Lectura 01 PDF
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, Abril, 2002
Gustavo Tolson
Depto. de Geología Regional, Instituto de Geología, UNAM
México, D.F., 04510, México
E-mail: tolson@[Link]
∑n
dan registradas en los conjuntos minerales que forman a las ro-
cas. La termodinámica nos ayuda a comprender y pronosticar
donde nSiO2 es el número de moles de SiO2 y i es el nú-
i
los rangos de P y T vigentes durante la cristalización de las ro-
cas, lo cual nos permite utilizarla para inferir las condiciones de mero total de moles de reactivos que participan en la reacción.
su formación a partir de un análisis cuidadoso de las fases mi- La fracción atómica de SiO2 en una fase α se obtiene me-
nerales que las componen. diante
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α
N SiO2
YSiO =
2
∑N i
(2) MgO FeO
FeMg-1=FeO-MgO
i SiO2
b) 71.85
FeMg−1
M FeO = = 2.28
71.85 − 40.31
donde N SiO2 es el número de átomos en SiO2 y ∑N i
i
es el MgSiO3
FeSiO3 FeMg−1
M MgO =
40.31
= −1.28
Mg2SiO4 71.85 − 40.31
número total de átomos de reactivos que participan en la reac-
ción. Fe 2SiO 4
FeMg-1
Si escribimos entonces reacciones químicas balanceadas en MgO FeO
términos de MgO y SiO2, podemos utilizar las ecuaciones (1) y
(2) para calcular las fracciones molares y atómicas de SiO2 en Figura 2. Representación geométrica del sistema MgO-FeO-SiO2
a) en términos de fracciones molares, b) en términos de % en
forsterita y enstatita, respectivamente: masa. En ambos casos se muestra la ubicación de las rectas
Mg2SiO4-Fe2SiO4 y MgSiO3-FeSiO3. Estas dos rectas representan
Mg2SiO4 = 2 MgO + SiO2 las soluciones sólidas de los olivinos y ortopiroxenos, respecti-
vamente. A lo largo de las rectas existe una sustitución iónica
Fe2+-Mg2+. El vector de sustitución es Fe-Mg-1. En a) este vector
MgSiO3 = MgO + SiO2 se encuentra en (FeO=∞,MgO=-∞), en b) se muestra el punto
que representa al vector (MgO=-1.28, FeO=2.28, SiO2=0.0). Los
recuadros muestran ejemplos de los cálculos de las fracciones
1 1 1 1 molares y de masa.
Mg 2 SiO4
X SiO = = , X SiO
MgSiO3
= = y
2
2 +1 3 2
1+1 2 Si añadimos otro componente es necesaria una representa-
ción tridimensional, como se muestra en el tetraedro de la Figu-
3 3 3 3 ra 3a. En la base del tetraedro se encuentra el triángulo de la
Mg 2 SiO4
YSiO = = , YSiO
MgSiO3
= = .
2
4+3 7 2
3+ 2 5 Figura 2a con las soluciones sólidas marcadas con líneas grue-
sas (punteadas). La línea enstatita-ferrosilita tiene una contra-
Consideremos ahora un sistema un poco más complejo que parte cálcica representada por la wollastonita (CaSiO3). Este
incluye el componente FeO, por lo que tenemos el sistema MgO- trío composicional define el triángulo de los piroxenos, cuyos
FeO-SiO2 que se ilustra en la Figura 2. Al aumentar en uno el detalles se muestran en la Figura 3b. La base del triángulo la
número de componentes, aumentamos en uno el número de di- forman los ortopiroxenos. Conforme éstos incorporan más y
mensiones necesarias para representar el sistema más calcio, se va distorsionando la red cristalográfica hasta tal
geométricamente. Por ende, lo que antes se podía representar punto que la simetría se reduce de ortorrómbica a monoclínica;
en una línea, ahora es necesario representarlo en un plano. Los este cambio de simetría define los clinopiroxenos. La porción
tres componentes composicionales definen un triángulo. En este sombreada del trapezoide diópsida-hedenbergita-ferrosilita-
triángulo podemos ubicar los pares de minerales forsterita- enstatita incluye las composiciones químicas de piroxenos na-
fayalita (Mg2SiO4-Fe2SiO4) y enstatita-ferrosilita (MgSiO3- turales. Nótese la ausencia de piroxenos entre enstatita y diópsida
FeSiO3). Estos pares minerales constituyen las soluciones sóli- y entre ferrosilita y hedenbergita. Las composiciones compren-
das de olivino y ortopiroxeno, respectivamente. La sustitución didas en el triángulo wollastonita-hedenbergita-diópsida no for-
catiónica que permite las soluciones sólidas es Mg2+-Fe2+. En la man minerales estables, sino hasta llegar muy cerca del vértice
Figura 2 se demuestra una vez más que podemos graficar los de wollastonita. Las proporciones atómicas de este triángulo
distintos componentes utilizando diferentes unidades. En la Fi- corresponden a mallas cristalinas tan distorsionadas que son
sumamente inestables en condiciones terrestres.
