DANIELA: LA INSULINA: PUNTO A FAVOR PARA LOS TRANSGÉNICOS
A pesar de los argumentos y posiciones en contra de los transgénicos, es innegable que
la insulina es un gran éxito transgénico. Es imprescindible en algunos tipos de diabetes; y
desde que se descubrió la esperanza de vida de las personas diabéticas ha aumentado
más de 45 años. Por ello, conozcámosla en detalle.
DANIELA: ¿QUÉ ES LA INSULINA?
Es una hormona polipeptídica formada por 51aminoácidos, producida y secretada por las
células Beta de los Islotes de Langerhans del páncreas, en forma de precursor inactivo
(proinsulina), el cual es procesado en el Aparato de Golgi donde es modificada,
generando la forma activa, Insulina.
La insulina ayuda al cuerpo a usar y a almacenar glucosa, la cual se produce durante la
digestión de los alimentos, para luego secretarla hacia la sangre en cada comida, y así
permitir al cuerpo usar la glucosa como energía para las funciones diarias básicas, como
moverse y respirar
Gran número de estudios demuestran que la insulina es una alternativa segura, efectiva,
bien tolerada y aceptada para el tratamiento a largo plazo de la diabetes tipo I y II, incluso
desde el primer día del diagnóstico.
En la gente que no tiene diabetes, la glucosa de la sangre estimula la producción de
insulina en las células beta. Ellas "miden" los niveles de azúcar constantemente y
entregan la cantidad exacta de insulina para que la glucosa pueda entrar a las células,
manteniendo así el azúcar en el rango normal de 60 a 120 mg.
Cuando hay poca o no insulina en el cuerpo, o cuando la insulina no está funcionando
correctamente, la glucosa tiene dificultad para entrar a las células. Además, cuando no
hay suficiente insulina, el exceso de glucosa no puede ser guardado en el hígado o el
tejido muscular. En vez de eso, la glucosa se acumula en la sangre. Esta concentración
alta de glucosa en la sangre es llamada hiperglucemia.
La función de la insulina es controlar la velocidad a la que la glucosa se consume en las
células del músculo, tejido graso e hígado.
Hormona Peptídica Hormona cuya estructura se basa en la unión de varios
aminoácidos que contienen uno o más grupos peptídicos (CONH).
Habitualmente procede de moléculas precursoras de superior peso molecular,
llamadas prohormonas. Por norma general, actúan sobre los receptores de
membrana.
Los islotes de Langerhans o islotes pancreáticos son cúmulos de células que se
encargan de producir hormonas como la insulina y el glucagón, con función
netamente endocrina. También secretan inmunoglobulinas.
Aparato de Golgi se conoce un orgánulo celular que tiene como función manejar las
proteínas sintetizadas por el retículo endoplasmático para transformarlas y
exportarlas al resto del organismo.
La glucosa es un monosacárido con fórmula molecular C6H12O6.3 Es una hexosa, es
decir, contiene 6 átomos de carbono, y es una aldosa, esto es, el
grupo carbonilo está en el extremo de la molécula (es un grupo aldehído)
DANIELA: ¿CÓMO FUNCIONA LA INSULINA?
La insulina ayuda a la glucosa a entrar a las células, como una llave que abre la cerradura
de las puertas de la célula para que la glucosa, que es el azúcar en sangre, entre y sea
utilizada como energía (Figura 1). Si la glucosa no puede entrar porque no hay la llave
que abra la puerta, como pasa con las personas que sufren diabetes, se acumula la
glucosa en la sangre. Una acumulación de azúcar en sangre puede causar
complicaciones a largo plazo. Por eso es importante que las personas diabéticas se
inyecten insulina.
NATALY: ESTRUCTURA DE LA INSULINA
La insulina es una hormona de naturaleza proteica con un peso molecular aproximado de
6000 Daltones, formada por 2 cadenas polipeptídicas que en total tienen 51 aminoácidos.
La cadena A tiene 21 aminoácidos y la cadena B 30 aminoácidos. Ambas cadenas se
encuentran unidas por 2 puentes de disulfuro ubicados entre los aminoácidos A-7/ B-7, y
A-20/ B-19. Además, la cadena A, tiene también un puente interno de disulfuro entre los
aminoácidos A-6/ A-11.
La integridad de la molécula es indispensable para ejercer las acciones farmacológicas.
Las cadenas A o B, separadas luego de la destrucción enzimática de los puentes de
disulfuro, carecen completamente de acciones farmacológicas. Los aminoácidos de las
posiciones B22 y B-30, son indispensables para el mantenimiento de las acciones
metabólicas de la insulina. Las acciones de crecimiento, se relacionan con los
aminoácidos A-4; A- 20, A-21, B-10, B-13, y B-26.
