Diseño Curricular para Adultos en Buenos Aires
Diseño Curricular para Adultos en Buenos Aires
SECRETARÍA DE EDUCACIÓN
1
Buenos Aires, 15-10-87
CONSIDERANDO:
2
Por ello
EL INTENDENTE MUNICIPAL
DECRETA:
Art.1° - Apruébese el Diseño Curricular que como Anexo I forma parte integrante
del presente Decreto y que tendrá aplicación en los tres ciclos de la escuela para
adultos y los Centros de Educación para el adulto, dependiendo de la Secretaría
de Educación a partir del ciclo lectivo.
Art.3º - El presente Decreto será refrendado por los señores Secretarios de Edu-
cación y General de la Intendencia.
3
DIRECCION GENERAL DE PLANEAMIENTO
EDUCACION
Equipo responsable de la elaboración del anteproyecto
De Diseño Curricular para la Ed. Primaria de Adultos
DIRECCION
Enfoque psicopedagógico
Coordinación general
Prof. Ángela B. Martínez
Alaya, Ricardo Luís Luchia, Stella Maris Coronado de Bugarin Diez,
Clara
Anselmo de Galván, Susana Castagna, Patricia De Ardissone, Julia María
Carrasco, Lilian Castilla de Gaya, Graciela Pacheco de Dasso, Gladis
Danieri de Cambas, Elda Rosa Sotomayor, Enrique
4
CONSIDERACIONES PRELIMINARES GENERALES
5
MARCO TEORICO
6
l Concepto de educación
7
defender sus convicciones; criticar, verificar y no aceptar ciegamente
lo que se le ofrece,
se integre a la sociedad y la cultura en que vive en forma activa y
participativa lo cual implica crear y operar proyectos con otros e inte-
grar el propio proyecto de vida dentro del marco cultural comunitario.
8
II Educación Permanente
9
lll Educación Básica
1 Extraído de: ROMERO BREST, “Hacia una ética del compromiso. Mira de una educación para la democracia” en: Pro-
puestas para el debate educativo en 1984. Biblioteca política, CEAL, Bs. As. 1984.
2 D´Hainaut, L., “El establecimiento de un perfil de formación” en Programas de estudio y educación permanente. UNES-
CO, Paris, 1980.
10
IV Concepto de Currículo
11
V El desarrollo de la concepción de educación a través del Di-
seño Curricular de Adultos
1. Alfabetización
Esto supone:
El uso práctico y acertado de los instrumentos de la lecto-escritura, habili-
dades y conocimientos, así como capacidad de reflexionar sobre lo que se
lee y escribe ( comprensión significativa);
Poder operar efectiva y críticamente con las ideas que encuentra y produce
en lo que lee y escribe
12
2. Introducción al conocimiento científico
3. Integración comunitaria
13
Reconocer que el hombre puede crear desde cualquier grado de co-
nocimiento que posea;
Reconocer que la mejor preparación para crear es la actividad crea-
dora misma;
Aceptar y valorar la diversidad de formas de expresión, de medios y
materias para crear y recrear;
Saber acceder a la información y saber seleccionar críticamente las
ofertas recreativas y culturales que el medio ofrece;
Lograr nuevas formas de participación e integración comunitaria, ge-
nerando formas de organizar cooperativas y solidarias.
14
VI El educando
15
cipatorio, que puede ir liberando al hombre tanto de la violencia que proviene de la
naturaleza exterior como de la que proviene de las relaciones sociales injustas,
que traban la comunicación entre los hombres.
En resumen, podríamos decir que el adulto aprende:
a) desde un bagaje de aprendizaje ya adquirido, cuya modificación no está tan
ligada al ritmo de crecimiento evolutivo como a la posibilidad de ampliar y
transformar el significado de sus conductas;
b) desplegando siempre una diferenciada gama de intereses en los campos que
lo insertan o lo marginan de la vida social;
c) como miembro activo o marginado de la sociedad que enseña, y exigiendo en-
tonces una participación responsable y crítica en el proceso de sus aprendiza-
jes.
16
sin enmarcarlos e interpretarlos en función de esta situación específica y crítica
del aprendizaje escolar del adulto.
Del conjunto de esos lineamientos para el aprendizaje y de sus fundamen-
tos tanto psico como sociopedagógicos, seleccionamos, como especialmente per-
tinentes para el aprendizaje del adulto, los siguientes conceptos:
Dimensiones de la construcción del conocimiento: esta noción, tomada del enfo-
que psicogenético de la inteligencia, insiste fundamentalmente en la idea de que el
pensamiento es acción, en el sentido de que el sujeto no recibe el conocimiento
pasivamente impreso, mediante la palabra emitida o la imagen proyectada por
otro, sino que interactúa materia y/o mentalmente con el objeto, es decir, el tema o
problema en cuestión.
Esta constitución implica, entre otras cosas, análisis del objeto desde todas
las perspectivas posibles, establecimiento de relaciones entre esas perspectivas, y
relaciones del objeto con otros objetos.
Sin embargo, para que el proceso de aprendizaje se desencadene, es necesario
que el sujeto lo desee. Esto implica tomar en cuenta la dimensión afectivo-
energética de la conducta ya que la puesta en marcha del proceso conductual en
una dirección determinada depende básicamente de:
a) El grado de significación que la situación de aprendizaje tenga dentro del
proyecto existencial del sujeto y,
b) El grado en que el sujeto se siente convocado a co-protagonizar dicha si-
tuación.
Así como la construcción involucra los aspectos operatorios del aprendizaje, en
la comprensión se atiende a los aspectos significativos y motivacionales, que in-
fluyen tanto en la selección como en la presentación y desarrollo de las situacio-
nes problemáticas, propuestas como núcleo del aprendizaje.
Aquí corresponde tener en cuenta lo que hemos dicho en la situación vital y
socio-cultural propia del adulto, y del predominio consecuente de los contenidos
significativos sobre las formas desprovistas de significación vital y social. Es decir,
el aprendizaje del adulto se realiza no sólo construyendo estructuras, sino también
comprendiendo y construyendo significados.
Ambos procesos, que en realidad son uno solo, no siempre siguen los pasos
formalizables convencionalmente (por ejemplo, las etapas evolutivas).
Esta “originalidad” del adulto requiere una gran flexibilidad metodológica, que
implica atender, entre otras necesidades, al logro de la construcción gradual de
estructuras operatorias y al establecimiento de relaciones significativas entre los
nuevos conceptos, el campo del conocimiento y la realidad social de la cual han
surgido.
Clásicamente el concepto de transferencia se inscribe en el proceso de apren-
dizaje como una posibilidad surgida de la resolución de un problema y de la inte-
gración de los nuevos datos al caudal de conocimientos previos.
Dicha posibilidad consiste en trasladar a otras situaciones o problemas lo ad-
quirido como resultado d un aprendizaje en una situación determinada.
La posibilidad es “transferencia” testimonia la autenticidad del aprendizaje ob-
tenido.
Es importante no restringir el concepto de transferencia a la mera utilización
generalizada de datos, esquemas o mecanismos. Llegar a la transferencia en el
aprendizaje es ganar estrategias para resolver problemas comunes a diversas
situaciones, y que permitan descubrir, a su vez, nuevas estrategias de aprendiza-
je.
17
Por otro lado, lo que debe valorizarse es el principio de la autodidaxia, espe-
cialmente la autodidaxia asistida, que supera los límites de la transferencia ya que
implica la adquisición de hábitos y habilidades de trabajo, y también el despertar
de múltiples motivaciones.
La autodidaxia, al hacer al individuo autor de su propio progreso cultural lo
ayuda, mediante el estudio personal y la lectura, a concretar aspiraciones, al mis-
mo tiempo que le asegura la posibilidad del manejo adecuado de medios auxilia-
res, que son imprescindibles para su desenvolvimiento.
Muchos son los obstáculos que limitan o impiden el aprendizaje del adulto. Al-
gunos son externos a la situación del aprendizaje: desempleo, semi-empleo, cali-
dad y condiciones de trabajo, medio socio-cultural, familia, relaciones parentales,
edad, salud y enfermedad son condiciones de una situación escolar que no siem-
pre acepta el adulto, pues significa compromiso y participación que, en la mayoría
de los casos no puede asumir.
Tratar que la participación tenga una base lo más amplia posibles es quizá,
una tarea fundamental del educador y de la institución escolar que debe cambiar,
para ello, no sólo el clima de trabajo sino sus mecanismos participativos.
Otros obstáculos son personales e involucran lo emociona-afectivo: temor a lo
que no es familiar, miedo al ridículo, inseguridad afectiva, sentimientos de inferio-
ridad, falta de interés por lo educativo (quizá por una situación anterior de fracaso
escolar) desconocimiento de lo educativo y su entorno.
Los obstáculos internos al proceso del aprendizaje pueden sintetizarse en los
siguientes: incapacidad de comprender un discurso (oral o escrito) que no se co-
rresponda con el suyo; escasa posibilidad de transferir conocimientos aprendidos
de manera no mecánica; incorrecto manejo de la información, etc.
Esto no significa que el adulto no pueda aprender.
Aceptar esta postura escéptica es negar, desde el principio, la posibilidad que
tiene todo ser humano de perfeccionarse y ampliar su horizonte socio-cultural.
El hecho educativo del adulto debe mirarse de frente y sin utopías: sabemos
que hay unas personas que desean aprender y otras que no lo desean. Esto no
implica que la educación de adultos se agote en si misma y no vaya más allá de la
alfabetización.
Mientras allá un adulto que desee aprender la escuela debe tener las puertas
abiertas sin condiciones.
18
Todas estas características del sujeto de aprendizaje, que conforman el
concepto de autodidaxia, son condiciones de posibilidad para la educación
permanente.
19
mismo, de sus prójimos, de sus propios productos, de las consecuencias de
sus propias elecciones.
Es decir, por un lado, el adulto ha cristalizado ya un proyecto de vida, pero,
por otro, tiene que ser capaz de reinterpretar continuamente su experiencia
y la de su tiempo, y de renovar activamente sus compromisos adquiridos.
Es justamente esta capacidad de seguir creciendo y no clausurarse en lo ya
logrado, lo que define su carácter de sujeto educando.
El obstáculo, aquí, reside en creer que son inconciliables el hacerse cargo
de su situación y de sus compromisos, con el seguir creciendo.
Así, por ejemplo, muchos adultos creen que si se dedican a aprender cosas
nuevas será siempre a costas de descuidar sus obligaciones laborales o
familiares. Esta creencia se funda, muchas veces, en la idea de que solo se
aprende en la niñez, y otras, en las presiones del medio y sus rígidas frag-
mentaciones del tiempo vital. Por otro lado, muchos adultos se niegan a
seguir creciendo, o sea a aprender, atrapados por el sentimiento de que lo
hecho (o sufrido) y lo no hecho en otro momento de su vida, los condena
irremediablemente.
Este adulto necesita interlocutores comprensivos y respetuosos de su si-
tuación de sus dificultades para aprender, pero también que estimulen su
crecimiento, sin contribuir al mantenimiento de la situación con actitudes
paternalista. Una manifestación de este respeto consiste, por ejemplo, en
considerar que ese sujeto adulto aunque iletrado, ha aprendido de su vida
muchas cosas aprovechables.
