RMa 0 - 86 5.88 8.00
Medio RMm 86 - 95 7.84 10.67
Bajo RMb > 95 67.62 81.33
Total 81.34 100
Cuadro 57. Clasificación de la calificación de estabilidad para definir grado de amenaza
relativa por PRM de Cartagena
Fuente: El autor (2015)

En el Cuadro 57 se encuentra la clasificación realizada para la calificación de


estabilidad (CE) a partir del procedimiento descrito anteriormente y en la figura 146
se muestra el mapa de (CE) de laderas y amenaza relativa por PRM en Cartagena.

Figura 146. Mapa de calificación de estabilidad (CE) obtenido de la metodología SES


Fuente: El autor (2015)

299
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Amenaza relativa por PRM


90.00

80.00

70.00

60.00

Area (%)
50.00

40.00 52 - 86
30.00 86 - 95

20.00 95 - 166

10.00

0.00

95 - 166
52 - 86

86 - 95
Calificación de Estabilidad (CE)

Gráfica 22. Relación de categorías de Amenaza Vs Area (%)


Fuente: El autor (2015)

A partir de la gráfica 22 se concluye que el área de estudio presenta un 8.0% de su


extensión en categoría de amenaza alta, 10.67% media y 81.33% Baja. Es decir que
el 18.7% de la zona de estudio se encuentra en categorías de amenaza alta a media,
concentradas en las zonas de cerros y lomas que circundan la ciudad, ratificando el
hecho de que estas zonas por sus características morfológicas y morfométricas
favorecen el desarrollo de sectores inestables.

6.1.2. Delimitación del área de estudio


El análisis de amenaza relativa por PRM se realizó sobre la totalidad del área de
Cartagena, aprovechando que se contaban con Mapas temáticos de toda la ciudad
generados por Ingeominas (2001a), de Geotecnia, Geología, Geomorfología,
Cuencas hidrográficas, Cobertura vegetal y Uso del suelo. Por otro lado, la
metodología SES es aplicable a unidades de área y tiene cubrimiento total. Se tomó
la decisión de adelantar un ejercicio académico completo sobre la totalidad del área,
con la intención de mirar las variaciones de la calificación de estabilidad, incluso en
aquellas zonas de mayor estabilidad, más aun cuando es la primera vez que se
muestra un mapa de amenaza relativa por PRM para todo el casco urbano.

Es importante mencionar que al evaluar todo el casco urbano, no se colocó un límite


inferior por pendiente donde no se presentan teóricamente PRM, por lo tanto la
calificación de estabilidad muestra resultados un poco más altos y gran parte del
casco urbano, por su topografía predominantemente plana, resulta en un grado de
amenaza relativa baja a los PRM.

El inventario de procesos de remoción en masa de los últimos 14 años se utilizó


como elemento de calibración de los resultados obtenidos con la metodología SES, a

300
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

través de la contrastación visual y de esta forma se obtuvo el Escenario final de


amenaza relativa por PRM de Cartagena.

Este escenario fue necesario delimitarlo a partir de las zonas de cerros de Cartagena,
teniendo en cuenta que uno de los objetivos del presente trabajo, es su comparación
con el mapa de zonificación por PRM de Ingeominas (2001a), el cual se encuentra
inmerso dentro de un mapa de susceptibilidad a fenómenos geológicos. En este
caso, la delimitación del área de estudio se enfocó en las zonas de PRM que tienen
lugar en la loma del Marión y en los cerros de La Popa y Albornoz y se complementó
tomando como límite inferior una pendiente mínima del terreno de 5%.

De los 81.34 km2 de la totalidad del casco urbano, se delimitaron las zonas de cerros
y sus áreas de influencia, quedando el área de estudio ajustada a 9.23 km2. En
promedio el 30.4% del área de estudio se categorizó en el nivel de amenaza media,
el 20.9% como amenaza alta y el restante 48.7% como amenaza baja. Lo anterior
permite concluir que la condición general de estabilidad de Cartagena se encuentra
en un estado de equilibrio relativo con relación a su entorno geoambiental, dando
lugar a la posibilidad de que un área determinada pueda cambiar de categoría de
estabilidad, en forma positiva o negativa, dependiendo de los parámetros detonantes,
principalmente de las condiciones de lluvia y de la acción antrópica sobre el medio
físico.

A continuación se describen las tres categorías definidas dentro de la zonificación de


la amenaza relativa por PRM empleando el método semi-cuantitativo de estabilidad
de laderas

6.1.3. Amenaza relativa Baja a los PRM


Zonas relativamente estables donde no se observan procesos de inestabilidad
significativos, se presentan con pendientes bajas y topografía de plana a ondulada, así
como en zonas escarpadas donde la intervención antrópica es menor y aún se conserva
la cobertura vegetal.

Se destacan localmente procesos de reptación superficiales en suelos arcillosos e


intervención antrópica de baja a moderada, especialmente hacia los sectores de
Zaragocilla (Mirador), Bosquesito y Barrio España en la loma del Marión y al sur de la
ciudad hacia los barrios María Cano, Carmelo, San Pedro Mártir y El Educador.

En el cerro de La Popa y sus estribaciones se evidencian zonas de amenaza relativa baja


a los deslizamientos, principalmente hacia la cima del cerro propiamente dicho y de la
loma del Peyé, donde litológicamente se presentan rocas calizas estables de la
Formación calcárea del Popa con pendientes bajas a moderadas, que favorecen la
estabilidad de estas zonas. Casos similares se presentan hacia la parte superior de la
loma del Marión, especialmente hacia el sector de la Universidad de Cartagena, sede
Piedra de Bolívar, en la zona de lomerios del Colegio Comfenalco y en Escallón villa
hacia el centro comercial Los Ejecutivos.

Los escarpes localizados al norte y oriente del convento de La Popa, son también
considerados dentro del mismo rango de amenaza, pues se mantienen conservados con

301
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

vegetación nativa y las inclinaciones estructurales en contra de la pendiente del escarpe.


Igualmente se presenta todo el flanco sur del cerro de Albornoz donde la vegetación
nativa ha sido poco intervenida por el hombre, así como hacia el sector sur en el barrio
Arroz Barato.

El cerro de San Lázaro (castillo de San Felipe) y el flanco occidental de la loma del
Diamante son considerados dentro del mismo rango de amenaza bajo, en razón de sus
pendientes bajas y las intervenciones civiles que se han realizado en estas zonas, así
como en los sectores de Amberes, Bruselas y parte del 9 de Abril.

En caso de presentarse procesos de deforestación sostenidos en las zonas de laderas


de los cerros de La Popa y Albornoz, aun con vegetación nativa, se podrían generar o
reactivar procesos denudativos tipo surco, carcavamiento y flujos de tierra y/o detritos, y
el progresivo desarrollo de movimientos en masa de mayor relevancia. Esto pondría en
riesgo la integralidad de las viviendas localizadas en la parte baja de las laderas.

6.1.4. Amenaza relativa Media a los PRM


Zonas de estabilidad marginal susceptibles a procesos denudacionales por efecto de los
factores detonantes, poseen pendientes de media a alta, donde se presenta la ocurrencia
ocasional de procesos denudacionales como deslizamientos, desprendimiento y caídas
de material rocoso y flujos de tierras y/o detritos.

En caso de lluvias extraordinarias como las ocurridas en la ola invernal de los años 2010
y 2011, o de eventos sísmicos superficiales como aquel que afectó al barrio San
Francisco en el año 1998, en las zonas de amenaza relativa intermedia se podrían
generar deslizamientos que eventualmente afectarían áreas mayores.

Estas zonas de amenaza relativa intermedia presentan una litología donde se destacan
las arcillolitas, limolitas y las calizas meteorizadas, de pendientes moderadas e
inclinación de los estratos en contra de la pendiente de la ladera, o en favor de la misma,
pero con buzamientos suaves, especialmente en la loma del Colegio de La Salle y la
loma del Barrio El Espinal, en algunas zonas del barrio Papayal, Kennedy, Las Flores y
Palestina.

En algunas zonas la intervención antrópica y los procesos de erosión pueden ser


localmente altos, principalmente en los sectores La Española, Nariño, San Bernardo y
hacia el flanco oriental de la loma del Diamante. Igualmente se aprecian zonas con
evidencias de deslizamientos antiguos y aparentemente estabilizados donde en la
actualidad las actividades antrópicas son mínimas, o se han hecho obras de protección,
tal como el sector oriental de la loma del Peyé y la subida de La Popa.

En la loma del Marión se destacan los sectores de Andalucía, 9 de Abril y Las Brisas,
afectados por procesos denudacionales periódicos, acelerados por la intervención
antrópica, en la parte superior e intermedia de las laderas, especialmente en el sector
que colindan los barrios 9 de Abril, Las Brisas y Nueva Granada. También se destaca la
inestabilidad en este rango, hacia el barrio La Campiña, parte de Zaragocilla y en el
flanco oriental de un lomerío en Escallón Villa cerca del centro comercial Los Ejecutivos.

302
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En el cerro de Albornoz y zonas de influencia se presentan amplias zonas de amenaza


intermedia, asociadas con la inestabilidad de los rellenos del basurero clausurado de
Henequén (sector nororiente), en el sector de Las Lomas al norte y en la parte superior
del mismo cerro en forma de franja paralela a la divisoria de aguas, donde pese a que la
intervención antrópica en los últimos años ha sido alta, el buen drenaje y la litología del
área han mantenido la zona en este nivel de amenaza.

Debido a la dinámica geomorfológica y la actividad antrópica, algunas de estas zonas


eventualmente pueden aumentar el grado de amenaza relativa por deslizamientos,
presentando muchas de las consecuencias observadas en zonas de alta amenaza, por lo
tanto es vital, realizar un tratamiento adecuado sobre estas zonas que garantice el
mejoramiento o mantenimiento de las condiciones de estabilidad.

6.1.5. Amenaza relativa Alta a los PRM


Zonas inestables en sectores de pendientes altas a muy altas, muy susceptibles a los
factores detonantes; están afectadas por procesos denudativos como deslizamientos,
desprendimiento y caídas de material rocoso y flujos de tierras y/o detritos, así como
erosión, en donde es común encontrar cicatrices de deslizamientos antiguos y
estructuras de deslizamientos activos. Estos PRM afectan principalmente la zona de
cerros de la ciudad, especialmente hacia el sector sur del Salto del cabrón, la loma del
Guerrero y Nueva Granada, generando serios daños en la infraestructura cercana. El
mal manejo de las aguas superficiales y subsuperficiales pueden acelerar la
profundización y extensión de los surcos, cárcavas y deslizamientos.

Las zonas de mayor inestabilidad en la ciudad están asociadas a la presencia de


niveles delgados de areniscas, altamente friables y susceptibles a los factores
detonantes, que se encuentran intercalados entre las formaciones calcáreas de La
Popa y detrítica Bayunca. Se detectan arcillolitas y limolitas en la base y calizas al
tope, con concentraciones locales de depósitos de coluvión y aluvión en la base de
las laderas.

En el cerro de La Popa y sus estribaciones, las zonas de amenaza alta, se


encuentran en el Salto del cabrón, segunda y tercera curva de la vía de acceso al
convento de La Popa, lomas de San Blas, lomas del cielo, laderas de la Calle
Guillermo Posada, Loma Fresca, parte de Nariño, Lo Amador, flanco sur de la loma
del Diamante, Pablo VI, Paraíso I y II, Pedro Salazar, Republica del Caribe, loma del
Guerrero (Barrio San Francisco), parte de la loma del Peyé y el sector de San
Bernardo asociado a la explotación de antiguas canteras.

La actividad antrópica en estas zonas es alta, en razón de la intervención de drenajes


naturales y la deforestación generalizada, que ha incidido en la formación de surcos,
cárcavas y valles con erosión retrogresiva intensa, sumado a la presencia de
escarpes en favor de la pendiente. Estos factores hacen proclive la ocurrencia de
deslizamientos rotacionales y en menor medida traslacionales, adicionalmente se
evidencian otros movimientos en masa antiguos que son susceptibles a ser
reactivados.

303
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Las zonas de amenaza alta de la loma del Marión son producto de la combinación de
la litología del sector y las altas pendientes. Se presentan principalmente hacia los
sectores de Nueva Granada, parte de 9 de Abril, Manzanares, Mirador de Zaragocilla
y Piedra de Bolívar.

Finalmente en el cerro Albornoz, se encuentra una zona de amenaza alta asociada


antiguamente a la explotación de las calizas aflorantes del sector. Se presentan
mayores inestabilidades en el sector occidental y sur del mismo, por efecto
principalmente de la intensa intervención antrópica y la presencia de areniscas
friables hacia la parte media de la secuencia estratigráfica.

La estabilidad de estas zonas es difícil de recuperar a través de obras de


remediación convencionales, en razón de la alta susceptibilidad a los PRM por efecto
de las altas pendientes, intervención antrópica, procesos erosivos intensos y/o
condiciones extremas de pluviosidad, por lo tanto se requieren medidas especiales
para lograr estabilizar las zonas críticas.

Teniendo en cuenta las tres categorías definidas dentro de la zonificación de la


amenaza relativa por PRM y la delimitación establecida a partir de las zonas de
cerros de Cartagena, tomando como límite inferior una pendiente mínima del terreno
de 5%., a continuación en la figura 147 se ilustra el Escenario de amenaza relativa
por deslizamientos (calibrado) para la ciudad de Cartagena.

304
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura 147. Escenario de amenaza relativa por deslizamientos (calibrado)


Fuente: El autor (2015)

305
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

6.2. Comparación con Zonificación por PRM (2001b)


La mayoría de estudios de zonificación de amenazas por procesos de remoción en
masa que se proyectan tienen el propósito de orientar los desarrollos urbanísticos de
forma segura y de alguna manera se constituyen en herramientas predictivas que
están fundamentadas en ciertas hipótesis y simplificaciones. En el caso de
Cartagena, Ingeominas (2001a) desarrolló a través de la metodología SES una
zonificación por procesos de remoción en masa para la ciudad de Cartagena,
identificando condiciones determinadas de estabilidad en las zonas de laderas de los
cerros de La Popa y Albornoz, y en la loma del Marión.

Con el paso del tiempo se han presentado cambios naturales en las condiciones de
estabilidad sobre varias zonas críticas de la ciudad debido a factores detonantes
como la erosión, la intervención antrópica y las lluvias, por lo tanto actualmente la
zonificación desarrollada por Ingeominas (2001a) presenta en dichos sitios algunas
diferencias en relación con los niveles reales de amenaza por deslizamientos y se
constituye en una herramienta que debe ser ajustada a la luz de los acontecimientos
y procesos que han ocurrido en casi una década y media transcurrida.

