El Dilema de Jonás
El Dilema de Jonás
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Todo el libro, que se cree fue escrito por el propio Jonás, es un relato del dilema del profeta
frente al llamado divino a predicarle a los ninivitas.
b. Pero ellos no lograron ver , que si Dios los eligió fue por amor, sin ninguna
obligación, “El Señor no puso Su amor en ustedes ni los escogió por ser
ustedes más numerosos que otro pueblo, pues eran el más pequeño de
todos los pueblos; mas porque el Señor los amó y guardó el juramento que
hizo a sus padres, el Señor los sacó con mano fuerte y los redimió de casa
de servidumbre, de la mano de Faraón, rey de Egipto”, Deuteronomio 7:7-8.
3. Esa perspectiva estaba aún en los más devotos, hasta en los profetas, como
Jonás.
a. Por eso, cuando Dios lo comisiona para ir a predicarle a los ninivitas, Jonás
supuso que cabría la posibilidad de que se sometieran al mensaje para evitar
la destrucción. Jonás 4.1-2 “Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se
enojó. Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía
estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía
yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande
misericordia, y que te arrepientes del mal”.
4. Notemos que Jonás no se estaba rebelando “contra” Dios sino contra la tarea
que le encomendaba.
a. Ya antes había cumplido perfectamente las órdenes divinas. Ha quedado en
el texto bíblico al menos una situación en la que participó. Encontramos una
mención en 2.º Reyes 14:25, este pasaje nos enseña que él era un siervo de
Dios y que había profetizado que los límites de Israel serían restaurados
desde Hamat, en Siria, hasta el Mar Muerto.
5. Qué tremendo, qué triste, ¡qué mezquindad del ser humano…! Somos así,
desde pequeños. Cuando niños nuestros hijos se dispuetaban los dulces, galletas,
postres, como sucede en cada hogar. Después de lidiar con eso un tiempo, se me
ocurrió una manera de hacerlos escarmentar. Le dije a Rodrigo que, como él era el
mayor, podía cortar el postre, pero que su hermana, por ser niña y más pequeña,
elegiría primero.
6. Muchas veces no nos gusta para nada lo que Dios nos pide.
a. Eso es cuando nos exige cambios de conducta, forma de hablar, maneras de
tratar a los demás...
b. Nos cuesta la incomodidad que eso infiere, también que nos señale que
estamos equivocados...
7. Al final Dios, por amor (que conste), tuvo que “quebrar” la soberbia de Jonás
llevándolo a una situación totalmente fuera de su control.
a. Generalmente este es el propósito de la disciplina. “Es verdad que ninguna
disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero
después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.”
Hebreos 12.11.
b. Ya sea que estén lejos, y eso sería mediante la intercesión, para que les
llegue el mensaje o mediante el apoyo a los misioneros que han ido hacia
ellos.
Conclusiones
Afortunadamente, Jonás supo humillar su corazón ante el trato divino, y oró
arrepentido en vientre del pez... (ojalá Dios no tenga que llegar a esos extremos...)
Luego fue obediente, se tomó el tiempo y fue a Nínive, y allí predicó como se le
había instruido.