Efecto Compton Inverso y Astrofísica
Efecto Compton Inverso y Astrofísica
Autora : Profesor :
Dña. Raquel Agüera Rodríguez D. Manuel Lozano Leyva
A todos aquellos compañeros y amigos que
han estado ahí estos cuatro años, especialmente
a Riu y Pablo, por su ayuda tan necesaria con Matlab;
a Chechu, por dedicar más tiempo a ayudarme que a sí mismo;
a Manuel Lozano, por toda su ayuda y por ofrecer este tema tan acertado.
i
Índice general
Resumen 1
iii
iv Índice general
3. El efecto Sunyaev-Zeldóvich 29
Conclusiones 49
Bibliografía 51
Resumen
Nuestro objetivo por tanto será el análisis de este efecto, haciendo hincapié en su
aplicación al efecto Sunyaev-Zeldóvich (de aquí en adelante, SZE, de nuevo, por sus siglas
en inglés), obteniendo la expresión del desplazamiento de la frecuencia de la radiación
CMB.
1
Capítulo 1
Si de esta forma se consideraba a la luz (y con ello, los fotones que la conforman) como
materia, debían cumplirse estrictamente los principios de conservación del momento y la
energía en la colisión con el electrón. Esquemáticamente, la colisión elástica se observa en
la figura 1.1, donde se tiene en cuenta el electrón en reposo en el estado inicial.
3
4 Capítulo 1. Dispersión elástica de partículas
donde el subíndice 0 se refiere al fotón incidente, 1 al fotón tras la colisión y 2 al electrón tras
la colisión. Elevando al cuadrado ambas expresiones y sumándolas se obtiene la ecuación:
que relaciona los momentos de las partículas que interaccionan en el estado inicial y final.
· Conservación de la energía
E0 + me c2 = Te + me c2 + E1 , (1.4)
donde E0 y E1 son las energías del fotón antes y después de la colisión, respectivamente; y
Te la energía cinética final del electrón. A su vez, esta puede relacionarse con el momento
del fotón a partir de la expresión:
E
p= , (1.5)
c
1.1. El efecto Compton 5
Te = (p0 − p1 )c (1.6)
1
λ1 − λ0 = (1 − cos θ), (1.10)
me c
h
que es la expresión del efecto Compton. Se suele simplificar la constante me c
como λc , que
se conoce como la longitud de onda Compton y cuyo valor es:
h
λc = = 0,0242Å (1.11)
me c
Así, la expresión (1.10) muestra cómo se modifica la longitud de onda del fotón incidente
en función del ángulo θ con el que sale dispersado respecto de la dirección inicial. Puede
comprobarse, sin gran dificultad, que el incremento de la longitud de onda tras la colisión
es máximo en el caso de θ = 180◦ , es decir, cuando el fotón “rebota” con el electrón y
vuelve por el mismo camino pero en sentido contrario; y nula en el caso de que salga en
la misma dirección y sentido que en la situación inicial. Obsérvese, además, que en ningún
caso λ1 − λ0 será negativo, es decir, el fotón tras la colisión siempre perderá energía, puesto
que la longitud de onda tras el choque será mayor que en el estado inicial.
6 Capítulo 1. Dispersión elástica de partículas
El efecto Compton es, junto con el efecto Thomson, uno de los procesos dispersivos
radiación-materia más comunes que se encuentran en la naturaleza. Ambos corresponden al
traspaso de energía de la radiación electromagnética a una partícula cargada (normalmente
un electrón), pero existe una ligera diferencia entre ambos: el caso de la dispersión Thomson
puede considerarse como un límite inferior a la dispersión Compton. En la dispersión
Thomson la energía de los fotones es muy pequeña en comparación con la masa del electrón,
por lo que la energía tanto de la partícula cargada como la del fotón permanecen inalterables
tras la colisión.
Esta pequeña diferencia entre ambos efectos es mayor en el caso del estudio de la sección
eficaz de colisión, que estudiaremos en la siguiente sección.
La sección eficaz total se considera como el área efectiva del blanco que “observa” un
proyectil dirigiéndose hacia él, por lo que es medida en unidades de área. En el ámbito
de la física atómica y la física de partículas, las secciones eficaces varían enormemente
dependiendo del número atómico Z de núcleo en cuestión o de la reacción que se pro-
duzca, respectivamente. Característica esta magnitud de cualquier colisión, se estudiará a
continuación su valor para las dos dispersiones anteriormente vistas: Compton y Thomson.
En el año 1928, los físicos teóricos Oskar Klein y Yoshio Nishina comenzaron el estudio
de la dispersión Compton basándose en la ecuación relativista de Paul Dirac, propuesta
ese mismo año. El objetivo de ambos fue el cálculo de la sección eficaz diferencial para un
electrón tras la colisión con un fotón, resultando así la conocida como ecuación o expresión
de Klein-Nishina, que se convirtió en uno de los primeros resultados del estudio de la
electrodinámica cuántica. A partir de la mecánica cuántica relativista y la teoría cuántica
de campos es posible deducir esta ecuación, cuya expresión es:
1.1. El efecto Compton 7
2
ωk0 ωk0
1 ωk
σ(θ)dΩ = re2 + 2
− sen θ dΩ (1.12)
2 ωk ωk ωk0
En esta ecuación, re representa el radio clásico del electrón, θ el ángulo de dispersión del
fotón, dΩ el elemento de ángulo sólido, y ωk0 y ωk representan las frecuencias dependientes
del ángulo θ, que se relacionan a partir de la expresión:
ωk ωk
ωk0 = ωk , α= (1.13)
1+ m
(1 − cos θ) m
Esta ecuación resulta útil para obtener la sección eficaz total de una colisión entre
la radiación eletromagnética y una partícula libre cargada, siendo inmediato al integrar
la ecuación de Klein-Nishina en la totalidad del ángulo sólido [9]. Sin embargo, pueden
hacerse varias aproximaciones dependiendo del rango de energías del fotón incidente y en
función del valor de α, puesto que este parámetro ofrece una relación entre la energía del
fotón antes de la colisión y la energía en reposo del electrón.
dσ 1
' re2 (1 + cos2 θ) (1.14)
dΩ 2
Este caso de bajas energías del fotón, como se comentó en la sección anterior,
se corresponde con una situación de dispersión Thomson del fotón por el electrón libre:
el valor de α puede considerarse despreciable (1.13) ya que la energía del fotón es muy
pequeña.