En los últimos años Cartagena viene presentando un proceso sostenido de


urbanización, incluyendo en zonas no aptas, en especial en las zonas de laderas que
conforman los cerros circundantes, lo cual ha generado fuertes procesos de erosión
que localmente desencadenan procesos de remoción en masa. La intervención
antrópica afecta los sistemas de laderas de la mayoría de los municipios de Colombia
y Cartagena no es la excepción. La ciudad experimenta procesos significativos, en
los cuales se ha modificado el uso del suelo, debido a la cantidad elevada de
asentamientos humanos. En los sectores de deslizamientos se presentan cortes y
excavaciones al pie de las laderas para adecuación y ampliación de viviendas y lotes,
alteración de drenajes naturales, intervención de la cobertura vegetal, vertimiento de
aguas negras y residuos sólidos usualmente en zonas altas y la quema
indiscriminada de basuras. Adicionalmente las condiciones climáticas que se han
potenciado por las fuertes olas invernales de los últimos años, inciden en la
estabilidad de las laderas existentes.

Dicho esto, se ha elaborado un escenario de amenaza relativa por deslizamientos


teniendo en cuenta los cambios en las condiciones de estabilidad de seis (6) zonas
críticas, para establecer la evolución de los movimientos en masa.

A continuación en el cuadro 58 se muestra un cuadro comparativo de niveles de


amenaza relativa por remoción en masa para el año 2001 y 2015, teniendo en cuenta lo
planteado por Ingeominas (2001a) y lo ya consignado en el presente documento.

306
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Nivel de amenaza
Categoría de cambios
Sectores relativa por PRM Evolución
morfológicos
2001 2015
Loma del Diamante Medio Alto Bajo Reactivado
Lo Amador sector Ricaurte Medio Alto Medio Reactivado
Loma del Peyé Bajo Alto Medio Reactivado
San Francisco Medio Alto Alto Reactivado
Nueva Granada Medio Alto Alto Reactivado
Manzanares Alto Alto Alto Reactivado
Salto del cabrón Alto Alto Medio Estacionario
Cuadro 58. Comparativo de niveles de amenaza por PRM 2001-2015
Fuente: El autor (2015)

En general estos movimientos en masa han tenido actividad en los últimos 14 años, en
razón de distintas combinaciones de factores detonantes (lluvia, erosión, sismo e
intervención antrópica), por lo tanto su nivel de amenaza relativa a los procesos de
remoción en masa se ha incrementado de medio a alto en 4 de 7 casos.

6.2.1. Caso Cerro de La Popa y Estribaciones


En el Cerro de La Popa y sus estribaciones se evaluaron cinco (5) zonas críticas tales
como Loma del Diamante, Lo Amador sector Ricaurte, Loma del Peyé, San Francisco y
Salto del Cabron (sector sur). En la figura 148 se muestra la zonificación por PRM de
Ingeominas del año 2001 y se referencian las cinco zonas críticas estudiadas.

San Francisco

Diamante

Peyé

Lo Amador

Salto del cabrón

Figura 148. Mapa de zonificación por PRM de Cartagena - Cerro de La Popa y estribaciones
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

307
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

En la figura 149 se muestra el sector del Cerro de La Popa zonificado mediante la


generación de un escenario de amenaza relativa por deslizamientos y se referencian las
cinco zonas críticas estudiadas.

San Francisco

Diamante

Peyé
Lo amador

Salto del cabrón

Figura 149. Escenario de amenaza relativa por deslizamientos - Sector Cerro de La Popa
Fuente: El autor (2015)

Al comparar puntualmente las zonas críticas entre los años 2001 y 2015 se observa que
el deslizamiento de San Francisco presenta cambios significativos en su nivel de
amenaza, pasando de medio a alto y afectando más de 20 hectáreas de terreno. Se
concluye que los eventos ocurridos en el año 2010 (ola invernal), en el cual se
reactivaron antiguos deslizamientos, destruyendo un gran número de viviendas, ha
generado una situación de amenaza latente, aun hoy, 5 años después. Por otro lado, en
la loma del Peyé se han presentado los mayores cambios en la estabilidad del sector,
puesto que se han reactivado antiguos movimientos, esta vez con mayor intensidad, en
especial por efecto del factor antrópico, que han elevado el nivel de amenaza, pasando
de bajo a alto en ciertas zonas.

En estos sitios se aprecian en general zonas escarpadas de pendientes que varían entre
12° y 70°, asociadas particularmente a las formaciones calcárea de La Popa y detrítica
Bayunca, que corresponden a una alternancia variable de arcillolitas y limolitas pardas a
grisáceas con presencia de niveles delgados a intermedios de areniscas calcáreas,
susceptibles a los deslizamientos. Se evidencian concentraciones locales de depósitos
coluviales, aluviales y coluvio-aluviales al pie de las laderas, así como depósitos de
playón en aquellos sectores cercanos a las lagunas (San Francisco y lomas del Diamante
y del Peyé).

La morfología de los cuerpos de los deslizamientos se ha modificado drásticamente, en


especial en San Francisco, puesto que los materiales una vez deslizados han sido
removidos periódicamente con maquinaria, estos cambios son más notables en la zona

308
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

de acumulación de los deslizamientos sobre la base de los mismos. El área de influencia


de estos deslizamientos se ha incrementado, en cuanto a la distancia desde la punta
hasta la corona por efecto de movimientos retrogresivos y longitud y ancho de la
superficie de falla.

En el caso de los sectores Lo Amador, loma del Peyé y Salto del cabrón, los cambios en
los rasgos morfológicos han sido menos acentuados, aunque significativos, se han
presentado modificaciones que se consideran intermedias. La loma del Diamante ha sido
el sector con menos cambios en su morfología, pese a los flujos de detritos que se
presentan, especialmente en época invernal.

En cada sector existe evidencia de erosión superficial, con la consecuente modificación


del relieve, en especial hacia las zonas escarpadas, aunque es importante destacar que
se conservan en esencia la forma del perfil y las principales estructuras de los
deslizamientos.

Finalmente la presencia de vegetación en cada caso aumenta o disminuye de manera


notable en su superficie, en cuanto a cobertura, altura y densidad, dependiendo del grado
de actividad del deslizamiento y de la época del año.

6.2.2. Caso Loma del Marion


En la loma del Marion y sus estribaciones se evaluó la zona comprendida entre la
urbanización Nueva Granada y el sector de Manzanares, aclarando que se tratan de dos
(2) sectores cercanos entre sí.

Al comparar puntualmente las zonas críticas entre los años 2001 y 2015 se observa en
las figuras 150 y 151 que la zona de Nueva Granada presenta los mayores cambios en
su nivel de amenaza, pasando de medio a alto, a causa de los constantes flujos de
materiales que se han presentado de forma periódica, especialmente en los últimos cinco
años. Es importante destacar que en principio se han generado deslizamientos
localizados que han variado a flujos de material, por efecto del contenido de agua,
movilidad y evolución del movimiento en la época del año. En el caso de Manzanares, el
nivel de amenaza relativa se ha mantenido en un grado alto, puesto que al igual que en
el sector de Nueva Granada, se han presentado constantes flujos de materiales de forma
periódica, arrastrando la capa vegetal existente y evidenciando en la zona un nivel de
inestabilidad que aparentemente ha disminuido, por algunas obras civiles que se han
realizado durante el año 2014.

En Nueva Granada y Manzanares los cambios en los rasgos morfológicos han sido muy
acentuados en los últimos años, se han presentado modificaciones topográficas que se
consideran significativas. Esto se justifica en razón de movimientos de materiales térreos
que se han deslizado y han sido removidos periódicamente con maquinaria. El área de
influencia de estos deslizamientos se ha incrementado, en cuanto a la distancia desde la
punta hasta la corona por efecto de movimientos retrogresivos y longitud y ancho de la
superficie de falla.

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Nueva Granada

Manzanares

Figura 150. Mapa de zonificación por PRM de Cartagena - Loma del Marión
Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

Nueva Granada

Manzanares
Peyé

Figura 151. Escenario de amenaza relativa por deslizamientos - Sector Nueva Granada
Fuente: El autor (2015)

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Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

También se han evidenciado en estos años procesos intensos de erosión superficial, con
la consecuente modificación del relieve, en especial hacia las zonas escarpadas. En
relación con la presencia de vegetación en las zonas de deslizamiento, como se
mencionó antes, la capa vegetal ha sido arrastrada una vez se presenta la inestabilidad,
pero con el paso de tiempo vuelve a crecer de manera notable en su superficie, en
cuanto a cobertura, altura y densidad, dependiendo del grado de actividad del
deslizamiento y de la época del año.

Caso Cerro de Albornoz


Aunque no se realizaron comparaciones con el cerro de Albornoz (ver figura 152), pues
ninguno de los 6 sitios críticos se localizan en dicho cerro, es importante comentar que
en los últimos años este sector ha tenido una alta intervención antrópica, traducida en un
sin número de asentamientos irregulares que han cambiado las condiciones de
estabilidad de varias zonas, modificando los drenajes naturales y realizando cortes
significativos para realizar ampliaciones, especialmente en la parte alta y baja de las
laderas. Las autoridades han intentado controlar estos procesos de invasión, sin
embargo hasta el momento no han sido completamente efectivos.

Figura 152. Mapa de zonificación por PRM de Cartagena - Cerro de Albornoz


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)

311
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

6.3. Discusión sobre la confiabilidad de la Metodología


SES (1989)
La metodología SES (1989) es un sistema heurístico de evaluación de la estabilidad de
taludes mediante puntajes. En esencia la metodología ha sido diseñada de tal forma que
desarrolla un amplio trabajo en la caracterización de los parámetros intrínsecos y
detonantes involucrados, lo cual es muy adecuado, pero es quizás la forma de combinar
algunos parámetros una de las causas que podría estar incidiendo en el resultado final
(Díaz, 2004) y en su porcentaje de acierto en relación con lo que existe realmente en el
campo.

Gonzalez (2006) explica que de los ocho (8) parámetros de evaluación de la metodología
SES, los más difíciles de parametrizar en su orden son Materiales (M), Relieve (R),
Densidad de Drenaje (D) y Erosión (E). En concordancia con lo planteado por Gonzalez
(2006), se puede decir que en el caso de Cartagena, se presentaron algunas dificultades
en la evaluación del parámetro Erosión (E), puesto que el análisis se realizó a partir de
información secundaria, escasa en algunas zonas. Dicho todo lo anterior, es evidente
que las dificultades que se presentan en el análisis de algunos parámetros trae consigo
la necesidad de realizar algunas simplificaciones y ciertas consideraciones que de alguna
manera inciden en la confiabilidad de la metodología.

Cabe mencionar el trabajo realizado en la tesis de Díaz (2004) y los resultados


obtenidos, como elemento de referencia en el presente numeral. En este trabajo se
presenta un estudio comparativo de metodologías de zonificación de amenaza por
movimientos en masa aplicado al sector rural de Villavicencio. Los resultados muestran
que las metodologías de Van Westen (1997) y Rodríguez (2001) presentan porcentajes
de acierto del orden de 91 y 81% respectivamente, seguidos por la metodología SES
(1989) con un 73% y finalmente la metodología de Mora y Vahrson (1994) con un 48%.

Se observa que la metodología SES para Villavicencio presentó resultados admisibles a


la luz de los procesos de inestabilidad evaluados, al igual que para la ciudad de
Cartagena, lo que le otorga un nivel de confiabilidad relativamente bueno, haciendo la
salvedad que en ambos casos ha sido necesario calibrar y establecer categorías libres y
relativas únicamente a las áreas de estudio, que podrían ser aplicables a zonas cercanas
y/o con condiciones similares, es decir que la metodología SES, por el momento, solo es
válida como un índice de estabilidad relativa para un área dada, de acuerdo con lo
planteado por González (2006), pero en ambientes diferentes su aplicación
indiscriminada puede generar errores.

Es importante mencionar que la aplicación de la metodología SES genera en realidad


mapas de zonificación de amenaza "relativa" (o de susceptibilidad) para un área dada,
puesto que al no establecerse la probabilidad de ocurrencia de un evento dado
(probabilidad de falla) y menos aun sus variaciones espaciales y temporales, no se
puede considerar que los mapas obtenidos sean de amenaza propiamente dichos.

Dado que la metodología SES funciona bajo consideraciones subjetivas por parte de
quien la implementa, es importante para mejorar su aplicación en un corto plazo que se
haga una revisión detallada de la misma, a la luz de los recientes avances tecnológicos y
la disponibilidad de información técnica de mayor calidad en varias zonas de estudio. Es
importante revisar para cada parámetro establecido sus intervalos de variabilidad

312
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

(algunos definidos desde 1988) de acuerdo con su influencia en la estabilidad de las


laderas, es decir teniendo en cuenta su peso dentro de la calificación final. También se
deben actualizar algunos pesos de referencia de la metodología que fueron obtenidos a
través de encuestas efectuadas a ingenieros geotecnistas hace más de 25 años,
haciendo la salvedad que cada área de estudio tiene sus particularidades y el uso de la
metodología debe hacerse de modo discriminado según las condiciones de sitio.

Es claro que existen otras metodologías de análisis que arrojan resultados con un nivel
de incertidumbre menor con respecto a la metodología SES. Sería interesante evaluar la
posibilidad de adaptar la metodología SES hacia un enfoque más determinístico, que
brinde la posibilidad de hacer predicciones de comportamientos ante cambios en las
condiciones de los materiales, aunque esto requiere mayor nivel de detalle, al pasar a
una escala un poco más local que intermedia, y toma de datos más específicos de índole
geotécnico, geológico y geomorfológico.

En general la evaluación de la amenaza por deslizamientos para un alto grado de


confiabilidad es posible sólo al superar una serie de obstáculos entre los que se citan
aquellos de mayor relevancia tal como la naturaleza discontinua de las fallas en los
taludes (en espacio y tiempo), identificar las causas, los principales factores
desencadenantes y las relaciones causa-efecto, y contando con una secuencia completa
de datos históricos relacionada con la frecuencia de estos procesos geomorfológicos.
Esto requiere de estudios cuidadosos y detallados, y por ende de grandes inversiones,
que algunas veces no se justifican.

