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Libérate de Ansiedad y Estrés

Este documento ofrece consejos para liberarse de la ansiedad, el afán y el estrés. Explica que estos sentimientos pueden dañar nuestra salud física y espiritual. Recomienda poner nuestras peticiones en manos de Dios mediante la oración constante, creer que Dios responderá a su tiempo, y ser agradecidos por lo que ya tenemos. Concluye que debemos esforzarnos pero manteniendo a Dios y la familia como prioridades, para así encontrar paz y gozo en lugar de vivir afanados.
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Libérate de Ansiedad y Estrés

Este documento ofrece consejos para liberarse de la ansiedad, el afán y el estrés. Explica que estos sentimientos pueden dañar nuestra salud física y espiritual. Recomienda poner nuestras peticiones en manos de Dios mediante la oración constante, creer que Dios responderá a su tiempo, y ser agradecidos por lo que ya tenemos. Concluye que debemos esforzarnos pero manteniendo a Dios y la familia como prioridades, para así encontrar paz y gozo en lugar de vivir afanados.
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COMO SER LIBRE DE LA ANSIEDAD Y EL ESTRÉS

Afán Antes de hablar de ansiedad, afán y estrés, sería bueno que conozcamos la definición o sinónimos
de cada uno de estos términos y como pueden afectar no solo nuestra vida espiritual, sino también
nuestra vida material, nuestro cuerpo de carne y hueso.

Según el diccionario de la RAE:

Afán es Fatiga, penalidad y trabajo excesivo.

Ansiedad es Zozobra, inquietud, agitación y Angustia.

Estrés es Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o
trastornos psicológicos a veces graves.

Cuando David dijo que la palabra de Dios era una lámpara que alumbraba su camino lo decía porque la
palabra de Dios es nuestra guía en nuestro caminar diario, en ella encontramos consejos para cada uno
de los problemas que podemos encontrar en la vida. Habla del matrimonio, de los hijos, de los padres,
del noviazgo, de nuestras relaciones interpersonales, relaciones laborales y también nos habla del afán,
de la ansiedad y el famoso estrés.

Hoy en día, más y más personas viven afectadas por el estrés y la ansiedad, hay muchas enfermedades
relacionadas con el estrés tales como el cáncer, la diabetes, problemas cardíacos, entre otros. Vivimos
en la sociedad del corre y corre, tratando de seguir patrones de conducta impuestos por una sociedad
materialista donde nadie es feliz, siempre quieres más y nunca logras satisfacer esas ansias de poder y
felicidad.

No me mal intérpretes, eso no quiere decir que no trabajes, que no estudies y que no te impongas
metas por alcanzar, claro que no, es parte de nuestra naturaleza todo esto. El problema está en que
nos desviamos tanto de las verdaderas prioridades en nuestra vida (Dios y nuestra familia) por alcanzar
algo de menor importancia que descuidamos nuestra relación con Dios y la relación con nuestra familia.

Quiero recordarte la historia de Marta y María, esas hermanas en cuya casa entró Jesús, Marta quería
atender bien al Maestro y no había nada de malo en eso, pero se estresó tanto y se afanó tanto que se
le olvidó pensar que no tendría otra oportunidad como la que ese día se le presentó, Estar a los pies de
Jesús escuchando palabras de vida. María su hermana escogió la mejor parte, se sentó a escuchar a
Jesús, sabía que después podía limpiar y cocinar, pero ahora, ahora era el momento preciso para ser
ministrada nada más y nada menos que por el Maestro de Maestros, el Señor de Señores, Jesús.

¿Qué dice La Biblia respecto a este tema?

Filipenses 4:6 – Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción
de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.