Estructura primaria de la Insulina: consta de dos cadenas de aminoácidos enlazadas por
puentes disulfuro entre las cisteínas.
WILMER: PRODUCCIÓN DE LA INSULINA EN EL SER HUMANO
Un páncreas funcionando normalmente puede fabricar y liberar diariamente de 40 a 50
unidades de insulina. Además, tiene varios cientos de unidades almacenadas y
disponibles para ser segregadas cuando se necesitan. La insulina se produce en el
Páncreas en los “Islotes de Langerhans”, mediante unas células llamadas Beta, cuyo gen
responsable de la síntesis está en el brazo corto del cromosoma 11.
Las células beta fabrican insulina en diferentes etapas.
-La primera es que la insulina se sintetiza en los ribosomas del retículo endoplásmico
rugoso de las células beta de los islotes, como pre-pro-insulina, que tiene 109
aminoácidos. Este precursor pierde enzimáticamente algunos aminoácidos, y se
transforma en proinsulina de 83 aminoácidos de cadena única en espiral.
-La segunda es que la proinsulina, se transforma en insulina en el aparato de Golgi de las
células beta, por un proceso enzimático que genera cantidades equimolares, de insulina y
un péptido conector o péptido C. Este péptido C está formado de 32 aminoácidos
distribuidos en dos cadenas polipeptídicas A y B, una de 21 aminoácidos y otra de 30,
unidas por dos puentes de disulfuro.
-Adicionalmente, existe captación de zinc, formándose moléculas de zinc-insulina
-Siguiente el péptido C se acumula en gránulos secretorios ligados al aparato Golgi, en el
citoplasma celular, la progresión de estos gránulos hacia la membrana plasmática, se
hace a través de microtúbulos impulsados por filamentos ciliares contráctiles y gradientes
de potencial electroquímico.
-Para que finalmente los gránulos se fusionan a la membrana celular y son secretados por
exocitosis con participación del calcio como activador de los microtúbulos, K, y Zn. La
insulina en forma de monómeros, junto al péptido C, estos son difundidos hacia los
capilares en forma equimolar.
-La insulina se almacena en las células Beta en gránulos secretorios, que se preparan
para liberarla en la circulación sanguínea, en respuesta al estímulo de una concentración
creciente de glucosa en sangre. También existe una pequeña secreción de proinsulina
(10% de la insulina).
El péptido C no tiene ninguna función conocida. Sin embargo, se segrega en las mismas
cantidades que la insulina y, de hecho, circula en la sangre más tiempo que la insulina,
por lo que es un preciso marcador cuantitativo del funcionamiento de las células Beta. Así,
unos niveles normales de péptidos C indican una secreción relativamente normal del
páncreas.
WILMER: PAPEL QUE DESEMPEÑA LA INSULINA EN EL ORGANISMO HUMANO
En general, la insulina es una hormona que estimula los procesos anabólicos e inhibe los
catabólicos. Aunque las más conocidas se relacionan con el metabolismo de los
carbohidratos, no son de menor importancia las que ejerce sobre el metabolismo lipídico o
el de las proteínas, ya que a corto plazo aumenta la oferta de sustratos en el interior
celular para el almacenamiento de energía y a medio plazo provoca un incremento de las
actividades enzimáticas relacionadas con la formación de reservas energéticas.
Las funciones de la insulina son muy variadas.
a) Sobre el metabolismo de los hidratos de carbono, la insulina aumenta el transporte de
glucosa a través de la membrana plasmática de las células en la mayoría de los tejidos,
excepto en el cerebro, los túbulos renales, la mucosa intestinal, las propias células B
pancreáticas y los eritrocitos.
b) En el hígado, la insulina estimula la síntesis de glucógeno inhibiendo la
gluconeogénesis y la glucogenolisis, por lo tanto, una hormona hipoglucemiante.
c) La insulina favorece el transporte de los ácidos grasos y su captación por la célula
adiposa para ser almacenados. Estos ácidos grasos proceden de los quilomicrones y
lipoproteínas liberados por el hígado, en el que tiene lugar una alta actividad lipogénica
por efecto de esta hormona. Así, los ácidos grasos libres que entran al hígado se derivan
hacia la esterificación, provocando un efecto anticetogénico y, por otro lado, se sintetizan
de nuevo ácidos grasos libres y colesterol a partir del acetil-CoA. Tiene también una
importante acción inhibidora sobre la lipasa del tejido adiposo sensible a esta hormona,
impidiendo que se liberen ácidos grasos a la sangre y sean transportados a otros tejidos.
