LA QUIEBRA. TEMA 10.
Es una institución jurídica, de carácter esencialmente procesal, dirigida a la liquidación del patrimonio
del quebrado y a su reparto entre los acreedores, unitariamente organizada bajo el principio de la
comunidad de pérdidas (par conditio creditorum). Los presupuestos de la declaración de la quiebra son
dos: 1) subjetivo: la cualidad del empresario o comerciante; 2) objetivo: el sobreseimiento de los pagos.
Las formas de instar la declaración de quiebra son dos: 1) a instancias del propio deudor (quiebra
voluntaria) (art. 875 C. de C.); 2) a instancia de los acreedores (quiebra necesaria) (arts. 876 y 877 C. de
C.).
ASPECTOS GENERALES.
CLASES DE QUIEBRA.
Existen tres clases de quiebra. El Art. 915 del [Link]. Clasifica la quiebra en Fortuita, Culpable
y Fraudulenta.
La Fortuita: Es aquella quiebra, proveniente de caso fortuito o fuerza mayor que conduce al
comerciante a la cesación de sus pagos y a la imposibilidad de continuar sus negocios. No le
es imputable, pues aún actuando con la debida diligencia, el comerciante incurre en ella.
La Culpable: Apoyada en la noción general de culpa del Art. 1185 del C.C., es la ocasionada
por una conducta imprudente o disipada por parte del comerciante, se evidencia en ella, la
poca diligencia del comerciante, la errada administración de sus negocios, un proceder
irresponsable. Se califica de quiebra culpable, al comerciante que infringe el art. 925 del
[Link], que le ordena ocurrir al juez respectivo para manifestar su estado de cesación de
pagos, dentro de los 3 días siguientes a ésta cesación.
La Fraudulenta: es aquella en la concurren actos fraudulentos del comerciante para perjudicar
a sus acreedores, hay mala fe, en la conducta del comerciante, se apoya en la noción de dolo
del comerciante que resta de su activo, por ejemplo bienes, con que pagarles sus acreencias a
aquellos que contratan con él, poco importa, las maniobras dolosas empleadas, importa son las
operaciones dolosas realizadas en perjuicio de los acreedores.
RECAUDOS PARA LA DECLARATORIA DE QUIEBRA.
Señala el Art. 925 del C. Com. “Todo comerciante que se halle en estado de quiebra debe
hacer por escrito la manifestación de ella ante el Juez de Comercio de su domicilio mercantil,
dentro de los tres días siguientes a la cesación de sus pagos.
En caso de quiebra de una sociedad en nombre colectivo, o en comandita, la manifestación
contendrá el nombre y domicilio de cada uno de los socios solidarios y los de los comanditarios
que no hayan entregado todo su capital.
En caso de quiebra de una sociedad anónima o de una sociedad de responsabilidad limitada, la
solicitarán sus administradores, los cuales estarán obligados a comparecer ante el Tribunal y
ante el síndico, siempre que sean requeridos.
El Secretario anotará en el escrito la fecha de su presentación”.
Adicionalmente en el Art. 926 Ejusdem, se indica cuáles son los recaudos que debe
acompañar a dicho escrito, estos son:
1. Un balance general o una exposición de las causas que impidan al fallido presentarlo.
2. Una memoria razonada de las causas de la quiebra.
El escrito, el balance y la memoria serán fechados y firmados por el fallido bajo juramento de
ser verdaderos. Si la quiebra fuere de una sociedad en nombre colectivo o en comandita,
deberán firmar todos los socios solidarios presentes en el lugar; y si fuere de una sociedad
anónima, los administradores presentes.
La declaratoria de la quiebra procederá en los siguientes casos:
A solicitud del deudor o de quien legítimamente lo represente. A solicitud fundada de un
acreedor legítimo. A solicitud del Ministerio Público en caso de fuga u ocultación del deudor sin
que hubiere dejado representante instruido y expresado para el cumplimiento de sus
obligaciones comerciales.
Quien tendrá conocimiento y competencia del juicio de la quiebra.
Será el respectivo Juez del Circuito, del lugar donde el fallido tenga su domicilio comercial, si
este no tiene domicilio comercial, será entonces el juez del circuito donde se halle residiendo.
En caso que se le declare la quiebra en dos lugares diferentes, tendrán la competencia del
juicio los tribunales de los respectivos domicilios.
JUNTA DE ACREEDORES.
