INTRODUCCION AL MARKETING DIGITAL
Hoy, las empresas tienen el desafío de operar en un entorno competitivo y globalizado, donde
la comunicación a través de internet tiene una gran influencia por el alto uso que las personas
hacen de ésta. Por ello, es importante desarrollar estrategias, gestionar planes y entender las
tendencias que les permitan a las compañías encontrar oportunidades de negocio, construir
relaciones y fidelizar a clientes cada vez más informados y con mayor presencia en Internet.
Y en ese punto, ninguna disciplina más precisa y potencial como el marketing digital para
ingresar a las marcas en el difícil terreno virtual.
Toda empresa que entiende el futuro del negocio, sabe perfectamente que la
apuesta publicitaria ha dejado de pasar exclusivamente por los filtros regulares –léase radio
y TV- para emigrar también al terreno 2.0, más complejo y poblado, pero lleno de enormes y
atractivísimas posibilidades comerciales. Y es ahí donde las empresas suelen hacerse una
larga lista de elementales preguntas: ¿Cómo lograr que nuestra página web sea
conocida? ¿Qué hacer para posicionarnos en los primeros resultados de Google? ¿Cómo
hacer para que quienes navegan en Internet prefieran su marca y no otra? Las respuestas a
todo ese cúmulo de preguntas las tiene, sin dudas, el fértil campo del marketing digital.
¿Qué es exactamente el Marketing Digital?
Es una forma nueva del marketing tradicional (trasladada al mundo virtual) que se basa en la
utilización de los recursos tecnológicos y medios digitales existentes para desarrollar
comunicaciones directas, destinadas para conseguir una reacción positiva en el receptor
virtual. Para obtener esto, se busca mantener una sólida presencia en medios digitales como
internet y aparatos o dispositivos electrónicos tales como computadores y todas sus
aplicaciones, tabletas, teléfonos móviles y celulares, tableros digitales, consolas de tv digital,
etc., recurriendo al uso de adecuadas estrategias de comercialización. Contrario a lo que
algunos podrían pensar, el ámbito del marketing digital está lejos de ser un ámbito sencillo.
No trata solamente de creatividad para hacer logos, banners, administrar redes sociales y
subir contenidos a la web. Es más complejo y ambicioso que eso.
Hay que manejar estadísticas, investigar mercados, analizar grandes volúmenes de datos,
entender de presupuestos, conocer las nuevas tendencias, las últimas herramientas digitales,
el trabajo offline y online, y mucho más. El marketing digital es un campo muy especial ya
que trabaja de la mano con las redes sociales y las personas, fans o posibles clientes, en un
ejercicio de feedback único que lo hace interesantísimo. Por eso es tan especial. Porque si hay
algo que distingue al marketing digital, es que su público potencial tiene la potestad de hablar
libremente, de expresar su opinión y decir aquello que le gusta y no, dar likes, profundizar
información y compartirla con sus amigos, promover virales, aprobar o destruir
campañas comerciales, etcétera.
El reto del marketing digital
Si antes los distribuidores, los medios, las agencias de marketing y los productores eran los
que tenían el poder de la opinión (producían contenidos comerciales sin profundizar
demasiado en su idoneidad, impacto y opinión de la gente), ahora el enfoque va por otro lado,
ya que el cliente virtual es rebelde por naturaleza y solamente consume lo que quiere. Solo
retuitea lo que quiere, solo visita las páginas que le gustan, no le da ni 5 minutos a un
contenido que le parece poco atractivo, domina las técnicas de búsqueda gracias a los search
engines (Google, Yahoo, Bing, etc.), toma decisiones en base a las reseñas, comentarios y
puntuaciones de otros usuarios, etcétera. Tal capacidad de independencia, obviamente, hace
que cualquier empresa tenga ante sí una doble tarea para atraerlo y en tal misión, el
marketing digital cumple con la tarea de fidelizarlo y convertirlo en un aliado más.
Como prueba podemos citar casos al azar, todos muy importantes: El Centro Comercial
Jockey Plaza, hasta comienzos del año pasado, tenía solo 90 mil fans en la cuenta de
Facebook, una cantidad muy alejada de de las 2.5 millones de visitas físicas que recibe al
mes. Conscientes de eso, apostaron por vincular todas sus campañas publicitarias con las
redes sociales (pasar del lado offline al online) y potenciar la capacidad de respuesta a las
sugerencias, quejas y comentarios de la gente. En 180 días, pasaron de 90 mil seguidores a
tener más de un millón, pero sobre todo, a ser el centro comercial con más seguidores en
Facebook del Perú pese a tener un solo local. Un triunfo total.