Respecto de la tercera edad, se hace todavía mas grava la dificultad de se-
guir aprendiendo. Es la edad en que puede pesar aquello de que “el mundo
es de los jóvenes”, o que se puede sentir la situación de estar “jubilado” de
la vida misma. Este sujeto educando, sin embargo, es capaz de ser modelo
y perfeccionarse como tal.
20
VII Perfil del educador de adultos
3. Desde la institución:
Una institución que tenga su propia identidad, definida por objeti-
vos que le son específicos y que esté animada por una participa-
ción real de toda la comunidad educativa.
4. Desde la persona:
Una reflexiva comprensión de su tiempo y su espacio y una par-
ticipación comprometida en él.
Una valoración profunda del rol que desempeña como educador
de adultos.
Actividades pedagógicas creativas y flexibles.
El rol del educador de adultos como delegado de la comunidad educativa pa-
ra la tarea de animador cultural.
El educador de adultos cumple, además del rol formal fuertemente ligado al
sistema educativo, un rol no formal de suma importancia: el de animador cultu-
ral. Este rol, muchas veces, puede ser cumplido negativamente, como “des-
animador”, en tanto y en cuanto el educador tienda a dejar que se inicien los
procesos de innovación o descalificar toda iniciativa que no corresponda a sus
propias pautas de culturalización.
21
El animador puede ser considerado como el facilitador de procesos que po-
sibilitan innovaciones y cambios.
El éxito del proceso parece depender de una mutua confianza entre el ani-
mador y el animado, sólo entonces decrece la dependencia y se hace posible
el logro de la autonomía.
En el análisis del perfil del educador de adultos surgen los siguientes interro-
gantes.
¿Somos concientes de la peculiar incidencia que tiene el medio
en el aprendizaje de los adultos?
¿Atendemos a los intereses que como sujetos sociales motivan
para el aprendizaje a los adolescentes y adultos de nuestras es-
cuelas?
¿Damos lugar en el trabajo pedagógico a la elaboración de te-
mas y preocupaciones que configuran la vida cotidiana de nues-
tros alumnos, muchas veces diferente y marginada en relación a
los circuitos sociales y culturales?
¿Reconocemos en nuestros alumnos a sujetos ya inmersos en la
acción social, con capacidad de comprensión y transformación
se situaciones?
¿Trabajamos para que el grupo de aprendizaje escolar logre
pautas de interacción y participación social, o reforzamos las
marginaciones existentes?
¿Somos capaces de volcar en nuestras planificaciones didácti-
cas la presencia del mundo real en que se mueven nuestros
alumnos y su incidencia como núcleo problemático para el
aprendizaje?
¿Sabemos discernir en las dificultades de aprendizaje de nues-
tros alumnos adolescentes y adultos los problemas de madura-
ción psicológica de los problemas de marginación social y de
discriminación cultural?
¿Mostramos como adultos que somos y como parte de la institu-
ción escolar que representamos modelos de conducta y de inter-
acción social que promueven el crecimiento y la integración a los
alumnos?
22
VIII Perfil de la institución
23
a) Función de alfabetización, que es el procesos de iniciación y consolida-
ción en la lecto-escritura;
b) Iniciación al conocimiento científico, que es el proceso de iniciación al
mundo de la ciencia, a sus contenidos fundamentales, a sus diferentes
métodos de abordaje de la realidad y de control de las afirmaciones;
c) Integración comunitaria, que es el proceso que permita la inserción en la
comunidad, tanto por el conocimiento adquirido, como por la participa-
ción activa y responsable;
d) Formación para el trabajo, que es el procesos de capacitación para una
mejor inserción socio-laboral;
e) Empleo del tiempo libre, que es el proceso de formación y desarrollo de
las potencialidades lúdico-creativas.
3.2. ESTRUCTURAS
24
IX Modelo Didáctico
1- Objetivos
1 J Gimeno Sacristán, Teoría de la enseñanza y desarrollo del currículo, ANAYA, MADRID, 1985, Pág. 158.
25
a) Objetivos del nivel primario para la modalidad adultos de la M.C.B.A.: Se deri-
van de los fines y objetivos de la educación primaria nacional y de la concep-
ción de educación básica adoptada en el marco teórico.
b) Objetivos de ciclo: Corresponden a cada uno de los ciclos que componen la
modalidad y presentarán dependencia jerárquica con respecto a los objetivos
de nivel. Algunos podrán ser progresivos según el grado de complejidad de la
conducta o del contenido, y otros aparecer en un ciclo sin antecedentes en el
anterior, o sin consecuentes en el posterior. Se presentarán agrupados por los
componentes fundamentales de la Educación Básica alfabetización, introduc-
ción al conocimiento científico, integración comunitaria, formación para el tra-
bajo y empleo del tiempo libre.
c) Objetivos institucionales: Interpretan los lineamientos derivados de los objeti-
vos de la modalidad en función de la realidad de cada escuela. Serán formula-
dos por cada institución escolar.
2 – Núcleo problemático
3 – Actividades
26
“La expresión `actividad de aprendizaje´ se refiere a la interacción que se
establece entre el alumno y las condiciones externas del medio ante las cuales
éste reacciona.”1
Para Leyton, sin embargo, las actividades son “un conjunto de experiencias
en gestación”.
En esta concepción la actividad de transformar en un motor que pone en
marcha los cambios, es decir, las experiencias que se desea vivan los alumnos.
Para H. Taba (1974) la secuencia de las experiencias de aprendizaje inclu-
ye cuatro etapas principales:
27
Pero ¿cuáles son las actividades adecuadas para este modelo básico?
Las actividades dependerán en primera instancia del referente socio-cultural de
los alumnos, del subsistema de enseñanza (objetivos, contenidos, actividades,
evaluación) y del subsistema psicológico en que fundamentamos nuestro accionar
en el aula.
4 – Evaluación
28
ducta: distinguir lo objetivo de lo subjetivo. Debe reconstruir un proceso temporal;
debe analizar, confrontar, comparar, transitar de las motivaciones a los objetivos y
de éstos a las motivaciones; debe corregir rumbos o insistir en ellos.
En la escuela de adultos otra tarea tan importante como la auto-evaluación
es la tarea de coevaluación. Este accionar compartido por docentes y alumnos, y
alumnos entre sí dará carácter de integralidad al proceso de la evaluación. El
alumno podrá así confrontar su trabajo consigo mismo, con el maestro, con sus
pares y de esta forma vincular sus aprendizajes con el de los otros.
Estas breves consideraciones deberán ser tenidas en cuenta por el evalua-
dor-docente y/o alumno a fin de superar el esquema de mediación de logros para
la promoción, incluyéndolo en el proceso más amplio, más complejo, no recortado
del proceso de aprendizaje, sino parte de él, y que requerirá diferentes tipos de
criterios e instrumentos y, fundamentalmente, un despliegue de flexibilidad e ima-
ginación.
29
OBJETIVOS GENERALES Y POR CICLO
DE CADA COMPONENTE
30
OBETIVOS GENERALES Y POR CICLO
Componente: Alfabetización
lll. Utilice la estruc- 6. Adquiera la habi- 6. Escriba sin difi- 6. Escriba sin difi-
tura como ins- lidad necesaria cultad los tópi- cultad los tópi-
trumento que en el uso de los cos tratados. cos tratados.
le permita res- elementos que 7. Produzca dis- 7. Reconozca: a)
ponder a las le permitan es- cursos escritos distintos tipos de
exigencias de cribir. en grados cre- discursos.
su accionar en 7. Produzca dis- cientes de b) distintos tipos
el contexto so- cursos escritos complejidad y de textos estruc-
cio cultural. en grados cre- expresión. turados.
cientes de com-
plejidad y expre-
sión.
8. Conozca algu- 8. Reconozca dis- 8. Reconozca dis-
nas normativas tintos tipos de tintos tipos de
básicas de la oraciones en el oraciones en el
escritura. discurso. discurso.
31
OBJETIVOS GENERALES Y POR CICLO
Componentes: Alfabetización (Continuación)
32
OBJETIVOS GENERALES Y POR CICLO
Componente: Iniciación al Conocimiento Científico
33
OBJETIVOS GENERALES Y POR CICLO
34
OBJETIVOS GENERALES Y POR CICLO
Componente: Formación para el trabajo
35
OBJETIVOS GENERALES Y POR CICLO
36
Núcleos Problemáticos
X PROMER CICLO
37
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 1
- Leo y escribo en grupo
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Logre representar gráficamente A.1 Los nombres propios: Mi
estructuras simples del lenguaje nombre y el de los otros.
escrito. Estructura básica: “me
2. Lea comprensivamente estructuras llamo…” “se llama…”
ALFABETIZACION
38
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 1
-Leo y escribo en grupo. (Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
13. Participe en la organización de B.3 Patrimonio cultural.
celebraciones y actividades co- Usos y costumbres del
COMUNITARIA
INTEGRACION
12 de octubre (internacio-
CIENTIFICO
nal)
C.1 Cuantificación de situa-
ciones relacionadas con te-
mas del núcleo.
Escritura de números
menores que 100.
Números de 1 al 9.
El cero.
Escritura posicional
del número 10.
La segunda decena.
Los números hasta
99.
Adición y sustracción.
39
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 2
-El nombre de las cosas
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Exprese con claridad mensajes A.1 Los nombres comunes.
orales. Estructuras básicas:
2. Comprenda mensajes escritos. “uso…”; “usa…”;
3. Interprete oralmente representa- “usamos…”.
ciones gráficas. A.2 Normativa de la escritu-
4. Discrimine auditivamente la canti- ra.
dad de palabras que integran la Uso de la coma.
oración. A.3 Tipos de discursos.
5. Discrimine auditivamente la canti- Poesía y prosa.
dad de sonidos que integran la pa- Lecturas informativas
labra. y recreativas.
6. Establezca relaciones de seme- Artículos periodísticos.
janzas y diferencia entre las estruc-
turas de las palabras del lenguaje
ALFABETIZACION
oral.
7. Comprenda el uso de los signos
de puntuación. B.1 Los nombres de las co-
8. Reconozca tipos de discursos. sas que uso.
9. Comprenda historias, poesías, Para vestirme
leyendas, anécdotas leídas o rela- Tipos de telas,
tadas por el docente o por otro. uso según épo-
10. Discrimine la información básica cas del año,
de las opiniones del periodista. ventajas y des-
11. Reconozca los hechos funda- ventajas en el
mentales de un relato. uso.
12. Relacione refranes o dichos po- El vestido como
pulares con situaciones a las que protección de
se aplican. agentes físicos,
13. Disfrute del ritmo y la sonoridad químicos, etc.
de la poesía. Ropa apropiada
para el trabajo,
seguridad en el
trabajo.
Ropa para es-
tar en casa, pa-
CONOCIMIENTO
ra salir de pa-
CIENTIFICO
40
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 2
-El nombre de las cosas. (Continuación)
CIENTIFICO
TRABAJO
PARA EL
41
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 2
-El nombre de las cosas. (Continuación)
nacional.
de origen relacionados con:
-La vestimenta.
