0% encontró este documento útil (0 votos)
750 vistas50 páginas

Sexologia Forense

Este documento proporciona una introducción al examen forense de la escena del crimen. Explica que el examen de la escena del crimen tiene como objetivo estudiar el escenario criminal y los indicios presentes para responder preguntas sobre cómo, cuándo, dónde y quién cometió el delito. También describe los tipos de escenas del crimen, los objetivos del examen, los especialistas involucrados y las etapas iniciales del procesamiento de la escena, incluida la protección y evaluación de la escena.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
750 vistas50 páginas

Sexologia Forense

Este documento proporciona una introducción al examen forense de la escena del crimen. Explica que el examen de la escena del crimen tiene como objetivo estudiar el escenario criminal y los indicios presentes para responder preguntas sobre cómo, cuándo, dónde y quién cometió el delito. También describe los tipos de escenas del crimen, los objetivos del examen, los especialistas involucrados y las etapas iniciales del procesamiento de la escena, incluida la protección y evaluación de la escena.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SEXOLOGÍA FORENSE

EXAMEN DEL LUGAR DE LOS HECHOS. EL


PROCESAMIENTO DE LA ESCENA CRIMINAL.

INTRODUCCIÓN
El examen del lugar de los hechos o estudio de la escena del crimen es una diligencia de carácter legal, pero con
un marcado contenido médico, biológico y criminalístico, que tiene por objeto el estudio del escenario criminal
y de cuantos indicios pudieran estar presentes en el mismo.

Históricamente, con el impulso de un jurista, el Dr. Hanns Groos (Austria, 1847), surge la Criminalística como
una ciencia basada en las ciencias naturales, que ha ido evolucionando con el devenir del tiempo hasta centrarse,
actualmente, en el estudio de todas aquellas técnicas dirigidas al estudio de los diferentes tipos de indicio
presentes en el lugar de los hechos o escena/escenario del crimen, y ello con la finalidad de dar respuesta a las
preguntas que todo investigador se plantea ante un suceso criminal:

• ¿Se trata de un delito?.

•  Y en caso afirmativo:

- ¿Cómo se cometió?.
-  ¿Cuándo se cometió?.
-  ¿Quien lo cometió?.
-  ¿Dónde se cometió?.

La Criminalística se centra en el estudio científico del delito con el objetivo principal de descubrir a su autor
o autores, tratando de explicar, desde una perspectiva dinámica, todas aquellas circunstancias, de interés para la
resolución judicial del delito. El incremento del peso de la prueba científica dentro de un procedimiento penal,
aporta elementos irrefutables, que junto con otros de distinto carácter, permite reforzar la eficacia penal en la
lucha contra el crimen, soslayando los inconvenientes nocivos derivados de actuaciones sin fundamento, que
finalmente influirán negativamente en el devenir de la investigación.

DEFINICIÓN
Se entiende por escena del crimen o lugar de los hechos, cualquier localización o ubicación espacial relacionada
con la comisión de un delito, y en la que pudiera haber quedado alguna huella de su autor, o de alguna de las
características del hecho o acto cometido, constituyendo así, un puente de unión entre el criminal y la víctima.
TIPOS
Es posible distinguir dos tipos básicos de escena criminal:

• Primaria: correspondiente al lugar donde se encuentra el indicio principal o cuerpo del delito.
• Secundaria: lugares distintos del anterior, que incluyen cualquier localización en la que pudieran haber
quedado indicios relacionados con el delito, incluido el propio sospechoso.

OBJETIVOS
Los objetivos que se persiguen cuando se analiza un escenario criminal concreto, entroncan directamente con el
fundamental de la Criminalística: descubrir al autor o autores mediante el estudio del lugar de los hechos y de
los distintos indicios incluidos en el mismo, aportando una explicación dinámica global que permita explicar el
suceso, a través del prisma de la investigación científica de la escena.

El estudio de la escena del crimen es una labor difícil y prolongada en el tiempo, muy lejos, hoy en día, de la
simpleza, sencillez y rapidez que se intenta transmitir.

Para estudiar el escenario criminal es necesario aplicar una metodología específica, programada y cuidadosa,
por parte de un equipo humano especializado y organizado que va a asegurar una labor eficaz, adecuada a
parámetros científicos, y encaminada a aprovechar esa única oportunidad que representa el estudio de la escena
del crimen en su estado original.

EL RESPONSABLE DE LA INVESTIGACIÓN
Al frente de este equipo humano siempre debe existir un responsable, que debe ser el encargado de articular
eficientemente la labor de los distintos especialistas que concurren. Su labor es fundamental ya que es el
encargado de controlar todos los pasos de la investigación, programando las necesidades materiales y personales
que se van a precisar, velando por la seguridad, reevaluando continuamente los procedimientos que se siguen y
tomando, finalmente, la decisión de abandonar la escena, una vez concluido su procesamiento.

LOS DISTINTOS ESPECIALISTAS EN LA INSPECCIÓN OCULAR


Muy distintos especialistas integran este equipo humano encargado del estudio de la escena del crimen:
fotógrafos, dibujantes, encargados del procesamiento de los indicios y médicos forenses, a los que se pueden
añadir, dependiendo de las especiales características de la localización otros como antropólogos, entomólogos y
odontólogos, así como ingenieros o por ejemplo, especialistas en explosivos, en el caso de que su concurso fuera
necesario. La necesidad de acudir a ellos será una decisión que debe tomar el encargado de la investigación,
dependiendo de las especiales características del caso y atendiendo a su fiabilidad y competencia científica,
como peritos y técnicos en una materia concreta.
FASES INICIALES DE SU ESTUDIO

El primer contacto con el lugar de los hechos

Además, al escenario criminal pueden llegar a concurrir otros profesionales como los integrantes de los cuerpos
de seguridad del estado, sanitarios y bomberos, cuya actuación generalmente se enmarca en las etapas iniciales
de la investigación.

Y es que la primera autoridad que entra en contacto con la escena del crimen es generalmente un miembro
de los cuerpos de seguridad del estado, cuya labor en ese momento va a ser decisiva para el posterior devenir
de la investigación. Al tratarse de la primera persona, parte de la investigación, que entra en contacto con la
localización criminal, van a constituir los “primeros ojos” en entrar en contacto con el suceso, y deben ser capaces
de identificar, aislar y proteger adecuadamente la escena, alejándose así de la de figura de mero actores pasivos
de la investigación.

La comunicación de un suceso criminal homicida, después de su registro, debe activar un mecanismo de


respuesta muy ágil que se inicia, concurriendo al escenario un miembro de estos cuerpos de seguridad, que en la
medida de lo posible, debería llevar a cabo una serie de actuaciones muy valiosas para la investigación:

• Fijar la hora de llegada a la escena y comunicar la misma.


• Comprobar la seguridad del escenario.
• Documentar y fotografiar (en la medida de lo posible) la escena, su entorno, las personas situadas
alrededor, e incluso, los vehículos que abandonan la misma.
• Acceder rápidamente, seleccionando una vía segura.
• Comprobar la existencia de posibles supervivientes. En caso afirmativo, avisar a los Servicios Sanitarios
correspondientes.
• Identificación de posibles entradas y salidas.
• Proteger la escena.
• Controlar la entrada a la misma.
• Identificar, controlar y proteger los indicios.
• Separar testigos potenciales del suceso, de familiares, amigos y curiosos.
• Escuchar atenta y discretamente.

Este profesional evitará acciones tales como el que se fume, coma o beba en el interior del escenario, que
se telefonee o utilice el baño, que se ajuste la temperatura ambiental en localizaciones cerradas que tengan
un dispositivo para tal fin y finalmente, que se toquen las superficies o los objetos presentes y su reposición,
cuando han sido desplazados desde su ubicación original. Nunca emitirá opiniones públicas acerca de lo que
puede haber ocurrido, ni permitirá el intercambio de impresiones entre las personas que puedan testimoniar en
relación con los hechos.

Es preciso que documente completamente cada una de sus actuaciones y que dé cuenta al responsable de la
investigación, una vez que éste haya llegado a la escena.
La evaluación inicial y preparación

El primer tiempo del estudio de la escena del crimen lo constituye la evaluación inicial de la misma y la
preparación para su estudio. El objetivo principal es adquirir una impresión general del escenario y del tipo de
suceso al cual hay que enfrentarse.

Es necesario verificar:

• Las condiciones de seguridad.


• Las posibles entradas y salidas.
• Los límites de protección adoptados, ampliándolos, como medida adicional.
• El nº y tamaño de la/s escena/s.
• La integridad de la misma.
• La adecuación de los medios materiales y personales previstos inicialmente, adaptándolos cuando sea
necesario.

Durante esta aproximación inicial también se:

• Asignarán las tareas específicas a cada uno de los intervinientes, de acuerdo con su especialidad.
• Asegurarán vías de comunicación eficaces entre los distintos componentes de la investigación.
• Seleccionarán dos áreas seguras, una de ellas destinada a la planificación y control de la investigación que
se está llevando a cabo, y otra para el almacenamiento de los indicios que se van recuperando.
• Seleccionarán las técnicas descriptivas más adecuadas para el caso concreto.
• Realizará una fijación fotográfica preliminar.

Siempre será el responsable de la investigación el encargado de realizar y articular esta primera aproximación al
escenario criminal.

Protección

La protección de la escena criminal es una de las tareas más complejas y difíciles. Debe comenzar cuando se tiene
el primer contacto con la misma y tiene una doble finalidad: prevenir su alteración y evitar su contaminación.

Existen múltiples métodos para llevar a cabo una correcta protección de la escena criminal, pero entre ellos,
parece que establecer un triple perímetro alrededor de la misma, puede ser uno de los más adecuados. Este
método de protección dibuja un triple perímetro configurado por tres anillos concéntricos:

• Externo: a distancia de la escena, guardando un margen de seguridad amplio que evite la exclusión de
posibles localizaciones en proximidad de la principal.

• Medio: por dentro del anterior y a cierta distancia del mismo. En él se situará el centro de mando o
control de la escena.
•  Interno: alrededor de la escena primaria y de otras muy próximas, por dentro del anterior y a distancia
del mismo.

En general, el anillo externo debe ser un 50% mayor que el perímetro de seguridad interno.

En cualquier caso, es preciso vigilar férreamente los posibles accesos al escenario. Para ello, se situarán en cada
uno de ellos personal específicamente dedicado a esta tarea, con la misión de controlar totalmente a las personas
que intenten acceder a la escena. Cualquier persona que acceda a la escena criminal deberá estar autorizada para
ello, debidamente identificada y fijada tanto su hora de entrada como de salida de la misma.

EL PROCESAMIENTO DE LA ESCENA CRIMINAL


Se entiende por procesamiento de la escena criminal al conjunto de actuaciones encaminadas a la búsqueda de
los indicios, a su identificación y recogida.

Fases:

La observación

La primera fase del procesamiento de la escena criminal es la observación.

Se entiende por observación o búsqueda el examen metódico, ordenado y legal de la escena, que se lleva cabo
con la finalidad de localizar los distintos indicios presentes en la misma, y que directa o indirectamente pudieran
poseer valor probatorio de la comisión del delito.

La búsqueda de los indicios y su identificación, constituyen los pilares fundamentales de la observación del
lugar de los hechos.

La búsqueda se debe ajustar a una metodología concreta y apropiada, que tendrá en consideración el tipo de
indicio que se espera encontrar, la extensión de la zona a estudiar, el tipo de terreno y los medios personales
disponibles.

El único objetivo de esta fase de observación es exclusivamente la localización de los distintos indicios, nunca
su recogida, que se llevará a cabo en una fase posterior. En esta regla general existen dos excepciones: las armas
de fuego, cuya permanencia puede dar lugar a situaciones de peligro indeseables, y los denominados “indicios
traza”, aquellos más sensibles, que pueden llegar a desaparecer o que pueden perderse, destruirse o contaminarse
fácilmente. En estos dos casos, la localización de estos indicios, se seguirá de su fijación y recuperación precoz.

Existen múltiples métodos para llevar a cabo la observación de la escena del crimen (espiral, lineal, en cuadrícula,
zonal, sectorial) pero en todos ellos el proceso se inicia partiendo desde la periferia, para desde este punto, seguir
un recorrido hasta el indicio que se considera como principal, observando intencionalmente desde lo general a
lo particular, y al mismo tiempo, señalando mediante distintos dispositivos la situación de los diferentes indicios.

La fijación de la escena

Se conoce como fijación de la escena criminal a la fase de la investigación del lugar de los hechos por medio del
cual se va a realizar un registro completo de la misma y de todos aquellos elementos de interés criminal incluidos
en ella, permitiendo con ello una recreación del estado de dicha localización en cualquier momento posterior de
la investigación, de las diligencias o incluso, en la fase de juicio oral, posibilitando que incluso personas ajenas a
la misma, que no han tenido contacto con el escenario, se hagan una idea muy próxima a la realidad del estado
y de los distintos elementos incluidos originalmente en dicho emplazamiento.

Los métodos que se pueden emplear para fijar una escena criminal son variados y en todo caso, independientemente
de su disponibilidad, tratarán de ajustarse al escenario y al tipo de indicios presentes en el mismo.

Entre los métodos de fijación más representativos se pueden mencionar:

Narración escrita: recogiendo, desde el primer momento, cuantos datos sean de interés para la
 
documentación correcta del caso, relatando de manera sistemática y comprensible todo cuanto se
aprecia, sin incluir opiniones, realizar análisis, emitir hipótesis ni conclusiones de manera apresurada.
Únicamente se plasman hechos, teniendo siempre presente que ningún dato es irrelevante para la
investigación, por muy insignificante que pueda parecer. La narración debe realizarse conforme se
avanza en la observación, evitando la memorización de los datos, cuya recreación posterior, pasado el
tiempo, puede ser una fuente de error.

