0% encontró este documento útil (0 votos)
166 vistas4 páginas

Sentencia Leasing

Este resumen proporciona la información clave del documento en 3 oraciones: Avicultores Asociados Ltda. vendió un terreno a Leasing Selfin S.A. por $320 millones, pero alegó que el valor real era de $720 millones y solicitó la rescisión del contrato. El tribunal falló a favor de Avicultores Asociados Ltda., ordenando la devolución de los fondos o el pago de la diferencia para mantener el contrato. El tribunal determinó que aunque la compraventa y el contrato de arrendamiento posterior est

Cargado por

Angie Guerrero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
166 vistas4 páginas

Sentencia Leasing

Este resumen proporciona la información clave del documento en 3 oraciones: Avicultores Asociados Ltda. vendió un terreno a Leasing Selfin S.A. por $320 millones, pero alegó que el valor real era de $720 millones y solicitó la rescisión del contrato. El tribunal falló a favor de Avicultores Asociados Ltda., ordenando la devolución de los fondos o el pago de la diferencia para mantener el contrato. El tribunal determinó que aunque la compraventa y el contrato de arrendamiento posterior est

Cargado por

Angie Guerrero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Nombre: Angie Dahianna Guerrero Henao

Grupo: 801

SENTENCIA 25 DE SEPTIEMBRE DE 2007


Ref.: Exp. No. 11001-31-03-027-2000-00528-01

AVICULTORES ASOCIADOS LTDA. VS LEASING SELFIN S.A

En primera medida, en el caso concreto la parte demandante alegaba que se había


configurado una lesión enorme en el contrato de compraventa celebrado con la parte
demandada, ya que el inmueble ubicado en el Municipio de Cota Cundinamarca estaba
avaluado en $720.000.000 y la parte demandada lo había adquirido en $320.000.000, lo
cual era menos de la mitad del valor real, y esto a grandes rasgos configuraría una lesión
enorme lo cual daría lugar a una rescisión del contrato.

El 31 de octubre del 1996 Avicultores Asociados Ltda. vendió a Leasing Selfin S.A el bien
inmueble ubicado en Cota, en este tiempo Avicultores Ltda. adeudaba a Leasing Selfin
$99.318.900. El inmueble también estaba en hipoteca a favor de Lerbao Inversiones por un
valor de $120.000.000, y era avalista de Ganaderos Ltda. por un valor de $1.936.651.
Posterior a la venta esto quedo cancelado. Por consiguiente, Leasing Selfin S.A retuvo estos
valores más los gastos notariales e impuestos de timbre contabilizados en $7.961.501, por
lo que Avicultores Asociados terminó recibiendo $90.782.948 por el bien.

Entre Avicultores Ltda. y Leasing S.A surgió un contrato de arrendamiento por un valor de
$13.987.747 estos deben ser pagados por Avicultores Ltda. que es ahora el arrendatario en
este contrato.

La parte demandada se opuso a las pretensiones presentando excepciones; Simulación del


precio pactado, El precio no es inferior a la mitad del justo precio de la cosa que se vende y
prescripción de la acción de simulación. La sentencia de primera instancia ordeno a la parte
demandante a restituir la suma de 320.000.000 con la corrección monetaria causada desde
el 5 de noviembre de 1996 y hasta la fecha del pago, más los intereses comerciales. Por su
parte, ordeno a la parte demandada a devolver $496.075.000 por concepto de frutos civiles,
y la renta que le hubiere sido pagada por la actora desde el año 2000, $13.987.747 de canon
de arrendamiento mensual. Esta sentencia además de esto declaro que, si la parte
demandada quería evitar la rescisión, debía cancelar $402.474.816 más los intereses y
corrección monetaria, esto causado desde la fecha de la presentación de la demanda a la
fecha del pago.
En virtud de la sentencia impugnada, se tiene en cuenta que en el caso concreto existen los
requisitos para que proceda la lesión enorme como por ejemplo que esta figura solo opera
en los bienes raíces. Sin embargo, la parte demandada hacía alusión a que el precio de la
venta era simulado ya que el verdadero negocio jurídico de las partes era algo denominado
como retro arriendo o lease back, y esto lo solicito la parte demandante para financiar
el objeto social de su empresa. Sin embargo el tribunal precisaba que la compraventa se
registró el 31 de octubre del año 1996 y el retro arriendo el 15 de noviembre del año 1996
lo que eran ámbitos temporo-espaciales diferentes, y que el hecho de que la persona que
vendió el inmueble fuera la misma que lo tomo en arriendo no era indicativo de que se
estuviera en presencia del mismo negocio jurídico, es decir que no pueden considerarse la
compraventa y el leasing financiero como un solo negocio jurídico aunque las partes sean
las mismas y con el mismo objeto. Sumado a esto se debe destacar que el fin de la
compraventa es adquirir un bien y el arrendamiento es el uso y goce del mismo.

