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Estrategias para la Toma de Decisiones

El documento habla sobre la toma de decisiones. Explica que involucra razonamiento y análisis para resolver problemas de manera adecuada. También clasifica las decisiones en programadas, que son rutinarias, y no programadas, que requieren un enfoque específico. Además, menciona que la indecisión puede ser un obstáculo a la hora de tomar decisiones.

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Estrategias para la Toma de Decisiones

El documento habla sobre la toma de decisiones. Explica que involucra razonamiento y análisis para resolver problemas de manera adecuada. También clasifica las decisiones en programadas, que son rutinarias, y no programadas, que requieren un enfoque específico. Además, menciona que la indecisión puede ser un obstáculo a la hora de tomar decisiones.

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Toma de decisiones

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La toma de decisiones puede aparecer en cualquier contexto de la vida cotidiana,


ya sea a nivel profesional, sentimental, familiar, etc. El proceso, en esencia,
permite resolver los distintos desafíos a los que se debe enfrentar una persona.
A la hora de tomar una decisión, entran en juego diversos de diferentes factores.
En un caso ideal, se apela a la capacidad analítica (también llamada de
razonamiento) para escoger el mejor camino posible; cuando los resultados son
positivos. Cualquier toma de decisiones debería incluir un amplio conocimiento del
problema que se desea superar, ya que solo luego del pertinente análisis es
posible comprenderlo y dar con una solución adecuada. Sobra decir que ante
cuestiones triviales (por ejemplo, decidir si tomar agua o zumo de naranja en una
comida), el nivel de razonamiento es mucho menos complejo y profundo, y se
actúa de forma casi automática, dado que las consecuencias de una decisión
equivocada no tienen mayor importancia.
En cambio, ante decisiones verdaderamente trascendentales para la vida, se
procede de una manera muy meticulosa, sopesando los potenciales resultados, y
el tiempo necesario es mucho mayor. A lo largo del desarrollo de una persona,
independientemente de su personalidad y de sus gustos, cada nuevo día trae
consigo un número creciente de problemas a resolver, y poco a poco nos vamos
convirtiendo en auténticas máquinas especializadas en tomar decisiones.
A simple vista, se puede distinguir entre individuos seguros e inseguros de sí
mismos. Los primeros suelen ser determinados, tener siempre claros sus gustos y
necesidades, lo cual les facilita la toma de decisiones; los otros, en cambio,
carecen de la autoconfianza necesaria para considerar válidas sus propias ideas,
y eso repercute gravemente en los momentos críticos de la vida.

Características[editar]
El tomar las decisiones de manera individual se caracteriza por el hecho de que una persona
haga uso de su razonamiento y pensamiento para elegir una alternativa de solución frente a
un problema determinado; es decir, si una persona tiene un problema, deberá ser capaz de
resolverlo individualmente tomando decisiones con ese específico motivo. También, la toma
de decisiones es considerada como una de las etapas de la dirección.
En la toma de decisiones importa la elección de un camino a seguir, por lo que en un estado
anterior deben evaluarse alternativas de acción. Si estas últimas no están presentes, no
existirá decisión. Para tomar una decisión, cual sea su naturaleza, es necesario conocer,
comprender y analizar un problema, para así poder darle una solución. En algunos casos, por
ser tan simples y cotidianos, este proceso se realiza de forma implícita y se soluciona muy
rápidamente, pero existen otros casos en los cuales las consecuencias de una mala o buena
elección pueden tener repercusiones en la vida y si es en un contexto laboral en el éxito o
fracaso de la organización, para los cuales es necesario realizar un proceso más estructurado
que puede dar más seguridad e información para resolver el [Link] las posibles
consecuencias de cada una de las alternativas planteadas

Clasificación de las decisiones[editar]


Las decisiones se pueden clasificar teniendo en cuenta diferentes aspectos, como lo es
la frecuencia con la que se presentan. Se clasifican en cuanto a las circunstancias que
afrontan estas decisiones sea cual sea la situación para decidir y cómo decidir.

