Psicoanálisis
Psicoanálisis
1896. A partir del psicoanálisis se han desarrollado posteriormente diversas escuelas de psicología profunda o
de orientación dinámica y analítica. Asimismo, la teoría ha influenciado a muchas otras escuelas psicológicas
El concepto de «psicoanálisis» designa, por una parte, aquel modelo téorico descriptivo y explicativo de los
mecanismos, procesos y fenómenos implicados en la vida anímica humana. Este modelo se basa en las
teorías de Sigmund Freud sobre la psicodinámica de lo inconsciente. Por otra, «psicoanálisis» se refiere
además al método psicoanalítico: un método de investigación que ha sido aplicado más allá de la psicología
disciplinas). El desarrollo del psicoanálisis es permanente en estos tres aspectos por parte de investigadores y
psicoanálisis puede ser considerado una teoría científica es un asunto que en círculos académicos y
palabras, actos, producciones imaginarias (sueños, fantasías, delirios) de un individuo. Este método se basa
principalmente en las asociaciones libres del sujeto, que garantizan la validez de la interpretación. La
interpretación psicoanalítica puede extenderse también a producciones humanas para las que no se dispone
de asociaciones libres.
C) Un conjunto de teorías psicológicas y psicopatológicas en las que se sistematizan los datos aportados
El psicoanálisis es una teoría sobre los procesos psíquicos inconscientes, que presenta una concepción
supuesto de que existen los procesos, fenómenos y mecanismos psíquicos inconscientes junto al papel de la
sexualidad y del llamado Complejo de Edipo, que resulta en una diferenciación entre instinto y pulsión; así
Freud los pilares fundamentales de su edificio teórico, al punto que sostiene que «quien no pueda admitirlos
Esta definición de Freud ha tenido amplia aceptación entre los psicoanalistas, así como también la necesidad
de la transmisión del saber a través del análisis didáctico y los análisis de control o supervisados. Esta amplia
aceptación general o identificación con los pilares centrales de la teoría y el método, se dio en medio de
«Freud proporcionó la definición más precisa del marco psicoanalítico, al subrayar que sus "pilares" teóricos
eran el inconsciente, el complejo de Edipo, la resistencia, la represión y la sexualidad (...) Si bien los
freudianos de todas las tendencias siempre aceptaron reconocerse en esta definición de psicoanálisis, no han
cesado de combatir entre ellos a dividirse acerca de la cuestión de la técnica psicoanalítica y el psicoanálisis
didáctico».4
En efecto, los psicoanalistas de las generaciones que siguieron a Freud desarrollaron la teoría en diversas
direcciones, en parte reforzando y complementando sus ideas, en parte distanciándose de ellas o criticando
algunos puntos más o menos centrales. Estos movimientos de diferenciación e integracíón, han dado lugar a
la existencia de varias escuelas, con diversas concepciones u orientaciones. Por ejemplo, la Psicología del yo,
decisivos dieron lugar a escuelas completamente independientes, como lapsicología analítica de Carl Gustav
Jung.
El psicoanálisis incluye también una serie de métodos para la investigación de la experiencia, el pensamiento
y la conducta humana, tanto de sujetos individuales como de grupos y culturas. Esta última aplicación se ha
llamado también etnopsicoanálisis.
La idea central de esta aplicación del psicoanálisis consiste en que tras la superficie en la que se representan
las formas de comportamiento perceptibles (en la conducta individual y en la de los grupos y culturas) así
En las décadas siguientes a Freud, diversos psicoanalistas desarrollaron otras técnicas para la exploración e
diferencia de los métodos que se basan en ejercicios, entrenamiento o aprendizaje (como las técnicas
descubrimiento o develación que intentan que el paciente logre una comprensión profunda de las
circunstacias (generalmente inconscientes) que han dado origen a sus afecciones, o son la causa de sus
malentendido esperar como objetivo esencial de la terapia psicoanalítica una comprensión racional acerca de
las relaciones causales. Se trata más bien de lograr una reestructuración de más amplio alcance de la
personalidad, muy especialmente de la vida afectiva y particularmente en aquellas áreas que contribuyen y
El psicoanálisis clásico se desarrolla durante algunos años con una frecuencia de tres a cinco veces por
semana. En el setting clásico el paciente se recuesta en un diván y habla, en lo posible sin censura, sobre
todo lo que siente, piensa, poniendo en palabras toda ocurrencia que le venga a la mente. Esta técnica se
denomina asociación libre y constituye la regla fundamental. El analista que está sentado tras él, escucha
manteniendo una atención parejamente flotante y comunica al paciente sus interpretaciones, hechas en base
al material que va apareciendo durente el proceso analítico. El analista entrega estas interpretaciones a su
paciente tantas veces como considere conveniente y en las situaciones que decida. En particular el analista
captará e interpretará los patrones emocionales y de funcionamiento psíquico, los mecanismos típicos que el
Independientemente de las variaciones que existen en las diferentes escuelas posteriores a Freud, donde
muchas de ellas modifican este setting o encuadre clásico, el eje central del psicoanálisis como técnica
terapéutica es la asociación libre. Desde la época de Freud y hasta la actualidad se le asigna a la llamada
"regla técnica fundamental" un carácter demarcatorio entre lo que se llama psicoanálisis y lo que es una
La historia del psicoanálisis en gran parte corresponde a la historia de su fundación, elaboración, revisión y
difusión por parte de su máxima figura, el médico y neurólogo vienés Sigmund Freud.
