DESERTACIÓN DEL PRESIDENTE IKEDA ACERCA DEL
GOSHO DE NICHIREN DAISHONIN
El Portal del Dragón
0
INDICE GENERAL
DISERTACIÓN DEL GOSHO DE NICHIREN DAISHONIN ..................................... 1
EL PORTAL DEL DRAGÓN .................................................................................... 1
Disertación
..............................................................................................................................................
3
La leyenda del Portal del Dragón
........................................................................................................
8
El esfuerzo del presidente Makiguchi por dar aliento a cada persona
.......................................
10
La destrucción sólo lleva un instante; la construcción, una lucha febril.
..................................
11
Estar en guardia contra las influencias negativas o “malos amigos”
........................................
12
El gran juramento: Nuestra base en una época de confusión
.....................................................
15
Vivir para la felicidad propia y ajena
.................................................................................................
17
0
Disertación del GOSHO DE NICHIREN DAISHONIN
El Portal del Dragón
“Mi deseo es que todos mis discípulos puedan hacer un gran juramento”;
Perpetuar el grandioso juramento de bregar por la felicidad de todos los
seres humanos.
En la China existe una cascada que se conoce como el Portal del
Dragón. Sus aguas se desploman desde una altura de treinta
metros, más veloces que la saeta disparada por un robusto
arquero . Se dice que, al pie del torrente, se reúnen muchísimas
carpas con la esperanza de remontar la caída de las aguas, pues
aquella que lo consiga se convertirá en dragón. Pero ni un solo
pez en cien mil o diez mil ha logrado jamás llegar hasta arriba, ni
siquiera al cabo de dierz o de veinte años de esfuerzo. Algunos
son arrastrados por la fuerte corriente, otros caen en las garras de
águilas, halcones, milanos y búhos, mientras que el resto muere
en las redes, aparejos y flechas de los pescadores alineados a
ambos márgenes de la cascada, de más de un kilómetro de
ancho. Tal es la dificultad que enfrenta una carpa para convertirse
en dragón.
Lograr la Budeidad es tan difícil como entrar en la nobleza para
alguien
. de baja estirpe o como trepar el Portal del Dragón para las
carpas. Por ejemplo, Shariputra practicó austeridad como
bodhisattva durante sesenta kalpas para poder lograr la Budeidad,
pero finalmente fue incapaz de perseverar y retrocedió a la
práctica de los dos vehículos. Incluso aquellos que habían
establecido lazos con el Sutra del loto en la época del buda Gran
Excelencia de la Sabiduría Universal se hundieron en las
aflicciones del nacimiento y la muerte, durante kalpas numerosos
como las partículas de polvo de un gran sistema planetario.
Todas estas personas practicaron el Sutra del loto, pero cuando
se vieron hostigadas de una forma u otra por el Rey Demonio del
Sexto Cielo, que tomó posesión de su gobernante y de otras
autoridades, retrocedieron y abandonaron la fe. Por ese
motivo
1
motivo debieron vagar por los seis senderos durante innumerables
kalpas.
Hasta hace poco tiempo, estos acontecimientos parecían no
guardar relación con nosotros, pero ahora nos vemos enfrentados
a este mismo tipo de hostilidades. Mi deseo es que todos mis
discípulos puedan hacer un gran juramento. Somos muy
afortunados de estar vivos después de la tremenda epidemia que
azotó el país el año pasadoe, incluso, el anterior. Pero ahora que
la invasión de los mongoles parece inminente, tal vez seamos
pocos los que logremos sobrevivir. En definitiva, nadie puede
escapar de la muerte; cuando llege ese momento, el sufrimiento
será exactamente igual al que experimentamos ahora. Ya que en
ambos casos moriremos igual, uno debería estar dispuesto a
ofrecer la vida al Sutra del loto. Piense en esto como la ofrenda
de una gota de rocío que se reintegra al océano, o de una
partícula de polvo que retorna a la tierra. Un pasaje del tercer
volumen del Sutra del loto reza así: “Suplicamos que el mérito
acumulado gracias a estas ofrendas se extienda a lo ancho y a lo
largo de todas las personas, para que nosotros y los demás seres
vivos entremos juntos en el Camino del Bud”
Con mi profundo respeto,
Nichiren
En el sexto día dl undécimo mes.
Respuesta a Ueno el Sabio
Escribo esta carta profundamente agradecido por su dedicación
durante los acontecimientos de Atsuhara.
2
Disertación
Los jóvenes son el “pilar” que sostendrá la paz mundial.
Los jóvenes son los “ojos” que abrirán la visión del futuro a todo el género
humano.
Los jóvenes son el “gran navío” que conducirá a todos los pueblos a la felicidad.1
Hoy, más que nunca, la época reclama una alianza de jóvenes valientes que se
pongan de pie por los principios sublimes. Los jóvenes son la esperanza del
mañana. El fundador de una sociedad irradia luz cuando los jóvenes arden de
pasión y de entusiasmo, y acarician nobles ideales. Los jóvenes son los que
modelan la época. Por eso, nuestra misión y nuestra responsabilidad como
budistas es forjar jóvenes que sean capaces de asumir dicha labor.
También es especialmente crucial que los miembros de la SGI aseguremos una
corriente continua e incesante de jóvenes sucesores, que puedan percibir con
claridad el dolor y el sufrimiento de la sociedad, y ser pioneros de una nueva
época. Es la única forma en que podremos lograr la noble tarea del kosen-rufu.