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diópsida hedenbergita
CaMgSi2O6 CaFeSi2O6 0.5
clinopiroxenos
ortopiroxenos
enstatita
MgSiO3
ferrosilita
FeSiO3
0.5 1.0 1.5 2.0
n
SiO2
LAS COORDENADAS BARICÉNTRICAS ción de una recta con pendiente -1 entre los puntos (1, 0) y (0,
1), lo cual tiene como resultado que las coordenadas baricéntricas
Los gráficos discutidos anteriormente están expresados en sean representadas por la línea diagonal entre 1.0(MgO) y
términos de coordenadas baricéntricas. En estas coordenadas, 1.0(SiO2). La posición de un mineral en las coordenadas
la composición química de una fase es representada por distan- baricéntricas es definida entonces por la intersección de la línea
cias relativas entre los distintos componentes. de composición con la recta XMgO =1 - XSiO2, es decir,
La relación entre las coordenadas cartesianas de una mez-
cla de componentes químicos y sus coordenadas baricéntricas n MgO
X MgO =
se puede ilustrar con la Figura 4. Si consideramos el mismo n SiO2 + n MgO , (3)
sistema MgO-SiO2 que analizamos anteriormente, lo podemos
representar en coordenadas cartesianas donde cada eje repre-
senta el número de moles de MgO y SiO2, respectivamente. Sin nSiO2
embargo, para definir una composición química no es necesario X SiO2 =
tomar en cuenta las cantidades de los distintos componentes (o nSiO2 + nMgO . (4)
sea la cantidad total de materia), sino las cantidades relativas o
proporciones de cada uno. Es decir, la elección de la fórmula
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Esta relación reduce la representación de un mineral en Veamos como hacer ésto en la práctica. Supongamos que
coordenadas baricéntricas a un problema de renormalización. queremos expresar los minerales de la Figura 1 en términos de
Nótese también la ausencia de unidades. otros miembros extremos. Por ejemplo, queremos expresar la
enstatita en términos de forsterita y cuarzo. Primero escribimos
Hay dos buenas razones por las cuales utilizar coordenadas una matriz, A, que relaciona las distintas composiciones quími-
baricéntricas. En primer lugar, las variables termodinámicas cas de los minerales, expresando las composiciones de los nue-
intensivas no dependen de la cantidad de materia, sino de las vos componentes en términos de los componentes originales
proporciones de los distintos componentes. En segundo lugar, (Figura 5). Esta matriz debe ser cuadrada. Debajo de A pode-
el uso de las coordenadas baricéntricas elimina una dimensión; mos escribir otra matriz B de vectores renglón que representan
es decir, una línea permite definir combinaciones de dos com- los minerales que queremos expresar en los nuevos términos.
ponentes, un triángulo combinaciones de tres, etc. Ahora calculamos la inversa de A, A-1, para obtener la transfor-
mación lineal que necesitamos. Aplicamos esta transformación
MANIPULACIONES ALGEBRAICAS DEL lineal a las distintas composiciones post-multiplicando B por A-
1
para obtener B’, como lo muestra la Figura 5. Los renglones
ESPACIO COMPOSICIONAL de B’ expresarán el vector de composición en términos de los
nuevos componentes.
Que podamos escribir una ecuación como (3) o (4) signifi-
ca, desde un punto de vista matemático, que existe una depen- Mg2SiO4=2MgO+SiO2
dencia lineal entre las variables composicionales MgO y SiO2. componentes originales
Esto a su vez implica que el espacio composicional es un espa- MgO SiO 2
Fo
X MgO = 2
3
cio vectorial en el cual se cumplen las reglas de juego del álge- componentes Fo 2 1 Fo
X SiO = 1
3 3 = A 2 3
bra lineal. En particular, podemos describir tanto la posición nuevos
Czo 0 1
de un punto (la composición química de un sistema) como los
desplazamientos del punto (los cambios en composición quími- En 1 1 =B
2 2
ca del sistema) de manera sistemática y precisa. 3 −1
A − 1 = 2 2
0 1
Al ser representadas las distintas composiciones químicas
por vectores, podemos describir cuantitativamente las propor-
ciones de los componentes necesarios para especificar la com-
B' = B ⋅ A − 1 = 1(2 1 ) 3
⋅ 2
2 0
−1
2
1
posición mineralógica de la roca. Las diversas facies Fo Czo
metamórficas, por ejemplo, no son mas que distintas expresio-
B' = 3 1
nes mineralógicas de una misma composición química. Las re- 4 4
acciones metamórficas que suscitan las nuevas fases minerales
a cuestas de otras, se pueden contabilizar mediante combina- periclasa forsterita enstatita cuarzo
ciones de vectores en el espacio composicional. MgO Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2
0.0 0.5 1.0
CAMBIO DE MIEMBROS EXTREMOS
X SiO2
Uno de los temas fundamentales del álgebra lineal concier- forsterita enstatita cuarzo
ne a las transformaciones lineales. En particular, existe un gru- Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2
po de transformaciones lineales denominadas transformaciones 0.0 0.25 0.5 1.0
de coordenadas. Estas transformaciones nos permiten repre- XSiO 2
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de cambio de base. En particular, los renglones de AT ni suman Esta ecuación matricial es del tipo AX=Y, misma que se
1, ni expresan correctamente los componentes MgO-SiO2 en puede resolver multiplicando ambos lados por la inversa de A,
términos de Fo y Czo; ambas de estas condiciones las cumple A-1, con el resultado:
A-1. Para cerciorarse de los detalles matemáticos de los cam-
bios de base de distintas transformaciones lineales, consúltese
un texto sobre álgebra lineal.
