Sentencia C-822/05
Demandante: Diana Paola Rubiano Meza
Demanda de inconstitucionalidad contra los artículos 247, 248,
249 y 250 de la Ley 906 de 2004, “por la cual se expide el
Código de Procedimiento Penal”
II. NORMAS DEMANDADAS
A continuación se transcriben los artículos demandados en el presente proceso:
Ley 906 de 2004
Por la cual se expide el Código de Procedimiento Penal
(…)
Artículo 247. Inspección Corporal.
Artículo 248. Registro Personal.
Artículo 249. Obtención de muestras que involucren al imputado.
Artículo 250. Procedimiento en caso de lesionados o de víctimas de agresiones
sexuales.
III. LA DEMANDA
La ciudadana Diana Paola Rubiano Meza demanda la inconstitucionalidad por considerar que dichas
disposiciones son violatorios de los artículos 1, 2, 4, 9, 12, 15, 16, 28, 29, 93 y 250 de la Carta, así
como de varios artículos de la Declaración Universal de los Derechos, del Pacto Internacional de los
Derechos Civiles y Políticos, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y del Estatuto
de la Corte Penal Internacional
Previamente aclara que con su demanda pretende controvertir la constitucionalidad de los registros
encaminados a la investigación y juzgamiento de las conductas punitivas.
En segundo lugar, señala la demandante que los artículos 247, 248 y 249 cuestionados violan la
dignidad humana en los casos en los cuales, “sin el consentimiento de quién está siendo sujeto a
investigación,” se realizan sobre él intervenciones corporales, convirtiéndolo de tal forma no como un
ser humano, sino como un objeto donde se encuentra la evidencia.
En tercer lugar, la accionante considera que los artículos 247 y 248, violan el derecho a la intimidad
de las personas, ya que la afectación legítima de este derecho solo puede hacerse cuando media la
autorización de un juez.
las normas demandadas vulneran el debido proceso. La actora considera “que los artículos
demandados ponen en juego la presunción de inocencia del indiciado sujeto a investigación, ya que
por las actuaciones de las autoridades sobre el cuerpo del sujeto, se deduce un tratamiento de
culpable, asumiendo su cuerpo como material probatorio sin una opción de oposición al mismo”.
los artículos demandados al tratar el cuerpo de los individuos como prueba contra sí mismos,
mediante actuaciones aprobadas por una autoridad judicial, desconocen el debido proceso. Señala
que los artículos bajo examen, contemplan “un constreñimiento para prestar su cuerpo como
evidencia física del proceso”. “
CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS
1. ¿Resulta contrario a los derechos a la dignidad humana (Art. 1, CP), a no ser sometido a
tratos crueles, inhumanos o degradantes (Art.12, CP), a la intimidad (Art.15, CP), a la presunción
de inocencia, (Art.29, CP), a no autoincriminarse (Art.33, CP), el que el Fiscal o su delegado
ordene la inspección corporal del imputado en las condiciones y con los requisitos previstos en el
artículo 247 de la Ley 906 de 2004?
2. ¿Resulta contrario a los derechos a la dignidad humana (Art. 1, CP), a no ser sometido a tratos
crueles, inhumanos o degradantes (Art.12, CP), a la intimidad (Art.15, CP), a la presunción de
inocencia, (Art.29, CP), a no autoincriminarse (Art.33, CP), el que el Fiscal o su delegado ordene
el registro de una persona relacionada con la investigación, en las condiciones y con los
requisitos previstos en el artículo 248 de la Ley 906 de 2004?
3. ¿Resulta contrario a los derechos a la dignidad humana (Art. 1, CP), a no ser sometido a tratos
crueles, inhumanos o degradantes (Art.12, CP), a la intimidad (Art.15, CP), a la presunción de
inocencia, (Art.29, CP), a no autoincriminarse (Art.33, CP), el que el fiscal ordene a la policía
judicial la obtención de muestras que involucren al imputado, en las condiciones y con los
requisitos previstos en el artículo 249 de la Ley 906 de 2004?
4. ¿Resulta contrario a los derechos a la dignidad humana (Art. 1, CP), a no ser sometido a tratos
crueles, inhumanos o degradantes (Art.12, CP), a la intimidad (Art.15, CP), que cuando se trate
de investigaciones relacionadas con la libertad sexual, la integridad corporal o cualquier otro
delito en donde resulte necesaria la práctica de reconocimiento y la realización de exámenes
físicos, se obtengan muestras íntimas de las víctimas en las condiciones y con los requisitos
previstos en el artículo 250 de la Ley 906 de 2004?