Fotografía: se trata de una de las técnicas más ampliamente utilizadas y de mayor utilidad a la hora
 
de fijar el lugar de los hechos, de tal forma que, los protocolos internacionales de autopsia consideran
la fotografía como el método esencial para documentar detalladamente todas las fases de la que
consta, entre las que se incluye el estudio de la escena del crimen. La fotografía del escenario debe
iniciarse lo más rápidamente posible, simultáneamente con la observación. Se pueden emplear tanto
medidos analógicos como los más actuales, digitales, utilizando trípodes de fijación con el fin de evitar
las distorsiones inherentes al movimiento. Se aconseja la realización se exposiciones sobre los mismos
planos por duplicado y en color, incluyendo planos generales, medios y en detalle. Los espacios cerrados
se fotografiarán desde todos los ángulos posibles, y cuando sea necesario se emplearán escalas de
comparación.

Para fotografiar el escenario criminal se pueden emplear dos técnicas básicas: la práctica de exposiciones
sobrepuestas solapadas, en la que se realizan series de fotografías que incluyen planos parciales
superpuestos obtenidos mediante el giro de quien las realiza en el sentido de las agujas del reloj,
alrededor del plano que se intenta destacar, y la realización de exposiciones progresivas, consistente en
practicar series de fotografías que comienzan en un punto fijo, a partir del cual, en rápida sucesión, se
lleva a cabo una aproximación hasta llegar al indicio que se quiere fijar.
V ideo: algunos autores estiman que la utilización del video aporta rendimientos superiores a los
 

obtenidos mediante la fotografía. El movimiento de la cámara debe ser lento, sin brusquedad, tratando
de obtener una imagen panorámica y completa tanto de la escena como de sus alrededores. La filmación
debe realizarse en silencio, sin personas alrededor, y sin interrupciones. Los últimos 15 minutos de la
cinta deben dejarse en blanco y una vez finalizada la filmación, el contenido se debe transferir a otros
sistemas de visualización, evitando, siempre, la manipulación. Como medida adicional de seguridad en
este sentido, los soportes originales siempre se guardarán, debidamente sellados.

Diagramas y dibujos: constituyen un complemento de la narración escrita. Su rendimiento es inferior


 
al de la fotografía pero superior al relato realizado por escrito. Existen diversas técnicas para llevarlo
a cabo: por elevación, reflejo de una posición elevada del observador sobre la escena, por divergencia,
generalmente empleado en localizaciones cerradas, en las que las paredes o límites de la misma “caen
hacia afuera”, como si hubiese ocurrido una explosión, lateral, obteniendo una perspectiva desde cada
uno de los límites de la escena, y con perspectiva propiamente dicha, en los que se refleja una imagen
tridimensional de los objetos, aunque estos estén situados lejanamente. Siempre es obligatorio señalar
la fecha, hora, lugar, identificación de quien realiza el dibujo o diagrama, escala, orientación e la escena,
y éste debe incluir una imagen general de la escena, los distintos indicios localizados en la misma, así
como las dimensiones generales, particulares y las distancias entre los distintos elementos. Se admite
que los dibujos y diagramas puedan ser mejorados por especialistas posteriormente, siempre y cuando
los originales permanezcan debidamente guardados y siempre disponibles para su comparación.

La recogida de los indicios

Únicamente cuando se ha fijado la totalidad de la escena así como los indicios incluidos en la misma, se
puede pasar a la recogida de éstos. La recogida de los indicios constituye una de los pasos más relevantes del
procesamiento de la escena, constituyendo, por así, decirlo la finalidad fundamental del estudio de la escena del
crimen.

Una vez más, el responsable de la investigación, una vez fijada la escena, se asegurará de la suficiencia de medios
personales y de medios materiales disponibles para llevar a cabo la recogida de los distintos indicios, con lo
que se evitarán demoras innecesarias y la contaminación de los distintos elementos incluidos en la localización
criminal.

Con carácter general, las siguientes pueden ser pautas o recomendaciones útiles para llevar a cabo la recogida de
indicios:

• Mantener en todo momento la protección de la escena.


• Asegurarse de que se ha realizado previamente una correcta fijación de la misma.
• Valorar continuamente las circunstancias ambientales.
• Proceder siempre mediante una evaluación cuidadosa y metódica.
• Evitar las manipulaciones excesivas.
•  Seleccionar previamente los medios técnicos complementarios adecuados al caso concreto.
• Emplear inicialmente técnicas poco intervencionistas.
• Establecer un patrón adecuado de búsqueda. La finalidad de esta medida es triple evitando:
- La pérdida de determinados indicios.
- Su destrucción.
- Su contaminación.
• Tanto por su fragilidad como por su escasa cantidad, prioritariamente se debe centrar la atención en la
búsqueda y recuperación de las evidencias traza.
• Siempre se aconseja la intervención de un segundo investigador, tanto para la identificación como en la
recogida y embalaje de las muestras procedentes de la escena.
• Se debe documentar la recogida de las muestras: quedará constancia del día y hora, así como la identidad
de quien realiza la recogida.
• El método para recoger el indicio y el envase donde se va a depositar variará de acuerdo con el tipo del
mismo, su estado y tamaño. Mención especial merecen los dispositivos o aparatos electrónicos grabables,
que se deben asegurar con carácter previo a su embalaje.
• Es prioritario obtener las muestras más útiles, asegurando la suficiencia cuantitativa de lo que se va a
remitir.
• El sellado de los envases siempre se llevará a cabo in situ.
• Es imprescindible la toma de muestras para control.
• En todo momento se debe mantener la cadena de custodia de las muestras.

A la recogida del indicio, le sigue el envasado en un recipiente adecuado, el sellado del mismo y su etiquetado.
La realización de un etiquetado correcto refuerza la “credibilidad” del indicio como medio de prueba y permite
su control en el contexto de la cadena de custodia.

La comunicación entre los distintos profesionales inmersos en la investigación criminal, constituye uno de los
elementos más importantes a la hora de llevar a cabo un procesamiento correcto de la escena. El adecuado
intercambio de información en cada momento, dependerá de que desde el primer instante el equipo investigador
sea capaz de establecer vías dirigidas a propiciar una comunicación clara, continua y fluida.

Este intercambio de información no se debe limitar exclusivamente a los investigadores de campo. Por
el contrario, debe extenderse a los técnicos de laboratorio encargados de analizar los indicios. Previamente,
los primeros deben conocer las limitaciones técnicas analíticas del laboratorio de referencia mientras que los
segundos, pueden asesorar con respecto a que indicios pueden ser más relevantes en cada caso y cual es la
metodología más apropiada para su obtención y conservación.

Dicha información es muy interesante para el investigador ya que las técnicas analíticas avanzan continuamente
y las disponibilidades de los laboratorios también varían, actualizándose.

El abandono de la escena

La mayoría de textos y publicaciones vienen a considerar que el estudio del lugar de los hechos concluye con
la recogida de las muestras, sin tomar en cuenta que el abandono de la escena, como último acto, constituye el
eslabón final dentro de la cadena del procesamiento de los indicios.

Es el responsable de la investigación quien tomará la decisión de abandonar la escena.

Esta decisión será meditada, incluso discutida con el resto de los integrantes del equipo de investigación.
Dicha discusión debe constituir un verdadero examen crítico de lo realizado, en el que se repasarán las
medidas adoptadas hasta ese momento y también las que se deben acometer a continuación. Se repasarán la
documentación, los hallazgos obtenidos y en suma, todo lo actuado hasta entonces, tratando de detectar errores
que hayan podido pasar inadvertidos.
LOS INDICIOS DEL DELITO
El procesamiento de la escena del crimen gira en torno a un objetivo fundamental: la identificación y obtención
reglada de los indicios que una vez estudiados, puedan constituir prueba científica de la comisión de un hecho
criminal, poniendo en relación al sospechoso con el suceso del que es acusado.

INDICIO, VESTIGIO Y EVIDENCIA


La palabra indicio, resultante de la contracción inde-dicere, deriva etimológicamente del vocablo latín indicum
que significa signo patente y probable de que exista alguna cosa, seña, muestra, indicación.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española relaciona en sus acepciones los términos indicio y
vestigio.

Aunque habitualmente empleados de forma indistinta en la práctica, el primero de ellos se define como el
“fenómeno que permite conocer o inferir la existencia de otro no percibido”, mientras que el segundo, el
vestigio, como sinónimo de huella, retrata el “indicio por donde se infiere la verdad de una cosa o se sigue la
averiguación de ella”.

Este mismo Texto se refiere a la evidencia como la “certeza clara, manifiesta y tan perceptible, que nadie
racionalmente puede dudar de ella”. Doctrinalmente, también se denomina indicio necesario a la evidencia
tratando de significar con ello que es aquel que de manera infalible e inequívoca demuestra la existencia o
inexistencia del hecho investigado. Algunos autores distinguen dentro de las evidencias los denominados
indicios graves, que son los que interesan en materia penal, al derivarse de ellos una relación lógica e inmediata
con el hecho investigado.

En otras palabras, el indicio es el hecho debidamente probado que iluminado por el argumento probatorio es
capaz de mostrar otro suceso. El indicio no es por tanto cualquier evento, sino, por el contrario, aquel sobre el
que aplicado el razonamiento deductivo, es capaz de demostrar una determinada hipótesis.

Habitualmente, el término indicio se emplea en el orden técnico de la investigación criminal, también en el


penal, admitiéndose múltiples definiciones del mismo.

Aun cuando en Criminalística se entiende por indicio el objeto, instrumento, huella, marca, rastro o señal
que se emplea o se produce en la comisión de un hecho delictivo, las definiciones que se pueden formular son
muy variadas:

Cualquier elemento o material, microscópico o no, sólido, líquido o gaseoso, que puede ayudar a la
 
determinación de la verdad en la investigación de un suceso concreto.
Cualquier artículo tangible, pequeño o grande, cuyo análisis da lugar a información tendente a probar o
 

a oponerse a una hipótesis sobre un/os punto/s en cuestión, particularmente en aquellos casos de interés
criminal.

Cualquier elemento orgánico o inorgánico que el presunto autor material de un hecho delictivo se lleva
 

o deja en el lugar de los hechos, y que de alguna manera le conecta con dicha escena.

Todo elemento, que remitido Tribunal competente por los cauces legales, actúa como medio de prueba
 

para descubrir la verdad en una cuestión relacionada con una investigación criminal (Fisher y cols,
1987).

Las definiciones anteriormente enunciadas reúnen una serie de elementos que, sin ser comunes, se complementan
entre sí hasta dibujar el concepto integral del indicio. Sumadas todas ellas (naturaleza, características, tamaño,
origen, posibilidad de identificación mediante su análisis y medio de prueba), se llega a comprender mejor la
relevancia que este término posee en Criminalística.

Y es que independientemente de los distintos tipos de indicios, de su posible clasificación (orgánicos, inorgánicos;
visibles, invisibles; positivos o negativos) y características (falta de actualidad; fragilidad y autenticidad), todos
ellos:

• Poseen valor probatorio de la comisión de un determinado hecho delictivo.


• Sirven para establecer la relación entre el sospechoso, la víctima y/o la escena, situándolo en dicho lugar.
• Permiten identificar al potencial sospechoso.
• Ayudan a exculparlo.
• Permiten corroborar los testimonios prestados tanto por la propia víctima como por los que hayan podido
ser testigos del suceso.
• Sirven como instrumento para que el sospechoso revele la verdad sobre lo sucedido (confesión).

TIPOS DE INDICIOS
Los indicios se pueden clasificar en:

• Directos: por sí mismos constituyen prueba del delito. Si se trata de un testimonio, serán el resultado del
conocimiento personal derivado de la percepción proporcionada por uno o más sentidos del observador.

• Indirectos o circunstanciales: aquellos que siendo reales y verdaderos, ayudan a establecer la verdad con
respecto a un determinado suceso o episodio mediante la prueba de otro.

• F ísicos: también denominados reales o tangibles, equivalentes a los directos ya señalados. Al estar
relacionados directamente con el suceso criminal, son por sí mismos valorables como tales por el Juez o
Jurado.
• Testimoniales: aportados mediante el relato proporcionado por los testigos e incluso por la víctima o
el sospechoso. A diferencia de los anteriores, pueden “cambiar”, e incluso desaparecer en el intervalo de
tiempo que transcurre desde el momento en el que inicialmente se obtuvieron y aquel en el cual se realiza
su manifestación oral ante el Tribunal.

El Prof. Pierre-Fernand Ceccaldi distingue indicios:

• Determinantes: aquellos que por su naturaleza física no requieren del análisis completo de su composición
y estructura para llegar a su identificación. Basta con su cuidadoso examen realizado visualmente o
mediante el auxilio de instrumental magnificador (lentes) para conocer y determinar su naturaleza y
forma (p. ej. un arma blanca).

• Indeterminantes: a diferencia de los anteriores, es preciso el empleo de métodos analíticos para conocer
y apreciar su naturaleza física, ya que sentido de la vista es insuficiente para poder llegar a definirlos.

• Otros autores distinguen entre indicios:

- Asociativos: estrechamente relacionados con el hecho que se investiga.


- No asociativos: aun apareciendo en la escena, no guardan relación alguna con el suceso que se
investiga.

Tres son las armas con las que el investigador logrará “hacer hablar a los indicios”:

- Su propia experiencia.