Z 2π Z π
dσ
σT = dφ senθdθ (1.15)
0 0 dΩ
8 Capítulo 1. Dispersión elástica de partículas
8
σT = πre2 (1.16)
3
Al igual que antes, al integrar la expresión (1.17) en todo el ángulo sólido se obtiene la
sección eficaz total Compton [9]:
Z 2π Z π
dσ
σC = dφ senθdθ (1.18)
0 0 dΩ
1+α 2(1 + α) 1 1 1 + 3α
σC = 2πre2 − ln(1 + 2α) + ln(1 + 2α) − (1.19)
α2 1 + 2α α 2α (1 + 2α)2
La figura (1.2) muestra el cociente entre ambas secciones eficaces en función del parámetro
α.
0.9
0.8
0.7
0.6
0.5
0.4
0.3
0.2
0.1
0
10-2 10-1 100 101 102 103
Figura 1.2: Representación semilogarítmica del cociente entre las secciones eficaces Com-
pton (ecuación de Klein-Nishina) y Thomson.
El scattering o efecto Compton inverso (a partir de ahora ICS, por sus siglas en inglés)
se produce cuando fotones poco energéticos son dispersados a altas energías por electrones
relativistas. Recibe el nombre de inverso puesto que, al contrario que en la dispersión
Compton, es el fotón el que gana energía y no el electrón, como puede observarse en la
10 Capítulo 1. Dispersión elástica de partículas
Ambos procesos pueden considerarse iguales, solo que tratados en sistemas de referencia
diferentes. Supongamos que en un proceso de ICS nos situamos en el sistema de referencia
donde el electrón relativista está en reposo: en este caso observaremos una situación idéntica
a la dispersión Compton ordinaria (o incluso Thomson, puesto que la diferencia entre ambos
es tan sólo la energía de la radiación), donde un electrón en reposo “ve” acercarse un fotón
con una determinada energía. Tan solo es cuestión de perspectiva. Por ello, para estudiar
el ICS podemos tratar las ecuaciones de la dispersión Compton ordinaria y aplicar una
transformación de coordenadas mediante transformaciones de Lorentz. Dos sistemas de
referencia son claves en la resolución del problema: por un lado el sistema laboratorio S,
12 Capítulo 1. Dispersión elástica de partículas
ux − v
u0x = , (1.20)
1 − 1c βux
uy
u0y = , (1.21)
γ(1 − 1c βux )
uz
u0z = , (1.22)
γ(1 − 1c βux )
1 v
γ=p β= (1.23)
1 − β2 c
ux uy
= cos θ = sen θ (1.24)
c c
u0x u0y
= cos θ0 = sen θ0 (1.25)
c c
obtenidas anteriormente para las velocidades en ambos sistemas, los ángulos θ y θ0 pueden
relacionarse de la forma:
cos θ − β
cos θ0 = (1.26)
1 − βcos θ
sen θ
sen θ0 = (1.27)
γ(1 − βcos θ)
Considérese la radiación incidente sobre el electrón como una onda plana, de tal forma
que el campo eléctrico de esta onda provoca una aceleración al electrón. Así, según la
fórmula de Larmor, esta partícula acelerada debe emitir radiación. Situados en el sistema
S 0 , es fácil deducir que nos encontramos, como se dijo en la sección anterior, en una situación
análoga a la dispersión Compton/Thomson. En esta sección consideraremos el caso de la
dispersión Thomson para simplificar los cálculos.
El campo eléctrico de la radiación incidente acelerará al electrón, por lo que éste empe-
zará a emitir radiación de acuerdo con la fórmula de Larmor. Este hecho puede interpretarse
de otra manera: simplemente como que el electrón “extrae” de la radiación incidente la
energía que fluye por la sección eficaz, re-irradiando esa potencia.
P 0 = σT cUrad
0
, (1.28)
0
donde σT es la sección eficaz Thomson (calculada en el capítulo anterior), y Urad la
densidad de energía de radiación en el sistema S 0 .
14 Capítulo 1. Dispersión elástica de partículas
Nuestro objetivo por tanto es transformar este resultado “no relativista” en el sistema
S 0 al “relativista”, en el que el observador se encuentra en reposo. Es primordial comprender
dE
que la potencia (definida como P = dt
) es un invariante Lorentz, por lo que su valor es
independiente del sistema de referencia y puede afirmarse que P = P 0 . Así, nuestros pasos
a seguir serán la búsqueda de la expresión de la densidad de energía de la radiación en el
sistema inercial S 0 , para poder obtener así la potencia P .
Urad = N ~ω = N hν (1.29)
0
Urad = N 0 ~ω 0 = N 0 hν 0 (1.30)
Teniendo en cuenta que ambos haces viajan paralelos entre sí, podemos calcular el incre-
mento temporal ∆t transcurrido entre la llegada de ambos al plano normal a la dirección
1.2. El efecto Compton inverso: ICS 15
de propagación. Este intervalo de tiempo puede calcularse a partir de las expresiones (1.31)
y (1.32):
cos θ(x2 − x1 )
∆t = t2 + − t1 (1.33)
c
Se observa así que el intervalo de tiempo de llegada de los fotones es diferente en ambos
sistemas de referencia, siendo menor un factor γ[1+βcos θ] en el sistema S 0 . Si relacionamos
la frecuencia de ambos fotones con el tiempo, puede obtenerse la expresión del efecto
Doppler relativista:
En este caso, se observa que la frecuencia en el sistema en reposo del electrón S 0 (y con
ello, su energía) se ve amplificada un factor γ[1 + βcos θ]. Por el mismo razonamiento y
siguiendo las ecuaciones (1.29) y (1.30), se obtiene que la densidad de fotones que llegan
al origen en ambos sistemas es:
0
Urad = Urad γ 2 [1 + βcos θ]2 (1.39)
Esta densidad de energía está asociada a los fotones que llegan al eje X con un ángulo θ, y
como consecuencia hay que tener en cuenta el ángulo sólido sobre el que incide. De nuevo,
suponiendo que la radiación es isotrópica al menos en el sistema de referencia laboratorio
S, podemos integrar la radiación incidente en ese ángulo sólido:
Urad 2π
Z Z π
0
Urad = dφ γ 2 [1 + βcos θ]2 sen θdθ (1.40)
4π 0 0
0 4 1
Urad = Urad (γ 2 − ) (1.41)
3 4
Sustituyendo entonces en la expresión de partida (1.28), y teniendo en cuenta que P = P 0 ,
se obtiene que la potencia final de los fotones tras la dispersión por el efecto Compton
inverso será:
4 1
P 0 = P = (dE/dt)0 = dE/dt = σT c Urad (γ 2 − ) (1.42)
3 4
Si queremos conocer el incremento de la potencia del haz, tan sólo debemos restar la
potencia inicial antes de la colisión:
4 1
(dE/dt)|IC = σT c Urad (γ 2 − ) − σT cUrad (1.43)
3 4
4
(dE/dt)|IC = σT cγ 2 β 2 Urad (1.44)
3
Que es la potencia neta ganada por la radiación, y perdida por el electrón debida al ICS.