Se considera un antecedente clave para el nacimiento del psicoanálisis que Freud llegase a ser alumno
así con las investigaciones llevadas a cabo sobre la histeria las cuales mostraban que mediante la hipnosis se
podían inducir, suprimir e intercambiar toda clase de síntomas presentes en los cuadros histéricos, sugiriendo
una etiología psicológica y no orgánica.6 Las histéricas que eran sometidas a tal experiencia no conservaban
en la conciencia lo sucedido, es decir, no recordaban, aunque la sugestión hipnótica seguía actuando una vez
fisiólogo Joseph Breuer,7 aplicó el método catártico descubierto por este, que más tarde modificaría
Tras años de experiencia clínica, Freud propuso la teoría de que los síntomas histéricos y neuróticos tenían
como causa núcleos traumáticos reprimidos en el inconsciente por ser moralmente inaceptables para el Yo del
sujeto.9 Freud postuló que estos núcleos patológicos consistían en «uno o varios sucesos de precoz
desde su antecesor, la hipnosis. Al referirse a ésta, en particular la «catarsis breueriana», menciona que la
misma se enfocaba en la reproducción de los procesos psíquicos de la situación en la que se adquirieron los
síntomas neuróticos "para que tuvieran su decurso a través de la actividad consciente".11 Se partía del
supuesto de que los síntomas remitían a esos procesos reprimidos. Junto a la rememorción, la abreacción era
otra de las metas a que se apuntaba mediante esta técnica para lo cual se inducía al paciente a un estado
hipnótico.
En un momento posterior, Freud decide abandonar la hipnosis, lo cual suele ser explicado diciendo
simplemente que no era una técnica con la que él estuviera particularmente cómodo, así como que no es de
por sí susceptible de ser aplicada en todos los casos. Por otra parte, se le adjudica como falencia el que tras
un período de recuperación, luego de haber sido aplicada, los síntomas retornaban nuevamente, imponiendo
la tarea de repetir el tratamiento. Por otra parte, también se dice que este método no permite acceder al
trabajo analítico a las «resistencias» del paciente. En cualquier caso, la técnica apuntaba, entonces, a "colegir
desde las ocurrencias libres del analizado aquello que él denegaba recordar. Se pretendía sortear la
la superficie psíquica que el analizado presenta cada vez, y se vale del arte interpretativo, en lo esencial, para
En 1897, coincidiendo con la muerte de su padre, Freud, aplicó a su propia persona la experiencia clínica
acumulada y comenzó un estudio profundo de sus recuerdos, deseos y emociones que le permitieron
reconstruir su infancia. Este sistemático escrutinio de su psiquismo, considerado acto fundador del
profesional y personal provocado por la oposición y a menudo indignación que sus teorías suscitaban. A pesar
de ello, Freud se mostró particularmente fructífero en estas circunstancias adversas publicando las que se
consideran dos obras cardinales del psicoanálisis, La interpretación de los sueños y Tres ensayos sobre
teoría sexual. El aislamiento de esta época, que el mismo Freud denominaría «espléndido aislamiento», fue
lacasa de Freud cada miércoles por la noche.14 Este pequeño grupo formó el núcleo de lo que se convertiría,
descubiertos. También, debido a los diferentes puntos de vista e interpretaciones de diversos autores, se ha
ramificado en varias escuelas y técnicas de intervención. Entre los colaboradores y sucesores más
representativos de Freud, aparte de los más arriba mencionados, se cuentan, Otto Rank, Wilhelm Reich, Paul
Winnicott, Wilfred Bion, Jacques Lacan, Erich Fromm, Erik Erikson y muchos otros que han refinado las
teorías freudianas e introducido las propias. Mención especial, por su importancia e impacto en el movimiento
psicoanalítico, merecen los autoresCarl Gustav Jung y Alfred Adler. Ambos se distanciaron del psicoanálisis,
discrepando en especial de la tesis freudiana de la etiología sexual de las neurosis, y propusieron ideas,
Técnica psicoanalítica
cuales pese a ser ajenos por completo al consciente del analizado, pugnan por emerger a la conciencia. El
resultado entre la represión y la fuerza emergente del material reprimido es una formación de compromiso; el
síntoma histérico o neurótico. El objetivo de la terapia es vencer las resistencias para que el analizado acceda
a las motivaciones inconscientes de sus sentimientos, actitud o conducta. Freud, en una de las oportunidades
en las que describe la operación que lleva a cabo la terapia analítica, lo hace en estos términos: "la
la técnica solicitándole que le comunique todos los pensamientos, ocurrencias, ideas o imágenes que se le
tener en cuenta cuan insignificante, trivial o desagradable le resulten, ya que esto sólo expresaría la acción de
las resistencias».