En consecuencia, los auténticos líderes del kosen-rufu forjan a los jóvenes y les
confían todo a ellos.
Por nuestra parte, es menester que conservemos siempre un espíritu juvenil y que
luchemos junto a los jóvenes; necesitamos nutrir a la juventud y legarle el futuro
con total convicción. Los que trabajan siempre codo a codo con los jóvenes para
hacer realidad nobles metas en común son personas triunfadoras, dueñas de un
espíritu sublime. En cambio, quienes usan o explotan a los jóvenes actúan como
dictadores arrogantes y altaneros, o de cobardes holgazanes e incompetentes.
El tema principal del Sutra del loto nos muestra a Shakyamuni transmitiendo la Ley
a sus verdaderos sucesores y confiándoles la misión de propagarla ampliamente
después de su muerte. De manera similar, en el Gosho vemos a Nichiren
Daishonin orando incesantemente por las personas capaces “de heredar el
espíritu del Sutra del loto”2 y ansiando de todo corazón la salud y la victoria, la
seguridad y la longevidad de sus seguidores, así como su éxito y su crecimiento.
En sus cartas abundan palabras de aliento y de enseñanza destinadas a los
1
Aquí, el presidente Ikeda evoca la declaración de la apertura de los ojos “Seré el pilar de Japón. Seré los
ojos de Japón. Seré el gran navío del Japón. Este es mi juramento, y jamás lo abandonaré! Véase Los
escritos de Nichiren Daishonin, pág. 297.
2
Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 880.
3
discípulos que lo sucederán. En este mes profundamente significativo [marzo del
2008] en el cual celebramos el 50° aniversario del 16 de marzo, Día del kosen-
rufu3 en que el maestro transmite a sus discípulos la posta de la propaganda
universal, quisiera que estudiemos un escrito del Daishonin titulado El Portal del
Dragón, para profundizar el hondo significado de esta transmisión trascendental
de vida a vida. Es una carta fervorosa que el Daishonin envió a Nanjo Tokimitsu,4
quien por entonces tenía veintiún años y luchaba por protege a sus compañeros
de fe bajo la presión extrema que representó la persecución de Atsuhara5.
En esta carta, el Daishonin proclama: “Mi deseo es que todos mis discípulos
puedan hacer un gran juramento.”6 Ese “gran juramento” es el del Buda: en última
instancia, se refiere a lograr el kosen-rufu, como indica el Daishonin al expresar:
“El gran juramento se refiere a la propagación del Sutra del loto”. Y es el noble
compromiso reflejado en la propia declaración del Daishonin en La apertura de los
ojos: “Aquí haré un gran juramento […]. Seré el pilar del Japón. Seré los ojos del
Japón. Seré el gran navío del Japón. ¡Este es mi juramento, y jamás lo
abandonaré!”.7
En su propio ejemplar de los escritos del Daishonin, el primer presidente de la
Soka Gakkai, Tsunesaburo Makiguchi, subrayó con doble trazo el pasaje: “Aquí
haré un gran juramento”; y también escribió en el margen, con letra de gran
tamaño: “Aquí haré un gran juramento”, y también escribió en el margen, con letra
de gran tamaño “Gran juramento”. El vivió a la altura de esa conciencia toda su
vida, sin jamás doblegarse ante la persecución de las autoridades militares del
Japón. Una carta enviada por el presidente Makiguchi a su familia desde la cárcel,
pocos meses antes de morir, revela la serena compostura espiritual de aquel que
ha dedicado realmente su vida a propagar la Ley Mística. Escribía allí: “Es natural
3
El 16 de marzo de 1958 José Toda, segundo presidente de la Soka Gakkai, encomendó el futuro del kosen-
rufu al presidente Ikeda y a los miembros de la División de Jóvenes. Esta fecha se conmemora todos los
años, como el “Día del kosen-rufu”.
4
Nanjo Tokimitsu (1259-1332). Firme seguidor del Daishonin y administrador de la aldea de Ueno, situada
en el distrito Fuji de la provincia de Suruga (en la actual prefectura de Shizuoka). Durante la persecución
de Atsuhara, utilizó su influencia para proteger a sus compañeros de la fe, e incluso albergó en su
domicilio a algunos de los creyentes perseguidos.
5
Persecución de Atsuahara: Serie de intimidaciones y actos de violencia dirigidos contra los creyentes de
Nichiren Daishonin en la aldea de Atsuahara, distrito Fuji, iniciada en 1275 y sostenida hasta mediados de
1283. Uno de los hechos salientes de este período fue el arresto de veinte campesinos seguidores de
Nichiren Daishonin, mediante el pretexto de una acusación fraguada, el 21 de setiembre de 1279. Los
prisioneros fueron llevados a Kamakura para su juicio. Allí, el jefe interino de Asuntos Policiales y
Militares, Hei no Saemon, utilizó apremios ilegales para obligarlos a abandonar su fe. Los creyentes
rehusaron y tres de ellos, a raíz de su resistencia, fueron decapitados.
6
Los escritos de Nichiren Daishonin, pág, 1048.
7
Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 297
4
que los tres obstáculos y los cuatro demonios me hayan atacado, es tal como dice
el sutra”.
Su discípulo y sucesor directo, Josei Toda, segundo presidente de la Soka Gakkai,
También fue a la cárcel como el señor Makiguchi, y sostuvo una lucha de dos
años y medio tras las rejas antes de recuperar la libertad y plantearse en las
ruinas de un Japón arrasado por la derrota bélica, para reconstruir la Soka Gakkai.
