0% encontró este documento útil (0 votos)
112 vistas4 páginas

Definición y Conceptos de Justicia

La justicia se define como la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho. Los filósofos como Platón, Sócrates y Aristóteles contribuyeron a definir la justicia. Aristóteles distinguió entre la justicia distributiva, que implica dar a cada quien según su mérito, y la justicia como valor jurídico que busca el bien común. La justicia implica proporcionalidad, alteridad y reciprocidad en las relaciones sociales.

Cargado por

alejandro galvis
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
112 vistas4 páginas

Definición y Conceptos de Justicia

La justicia se define como la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho. Los filósofos como Platón, Sócrates y Aristóteles contribuyeron a definir la justicia. Aristóteles distinguió entre la justicia distributiva, que implica dar a cada quien según su mérito, y la justicia como valor jurídico que busca el bien común. La justicia implica proporcionalidad, alteridad y reciprocidad en las relaciones sociales.

Cargado por

alejandro galvis
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA JUSTICIA

ORIGEN
El término justicia viene de Iustitia, y el jurista Ulpiano la definió así:

"La justicia es la constante y perpetua voluntad de dar (conceder) a cada uno su derecho". Los
derechos son: "vive honestamente, no hagas daño a nadie y da a cada uno lo suyo".
La palabra iustitia designó, originalmente, la conformidad de un acto con el derecho positivo, no
con un ideal supremo y abstracto de lo justo. A dicho concepto objetivo corresponde, en los
individuos, una especial actividad inspirada en el deseo de obrar siempre conforme a derecho;
desde este punto de vista, Ulpiano definió la justicia, según el texto transcrito. Se cree que el
jurista se inspiró en la filosofía griega de pitagóricos y esotoicos. Resulta, así que la iustitia es una
voluntad que implica el reconocimiento de lo que se estima justo y bueno (aequum et bonum).

El observar el adecuarse a la ley en las acciones humanas, los principios jurídicos se concentran de
manera constante y perpetua. De tal modo, la justicia pierde su contenido abstracto, de valor ideal
y estático, transformándose en una práctica concreta, dinámica y firme que permanentemente ha
de dirigir las conductas.

DEFINICIONES DE ALGUNOS FILÓSOFOS

Platón
El hombre puede reconocer lo que es justo y acceder a la idea de la justicia por reflexión,
experiencia y razón. El individuo justo es aquel que usa su razón según la verdad, que tiene
fortaleza y valentía y que actúa con moderación.

Sócrates
Basta solo el conocimiento de lo justo (la autognosis) para obrar correctamente. ... Esta salud será
únicamente alcanzable a través de la virtud (hacer lo correcto), la cual, a su vez, se alcanza
mediante el conocimiento (de la verdad, no del erudito).

Aristóteles
Justicia es, en cierto modo, lo legal y, en un segundo sentido, es el respeto a la igualdad o, para ser
más precisos, aquello que impide la generación de desigualdades no justificadas.

Cicerón
La justicia consiste en no hacer daño al hombre. La justicia es un propósito fijo y constante que da
a cada hombre lo que se merece. La justicia tiene como cimiento el que nadie debe sufrir
erróneamente o por malicia, de tal forma que el bien público sea promovido.
JUSTICIA DEFINICIÓN

La justicia como valor es el principio moral de cada individuo que decide vivir dando a cada quien
lo que le corresponde o pertenece. La justicia forma parte de los valores sociales, morales y
democráticos, de allí deriva su importancia.
La justicia depende de los valores de una sociedad y de las creencias individuales de cada persona.
El concepto tiene su origen en el término latino iustitĭa y permite denominar a la virtud cardinal
que supone la inclinación a otorgar a cada uno aquello que le pertenece o lo concierne.

LA JUSTICIA COMO VIRTUD O BIEN INDIVIDUAL

La primera acepción de la palabra justicia es la que la identifica con el bien supremo, teniéndola
como la más alta de las virtudes, viendo en ella la realización ética perfecta. Esta acepción de la
justicia indudablemente no pertenece al campo del derecho sino al de la moral. La explicación de
que el mismo término se utilice para definir la virtud más alta y el ideal jurídico la encontramos en
la confusión que se hacía de los ordenamientos normativos en las corrientes iusnaturalistas. Pero,
después de haber hecho diferencias básicas entre ellos, sabiendo que cada uno busca regular la
vida humana, desde una perspectiva distinta, es fácil concluir que esta acepción de justicia es
completamente ajena al derecho. La justicia como virtud suprema representa un valor a realizar
por el hombre individualmente, que le señala deberes a cumplir en el ámbito de su conciencia.
Nada tiene entonces que ver con lo jurídico.

LA JUSTICIA COMO LEGALIDAD

Con una atingencia directa al Derecho Positivo, se acostumbra designar igualmente con el nombre
de justicia; la legalidad expresada en las normas del ordenamiento vigente. Es costumbre muy
generalizada el referirse a los órganos jurisdiccionales como “tribunales de justicia”, con lo cual no
se pretende afirmar que sean ellos formas precisas de realización del ideal jurídico, sino medios de
cumplir la legalidad. Siendo el papel de los tribunales cumplir o aplicar el derecho vigente, con una
propiedad absoluta, deberíamos decir “tribunales de legalidad”, para indicar su verdadero
carácter.
Tener como única y valedera acepción de la palabra justicia la que acabamos de referir es
exactamente lo mismo que negar la Estimativa Jurídica. Si la justicia existe únicamente en la ley,
cualquiera que ella fuera, es indudable que no puede servir de base para una crítica axiológica del
ordenamiento positivo. Una proposición que diga “Es justo lo que la ley ordena” no es sino una
forma de expresar el criterio de que no hay posibilidad de reflexión estimativa sobre el derecho,
puesto que no se reconoce medida de crítica alguna.