El analista por su parte, también debe respetar reglas, particularmente las tres siguientes:
Escuchar al analizado con una atención parejamente flotante, es decir, sin privilegiar ningún
elemento de su discurso, lo que implica que el analista «deje funcionar lo más libremente posible su
palabras de Freud, «el analista debe escuchar y no hacer caso de si se fija en algo».20
Mantener una actitud neutral, en cuanto a los valores, es decir, no dirigir la cura en función de un
ideal religioso, moral o social, no juzgar, no aconsejar. La posición debe ser igualmente neutral frente a
las manifestaciones transferenciales y frente al discurso, es decir, «no conceder a priori una importancia
significaciones».21
Observar una actitud de estricta abstinencia, lo que implica que el analista «no satisface las
demandas del paciente ni desempeña los papeles que éste tiende a imponerle».22 El sentido de este
principio es que la cura debe transcurrir de tal forma que el analizado no se sirva de ella para obtener
En cuanto a la interpretación, su función no es propuesta como un enunciado que refiera el material que
representan el aparato psíquico, etc.), sistematizada o no, que incluya la experiencia propia del analista y el
consenso de la comunidad analítica, sino algo que se acercaría mucho más a un desciframiento. En este
respuestas, excepto en la medida en que el paciente dé las claves. El analista recoge las claves y hace las
interpretaciones».23
Los lapsus son actos erróneos para la conciencia, en los que se manifiesta una descarga del inconsciente.
Para Freud, expresa un motivo personal relevante, desconocido para la personalidad consciente. A menudo el
inconsciente». Para el psicoanálisis los sueños son siempre (al menos esto es lo postulado en La
Interpretación de los sueños) realizaciones de deseos,24 los cuales generalmente se disfrazan por ser
inaceptables para la organización consciente del individuo. Freud distingue en la estructura del sueño:
el contenido manifiesto, que generalmente parece incoherente y sin sentido pero que presenta algún tipo de
historia narrativa; y el contenido latente, que se refiere a las asociaciones que se despliegan a partir del sueño
manifiesto. El sueño (la ilación de sus contenidos manifiestos) es una formación producida por el trabajo del
contrario y diversos tratamientos que las representaciones inconscientes reciben, en virtud de su estructura, y
que Freud designó como desfiguración onírica.25 La dirección del trabajo del análisis es precisamente en
sentido contrario al del trabajo del sueño ya que obtiene el contenido latente donde era lo manifiesto. Los
sueños son figuraciones capaces de acceder a la conciencia, ya que en esta situación de reposo (el dormir)
es cuando la censura se encuentra más relajada y la resistencia se encuentra debilitada. Los anhelos y
deseos que tienen prohibido el acceso en los estados conscientes tienen una oportunidad de escaparse tras
del inconsciente.
