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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C.

, Abril, 2002

LA TERMODINÁMICA Y SU RELACIÓN CON LA COMPOSICIÓN QUÍMICA Y


MINERALÓGICA DE ROCAS CRISTALINAS

Gustavo Tolson
Depto. de Geología Regional, Instituto de Geología, UNAM
México, D.F., 04510, México
E-mail: tolson@[Link]

INTRODUCCIÓN En un sistema sencillo de un componente, como H2O o SiO2,


las relaciones entre distintas fases son relativamente sencillas.
Sin embargo, cuando aumentamos la complejidad química de
Las bases termodinámicas de sistemas químicos un sistema para tratar de comprender sistemas petrológicos, por
heterogéneos fueron descritas por J. Willard Gibbs en la segun- ejemplo, las relaciones de la energía libre de las posibles fases
da mitad del siglo XIX. Estas bases fueron aplicadas a la geo- se tornan más complejas. Una reacción como KAl3Si3O10(OH)2
logía por distintos grupos, particularmente en universidades de + SiO2 ⇔ KAlSi3O8 + Al2SiO5 + H2O (muscovita + cuarzo ⇔
Nueva Inglaterra en los Estados Unidos, a partir de los años feldespato K + aluminosilicato + agua) requiere que considere-
cincuenta del siglo pasado. En este trabajo busco sintetizar dis- mos no sólo cambios físicos (cambios de estado), sino también
tintas ideas que me han sido transmitidas por varios profesores cambios químicos (cambios en la composición química de las
de petrología (y sus rigurosas lecturas) y que he intentado inte- fases). Para dar seguimiento a estos cambios de composición
grar durante el desarrollo de algunos cursos de posgrado que he química es necesario desarrollar un esquema de contabilidad
impartido. No cito explícitamente las fuentes del presente tra- fiable que nos permita también comunicar o ilustrar lo que ocu-
bajo pero incluyo una lista de referencias donde se discuten más rre en estas reacciones. Dicho esquema lo provee el espacio
abundante y detalladamente los temas aquí expuestos. composicional que discutiré más ampliamente a continuación.
En algún momento hemos aprendido que la naturaleza si-
gue trayectorias que minimizan la energía de un sistema. Si EL ESPACIO COMPOSICIONAL
consideramos el sistema químico H2O a una presión ambiental
y a una temperatura de 10ºC, la fase estable es el agua, mientras
que a una temperatura de -10ºC, la fase estable es el hielo. Esto En las asignaturas básicas de petrología utilizamos líneas o
significa que bajo esas condiciones el agua y el hielo, respecti- triángulos para representar la composición química de un siste-
vamente, tienen menor energía libre de Gibbs. A 0ºC la energía ma. Por ejemplo, en el sistema MgO-SiO2 podemos represen-
libre de ambas fases es igual y coexisten en equilibrio. Cam- tar las composiciones químicas de los minerales periclasa (MgO),
bios en las variables intensivas P y T afectan el valor absoluto forsterita (Mg2SiO4), enstatita (MgSiO3) y cuarzo (SiO2) a lo
de la energía libre de las distintas fases de un sistema químico. largo de una recta como lo muestra la Figura 1. La posición
sobre la recta de los distintos minerales es obtenida a partir de
Las rocas que afloran en la superficie de la Tierra se en- la proporción de SiO2, medida de distintas maneras. En la Figu-
cuentran, en general, a temperaturas y presiones distintas a las ra 1a), ésta se encuentra expresada en términos de fracciones
vigentes cuando cristalizaron. Sin embargo, las velocidades de molares, mientras que en la Figura 1b está en términos de frac-
las reacciones químicas entre minerales son sumamente lentas, ciones atómicas. La fracción molar X de SiO2 en una fase α se
de tal manera que es posible encontrar, en condiciones atmosfé- obtiene mediante
ricas, rocas compuestas por conjuntos cristalinos que
estabilizaron a temperaturas y presiones corticales. La perse-
α
n SiO2
verancia de paragénesis minerales en rangos de P y T alejados X SiO =
de sus valores durante la cristalización se debe a la 2
∑n i
(1)
metaestabilidad de dichas fases. Esto significa que podemos i
inferir las condiciones físicas durante la cristalización pues que-

∑n
dan registradas en los conjuntos minerales que forman a las ro-
cas. La termodinámica nos ayuda a comprender y pronosticar
donde nSiO2 es el número de moles de SiO2 y i es el nú-
i
los rangos de P y T vigentes durante la cristalización de las ro-
cas, lo cual nos permite utilizarla para inferir las condiciones de mero total de moles de reactivos que participan en la reacción.
su formación a partir de un análisis cuidadoso de las fases mi- La fracción atómica de SiO2 en una fase α se obtiene me-
nerales que las componen. diante

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gura 2a) utilicé fracciones molares, y en 2b) fracciones de masa


a)
(o peso). Vemos que cambian las relaciones geométricas entre
periclasa forsterita enstatita cuarzo
los componentes, mas no sus relaciones topológicas.
MgO Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2
0.0 0.5 1.0
XSiO 2
b) SiO2 FeMg-1=FeO-MgO
periclasa forsterita enstatita cuarzo 1
a) FeMg −1
X FeO = =∞
MgO Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2 1−1
0.0 0.5 1.0 -1
FeMg −1
X MgO = = −∞
YSiO
2
1−1
MgSiO3 FeSiO3
Figura 1. Relación geométrica entre las fases periclasa,
forsterita, enstatita y cuarzo en términos de a) fracciones
FeMg-1
Mg2SiO4 Fe2SiO4
molares de SiO2 y b) fracciones atómicas de SiO2. +∞

α
N SiO2
YSiO =
2
∑N i
(2) MgO FeO
FeMg-1=FeO-MgO
i SiO2
b) 71.85
FeMg−1
M FeO = = 2.28
71.85 − 40.31
donde N SiO2 es el número de átomos en SiO2 y ∑N i
i
es el MgSiO3
FeSiO3 FeMg−1
M MgO =
40.31
= −1.28
Mg2SiO4 71.85 − 40.31
número total de átomos de reactivos que participan en la reac-
ción. Fe 2SiO 4
FeMg-1
Si escribimos entonces reacciones químicas balanceadas en MgO FeO
términos de MgO y SiO2, podemos utilizar las ecuaciones (1) y
(2) para calcular las fracciones molares y atómicas de SiO2 en Figura 2. Representación geométrica del sistema MgO-FeO-SiO2
a) en términos de fracciones molares, b) en términos de % en
forsterita y enstatita, respectivamente: masa. En ambos casos se muestra la ubicación de las rectas
Mg2SiO4-Fe2SiO4 y MgSiO3-FeSiO3. Estas dos rectas representan
Mg2SiO4 = 2 MgO + SiO2 las soluciones sólidas de los olivinos y ortopiroxenos, respecti-
vamente. A lo largo de las rectas existe una sustitución iónica
Fe2+-Mg2+. El vector de sustitución es Fe-Mg-1. En a) este vector
MgSiO3 = MgO + SiO2 se encuentra en (FeO=∞,MgO=-∞), en b) se muestra el punto
que representa al vector (MgO=-1.28, FeO=2.28, SiO2=0.0). Los
recuadros muestran ejemplos de los cálculos de las fracciones
1 1 1 1 molares y de masa.
Mg 2 SiO4
X SiO = = , X SiO
MgSiO3
= = y
2
2 +1 3 2
1+1 2 Si añadimos otro componente es necesaria una representa-
ción tridimensional, como se muestra en el tetraedro de la Figu-
3 3 3 3 ra 3a. En la base del tetraedro se encuentra el triángulo de la
Mg 2 SiO4
YSiO = = , YSiO
MgSiO3
= = .
2
4+3 7 2
3+ 2 5 Figura 2a con las soluciones sólidas marcadas con líneas grue-
sas (punteadas). La línea enstatita-ferrosilita tiene una contra-
Consideremos ahora un sistema un poco más complejo que parte cálcica representada por la wollastonita (CaSiO3). Este
incluye el componente FeO, por lo que tenemos el sistema MgO- trío composicional define el triángulo de los piroxenos, cuyos
FeO-SiO2 que se ilustra en la Figura 2. Al aumentar en uno el detalles se muestran en la Figura 3b. La base del triángulo la
número de componentes, aumentamos en uno el número de di- forman los ortopiroxenos. Conforme éstos incorporan más y
mensiones necesarias para representar el sistema más calcio, se va distorsionando la red cristalográfica hasta tal
geométricamente. Por ende, lo que antes se podía representar punto que la simetría se reduce de ortorrómbica a monoclínica;
en una línea, ahora es necesario representarlo en un plano. Los este cambio de simetría define los clinopiroxenos. La porción
tres componentes composicionales definen un triángulo. En este sombreada del trapezoide diópsida-hedenbergita-ferrosilita-
triángulo podemos ubicar los pares de minerales forsterita- enstatita incluye las composiciones químicas de piroxenos na-
fayalita (Mg2SiO4-Fe2SiO4) y enstatita-ferrosilita (MgSiO3- turales. Nótese la ausencia de piroxenos entre enstatita y diópsida
FeSiO3). Estos pares minerales constituyen las soluciones sóli- y entre ferrosilita y hedenbergita. Las composiciones compren-
das de olivino y ortopiroxeno, respectivamente. La sustitución didas en el triángulo wollastonita-hedenbergita-diópsida no for-
catiónica que permite las soluciones sólidas es Mg2+-Fe2+. En la man minerales estables, sino hasta llegar muy cerca del vértice
Figura 2 se demuestra una vez más que podemos graficar los de wollastonita. Las proporciones atómicas de este triángulo
distintos componentes utilizando diferentes unidades. En la Fi- corresponden a mallas cristalinas tan distorsionadas que son
sumamente inestables en condiciones terrestres.