1.2. El efecto Compton inverso: ICS 17
2 e2 2
P = a, (1.45)
3 c3
a0x
ax = 3 (1.46)
0
γ 3 1 + v uc2x
vu0y a0x
a0y c2
ay = 0
2 − 0
3 (1.47)
γ 2 1 + v uc2x γ 2 1 + v uc2x
vu0z a0x
a0z c2
az = 0
2 − 0
3 (1.48)
γ2 1+ v uc2x γ2 1+ v uc2x
18 Capítulo 1. Dispersión elástica de partículas
a0 a0y a0z
ax = x3 , ay = 2 , az = (1.49)
γ γ γ2
0 2 e2 a0⊥ 2 γ 4
P = (1.50)
3 c3
mV eB
RLarmor = , ω= , (1.51)
qB γmc
eBvsenα
a⊥ = ωvα = , (1.52)
γmc
γ2 2 2
P = σT b v sen2 α, (1.53)
4π
donde se ha tenido en cuenta la relación existente entre el radio del electrón y su masa
e2
re = me c2
; y que P = P 0 , como se comentó en la sección anterior. Si además relacionamos la
B2
expresión anterior con la energía magnética UB = 8π
[2], se obtiene la potencia de radiación
sincrotrón emitida por un electrón en una trayectoria circular:
2
< sen2 α >= (1.55)
3
4
< P >= σT β 2 γ 2 cUB (1.56)
3
en el caso del ICS el campo eléctrico es simplemente la suma de los campos de todas las
ondas incidentes [2].
El efecto Compton inverso cuenta con una gran cantidad de aplicaciones que no solo
se remiten a la astrofísica y la cosmología, sino que tiene una importante presencia en
grandes laboratorios, hospitales, centros de investigación nuclear, etc. con el objetivo de
generar radiación gamma altamente energética a partir de aceleradores de electrones. En
esta sección estudiaremos algunas de estas aplicaciones.
Figura 1.7: Intensidad recibida de dos muestras analizadas con distinta proporción de 239 P u
[5].
donde se observa el espectro de “muescas” obtenido para una muestra sin plutonio y otra
con una pequeña cantidad de este. Puede observarse una disminución en la intensidad
recibida en el caso de la muestra en color rojo, lo que determina cierta cantidad de este
elemento en la muestra.
1.3. Aplicaciones generales del SCI 21
Con un objetivo similar al del caso anterior, la técnica de detección nuclear mediante
rayos gamma pretende detectar elementos en ciertos materiales, en este caso, a partir de
la fotofisión.
Este es un proceso por el cual un núcleo, tras absorber un fotón gamma, se divide en dos
o más núcleos más ligeros. A partir de las secciones eficaces y de los fragmentos detectados,
es posible conocer el núcleo de procedencia de estos restos, resultando una prueba útil para
el estudio de la composición de determinados materiales [6].
Ahora que conocemos cuál es el origen del SCI y como se manifiesta, podemos estudiar
algunas de las cientas de aplicaciones que tiene este efecto y en qué situaciones se manifiesta.
Grosso modo, podemos predecir que todos aquellos fenómenos astrofísicos en los que se
vean implicados electrones a altas velocidades podrán ser partícipes de este efecto. En esta
sección analizaremos los dos componentes esenciales del SCI, como son la radiación cósmica
de fondo o CMB, fuente de los fotones poco energéticos que serán dispersados; y las fuentes
de electrones relativistas, siendo las más relevantes los rayos cósmicos y las radiogalaxias.
En los años 60, un físico alemán llamado Arno Allan Penzias desarrollaba una nueva
antena con gran precisión, cuando observó una fuente de ruido de una longitud de onda de
aproximadamente 7.3 cm que por más que intentó reducir mejorando aún más la precisión
y el detalle de su antena no pudo evitar. Fue así como descubrió la radiación cósmica de
fondo o CMB. Por ello mismo recibió en el año 1978 el premio Nobel de Física junto a
su compañero Robert Woodrow Wilson. En ese momento, la CMB tenía una temperatura
de 3.5K, que ha ido reduciéndose lentamente hasta los 2.75K de la actualidad [23]. Esto
23
24 Capítulo 2. Aplicaciones en astrofísica del SCI
puede explicarse teniendo en cuenta la actual expansión del universo, puesto que en un
origen las altas concentraciones de materia en un universo “comprimido” implicaban que
esta radiación de fondo se encontraba a millones de grados.
El universo que nos rodea se encuentra repleto de un baño “casi” isotrópico de esta
radiación, que como su nombre indica (Cosmic Microwave Background) es una radiación
del orden de las microondas, con un espectro muy similar al del cuerpo negro. Decimos
“casi” isotrópico puesto que manifiesta ciertas anisotropías que podrían dar información
acerca de la estructura y formación de las galaxias actuales. Se considera que fue emitida
hace unos 13.7 billones de años, unos pocos años después del Big Bang, por lo que el estudio
de esta radiación puede aportarnos gran cantidad de información acerca del universo en
una escala muy larga de tiempos [24].
En nuestro estudio, la CMB es primordial puesto que será la fuente de fotones poco
energéticos que necesitamos para estudiar el ICS en el entorno de galaxias muy calientes.
En el año 1912, un físico austriaco llamado Victor Hess ascendió hasta más de 5000
metros en un globo aerostático con el fin de medir la ionización de la atmósfera, sorpren-
diéndose al observar que que esta era mucho mayor de lo esperado. Así fue como Hess
descubrió el origen de los rayos cósmicos [21].
Estos son una combinación de partículas subatómicas, núcleos pesados, fotones, etc. en
distintas proporciones que atraviesan el universo: acelerados por los campos magnéticos
existentes en el espacio exterior, son “chorros” de partículas de los que todavía no se tiene
muy claro su origen. Posibles fuentes emisoras son estrellas enanas rojas (entre las que se
encuentra nuestro Sol) o explosiones de supernovas, que emiten gran cantidad de materia y
principalmente electrones a altas velocidades. Estas partículas pueden llegar a la atmófera
terrestre, provocando una lluvia de rayos cósmicos: mediante colisiones con núcleos de
distintos átomos de la atmósfera pueden crearse partículas como piones, los productos más
2.2. Rayos cósmicos 25
Figura 2.1: Espectros de energía procedentes de rayos cósmicos según distintos experimen-
tos [20].