Freud afirmó que el individuo neurótico, cuyas necesidades eróticas infantiles permanecieron insatisfechas,
podrá orientar sus requerimientos libidinosos hacia una nueva persona que surja en su horizonte, siendo muy
probable que las dos porciones de su libido (la consciente y la inconsciente) participen en este proceso. Es
por lo tanto perfectamente normal y comprensible que una carga de libido se oriente también hacia el
Cuando se habla de «transferencia» en la terapia, se considera que el paciente transfiere o reedita sobre la
figura del analista demandas libidinales experimentadas en la infancia en relación a personas que entonces
fueron importantes o significativas. La transferencia ofrece la oportunidad para poner en acto los conflictos
infantiles y estructuras cognoscitivas que condujeron a las represiones y a las distintas formaciones de sus
neurosis; y asimismo proporciona al sujeto las condiciones para rectificar esos hechos que tuvieron lugar en la
infancia y que, por permanecer inconscientes, se habían mantenido refractarios a sus intentos previos de
influir en ellos.26
La contratransferencia será aquel conjunto de reacciones inconscientes del analista frente a la persona del
porque cada uno posee en su propio inconsciente un instrumento con el cual puede interpretar las
Las tópicas
Tal y como aclaran Jean Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis en su "Diccionario de Psicoanálisis" Tópica hace
referencia a una "Teoría o punto de vista que supone una diferenciación del aparato psíquico en cierto número
de sistemas dotados de características o funciones diferentes y dispuestos en un determinado orden entre sí,
lo que permite considerarlos metafóricamente como lugares psíquicos de los que es posible dar una
representación espacial figurada. Corrientemente se habla de dos tópicas freudianas, la primera en que se
establece una distinción fundamental entre inconsciente, preconsciente y consciente, y la segunda que
La conciencia es la cualidad momentánea que caracteriza las percepciones externas e internas dentro del
conjunto de los fenómenos psíquicos. El término inconsciente se utiliza para connotar el conjunto de los
contenidos no presentes en el campo actual de la conciencia. Está constituido por contenidos reprimidos que
buscan regresar a la conciencia o bien que nunca fueron conscientes y su cualidad es incompatible con la
conciencia. El 'preconsciente' designa una cualidad de la psique que califica los contenidos que no están
presentes en el campo de la conciencia pero pueden devenir en conscientes. Los estados reprimidos son
aquellos que no se les puede acceder sin una hipnosis, generalmente son revelaciones a través de imágenes
Diagrama del modelo estructural de tres instancias (Ello, Yo y Superyó) y de su superposición con el modelo
espacial de la psique en la primera tópica de S. Freud (consciente, preconsciente, inconsciente).
El Ello es la instancia más antigua y original de la personalidad y la base de las otras dos. Comprende todo lo
que se hereda o está presente al nacer, se presenta de forma pura en nuestro inconsciente. Representa
nuestros impulsos o pulsiones más primitivos. Constituye, según Freud, el motor del pensamiento y
el comportamiento humano. Opera de acuerdo con el principio del placer y desconoce las demandas de la
realidad.
El Superyó es la parte que contrarresta al ello, representa los pensamientos morales y éticos recibidos de
la cultura. Consta de dos subsistemas: la "conciencia moral" y el ideal del yo. La "conciencia moral" se refiere
a la capacidad para la autoevaluación, la crítica y el reproche. El ideal del yo es una autoimagen ideal que
El Yo es una parte del ello modificada por su proximidad con la realidad y surge a fin de cumplir de manera
realista los deseos y demandas del ello de acuerdo con el mundo exterior, a la vez que trata de conciliarse
con las exigencias del superyó. El yo evoluciona a partir del ello y actúa como un intermediario entre éste y el
mundo externo. El yo sigue al principio de realidad, satisfaciendo los impulsos del ello de una manera
apropiada en el mundo externo. Utiliza el pensamiento realista característico de los procesos secundarios.
Como ejecutor de la personalidad, el yo tiene que medir entre las tres fuerzas que le exigen: las del mundo de
la realidad, las del ello y las del superyó, el yo tiene que conservar su propia autonomía por el mantenimiento
de su organización integrada.
Los papeles específicos desempeñados de las entidades ello, yo y superyó no siempre son claros, se
mezclan en demasiados niveles. La personalidad consta según este modelo de muchas fuerzas diversas en
conflicto inevitable.