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de la enstatita expresada como MgSiO3 o bien, como Mg2Si2O6


CaO es arbitraria. Por ejemplo, en el plano definido por nMgO y nSiO2
a) los puntos (1,1), (2,2), (3,3),..., (n,n) representarían distintos
vectores de la composición química de la enstatita, mientras
que los puntos (1,2), (2,4), ..., (n,2n) representarían la composi-
Ca2SiO4 ción de la forsterita. Esto significa que lo importante para la
definición de la composición es la pendiente de los vectores
CaSiO3 que pasan por el origen en el espacio cartesiano y no su longi-
tud.

Una propiedad de las coordenadas baricéntricas es que su


suma siempre es 1. En el esquema cartesiano, ésto se traduce
Mg2SiO 4 MgSiO3 en que XSiO2 + XMgO = 1, o bien XMgO =1 - XSiO2. Esta es la ecua-
MgO
SiO2 n MgO
(1,2) nMgO=2nSiO2
2.0 (2,2)
(forsterita)
FeSiO3
Fe 2SiO 4
1.5
FeO
nMgO=nSiO2
b) wollastonita (enstatita)
CaSiO3 1.0 (½ ,1)
(1,1)

diópsida hedenbergita
CaMgSi2O6 CaFeSi2O6 0.5

clinopiroxenos

ortopiroxenos
enstatita
MgSiO3
ferrosilita
FeSiO3
0.5 1.0 1.5 2.0
n
SiO2

Figura 3. a) Tetraedro ilustrando el sistema MgO-FeO-CaO-SiO2,


en términos de fracciones molares. El triángulo de la figura 2 0.0 0.5 1.0 X SiO
forma la base del tetraedro y se muestran las soluciones sólidas 2

de los olivinos y ortopiroxenos. El triángulo formado por MgSiO3-


FeSiO3-CaSiO3 está sombreado. b) Detalles del triángulo de los Figura 4. Relación entre coordenadas cartesianas (arriba) y co-
piroxenos. Se muestra la ubicación de los orto- y clinopiroxenos, ordenadas baricéntricas (abajo). Las coordenadas baricéntricas
así como los nombres de algunos de los piroxenos más comu- se obtienen a partir de una renormalización a lo largo de la lí-
nes. Las regiones sombreadas representan las composiciones nea nMgO=1-nSiO2. Las unidades en coordenadas baricéntricas son
posibles. proporciones y no cantidades absolutas.

LAS COORDENADAS BARICÉNTRICAS ción de una recta con pendiente -1 entre los puntos (1, 0) y (0,
1), lo cual tiene como resultado que las coordenadas baricéntricas
Los gráficos discutidos anteriormente están expresados en sean representadas por la línea diagonal entre 1.0(MgO) y
términos de coordenadas baricéntricas. En estas coordenadas, 1.0(SiO2). La posición de un mineral en las coordenadas
la composición química de una fase es representada por distan- baricéntricas es definida entonces por la intersección de la línea
cias relativas entre los distintos componentes. de composición con la recta XMgO =1 - XSiO2, es decir,
La relación entre las coordenadas cartesianas de una mez-
cla de componentes químicos y sus coordenadas baricéntricas n MgO
X MgO =
se puede ilustrar con la Figura 4. Si consideramos el mismo n SiO2 + n MgO , (3)
sistema MgO-SiO2 que analizamos anteriormente, lo podemos
representar en coordenadas cartesianas donde cada eje repre-
senta el número de moles de MgO y SiO2, respectivamente. Sin nSiO2
embargo, para definir una composición química no es necesario X SiO2 =
tomar en cuenta las cantidades de los distintos componentes (o nSiO2 + nMgO . (4)
sea la cantidad total de materia), sino las cantidades relativas o
proporciones de cada uno. Es decir, la elección de la fórmula

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Esta relación reduce la representación de un mineral en Veamos como hacer ésto en la práctica. Supongamos que
coordenadas baricéntricas a un problema de renormalización. queremos expresar los minerales de la Figura 1 en términos de
Nótese también la ausencia de unidades. otros miembros extremos. Por ejemplo, queremos expresar la
enstatita en términos de forsterita y cuarzo. Primero escribimos
Hay dos buenas razones por las cuales utilizar coordenadas una matriz, A, que relaciona las distintas composiciones quími-
baricéntricas. En primer lugar, las variables termodinámicas cas de los minerales, expresando las composiciones de los nue-
intensivas no dependen de la cantidad de materia, sino de las vos componentes en términos de los componentes originales
proporciones de los distintos componentes. En segundo lugar, (Figura 5). Esta matriz debe ser cuadrada. Debajo de A pode-
el uso de las coordenadas baricéntricas elimina una dimensión; mos escribir otra matriz B de vectores renglón que representan
es decir, una línea permite definir combinaciones de dos com- los minerales que queremos expresar en los nuevos términos.
ponentes, un triángulo combinaciones de tres, etc. Ahora calculamos la inversa de A, A-1, para obtener la transfor-
mación lineal que necesitamos. Aplicamos esta transformación
MANIPULACIONES ALGEBRAICAS DEL lineal a las distintas composiciones post-multiplicando B por A-
1
para obtener B’, como lo muestra la Figura 5. Los renglones
ESPACIO COMPOSICIONAL de B’ expresarán el vector de composición en términos de los
nuevos componentes.
Que podamos escribir una ecuación como (3) o (4) signifi-
ca, desde un punto de vista matemático, que existe una depen- Mg2SiO4=2MgO+SiO2
dencia lineal entre las variables composicionales MgO y SiO2. componentes originales
Esto a su vez implica que el espacio composicional es un espa- MgO SiO 2
Fo
X MgO = 2
3
cio vectorial en el cual se cumplen las reglas de juego del álge- componentes Fo  2 1  Fo
X SiO = 1
 3 3 = A 2 3
bra lineal. En particular, podemos describir tanto la posición nuevos 
Czo  0 1 
de un punto (la composición química de un sistema) como los
desplazamientos del punto (los cambios en composición quími- En 1 1 =B
2 2
ca del sistema) de manera sistemática y precisa. 3 −1 
A − 1 =  2 2
 0 1 
Al ser representadas las distintas composiciones químicas
por vectores, podemos describir cuantitativamente las propor-
ciones de los componentes necesarios para especificar la com-
B' = B ⋅ A − 1 = 1(2 1 ) 3
⋅ 2
2  0
−1 
2
1 

posición mineralógica de la roca. Las diversas facies Fo Czo
metamórficas, por ejemplo, no son mas que distintas expresio-
B' = 3 1
nes mineralógicas de una misma composición química. Las re- 4 4
acciones metamórficas que suscitan las nuevas fases minerales
a cuestas de otras, se pueden contabilizar mediante combina- periclasa forsterita enstatita cuarzo
ciones de vectores en el espacio composicional. MgO Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2
0.0 0.5 1.0
CAMBIO DE MIEMBROS EXTREMOS
X SiO2

Uno de los temas fundamentales del álgebra lineal concier- forsterita enstatita cuarzo
ne a las transformaciones lineales. En particular, existe un gru- Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2
po de transformaciones lineales denominadas transformaciones 0.0 0.25 0.5 1.0
de coordenadas. Estas transformaciones nos permiten repre- XSiO 2

sentar distintos vectores en un espacio vectorial utilizando dis-


tintos marcos de referencia o vectores base (versores). Esto es Figura 5. La definición matricial de la transformación lineal para
importante en la petrología porque mediante análisis de labora- transformar composiciones expresadas en un marco de refe-
rencia a otro. Como ejercicio, añada el vector renglón corres-
torio podemos obtener datos composicionales de una roca ex- pondiente a periclasa en la matriz B y calcule la posición de la
presados de diversas maneras. Por ejemplo, la petrografía nos periclasa en términos de forsterita y cuarzo. Nótese que la suma
da información en términos de proporciones volumétricas de de los renglones siempre es 1, ya que representa el total de las
fraciones molares. El recuadro sombreado muestra un ejemplo
minerales, mientras que un análisis de roca entera o un de como se calcula cada renglón de A y de B. El gráfico inferior
microanálisis con microsonda electrónica nos da usualmente muestra la manera en la que dicha transformación se puede re-
presentar geométricamente.
datos en términos de % en masa de óxidos mayores. Por ejem-
plo, podemos utilizar las relaciones geométricas del espacio
composicional para expresar una misma roca (o sea una misma Una pregunta natural es ¿por qué utilizar la inversa de
composición química) utilizando coordenadas expresadas en A, A-1, en vez de la matriz transpuesta de A, AT? Para responder-
óxidos de elementos mayores o bien en términos de los minera- la, invitamos al lector a considerar este punto más cuidadosa-
les que la constituyen. Esto es análogo a expresar una distancia mente. La transpuesta de A en la Figura 5 simplemente no satis-
en millas o kilómetros. face las condiciones requeridas de la matriz de transformación