Su profunda determinación se expresa en una tonada de Gakkai que compuso,
titulada Canción de los camaradas.
Ahora recibo
el designio del Buda
y me pongo de pie,
por propia decisión,
orgullosamente blandiendo
el gran juramento
de propagar la Ley Mística
Los aliados son pocos,
los enemigos abundan.
El señor Toda también declaró:”Por enormes que sean las dificultades que surjan,
yo jamás abandonaré el gran juramento del kosen-rufu. […] Hará lo que se debe
hacer, es decir, esforzarme por salvar a los pobres, a los enfermos y a los que
están sufriendo. Con ese propósito, seguiré empleando la palabra con todas mis
fuerzas”.
En mi juventud, ocupé mi lugar como fiel discípulo del señor. Toda e hice cuanto
pude para apoyarlo y darle mi respaldo. En el curso de esta contienda, heredé
este gran juramento de mi mentor. El gran juramento del kosen-rufu sólo se
hereda en la lucha que comparten el maestro y su discípulo.
Mi determinación de librar una contienda compartida con mi maestro ha
proseguido hasta el día de hoy. No ha habido una sola jornada en que el señor
Toda se ausentara de mi corazón. He vivido mi existencia estos últimos cincuenta
años, cada día, con el mismo juramento y el mismo compromiso de aquel 16 de
marzo.
Hoy, mi deseo más ardiente y la dirección en la que más me estoy desafiando es
permitir a cada persona – y especialmente a los jóvenes – disfrutar e irradiar la
alegría profunda y absoluta que proviene de dedicar nuestra vida al gran
5
juramento del kosen-rufu. Esto es lo que deseo especialmente a los jóvenes, ya
que es a ellos a quienes debemos encomendar el futuro.
En El Portal del Dragón, que estudiaremos esta vez, el Daishonin está exhortando
ardientemente a su joven discípulo a armarse de un gran juramento en pos del
kasen-rufu. Esto es lo que deseo especialmente a los jóvenes, ya que es a ellos a
quienes debemos encomendar el futuro.
En El Portal del Dragón, que estudiaremos esta vez, el Daishonin está exhortando
ardientemente a su joven discípulo a armarse de un gran juramento en pos del
kosen-rufu y a mantener así su lucha. Aprendamos de este escrito, que puede ser
visto como la fuente de inspiración del espíritu del 16 de marzo, Día del Kosen-
rufu.
***
En la China existe una cascada que se conoce como el Portal del
Dragón. Sus aguas se desploman desde una altura del treinta
metros, más veloces que la saeta disparada por un robusto
arquero. Se dice que, al pie del torrente, se reúnen muchísimas
carpas con la esperanza de remontar la caída de las aguas, pues
aquella que lo consiga se convertirá en dragón. Pero ni un solo pez
en cien, mil o diez mil ha logrado jamás llegar hasta arriba, ni
siquiera al cabo de diez o de veinte años de esfuerzo. Algunos son
arrastrados por la fuerte corriente, otros caen en las garras de
águilas, halcones, milanos y búhos, mientras que el resto muere en
las redes, aparejos y flechas de los pescadores alineados a ambas
márgenes de la cascada, de más de un kilómetro de ancho. Tal es
la dificultad que enfrenta una carpa para convertirse en dragón. [,,,]
Lograr la Budeidad es tan difícil como entrar en la nobleza para
alguien de baja estirpe o como trepar el Portal del Dragón para las
8
carpas.8
8
Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1047
6
La Budeidad se logra superando dificultades
Nanjo Tokimitsu se puso de pie valientemente para enfrentar la severa opresión
orquestada por las autoridades contra los seguidores del Daishonin durante la
persecución de Atsuhara. El Portal del Dragón es el título de una carta que el
Daishonin, a sus cincuenta y ocho años, escribió a su joven discípulo, el 6 de
noviembre de 1279.
Tokimitsu era un joven sucesor que había comenzado a practicar el budismo del
Daishonin de niño. Desde su adolescencia, consideró a Nikko Shonin – el
discípulo más leal de Nichiren Daishonin – como a un hermano mayor y siempre
solicitó su orientación y enseñanza. Durante toda su vida, Nanjo Tokimitsu trabajó
sin descanso para propagar la ley Mística.
Esta carta fue escrita durante las horas más críticas de la persecución de
Atsuhara. Aún exponiéndose a un terrible riesgo personal y con sólo veintiún
años, Tokimitsu protegió con bravura a sus compañeros de fe, y albergó en su
propia vivienda a varios de ellos. Esto hizo que el gobierno lo pusiera entre ojos y
adoptara diversas sanciones contra él. Poco tiempo después, se le impusieron
gravámenes y tributos desmedidos e injustos, esto lo llevó a una situación en la
cual ni siquiera pudo mantener un caballo para su transporte personal, o dar a su
esposa e hijos vestimenta adecuada. En esta carta, el Daishonin se refiere a
Tokimitsu [ a quien también se le llamaba Ueno por la aldea que administraba]
con el título de ”Ueno el sabio”, como alabanza a su lucha inquebrantable por la
justicia, frente a un sinfín de obstáculos.
En la posdata a esta carta, el Daishonin expresa su admiración o agradecimiento.
