Tema 40.
EVALUACIÓN DEL PROCESO DE ENSEÑANZA,
EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS CURRICULARES, DE LAS
PROGRAMACIONES, DE LOS MATERIALES CURRICULARES,
ACTIVIDADES EDUCATIVAS, DE LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR.
1. INTRODUCCIÓN.
La evaluación es un elemento importante del currículum en cualquier sistema
educativo y, también, constituye el elemento más polémico del desarrollo
curricular.
La evaluación educativa se entiende como una actividad sistemática y
continua, integrada en el proceso educativo, cuya finalidad consiste en obtener
la máxima información sobre el alumno, el proceso educativo y todos los
factores que en él intervienen, para tomar decisiones con el fin de orientar y
ayudar al alumno y mejorar el proceso educativo.
El tema está formado por una justificación legal, bajo la que se sustenta la
elaboración de este; el desarrollo propiamente dicho estructurado en: el
concepto de evaluación educativa, la evaluación del proceso de enseñanza,
evaluación de los proyectos curriculares, de las programaciones, de los
materiales curriculares, de las actividades educativas y de la organización
escolar; una conclusión de los contenidos expuestos y la bibliografía empleada.
2. JUSTIFICACIÓN LEGAL
La evaluación está integrada en el proceso educativo y es punto clave para el
trabajo del orientador y el desarrollo integral del alumno y, como tal, queda
regulado en la normativa vigente. A nivel nacional, la LOMCE ha modificado e
aspecto de a evaluación con respecto a la LOE y, considera que es un
elemento fundamental para la mejora de la educación y el aumento de la
transparencia del sistema educativo.
En nuestra comunidad autónoma, la ORDEN EDU/363/2015, de 4 de mayo, por
la que se establece el currículo y se regula la implantación, evaluación y
desarrollo del bachillerato en la Comunidad de Castilla y León, la
ORDEN/EDU/362/2015, de 4 de mayo, por la que se establece el currículo y se
regula la implantación, evaluación y desarrollo de la educación secundaria
obligatoria en la Comunidad de Castilla y León, la ORDEN/EDU/721/2015, de 4
de mayo, por la que se establece el currículo y se regula la implantación,
evaluación y desarrollo de la educación infantil en la Comunidad de Castilla y
León, y el DECRETO 36/2016, de 21 de julio, , por la que se establece el
currículo y se regula la implantación, evaluación y desarrollo de la educación
primaria en la Comunidad de Castilla y León, consideran la evaluación como
parte del desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje.
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3. CONCEPTO DE EVALUACIÓN EDUCATIVA
La evaluación educativa es la valoración que trata de constatar los cambios que
se han producido en el alumno, en la eficacia de los métodos y de los recursos
empleados, la adecuación de los programas y planes y, en general, todos los
factores que pueden incidir en la calidad de la enseñanza.
Se puede hablar de cuatro fases de evaluación educativa: la fase de fijación
de objetivos, la fase de recogida de información, el análisis y valoración de los
resultados y la toma de decisiones.
En un diseño curricular abierto y flexible la evaluación debe tener una doble
característica: ser continua e individualizada.
Al hablar de evaluación continua nos referimos a que la evaluación ha de estar
presente en el proceso de enseñanza-aprendizaje y ha de tener un carácter
regulador, orientador y autocorrector del proceso educativo.
Se trata, por otro lado, de una evaluación individualizada puesto que tiene en
cuenta a los alumnos, al propio sistema escolar en su conjunto y a la pluralidad
de agentes que intervienen en la acción educativa que se va a evaluar.
4. EVALUACIÓN DEL PROCESO DE ENSEÑANZA.
La conveniencia de evaluar los centros docentes y los procesos de enseñanza
que en ellos se producen es una necesidad pedagógica que se manifiesta con
fuerza en todos los niveles educativos.