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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

de cambio de base. En particular, los renglones de AT ni suman Esta ecuación matricial es del tipo AX=Y, misma que se
1, ni expresan correctamente los componentes MgO-SiO2 en puede resolver multiplicando ambos lados por la inversa de A,
términos de Fo y Czo; ambas de estas condiciones las cumple A-1, con el resultado:
A-1. Para cerciorarse de los detalles matemáticos de los cam-
bios de base de distintas transformaciones lineales, consúltese
un texto sobre álgebra lineal.
7 1
0 0 0 0
BALANCEO DE EXPRESIONES QUÍMICAS 12 6
Podemos utilizar el álgebra lineal para resolver problemas 1 1
de balanceo de expresiones químicas. Si consideramos, por 0 0 0 0 6 1.25
12 6
ejemplo, los minerales granate [(Fe2,Mg)Al2Si3O12], clorita [(Fe2, 2 0.25
Mg 7)Al 6Si5O20(OH)16], biotita [K2(Fe3Mg3)Al2Si6O20(OH)4], 0 0 0 0 1 0
muscovita [KAl3Si3O10(OH)2], cianita (Al2SiO5) y cuarzo (SiO2) 3 2
1 1 1 3 . =
en presencia de agua (H2O), ¿cómo hacer para escribir una ecua- 0 0 3 4
ción balanceada entre estos componentes? ¿Es posible? El co- 2 3 3 2
rrecto balanceo de una ecuación química lo podemos plantear 2 1 . (7)
como la solución de un sistema de ecuaciones lineales. La pre- 1 3
1 1 0 0 2 2
gunta es: ¿qué combinación de moles (u otra unidad convenien- 2 2
te) de distintos minerales necesitamos para formar otro conjun-
to de minerales? Por ejemplo, esto corresponde a encontrar co- 2 4
0 0 1 1
eficientes xi para la ecuación 3 3
x1⋅granate + x2⋅clorita + x3⋅muscovita +

x4⋅cianita + x5⋅cuarzo + x6⋅H2O = biotita. (5) A partir de este resultado podemos escribir la expresión
química balanceada 1.25·granate + 0.25·clorita + 2·muscovita
Si descomponemos cada mineral en sus óxidos constitu- = biotita + 4·cianita + cuarzo + 2·H2O, donde he escrito los
yentes, podemos escribir las ecuaciones: componentes con coeficientes negativos del lado derecho de la
ecuación. Cabe recalcar que en este caso la ecuación (5) está en
términos de biotita, pero pudo haberse escrito en términos de
gran clor musc cian czo H2O biot cualquiera de los minerales para resolver el sistema de
ecuaciones.
[SiO2] 3·x1 + 5·x2 + 3·x3 + 1·x4 + 1·x5 + 0·x6 = 6
[AlO3/2] 2·x1 + 6·x2 + 3·x3 + 2·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 2 Otra ventaja de la representación vectorial del espacio
composicional es la facilidad con la que podemos utilizar
[FeO] 2·x1 + 2·x2 + 0·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 3 computadoras para representar, calcular y contabilizar las dis-
tintas composiciones químicas que representan fases estables
[MgO] 1·x1 + 7·x2 + 0·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 3
en un sistema de composición química conocida.
[KO1/2] 0·x1 + 0·x2 + 1·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 2
PROYECCIONES
[H2O] 0·x1 + 8·x2 + 1·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 1·x6 = 2
Las proyecciones no son más que un grupo particular de
transformaciones lineales del espacio geométrico. En la
petrología se han utilizado las proyecciones con el fin de redu-
En forma matricial podemos expresar este planteamiento cir la dimensionalidad de los sistemas petrológicos para así po-
de la siguiente manera: der representarlos gráficamente. Esto es particularmente útil
cuando el número de componentes es mayor que cuatro, con lo
cual ya no es posible representarlo con un tetraedro que pode-
x1 mos construir y visualizar en tres dimensiones.
3 5 3 1 1 0 6
x2 El análisis proyectivo en la petrología requiere de ciertos
2 6 3 2 0 0 2 cuidados para asegurarse de que la reducción de dimensionalidad
2 2 0 0 0 0 x3 3 no incurra en una reducción de rigor termodinámico. Es decir,
. = al reducir la dimensionalidad se está simplificando el sistema.
1 7 0 0 0 0 x4 3
. (6) Es importante tener cuidado de que la simplificación no con-
0 0 1 0 0 0 x 2 duzca a un error en la comprensión de los sistemas que intenta-
5
0 8 1 0 0 1 2 mos comprender. En particular es importante que las fases de
x6

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las cuales se proyecta estén presentes en exceso en la paragénesis triz B’ tiene como renglones los vectores con las composiciones
(es decir que existan como minerales en equilibrio). Un ejem- de los minerales en términos de los puntos y del plano de pro-
plo de esto lo ilustro en la Figura 6, donde represento un siste- yección. Para finalizar, simplemente fijamos los valores de los
ma hipotético de tres componentes 1, 2 y 3, en condiciones de puntos de proyección en cero y renormalizamos para obtener
presión y temperatura tales que las paragénesis estables se mues- las coordenadas correctas en el plano de proyección.
tran por medio de líneas de coexistencia. Nótese que sobre la
línea de proyección sólo es correcto representar las fases B a E, El lector interesado puede consultar distintas proyecciones
porque F no se encuentra en equilibrio con A en el diagrama de utilizadas para el estudio de distintas paragénesis en los textos
facies de tres componentes, de tal manera que no se cumple el de Philpotts (1990) y Best (1982).
requisito de saturación de A necesario para la proyección.
CONSIDERACIONES TERMODINÁMICAS
a) 2A

La energía es almacenada por las moléculas de la materia y


su liberación puede ser utilizada para producir calor cuando se
quema un combustible en un horno, trabajo mecánico cuando
C se consume combustible en un motor, o trabajo eléctrico cuan-
do una reacción química bombea electrones por un circuito. La
termodinámica es la rama de la ciencia que estudia las transfor-
maciones de energía y nos permite aprovechar las reacciones
B químicas que ocurren espontáneamente a nuestro alrededor con
el mayor beneficio y forzar aquellas reacciones químicas que
no ocurren espontáneamente de la manera más eficiente. En la
D petrología, las bases termodinámicas conforman las reglas que
siguen los materiales de la corteza para formar las distintas fa-
F ses minerales que la constituyen para así poder determinar las
1G E 3 condiciones en las que se formaron.

b) En la termodinámica nos referimos a un sistema como aque-


B B+C C C+D D D+E E +fase A lla parte del mundo que nos interesa estudiar por el momento.
El sistema puede ser abierto, permitiendo intercambio de masa
1 3 y energía con sus alrededores, puede ser cerrado (donde no hay
intercambio de masa pero sí de energía), o bien puede ser un
n3
X3 = sistema aislado totalmente de sus alrededores. En conjunto, el
n2 + n3
sistema y sus alrededores conforman el universo.
Figura 6. a) Diagrama de facies hipotético para el sistema de Tres conceptos fundamentales de la termodinámica son el
componentes 1, 2 y 3. Las fases B-F son soluciones sólidas limi-
tadas y A y G son 100% componente 2 y 1, respectivamente. b) trabajo, el calor y la energía. Con el trabajo asociado con al-
Proyección del diagrama en a) sobre la línea 1-3 a través del gún proceso me refiero a algo que se puede traducir en el movi-
componente 2. La fracción molar del componente 3 en la pro-
yección se obtiene con las proporciones relativas de 2 y 3. Nó- miento vertical de una masa en los alrededores de un sistema.
tese la ausencia de las fases F y G en la proyección, en vista de La energía es el potencial para hacer trabajo. Cuando hacemos
que no existe una paragénesis estable de estas fases en coexis-
tencia con A. Modificado de la Figura 7 de Spear et al. (1982).
trabajo en un sistema aislado, la capacidad del sistema para ha-
cer trabajo aumenta y por ende aumenta su energía. Cuando la
Para explicar cómo se lleva a cabo este proceso de proyec- energía de un sistema es modificada como resultado de una di-
ción con matrices, utilizaré el ejemplo de Thompson (1982a, ferencia en temperatura decimos que ha habido un flujo de ca-
b), quien utilizó la proyección AFM para el sistema pelítico, a lor. El trabajo y el calor son distintas maneras en las que se
través de cuarzo, agua y muscovita. En principio, la metodolo- manifiesta la energía de un sistema. El sistema es como un ban-
gía a seguir no difiere de aquella utilizada para la transforma- co: acepta depósitos y permite retiros en cualquiera de las dos
ción de coordenadas con el fin de cambiar de miembros extre- monedas, pero sus reservas se contabilizan sólo como energía.
mos (básicamente estamos cambiando de miembros extremos).
Primero formulamos una matriz A que relaciona las composi-
LA ENERGÍA INTERNA
ciones químicas de un sistema conocido (u original) de coorde- La energía interna (E) total de un sistema no se puede de-
nadas con el sistema donde queremos proyectar (Figura 7). Tam- terminar, pero los cambios de energía interna (∆E) durante las
bién definimos la matriz B que relaciona los minerales a pro- reacciones químicas son relativamente sencillos de determinar.
yectar con las composiciones químicas originales. Luego pro-
cedemos como hicimos anteriormente, calculando la inversa de ∆E = Efinal - Einicial. (8)
A, A-1, y post-multiplicamos B por A-1 para obtener B’. La ma-

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componentes originales
KAl3Si3 O 10 (OH) 2 =
SiO2 H2O K2O Al2O3 FeO MgO 1 3
componentes K2O + Al 2O 3 +
nuevos 2 2
SiO2  1.0 0 0 0 0
0 3SiO 2 + H 2O .
puntos de  
H2O  0 1.0 0 0 0
0 Mu
X SiO
1
= , X HMu2O = ,
1
proyección
Mu  1/2 1/6 1/12 1/4 0 0 2 6
2