Los términos japoneses empleados son ambiguos, y por eso es difícil interpretar
su verdadero significado. Una forma posible de leer la frase es: “Escribo esta carta
profundamente agradecido por su dedicación por los acontecimientos de
Atsuhara”. Serían, es este caso, palabras de elogio profundo por su dedicación
durante el mencionado ataque, en las cuales le agradece su devoción. Sin
embargo, hay otra forma de leer el texto, y es: “Escribo esta carta profundamente
impactado o asombrado por los acontecimientos de Atsuhara”. Es decir, como
expresión del asombro que le produce al Daishonin saber que unos campesinos
sencillos de Atsuhara estaban dispuestos a dar la vida antes que renunciar a su
fe, con el mismo espíritu altruista que tenía el mismo Daishonin. En tal sentido,
esta carta podría verse como la respuesta del Daishonin a todos los seguidores de
Atsuhara que habían hecho surgir una fe poderosa, enviada a Tokimitsu como
representante de todos ellos.
7
Pero de una u otra forma, es un escrito en el cual Nichiren Daishonin elogia el
esfuerzo abnegado de sus sucesores y enseña que en esa forma de practicar
palpita el gran juramento o compromiso compartido de maestro y discípulo.
La leyenda del Portal del Dragón
En esta carta, el Daishonin recalca que lograr la Budeidad implica superar muchos
obstáculos y situaciones extremas. Para ilustrar este principio, traza una analogía
con la leyenda china de una cascada conocida como el Portal del Dragón, y con
un episodio de la historia japonesa referido al clan Taira. También de un ejemplo
tomado de las escrituras budistas, donde se cuenta como Shariputra, uno de los
diez discípulos principales de Shakyamuni, retrocedió en su práctica budista en
una existencia pasada.
El Portal del Dragón es una cascada legendaria de la China. Algunas fuentes
afirman que se encontraba situada en el tramo superior o medio del río Amarillo.
Se creía que las carpas que lograban trepar la cascada se convertían en
dragones. En esta carta, el Daishonin dice que la catarata mencionada tenía
treinta metros de altura y más de un kilómetro de ancho. En otros escritos suyos
[como Carta a Akimoto9 y Escalar el Portal del Dragón] menciona que tiene
trescientos metros de altura y está situada sobre el monte T’ien-t –ai. Dadas tales
discrepancias, nos resulta difícil llegar a una descripción concluyente de esta
cascada. Así y todo, la historia afirma que la fuerza de la corriente era tan intensa,
que casi ninguna carpa conseguía remontarla de abajo arriba y llegar a la cima, ni
siquiera a fuerza de numerosos intentos. Pero, sumada a esta dificultad, estaba la
presencia de aves rapaces y de pescadores situados a ambas orillas de la
desembocadura, listos para capturar los peces. Sólo una carpa capaz de superar
tantos impedimentos y llegar hasta arriba podía convertirse en un dragón con el
poder de controlar las lluvias, los truenos y las tormentas. La historia se menciona
en un texto clásico de historia china. El libro de la dinastía Han posterior. En
muchos países de Oriente, hasta el día de hoy, se emplea la frase “escalar el
Portal del Dragón” como sinónimo de la lucha contra los obstáculos o de superar
grandes barreras para llegar al éxito en la sociedad o en la profesión.
Con este ejemplo, el Daishonin le explica a Tokimitsu que mantener la práctica
budista en forma constante y correcta, hasta el final, es una empresa sembrada
9
Véase Los escritos de Nichiren Daishonin, pág, 1059 y sigs.
8
de tantas dificultades como las que enfrentan las carpas en su afán de escalar el
Portal del Dragón y llegar a ser dragones. Las fuertes corrientes con que se
precipita el agua, que arrastran a los peces hacia abajo, pueden compararse con
las condiciones de una época de maldad, contaminada por las cinco impurezas
que describe el Sutra del loto, mientras que las aves de presa y los pescadores
pueden asemejarse a los tres obstáculos y cuatro demonios,10 y a los tres
enemigos poderosos11 que obstruyen nuestro avance hacia el logro de la
Budeidad.
Perseverar en la fe en la época oscura del Último Día de la Ley es como nadar río
arriba contra una poderosa corriente. Ya bastante arduo es resistir las fuerzas
insidiosas que nos presentan nuestros deseos mundanos y nuestra oscuridad
fundamental.12 Shakyamuni comparaba estas fuerzas con una poderosa corriente
o cauce de agua. El Daishonin, por su parte, explica que esto es más cierto aún
en el Último Día, cuando el ingenio, el conocimiento, o la sabiduría
aparentemente notables del ser humano pueden ser inundadas por una marea
inexorable de impulso ilusorio alimentados por los tres venenos –el odio, la codicia
y la estupidez--, una marea cada vez más impetuosa que desata la destrucción
como una fuerza maligna.
Precisamente porque es tan difícil mantener la fe en la Ley Mística en una época
así, los lazos del maestro y discípulo adquieren una importancia decisiva en el
budismo. Del mismo modo, es indispensable una comunidad armoniosa de
practicantes solidariamente unidos en torno a un mismo propósito, o, como
expone Nichiren Daishonin, “distintas personas con un mismo propósito”. La Soka
Gakkai posee lazos de maestro y discípulo con la fortaleza necesaria para resistir
cualquier adversidad. Y sus miembros –nobles personas comunes que avanzan
gracias a la práctica de la fe con el mismo compromiso de su mentor—mantienen
una alinza de sólida unión. Por otro lado, incontables miembros, como magníficos
dragones nacidos del ascenso triunfal a la cascada, están viviendo con profunda
10
Tres obstáculos y cuatro demonios. Diversas obstrucciones e impedimentos que se interpone en la práctica
budista de los creyentes. Los tres obstáculos son: 1) el de los deseos mundanos, 2) el del karma, y 3) el de
la retribución. Los cuatro demonios son: 1) el impedimento de los cinco componentes, 2) el de los deseos
mundanos, 3) el de la muerte, 4) el del Demonio del Sexto Cielo.