-Las comidas.
-El trabajo.
-Las artesanías.
Modismos, refranes, coplas,
etc.
-de 5 en 5
INICIACION AL
CIENTIFICO
42
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 3
-Mis actividades y las de los otros.
alimentación con el tema de los derechos amaso mi pan, crío aves, etc.
humanos. Educación: observo, escucho,
11. Vincule su proceso educativo con el ejerci- aprendo, leo y escribo, com-
cio de un derecho humano básico. prendo, discuto, dialogo.
12. Participe en la organización y ejecución de Salud: me higienizo, me ali-
actividades de promoción sanitaria hacia la mento adecuadamente, me
comunidad. vacuno, descanso, me recreo.
13. Identifique distintas posibilidades de re- B.2. Artículo 14 y 14 bis de la Constitu-
EMPLEO
TIEMPO
TRAB.
CIENT.
Noción de múltiplo.
43
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 4
-Mi historia y la de los otros.
y las cosas.
CIENTIFICO
44
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 4
-Mi historia y la de los otros. (Continuación)
suya. La familia.
INIC.
9. Advierta la importancia de la
COMUNITARIA
INTEGRACION
en grupos de n elementos” o
INICIACION AL
ponde 1”
CIENTIFICO
45
1er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 5
- El mundo nos dice.
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Comprenda y exprese con clari- A.1. Enriquecimiento de las
dad mensajes orales y escritos. estructuras básicas me-
2. Comprenda oralmente represen- diante uso de:
taciones gráficas. Concordancia de:
3. Utilice las normas de concordan- -Género
cia entre género y número en -Número
su producción oral y escrita. Comprensión lectora:
4. Aplique algunas reglas ortográfi-
ALFABETIZACION
-Análisis de un texto
cas. breve:
Tópico (de qué habla-
mos)
Cometario (qué deci-
mos de él)
-Redacción de:
Mensaje
Vale
Recibo
A.2. Normativa de la escritura:
Plural de palabras ter-
minadas en z
Uso de ce, ci.
5. Comprenda a través de ejemplos
seleccionados algunos aspec-
tos que configuran la realidad
argentina y latinoamericana.
6. Conozca los componentes del
CONOCIMIENTO
INICIACION AL
46
1er. CICLO
NÚCLEO PROBLEMÁTICO N° 5
- El mundo nos dice. (Continuación)
OBJETIVOS CONTENIDOS
COMPONENTES
9. Analice los distintos roles que Cuáles son los elemen-
desempeña la mujer actualmente. tos naturales que com-
COMUNITARIA
INTEGRACIÓN
CIENTIFICO
47
Núcleo Problemático
Xl SEGUNDO CICLO
48
2do. CICLO
NÚCLEO PROBLEMÁTICO N° 1
- Participo en distintos grupos.
niveles de organización.
CIENTIFICO
49
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 1
- Participo en distintos grupos (Continuación).
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
7. Reconozca distintos tipos de ora- B.1. Normativa de discursos
ciones en los mensajes escritos. Organización de un con-
8. Elabore mensajes escritos utili- junto de palabras para
zando distintos tipos de oracio- formar oraciones:
nes según la actitud del hablan- Meta: transmisión de un
ALFABETIZACION
te. mensaje.
Acción: elaboración de
una estrategia para lograr
una respuesta precisa en
el interlocutor.
Tipos de mensajes: Inte-
rrogativo
Aseverativo
Imperativo
Exhortativo
Desiderativo
ración.
CIENTIFICO
-organización de un con-
junto de cifras para formar
distintos numerales.
-Comparación de numera-
les.
-Valor absoluto de las ci-
fras.
-Valor relativo de las ci-
fras.
Operaciones entre núme-
ros naturales aplicadas a
la resolución de situacio-
nes problemáticas.
50
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 2
- Participación del grupo de aprendizaje en la
comunidad escolar.
51
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 2
- participación del grupo de aprendizaje en la
comunidad escolar. (Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
8. Elabore un informa oral B. Normativa de textos es-
acerca de los contenidos tructurados y de discursos.
desarrollados. Informa oral (para que
9. Elabore un cuestionario pa- los alumnos de 2º ciclo
ra el intercambio de infor- trabajen con los alumnos
mación acerca del currículo de 1º ciclo)
de adultos. Elaboración de un informe:
10. Analice la información re- - Revisión de los tópicos
creativa y cultural que brin- fundamentales desarrolla-
dan distintos medios. dos en primer ciclo.
11. Utilice distintos canales y - Redacción de una ficha
variedades de lenguas. guía para el informe.
ALFABETIZACION
52
2do. CICLO
NÚCLEO PROBLEMÁTICO N° 2
- Participación del grupo de aprendizaje en la
comunidad escolar. (Continuación).
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
Plataforma electoral y uso
del infinitivo con valor de
ALFABETIZACION
futuro.
- Jerarquización de los con-
tenidos.
- Difusión y propaganda de
las plataformas:
Frases propagandísticas:
apelación, brevedad, fuerza
y dirección del mensaje.
13. Lea y escriba fracciones y su correspon-
C. Cuantificación de situaciones
diente expresión decimal.
relacionadas con los temas del
14. Realice las cuatro opera- núcleo.
ciones entre expresiones Fracciones
decimales aproximadas. 1. Partición de una cantidad:
--continua
o
--discontinua
en partes equivalentes sin
dejar resto.
2. Notación fraccionaria:
CONOCIMIENTO
INICIACIÓN AL
Comparación de fracciones de
CIENTIFICO
53
2do. CICLO
NÚCLEO PROBLEMÁTICO N° 3
- Participación de cada uno de nosotros
en la familia y las instituciones
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Sea solidario con los miembros A. Participación
INTEGRAC.
COMUNIT.
Educación
10. Participe en grupos de la co-
P./EL
54
NÚCLEO PROBLEMÁTICO N° 3
etc.
- Como votantes
- Como autoridad
- Como militantes
- En la comunidad ayer
En la cuidad (Cabildo)
En la campaña (el caudillo
como representante de los in-
tereses de los grupos locales).
sobre:
12. Analice mensajes correspon-
Planificación familiar
dientes a la variedad de lengua
Salud y enfermedad
prescriptiva.
13. Analice mensajes correspon- Embarazo y parto
dientes a la variedad de len- Lactancia e infancia
guaje oral. Legislación familiar
14. Decodifique siglas. Derechos del niño
15. Lea cuentos cortos, poesías y Otros
teatro breve.
16. Valore la lectura como activi-
dad recreativa.
55
NÚCLEO PROBLEMÁTICO N° 3
Instituciones barriales
Asociaciones de fomento
Instituciones nacionales
D. Lectura creativa de:
Cuentos cortos
Poesías
Teatro breve
56
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 4
nados. chos.
3. Conozca sus deberes y dere- Mujeres: su situación en la
chos como habitante y ciuda- sociedad argentina, dere-
dano. chos y problemas.
4. Se interese por conocer la histo- El habitante como productor
ria de su comunidad. y consumidor según produc-
5. Relacione su historia familiar ciones: agricultura, ganade-
con la de su comunidad. ría, explotación forestal, caza
y pesca, minería, artesanía,
manufactura, industria.
- Como ciudadano hoy.
6. Analice los problemas específi-
CONOCIMIENTO
57
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 4
- Participación de cada uno de nosotros en el país como
habitantes y como ciudadanos. (Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Asambleas y congresos.
Adopción de símbolos patrios.
Formas de participación de
Porteños y Provincianos.
Participación en función de in-
tereses regionales. Luchas ci-
viles (1813- 1853). Unitarios y
federales. El aislamiento de
las zonas del interior.
- Como ciudadano de ayer a
hoy
2. La organización nacional,
Constitución de 1835. re-
forma de 1860. la inmigra-
ción. La lucha para conse-
guir el saneamiento del su-
fragio. Partidos políticos:
conservadorismo, radica-
lismo, socialismo, demo-
cracia progresista. Ley
Sáenz Peña. La época de
la primera quiebra del or-
den institucional.
La época del peronismo.
La época de las sucesivas
quiebras del orden Consti-
tucional.
Hacia la estabilización del
orden Democrático.
ALFABETIZACION
Proyección al momento
actual.
58
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 4
línea recta
Origen de dos sentidos
colineales opuestos:
CIENTIFICO
punto.
Cambio de dirección de
una marcha: ángulo
Segmentos, segmentos
consecutivos, poligona-
les abiertas y cerradas.
Formas geométricas
planas, medida de su
contorno (perímetro).
Ángulos de un giro
completo, de ½ giro; de
¼ giro (ángulo recto).
2. Medida de los ángulos
Uso de regla, escuadra,
compás.
Circunferencia y círculo.
59
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 5
- Dificultades para la integración grupal
Propuestas de superación
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Reconozca los factores que A. Dificultades para la integración
COMUNITARIA
INTEGRACION
Propuestas de superación
-Organización de entidades co-
munitarias
-Cooperación y colaboración a
distintos niveles: individual, fami-
liar, otros.
-Complementación armónica ciu-
dad-campo:
Ruralización de la ciudad.
Urbanización del campo.
60
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 5
- Dificultades para la integración grupal
Propuestas de superación. (Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
7. Emplee las estrategias ade- B. Formas de comunicación
cuadas al tipo de mensaje se- que superan las distancias.
leccionado. La carta familiar: lenguaje
8. Adquiera precisión en el uso familiar. Abreviaturas más
ALFABETIZACIÓN
CIENTIFICO
61
2do. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 5
- Dificultades para la integración grupal
Propuestas de superación. (Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
Medida de la superficie
en unidades convencio-
nales de uso cotidiano
(área); metro cuadrado;
½ m²; ¼ m²; cm²; mm²;
hectárea; km².
Figuras equicompuestas,
superficies equivalentes
de diferentes formas.
Diferenciación entre pe-
rímetro y área.
-Figuras de:
La misma área y dis-
tinto perímetro.
El mismo perímetro y
diferente área.
El mismo perímetro y
CONOCIMIENTO
INICIACION AL
CIENTIFICO
62
Núcleo Problemático
63
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 1
- El mundo del trabajo
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Indique distintos tipos de relación A. Tipos de trabajo: Indus-
FORMACION
P./EL TRAB.
64
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 1
-El mundo del trabajo. (Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
8. Interprete información periodís- B. Normativa de discurso
tica. Análisis, sistematización y
9. Comunique a sus compañeros decodificación de textos
la información leída en los pe- sintéticos:
riódicos. -La oferta de trabajo en
10. Analice contratos de trabajo. el periódico
Secciones
Rubros
Abreviaturas
Mensaje total
Oral y escrito
ALFABETIZACION
Solicitud de empleo
Encabezamiento formal
Uso de la tercera persona
autorreferente
Fórmulas
Compaginación y ordena-
miento de datos, finali-
dad
Fórmulas de saludo
Sobre: destinatario y remi-
tente
Lectura y análisis de un
contrato de trabajo ti-
po
Lectura de distintos tipos de
recibos.