5. Examen de constitucionalidad de las normas acusadas
5.1. La necesidad de autorización judicial previa
De conformidad con el numeral 3 del artículo 250 [54] de la Carta, la Fiscalía General de la Nación
deberá “asegurar los elementos materiales probatorios, garantizando la cadena de custodia mientras
ejerce su contradicción. En caso de requerirse medidas adicionales que impliquen afectación de
derechos fundamentales, deberá obtenerse la respectiva autorización por parte del juez que ejerza
las funciones de control de garantías para poder proceder a ello.” Esta disposición establece el
principio general para el aseguramiento de los elementos materiales probatorios, según el cual
cuando haya afectación de derechos fundamentales, la práctica de medidas para obtener tales
elementos probatorios requiere de autorización judicial.
Según esta disposición constitucional es la “afectación de derechos fundamentales” la que obliga al
Fiscal a solicitar de manera expresa y específica la autorización judicial previa. El empleo del término
“afectación” supone, según su grado, una “limitación” o “restricción” al ejercicio o goce de un derecho
fundamental. Dicha limitación o restricción (i) debe estar prevista en una ley (principio de reserva
legal) y requiere, además, (ii) de la intervención judicial (principio de reserva judicial), para
determinar si resulta irrazonable o desproporcionada.
Para efectos de claridad, la Corte estima pertinente resumir de manera anticipada las conclusiones
comunes del análisis constitucional de los artículos demandados, sin perjuicio de las variantes
relevantes que luego se resaltarán al juzgar cada artículo de manera separada. (i) En primer lugar, la
Corte considera que las medidas previstas en las normas acusadas implican afectación de derechos
fundamentales y amenazan el principio de la dignidad humana (artículo 1, CP), por lo tanto, siempre
es necesario que se acuda al juez de control de garantías para solicitarle que autorice la práctica de
estas medidas, tal como lo ordena el artículo 250 numeral 3 de la Constitución. (ii) En segundo lugar,
el juez de control de garantías al cual el fiscal le solicite la autorización de la medida debe analizar no
sólo su legalidad y procedencia, entro otros, sino ponderar si la medida solicitada reúne las
condiciones de idoneidad, necesidad y proporcionalidad en el caso concreto. El juez puede autorizar
la medida o negarse a acceder a la solicitud. Esta determinación puede obedecer, principalmente, a
dos tipos de razones: (a) las que tienen que ver con la pertinencia de la medida en el caso concreto,
y (b) las que resultan de analizar si en las condiciones particulares de cada caso la medida solicitada
reúne tres requisitos: ser adecuada para alcanzar los fines de la investigación (idoneidad); no existir
un medio alternativo que sea menos limitativo de los derechos y que tenga eficacia semejante
(necesidad); y que al ponderar la gravedad del delito investigado y las condiciones en las cuales este
fue cometido, de un lado, y el grado de afectación de los derechos de la persona a la cual se le
realizaría la intervención corporal y las circunstancias específicas en que se encuentra, de otro lado,
se concluya que la medida no es desproporcionada (proporcionalidad). Este análisis lo debe efectuar
el juez de control de garantías al aplicar la norma en cada caso concreto.
Teniendo en cuenta estos principios, el juez de control de garantías negará la medida solicitada
cuando ésta no sea idónea para alcanzar los fines específicos de la investigación, cuando pueda
acudirse a medios alternativos menos limitativos de los derechos y de eficacia semejante, o cuando
su aplicación en el caso resulte desproporcionada. Lo anterior no impide que el juez, en una etapa
posterior de la investigación y según haya sido su evolución, estime que la medida sí es necesaria, ni
que el juez después de considerar las condiciones en que sería aplicada la medida concluya que no
sería desproporcionada.
5.2. La inspección corporal prevista en el artículo 247 de la Ley 906 de 2004
De conformidad con lo anterior, concluye la Corte que en el curso de las investigaciones penales
puede ser pertinente en el caso concreto, idóneo, necesario y proporcionado que a quien ya ha
adquirido la condición de imputado se le practique una inspección corporal para obtener elementos
materiales probatorios y evidencias indispensables para esclarecer los hechos objeto de la
investigación. Por lo tanto, el artículo 247 bajo estudio, será declarado exequible en el entendido de
que:
a) la inspección corporal requiere autorización previa del juez de control de garantías, el cual
ponderará la solicitud del fiscal, o de la policía judicial en circunstancias excepcionales que ameriten
extrema urgencia, para determinar si la medida específica es o no pertinente y, de serlo, si también es
idónea, necesaria y proporcionada en las condiciones particulares del caso;
b) cuando el imputado invoque circunstancias extraordinarias, no tenidas en cuenta al conferir la
autorización judicial, para negarse a permitir la inspección corporal, se deberá acudir al juez de
control de garantías que autorizó la medida para que éste defina las condiciones bajo las cuales ésta
se podrá practicar, o la niegue.
c) la inspección corporal siempre se realizará en condiciones de seguridad, higiene, confiabilidad, y
humanidad para el imputado, en los términos del apartado [Link]., de esta sentencia.