11
Tres enemigos poderosos. Tres clases de personas arrogantes que persoguen a los que propagan el Sutra
del loto en la época malvada posterior a la muerte de Buda. Se los describe en la estrofa de veinte
versos del capítulo “Aliento a la devoción” (13) del Sutra del loto. El gran maestro Miao-lo de la China lo
tipifico en tres categorías: 1) laicos arrogantes, 2) sacerdotes arrogantes, 3) falsos venerables arrogantes.
12
Oscuridad fundamental: También llamada ignorancia primordial o ignorancia fundamental. La ilusión
más hondamente arraigada en la vida, que daría lugar a las otras ilusiones. En este sentido, la oscuridad
denota incapacidad de ver o reconocer la verdad, particularmente la verdad de que vuestra vida posee en
forma inherente la naturaleza de Buda.
9
dignidad y confianza, conquistadas a partir de un desafío personal continuo en la
fe, en pos de su superación personal.
El esfuerzo del presidente Makiguchi por dar aliento a cada persona
En 1939, el señor Makiguchi viajó por primera vez a la ciudad de Yame, situada en
la prefectura de Fukuoka, Kyushu (l más meridional de las cuatro islas principales
del Japón) para compartir con los demás el budismo de Nichiren Daishonin.
Durante ese viaje, habló sobre un escrito del Daishonin titulado Escalar el Portal
del Dragón. Se dirigió así a una señora que, inspirada por su esposo que
practicaba la fe, había decidido hacer lo mismo: “Debe suoerar diversas
adversidades y llegar a ser un valor humano espléndido. Por mucho que suceda,
jamás abandone la fe”. Y al día siguiente, tras decir: “No perdamos tiempo y
pongamos esto en práctica!, llevó a la pareja a visitar a un conocido que vivía en la
zona de Unzen, en la vecina prefectura de Nagasaki, para mostrarles
personalmente cómo era transmitir el budismo a los demás. El señor Makiguchi
solía decir: “La propagación es la esencia de las religiones. Una vida consagrada
a beneficiar a los demás representa el gran bien”.
En aquellos días, el viaje en tren de Tokio a Yame tardaba más de veinticuatro
horas. Sin embargo, el señor Makiguchi viajó a Yame nuevamente al año
siguiente, e incluso el subsiguiente, para llevar a cabo reuniones de diálogo. Iba a
cualquier parte, con tal de ayudar a una persona o a un joven.
En una oportunidad, el señor Makiguchi también viajó solo a la ciudad de
Koriyama, prefectura de Fukushima (en la región noreste de la isla principal,
Honshu) para transmitir el budismo a los padres de un joven que había iniciado la
práctica de esta filosofía en Tokio. Y mantuvo esta línea de conducta bajo la
presión cada vez más represiva de las autoridades militares.
Cuando el señor Makiguchi se dirigía a un lugar, nunca se quedaba únicamente
allí. Enseguida buscaba conocer las zonas vecinas, buscando que la gente
tomara contacto con el budismo y dispuesto a descubrir nuevos valores humanos
para el kosen-rufu.
El “gran juramento del budismo sólo puede hacerse realidad mediante el
persistente desafío de participar en la sociedad y emprender cuanto sea necesario
para inspirar y alentar a todas las personas que conocemos, sin dejar rincón sin
visitar, por así decirlo. Por eso, los presidentes Makiguchi y Toda daban tanta
importancia al diálogo interpersonal y a las reuniones de diálogo. La forma de
10
cumplir cabalmente el gran juramento del kosen-rufu yace en seguir dialogando
con la persona que tenemos ante nosotros y transmitiéndole de corazón la
grandeza de la Ley Mística, que es la clave de la genuina felicidad.
La destrucción sólo lleva un instante; la construcción, una lucha febril.
Hay un sinfín de obstáculos que buscan impedirnos triunfar en nuestra práctica
budista.
Después de describir el Portal del Dragón, el Daishonin brinda otro ejemplo, esta
vez referido a la historia del clan japonés Taira o Heike. Los miembros de este
clan comenzaron siendo humildes porteros o guardianes del palacio imperial, e
hicieron falta generaciones de servicio leal antes de que pudieran acceder a los
círculos cortesanos. Transcurrieron doscientos cincuenta años antes de que el
clan llegara a su apogeo durante la época de Taira no Kiyomori [el primer samurái
que ocupó el máximo cargo del gobierno imperial].13 Pero como sugiere un
famoso aforismo de la cultura japonesa, que dice “Si no es un Heike [un miembro
del clan], no es un ser humano”, la conducta despótica de los Taira finalmente se
hizo notar. Tampoco formaron personas de verdadera personalidad y capacidad,
de modo que, a los pocos años de la muerte de Kiyomori, el clan Taira fue
totalmente destruido.
La destrucción no necesita más que un instante, pero la construcción es una lucha
febril, sin reservas. Esto se aplica tanto a una persona como a una organización.
Cuando se olvida el espíritu infatigable y denodado de la construcción, se instala
la decadencia, que desemboca en la ruina, que sólo requiere un momento.