  =A 1 1
Al2O3  0 0 0 1.0 0 0  X KMu2O = , X AlMu2O3 = .
12 4
FeO  0 0 1.0 0 
plano de 0 0
proyección  
MgO  0 0 0 0 0 1.0
Annita  3/8 1/8 1/16 1/16 3/8 0 
 
Flogopita  3/8 1/8 1/16 1/16 0 3/8
 3/7 0 =B
Piropo 0 1/7 0 3/7 
 
Almandino  3/7 0 0 1/7 3/7 0 

SiO2 H2O Mu Al2O3 FeO MgO


 0 0 3/ 4 − 1 / 8 3/ 8 0  Annita
 
−1  0 0 3/ 4 − 1 / 8 0 3 / 8 Flogopita
B' = BA = 
3/ 7 0 0 1/ 7 0 3/ 7  Piropo
 
3 / 7 0 0 1 / 7 3 / 7 0  Almandino

1 3 Al2O3
ann = − Al 2O3 + FeO
8 8
X Alann2O3 = - 1/8 = −1/ 2
+SiO2+H2O+Mu
1/4
X FeO =
1/4 = 2
ann 3/8 11 alm pi
Fo
X MgO = 0 1/4 = 0 FeO MgO

ann flo

Figura 7. Descripción matricial y geométrica de la proyección de los minerales annita, flogopita, piropo y almandino en el triángulo
AFM de Thompson (1957). Nótese la similitud del planteamiento con aquel de la Figura 5. La línea punteada entre los pares annita-
flogopita y piropo-almandino (micas y granates, respectivamente) representan soluciones sólidas irrestrictas de Fe2+-Mg 2+. Para
validar la proyección, es requisito indispensable la presencia de cuarzo (SiO2), muscovita [Mu=KAl2Si3O10(OH)2] y H2O. Esta proyec-
ción es útil para el estudio de sistemas pelíticos.

Tomando en cuenta que el cambio en la energía interna se ∆E = E1 – E2 = qp – P (V2 – V1) (11)


expresa como la suma de las componentes de calor (q) y de
trabajo (w) tenemos lo cual se puede expresar como

∆E = q + w. (9) qp = (E2 + PV2) – (E1 + PV1) (12)

Aquí adopto la convención de signos donde calor aportado Nótese que en esta expresión, qp (el calor liberado en con-
al sistema y trabajo que se le hace al sistema son positivos (nó- diciones isobáricas) se expresa como la diferencia entre dos
tese que distintos autores adoptan diferentes convenciones y el estados energéticos. A esta diferencia la denominamos cambio
lector tendrá que seguir cuidadosamente las derivaciones de cada de entalpía, del griego que significa calentar. A la entalpía le
autor). Durante la cristalización de sillimanita a partir de asignamos la variable H y podemos escribir
andalucita a una presión (P) constante, por ejemplo, el trabajo
se puede expresar como ∆H = ∆E + P∆V. (13)

w = -P∆V, (10) Los conceptos vertidos en este inciso dan pie a la Primera
Ley de la Termodinámica, que se puede expresar de distintas
donde V es el volumen. Sustituyendo a w en la ecuación (9) maneras:
tenemos
• La energía del universo es constante.

24
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

• La energía no se crea ni se destruye, sólo cambia de forma. lo cual nos conduce a la expresión

• ∆E = q + w. ∆ H = T∆ S (15)

• El cambio de energía de un sistema es igual al intercambio de para un cambio que se lleva a cabo a una temperatura constante.
calor del sistema con sus alrededores más el trabajo que hace
el sistema en sus alrededores o los alrededores en el sistema. LAS DISTINTAS EXPRESIONES ENERGÉTICAS
• Nada es gratis. En sentido estricto, toda la termodinámica se puede anali-
zar desde el punto de vista de la energía interna. Sin embargo,
EL ORDEN Y LA ENTROPÍA siendo E una función de S y de V, que no necesariamente son
fáciles de medir, con frecuencia es mejor expresar la variación
Si yo llegara a mi oficina una mañana y me encontrara con de energía de un sistema en términos de otras variables. De
un escritorio despejado, mis papeles ordenados en orden de prio- hecho, considero que uno de los problemas que enfrentamos
ridad, mis discos compactos en su estuche correspondiente, los cuando abordamos la termodinámica por primera vez, como es-
libros en su lugar, mis tazas de café arregladas por tamaño (y tudiantes, es precisamente la multiplicidad de distintas expre-
limpias) me extrañaría. Es decir, este tipo de cambio no es es- siones energéticas. Dicha multiplicidad nace del afán de crear
pontáneo. Este tipo de cambio requiere de una inversión (en mi expresiones matemáticas alternativas que faciliten la aprecia-
caso considerable) de energía. ción del problema inmediato que nos atañe. También son el
Siguiendo con el tema, hay algunos procesos en el universo resultado de la naturaleza de los experimentos que se llevan a
que son espontáneos y que observamos con frecuencia: si abri- cabo en el curso de una investigación y del instrumental de
mos una botella de cerveza el dióxido de carbono que sale de la medición disponible.
botella se mezcla en la atmósfera. Por otra parte hay algunos La derivación detallada y formal de cada ecuación de esta-
procesos que no son espontáneos y que nunca observamos: cuan- do está fuera del alcance de esta nota. Sin embargo, con apoyo
do ponemos una servilleta con tortillas en la mesa, no encontra- de la Figura 8, donde se representa cualitativamente la geome-
mos que algunas tortillas se calientan a expensas de otras. Es- tría de la superficie de energía interna en función de las varia-
tos ejemplos son indicios de que un estado de desorden es favo- bles S y V, presentaré algunas de las relaciones que guardan
recido a un estado ordenado. entre sí las distintas expresiones energéticas.
El orden de un sistema tiene que ver con las posibilidades Utilizando diferenciales, la ecuación (13) se puede expre-
en la que es posible acomodar los átomos que lo conforman. sar como
Como ejemplo, en un cristal los enlaces entre átomos forman
mallas cristalográficas regulares y las posiciones de los distin- dE = dH – PdV. (16)
tos elementos que conforman el cristal son más o menos estric-
tas. Si este cristal es calentado hasta fundirse, los átomos en el Sustituyendo dH por TdS de la ecuación (15) tenemos
líquido no tienen posiciones fijas con respecto a sus vecinos y
se pueden desplazar libremente en él. En el estado gaseoso, los dE = TdS – PdV. (17)
átomos se mueven mucho más caóticamente con aún mayor li-
Si ahora obtenemos las derivadas parciales de la ecuación
bertad. Asociado con estos cambios de estado tenemos un cam-
(17) podemos escribir
bio en el valor de otra variable termodinámica: la entropía, S.
La entropía es la medida del grado de orden de un sistema. Es-
tas consideraciones nos llevan a la formulación de la Segunda ∂E
=T ,y (18)
Ley de la Termodinámica, que también puede ser expresada con ∂S V
diferentes enunciados:

• Todo sistema tiende a un estado de equilibrio.


∂E
= −P . (19)
• La entropía es la flecha del tiempo. ∂V S

• El estado de máxima entropía es el más estable para un siste-


Estas expresiones se pueden considerar como las defini-
ma aislado.
ciones termodinámicas de temperatura y presión, respectivamen-
• La energía del mundo es constante; la entropía del mundo te. Las ecuaciones (18) y (19), así como las relaciones
tiende a maximizarse. geométricas de la Figura 8 b) y c), nos permiten obtener las
siguientes igualdades:
Para la transición de un estado a otro que ocurre a una tem-
peratura Tt el cambio de entropía (∆S) del sistema se define como H = E + PV y (20)

∆S = ∆H/Tt , (14) F = E – TS. (21)

25
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

U=f(S,V) G = E – TS + PV (26)
E
La ecuación (26) se puede expresar como una diferencial
a) exacta, con lo cual obtenemos

dG = dE – TdS – SdT +PdV + VdP.


G Sustituyendo el valor de dE de la ecuación (17) esto se sim-
plifica para dar
U (U,S,V)
H
dG = VdP - SdT (27)
F
que representa la variación en G en función de cambio en P y T.