Por lo tanto, se concluye que la confiabilidad requerida para la evaluación de los


parámetros de evaluación de la Metodología SES y los resultados esperados dependerá
en gran medida de la calidad y cantidad de información técnica que se utilicé, aclarando
que los resultados podrán ser admisibles más no exactos, aun cuando la información sea
optima, puesto que este tipo de metodologías presentan limitantes inherentes a sus
propias concepciones.

313
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Conclusiones y recomendaciones
La ciudad de Cartagena se encuentra ubicada en una zona costera, accidentada e
irregular, en la que actúan procesos geológicos muy particulares que convierten a la
ciudad en un sistema de gran fragilidad ambiental. A nivel regional, la ciudad está
influenciada por el Cinturón del Sinú asociado a los fenómenos de diapirismo de lodo que
han modelado el relieve en tiempo subreciente destacándose la formación de cerros y
lomas en una ciudad de topografía predominantemente plana.

Aunque Cartagena se encuentra localizada en una zona de amenaza sísmica baja, se


considera un área geológica compleja, desarrollada sobre terrenos plegados y
localmente fracturados, como resultado de los esfuerzos del frente de deformación
relacionado con la convergencia de las placas Caribe y Suramérica y por la acción de
estructuras tipo pliegues, fallas, lineamientos y diaclasas, entre las cuales se destacan la
falla de Mamonal, Henequén, de La Popa y Las Brisas, algunas de ellas con evidencia de
actividad.

De La precipitación media anual, se puede decir que la información de las estaciones


hidrometeorológica indica que hacia el sector de Crespo al norte de la ciudad y hacia
Bayunca y Cañaveral se presentan los valores más altos de pluviosidad, variando de
1034 a 1325 mm, mientras que en los corregimientos de Santa Ana y Galerazamba y
hacia la isla de Manzanillo del Mar se presentan los valores más bajos, variando de 740 a
865 mm. Al evaluar la ciudad en conjunto, a partir de las isoyetas de precipitación media
anual, se observan que sus variaciones son consistentes con los valores de las
estaciones, aumentando proporcionalmente dentro del casco urbano en dirección
suroccidente - nororiente en un rango de 770 a 1040 mm.

Con base en el resultado final del trabajo, se corrobora la hipótesis de que los cerros y
lomas de la ciudad son susceptibles a procesos de inestabilidad y que esto es favorecido
por las características morfológicas de los mismos. Del mapa final de amenaza relativa a
los deslizamientos que se obtuvo, se concluye que un 20.9% de las zonas de laderas de
Cartagena presentan sectores de categoría de amenaza alta, donde predominan en
primer lugar procesos erosivos que dan lugar a movimientos en masa tipo flujos de
tierras y/o detritos, caídas y deslizamientos propiamente dichos.

La combinación de factores intrínsecos como el relieve escarpado, tipo de material e


influencia de las fallas y de factores detonantes como lluvia, erosión e intervención
antrópica, hacen propicio la ocurrencia de múltiples procesos denudativos en la ciudad y
por ende la reactivación de zonas inestables, especialmente en el cerro de La Popa, las
cuales han sido identificadas en el mapa final de amenaza relativa a los deslizamientos.

De las estaciones seleccionadas se obtuvo que la precipitación acumulada antes de la


ocurrencia de un deslizamiento presenta valores de lluvia crítica que varían entre 387 y
586 mm para duraciones críticas que oscilan entre 37 y 46 días. Con base en las curvas
de precipitación máxima acumulada (mm) vs duración (días) se determinó que el período
de retorno para la lluvia crítica está comprendido entre 7 y 19 años.

A partir de la correlación entre la precipitación media anual vs elevación y vs período de


retorno para la lluvia crítica de las estaciones seleccionadas, se determinó que el período
de retorno crítico está comprendido entre los 9 y 11 años para los puntos sintéticos que

314
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

se consideraron en Tierra Bomba, Villas de la Candelaria, loma del Marión y Cerros de


La Popa y Albornoz. Se recomienda instalar nuevas estaciones hidrometeorológicas en la
ciudad, algunas de ellas en la ubicación de los puntos sintéticos, que permitan la
obtención de mayor cantidad de información, especialmente pluviográfica y por ende la
realización de un mejor análisis de lluvias.

La obtención del período de retorno para la lluvia crítica se realizó a nivel regional con
base en la información disponible de las estaciones seleccionadas, variando en un rango
de 7 a 19 años, sin embargo a nivel del casco urbano, el período de retorno para la lluvia
crítica varía en un rango diferente enmarcado dentro del regional, entre 7 y 12 años.

De la evaluación del parámetro clima se obtuvo la ecuación de calificación


en función del período de retorno para la lluvia crítica. La ecuación
muestra que para un período de retorno Tr ≥ 21.6 años se tienen 40 puntos, lo cual indica
un nivel de pluviosidad muy bajo. Se concluye que Cartagena presenta un
comportamiento de la lluvia heterogéneo, donde un 51% de la zona obtuvo una
calificación de alta a muy alta, para las condiciones más extremas de pluviosidad,
mientras que en la zona restante hacia el suroriente del casco urbano se obtuvieron
calificaciones medias a bajas, razón por la cual se puede decir que esta es una subregión
con un comportamiento de lluvia bajo.

La evaluación del factor de amplificación sísmica (Q) se realizó asumiendo un mapa de


distribución de perfiles de suelo según la NSR-10 que se definió con base en la
zonificación geotécnica de Cartagena hecha por Ingeominas (2001a), para poder conocer
el tipo de Material terreo a amplificar. En Cartagena se presenta predominantemente el
perfil de suelo tipo S2 (C) y en menor medida el perfil tipo S1 (A-B), donde el factor Q
varía entre 1.05 a 1.30 acorde con la pendiente del terreno. Se recomienda para futuros
estudios de amenaza sísmica, implementar una metodología que permita la obtención de
factores de amplificación sísmica más precisos.

De la evaluación del parámetro Sismo se obtuvo la ecuación de calificación


en función de la aceleración en superficie. La ecuación muestra
que para aceleraciones entre 0.105 y 0.15g se tienen puntajes que varían entre 8.91 y
6.56 puntos respectivamente, lo cual indica un nivel de sismicidad bajo de la ciudad poco
propenso a la generación de deslizamientos. Se aclara que los resultados de calificación
del parámetro sismo están sujetos a las consideraciones iniciales hechas para la
elaboración del mapa de distribución de perfiles de suelo según la NSR-10 y son
susceptibles de cambios según el método que se implemente.

Al evaluar la erosividad, como índice de erosión pluvial, se encontró la dificultad de su


estudio en razón de la escasez de registros pluviográficos de la zona, por lo tanto se
adoptó como distribución espacial la distribución de isoyetas de precipitación media anual
de la ciudad, a partir de información hidrometeorológica de la estación Aeropuerto Rafael
Nuñez.

La erosividad obtenida para Cartagena aumenta de modo proporcional con la


precipitación media anual, en dirección occidente-oriente y sur-norte, presentándose los
mayores valores del factor R hacia el cerro de La Popa y más hacia el norte (Crespo) y
hacia el oriente, con magnitudes que oscilan entre 84.3 y 113.8 [Link]/ha.h.

315
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

La erodabilidad del suelo cartagenero debe ser obtenida a partir de un mapa consolidado
de unidades de suelo, sin embargo al no tener esta información, se definieron
preliminarmente unidades de suelo utilizando la zonificación geotécnica del casco urbano
de Cartagena llevada a cabo por Ingeominas (2001a). Los resultados de la modelación
indican que las áreas de mayor grado de vulnerabilidad a la erosión del suelo se localizan
hacia las zonas de laderas donde se destacan el cerro de La Popa, la loma del Marión y
el cerro de Albornoz, y hacia la variante Mamonal - Turbaco donde se presentan
depósitos arcillosos relacionados con el fenómeno del diapirismo de lodo, de una
erodabilidad alta.

En relación a las prácticas de manejo o conservación de los suelos por efecto de la


erosión, se puede decir que en Cartagena no existe un plan de acción sostenible y
efectivo de prácticas de conservación de suelos, más allá de algunos proyectos aislados
de intervención local de zonas verdes, que son difícilmente representativos dentro de un
marco de ciudad.

Aunque los procesos erosivos en Cartagena son predominantemente de origen costero,


en el presente trabajo académico se hizo énfasis en el estudio de aquellos procesos que
tienen lugar en las zonas de laderas, como detonantes de los movimientos en masa, por
lo tanto su evaluación se llevó a cabo a través de un modelo empírico de la ecuación
universal de pérdida de suelos (USLE) formulada por Wischmeier y Smith (1962),
obteniendo una variación de la erosión potencial de 0 a 38.39 T/ha/año, donde los
máximos valores se evidencian en la zona de cerros, con un porcentaje de 6% del area
de estudio.

De la evaluación del parámetro efecto antrópico se obtuvo la ecuación de calificación


en función de la diferencia de calificaciones del parámetro
vegetación de los años 2014 y 2001 que representa la intervención antrópica evaluada
para Cartagena. Aunque solo la evaluación de este parámetro se enfocó en la valoración
de la tasa de deforestación de las zonas de laderas, se pueden evaluar otro tipo de
variables, las cuales sobrepasan el alcance del presente trabajo académico.

De todos modos, es importante destacar que pese a que Cartagena es una zona
altamente urbanizada, se presenta intervención antrópica, especialmente en la zona de
laderas, como en el resto de municipios del país, destacándose la modificación del uso
del suelo, debido a la cantidad elevada de asentamientos humanos, se presentan cortes
y excavaciones al pie de las laderas para adecuación y ampliación de viviendas y lotes,
alteración de drenajes naturales, intervención de la cobertura vegetal, vertimiento de
aguas negras y residuos sólidos usualmente en zonas altas y la quema indiscriminada de
basuras, adicionalmente las condiciones climáticas que se han potenciado por las fuertes
olas invernales de los últimos años han incidido en la generación de erosión, que
localmente desencadenan deslizamientos.

Han transcurrido más de 14 años desde que los resultados de la zonificación de


susceptibilidad por remoción en masa de Cartagena de Ingeominas (2001a) fueron
publicados, por lo tanto al identificar las zonas de amenaza relativa por deslizamientos
del escenario "actualizado", se presentan diferencias en la calificación final de
estabilidad, en razón de la evolución de los movimientos en masa y la calibración
realizada sobre los cuatro (4) parámetros detonantes.

316
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Los procesos de remoción en masa seleccionados, se concentraron en el cerro de La


Popa y sus estribaciones, como principal zona de laderas de la ciudad, donde se
destacan los sectores críticos de Loma del Diamante, Lo Amador, lomas del Rosario,
Loma del Peyé, San Francisco y el Salto de Cabrón. La mayoría de estos sectores son
afectados periódicamente y modo predominante por flujos de tierra y/o detritos y
deslizamientos localizados de tipo rotacional, y en menor medida por desprendimientos y
caídas de material.

En los sitios críticos afectados por PRM se recomienda la implementación de trabajos de


recuperación encaminados obras de contención y protección donde haya lugar,
realización de corte y perfilamiento de los taludes que lo requieran, revegetalización con
especies nativas funcionales, protección de material calizo pendientado mediante
revestimiento de concreto, instalación de muros en gavión en aquellas zonas de flujo
periódico, construcción de canales colectores, cunetas y lechos filtrantes para el manejo
de las aguas superficiales y subsuperficiales y a través de estructuras de fijación de
sedimentos para impedir la profundización de surcos y cárcavas.

Se recomienda desarrollar prácticas sostenibles de manejo y conservación de suelos,


enfocadas en las zonas de ladera de la ciudad, en razón de la erosión que allí tiene lugar,
garantizando la conservación de la cobertura vegetal para mitigar la acción de agua en el
transporte de sedimentos y evitar la degradación o pérdida de suelos, puesto que cada
tipo de suelo tiene un comportamiento diferente y requiere un uso racional y un manejo
adecuado para su conservación.

La zonificación de amenaza relativa por deslizamientos presentada en el presente trabajo


académico es el resultado del análisis semicuantitativo de distintas variables intrínsecas y
detonantes.

De los 81.34 km2 de la totalidad del casco urbano, se delimitaron las zonas de cerros
y sus áreas de influencia, quedando el área de estudio ajustada a 9.23 km2. En
promedio el 30.4% del área de estudio se categorizó en el nivel de amenaza media,
el 20.9% como amenaza alta y el restante 48.7% como amenaza baja. Lo anterior
permite concluir que la condición general de estabilidad de Cartagena se encuentra
en un estado de equilibrio relativo con relación a su entorno geoambiental, dando
lugar a la posibilidad de que un área determinada pueda cambiar de categoría de
estabilidad, en forma positiva o negativa, dependiendo de los parámetros detonantes,
principalmente de las condiciones de lluvia y de la acción antrópica sobre el medio
físico.

La metodología SES aplicada en la generación de un escenario de amenaza relativa


por deslizamientos de Cartagena, es en esencia un sistema heurístico de evaluación
de estabilidad de taludes que funciona mediante la asignación de puntajes a los
parámetros de evaluación y por lo tanto está sujeto a una cantidad de
consideraciones subjetivas por parte de quien evalúa. Se recomienda la utilización de
metodologías probabilísticas y/o de técnicas de observación satelital y herramientas
avanzadas de análisis de datos que permitan zonificar las amenazas por
deslizamientos, obteniendo un resultado más objetivo.

317
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Se recomienda analizar la posibilidad de incorporar dentro de la metodología SES (1989)


parámetros adicionales de evaluación enfocados hacia los siguientes aspectos:

 Análisis de la evolución de la actividad del deslizamiento y su edad


 Una variable que permita introducir datos geotécnicos que aporten en la
calificación de estabilidad.
 Evaluación de materiales térreos minoritarios, a los cuales se les asigne una
calificación que sea adicional a la calificación del parámetro Materiales, que está
enfocada en aquellos predominantes.
 Un parámetro que discrimine la ocurrencia o no de deslizamientos en áreas de
condiciones similares.
 Evaluación de condiciones del agua subterránea (Hidrogeología).
 Combinar parámetros según lo planteado por Díaz (2004) e incluso de relacionar
la función de susceptibilidad y la función detonante.
 Es importante analizar la posibilidad de ampliar y modificar la manera de estudiar
el nivel de amenaza por procesos erosivos incluyendo criterios de análisis.