- La aplicación del razonamiento deductivo/inductivo.
- El auxilio de técnicas analíticas específicas.

Los indicios adquieren entonces relevancia en la investigación criminal, llegando posteriormente a constituir
un medio más de prueba ante el Tribunal al ser “capaces de explicar en su integridad la dinámica del suceso
criminal”.

Dependiendo de sus características, su potencialidad, en este sentido, reside en su capacidad para identificar
al autor del hecho criminal. La inmutabilidad y permanencia del indicio físico definen dos de sus propiedades
más importantes; sobre ellas reside su relevancia como medio de prueba. Únicamente un procesamiento
e interpretación deficiente pueden implicar modificaciones en su consideración y conducir a errores en su
valoración.

Los indicios que se pueden recuperar en la escena del crimen son muy variados por lo que a continuación se va
a realizar un somero repaso de los más representativos en estos casos.
LOS INDICIOS DEL DELITO EN LAS AGRESIONES
SEXUALES. EL ADN.

LOS INDICIOS EN LAS AGRESIONES SEXUALES


En los casos de agresión sexual, seguida o no de homicidio, es posible encontrar y es preciso buscar una serie de
indicios de alto valor para la demostración de este tipo delictivo.

“El tiempo juega en contra de la investigación” por lo que la inspección ocular no debe dilatarse.

Los objetivos que persigue la investigación del lugar de los hechos en este caso, como en otros, es doble: el
procesamiento de los indicios y la reconstrucción del suceso. Las medidas que se adoptan para el estudio de
la escena no se apartan de la sistemática habitual: a la protección del lugar, observación y fijación de la escena,
sigue el procesamiento de los indicios (identificación, recogida y envasado).

TIPOS
Los tipos de indicios que se puede encontrar en el lugar de los hechos en estos casos son muy variados. A los
de naturaleza biológica, secos o líquidos (semen, sangre), se suman otros de gran interés para la investigación:
instrumentos u objetos empleados para la penetración o para la agresión, en los que pueden aparecer indicios
procedentes de la víctima o incluso del agresor (huella dactilar), colillas de cigarrillos, tierra, vegetales, efectos
personales de la víctima o del agresor que éste ha perdido durante su huida, huellas de calzado o de neumáticos,
preservativos y prendas de ropa.

Es imprescindible proceder al estudio de la ropa de la víctima. Independientemente de las alteraciones


traumáticas que pueden aparecer secundarias a maniobras de lucha, inmovilización o forcejeo, su examen
cuidadoso puede revelar la existencia de vestigios muy relevantes:

• Biológicos, procedentes del autor: sangre, esperma, saliva, pelos y parásitos.

• No biológicos del agresor: objetos personales, tintes de pelo, elementos externos del preservativo.

• De la víctima: sangre, pelo, heces, etc.

• Del lugar de los hechos: tierra, restos y manchas vegetales, parásitos.

Siempre que se observe la existencia de una mancha se aconseja su estudio mediante el empleo sucesivo de
luz blanca, ultravioleta e infrarroja. Para su fijación, se recomienda la fotografía realizada desde tres posiciones
distintas.
Su remisión al laboratorio

La remisión al laboratorio puede realizarse de forma individual, cortando la ropa, pero es mucho más adecuado
enviarlas íntegras, secas, envasando las prendas dobladas hacia el lado contrario donde se encuentren cada una
de las manchas.

En el caso de la víctima:

• Si se observa eyaculado fresco, se puede recoger mediante un hisopo o gasa, y si ya está seco, mediante
raspado o fricción. En este caso, también es útil el empleo de un hisopo humedecido en suero fisiológico
que se pasará sobre la mancha formando círculos concéntricos.

• Ante la presencia de sugilaciones o mordeduras es preciso proceder a su examen ya que es posible obtener
muestras de saliva depositadas en ellas por el agresor. Las muestras de saliva son muy útiles para la
identificación, incluso hasta 48 horas después de que hayan sido depositadas sobre la piel.

En este caso, la toma de muestras se hará por duplicado mediante el empleo de dos hisopos: el primero,
humedecido en agua destilada, se aplicará presionando ligeramente a lo largo de toda la lesión, y el
segundo, seco, mediante la misma maniobra con el objeto de recoger los restos que hayan podido quedar
en la piel después de la primera aplicación.

Ambos hisopos se dejarán secar al menos 45 minutos antes de su envasado, debiéndose conservar
refrigerados hasta su remisión al laboratorio.

• Si ha existido penetración, se procederá a la toma de muestras aplicando hisopos en seco y/o humedecidos
(dependiendo del caso) sobre distintas regiones:

- Zona perineal, vulvar y vagina.


- Región bucal: superficie externa de los labios, comisuras y cara; mucosa interna de las mejillas y dientes,
incluyendo espacios interdentales.
- Anal: superficie externa y zona esfinteriana (externa e interna).

Las muestras vaginales y bucales siempre se deben conservar mediante refrigeración (4º C), mientras que
las anales deben mantenerse constantemente a 0ª C. Todas deben remitirse al laboratorio lo antes posible
(menos de 6 horas).

• Otras muestras de interés:

- Sangre (Toxicología): alcohol, anestésicos, psicofármacos, específicamente depresores del SNC y drogas
de abuso, entre otros.
- Pelos.
- Restos subungüeales.
LA INVESTIGACIÓN EN EL LABORATORIO DEL SEMEN
Los estudios complementarios o análisis que se pueden efectuar en el laboratorio para detectar la presencia de
esperma incluyen:

• Visualización de espermatozoides: consiste en la extracción de los espermatozoides a partir de un


macerado de la muestra mediante centrifugado y posterior tinción empleando el método de Gram
modificado.

En los casos positivos, se trata de una prueba concluyente y definitiva que demuestra la presencia de
esperma.

• Estudio de la enzima fosfatasa ácida (AP): se trata de una enzima no específica que procede, entre otros,
del tejido prostático: esta prueba consta de una primera fase orientativa y una segunda de confirmación,
que consiste en la caracterización de la AP prostática mediante una técnica específica.

El test de la AP es una de pruebas más importantes para la investigación del esperma, pero posee algunas
limitaciones, al tratarse de un enzima muy ubicuo, también presente en el fluido vaginal, heces, sudor,
bacterias y hongos vegetales.

• Estudio de la enzima fosfatasa ácida (AP): se trata de una enzima no específica que procede, entre otros,
del tejido prostático.

El método consta de una primera fase orientativa y una segunda de confirmación que consiste en la
caracterización de la AP prostática mediante una técnica específica (isoelectroenfoque en gel de
poliacrilamida).

El test de la AP es una de las pruebas más importantes en la investigación del esperma pero posee algunas
limitaciones al ser una enzima muy ubicuo, también presente en el fluido vaginal, heces, sudor, bacterias y
hongos vegetales.

• Detección de la proteína P30: se trata de un antígeno específico de la próstata detectable mediante una
reacción con un antígeno monoclonal marcado (ELISA).

La detección del antígeno P30 está considerada como una prueba de certeza en la investigación del
esperma, aplicándose en todas aquellas muestras en las que se sospecha la presencia de plasma seminal,
sobre todo en aquellas en las que no ha sido posible visualizar espermatozoides, caso característico de los
sujetos azoospérmicos o vasectomizados.

Las dificultades que se plantean en el laboratorio a la hora de investigar el esperma son significativas y entre
ellas se encuentran: la baja estabilidad de sus componentes ya que los espermatozoides tienden a deshidratarse
perdiendo la cola, resultando entonces difícil su visualización, la acción de diversas proteasas y peptidasas tanto
bacterianas como vaginales pueden afectar a la proteína P30 y fosfatasa ácida, que en ocasiones las degradan
fácilmente, ocasionalmente, la escasa cantidad de la muestra, sus propias características, antigüedad, estado de
conservación y contaminación con otros fluidos biológicos.

ADN
El empleo de la técnica del ADN (Prof. Alec J. Jeffreys; Universidad de Leicester, 1983) para la identificación
o exclusión de los supuestos autores de una agresión sexual, ha supuesto un gran avance para la resolución de
este tipo de delitos ya que permite obtener niveles de certeza muy elevados mediante el análisis de muestras en
ocasiones muy pequeñas e incluso antiguas.

El genoma humano contiene secuencias de ADN con una función concreta. Se trata de genes que codifican una
secuencia de aminoácidos de las proteínas y que regulan su expresión.

Para determinar si dos muestras de ADN tienen un mismo origen, se examinan las regiones variables de los
pares de bases del ADN. Estas regiones, denominadas ELFP (restriction fragment length polymorphisms),
pueden fragmentarse mediante las denominadas enzimas de restricción.

Para la identificación se exige que los RLFP sean altamente variables, polimórficos, es decir, con un gran número
de variantes o locus posibles en la población. Algunas regiones del ADN humano contienen secuencias centrales
que se repiten de forma variable en cada individuo y por tanto, cuando las enzimas de restricción cortan el ADN
en millones de segmentos, también varía la longitud de los mismos. Mediante la introducción de sondas que se
unen exclusivamente con los fragmentos portadores de la secuencia central, se aíslan los fragmentos variables,
que son los relevantes.

Métodos de laboratorio para el estudio del ADN

Los laboratorios forenses emplean tres métodos distintos para tipificar el ADN:

• Hibridación con sondas: consiste en la identificación de una región concreta mediante el empleo de
una sonda (fragmento de ADN complementario de una secuencia de bases determinada). Esta sonda,
marcada con un producto radioactivo o quimioluminiscente, se agrega a la solución con ADN, uniéndose
a una secuencia de ADN concreta.

• Secuenciación: mediante determinados procedimientos es posible revelar el orden de la secuencia de


bases de regiones concretas del ADN, habitualmente delimitadas previamente mediante PCR (ver
posteriormente). Estas técnicas, manuales o automáticas, se emplean en Medicina Forense para el estudio
del ADN mitocondrial, que se hereda únicamente por vía materna.

• Reacción en cadena de la polimerasa (PCR; Kary Mullis, Premio Nobel de Química, 1987): esta técnica
ha supuesto una verdadera revolución y es la más extendida en la actualidad. Resulta un instrumento
óptimo para el análisis ya que permite amplificar un pequeño número de moléculas de ADN, incluso
antiguo, delimitadas por una secuencia específica y complementaria de unas pequeñas sondas denominadas
primers. Éstos actúan como iniciadores de una reacción específica (denominada de polimerización) que
lleva a cabo una enzima, habitualmente la Taq-polimerasa. La repetición cíclica de la reacción permite
obtener copias múltiples de una región del ADN en cantidad suficiente como para poder ser estudiada.
Posteriormente, el ADN se puede visualizar mediante la separación por su tamaño y tinción. Este método
es útil incluso en el caso de que se disponga de ADN en muy escasa cantidad o muy deteriorado.

Finalmente, para determinar si dos muestras de ADN poseen el mismo origen, se examinan en el auto-radiógrafo
las bandas identificadas por una sonda concreta y se comprueba su nivel de coincidencia. Los resultados que se
obtienen se confrontan con la información existente sobre la caracterización genética de cada población para
averiguar la frecuencia de aparición de cada banda.

La posibilidad de que cualesquiera personas puedan tener la misma huella de ADN es de 1 entre 10000-30000
millones, cifra que en términos estadísticos es prácticamente despreciable.

En el curso de una agresión sexual es posible el contagio de las denominadas ETS (Enfermedades de
Transmisión Sexual). En el cadáver, el diagnóstico de algunas de ellas es relevante desde el punto de vista
preventivo laboral (HIV), pero en la práctica, su diagnosis resulta esencial en la mujer viva, menor de edad o no,
que ha sido víctima de una agresión sexual.
ESTUDIO MÉDICO FORENSE DE LAS MANCHAS DE
SANGRE.
La existencia de sangre en el lugar de los hechos puede aportar información de indudable interés para la
resolución de un suceso criminal homicida. Tanto es así que en ocasiones, constituye uno de los elementos
de mayor valor probatorio, cuando se ha documentado correctamente su presencia y procesamiento. Su
manipulación inadecuada, cuando no negligente, resta validez a su consistencia como prueba incriminatoria,
modificando sensiblemente el resultado de la totalidad del procedimiento.

LA SANGRE COMO INDICIO


La sangre como indicio es capaz de:

• Establecer la conexión entre el sospechoso, el suceso criminal y el lugar de los hechos.


• Respaldar o contradecir determinados testimonios en base a su presencia o inexistencia.

Pero posiblemente, la mayor importancia que tiene la presencia de sangre en la escena es su capacidad para,
mediante su análisis, excluir a determinadas personas como sospechosos del crimen.

LAS MANCHAS DE SANGRE


En términos generales, se entiende por mancha toda modificación de color, toda suciedad o toda adición de
una materia extraña, visible o no, realizada sobre la superficie del cuerpo humano, sobre instrumentos o sobre
un objeto cualquiera, determinada por el depósito de un producto líquido, blando, en ocasiones sólido, de cuyo
estudio se pueden establecer relaciones con la intervención o participación de una persona en un hecho delictivo
(Gisbert Calabuig y López Gómez).