 Decisiones programadas:
Son aquellas que se toman frecuentemente, es decir son repetitivas y se convierte en una
rutina tomarlas; como el tipo de problemas que resuelve y se presentan con cierta regularidad
ya que se tiene un método bien establecido de solución y por lo tanto ya se conocen los pasos
para abordar este tipo de problemas, por esta razón, también se las llama decisiones
estructuradas. La persona que toma este tipo de decisión no tiene la necesidad de diseñar
ninguna solución, sino que simplemente se rige por la que se ha seguido anteriormente.
Las decisiones programadas se toman de acuerdo con políticas, procedimientos
o reglas escritas o no escritas, que facilitan la toma de decisiones en situaciones recurrentes
porque limitan o excluyen otras opciones.
Por ejemplo, los gerentes rara vez tienen que preocuparse por el ramo salarial de
un empleado recién contratado porque, por regla general, las organizaciones cuentan con una
escala de sueldos y salarios para todos los puestos. Existen procedimientos rutinarios para
tratar problemas rutinarios.
Las decisiones programadas se usan para abordar problemas recurrentes. Sean complejos o
simples. Si un problema es recurrente y si los elementos que lo componen se pueden
definir, pronosticar y analizar, entonces puede ser candidato para una decisión programada.
Por ejemplo, las decisiones en cuanto a la cantidad de un producto dado que se llevará
en inventario puede entrañar la búsqueda de muchos datos y pronósticos, pero un análisis
detenido de los elementos del problema puede producir una serie de decisiones rutinarias y
programadas. En el caso de Nike, comprar tiempo de publicidad en televisión es una decisión
programada.
En cierta medida, las decisiones programadas limitan nuestra libertad, porque la persona tiene
menos espacio para decidir qué hacer. No obstante, el propósito real de las decisiones
programadas es liberarnos. Las políticas, las reglas o los procedimientos que usamos para
tomar decisiones programadas nos ahorran tiempo, permitiéndonos con ello dedicar atención
a otras actividades más importantes. Por ejemplo, decidir cómo manejar las quejas de los
clientes en forma individual resultaría muy caro y requeriría mucho tiempo, mientras que una
política que dice “se dará un plazo de 14 días para los cambios de cualquier compra”
simplifica mucho las cosas. Así pues, el representante de servicios a clientes tendrá más
tiempo para resolver asuntos más espinosos.

 Decisiones no programadas:
También denominadas no estructuradas, son decisiones que se toman ante problemas o
situaciones que se presentan con poca frecuencia, o aquellas que necesitan de un modelo o
proceso específico de solución, por ejemplo: “Lanzamiento de un nuevo producto al mercado”,
en este tipo de decisiones es necesario seguir un modelo de toma de decisión para generar
una solución específica para este problema en concreto.
Las decisiones no programadas abordan problemas poco frecuentes o excepcionales. Si un
problema no se ha presentado con la frecuencia suficiente como para que lo cubra una
política o si resulta tan importante que merece trato especial, deberá ser manejado como una
decisión no programada. Problemas como asignar los recursos de una organización, qué
hacer con una línea de producción que fracasó, cómo mejorar las relaciones con
la comunidad –de hecho, los problemas más importantes que enfrentará el gerente –,
normalmente, requerirán decisiones no programadas.

Indecisión[editar]
La indecisión se define como una falta de determinación ante una situación, es inseguridad,
falta de carácter o valor. Es un trastorno que destruye la seguridad y que se vuelve un
problema a la hora de decidir, es la incapacidad de elegir entre dos o más opciones, como por
ejemplo, decidir qué ropa usar, qué menú escoger en un restaurante o simplemente decir no a
lo que no se quiere hacer, todo ello por la falta de confianza en sí mismo.
Se puede considerar a la indecisión como falta de autonomía, que impide a un individuo tomar
una decisión, elegir algún camino entre varios, o resolver alguna problemática. La ‘’indecisión’’
provoca hacer juicios prematuros sin tener la suficiente información requerida para procesarlo
y agregando un valor ético y moral, muchas veces son inconscientes. Al preocuparse de
problemas que no están a nuestro alcance o que no podemos resolver, sólo podemos
observar nuestra falta de capacidad, por lo cual entramos en bloqueos emocionales y
conflictos para toma de decisiones. Teniendo en cuenta que lo más común para llegar a un
bloqueo, son los miedos.
Dr. Jeffrey Z. Rubín (1986) identificó algunos factores que entorpecen la toma de decisiones:

 Desconectarnos de nuestros sentimientos, crearse dudas, desconfiar de nuestras


capacidades, baja autoestima, exageración del propio punto de vista, ser dependiente,
tomar decisiones bajo presión y evadir la toma de decisiones.