La Soka Gakkai jamás debe olvidar el espíritu de la construcción. Nunca
pingamos en segundo plano la actitud básica de trabajar por la felicidad de las
personas y abrir el camino a los jóvenes. Seguir el camino de maestro y discípulo
de la Soka significa grabar este espíritu en lo más profundo de nuestra vida y
hacer que brille durante el eterno futuro.
13
Taira o Kiyomori (1118-81): Cabeza del clan Taira o Heike. Después de adquirir poder político, dominó
la Corte Imperial. Se casó con la hija del Emperador y, con el tiempo, consagró en el trono a su nieto.
11
La declinación es resultado de la arrogancia, la ingratitud y la mentalidad
burocrática. La única forma de vencer estos obstáculos es que los discípulos
fusionen su corazón con el de su mentor y se lancen de lleno al desafío.
Después de narrar los ejemplos del Portal del Dragón y del clan Tairam el
Daishonin concluye: “Lograr la Budeidad es tan difícil como entrar en la nobleza
para alguien de baja estirpe o como trepar el Portal del Dragón para las carpas”.
Precisamente porque sus seguidores se encontraban afrontando una persecución
intensa y corrían peligro de perder la vida a manos de las autoridades
gobernantes, el Daishonin enseña a Tokimitsu la actitud intrépida en la fe que
exigían los tiempos. Le explica en términos estrictos que difícil y severo es el
camino hacia el logro de la Budeidad. En esta enseñanza rigurosa tal vez
debamos ver la profunda confianza y las enormes aspiraciones que tenía en este
joven discípulo.
Por ejemplo, Shariputra practicó austeridades como bodhisattva
durante sesenta kalpas para poder lograr la Budeidad, pero
finalmente fue incapaz de perseverar y retrocedió a la práctica de los
dos vehículos. Inluso aquellos que habían establecido lazos con el
Sutra del loto en la época del buda Gran Excelencia de la Sabiduría
Universal se hundieron en las aflicciones del nacimiento y la muerte,
durante kalpas numerosos como las partículas de polvo de un gran
sistema planetario. Otros, que habían recibido las semillas de la
Budeidad en un pasado más remoto aún, sufrieron durante una
infinidad de kalpas numerosos como las partículas de polvo de
incontables grandes sistemas planetarios. Todas estas personas
practicaron el Sutra del loto, pero cuando se vieron hostigadas de una
forma u otra por el Rey Demonio del Sexto Cielo, que tomó posesión
de su gobernante y de otras autoridades, retrocedieron y
abandonaron la fe. Por ese motivo, debieron vagar por los seis
senderos durante innumerables kalpas.
Estar en guardia contra las influencias negativas o “malos amigos”
A continuación, citando ejemplos de los sutras, el Daishonin menciona la dificultad
de mantener la práctica budista con continuidad. El punto que se destaca en esta
12
parte es la naturaleza temible de las influencias negativas, o lo que en la
terminología budista se llama “malos amigos”.14
En una existencia pasada, Shariputra retrocedió en la fe, pese a ser un practicante
avanzado que había practicado incontables austeridades, porque se dejó someter
por una influencia externa negativa. En su caso, fue influenciado por un brahmán
que le pidió un ojo como limosna y, al recibirlo, lo pisoteó despectivamente. Ente
esta reacción, Shariputra sintió que esa clase de personas era imposible de salvar
y abandonó el deseo de mantener la práctica de bodhisattva.
Estas influencias negativas, o malos amigos, son esencialmente funciones del
“Rey Demonio del Sexto Cielo”. La realidad del Rey Demonio es la oscuridad
fundamental inherente a nuestra vida y a la vida de los demás.
Aquí, la función llamada “Rey Demonio” logró desviar la determinación de
Shakyamuni, cobrando la forma de un brahmán que mendigaba y le pedía un ojo.
El Daishonin también dice que el Rey Demonio se apodera de los gobernantes y
de otras autoridades para inducir a los practicantes del Sutra del loto a retroceder
y abandonar la fe, Aún los que habían creado lazos directos con el Sutra del loto y
con Shakyamuni en el remoto pasado, terminaron hundiéndose en los sufrimientos
del nacimiento y la muerte durante un periodo de extensión incalculable,
equivalente a kalpas numerosos como las partículas de polvo de un gran sistema
planetario o de incontables grandes sistemas planetarios, como consecuencia de
haberse dejado influenciar por esta función demoníaca.15
El Daishonin llevaba un buen tiempo advirtiendo a Tokimitsu sobre la temible
naturaleza de las influencias negativas o malos amigos. Por ejemplo, le decía que
los malos amigos podían acercársele con actitud de ser aliados, y le indicaba a su
joven discípulo que se armara de una firme fe cuando detectara su aparición en su
medio ambiente. Si tiene esta postura, le dice el Daishonin, contará con la ayuda
de las funciones protectoras del universo, o “deidades celestiales”.
14
Malos amigos: También, “malas influencias”. Aquellos que nos hacen caer en los malos caminos de la
existencia, induciéndonos a equivocarnos en cuanto a la fe o a la postura budista. La expresión se aplica a
los que influencias o se aproximan a otros con la intención de apartarlos de la práctica budista correcta y
guiarlos a una enseñanza err+onea.
15
Véase Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1048.