Las distintas representaciones energéticas nos dicen distin-


tas cosas acerca de los sistemas donde las estudiamos. La ener-
gía interna, E, por ejemplo, nos da información acerca de la
energía total de una sistema. La entalpía, H, representa el flujo
de energía térmica. La expresión de la energía de Helmholz es
a veces conocida como la función del trabajo, porque represen-
b) c)
ta el trabajo máximo que puede hacer un sistema. Los cambios
E|S ∂E
= tanθ
E|V ∂E
= tanθ
en la energía libre de Gibbs, como veremos con más detalle a
∂V S ∂S V
continuación, representan la dirección favorecida para reaccio-
E nes químicas y cambios de fase.
H θ H −E
tanθ = P =
V
E −F
E H = E + PV tanθ = T =
S
LA ENERGÍA LIBRE DE GIBBS
F = E − TS
F θ A partir de la derivación simplificada de la energía libre de
Gibbs, veamos ahora algunas de sus propiedades como función
V S de estado. Su utilidad en la petrología radica en su capacidad
de determinar la posibilidad de una reacción para formar una
Figura 8. a) Representación gráfica de la geometría de la su- fase a partir de otra(s). Es decir, si ∆G < 0 para una reacción, la
perficie de energía interna (U) en función de S y V, así como la
tangente a la superficie en el punto (U,S,V) y la relación reacción es espontánea; si ∆G > 0, la reacción no es espontánea
geométrica entre las variables H, F, U, y G. b) Gráfico de U en y si ∆G = 0, las fases de la reacción están en equilibrio. Esto
función de V a una entropía constante S. c) Gráfico de U en
función de S a un volumen constante V. En ambos gráficos se significa que la energía libre de Gibbs es el criterio para deter-
puede apreciar la derivación geométrica de H y F, respectiva- minar la estabilidad termodinámica de un conjunto de fases.
mente, utilizando la pendiente de las tangentes a la curva U.
Los científicos de fines del siglo XVIII y principios del
Si procedemos a diferenciar estas expresiones obtenemos:
siglo XIX, pensaban que con el simple hecho que una reacción
dH = dE + PdV + VdP y (22) fuera exotérmica (es decir que ∆H<0 para la reacción), bastaba
para que ésta fuera espontánea. Consideremos por el momento,
dF = dE – SdT – TdS. (23) a manera de contraejemplo, el sistema H2O en condiciones at-
mosféricas a una temperatura cercana a los 0ºC y la reacción
Podemos ahora sustituir el valor de dE usando la ecuación hielo=agua. Sabemos que a –1ºC la fase estable es hielo, que a
(17) para obtener finalmente 1ºC la fase estable es agua y que a 0ºC ambas fases (hielo y
agua coexisten en equilibrio). También se puede demostrar que
dH = TdS + VdP y (24) dicha reacción es endotérmica, es decir que absorbe calor (el
calor de fusión). A pesar de que la conversión de hielo a agua es
dF = – SdT – PdV. (25) una reacción endotérmica a 1ºC, la reacción es espontánea. La
Nótese que la entalpía, H, se ha expresado como una fun- razón de esta aparente contradicción radica en el cambio de
ción de S y P a partir de la expresión de E en términos de S y V, entropía del sistema. Es decir, la energía térmica absorbida por
mientras que F se encuentra en términos de T y V. En la conver- el sistema (∆H) es acomodada por un aumento en la entropía
sión de una expresión de E a una expresión de H hemos cambia- (∆S) del sistema. Esto se puede demostrar sencillamente
do de la variable V a la variable P. Igualmente, cuando transfor- reacomodando y combinando las ecuaciones (13) y (26), que
mamos una expresión de E en función de S a una función de T nos permiten escribir
obtenemos F. A los pares P-V y S-T les llamamos variables ∆E = ∆H – P∆V = ∆G + T∆S – P∆V, (28)
conjugadas. Podemos llevar a cabo transformaciones de este
tipo (denominadas trasformaciones de Legendre) para expresar
la energía libre de Gibbs como

26
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

con lo cual podemos obtener La información obtenida de las primeras y segundas deri-
vadas parciales de la energía libre de Gibbs con respecto a la
∆G = ∆H – T∆S. (29) presión y la temperatura, respectivamente, nos permite recons-
truir cualitativamente la geometría tridimensional de las super-
El significado de esta ecuación es que tanto la entropía como ficies de energía en función de P y T (Figura 9a). Para un siste-
la entalpía contribuyen o compiten entre sí para establecer la ma químico de un componente, el diagrama de fases queda de-
dirección de espontaneidad de una reacción. Hay reacciones finido por la proyección de las líneas de intersección de las dis-
donde ambas aportan para dar un valor negativo a ∆G. Por ejem- tintas superficies sobre el plano P-T (Figura 9b). Las líneas de
plo, la combustión del gas butano intersección representan puntos en el espacio P-T donde la ener-
(2 C4H10+13 O2 = 8 CO2+10 H2O) libera calor (∆H<0) y resul- gía libre de Gibbs de las distintas fases es igual. Ya que la natu-
ta en un aumento de entropía (-T∆S<0), ya que los átomos de 15 raleza tiende a minimizar su energía, la formación de la fase de
moléculas se reacomodan para formar 18 moléculas. menor energía libre es favorecida a partir de la(s) otra(s) fase(s).
Nótese también en la ecuación 28 que cuando ∆G = 0 (es A esta(s) fase(s) le(s) denominamos fase(s) de equilibrio.
decir, en condiciones de equilibrio) el cambio de calor tiene
que ser igual al cambio de entropía por la temperatura absoluta.
~
a)
Vale la pena también remarcar que la ecuación 15 se obtiene a G
partir de un reacomodo de la ecuación (28).

Consideremos ahora algunos aspectos geométricos de la


superficie de energía libre de Gibbs. De la ecuación (27) pode-
mos derivar

∂G
=V
∂ PT (30)

∂G
= −S .
∂T P (31)

Ya que tanto S como V están restringidos a valores positi-


vos, las ecuaciones (28) y (29) nos indican que la pendiente de
G con respecto a P será siempre positiva y la pendiente de G
con respecto a T será negativa. Por otra parte las segundas de-
rivadas de G b)
P
∂ 2G ∂V
= (32)
A
∂P T ∂P
2

Cianita
y

∂ 2G ∂S Sillimanita
=− (33)
∂ T2 P
∂T C D
Andalusita B
son también siempre menores a cero (por la relación inversa
entre P y V y la relación directa entre T y S). El signo negativo
T
de las segundas derivadas nos indica que la curvatura de las
funciones es cóncava hacia abajo, tanto en el plano G-T, como Figura 9. a) Representación gráfica de la geometría de las su-
en el plano G-P. perficies de energía libre de Gibbs molar en función de P y T y la
proyección al plano P-T de las líneas de equilibrio. b) Diagrama
de fases esquemático del sistema de los alumino-silicatos. Las
rectas A-B y C-D representan cortes isotérmicos e isobáricos,
respectivamente.

27
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

LOS EFECTOS DE AUMENTO DE PRESIÓN EN FASES molar del material cristalino. Este cambio del volumen molar
CRISTALINAS representa una respuesta del material al aumento de presión y
es acompañado por un cambio en el arreglo estructural cristali-
Podemos explorar los efectos de aumento de presión en no. La Figura 11 a), b) y c), muestran pares estereoscópicos de
fases cristalinas realizando excursiones isotérmicas en el plano las estructuras cristalinas de andalusita, sillimanita y cianita,
G-P, utilizando por el momento el mismo ejemplo de los respectivamente, en las que cualitativamente se puede apreciar
aluminosilicatos de la Figura 9. Examinemos detalladamente el de las estructuras, el aumento en la densidad de las mallas ató-
comportamiento de la energía libre de Gibbs molar ( G ~ ) de las micas en la progresión andalusita-sillimanita-cianita.
distintas fases a lo largo de un corte sobre la línea AB de la
Figura 9b). La Figura 10a) muestra gráficamente este compor- a)
tamiento. Las flechas indican aquellas porciones de las respec-
~ ) es mínima y por lo tanto, co-
tivas curvas para las cuales ( G
rresponden a la fase estable en ese rango de P.

a)
~
G
b)

Cianita
Sillimanita

Andalusita

c)

P
b)
~
V Andalusita

Figura 11. Pares estereoscópicos de las estructuras atómicas


de a) andalusita, b) sillimanita y c) cianita. Se puede apreciar
~ cualitativamente en la figura el aumento en la densidad del aco-
∆V Sillimanita modo de los átomos de arriba hacia abajo (Modificado de Zoltai
y Stout, 1984).
Cianita
Estructuralmente, los tres polimorfos de Al2SiO5 acomo-
dan todo el silicio en coordinación tetraédrica y uno de los dos
iones de Al3+ en coordinación octaédrica. La diferencia princi-
pal entre las tres estructuras se manifiesta por la coordinación
del ion Al3+ restante, que ocupa un sitio de coordinación V en
P andalusita, coordinación IV en sillimanita y coordinación VI en
cianita. Como se aprecia en la Figura 11a), la estructura de la
Figura 10. a) Representación gráfica de la energía libre de Gibbs andalusita consiste de cadenas de octaedros paralelas a [001].
molar en función de P para el sistema de los aluminosilicatos, a Estos octaedros comparten una arista y solamente la mitad de
lo largo de la línea AB de la Figura 6b. Las flechas de las curvas
de cada fase señalan las fases estables en cada rango de P. b) los iones Al3+ ocupan estos sitios; la otra mitad ocupa sitios
Gráfica de la variación del volumen molar en función de P. ∆ Vr bipiramidales trigonales irregulares en coordinación cinco. La
representa el cambio volumétrico de la reacción. estructura de la sillimanita (Figura 11b) es similar a la de la
andalusita, ya que la mitad de los iones Al3+ ocupa octaedros en
También podemos mostrar la variación del volumen molar cadenas alargadas en dirección [001]. Sin embargo, los cationes
V~ de las tres fases en función de P como se muestra en la Figu- de Al3+ restantes ocupan tetraedros que comparten tres de sus
ra 10b). De la figura se desprende que el cambio de fase de cuatro oxígenos con tetraedros de (SiO4)4-. Para la cianita, se
andalusita a sillimanita (o de sillimanita a cianita) con aumento rompe el arreglo de los octaedros en cadenas y se forman ma-
de presión está asociado a una discontinuidad en el volumen

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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

llas bidimensionales de octaedros que comparten aristas y que


acomodan todo el aluminio, logrando con esto una estructura
más compacta (Figura 11c). a)