C. Cuantificación de situa-
11. Calcule el salario neto que ciones relacionadas con
corresponde a un trabajador. los temas del núcleo.
CONOCIMIENTO
INICIACION AL
65
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 2
-El hombre como producto y consumidor
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Diferencia económica de subsis- A. Tipos de economía
tencia de economía de mercado. Economía de subsistencia:
FORMACION
sur. Cooperativismo
5. Analice las normas de organiza- Relaciones internacionales
ción cooperativa. Políticas y económicas
6. Conozca la historia y función de Diálogo norte-sur: países
los principales organismos inter- desarrollados, países en desa-
nacionales. rrollo
Diálogo sur-sur: países en
desarrollo, países de menor
AL CONOCIM.
CINETIFICO
INICIACION
66
3er. CICLO
C. Cuantificación de relaciones
CIENTIFICO
67
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 3
- La aventura tecnológica
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Analice la incidencia de su activi- A.1. Países industrializados y paí-
TRABAJO
FORMAC.
fermedad
CIENTIFICO
68
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 3
- La aventura tecnológica. (Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
Colecciones de datos.
ALFABETIZACION
CIENTIFICO
69
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 4
- El trabajo en la Legislación Nacional Argentina
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Conozca los antecedentes históri- A. El trabajo
cos de la legislación laboral vigen- Durante la lucha por la nacio-
P./EL TRABAJO
te en el país. nalización
FORMACION
bis).
lismo argentino con la del movi- Nacionalización del Código
miento sindical mundial. de Comercio.
5. Se informa sobre la existencia de Movimiento sindical argen-
organismos especializados s nivel tino.
mundial. -Su inserción en el movi-
6. Conozca la evolución de las me- miento sindical mundial.
didas de previsión social. - Su obra a través de la le-
gislación durante las distin-
tas épocas.
Previsión social
Obras sociales
Ley de contrato de trabajo
Hacia un Plan Nacional de
Salud
Organismo especializado en
las naciones Unidas
OIT: Organización Interna-
cional del Trabajo
70
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 4
- El trabajo en la Legislación Nacional Argentina
(Continuación)
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
7. Interprete textos legales. B. Lectura de textos legales
casos favorables y
número de casos po-
sibles
Cálculo de la probabilidad
de dos
Sucesos simultáneos
Noción de azar
El análisis de situaciones
análogas que hayan sido
procesadas estadística-
mente.
71
3er. CICLO
NUCLEO PROBLEMÁTICO Nº 5
- La educación permanente
Como parte de un proyecto de vida
COMPONENTES OBJETIVOS CONTENIDOS
1. Describa las formas de capacita- A. Oportunidades educativas
TRABAJO
FORMAC.
trabajo
ALFABE-
C. Contabilidad hogareña
Presupuesto
Organización
Registro
AL CONOC.
Crédito para
CIENTIF.
INICIAC.
La vivienda
La adquisición de otros bie-
nes
-tipos de cuotas, formas de
garantía, etc.
72
ORIENTACIONES GENERALES PARA LA
SELECCIÓN DE ACTIVIDADES
73
Xll Componentes
1 La alfabetización
a) El miedo al error
74
c) Elementos de Gramática
75
Dijo que tenía sed.
Con respecto a la necesidad de producir mensajes completos: toda vez que se tra-
baje con siglas o con textos abreviados hay que construir el mensaje completo para
lograr su comprensión.
Con respecto al vocabulario: los temas interdisciplinarios, las lecturas, las conversa-
ciones en el aula producirán afluencia de vocabulario nuevo. En estos casos se regis-
trarán las palabras cuyo significado sea desconocido por el alumno y con la participa-
ción del grupo se empleará el diccionario para encontrar esos significados.
Por todo lo cual aconsejamos:
- Usar y aceptar el vocabulario familiar y cotidiano del adulto. Respetar su lengua-
je.
- Considerar que el lenguaje es siempre transmisor de significados, por lo cual se
recomienda:
Evitar la enseñanza de sílabas y letras especialmente en los primeros meses,
pues tanto unas como otras son unidades sin significación. Esto no implica que si el
alumno no pregunta o propone este tipo de trabajo no se le permita hacerlo o no se le
informe adecuadamente. La separación silábica es un mecanismo articulatorio natural,
pero destruye la forma sonora de la palabra y la sucesión correcta de los sonidos en el
tiempo. La sílaba es una unidad pronunciable, pero no lingüística de la palabra.
Atender a las dificultades que presenta el lenguaje hablado y por lo tanto escrito
del adulto que aprende. Estas dificultades son:
- La unión de palabras en la emisión de un mensaje, de tal manera que la estructura
sonora de la misma se confunde sin solución de continuidad y luego este hecho se
trasfiere al lenguaje escrito. Esto hace imposible la lectura y por lo tanto la comprensión
de lo leído.
- La incorrecta pronunciación, a veces por pobreza de vocabulario que, al alejarlo del
significado de las palabras le resta no sólo comprensión, sino una adecuada emisión; y
otras, por vicios de pronunciación, por regionalismos, por mala audición que le inhibe la
discriminación auditiva correcta, por modismos de todo tipo o simplemente por dificul-
tades específicas del habla.
Trabajar las estructuras básicas que aparecen en los contenidos “el propio nom-
bre”, “me llamo…”, “se llama”, “vivo en…”etc. de la siguiente manera:
Para formar la consciencia lingüística del alumno: discriminar cuantas palabras
hay en una oración determinada, por ejemplo:
- Cuando digo: “me llamo Benito” ¿cuántas palabras digo?
El maestro escribe la oración en el pizarrón y debajo coloca un cartoncito o tira de pa-
pel (en blanco) ayudándole a discriminar cantidad de palabras en la oración.
Este tipo de ejercicio debe repetirse tantas veces como el maestro lo considere necesa-
rio, verificándolo en otras emisiones del lenguaje hablado del adulto, siempre que pue-
da.
Para formar la conciencia fenológica del alumno: el maestro podrá trabajar el propio
nombre, el nombre de los otros, el de su lugar de residencia o de nacimiento, ayudán-
dose con cartones o tiras de papel, sin letras pero sí con tantas divisiones como soni-
dos tenga la palabra, por ejemplo:
BENITO
76
Pronunciando lentamente, señalar los lugares correspondientes a cada sonido en la
estructura de la palabra. Pedir al alumno que repita con lentitud, pronunciando correc-
tamente.
Luego repetir la ejercitación tapando los lugares con papeles de dos colores (uno para
las vocales y otro para las consonantes).
(no usar letras).
BENITO
Sobre la misma estructura o diagrama de la palabra que esté trabajando, presentar so-
lamente las vocales, cuando en la pronunciación pueda dis-
criminar sus sonidos. E I O
BENITO
De la misma manera presentar las consonantes.
BENITO B E N I T O
Por último, leer lentamente y hacer leer y luego, escribir el nombre trabajado.
El maestro puede proponer al adulto el reconocimiento de las sílabas, si lo desea y so-
lamente a nivel de verificación por ejemplo: ¿qué parte tienen iguales estas palabras?
Benito Belén nido
Belisario tomate
Betina nicotina
Verificar permanentemente los procesos, pero sin repeticiones tediosas.
Evitar que el adulto viva el error como un fracaso de aprendizaje.
Si el error ocurriera, animarlo a seguir, analizando con él los motivos del mismo.
Salvo en los casos de “analfabetos absolutos” se puede avanzar y ampliar o modificar
las estructuras básicas presentadas, si ellas no responden a los intereses o necesida-
des del grupo.
Con respecto a los primeros, el maestro debe pensar que muchos de ellos conocen su
nombre y a veces lo escriben, sin saber que significa el dibujo que hacen; conocen
también los nombres del lugar donde viven o trabajan: calle, barrio, pueblo o cuidad y
todo ellos las reconocen para movilizarse, “por el dibujo de la palabra y que ese dibujo
es la representación gráfica de la estructura sonora de la palabra”.
- Adoptar para el aprendizaje del adulto, la estructura “script” pues, en general, la rigi-
dez motora de las manos le impide escribir con soltura usando cursiva. Esto no quiere
decir que si hay alumnos ya entrenados en su uso, haya que cambiar a “script”. Facilite
en todos los casos el aprendizaje.
- Ejercitar la estructura tanto en el cuaderno como en el pizarrón, ya que son dos pla-
nos con distinta orientación (horizontal y vertical) y la percepción se modifica y, por lo
tanto, el trazo que realiza la mano.
- Seleccionar cuidadosamente que se lea al adulto, ya sean cuantos, leyendas, noticias
periodísticas, etc.
Si trabaja, por ejemplo, con una noticia periodística de su lugar de origen se podrá, en
forma oral, tratar así la información.
Verificar el conocimiento del vocabulario.
Establecer el tema o asunto del artículo.
Encontrar las relaciones entre el acontecimiento, sus causas y sus consecuencias.
Si lo que trabaja es un artículo de opinión:
Verificar el conocimiento del vocabulario.
Encontrar el tema o asunto del artículo.
Separar el hecho, de la opinión del periodista sobre el hecho.
Pedir al alumno su propia interpretación del hecho.
77
Si es una narración:
Verificar el conocimiento del vocabulario.
Encontrar el tema o asunto de la narración.
Relatar los hechos principales en el orden en que se dan en la narración.
Formular una opinión sobre la narración, dejando libertad para la valoración
ética y estética.
Si es un refrán o dicho popular: se le pedirá al adulto que indique q qué situación o cir-
cunstancia puede aplicar el refrán o dicho y por qué.
Los contenidos y actividades de las ciencias sociales, que este diseño presenta, es-
tán seleccionados e integrados desde dos preocupaciones pedagógicas básicas: iniciar
al adulto en el conocimiento científico y contribuir con estos contenidos y actividades a
la alfabetización, la integración comunitaria, la formación para el trabajo y el empleo del
tiempo libre,
¿Para qué enseñar ciencias sociales en la escuela de adultos?
Para que el adulto adquiera competencia básica en el abordaje científico de
la realidad social, lo cual significa –en este nivel educativo- generar actitudes
para comprender y evaluar lo social, tener acceso inteligente y crítico a la in-
formación proveniente de las ciencias sociales y tener posibilidad de seguir
profundizando en estas áreas.
Para que su inserción socio-cultural sea responsable, con conciencia históri-
ca, activo en los procesos socio-históricos. Se trata de contribuir a la forma-
ción de un sujeto con clara identidad histórica, con competencia para la parti-
cipación social efectiva, y con libertad suficiente para la creatividad cultural.
Permitir el difícil equilibrio entre estas dos preocupaciones pedagógicas, es lo exigi-
ble de un diseño curricular. Realizarlo efectivamente, en el trabajo del aula, es la difícil
responsabilidad del docente y su grupo de aprendizaje.
El equilibrio es difícil, porque el abordaje científico, que exige cierta distancia, en es-
tas disciplinas sociales: no puede prescindir del problema de la integración socio-
cultural, y –no puede, por si solo, producir esta inserción.