13
Dicho sea de paso, el poeta Bai Juyi,16 de la dinastía Tang, escribió un cékebre
poema que habla del Portal del Dragón. Cuenta la historia de una carpa que
intenta trepar la cascada pero cae y se hiere en la frente con las rocas de la base,
desalentada, decide abandonar el intento. Bai Juyi se pregunta qué habrá sentido
la carpa, y presenta una respuesta figurada: “Todo parece indicar que si te
conviertes en un dragón, tendrás la dura tarea de ascender a los cielos y provocar
las lluvias. Antes que tomarte semejante trabajo, ¿no sería mejor seguir siendo
una carpa y nadar tranquilamente?” Habiendo observado las vicisitudes del
mundo político, Bai Juyi seguramente conjeturaba que podía ser más feliz allí
donde estaba, viviendo a su antojo, antes que asumir las onerosas
responsabilidades derivadas del éxito.
Los dragones tienen la trabajosa tarea de hacer llover; esta labor puede ser vista
como una carga o como una misión, según el enfoque con que la abordemos.
Esta diferencia de enfoque o de actitud también será lo que determine si seremos
vencidos por las influencias negativas –malos amigos—o si lograremos la
Budeidad. En verdad, como afirma el Daishonin, “lo importante es el corazón”.17
Esta diferencia de postura interior o de corazón depende de que hagamos el “gran
juramento” mencionado en esta carta.
Para que nuestra práctica del Sutra del loto o de la Ley Mística culmine de manera
triunfal debemos abrazar voluntaria y jubilosamente la misión de compartir los
sufrimientos de más y más personas, y de enfrentar dificultades más grandes aún
en nuestra causa por la paz y la felicidad humana. El Daishonin nos exhorta a a
buscar activamente esta forma de vivir, y escalar con bravura el Portal del Dragón
de la fe como sucesores del kosen-rufu, para lograr la Budeidad sin falta. Como
practicantes de la Ley Mística, éste es el significado de “vivir basados en un gran
juramento”.
***
16
Bai Juyi (también conocido como Po Chi-I, 722-846): Poera y funcionario del gobierno que brilló como
uno de los literatos más descollantes de la dinastía Tang en la China. Compuso poemas describiendo el
sufrimiento del pueblo censurando los abusos de los poderosos. En determinado momento, fue expulsado
de su tierra por sus vehementes denuncias contra el Emperador.
17
Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 993.
14
Hasta hace poco tiempo, estos acontecimientos parecían no
guardar relación con nosotros, pero ahora nos vemos enfrentados
a este mismo de hostilidades. Mi deseo es que todos mis discípulos
puedan hacer un gran juramento. Somos muy afortunados de estar
vivos después de la tremenda epidemia que azotó el país el año
pasado e, incluso, el anterior. Pero ahora que la invasión de los
mongoles parece inminente, tal vez seamos pocos los que
experimentamos ahora. Ya que en ambos casos moriremos igual,
uno debería estar dispuesto a ofrecer la vida al Sutra del loto.
Piense en esto como la ofrenda de una gota de rocío que se
reintegra al océano, o de una partícula de polvo que retorna a la
tierra. Un pasaje del tercer volumen del Sutra del loto reza así:
«Suplicamos que el mérito acumulado gracias a estas ofrendas se
extienda a lo ancho y a lo largo, a todas las personas, para que
nosotros y los demás seres vivos entremos juntos en el Camino del
Buda».
Con mi profundo respeto,
Nichiren
En el sexto día del undécimo mes.
Respuesta a Ueno el Sabio
Escribo esta carta profundamente agradecido por su dedicación
durante los acontecimientos de Atsuhara.
El gran juramento: Nuestra base en una época de confusión
El Daishonin escribe: “Hasta hace poco tiempo, estos acontecimientos parecían
no guardar relación con nosotros, pero ahora nos vemos enfrentados a este
mismo tipo de hostilidades”. “Estos acontecimientos” se refiere al retroceso en la
práctica, por un período inconcebiblemente largo, que experimentan Shariputra y
otros practicantes que habían recibido la semilla de la Budeidad en el remoto
pasado. El Daishonin señala que sus discípulos, en ese momento, estaban
exponiéndose a un peligro semejante. No hace falta aclarar que está refiriendo a
la persecución de Atsuahara.
15
La única forma de repeler el feroz ataque del Rey Demonio es basar la vida en “un
gran juramento”. No podemos armarnos de la fortaleza necesaria para resistir
grandes persecuciones y adversidades en nombre del Sutra del loto si no
hacemos del logro de la Budeidad nuestro objetivo supremo en esta vida y
dedicamos la existencia al gran juramento del Buda enfocado en el logro del
kosen – rufu. Por lo tanto, el Daishonin proclama desde lo más hondo de su ser.
“Mi deseo es que todos mis discípulos puedan hacer un gran juramento”. Una
vida basada en un gran juramento es realmente profunda e inamovible.
A continuación, el Daishonin señala. “Nadie puede escapar de la muerte”.
Durante 1277 y 1278, una serie de epidemias devastaron el país, precisamente,
los dos años anteriores a la redacción de esta carta. Con el afán de detener dichas
pestes, se había cambiado el nombre de la era, de Kenji a Koan (en 1278), sin que
ello sirviera de mucho. 18 En otro escrito, el Daishonin describe el terrible saldo de
las epidemias: “La gente caía muerta como los árboles al paso de un huracán o
como la hierba aplastada bajo el peso de una nevada copiosa”.
Además, el pueblo del Japón vivía angustiado por el temor a que los mongoles
intentaran una nueva invasión. La primera incursión mongola se había producido
en octubre de 1274, cinco años antes de que se escribiera esta carta. La segunda,
en abril de 1281, dos años después. La ferocidad del primer ataque dejó al pueblo
sumido en una atroz sensación de pavor. Temían que el Japón fuese destruido
por completo si la próxima vez no conseguían repeler el ataque.
