Fisiología pulmonar
Introducción
Una persona puede vivir por varias semanas sin alimento y varios días sin agua,
pero solamente unos pocos minutos sin oxígeno. Cada célula en el cuerpo necesita
un suministro continuo de oxígeno para producir energía y crecer, repararse o
reconstituirse, así como para mantener las funciones vitales. El oxígeno debe estar
disponible para las células de manera que ellas lo puedan utilizar. Deber ser
incorporado dentro del cuerpo como aire purificado, enfriado o calentado,
humidificado y entregado en las cantidades adecuada.
Sistema respiratorio
El sistema respiratorio está formado por las
estructuras que realizan el intercambio de
gases entre la atmósfera y la sangre. El
oxígeno (O2) es introducido dentro del
cuerpo para su posterior distribución a los
tejidos y el dióxido de carbono (CO2)
producido por el metabolismo celular, es
eliminado al exterior. Además interviene en
la regulación del pH corporal, en la
protección contra los agentes patógenos y
las sustancias irritantes que son inhalados y en la vocalización, ya que al moverse el
aire a través de las cuerdas vocales, produce vibraciones que son utilizadas para
hablar, cantar, gritar, entre otras cosas.
El proceso de intercambio de O2 y CO2 entre la sangre y la atmósfera, recibe el
nombre de respiración externa. El proceso de intercambio de gases entre la sangre
de los capilares y las células de los tejidos en donde se localizan esos capilares se
llama respiración interna.
Vías respiratorias superiores
Nariz y fosas nasales
La nariz es el órgano respiratorio superior por excelencia. Cumple varias funciones
importantes que se relacionan entre sí y que podemos englobar en cuatro grandes
grupos: respiratoria, defensiva, fonatoria y olfatoria. La nariz va a realizar la función
respiratoria mediante la creación de una serie de resistencias capaces de modificar
el flujo nasal y facilitar la función pulmonar, siendo la
respiración oral una vía de suplencia en caso de
necesidad; y, a través del acondicionamiento del aire
inspirado: filtración calentamiento y humidificación.
Los senos paranasales no juegan un papel
importante en el acondicionamiento del aire
inspirado, su volumen es demasiado pequeño,
pudiendo aportar tan solo el 0,01% del aire inspirado
en cada inspiración y el 1,5% del total de la
humedad. Por otra parte la mucosa que los recubre
posee características especiales, como son el menor espesor, el menor número de
vasos sanguíneos, menos glándulas y una inervación más escasa, que le hace
menos eficiente que la mucosa nasal en el desarrollo de diversas tareas.
La mucosa respiratoria constituye una superficie de barrera que actúa como defensa
del organismo frente a diferentes contaminantes del medio exterior, tales como
bacterias, polvo, virus, toxinas, gases o alérgenos. Para proteger al resto del cuerpo
de estas agresiones, la mucosa respiratoria posee sistemas de defensa locales
(como el aclaramiento mucociliar) y otros generales (como la inmunidad humoral y
celular).
Boca
La boca es la primera parte del tubo digestivo aunque también
se emplea para respirar. Está tapizada por una membrana
mucosa, la mucosa oral, con epitelio estratificado escamoso no
queratinizado y limitada por las mejillas y los labios. El espacio
en forma de herradura situado entre los dientes y los labios, se
llama vestíbulo y el espacio situado por detrás de los dientes es
la cavidad oral propiamente dicha. El techo de la cavidad oral
está formado por el paladar que consiste en dos partes: una ósea llamada paladar
duro, formada por parte de los huesos maxilar superior y palatinos y otra, formada
por músculos pares recubiertos de mucosa, llamada el paladar blando o velo del
paladar, que se inserta por delante en el paladar duro y, por detrás es libre y
presenta una proyección cónica en la línea media, la úvula. A cada lado del paladar
blando hay dos músculos recubiertos de pliegues verticales de mucosa que
constituyen los dos pilares anteriores y los dos pilares posteriores del paladar y
forman el istmo de las fauces o puerta de comunicación de la cavidad oral con la
parte oral de la faringe u orofaringe. Por su parte anterior la cavidad oral se
comunica con el exterior por la abertura de la boca.