La sangre adopta la forma de manchas en el lugar de los hechos. Su aspecto varía conforme lo hace su antigüedad
y también depende del tipo de soporte sobre el que asientan:

• En tejidos absorbentes y claros presentan un color rojo oscuro, que tiende a ennegrecer con el tiempo.
• Si se han intentado hacer desaparecer mediante el lavado, su intensidad tiende a disminuir apareciendo
entonces como rosadas y pigmentado irregularmente el soporte.
• Se visualizan mal en tejidos oscuros por lo que es necesario el empleo de reactivos.
• Con el paso del tiempo, adoptan la forma de costras (escamas brillantes) sobre soportes no absorbentes.
Si la sangre es reciente, serán de color rojo, virando a más oscuro conforme se van haciendo más antiguas.
MECANISMOS DE PRODUCCIÓN DE LAS MANCHAS DE SANGRE
Simonin distingue los siguientes mecanismos de producción de las manchas de sangre:

• Proyección: como consecuencia de que la sangre sale impulsada con cierta fuerza viva, describiendo una
curva parabólica. El análisis de la morfología de estas manchas posee un claro interés reconstructivo,
aunque esté sujeto a múltiples influencias que exigen cautela en su valoración.

Cuando la sangre cae perpendicularmente sobre una superficie da lugar a una mancha redondeada cuya
morfología dependerá de la cantidad derramada, de la altura de la caída y de la superficie sobre la que
cae. Si la altura es pequeña, tiende a adoptar una forma redondeada; a mayor altura, mayor diámetro;
característicamente se observan irregularidades en el contorno al aparecer dentellones y pequeñas gotas
satélites.

La forma de la mancha de sangre no depende exactamente de la altura desde la cual es proyectada. Sin
embargo, existen algunos trabajos experimentales que teniendo en cuenta las características físicas de este
fluido biológico y la cantidad de la misma contenida en una gota, tratan de relacionar ambos parámetros.

En este sentido, son clásicas las aportaciones de Mc Donnell. Este autor señalaba que una gota contiene
entre 0,0495 y 0,0516 ml de sangre. Una gota que cae desde una altura de 8 cms dará lugar a una mancha
perfectamente regular y de unos 9 mm de diámetro. Si la altura de caída es de 30 cms, tendrá 13 mms
de diámetro y su periferia será festoneada con salientes de aproximadamente 0,5 mm de longitud. Si
aumenta la altura de caída, el diámetro de la mancha principal no suele pasar de los 16 mm, pero será aún
más festoneada, terminando habitualmente en una pequeña gotícula que se independiza de la original,
adoptando la morfología de una estrella.

Si la mancha es proyectada oblicuamente, incidirá sobre el plano de choque con un ángulo agudo,
alargándose en el sentido de la dirección de proyección. Según sea este ángulo, dependiendo de la
velocidad de proyección y de la cantidad de sangre, la superficie de la mancha será más o menos alargada,
dibujando en casos extremos un signo de admiración.

Cuando se encuentran centenares de pequeñas gotas muy separadas entre sí en ausencia de otras gotas
de mayor tamaño, se debe pensar en un mecanismo de proyección a gran velocidad. Pequeñas gotas,
con forma de signos de admiración, de dirección opuesta y variable, sugieren el empleo de un arma
ensangrentada manejada de forma violenta.

•  Escurrimiento: su importancia reside en que la presencia de este tipo de manchas de sangre en el lugar
de los hechos permite, de alguna manera, reconstruir los cambios de posición llevados a cabo por la
víctima e incluso aquellos relativos a los instrumentos empleados en la agresión. Las dimensiones que
adquieren las manchas sobre los tejidos empapados pueden dar idea del volumen de sangre perdida y del
tiempo de permanencia en contacto con la misma.
La sangre tiende a caer por efecto de la gravedad, dejando un rastro característico si se deposita en una
superficie vertical, mientras que sobre planos discretamente declives, tenderá a depositarse sobre sus
bordes o límites.

En la actualidad, existen programas informáticos que, empleando determinadas medidas de la escena,


los patrones de dispersión de la sangre y el estudio del eje de todas las gotas así como su extrapolación
al punto donde se produce su convergencia tridimensional, pueden llegar a concretar el punto original a
partir del cual se produjo el sangrado.

Habitualmente, el valor de la sangre como prueba incriminatoria es mayor en aquellos sucesos criminales en
los cuales pudo existir gran proximidad entre víctima y agresor (p ej homicidio mediante el empleo de un arma
blanca), ya que en estos casos su transferencia permite la individualización.

PROCESAMIENTO DE LAS MANCHAS DE SANGRE


La obtención de especímenes de “sangre periférica” (alejada de la escena principal) y de todos aquellos patrones
de sangre dispersos que difieran en su morfología con respecto a la mayoría, pueden ser indicativos de la vía de
huida que pudo emplear el agresor manchado o herido o del lugar donde se produjo el ataque inicial.
Con respecto al procesamiento de una escena criminal manchada de sangre, se pueden realizar una serie de
consideraciones:

• Se debe prestar mucha atención a la aproximación inicial y a la deambulación por el lugar.

• La filmación en video constituye un método excelente para la fijación de las manchas de sangre ya que
permite establecer la perspectiva real de las mismas en la escena situando cada una de ellas dentro de un
patrón determinado. Es muy sensible a la hora de fijar la relación espacial existente entre los distintos
patrones y entre éstos y la proximidad de una estructura concreta tomada como punto de referencia.

• Nunca debe olvidar la fotografía. En ocasiones, el empleo de infrarrojos puede ayudar a la visualización de
una mancha de sangre parcialmente oculta situada sobre una superficie oscura.

• Las manchas de sangre no son fáciles de hacer desaparecer; suelen adoptar un color marrón cuando se
han tratado de limpiar. En ocasiones, es posible objetivar la presencia de sangre en la escena del crimen
mediante el empleo de un foco luminoso de alta intensidad, pero este método no siempre es útil.

En los últimos años ha ganado gran aceptación la aplicación de algunos compuestos químicos capaces de
revelar la presencia de manchas de sangre mediante su unión a ésta. De entre ellos, el luminol (3-amino-
ftalhidracina) vaporizado en forma de aerosol, es el que con mayor frecuencia se utiliza, provocando sobre
una mancha de sangre, incluso diluida, un viraje luminiscente característico.

Algunos autores, señalan la posibilidad de emplear con mejores resultados otras sustancias reveladoras
como la merbromina y orto-toluidina, que en su composición poseen solventes orgánicos evaporables.
El proceso de recogida de las manchas de sangre comenzará con el de aquellas que se consideren más
frágiles o aquellas que puedan perderse o contaminarse con mayor facilidad. El método de recogida
variará dependiendo de que la mancha se encuentre seca o húmeda y en el primer caso, en función de la
superficie sobre la que asienta.

Es posible realizar una serie de recomendaciones generales con respecto a su manipulación y envasado:

• Se deben procurar las máximas condiciones de esterilidad mediante el empleo de guantes de un solo uso
que se cambiarán cuantas veces sea necesario. El resto del instrumental debe ser estéril.

• En la medida de lo posible, siempre se empleará instrumental renovado cuando se proceda a la recogida
de una muestra nueva.

• Cada una de las muestras debe conservarse en un envase distinto.

• El envase nunca debe ser de plástico puesto que la humedad en su atmósfera cerrada facilita el crecimiento
bacteriano y de hongos que pueden desnaturalizar el ADN, imposibilitando su análisis. Si no se puede
evitar el empleo de envases de plástico, la sangre no debe permanecer en el mismo más de dos horas.

• Se procederá a su refrigeración (cerca de 4º C) lo más rápidamente posible, remitiéndose al laboratorio


correspondiente antes de las 48 horas post-recogida con lo que en todo momento se asegurará la
integridad de la cadena de frío.

• En todos los casos, se identificarán a las personas que hayan intervenido en su manipulación con el fin de
descartar posibles contaminaciones cruzadas.

Es fundamental proceder a la recogida de muestras testigo tanto de la víctima como del sospechoso. En el
sujeto vivo, bastan 10 cc obtenidos mediante punción que se envasarán en un tubo de vacío con EDTA como
anticoagulante. Es posible sustituir la punción por una muestra de mucosa oral obtenida mediante la aplicación
de un hisopo que posteriormente se dejará secar a temperatura ambiente y se conservará en envase de papel.

En el caso de manchas de sangre secas:

• Si el objeto sobre el que se encuentran depositadas es pequeño, después de recogido, se envasará en un
sobre o bolsa de papel. En este caso, la interacción investigador-muestra es mínima, con lo que se permite
al técnico de laboratorio decidir la mejor manera de recuperarla.

• Si el objeto es de tamaño y peso considerables, por ello, no fácilmente transportable, puede ser útil el
empleo de alguna de las siguientes técnicas de recuperación:

- 
Corte de la parte del objeto que contiene la mancha y envasado en recipiente de papel: Siempre se
debe obtener un segundo fragmento para control. Como inconvenientes de esta técnica cabe mencionar
la resistencia de algunos materiales y las dudas que se le pueden suscitar al investigador con respecto a
cual es la porción que debe cortar.

- 
Aplicación de banda adhesiva: tanto sobre la mancha de sangre como sobre la superficie que la rodea.
Posteriormente la cinta se depositará sobre un soporte de acetato de vinilo. Es una técnica fácil cuyo
mayor inconveniente reside en la dificultad para obtener muestras de manchas situadas sobre superficies
muy irregulares.

- 
Raspado: mediante esta maniobra y la aplicación de un instrumento muy fino, es posible obtener un
residuo que una vez depositado sobre papel, se introduce, a su vez, en un sobre. De nuevo, nunca debe
emplearse un envase de plástico ya que la electricidad estática generada por sus paredes, puede causar
la dispersión de las trazas obtenidas hacia los bordes, cuando no hacia el exterior del recipiente. Son
inconvenientes de esta técnica la posible pérdida de una parte del indicio y la imposibilidad para rascar
determinadas superficies.

- 
Absorción: empleando hisopos estériles o trozos-hilos de algodón. Los primeros (al menos cuatro)
se sumergirán en agua destilada o desionizada, debiéndose secar después de la toma, antes de su
envasado. Entre los inconvenientes de esta técnica se encuentran la producción de una dilución mayor
de la muestra y un incremento en las probabilidades de su contaminación, problemas que se podrían
solucionar impregnando los hisopos previamente con acetona o etanol al 70%.

En el caso de manchas de sangre húmedas, cualquier técnica que permita su absorción es útil. El dispositivo
que se emplee para su recogida siempre se dejará secar a temperatura ambiente, para posterior e idealmente
introducirlo en un tubo con anticoagulante.
ESTUDIO MÉDICO FORENSE DE LOS PELOS
Los pelos están constituidos por una proteína, la queratina, y se denominan así a las características excrecencias
presentes en la piel de los mamíferos.

Cada especie posee un pelo con peculiaridades específicas relativas a su longitud, color, forma y morfología de
la raíz, pudiéndose distinguir unos de otros al microscopio. De la misma forma, dentro de una misma especie,
existen diferentes tipos de pelo dependiendo de la región anatómica donde nacen, por lo que su estudio permite
localizar exactamente su área de procedencia.

MECANISMOS DE TRANSFERENCIA
Los pelos, al igual que otros indicios, están sometidos al Principio de Intercambio de Locard (“cuando dos
cuerpos entran en contacto siempre existe un intercambio”), ya que se pueden transferir en situaciones de
contacto físico o proximidad.

Se denomina transferencia primaria a la que tiene lugar directamente desde la región cutánea donde el pelo
crece, mientras que la transferencia secundaria es aquella en la que dicha transmisión se verifica desde la ropa
del sujeto donde han caído. El vestuario constituye una fuente ingente para la transferencia de pelos ya que
sobre él se llegan a desprender diariamente hasta 100 de ellos procedentes de la cabellera.

EXAMEN FORENSE DE LOS PELOS


El examen forense de los pelos se realiza mediante su visualización en el microscopio de comparación. Éste
consta de dos microscopios de luz que están conectados por un puente óptico que permite la observación
simultánea tanto del pelo dubitado como indubitado. El proceso se realiza en dos etapas. En primer lugar, se
estudia el pelo cuestionado, comparándose en un segundo tiempo con los procedentes del sujeto conocido. El
objetivo final es poder llegar a determinar si dos sujetos han podido estar en contacto o próximos entre sí, o si
una o más personas pueden haberse encontrado en un determinado lugar.

Los factores que van a influir en la fiabilidad de la prueba son múltiples: unos personales, dependientes del
entrenamiento del técnico, y otros, materiales, derivados de los medios disponibles para el examen.

En la práctica forense, los pelos que básicamente se emplean para realizar este examen comparativo proceden
de la cabellera y de la región pubiana. A diferencia del primero, el pelo púbico no sufre tantos cambios a lo largo
de su ciclo vital por lo que pueden ser útiles para el estudio muestras obtenidas hasta un año después del suceso
criminal.
SU PROCESAMIENTO EN LA ESCENA
El procesamiento de este indicio en el lugar de los hechos debe constituir una prioridad en la investigación de
la escena, por cuanto por su fragilidad y escaso peso pueden destruirse o desaparecer cuando no se recuperan
precozmente.

Para su recogida siempre se emplearán pinzas con el auxilio de una fuente de iluminación adecuada.
Se envasarán por separado, preferiblemente en sobres pequeños que posteriormente se introducirán en otros de
mayor tamaño. Si el pelo se encuentra incluido en una mancha seca (p ej sangre), nunca se intentará su separación
in situ. El conjunto se remitirá completo al laboratorio, adoptando las medidas de protección adecuadas.

A través del examen comparativo de los pelos es posible determinar:

• Su origen animal o humano e incluso en el primer caso, la especie de la cual proceden.

• En el caso de que sea humano es posible:

-  Establecer la región anatómica de origen.