La Junta de Acreedores es un organismo deliberante de la quiebra y podemos definirla como la reunión
de acreedores del quebrado, encargada de expresar la voluntad colectiva en asuntos que le incumben
conforme a la ley.
El patrimonio de la quiebra, se ha quedado sin administrador como consecuencia de la inhabilitación de
su titular, requiere, inevitablemente; que alguien ejerza sobre él una administración directa y constante,
como la que antes de la quiebra ejercía el propio deudor.
La misión de administrar la masa de la quiebra y defender sus intereses puede realizarse de dos
maneras:
1. Por los propios acreedores, a través de un liquidador y una comisión de inspección y vigilancia.
2. por un tercero, denominado Síndico.
Facultades de la Junta
Esta primera junta de Acreedores tiene en general facultades para exigir que la liquidación se realice por
ellos mismos, mediante la designación de un liquidador y una comisión de vigilancia señaladas por ellos
o que se lleve a efecto, por un Síndico indicado también por los acreedores, o por el Síndico provisional
nombrado por el Juez, en cuyo caso se hace definitivo.
Segunda Reunión de Acreedores
De acuerdo con el Art. 962 del [Link]., el tribunal convocará a los acreedores por la prensa, y por los
carteles donde no hubiere periódicos; para que concurran al tribunal el día y hora fijados a imponerse
del cuadro de calificación de créditos y hagan las observaciones que a bien tengan, en pro o en contra.
TEMA 14.
EL SOBRESEIMIENTO MERCANTIL.
El concepto de sobreseimiento equivale al de cesación en los pagos al hablar de la quiebra. Es un
concepto no acuñado por la Ley,aunque se refiere a él al «considerar en estado de quiebra al
comerciante que sobresee en el pago corriente de sus obligaciones». Puede conceptuarse como una
fórmula genérica que el juez habrá de aplicar en cada caso particular apoyándose en los datos objetivos
o elementos de juicio que concurran en él, dejando al juez un amplio poder de apreciación ([Link]).
El sobreseimiento o cesación general en los pagos responde normalmente a una situación económica de
desbalance o insolvencia definitiva: a la importancia del patrimonio del quebrado para satisfacer todas
las deudas por ser el pasivo superior al activo. Pero esto no quiere decir que sin insolvencia definitiva no
puede haber quiebra:la Ley se limita a exigir el sobreseimiento, y el juez para declarar la quiebrano viene
obligado a examinar las causas del mismo, sino a cerciorarse exclusivamente de que el deudor ha cesado
de una manera general en los pagos. La declaración de quiebra es procedente siempre que el empresario
cese de un modo general en el pago corriente de sus obligaciones,cualquiera que sea la razón de ese
sobreseimiento: imposibilidad por falta de activo, de liquidación de éste o de que el deudor no paga
porque no [Link] Sobreseimiento de la quiebra es un Proceso de ejecución general que tiene por
objeto realizar el patrimonio de un deudor comerciante que sobresee el pago de sus obligaciones de un
modo definitivo, a fin de repartir el importe entre sus acreedores en proporción a sus créditos.
RESQUISITOS.
De acuerdo con lo señalado en el artículo 914 del Código de Comercio: Todo comerciante
que se encuentre en estado de quiebra debe hacer la manifestación de ella ante el Juez
Mercantil según la cuantía de su domicilio comercial, dentro de los tres días siguientes a la
cesación de sus pagos.
La solicitud debe ser acompañada de los siguientes recaudos: el balance, el cual debe
contener el activo y pasivo de manera detallado y justificado, asimismo el patrimonio
negativo o positivo, como la relación de sus acreedores y deudores con sus respectivos
montos pendientes; un estado de ganancias y pérdidas y un inventario de los bienes, tanto
muebles como inmuebles, además de todos los títulos y acciones y sus correspondientes
valores. Los estados de ganancias y pérdidas contendrán los diez años anteriores a la
quiebra y una memoria explicativa de las causas que originaron el estado de cesación de
pagos de las deudas mercantiles y la imposibilidad de honrar sus obligaciones con los
recursos económicos y financieros que posee. La solicitud, el balance como la memoria
razonada de las causas de la quiebra, deben ser fechados y firmados bajo juramento por
los solicitantes o solicitante, es por ello que se hace referencia a los artículos siguientes:
Artículo 926
Al hacerse la manifestación de quiebra se deberá acompañar:
1º El balance general o una exposición de las causas que impiden al fallido presentarlo.
2º Una memoria razonada de las causas de la quiebra.