En la evaluación del parámetro de Efecto Antrópico del presente trabajo se utilizó


únicamente la deforestación como variable de análisis, asignando puntajes para dos
épocas (2001 y 2014) según los mapas de cobertura vegetal. Se recomienda realizar
futuras investigaciones sobre la ocurrencia de deslizamientos evaluando los efectos
de sobrecarga y descarga en la zona de laderas de Cartagena, por infiltración de
agua de escorrentía y por modificación de drenaje.

Se recomienda profundizar en el desarrollo y patronamiento del parámetro de Efecto


Antrópico, especialmente en zonas urbanas, donde se han hecho planteamientos
particulares para la ciudad de Bogotá por parte de Millán y Gonzalez (2001). Este
parámetro no es comparable entre zonas rurales y zonas baldías de índole urbana,
por lo tanto debe establecerse la forma de diferenciarlos, en relación a la asignación
de puntajes.

La variable Erosión (E) es de difícil parametrización y estimación, teniendo en cuenta


que puede generar inestabilidad sobre una masa estable, sobre material ya
movilizado o combinado, siendo estos escenarios totalmente distintos. Se
recomienda para futuras investigaciones desarrollar modelos de estimación del
proceso erosivo y de sedimentación, utilizando mayor información local e
incorporando nuevas variables de clima y edafológicas, que permitan pronosticar
cambios en la superficie terrestre.

El parámetro Clima (C) se evaluó con información hidrometeorológica de 6


estaciones ubicadas dentro del área de estudio y en zonas vecinas. Se recomienda
realizar un análisis más detallado a través de registros de precipitación utilizando
información adicional de otras estaciones cercanas disponibles, preferiblemente de
tipo pluviográfica, la cual también servirá como insumo para futuras investigaciones
en donde se evalúe la variable de erosividad, como índice de erosión pluvial y se
establezca una mejor distribución espacial de la misma dentro de la ciudad de
Cartagena.

318
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El estudio de Ingeominas (2001b) cuyo fin era determinar las características


geológicas, geomorfológicas y geotécnicas de las rocas y suelos que afloran en el
casco urbano de Cartagena y evaluar los factores de amenazas geológicas, tanto
naturales como antrópicas, se utilizó como insumo base dentro del presente trabajo
académico, sin embargo se recomienda el desarrollo de nuevos estudios sobre las
amenazas naturales y riesgos a los que está expuesto el Distrito de Cartagena,
puesto que las evaluaciones y análisis técnicos disponibles ya tienen más de una
década y media de existencia y a la luz de los acontecimientos actuales pueden estar
parcialmente desactualizados.

Aunque el parámetro Sísmico es evaluado en el presente trabajo académico


siguiendo lineamientos metodológicos de Ingeominas (2001-2003) y Cartagena es
una ciudad ubicada en zona de amenaza sísmica baja, se recomienda adelantar
investigaciones acerca del efecto de la amplificación de ondas sísmicas en los cerros
de la ciudad de Cartagena (La Popa, Albornoz y Marion), especialmente por el efecto
de la resonancia entre el periodo del sismo y su relación con el periodo del suelo y
del obstáculo topográfico.

319
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

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332
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Anexo A.
Inventario de Deslizamientos 2001-2014
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Cuadro A-1. Inventario de Deslizamientos registrados 1945 - 2000


Fuente: Tomado de Ingeominas (2001a)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

EVENTO PERDIDAS Y DAÑOS FUENTE DE INFORMACIÓN OBSERVACIONES


HUMANAS (N°) Inform ación cualitativa (Marque con X)

Infraestructura

Obras líneales
Damnificados

Edificaciones

Semovientes
Fecha Fecha

Servicios
públicos

Cultivos
Heridos

Bosque
N° Sitio Nombre

Otros
Vidas

víal
d/m/a d/m/a

Se presentó un deslizamiento de tierra por efecto de las lluvias que afectó


1 BARRIO SAN FRANCISCO 27/06/2001 1F X 1P El Universal 24/05/2004
una vivienda y derrumbó un muro de contención (un perro murió)
Se presentaron deslizamientos por efecto de un aguacero. En el año 2001
2 BARRIO DANIEL LEMAITRE 20/05/2002 X X El Universal 23/05/2002
se había desplomado parte de un muro de contencion
Derrumbe de la terraza de una vivienda por un aguacero que generó un
3 BARRIO LO AMADOR 31/07/2003 24F X El Universal 01/08/2003
deslizamiento y varias viviendas averiadas
BARRIO LA QUINTA, SECTOR EL Deslizamiento de tierra afectó una vivienda cuyo patio hace parte de las
4 12/08/2003 1F X El Universal 13/08/2003
TORIL faldas del cerro de la popa
Se presentó un deslizamiento de tierra en los patios de 4 casas por causa
5 BARRIO DANIEL LEMAITRE 12/09/2003 X El Universal 14/09/2003
de un aguacero
Un alud de tierra causado por una lluvia de 10 horas arrastró una vivienda y
6 BARRIO SAN FRANCISCO 09/11/2004 1 1F X El Universal 10/11/2004
sepultó a una persona, causandole la muerte
Se registró un deslizamiento causado por una lluvia, que sepultó una
7 BARRIO NUEVA GRANADA 09/11/2004 1F X El Universal 10/11/2004
vivienda habitada por una familia
Se presentaron deslizamientos de tierra por una lluvia de 10 horas, que
8 SINAÍ, SECTOR 20 DE JULIO 09/11/2004 X El Universal 11/11/2004
destruyeron más de 3 viviendas.
9 BARRIO LAS BRISAS 09/11/2004 El Universal 11/11/2004 Se presentaron deslizamientos
10 BARRIO 9 DE ABRIL 09/11/2004 El Universal 11/11/2004 Se presentaron deslizamientos
CERRO DE LA POPA, SALTO DEL Se registraron deslizamientos en el Salto del Cabron y sobre algunas
11 - X El Universal 12/11/2004
CABRÓN viviendas de la segunda curva de la vía de acceso principal al cerro.
12 LOMA DEL COLEGIO SALLE - El Universal 15/11/2004 Se presentarón deslizamientos por efecto de las lluvias.
Se presentó deslizamiento de tierra por las lluvias y se cerró la calle
13 BARRIO LOS CERROS - X El Universal 18/11/2004
afectando la movilidad.
14 BARRIO NARIÑO - X El Universal 19/11/2004 Se presentó deslizamiento de tierra por las lluvias y destruyó una acera.
Se presentó deslizamientos por lluvias que afecto viviendas, una familia de
15 LA MARÍA, SECTOR EL ABANICO - 5H 1F X El Universal 21/11/2004
5 miembros salieron con heridas leves.
Se presentaron derrumbres y deslizamientos que afectaron las viviendas
16 LOMA DEL DIAMANTE - X El Universal 25/11/2004
del pie de la ladera.
Se presentaron deslizamientos por las lluvias que han afectado algunas
17 NELSON MANDELA - X El Universal 27/11/2004
viviendas en varios sectores
Se presentaron deslizamientos por las lluvias que han afectado algunas
18 BARRIO LO AMADOR - X El Universal 29/11/2004
viviendas.

Cuadro A-2. Inventario de Deslizamientos registrados 2001 - 2004


Fuente: El autor (2014)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

EVENTO PERDIDAS Y DAÑOS FUENTE DE INFORMACIÓN OBSERVACIONES


HUMANAS (N°) Inform ación cualitativa (Marque con X)

Infraestructura

Obras líneales
Damnificados

Semovientes
Edificaciones
Fecha Fecha

Servicios

Cultivos
públicos
Heridos

Bosque
N° Sitio Nombre

Otros
Vidas

víal
d/m/a d/m/a

Deslizamientos a causa del invierno ocurridos entre Noviembre y Diciembre


19 LA MARÍA, SECTOR EL ABANICO ?/12/2004 1 X El Universal 16/08/2005
de 2004 en las faldas del pie de la popa
1ERA CURVA - CERRO DE LA Un deslizamiento producto de una lluvia por 10 horas derrumó la terraza y
20 24/05/2005 3F X El Universal 25/11/2005
POPA patio de una vivienda (Accesorias), en donde vivian 3 familias.
2DA SUBIDA - CERRO DE LA Se presentaron deslizamientos de tierra por lluvias prolongadas que
21 24/10/2005 X X El Universal 26/10/2005
POPA afectaron dos casas y derrumbaron un muro de contención
22 BARRIO LA QUINTA 14/10/2006 X X El Universal 16/10/2006 Se presentó alud de tierra por aguaceros
23 SINAÍ 14/10/2006 X X El Universal 16/10/2006 Se presentó alud de tierra por aguaceros
24 BARRIO LO AMADOR 14/10/2006 X X El Universal 16/10/2006 Se presentó alud de tierra por aguaceros
25 LAS DELICIAS 14/10/2006 X X El Universal 16/10/2006 Se presentó alud de tierra por aguaceros
Deslizamiento de tierra por aguacero, evidenciando un gran escarpe en la
26 SINAÍ, SECTOR EL PESEBRE 09/12/2006 El Universal 18/12/2006
parte alta de la ladera
27 VILLA ESTRELLA 29/05/2007 1 X El Universal 30/05/2007 Se presentó deslizamiento por fuerte aguacero en el patio de una vivienda
28 LA MARÍA, SECTOR EL ABANICO 16/09/2007 X El Universal 17/04/2007 -
29 HABITAT 89 16/09/2007 X El Universal 17/04/2007 -
30 SINAÍ 16/09/2007 X El Universal 17/04/2007 -
31 PARAISO II 16/09/2007 X El Universal 17/04/2007 -
32 LOMA FRESCA 16/09/2007 X El Universal 17/04/2007 -
33 NARIÑO 16/09/2007 X El Universal 17/04/2007 -
34 LAS DELICIAS 16/09/2007 X El Universal 17/04/2007 -
35 PETARE 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -
36 LA PAZ 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -
37 PARAISO I Y II 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -
38 LA MARÍA 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -
39 SINAÍ, SECTOR 20 DE JULIO 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -
BARRIO LA QUINTA, SECTOR EL
40 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -
TORIL
41 NARIÑO 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -
42 PIEDRA DE BOLIVAR 25/10/2007 X X El Universal 26/10/2007 -

Cuadro A-3. Inventario de Deslizamientos registrados 2004 - 2007


Fuente: El autor (2014)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

EVENTO PERDIDAS Y DAÑOS FUENTE DE INFORMACIÓN OBSERVACIONES


HUMANAS (N°) Inform ación cualitativa (Marque con X)

Infraestructura

Obras líneales
Damnificados

Semovientes
Edificaciones
Fecha Fecha

Servicios
públicos

Cultivos
Heridos

Bosque
N° Sitio Nombre

Otros
Vidas

víal
d/m/a d/m/a

43 BARRIO LO AMADOR 30/10/2007 1H 3F X El Universal 31/10/2007 Un alud de tierra producto de las lluvias arrastró 3 viviendas.
44 BARRIO 9 DE ABRIL 31/10/2007 7F X El Universal 03/11/2007 Deslizamientos de tierra por lluvias recurrentes de 9 dias
45 BARRIO PIEDRA DE BOLIVAR ?/10/2007 1F X El Universal 03/11/2007 Una vivienda afectada por deslizamiento a causa de las luvias
46 BARRIO NUEVA GRANADA - X El Universal 03/11/2007 Una calle de la 2da Etapa de Nueva Granada quedo tapada por un derrumbe
de tierra por causa de las lluvias
Una avalancha de tierra proveniente de las faldas de la popa destruyó una
47 BARRIO SAN FRANCISCO 14/11/2007 1F X El Universal 15/11/2007
vivienda por causa de las lluvias
VARIANTE MAMONAL - Derrumbe (flujo de Material) en la via circunvalar Variante Mamonal -
48 ?/09/2008 X El Universal 26/09/2008
TURBACO Turbaco
Se presentó deslizamiento originado por un aguacero, afectando 3
49 CANAPOTE 15/10/2009 X El Universal 16/10/2009
viviendas (calle 63 y 64)
PASEO BOLÍVAR, CALLE Pequeños deslizamientos de tierra en los patios de algunas viviendas del
50 ?/11/2009 El Universal 05/11/2009
GUILLERMO POSADA sector
Se presentó alud de tierra que afectó la pared del patio de una casa (sector
51 NELSON MANDELA 30/07/2010 X El Universal 03/08/2010
Los deseos)
Se presentó un deslizamiento de tierra de la loma del marión que afectó la
52 BARRIO NUEVO BOSQUE 8/08/2010 X X El Universal 10/08/2010
pared de una vivienda (6ta etapa)
Se presentaron deslizamientos de tierra que afectaron 10 viviendas de
53 LOMA FRESCA 18/09/2010 X El Universal 20/09/2010
sectores cercanos (Los ciruelos, La paz y Nariño)
Se presentaron deslizamientos de tierra por una lluvia de más de 7 horas,
54 BARRIO 3 DE JUNIO (HENEQUEN) 05/10/2010 X X El Universal 06/10/2010
afectando 4 casas
3ERA SUBIDA - CERRO DE LA
55 07/10/2010 X X El Universal 08/10/2010 Un alud de tierra debido a las lluvias sepultó 4 viviendas
POPA
BARRIO LA ESPERANZA, Un deslizamiento de tierra proveniente de una estribación del Cerro de La
56 07/10/2010 X El Universal 08/10/2010
SECTOR EL CIELO Popa afectó la parte trasera de una vivienda
Un deslizamiento de tierra de la loma producto de las lluvias afectó la parte
57 LOMA DEL DIAMANTE 07/10/2010 X El Universal 08/10/2010
trasera de una vivienda
Un deslizamiento de tierra de la loma del Marión producto de las lluvias
58 BARRIO NUEVA GRANADA 15/10/2010 X El Universal 17/10/2010
afectó 2 viviendas
Un deslizamiento producto de las lluvias causo daños a por lo menos 6
59 BARRIO 3 DE JUNIO (HENEQUEN) 24/10/2010 X El Universal 25/10/2010
casas
60 MIRADOR DE ZARAGOCILLA 31/10/2010 X X El Universal 01/11/2010 Derrumbe de un muro de contención por lluvias (Manzana D y C)
BARRIO NARIÑO, SECTOR 12 DE Se presentaron deslizamientos locales de tierra por las lluvias, afectando 3
61 01/11/2010 3F X El Universal 02/11/2010
OCTUBRE viviendas
Cuadro A-4. Inventario de Deslizamientos registrados 2007 - 2010
Fuente: El autor (2014)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

EVENTO PERDIDAS Y DAÑOS FUENTE DE INFORMACIÓN OBSERVACIONES


HUMANAS (N°) Inform ación cualitativa (Marque con X)