7 1
0 0 0 0
BALANCEO DE EXPRESIONES QUÍMICAS 12 6
Podemos utilizar el álgebra lineal para resolver problemas 1 1
de balanceo de expresiones químicas. Si consideramos, por 0 0 0 0 6 1.25
12 6
ejemplo, los minerales granate [(Fe2,Mg)Al2Si3O12], clorita [(Fe2, 2 0.25
Mg 7)Al 6Si5O20(OH)16], biotita [K2(Fe3Mg3)Al2Si6O20(OH)4], 0 0 0 0 1 0
muscovita [KAl3Si3O10(OH)2], cianita (Al2SiO5) y cuarzo (SiO2) 3 2
1 1 1 3 . =
en presencia de agua (H2O), ¿cómo hacer para escribir una ecua- 0 0 3 4
ción balanceada entre estos componentes? ¿Es posible? El co- 2 3 3 2
rrecto balanceo de una ecuación química lo podemos plantear 2 1 . (7)
como la solución de un sistema de ecuaciones lineales. La pre- 1 3
1 1 0 0 2 2
gunta es: ¿qué combinación de moles (u otra unidad convenien- 2 2
te) de distintos minerales necesitamos para formar otro conjun-
to de minerales? Por ejemplo, esto corresponde a encontrar co- 2 4
0 0 1 1
eficientes xi para la ecuación 3 3
x1⋅granate + x2⋅clorita + x3⋅muscovita +
x4⋅cianita + x5⋅cuarzo + x6⋅H2O = biotita. (5) A partir de este resultado podemos escribir la expresión
química balanceada 1.25·granate + 0.25·clorita + 2·muscovita
Si descomponemos cada mineral en sus óxidos constitu- = biotita + 4·cianita + cuarzo + 2·H2O, donde he escrito los
yentes, podemos escribir las ecuaciones: componentes con coeficientes negativos del lado derecho de la
ecuación. Cabe recalcar que en este caso la ecuación (5) está en
términos de biotita, pero pudo haberse escrito en términos de
gran clor musc cian czo H2O biot cualquiera de los minerales para resolver el sistema de
ecuaciones.
[SiO2] 3·x1 + 5·x2 + 3·x3 + 1·x4 + 1·x5 + 0·x6 = 6
[AlO3/2] 2·x1 + 6·x2 + 3·x3 + 2·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 2 Otra ventaja de la representación vectorial del espacio
composicional es la facilidad con la que podemos utilizar
[FeO] 2·x1 + 2·x2 + 0·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 3 computadoras para representar, calcular y contabilizar las dis-
tintas composiciones químicas que representan fases estables
[MgO] 1·x1 + 7·x2 + 0·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 3
en un sistema de composición química conocida.
[KO1/2] 0·x1 + 0·x2 + 1·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 0·x6 = 2
PROYECCIONES
[H2O] 0·x1 + 8·x2 + 1·x3 + 0·x4 + 0·x5 + 1·x6 = 2
Las proyecciones no son más que un grupo particular de
transformaciones lineales del espacio geométrico. En la
petrología se han utilizado las proyecciones con el fin de redu-
En forma matricial podemos expresar este planteamiento cir la dimensionalidad de los sistemas petrológicos para así po-
de la siguiente manera: der representarlos gráficamente. Esto es particularmente útil
cuando el número de componentes es mayor que cuatro, con lo
cual ya no es posible representarlo con un tetraedro que pode-
x1 mos construir y visualizar en tres dimensiones.
3 5 3 1 1 0 6
x2 El análisis proyectivo en la petrología requiere de ciertos
2 6 3 2 0 0 2 cuidados para asegurarse de que la reducción de dimensionalidad
2 2 0 0 0 0 x3 3 no incurra en una reducción de rigor termodinámico. Es decir,
. = al reducir la dimensionalidad se está simplificando el sistema.
1 7 0 0 0 0 x4 3
. (6) Es importante tener cuidado de que la simplificación no con-
0 0 1 0 0 0 x 2 duzca a un error en la comprensión de los sistemas que intenta-
5
0 8 1 0 0 1 2 mos comprender. En particular es importante que las fases de
x6
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las cuales se proyecta estén presentes en exceso en la paragénesis triz B’ tiene como renglones los vectores con las composiciones
(es decir que existan como minerales en equilibrio). Un ejem- de los minerales en términos de los puntos y del plano de pro-
plo de esto lo ilustro en la Figura 6, donde represento un siste- yección. Para finalizar, simplemente fijamos los valores de los
ma hipotético de tres componentes 1, 2 y 3, en condiciones de puntos de proyección en cero y renormalizamos para obtener
presión y temperatura tales que las paragénesis estables se mues- las coordenadas correctas en el plano de proyección.
tran por medio de líneas de coexistencia. Nótese que sobre la
línea de proyección sólo es correcto representar las fases B a E, El lector interesado puede consultar distintas proyecciones
porque F no se encuentra en equilibrio con A en el diagrama de utilizadas para el estudio de distintas paragénesis en los textos
facies de tres componentes, de tal manera que no se cumple el de Philpotts (1990) y Best (1982).
requisito de saturación de A necesario para la proyección.
CONSIDERACIONES TERMODINÁMICAS
a) 2A
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componentes originales
KAl3Si3 O 10 (OH) 2 =
SiO2 H2O K2O Al2O3 FeO MgO 1 3
componentes K2O + Al 2O 3 +
nuevos 2 2
SiO2 1.0 0 0 0 0
0 3SiO 2 + H 2O .
puntos de
H2O 0 1.0 0 0 0
0 Mu
X SiO
1
= , X HMu2O = ,
1
proyección
Mu 1/2 1/6 1/12 1/4 0 0 2 6
2
=A 1 1
Al2O3 0 0 0 1.0 0 0 X KMu2O = , X AlMu2O3 = .