26 Capítulo 2. Aplicaciones en astrofísica del SCI
p + γ → p + π0 (2.1)
p + γ → n + π+ (2.2)
Estos piones a su vez pueden decaer emitiendo muones, que se caracterizan por que no
interaccionan en gran medida con la materia, pudiendo llegar a la superficie de la Tierra y
ser absorbidos por esta [1].
Así, electrones procedentes de estos rayos cósmicos pueden llegar a dispersar los fotones
de la CMB hasta energías propias de los rayos gamma, que son detectados en la actualidad
desde la Tierra [19].
Las galaxias activas cuentan con una característica principal que las diferencia de cual-
quier otra: estas emiten jets o chorros de radiación procedentes de su centro, muy compacto.
Este centro es sin duda la región más brillante de toda la galaxia, pudiendo emitir radia-
ción infrarroja, ultravioleta, rayos X... Siendo las conocidas como radiogalaxias aquellas
galaxias activas que emiten ondas de radio.
Como cualquier otra, las galaxias activas cuentan con un agujero negro en su interior
que absorbe la materia cercana que lo rodea. Como resultado de esto, se crea un disco de
acreción o acrecimiento en su entorno a muy altas temperaturas formado por polvo y gases
que en nuestro caso, puede ser una fuente importante de electrones relativistas para nuestro
estudio del ICS. Además, este disco de acreción junto con su agujero negro pueden emitir
2.3. Galaxias activas y radiogalaxias 27
radiación en direcciones opuestas entre sí, y perpendiculares al disco: son los “chorros” o
jets de una galaxia, que pueden llegar hasta nuestro planeta y ser detectados.
Capítulo 3
El efecto Sunyaev-Zeldóvich
Existen regiones en el Universo, principalmente cúmulos de galaxias, donde hay una alta
densidad de gas ionizado muy caliente. Los fotones procedentes de la CMB, muy fríos, pasan
por estas regiones y son dispersados por los electrones de dicho gas, ganando energía tras
el proceso siguiendo la física del ICS. Esta dispersión se ve favorecida por el hecho de que
la CMB está considerada como un ejemplo real de cuerpo negro, con una temperatura que
se sitúa entorno a los 2,76K [10]. Esta dispersión provoca un desplazamiento o corrimiento
hacia el azul por parte del espectro de la CMB en la vecindad de estos cúmulos de galaxias,
resultando un buen indicador de la posición de un cúmulo en la CMB. Este es conocido
como el efecto Sunyaev-Zeldóvich (o SZE, por sus siglas en inglés), descubierto en el año
1972 por los físicos Yákov Zeldóvich y Rashid Sunyaev.
Los electrones no térmicos son aquellos cuya energía cinética es mucho mayor que
la energía térmica del ambiente, mientras que los térmicos son aquellos que tienen una
29
30 Capítulo 3. El efecto Sunyaev-Zeldóvich
energía cinética comparable a la energía térmica del entorno [22]. Si nos paramos a pensar,
estos últimos no serían adecuados para nuestro estudio puesto que no serían electrones
relativistas. Sin embargo, en este caso el “ambiente” no está a los 300K a los que estamos
acostumbrados, si no que en el entorno de una galaxia las temperaturas pueden alcanzar los
miles de millones de Kelvin. De esta forma, tanto los electrones térmicos como no térmicos
son relativistas, y por tanto ambas poblaciones son partícipes del ICS.
GM mH
kB T ∼ , (3.1)
R
donde M es la masa total del cúmulo, R su radio y mH la masa del átomo de hidrógeno.
Así, para cúmulos de gran tamaño sus temperaturas pueden llegar a ser del orden de los
100 millones de Kelvin, como se comentó anteriormente.
donde fe (p) es la función de distribución del momento del electrón, Ps (s, p) una función de
distribución obtenida a partir de la física del ICS, y s el logaritmo neperiano de la relación
entre las frecuencias anterior ν y posterior ν 0 a la colisión del fotón [12]:
0
ν
s = ln(t) = ln (3.3)
ν
p = βγ (3.4)
La función fe (p) viene definida de diversas maneras dependiendo del tipo de población
que se estudie. Existen expresiones sencillas para un conjunto de electrones de la misma
energía, mientras que expresiones más complejas permiten estudiar conjuntos donde se
combinan electrones de distintas energías.
Por otro lado, Ps (s, p) es una función que de nuevo puede tomar distintas expresiones,
dadas muchas de ellas de forma analítica en infinidad de artículos. En nuestro caso, segui-
remos la expresión dada en [12], de tal forma que queda definida en función del momento
p y el parámetro t.
Una vez calculada la función de distribución de los fotones dispersados una sola vez
(3.2), es directo el cálculo de esta función para n choques debido al scattering continuo en
el interior del cúmulo. A partir del producto de convolución de la función P1 (s) modulada
según la frecuencia del choque anterior, se tiene que [10]:
Z +∞
Pn (s) = P1 (s1 )...P1 (sn−1 )P1 (s − s1 ... − sn−1 )ds1 ...dsn−1 =
−∞
Así, la función de distribución total viene expresada como la suma de todas las funciones
Pn (s), ponderada cada una de ellas por la probabilidad de Poisson de sufrir n dipersiones
32 Capítulo 3. El efecto Sunyaev-Zeldóvich
distintas [10]:
+∞ −τ n
X e τ
P (s) = Pn (s), (3.6)
n=0
n!
donde τ es un parámetro conocido como profundidad óptica propia del cúmulo, que repre-
senta la “transparencia” de este. Para valores τ >> 1 el medio se considera ópticamente
grueso, y ópticamente delgado para valores τ << 1. Su expresión es:
Z
τ = σT ne dl, (3.7)
donde se considera que la integral se realiza a lo largo de una línea de longitud l que
atraviesa el cúmulo de un extremo a otro de este, siendo σT la sección eficaz Thomson y
ne la densidad electrónica en el interior del cúmulo [11].
donde Te es la temperatura del cúmulo, del orden del millón de Kelvin. Una forma alternati-
va de mostrar la expresión (3.6) es desarrollando el sumatorio en función de la distribución
P1 (s):
−τ 1 2
P (s) = e δ(s) + τ P1 (s) + τ P1 (s) ⊗ P1 (s) + ... (3.9)
2
Cabe destacar el hecho de que se ha sustituido P0 (s) por una función delta de Dirac δ(s)
puesto que, al no sufrir dispersión alguna el fotón al atravesar el cúmulo, es lógico que la
frecuencia inicial y final de este sean las mismas (s=0).