Mecanismos de defensa
alejados de la consciencia determinados elementos que son dolorosos o inaceptables para el yo. Estos
pensamientos o ideas tienen para Freud un contenido sexual. La represión se origina en el conflicto psíquico
que se produce por el enfrentamiento de exigencias internas contrarias entre un deseo que reclama
imperativamente su satisfacción y las prohibiciones morales. El yo se defiende del dolor que causa la
En los sueños opera la condensación. Varios elementos presentes en el sueño latente se conjugan, se unen
en un mismo elemento; pueden ser fragmentos de imágenes, frases o trozos de ideas. Estos fragmentos de
vivencias siempre estarán unidos de alguna forma por elementos comunes, que los relacionan y aparecen
durante el análisis por medio de la asociación libre. Un ejemplo de condensación se da cuando soñamos con
una persona que reúne rasgos de diferentes personas, a veces se presenta como una persona determinada y
El desplazamiento, que también se presenta en los sueños, consiste en que la intensidad, la importancia y la
cantidad de afecto de algunas ideas se desplaza hacia otras de manera que puede mostrar como importante
algún elemento que en realidad es superfluo y, por el contrario, mostrar como imprecisos y sin importancia
proceso que más influye en ocultar el sentido latente del sueño. Cuanto más confuso y oscuro es un sueño,
El desarrollo libidinal
ser humano, y las necesidades del ello; en este sentido las pulsiones se ubican entre el nivel somático y el
nivel psíquico.
La pulsión es un impulso que se inicia con una excitación corporal (estado de tensión), y cuya finalidad última
Hay dos tipos de pulsiones, la pulsión sexual o de vida (Eros) y la pulsión de muerte (Thánatos). Para el
psicoanálisis el impulso sexual tiene unas acotaciones muy superiores a lo que habitualmente se considera
como sexualidad. La libido es la energía pulsional, y puede presentar diferentes alternativas según esté
El psicoanálisis establece una serie de fases a través de las cuales se verifica el desarrollo del sujeto. Desde
el punto de vista de dichas fases, los conflictos psíquicos - y su posibilidad de resolución- dependerán del
estancamiento de una fase (fijación) o del retorno a una fase precedente (regresión).
1. La fuente que tiene su origen en lo somático y que se traduce por una tensión, una suerte de impulso
4. El "objeto" de la pulsión, que en lo real es un medio, un medio bastante accesorio ya que sólo sirve
La teoría plantea que conforme crecen los niños su deseo se enfoca en diferentes áreas del cuerpo, en los
que se busca la satisfacción libidinal. Siguiendo una secuencia de etapas psicosexuales en las que son
2. Fase anal (12-18 meses hasta 3 años): en esta época la fuente principal de placer y conflicto
potencial son las actividades en las que interviene el ano. Con frecuencia representa el primer
intento del niño por convertir una actividad involuntaria en voluntaria. Los niños pueden experimentar
dolor o placer ya sea al retener o al expulsar sus desechos fisiológicos. Debemos separar aquí el
placer orgánico de defecar, aliviando una necesidad corporal, del placer sexual consistente en
1. Fase fálica (3 a 6 años): el órgano sexual masculino desempeña un papel dominante. En esta fase,
las caricias masturbatorias y los tocamientos ritmados de las partes genitales proveen al niño un
placer autoerótico. Freud considera que el clítoris es considerado por la niña como una forma de falo
inferior. Al comienzo de la fase fálica, los niños/as creen que todas las personas poseen falo y la
diferencia entre tener o no falo se percibe como una oposición por castración. Cada uno toma rumbo
una identificación con la madre en ambos casos. El niño siente deseos sexuales hacia su madre, y
al percibir a las niñas como castradas abandona sus deseos por temor a que le ocurra lo mismo,
identificarse con su padre. La niña abandona a la madre porque la cree culpable de su castración y
surge la envidia del pene. Sin embargo, se da cuenta de que si es como su madre puede acceder a
La homosexualidad es definida como una parafilia causada por una interrupción del desarrollo libidinal en esta
etapa. Para Freud se produce por una fijación en una etapa temprana del desarrollo psicosexual o una
resolución incorrecta del complejo de Edipo. Esta interrupción no permite alcanzar la madurez sexual
con el tiempo, hasta el punto de que en su conocida Carta a una madre americana, Freud no dudó en afirmar
que la homosexualidad «no es un vicio ni un signo de degeneración, y no puede clasificarse como una
enfermedad».28 Señaló que perseguir la homosexualidad era una «gran injusticia y una crueldad», y que el
análisis, a lo sumo, serviría para devolver la armonía a una persona si se sentía infeliz o neurótica,
son canalizados a niveles de actividad más aceptados por la cultura. Freud lo llamaba «período de
calma sexual». No lo consideraba una etapa, ya que no surgía nada dramáticamente nuevo.
cual antes era autoerótico, se busca satisfacer a partir de una interacción genuina con los demás.
