UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DE
HONDURAS
Tarea:
Código Ético De Los Abogados
Catedrático:
Lic. Renato Baltazar Chamorro
Cátedra:
Ética Profesional
Alumna:
Rosa Michelle Rodríguez Osorto
No. de Cuenta:
201920110188
Modalidad:
Virtual
Choluteca, 13 de agosto del 2020
Código Ético Para Los Abogados
Lealtad con el cliente y respeto por su autonomía.
El abogado debe obrar siempre en el mejor interés de su cliente y
anteponer dicho interés al de cualquier otra persona, incluyendo al
suyo propio. En el cumplimiento de este deber el abogado debe
respetar la autonomía y dignidad de su cliente. El deber de lealtad
del abogado no tiene otros límites que el respeto a la ley y a las
reglas de este Código.
Renuncia al encargo profesional.
Una vez aceptado un encargo, el abogado no podrá renunciarlo
sino por causa justificada sobreviniente que afecte su honor, su
dignidad o su conciencia, o por incumplimiento de las obligaciones
morales o materiales del cliente hacia el abogado, o si se hace
necesaria la intervención exclusiva de un profesional
especializado. También podrá renunciar si el cliente incurre en
actos ilegales o incorrectos. El abogado que renuncia debe
continuar cuidando de los asuntos del cliente por un tiempo
razonable, que es el necesario para que éste pueda obtener
nueva asesoría o representación profesional. El abogado debe
tomar las medidas necesarias para evitar la indefensión del
cliente.
Deber de correcto servicio profesional.
Es deber del abogado servir a su cliente con eficacia y empeño
para hacer valer sus intereses o derechos. Por eso, el abogado no
debe asumir encargos que exceden sus conocimientos y
capacidades profesionales. El deber del abogado de servir al
cliente no afectará su independencia ni comprometerá su
conciencia. El abogado no puede exculparse de un acto ilícito
atribuyéndolo a instrucciones de su cliente.
Deberes de información al cliente.
El abogado debe informar sobre los riesgos y alternativas de
acción de modo que el cliente se encuentre en condiciones de
evaluarlos sin hacerse falsas expectativas. El abogado debe
mantener informado al cliente, en forma veraz, completa y
oportuna del estado del encargo profesional encomendado, y, de
manera especial, de todo asunto importante que surja en su
desarrollo. Falta a la ética profesional el abogado que oculta o
retrasa información al cliente o le hace declaraciones falsas o
incompletas acerca del estado de las gestiones que tiene a su
cargo. El abogado debe responder prontamente a las solicitudes
razonables de información del cliente.
Rendición de cuentas.
La correcta administración de los bienes recibidos del cliente o
recibidos para el cliente exige al abogado una rendición de
cuentas documentada acerca del monto, uso y ubicación material
de dichos bienes. El abogado dará pronto aviso a su cliente de los
bienes y dineros que reciba para él; y los pondrá de inmediato a
su disposición. Falta a la ética profesional el abogado que
disponga de fondos recibidos para su cliente. No podrá el
abogado retener los bienes y dineros recibidos del cliente o
recibidos para el cliente, con el fin de hacerse pago de honorarios
adeudados o para garantizarlos, a menos que exista acuerdo o
autorización expresa del cliente o resolución judicial que lo
autorice.
Administración de documentos.
Los documentos que han sido entregados al abogado o que éste
haya producido para el ejercicio del encargo profesional
pertenecen al cliente, de modo que deben estar a su disposición si
éste desea obtener copias o recuperarlos. Al término de la
representación, los documentos deberán ser restituidos al cliente,
salvo acuerdo en contrario. Queda prohibido al abogado retener
dichos documentos, con el fin de hacerse del pago de honorarios
adeudados, para garantizarlos o por cualquier otro motivo
Relaciones con el juez.
El abogado no puede intervenir como patrocinante o apoderado
en ningún asunto que deba resolver como juez su cónyuge,
conviviente, hijo o parientes hasta el tercer grado de
consanguinidad y segundo de afinidad, inclusive. Tampoco podrá
intervenir como patrocinante o apoderado si tiene una relación de
íntima amistad con el juez, o si presta o ha prestado a éste o a
cualquiera de sus familiares antes mencionados servicios
profesionales durante el año inmediatamente precedente.
Asistencia económica al cliente.
El abogado no puede proporcionar ayuda financiera al cliente en
relación con un litigio en el cual actúa como patrocinante o
apoderado, ni convenir con él en asumir los gastos del asunto, a
menos que se trate de un cliente al cual se presten servicios pro
bono o se acuerde el reembolso posterior de los gastos, sea en
forma directa o con cargo al pacto de cuota litis en conformidad lo
dispuesto en este Código.
Respeto al derecho a guardar silencio de imputados y
acusados. En los procesos penales, el abogado no confundirá al
imputado o acusado respecto del alcance de su derecho a guardar
silencio, ni lo presionará indebidamente para que no ejerza ese
derecho. Tampoco empleará artilugios destinados a provocar una
declaración auto incriminatoria del imputado sin la presencia de su
defensor, tales como entrevistas dirigidas por profesionales,
amistades u otras personas capaces de despertar su confianza.
Relaciones con los medios de comunicación.
Ante los medios de comunicación el abogado debe actuar con
veracidad en sus aseveraciones, moderación en sus juicios y
contar con el consentimiento informado o presunto de su cliente.
Es contrario a la ética profesional servirse de los medios de
comunicación para el elogio de sí mismo, aún a pretexto de
colaborar con ellos o de defender los intereses de un cliente. Lo
dispuesto en el inciso precedente se extiende a toda interacción
del abogado con los medios de comunicación.
Respeto y consideración entre abogados.
Los abogados deben mantener recíproco respeto y consideración.
En ese espíritu, deben facilitar la solución de inconvenientes a sus
colegas cuando por causas que no les sean imputables, como
duelo, enfermedad o fuerza mayor, estén imposibilitados para
servir a su cliente, y no se dejarán influir por la animadversión de
las partes.