CIENCIAS SOCIALES – 4TO SECUNDARIA
CONSECUENCIAS DE LAS EPIDEMIAS EN EL PERÚ A FINES DEL
SIGLO XIX
Propósito: analizar información de diversas fuentes respecto al contexto en el cual se produjo la
epidemia de la fiebre amarilla en el Perú a fines del Siglo XIX. Y sus repercusiones de esta epidemia en
los diferentes ámbitos de la sociedad peruana a fines del Siglo XIX.
Para iniciar la clase Leemos la información de Diego
Diego, estudiante de cuarto año de secundaria, escuchó una
información que señalaba que la pandemia del COVID-19 ha
demostrado la real situación de la salud pública en nuestro país. Se
ha hecho evidente la ausencia de médicos especialistas en los
hospitales de las regiones del país, las pocas camas de cuidados
intensivos, la falta de respiradores, la ausencia de protocolos de
higiene, la falta de hospitales, etc. Según dicha información, esta
situación de la salud pública en el país es la consecuencia de la falta
de inversión en el sector salud desde hace décadas. Motivado por esta situación, Diego ha buscado
información sobre las epidemias en el Perú y cómo se afrontaron en su tiempo a través de los sistemas de
salud pública. En esta búsqueda ha encontrado una información que le ha llamado la atención: la
epidemia de fiebre amarilla que se produjo entre los años 1869 y 1871 y que afectó principalmente las
ciudades de Lima y Callao, ocasionando la pérdida de aproximadamente 6000 personas. A partir de
esta situación, Diego se ha planteado las siguientes preguntas: ¿Cuál fue el contexto en el cual se
produjo esta epidemia? ¿Cómo repercutió esta epidemia en la población?
¿Cuáles fueron las decisiones que tomó el Estado respecto a la
salud pública para afrontar las epidemias en estos años? ¿Qué
diferencias y similitudes observas respecto a la epidemia actual
del COVID-19?
Analizamos información sobre el contexto de la
epidemia de la
Actividad 01 fiebre amarilla en el Perú a fines del Siglo XIX
Economía y
epidemias
Entre las décadas de 1840 y 1870, el Estado peruano experimentó
un singular período de bonanza económica debido a las
exportaciones del guano de las islas (un producto que solo se
podía obtener del Perú y que despertó interés mundial por sus
valiosas propiedades fertilizantes). Donde se aprecia con mayor
claridad lo cuantioso de las exportaciones guaneras es en el
presupuesto estatal, que en solo una década se multiplicó de 5
millones (1850) a 21 millones de pesos (1861).
( Las riquezas generadas por el guano permitieron la elaboración
de proyectos y esfuerzos destinados a modernizar la ciudad. Se mejoraron los sistemas de transporte, de
seguridad y de ornato. Sin embargo, la era del Guano también acarreó nuevos desafíos para la salud pública.
Un mayor tráfico comercial con puertos donde eran comunes los brotes epidémicos, como Guayaquil y
Panamá, un incremento en el número de migrantes que arribaban al Callao en deplorables condiciones
sanitarias, la introducción de nuevos agentes de contaminación y el empobrecimiento de ciertos sectores
sociales. La modernidad y la prosperidad alcanzada en Lima estuvo, como veremos en las siguientes líneas,
acompañada por el temor a la aparición del cólera, por la propagación epidémica de la fiebre amarilla y por
la recurrencia de patologías coloniales como la viruela, la tuberculosis y la disentería.
La fiebre amarilla es una enfermedad de origen viral, transmitida de hombre
a hombre en las ciudades y sus alrededores por el mosquito Aedes aegypti.
Este mosquito habita en climas tropicales y subtropicales, difícilmente se
aparta de las viviendas y recurre principalmente a los contenedores artificiales
de agua para depositar sus larvas. La enfermedad se caracteriza por ataques
repentinos de fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular,
postración y vómito. Una vez afectado, el individuo adquiere inmunidad frente a
la misma. Sin embargo, estos hechos científicos fueron poco conocidos en Lima –
o en cualquier otra ciudad del mundo–durante el siglo XIX (1800).
Aunque la fiebre amarilla existió en forma endémica en varias ciudades americanas desde el
siglo XVII, en Lima, la enfermedad recién apareció hacia la década de 1850,
cuando las condiciones ecológicas, sociales y económicas se mostraron
propicias para ello. En el plano económico, es necesario recordar que el
descubrimiento científico del guano, hacia la década de 1840, tuvo un efecto
multiplicador en los volúmenes del comercio internacional desde y hacia el
Perú. Lima, como centro económico del país, se convirtió en la base de este
tráfico comercial.
El creciente arribo de vapores procedentes de ciudades donde la enfermedad era endémica, como
Panamá y Guayaquil, fue un elemento crucial en la difusión de la enfermedad. Primero, por los pasajeros
infectados que arribaban en los buques. Segundo, porque en los vapores de la época era usual el
empleo de tanques y depósitos de agua descubiertos para satisfacer las necesidades de los tripulantes.
El uso de estos contenedores artificiales de agua posibilitó y alentó la reproducción del Aedes aegypti
durante los viajes y su introducción en las costas peruanas junto con los vapores.