Freud creía que los individuos maduros buscan satisfacer sus impulsos sexuales sobre todo por la
Desde poco después de su aparición el psicoanálisis se ramificó en varias teorías alternativas. Por una parte
surgieron las teorías de autores que, aunque partiendo del psicoanálisis freudiano, discrepaban con ciertas
Carl Gustav Jung: discrepaba sobre el origen y destino sexual de la libido, en la interpretación de
los sueños, el concepto deinconsciente y la manera de tratar las neurosis. En su teoría destacaron los
psicoanálisis como disciplina, como para las partes implicadas personalmente. La salida de Jung de
Alfred Adler: difería con respecto a la importancia que daba Freud al factor sexual. Adler hipotetizó
un complejo de inferioridad que explicaría las neurosis y creó un método alternativo para tratarlas. Fue la
primera disidencia importante en la historia del psicoanálisis (1908) al crear una teoría paralela que
Karen Horney: disentía de las ideas de Freud sobre la sexualidad femenina (criticó el que Freud
considerase la envidia del pene como un fenómeno universal), el origen de las neurosis (a las que
atribuía causas culturales), los mecanismos de defensa y la aplicación de los conceptos de Ello, Yo y
Anna Freud: plantea una teoría alternativa acerca del desarrollo, las funciones y los mecanismos de
defensa del yo.29 Se le considera, junto a Heinz Hartmann y otros, fundadora de la "psicología del yo".
la envidia primaria;
relacional;
Aunque todas mantienen los principios básicos de la teoría de Freud sobre el inconsciente, otras partes de las
Aparte de las grandes escuelas mencionadas aquí, existen innumerables otras orientaciones, institutos y
agrupaciones que se pueden considerar derivadas del enfoque analítico.
psicoanalíticos, utiliza una concepción y una técnica diferente a la del psicoanálisis propiamente dicho.
El psicoanálisis en la universidad
En las universidades el psicoanálisis no suele estudiarse como una carrera independiente, y su ejercicio
profesional requiere estudios especializados, generalmente de quienes han tenido formación en los campos
de la Psiquiatría y la Psicología y que optan por esta corriente de pensamiento como paradigma para el
generalmente los criterios respecto a los créditos que debe poseer un profesional para interiorizarse en el
psicología y humanidades. El psicoanálisis en Chile también tiene cierta presencia académica. En general,
sigue vigente en países de habla hispana y algunos países europeos como método terapéutico y
de introspección, pero su vigencia en otros países disminuyó considerablemente desde mediados del siglo
XX.[cita requerida]
Para muchos psicoanalistas la eficacia del tratamiento no debe medirse en términos estadísticos y objetivos,
sino en términos singulares y subjetivos. Tampoco debe responsabilizarse por el resultado del tratamiento
exclusivamente al terapeuta y/o a la técnica, sino que existe también responsabilidad por parte del paciente.
Los detractores del psicoanálisis consideran que no es efectivo en el tratamiento de trastornos psicológicos.
Se apoyan en estudios estadísticos (ver referencias) que comparan la eficacia clínica de distintas formas de
terapia (psicoanalíticas, gestálticas, conductuales, cognitivas, etc.) con una terapia placebo o con la ausencia
de terapia.30 31 32 33 Los estudios muestran que en promedio las psicoterapias aportan beneficios y algunas de
las terapias cognitivas están a la par de los tratamientos farmacológicos y su efectividad se potencia cuando
está por debajo del promedio y no supera la efectividad de un tratamiento placebo; y puede, en consecuencia,
los principales casos clínicos documentados y estudios sobre la eficacia del psicoanálisis. Los resultados
indican que la efectividad es mayor en los pacientes más jóvenes, que los tratamientos largos tienen mejores
resultados, que el psicoanálisis puede reducir el uso de medicación psicotrópica y que el psicoanálisis se
asocia con una mejora en la capacidad laboral, entre otras conclusiones. Aunque la misma publicación
reconoce que los estudios estadísticos presentan deficiencias metodológicas serias, haciendo notar que "los
estudios no pueden demostrar de manera inequívoca que el psicoanálisis sea efectivo en relación a un
placebo activo u otras formas de terapia" y que "la mayoría de los estudios tienen limitaciones graves que
Work? 35 Galatzer concluye que el psicoanálisis demuestra ser eficaz para muchos pacientes y hace hincapié
en la necesidad por parte del psicoanálisis de seguir recopilando más datos empíricos.