El hielo es agua en estado sólido, uno de los cuatro estados naturales del agua.
Se reconoce
por su temperatura, su color blanco níveo y su flotabilidad. El agua pura se congela a
0 °C cuando se halla sometida a una atmósfera de presión.
El hielo es el nombre común del agua en estado sólido; otras denominaciones son la nieve, la
escarcha, el granizo, etc.1
Índice
1Volumen y densidad del agua al solidificarse
2Estructura cristalina
3El hielo como mineral
4Tipos de hielo
5Fusión eutéctica
6Descenso crioscópico
7El color del hielo
8Otras acepciones
9Acción erosiva
10Formaciones de hielo sin agua
11Volumen de agua al derretirse
12Véase también
13Referencias
14Enlaces externos
Volumen y densidad del agua al solidificarse[editar]
El agua es una de las pocas sustancias que al congelarse aumenta de volumen (es decir, que
disminuye su densidad); 2se expande al congelarse. Esta propiedad evita que los océanos de
las regiones polares de la Tierra se congelen en todo su volumen, puesto que el hielo flota en
el agua y es lo que queda expuesto a los cambios de temperatura de la atmósfera.
La densidad típica del hielo a 0 °C suele tomarse como 0,916 g/cm³; o como 916,8 kg/m³ .
Estructura cristalina[editar]
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Este aviso fue puesto el 26 de diciembre de 2019.
Cristales de hielo, estudiados por Wilson Bentley en 1902.
El hielo se presenta en 12 estructuras o fases cristalinas diferentes. A las presiones habituales
en el medio terrestre (en el entorno de la presión atmosférica), la fase estable suele denotarse
como fase I según la terminología de Tamman. Dicha fase I presenta dos variantes
relacionadas entre sí: el hielo hexagonal, denotado Ih, y el hielo cúbico, Ic. El hielo hexagonal
es la fase más común, y la mejor conocida: su estructura hexagonal puede verse reflejada en
los cristales de hielo, que siempre tienen una base hexagonal. El hielo cúbico Ic se obtiene por
deposición de vapor de agua a temperaturas inferiores a –130 °C, por lo que no es tan común;
aun así, a unos –38 °C y 200MPa de presión, situación esperable en los casquetes polares,
ambas estructuras están en equilibrio termodinámico.
El hielo Ih presenta una estructura hexagonal en la que cada átomo de oxígeno de una
molécula de agua tiene otros cuatro átomos de hidrógeno como sus vecinos más próximos,
situados en los vértices de un tetraedro regular cuyo centro es el átomo de oxígeno de interés.
Esta unidad tetraédrica es común a todas las demás fases del hielo, y se debe al hecho de
que el ángulo entre átomos de hidrógeno en la molécula de agua libre H-O-H es de 104,52º,
en vez de 90º. El ángulo tetraédrico entre O-O-O es de 109,47º. Para temperaturas de interés
terrestre, la distancia entre átomos de oxígeno O-O es de 0,276 nm y entre O-H de
0,0985 nm. La unión entre átomos intramoleculares es de enlaces covalentes simples y por
tanto muy estables, mientras que la unión intermolecular se produce por enlaces de puente
hidrógeno relativamente débiles, lo cual explica la relativamente baja temperatura de fusión
del hielo. Los parámetros de red más relevantes son el lado hexagonal a=0,451 nm, y la altura
del prisma hexagonal c=0,7357 nm. Estos valores pueden variar ligeramente con la
temperatura, pero la relación entre ambos, c/a=1,628, permanece prácticamente estable y
muy cercana al valor óptimo de c/a=1,633, teorizado para esferas sólidas en contacto
formando la misma estructura hexagonal. La estabilidad del parámetro c/a explica el hecho de
que la expansión térmica del hielo se produzca de manera isotrópica. Por su parte, el hecho
de que el hielo Ih tenga una estructura hexagonal explica la anisotropía usualmente observada
en sus propiedades mecánicas: el módulo de Young, por ejemplo, que se sitúa en el entorno
de E=9-10GPa para cristales puros, presenta isotropía radial, y varía considerablemente
según la dirección de la deformación; la resistencia mecánica, situada en el entorno de 1MPa
para cristales puros en la dirección basal, puede alcanzar los 7MPa en ciertas
configuraciones. La presencia de impurezas en la red es práula, salvo para algunas
sustancias puntuales como el fluoruro de amonio, NH4F. Los defectos cristalinos pueden ser
cuatro: vacantes, intersticiales, iónicos o de Bjerrum, los dos últimos siendo exclusivos del
hielo y estando relacionados con la rotación de hidrógenos de una molécula de agua en la red.
En todo caso, la estructura Ih del hielo es poco compacta —lo cual explica su menor densidad
con respecto a la fase líquida— sobre todo si se compara con estructuras análogas en otros
materiales cristalinos como los metales. El factor de empaquetamiento es de 0,34, muy inferior
al 0,74 típico de los metales. Ello se explica por la repulsión de átomos de hidrógeno y
oxígeno conforme se compacta la red. De hecho, esta repulsión lleva a que, cuando la presión
sobre la red hexagonal es lo suficientemente elevada, esta estructura deje de ser estable y
aparezcan otras que la sustituyan.