qué es una Metáfora:
Una metáfora es un tipo de tropo o figura retórica en el que se traslada el significado de un concepto a
otro, estableciendo una relación de semejanza o analogía entre ambos términos.
La palabra, como tal, procede del latín metaphŏra, que deriva del griego μεταφορά (metaphorá) que
significa ‘traslación’, ‘desplazamiento’.
Las metáforas son imágenes o palabras cuya asociación es sugerida o convocada en un texto. Esta
asociaciónproduce relaciones impresionantes que redimensionan el significado literal de las palabras o
de las imágenes.
En las metáforas, operan tres diferentes niveles:
el tenor, que es el término que es convocado de manera literal;
el vehículo, que es el término figurado y donde yace la fuerza expresiva de la metáfora, y
el fundamento, que es la relación entre el tenor y el vehículo.
Así, en la metáfora “sus cabellos son de oro”, “cabellos” sería el tenor, “de oro” sería el vehículo, y el
fundamento sería el color dorado que comparten ambos.
Vea también Figuras literarias.
Ejemplos de metáforas
“Nuestras vidas son los ríos/ que van a dar a la mar/ que es el morir”. Jorge Manrique, Coplas por la
muerte de su padre.
“Que sus cabellos son de oro, su frente de campos elíseos, sus cejas arcos del cielo, sus ojos soles, sus
mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus
manos, su blancura nieve”. Miguel de Cervantes, Don Quijote de La Mancha.
“Bandadas de aves marinas que vienen del sur, rosarios del alba en silencio lejano”. Rómulo Gallegos,
Canaima.
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Metáfora y símil
La metáfora y el símil o comparación son figuras retóricas que comparten la característica de producir
asociaciones más o menos sutiles entre dos o más términos, conceptos o ideas.
No obstante, el símil se diferencia de la metáfora en que este usa elementos de relación para unir los dos
términos en cuestión con expresiones como “como”, “cual”, “que”, “se asemeja” o “semejante a”, entre
otros. Un ejemplo de símil sería: “Su risa se oía como un estruendo de cristales por toda la casa”.
En la metáfora este elemento no se encuentra, por lo tanto esta asociación es sugerida prescindiendo de
él. Así, para transformar el símil anterior en una metáfora, bastaría reformular la frase excluyéndolo: “El
sonido de su risa era un estruendo de cristales”.