Faringe
La faringe es una estructura que combina las funciones del
aparato digestivo y el sistema respiratorio, extendiéndose en
un total de aproximadamente 12 a 15 centímetros desde la
base del cráneo hasta la porción anterior del cartílago
cricoides y el borde inferior de la sexta vértebra torácica su
sección más ancha se encuentra a nivel del hueso hioides y
el segmento más estrecho a nivel esofágico. A su vez la faringe se divide en
nasofaringe que comunica con la fosa nasal, orofaringe comunicación con cavidad
oral y laringofaringe importante en casos de obstrucción por cuerpo extraño.
Laringe
Es un órgano especializado que se encarga de la
fonación o emisión de sonidos con la ayuda de las
cuerdas vocales, situadas en su interior. Está localizada
entre la laringofaringe y la tráquea y es una parte
esencial de las vías aéreas ya que actúa como una
válvula que impide que los alimentos deglutidos y los cuerpos extraños entren en las
vías respiratorias. Está tapizada por una membrana mucosa con epitelio
estratificado escamoso no queratinizado y su esqueleto está formado por 9
cartílagos unidos entre sí por diversos ligamentos. Tres cartílagos son impares: el
tiroides, el cricoides y la epiglotis y tres cartílagos son pares: los aritenoides, los
corniculados y los cuneiformes.
Vías respiratorias inferiores
Tráquea
La tráquea se considera como la primera parte del
aparato respiratorio inferior. Se sitúa en la parte frontal
del cuello. Comienza después de la laringe, a la que se
une a través del cartílago cricoides, y termina en la
carina traqueal donde se divide en los dos bronquios
primarios, el izquierdo y el derecho.
Sus funciones son:
Conducción del aire
La principal función de la tráquea es la de la conducir el aire procedente del medio
ambiente, que llega a través de las fosas nasales y la laringe, hasta los bronquios
principales y subsecuentemente hacia pulmones.
Defensa del organismo
Otra función importante de esta porción de las vías respiratorias es la de eliminar, a
través del barrido ciliar del moco, sustancias extrañas o partículas en suspensión
que ingresan con el aire, evitando que alcancen las partes más sensibles o
delicadas del pulmón, es decir, a los alvéolos pulmonares, que representan los
principales sitios de intercambio gaseoso.
La tráquea reacciona ante sustancias irritantes mediante la contracción de la
musculatura lisa asociada a ella, desencadenando el reflejo de la tos. La contracción
de estos músculos consigue la reducción del diámetro de la tráquea y, junto con la
contracción violenta de los músculos espiratorios y la apertura brusca de la glotis,
ayuda a aumentar la velocidad del flujo aéreo y la eliminación de las sustancias
irritantes.
Termorregulación
Junto con las fosas nasales y los senos paranasales, la tráquea participa en el
calentamiento y humidificación (saturación de vapor de agua) del aire que ingresa a
las vías respiratorias.
Bronquios y bronquiolos
Los bronquios son los dos tubos en que se divide la
tráquea. Penetran en los pulmones, donde se
ramifican una multitud de veces, hasta llegar a
formar los bronquiolos. Conducen el aire desde la
tráquea a los alvéolos pulmonares . Los bronquios
son tubos con ramificaciones progresivas
arboriformes (25 divisiones en el hombre) y
diámetro decreciente, cuya pared está formada por
cartílagos y capas muscular, elástica y mucosa. Al disminuir el diámetro pierden los
cartílagos, adelgazando las capas muscular y elástica. Como los bronquios son la
continuación de la parte conductora del aire que van desde la tráquea hasta los
alvéolos, en primer lugar se ramifica en dos bronquios principales, uno derecho (que
se introduce en el pulmón derecho de forma bastante vertical) y otro izquierdo (con
una penetración en el pulmón izquierdo más horizontal, ya que hay el corazón en
este lado y por tanto no puede descender tanto).
Los bronquios principales son histológicamente muy similares a la tráquea. A
continuación aparecen los bronquios lobares primarios (3 en el pulmón derecho y 2
en el izquierdo). Estos bronquios ya no tienen un cartílago continuo aunque las
placas forman un anillo. A continuación vienen los bronquios secundarios y los
terciarios y finalmente los respiratorios los cuales acaban en los sacos alveolares,
lugar donde se realiza la respiración o intercambio gaseoso entre la sangre y el aire
inspirado.
