SINDROME METABOLICO
El síndrome metabólico consiste en un conjunto de alteraciones metabólicas que confieren un
mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes mellitus. Las principales características del
síndrome metabólico incluyen obesidad central, hipertrigliceridemia, concentraciones bajas de
colesterol de lipoproteína de alta densidad (HDL), hiperglucemia e Hipertensión.
FACTORES DE RIESGO
SOBREPESO/OBESIDAD: La adiposidad central es un rasgo clave del síndrome
metaólica, y la prevalencia del síndrome refleja la marcada relación entre el perímetro
abdominal y el aumento de adiposidad. Sin embargo, a pesar de la importancia de la
obesidad, los pacientes con peso normal también pueden ser resistentes a la insulina y
pueden tener síndrome metabólico.
ESTILO DE VIDA SEDENTARIO: Muchos componentes del síndrome metabólico se
relacionan con un estilo de vida sedentario, incluido el aumento de tejido adiposo (sobre
todo central), colesterol HDL bajo y aumento de triglicéridos, presión sanguínea y glucosa
en personas con susceptibilidad genética.
ENVEJECIMIENTO: El síndrome metabólico afecta a casi 50% de la población mayor de
50 años y después de los 60 años, afecta más a menudo a las mujeres que a los varones.
DIABETES MELLITUS: Se calcula que la gran mayoría (~75%) de los pacientes con
diabetes tipo 2 o tolerancia de la glucosa alterada tiene síndrome metabólico
ENFERMEDAD CARDIAVASCULAR: Las personas con el síndrome metabólico tienen
una probabilidad dos veces más alta de morir por una enfermedad cardiovascular que las
que no lo tienen, y su riesgo de infarto miocárdico agudo o accidente vascular cerebral es
tres veces más alto. La prevalencia aproximada del síndrome metabólico entre los
pacientes con cardiopatía coronaria es 50%, con una prevalencia ~35% entre los pacientes
con enfermedad arterial coronaria prematura (antes de los 45 años de edad) y una
prevalencia muy alta entre las mujeres.
LIPODISTROFIA: Los trastornos lipodistrófico en general se relacionan con el síndrome
metabólico. Tanto la lipodistrofia genética como la lipodistrofia adquirida pueden
ocasionar resistencia grave a la insulina y muchos de los componentes del síndrome
metabólico.
EPIDEMIOLOGIA.
La característica más difícil del síndrome metabólico de definir es el perímetro abdominal. Se
considera que el perímetro intraabdominal (tejido adiposo visceral) tiene la relación más fuerte
con la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes y CVD, y para cualquier perímetro abdominal,
varía mucho la distribución del tejido adiposo entre los depósitos subcutáneo y visceral. La
prevalencia del síndrome metabólico varía alrededor del mundo, lo que en parte refleja la edad y
grupo étnico de las poblaciones estudiadas y los criterios diagnósticos aplicados. En general, la
prevalencia del síndrome metabólico aumenta con la edad.
SÍNTOMAS Y SIGNOS
El síndrome metabólico casi nunca causa síntomas. En la exploración física, es probable que el
perímetro abdominal esté aumentado y la presión sanguínea elevada. La presencia de uno o
ambos signos obliga al médico a buscar otras alteraciones bioquímicas que pudieran relacionarse
con el síndrome metabólico. Es menos frecuente encontrar hipotrofia o acantosis nigricans en la
exploración. Como estos hallazgos físicos son característicos de la resistencia grave a la insulina,
deben anticiparse otros componentes del síndrome metabólico.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico del síndrome metabólico depende del cumplimiento de los criterios valorados con
las herramientas clínicas y de laboratorio. El interrogatorio médico debe incluir la búsqueda de
síntomas de apnea obstructiva durante el sueño en todos los pacientes, y síndrome de ovarios
poliquísticos en mujeres premenopáusicas. Los antecedentes familiares ayudan a determinar el
riesgo de CVD y diabetes mellitus. La presión sanguínea y el perímetro abdominal aportan
información necesaria para el diagnóstico. Pruebas de laboratorio Es necesario medir los lípidos y
la glucosa en ayuno para establecer si existe síndrome metabólico.