12 4
FeO 0 0 1.0 0
plano de 0 0
proyección
MgO 0 0 0 0 0 1.0
Annita 3/8 1/8 1/16 1/16 3/8 0
Flogopita 3/8 1/8 1/16 1/16 0 3/8
3/7 0 =B
Piropo 0 1/7 0 3/7
Almandino 3/7 0 0 1/7 3/7 0
1 3 Al2O3
ann = − Al 2O3 + FeO
8 8
X Alann2O3 = - 1/8 = −1/ 2
+SiO2+H2O+Mu
1/4
X FeO =
1/4 = 2
ann 3/8 11 alm pi
Fo
X MgO = 0 1/4 = 0 FeO MgO
ann flo
Figura 7. Descripción matricial y geométrica de la proyección de los minerales annita, flogopita, piropo y almandino en el triángulo
AFM de Thompson (1957). Nótese la similitud del planteamiento con aquel de la Figura 5. La línea punteada entre los pares annita-
flogopita y piropo-almandino (micas y granates, respectivamente) representan soluciones sólidas irrestrictas de Fe2+-Mg 2+. Para
validar la proyección, es requisito indispensable la presencia de cuarzo (SiO2), muscovita [Mu=KAl2Si3O10(OH)2] y H2O. Esta proyec-
ción es útil para el estudio de sistemas pelíticos.
Aquí adopto la convención de signos donde calor aportado Nótese que en esta expresión, qp (el calor liberado en con-
al sistema y trabajo que se le hace al sistema son positivos (nó- diciones isobáricas) se expresa como la diferencia entre dos
tese que distintos autores adoptan diferentes convenciones y el estados energéticos. A esta diferencia la denominamos cambio
lector tendrá que seguir cuidadosamente las derivaciones de cada de entalpía, del griego que significa calentar. A la entalpía le
autor). Durante la cristalización de sillimanita a partir de asignamos la variable H y podemos escribir
andalucita a una presión (P) constante, por ejemplo, el trabajo
se puede expresar como ∆H = ∆E + P∆V. (13)
w = -P∆V, (10) Los conceptos vertidos en este inciso dan pie a la Primera
Ley de la Termodinámica, que se puede expresar de distintas
donde V es el volumen. Sustituyendo a w en la ecuación (9) maneras:
tenemos
• La energía del universo es constante.
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• La energía no se crea ni se destruye, sólo cambia de forma. lo cual nos conduce a la expresión
• ∆E = q + w. ∆ H = T∆ S (15)
• El cambio de energía de un sistema es igual al intercambio de para un cambio que se lleva a cabo a una temperatura constante.
calor del sistema con sus alrededores más el trabajo que hace
el sistema en sus alrededores o los alrededores en el sistema. LAS DISTINTAS EXPRESIONES ENERGÉTICAS
• Nada es gratis. En sentido estricto, toda la termodinámica se puede anali-
zar desde el punto de vista de la energía interna. Sin embargo,
EL ORDEN Y LA ENTROPÍA siendo E una función de S y de V, que no necesariamente son
fáciles de medir, con frecuencia es mejor expresar la variación
Si yo llegara a mi oficina una mañana y me encontrara con de energía de un sistema en términos de otras variables. De
un escritorio despejado, mis papeles ordenados en orden de prio- hecho, considero que uno de los problemas que enfrentamos
ridad, mis discos compactos en su estuche correspondiente, los cuando abordamos la termodinámica por primera vez, como es-
libros en su lugar, mis tazas de café arregladas por tamaño (y tudiantes, es precisamente la multiplicidad de distintas expre-
limpias) me extrañaría. Es decir, este tipo de cambio no es es- siones energéticas. Dicha multiplicidad nace del afán de crear
pontáneo. Este tipo de cambio requiere de una inversión (en mi expresiones matemáticas alternativas que faciliten la aprecia-
caso considerable) de energía. ción del problema inmediato que nos atañe. También son el
Siguiendo con el tema, hay algunos procesos en el universo resultado de la naturaleza de los experimentos que se llevan a
que son espontáneos y que observamos con frecuencia: si abri- cabo en el curso de una investigación y del instrumental de
mos una botella de cerveza el dióxido de carbono que sale de la medición disponible.
botella se mezcla en la atmósfera. Por otra parte hay algunos La derivación detallada y formal de cada ecuación de esta-
procesos que no son espontáneos y que nunca observamos: cuan- do está fuera del alcance de esta nota. Sin embargo, con apoyo
do ponemos una servilleta con tortillas en la mesa, no encontra- de la Figura 8, donde se representa cualitativamente la geome-
mos que algunas tortillas se calientan a expensas de otras. Es- tría de la superficie de energía interna en función de las varia-
tos ejemplos son indicios de que un estado de desorden es favo- bles S y V, presentaré algunas de las relaciones que guardan
recido a un estado ordenado. entre sí las distintas expresiones energéticas.
El orden de un sistema tiene que ver con las posibilidades Utilizando diferenciales, la ecuación (13) se puede expre-
en la que es posible acomodar los átomos que lo conforman. sar como
Como ejemplo, en un cristal los enlaces entre átomos forman
mallas cristalográficas regulares y las posiciones de los distin- dE = dH – PdV. (16)
tos elementos que conforman el cristal son más o menos estric-
tas. Si este cristal es calentado hasta fundirse, los átomos en el Sustituyendo dH por TdS de la ecuación (15) tenemos
líquido no tienen posiciones fijas con respecto a sus vecinos y
se pueden desplazar libremente en él. En el estado gaseoso, los dE = TdS – PdV. (17)
átomos se mueven mucho más caóticamente con aún mayor li-
Si ahora obtenemos las derivadas parciales de la ecuación
bertad. Asociado con estos cambios de estado tenemos un cam-
(17) podemos escribir
bio en el valor de otra variable termodinámica: la entropía, S.
