FE EN DIOS PARTE 1 y 2
Introducción
Toda persona que se ha arrepentido de sus obras, debe creer en Dios y de sus promesas, para
tener una vida en bendición y poder alcanzar lo que Dios ha preparado para ella.
Versículos claves
Hebreos 11:1-3,
Salmos 118: 8 Hebreos 11: 1-3 Efesios 2: 8-9 2 Corintios 5:7
2-6
Marcos 1: 15 Marcos 1: 24 Habacuc 2:4 Romanos 8:28 Romanos 14:23
Romanos 10:9-
Hebreos 10:38 2 corintios 4:13 Marcos 11: 22-24 Efesios 2: 8-9
10
Mateo
Gálatas 3:5 Santiago 5:15 14:28-31 Mateo 8:23-26 1 Juan 5:14
Mateo 6:33, 25-
34 Lucas 17:5 Romanos 10:17 Mateo 13: 31-32 Santiago 2:14-16
La fe es la certeza, una convicción de la realidad no visible y no tangible que declara la palabra de
Dios y que hacerse visible y tangible si le creemos a Dios, ya que no es algo imaginario sino la
sustancia que lo hace posible.
La fe es nuestro estilo de vida ya que por fe en Jesús somos salvos, por fe vivimos porque es
necesario creerle a Dios que nos sustenta y así mismo la fe se convierte en nuestra brújula para
alcanzar las promesas que Dios ha predestinado a pesar que con nuestros ojos aun no las veamos.
Por medio de la fe agradamos a Dios y si le buscamos creceremos en fe, pero si nos
desconectamos de Dios que es la fuente de la fe, tendremos problemas para creer.
Tener fe es además de creer en el corazón también implica confesar con la boca lo que se quiere.
Pero no solo debemos quedar con el pensamiento y con la confesión sino que también debemos
actuar conforme a lo que Dios nos ha prometido, porque la fe sin obra es muerta.
Por medio de la fe en Jesús obtenemos la salvación porque hemos creído en su evangelio y lo que
hizo por nosotros, asi mismo podemos ser llenos del Espirtu Santo y presenciar del poder de Dios a
través de los milagros que hace en nuestra vida y de otras personas. un milagro especifico es la
sanidad de la enfermedad e incluso el perdón de los pecados de una vez.
La fe nos ayuda a enfretar retos que se presentan a lo largo de nuestra vida, donde podemos
sentir temor si nos enfocamos en el problema pero si fijamos nuestra mirada en Dios podemos
avanzar confiados en su palabra y superarlos.
La fe sirve para recibir respuesta de Dios, ya que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad.
Él nos oye y cumple los deseos de nuestro corazón, porque la voluntad de Dios es que seamos
sanos, prospero, felices, bienaventurados, así que la fe también nos ayuda a prosperar, porque si
confiamos en Dios y lo buscamos primeramente, Dios derramará bendiciones en nuestra vida.
Nuestra fe tiene una medida y pueda aumentarse leyendo la palabra, orando y ayunando pero
sobretodo poniéndola en práctica, ya que podemos comenzar la fe del tamaño de una semilla de
mostaza pero a medida que nuestra relación con Dios crece, nuestra fe también, a medida que
ponemos por obra nuestra fé, esta crecerá hasta convertirse en un gran árbol. Es decir que nuestra
medida de fe puede comenzar muy pequeña pero con el tiempo crecerá de manera
extraordinaria.
Conclusión
La fe es fundamental en la vida del cristiano ya que con ella podemos ver anticipadamente todo lo
que Dios nos quiere entregar, nos ayuda a mantener la mirada en las promesas de Dios mientras
caminamos en medio de la tormenta así mismo agradamos a Dios porque creemos en su palabra.
Por lo tanto debemos procurar no desmayar en nuestra fe sino cada día buscar la fuente, al dador
de la fe, a Dios para seamos fortalecidos y tengamos un aumento de fe.
Fé 1 y 2
Versículos claves:
Hebreos 11:1-3,
Salmos 118: 8 Hebreos 11: 1-3 Efesios 2: 8-9 2 Corintios 5:7
2-6
Marcos 1: 15 Marcos 1: 24 Habacuc 2:4 Romanos 8:28 Romanos 14:23
Romanos 10:9-
Hebreos 10:38 2 corintios 4:13 Marcos 11: 22-24 Efesios 2: 8-9
10
Mateo
Gálatas 3:5 Santiago 5:15 14:28-31 Mateo 8:23-26 1 Juan 5:14
Mateo 6:33, 25-
34 Lucas 17:5 Romanos 10:17 Mateo 13: 31-32 Santiago 2:14-16
Fé 1
Introducción:
Para abordar el siguiente tema, es necesario conocer principalmente la definición de Fé.