Por otro lado, la inserción socio-cultural, implica un compromiso con determinados
valores: -lo primero puede convertirse en una verdadera dificultad o un obstáculo para
el saber “científico”, y lo segundo no debe, en todos los casos prescindir de la apertura
crítica, que da el abordaje científico. Dicho más simplemente: lo difícil radica en que en
nombre de la ciencia, no se desconozca la pertenencia a una historia y una cultura; y
que, en nombre de esta pertenencia, no se prescinda de la racionalidad crítica. He aquí
la dificultad del equilibrio mentado.
78
social “fotográficamente”). Nos centramos en dos cuestiones: cómo es el objeto de las
ciencias sociales, y cuál es la naturaleza de la explicación científica en las ciencias so-
ciales.
El objeto de las ciencias sociales.
79
- Los fenómenos sociales tienen “sentido” y “significación”, y, por lo mismo que es-
tas significaciones norman las reglas entre los individuos, son significaciones prácti-
cas, es decir valores (orientaciones para la acción). La dificultad para un abordaje
científico de una realidad significativa, y por mismo, valorativamente comprometida
(no “neutra”) es, en verdad, seria. Los intentos de resolver el problema vaciando de
significación y de valoraciones los fenómenos sociales e históricos (reduciéndolos a
meros fenómenos naturales, o a meras decisiones individuales), terminan por disol-
ver la especificidad de las ciencias humanas sociales.
- Lo importante radica en explicitar, hasta donde sea posible, los supuestos de ra-
cionalidad y los marcos teóricos e interpretativos, desde donde se definen los obje-
tos. Explicitarlos significa: poder contrastarlos, no escapar al conflicto, y poder recti-
ficarlos en la argumentación racional. Esto es especialmente importante en la histo-
ria, donde las ciencias sociales tiene que hacerse cargo no sólo de las estructuras,
los procesos y los sistemas, sino también de los acontecimientos y de las creencias,
de las decisiones voluntarias, etc.
El objeto social como una realidad dinámica.
- Este problema merece, en relación al presente diseño, una especial atención,
pues se trata de la definición del tiempo histórico y del espacio geográfico y vital,
componentes esenciales del objeto científico “realidad social”, justamente en su as-
pecto dinámico o que se hace cargo del cambio histórico y de la transformación del
medio.
- En relación al tiempo histórico.
Es importante construir la noción del tiempo histórico. No hay un solo tiempo,
inmenso y mensurable a través de lo fáctico, sino distintos tiempos: el tiempo largo,
el tiempo medio y el tiempo corto. El tiempo largo, como su nombre lo indica, marca
los larguísimos períodos, muy lentos en su proceso de formación y de desgaste. Es
el tiempo de las “estructuras”, algunas de las cuales tienen tan larga vida, que pue-
den llegar a entorpecer los cambios y constituyen, a veces, los límites de los cuales
el hombre no puede emanciparse (mentalidades, marcos geográficos, etc.). el tiem-
po medio, marca situaciones que no son permanentes, duran años y hasta siglos,
pero luego cambian. Es el tiempo de las coyunturas, los ciclo económicos, etc. el
tiempo corto, finalmente, marca el hecho, el tiempo del acontecimiento, del episodio.
Como ilustración de estos criterios de periodización valga este ejemplo:
Como la Argentina es un país joven, el tiempo largo se maneja, con referencia a todo
nuestro proceso histórico. De ahí se desprende el tiempo medio (en este ejemplo: el
período de lucha por la conquista del sufragio: 1890 -1912), y el tiempo “corto” (se tomó
el día de la sanción de la Constitución Nacional, 1º de mayo de 1853).
Generalmente este estudio de la historia, en la escuela, se basó en el tiempo “corto”,
que tiene en cuenta solo los hechos político-militares (estudio de los grandes hombres
80
y de las grandes batallas) y que es lineal y episódico. Se propone un empleo comple-
mentario de los tres enfoques del tiempo histórico, lo cual permitirá respetar la comple-
jidad del dinamismo de la realidad social.
Sin embargo, es importante no reducir la historia de las otras ciencias sociales, en este
esfuerzo de integración. La reconstrucción del pasado no es sólo cuestión de observa-
ción documental y de análisis cuantificador. Es también cuestión de competencia narra-
tiva, lo cual significa construir una configuración narrable, donde constituyan la inteligi-
bilidad, porque se “unifica” factores muy heterogéneos, y se respeta la temporalidad,
porque una narración es la configuración de una “sucesión”. Es necesario, pues, junto a
la distinción e integración de los tres enfoques del tiempo histórico (largo, medio y cor-
to), atender al hecho científico de que el tiempo histórico tiene su propia estructura “na-
rrativa”.
Finalmente, tratándose de la propia historia, el tiempo histórico se define por la perte-
nencia participativa, que es, en definitiva, lo que da unidad al “objeto” de la historia.
Es que el tiempo histórico es, simultáneamente, espacio de experiencias (determinadas
o afectadas por el pasado), y horizonte de expectativas (que es la “responsabilidad” del
futuro), es decir, construcción de un sujeto o identidad socio-histórica. Este tiempo se lo
define como diferente del tiempo “físico” y del tiempo “psicológico” (de nuevo, la dife-
rencia de lo social, en relación a los fenómenos naturales y los sucesos psicológicos).
- En relación al espacio geográfico.
El espacio geográfico es un espacio social, y en este sentido, debe diferenciarse del
mero espacio natural (o “previo” a la acción transformadora del hombre social) y del
mero espacio geométrico (que es una abstracción operatoria de la mente). El espacio
geográfico es un espacio social, por lo mismo específicamente humano, cargado de
significaciones y de historia. Las nociones de ecosistemas (o relación del hombre como
ser biológico con su entorno) de eco-nomía (o relación del hombre como ser de necesi-
dades con su entorno), así como las de geo-política (o distribución de relaciones de
poder y de geo-cultura (gravitación del suelo en la actividad cultural), pueden ayudar a
definir el espacio como realidad social. La densidad social del espacio geográfico es,
pues, compleja.
Desde aquí se pueden distinguir, como en el caso del tiempo histórico, diferen-
tes enfoques del espacio social, siendo también importante el lograr una visión
complementaria de estos enfoques diferenciados. Hay un espacio inmediato o
cotidiano, que puede fragmentarse en diferentes espacios vitales (vivienda, tra-
bajo, transporte), y que puede describirse globalmente como “urbano”, “rural”,
“costero”, “cordillerano”, etc. Hay un espacio mediano o fronterizo, que se lo
puede definir por unidades más complejas: provincias, países, continentes, he-
misferios. Y hay un espacio lejano o planetario, que se confunde con el planeta
mismo y sus relaciones con el macro-espacio de la astrofísica.
También aquí nos parece importante decir que la reconstrucción teórica del es-
pacio social supone no sólo el trabajo de observación del terreno, de reconstruc-
ción gráfica y cartográfica, sino también una configuración “pictórica”, que permi-
ta hacer inteligible en una “unidad” elementos heterogéneos, y que respete la
sincronicidad o estructuración propia de lo especial. Las llamadas “estampas”
pueden ser un buen ejemplo de esta integración social de espacio, así como
también, con ayuda de elementos matemáticos y estadísticos, los cuadros y los
gráficos.
81
b) La explicación en Ciencias Sociales
En primer lugar, hay quienes sostienen que los fenómenos sociales no se “expli-
can”, sino que se “comprenden”. Hay aquí un mal entendido. En las ciencias socia-
les, como en cualquier otro saber científico, de lo que se trata es de poder explicar-
se los fenómenos, es decir, dar razones fundadas a sus “objetos”. Lo que si se dife-
rencia de las ciencias sociales es la determinación del objeto, como ya lo explica-
mos en párrafos anteriores. Pero una vez determinado comprensivamente el objeto,
es decir, incluyendo el sentido y las significaciones, el mecanismo racional de la ex-
plicación científica no se diferencia del usado en las ciencias naturales.
Dada la complejidad del objeto de las ciencias sociales, no siempre es claro, en la
determinación de las “causas”, el o los criterios de selección, o de atribución de im-
portancia. Por eso, un mismo hecho social puede recibir diferentes explicaciones,
según la importancia que atribuyamos a los factores que se puedan diferenciar en
su complejidad (el económico, el político, el psicológico, etc.).
Primer ciclo
Fundamentalmente se busca alfabetizar. Ya está dicho que alfabetizar es, en
definitiva, permitir una mejor inserción y comprensión socio-histórica. Por otro lado, pri-
vilegiar el propio lenguaje –objeto social e histórico- es ayudar a comprender mejor la
interacción social, tanto la interpersonal como la institucional. Se comienza a compren-
der el espacio como inmediato y fronterizo, y se empieza a plantear el tiempo como
espacio de experiencias y horizonte de expectativas.
En este primer ciclo se privilegia, de alguna manera, el lenguaje cotidiano, en su
función comunicacional, iniciándose así una definición significativa de la realidad social.
Por otro lado, operar la diferencia entre lenguaje oral y escrito es también co-
menzar a comprender formas históricas de transmisión y conservación.
Segundo ciclo
Se busca la integración comunitaria. Aquí juega un rol fundamental la historia
como “representación de la identidad”. El tema fundamental es la iniciación en los pro-
blemas de comprensión histórica y de participación institucional. Los problemas que
plantea la participación, la funcionalidad, estructuración y significatividad de las institu-
ciones son temas primarios. Es el momento en que se seleccionan contenidos que
tienden a comprender, criticas y crear valores, normas y signos, como lo propio de las
ciencias sociales. La integración comunitaria supone abrirse al espacio “fronterizo” y al
tiempo de “mediana duración”.
Tercer ciclo
Aquí se privilegia la formación para el trabajo. Esto implica tomar como eje inte-
grador de contenidos de las ciencias sociales la economía humana. Los problemas de
82
higiene y de legislación laboral y de historia del trabajo permiten integrar elementos de
la biología, el derecho y la historia. En este ciclo se introduce también el tema de la
tecnología y de su impacto en la cultura, y el tema de los medios de comunicación co-
mo un lugar significativo de la cultura contemporánea.
La llama “cultura de los medios masivos” obliga a plantear su relación con la cul-
tura “oral” y la “gráfica”, rompiendo la falacia de creer que son culturas “alternativas”, y
obliga también a plantear las relaciones con la integración social y la participación, su-
poniendo que los medios son sólo manipuladores y masificadotes, sin que sea posible
educar en una actitud de aprovechamiento crítico de sus potencialidades.
83
El problema generará soluciones potenciales o respuestas tentativas a la situa-
ción problemática: hipótesis. Esta hipótesis se basará en los datos disponibles y en la
experiencia y conocimiento que el alumno posea. Ninguna hipótesis debe descartarse
inmediatamente y debe destacarse que todas son respuestas tentativas.
Para la verificación de la hipótesis es fundamental la obtención de información, a
partir de la cual emergerán datos cuyo análisis demandará actividades similares a las
detalladas en párrafos anteriores.
Los alumnos realizarán inferencias sobre la base de la información analizada,
arribando a conclusiones o respuestas al problema planteado. Esta conclusión permiti-
rá establecer la validez o no de la hipótesis enunciada.
Las conclusiones enunciadas serán las generalizaciones alrededor de las cuales
es posible organizar el contenido.