Conocer las características organizativas y de funcionamiento de los centros,
identificar y diagnosticar sus problemas, realizar una labor sistemática de
revisión de la acción docente, son condiciones indispensables para mejorar
dicha acción.
Se puede considerar que la evaluación del proceso de enseñanza se organiza
en cuatro grandes ámbitos: el contexto general, la planificación del proceso de
enseñanza, la práctica docente y los resultados de la evaluación del aprendizaje
de los alumnos.
Dicha evaluación se puede realizar a través del contraste de experiencias con
otros docentes, del trabajo en grupo, de los cuestionarios contestados por los
profesores, los alumnos y por los padres, de observadores externos y a través
de grabaciones.
Relacionado con el momento de evaluar, esta evaluación requiere una
evaluación inicial, que con ella se tendrá una visión global y detallada de la
organización y funcionamiento del centro y de la eficacia de sus planteamientos;
una evaluación a lo largo del proceso para seguir y comprobar la aplicación del
proceso, y la evaluación final acerca de todos los datos de un curso escolar,
interpretándolos y obteniendo una valoración de las actividades y resultados.
Teniendo en cuenta los cuatro ámbitos de la evaluación, los responsables de
llevarla a cabo son:
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En el contexto general, es precisa la participación activa del Equipo Directivo del
Centro, junto con la opinión de resto de los miembros de la comunidad
educativa.
La planificación del proceso de enseñanza es coordinada por la Comisión de
Coordinación Pedagógica, alcanzando una visión global de las decisiones
curriculares y de las aportaciones de cada departamento.
En cuanto a la práctica docente, es coordinada también por la Comisión de
Coordinación Pedagógica aunque cada departamento será responsable de
evaluar su propia práctica docente.
En relación a los resultados de la evaluación del aprendizaje de los alumnos, se
trata de una tarea que el centro debe hacer normativamente y remitir a la
Inspección y que recae en el Equipo Directivo.
5. EVALUACIÓN DE LOS PROYECTOS CURRICULARES.
Los proyectos curriculares son un conjunto de decisiones articuladas que
permiten concretar los Reales Decretos de enseñanzas mínimas y las
propuestas de las Comunidades Autónomas con competencias educativas en
proyectos de intervención didáctica, adecuados a un contexto específico.
La evaluación de los proyectos curriculares se puede llevarse a cabo desde dos
vertientes distintas: a partir de la calidad de los resultados derivados de su
aplicación y en función de la adecuación de sus componentes a las necesidades
específicas de la población escolar para la que se ha elaborado.
Esta evaluación debe incluir los siguientes aspectos: la adecuación de los
objetivos a las necesidades y características de los alumnos; la selección,
distribución y secuencia equilibrada de los objetivos y contenidos por ciclos; la
idoneidad de la metodología; la validez de los criterios de evaluación; las
actividades; la adecuación de la oferta de materias optativas; la efectividad de
los programas de diversificación curricular y la validez de los criterios aplicados
en las adaptaciones del currículo para alumnos con necesidades educativas
especiales.
Para la evaluación de los proyectos curriculares hay diferentes momentos para
realizarla, al igual que pasa con cualquier otro proceso de evaluación.
La evaluación inicial da información sobre los objetivos y contenidos, así como
para valorar la idoneidad de los diversos elementos que se introduzcan en los
Proyectos Curriculares.
La evaluación procesual para garantizar un seguimiento continuo del proyecto a
lo largo del curso.
Y, la evaluación final, donde a se decidirá acerca de las modificaciones que
deben plantearse en el proyecto.
Dicha evaluación de será llevada a cabo por los órganos de gobierno del centro,
la administración educativa y la Inspección Técnica.
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6. EVALUACIÓN DE LAS PROGRAMACIONES.
Las programaciones son el tercer nivel de concreción y son un conjunto de
unidades didácticas ordenadas y secuenciadas por las áreas de cada ciclo
educativo.
Dentro de esta evaluación, se tiene en cuenta el diseño y desarrollo de las
unidades, el ambiente del aula, la actuación personal del profesor y la
coordinación con otros profesores.