Según (hebreos 11: 1-3) nos dice que la fé es tener certeza de la existencia de algo
intangible sin que sea comprobado por nuestros sentidos, de esta manera los antiguos
cristianos dieron certeza de la realidad divina a través de la palabra, haciendo milagros y
mostrando el poder de Dios como parte de su testimonio. De esta manera ellos mostraban
que era mejor confiar en Dios que en el hombre o en ídolos.
Desarrollo:
La fé es aquello que no podemos ver ni tocar, pero que a través de la palabra y el creer es
hecha, en el inicio, la tierra estaba vacía y desordenada, pero después de esto Dios a
través de su palabra hizo todas las cosas. Desde los inicios vemos un ejemplo de la fé, el
universo fue hecho de la palabra y la palabra se da a través de la fé, por eso es un don de
Dios, porque proviene de él y para tener fé hay que buscarle.
Cuando conocemos la esencia de la palabra fé, dejamos de imaginar y empezamos a
actuar, puesto que la fé no viene de lo que se ve, es una cuestión de trabajar y hablar en
pro de lo que queremos ver hecho.
la palabra nos enseña que es mejor confiar en Dios que en los hombres, Dios no se
equivoca y siempre está atento a cuidarnos y darnos lo que necesitamos, pero al poner la
mirada en lo material, en creencias vanas, en los sacrificios en objetos o en personas
podemos salir decepcionados o tal vez veamos algún resultado, pero al ser obras vanas
no agradaríamos a Dios.
La verdadera fé viene por el oír y el oír por la palabra de Dios y esta nos da la convicción
de que podemos alcanzar nuestros objetivos. Muchas veces se cree que si tenemos fé
podemos tener todo lo que queremos, pero debemos tener en cuenta que hay cosas que
no se pueden tener en el tiempo deseado porque tal vez no estamos preparados para
recibirlas, pero la verdadera fé nos da la certeza de que los que aman a Dios todas las
cosas les ayudan a bien, no importando que tan difícil sea la circunstancia en el momento
o lo que estemos pasando, pero si perseveramos en la fé tenemos seguridad de que
podremos obtener lo que Dios nos ha prometido porque siempre tiene deseos de bien
para nosotros,
Conclusión:
Por tanto dependiendo de la fé donde tengamos puestos los ojos podemos agradar o
desagradar a Dios, puesto que Él es el único autor y consumador de la fé. La fé no solo
nos guía, nos ayuda a alcanzar proezas si no que nos salva, si confesamos con nuestra
boca y creemos en nuestro corazón que Jesús se levantó de los muertos seremos
salvos.
Fé 2
Introducción:
En (Marcos 11:22- 24) Jesús les enseña a los discípulos de qué manera debían poner en
práctica su fé, “sin dudas, creyendo y orando”. La fé no solo nos permite alcanzar
salvación, podemos ser llenos, recibir y hacer milagros, superar obstáculos y alcanzar
logros ser prósperos, ser libres, etc.
Desarrollo:
En el libro de efesios 2:8-9 explica que somos salvos por gracia y fé, aquella que proviene
de Dios y no por obras para que nadie se gloríe. El ser humano por su ego cae en el error
de hacer actos y sacrificios para alcanzar lo que desean y luego vanagloriarse de tal
hazaña realizada, pero Dios es muy específico en aclarar que la fé proviene de él.
Por la fé podemos ser llenos, porque al creer en él nos da la convicción a través de su
espíritu el cual hace milagros por medio de nosotros y en nosotros, la fé sana al enfermo,
y nos libera de pecado.
Muchas veces nos sentimos atemorizados o confundidos en medio de las pruebas y de
los problemas , pero no hemos sido los únicos, los padres de la fé y los discípulos
también llegaron a tener dudas, como ejemplo podemos ver a pedro cuando tuvo miedo al
descender de la barca y en medio de las aguas trata de acercarse a Jesús, los vientos
eran fuertes y se estaba hundiendo, pero en medio del miedo Jeque experimentaba,
Jesús extendió su mano y lo sostuvo, así también es Dios con nosotros, que aunque
dudemos y tengamos miedo, siempre nos va a demostrar que estará siempre atento a
nuestras suplicas, que traerá una respuesta ante las necesidades y tengamos lo que
necesitamos.
Conclusión:
La palabra de Dios es la mejor herramienta para que aumentemos nuestra fé, esta
enriquece nuestra oración y nos fortalece en el ayuno para poder acercarnos más a su
presencia y alcanzar lo que queremos ver. No importa cuán pequeña sea nuestra fé,
porque si esta se siembra, se riega y se mantiene crecerá como la del grano de mostaza
el cual se siembra y se alimenta para que crezca, esta crece tan grande que puede dar
sombra y hasta las aves hacen nido haciendo de ella un ser vivo útil.