-  Determinar la raza (generalmente a partir de los procedentes de la cabellera).
-  Aproximar la edad del sujeto.
-  Fijar el sexo mediante el estudio de la cromatina sexual presente en las células del folículo.
-  Si se ha sometido a determinados tratamientos estéticos, incluso cuando se han realizado.
-  Investigar la administración de tóxicos.
-  Concluir si el pelo ha sido arrancado o se ha caído naturalmente.

La eficacia del estudio de los pelos con fines forenses no es comparable con la que se pueda obtener mediante
el empleo de las huellas dactilares y evidentemente, con las técnicas de análisis del ADN, aun cuando puede
encontrarse a un nivel similar al de los grupos sanguíneos ABO.
LAS HUELLAS DACTILARES
Si bien se ha documentado el empleo de las huellas dactilares con fines identificativos en Corea ya hace más
de 1200 años, el desarrollo de esta disciplina como ciencia comienza en 1829 con Purkinje. Más próximas,
las aportaciones de Herschell, Faulds, Galton, Henry, Vucetich y Olóriz han contribuido a la creación de un
sistema que, basado en cuatro tipos fundamentales, permite la identificación a partir del dibujo de la huella
dactilar presente en los diez dedos de las manos.

DEFINICIÓN
Se denominan huellas dactilares a las impresiones que dejan los pulpejos de los dedos de las manos manchados
con tinta, sudor u otro líquido, sobre una determinada superficie.

Las huellas dactilares forman dibujos constituidos por una serie de líneas entrantes y salientes (surcos y crestas)
que dan lugar a multitud de figuras, siempre diferentes, gracias a lo cual es posible la identificación de las
personas.

PROCESAMIENTO DE LAS HUELLAS DACTILARES


Su examen siempre se debe practicar empleando una buena iluminación, variando el ángulo de aplicación de la
fuente luminosa para facilitar una óptima visualización. Cualquier huella observada debe ser inmediatamente
fotografiada antes de manipularla o de proceder a su revelado.

Nunca se debe manipular excesivamente la superficie sobre la que se encuentran depositadas.

Obtención

La obtención de las huellas dactilares es posible en tres situaciones:

• En el sujeto vivo: mediante entintado y deslizamiento por rodadura del pulpejo sobre una cartulina. Es
competencia de la Policía.

• En el cadáver:

- Si el pulpejo se encuentra bien conservado: empleando el sistema anterior. La única dificultad puede
residir en la presencia de la rigidez cadavérica que impedirá una extensión adecuada de las falanges.
- Si el pulpejo está deteriorado: la mejor opción es disecar la zona dermo-epidérmica, eliminando, en un
segundo tiempo, la grasa subcutánea para posteriormente, proceder a la rehidratación de la pieza con
glicerina y ácido acético al 20%.
Una vez conseguida la rehidratación, la huella se puede obtener mediante:

- El entintado del dedil de piel obtenido y su deslizamiento sobre una cartulina.
- Compresión del trozo de piel previamente entintado entre dos cristales y posterior fotografía
empleando iluminación oblicua.
- Impregnación suave en grasa del dedil de piel, fabricación de una huella latente que posteriormente
se revelará y fotografiará.

•  E
 n forma de huella latente: es decir, aquellas difícilmente visibles. Para su comparación es necesario
proceder a su revelado, una labor estrictamente policial. El método para evidenciarlas depende:

- Del tipo de superficie sobre la que asientan (porosa, no porosa).


- De sus características particulares (sequedad, humedad, suciedad, etc).
- Del tipo de residuo del cual procede la huella (sangre, grasa, transpiración, suciedad).

Revelado de las huellas dactilares

El revelado de las huellas dactilares se puede hacer mediante el empleo de:

• Láser y/o fuentes de iluminación alternante.


• Polvos magnéticos/no magnéticos (negro, gris, blanco).
• Vapores de yodo metaloide: se adhieren a las grasas y aceites tanto en superficies porosas como no porosas.
Aparecerá una mancha amarilla.
• Solución de nihidrina (en metanol, isopropanol y éter de petróleo), capaz de reaccionar con determinados
amino-ácidos presentes en el sudor.
• Nitrato de plata: reacciona con el cloruro sódico de la transpiración. Se emplea en superficies porosas.
• Sudán: tinción útil para el revelado de huellas producidas por la secreción grasa de las glándulas sebáceas.
Da lugar a imágenes de color negro-azulado. Su empleo es valioso en superficies contaminadas por
restos de comida y otras sustancias grasas.

Otros indicios como las huellas de pies, tierra, cristales, fibras, marcas de objetos, entre otros, de indudable
interés criminalístico, al no ser de naturaleza biológica, no son objeto de discusión en este capítulo.
OTROS INDICIOS DE INTERÉS CRIMINALÍSTICO
HUELLAS DE PIES
Las huellas de pies (calzados, descalzos) se deben buscar en emplazamientos cercanos a la escena del crimen,
pero también en ubicaciones alejadas de la misma.
Su contaminación es frecuente por lo cual en muchas ocasiones no es posible obtener una bien conservada y que
sea útil.

Las huellas de pies pueden ser:

Positivas: generalmente se imprimen sobre superficies lisas como resultado del depósito en ellas de
 

algún tipo de tinte, suciedad o sudoración. En el supuesto de que el autor se encontrase descalzo, pueden
revelarse mediante el empleo de fuentes de iluminación y de los reactivos enumerados anteriormente.

Negativas: son aquellas que se imprimen sobre superficies blandas (tierra, arena). A partir de ellas se
 

pueden extraer moldes para el estudio comparativo con la suela del calzado del sospechoso.

TIERRA
Se trata de un indicio no biológico de naturaleza mineral, aunque habitualmente su composición también
incluye elementos vegetales, a partir de cuyo estudio es posible extraer datos muy interesantes y útiles para la
investigación criminal.

De difícil procesamiento y frecuente contaminación, su mayor valor criminalístico reside cuando es posible
realizar su estudio comparativo a partir de muestras obtenidas en la escena, alrededor del cadáver, en él, en
vehículos o en suelas de calzado. En ocasiones, permite vincular al sospechoso con una ubicación concreta y
reproducir los movimientos del agresor y de la víctima tanto en el lugar de los hechos como en sus inmediaciones
(accesos, huida, vía de salida).

CRISTALES
Como indicio, su presencia es frecuente en escenas relacionadas con robos, atropello e incluso, en agresiones
en las cuales se emplean instrumentos fabricados total o parcialmente con este material. Con respecto al
procesamiento de este indicio, es posible destacar los siguientes aspectos:

Cuando están rotos, su depósito es relativamente frecuente en la suela de los zapatos, ropa y otros
 

objetos.
Es aconsejable embalarlos en recipientes resistentes cuya capacidad sea acorde con el tamaño de la
 
muestra. Si están manchados y húmedos, se dejarán secar previamente.

Resulta imprescindible tomar muestras para comparación.


 

En caso de sucesos violentos llevado a cabo mediante atropello:


 

- Se debe tratar de recuperar el máximo número de fragmentos procedentes tanto del lugar de impacto
inicial como los que hayan podido caer a distancia del mismo.
- Las muestras procedentes de cada lugar se envasarán en recipientes distintos.
- En caso de rotura de los faros frontales, se recuperarán tanto los cristales como los filamentos de la
lámpara.
- Se prestará mucha atención al examen de la ropa de la víctima. En ella se pueden identificar fragmentos
de cristal y también restos de pintura del vehículo involucrado. Las zonas donde se pueden recuperar
con mayor frecuencia son las que presentan huellas de presión, roturas o marcas. Si se encuentran,
nunca se procederá a su manipulación in situ, debiéndose remitir la prenda cuidadosamente protegida
al laboratorio de referencia. En su caso, cada muestra de pintura se envasará por separado.

FIBRAS
El estudio de las fibras es uno de los métodos que se puede emplear para la investigación, en un intento por
demostrar los lados de ese particular triángulo autor-víctima-lugar de los hechos, ya que estos indicios pueden
transferirse entre:

• Dos individuos.
• Un sujeto y un objeto.
• Dos objetos.

Su valor como prueba depende de una serie de factores:

• El tipo de fibra.


• El color de las mismas y las variaciones del mismo presentes a lo largo de su longitud.
• El número de fibras que aparecen.
• Su localización en la escena o en la víctima.

La transferencia de las fibras y la posibilidad de su detección, dependerá directamente del tiempo de contacto
que haya existido entre el autor, la víctima y/o la escena, de tal forma que cuanto mayor haya sido éste, mayor
serán las posibilidades de detección.

Una fibra es la unidad más pequeña del material textil en la que característicamente su longitud es varias veces
superior a su diámetro.
Pueden ser naturales (animales, vegetales) o sintéticas. Se unen entre sí para formar los hilos, que a su vez se
procesan para obtener finalmente el tejido. El tipo y longitud de la fibra empleada, la forma en la cual se unen
para formar el hilo y la manera en las que éstos se reúnen para dar lugar al tejido, son factores que van a influir
en la dinámica del intercambio o transferencia y en la posibilidad de hallar coincidencias en su estudio.

Al igual que en el caso de los pelos, la transferencia de fibras puede ser primaria, directamente desde el tejido
hasta la víctima, o secundaria, cuando se lleva cabo desde la ropa del autor a la víctima.

Se señalan 24 horas como límite temporal pasado el cual va a resultar muy difícil recobrar este indicio traza.
Cuanto más tiempo haya transcurrido desde el suceso criminal, menores van a ser las posibilidades para
recuperarlo.

El estudio de las fibras halladas tanto en el lugar de los hechos como en el agresor o la víctima puede aportar
datos relevantes a la investigación, algunos ya señalados, en relación con:

La naturaleza de la fibra: sintética o natural.


 
Tipo de fibra.
 
Coloración/decoloración.
 
Nº de fibras que configuran el hilo.
 
Forma de asociarse los hilos en el tejido.
 
Fabricante.
 
Antigüedad de la fabricación.
 
Daños producidos por el uso.
 

MARCAS DE OBJETOS
Aparecen con mayor frecuencia en determinados delitos como los robos, aunque también pueden observarse en
otros sucesos, como consecuencia de la aplicación de objetos o instrumentos vulnerantes concretos.

Tanto en aquellos casos en los cuales el objeto se ha empleado como arma o en los que se emplean como medio
para acceder a la escena, su recuperación siempre reviste indudable interés para la investigación. En ambos
casos, es posible hallar en ellos restos de otros materiales contra los que haya podido impactar (pintura, cemento,
etc) o materiales biológicos depositados como consecuencia de su empleo como arma (sangre, cabellos). Dicha
recuperación es posible mediante el empleo de materiales sintéticos, inicialmente líquido, que cuando se
solidifican sobre la marca a estudiar, permiten la extracción de un molde, que posteriormente es posible estudiar,
incluso, tridimensionalmente mediante el empleo de un escáner y el software adecuado.

El estudio morfológico de la marca, incluso en el cadáver, permite determinar alguna de las características del
instrumento empleado. En el caso de que sea posible la recuperación del instrumento utilizado en la agresión,
para su procesamiento y embalaje se seguirá la metodología específica como la que se señala para el caso de las
armas de fuego y armas blancas.
PROCESAMIENTO DE LAS ARMAS DE FUEGO Y ARMAS
BLANCAS COMO INDICIOS
ARMAS DE FUEGO
Las armas de fuego constituyen indicios del máximo interés para la reconstrucción de un suceso criminal en el
que aparezca involucrada su utilización.

Las siguientes, constituyen pautas de actuación a la hora de manipular y recuperar dichos instrumentos en el
lugar de los hechos:

• Nunca se debe remitir un arma cargada al laboratorio.


• 
Nunca se debe proceder a su limpieza total o parcial.
• 
Nunca se debe intentar disparar un arma antes de su remisión al laboratorio.
• 
Nunca se debe recoger un arma de fuego levantándola mediante la introducción de un lápiz u objeto
similar en el cañón.
• 
Siempre se debe consignar el nº de serie, modelo y calibre del arma, no equivocando el primero con el
correspondiente al de la patente.
• 
Preferiblemente se deben envasar en recipientes de cartón o madera rígidos y resistentes, situando un
material adecuado en su interior para evitar su desplazamiento.
• 
Si aparecen manchas de sangre u otros indicios en ellas, se aplicarán previamente medidas de protección
específicas, intentando evitar su deterioro o destrucción. Nunca se recuperarán estos indicios biológicos
in situ.

Los proyectiles como indicios poseen valor para identificar el arma desde la cual han sido disparados y:

• 
Nunca se debe realizar marca alguna en ellos.
• 
Se deben envolver en papel, previo secado si están húmedos o manchados, para posteriormente
introducirlos en sobres de igual material debidamente identificados.
• 
Siempre se remitirán al laboratorio la totalidad de proyectiles o fragmentos de los mismos que se
obtengan.
• Nunca se deben limpiar.

Con respecto a los cartuchos:

•  Se envolverán de forma similar a la señalada para los proyectiles.


• Cada uno de ellos por separado en sobres de papel correctamente identificados.
• Si aparece el arma problema, es obligatoria su remisión conjunta, así como la del resto de la munición
que no haya sido disparada.
En el caso de la pólvora, tatuaje o residuos del disparo:

 Si se han depositado en la ropa, ésta se embalará, previa toma de fotografías y secado, doblándola poco,
cuidadosamente, evitando manipularla en demasía, ya que estas trazas pueden perderse. Cada elemento
se envasará por separado.

 Los residuos del disparo son indicios muy frágiles que deben recogerse preferiblemente antes de que
transcurran tres horas desde que se haya efectuado el mismo. Además:

• En el sospechoso, si han transcurrido más de 6 horas desde que se realizó el disparo o en el caso
de que se haya lavado las manos, la detección mediante el uso de los kits habituales va a ser muy
complicada, aún cuando también en todos los casos, nunca de debe desechar la toma de la muestra.