Para evaluar las programaciones se puede hacer uso de grabaciones de vídeo,
un observador externos y a través de las entrevistas o cuestionarios realizados a
alumnos y profesores.
La evaluación de las programaciones de materia corresponde a los seminarios o
departamentos y, al igual que en el resto de las evaluaciones, esta se lleva a
cabo al empezar, para establecer las necesidades de los alumnos y los objetivos
a plantear, una evaluación continua, con l fin de saber si los objetivos se están
cumpliendo y una evaluación final, con el objetivo de presenciar los resultados
obtenidos y realizar modificaciones en futuras programaciones.
7. EVALUACIÓN DE LOS MATERIALES CURRICULARES.
Los materiales y recursos didácticos constituyen otro de los factores
determinantes de la práctica educativa. Se puede realizar una diferenciación
entre los materiales para el profesorado han de servir para orientar el proceso de
planificación de la enseñanza y los materiales dirigidos a los alumnos.
La selección que hagan los centros debe tener en cuenta los siguientes criterios:
que no sean discriminatorios, que permitan el uso comunitario de los mismos,
que eviten el derroche innecesario y la degradación del medio ambiente y que
incluyan las normas de seguridad que exige su manejo.
Los materiales curriculares se pueden evaluar mediante observación sistemática,
producción de los alumnos o a través de debates y asambleas.
La evaluación de los materiales curriculares está integrada en la evaluación del
proyecto curricular y es la Comisión de Coordinación Pedagógica quien
proponga al claustro para su aprobación el plan de evaluación de la práctica
docente y del proyecto curricular.
Siguiendo el principio de evaluación continua, los materiales curriculares han de
ser evaluados antes de su utilización para ver si responden a determinados
criterios, durante su utilización para valorar si responden a las intenciones
previstas y al finalizar para ver en qué medida han contribuido a los resultados.
8. EVALUACIÓN DE LAS ACTIVIDADES.
Las actividades deben evaluarse como referencia a la consecución de los
objetivos, se pueden realizar de distintas formas, por ejemplo, mediante
cuestionarios o mediante una observación sistemática.
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La evaluación ha de ser continua, por lo tanto, conviene tomar datos a lo largo
de todo el proceso valorando si las actividades a realizar son las adecuadas para
conseguir los objetivos previstos. Inicialmente se evalúa si las actividades a
realizar son las pertinentes para alcanzar los objetivos y si están adaptados a
llos alumnos que van dirigidos. Al final se evalúa si las actividades realizadas
responden a su finalidad, utilidad y diversidad.
9. EVALUACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR.
La organización escolar debe estar siempre al servicio de las intenciones
educativas. La flexibilidad en la organización permite dar una respuesta más
personal y ajustada a las distintas necesidades que se producen en el complejo
proceso de enseñanza y aprendizaje de un centro educativo. Dentro de la
organización escolar se evalúa la organización en ciclos, la organización del
trabajo del equipo docente, la organización en grupos, la de los espacios y la
distribución de pasos.
La evaluación debe seguir los principios de toda evaluación dentro del sistema
educativo, debe ser continua e individualizada, es decir, realizando un
seguimiento del proceso y atendiendo a aquellos aspectos puntuales derivados
de las necesidades y características tanto del centro como de los alumnos.
10. CONCLUSIÓN
En definitiva, la evaluación educativa constituye uno de los factores que
favorecen la calidad y mejora de la enseñanza. Por ello, es necesario llevar a
cabo una evaluación procesual, continua y holística, en la que se tenga en
cuenta a todos los miembros de la comunidad educativa, que se lleva a cabo
durante todo el curso escolar y esté contextualizada dentro del centro a evaluar,
y teniendo en cuenta las necesidades de cada persona.
La evaluación permite realizar un seguimiento que proporcione información
acerca de cómo se realiza el proceso de enseñanza-aprendizaje.