A partir de esta distribución puede obtenerse el espectro resultante del SZE, de acuerdo
con la ecuación [11]:
Z +∞
I(x) = I0 (xe−s )P (s)ds, (3.10)
−∞
3.1. Cálculo del efecto Sunyaev-Zeldóvich 33
(kB T0 )3 x3
I0 (x) = 2 , (3.11)
(hc)2 ex − 1
hν
x= (3.12)
kB T0
En algunos casos es recomendable definir ∆I(x) en función del producto de una cons-
tante (con unidades iguales a las de ∆I(x)) por el parámetro de Compton (3.8) y por una
expresión g(x), que es la que carga con la forma espectral de la función y la que repre-
sentaremos, siendo además adimensional. Este criterio surge por comodidad puesto que en
una aproximación de primer orden de la función P (s) en el límite de difusión (τ << 1), se
elimina la dependencia de la función ∆I(x) con la profundidad óptica.
Por ello, el objetivo de nuestro estudio será encontrar esta expresión del desplazamiento
de la radiación procedente de la CMB, ∆I(x), y observar cómo varía en función de los
parámetros del cúmulo y la radiación [10], y se compararán además los distintos resultados
obtenidos con las diferentes poblaciones electrónicas. Puesto que la expresión (3.9) es una
suma infinita de términos, pueden realizarse algunas aproximaciones a partir del desarrollo
en serie de τ de la expresión o un desarrollo más preciso a partir de la transformada de
Fourier.
34 Capítulo 3. El efecto Sunyaev-Zeldóvich
Expansión de orden n en τ
La expresión (3.9) puede tomarse sin aplicar una transformada de Fourier, pero con la
consecuencia de que en este caso deberán despreciarse algunos términos para el cálculo de
I(x). Una primera aproximación y en la que nos centraremos nosotros viene dada en [10]
considerando la aproximación de difusión τ << 1. De esta forma, los términos a partir del
orden τ 2 pueden considerarse despreciables en la expresión (3.9):
Z +∞
∆I(x) ' τ I0 (xe−s )P1 (s)ds − I0 (x) (3.19)
−∞
Para hacer más sencillo el cálculo, puede relacionarse ∆I(x) con la función g(x) como
se comentó anteriormente, eliminando la profundidad óptica en esta primera aproximación:
∆I(x) (hc)2
g(x) = C , C= (3.20)
y 2(KB T0 )3
+∞
m e c2
Z
−s
g(x) = i0 (xe )P1 (s)ds − i0 (x) , (3.21)
kB Te −∞
Con todos estos parámetros, es posible representar la función g(x) y observar la forma
espectral de la curva para el desplazamiento de la intensidad de la CMB debido al SZE.
En nuestro estudio nos centraremos sobre todo en el cálculo del SZE para una población
no térmica, por lo que debemos escoger adecuadamente la expresión de la función fe (p).
36 Capítulo 3. El efecto Sunyaev-Zeldóvich
La distribución más sencilla que concuerda con los estudios realizados anteriormente para
el SZE con una población no térmica viene dada por la expresión [10]:
donde α es una constante dependiente de los parámetros del cúmulo, y p1 y p2 son los
valores máximo y mínimo del momento del conjunto de electrones.
Puesto que es una función de distribución esta debe estar normalizada a la unidad, por
lo que puede elegirse como constante de proporcionalidad el parámetro A [10]:
α−1
A(p1 , p2 , α) = , (3.26)
p11−α
− p21−α
3|1−t| 3(1 + t)
Ps (t, p) = − 6
[1 + (10 + 8p2 + 4p4 )t + t2 ] +
32p t 8p5
" #
3 + 3p2 + p4 3 + 2p2
p − (2arcsenh(p)− | ln t |) (3.28)
1 + p2 2p
Debemos tener en cuenta que esta expresión viene dada en función del parámetro t,
por lo que debe hacerse el cambio de variable:
si queremos expresarla en función de s, tal que la expresión final en este caso será [12]:
3 | 1 − es | 3(1 + es )
Ps (s, p) = −es [1 + (10 + 8p 2
+ 4p 4 s
)e + e 2s
] +
32p6 es 8p5
" #
3 + 3p2 + p4 3 + 2p2
p − (2arcsenh(p)− | s |) (3.30)
1 + p2 2p
3.2. Aplicación a una población no térmica de electrones 37
p=0.1, smax=0.2
p=0.3, smax=0.6
p=1, smax=1.8
1.5
p=3, smax=3.6
0.5
-0.5
-1 -0.8 -0.6 -0.4 -0.2 0 0.2 0.4 0.6 0.8 1
s
Figura 3.1: Representación de Ps (s, p) × smax frente a smax
, para parejas de valores p =
0,1, 0,3, 1, 3, smax = 0,2, 0,6, 1,8, 3,6.
38 Capítulo 3. El efecto Sunyaev-Zeldóvich
La función (3.31) se representa para distintos valores de la constante α fijando los pa-
rámetros p1 y p2 , y variando p1 para valores fijos de p2 y α en las figuras (3.2) y (3.3),
respectivamente. En la figura (3.3) puede observarse cómo a medida que aumenta el valor
del momento inicial del electrón, el centro de la función P1 (s) se va desplazando hacia valo-
res mayores de s, aumentando por tanto la frecuencia final del fotón tras la colisión. Para el
caso por ejemplo de un momento mínimo de p1 = 10000, s está centrada aproximadamente
ν0
en 20, por lo que el cambio en la frecuencia es del orden de ν
≈ 5 · 108 , obteniéndose
longitudes de onda milimétricas de los fotones dispersados.
A partir de la expresión (3.31) es posible obtener los valores sucesivos de Pn (s), donde
n indica el número de colisiones entre el fotón y el electrón en el interior del cúmulo, como
se puede observar en la ecuación (3.5). Así, el siguiente paso será el cálculo de la expresión
de P (s).
0.45
0.4
0.35
0.3
0.25
0.2
0.15
0.1
0.05
-0.05
-10 -8 -6 -4 -2 0 2 4 6 8 10
0.4
p1=1
0.35 p1=10
p1=100
p1=1000
0.3 p1=10000
0.25
0.2
0.15
0.1
0.05
-0.05
-5 0 5 10 15 20 25 30
gnt (x) es igual sea cual sea el valor del momento p1 , el valor máximo no es el mismo y
además, vemos que a medida que aumenta p1 el punto de corte con el eje de abcisas va
desplazándose hacia frecuencias mayores. Esto último implica que el desplazamiento de la
intensidad de radiación ∆I(x) se anula (la radiacion que recibimos es exactamente la que
emite la CMB I0 (x)) cada vez a frecuencias iniciales del fotón mayores (frecuencia inicial
del fotón ν proporcional a x).