• En el cadáver se:

- Evitará la manipulación excesiva en el lugar de los hechos tratando de demostrar la presencia de


estos indicios.
-  Protegerán las manos mediante bolsas de papel amplias que eviten el roce y pérdida de indicios.
- Disecarán la piel y el tejido celular subcutáneo del orificio de entrada y de salida, si este último
existe. Esta resección será amplia incluyendo un margen de seguridad que pueda incorporar todos
los posibles elementos del disparo.

ARMAS BLANCAS
Con respecto al procesamiento de las armas blancas como posibles indicios del crimen es posible realizar las
siguientes precisiones:

Su manipulación debe ser exquisita ya que, a su vez, pueden ser portadoras de indicios procedentes del
 

autor (huellas dactilares) y/o de la víctima (sangre, huelas dactilares).

Nunca se deben recoger sin llevar guantes.


 


Si están húmedas, se dejarán secar previamente.


 


Inicialmente, se envolverán en papel, para posteriormente introducirlas en sobres que a su vez se


 

incluirán debidamente fijadas en un recipiente de cartón resistente o de madera con el fin de evitar
desplazamientos.
LA CADENA DE CUSTODIA DE LA EVIDENCIA
Los indicios obtenidos en la escena del crimen, como en todos los casos, son únicos e irrepetibles, y por
ello, el que en todo momento se establezca una custodia adecuada de los mismos, asegurando su integridad e
inviolabilidad, constituye una prioridad.

La metodología que se debe seguir desde que se procesan en la escena hasta que se procede a su estudio y
análisis en el laboratorio, está encaminada a garantizar la fiabilidad y exactitud de los resultados que después se
obtengan.

Ello ha motivado que siempre haya existido la inquietud entre los especialistas por tratar de implantar un
sistema global de gestión de los indicios capaz de asegurar la integridad de los mismos así como la calidad de
los resultados que se puedan obtener de su análisis. Este sistema integral de gestión tiene por objeto disminuir
la tasa de errores que se puedan cometer y debe abarcar cualquier actuación llevada a cabo sobre los indicios
desde el mismo momento inicial de su observación, asegurando:

• La fiabilidad de su procesamiento.


• La fiabilidad de los resultados analíticos.
• El buen funcionamiento del equipamiento de laboratorio que se emplea para su análisis así como la
calidad de los reactivos.
• La idoneidad y comprensión de los informes que se emiten.

DEFINICIÓN
La denominada cadena de custodia es en realidad un documento escrito. En él se reflejan todas las incidencias
relativas al procesamiento y gestión de los indicios, es decir, donde queda constancia de la totalidad de
movimientos o actuaciones que se realizan sobre éstos desde que se recogen hasta que se destruyen o devuelven.

La documentación de estos actos resulta hoy en día imprescindible para respaldar como elemento probatorio la
evidencia y exige la implicación de todas las personas que entran en contacto o procesan los indicios.

METODOLOGÍA
En relación con la cadena de custodia legal de la evidencia, se hace imprescindible la adopción de protocolos de
actuación que tomen en consideración la metodología que se debe seguir:

• Antes de la recogida del indicio: teniendo siempre en cuenta la “individualidad y necesidades” de cada
indicio, la obligación de seleccionarlos de acuerdo con su idoneidad, así como las medidas que van a ser
necesarias para su correcta conservación y transporte al laboratorio.
• Durante la recogida del indicio: ya se ha reiterado suficientemente la importancia que tiene el
seguimiento de una metodología específica en esta etapa del procesamiento de los indicios. Errores en la
misma pueden imposibilitar el análisis del vestigio y/o invalidar los resultados analíticos que se obtengan.
A estos efectos resulta útil:

- La adopción de un protocolo de selección y muestreo adecuado.


- Asegurarse de que se establecen las medidas aptas para la conservación inmediata de los indicios
mediante la instauración inmediata de un sistema singularizado para cada uno de ellos.
- El envasado de los mismos en recipientes apropiados, preferiblemente estancos.
- Un etiquetado correcto y completo de cada envase.
- El envasado se realizará de manera primaria en un recipiente estanco apropiado para la muestra y
secundariamente en otro externo, resistente, también hermético. Todos ellos se identificarán y
precintarán adecuadamente. En ocasiones puede ser interesante acompañarlos de dibujos o fotografías.

Después de la recogida, debiendo constar:

• Local donde se conserva hasta su remisión.


• Tiempo de conservación en el mismo.
• Tipo de conservante, en el caso de que se haya empleado alguno.
• Momento en el cual se remite al laboratorio.
• Medio de transporte utilizado hasta el laboratorio.
• Fecha y hora del mismo.
• Condiciones bajo las cuales se realiza.

Desde el momento que entra el indicio en el laboratorio, deberá constar:

• Fecha y hora de entrada.


• Identificación de la persona o empresa que procede a su entrega.
• Tipo y estado del embalaje, así como del precinto que lo sella.
• Identificación de la persona que lo recibe y abre.
• Codificación de la muestra.
• Lugar donde se almacena hasta su ingreso en el laboratorio.
• Descripción del envío, comprobando que consta:
- Número de indicios que se remiten.
- Tipo de envase.
- Posibles anormalidades detectadas.
-  Documentación adjunta.
• Descripción del etiquetado: legible; completo. Se describirán los envíos que no hayan sido correctamente
etiquetados o con otras anomalías.
• Lugar de conservación hasta que se procede a su análisis.
• Identificación de las personas que entregan el indicio en cada uno de los pasos.
Durante el análisis se acreditarán:

• La fecha de inicio de cada uno de los solicitados.


• Previamente, la descripción del indicio. Se puede emplear la narrativa, fotografía (lo más frecuente) o su
dibujo.
• Las maniobras o manipulaciones que se llevan a cabo sobre ellos, registrando la totalidad de las mismas:
fecha, hora, lugar/departamento, tipo de acto analítico efectuado e identificación de quien lo lleva a cabo.

Después de análisis:

• Fecha de su finalización.
• Listado de las muestras y cantidad de indicios que sobran.
• Lugar donde se van a almacenar hasta su destrucción.
• Periodo durante el cual se mantiene la custodia post-análisis.
• Fecha y/o forma de destrucción o devolución.

La emisión del correspondiente informe pericial (siguiendo las pautas que establece la norma ISO 17015)
constituye el colofón o punto final de todo lo ejecutado hasta ese momento en el laboratorio.
RECONSTRUCCIÓN DEL LUGAR DE LOS HECHOS

DEFINICIÓN
Se trata de otro de los elementos de prueba de los que dispone el Instructor para comprobar la verosimilitud o
inverosimilitud de algunas de las afirmaciones formuladas en el resto del procedimiento.

De la misma forma, el investigador que concurre a dicha reconstrucción puede extraer importantes conclusiones
acerca de la validez de las hipótesis de trabajo elaboradas de acuerdo con los resultados obtenidos en el curso de
su indagación.

La reconstrucción de los hechos consiste en la reproducción artificial de un hecho de interés para el proceso con
el fin de ayudar a comprobar si se efectuó o pudo efectuarse de acuerdo con las declaraciones y demás pruebas
actuadas.

Sirve de complemento a las narraciones practicadas acerca de los hechos y constituye un medio de prueba en
ocasiones muy importante, ya que provee del detalle de la realización de los hechos de una manera muy concreta
y fácil de asimilar.

Se trata de una especie de reproducción cinematográfica o teatral sobre los momentos en los cuales se cometió
el crimen o de algunas de las circunstancias vinculadas con el mismo.

OBJETIVOS
La finalidad principal de la reconstrucción de los hechos es aclarar las circunstancias que resultan de las
declaraciones de testigos, del imputado, de la propia víctima, o de cualquier otra prueba, para poder establecer
si el crimen se pudo cometer de un modo determinado y por consiguiente, contribuir así a formar la convicción
del Juzgador. En suma, se trata de verificar si el delito se efectuó, o pudo acontecer, tomando en consideración
las declaraciones previamente formuladas y el resultado del resto de pruebas llevadas a cabo a lo largo de la
investigación.

Se trata de una diligencia que se suma a las diversas narraciones realizadas acerca de los hechos, mostrando un
esquema panorámico aproximado de lo que ocurrió y de los efectos causales que produjeron determinados actos
delictivos.

Este medio de prueba se complementa con otros que operan simultáneamente tales como las diferentes fases
de la inspección ocular. También y de forma casi experimental, las hipótesis de investigación pueden ser
contrastadas por esta vía.
Esta diligencia cumple con una pluralidad de funciones: fiscalizadora, de control y confrontación con otras
diligencias practicadas o por efectuarse, ampliatoria, modificadora, reguladora y fundamentalmente, como ya
se ha mencionado, de eliminación o certidumbre de las hipótesis delictuales. También sirve para verificar lo
ajustada que pueda ser la hipótesis pericial.

Al igual que se fija la escena del crimen, la diligencia de reconstrucción de los hechos debe quedar plasmada en
un acta donde se da cumplida cuenta del desarrollo de la misma.

METODOLOGÍA
Al no ser todos los sucesos criminales iguales, no es posible formular unas directrices únicas relativas a la forma
en la que se debe a cabo la reconstrucción de los hechos en estos casos.

La sucesión de actos que se practican en esta labor reconstructora no son nunca producto de la improvisación. El
conocimiento previo de lo realizado hasta ese momento exige que las actividades que integran la reconstrucción
se adapten en su desarrollo al objeto de confirmar aspectos concretos muy relevantes en la investigación del
suceso criminal y por ello, deben ser meticulosamente meditadas.
CONTAMINACIÓN DE LA ESCENA CRIMINAL
Uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la investigación del lugar de los hechos, por la trascendencia
que va a tener para la validación judicial de los indicios, es la denominada contaminación de la escena.

La inclusión de elementos ajenos a la misma supone que se puedan suscitar errores a la hora de detectar y
valorar la importancia de determinados indicios. Siempre se debe tener en cuenta que si se pierde un indicio, se
pierde una oportunidad de investigación. De la misma forma, en virtud de esta intrusión, se modificarían los
resultados analíticos posteriores, al no haberse podido asegurar una correcta cadena de custodia.

LA “DINÁMICA DE LA EVIDENCIA”
Se entiende por de dinámica de la evidencia, el proceso mediante el cual se introducen modificaciones
en los indicios como consecuencia de múltiples factores que pueden actuar en cualquiera de los momentos
comprendidos entre su depósito y la remisión al laboratorio correspondiente.

TIPOS DE CONTAMINACIÓN
Existen diferentes tipos de contaminación:

Anterior: aquella que tiene lugar en el intervalo de tiempo que transcurre entre la comisión o la
 

ejecución del crimen y su hallazgo. Se incluyen dentro de este tipo de contaminación:

•  L
 as condiciones climatológicas desfavorables, que pueden modificar, sobre todo en las localizaciones
abiertas, las condiciones originales del lugar, moviendo algunos indicios desde su ubicación original,
en ocasiones, hasta hacerlos prácticamente indetectables, modificando sus características, etc. Este
ejemplo constituye el prototipo de la denominada contaminación anterior accidental.

• Las manipulaciones llevadas a cabo intencionalmente por el autor del crimen con la finalidad de crear
dudas al investigador. Es la contaminación anterior intencional.

Al lado de la anterior, que siempre se tendrá en cuenta durante la investigación, existen otros dos tipos de
contaminación directamente relacionadas con la práctica de un deficiente procesamiento de la escena del
crimen:

Paralela: también llamada negligente y que resulta de la manipulación incorrecta de los indicios
 
presentes en la escena.

Posterior: como consecuencia de la remisión incorrecta de los vestigios objeto de análisis.


 
PRINCIPALES CAUSAS DE CONTAMINACIÓN
Las causas que pueden ser fuente de los diferentes tipos contaminación en las distintas etapas del procesamiento
son infinitas, y entre ellas, además de algunas de sentido común (tocar la escena sin guantes, movilizar
inadecuadamente objetos, deambular sin cuidado, mezclar indicios, remitirlos envasados de manera inadecuada,
sin secarlos cuando sea preciso, etc.), se incluyen:

Los actos que realiza el criminal durante la comisión del hecho y en el inmediato posterior al mismo.
 
Se engloban aquí todas aquellas acciones llevadas a cabo conscientemente antes, durante y después del
crimen, con la finalidad de confundir y equivocar a los investigadores. En otras ocasiones, el autor
material añade, mueve o manipula objetos de la escena con la finalidad de “modificar el aparente
motivo del crimen”. También comprenden otros actos de tipo ceremonial, ritual o de fantasía, que
generalmente se realizan mientras se comete el crimen o inmediatamente después de éste y entre los
que se encuentran las mutilaciones post-mortales, la necrofilia o el arreglo estético del cuerpo.

Los actos o acciones llevados a cabo por la propia víctima, incluso los previos al crimen, y que en
 
ocasiones son fuente de artefactos que modifican la valoración adecuada de los indicios. También entre
ellos, se incluyen los que realiza el ofendido durante el ataque y después del mismo (defensa, limpieza).

La transferencia secundaria de indicios entre objetos y/o personas, que tiene lugar a continuación del
 
intercambio original y que no se asocia con las circunstancias que dieron lugar a aquel.

Las actuaciones llevadas a cabo por testigos en el intervalo post-comisión del crimen, incluidas todas
 
aquellas practicadas con el fin de preservar la dignidad de la víctima en el seno de la compasión que
genera el cuerpo inerte.

