Charles Chaplin
Las tres primeras décadas del siglo XX presenciaron el nacimiento y esplendor del
cine mudo y la aparición de talentosos actores y cineastas que gozaron de una
inmensa popularidad. De todos ellos, ninguno llegaría a alcanzar un
reconocimiento tan unánime entre el público y la crítica como el británico Charles
Chaplin (1889-1977), considerado uno de los grandes genios de la historia del
séptimo arte.
Charles Chaplin caracterizado como Charlot
Creador del tierno y humanísimo Charlot, personaje más universal si cabe que el
mismo actor y cineasta, Charles Chaplin sobrepasó en su filmografía de madurez
la idiosincrasia meramente lúdica del género cómico para transmitir al público su
perspectiva crítica sobre el capitalismo salvaje, el auge de los totalitarismos y la
deshumanización del mundo moderno. La profundidad de tales cargas, cuya
vigencia comprobamos al revisitar sus películas, llegaron a ponerlo en el punto de
mira de la «caza de brujas» estadounidense, hasta el punto de forzar el regreso
a su país: ningún hecho ilustra mejor su insobornable condición de artista
comprometido.
Biografía
Los padres de Charles Spencer Chaplin eran cantantes y actores de variedades de
origen judío que, en su momento, alcanzaron un razonable éxito. Especialmente
la madre, Hannah Hili, hija de un zapatero, menuda, graciosa y con una agradable
voz. El niño nació a las ocho de la tarde del 16 de abril de 1889 en la calle
londinense de East Lane, Walworth.
No era un buen momento para la familia. El padre, Charles, había abandonado el
hogar en pos de su afición alcohólica, y Hannah se vio obligada a mantener por sí
sola a sus hijos Sydney y Charles. Estaba en la cumbre de su carrera artística con
el pseudónimo de Lily Harvey, pero comenzaba a fallarle la voz. En 1894, durante
una función en Aldershot, su gorjeo se quebró en medio de una canción. El
empresario envió a escena al pequeño Charles, de cinco años, que imitó la voz de
Lily incluyendo el desfallecimiento final, para gran diversión del público. Ése fue
su debut artístico.
Chaplin en A Night Out (Charlot trasnochador, 1915)
El fracaso y la falta de dinero trastornaron la salud mental de Hanna Hill, que
comenzó a dar muestras de extravío. Ella y los niños pasaron a vivir en el asilo
de la calle Lambeth. Sydney y Charlie asistieron un tiempo a la escuela para niños
pobres de Hanwell, sufriendo su severa disciplina y las burlas de los niños más
afortunados. En 1896 el estado de Hannah obligó a recluirla en un sanatorio
frenopático. Al año siguiente, Charlie se unió a los Eight Lancashire Lads (Los ocho
muchachos de Lancashire), un grupo de actores juveniles aficionados que hacían
giras por los pueblos. Más tarde formó parte de otras compañías ambulantes, ya
profesionales aunque muy modestas. En 1898 murió el padre, mientras Charlie
Chaplin era ya un experto actor infantil.
En 1901, con doce años, representó el rol de protagonista en Jim, the Romance of a
Cockney, y cuatro años más tarde realizó una gira con The Painful Predicament of
Sherlock Holmes. El año 1906 fue afortunado para el joven cómico. Se inició con un
contrato en el Casey Court Circus como una de las primeras atracciones, y finalizó
con otro contrato para la célebre compañía de pantomimas de Fred Karno, en la
que también actuaba Stan Laurel.
Los comienzos en Hollywood
A los diecinueve años Charlie vivió el primero de sus numerosos e intensos
romances, al enamorarse perdidamente de la joven actriz Hetty Kelly. Con Fred
Karno el futuro Charlot había perfeccionado y diversificado sus notables recursos
mímicos, y el director lo incluyó en la troupe que realizaba una gira a París en 1909
y al año siguiente otra de seis meses por Estados Unidos. Fue la época en que Mack
Sennett obtuvo un gran éxito con sus filmes cortos de bañistas y policías, basados
en corridas, gesticulaciones exageradas, palos y peleas con tartas de crema.
Sennett adivinaba las posibilidades cinematográficas de la mímica más refinada y
compleja de Chaplin, y cuando éste realizó su segunda gira en 1912 lo convenció
para que se incorporase a su productora, la Keystone.
El aventurero (1917)
Charlie Chaplin llegó a Hollywood en la primavera de 1913, y comenzó a trabajar
en noviembre. El 2 de febrero de 1914 se estrenaba su primera película, Making
a Living (Ganándose la vida, también conocida como Charlot periodista). En ese mismo
año rodó 35 films de un rollo (cortos de entre doce y dieciséis minutos de
duración), escritos y dirigidos por Sennett, el propio Charles u otros directores.