0.8
0.6 p1=1
p1=2
p1=3
0.4 p1=4
0.2
-0.2
-0.4
-0.6
-0.8
-1
-1.2
0 2 4 6 8 10 12 14
Figura 3.4: Representación de gnt (x) frente a x para valores α = 2.5, p2 = 1000 y p1 =
1, 2, 3, 4.
42 Capítulo 3. El efecto Sunyaev-Zeldóvich
βt √
2
fe (p) = p2 e−βt 1+p , (3.32)
K2 (βt )
me c2
donde βt es el cociente kB Te
, y K2 (βt ) la función modificada de Bessel de segunda especie.
Por suerte existe una ecuación, conocida como ecuación Kompaneets, cuya representa-
ción se asemeja con gran fidelidad a la obtenida para el caso térmico del SZE [10].
Con una estructura similar a la de una ecuación de difusión, puede deducirse a partir de
la ecuación de Fokker-Planck y reducirse a una expresión dependiente del parámetro y de
Compton (3.8), el factor adimensional x (3.12) y n, que representa el número de ocupación
de los fotones en el interior del cúmulo [15]:
∂n 1 ∂ 4 ∂n 2
= 2 x +n+n (3.33)
∂y x ∂x ∂x
La solución de esta ecuación da una expresión para la variación del espectro del fotón
en interior del cúmulo, debido a las dispersiones con los electrones térmicos. Esta es una
ecuación compleja que puede ser resuelta en casos muy concretos con simetrías simples
y mediante simulación. Consideremos en nuestro caso la aproximación más sencilla, que
consiste en tomar una solución para n siguiendo la estadística de Bose-Einstein: el número
de ocupación para un gas de bosones (fotones en nuestro caso) es [15]:
1
n(x) = , (3.34)
ex −1
donde se ha tenido en cuenta que el potencial químico µ para la radiación del cuerpo negro
es nulo [16].
3.4. Comparación entre electrones térmicos y no térmicos 43
xex
x
x(e + 1)
∆n = x − 4 y = ygt (x), (3.35)
(e − 1)2 ex − 1
donde en este caso el subíndice t indica que nos encontramos en el caso de electrones
térmicos.
∆n ∝ ∆I (3.36)
∆I = Cyg(x), (3.37)
-2
-4
-6
0 2 4 6 8 10 12 14
Figura 3.5: Aproximación al espectro de radiación dispersado por una población de elec-
trones térmicos a partir de la ecuación Kompaneets.
3.4. Comparación entre electrones térmicos y no térmicos 45
8
p1=1
p1=2
6 p1=3
p1=4
Kompaneets
4
-2
-4
-6
0 2 4 6 8 10 12 14
En la introducción a este capítulo se hizo mención a una variación del SZE basada en
el movimiento de las galaxias. Hasta este momento tan solo hemos tenido en cuenta las
dispersiones de los fotones de la CMB basadas en el movimiento aleatorio de los electrones
en el interior de una galaxia. Sin embargo, el SZE dinámico es un método que resulta útil,
por ejemplo, para calcular la velocidad peculiar de estas galaxias o de cualquier cuerpo
estelar que pueda producir este efecto de dispersión [17].
x4 ex
∆I(x) = Cgdin (x) = C , (3.38)
(ex − 1)2
8
No térmico
Térmico
6 Dinámico
-2
-4
-6
0 2 4 6 8 10 12 14
Figura 3.7: Representación de las tres aportaciones del SZE a la dispersión de fotones
procedentes de la CMB.
Conclusiones
Por último se ha realizado un estudio del efecto Sunyaev-Zeldóvich y las tres manifes-
taciones que tiene en los lóbulos de galaxias muy calientes. Para el caso no térmico se ha
realizado una aproximación que consiste en considerar tan solo los primeros términos del
desarrollo de la función de distribución total. Puede comprobarse en la literatura que esta
aproximación es buena en comparación con el caso exacto a medida que va disminuyendo
la profundidad óptica, lo cual es hasta cierto punto predecible ya que la aproximación de
difusión aplicada se fundamenta en este hecho (τ << 1). Para el caso térmico la función de
distribución de momentos se hacía muy compleja para poder realizar cálculos numéricos,
por lo que se ha procedido a hacer una aproximación mediante una ecuación de difusión
que se asemeja muy bien a los resultados esperados (véase [10], figura 1). Por último, se ha
observado el papel que tiene el movimiento de la propia galaxia sobre la dispersión de los
fotones de la CMB, y se han comparado los tres SZE gráficamente observándose los rangos
de frecuencia en los cuáles actúa cada uno, y la magnitud de la intensidad dispersada en
cada caso. Todos estos cálculos numéricos coinciden con datos recientes de la literatura, y
suponen una herramienta útil para estudios futuros sobre este efecto.
49
Bibliografía y referencias
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“Using Nuclear Resonance Fluorescence for Nondestructive Isotopic Analysis”
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IFIN–HH, Magurele–Bucharest, Romania, 2015, 244
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vidualized Cancer Treatment”,Current Molecular Medicine, Volume 13, Issue 10, abstract,
2013
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Energy Accelerator Research Organization, Japan, October 2000
51
52 Bibliografía
[11] Siddharth Malu, Abhirup Dtta, Sergio Colafrancesco, Paolo MArchegiani, Ravi Su-
brahmanyan, D. Narasimha, Mark. H. Wieringa, “Relativistic inverse Compton scattering
of photons from the early universe”, Centre of astronomy, Indian Institute of Technology
Indore, Simrol, Khandwa Road, Indore, 453552, India, December 2017
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University of Karlsruhe, January 1982
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verse cluster velocities”, Laboratoire d’Astrophysique Extragalactique et de Cosmologie,
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Physics department, Purdue University, Lafayette, Indiana, The Astrophysical Journal,
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Bibliografía 53
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mento Ingeniería Térmica y de Fluidos Universidad Carlos III de Madrid, April 2017
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Palmer Physical Laboratory Princeton, New Jersey, May 1965
[24] E. J. Wollack,“Tests of Big Bang: The CMB” ,National Aeronautics and Space
Administration, September 2016
54 Bibliografía
Facultad de física US
Avda. Reina Mercedes, S/N
CP 41012
Sevilla, España
13 de junio de 2018
Anexo
Figura 1.2 (MatLab)
clear;
clc;
Manipulate[PolarPlot[{0.5*(1/(1+alpha*(1-
Cos[theta])))^2*((1/(1+alpha*(1-Cos[theta])))+1+alpha*(1-
Cos[theta])(Sin[theta]^2),1},{theta,0,Pi*2},
{alpha, 0,10}]
clear;
clc;
for s_smax=-1:0.01:1
p=0.1;
smax=0.2;
s=s_smax*smax;
f=@(s) (exp(s))*((-3*abs(1-(exp(s))))/(32*p^6*(exp(s)))*...