 Es importante considerar que al momento de tomar decisiones, es necesario no


involucrarse de manera personal en la situación presentada y de tratar de tomar una
postura imparcial o neutra, así como ver desde distintos puntos la situación, para poder
buscar una solución viable y adecuada a la vivencia de cada persona.

 También es importante destacar las propias motivaciones, para lograr lo que se desea,
encontrando opciones nuevas. Brindándonos cierta libertad, que hará de este proceso de
decisión, una posibilidad creativa, de probar diferentes posibilidades a partir de las cuales
puedan abrir paso a nuevas alternativas.
Etapa de mayor frecuencia[editar]
Según los estudios aportan que las etapas más frecuentes de indecisiones son la pre-
adolescencia y la adolescencia como tal, son etapas difíciles en las cuales a los jóvenes les
cuesta trabajo decidir en los varios aspectos de su vida; los elementos que tal vez influyen
son miedo, enojo, apatía, etc. La pre-adolescencia y la adolescencia son complicadas porque
se quiere dejar de ser niño pero, a la vez, seguirlo siendo y empezar a ser adulto, pero se
teme serlo. Es la indecisión de “¿soy niño o soy adulto?”, “¿Quién soy?”. Aunque cabe
mencionar que a lo largo de nuestra vida el tomar decisiones es todo un reto ¿Cuántas veces
no hemos estado indecisos, y cuando llegamos a una respuesta nos damos cuenta de que no
era tan complicado como parecía?. Entonces como conclusión podemos decir que las
indecisiones siempre estarán presentes a lo largo de nuestras vidas, pero no con tanta fuerza
como en la pre-adolescencia y la adolescencia.

Causa[editar]
Algunas de las causas pueden ser, que la falta de confianza en las habilidades propias para
resolver problemas venga desde el seno familiar, es decir, que dado en un ambiente familiar
autoritario hace que los hijos no tengan un desarrollo personal óptimo, por lo que llegan a la
edad adulta sin saber tomar decisiones, lo mismo pasa en un ambiente sobre protector donde
prácticamente le resuelven la vida a los hijos, afectando su propia madurez.
La poca capacidad para tomar decisiones es uno de los problemas que más inconvenientes
causan a la hora del desarrollo personal y profesional. “El temor de tomar el camino incorrecto
es muchas veces el causante para que no se enfrenten las elecciones y siempre se deriven a
otra persona que debe ejercer esa responsabilidad. Tomar decisiones es un aprendizaje que
mucho tiene que ver con la propia seguridad y la confianza en uno mismo, nada tiene que ver
con acertar en lo que se decida hacer o no hacer. “Todos nos equivocamos, hay que perder el
miedo a errar para poder elegir sin temores y así poder tomar decisiones, ya sean buenas o
malas”.1
El indeciso es la persona que no se decide a ejecutar una acción, ni a seleccionar una
estrategia no se orienta a un determinado rumbo renunciando a otros, no se atreve a
solucionar problemas. Cada decisión nos compromete y en última instancia lo que el indeciso
teme es al compromiso, no está dispuesto a pagar por el costo de sus decisiones, no quiere
asumir el riesgo de perder.
Hay a los que les cuesta elegir porque son personalidades inseguras y perfeccionistas y los
que exageradamente no pueden tomar alguna decisión por más pequeña que sea. La
magnitud de la indecisión adquiere su mayor medida cuando la persona se siente seriamente
abrumada por la más mínima elección que tiene que hacer, generalmente por el temor
obsesivo a equivocarse, este trastorno también incluye en muchos casos un estado de
extrañamiento que les da la sensación de estar siendo dominado por otro. Este sentimiento
de sometimiento a la voluntad de otro entorpece su forma de hablar, sus pensamientos,
sus ideas, la identidad, como defensa estas personas pueden vivir apuradas, comer y hablar
rápido.

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