Ahora bien, en cuanto al precio de la compraventa, la vendedora CONSINTIÓ en el precio


del inmueble por esa cuantía, “a sabiendas que para la época de la negociación había sido
avaluado…en la suma de $719’958.400, no puede la Sala tener ese hecho como renuncia
de la acción principal entablada” Sin embargo, en vista de esta desproporción en contra de
la parte vendedora, la parte compradora tiene el derecho de mantener el contrato siempre y
cuando complete el justo precio, deducido en una décima parte, para un total de
$402.474.816, contrario a esto la terminación del mismo.

En razón al inciso 2° del artículo 1948 del Código Civil; el comprador, a su turno, habrá
de devolver, a título de frutos, “las sumas canceladas por la locataria por concepto de
renta”, así: $496’075.000, dados entre el 15 de diciembre de 1996 y el 15 de abril de 2000,
y los cánones pagados a partir del 16 de abril del año antes citado. Y en cuanto a la
restitución del inmueble no habría lugar ya que está en poder de la parte demandante.

La demanda tiene dos cargos que se resolvieron de manera contraria (segundo y primero)
en el segundo se imputó la comisión de un yerro in procedente y en el primero se denunció
el quebrantamiento directo de la ley sustancial como resultado de una errada valoración
probatoria.

Un error IN PROCEDENDO en virtud de que la sociedad demandante fue clara al expresar


que en caso de que la demandada optara por la rescisión, debía restituir “los frutos naturales
y civiles que se causen o causaren desde la presentación de la demanda” (se subraya), pero
en la sentencia impugnada se ordenó devolver $496’075.000.oo “por la renta a razón de
$12’401.875,00 cancelada desde el 15 de diciembre de 1996 al 15 de abril de 2000” y los
cánones pagados por la actora “desde el 20 de mayo de 2000, por valor de $13’987.747,00
hasta la fecha”, Aquí a grandes rasgos se evidencia que el juez decide en extra petita
no podía el sentenciador desconocer ese límite temporal establecido en las peticiones,
para condenar, como lo hizo, a pagar los mismos desde el 15 de diciembre de 1996, pues
tal decisión es a todas luces incongruente.

Por lo dicho el cargo prospera.

En cuanto al cargo primero;

Se entra a discusión el tema de las uniones de los contratos, por lo tanto, la corte considera
que la unión de los contratos se subdivide en tres especies:

a) Unión Externa.
b) Unión con dependencia unilateral o bilateral. Los distintos contratos tipos que
aparecen unidos exteriormente son queridos como un todo. Una recíproca
dependencia en el sentido de que el uno o los unos dependan del otro o de los otros,
pero no al contrario. Tal intención de los contratantes debe aparecer expresa o tácita. En
este último caso, ella puede resultar de las relaciones económicas que medien entre las
diferentes prestaciones. Salvo para los efectos de la validez y de la revocatoria, en los
cuales la del uno implica también la del otro, se juzgan por las normas del tipo a que se
ajustan.
c) Unión alternativa. Una condición enlaza los distintos contratos en forma que si el suceso
positivo no acaece o si acaece el negativo, se entienda concluido uno u otro contrato

Se trata, pues, de un claro caso de conexidad contractual, por cuanto ambos negocios
jurídicos se justifican recíprocamente, en la medida que es con miramiento en el leasing
que el futuro usuario vende y que la sociedad de leasing compra, lo que, al tiempo,
determina que en unas mismas personas converjan distintas calidades por razón de las
obligaciones que despuntan de uno y otro contratos: vendedor, tradente y usuario, por un
lado, comprador, adquirente y leasing, por el otro.

En cuanto a la pronunciación de que el Tribunal afirmara que los dos contratos en cuestión,
la compraventa y el “lease back”, eran negocios jurídicos independientes, completamente
desligados entre sí, pues como surge del propio texto del último, el primero tuvo por causa
la celebración de éste, sin el cual no habría tenido lugar aquel y viceversa. No obstante, tal
yerro no tiene la virtualidad de producir sin más el quiebre de la sentencia impugnada,
como que se trata de una equivocación ayuna de trascendencia casacional, ya que esa
conexión, ligamen o comunicación jurídico contractual, no implica que tales negocios
pierdan su identidad y fisonomía propias, por manera que preservan su individualidad y se
sujetan al régimen jurídico que les es propio.

Así las cosas y para culminar, la parte demandante quería que se tomara en cuenta el
contrato de compraventa y el de leasing como un solo contrato, pero no es así porque,
aunque son distintos contratos pueden ser conexos, pero esto no da lugar a que se entiendan
como uno solo ya que tienen una naturaleza jurídica diferente. En virtud de esto el juez citó
algunos artículos del código civil haciendo alusión que lo que se celebro en el caso
concreto fue un contrato de compraventa, por lo tanto, la corte le dio la razón al tribunal en
cuanto a esto.

En relación a lo dicho el cargo no prospera.

También podría gustarte