(1+(exp(s))^2+(exp(s))*(10+8*p^2+4*p^4))+(3*(1+(exp(s))))...
*((3+3*p^2+p^4)/(sqrt(1+p^2))-(3+2*p^2)*(2*asinh(p)-...
abs(log((exp(s)))))/(2*p))/(8*p^5));
v=[v,f(s)*smax];
end
for s_smax=-1:0.01:1
p=0.3;
smax=0.6;
c=s_smax*smax;
g=@(c)(exp(c))*((-3*abs(1-(exp(c))))/(32*p^6*(exp(c)))*...
(1+(exp(c))^2+(exp(c))*(10+8*p^2+4*p^4))+(3*(1+(exp(c))))...
*((3+3*p^2+p^4)/(sqrt(1+p^2))-(3+2*p^2)*(2*asinh(p)-...
abs(log((exp(c)))))/(2*p))/(8*p^5));
w=[w,g(c)*smax];
end
for s_smax=-1:0.01:1
p=1;
smax=1.8;
d=s_smax*smax;
h=@(d)(exp(d))*((-3*abs(1-(exp(d))))/(32*p^6*(exp(d)))*...
(1+(exp(d))^2+(exp(d))*(10+8*p^2+4*p^4))+(3*(1+(exp(d))))...
*((3+3*p^2+p^4)/(sqrt(1+p^2))-(3+2*p^2)*(2*asinh(p)-...
abs(log((exp(d)))))/(2*p))/(8*p^5));
x=[x,h(d)*smax];
end
for s_smax=-1:0.01:1
p=3;
smax=3.6;
e=s_smax*smax;
i=@(e)(exp(e))*((-3*abs(1-(exp(e))))/(32*p^6*(exp(e)))*...
(1+(exp(e))^2+(exp(e))*(10+8*p^2+4*p^4))+(3*(1+(exp(e))))...
*((3+3*p^2+p^4)/(sqrt(1+p^2))-(3+2*p^2)*(2*asinh(p)-...
abs(log((exp(e)))))/(2*p))/(8*p^5));
y=[y,i(e)*smax];
end
%Representamos cada una de las curvas sobre una única gráfica
plot(a,v)
hold on
plot(a,w)
hold on
plot(a,x)
hold on
plot(a,y)
xlabel('$\frac{s}{smax}$','Interpreter','latex')
ylabel('$Ps(s,p)\cdot smax$','Interpreter','latex')
legend('p=0.1,smax=0.2','p=0.3,smax=0.6','p=1,smax=1.8','p=3,smax=3.6'
,'Location','northwest')
p1=N(1);
p2=N(2);
alfa1=N(3);
alfa2=N(4);
alfa3=N(5);
a = linspace(-10, 10, 1000);
v = zeros([3, length(a)]);
for jj = 1:length(alfa)
for ii = 1:length(a)
B1= @(t) t.^((1+alfa(jj))/2-1).*(1-t).^(-alfa(jj)/2-1);
B1int=integral(B1,1./(1+pmin(ii)^2),1/(1+pmax^2));
B2=@(t) t.^((3+alfa(jj))./2-1).*(1-t).^(-(2+alfa(jj))./2-1);
B2int=integral(B2,1./(1+pmin(ii)^2),1/(1+pmax^2));
B3=@(t)t.^((5+alfa(jj))./2-1).*(1-t).^(-(4+alfa(jj))./2-1);
B3int=integral(B3,1./(1+pmin(ii)^2),1/(1+pmax^2));
fs=@(s) (exp(s)).*((alfa(jj)-1)./(p1.^(1-alfa(jj))-p2.^(1-
alfa(jj))).*3.*(1+exp(s))./16.*(-B1int-B2int.*(7+3.*alfa(jj))
./(3+alfa(jj))-B3int.*(12+3.*alfa(jj))./(5+alfa(jj)))+
(alfa(jj)-1)./(p1.^(1-alfa(jj))-p2.^(1-alfa(jj))).*3.*(1+
exp(s))./16.*((pmax.^(-5-alfa(jj)).*((3./(5+alfa(jj))+
(2.*pmax.^2)./(3+alfa(jj))).*(2.*asinh(pmax)-abs(s))+
(abs((1-exp(s))./(1+exp(s)))).*((1+(exp(s)).^2)./(2.*exp(s)
.*(5+alfa(jj)))+(5)./(5+alfa(jj))+(4.*pmax.^2)./(3+alfa(jj))+
(2.*pmax.^4)./(1+alfa(jj)))))-((pmin(ii).^(-5-alfa(jj)).*
((3./(5+alfa(jj))+(2.*pmin(ii).^2)./(3+alfa(jj))).*(2.*
asinh(pmin(ii))-abs(s))+(abs((1-exp(s))./(1+exp(1).^s))).*
((1+(exp(s)).^2)./(2.*exp(s).*(5+alfa(jj)))+(5)./(5+alfa(jj))+
(4.*pmin(ii).^2)./(3+alfa(jj))+(2.*pmin(ii).^4)./(1+
alfa(jj))))))));
v(jj, ii)=fs(a(ii));
end
end
uno=v(1,:);
dos=v(2,:);
tres=v(3,:);
plot(a,uno)
hold on
plot(a,dos)
hold on
plot(a,tres)
xlabel('$s$','Interpreter','latex')
ylabel('$P_1(s)$','Interpreter','latex')
legend('α=2.0','α=2.5','α=3.0')
end
%Hacemos una función adicional que permita imponer las condiciones que
se muestran tras la ecuación (3.31)
function pmin = a_mayor_que_log(a, p1)
pmin = zeros(size(a));
for ii = 1:length(a)
if a(ii)<=log(4*p1^2)
pmin(ii) = p1;
else
pmin(ii) = exp(a(ii)/2)/2;
end
end
end
p1=N(1);
p2=N(2);
alfa=N(3);
for ii = 1:length(a)
B1= @(t) t.^((1+alfa)/2-1).*(1-t).^(-alfa/2-1);
B1int=integral(B1,1./(1+pmin(ii)^2),1/(1+pmax^2));
B2=@(t) t.^((3+alfa)./2-1).*(1-t).^(-(2+alfa)./2-1);
B2int=integral(B2,1./(1+pmin(ii)^2),1/(1+pmax^2));
B3=@(t)t.^((5+alfa)./2-1).*(1-t).^(-(4+alfa)./2-1);
B3int=integral(B3,1./(1+pmin(ii)^2),1/(1+pmax^2));