El afán y la ansiedad nos llevan al estrés y esto para nada es bueno, le causa daños a nuestro cuerpo
espiritual como a nuestro cuerpo físico. Se sabe de muchas personas que viven enfermas debido a
estas causas y Dios no quiere eso para nosotros, él quiere que tengamos paz, que tengamos gozo y
contentamiento, debemos trabajar y esforzarnos pero sin desviar nuestros ojos de él. A su tiempo y
cuando Dios en su infinita omnisciencia los disponga, nos dará lo que necesitamos.
En el versículo de Filipenses que cité antes, encuentro tres disposiciones de Dios para que nuestra vida
sea libre del afán, la ansiedad y el estrés.

Poner en las manos de Dios todas nuestras peticiones y nuestras necesidades.


Nunca olvides que Dios es el dador de todo, el afán y la ansiedad te llevan a pensar que es en tu
capacidad que puedes lograr las cosas, pero no es de esa manera. Dios a través de nuestro trabajo nos
permite obtener muchas cosas materiales, pero él es el que determina cuando y como nos lo dará. No
importa tu necesidad, tu preocupación, tu enfermedad, tus deseos o tus anhelos, los tienes que poner
en las manos de Dios. Debes trabajar, estudiar y esforzarte porque Dios no bendice a los haraganes
pero siempre en nuestro corazón y en nuestra mente debe estar presente que Dios es el proveedor de
todo y que de él vienen todas las cosas.

Mateo 6:25-29 dice: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué
habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el
cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en
graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de
vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os
afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun
Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.

Dios está al tanto de todas tus necesidades, si él cuida de las aves, también cuidará de ti.

Creerle a Dios e insistir hasta obtener respuesta.


En San Lucas 18, Jesús da una parábola a sus discípulos en la que una mujer clama por justicia y el
juez a quien ella le implora hace caso omiso de su petición, esta mujer no se cansa de hacerlo y sigue
yendo a este juez hasta que logra que se le haga justicia.

Si has puesto delante de Dios una petición y no has obtenido respuesta, esto no quiere decir que Dios
no quiera contestarte, Dios siempre contesta las peticiones. Dios quiere que le creas, creer significa
poner tu confianza en Dios y si le crees a Dios no dejes de venir a los pies de él rogando por tu
respuesta. Ora todos los días en el nombre de Jesús por esa petición, por ese trabajo, por esa
necesidad y Dios cuando menos los esperes obrará en tu favor.

En Colosenses 4:2 el Apóstol Pablo nos anima a perseverar en la Oración, a no bajar los brazos, a
insistir.

Estoy más que seguro que Dios no quiere que le insistas y que le ruegues por hacerte sufrir más de la
cuenta, Dios quiere probar tu fe, que tu confianza realmente este puesta en él. Además de esto Dios es
Dios y quien se atreverá a juzgarlo, absolutamente nadie. En el libro de Jeremías dice: Clama a mí y yo
te responderé, esa es una promesa de Dios para nuestras vidas.

Recuerda que Dios conoce nuestros corazones, y él, incluso mejor que tú, conoce tus intenciones y tus
motivos, a Dios no lo engaña nadie. Mira lo que dice Santiago 4:3 – Piden y no reciben, porque piden
con malos propósitos, para gastarlo en sus placeres.

Debes ser agradecido


Si tienes poco o mucho es porque la misericordia de Dios ha sido grande en tu vida, no reniegues de lo
que tienes, desear lo que otros tienen es lo que provoca el afán, la envidia y la ansiedad en tu vida. Si
reniegas de lo que tienes ahora, también lo harás con lo que tendrás después.

Las personas que reniegan por todo, están tan cegados por lo que no tienen que no disfrutan de las
bendiciones que Dios les ha dado. Dios no quiere que vivas de esa manera. En el versículo que
tomamos como base, el de Filipenses 4:6 dice que debemos pedirle a Dios, que debemos insistir en
oración pero también nos dice que debemos ser agradecidos.

Agradécele a Dios por lo que tienes, aun cuando creas que es poco, recuerda que la Biblia dice que si
en lo poco le has sido fiel a Dios, sobre lo mucho te pondrá. Agradece por tu familia, por tu empleo, por
tu congregación, por tu casa, aun cuando no la tengas. Con todo esto reconoces a Dios como tu Señor
y le estas dando honra y Dios honra a los que le honran

Conclusión.