La entropía es la medida del grado de orden de un sistema. Es-
tas consideraciones nos llevan a la formulación de la Segunda ∂E
=T ,y (18)
Ley de la Termodinámica, que también puede ser expresada con ∂S V
diferentes enunciados:
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U=f(S,V) G = E – TS + PV (26)
E
La ecuación (26) se puede expresar como una diferencial
a) exacta, con lo cual obtenemos
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con lo cual podemos obtener La información obtenida de las primeras y segundas deri-
vadas parciales de la energía libre de Gibbs con respecto a la
∆G = ∆H – T∆S. (29) presión y la temperatura, respectivamente, nos permite recons-
truir cualitativamente la geometría tridimensional de las super-
El significado de esta ecuación es que tanto la entropía como ficies de energía en función de P y T (Figura 9a). Para un siste-
la entalpía contribuyen o compiten entre sí para establecer la ma químico de un componente, el diagrama de fases queda de-
dirección de espontaneidad de una reacción. Hay reacciones finido por la proyección de las líneas de intersección de las dis-
donde ambas aportan para dar un valor negativo a ∆G. Por ejem- tintas superficies sobre el plano P-T (Figura 9b). Las líneas de
plo, la combustión del gas butano intersección representan puntos en el espacio P-T donde la ener-
(2 C4H10+13 O2 = 8 CO2+10 H2O) libera calor (∆H<0) y resul- gía libre de Gibbs de las distintas fases es igual. Ya que la natu-
ta en un aumento de entropía (-T∆S<0), ya que los átomos de 15 raleza tiende a minimizar su energía, la formación de la fase de
moléculas se reacomodan para formar 18 moléculas. menor energía libre es favorecida a partir de la(s) otra(s) fase(s).
Nótese también en la ecuación 28 que cuando ∆G = 0 (es A esta(s) fase(s) le(s) denominamos fase(s) de equilibrio.
decir, en condiciones de equilibrio) el cambio de calor tiene
que ser igual al cambio de entropía por la temperatura absoluta.
~
a)
Vale la pena también remarcar que la ecuación 15 se obtiene a G
partir de un reacomodo de la ecuación (28).
∂G
=V
∂ PT (30)
∂G
= −S .
∂T P (31)
Cianita
y
∂ 2G ∂S Sillimanita
=− (33)
∂ T2 P
∂T C D
Andalusita B
son también siempre menores a cero (por la relación inversa
entre P y V y la relación directa entre T y S). El signo negativo
T
de las segundas derivadas nos indica que la curvatura de las
funciones es cóncava hacia abajo, tanto en el plano G-T, como Figura 9. a) Representación gráfica de la geometría de las su-
en el plano G-P. perficies de energía libre de Gibbs molar en función de P y T y la
proyección al plano P-T de las líneas de equilibrio. b) Diagrama
de fases esquemático del sistema de los alumino-silicatos. Las
rectas A-B y C-D representan cortes isotérmicos e isobáricos,
respectivamente.
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LOS EFECTOS DE AUMENTO DE PRESIÓN EN FASES molar del material cristalino. Este cambio del volumen molar
CRISTALINAS representa una respuesta del material al aumento de presión y
es acompañado por un cambio en el arreglo estructural cristali-
Podemos explorar los efectos de aumento de presión en no. La Figura 11 a), b) y c), muestran pares estereoscópicos de
fases cristalinas realizando excursiones isotérmicas en el plano las estructuras cristalinas de andalusita, sillimanita y cianita,
G-P, utilizando por el momento el mismo ejemplo de los respectivamente, en las que cualitativamente se puede apreciar
aluminosilicatos de la Figura 9. Examinemos detalladamente el de las estructuras, el aumento en la densidad de las mallas ató-
comportamiento de la energía libre de Gibbs molar ( G ~ ) de las micas en la progresión andalusita-sillimanita-cianita.
distintas fases a lo largo de un corte sobre la línea AB de la
Figura 9b). La Figura 10a) muestra gráficamente este compor- a)
tamiento. Las flechas indican aquellas porciones de las respec-
~ ) es mínima y por lo tanto, co-
tivas curvas para las cuales ( G
rresponden a la fase estable en ese rango de P.
a)
~
G
b)
Cianita
Sillimanita
Andalusita
c)
P
b)
~
V Andalusita
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~ a)
V ?
a) ?
