ESCUELA MILITAR DE INGENIERÍA
MCAL. ANTONIO JOSÉ DE SUCRE
BOLIVIA
TRABAJO PRÁCTIC0 1
MAPA SINÓPTICO ¿QUÉ ES HOY UNA ECONOMÍA MONETARIA?
DOCENTE: LIC. ZORKA IBET ENCINAS MUNINAGIC
ESTUDIANTE: GARY JONATHAN PAZ QUISPE
C.I.: 8360636 L.P.
CÓDIGO: A 22715-3
CURSO: 6º “A” INGENIERÍA FINANCIERA
MATERIA: ECONOMÍA MONETARIA
FECHA: SEPTIEMBRE 11, 2020
LA PAZ – BOLIVIA
¿Qué es una economía monetaria?
Dinero y macroeconomía en desequilibrio
La influencia del dinero sobre la economía no se localiza en un punto concreto y privilegiado de
inversión.
Es ilusorio pensar en una relación entre dinero e interés, limitándose a una relación entre dinero y
nivel general de precios.
La unidad de cuenta en nuestras sociedades no es una mercancía, es la unidad de salario en sentido
de Keynes, es decir, la transcripción monetaria de la hora de trabajo, su contraportada nominal:
nominal en el sentido de hablar de una tasa de salario nominal por oposición a una tasa de salario
real.
La función de reserva de valor es a menudo utilizada como fundamento del análisis monetario.
Neoclásicos y keynesianos, es cierto, no concibieron de la misma forma el papel central que jugaría
la demanda de dinero. Para los primeros, el equilibrio entre oferta y demanda de dinero, concebido
como un stock, es determinante del nivel general de precios. En los otros, que no han retenido del
análisis monetario de Keynes más que la función de preferencia por la liquidez, el mismo
equilibrio engarza a determinar la tasa de intereses.
Para Keynes el valor unitario de la moneda está determinado como inversa de la tasa de salario
monetario.
Una economía monetaria es una economía donde las transacciones tienen lugar en moneda.
En una economía perfectamente monetaria el bien que los individuos ceden con objeto de obtener el
poder de compra necesario, para procurarse los bienes de consumo que le permitirán maximizar su
función de utilidad, no es un bien cualquiera: es su fuerza de trabajo.
Una economía monetaria es también una economía donde ahorrar e invertir son operaciones que
responden a una lógica distinta una y otra. no son precisamente los mismos agentes los que
ahorran o invierten.
En esta perspectiva la inversión neta se define como la adquisición de activos físicos productores de
flujos permanentes de renta monetaria con objeto de optimizar el montante de la riqueza detentada
de modo productivo y asegurar a sus propietarios una renta monetaria durable.
Por tanto, a menos que el sistema bancario no aplique ningún racionamiento monetario a los
inversores, su acción escapa a toda condición de financiación.
Todo dependerá de la rentabilidad esperada del stock de capital sobre este horizonte de tiempo,
rentabilidad esperada que se reflejará en los precios unitarios de adquisición de los nuevos activos
físicos.
Este precio unitario es la inversa del tipo de interés monetario, si este último se ha concedido como
tipo de capitalización del flujo unitario perpetuo de renta, y ello es bien evidente que más fiable
será el tipo de interés en que se capitaliza un flujo perpetuo de renta esperada, tanto más alto será
la cotización unitaria de los títulos que procuran esta renta.
Una economía monetaria es una economía que no realiza forzosamente la igualdad entre inversión
óptima y ahorro óptimo.
Es también una economía que puede conocer de forma sostenida el subempleo (o el sobreempleo),
es decir, una economía que puede no ser capaz de igualar la oferta y la demanda de trabajo de
forma óptima.
En una economía monetaria, donde una demanda de un bien no puede expresarse directamente en
términos de otro bien, sino que tenga que pasar por el dinero, esto es, cediendo una fuerza de
trabajo contra un salario monetario con el cual los consumidores se procuran el poder de compra
bajo la condición de que ellos maximizan su función de utilidad.
Nada impide que no haya simultáneamente un excedente de oferta de trabajo sobre un mercado y un
excedente de oferta de bienes de consumo sobre el otro, puesto que no es posible de ofrecer
directamente su trabajo sobre el mercado donde se venden los bienes, esto es, hacer el trueque
directamente contra los bienes de consumo.