Infraestructura

Obras líneales
Damnificados

Semovientes
Edificaciones
Fecha Fecha

Servicios
públicos

Cultivos
Heridos

Bosque
N° Sitio Nombre

Otros
Vidas

víal
d/m/a d/m/a

Deslizamientos generaron derrumbe de otro muro de contención por las


62 MIRADOR DE ZARAGOCILLA 02/11/2010 X X El Universal 03/11/2010
lluvias del 2 de Noviembre (Manzana G)
2DA SUBIDA - CERRO DE LA Deslizamiento por lluvias destruyó 3 viviendas y dejo 2 viviendas muy
63 02/11/2010 4F X El Universal 03/11/2010
POPA afectadas
64 BARRIO 3 DE JUNIO (HENEQUEN) ?/11/2010 El Universal 06/11/2010 Deslizamientos continuos de tierra por lluvias
En la calle 19 se presentó un alud de tierra de la loma del Marion por efecto
65 BARRIO ZARAGOCILLA 02/11/2010 X El Universal 07/11/2010
de las lluvias, dejo muy averiadas 3 casas que luego fueron derrumbadas
66 BARRIO LO AMADOR ?/11/2010 2F El Universal 07/11/2010 Deslizamientos de tierra por lluvias afectó por lo menos 4 viviendas
Un deslizamiento de tierra proveniente de la loma del Colegio de La Salle
67 URBANIZACIÓN LA ESPAÑOLA 02/11/2010 X El Universal 29/11/2010
afectó la parte posterior de una vivienda de la Urbanización.
Un alud de tierra de la loma del Marion generado por las lluvias, dejo
68 BARRIO NUEVO BOSQUE 08/11/2010 2F El Universal 09/11/2010
semidestruidas 2 viviendas
Un deslizamiento de tierra por efecto de las lluvias derribó la pared de la
69 PASEO BOLIVAR 08/11/2010 1F X El Universal 09/11/2010
cocina de 1 vivienda
Deslizamiento de tierra por lluvias en una sector cercano a la Sede de la
70 BARRIO SAN FRANCISCO 08/11/2010 El Universal 09/11/2010
Cruz Roja.
PASEO BOLÍVAR, CALLE
71 ?/11/2010 3F X El Universal 14/11/2010 Deslizamiento tipo flujo de lodo afectó las viviendas de 3 familias
GUILLERMO POSADA
72 BARRIO PABLO VI ?/11/2010 X X El Universal 14/11/2010 Deslizamiento afectó 2 viviendas levantadas en lo alto de una loma
Deslizamiento ocasionado por lluvias afectó 5 viviendas en la loma del
73 BARRIO NUEVO BOSQUE 13/11/2010 X X El Universal 13/11/2010
Marion, sector Manzanares
74 NARIÑO ?/11/2010 X X El Universal 16/11/2010 Deslizamiento por lluvias afectó 6 viviendas
75 LOMA DEL PEYÉ ?/11/2010 X X El Universal 17/11/2010 Deslizamiento por lluvias afectó mas de 30 viviendas
Un deslizamiento de tierra afectó 5 inmuebles y agrietó un muro de
76 BARRIO LO AMADOR 16/11/2010 X X X El Universal 17/11/2010
contención
Deslizamiento (tipo caida de rocas) afectó una vivienda, se desprendieron 2
77 SUBIDA DEL CERRO DE LA POPA 16/11/2010 X X El Universal 18/11/2010
bloques de roca de gran tamaño
LA MARÍA, SECTOR LOS
78 ?/11/2010 X X El Universal 20/11/2010 Un deslizamiento de tierra afectó varias viviendas
CORALES Y LA PAZ
Se presentó deslizamiento de tierra proveniente de las faldas del cerro de
79 PASEO BOLIVAR 30/11/2010 5F X El Universal 01/12/2010
La Popa que afectó 5 viviendas y generó caidas de rocas.
Deslizamiento por efecto de un aguacero afectó 4 casas, se presentó
80 BARRIO TORICES 1/12/2010 X X El Universal 02/12/2010
desprendimiento de fragmentos de roca
81 LA MARÍA 18/10/2011 X El Universal 19/10/2011 Alud de tierra afectó el patio de una vivienda (Calle 47)

Cuadro A-5. Inventario de Deslizamientos registrados 2010 - 2011


Fuente: El autor (2014)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por
Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

EVENTO PERDIDAS Y DAÑOS FUENTE DE INFORMACIÓN OBSERVACIONES


HUMANAS (N°) Información cualitativa (Marque con X)

Infraestructura

Obras líneales
Damnificados

Semovientes
Edificaciones
Fecha Fecha

Servicios
públicos

Cultivos
Heridos

Bosque
N° Sitio Nombre

Otros
Vidas

víal
d/m/a d/m/a

82 PASEO BOLÍVAR 18/10/2011 X X El Universal 19/10/2011 Deslizamiento por lluvias afectó 3 viviendas (Calle Santander)
Deslizamiento por lluvias afectó 14 viviendas y un centro de vida en la calle
83 PIEDRA DE BOLÍVAR ?/10/2011 X X El Universal 23/10/2011
de Las Mercedes
84 BARRIO NUEVA GRANADA 19/10/2011 X El Universal 27/10/2011 Deslizamiento (flujo de material) por lluvias afectó varias viviendas
Se presentó un alud de tierra producto de los aguaceros, que afectó 13
85 BARRIO 3 DE JUNIO (HENEQUEN) 8/11/2011 X El Universal 09/11/2011
viviendas, destruyendo paredes y techos
Se presentaron derrumbes por causa de una lluvia de 48 horas que
86 BARRIO SAN BERNARDO 29/11/2011 X El Universal 01/12/2011
afectaron 7 viviendas
Se presentó un alud de tierra por causa de una lluvia de 48 horas que
87 SUBIDA DEL CERRO DE LA POPA 29/11/2011 X X X El Universal 01/12/2011
generó un enorme agujero en la calzada y averió un muro de contención
Un alud de tierra (barro amarillo) debido a las lluvias destruyó parte de una
88 BARRIO SAN BERNARDO 18/10/2012 X X El Universal 20/10/2012
vivienda. Tambien se desprendió una roca grande (caida de rocas).
PASEO BOLÍVAR, CALLE Deslizamiento de tierra (flujo de material) por lluvias en los patios de varias
89 18/10/2012 1F X El Universal 20/10/2012
GUILLERMO POSADA viviendas
Se presentó un deslizamiento de tierra provocado por las lluvias que afectó
90 SINAÍ 31/08/2013 1F X El Universal 01/09/2013
una vivienda
Se presentó un alud de tierra que afectó 5 viviendas, cobrando la vida de
91 LOMA DEL DIAMANTE 19/03/2014 1 2F X El Universal 19/03/2014
un anciano
Cuadro A-6. Inventario de Deslizamientos registrados 2011 - 2014
Fuente: El autor (2014)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Anexo B.
Otros Métodos de Evaluación de la Amenaza por
PRM
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

B. Otros Métodos de Evaluación de la Amenaza por


PRM
En la actualidad la predicción y monitoreo de amenazas por deslizamientos es foco de
investigación en las comunidades científicas (Jian y Xiang-guo 2009), por ello con el
desarrollo de técnicas de observación satelital y herramientas avanzadas de análisis de
datos, las nuevas teorías de modelamiento han integrado todas las fuentes de datos que
se utilizan para zonificar las amenazas por deslizamientos (Godschalk et al. 2003; Oštir y
Veljanovski 2003).

Para Pardeshi et al. (2013) hay numerosos métodos de zonificación de la amenaza a los
PRM, sin embargo ningún método es aceptado universalmente para la evaluación
efectiva de la amenaza por deslizamientos. En los últimos años, se han hecho varios
intentos de aplicar diferentes metodologías de evaluación y comparar los resultados con
el fin de encontrar el mejor modelo (más adecuado), sin embargo aún los resultados no
son totalmente concluyentes.

En el trabajo de Pardeshi et al. (2013) se presenta una revisión detallada de


investigaciones sobre la zonificación de la amenaza por deslizamientos publicadas en los
últimos años, la cual se presenta a continuación, es traducida por Aguilar-Collazo (2014)
y complementada con información bibliográfica adicional.

B.1. Inventario de Movimientos en Masa


El inventario de movimientos en masa se presenta como el medio adecuado para el
conocimiento de los procesos que caracterizan la ocurrencia de deslizamientos, en
diferentes ambientes geológicos, climáticos y urbanos. Este método se basa en un
trabajo de fotointerpretación y de reconocimiento de campo y en la conformación de una
base de datos históricos; la idea principal es generar un mapa de inventario de procesos
actuales que representa un mapa de amenaza actual y debe utilizarse como tal (Millan y
Vesga 1998).

Esta técnica de inventario ó análisis de distribución es un enfoque cualitativo simple para


cartografiar la amenaza por PRM. En este análisis, los mapas de inventario de
movimientos en masa son producidos para que representen los patrones espaciales y
temporales de la distribución de los deslizamientos, tipo y velocidad del movimiento, tipo
de material desplazado, entre otros rasgos. Los datos de los movimientos en masa se
obtienen a través del mapeo de reconocimiento de campo, registros históricos e
interpretación de imágenes satelitales y fotografías aéreas. Los mapas de distribución y
densidad de movimientos en masa proporcionan una base para otros métodos de
susceptibilidad de movimientos en masa.

Para Cruden (1991) este método es la forma más simple de información sobre la
ubicación, fecha de ocurrencia y tipo de movimiento en masa. Los mapas de inventario
de movimientos en masa muestran fallas de taludes por un evento o efectos
acumulativos de muchos eventos (Guzzetti et al. 2005a). En Italia, Guzzetti et al. (2003)
estudiaron tres inventarios de eventos de movimientos en masa y los compararon usando
estadísticas de frecuencia de áreas. Por otro lado, Colombo et al., (2005) realizaron
inventarios de movimientos en masa a través de inspección sistemática interpretando
fotografías aéreas y utilizando una base de datos en SIG, para procesar dichos datos
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

usando los archivos del ARPA (Agenzia Regionale per la Protezione Ambientale, en
italiano).

B.2. Enfoque Estadístico


En los últimos años, la visión de zonificar la amenaza por PRM ha cambiado del enfoque
heurístico (basado en el conocimiento de un experto) al enfoque estadístico (basado en
datos) para reducir al mínimo la subjetividad en el procedimiento de asignación de
puntajes de ponderación y producir resultados más objetivos y reproducibles (Kanungo et
al. 2009). Actualmente se prefieren los métodos basados en el análisis estadístico de las
variables geoambientales relacionadas con la ocurrencia de deslizamientos. De acuerdo
con Pardeshi et al. (2013) los métodos estadísticos para zonificar la amenaza por PRM
se pueden dividir en dos grupos: Análisis Estadístico Bivariado y Análisis Estadístico
Multivariado. Es importante mencionar que Ojeda et al., (2001) categoriza estos dos tipos
de análisis para zonificar la amenaza por deslizamientos a escala regional como Métodos
Explícitos Semianalíticos. Según Pardeshi et al. (2013) entre los métodos estadísticos
bivariados de importancia se encuentran los siguientes:

 Enfoque de Análisis de Frecuencias


 Modelo de Información de Valor (IVM)
 Modelo de Pesos de Evidencia
 Modelo de Superposición Ponderada.

 Enfoque de Análisis de Frecuencias


Este enfoque bivariado para evaluar la susceptibilidad a los PRM, se basa en las
relaciones observadas entre la distribución de movimientos en masa y cada factor causal
en relación con estos movimientos. Este método puede ser usado para establecer una
correlación espacial entre la ubicación de los movimientos en masa y los factores
explicativos de estos movimientos (Lee 2005).

La relación de frecuencia para cada sub-clase de cada factor causal es calculada en


función de su relación con la ocurrencia de los movimientos en masa. Finalmente existe
un Índice de Susceptibilidad a los Movimientos en masa (LSI) que se calcula mediante la
suma de valores de la relación de frecuencia de cada factor.

Este enfoque ha sido aplicado de buena forma por Lee (2005) y nuevamente por Lee y
Pradhan (2006) para evaluar la susceptibilidad a los PRM en Penang, Malasia,
encontrando para el caso de estudio que al incorporar datos de precipitación en la
zonificación, se mejoró el nivel de predicción de la cartografía de susceptibilidad por
PRM. También ha sido utilizado más recientemente por Balteanu et al. (2010) y Goswami
et al. (2011) para cartografiar la susceptibilidad a los PRM en Rumania y evaluar la
distribución espacial de los movimientos en masa en el Suroeste de Calabria (Italia)
respectivamente.

 Modelo de Información de valor (IVM)


Es un método estadístico bivariado usado para la predicción espacial de los movimientos
en masa, basado en las relaciones entre la ocurrencia de estos movimientos y
parámetros relacionados (Sarkar et al. 2006). Los valores de la información se
determinan para cada subclase de parámetro de movimiento en masa relacionado sobre
la base de la presencia de deslizamientos en una unidad cartográfica dada.
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación
de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Este método ha sido aplicado en varios estudios para elaborar la cartografía de


zonificación de la amenaza por PRM, entre ellos está el estudio de Zezere (2002), quien
llevó a cabo la evaluación de la susceptibilidad a los PRM teniendo en cuenta la tipología
de los movimientos en masa en el norte de Lisboa, Portugal. Este autor encontró que los
valores de información para carreteras y canales fluviales se encuentran en una clase
alta de susceptibilidad de los PRM. El estudio reveló que las actividades antropogénicas
desempeñan un papel significativo en la ocurrencia de PRM y la magnitud de los
deslizamientos depende en gran medida de la tipología de estos movimientos. Wang y
Sassa (2005) compararon los mapas de susceptibilidad a los PRM para el área de
Minamata (Japón) generados por Regresión Logística y por el Modelo de Información de
Valor (IVM) en un ambiente SIG. Sarkar et al. (2006) presentaron un análisis de datos
espaciales en SIG para la cartografía de la amenaza por PRM en el estado de Sikkim en
el Himalaya (India); utilizaron este método para integrar las capas temáticas de datos y
los pesos numéricos asignados. Sharma et al. (2009) realizaron la zonificación de la
susceptibilidad a PRM del estado de Sikkim (Himalaya) usando el Modelo de Información
de Valor (IVM) con SIG.