La inexorable realidad de la muerte tiene que haber causado un tremendo
impacto emocional en la población. Por eso, el Daishonin escribe: “En definitiva,
nadie puede escapar de la muerte, cuando llegue ese momento, el sufrimiento
seria exactamente igual al que experimentamos ahora. Ya que en ambos casos
moriremos igual, uno debería estar dispuesto a ofrecer la vida al Sutra del loto”19
La persecución de Atsuhara condujo a la ejecución de tres campesinos
discípulos del Daishonin, conocidos como los “tres mártires de Atsuhara”20. Hay
dos teorías con respecto a cuándo se produjo ducha ejecución. Una señala que
18
Los nombres de las eras solían cambiarse cuando ascendia al trono un nuevo Emperador, o cuando se
producían calamidades naturales de grave magnitud; en este último caso, se pensaba que un nombre
más auspicioso podría cambiar positivamente la suerte de este período.
19
Los escritos de Nichiren Daishonin, pág.1048.
20
La persecución de Atsuhara culminó cuando el jefe interino del Departamento de Asuntos Policiales y
Militares ordenó la ejecución de tres de los seguidores del Daishonin, los hermanos Jinshiro, Yagoro y
Yorokuru, quienes rehusaron firmemente abandonar la fe. Se los conoce como los “tres mártires de
Atsuhara”
16
tuvo lugar el 15 de Octubre de 1279, poco antes de que se escribiera esta carta
(de noviembre de ese mismo año). Otra sostiene que se produjo en abril de 1280,
al año siguiente. Si damos por cierta la primera versión, en tal caso las palabras
“Ya que en ambos casos moriremos igual, uno debería estar dispuesto a ofrecer la
vida al Sutra del loto” pueden leerse como una indicación de que esas muertes
tenían un profundo significado para el budismo, y como una alabanza a su lucha
justa y valiente. Desde luego, el Daishonin no tiene ninguna intención de glorificar
la muerte; antes bien, está elogiando una poderosa fe que no vacila ni ante la
perspectiva de morir.
¿Por qué entonces, no debería haber motivos de lamentación ante la perspectiva
de dar vida por el Sutra del loto?. Con respecto a esto, dice el Daishonin: “Piense
en esto como la ofrenda de una gota de rocío que se reintegra al océano, o de
una partícula de polvo que retorna a la tierra”21. Desde el punto de vista de la
eternidad, nuestra existencia es efímera como el rocío. Comparadas con la escala
colosal del universo, nuestras vidas son diminutas como una mota de polvo. Sin
embargo, al basar solidamente nuestra vida en la Ley Mística, vasta como el
océano y firme como la tierra, podemos establecer un estado de vida ilimitado e
inamovible, fusionando con la Ley universal. Este es el mensaje el Daishonin.
En otro escrito, también señala: “Como el rocío se funde con el gran océano o el
polvo se incorpora a la tierra, [el beneficio de esta ofrenda] permanecerá en
existencia tras existencia, sin jamás desvanecerse, en vida tras vida”. Por así
decirlo, el rocío, el rocío se vuelve eterno e imperecedero al fusionarse con el
océano; el polvo también pervive al fundirse con la tierra. Del mismo modo, la vida
de los que nos dedicamos al logro de nacimiento y muerte, es ese estado
indestructible. Es más, siempre renaceremos para cumplir la suprema misión del
kosen – rufu en el lugar y en las circunstancias que escojamos. En tal sentido,
podemos interpretar que la exhortación del Daishonin a “hacer un gran juramento”
significa ingresar en un estado de vida eterno e insuperable”.
Vivir para la felicidad propia y ajena
Por último, el Daishonin escribe: “<<Suplicamos que el mérito acumulado gracias
a estas ofrendas se extienda a lo ancho y a lo largo, a todas las personas, para
que nosotros y los demás seres vivos entremos juntos en el Camino del Buda>>”.
Este pasaje se encuentra en el capítulo séptimo del Sutra del loto, “La parábola
de la ciudad fantasma”, que aparece en el tercer volumen, en la parte donde los
21
Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1048
17
reyes Brahma ofrecen sus palacios al Buda con el deseo de que el beneficio
resultante se propague a muchas personas, así tanto ellos como los semejantes
pueden ingresar en el Camino de la Budeidad.
Tal como denota la palabra “juntos”, es importante ansiar la felicidad ajena tanto
como la propia. Este gran juramento de bregar por la dicha de uno mismo y de los
demás, tanto en esta existencia como eternamente, es la esencia del budismo
Mahayana.
Desde nuestra posición como practicantes del budismo de Nichiren Daishonin, el
gran juramento significa dedicar nuestra vida el kosen- rufu. Un maestro o mentor
se lanza actuar y muestra esta noble forma de vivir, mientras que los discípulos
genuinos siguen este ejemplo.
Hemos entrado en una época en la cual en todo el mundo están surgiendo
Bodhisattvas de la tierra conscientes del budismo del Daishonin, con sólida unión
en torno a un mismo propósito. Nuestro movimiento constituye una alianza de
Bodhisattvas de la tierra que comparten un mismo gran juramento. Los jóvenes
que se harán responsables de la segunda fase del kosen- rufu ya se han puesto
de pie en cada comunidad. ¡A ellos les confío todo! ¡El futuro está en sus manos!
18