Todavía sus caracterizaciones eran sólo esbozos del vagabundo ingenuo y
sentimental que le daría fama en todo el mundo, pero como Chaplin interpretaba
en cada uno un oficio o situación distinta, se los bautizaría luego como Charlot
bailarín, Charlot camarero, Charlot de conquista, Charlot ladrón elegante, etc.
El éxito fue arrollador, y en 1915 la productora Essanay le robó a Sennett su
estrella por un contrato de 1.500 dólares a la semana, una cifra fabulosa para un
cómico de cine mudo, que en Keystone venía cobrando diez veces menos. Con la
Essanay, Chaplin pasó a escribir y dirigir los catorce films que rodó ese año. Tenían
ya una duración de dos rollos, una trama más complicada que introducía toques
románticos y melancólicos en la receta humorística, y un guión meticulosamente
estructurado y ensayado.
En todos ellos Chaplin era el protagonista absoluto (en alguno en rol femenino),
y en la mayoría su partenaire era Edna Purviance. Cabe recordar A Night in the
Show, The Champion, A Night Out y sobre todo The Tramp (El vagabundo), en la que
redondeaba el personaje que luego se conocería como Charlot. Él mismo contaría
después que fue escogiendo casi al azar -como lo haría un vagabundo real- el
sombrero, el bastón, los anchos pantalones, la chaqueta estrecha y los zapatones.
El resultado fue el atuendo más famoso y perdurable en la historia del cine.
La celebridad de Chaplin y su personaje era ya universal (el nombre de Charlot
se lo daría en 1915 el distribuidor de sus filmes en Francia), y el exitoso mimo
cambió nuevamente de productora en 1916. Con la Mutual realizaría doce
películas en dos años, entre ellas The Pawnshop (El prestamista), Easy Street (La calle
de la paz) y especialmente The Immigrant (El inmigrante), las tres con Edna
Purviance. A principios de 1918 la First National contrató a Charlie Chaplin por la
cifra récord de un millón de dólares anuales. Fue también el año de la primera de
sus bodas con jovencitas casi adolescentes. Su matrimonio con la actriz
secundaria de diecinueve años Mildred Harris, celebrado el 23 de octubre, duraría
hasta 1920; el divorcio le costó a Charles 200.000 de sus preciosos dólares.
Chaplin en El chico (1920)
También en 1918 realizó una gira para vender bonos de guerra junto a otras dos
superestrellas de la época: Mary Pickford (llamada «La novia de América») y el
galán acrobático Douglas Fairbanks. Con la First National filmó doce películas entre
ese año y 1922, algunas tan clásicas en su filmografía como A Dog Life (Vida de
perro) y Shoulder Arms (Armas al hombro). Y también la que se considera su
primera obra maestra, en la que cinceló su estilo tragicómico, crítico y sutilmente
conmovedor: The Kid (El chico), con Jackie Coogan, la infaltable Purviance y seis
rollos de duración. En 1921 regresó por primera vez a Europa para el estreno de
esa película y recibió una recepción multitudinaria, al tiempo que la severa crítica
europea lo consagraba como un genio del cine.
Ya en 1919 Chaplin, Pickford y Fairbanks, junto al director David W. Griffith (sin
duda otro genio del cine) habían constituido la productora independiente United
Artists, pero Chaplin no trabajó para ésta hasta no acabar su contrato con la First
National. En 1923, con productora propia, sólida fortuna personal y una suntuosa
mansión en Beverly Hills, se sintió al fin con las manos libres para desarrollar sin
ataduras su creatividad. Ese año dirigió, sin actuar, la excelente A Woman of Paris,
con su admirada Edna y Adolphe Menjou. El multifacético creador tenía ya treinta y
cinco años, y el 24 de noviembre de 1924 contrajo matrimonio en México con la
jovencísima actriz Lolita McMurray (o Lita Grey), de sólo dieciséis años. La unión
duró hasta 1927 y Chaplin obtuvo de ella sus dos primeros hijos (Charles Spencer
y Sydney Earle); pagó un millón de dólares al divorciarse de su Lolita.
En esa época inició la gran trilogía final del personaje de Charlot, rodando en
1925 The Gold Rush (La quimera del oro), de la que en 1942 realizó una versión
sonora narrada por su voz y con música propia. En 1927 se estrenó la primera
película sonora, El cantor de jazz, con Al Jolson, pero Chaplin seguía fiel al cine mudo
cuando en 1928 realizó The circus (El circo), película que él mismo consideraba
menos lograda que las que integraban la trilogía, pese a ser un magnífico filme
cómico. Por esta película recibió su primer Oscar de la Academia en 1929. Dos
años más tarde estrenó City Lights (Luces de la ciudad), paradigma de la ternura y
la desolación de su alter ego cinematográfico, con inclusión de escenas sonoras y
música de Chaplin.