d) El efecto de la insulina sobre la síntesis de proteínas ocurre en un plazo de horas o
días, ya que la síntesis aumenta por efecto directo de la insulina sobre la maquinaria
ribosómica. Claramente su efecto sobre la síntesis proteica se observa en el hígado y en
el páncreas, donde la insulina aumenta la síntesis de albúmina y amilasa,
respectivamente. En el músculo estimula el transporte de ciertos aminoácidos a través de
la membrana celular. Al mismo tiempo, favorece la síntesis de enzimas relacionados con
el almacenamiento de glúcidos, lípidos y proteínas; e inhibe las enzimas proteolíticas y la
salida de aminoácidos de la célula. Además, es importante el papel de la insulina y los
péptidos estructuralmente relacionados con ella sobre el crecimiento del cartílago y hueso
potenciando la captación de aminoácidos distintos en cada caso, por lo que se consideran
sinergistas.
e) La insulina tiene otros efectos importantes como la estimulación de la captación de
fosfato, potasio y magnesio por las células desde el espacio extracelular. Es también
esencial su papel en la reabsorción de sodio, potasio y fosfato por los túbulos renales.
f) Finalmente, la insulina potencia la termogénesis inducida por el alimento.
NATALY: INSULINA RECOMBINANTE:
las insulinas de ADN recombinante se obtiene mayor cantidad a un menor coste. Por este
motivo, actualmente, se obtiene la insulina original de un humano de la ingeniería
genética, pese a que las insulinas animales siguen siendo una alternativa perfectamente
aceptable.
PRODUCCIÓN DE LA INSULINA RECOMBINANTE:
La producción de insulina humana en E. coli a partir de 1980 y su aprobación para uso
clínico en 1982 revolucionaron la biotecnología.
Mediante la ingeniería genética se ha conseguido producir insulina a partir de la
bacteria E. coli. Fue en 1978 cuando se consiguió obtener la secuencia de la insulina e
introducirla en el interior de la bacteria para que ésta produjera la insulina. Es así como E.
coli ha pasado de ser una bacteria corriente a una fábrica de producción de insulina. La
insulina se extrae de la bacteria, se purifica y se comercializa como medicamento.
La insulina es el primer caso de proteína producida por ingeniería genética, esto fue
posible por el desarrollo de técnicas que permitieron transferir información genética de un
organismo a otro y expresar esa información en el organismo huésped.
La biotecnología está presente en la vida cotidiana, y ofrece sus beneficios. La salud
humana es uno de los aspectos que se ha visto favorecido a partir de los avances
científicos logrados en las últimas décadas.
En la actualidad, varios laboratorios farmacéuticos producen insulina humana, tanto a
partir de levaduras, como de bacterias (Escherichia coli); y sin ningún riesgo para la salud,
es decir que la vida de millones de diabéticos en el mundo depende de la insulina humana
recombinante.
31 En 1978 se logró la clonación en donde se produjeron una gran cantidad de copias
idénticas de bacterias capaces de producir insulina, introduciendo el gen para la insulina
en células distintas a donde es producida su naturaleza propia.
La estrategia seguida para la producción de insulina humana recombinante, es en primer
lugar; sintetizar químicamente las cadenas de ADN con las secuencias correspondientes
a las cadenas de glicocola y fenilalanina, siendo necesarias 63 nucleótidos para la
primera y 90 para la segunda, más un triplete para señalar el fin de la traducción.
Además, para facilitar la separación de los productos sintetizados, se añadió a cada gen
el triplete correspondiente a la metionina.
Los genes sintéticos A y B se insertaron por separado en el gen bacteriano responsable
de la b-galactosidasa presente en un plásmido. Los plásmidos recombinantes se
introdujeron en E. coli donde se multiplicaron, fabricando un ARNm que tradujo una
proteína quimérica, en la que una parte de la secuencia de la b-galactosidasa estaba
unida por una metionina a la cadenas de glicocola o de fenilalanina de la insulina. Como
ninguna de las cadenas de insulina contiene metionina, esto se aprovechó para separar
las cadenas de la insulina del resto de proteína quimérica rompiéndola con bromuro de
cianógeno un producto químico que separa la proteína de fusión de la β-galactosidasa; es
decir destruye la metionina.
Una vez purificadas las dos cadenas, se unen mediante una reacción que forma puentes
disulfuro y se obtiene insulina humana pura, siendo el producto final, insulina humana
biosintética idéntica en todos los aspectos a la insulina purificada del páncreas humano.
Si bien estos son los pasos a seguir para la obtención de insulina recombinante, si se
inserta en el plásmido bacteriano el gen entero de la insulina, se obtendría como resultado
la preproinsulina, por lo que para evitar estas dificultades se sintetizan químicamente las
secuencias de ADN correspondiente a las cadenas polipeptídicas A y B que se insertan
separadamente en un gen bacteriano.