El escrito, el balance y la memoria serán fechados y firmados por el fallido bajo juramento de ser
verdaderos. Si la quiebra fuere de una sociedad en nombre colectivo o en comandita, deberán firmar
todos los socios solidarios presentes en el lugar; y si fuere de una sociedad anónima, los administradores
presentes.
Artículo 927
El balance contendrá la relación y valores de todos los bienes, muebles e inmuebles, y estados
demostrativos, con la debida separación de todos los débitos y créditos, de los gastos y de las ganancias
y pérdidas.
Los estados de gastos y de ganancias y pérdidas contendrán los de los diez años anteriores a la quiebra.
En el caso de que la quiebra sea solicitada por sus acreedores, éstos lo harán mediante
demanda en la que narren todos los hechos y circunstancias de la cesación de pagos por
parte del deudor comerciante. Dicha demanda deberá contener los requisitos.
contemplados en el artículo 340 del C.P.C., como norma supletoria, del Código de
Comercio en su artículo 1.119.
Los acreedores demandantes deben acompañar al libelo de demanda todos los documentos
y recaudos que fehacientemente evidencien la existencia de las deudas mercantiles, a fin
de demostrar la presunción grave del estado de cesación de pagos del deudor demandado y
de esta manera probar el grave riesgo en que se encuentran las deudas mercantiles y, con
tal acción, resguardar el patrimonio del deudor y los intereses de la masa de acreedores.
EL CONVENIO.
Puede definirse como un negocio jurídico basado en el acuerdo de voluntades entre el deudor
concursado y el grupo de los acreedores, sancionado por el juez, que tiene por objeto la
satisfacción de los acreedores, mediante las correspondientes quitas o reducciones de los créditos
y a través de las esperas o aplazamiento de los pagos. Su naturaleza jurídica entre el deudor y los
acreedores, es necesario un acto procesal de aprobación jurídica.
TRAMITACIÓN ORDINARIA.
a. PRESENTACION DE LA PROPUESTA
En el artículo 113 de la ley concursal, se recoge la presentación de la propuesta del convenio y dice que
esta podrá ser presentada tanto por el deudor como por los acreedores que superen la quinta parte del
total del pasivo. El juez analiza la propuesta del convenio y examina si cumple las condiciones legales
para admitirlo a trámite la propuesta o rechazarla.
El artículo 114 de la ley concursal también establece que el administrador concursal valorara la
propuesta de convenio sobre todo en lo relativo al plan de pagos y al plan de viabilidad. El artículo
115 a cierra esta etapa cuando dice que si el juez deniega la admisión de propuesta de convenio
declarará de oficio la apertura de la fase de liquidación.
ANULACION DEL CONVENIO.
Código de Comercio Artículo 1029 Después de aprobado el convenio, no puede anularse sino:
1. Por la condenación superviviente del fallido como quebrado fraudulento.
2. Por causa de dolo resultante de ocultación o disimulación del activo, o de exageración del pasivo,
descubiertas después de la aprobación del convenio.
La anulación liberta a los fiadores del convenio.
RESCISIÓN.
Código de Comercio Artículo 1030 Si el fallido no cumple las condiciones del convenio, la rescisión de
éste puede ser demandada por uno o más acreedores no satisfechos del todo o parte de las cuotas
estipuladas en el convenio. La rescisión sólo aprovecha a los que la pidieren y éstos entran en la
integridad de sus derechos contra los bienes del fallido; pero no podrán exigir el exceso de sus créditos
sobre las cuotas fijadas en el convenio, sino después del vencimiento del término fijado en el mismo
para el pago de la última cuota.
Los fiadores del convenio quedan libres respecto de los acreedores que hubieren solicitado y obtenido la
rescisión.
OPOSICIÓN.
Podra fundarse en infracciones de las normas que esta ley establece sobre el contenido del convenio, la
forma y el contenido de las adhesiones, las reglas sobre la tramitación escrita, la constitución de la junta
o su celebración.
REHABILITACIÓN.
Los quebrados que cumplan íntegramente el convenio concertado con sus acreedores podrán obtener su
rehabilitación (art. 291 C. de C.). La rehabilitación es una declaración judicial que hace cesar todas las
interdicciones legales que produce la declaración de la quiebra.
También pueden ser rehabilitados los quebrados que no habiendo celebrado convenio prueben que han
satisfecho todas las obligaciones reconocidas en el procedimiento de quiebra, salvo que la quiebra haya
sido calificada de fraudulenta, pues entonces los quebrados no podrán ser rehabilitados.