P
~
V
b)
∆Gc
T~Teq
disolución
crecimiento
P
Figura 13. Curvas de volumen molar en función de presión para 0 r
a) transiciones de primer orden y b) segundo orden. rc
mos centrales y aislados de los efectos de interfaz aumenta como
el radio del cristal al cubo, mientras que el número de átomos
que quedan en la superficie aumenta como el radio al cuadrado. ∆Gc ∆Gc
Esto significa que hay un cierto radio crítico para un núcleo que
tiene que ser excedido para que los átomos centrales con es-
fuerzos balanceados predominen y que el crecimiento del cris- T<Teq
tal sea espontáneo. T«Teq
Estos efectos los podemos representar también mediante
0 r 0 r
gráficos de energía libre de Gibbs contra el radio del núcleo, rc rc
como se muestra en la Figura 14. Estos gráficos muestran una
barrera energética que inhibe el crecimiento de un cristal hasta
que el cristal haya alcanzado y rebasado el radio crítico, mo-
mento a partir del cual el crecimiento es espontáneo. Esta ba-
Figura 14. a) Diferencias en el balance de fuerzas de átomos
rrera es similar a la que asociamos con la energía de activación hacia el centro y en el borde de un cristal. Los átomos en los
de una reacción química. El tamaño de la barrera es a su vez bordes están más desequilibrados que aquellos en las porcio-
nes internas del cristal. b) Energía libre de Gibbs en función de
afectado por otros factores como la viscosidad, la presión y la radio del núcleo. Nótese la disminución de la barrera energética
temperatura. y del radio crítico con el aumento en la diferencia de T.
Si nosotros tratáramos, por ejemplo, de cristalizar hielo a Una vez rebasado el radio crítico de un núcleo, inicia la
partir de agua en un congelador con una temperatura controlada fase de crecimiento de un cristal. El crecimiento es controlado
a exactamente 0ºC, veríamos que la nucleación es muy ineficiente por el abastecimiento de átomos compatibles a la superficie del
a esa temperatura, ya que la barrera energética es grande. Si en cristal, el que a su vez es controlado por las tasas de difusión
cambio bajáramos la temperatura del congelador a -10ºC o a - del material. El abasto en medios acuosos es sumamente efi-
20ºC, la nucleación es favorecida sustancialmente por una re- ciente, por lo cual el crecimiento es rápido. En medios cristali-
ducción considerable de la energía de nucleación causada por nos (como las rocas metamórficas) la difusión es mucho más
alejarnos de la temperatura de equilibrio entre las dos fases. lenta y se vuelve más lenta conforme disminuye la temperatura.
Esto es ilustrado en la Figura 14. Esto contribuye a que queden preservadas fases cristalinas
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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002
EL POTENCIAL QUÍMICO
Lo expresado hasta este punto de los aspectos
termodinámicos es aplicable estrictamente a sistemas de una
composición que puede ser descrita con un solo componente
químico. Es decir, que es aplicable para los sistemas H2O, SiO2,
o bien Al2SiO5, el ejemplo citado. Sin embargo, las rocas son
sistemas químicos mucho más complejos, que exhiben
variabilidad química. Esta variabilidad química se expresa
mediante distintas paragénesis minerales formadas en las mismas ~
condiciones de P-T. En este inciso intentaré conjuntar nuestros Gmez
conocimientos del espacio composicional con nuestros
conocimientos de la energía libre de Gibbs.
0.0 0.5 1.0
periclasa forsterita enstatita XSiO2 cuarzo
Para ilustrar esta idea de manera gráfica, hago referencia a
la Figura 15 donde represento de manera esquemática la varia- MgO Mg2SiO4 MgSiO3 SiO2
ción de la energía molar de Gibbs (en condiciones P-T fijas,
tales que los minerales periclasa, forsterita, enstatita y cuarzo Figura 15. Gráfico de G molar a una temperatura y presión fijas,
en función de la fracción molar de SiO2. P y T son tales que las
sean estables) en función de la composición química del siste- fases cristalinas periclasa, forsterita, enstatita y cuarzo son es-
ma MgO-SiO2 expresada como fracción molar de SiO2. De la tables (pero no necesariamente coexistentes). Empíricamente,
sabemos que no hay fases cristalinas con composiciones inter-
gráfica se desprende que las composiciones correspondientes a medias entre forsterita y enstatita. La razón es que la energía
los minerales estables tienen energías libres muy inferiores a las libre de Gibbs molar de una mezcla mecánica de forsterita-
energías libres de composiciones intermedias. Esto se debe a enstatita(Gmez) es menor que aquella de un cristal con composi-
ción intermedia (Gsol).
que el acomodo tridimensional de los átomos en las proporcio-
nes de los distintos minerales es más eficiente en estas compo- Analíticamente, para una fase en un sistema de m compo-
siciones que en composiciones intermedias. En el estado cris- nentes, podemos plantear la siguiente ecuación:
talino esto se debe a que cada ion tiene una posición específica
dentro de la malla cristalina y que estas posiciones no son inter-
cambiables con otros iones. ∂G ∂G ∂G
dG = dT + dP + dn1 + . . .
En un sistema como fayalita-forsterita (Fe2SiO4-Mg2SiO4) ∂T P ,ni ∂P T ,ni ∂n1 P ,T ,n j
tenemos que los elementos hierro y magnesio pueden sustituirse
uno por el otro sin alteración sustancial de la geometría de la ∂G
+ dnm .
∂nm P ,T ,ni
malla cristalina, debido a que sus radios iónicos son muy simi-
lares y que sus cargas (en este ejemplo concreto) son idénticas.