Akbar y Ha (2011) desarrollaron un modelo integrado de zonificación de la susceptibilidad


a PRM usando un dispositivo GPS, SIG y datos de sensores remotos. Se utilizó una
forma modificada del Modelo de Información de Valor basado en píxeles para mapear la
susceptibilidad a los PRM. El estudio reveló que factores como el uso del suelo,
intensidad de las precipitaciones y distancia a la carretera o río (elementos) influencian
más los PRM que otros factores. Pereira et al. (2012) utilizaron este modelo para evaluar
el papel de las diferentes combinaciones de factores que inducen PRM en la ocurrencia
de deslizamientos superficiales al norte de Portugal. Se elaboraron 120 mapas de
susceptibilidad a los PRM basados en el Modelo de Información de Valor y se
compararon para determinar el "mejor modelo de ajuste" para evaluar la susceptibilidad a
los PRM en el área de estudio. Recientemente, Balsubramani y Kumaraswamy (2013)
aplicaron el Modelo de Información de Valor para la cartografía de la zonificación de la
amenaza por PRM en el valle Giri de Himachal Pradesh (India), a partir de datos
satelitales de alta resolución.

El Modelo de Información de Valor (IVM) ha sido probado como un método útil para
determinar el grado de influencia de cada factor causal responsable de la ocurrencia de
los PRM (Kanungo et al. 2009; Champatiray 2000; Champatiray et al. 2007; Arora et al.
2004).

 Modelo de Pesos de Evidencia


Este método es una forma logarítmica lineal del modelo de probabilidad bayesiana para
la evaluación de la susceptibilidad a PRM y utiliza la ocurrencia de deslizamientos como
puntos de formación para obtener salidas de predicción. Este modelo se basa en el
cálculo de los pesos positivos y negativos de cada variable o factor causante de los
deslizamientos basado en la presencia o ausencia de estos movimientos en un área
dada (probabilidad incondicional y condicional). Así los datos históricos de eventos son
esenciales para la ponderación de los factores.

A partir del cálculo de los pesos, es posible definir el grado de asociación espacial entre
la ocurrencia de los deslizamientos y cada clase explicativa de las variables. Para un
determinado número de unidades de celdas, N {D}, que contiene una ocurrencia, D, la
probabilidad previa de ocurrencia en N {T} (superficie total estudiada) se expresa por:
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos
en la Ciudad de Cartagena

Figura B-1. Esquematización del Modelo de Pesos de Evidencia


Fuente: Tomado de Romero et al. (2014)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Los modelos de pesos de evidencia se han utilizado para evaluar la susceptibilidad a los
PRM desde la década de los 90's (Blahut et al. 2010). Se utilizan diferentes
combinaciones de factores causantes de los deslizamientos, con el fin de describir su
interrelación con la distribución de estos movimientos.

 Modelo de Superposición Ponderada


Es un método bivariado sencillo en el que los pesos se asignan sobre la base de la
relación de los factores causantes de los deslizamientos con la frecuencia de estos
movimientos. Sarkar et al. (1995) desarrollaron una metodología para zonificar la
amenaza por PRM en el Distrito Rudrapeayag en Garhwal Himalaya (India), asignando
pesos numéricos a los factores causales sobre la base de su relación con la frecuencia
de los PRM y superponiendo las capas de datos para obtener un mapa de zonificación
de dicha amenaza. Panikkar y Subramaniyan (1997) llevaron a cabo una evaluación de la
amenaza por PRM en el área alrededor de Dehradun y Massori de Uttar Pradesh,
actualmente Uttarakhand (India), usando SIG por medio del método de superposición
ponderada.

El estudio reveló que la rápida deforestación y urbanización han provocado movimientos


en masa en el área de estudio. Este método se utiliza para determinar la importancia
relativa de los factores causantes de los PRM en la ocurrencia de movimientos en masa
(Parise 2002; Preuth et al. 2010; Cardinali et al. 2002).

B.3. Método del Factor de Evaluación de Amenaza por Deslizamiento


(LHEF)
La Bureau of Indian Standards, BIS (1998) ha dado directrices en la zonificación de la
amenaza por movimientos en masa a nivel macro en la India. El esquema de calificación
de este método de zonificación se considera heurístico. Según la BIS (1998) el
procedimiento para zonificar se puede realizar usando una calificación del factor LHEF
para diferentes factores causantes de los deslizamientos. La BIS identificó seis factores
causantes de estos movimientos para evaluar la zonificación de la amenaza: Litología,
Estructura, Morfometría del talud, Relieve relativo, Cobertura y Uso del suelo y Condición
hidrológica. En este método, el área de estudio se divide en pequeñas unidades de
terreno a las que se asignan pesos numéricos para cada capa temática de datos y
finalmente se obtiene un estimado total de la amenaza mediante la suma de los pesos de
todas las variables para cada unidad de terreno y se genera un mapa de la amenaza por
movimientos en masa.

Anbalagan et al. (2008) aplicaron este método para cartografiar la susceptibilidad a los
movimientos en masa a una meso-escala en Nainital, Kumaun Himalaya (India). El mapa
de pendientes se consideró mapa base para preparar las capas temáticas de datos.
También se han realizado unos pocos intentos por aplicar este método en varias partes
de la India (Naithani 2007; Singh et al. 2011; Champatiray et al. 2007; Kannan et al.
2011).

El esquema de calificación de este método es muy sencillo y su costo es moderado para


cartografiar la amenaza por deslizamientos. Sin embargo existe subjetividad en el
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

procedimiento de asignación de los pesos, lo cual puede afectar el nivel de precisión del
mapa de zonificación de la amenaza. Por otra parte, este método no tiene en cuenta la
distribución espacial de los movimientos en masa y por lo tanto es muy difícil de
comprobar su validez.

Ghosh et al. (2009) evaluaron la eficacia de este método en Darjeeling, Himalaya (India)
adoptando un modelo de Pesos de Evidencia extendido (WofE). Los autores propusieron
un modelo modificado basado en las relaciones entre los factores causantes de los
deslizamientos, con la distribución de estos movimientos, y encontraron que el método
modificado es más eficaz para zonificar la amenaza por PRM.

B.4. Método de la Lógica Difusa


La idea de la lógica difusa es introducida por el profesor Lotfi A. Zadeh de la Universidad
de Berkeley, California. La lógica difusa es una forma de lógica de múltiples valores
derivada de la teoría de conjuntos difusos que se trata con razonamiento aproximado.
Proporciona los medios para representar y procesar la información lingüística y atributos
subjetivos del mundo real (Poonam et al. 2012). El método de la lógica difusa para
zonificar la amenaza por movimientos en masa se basa en el análisis bivariado, donde
cada variable explicativa de estos movimientos está representada por un valor entre 0 y 1
en función del grado de asociación de estos parámetros con la ocurrencia de
deslizamientos (Champatiray 2000). Estos valores entre 0 y 1 están integrados mediante
el uso del operador "Fuzzy gama" o " Fuzzy Algebric Sum" para producir mapas de
zonificación de la amenaza por deslizamientos.

Figura B-2. Esquema general de un sistema basado en Lógica Difusa


Fuente: Tomado de Portilla (2002)

Según Pradhan (2010), este método permite más combinaciones flexibles de mapas
ponderados, y podría ser implementado fácilmente con un lenguaje de modelado SIG.
Este método es diferente de los enfoques basados en datos tales como el Modelo de
Pesos de Evidencias o de regresión logística, que utilizan las ubicaciones de los objetos
conocidos, como los deslizamientos para estimar los pesos o coeficientes. La idea de
usar el método de la lógica difusa en la zonificación de la amenaza por deslizamientos,
es considerar todos los objetos espaciales en un mapa, como miembros de un conjunto.

Para Marjanovic y Caha (2011), el enfoque de lógica difusa presenta subjetividad en


relación con los atributos de entrada, debido a la incapacidad de este método para
manejar variables numéricas continuas. Los autores consideran que para mejorar los
resultados del método de lógica difusa, éste se debe combinar con otras técnicas (p.e.
método heurístico).
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Champatiray et al. (2007) aplicaron este método para la evaluación de la susceptibilidad


a deslizamientos en Garhwal Himalaya (India). Schernthanner (2007) también evaluó la
susceptibilidad a deslizamientos en el distrito de Río Blanco en Nicaragua donde se
presentaron en el año 2004 más de 700 movimientos en masa de diferente tamaño y tipo
que causaron gran impacto en los habitantes e infraestructura relacionada.

B.5. Análisis Estadístico Multivariado


El Análisis Estadístico Multivariado para zonificar la amenaza por deslizamientos
considera la contribución relativa de cada capa temática de datos a la susceptibilidad
total a los PRM (Kanungo et al. 2009). Estos métodos calculan el porcentaje de área de
deslizamiento para cada píxel y la ausencia de deslizamientos; se produce una capa de
datos seguida por la aplicación del método estadístico multivariado para la reclasificación
de la amenaza en un área dada. Entre los métodos multivariados más comunes para
zonificar la amenaza a los movimientos en masa se citan los siguientes:

 Análisis de Regresión Logística


 Análisis Discriminante
 Redes Neuronales Artificiales (ANN)
 Análisis Condicional
 Modelos de Regresión Múltiple

 Análisis de Regresión Logística


La regresión logística es útil para predecir la presencia o ausencia de una característica o
resultado basado en valores de un conjunto de variables predictoras. Este modelo es
adecuado cuando la variable dependiente (p.e. eventos de deslizamientos) es dicotómica
(Wang y Sassa 2005). La regresión logística puede ser de dos tipos a saber: Logística
binaria (cuando la variable dependiente es dicotómica y la variable independiente es de
cualquier tipo) y la regresión logística multinomial (variable dependiente con más de dos
categorías). Al cartografiar la susceptibilidad a los movimientos en masa, este análisis de
regresión encuentra el mejor modelo de ajuste para describir la relación entre la
presencia y ausencia de los movimientos en masa y el conjunto de variables
independientes como ángulo y aspecto de la pendiente, litología y uso del suelo (Ayalew
y Yamagishi 2005). Este análisis genera las estadísticas del modelo y coeficientes de
fórmulas útiles en la definición de la susceptibilidad. Si el coeficiente es positivo, el
evento de deslizamiento es probable que se produzca. La regresión logística es un
modelo estadístico de inestabilidad de ladera construido en el supuesto de que los
factores iniciales que causaron la falla de la ladera en una región dada son los mismos
que generarán la falla en el futuro (Guzzetti et al. 1999).

Guzzetti et al. (1999) aplicaron este método para modelar la susceptibilidad a los
deslizamientos en la región de Umbría, en Italia central. Rowbotham y Dudycha (1998)
aplicaron el modelo de regresión logística en la zonificación de la susceptibilidad a los
deslizamientos en Hong Kong, clasificando la región en unidades de terreno sobre la
base de un modelo de elevación digital en un entorno SIG. Tolga et al. (2005) también
aplicaron este modelo en la evaluación de la susceptibilidad a los deslizamientos en la
región del Mar Negro en Turquía, utilizando la unidad de "condición única" como una
unidad de mapeo para la clasificación de susceptibilidad.
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Recientemente, se han realizado varios análisis de susceptibilidad a los deslizamientos


basados en SIG usando píxel como unidad cartográfica. Algunos estudios han aplicado el
modelo de regresión logística en la zonificación de la amenaza por movimientos en
masa, obteniendo comparativamente altas tasas de éxito (Chau et al. 2004; Wang y
Sassa 2005; Ayalew et al. 2005; García-Rodríguez et al. 2008; Ghosh 2011; Ohlmacher y
Davis 2009; Hakan et al. 2008; Chang et al. 2007; Das et al. 2011; Akgun 2011; Mancini
et al. 2010; Erner et al. 2010; Ayalew y Yamagishi 2005; Guzzetti et al. 1999; Das 2011;
Atkinson y Massari 1998; Greco et al. 2007; Chang y Chiang 2009; Lee 2005; Atkinson y
Massari 2011; Schicker y Moon 2012; Das et al. 2012; Meusburger y Alewell 2009; Lee et
al. 2010; Dai y Lee 2002; Xu et al. 2012).

 Análisis Discriminante
El análisis discriminante es uno de los modelos estadísticos utilizados con frecuencia
para zonificar la amenaza a los movimientos en masa. Este análisis nos permite
determinar la diferencia máxima para cada variable independiente (p. e. factor causante
de deslizamiento) entre el grupo "deslizamiento" y el grupo "sin deslizamiento" y para
determinar los pesos de estos factores (Lee et al. 2008). Las unidades de ladera son
clasificadas en clase afectada por deslizamientos y clase libre de deslizamientos y la
importancia relativa de cada variable se expresa mediante el cálculo del coeficiente
estandarizado de la función discriminante (SDFC). Este coeficiente muestra la
importancia relativa de cada variable en la función discriminante como predicción de la
inestabilidad de laderas. Las variables con un coeficiente alto están fuertemente
asociadas con la presencia o ausencia de deslizamientos.

En diferentes partes del mundo se han llevado a cabo varias investigaciones para evaluar
la susceptibilidad a los movimientos en masa por medio del Análisis Discriminante.
Guzzetti et al. (2005b) aplicaron el método del Análisis Discriminante en la zonificación
de la susceptibilidad a los deslizamientos usando 46 variables temáticas en un entorno
SIG, en el cual el porcentaje de área de deslizamientos y la variable independiente
individual se calcularon para cada píxel. Calvello et al. (2013) llevaron a cabo la
zonificación de la susceptibilidad a los movimientos en masa por medio del Análisis
Discriminante en Tammaro, cuenca del sur de Italia, dividiendo la región en unidades
hidrológicas con base en la red de drenaje y geología de la zona para definir la unidad de
mapeo. Se utilizó la función discriminante para definir la unidad de terreno con base en la
clasificación para zonificar la amenaza por movimientos en masa.