LA JUSTICIA COMO VALOR JURÍDICO


Si se pretende estudiar la justicia como finalidad última del orden jurídico es necesario
diferenciarla de los conceptos ya mencionados. Es posible hacer esa separación del primer
concepto señalando que, en vez de ser una virtud o bien individual, la justicia es un valor social,
supone necesariamente para cumplirla que exista un vínculo entre dos o más seres. Su categoría
axiológica, el construir una finalidad estimativa a cumplir por medio del derecho y un criterio para
el enjuiciamiento de éste hace posible diferenciarlo del segundo concepto. Las bases para la
definición de este sentido de la justicia fueron sentadas por los pitagóricos, que la entendieron
como una igualdad, un contracambio, una compensación, que se explicaba matemáticamente por
medio del número cuadrado, que tiene como atributo el descomponerse en dos términos iguales.
Con base en la concepción pitagórica, Aristóteles elaboro un estudio sobre este concepto de
justicia, dedicándole lugar principal en sus tres tratados de Ética, y dándole especial extensión en
el libro V de la “Ética a Nicomaco”, que ha mantenido a través de los siglos el carácter de fuente
más importante para el estudio de la justicia. En dicha obra, después de referirse a la justicia en
general, sea a aquella que se identifica con la virtud, estudia la justicia en particular, a la que divide
en varias especies. Reconoce primero, la justicia distributiva, por medio de la cual se reparten los
honores, la fortuna y todas las demás ventajas que pueden alcanzar los miembros de una
comunidad. Se da esta forma de justicia cuando cada uno de los coasociados recibe una porción
adecuada a su merito, de manera que se trate a los iguales como iguales y a los desiguales como
desiguales.

Hay en la concepción de Aristóteles tres elementos básicos de la justicia, los cuales han sido
reconocidos por los distintos autores como innegables. Son ellos:

1. PROPORCIONALIDAD.- La doctrina de los pitagóricos de acuerdo con la crítica que de ellos hace
Aristóteles veía la justicia como una absoluta igualdad “que consiste en dar exactamente a otro lo
que se ha recibido”, citando con respecto a la justicia represiva la expresión de Radamanto: “Sufrir
lo mismo que se ha hecho; he aquí la verdadera justicia”.24 Aristóteles critica dicha concepción
haciendo ver la imposibilidad de una igualdad absoluta, tanto en los casos penales, en los cuales la
pena no puede reproducir exactamente el crimen, como en el intercambio de cosas o servicios,
donde la igualdad absoluta haría desaparecer toda posibilidad de obtener distintas cosas, a
cambio de aquellas que cada uno produce.

2. ALTERIDAD. Aristóteles se da cuenta de que la justicia sólo puede darse en las relaciones
sociales, en el intercambio y contraposición de intereses que existen en las sociedades humanas.
Esa referencia al otro, esa alteridad, fue claramente expresada cuando nos dijo: “la justicia parece
ser, entre todas las demás virtudes, la única que constituye un bien extraño, un bien para los
demás y no para mí, porque se ejerce respecto a los demás y no hace más que lo que es útil a los
demás, que son los magistrados o el pueblo entero”. Para la justicia el hombre es considerado
siempre en su papel social. Puede darse ella cuando se contraponen o interrelacionan las
exigencias de varios sujetos, colocados unos frente a otros. Deben existir acciones de unos con
respecto a los otros, o de todos sobre las cosas que entre ellos medien.
3. RECIPROCIDAD.- Colocados como se halan los sujetos en situación de igualdad y en relación, se
da entre ellos una reciprocidad la cual la afirmación de la propia personalidad significa una
limitación a la personalidad ajena con la cual se encuentra en correspondencia. Queda ello
evidenciado en Aristóteles cuando nos dice que “en todas las relaciones comunes que los
ciudadanos mantienen entre sí, esta especie de justicia, es decir la reciprocidad proporcional y no
estrictamente igual es el lazo mismo de la sociedad. El Estado no subsiste sino a merced de esta
reciprocidad de servicios, que hace que cada uno vuelva proporcionalmente lo que ha recibido. En
efecto, una de dos cosas: o se trata de volver al mal por el mal, pues la sociedad sería una especie
de servidumbre si no pudiese volver al mal que ha experimentado, o bien se trata de volver bien
por bien; de otra manera ya no habría reciprocidad de servicios entre los ciudadanos; y, sin
embargo gracias a este mutuo cambio de servicios la sociedad puede subsistir”

JUSTICIA A MI CONCEPTO

Sabemos que este valor predomina en lo que se cree justo a criterio personal según lo que se creó
desde nuestro uso de conciencia, quizás las enseñanzas recibidas durante nuestro crecimiento y
en el lugar y la posición que nos tenga la vida actualmente. Bien si podemos afirmar que la justicia
siempre se va a referir a la distribución de algo que beneficie algún ámbito de nuestras
necesidades diarias, aunque el resultado no sea el esperado. “Quien tenga el poder de la justicia
en sus manos estará obligado quizás a reprimir lo que piense que para Él es justo.”

Esta virtud ya vista desde muchos ángulos nos da la sensación de que aunque sea un valor positivo
innato de cada ser quien lo distribuye en una forma “justa” cuando lo llevamos al ámbito jurídico
habrá opiniones contrarias a esto ya que por las muchas inconformidades y vacíos que hay en
nuestras leyes nunca se estaría de acuerdo en que realmente se esté aplicando para la solución de
muchos conflictos de la sociedad y la administración de nuestro estado.

También podría gustarte