De la descripción precedente se puede inferir que dentro de la metodología pro-
puesta hay procesos básicos más simples como la observación, clasificación, compa-
ración y descripción y otros llamados procesos integrados que son los más importantes
y que apuntan hacia el planteo de problemas, enunciación de hipótesis, verificación de
hipótesis y extracción de conclusiones.
El siguiente diagrama sintetiza los procesos enunciados y sus relaciones:
PLANTEAR PROBLEMAS
ENUNCIAR CONCLUSIONES
CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD
- Propuestas de actividades
84
También se podrán obtener datos mediante encuestas, entrevistas, visitas a ins-
tituciones, museos, fábricas, etc., y la experimentación.
Registras: datos obtenidos de la observación y/o experimentación mediante
cuadros, diagramas, ilustraciones, mapas, elementos sonoros, gráficos, textos
escritos, etc.
El registro de datos dará lugar a actividades tales como:
Clasificar según criterios dados o propios.
Ordenar los datos es decir jerarquizarlos en orden de importancia o seriarlos se-
gún criterios.
Comparar es decir establecer semejanzas y diferencias según criterios dados o
propios.
Describir es decir establecer relaciones entre los datos para obtener un todo or-
ganizado.
Estas actividades apuntarán, como se explico en los aspectos metodológicos a:
Resolver situaciones problemáticas mediante el trabajo individual y/o grupal.
Aplicar los aprendizajes adquiridos a través de actividades tales como la confec-
ción de afiches, cartillas desplegables, carteles, folletos, la organización de cam-
pañas (de protección de la salud, preservación del ambiente, solidaridad social,
electoral, otras). etc.
85
4. Las ciencias biológicas: educación para la salud, una prioridad en el diseño
curricular para adultos.
86
- Salud y equilibrio ecológico.
El hombre forma parte del ecosistema. Este es un sistema natural y como tal
constituye una totalidad formada por elementos que se interrelacionan. Dichos elemen-
tos están en constante transformación, produciendo desequilibrios constantes en el
sistema, los que se ven compensados por mecanismos de regulación. Por eso se afir-
ma que los ecosistemas se hallan en permanente equilibrio dinámico.
El hombre, como parte del ecosistema se relaciona con los otros componentes,
provocando, con su accionar constantes transformaciones.
Mientras el hombre vivió en condiciones primitivas fue un factor más del equili-
brio biológico, pero en los últimos años, el progreso tecnológico y el acelerado creci-
miento demográfico, han producido la alteración del medio llegando a peligrar el equili-
brio natural y en consecuencia la salud del hombre.
No es que exista una incompatibilidad absoluta entre el desarrollo tecnológico, el
avance de la civilización y el mantenimiento de dicho equilibrio, pero es importante que
el hombre sepa armonizar ambos.
Es por ello que este diseño curricular apunta a la comprensión del equilibrio de la
naturaleza a fin de desarrollar en el educando hábitos y actitudes que lo llevan a asumir
con responsabilidad el cuidado de su medio.
87
5. Orientaciones para la selección de actividades de matemática.
- Primer ciclo:
Uno de los objetivos generales de la enseñanza de la Matemática es la escuela prima-
ria es la velocidad del papel del conocimiento matemático en la cuantificación de rela-
ciones de todo tipo. Este objetivo pone de relieve el valor instrumental del conocimiento
matemático al servicio de otros saberes relacionados con los diferentes componentes y
con la posibilidad de que el alumno adulto investigue cuantitativamente el medio en el
que se encuentra inmerso.
Si bien la noción de número natural se adquiere espontáneamente como fruto del desa-
rrollo evolutivo, la construcción del sistema de numeración y la expresión simbólica de
los numerales es un proceso de conocimiento social difícilmente auto-realizable. De allí
la necesidad de brindar al alumno adulto, situaciones creadas intencionalmente por la
escuela para favorecer su aprendizaje.
Al proponer actividades de diagnóstico inicial para conocer el estado operatorio de los
alumnos, deben tenerse en cuenta tanto el aspecto cardinal del número –vinculado a la
correspondencia uno a uno entre dos colecciones- como el aspecto ordinal que permite
comparar todos los conjuntos por su numerosidad. Este diagnóstico puede realizarse
mediante actividades tales como las siguientes, u otras equivalentes que el maestro
considere adecuadas, según el grupo con el que trabaje.
- Contar Oralmente: las mujeres de la clase
- los varones de la clase
- las personas presentes
- Comparar: el conjunto de mujeres con el de varones.
- el conjunto de sillas con el de personas
- Corresponder las caras de un dado con los respectivos numerales presentados
en tarjetas.
- Realizar un dictado de cantidades mostrando a toda la clase, al azar, una tarjeta
con un numeral del uno al seis, en cuyo caso el alumno deberá dibujar tantos
puntos o cruces como indique la tarjeta, o bien una tarjeta con conjunto de uno a
seis elementos para que el alumno escriba el numeral que corresponda.
- Escribir los numerales de siente al nueve en correspondencia con la acción de
“agregar uno más” a un conjunto de 6, 7, 8 elementos, etc.
La escritura decimal de los números naturales tiene como fundamento la agrupación de
diez unidades en un conjunto de orden superior, de tal modo que las cifras del numeral
diez representan: el registro simbólico de: 1, una agrupación de diez unidades forman-
do una decena y 0, la no existencia de unidades sin agrupar.
Conviene destacar la importancia de la posición de una cifra (0,1,…,9) ocupa en un
numeral, pues de esa posición depende el valor relativo que ella representa con inde-
pendencia de su valor absoluto.
Por ejemplo, el numeral mil ciento once es el registro simbólico de:
1 1 1 1
Una unidad suelta
Una decena o sea diez unidades agrupadas
Una centena o sea diez decenas agrupadas
Una unidad de mil o sea diez centenas agrupadas
Si bien la regla de construcción del sistema decimal puede resumirse en: “no más de
nueve unidades sueltas, cualquiera fuera el orden de estas unidades”, no basta enun-
88
ciar la regla (ni siquiera es conveniente hacerlo) para asegurar la comprensión de la
misma.
Además, la técnica de resolución de una operación, por ejemplo la multiplicación de
325 x 57 es un conjunto de reglas de acción que constituye un algoritmo. El aprendizaje
de algoritmos es un objeto de la escolaridad primaria pues facilita la resolución de pro-
blemas cotidianos. Pero aplicar un conjunto de reglas elaboradas por otras personas
sin comprenderlas es una deformación de la utilización de algoritmos que pierde así su
operatividad. La construcción de un algoritmo exige el descubrimiento de las relaciones
puestas en juego y el análisis profundo de las situaciones a las cuales se puede aplicar.
Por lo tanto proponemos y recomendamos:
- Verificar la construcción del sistema de numeración con actividades del tipo:
Mostrar n decenas de cruces dibujadas en n tarjetas y unidades sueltas (por
ejemplo porotos) para que el alumno escriba el respectivo numeral y recíproca-
mente, ante un numeral, por ejemplo 47 el alumno mostrará 4 tarjetas de diez
cruces y 7 porotos sueltos.
Pedir al alumno que muestre, con material, la diferencia entre dos numerales,
cambiando cuando sea necesario una tarjeta (decena) por diez porotos.
Hacer lo mismo para la escritura del numeral que corresponda a la reunión de
distintos materiales.
- Presentar los símbolos + y – asociados a las acciones de “agregar”, “reunir”, “quitar”,
“separar”, “buscar lo que falta a …, para llegar a…” aplicadas a materiales homogé-
neos.
- presentar los símbolos x y: que vinculan operaciones entre cantidades de dos núme-
ros diferentes (en general no homogéneos, A y B) asociados con las acciones de:
“por cada uno (de A) corresponden n (de B)”
“repetir n (de A) veces x (de A)”
“partir x (de A) en grupos de n (de B)”
“por cada n (de B) corresponde 1 (de A)”
Por ejemplo:
- Por cada mesa (A) corresponden 6 alumnos (B) si hay 4 mesas ¿Cuántos alumnos
hay?
- Repartir por hoja de papel (A) entre n alumnos (B)
- Si hay 20 alumnos (A), ¿Cuántas mesas (B) se necesitan para que se sienten de a 4?
- Usar toda vez que sea necesario, material concreto y representaciones gráficas para
ilustrar la resolución de situaciones sin perder de vista que se esta trabajando con adul-
tos que, en general, superan rápidamente la etapa operatorio-concreta.
- Evitar ejercitaciones tediosas descontextuadas de problemas significativos (hacer
“cuentas” por hacer).
- Evitar el recitado de las propiedades de las operaciones (asociativa, conmutativa, dis-
tributiva de…respecto de…) pero destacarlas en acto toda vez que sea conveniente.
- Describir oralmente, siempre que sea posible, las acciones que intervienen en la reso-
lución de un algoritmo.
- Expresar las respuestas a los problemas con un enfoque racional. Por ejemplo, aun
cuando se acepte por escrito la respuesta numérica 4, leer: cuatro carretillas para tras-
ladar la carga de una camioneta.
Segundo ciclo
89
A tal efecto se pueden presentar actividades del tipo de las siguientes u otras que el
maestro considere adecuadas.
1. Marcar con una cruz el menos y encuadrar el mayor de los siguientes numerales:
9467; 9476; 9764; 9647; 6974; 9746; 6794;
2.1. Escribir todos los números posibles usando las cifras 3; 5; 7, sin repetir ni omitir
ninguna.
2.2. Calcular la diferencia entre el mayor y el menor
b) La comprensión de las acciones que corresponden a las operaciones de
Adición,
Sustracción,
Multiplicación,
División.
A tal efecto, pedir a los alumnos que enuncien oralmente, problemas sencillos que se
resuelvan mediante:
208+26= 208x26=
208-26= 208:26=
Los alumnos adultos tienen experiencias con el uso de monedas y billetes corrientes.
Nuestro sistema monetario no es absolutamente decimal pues algunos valores inter-
medios pueden canjearse por cinco del orden inferior y a su vez se necesitan dos de
ellos para cambiarlos por uno del orden superior. Por ejemplo: un billete de $ 5.- equi-
vale a cinco de $ 1.- y dos de $ 5.- equivalen a uno de $ 10.-
Si se excluyen los billetes cuyo valor empieza con 5, se tiene un buen modelo concreto
de sistema decimal que facilita la comprensión del sistema de numeración decimal y
refuerza la interiorización de las acciones de canje por equivalencia. Recíprocamente,
el trabajo con numerales favorece la compresión del sistema monetario en su totalidad.
Por lo tanto recomendamos dramatizar situaciones de compra y venta usando moneda
toda vez que sea posible.
Construcción del algoritmo de división
Si la construcción del algoritmo de división por un número de dos cifras solo se presen-
ta a nivel simbólico, generalmente se producen dificultades de aprendizaje tanto en los
niños como en los adultos. Casi siempre estas dificultades estas relacionadas con el
alto nivel de abstracción que exige esta operación y con la apretada síntesis de varias
operaciones que se hace en un registro simbólico de tipo:
764 12
44 63
8
Por esta razón conviene, en todos los casos, trabajar primeramente con materiales es-
tructurados y respetar el tiempo individual con que cada alumno logra interiorizar las
acciones concretas que realiza. Los alumnos, en general, se desprenden del material
concreto en menor tiempo que los niños, pero conviene insistir en que el ritmo de
aprendizaje es absolutamente individual y no debe ser forzado por el maestro.