Corresponderá a los jueces de control de garantías, en cada caso concreto, velar porque en la
práctica misma de la inspección corporal se respeten los principios de pertinencia de la medida en el
caso concreto, idoneidad, necesidad y proporcionalidad.
5.3. El registro personal previsto en el artículo 248 de la Ley 906 de 2004
el artículo 248 bajo estudio es en abstracto idóneo, necesario, y proporcional, la Corte Constitucional
declarará su exequibilidad, en relación con los cargos examinados, en el entendido de que:
a) salvo el registro incidental a la captura, el registro corporal requiere autorización previa del juez de
control de garantías, el cual ponderará la solicitud del fiscal, o de la policía judicial en circunstancias
excepcionales que ameriten extrema urgencia, para determinar si la medida específica es o no
pertinente y, de serlo, si también es idónea, necesaria y proporcionada en las condiciones particulares
del caso;
b) el juez de control de garantías también definirá las condiciones bajo las cuales ésta se podrá
practicar en el evento de que la persona sobre la cual recae el registro se niegue a permitir su
práctica.
Corresponderá a los jueces de control de garantías, en cada caso concreto, velar porque en la
práctica misma del registro corporal se respeten estos principios. De conformidad con lo anterior, el
juez de control de garantías podrá autorizar el registro corporal solicitado por del Fiscal o negarse a
acceder a la solicitud, luego de examinar (i) la pertinencia de la medida en el caso concreto, y (ii) las
condiciones particulares de su práctica, a fin de determinar si el registro corporal solicitado es
adecuado para alcanzar los fines de la investigación (idoneidad); si no existe un medio alternativo
que sea menos limitativo de los derechos y que tenga eficacia semejante (necesidad); y la medida no
es desproporcionada (proporcionalidad), luego de ponderar la gravedad del delito investigado y las
condiciones en las cuales este fue cometido, de un lado, y el grado de afectación de los derechos de
la persona registrada.
5.4. La obtención de muestras que involucren al imputado prevista en el artículo 249 de la Ley 906
de 2004
.4.2.6. Por lo anterior, y dado que el artículo 249 bajo estudio es, en abstracto, idóneo, necesario, y
proporcional, la Corte Constitucional declarará su exequibilidad, en relación con los cargos
examinados, en el entendido de que:
a) la obtención de muestras requiere autorización previa del juez de control de garantías, el cual
ponderará la solicitud del fiscal, o de la policía judicial en circunstancias excepcionales que ameriten
extrema urgencia, para determinar si la medida específica es o no pertinente y, de serlo, si también es
idónea, necesaria y proporcionada en las condiciones particulares del caso;
b) la obtención de muestras siempre se realizará en condiciones de seguridad, higiene, confiabilidad,
y humanidad para el imputado, en los términos del apartado [Link] de esta sentencia.
Corresponderá a los jueces de control de garantías, en cada caso concreto, velar porque en la
práctica misma de la obtención de muestras del imputado se respeten estos principios. De
conformidad con lo anterior, el juez de control de garantías podrá autorizar su práctica o negarse a
acceder a la solicitud del Fiscal, luego de examinar (i) la pertinencia de la medida en el caso
concreto, y (ii) las condiciones particulares de su práctica, a fin de determinar si la obtención de
muestras solicitada es adecuada para alcanzar los fines de la investigación (idoneidad); si no existe
un medio alternativo que sea menos limitativo de los derechos y que tenga eficacia semejante
(necesidad); y la medida no es desproporcionada (proporcionalidad), luego de ponderar la gravedad
del delito investigado y las condiciones en las cuales este fue cometido, de un lado, y el grado de
afectación de los derechos del imputado por la obtención de muestras corporales.
5.5. El procedimiento para el reconocimiento y exámenes físicos de las víctimas previsto en el
artículo 250 de la Ley 906 de 2004
En relación con el grado de invasión de la integridad corporal, el reconocimiento y la práctica de
exámenes físicos de la víctima, así como la obtención de muestras corporales puede tener una
incidencia alta sobre este derecho, especialmente si para su obtención es necesario el empleo de
instrumental médico o anestesia. La norma exige que la medida no implique un riesgo de menoscabo
de la salud de la víctima. Por ello, si la incidencia de la medida en la integridad física de la víctima es
grande, mayor importancia deben tener los bienes jurídicos tutelados y mayor debe ser el grado de
desprotección en que quedarían las víctimas si se niega la práctica de la medida.