LOS EFECTOS DE AUMENTO DE TEMPERATURA EN


FASES CRISTALINAS

Desde un punto de vista cristalográfico o estructural, los


cambios de fase causados por aumentos de temperatura coinci-
den con aumentos en la simetría. Entre mayor sea el desorden,
mayores son las posibilidades de simetría; entonces, a mayor
temperatura, mayor desorden, mayor simetría. Para ilustrar esto, b)
veamos un ejemplo tomado de los feldespatos potásicos con
fórmula química KAlSi3O8. A este grupo mineral pertenecen
los polimorfos microclina y sanidino, de baja y alta temperatu-
ra, respectivamente. La microclina es de simetría triclínica con
grupo puntual 1 mientras que el sanidino es monoclínico con
2
grupo puntual . Este aumento en la simetría se relaciona
m
Fig. 12. Pares estereoscópicos de las estructuras de a) sanidino
con el aumento de la entropía molar ( ∆S~ ) asociado al cambio
r mostrando los elementos de simetría y los tetraedros
de fase. simétricamente idénticos, y b) microclina con tetraedros
simétricamente distintos por la ocupación diferencial de Al3+ y
Si4+. (Modificado de Zoltai y Stout, 1984).
Los cambios de S~ también se manifiestan como variacio-
nes en el grado de orden/desorden de átomos en la malla crista-
lina de distintas fases. La Figura 12a) y b) muestra los pares Algunos otros tipos de transiciones polimórficas no exhi-
estereoscópicos de las estructuras cristalográficas del sanidino ben cambio en entropía y volumen molar. La transición entre
y de la microclina, respectivamente. En la estructura del sanidino los cuarzos α y β, por ejemplo, es el resultado de una rotación
paulatina de los tetraedros que permite que se enderece la es-
(Figura 12a) se pueden reconocer dos sitios tetragonales
tructura; esta transición es acompañada por un aumento en la
simétricamente distintos que se resaltan con T1 y T2. Al bajar
simetría puntual de 32 a 622. No es necesario romper enlaces
el sanidino de temperatura, el aluminio es más fácilmente aloja-
atómicos en este tipo de transformaciones, por lo que se les
do en los sitios T1, con lo que se pierden tanto el eje simétrico
conoce como transformaciones de desplazamiento.
de orden dos, como el plano de simetría. La posición más es-
tricta del aluminio en la malla cristalográfica representa más La Figura 13 resalta la diferencia en las curvas de volumen
orden en el sistema, que a su vez se refleja en una disminución molar en función de P para transiciones de primer y de segundo
de la entropía molar del material cristalino. orden. Como es de esperarse, las diferencias entre los dos tipos
de transformaciones hacen que las transformaciones de despla-
TRANSFORMACIONES DE PRIMER Y SEGUNDO zamiento sean rápidas y fácilmente reversibles, mientras que
ORDEN las reconstructivas son lentas y difícilmente reversibles.
Las transformaciones cristalográficas detalladas en los TERMODINÁMICA DE LA NUCLEACIÓN
incisos anteriores son transformaciones de primer orden, por-
que las primeras derivadas (o sea S y V) de la energía libre son La nucleación de una fase cristalina es el proceso de for-
discontinuas sobre la curva de equilibrio. Para P y T fijos, el mación de centros de cristalización, formados por grupos de
que las entropías y los volúmenes molares de dos polimorfos átomos con arreglo cristalino. La nucleación es el primer paso
coexistentes en equilibrio sean distintos resulta intuitivo, ya que en la formación de cristales a partir de un líquido. Cuando es-
de otra manera tendrían las mismas propiedades físicas. Las tos núcleos son pequeños, hay un número de átomos en la su-
fases tienen que ser distintas, cada una con su propia estructura. perficie del núcleo similar al número de átomos en el centro del
Las entropías y volúmenes molares de cada polimorfo tienen, núcleo. Los átomos en las porciones centrales del núcleo están
entonces, que ser distintos. Para convertirse un polimorfo en rodeados de átomos y son afectados por esfuerzos más o menos
otro, tienen que romperse enlaces atómicos y tienen que reorga- balanceados. En cambio, los átomos de la superficie del núcleo
nizarse los iones para formar una nueva estructura. Por esta cristalino se encuentran con esfuerzos desbalanceados, causa-
razón, las transiciones de primer orden son a veces denomina- dos por enlaces químicos desbalanceados por la interfaz entre
das transiciones reconstructivas. las dos fases (sólida y líquida). Existe entonces cierta compe-
tencia entre estos dos estados en las fases tempranas de la
nucleación. Sin embargo, al crecer el cristal, el número de áto-

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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

~ a)
V ?

a) ?

P
~
V
b)

∆Gc
T~Teq
disolución
crecimiento

P
Figura 13. Curvas de volumen molar en función de presión para 0 r
a) transiciones de primer orden y b) segundo orden. rc
mos centrales y aislados de los efectos de interfaz aumenta como
el radio del cristal al cubo, mientras que el número de átomos
que quedan en la superficie aumenta como el radio al cuadrado. ∆Gc ∆Gc
Esto significa que hay un cierto radio crítico para un núcleo que
tiene que ser excedido para que los átomos centrales con es-
fuerzos balanceados predominen y que el crecimiento del cris- T<Teq
tal sea espontáneo. T«Teq
Estos efectos los podemos representar también mediante
0 r 0 r
gráficos de energía libre de Gibbs contra el radio del núcleo, rc rc
como se muestra en la Figura 14. Estos gráficos muestran una
barrera energética que inhibe el crecimiento de un cristal hasta
que el cristal haya alcanzado y rebasado el radio crítico, mo-
mento a partir del cual el crecimiento es espontáneo. Esta ba-
Figura 14. a) Diferencias en el balance de fuerzas de átomos
rrera es similar a la que asociamos con la energía de activación hacia el centro y en el borde de un cristal. Los átomos en los
de una reacción química. El tamaño de la barrera es a su vez bordes están más desequilibrados que aquellos en las porcio-
nes internas del cristal. b) Energía libre de Gibbs en función de
afectado por otros factores como la viscosidad, la presión y la radio del núcleo. Nótese la disminución de la barrera energética
temperatura. y del radio crítico con el aumento en la diferencia de T.

Si nosotros tratáramos, por ejemplo, de cristalizar hielo a Una vez rebasado el radio crítico de un núcleo, inicia la
partir de agua en un congelador con una temperatura controlada fase de crecimiento de un cristal. El crecimiento es controlado
a exactamente 0ºC, veríamos que la nucleación es muy ineficiente por el abastecimiento de átomos compatibles a la superficie del
a esa temperatura, ya que la barrera energética es grande. Si en cristal, el que a su vez es controlado por las tasas de difusión
cambio bajáramos la temperatura del congelador a -10ºC o a - del material. El abasto en medios acuosos es sumamente efi-
20ºC, la nucleación es favorecida sustancialmente por una re- ciente, por lo cual el crecimiento es rápido. En medios cristali-
ducción considerable de la energía de nucleación causada por nos (como las rocas metamórficas) la difusión es mucho más
alejarnos de la temperatura de equilibrio entre las dos fases. lenta y se vuelve más lenta conforme disminuye la temperatura.
Esto es ilustrado en la Figura 14. Esto contribuye a que queden preservadas fases cristalinas

30
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

metaestables a temperaturas y presiones alejadas de su campo ~


de estabilidad. Esto es sumamente afortunado para los G|P,T
petrólogos metamórficos, y para las prometidas, porque de otra ~
Gsol
manera, no quedarían preservadas ni las paragénesis
metamórficas ni los diamantes.

EL POTENCIAL QUÍMICO
Lo expresado hasta este punto de los aspectos
termodinámicos es aplicable estrictamente a sistemas de una
composición que puede ser descrita con un solo componente
químico. Es decir, que es aplicable para los sistemas H2O, SiO2,
o bien Al2SiO5, el ejemplo citado. Sin embargo, las rocas son
sistemas químicos mucho más complejos, que exhiben
variabilidad química. Esta variabilidad química se expresa
mediante distintas paragénesis minerales formadas en las mismas ~
condiciones de P-T. En este inciso intentaré conjuntar nuestros Gmez
conocimientos del espacio composicional con nuestros
conocimientos de la energía libre de Gibbs.
0.0 0.5 1.0
periclasa forsterita enstatita XSiO2 cuarzo
Para ilustrar esta idea de manera gráfica, hago referencia a
la Figura 15 donde represento de manera esquemática la varia- MgO Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2
ción de la energía molar de Gibbs (en condiciones P-T fijas,
tales que los minerales periclasa, forsterita, enstatita y cuarzo Figura 15. Gráfico de G molar a una temperatura y presión fijas,
en función de la fracción molar de SiO2. P y T son tales que las
sean estables) en función de la composición química del siste- fases cristalinas periclasa, forsterita, enstatita y cuarzo son es-
ma MgO-SiO2 expresada como fracción molar de SiO2. De la tables (pero no necesariamente coexistentes). Empíricamente,
sabemos que no hay fases cristalinas con composiciones inter-
gráfica se desprende que las composiciones correspondientes a medias entre forsterita y enstatita. La razón es que la energía
los minerales estables tienen energías libres muy inferiores a las libre de Gibbs molar de una mezcla mecánica de forsterita-
energías libres de composiciones intermedias. Esto se debe a enstatita(Gmez) es menor que aquella de un cristal con composi-
ción intermedia (Gsol).
que el acomodo tridimensional de los átomos en las proporcio-
nes de los distintos minerales es más eficiente en estas compo- Analíticamente, para una fase en un sistema de m compo-
siciones que en composiciones intermedias. En el estado cris- nentes, podemos plantear la siguiente ecuación:
talino esto se debe a que cada ion tiene una posición específica
dentro de la malla cristalina y que estas posiciones no son inter-
cambiables con otros iones.  ∂G   ∂G   ∂G 
dG =   dT +   dP +   dn1 + . . .
En un sistema como fayalita-forsterita (Fe2SiO4-Mg2SiO4)  ∂T  P ,ni  ∂P T ,ni  ∂n1  P ,T ,n j
tenemos que los elementos hierro y magnesio pueden sustituirse
uno por el otro sin alteración sustancial de la geometría de la  ∂G 
+   dnm .
 ∂nm  P ,T ,ni
malla cristalina, debido a que sus radios iónicos son muy simi-
lares y que sus cargas (en este ejemplo concreto) son idénticas.
Esta posibilidad de libre sustitución permite que un mismo mine- (34)
ral pueda representar distintas proporciones de hierro y
magnesio. A este tipo de sistemas minerales les llamamos solu- De la misma manera que escribimos las ecuaciones (23) y
ciones sólidas. Otros ejemplos de importancia geológica son (24) que manifiestan que el volumen y el negativo de la entropía
los piroxenos, descritos anteriormente, y las plagioclasas, entre son las derivadas parciales de la energía de Gibbs con respecto
otros muchos. a la presión y la temperatura, respectivamente, cuando las de-
más variables son constantes, podemos definir una nueva varia-
La Figura 16 muestra esquemáticamente la variación de la ble termodinámica
energía libre de Gibbs molar en función de la fracción molar de
forsterita, para una temperatura y presión fijas y tales que las
fases cristalinas sean estables. La curva de energía libre molar  ∂G 
µ1 ≡  
 ∂n1  P ,T ,n j ≠1
varía en función de la composición química del sistema, lo cual . (35)
significa que la energía libre de Gibbs no es sólo una función de
P y de T como ilustramos en un inciso anterior, sino que tam-
bién es función de la composición química X.