Se libre del estrés y de la ansiedad, no vivas afanado, no vivas en la esclavitud del materialismo, esos
no son los planes que Dios tiene para ti. Recuerda que debes esforzarte, pero no pierdas de vista tus
prioridades. La prioridad número uno en tu vida debe ser solo Dios y luego tu familia. Dios te ama y
quiere concederte los deseos de tu corazón, solo deléitate en él. Si por algo debes afanarte es única y
exclusivamente por la presencia de Dios.
Estudio bíblico: El justo y los pecadores - Salmo 1:1-6.

Introducción

El primer Salmo es considerado como una introducción a toda la colección de Salmos.


Presenta dos temas centrales que vuelven a aparecer una y otra vez en otros muchos
salmos:

El hombre "justo" y su contraste con el hombre "malo".

La importancia de la Ley de Dios.

En cuando al contenido de este salmo, el poeta nos presenta al hombre justo, aquel que
tiene su delicia en la ley de Dios, en contraste con el hombre impío, aquel que sigue el
camino de los pecadores. Y por supuesto, nos va a indicar también cuál es el fin de cada
uno de ellos: bendición y vida el de los justos, y maldición y muerte el de los impíos.

En cierto sentido, el propósito del salmista es colocarnos al comienzo de estos dos caminos
a fin de que tomemos la elección correcta después de informarnos sobre ambos. Y
evidentemente, cada hombre y mujer debe optar por uno de ellos y asumir todas las
consecuencias de su propia decisión. Al fin y al cabo, sólo hay dos caminos en la vida: o
reverenciamos a Dios y le amamos, o por el contrario vivimos de espaldas a él ignorando
sus mandamientos.

ORACION INTERROGATIVA:
"Bienaventurado el varón"

"¡Oh la felicidad del varón...!", "¡Qué feliz el varón...!".

Pero la felicidad o bienaventuranza de la que el salmo nos habla no tiene que ver con las
posesiones que la persona tiene o con sus circunstancias temporales, sino que se basa en
tener una correcta relación con Dios y vivir de acuerdo a sus mandamientos.

ORACION TRANSICIONAL: A continuación el salmo nos va a facilitar una serie de


características del hombre que es verdaderamente bienaventurado o feliz.

1. "QUE NO ANDUVO EN CONSEJO DE MALOS"

Para ser bienaventurado o feliz, la primera condición es "no andar" en los consejos de los
malos.

Esto implica necesariamente elegir bien nuestras compañías. Aquí se trata de evitar
caminar junto a los "malos", es decir, con aquellos que habiendo roto con los principios
morales de la ley de Dios, viven de espaldas a él, haciendo lo que les apetece, sin
someterse a ninguna norma divina, simplemente dejándose llevar por sus propios deseos.

El andar con los "malos" es peligroso porque siempre nos quieren influir con sus "consejos"
y su forma de pensar, a fin de alejarnos de Dios. Pero el hombre justo no puede establecer
su estilo de vida en base a las recomendaciones o sugerencias de los hombres perversos,
sino por la ley de Jehová.
Esto nos recuerda que la mente es el primer bastión que debemos defender, porque en
ella está la llave que permite entrar a conquistar el resto de la personalidad (2ª. Co 10:3-
6).

2. "NI ESTUVO EN CAMINO DE PECADORES"

La idea es que "no se quedó parado en camino de pecadores". Esto guarda relación con lo
anterior, aunque vemos cierta progresión. Puesto que el justo no escucha los pensamientos
y consejos del impío, tampoco se encuentra donde éstos están.