Alveolos pulmonares
Los alvéolos son considerados la
Unidad funcional del pulmón, y son
sacos terminales del aparato respiratorio
en el que se realiza el intercambio de
gases entre la sangre y el aire respirado.
Cada alveolo está envuelto por una
tupida red de capilares interconectados
entre sí. El revestimiento interno de los
alvéolos está compuesto por neumocitos
tipo I, aplanados, a través de los que se produce el intercambio de gases, y
neumocitos tipo II, redondeados, que fabrican el surfactante pulmonar (sustancia
que disminuye la tensión superficial de la interfaz aire-líquido facilitando la
expansión alveolar). Las paredes de separación entre alvéolos presentan
intercomunicaciones (poros de Kohn), abundantes fibras elásticas (responsables de
la contracción pulmonar durante la espiración) y macrófagos encargados de la
primera barrera de defensa inmune. Cuando los alvéolos se llenan con el aire
inhalado, el oxígeno se difunde hacia la sangre de los capilares, que es bombeada
por el corazón hasta los tejidos del cuerpo. El dióxido de carbono se difunde desde
la sangre a los pulmones, desde donde es exhalado.
Pulmones
Son órganos pares situados en la cavidad torácica que llevan a cabo la respiración.
Están presentes en mamíferos, aves y reptiles. Muchos anfibios y algunos peces
también presentan pulmones.
En los seres humanos se localizan en la cavidad torácica, limitada por arriba por el
cuello y por debajo por el diafragma, un músculo con forma de cúpula que separa
esta cavidad de la abdominal. Los pulmones de los recién nacidos son de color
rosado mientras que los de las personas adultas presentan distintas manchas
grisáceas como consecuencia de las pequeñas partículas de polvo presentes en la
atmósfera, que acceden a los pulmones con el aire inspirado. El pulmón derecho es
más grande que el izquierdo. Esto, porque está dividido en tres lóbulos –superior,
medio e inferior- y el izquierdo solamente en dos – superior e inferior. Dentro de los
pulmones, los bronquios se subdividen en bronquiolos, que dan lugar a los
conductos alveolares; éstos terminan en unos saquitos llamados alvéolos que están
rodeados de una tupida red de capilares sanguíneos. La superficie alveolar total es
de 93 m2, casi 50 veces el área de la piel. Cada pulmón tiene entre 300 y 400
millones de alvéolos. En el ser humano adulto cada pulmón mide entre 25 y 30 cm
de largo y tiene una forma más o menos cónica. Estos dos órganos están separados
por una estructura denominada
mediastino, que encierra el corazón, la
tráquea, el timo, el esófago y vasos
sanguíneos. El pulmón está recubierto
por una membrana serosa que presenta
dos hojas, una llamada pleura pulmonar
o visceral, que se adhiere a los pulmones; la otra, está separada de la pleura
parietal —una membrana similar situada en la pared de la cavidad torácica— por un
fluido lubricante y que tapiza el interior de la cavidad torácica.
Estas dos capas se encuentran en contacto, deslizándose una sobre otra cuando
tus pulmones se dilatan o contraen. Entre ellas se encuentra la cavidad pleural, que
se encarga de almacenar una pequeña cantidad de líquido, cumpliendo una función
lubricadora. Pero la misión principal de la membrana pleural es evitar que tus
pulmones rocen directamente con la pared interna de la cavidad torácica,
manteniendo una presión negativa que impide el colapso de los pulmones.
Ventilacion pulmonar
Es el proceso de intercambio de gases entre el aire atmosférico y el interior de los
alvéolos. El aire penetra en las vías respiratorias altas por la nariz o por la boca, es
transportado por la faringe, laringe y tráquea y el árbol bronquial hasta el alveolo. En
este camino este aire va a calentarse, a purificarse y humedecerse, se filtra. Este
proceso de filtración es garantizado por las células ciliadas que componen la
mucosa respiratoria, repartida a lo largo de las vías respiratorias.