A continuación y a modo de ejemplo, se mostrará una secuencia de actividades que se
apoyan en el uso de materiales de fácil confección.
- Recortar barras de diez cuadraditos para representar decenas.
Convenir el canje de diez porotos (unidades) por una barra de decena y recíprocamen-
te.
90
- Recortar cuadrados de cien cuadraditos para representar centenas. Tomar, de este
material, por ejemplo:
para repetir en dos
conjuntos equivalentes
En este caso es necesario canjear una decena de diez porotos y así formar dos grupos
de
Registrar numéricamente
Restan dos.
Registrar numéricamente
Observar que se trata del mismo material que en el caso anterior para repartir en el
doble de conjuntos.
91
5. Se pueden organizar otras secuencias de este tipo repartiendo materiales, por ejem-
plo, entre ocho y luego dieciséis, o bien entre nueve y luego dieciocho, etc. para pasar
a dividir por veinticinco (comprendido cuatro veces en cien) u otros números de dos
cifras entre los cuales se puedan establecer relaciones con cierta facilidad, como por
ejemplo 24 doble de 12; 48 doble de 24; 96 doble de 48; o bien 30, 60 etc.; 33, 66 y 99,
etc.; 25, 50, 75, etc.
Lo más difícil de este proceso es realizar las estimaciones necesarias. Puede resultar
útil el uso de tablas de doble entrada con los productos de multiplicar:
-dígitos por dígitos,
-dígitos por decenas,
-dígitos por centenas, etc.
Estas tablas están a disposición de toda la clase durante el tiempo que sea necesario y
habrán sido construidas por los alumnos como registro del resultado de organizar n
filas de p objetos cada una.
El uso cada vez más difundido de pequeñas calculadoras de bajo costo y la revaloriza-
ción de la aproximación en los cálculos parecen indicar la no conveniencia de ejercita-
ciones tediosas que a veces se realizan para lograr ciertos grados de habilidad en los
cálculos. Esta habilidad también se desarrolla cuando se pone en juego todo el sistema
de relaciones que un adulto es capaz de establecer si la escuela le brinda situaciones
interesantes y motivadoras.
Fraccionar es partir una cantidad de partes equivalentes sin dejar resto.
El concepto de fracción se aplica a la descripción de ciertas situaciones con un enfoque
relacional: un estado de cosas en el que algo se ha considerado como parte o fracción
de un todo pensado como estado entero o unitario.
Este concepto es válidos tanto para cantidades continuas (por ejemplo, longitudes, pe-
sos, superficies, etc.) como para cantidades discontinuas (por ejemplo: una decena de
huevos, un centenar de personas, etc.).
En la vida diaria se usan frecuentes expresiones como
La mitad de un camino
Media docena de huevos
Medio huevo duro
Medio centenar de hojas, etc., que implican partir un estado inicial (continuo o disconti-
nuo) en dos partes equivalentes.
RECOMENDAMOS
al presentar la notación fraccionaria ½, leer “/2” partir en dos y tomar “1” de las
partes, o bien “la mitad” o bien “un medio”.
Análogamente para ¼; 1/8 y todas las fracciones de denominación menor o igual
a diez.
Asociar esta notación como expresiones cotidianas tales como:
“tres cuartos metros”
“caños de tres cuartos (de pulgada)”
“tres décimas de segundos”, etc.
Informar que, así como por ejemplo, en el numeral 110 el “1” que ocupa el lugar
de las decenas representa la décima parte del valor relativo del “1” que ocupa el
lugar de las centenas, la fracción 1/10 puede escribirse 0,1 pues aquí el numeral
“1” representa la décima parte de una unidad.10
También es frecuente el uso de expresiones del tipo “un litro y medio de aceite”, “tres
kilos y cuarto de carne”, etc. que pueden simbolizarse mediante números mixtos: ½,3 ¼
92
o bien mediante expresiones decimales: 1,5 y 3,25. aunque es cierto que las fracciones
3/2 y 13/4 también corresponden a las situaciones anteriores, cabe señalar que las
fracciones mayores que la unidad no son de uso diario; estas expresiones tienen un
valor histórico de escasa significación social. Por otra parte, la operatoria entre fraccio-
nes resulta complicada y muy poco práctica para los alumnos adultos que están en
condiciones de valorar la aproximación que surge de toda medición (por el error expe-
rimental que implica).
RECOMENDAMOS
Transformar toda expresión fraccionaria en una expresión decimal aproximada.
Operar solamente entre expresiones decimales.
En la vida diaria es útil:
- Estimar a priori distancias y longitudes pero no siempre se puede luego verificar la
estimación. Es evidente que solo estará capacitado para realizar estimaciones con-
fiables quien haya tenido previamente experiencias de medida.
RECOMENDAMOS
- Realizar actividades de diagnóstico, por ejemplo:
Comparar el contorno de la cintura con el largo el brazo,
Medir el ancho del aula,
Comparar globalmente la distancia entre la escuela y la comisaría, la escuela y
el hospital, etc.
Estimar cuántas veces está comprendida la altura de una persona en la altura
del aula, etc.
. Interpretar croquis o representaciones gráficas, planos, mapas, etc.
RECOMENDAMOS
- Confeccionar croquis o representar gráficos, mapas o planos, para lo cual es necesa-
rio convenir la escala que se adopte.
Como por ejemplo, se propone a continuación una secuencia de actividades.
Si el maestro lo considera adecuado, se puede:
- Confeccionar un plano del aula sobre papel cuadriculado y colocar sobre él recortes
que representen los muebles en la misma escala.
- Confeccionar un plano de la manzana de la escuela.
- Ubicar en un plano de la ciudad la manzana de la escuela.
- Estimar, sobre el plano de la ciudad, las distancias entre la escuela y
el domicilio de algún alumno
la casa de gobierno
la estación de trenes más próxima, etc.
- Ubicar en un mapa de la República Argentina la ciudad de Buenos Aires.
- Estimar las distancias entre Buenos Aires y capitales de provincias, etc.
- Establecer las reglas de proporcionalidad directa entre las mismas longitudes repre-
sentadas en diferentes escalas.
- Establecer las reglas de proporcionalidad inversa entre la unidad elegida y la respecti-
va medida cuando permanece constante la cantidad a medir.
Los alumnos, poseen, en general, como fruto de sus propias experiencias, algunas no-
ciones intuitivas de conocimiento espacial. No se trata de llevar a cobo, en este nivel de
escolaridad básica, una sistematización de la geometría euclidiana sino simplemente
de capitalizar los conocimientos prácticos que el alumno posee.
93
Palabras como “punto”, “recta”, “plano”, etc. son de uso cotidiano. Sin intentar definicio-
nes, se las puede aplicar a situaciones espaciales más específicas.
Como recurso didáctico, un metro de carpintero (plegable y de madera) puede servir
como la materialización de la línea poligonal abierta o cerrada. En este último caso, se
puede pensar como contorno de un polígono. Conviene que los alumnos observen la
indeformabilidad de un contorno triangular, propiedad que se aplica para conferir resis-
tencia a muchas construcciones: cumbrera de techo, ménsulas para estantes, etc. Esta
prioridad distingue a los triangulas de otros polígonos entre los cuales hay muchos del
mismo perímetro aunque diferente forma o diferente superficie.
Se puede iniciar la medida de ángulos trabajando por plegado para obtener cuatro án-
gulos rectos; vincularlos con:
la intersección de pares de direcciones: vertical – horizontal
delante – atrás, izquierda – derecha
norte – sur, este – oeste
cambios de dirección un una marcha: giro completo
medio giro
cuarto de giro
- obtener por plegado ángulos de la mitad de un recto,
cuarta parte de un recto
octava parte de un recto
- Medir ángulos usando como unidad: ½ recto, ¼ recto, 1/8 recto, etc.
- Informar sobre el uso de transportador donde
90 e la medida de un ángulo recto en grados
45 es la medida de medio ángulo recto en grados, etc.
Sin pretender una clasificación exhaustiva de triángulos y cuadriláteros, se puede pro-
mover:
- La observación de direcciones paralelas distinguiéndolas de otras que no lo son, tanto
en figuras planas como el espacio.
- La diferenciación entre perímetro y área de una figura plana, en situaciones significa-
tivas para un adulto, tales como el cálculo del alambrado para crear un recinto o la can-
tidad de semillas para sembrar en él.
- La observación de que:
Al duplicar una de las dimensiones en el terreno rectangular, no se duplica su
perímetro pero si su área.
Al duplicar el lado de un cuadrado para obtener otro cuadrado, se duplica su pe-
rímetro pero no su área, etc…
Tercer ciclo
94
la inversión que un país realiza en la preservación de la salud de sus habitantes que en
el tratamiento de enfermedades” se está marcando una tendencia en la distribución del
presupuesto dedicado al área salud, poniendo el énfasis en la prevención de enferme-
dades, no como opinión personal de algún funcionario sino como resultado del análisis
de variables, con métodos estadísticos, que fundamentas las decisiones de políticos y
estadistas.
La escuela primaria de adultos debe favorecer en los alumnos la comprensión de las
informaciones que a diario reciben de los medios. No se trata de hacer ciencia estadís-
tica –corresponde a otro nivel de escolaridad- sino simplemente de interpretar crítica-
mente algunos datos cuantitativos.
A continuación se expondrá brevemente algunas nociones elementales.
El conjunto de individuos (entes de muy variada naturaleza: personas, plantas, fenó-
menos meteorológicos, etc.) sobre el cual se efectúan las observaciones, se denomina
población. Si no es posible observar a todos los miembros de una población, se trabaja
sobre una parte a la que se denomina muestra de esa población.
Resulta útil organizar los datos recogidos según su frecuencia, es decir según el núme-
ro de veces que el suceso se repite en la muestra considerada. Si se relaciona el nú-
mero de veces que se repite un suceso con el número total de casos observados, se
obtiene su frecuencia relativa a esa muestra.
Por ejemplo, si un grupo de 160 alumnos ha recibido un examen, los resultados se
pueden organizar en un cuadro.
Resulta interesante obtener ciertos valores numéricos típicos del problema, como sus
parámetros. Por ser además, fáciles de calcular, mencionaremos el promedio y la mo-
da.
El promedio (o medida aritmética) es el cociente entre la suma de todos los valores ob-
tenidos y el número de observaciones realizadas. En el ejemplo anterior:
6 x 1 + 12 x 2 + 24 x 4 + 24 x 5 + 36 x 6 + 28 x 7 + 18 x 8 + 9 x 9 +3 x 10 =
160
160 160
El promedio es 5, 74.
La moda es el valor de mayor frecuencia. En nuestro caso la moda es la nota 6 cuya
frecuencia absoluta es 36 y cuya frecuencia relativa es 0, 225.