En cuanto a la prohibición de tratos crueles, inhumanos o degradantes, realización de exámenes
físicos a la víctima y la obtención de muestras corporales tiene una alta incidencia en este derecho si
la medida causa dolores, si la medida no se realiza con las condiciones de seguridad, higiene,
confiabilidad y humanidad exigidas en los tratados internacionales, y si no se toman las previsiones
necesarias para reducir al mínimo posible el grado invasivo de la medida.
la Corte Constitucional declarará la exequibilidad del artículo 250 de la Ley 906 de 2004, en el
entendido de que:
a) la víctima o su representante legal haya dado su consentimiento libre e informado para la práctica
de la medida;
b) de perseverar la víctima en su negativa, el juez de control de garantías podrá autorizar o negar la
medida, y la negativa de la víctima prevalecerá salvo cuando el juez, después de ponderar si la
medida es idónea, necesaria y proporcionada en las circunstancias del caso, concluya que el delito
investigado reviste extrema gravedad y dicha medida sea la única forma de obtener una evidencia
física para la determinación de la responsabilidad penal del procesado o de su inocencia
c) no se podrá practicar la medida en persona adulta víctima de delitos relacionados con la libertad
sexual sin su consentimiento informado y libre.
d) la práctica de reconocimiento y exámenes físicos para obtener muestras físicas, siempre se
realizará en condiciones de seguridad, higiene, confiabilidad, y humanidad para la víctima, en los
términos del apartado [Link]. de esta sentencia.
Corresponderá a los jueces de control de garantías, en cada caso concreto, velar porque en la
práctica misma de las medidas previstas en el artículo 250 de la Ley 906 de 2004, se respeten estos
principios. De conformidad con lo anterior, el juez de control de garantías podrá autorizar su práctica
o negarse a acceder a la solicitud, luego de examinar (i) la pertinencia de la medida en el caso
concreto, y (ii) las condiciones particulares de su práctica, a fin de determinar si la obtención de
muestras solicitada es adecuada para alcanzar los fines de la investigación (idoneidad); si no existe
un medio alternativo que sea menos limitativo de los derechos y que tenga eficacia semejante
(necesidad); y la medida no es desproporcionada (proporcionalidad), luego de ponderar la gravedad
del delito investigado y las condiciones en las cuales este fue cometido, de un lado, y el grado de
afectación de los derechos de la víctima.
RESUELVE
Primero.- INHIBIRSE de pronunciarse acerca de la constitucionalidad del parágrafo del artículo 249
de la Ley 906 de 2004.
Segundo.- Declarar EXEQUIBLE el artículo 247 de la Ley 906 de 2004, en relación con los cargos
examinados, en el entendido de que:
Tercero.- Declarar INEXEQUIBLE la expresión “sin perjuicio de los procedimientos preventivos que
adelanta la fuerza pública en cumplimiento de su deber constitucional, y…” contenida en el artículo
248 de la Ley 906 de 2004, y declarar EXEQUIBLE el resto de esta disposición, por los cargos
analizados, en el entendido de que:
a) salvo el registro incidental a la captura, el registro corporal requiere autorización previa del juez de
control de garantías, el cual ponderará la solicitud del fiscal, o de la policía judicial en circunstancias
excepcionales que ameriten extrema urgencia, para determinar si la medida específica es o no
pertinente y, de serlo, si también es idónea, necesaria y proporcionada en las condiciones particulares
del caso;
b) el juez de control de garantías también definirá las condiciones bajo las cuales ésta se podrá
practicar en el evento de que la persona sobre la cual recae el registro se niegue a permitir su
práctica.
Cuarto.- Declarar EXEQUIBLE el artículo 249 de la Ley 906 de 2004, por los cargos analizados, en el
entendido de que:
Quinto.- Declarar INEXEQUIBLE la expresión “para que fije los condicionamientos dentro de los
cuales debe efectuarse la inspección” y declarar EXEQUIBLE el artículo 250 de la Ley 906 de 2004,
por los cargos analizados, en el entendido de que:
a) la víctima o su representante legal haya dado su consentimiento libre e informado para la práctica
de la medida;
b) de perseverar la víctima en su negativa, el juez de control de garantías podrá autorizar o negar la
medida, y la negativa de la víctima prevalecerá salvo cuando el juez, después de ponderar si la
medida es idónea, necesaria y proporcionada en las circunstancias del caso, concluya que el delito
investigado reviste extrema gravedad y dicha medida se la única forma de obtener una evidencia
física para la determinación de la responsabilidad penal del procesado o de su inocencia
c) no se podrá practicar la medida en persona adulta víctima de delitos relacionados con la libertad
sexual sin su consentimiento informado y libre.
d) la práctica de reconocimiento y exámenes físicos para obtener muestras físicas, siempre se
realizará en condiciones de seguridad, higiene, confiabilidad, y humanidad para la víctima, en los
términos del apartado [Link]. de esta sentencia.