Este mecanismo de entrada y salida de aire va a depender de dos factores: por un
mecanismo de gradiente de presiones de una zona de mayor presión a una zona de
menor presión, si no existe este gradiente de presiones no se produce la salida del
gas y también, va a depender de la resistencia de las vías aéreas. La resistencia de
las vías aéreas depende de la longitud y el calibre de la vía aérea, la viscosidad del
aire y del volumen pulmonar.
Ciclo respiratorio
Consta de una fase de espiración, una de inspiración y una fase de reposo.
En la fase de reposo los músculos espiratorios están en reposo, el diafragma no se
contrae, no entra ni sale aire y los tres diámetros torácicos se encuentran en
posición anatómica. En la posición anatómica la presión dentro de los pulmones va
a ser igual a la presión atmosférica.
La fase de inspiración comienza con una contracción del diafragma y de todos los
músculos inspiratorios y se produce un aumento de los tres diámetros torácicos de
tal manera que en el interior de los pulmones, el volumen intrapulmonar aumenta.
En la fase inspiratoria se crea en los pulmones una presión negativa, lo que facilitará
la entrada de aire en los pulmones.
El pulmón se insufla, se va llenando de aire hasta que llega un momento que
alcanza su grado máximo de extensibilidad, las paredes alveolares se hacen rígidas,
porque no permiten elongarse más y aparece una fuerza de retracción elástica, y en
ese momento comienza la fase de espiración, en la que esa fuerza de retracción
que se genera va a disminuir los tres diámetros, generando una presión positiva que
va a hacer que el aire sea expulsado.
Conclusión
Los humanos estamos equipados
para extraer oxígeno del aire usando
nuestro sistema respiratorio
adaptado para este propósito, el
sistema respiratorio humano está
compuesto de un par de pulmones,
una serie de vías respiratorias y una
capa delgada de músculo liso
llamada diafragma, la inhalación de
aire es sólo una parte del proceso de
respiración que lleva a cabo un
organismo dependiente del oxígeno,
la respiración incluye todos los
mecanismos involucrados en la toma de oxígeno por parte de las células de tu
cuerpo y en la eliminación del dióxido de carbono.
La función principal de la respiración, consiste en la manera de proporcionar un
medio para el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono, entre el torrente
sanguíneo y el medio ambiente externo, suministrando oxígeno a las células y los
tejidos del organismo, eliminando de ellos los desechos del dióxido de carbono.
El aire se introduce en el sistema respiratorio a través de la nariz o la boca, pasando
por la tráquea. Esta se ramifica en los pulmones a través de unos pequeños
conductos denominados bronquiolos, y penetra en los alvéolos, donde el estrecho
contacto entre la sangre y los gases da lugar a que estos se intercambian con
facilidad. Por otro lado, el dióxido de carbono que transporta la sangre, que se
produce por el desecho de las células, llega a los pulmones y es expulsado.
Este proceso se produce como resultado de la contracción muscular. Al respirar
hacia dentro inspiración dos conjuntos de músculos se contraen: el diafragma, que
separa el pecho del abdomen, y los músculos intercostales, que se encuentran
situados en las costillas.
El volumen del pecho aumenta con la contracción de estos músculos, con lo que los
pulmones se expanden y entra el aire. Tras la contracción de los músculos estos se
relajan pasivamente y los pulmones se deshinchan, lo que hace salir el aire a lo que
se llama espiración.
Referencias
➢ Sánchez, T, Concha, I. Estructura y funciones del sistema respiratorio.
Neumol Pediatr. 2018; 13 (3): 101-106.
➢ Palacios, J. Sistema respiratorio: Anatomía. Universidad de Barcelona. 2008:
1-27.
➢ García, H, Gutiérrez, S. Aspectos básicos del manejo de la vía aérea:
evista mexicana de anestesiología. 2015; 38 (2):
anatomía y fisiología. R
98-107.
➢ Martínez, A, et. al. Fisiología de la nariz y de los senos paranasales. Hospital
Puerta de Hierro. Madrid. 2010: 1-15.
ev Chilena Anestesia. 2009; 38:
➢ Sologuren, N. Anatomía de la vía aérea. R
78-83.