En una explicación más detallada se ve que en el proceso bacteriano original, se
construyeron genes sintéticos de las subunidades mediante síntesis de oligonucleótidos,
con 63 nucleótidos para A y 90 para B. Cada oligonucleótido sintético se insertó en un
vector en una posición adyacente al gen que codifica la forma bacteriana de la enzima
βgalactosidasa.
Cuando se transferían a un huésped bacteriano, el gen lacZ y el oligonucleótido sintético
adyacente se transcribían y se traducían como una unidad denominada polipéptido de
fusión, contenían la secuencia aminoacídica de una de las subunidades de la insulina.
Las proteínas de fusión se purificaban de los extremos bacterianos y se trataban con
bromuro de cianógeno. Cuando se mezclan las dos subunidades se unen
espontáneamente, formando una molécula de insulina intacta y activa.
Después de asegurarse de que el gen transferido se expresa, se producen grandes
cantidades de la bacteria transformada, y la proteína humana se recupera y se purifica.
WILMER: LA INSULINA A NIVEL INDUSTRIAL
La primera proteína recombinante aprobada como medicamento fue justamente la
insulina, en 1982, para el tratamiento de pacientes con diabetes mellitus. Hasta ese
entonces los pacientes debían inyectarse insulina extraída del páncreas de vacas o
cerdos.
Después de la comercialización de la insulina por la compañía Eli Lilly en Estados Unidos,
se han desarrollado distintos mecanismos de penetración de la insulina al organismo, de
modo de procurar una mejor calidad de vida a quienes necesitan del suministro exógeno
de la misma, evitando su introducción al organismo por inyección.
WILMER: Insulinas producidas por plantas:
Otra manera de producción de insulinas mediante ingeniería genética es el uso de plantas
o animales como productor a gran escala. En tal sentido, la empresa canadiense de
biotecnología SemBioSys Genetics, ha desarrollado una planta transgénica que produce
insulina. La hormona se obtiene de cultivos de cártamo, una planta oleaginosa que se ha
modificado genéticamente con el gen humano productor de insulina.
Los primeros ensayos con animales han demostrado que la hormona fabricada a partir de
esta planta es equivalente, desde el punto de vista químico, estructural y funcional, a la
insulina humana farmacéutica. Las pruebas también confirman que la insulina producida
en cártamo es fisiológicamente equivalente a la hormona humana, por lo que podría ser
empleada para tratar a personas con diabetes tipo 1.
Se estima que si los próximos ensayos son positivos, este tipo de insulina producida por
plantas transgénicas podría estar en el mercado en tres años; siendo el primer fármaco
que se obtiene de una planta modificada genéticamente; permitiendo reducir los costes de
producción de insulina en más de un 40% y acelerar su fabricación, ya que SemBioSys
Genetics cuenta con cultivos de este tipo en Canadá, Estados Unidos, México y Chile.
DANIELA: INSULINAS PRODUCIDAS POR ANIMALES TRANSGENICOS:
En 2007, Argentina se convirtió en el único país del mundo capaz de producir insulina
humana con vacas transgénicas. Nacieron cuatro terneras sin parangón: todas ellas
tienen en sus células el gen que les permite producir en su leche esta hormona que se
utiliza para tratar la diabetes. Si bien la insulina fabricada en vacas transgénicas no está
aún en el mercado, la dinastía Patagonia (el nombre con que se conoce a estas terneras),
representa un nuevo hito en el desarrollo de una plataforma tecnológica para la
producción de medicamentos: el llamado tambo farmacéutico.
En el caso de la insulina obtenida en animales transgénicos, ha sido obtenida
recientemente empleando cabras y ganado vacuno; produciéndose en la leche de los
mismos. Es de destacar que la obtención de insulina humana en la leche de vaca ha sido
desarrollada por el laboratorio de Biosidus de la Argentina, y que sólo hay dos
multinacionales farmacéuticas que producen la insulina a partir de leche, empleando
cabras. Este tipo de investigación y de desarrollo biotecnológico posiciona a la Argentina
en un nivel muy privilegiado en la biotecnología a nivel internacional; estimándose que el
medicamento podría estar en el mercado en pocos años.
Estos animales transgénicos son portadores del gen de la insulina de manera inocua,
expresándose en el tejido mamario.
En caso del desarrollo biotecnológico de la empresa Biosidus, las terneras denominadas
Patagonia I, II, III y IV nacieron entre febrero y marzo de 2007. Son terneras de Raza
Jersey que poseen en su material genético el gen del precursor de Insulina humana. Una
vez que hayan alcanzado su madurez sexual serán estimuladas para estudiar los niveles
de este precursor en su leche. La leche con el precursor de insulina humana es sólo una
etapa intermedia del proceso de producción. El paso siguiente a partir de la obtención de
dicho precursor será la optimización del proceso de aislamiento y purificación, a escala
industrial, de la insulina humana a partir de leche bovina.