UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
DE LOS LLANOS OCCIDENTALES EZEQUIEL ZAMORA
VICERRECTORADO DE PLANIFICACION Y DESARROLLO
SUBPROGRAMA DE CIENCIAS SOCIALES
VPDS – BARINAS ESTADO BARINAS
Ensayo Critico-Reflexivo: El Sistema de
Derecho Registral y notarial en
Venezuela
AUTORES:
ALEX DE JESUS FANDIÑO CAMACHO KAROL TATIANAMORA SANDOVAL
V- 26.247.806 V-27.278.391
AYANNY ANGELINA BASTIDAS CAÑAS LUIS ALEJANDRO ALMERIDA MOLINA
V-28.120.923 V-16.126.757
CELIA YUBEIXI LEAL HERNANDEZ ORALYS YUREIMA DIAZ MARQUEZ
V-26.656.935 V-11.711.516
GLENDIMAR NATALY CARRION SUNIAGA SAMUEL ANTONIO RIVAS MALPICA
V-19.881.272 V-19.191.609
ITALO MANUEL MORALES SOTO VICTOR JHOANNY SIERRA MARTINEZ
V-11.785.485 V-26.404.315
Profesora: Dra. María Terrero
Barinas, Mayo de 2020
Ensayo Critico-Reflexivo: El Sistema de Derecho Registral y notarial en
Venezuela
Según Sanz Fernández: “Sistema registral es el conjunto de normas que en un
determinado país regulan las formas de publicidad de los derechos reales sobre los
bienes inmuebles a través del Registro de la Propiedad, así como el régimen y
organización de esta institución. Lo cual dicho en forma sintética sería el conjunto de
normas reguladoras de la institución del Registro de la Propiedad, tanto desde un punto
de vista sustantivo, es decir, el valor de los asientos como forma de constitución o
publicidad de aquellos derechos, como desde un punto de vista formal, es decir, la
organización y el régimen del Registro”.
El Sistema Registral Venezolano es mixto ya que reúne características de
diversas clases de sistemas, como lo son los sistemas de oponibilidad de lo inscrito,
sistema convalidante, sistema constitutivo de folio personal, sistema de inscripción y
sistema de trascripción. Como hay predominio de ciertas características podemos
afirmar que en ese sentido el sistema venezolano posee predominio de los sistemas
convalidante y de folio personal. Se dice que es un sistema convalidante porque
además de la oponibilidad de lo inscrito, establece a favor de quien inscribe una
presunción legal relativa o “iuris tantum” acerca de la veracidad (coincidencia entre la
verdad real y la registral) e integridad del contenido del registro, es decir, que
comprende la titularidad del derecho en todos sus aspectos jurídicos en cuanto a
contenido y legitimidad del titular, y la forma exigida si fuese el caso.
Se dice que es un sistema de folio personal porque las inscripciones regístrales
se organizan tomando como elemento clasificador a las personas (naturales o
jurídicas). En la práctica del Derecho el sistema venezolano puede considerarse mixto,
debido a que exige la inscribilidad, al respecto el artículo 1924 del Código Civil
Venezolano dice: “los documentos, actos y sentencias que la Ley sujeta a las
formalidades del registro y que no hayan sido anteriormente registrados, no tienen
ningún efecto contra terceros, que por cualquier título, hayan adquirido y conservado
legalmente derechos sobre el inmueble. Cuando la Ley exige un título registrado para
hacer valer un derecho, no puede suplirse aquel con otra clase de prueba, salvo
disposiciones especiales”. Es de destacar que el legislador venezolano se refiere a
inmuebles especialmente en este artículo, pero también nos remite al artículo 1920
ejusdem, referente a los actos que por disposiciones especiales deben registrarse,
someterse a las formalidades del registro y de los títulos que deben registrarse.
También hay que considerar que el sistema venezolano sigue el criterio de
oponibilidad a terceros en cuanto a que “los instrumentos privados, hechos para alterar
o contrariar lo pactado en instrumento público, no producen efecto sino entre los
contratantes y sus sucesores a título universal. No se los puede oponer a terceros” (Art.
1362 C. Civil).
En Venezuela el instrumento público hace plena fe, así entre partes como
respecto de terceros, mientras no sea declarado falso, 1º de los hechos jurídicos que el
funcionario público declara haber efectuado, si tenía facultad para efectuarlos, 2º de los
hechos jurídicos que el funcionario público declara haber visto u oído, siempre que esté
facultado para hacerlos constar (Art. 1360 ejusdem). Mucho se ha hablado de lo típico
y característico que resulta el sistema registral de trascripción, aquí podemos incluir los
siguientes sistemas (Francés, Italiano, etc.). Todo lo antes expuesto reside en la
solución dada al supuesto de pugna entre títulos incompatibles cuando el de fecha
posterior acudió primero al Registro.
El artículo 1924 del C. Civil expresa tácitamente que la no-inscripción de un
adquirente, constituye una apariencia negativa digna de tutela. Indudablemente que los
Registros de la propiedad inmueble tienen como función primordial la de dar seguridad
al comercio de dichos bienes, por esto la publicidad registral, crea una apariencia
legitimadora suficiente como para proteger a quien en ella confía, orientando y dando a
conocer los derechos reales a los interesados (terceros).
Esto justifica el hecho de que la gran mayoría de los registros inmobiliarios
estatuyen sólo una presunción de exactitud a favor de lo que ellos manifiestan, para así
garantizar el tráfico jurídico de los bienes inmuebles; ya que cuando el contenido
registral está en desacuerdo con la realidad jurídica, se presume verdadero (con
presunción iure et de jure).
En consideración a lo antes expuesto, se debe decir que el registro se considera
íntegro, o sea, de acuerdo con la presunción antes citada, pero no exacto; pues
siempre existe una posibilidad de amenaza latente, de impugnación al que inscribió su
adquisición.
Las mismas pueden ocurrir por genealogía de los titulares regístrales y la
sucesión de títulos. Por ejemplo, cuando se anula una compraventa por vicios de
consentimiento o incapacidad del enajenante, entonces la nulidad alcanza a todos los
adquirentes, no teniendo importancia el hecho de que hayan registrado o no su
adquisición. Por otra parte cuando existe conflicto de Derecho entre dos
causahabientes, este problema debería resolverse a favor del primero que registró;
basándose en el principio el derecho es mejor (Prior temporepotier iure).
Relacionando este principio de prioridad en que existen derechos reales sobre el
mismo bien, ocurre una prelación temporal entre los causahabientes; ya que existirían
derechos reales imposibles de coexistir. Esto provoca un efecto de exclusión, lo cual se
ajusta a que el Ordenamiento Jurídico establece que el segundo adquirente no podrá
devenir en titular del derecho enajenado. Por otra parte cuando se verifica una doble
enajenación, el seguido causahabiente que se adelante a registrar su título adquisitivo,
o que sea el único en hacerlo, se constituye en el titular del derecho enajenado a su
favor, yendo esto en detrimento del primer causahabiente que, siendo desde el punto
de vista civil el verdadero titular, resulta despojado de su titularidad, por haber actuado
con negligencia o descuido, al no inscribir su propio título adquisitivo.
Tal conclusión, está de acuerdo con lo previsto en el artículo 1924 del Código
Civil Venezolano. Apunta Messineo, “La Ley atribuye a la trascripción una función
discriminadora entre varios derechos en conflicto o concurrentes que implica la
derogación del principio de prioridad que opera a favor del derecho subjetivo del primer
causahabiente, y da preferencia al derecho subjetivo del segundo o ulterior
causahabiente”.