95
Es promedio puede considerarse representante de la muestra, sobre todo si no esta
muy influenciado por los valores externos. La diferencia entre cada uno de los valores
observados y el promedio se llama desvío.
También resulta muy ilustrativo establecer el porcentaje que corresponde a la frecuen-
cia e cada uno de los valores observados.
Cuando se trata de organizar muchos valores diferentes, o cuando los datos resultan
de mediciones tomados con cierto error, es conveniente considerar intervalos que influ-
yan los valores comprendidos entre dos valores fijos (con exclusión del mayor) y tener
en cuenta sus respectivas frecuencias. Por ejemplo, se han medido las alturas de 120
jóvenes, se pueden organizar los datos en intervalos que influyan una determinada al-
tura –medida en centímetros- a la que llamaremos (n) y todas las que sean menores
que (n + 5), como se muestra en la siguiente tabla:
50 _
40 _
30 _
20 _
10 _
0
96
150 A 155 _
155 A160 _
160 A 165 __
165 A 170 ___
170 A 175 ________
175 A 180 ___
180 A 185 _
Otra clase de diagrama que, así como los anteriores, aparece frecuentemente en dia-
rios, revistas y textos en general es el que se obtiene dividiendo un círculo en áreas
proporcionales a las frecuencias relativas. Este tipo de gráfico suele usarse cuando el
número de divisiones necesario es relativamente pequeño.
Por ejemplo, si en el caso de las notas de un examen que ya mencionamos, se quisiera
hacer un gráfico teniendo en cuenta: los alumnos aplazados, los que obtuvieron menos
de 7 puntos y los que obtuvieron 7 o más, el gráfico circular será el siguiente:
46% 11%
18 alumnos aplazados……………….11%
84 aprobados con menos de 7……..42%
58 aprobados con mas de 7………...46%
42%
97
Probabilidades
La probabilidad de que un suceso ocurra en determinadas circunstancias, es una me-
dida de la posibilidad de que éste se produzca y como tal, es decir como medida, es un
número.
En la asignación del número que corresponde a cada suceso, se han convenido las
siguientes reglas: a un suceso suya certeza es absoluta e inevitable se le asigna el
número 1; a un suceso totalmente imposible, se le asigna el número 0 y a los que no
responden ni a una ni a otra situación, un número comprendido entre 0 y 1.
Para el cálculo de la probabilidad, llamaremos experimento a cualquier acción bien de-
finida.
Cada uno de los resultados posibles de un experimento se llama suceso (de ese expe-
rimento).
No siempre es fácil decir, a partir de un experimento, si dos sucesos son igualmente
probables. Asimismo conviene destacar que la probabilidad que se asigna a un suceso
está relacionada con el número de veces que puede llevarse a cabo el experimento.
Consideremos un experimento casual que pueda repetirse muchas veces en condicio-
nes uniformes. En vez que se realice el experimento se observará si el suceso (E) tiene
lugar o no. Si en las n primeras ejecuciones, el suceso (E) ocurre un cierto número de
veces (f), la frecuencia relativa de E en las primeras n veces será: f/n. resulta evidente
que f/n tenderá a ser más estable a medida que aumenta el número n. a este fenómeno
se lo suele llamar regularidad estadística y en él se basa el cálculo de probabilidad.
Ilustremos con algunos ejemplos las nociones expuestas
- si es experimento consiste en TIRAR UN DADO, la probabilidad de:
1. Que aparezca un determinado número en la cara superior, es la misma para cada
uno de los seis números. En símbolos:
p(1) = p(2) = p(3) = p(4) = p(5) = p(6) = 1/6
Así la probabilidad de obtener el número cuatro es 1/6 pues el número de casos favo-
rable es uno y el de casos posibles es seis.
2. Que aparezca 4 o 5 indistintamente es 1/3 pues el número de casos posibles es
también seis pero el número de casos favorables es dos y por lo tanto
P(4 ó 5) = 2/6 = 1/3
La probabilidad de:
1. Sumar siete puntos será 6/36 = 1/6
2. Obtener dos número pares será 9/36 = ¼
3. Sumar doce puntos será 1/36
4. Sumar uno será 0.
98
5. Sumar cinco será 4/36 = 1/9
a) Integración comunitaria.
99
de entender y tratar de ser entendido; colaborar y pedir colaboración; respetar y susci-
tar el respeto en torno a la opinión propia y ajena; hacerse cargo de responsabilidades
concretas; resolver diferencias para lograr objetivos comunes, en tareas minúsculas o
en empresas de envergadura, son cuestiones que, sencillamente, se presentan varias
veces por día y deben ser tratadas cuando aparecen.
A partir de allí, el alumno podrá avanzar en la reflexión acerca de:
100
ción de lo meramente vivencia-personal. De este modo se favorece la conceptualiza-
ción de aspectos no directamente perceptibles de la realidad.
101
organización de una Junta Vecinal hay diferencias como las mencionadas, aunque no
necesariamente en cuanto a la mesa de datos necesarios para resolver ambas situa-
ciones.
Es necesario escalar, sin embargo, que conductas como reflexionar, intercam-
biar, organizar y transferir no son aislables ni se corresponden puntualmente con algún
ciclo escolar.
De lo contrario, se cae en el error de planteas que en el 1er, ciclo se reflexiona y
en 3º se transfiere, lo que es un despropósito, sobre todo tratándose de alumnos adul-
tos. Se trata entonces de una cuestión de énfasis y no de separar aspectos necesaria-
mente integrados de la conducta.
102
XlV Evaluación
Una concepción de educación de adultos centrada en la autodidaxia ha de erigir
a la evaluación en eje del proceso de crecimiento y recreación que el aprendizaje hace
posible.
La evaluación, en este contexto, suministra información útil para la comunidad
del proceso de enseñanza – aprendizaje a través del cumplimiento de todas sus fun-
ciones.
- diagnóstica, para precisar el punto de partida del proceso de enseñanza –
aprendizaje;
- formativa, con el acento puesto en el proceso, para anticipar grados de logros de
los objetivos, corregir rumbos equivocados y orientar hacia la meta;
- sumativa, para integrar resultados, certificar logros y promover a los educandos.
Desde la perspectiva de la autodidaxia, el aprendizaje de la evaluación dará lu-
gar al logro de la autoevaluación que hará posible, finalmente, la meta propuesta como
ideal de un sujeto que aprende autónomamente para integrarse en forma renovada en
su medio socio – cultural. En tanto proceso de aprendizaje la autoevaluación no exime
al docente de su rol de evaluador ya que es el responsable del logro de los objetivos
institucionales y de la armonización de éstos con los objetivos grupales e individuales.
Desde otra perspectiva, coherente también como la concepción de educación de
nuestro marco teórico, la evaluación debe atender al sujeto adecuado como una totali-
dad. En este sentido es necesario distinguir los aspectos cuantitativos y cualitativos en
la evolución pedagógica.
El modelo curricular adoptado, al no centrarse exclusivamente en la idea de al-
fabetización –ni sólo en los aspectos cognitivos de aprendizaje- requiere obviamente
algunas reflexiones acerca del concepto de evaluación.
Las características de los componentes plantean la necesidad de incluir, además
de la evaluación cuantitativa clásica, destinada a comprobar logros a los efectos de la
promoción, otros procedimientos cualitativos, destinados a estimar los avances alcan-
zados en aspectos no fácilmente cuantificables –por ejemplo, relativos a la integración
comunitaria, formación para el trabajo y empleo del tiempo libre-. Como estos aspectos
también deben ser tenidos en cuenta para la promoción, se requiere, además de una
selección y combinación adecuada de distintos tipos de técnicas, una actitud docente
amplia y atentas a todas las variables del accionar del grupo a su cargo.
Criterios de evaluación
Primer ciclo
103
aprendizaje (ver ejemplos en el desarrollo del núcleo Nº 1). Al final de cada núcleo,
el alumno debe producir un texto breve, con todas las palabras y construcciones
desarrolladas.
Evaluación sumativa (individual o grupal) para acreditación y promoción, se tendrán
en cuenta los siguientes ítems de evaluación:
-Segundo ciclo:
104
- tercer ciclo:
105
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110
INDICE
Introducción a la lectura del documento………………………………………….9
Marco teórico…………………………………………………………………………..11
I. Conceptos de educación……………………………………………………….13
II. Educación permanente…………………………………………………………15
III. Educación básica……………………………………………………………….17
IV. Conceptos de currículo…………………………………..…………………….19
V. El desarrollo de la concepción de educación a través del Diseño Curricular
de Adultos………………………………………………..……………………...21
VI. El educando……………………………………………………………………..25
1. El aprendizaje del adulto……………………………………………….25
2. Aprendizaje escolar del adulto………………………………………...26
3. Obstáculos para el aprendizaje……………………………..…………27
4. Características del educando………………………………………….28
VII. Perfil del educador de adultos…………………………………………………31
VIII. Perfil de la institución…………………………………………………………...33
IX. Modelo didáctico………………………………………………………………...35
1. Objetivos…………………………………………………………………...35
2. Núcleos problemáticos…………………………………………………....36
3. Actividades…………………………………………………………….......36
4. Evaluación………………………………………………………………….37
Objetivos generales y por ciclo de cada componente………………………….39
Núcleo problemático………………………………………………………………….47
X. Núcleo problemático. Primer ciclo
Nº 1. Leo y escribo un grupo
Nº 2. El nombre de las cosas………………………………………………….49
Nº 3. Mis actividades y las de los otros……………………………………...51
Nº 4. Mi historia y la de los otros……………………………………………...54
Nº 5. El mundo nos dice………………………………………………………..57
Xl. Núcleo problemático. Segundo ciclo………………………………………….59
Nº 1. Participo en distintos grupos……………………………………………61
Nº 2. Participación del grupo de aprendizaje en la comunidad escolar….63
Nº 3. Participación de cada uno de nosotros en la familia y las instituciones….66
Nº 4. Participación de cada uno de nosotros en el país como habitante y
como ciudadano………………………………………………………………….69
Nº 5. Dificultades para la integración grupal. Propuestas de superación….72
Xll. Núcleo problemático. Tercer ciclo……………………………………………...75
Nº 1. El mundo del trabajo………………………………………………………77
Nº 2. El hombre como productor y consumidor……………………………....79
Nº 3. La aventura tecnológica…………………………………………………..81
Nº 4. El trabajo en la Legislación Nacional Argentina……………………….83
Nº 5. La educación permanente como parte de un proyecto de vida……...85
Orientaciones generales para la selección de actividades…………………….87
Xlll. Componentes……………………………………………………………………..89
1. La alfabetización……………………………………………………………………..89
2. Las Ciencias Sociales en el diseño Curricular de Alumnos………………..…...93
3. Iniciación al conocimiento científico en relación con Ciencias Sociales y Natura-
les…………………………………………………………………………..…………97
4. Las ciencias biológicas: educación para la salud, una prioridad en el diseño
curricular para adultos…………………………………………….......................101
111
5. Orientación para la selección de actividades de matemáticas………………..103
6. Orientación para la selección de actividades de los componentes….............115
XlV. Evaluación…………………………………………………………………...........119
XV. Bibliografía………………………………………………………………………...123
112