Esta posibilidad de libre sustitución permite que un mismo mine- (34)
ral pueda representar distintas proporciones de hierro y
magnesio. A este tipo de sistemas minerales les llamamos solu- De la misma manera que escribimos las ecuaciones (23) y
ciones sólidas. Otros ejemplos de importancia geológica son (24) que manifiestan que el volumen y el negativo de la entropía
los piroxenos, descritos anteriormente, y las plagioclasas, entre son las derivadas parciales de la energía de Gibbs con respecto
otros muchos. a la presión y la temperatura, respectivamente, cuando las de-
más variables son constantes, podemos definir una nueva varia-
La Figura 16 muestra esquemáticamente la variación de la ble termodinámica
energía libre de Gibbs molar en función de la fracción molar de
forsterita, para una temperatura y presión fijas y tales que las
fases cristalinas sean estables. La curva de energía libre molar ∂G
µ1 ≡
∂n1 P ,T ,n j ≠1
varía en función de la composición química del sistema, lo cual . (35)
significa que la energía libre de Gibbs no es sólo una función de
P y de T como ilustramos en un inciso anterior, sino que tam-
bién es función de la composición química X.
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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002
~
G|P,T
~ ~
~
Gmez GFo=µFo
GFa=µFa
~ µFo
Fo
55
Gsol
µFo 55 θ
tan(θ)=µFo - µFo
Fa Fo 55 55
Fa
Composición
de la mezcla
µFo
Fo
70
µFo 30
binaria µFo
Fo
50
Fa
µFo 50
Fa
µFo
Fo
30
µFo
Fa
70
Fo30 Fo70
0.0 0.5 XFo 1.0
fayalita forsterita
Fe2SiO4 Mg2SiO4
Figura 16. Gráficos con la variación de la energía molar de Gibbs en función de la composición química en el sistema fayalita-
forsterita a presión y temperatura constantes. a) Nótese en particular la relaciones geométricas entre la pendiente de la tangente
a la curva de energía molar en el punto Fo55 y la ecuación (19) en el texto. También nótese que la energía libre de una mezcla
binaria de los miembros extremos es mayor que la energía libre de un cristal de Fo55. b) Relaciones energéticas de una mexcla
mecánica de polvos de composición Fo55 y Fo55. La solución sólida Fo55 es de menor energía libre que la mezcla mecánica. El “motor”
que propulsa la reacción es el potencial químico.
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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002
largo de una curva siempre cóncava hacia arriba. Vemos tam- El número grados de libertad termodinámica (la varianza
bién que los extremos de esta curva, en los puntos correspon- en términos matemáticos) asocia el número de variables que
dientes a los miembros extremos del sistema binario, represen- describe un sistema con el número de ecuaciones que describen
tan la energía libre molar (y el potencial químico mð) de las su comportamiento. Este tipo de análisis también cumple con
fases puras. ¿Cómo podemos intuir esta geometría? Si parti- las estrictas reglas del álgebra lineal. Lo que buscamos en el
mos de que el sistema de los olivinos es una solución sólida análisis petrológico es la coexistencia del mayor número de fa-
irrestricta, la forma cualitativa de esta curva no podría ser dis- ses posibles, para así poder constreñir sus condiciones de P y T.
tinta. Si fuera cóncava hacia arriba, la energía libre de una mez- Si retomamos como ejemplo el sistema de los aluminosilicatos
cla mecánica de fayalita y forsterita sería menor que la energía de la Figura 9 veremos que la región donde es estable la
libre de un cristal con una composición intermedia. De ser ésto sillimanita, por ejemplo, abarca un rango bastante amplio de P
cierto, encontraríamos entonces rocas formadas por estos dos y T, es decir, ambas variables pueden asumir valores indepen-
minerales. Lo que encontramos es, en cambio, rocas con crista- dientemente. Sin embargo, a lo largo de la línea de equilibrio
les de olivino de composición intermedia entre los dos miem- sillimanita-cianita, el valor de P dicta el valor de T y viceversa:
bros extremos. un valor depende del otro. En el caso particular de la coexisten-
cia en equilibrio de las tres fases, los valores de P y de T están
De las relaciones geométricas de la Figura 16a) podemos determinados y no pueden variar.
derivar lo siguiente:
Este concepto de varianza matemática exige que las tan-
X Fa + X Fo = 1 ⇒ X Fa = 1 − X Fo ⇒ dX Fa = − dX Fo (38) gentes de las superficies energéticas estén en contacto con éstas
en todo momento. Esto fija o determina los valores de los po-
tenciales químicos, como expuse en el inciso anterior. Otra
(dG )P ,T = µ Fa (− dX Fo ) + µ Fo (dX Fo ) (39) manifestación de este concepto lo representa el amortiguamien-
to del potencial químico. Como se ilustra en la Figura 17, el
sistema MgO-SiO2 se puede manifestar con ciertas combina-
∂G ciones de las fases periclasa (pe), forsterita (fo), enstatita (en) y
= µ Fo − µ Fa .
∂X Fo P ,T
(40) cuarzo (czo). La regla de las fases dicta que un sistema de dos
componentes y dos fases presentes tenga cero grados de liber-
tad. De esto se desprende que el potencial químico de los dis-
La ecuación (33) nos dice que para una fase (Fo55 en el tintos componentes es fijado o amortiguado en cada una de las
ejemplo del gráfico) la variación de la energía libre en función dos fases coexistentes. Es decir, no puede variar ni el potencial
de la composición química es igual a la diferencia de los poten- químico del MgO ni del SiO2 en cada fase coexistente, en pre-
ciales químicos de los componentes puros. Los potenciales quí- sencia de dos fases en equilibrio. Por otra parte, no pueden
micos de los componentes puros se representan por la intersec- coexistir, en equilibrio, más de dos fases.
ción de la tangente con los ejes de G.