Lee et al. (2008) utilizaron el Análisis Discriminante para la zonificación de la amenaza


por deslizamientos de un sector del centro-occidente de Taiwán. Los resultados indican
que el factor de inclinación del talud tiene el coeficiente más alto y el mayor porcentaje de
ponderación seguido del Índice Normalizado de Vegetación Diferencial (NDVI). La tasa
de éxito para el mapa de susceptibilidad por deslizamientos producido por este método
fue alta. Por otro lado, Ohlmacher y Davis (2009) prepararon un mapa de zonificación de
la amenaza por deslizamientos en la cuenca de Kanas ([Link].) usando Regresión
Logística y Análisis Discriminante en un entorno SIG. Eckhaut et al. (2009) aplicaron el
Análisis Discriminante en la evaluación de la susceptibilidad por deslizamientos con base
en diferentes unidades de mapeo, comparando los mapas de susceptibilidad a los
deslizamientos generados usando un Enfoque Multivariado para las siguientes unidades
de mapeo: Celdas en cuadricula (píxel), Unidad de Cartografía Topográfica (TMU) y
unidades de pendiente. El estudio reveló que el mapa de susceptibilidad utilizando
Unidad de Cartografía Topográfica (TMU) muestra mayor área de susceptibilidad a los
deslizamientos que el mapa de susceptibilidad basado en cuadriculas.
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

 Método de Redes Neuronales Artificiales


Los movimientos en masa se rigen por diversos factores preliminares y desencadenantes
que están complejamente interrelacionados. Las interrelaciones entre estos factores y los
movimientos en masa son no lineales en la naturaleza (Ercanglu 2005). Para evaluar de
forma precisa la susceptibilidad a los deslizamientos se necesitan de igual modo métodos
más precisos.

En los últimos años un grupo de investigadores ha perseguido la creación de un modelo


de computador que iguale o adopte las distintas funciones básicas del cerebro. El
resultado ha sido una tecnología de reciente aparición llamada Computación Neuronal o
también Redes Neuronales Artificiales (Basogain 1998).

Las Redes Neuronales Artificiales (ANN) es un sistema basado en la capacidad de


aprender, generalizar y abstraer características de un fenómeno particular, de forma
similar a lo que hace el cerebro humano. Este modelo tiene más de tres capas de
neuronas artificiales que están conectadas por pesos; utiliza el Algoritmo de Aprendizaje
de Retropropagación, el cual define las reglas para la asignación de pesos.
Posteriormente el peso de cada variable se ajusta para minimizar los errores. La Red
Neuronal Artificial (ANN) es un modelo no lineal que ha demostrado ser eficaz en la
evaluación de la amenaza por movimientos en masa (Catani et al. 2005; Ercanglu 2005;
Pradhan y Lee 2009, 2010; Bui et al. 2012).

Figura B-3. Algunos Esquemas de Redes Neuronales Artificiales


Fuente: Tomado de Yegnanarayana (2009)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Ercanglu (2005) generó mapas de susceptibilidad por deslizamientos usando un modelo


tipo ANN de Retropropagación en el módulo NeuralNet de Idrisi Kilimanjaro en un área al
Oeste del Mar Negro, Turquía. El autor consideró seis parámetros (ángulo y aspecto de
la pendiente, elevación topográfica, perfil topográfico, índice de humedad e Índice
Normalizado de Vegetación Diferencial) para la determinación de los pesos en la fase de
prueba del modelo ANN. El resultado del modelo después de su validación mostró un
82,5% de los resultados correctos. Catani et al. (2005) aplicaron un modelo ANN para
zonificar la susceptibilidad por deslizamientos en la Cuenca del Río Arno en Italia central,
en el cual las capas de los factores preliminares de movimientos en masa fueron
superpuestos para definir las unidades de "condición única", obteniendo un mapa de
susceptibilidad final con más del 85% de resultados correctos en relación con el
reconocimiento de las áreas susceptibles a los PRM.

Chang y Liu (2004) implementaron un modelo ANN para zonificar la susceptibilidad a los
movimientos en masa en Taiwán central, usando datos satelitales de alta resolución y
concluyendo que el método ANN es mucho mejor que el método estadístico de la
máxima verosimilitud. Pradhan y Lee (2009) encontraron entre 72 a 81% de coincidencia
con la susceptibilidad por deslizamientos de cinco sitios de prueba de la isla de Penang
(Malasia) al aplicar un modelo ANN en un entorno SIG. Pradhan y Lee (2010) también
aplicaron esta metodología para evaluar la susceptibilidad a los movimientos en masa en
tres áreas de prueba en Malasia. Bui et al. (2012) realizaron la cartografía para zonificar
la amenaza a los PRM en Malasia utilizando Redes Neuronales Artificiales con
Regulación Bayesiana y Redes Neuronales con el algoritmo de aprendizaje Levenberg
Marquardt y encontraron una precisión de hasta el 90,3% y 86,1% respectivamente, por
lo tanto, un modelo ANN en un entorno SIG se puede implementar de modo eficaz en la
evaluación de la amenaza por deslizamientos, para mejorar la capacidad de predicción
de estos movimientos.

Arora et al. (2004) propusieron un enfoque ANN de ajuste de modelos tipo caja negra
para la zonificación de la amenaza a los PRM en Bhagirathi (Ganga) valle, India. Este
enfoque determina los pesos que permanecen ocultos durante la etapa de ensayo.
Después del ensayo y las pruebas de los diferentes archivos de redes neuronales, la
mejor opción se selecciona en función de la precisión.

 Otros Enfoques Multivariados


Rotigliano et al. (2011) estudiaron el papel de las áreas de diagnóstico en la zonificación
de la susceptibilidad a los PRM en Sicilia, Italia. Se combinaron los factores causantes de
los movimientos en masa para identificar las unidades de terreno de "condición única" y
luego se seleccionaron las áreas de diagnóstico con base en los tipos de movimientos en
masa. Finalmente, el modelo fue validado utilizando curvas de tasa de predicción y de
éxito. La selección de las áreas de diagnóstico es uno de los pasos más importantes en
la evaluación de la amenaza a los PRM, sin embargo desafortunadamente ha recibido
muy poca atención (Rotigliano et al. 2011).

Clerici et al. (2002) aplicaron el método de Análisis Condicional en un entorno SIG para
cartografiar la susceptibilidad a los movimientos en masa en la cuenca del Río Parma en
los Apeninos septentrionales de Italia, usando comandos tipo GRASS (Sistema de
Soporte de Análisis de Recursos Geográficos).

El enfoque multivariado para zonificar la susceptibilidad por deslizamientos ha sido


ampliamente utilizado en los últimos años y ha demostrado ser el método más objetivo
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

para evaluar la amenaza a los movimientos en masa en escenarios geo-ambientales


complejos (Conoscenti et al. 2008; Eckhaut et al. 2009; Ercanglu et al. 2003; Ayalew y
Yamagishi 2005).

La aplicación de métodos estadísticos multivariados en la cartografía de la zonificación


de la amenaza por PRM ofrece resultados más precisos, aunque incluye cálculos
complejos. Estos métodos permiten evaluar la contribución comparativa de cada factor
causal en la ocurrencia de movimientos en masa, por lo tanto, estos métodos son más
objetivos en la asignación del coeficiente de ponderación en el procedimiento de mapeo
de la zonificación en mención.

En tiempo reciente son pocos los estudios que han evaluado la susceptibilidad a los PRM
usando mapeo dendrogeomórfico (sistemático y extenso). Saez et al. (2012) han
intentado mapear la probabilidad de reactivación de movimientos en masa, utilizando los
registros de los anillos de los árboles para la evaluación de la susceptibilidad a los
movimientos en masa en el sur de los Alpes franceses, estableciendo la relación entre la
frecuencia de los movimientos en masa y la estructura de edades de soporte y
perturbaciones utilizando análisis dendrogeomórfico.

B.6. Enfoque Probabilístico


La evaluación probabilística de la amenaza a los movimientos en masa ayuda a
determinar la probabilidad espacial, temporal y tamaño de estos movimientos (Guzzetti et
al. 2005b). Los métodos probabilísticos para cartografiar la zonificación de la amenaza a
los movimientos en masa traen consigo objetividad en la asignación de pesos. En los
enfoques probabilísticos para zonificar la susceptibilidad por deslizamientos, la
distribución espacial de estos movimientos se compara con diversas variables
explicativas dentro del marco probabilístico (Kanungo et al. 2009). Se incluye la
probabilidad bayesiana, factor de certidumbre, función de favorabilidad, etc. El nivel de
relación entre cada capa temática de datos y la distribución de deslizamientos se
transforma en un valor basado en la función de distribución de probabilidad. Este enfoque
es cuantitativo, sin embargo existe cierto grado de subjetividad en el procedimiento de
asignación de los pesos (Kanungo et al. 2009).

Guzzetti et al. (2005b) evaluaron la amenaza a los PRM en la cuenca del Río Staffora al
norte de los Apeninos Italianos utilizando un modelo probabilístico, calculando la
probabilidad del tamaño de los deslizamientos y la probabilidad temporal y espacial de
estos movimientos, a través de la función de distribución de frecuencia. El modelo de
probabilidad de Poisson fue aplicado para determinar la probabilidad de excedencia de
un movimiento en masa en cada unidad de mapeo.

Jaiswal et al. (2010a) llevaron a cabo una evaluación cuantitativa de la amenaza a los
deslizamientos a lo largo de la ruta de transporte en las colinas de Nilgiri, India. Se
obtuvieron las estadísticas de frecuencia-volumen para determinar la probabilidad de la
magnitud de los deslizamientos para diferentes períodos de retorno. Los resultados del
estudio indicaron que la variación anual de la frecuencia de deslizamientos y su volumen
están relacionados con la cantidad de lluvia. Por lo tanto, la probabilidad del tamaño de
los deslizamientos con base en el porcentaje de frecuencia de deslizamientos se puede
estimar mediante la incorporación de datos de magnitud de lluvia.
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Das et al. (2011) evaluaron la Unidad de Susceptibilidad Homogénea (HSU) con base en
la amenaza por deslizamientos usando probabilidad espacial, temporal y de tamaño de
los deslizamientos en la cuenca del Río Bhagirathi al norte del Himalaya (India). Un
conjunto de datos satelitales de alta resolución se utilizaron para definir la Unidad de
Susceptibilidad Homogénea (HSU) para el mapeo de la zonificación de la amenaza a los
deslizamientos. Recientemente, Jaiswal et al. (2010b) trataron de evaluar la
susceptibilidad a los deslizamientos en las colinas de Nilgiri (India) utilizando la
probabilidad espacial para producir información de la amenaza y del riesgo para la
definición de las medidas de planificación en la reducción de riesgo. Adicionalmente los
autores desarrollaron un sistema de alerta temprana de deslizamientos a partir de una
base de datos de ocurrencia de lluvias.

En tiempo reciente, varios estudios han intentado aplicar el enfoque probabilístico en la


zonificación de la amenaza a los deslizamientos desde un punto de vista cuantitativo
(Ghosh 2011; Floris y Bozzano 2008; Das 2011; Jaiswal y Van Westen 2013; Guzzetti et
al. 2006; Polemio y Sdao 1999; Chelboard et al. 2006).

B.7. Metodología de los Taludes Naturales (MTN)


Según Shuk (1999), la aplicación de la MTN funciona como una herramienta por sí sola,
o complementaria, adicional y equiparable a las de las metodologías geotécnicas
convencionales para la zonificación geotécnica cuantitativa. La MTN se enmarca dentro
del campo conceptual de la Macrogeotecnia y constituye un conjunto metodológico que
permite la determinación y cálculo de parámetros geomecánicos y de estabilidad,
solamente con base en planos topográficos de escala y calidad adecuada, y que indiquen
los contactos entre las diferentes formaciones geológicas.

La MTN utiliza el análisis de la observación y medición organizada y sistemática de dos


parámetros geométricos cuantitativos (L, H), que se obtienen de agrupaciones
adecuadamente delimitadas en los niveles de medición de taludes naturales (familia,
subpoblación, población o universo). En general, el uso de la MTN no requiere de
informaciones adicionales, de sondeos, ni de ensayos de laboratorio o in situ, por lo tanto
es un método económico y rápido de ejecutar con respecto a otras metodologías
convencionales. Aunque la MTN se desarrolló inicialmente para el estudio de la
estabilidad de taludes, su aplicación ha ampliado sus campos de acción como
herramienta auxiliar para exploración geológica y detección de rasgos geoestructurales,
para exploración de yacimientos de minerales pesados y agregados de concreto y en el
planeamiento, exploración y diseño de obras subterráneas.

B.8. Enfoque del Proceso Analítico Jerárquico


La evaluación de la amenaza por deslizamientos implica la consideración de diversas
variables explicativas de estos movimientos. Se trata de una tarea crítica para determinar
la contribución relativa de un parámetro individual en la ocurrencia de deslizamientos. Por
lo tanto, la aplicación del Enfoque Multicriterio para la toma de decisiones (MCDA) es de
suma importancia en la cartografía para zonificar la amenaza por PRM. El Proceso
Analítico Jerárquico (AHP) es un proceso multicriterio de medición a través de pares de
comparación (acertados) y depende del juicio de expertos para deducir escalas de
prioridad (Saaty 2008). El Proceso Analítico Jerárquico opera en cuatro niveles a saber:
Problema de definición, Determinación de objetivos y alternativas, Construcción de la
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

matriz de pares de comparación y Determinación de los pesos y obtención de prioridad


general. En una zonificación de la amenaza por PRM, los diferentes factores causantes
de los movimientos en masa se consideran como alternativas. Se asignan números
absolutos (de 1 a 9) a cada parámetro relacionado con los movimientos en masa en
función de su importancia relativa y se construyen las matrices de comparación para
calcular el Radio de Consistencia (CR) y el Índice de Consistencia (CI). Akgun (2011)
comparó los mapas de amenaza por deslizamientos generados por regresión logística
(LR), Proceso Multicriterio para la toma de decisiones (MCDA) y Método de la Razón de
Verosimilitud (LRM) en Azmir (Turquía), utilizando el método del Área Bajo la Curva,
encontrando coeficientes de correlación (r) entre 0,58 y 0,86, y que la metodología LRM y
MCDA mostraron resultados similares.

Ayalew et al. (2005) compararon los mapas de zonificación de la susceptibilidad por


deslizamientos usando regresión logística (LR) y el modelo de Proceso Analítico
Jerárquico (AHP) para evaluar la amenaza por deslizamientos. El estudio reveló que si
hay un incremento en el número de categorías de vulnerabilidad, el modelo LR brinda
más detalles que el modelo AHP. Sin embargo cuando estos mapas se compararon con
los mapas de actividad de deslizamientos, el mapa basado en el modelo AHP se
comportó mejor que el mapa del modelo LR. En tiempo reciente, se han hecho varios
intentos para aplicar el modelo AHP en un entorno SIG en la cartografía de la
susceptibilidad por deslizamientos en diferentes partes del mundo (Mondal y Maiti 2012;
Ma et al. 2013; Kavzoglu et al. 2013).