31
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

A esta variable, denominada potencial químico, la pode- ~ = − S~ dT + V~ dP + µ dX + µ dX ,


dG (37)
mos comprender en términos de la contribución al cambio de la 1 1 2 2

energía libre de Gibbs de una fase como resultado de variacio-


donde
nes en la composición química de la fase.

Si consideramos como ejemplo un sistema de dos compo- ni


Xi =
nentes químicos podemos plantear la ecuación (27) de la si-
guiente manera: ∑ ni .
Tomando como ejemplo el par fayalita-forsterita ilustrado
dG = − S dT + V dP + µ1 dn1 + µ 2 dn2 . (36)
en la Figura 16, que muestra la variación en la energía libre
molar de Gibbs en función de la fracción molar de forsterita (en
Dividiendo ambos lados de (29) entre la masa del sistema
condiciones isobáricas e isotérmicas), vemos que ésta varía a lo
para obtener valores molares tenemos:

~
G|P,T
~ ~
~
Gmez GFo=µFo
GFa=µFa
~ µFo
Fo
55

Gsol
µFo 55 θ
tan(θ)=µFo - µFo
Fa Fo 55 55

Fa

0.0 0.5 XFo 1.0


fayalita forsterita
Fe2SiO4 Mg2SiO4
~
G|P,T

Composición
de la mezcla
µFo
Fo
70

µFo 30
binaria µFo
Fo
50

Fa

µFo 50

Fa
µFo
Fo
30

µFo
Fa
70

Fo30 Fo70
0.0 0.5 XFo 1.0
fayalita forsterita
Fe2SiO4 Mg2SiO4

Figura 16. Gráficos con la variación de la energía molar de Gibbs en función de la composición química en el sistema fayalita-
forsterita a presión y temperatura constantes. a) Nótese en particular la relaciones geométricas entre la pendiente de la tangente
a la curva de energía molar en el punto Fo55 y la ecuación (19) en el texto. También nótese que la energía libre de una mezcla
binaria de los miembros extremos es mayor que la energía libre de un cristal de Fo55. b) Relaciones energéticas de una mexcla
mecánica de polvos de composición Fo55 y Fo55. La solución sólida Fo55 es de menor energía libre que la mezcla mecánica. El “motor”
que propulsa la reacción es el potencial químico.

32
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

largo de una curva siempre cóncava hacia arriba. Vemos tam- El número grados de libertad termodinámica (la varianza
bién que los extremos de esta curva, en los puntos correspon- en términos matemáticos) asocia el número de variables que
dientes a los miembros extremos del sistema binario, represen- describe un sistema con el número de ecuaciones que describen
tan la energía libre molar (y el potencial químico mð) de las su comportamiento. Este tipo de análisis también cumple con
fases puras. ¿Cómo podemos intuir esta geometría? Si parti- las estrictas reglas del álgebra lineal. Lo que buscamos en el
mos de que el sistema de los olivinos es una solución sólida análisis petrológico es la coexistencia del mayor número de fa-
irrestricta, la forma cualitativa de esta curva no podría ser dis- ses posibles, para así poder constreñir sus condiciones de P y T.
tinta. Si fuera cóncava hacia arriba, la energía libre de una mez- Si retomamos como ejemplo el sistema de los aluminosilicatos
cla mecánica de fayalita y forsterita sería menor que la energía de la Figura 9 veremos que la región donde es estable la
libre de un cristal con una composición intermedia. De ser ésto sillimanita, por ejemplo, abarca un rango bastante amplio de P
cierto, encontraríamos entonces rocas formadas por estos dos y T, es decir, ambas variables pueden asumir valores indepen-
minerales. Lo que encontramos es, en cambio, rocas con crista- dientemente. Sin embargo, a lo largo de la línea de equilibrio
les de olivino de composición intermedia entre los dos miem- sillimanita-cianita, el valor de P dicta el valor de T y viceversa:
bros extremos. un valor depende del otro. En el caso particular de la coexisten-
cia en equilibrio de las tres fases, los valores de P y de T están
De las relaciones geométricas de la Figura 16a) podemos determinados y no pueden variar.
derivar lo siguiente:
Este concepto de varianza matemática exige que las tan-
X Fa + X Fo = 1 ⇒ X Fa = 1 − X Fo ⇒ dX Fa = − dX Fo (38) gentes de las superficies energéticas estén en contacto con éstas
en todo momento. Esto fija o determina los valores de los po-
tenciales químicos, como expuse en el inciso anterior. Otra
(dG )P ,T = µ Fa (− dX Fo ) + µ Fo (dX Fo ) (39) manifestación de este concepto lo representa el amortiguamien-
to del potencial químico. Como se ilustra en la Figura 17, el
sistema MgO-SiO2 se puede manifestar con ciertas combina-
 ∂G  ciones de las fases periclasa (pe), forsterita (fo), enstatita (en) y
  = µ Fo − µ Fa .
 ∂X Fo  P ,T
(40) cuarzo (czo). La regla de las fases dicta que un sistema de dos
componentes y dos fases presentes tenga cero grados de liber-
tad. De esto se desprende que el potencial químico de los dis-
La ecuación (33) nos dice que para una fase (Fo55 en el tintos componentes es fijado o amortiguado en cada una de las
ejemplo del gráfico) la variación de la energía libre en función dos fases coexistentes. Es decir, no puede variar ni el potencial
de la composición química es igual a la diferencia de los poten- químico del MgO ni del SiO2 en cada fase coexistente, en pre-
ciales químicos de los componentes puros. Los potenciales quí- sencia de dos fases en equilibrio. Por otra parte, no pueden
micos de los componentes puros se representan por la intersec- coexistir, en equilibrio, más de dos fases.
ción de la tangente con los ejes de G.

La Figura 16 b) muestra la situación hipotética de cantida- RELEVANCIA GEOLÓGICA


des iguales de dos polvos de olivino, finamente molidos y per-
fectamente mezclados en un crisol, a una temperatura de unos
Lo expuesto hasta aquí puede ser considerado sumamente
900ºC y presión de 1 bar. La composición de los polvos es de
teórico y, para algunos, de poca utilidad práctica. Habrá inclu-
30% y 70% Fo respectivamente. El gráfico muestra que los dos
so lectores que se pregunten ¿y qué? Incluyo a continuación un
polvos tienen distintos potenciales químicos de Fa y Fo, lo cual
par de ejemplos que ilustran aplicaciones concretas de algunos
crea una situación de inestabilidad. El gradiente químico que
de los puntos tratados, sin que dicha aplicabilidad se considere
existe entre granos de polvo induce la difusión de Mg2+ y de
restringida a los ejemplos expuestos.
Fe 2+, con lo cual la composición de los cristales tiende a
homogeneizarse, hasta tener una composición de Fo50. En esta ¿ES POSIBLE QUE UN PROTOLITO X SE
composición, los potenciales químicos de Fo y de Fa en los cris-
MANIFIESTE COMO UN ESQUISTO Y?
tales del crisol serán iguales y se habrá logrado el equilibrio
termodinámico. Consideremos por un momento un paquete rocoso que con-
siste en un skarn de forsterita, calcita y dolomita equilibrado en
LA REGLA DE LAS FASES presencia de CO2. Con el fin de establecer su origen, nos pre-
La regla de las fases asocia el número de grados de libertad guntamos si el protolito hubiera podido ser una roca compuesta
termodinámica (f) con el número de componentes químicos (c) por cuarzo-dolomita en partes iguales. Básicamente nos esta-
en un sistema y el número de fases (φ) que pueden coexistir en mos preguntando si existe una combinación lineal válida de
equilibrio termodinámico heterogéneo: f = c-φ+2. forsterita, calcita y dolomita cuyo resultado sea
50%SiO2+50%CaMg(CO3)2. Esto lo podemos plantear gráfi-
camente en primera instancia para proceder a un planteamiento
matricial como se muestra en la Figura 18. Dicha figura mues-

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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

~
G|P,T

µfoSiO = µen
µ =µ
cz
MgO
en
MgO
2 SiO 2

µpe
SiO
= µfoSiO
2 2
0.0 0.5 1.0
periclasa forsterita enstatita XSiO2 cuarzo
MgO Mg2SiO4 MgSiO 3 SiO2