La climatología, ya comentada como causa de contaminación anterior accidental. En escenarios abiertos


 
o semiabiertos, la condiciones climatológicas desfavorables influyen sobre la evolución morfológica del
cadáver, modificando el aspecto externo del cuerpo y propiciando la pérdida y/o enmascaramiento de
determinados indicios.

La descomposición cadavérica puede llegar a modificar el aspecto macroscópico de algunas lesiones.


 

La actividad de los insectos, capaz de alterar las características de macroscópicas de las lesiones pero
 
también, de movilizar e incluso hacer desaparecer determinados indicios.

La actividad de animales predadores, con similares consecuencias a las ya señaladas en el punto anterior.
 

Algunas actividades profesionales:


 

-  Bomberos: el empleo de agua a presión, de productos químicos e incluso, el propio profesional


durante su trabajo pueden dar lugar a modificaciones en la escena. En este caso, es relativamente
frecuente que las evidencias cambien de ubicación, desapareciendo los patrones espaciales originales.
También se pueden perder vestigios, hacerlos indetectables o añadir artefactos al lugar.

- 
Policía: sobre todo en aquellos casos en los que es prioritario salvar la vida de posibles supervivientes.
La rapidez con que se debe llevar a cabo dicha tarea, puede acarrear consecuencias similares a las
anteriores.

-  Personal médico: cuya actuación, además de los efectos ya señalados, puede dar lugar a artefactos
terapéuticos en la víctima viva o en la ya fallecida. A este respecto, se deben recordar las
recomendaciones formuladas en otro Capítulo de este Tratado con respecto al primer contacto con la
escena del crimen.

- 
Forenses: al practicar una manipulación inadecuada, excesiva, del cadáver en la escena, incluso si
dicha exploración se realiza correctamente, se pueden arrastrar indicios que se encuentren en su
proximidad o en alguno de sus planos o decúbitos, sobre todo si éstos son frágiles y escasamente
visibles. De la misma forma, cuando se introduce el cuerpo en la bolsa para su traslado, durante el
mismo y al extraerlo para la práctica de la autopsia, se pueden perder indicios de inestimable valor.

REPERCUSIONES
Los esfuerzos encaminados a tratar de minimizar una posible contaminación de la escena del crimen nunca serán
suficientes. La contaminación del lugar de los hechos siempre subyace como gran peligro en toda investigación
y sus consecuencias para el resultado de la misma son funestas, llegando a incluso a invalidarla.

En toda investigación criminal debe priorizarse la adopción de medidas conducentes a disminuir, hasta hacer
desaparecer, el riesgo de contaminación.

Es una tarea en la que se deben involucrar la totalidad de personas que intervienen en la investigación,
comenzando por el primer Agente que tuvo acceso al lugar. Las medidas que se vayan adoptando se supervisarán
continuamente y se irán actualizando conforme transcurra la investigación, se vaya procesando la escena y en
función de los cambios que puedan ir surgiendo durante la misma.

La escena del crimen es única e irrepetible por lo que es imprescindible mantener un control absoluto sobre la
totalidad de actos que integran su procesamiento y sobre cada uno de los indicios.

Un procesamiento erróneo de la escena, su contaminación y la gestión incorrecta de los vestigios presentes en la


misma, dará lugar a resultados analíticos no concluyentes cuando no equivocados, carentes en suma, de validez
como prueba científica pericial.
VIOLENCIA SEXUAL
CONCEPTO
En los delitos contra la libertad sexual, el bien jurídico protegido es la libertad sexual. En menores e incapaces,
como no se les reconoce el consentimiento, el bien jurídico protegido no es la libertad sino la indemnidad
sexual.

En términos generales, se define agresión sexual a cualquier acto sexual realizado sin consentimiento o con
consentimiento viciado.

La falta de consentimiento, incluye tanto el uso de violencia como aquellas situaciones en las que la victima
tiene disminuida su capacidad psíquica.

Los delitos sexuales son los que mas cifras negras acumulan, se estima que solo el 10 % de los reales se denuncian.
El acoso sexual en el medio laboral, las agresiones sexuales, la violencia sexual a mujeres adultas y a menores, o
los crímenes de mujeres de contenido sexual. A nivel pericial es cada vez más necesaria la intervención de las
ciencias forenses, convirtiéndose en una pericia específica para determinar la realidad del hecho, su data, sus
circunstancias y la identificación del autor. De hecho, una buena peritación y una buena coordinación con todos
los profesionales que intervienen en el caso, resulta de capital importancia para aportar prueba del delito y de su
autor/es.

Abuso sexual, acto sexual no violento, pero no consentido o con consentimiento viciado por ser realizados
sobre menores, o sobre personas privadas de sentido por ejemplo narcotizadas o trastornas mentalmente como
un retraso mental. En el caso del abuso sexual no es necesario que medie violencia e intimidación.

INTERVENCIÓN MÉDICA EN LAS AGRESIONES Y ABUSOS SEXUALES: EXPLORACIÓN Y RECOGIDA DE


MUESTRAS

Vamos a limitar el estudio a aquellos casos que requieran para su demostración la intervención médica. Es de
destacar la gran importancia que tiene el examen precoz de las víctimas de agresión sexual, pues según pasa el
tiempo las pruebas biológicas irán desapareciendo.

No hay un patrón de víctima; puede ser una mujer adulta o una niña o una mujer anciana.

Las pautas de actuación ante agresiones sexuales deben de ser únicas y protocolizadas. Los protocolos son una
buena ayuda, ya que evitan cometer errores por olvidos o ignorancia. Pero evidentemente es una guía, ya que
cada agresión es diferente.
El examen de una mujer que refiere haber sido víctima de una agresión sexual debe cumplir unos requisitos:
El lugar ya sea hospitalario o en consulta debe mantener la mayor intimidad posible en aras a conseguir la
confidencialidad necesaria, el trato del médico debe ser comprensivo hacia la mujer. Informando de las
exploraciones que vamos a realizar así como de la finalidad de las mismas.

Acceso carnal es la penetración del pene en erección a través de la vagina. Existe diferencia entre el acto
realizado a una mujer con integridad de himen o a una mujer que ha tenido contactos sexuales previos. Desde
el punto de vista médico obligan a su estudio individualizado. Igualmente la exploración y los hallazgos pueden
variar según sea una víctima mujer adulta o bien una niña.

HALLAZGOS FÍSICOS EN LA EXPLORACIÓN MÉDICA EN CASOS DE VIOLENCIA SEXUAL

1.  Coito vaginal

Morfología del himen

En las mujeres que no han tenido relación sexual o cópula, existe una membrana incompleta a nivel de la
unión de la vulva y la vagina que se extiende hacia el centro del orificio estrechando su luz, esta membrana se
denomina himen.

La morfología del himen puede ser muy variable, sin embargo en la mayoría de los casos podemos encuadrarlos
en los siguientes tipos:

• Himen semilunar o falciforme, en forma de media luna con la concavidad dirigida hacia el plano anterior.
• Himen anular o circular, como su nombre indica tiene forma de anillo con orificio central o algo
excéntrico.
• Himen labiado, conformado por una hendidura central entre dos labios. Esta forma del himen, si la
hendidura es muy alargada, va a permitir la penetración sin desgarro de la membrana.

Existen otras formas atípicas como el himen cribiforme, biperforado, ausencia de himen.

La consistencia del himen también es variable. En general se desgarra a la primera cópula. Sin embargo
existen hímenes muy resistentes al desgarro e hímenes elásticos y dilatables que permiten el paso del pene sin
desgarrarse.

Desgarro del himen. (desfloración)

El desgarro de himen suele ir acompañado de una pequeña hemorragia. Para describir la localización de un
desgarro consideramos el himen como una esfera horaria e indicamos la hora que corresponde a la localización
del desgarro (a las 3, a las 6, etc): Cada forma de himen tiene una localización típica de desgarro.
Los desgarros suelen llegar hasta la inserción del himen, lo que los distingue de arañazos. Los bordes de una
rotura himeal reciente son rojos, redundantes y tumefactos. Cicatrizan en 3-4 días. Nunca se sueldan. Una vez
cicatrizados no podemos determinar la fecha del desgarro.

Lesiones genitales

En ocasiones además del desgarro del himen tras el primer coito pueden producirse otras lesiones que
dependerán de la desproporción de tamaño entre los órganos genitales femenino y masculino o bien de la
violencia con la que se produzca la introducción del pene. Por ello, estas lesiones de ocurrir serán más frecuentes
en niñas porque en mujeres adultas estas lesiones, salvo el desgarro del himen, son muy raras. En general:

• En niñas menores de 6 años el coito es anatómicamente imposible porque el ángulo subpúbico es muy
agudo y hace imposible la penetración del pene, ya que supone una barrera ósea.

• Entre los 6 y los 11 años es posible la penetración pero la desproporción de tamaño entre la vagina
infantil y el pene adulto supondría la rotura del periné incluso del tabique rectovaginal.

• En mayores de 11 años además de la rotura del himen pueden producirse leves lesiones genitales.

• En la mujer adulta las lesiones genitales son excepcionales.

Presencia de esperma en genitales femeninos

Dato fundamental de la existencia de coito, en especial en mujeres que han tenido contactos sexuales previos,
pues la ausencia de lesiones y de huellas en el himen es la regla. Más adelante describiremos la recogida de
muestras en genitales.

Presencia de vellos pubianos

Aunque no siempre ocurre tanto en la víctima como en el inculpado podemos encontrar vellos pubianos
procedentes de uno o de otro.

Contagio de enfermedades de transmisión sexual

Su interés viene dado porque puede constituir una prueba de la relación sexual, sobre todo cuando estas
infecciones se demuestran en menores

2.  Exploración de la victima mujer adulta

Para la exploración se precisará un instrumental básico: camilla ginecológica con estribos, espéculos vaginales (a
ser posible de dos tamaños), guantes estériles, pinzas, lámpara de luz dirigible, hisopos y frascos estériles, suero
fisiológico, peine, sobres.
La exploración abarca tres niveles: examen corporal general, examen de la zona paragenital y de simbología
sexual, y examen de zona genital o anal en su caso.

Examen corporal general

En cualquier zona del cuerpo puede presentar lesiones de todo tipo, sin embargo hay determinadas zonas y
determinadas lesiones que son de mayor interés. Lesiones de defensa: antebrazos, Lesiones de tentativa: de
gran importancia, siempre se deben de buscar pues son mínimas y pueden pasar desapercibidas, por ejemplo,
pensemos en una mínima erosión en el tórax producida por presionar la punta de navaja sobre el pecho, la
presión de la mano sobre la boca para acallar los gritos marca en el interior del labio la erosión por presión de
los dientes, marcas en el cuello por intentos de estrangulación. El tipo de lesión es variada desde contusiones
a heridas incisas, quemaduras de cigarrillos, mordeduras (estas de gran importancia ya que en ellas podemos
encontrara ADN del agresor procedente de las células epiteliales que se encuentran en la saliva). De estas
lesiones podremos deducir en muchos casos el objeto que las produjo.

Examen de zonas de simbología sexual y paragenital

Nos estamos refiriendo al cuello, mamas y zonas paragenitales, el agresor puede chupar, morder, succionar
dejando como impronta las denominadas sugilaciones (o equimosis por succión) características de las agresiones
sexuales. Importante estas lesiones ya que si bien son de escaso interés clínico, son de gran importancia médico-
legal por dos motivos, porque son sugerentes de agresión sexual y porque el agresor ha dejado una prueba
fundamental en la saliva donde se encuentran células epiteliales, su ADN.

Examen de la zona genital

Se realiza en la camilla de estribos con la víctima en posición ginecológica. Su objeto es el examen de los
genitales externos e internos, para valorar las lesiones y para la toma de las muestras con fines forenses.

- Las lesiones que podemos encontrar en el monte de Venus son contusiones, equimosis.

- En labios mayores y menores podremos encontrar desgarros, eritemas (enrojecimiento). Los desgarros los
encontraremos en la posición las 6 cuando son por penetración, tomando como referencia la vulva como
la esfera de un reloj.

- Exploración del himen para valorar signos de desfloración, esto ocurre cuando la víctima no ha tenido
coitos anteriores. Las mujeres sexualmente activas y sobre todo las que han tenido hijos, no sufren lesiones
himeneales.

- Posteriormente se utiliza el espéculo para la visualización de la vagina y del cuello del utero. Tras su
exploración para la detección de algún tipo de trauma vaginal, su visualización tiene como objeto
fundamental la recogida de muestras.
Por último el examen físico debe concluir con el estudio de las ropas, especialmente la interior: desgarros, restos
de sangre o esperma. Rodeándose la mancha con un marcador y enviándola al laboratorio.

También se deben examinar la uñas de la mujer si refiere que se ha defendido, pues puede haber restos de
sangre, pelo, tejidos, del agresor.

3.  Exploración de la víctima en caso de niños/as

Es importante tener en cuenta en primer lugar que el diagnóstico inicial de abuso, es un diagnóstico de sospecha.
La certeza se obtiene mediante el conjunto de estudios médicos, sociales y psicológicos.

La exploración genital frecuentemente es normal o los hallazgos no son específicos, sobre todo si el abuso no es
frecuente.

En las niñas en edad prepuberal (antes de los 9-10 años) el examen se limita a la inspección externa. No se
hace el examen interno, salvo que exista sospecha de lesión o necesitas la toma de la muestra. Lo mismo que las
anoscopias, solo si existe lesión interna, fundamentalmente si existe hemorragia. Ya que antes de esta edad es
difícil la penetración sin causar importantes lesiones. Ante sospecha de lesión interna debe realizarse, pero esta
exploración en niñas pequeñas precisa de anestesia.