Ahora bien, es interesante notar el término con el que se describe en esta ocasión a los
impíos: son llamados "pecadores". La idea de la palabra original tiene que ver con "errar el
blanco". En este contexto, el pecador es alguien que ha equivocado las verdaderas metas
de su existencia, porque en lugar de tener como su principal objetivo el vivir de acuerdo al
propósito de su Creador, vive para sí mismo y su propia exaltación. Y por supuesto, el ser
humano no encuentra en ese tipo de vida lo que espera, porque lejos de alcanzar la
grandeza o la plenitud, lo que halla es la esclavitud moral, la degradación y la muerte. Por
todo esto, no es de extrañar que el justo no quiera estar en la compañía de los pecadores.

3. "NI EN SILLA DE ESCARNECEDORES SE HA SENTADO"

Nuevamente vemos la progresión que se produce cuando el hombre se acerca a los


pecadores. Comienza por escuchar sus consejos y asumir sus ideas, luego se junta en su
compañía asumiendo su estilo de vida, y finalmente, pierde todo temor y respeto
terminando por burlarse de los principios de Dios y de aquellos que los siguen.

Son los "escarnecedores", aquellos que tienen una conciencia endurecida, y que a sus
malas acciones añaden sus burlas contra todo aquel que no piensa ni vive como ellos.
Estos son los "burladores, que andan según sus malvados deseos" y se ríen de los juicios
de Dios (2ª. P 3:3-4) (Jud 1:18). Una situación cada vez más presente en nuestros días.

Por supuesto, el justo evita pasar tiempo con estos escarnecedores, porque tanto sus
conversaciones como su estilo de vida están en contra de los principios de la Palabra, y su
fidelidad a Dios le impone una separación de aquellos que claramente son enemigos del
Altísimo.

4. "SINO QUE EN LA LEY DE JEHOVÁ ESTÁ SU DELICIA, Y EN SU LEY MEDITA DE


DÍA Y DE NOCHE"

Ahora notamos que frente al "consejo de los malos", el piadoso escucha, ama y se somete
a "la ley de Jehová". Más arriba hemos señalado que la batalla empieza en el terreno de
los pensamientos, y que cuando se logra conquistar la mente, entonces la vida entera
queda moldeada de acuerdo a esos pensamientos, de ahí la importancia de elegir bien qué
tipo de influencias aceptamos.

Por eso, el hombre justo ya no se deleita en las cosas del mundo, sino que como un niño
recién nacido, tiene hambre espiritual y anhela "la leche espiritual no adulterada" que se
encuentra en la Palabra de Dios (1 P 2:2-3). Ahí está su auténtico deleite, porque es en
ella donde conoce a Dios y así puede llegar a establecer una relación correcta con él.
(Jos 1:8) "Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche
meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;
porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien."

El actual estilo de vida, caracterizado por la prisa, la inquietud y la ansiedad, no favorece


la meditación. De ahí que en nuestros días mucho del conocimiento de la Palabra de Dios
sea superficial y afecte también superficialmente a la conducta. Esa es la razón por la que
luego fácilmente adoptamos los criterios de la sociedad secularizada en la que vivimos. Así
pues, la meditación pausada en la Palabra es una de las grandes necesidades de la Iglesia
del Señor en estos días.

EL FIN DEL CAMINO DE LOS JUSTOS.

1. "Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas"


Ahora el salmista compara al justo con un árbol plantado junto a corrientes de aguas.
Quizá él pensaba en algunas regiones de Israel que se caracterizaban por su aridez y
escasa vegetación por causa de la falta de agua. Pero en medio de esa tierra desértica, de
vez en cuando se producía el "milagro" de algunos espacios donde de repente aparecía
una vegetación exuberante. Eso se debía a las aguas corrientes que atravesaban aquella
región. Allí los árboles podían absorber en el suelo húmedo las sustancias necesarias para
mantener su vitalidad y belleza.

2. "Que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae"

Como veíamos, es la persona que se nutre adecuadamente de la Palabra de Dios,


incorporando sus enseñanzas a su vida, la que finalmente llevará fruto y su hoja no
caerá.

Finalmente esto es lo que da sentido a la existencia del árbol: que dé fruto y produzca
belleza. Y esta debe ser también la meta del hombre. Debemos producir fruto para Dios y
vivir de tal manera que se pueda decir que nuestras vidas reflejan la belleza de Dios
nuestro Creador.

