ORQUIEPIDIDIMITIS
Inflamacion del epidídimo y el testículo, con dolor y tumefacció n unlateral y
progresivo que involucina en días, puede ser secundaria al reflujo de orina por los
conductos eyaculadores o por diseminació n hemató gena (TBC, brucelosis, orquitis
urliana u orquiepididimitis en niñ os).
FACTORES DE RIESGO
Durante el interrogatorio de niñ os y adolecentes que llegan a la consulta con escroto
agudo, se deberá investigar:
Antecedente de parotiditis
Antecedentes de aplicació n de vacuna triple viral
Antecedente de infecciones urinarias y respiratorias
Malformaciones congénitas de la vía urinaria
Prá cticas sexuales de riesgo
Antecedente de epididimitis
ETIOLOGIA
SIGNOS Y SÍNTOMAS
En niñ os
Dolor
Edema
Eritema escrotal Fiebre
Hiperestesia Mialgias
Nausea
Cefalea
Hipodinamia
En adolescentes con vida sexual activa Dolor escrotal
Edema escrotal
Fiebre
EXPLORACIÓN FÍSICA
Inspecció n
Edema
Eritema
Es má s frecuente unilateral
Palpació n
Dolor
Hiperestesia
Induració n testicular
Elongació n del epidídimo
Tumefacció n de una o ambas paró tidas
MANIOBRAS ESPECIALES
Signo de Prehn positivo ( la elevació n del escroto alivia el dolor en la orquitis,
y lo agrava en la torsió n testicular)
Reflejo cremasteriano presente
Exploració n de paró tida
AUXILIARES DIAGNOSTICO
El diagnó stico de orquitis es principalmente clínico, se basa en la historia clínica.
A un niñ o o adolescente con escroto agudo, se debera realizar historia clínica
completa, sin olvidar las maniobras especiales para esta patología.
La causa má s frecuente de orquiepididimitis por edad:
Niñ os por infecció n viral
Pre-pú beres por bacterias coliformes que infectan la vía urinaria
Adolescentes sexualmente activos, predominantemente se encuentra
infecció n por Chlamidya
Trachomatis y N. Gonorrea
La orquitis bacteriana aislada es muy rara, por lo general se asocia con
epididimitis concurrente
A lo largo del tiempo se han usado algunas pruebas diagnó sticas que no han
demostrado su utilidad en el diagnó stico de Orquitis:
Examen general de orina.- se encuentra bacteriuria solo en el 1% de las
muestras
Urocultivo.- resulta negativo en má s del 90% de los casos, en que se sospecha
epididimitis
Biometría hemá tica.- en algunas ocasiones puede reportar leucocitos entre
10,000 y 30,000
Como la mayoria de las orquitis en el niñ o son de etiología viral (paramyxoviridae)
no se recomienda solicitar examen general de orina, urocultivo obiometría
hemá tica, porque no son específicos.
Se solicitaran ante sospecha de agente bacteriano o cuando no hay mejoría a criterio
del medico tratante
Ultrasonido testicular
El ultrasonido doppler tiene sensibilidad del 63.6-100% y especificidad del 97-
100%, que lo hace mejor que el ultrasonido convencional, para el diagnó stico de
torsió n testicular.
El ultrasonido testicular doppler debe ser reservado para pacientes con sospecha de
torsió n testicular.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
En la orquiepididimitis el diagnó stico diferencial de hace con:
Torsió n testicular (83% en el primer añ o de vida )
Torsió n de apéndice testicular ( de 3 a 13 añ os)
Hernia inguinal
Tumor testicular
Hidrocele reactivo
Piocele
Edema escrotal idiopá tico
Trauma testicular
TRATAMIENTO
Los niñ os con orquitis deben recibir analgésicos, antinflamatorios, reposo y uso de
suspensorio. El tratamiento de los niñ os con orquitis no complicada debe ser solo
sintomá tico.
La mayoría de los casos de orquitis, son de origen viral, por lo que no es util
administrar antibiotico.
En niñ os y adolescentes con orquitis no complicada se recomienda:
No usar antibió tico
Analgésico (paracetamol por 7 días)
Medidas generales son:
Reposo de la actividad física de 7 a 14 días
Elevació n escrotal con uso de suspensorio de 7 a 14 días
Hielo local o compresa fría 3 veces al día (15 a 20 minutos) de 3 a 5 días
En el adolescente con orquitis y prá ctica sexual de riesgo, se recomienda el uso de
preservativo hasta el término de tratamiento.
TRATAMIENTO ANTIMICROBIANO
En niñ os con orquitis, el tratamiento antimicrobiano temprano, se reserva para
pacientes que presentan piuria o se cuenta con urocultivo positivo.
El tratamiento antimicrobiano inicial en niñ os y adolescentes con Orquitis
generalmente es empírico.
En adolescentes con orquiepididimitis y prá cticas sexuales de riesgo el tratamiento
antimicroabiano inicial sera para Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeaea:
Ceftriaxona o Azitromicina (dosis ú nica), continuar con Doxiciclina durante
14 días
Analgésico (paracetamol por dos semanas)
Ante la falta de respuesta favorable, se podra indicar alguna quinolona como
levofloxacina por 10 o 14 días
En niñ os y adolescentes sin prá ctica sexual se recomienda:
Trimetoprima/Sulfametoxazol por 10 a 14 días
* Siempre y cuando no presente alta resisitencia bacteriana local. Algunos estudios
han encontrado que la resistencia antimicrobiana para TMP/ Sulfametoxazol es
superior al 50%.
Cuando Trimetoprima/Sulfametoxazol no es buena opció n, se puede indicar alguno
de los siguientes antimicrobianos:
Amoxicilina
Amoxicilina/á cido clavulá nico Ceftriaxona
Amikacina
Cefuroxima
Se recomienda la administració n del antimicrobiano por un periodo de 10 a 14 días
Considerar lo siguiente antes de indicar un antimicrobiano en niñ os:
Las quinolonas está n contraindicadas en niñ os debido a sus efectos sobre el
cartílago de crecimiento
El uso de la doxiciclina en niñ os deberá justificarse plenamente, es decir que
no exita otra opció n de antimicrobiano, debido a la posibilidad de producir
manchas permantes en los dientes
La o las parejas sexuales de los ú ltimos 2 meses, de adolescentes con orquitis,
deben recibir el mismo tratamiento farmacoló gico.
COMPLICACIONES
Las alteraciones inflamatorias cró nicas en los tú bulos seminíferos
interrumpen el proceso normal de espermatogenia y alteran el nú mero y
calidad de los espermatozoides
En la orquitis se puede encontrar atrofia testicular en el 30 a 60 % de los
casos.
La infertilidad es reportada en el 7 al 13% de los casos , la incidencia es baja
por ser en su mayoría unilateral
En algunas ocasiones la orquitis puede asociarse con hidrocele o piocele,
mismos que generalemente requieren tratamiento quirú rgico para disminuir
la presió n de la tú nica.