µSiO |P,T
2

µ3

µ2

µ1

0.0 0.5 XSiO2 1.0


periclasa forsterita enstatita cuarzo
MgO Mg2SiO4 MgSiO 3 SiO2

Figura 17. a) Gráfico de energía libre de Gibbs molar en función de los componentes MgO y SiO2, para un rango de temperatura y
presión tales que las paragénesis pe-fo, fo-en, en-czo son estables. b) Potencial químico de SiO2 en función de los componentes
MgO y SiO2. La regla de las fases dicta que para un sistema de dos componentes y dos fases, el número de grados de libertad es cero.
En el gráfico, la presencia de las dos fases en y fo constriñe, o amortigua, el potencial químico al valor µ2. Cuando el sistema es
representado por una fase, por ejemplo en, el potencial químico puede variar entre µ2 y µ3.

tra las relaciones geométricas entre CaO, MgO, SiO2 y CO2 y nera que todos los componentes sean positivos en ambos. Como
los minerales calcita (cc), dolomita (do), magnesita (mn), cuar- ilustra la Figura 18c, sólo el protolito compuesto de
zo (czo) y forsterita (fo). La Figura también muestra el triángu- 10%SiO2+90%do cumple ambos criterios, indicando que, de
lo de proyección calcita-magnesita-cuarzo, proyectado a través los protolitos investigados, es el único viable.
de CO2, representando las mismas fases, así como el plantea-
miento matricial para resolver la incógnita. ANÁLISIS DE UN TERRENO METAMÓRFICO EN
FUNCIÓN DE COMPOSICIÓN Y GRADO
Desde un punto de vista geométrico, lo que nos pregunta-
METAMÓRFICO
mos es si el punto correspondiente a las composiciones de los
protolitos representados en el triángulo cc-mn-SiO2 cae dentro La Figura 19 muestra un terreno metamórfico hipotético
del área del triángulo cc-do-fo’. Planteado desde un punto de derivado de dos protolitos, cuya distribución litológica descri-
vista algebraico, nos preguntamos si podemos expresar los dis- be un pliegue buzante hacia el noreste. Este paquete de rocas
tintos protolitos hipotéticos en términos de los vectores base ha estado sujeto a condiciones de metamorfismo progresivo cuyo
originales y en términos de los vectores base nuevos, de tal ma- grado aumenta hacia el NNE, de tal manera que los distintos

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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

CO2
a)

b)
cc SiO2
do fo’ SiO2 +C O2
mn

protolito 1
CaO
fo (Mg2SiO4)
fo’
MgO protolito 2

cc mn
do
c) componentes originales
czo do cc
componentes fo  1 2 − 2
 
nuevos do  0 1 0 =A
cc  0 0 1 
protolito 1  1/2 1/ 2 0
  = B
protolito 2 1/ 10 9/ 10 0
fo do cc
 1/2 −1/2 1  protolito 1
B'=BA−1= 
1/10 7/10 2/10 protolito 2

Figura 18. a) Tetraedro que muestra las relaciones entre los óxidos de carbono, silicio, calcio y magnesio así como la posición de los
minerales forsterita (fo), calcita (cc), magnesita (mn) y dolomita (do). El triángulo SiO2-cc-mn está sombreado, y la proyección de
la forsterita a través de CO2 (fo’) se ubica en él. b) El triángulo SiO2-cc-mn proyectado a través de CO2 con la ubicación de distintas
fases expresadas en fracciones molares y la composición de los protolitos hipotéticos. La composición del protolito 1 cae fuera del
triángulo cc-fo’-do, lo cual significa que la composición química de la roca es imposible de representar con una combinación de esos
minerales. c) Desarrollo matricial que nos permite evaluar si alguno de los protolitos es posible. Se procede como si se tratara de
un cambio de vectores base, expresando los productos metamórficos como transformación de coordenadas. Nótese que el vector
del protolito 1 tiene componentes negativos, mientras aquel del protolito 2 no.

protolitos han modificado su mineralogía, conforme el régimen Los eventos metamórficos frecuentemente son acompaña-
termobárico estabiliza distintos minerales para expresar sus com- dos por eventos de deformación, aunque la existencia de uno no
posiciones químicas globales. La misma figura muestra cómo implica la del otro. Los cambios en las formas geométricas son
hay algunas reacciones que afectan sólo una de las dos litologías acomodados por flujo de materia, lo que en el estado sólido a
(cuarzo + feldespato K + sillimanita ⇔ cuarzo + sillimanita + nivel cristalino, se lleva a cabo por procesos de recristalización
granito), mientras que hay otras que afectan ambas (muscovita dinámica. Esto significa que la deformación de cuerpos
⇔ sillimanita+feldespato K). Las líneas de reacción represen- geológicos en el régimen metamórfico es acompañada y/o aco-
tan las posiciones en el espacio P-T-X a lo largo de las cuales modada por reacciones metamórficas. Esto conduce al desa-
existió un equilibrio termodinámico y se denominan isógradas. rrollo de texturas planares (e.g. foliación) o lineales (e.g.
lineación) cuya formación está íntimamente ligada a la
Las isógradas en el mapa representan la intersección de (re)cristalización de minerales, así como a la cinemática de la
curvas de reacciones metamórficas en el espacio P-T con la to- deformación (Tolson, 1996). Claramente, los minerales forma-
pografía. El valor de P dependerá, básicamente, de la profundi- dos durante los eventos de deformación, registrarán las condi-
dad. La temperatura, T, sin embargo, puede ser localmente mo- ciones de P y T vigentes durante su (re)cristalización. Esto es
dificada por la inyección de un cuerpo intrusivo grande, por afortunado porque las zonas de cizalla subsecuentes que afec-
ejemplo. Esto significa que las isógradas son superficies cuya
forma primaria puede ser caprichosa.

35
GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002

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Spear, F.S., Rumble III, D and Ferry, J.M., 1982. Linear algebraic
manipulation of N-dimensional composition space. In: Ferry. J.M.
Figura 19. Mapa geológico esquemático que muestra relaciones
geométricas entre distintas litologías. Se puede observar la pre-
(Ed.) “Characterization of metamorphism through mineral
sencia de un pliegue buzante hacia el NE, así como la presencia equilibria”, Mineralogical Society of America Reviews in
de contactos entre paquetes rocosos de distintas mineralogías Mineralogy, Vol. 10, p. 53-104.
orientados WNW-ESE fuertemente inclinados hacia el SSW. A
estos contactos se les denomina isógradas, ya que son líneas
Thompson, J.B., Jr., 1982a. Composition Space: An algebraic and
que unen puntos de igual grado metamórfico. Los nombres de
los minerales de nueva formación se encuentran del lado de geometrical approach. In: Ferry. J.M. (Ed.) “Characterization of
alto grado de la isógrada. metamorphism through mineral equilibria”, Mineralogical Society
of America Reviews in Mineralogy, Vol. 10, p. 1-31.
ten rocas de mayor grado metamórfico, preservarán en sus
paragénesis minerales el registro de las condiciones P-T vigen- Thompson, J.B., Jr., 1982b. Reaction Space: An algebraic and
tes durante la deformación. geometrical approach. In: Ferry. J.M. (Ed.) “Characterization of
metamorphism through mineral equilibria”, Mineralogical Society
of America Reviews in Mineralogy, Vol. 10, p. 33-51.
CONCLUSIONES
Tolson, G., 1996. Un catálogo de indicadores cinemáticos en rocas
cizalladas. GEOS, v. 16, No. 1, p. 9-14.
El geólogo, por la naturaleza de sus intereses, se caracteri-
za por ser una persona capaz de integrar, aspectos físicos, quí- Zoltai, T. and Stout, J., 1986. Introductory Mineralogy. Burgess,
Minneapolis, 590 pp.
micos, geométricos y temporales de algún paquete de rocas para
lograr una interpretación coherente de su génesis. La compren-
sión del espacio composicional y de sus relaciones con la
fisicoquímica y la petrología es una herramienta sumamente
poderosa para descifrar la evolución de las rocas cristalinas. Tabla de nomenclatura matemática
Variable Significado
La capacidad de manipulación del espacio composicional c Número de componentes químicos en un sistema
con las reglas del álgebra lineal, hace posible la calibración de E Energía interna
herramientas tan importantes como los geotermobarómetros y f Grados de libertad de un sistema
F Energía de Helmholz
los geocronómetros, lo que permite una mejor cuantificación
φ Número de fases en un sistema
de los procesos geológicos. La universalidad de las leyes ter- ~ Energía libre de Gibbs molar
G
modinámicas, y la posibilidad de aplicarlas con rigor, nos per- H Entalpía
mite dar el salto de lo meramente descriptivo a lo rigurosamen- µ Potencial químico
te cuantitativo en las Ciencias Geológicas. n Número de moles
ni Número de moles del componente i
N Número de átomos
AGRADECIMIENTOS Ni Número de átomos en el componente i.
p Presión
q Calor
qp Calor a presión constante
Agradezco a Gabriela Solís Pichardo y a Enrique González
S Entropía
Torres las correciones que hicieron a una versión anterior del S~ Entropía molar
manuscrito. Los arbitrajes de Luis Delgado Argote y Bodo T Temperatura
Weber contribuyeron a mejorar el manuscrito. Gracias también V~ Volumen molar
a los varios grupos de alumnos que me han ayudado a entender Xi Fracción molar del componente i.
algunos puntos básicos de lo que aquí presento. Fracción molar del componente i en la fase α.
X iα
Fracción atómica del componente i en la fase α.
Yiα

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