Las epidemias de fiebre amarilla tuvieron un impacto desastroso,
aviso de alerta hacia las autoridades municipales sobre la necesidad de
emprender campañas, publicar bandos, crear legislación y modernizar
aspectos relacionados a las condiciones ambientales urbanas. (…) La
respuesta municipal, sin embargo, no fue del todo inmediata, ni
necesariamente sistemática u organizada y, como veremos, tuvo muchos
detractores y críticos.
La salubridad en Lima y Callao a fines del siglo XIX
En las últimas décadas del Siglo XIX (1800) Lima era una ciudad
dividida en cinco cuarteles, compuesto cada uno de dos distritos y diez
barrios. Las condiciones ambientales eran pobres, (…) existía la sensación
de que los mayores problemas estaban en el cuartel quinto, que
correspondería al distrito del Rímac, con abundantes basurales formados
en las orillas del río, y escasez de agua. El diario local describía la situación
de la higiene en la ciudad y alertaba sobre los peligros para la salud de los
pobladores: «...los muladares y las materias fecales de los que está cercado el
muladar...»; «...los pantanos y aguas estancadas formadas
en las inmediaciones del puente… y la aglomeración de pobladores…»
La calle del cuartel de San Lázaro era intransitable por los continuos
regadíos de agua sucia que los vecinos arrojaban a la calle y, al mediodía era
insoportable la fetidez.
De igual manera, otro problema era el hacinamiento de pobladores y
animales, en los domicilios era común la presencia de animales domésticos:
gallinas, pollos, patos, así como cerdos, burros y caballos, en algunas
estancias que tenían amplios establos y acequias al interior, donde
proliferaban roedores e insectos como pulgas, piojos y moscas. (…)
( Los informes de los cónsules británicos a la Foreing Office de Londres coincidían con las notas
anteriores acerca del estado deplorable de salubridad, y describían la falta de atención a la limpieza de
la capital, lo cual contribuyó a que se den en ella una gran cantidad de enfermedades y mortalidad.
( …) En lo referente al puerto del Callao, este no era diferente de los puertos centroamericanos, los
cuales tenían como característica común la insalubridad que los rodeaba y, por lo tanto, las epidemias
eran frecuentes. En el caso del Callao los testimonios de los viajeros certificaban este estado; un marino sueco
que permaneció en el puerto entre los años 1851 - 1853, lo describe en su recorrido como un contiguo
de pobres almacenes y conjunto de calles y callejuelas bastante irregulares y muy sucias. Era una
ciudad sucia y horrible con calles estrechas y casas de pequeña altura hechas de caña y barro con techos
completamente planos.
RETO 01 APLICA LO APRENDIDO
1.- Para comprender el contexto económico en el cual se produjo la epidemia de la fiebre amarilla a
fines del Siglo XIX (1800) en el Perú, te invito a volver leer el sub tema “Economía y epidemias”.
Ahora, elabora y completa el siguiente cuadro sobre las inversiones y desafíos surgidos en el Perú en
el contexto de la economía peruana entre los años 1840 – 1870.
Economía Peruana
Inversiones Desafíos para la Salud Pública
Ahora responde:
¿Cómo se relaciona el desarrollo económico comercial de la época con el surgimiento de la epidemia de la
fiebre amarilla?
¿Crees que el contexto económico actual (globalización, desarrollo del comercio nacional e internacional) ha
contribuido a la expansión del COVID-19? ¿Por qué?
2.- Lee las informaciones: “La salubridad en Lima y Callao a fines del Siglo XIX”, luego responde:
¿Cuáles eran las condiciones de salubridad de Lima y Callao a fines del Siglo XIX?
¿En qué medida estas condiciones de salubridad contribuyeron al desarrollo de la epidemia de la fiebre
amarilla?
¿Crees que las actuales condiciones de salubridad de tu localidad tienen relación con la expansión de la
pandemia del COVID-19?
Actividad 02
Explicamos las repercusiones de la epidemia de la fiebre amarilla
en el Perú a fines del Siglo XIX
Algunos datos de la epidemia de la fiebre amarilla en Lima y Callao
En Lima:
Cuadro 01. Epidemiados por sexo atendidos en hospitales San Andrés, Santa Ana, San Bartolomé y el Lazareto.
Lima, 21 de febrero al 31 de marzo de 1868.