Notemos también que dice que "da su fruto en su tiempo". Cada árbol tiene su tiempo
para dar fruto, y por supuesto, da su fruto de acuerdo a su especie. Así también el
creyente manifestará diferentes frutos en distintos momentos. Habrá ocasiones que será
"fruto de labios que confiesan su nombre" (He 13:15), de:
Comunión y edificación (Ro 1:13),
Santificación (Ro 6:22),
Ofrendas económicas (Ro 15:28),
Conversiones (Ro 16:5),
Buenas obras (Col 1:10),
Justicia y paz (Santiago 3:18),
Conocimiento de nuestro Señor Jesucristo (2 P 1:8). Y por supuesto, lo más importante,
fruto de un carácter como el de Cristo:

3. "Y todo lo que hace, prosperará"


Es verdad que el creyente que vive bajo los principios éticos de la ley de Dios (Trabajo,
honradez, tenacidad, confianza, optimismo) tendrá muchas posibilidades de prosperar en
todas aquellas empresas comerciales que emprenda. Pero el énfasis que el salmista
expresa aquí está en otro tipo de prosperidad.

Lo realmente importante y en lo que debemos prosperar, es en la obra que Dios está


realizando dentro de nosotros mismos, porque eso nos acompañará en la eternidad,
mientras que dejaremos todo lo demás en este mundo.

El hombre malo
En contraste con el "justo", ahora se nos presenta al "malo", también descrito en
otras partes como "perverso" o "inicuo". Varias de sus características ya han aparecido
anteriormente, pero ahora se nos dan otras más. Veamos algunos detalles de los "malos".

1. "Son como el tamo que arrebata el viento".

Tamo: Polvo o paja muy menuda que queda en las eras después de trillar las
semillas.

El "malo" es comparado aquí con el "tamo que arrebata el viento", sugiriéndonos


diferentes ideas:

Este tipo de hombre se distingue por lo insustancial de su personalidad. Tal vez puede ser
rico y poderoso, divertido y alegre, pero carece de las cualidades esenciales del hombre
que conoce a Dios.

EL FIN DE AMBOS CAMINOS

1. "Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la


congregación de los justos"

Llegará un día de juicio para todos, y entonces la verdad última de las cosas será revelada
con claridad. ¿Qué ocurrirá en ese momento? Aquí se nos presenta un adelanto:
 "Los malos no se levantarán en el juicio". Cuando Dios se disponga a juzgar a
los hombres conforme a sus principios de justicia, los malos sentirán una profunda
vergüenza y no podrán levantarse para defenderse.
 "Los pecadores no se levantarán en la congregación de los justos". El destino
final del justo y de los pecadores quedará completamente separado. Los impíos no
formarán parte de la eterna congregación del pueblo de Dios.

2. "Porque Jehová conoce el camino de los justos, más la senda de los malos
perecerá"

El juicio divino se desarrollará de acuerdo al conocimiento exacto e íntimo que Dios tiene
de cada hombre. Por lo tanto, será un juicio justo, sin equivocaciones.

Y aquí se nos anticipa cuál va a ser el fin tanto del "camino de los justos" como de "la
senda de los malos". Vemos que mientras Dios aprueba con complacencia la vida de
quienes le obedecen, el camino de los malos desaparecerá, dejándolos en una situación de
perdición, a la deriva. 

Muchas personas hablan del juicio de Dios como si no tuvieran idea de cuál será el
veredicto que escucharán en él.

No lo olvidemos, la forma en la que vivimos aquí tiene consecuencias en nuestra vida en el


presente, pero mucho más en la eternidad. Por eso, el salmo concluye con una invitación
de parte de Dios a considerar con mucha seriedad cómo vivimos.

CONCLUSION:

Todos nosotros nos encontramos constantemente ante estos dos caminos, y hemos de
decidir cuál de los dos escogeremos.

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