B.9. Modelo de Umbrales de Lluvia


El umbral de lluvia para deslizamientos se refiere a la mínima intensidad o duración de la
lluvia necesaria para causar movimientos en masa (Varnes y IAEG 1984). La
precipitación acumulada, la precipitación antecedente, la intensidad de la precipitación y
la duración de la precipitación son los parámetros más comunes que se utilizan para
determinar el umbral de lluvia. El modelo del umbral crítico de lluvia (Qcr) se basa en las
propiedades del suelo, ángulo de la pendiente, pendiente de drenaje, densidad aparente
del suelo y densidad del agua. Varios estudios sobre la evaluación de la susceptibilidad
por deslizamientos han utilizado el modelo de umbrales de lluvia para predecir estos
movimientos. En el Himalaya (Nepal), el umbral de precipitación disminuye con el
incremento de la acumulación de temporada y se vuelve constante a 11 mm/día (Gabet
et al. 2004).

Chelboard et al. (2006) aplicaron el umbral de lluvia acumulada para la predicción de


movimientos en masa en Seattle (Washington), [Link]. El modelo se comparó con los
registros históricos de eventos de lluvias y de movimientos en masa. Los resultados
indicaron que el umbral de lluvia acumulada captura más del 90% de los eventos
históricos de movimientos en masa. Los autores concluyeron que tanto el umbral de
lluvia acumulada como el umbral de excedentes de lluvia (intensidad-duración) se deben
utilizar conjuntamente para la predicción de movimientos en masa.

Floris y Bozzano (2008) propusieron una modificación en el modelo convencional de


umbral de lluvia para la evaluación de la amenaza a los movimientos en masa. Con base
en los registros históricos de eventos de deslizamientos y lluvias, los umbrales de
excedentes de lluvia se calcularon para dos movimientos en masa tipo complejo en el sur
de los Apeninos Italianos. Chang y Chiang (2009) propusieron un modelo integrado para
evaluar la susceptibilidad por deslizamientos inducidos por un tifón en Taiwán,
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

combinando modelos determinísticos, estadísticos y de umbral de lluvia. Gabet et al.


(2004) aplicaron el umbral de lluvia para movimientos en masa en Nepal (Himalaya)
considerando precipitaciones diarias y estacionales en el modelo y sugirieron que
suficiente lluvia antecedente es necesaria para producir presiones de poros y
mecanismos de activación de los movimientos en masa.

Dahal y Hasegawa (2008) estudiaron más de 670 movimientos en masa ocurridos desde
1951 hasta 2006 en Nepal (Himalaya), con el propósito de analizar el umbral de lluvia.
Coe et al. (2004) y por otro lado Polemio y Sdao (1999) también han aplicado el umbral
de lluvia para la evaluación de la susceptibilidad por deslizamientos en Guatemala e Italia
respectivamente.

B.10. Modelos de Base Física para evaluar la Susceptibilidad por


Deslizamientos
Los modelos de base física usados para evaluar la amenaza por deslizamientos
describen los procesos físicos que conducen a un movimiento en masa y se basan en las
leyes mecánicas básicas. Estos modelos representan la respuesta transitoria del agua
subterránea cuando llueve en un talud o ladera (Kuriakose 2010). Estos modelos no
necesitan datos históricos de movimientos en masa de mucho tiempo atrás y por lo tanto
también pueden ser aplicables a las zonas con inventarios incompletos de movimientos
en masa (Kuriakose 2010).

Salciarini et al. (2006) aplicaron un programa en Fortran denominado TRIGRS


desarrollado por Baum et al. (2002), que se basa en un modelo de infiltración transitoria
vertical unidimensional de la lluvia con un modelo de cuadricula de estabilidad de taludes,
para modelar deslizamientos superficiales inducidos por lluvia en la región central de
Umbría (Italia), asumiendo condiciones saturadas o muy cercanas al saturamiento. Los
autores han elegido los eventos conocidos de lluvia y los registros históricos de
deslizamientos para calibrar el modelo y realizar las simulaciones; concluyeron que se
necesitan modelos de elevación digital de alta resolución e información sobre la
distribución espacial de las propiedades físicas de la superficie para una mejor
simulación en el modelo TRIGRS.

La susceptibilidad en tiempo real de deslizamientos superficiales en el Parque Natural de


los Apeninos Emilianos (Italia) ha sido estudiada por Montrasio et al. (2011), comparando
dos modelos de análisis de susceptibilidad por deslizamientos en un entorno SIG. Se
utilizó el modelo de Predicción de la Inestabilidad de Movimientos en masa Superficiales
(SLIP) y el modelo en Fortran TRIGRS. Los resultados del estudio indican que ambos
modelos tienen una capacidad de predicción similar.

Kuriakose (2010) llevó a cabo un estudio detallado para comparar cuatro modelos de
base física en un área del occidente de Ghats of Kerala (India): SHALSTAB (Estabilidad
de Movimientos en masa Superficiales), SINMAP (Mapeo del índice de Estabilidad),
STARWAR+PROBSTAR (Deposito y Redistribución de Agua en Taludes de Agricultura y
Revegetalizados + Probabilidad de Estabilidad) y TRIGRS. El estudio reveló que
STARWAR+PROBSTAR es el modelo más adecuado para evaluar las probabilidades
espacio-temporales de ocurrencia de movimientos en masa superficiales en esa zona.
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Recientemente, se utilizó un modelo de Simulación de la Estabilidad de Taludes de Alta


Resolución (HIRESSS) para predecir movimientos en masa con base en parámetros
hidrológicos (Mercogliano et al. 2013). El estudio también incorpora un Modelo de
Circulación Global para el análisis de los parámetros de lluvia.

Rossi et al. (2013) también utilizaron el modelo HIRESSS a través de aplicaciones


computacionales de alto rendimiento (HCP) para analizar condiciones desencadenantes
de movimientos en masa en tiempo real para grandes áreas en la cuenca de Armea, la
isla de Ischia y en las áreas de provincia de Lucca, Pistoia y Prato (Italia), para generar
mapas de probabilidad de inestabilidad y evaluar los resultados de la simulación
realizada con la metodología de Monte Carlo.

Figura B-4. Esquema del Código HIRESSS para Análisis de Estabilidad


Fuente: Tomado de Margottini (2013)

Entre los últimos avances que se han realizado, se encuentra el trabajo de Wu et al.
(2014) que está enfocado en el planteamiento de un sistema de predicción de la
amenaza por deslizamientos basado en SIG, realizando pruebas en tiempo real durante
la ocurrencia de un tifón o tormenta en China. La predicción de la amenaza por
deslizamientos se basa en las precipitaciones y está fundamentada en la combinación
del espacio y el tiempo. A partir de una base de datos de SIG y análisis espacial en SIG,
el sistema de índice de valoración se construye mediante el análisis de formación de
mecanismos de deslizamientos. Mientras tanto, el objetivo clave (susceptible) se calcula
con base a la predicción espacial.

Por otra parte, la amenaza por deslizamiento se predice usando los datos en tiempo real
de las precipitaciones y un modelo de lluvia efectiva. Durante un tifón o tormenta, se lleva
a cabo la predicción de la amenaza por deslizamiento (en tiempo real) a través del
sistema en mención (Wu et al. 2014). El diagrama de flujo del sistema de predicción de la
amenaza por deslizamientos basado en SIG aparece en la figura B-5.
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

Figura B-5. Diagrama de flujo del Sistema de Predicción de la Amenaza por PRM
Fuente: Tomado de Wu (2005)

B.11. Aplicación de Sensores Remotos y SIG


La extracción de información espacial relevante que se relaciona con la ocurrencia de
movimientos en masa es una parte integral de la evaluación de la amenaza. Los datos de
Sensores Remotos combinados con Sistemas de Información Geográfica (SIG) han
demostrado ser herramientas eficaces para generar y procesar información espacial. El
avance en las técnicas de observación terrestre facilitan la detección, Cartografía y
Monitoreo eficaz de movimientos en masa, así como el análisis de la amenaza (Tofani et
al. 2013).

La revisión de pocos estudios realizados sobre evaluación de la amenaza por


deslizamientos a partir de datos de sensores remotos indican que las fotografías aéreas
son ampliamente utilizadas en la detección y cartografía de movimientos en masa (Galli
et al. 2008; Guzzetti et al. 2003; Yeon et al. 2010; Rotigliano et al. 2011; Guzzetti et al.
2005a; Rowbotham y Dudycha 1998; Pradhan y Lee 2009; Panikkar y Subramaniyan
1997; Miller y Burnett 2007; Ayalew y Yamagishi 2005; Chau et al. 2004; Clerici et al.
2002). La buena calidad de las fotografías aéreas ayuda en la detección precisa y
cartografía de los deslizamientos, sin embargo, estas mismas fotografías no podrán ser
utilizadas en el monitoreo continuo de estos movimientos.

Tofani et al. (2013) han estudiado los recientes desarrollos que se han dado en la
aplicación de datos satelitales de sensores remotos en estudios de movimientos en masa
en Europa y han encontrado que el 70% del total de estas aplicaciones están enfocadas
hacia la detección, cartografía y monitoreo de deslizamientos, pues los datos de satélite
de alta resolución están siendo utilizados de manera efectiva (Gómez et al. 2000; Saraf
et al. 2009; Akbar y Ha 2011; Naithani 2007; Nagarajan et al. 2000; Ma et al. 2013;
Mondal y Maiti 2012; Balsubramani y Kumaraswamy 2013; Chand 2008).
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

El uso del modelo de elevación digital (DEM) es de gran importancia en la evaluación de


la amenaza por deslizamientos, pues de un DEM con buena resolución se pueden
extraer varias capas temáticas de datos como el ángulo y aspecto de la pendiente,
curvatura, lineamientos, drenaje, rugosidades, etc. En tiempo reciente los estudios de
zonificación de la amenaza por deslizamientos han utilizado DEM de alta resolución para
generar capas de datos de información espacial relacionada con la amenaza a estos
movimientos (Gómez et al. 2000; Saraf et al. 2009; Dahl et al. 2010; Yeon et al. 2010;
Akbar y Ha 2011; Naithani 2007; Jaiswal et al. 2010b; Rotigliano et al. 2011; Nagarajan et
al. 2000; Guzzetti et al. 2005b; Rowbotham y Dudycha 1998; Barla et al. 2010; Leroi
1996; Miller y Burnett 2007; Ma et al. 2013; Ayalew y Yamagishi 2005; Balsubramani y
Kumaraswamy 2013; Ghosh et al. 2009; Calvello et al. 2013; Tolga et al. 2005; Clerici et
al. 2002; Coe et al. 2004; Jelinek y Wagner 2007; Chand 2008; Ruff y Czurda 2008).

Unos pocos estudios también utilizaron técnicas de interferometría de radar tipo DInSAR
y PSInSAR, para evaluar la amenaza por deslizamientos (Barla et al. 2010; Catani et al.
2005). Se aclara que los sistemas de Radar de Apertura Sintética (SAR) son sistemas de
radares coherentes que generan imágenes de alta resolución; una apertura sintética o
antena virtual consiste en un extenso arreglo de señales de radar sucesivas y coherentes
que son transmitidas y recibidas por una pequeña antena que se mueve a lo largo de un
determinado recorrido de vuelo u órbita. La interferometría SAR (InSAR) es una técnica
geodésica establecida, basada en la combinación de dos imágenes SAR de la misma
escena, adquiridas desde puntos ligeramente diferentes (Sarychikhina et al. 2011). La
técnica de InSAR diferencial clásica (DInSAR) o e Interferometría Diferencial de Radar de
Apertura Sintética es el proceso de modelado y cancelación de la contribución de fase
interferométrica debido a la topografía y de la geometría de adquisición, en este caso
para el estudio de los deslizamientos usando la interferometría radar. La técnica de
Dispersión Permanente de Interferometría de Radar de Apertura Sintética (PSInSAR) es
más avanzada y se usa en el apilamiento de múltiples interferogramas.

Los sistemas de información geográfica (SIG) son ampliamente utilizados en la


evaluación de la amenaza por deslizamientos, especialmente por la generación de capas
temáticas de datos, cálculo de diferentes índices, asignación de pesos, integración de
datos y generación de mapas de zonificación de susceptibilidad. En tiempo reciente se
han utilizado algunos métodos para zonificar la susceptibilidad por deslizamientos a
través de un entorno SIG, con el propósito de predecir la probabilidad de estos
movimientos. Entre estos métodos están las redes neuronales artificiales, modelo de
árbol de decisión, superposición ponderada, proceso analítico jerárquico, enfoque
multicriterio para la toma de decisiones, modelo de información de valor y modelos de
base física para evaluar la amenaza a los movimientos en masa (Chang y Liu 2004;
Saraf et al. 2009; Yeon et al. 2010; Pradhan y Lee 2009; Kavzoglu et al. 2013; Akgun
2011; Ayalew et al. 2005; Mondal y Maiti 2012; Ma et al. 2013).

En el estudio de Jian y Xiang-guo (2009) se destaca la utilidad de los datos temporales


de sensores remotos y del análisis, integración y recolección de conocimiento basado en
un entorno SIG; se muestran aspectos importantes como la modelación de la zonificación
de la amenaza por deslizamientos integrada con datos de sensores remotos, datos de
monitoreo con GPS y datos tradicionales de la geología en el condado de Wan, China en
el área de las tres gargantas. Se utilizó un sistema de ponderación aplicado en la
realización de la zonificación, que se basa en la importancia relativa de varios factores
causales derivados del conocimiento de campo. Inicialmente todas las capas fueron
divididas en células de 25 m de resolución, cada célula se le asignó una calificación
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

especifica (entre 0 y 9) generando una capa raster. Posteriormente, un número de


ponderación (entre 0 y 9) de acuerdo con la importancia relativa de los diferentes factores
es asignado a capas diferentes. Entonces el Índice de Amenaza por Deslizamientos (LHI)
está dado por la siguiente expresión:

Finalmente, el mapa de zonificación de la amenaza por deslizamientos se obtiene


mediante la segmentación del histograma del mapa de índices de amenaza por
deslizamientos. La metodología para este procedimiento se muestra sistemáticamente en
la figura B-6.

Figura B-6. Cálculo del índice de amenaza por deslizamientos (LHI) basado en SIG y
Esquema de la zonificación de la amenaza por deslizamientos
Fuente: Tomado de Jian y Xiang-guo (2009)
Calibración de los Parámetros Detonantes de la Metodología SES (1989) aplicada en la
Generación de un Escenario de Amenaza por Deslizamientos en la Ciudad de Cartagena

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS - ANEXO B

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