fs=@(s) (exp(s)).*((alfa(jj)-1)./(p1.^(1-alfa(jj))-p2.^(1-
alfa(jj))).*3.*(1+exp(s))./16.*(-B1int-B2int.*(7+3.*alfa(jj))
./(3+alfa(jj))-B3int.*(12+3.*alfa(jj))./(5+alfa(jj)))+
(alfa(jj)-1)./(p1.^(1-alfa(jj))-p2.^(1-alfa(jj))).*3.*(1+
exp(s))./16.*((pmax.^(-5-alfa(jj)).*((3./(5+alfa(jj))+
(2.*pmax.^2)./(3+alfa(jj))).*(2.*asinh(pmax)-abs(s))+
(abs((1-exp(s))./(1+exp(s)))).*((1+(exp(s)).^2)./(2.*exp(s)
.*(5+alfa(jj)))+(5)./(5+alfa(jj))+(4.*pmax.^2)./(3+alfa(jj))+
(2.*pmax.^4)./(1+alfa(jj)))))-((pmin(ii).^(-5-alfa(jj)).*
((3./(5+alfa(jj))+(2.*pmin(ii).^2)./(3+alfa(jj))).*(2.*
asinh(pmin(ii))-abs(s))+(abs((1-exp(s))./(1+exp(1).^s))).*
((1+(exp(s)).^2)./(2.*exp(s).*(5+alfa(jj)))+(5)./(5+alfa(jj))+
(4.*pmin(ii).^2)./(3+alfa(jj))+(2.*pmin(ii).^4)./(1+
alfa(jj))))))));
v(ii)=fs(a(ii));
end
plot(a,v)
xlabel('$s$','Interpreter','latex')
ylabel('$P_1(s)$','Interpreter','latex')
end
Este programa ejecuta una sola de las tres curvas de la figura 3.2. No se han hecho en un
único programa ya que el tiempo de ejecución del programa se alargaba mucho. Mediante la
herramienta hold on puede ejecutarse el programa tres veces y solapar en una misma gráfica
las tres curvas.
Las figuras (3.4), (3.5), (3.6) y (3.7) se han obtenido a partir de combinaciones de las
funciones gnt(x), gdin(x) y la aproximación de Kompaneets (o gt(x)), para distintos valores de los
parámetros α, p1 y p2. Al igual que antes, se solaparon las curvas mediante la herramienta hold
on y ejecutando cada uno de los programas siguientes.
gnt(x) (MatLab)
p1=N(1);
p2=N(2);
alfa=N(3);
uno=(alfa-2)/2;
dos=(3-alfa)/2;
%Definimos la constante C que multiplica a la función según la
ecuación (3.23)
Carg = @(t) t.^(uno-1).*(1-t).^(dos-1);
Cint=integral(@(t) Carg(t),1/(1+p1^2),1/(1+p2^2));
C=-(Cint*(alfa-1)/(6*(p1^(1-alfa)-p2^(1-alfa))))^(-1);
for ii = 1:length(xlin)
A=@(x,t) ((x./t).^3)./(exp(x./t)-1);
primera=@(t) (alfa-1)./(p1.^(1-alfa)-p2.^(1-
alfa)).*(3./16).*(1+t);
segundaA=@(t) -B(1./(1+pmax(t).^2),(1+alfa)/2,-alfa/2);
segundaB=@(t) -B(1./(1+pmin(t).^2),(1+alfa)/2,-alfa/2);
terceraA=@(t) -B(1./(1+pmax(t).^2),(3+alfa)/2,-
(2+alfa)/2).*((7+3.*alfa)./(3+alfa));
terceraB=@(t) -B(1./(1+pmin(t).^2),(3+alfa)/2,-
(2+alfa)/2).*((7+3.*alfa)./(3+alfa));
cuartaA=@(t) -B(1./(1+pmax(t).^2),(5+alfa)/2,-
(4+alfa)/2).*((12+3.*alfa)./(5+alfa));
cuartaB=@(t) -B(1./(1+pmin(t).^2),(5+alfa)/2,-
(4+alfa)/2).*((12+3.*alfa)./(5+alfa));
quintaA=@(t) pmax(t).^(-5-
alfa).*((3)./(5+alfa)+(2.*pmax(t).^2)./(3+alfa)).*(2.*asinh(pmax(t))-
abs(log(t)));
quintaB=@(t) pmin(t).^(-5-
alfa).*((3)./(5+alfa)+(2.*pmin(t).^2)./(3+alfa)).*(2.*asinh(pmin(t))-
abs(log(t)));
sextaA=@(t) pmax(t).^(-5-alfa).*abs((1-
t)./(1+t)).*((1+t.^2)./(2.*(5+alfa).*t)+(5)./(5+alfa)+(4.*pmax(t).^2).
/(3+alfa)+(2.*pmax(t).^4)./(1+alfa));
sextaB=@(t) pmin(t).^(-5-alfa).*abs((1-
t)./(1+t)).*(((1+t.^2)./(2.*(5+alfa).*t))+(5)./(5+alfa)+(4.*pmin(t).^2
)./(3+alfa)+(2.*pmin(t).^4)./(1+alfa));
P1=@(t) primera(t).*(segundaA(t)-segundaB(t)+terceraA(t)-
terceraB(t)+cuartaA(t)-cuartaB(t)+quintaA(t)-quintaB(t)+sextaA(t)-
sextaB(t));
fs=@(t,x) A(x,t).*P1(t);
end
plot(xlin,v)
end
clear
clc
gt = @(x) ((x.^4.*exp(x))./((exp(x)-1).^2)).*((x.*exp(x)+x)./(exp(x)-
1)-4);
xe =linspace(0,14,1000);
plot(xe,gt(xe));
xlabel('$x$','Interpreter','latex')
ylabel('$g(x)$','Interpreter','latex')
gdin(x) (MatLab)
clear
clc
gdin = @(x) (x.^4.*exp(x))./((exp(x)-1).^2);
xe =linspace(0,14,1000);
plot(xe,gdin(xe));
xlabel('$x$','Interpreter','latex')
ylabel('$g(x)$','Interpreter','latex')