Tiempos modernos (1936)
En 1932 realizó un nuevo y extenso viaje a Europa, donde en una recepción
conoció a la actriz francesa Paulette Goddard. Ambos prosiguieron juntos el
itinerario de lo que llegó a ser una gira mundial, y al año siguiente Paulette sería
su pareja en el último film de la trilogía: Modern Times (Tiempos modernos), una
ácida parábola sobre las tiranías y miserias del maquinismo y del capitalismo, y,
en definitiva, sobre la modernidad originada por el abrumador triunfo de
la Revolución Industrial.
Al desatarse la Segunda Guerra Mundial y la invasión alemana sobre Europa, Chaplin
filmó, en 1940, The Great Dictator (El gran dictador), una divertida y feroz parodia
del nazismo en la que el actor se desdoblaba en un Charlot transformado en
peluquero judío y en un Hitler mitómano y paranoico que anunciaba la disposición
de Chaplin a encarnar nuevos roles, sin bombín ni zapatones. Lo acompañaba la
Goddard, cuyo personaje llevaba el nombre de la madre de Charles (Hannah),
fallecida en 1928.
El gran dictador (1940)
Chaplin y Paulette Goddard se distanciaron en 1941 y poco después el cineasta
se vio envuelto en un proceso por la paternidad de la hija de la actriz Joan Barry,
llamada Carol Ann. Condenado en abril de 1942 por violación de la Ley Mann,
debió hacerse cargo de la manutención de la niña. El escándalo no le impidió
casarse, a sus cincuenta y cuatro años, con la hija del insigne dramaturgo Eugene
O'Neill, una hermosa joven de dieciocho años llamada Oona, que permanecería a
su lado el resto de su vida.
El patriarca de Vevey
Tras rodar Monsieur Verdoux en 1947, Charles Chaplin cayó bajo la ola del
maccarthismo que tenía como blanco a intelectuales y artistas de Hollywood. La
crítica social que rezumaba su obra, sumada probablemente a su origen judío y
al hecho de ser extranjero (nunca se nacionalizó), lo llevaron a comparecer en
1949 ante el inquisicional Comité de Actividades Antinorteamericanas. Al año
siguiente, mientras él y su familia viajaban por Europa, se ordenó a las
autoridades de inmigración que lo retuvieran a su regreso. Chaplin decidió no
volver jamás y se instaló en una lujosa residencia en Corsier-sur-Vevey, en la
plácida ribera del lago suizo de Léman, frente a Ginebra. Oona se encargó de
liquidar sus asuntos económicos y profesionales en Estados Unidos.
Inglaterra ofreció a su hijo pródigo un sitio para continuar su trabajo. En 1952
rodó en Londres Limelight (Candilejas), magnífica y sentimental rememoración de
sus días de cómico ambulante, y dos años más tarde recibió el Premio
Internacional de la Paz. Su resentimiento contra Estados Unidos se reflejó en A
King in New York (Un rey en Nueva York), filme de 1957 cuyos altibajos no ocultan
el corrosivo humor chapliniano. El gran cineasta era ya un anciano patriarcal y
vitalista que comenzaba a escribir sus memorias en 1959. A los setenta y ocho
años fue padre de su octavo hijo con Oona, Christopher, nacido en 1962, y en
1964 se publicó en Londres su autobiografía, Historia de mi vida.
Chaplin con su última esposa, Oona O'Neill
Ya octogenario, Chaplin tenía todavía ánimo y energías para escribir y rodar una
última película, A Countess from Hong Kong (La condesa de Hong Kong, 1966). Pese a
contar con dos protagonistas de lujo como Sophia Loren y Marlon Brando, y al propio
director en el rol menor de un camarero, el filme no tuvo éxito y quizá no lo
merecía. La mano maestra de Chaplin conservaba cierta elegancia, pero el tema
era trivial y el estilo claramente anacrónico. El anciano creador debió de advertirlo,
porque no volvió a insistir.
Charles Chaplin vivió todavía una década en su refugio de Vevey, rodeado de sus
hijos y acompañado por la leal Oona. En 1972 aceptó un breve retorno triunfal a
Hollywood para recibir un Oscar por la totalidad de su obra. En 1976 Richard
Patterson rodó The Gentleman Tramp (El vagabundo caballero), inspirada en su
autobiografía, que incluía escenas familiares en Vevey filmadas por el director de
fotografía español Néstor Almendros. Otro español, el cineasta Carlos Saura, se casó
con Geraldine, la hija de Oona más consecuente con el oficio de su padre.
El creador de Charlot murió a los ochenta y ocho años, el día de Navidad de 1977.
Dejaba un total de 79 películas filmadas en más de cincuenta años de actividad
como actor y director. En la casi totalidad de ellas fue también autor del guión, y
del diálogo y la música en las sonoras. Además de las ya mencionadas, cabe
agregar Carmen (1916), según la novela de Prosper Mérimée; The Vagabond (El
vagabundo), 1916; A Day's Pleasure (Un día de juerga), 1919; Pay Day (Día de paga),
1922, y The Pilgrim (El peregrino), 1923, entre las más apreciadas por la crítica y
celebradas por el público.