Sexo Entraron Curados Muertos En observación
Hombres 210 49 96 65
Mujeres 109 43 28 38
Total 319 92 124 103
Fuente: Gaceta Médica de Lima. N° 270, abril 15 de 1868 // pp. 194 204
La misma fuente refiere que a esta cifra total debería agregarse los que son atendidos en casa, calculándose
alrededor de 80 casos, un 25 por ciento, con lo cual la suma de infectados en Lima sube a 399. La
mortalidad es de 38,9 por ciento del total de epidemiados atendidos en los hospitales. De acuerdo con
informes de sepultados por enfermedad, en el Cementerio General de Lima, en diciembre de 1867, los
fallecidos por fiebre fueron 24, los cuales representaban el 8,3 por ciento del total de sepultados, asimismo,
en enero de 1868 los fallecidos por la misma causa fueron 27. La comparación de las cifras de muertos por
fiebre en los dos meses anteriores a la presencia de la epidemia, con la suma de muertos solo en los hospitales
de Lima es enorme, se habría incrementado en más del 400 por ciento (…)
En Callao:
Cuadro 02. Mortalidad en el Callao (1968)
Lugar/mes Febrero Marzo Abril Mayo
En cementerio protestante 3 48 62 28
En la población 2 138 180 35
Sepultados por FA (hospitales y Lazareto) 14 460 585 219
Sepultados por otras enfermedades - 106 19 -
Totales por FA 19 752 846 282
Fuente: El Nacional 6 de abril 1868, El Nacional 5 de mayo de 1868 y diario El Comercio 6 de junio de 1868 ** Las cifras de fallecidos en
la población son proyectadas considerando un 30% aproximado de la totalidad de fallecidos registrados en los hospitales.
Como se puede apreciar, la epidemia, en el Callao, alcanzó su mayor desarrollo en abril y,
aparentemente, en mayo iniciaría su descenso. Los cálculos sobre los fallecidos en la población son
conservadores porque en otras informaciones (...) estos porcentajes llegarían alrededor del 45 por ciento.
( La tendencia era que el mes de abril fuera el apogeo de la epidemia en el puerto. El diario El
Comercio comentó que entre los meses de abril y mayo los fallecidos en el puerto fueron 1230, lo cual
representaba el 7 por ciento de la población del Callao.
La población y la fiebre amarilla
La epidemia causaba mayores flagelos y mortalidad en los
barrios pobres de extramuros de la ciudad, entre ellos los barrios de
Malambo y El Limoncillo; las carrozas se veían atravesar en estas
calles con frecuencia, y la presencia de ellas llenaba de pavor a los
vecinos (….)
( existía en el imaginario social colectivo una desconfianza en
las autoridades, un sentimiento de estar desprotegidos, y sin seguridad en
las supuestas medidas efectivas. Los pobladores observaban que
alrededor de ellos, a su lado, en la vecindad, se daban casos de
epidemiados que morían súbitamente, o que graves eran sacados de
sus domicilios y trasladados al Lazareto. Los pobladores afectados eran, en su mayoría, pobres sin
posibilidad de migrar a un lugar más seguro, asimismo, no existía una organización cívica que pudiera
canalizar los reclamos.
( El miedo fue el sentimiento más fuerte que aconteció en la ciudad, esto debido a que
pobladores que enfermaban súbitamente y, en un corto tiempo, morían en la vecindad o eran sacados de
sus domicilios para ser llevados, graves, al Lazareto. Aunado a ello, los hospitales estaban saturados,
había sospecha de contagio y de enfermedad, y el miedo a estar infectado por la fiebre amarilla. La
imposibilidad de poder internar a todos los epidemiados difundía la idea de una ciudad devastada, en
situación de desventura y abandonada sanitariamente. Las autoridades locales no tenían respuestas
consonantes frente a los nuevos casos que aparecían en diversas partes de la ciudad.
Charlatanes y remedios populares
Algunos pobladores, ante la imposibilidad de acceder a propuestas
terapéuticas emanadas de la medicina oficial, por falta de recursos
económicos y/o por insuficiente cobertura de los servicios hospitalarios,
acudieron a las prácticas sanitarias caseras, tradicionales. Muchos
fueron los limeños que utilizaron u ofrecieron sus conocimientos mediante
preparaciones, tónicos, o infusiones, que ellos elaboraban o importaban, con supuestas virtudes y
propiedades curativas para varias enfermedades, asimismo, medidas preventivas para la epidemia, cada
uno con explicaciones sobre las causas y sus propuestas de curación.
RETO 02 APLICA LO APRENDIDO
3.- Para conocer cómo la epidemia repercutió en la población lee el sub tema: “Algunos datos de la
epidemia de la fiebre amarilla en Lima y Callao” Luego Responde:
¿Cómo se desarrolló la epidemia de la fiebre amarilla entre los meses de febrero y marzo de 1868 en la ciudad
de Lima?
¿Cómo se desarrolló la epidemia de la fiebre amarilla entre los meses de febrero y marzo de 1868 en la ciudad
del Callao? ¿Cuál es la diferencia con lo que ocurría en la ciudad de Lima?
4.- Para comprender cómo la población vivenció la epidemia de la fiebre amarilla a fines del Siglo
XIX lee: “La población y la epidemia de la fiebre amarilla”. Luego responde:
¿Cuáles eran las situaciones que causaban temor o miedo en la población durante la epidemia de la
fiebre amarilla? ¿Se parecen a las situaciones que ocasionan estas emociones en el contexto actual de la
pandemia del COVID-19? ¿Por qué?
¿Qué pensaba la población respecto a la actitud de sus autoridades frente a la epidemia?
¿Por qué la población recurría a los remedios populares para enfrentar los efectos de la fiebre amarilla? ¿Ocurre algo
parecido en la actualidad frente al COVID-19? Explica tu respuesta.