La apariencia de los hallazgos varía según el grado de maduración de la niña como por ejemplo, por la influencia
de las hormonas en el himen. El recién nacido, por los estrógenos de la madre, tienen un himen grueso y
redundante. A los 3-4 años adelgaza y se convierte en una fina membrana. En la pubertad, otra vez por la acción
hormonal se vuelve grueso y redundante. También se modifica la elasticidad, de modo que el orificio puede ser
ancho sin existir trauma. Todos estos cambios hay que conocerlos y saber que son fisiológicos y normales.

También el aspecto se modifica según la relajación del niño y la posición que tenga durante la exploración.
Ejem. Posición supina y separando los labios con los dedos veremos el periné y el vestíbulo, pero no abre
suficientemente el orificio himeal y lo veremos más pequeño.

Para la región perianal, hay que tener en cuenta hallazgos que pueden equivocar el diagnóstico de penetración
como, pigmentación perianal y congestión venosa. En abusados podemos ver disminución de la grasa alrededor
del orificio.

Signos físicos en niñas

Se comenzará con la exploración menos invasiva que es la general: cabello, zonas de elección en la piel, región
mamaria, zona oral y perioral. Después se pasa a la región perianal, vulva y otras zonas.
Los labios menores pueden aparecer enrojecidos o erosionados, incluso puede aparecer un desgarro.

Si el himen está intacto y existe dolor al intentar suavemente el tacto, no continuaremos y tomaremos muestras
de la zona del vestíbulo y superficie del himen.
Un himen intacto pero dilatado que permite el paso del dedo sin molestias puede ser indicativo de manipulación
sexual repetida.

Imprescindible también en niños la búsqueda de enfermedades de transmisión sexual. Por ejemplo gonorrea,
sífilis, herpes, nos proporciona datos de abuso aún en ausencia de lesiones físicas. Clamidias, condilomas
acuminados, nos hacen sospechar.

4.  Recogida de muestras

Se procederá siempre de la misma manera, se tomarán primero muestras con hisopos o torundas de algodón,
secas y estériles, para no deteriorar los vestigios y tras ello se realizará las tomas que precisen manipulación,
como el lavado o el raspado.

• Dos muestras del fondo de saco vaginal posterior y dos muestras del canal endocervical. Se toman
haciendo un movimiento rotatorio siempre en el mismo sentido para que el algodón se impregne de
manera uniforme. Los hisopos se introducen en su embalaje o en recipientes que los mantengan de
manera que no contacte con las paredes.

• Lavado vaginal con 10 ml de suero fisiológico. El lavado se hace mediante una jeringuilla con suero
fisiológico, con la que también se puede recoger el líquido tras el lavado e introducirlo en un bote estéril.
Las muestras se identifican con el nombre de la víctima y fecha de la toma, enviándose al laboratorio lo
antes posible.

Recogida de muestras extragenitales

• Muestras en localización bucal y perioral: dos hisopos secos y estériles, uno de la cara interna de incisivos
superiores y otro de la orofaringe. Lavado bucal con suero fisiológico (10 ml.).
• Muestras en localización anal o perianal: dos hisopos secos y estériles, uno del canal ano-rectal y otro del
esfínter anal. Lavado anal con suero fisiológico (10 ml.).
• Si son manchas de ropa interior, prendas de vestir, preservativos, etc. Si están húmedas se dejan secar al
aire antes de empaquetar. Se envían en paquetes individuales y etiquetados cada uno.
• Los pelos del pubis o de ropa se recogen con pinzas y se envían en sobres con etiqueta. Si son indubitados
(víctima y agresor) se arrancan, no se cortan y siempre de la misma región a la que pertenece la muestra
(la raíz del pelo es lo que se emplea para el ADN).
• Toma muestras de uñas. Se recoge material subungueal de víctima y agresor. Se envasan por separado en
tubos secos y estériles.
• Muestras de manchas en piel. Las manchas de esperma, se raspan y se envasa en frasco estéril y seco. Tras
ello se puede frotar la zona con hisopo humedecido en suero.
• Muestra de orina de la víctima. En frasco de orina, sin conservantes y se envía refrigerado. Se etiqueta con
nombre de la víctima y fecha. Se solicita drogas y embarazo.
• Muestra de sangre de la víctima. Un tubo de 5 ml. con anticoagulante. Se etiqueta con fecha y nombre de
la víctima. se solicita drogas y alcohol.
Muestras. Identificación de fluido seminal.

La visualización de espermatozoides maduros en las muestras es una prueba concluyente y definitiva para la
demostración de semen. Sin embargo esto no siempre es así, concretamente entre un 9 y un 18% de los casos,
el eyaculado no tiene espermatozoides (aspermia) o bien son inmaduros (azoospermia). Es el caso de sujetos
vasectomizados o con patologías por ejemplo alcohólicos crónicos.

La visualización de espermatozoides se realiza mediante la técnica de Gram modificada, tras macerar la muestra
y posterior centrifugación, observación con microscopio óptico. Es importante saber que la supervivencia de los
espermios en cérvix vivos entre 5 a 8 días, muertos de 8 a 15 días, en vagina vivos de 6 horas a 6 días y muertos
de 12 horas a 48 días (según autores). En saliva entre 16 horas y tras limpieza dental 8 horas.

Enzima fosfatasa ácida

Es una de las pruebas más importantes en la investigación de esperma. Su inconveniente es la posibilidad de


falsos positivos, ya que también se encuentra en el fluido vaginal, sudor, heces, etc. Por ello, en caso de positividad
se realizará una prueba de confirmación para comprobar su origen prostático mediante isoelectroenfoque en gel
de poliacrilamida.

La fosfatasa ácida se puede detectar en muestras vaginales hasta 3 días y en manchas a temperatura ambiente
hasta 3 años después.

Proteína P.30

Es un antígeno específico de la próstata. Es una prueba de certeza en la investigación de esperma. Se realiza


cuando se sospecha la presencia de semen y especialmente si no se visualizan espermatozoides. Para ello se
emplean técnicas electroforéticas (PAGIF) e inmunológicas (ELISA).

El diagnóstico de individualización se realizará mediante el análisis de polimorfismos de ADN (Se estudiará en


criminalística. Genética Forense).

CADENA DE CUSTODIA
Es el procedimiento de control que se aplica al indicio material relacionado con el delito, desde su localización,
hasta que ha sido valorado por los Órganos de administrar justicia y deja de ser útil al proceso. Tiene como fin no
viciar el manejo de la evidencia o muestra, es decir intenta evitar alteraciones, daños, sustitución, contaminación,
destrucción o cualquier acción que varíe su significado original.

La cadena de custodia tiene como objetivo primordial evitar que la evidencia material sea:

• Dañada. Debe evitarse causar daños parciales a los elementos de análisis. Ej. si se guarda el hisopo
húmedo, proliferan hongos que alteran e imposibilitan el análisis de ADN.
• Contaminada. No debe contaminarse un indicio porque altera los resultados del análisis. Ej. No
protegerse con mascarilla cuando se recogen muestras pueden contaminarse con nuestro ADN como en
el caso de estornudar sobre la muestra.

• Destruida. Destruir los elementos de análisis cuando se ha utilizado un instrumento inadecuado o


defectuoso.

• Alterada. Cuando cambiamos los elementos sujetos a análisis de manera que éstos indiquen otro
resultado.

•  Sustituida. El cambio de un indicio por otro.

PROTOCOLO DE INTERVENCIÓN
En la elaboración del informe pericial en agresiones sexuales es imprescindible la adopción de un protocolo con
el fin de seguir una metodología de actuación:

La actuación del médico es fundamental, ya que posiblemente sea en los delitos de carácter sexual donde las
posibilidades de identificación e individualización mediante la prueba de ADN alcanzan su máxima importancia.

A. Anamnesis

Posterior a la recogida de los datos identificatorios de la víctima es necesario realizar una anamnesis donde
consten los siguientes datos:

• Datos relativos a la relación sexual: con o sin penetración, uso de preservativo, penetración, prácticas
sádicas.
• Datos relativos a la agresión física: lesiones y con qué objeto fueron realizadas, si se defendió e hirió al
agresor, si fue inmovilizada.
• Datos relativos al comportamiento del agresor.
• Datos relativos al contexto emocional amenazas verbales o utilización de armas u otras acciones para
intimidar.
• Datos relativos a vencer la resistencia por otro procedimiento: alcohol, drogas otras sustancias
administradas a la víctima.
• Datos relativos a la información obstétrica ginecológica de la víctima: son importantes porque estos
datos nos van a permitir la posterior interpretación de hallazgos y la toma de decisiones en el posterior
tratamiento médico, como son, la última relación sexual consentida, uso de anticonceptivos, embarazo,
despues de la agresión si se cambió de ropa o se lavó, enfermedades de transmisión sexual.
B. Exploración

Vestidos y ropa interior

Antes de realizar el examen general se debe proceder a la recogida de la ropa, para ello se solicita a la víctima
que se desvista encima de una sábana. En las ropas podremos encontrar indicios biológicos del agresor: sangre,
semen, pelos. Indicios del lugar de los hechos: tierra, vegetales. Y roturas y desgarros son indicativos de forcejeo
y lucha.

Examen general

Examen corporal completo en busca de señales de violencia, con descripción de las lesiones morfológica y
topográficamente e identificación del objeto agresor si es posible.

En caso de felación, las muestras que deben recogerse son de la cavidad bucal, por lo que se procederá a pasar
una torunda sobre las encías y entre los dientes, sobre todo por la parte posterior de los incisivos centrales.

Ante mordeduras, besos y lametazos, igualmente podemos encontrar saliva del agresor, por lo que se pasará una
torunda previamente humedecida en suero fisiológico por la zona y posterior envío.

Examen sexual

Examen de la región púbica, donde además de lesiones, podemos encontrar restos biológicos del agresor como
semen o pelos pubianos. Para ello procedemos a peinar suavemente la zona, recogiendo los pelos sobre un folio
blanco y envío en un sobre para su estudio. Los vellos pubianos pueden estar impregnados en semen (aspecto
como engomado) por lo que pasaremos una torunda humedecida en suero fisiológico por la zona.

Durante el examen genital se procede a la recogida de las muestras, dos muestras con torunda del fondo de
saco vaginal posterior y dos de zona vulvar e introito, posteriormente el material de lavado vaginal con 10 ml de
suero fisiológico.

Si la penetración es anal, las muestras con hisopo se recogen de la zona externa del ano y de la cavidad rectal.
Así como material procedente de lavado de la cavidad rectal mediante enema.

En el caso de niñas pequeñas y con ausencia de sangrado que evidencien lesiones internas, no se procede a la
exploración genital de vagina y cuello uterino ya que esta debería realizarse mediante anestesia general, por lo
que las muestras se recogen introduciendo las torundas de algodón por introito y por la zona de la vulva. En
niñas tiene especial interés no solo la búsqueda de espermios sino el contagio de enfermedades de transmisión
sexual.
Sangre/Orina de la víctima

Para determinación toxicológica: alcohol, drogas, anestésicos. También se determinará marcadores de


enfermedades infecto-contagiosas como hepatitis B o VHI.

Flujo vaginal

Determinación de enfermedades de transmisión sexual.

C.  Sobre el agresor

Siempre que se identifique y arreste al sospechoso pocas horas después de la agresión será importante su examen
ya que en él podemos encontrar lesiones que la víctima refiera haber infringido.

Además su interés viene dado por la necesidad de tomar muestras del agresor con el fin de cotejar los resultados
de ADN.

D.  Tratamiento de la víctima

Hemos venido apuntando la sistemática en la exploración de la víctima con fines de investigación cuyo objeto
es la identificación del agresor. Pero es necesario tener en cuenta que la víctima de agresión sexual debe recibir
tratamiento médico específico, que debe incluir:

• Tratar cualquier infección existente y realizar profilaxis de enfermedades de transmisión sexual


• Apoyo psicológico y social
• Control y seguimiento clínico y analítico: si han existido lesiones o en relación con enfermedades de
transmisión sexual, serología de hepatitis B y VHI.

La toma de muestras durante la exploración general y la genital cuyos propósitos serán:

• Identificar al culpable: mediante estudio de ADN.


• Valorar el daño: enfermedades de transmisión sexual, hepatitis B, VHI.

 
SEXOLOGÍA FORENSE
EXAMEN 
DEL 
LUGAR 
DE 
LOS 
HECHOS. 
EL 
PROCESAMIENTO DE LA ESCENA CRIMINAL.
INTRODUCCIÓN
El examen del lugar de los hechos
TIPOS
Es posible distinguir dos tipos básicos de escena criminal:
•  Primaria: correspondiente al lugar donde se encuentra e
FASES INICIALES DE SU ESTUDIO
El primer contacto con el lugar de los hechos
Además, al escenario criminal pueden llegar a con
La evaluación inicial y preparación
El primer tiempo del estudio de la escena del crimen lo constituye la evaluación inicial
•  Interno: alrededor de la escena primaria y de otras muy próximas, por dentro del anterior y a distancia 
del mismo.
En ge
un recorrido hasta el indicio que se considera como principal, observando intencionalmente desde lo general a 
lo particular,
 
Video: algunos autores estiman que la utilización del video aporta rendimientos superiores a los 
obtenidos mediante la f
•  Emplear inicialmente técnicas poco intervencionistas.
•  Establecer un patrón adecuado de búsqueda. La finalidad de esta
El abandono de la escena
La mayoría de textos y publicaciones vienen a considerar que el estudio del lugar de los hechos conc

También podría gustarte