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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002
~
G|P,T
µfoSiO = µen
µ =µ
cz
MgO
en
MgO
2 SiO 2
µpe
SiO
= µfoSiO
2 2
0.0 0.5 1.0
periclasa forsterita enstatita XSiO2 cuarzo
MgO Mg2SiO4 MgSiO 3 SiO2
µSiO |P,T
2
µ3
µ2
µ1
Figura 17. a) Gráfico de energía libre de Gibbs molar en función de los componentes MgO y SiO2, para un rango de temperatura y
presión tales que las paragénesis pe-fo, fo-en, en-czo son estables. b) Potencial químico de SiO2 en función de los componentes
MgO y SiO2. La regla de las fases dicta que para un sistema de dos componentes y dos fases, el número de grados de libertad es cero.
En el gráfico, la presencia de las dos fases en y fo constriñe, o amortigua, el potencial químico al valor µ2. Cuando el sistema es
representado por una fase, por ejemplo en, el potencial químico puede variar entre µ2 y µ3.
tra las relaciones geométricas entre CaO, MgO, SiO2 y CO2 y nera que todos los componentes sean positivos en ambos. Como
los minerales calcita (cc), dolomita (do), magnesita (mn), cuar- ilustra la Figura 18c, sólo el protolito compuesto de
zo (czo) y forsterita (fo). La Figura también muestra el triángu- 10%SiO2+90%do cumple ambos criterios, indicando que, de
lo de proyección calcita-magnesita-cuarzo, proyectado a través los protolitos investigados, es el único viable.
de CO2, representando las mismas fases, así como el plantea-
miento matricial para resolver la incógnita. ANÁLISIS DE UN TERRENO METAMÓRFICO EN
FUNCIÓN DE COMPOSICIÓN Y GRADO
Desde un punto de vista geométrico, lo que nos pregunta-
METAMÓRFICO
mos es si el punto correspondiente a las composiciones de los
protolitos representados en el triángulo cc-mn-SiO2 cae dentro La Figura 19 muestra un terreno metamórfico hipotético
del área del triángulo cc-do-fo’. Planteado desde un punto de derivado de dos protolitos, cuya distribución litológica descri-
vista algebraico, nos preguntamos si podemos expresar los dis- be un pliegue buzante hacia el noreste. Este paquete de rocas
tintos protolitos hipotéticos en términos de los vectores base ha estado sujeto a condiciones de metamorfismo progresivo cuyo
originales y en términos de los vectores base nuevos, de tal ma- grado aumenta hacia el NNE, de tal manera que los distintos
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GEOS, Unión Geofísica Mexicana, A.C., Abril, 2002
CO2
a)
b)
cc SiO2
do fo’ SiO2 +C O2
mn
protolito 1
CaO
fo (Mg2SiO4)
fo’
MgO protolito 2
cc mn
do
c) componentes originales
czo do cc
componentes fo 1 2 − 2
nuevos do 0 1 0 =A
cc 0 0 1
protolito 1 1/2 1/ 2 0
= B
protolito 2 1/ 10 9/ 10 0
fo do cc
1/2 −1/2 1 protolito 1
B'=BA−1=
1/10 7/10 2/10 protolito 2
Figura 18. a) Tetraedro que muestra las relaciones entre los óxidos de carbono, silicio, calcio y magnesio así como la posición de los
minerales forsterita (fo), calcita (cc), magnesita (mn) y dolomita (do). El triángulo SiO2-cc-mn está sombreado, y la proyección de
la forsterita a través de CO2 (fo’) se ubica en él. b) El triángulo SiO2-cc-mn proyectado a través de CO2 con la ubicación de distintas
fases expresadas en fracciones molares y la composición de los protolitos hipotéticos. La composición del protolito 1 cae fuera del
triángulo cc-fo’-do, lo cual significa que la composición química de la roca es imposible de representar con una combinación de esos
minerales. c) Desarrollo matricial que nos permite evaluar si alguno de los protolitos es posible. Se procede como si se tratara de
un cambio de vectores base, expresando los productos metamórficos como transformación de coordenadas. Nótese que el vector
del protolito 1 tiene componentes negativos, mientras aquel del protolito 2 no.
protolitos han modificado su mineralogía, conforme el régimen Los eventos metamórficos frecuentemente son acompaña-
termobárico estabiliza distintos minerales para expresar sus com- dos por eventos de deformación, aunque la existencia de uno no
posiciones químicas globales. La misma figura muestra cómo implica la del otro. Los cambios en las formas geométricas son
hay algunas reacciones que afectan sólo una de las dos litologías acomodados por flujo de materia, lo que en el estado sólido a
(cuarzo + feldespato K + sillimanita ⇔ cuarzo + sillimanita + nivel cristalino, se lleva a cabo por procesos de recristalización
granito), mientras que hay otras que afectan ambas (muscovita dinámica. Esto significa que la deformación de cuerpos
⇔ sillimanita+feldespato K). Las líneas de reacción represen- geológicos en el régimen metamórfico es acompañada y/o aco-
tan las posiciones en el espacio P-T-X a lo largo de las cuales modada por reacciones metamórficas. Esto conduce al desa-
existió un equilibrio termodinámico y se denominan isógradas. rrollo de texturas planares (e.g. foliación) o lineales (e.g.
lineación) cuya formación está íntimamente ligada a la
Las isógradas en el mapa representan la intersección de (re)cristalización de minerales, así como a la cinemática de la
curvas de reacciones metamórficas en el espacio P-T con la to- deformación (Tolson, 1996). Claramente, los minerales forma-
pografía. El valor de P dependerá, básicamente, de la profundi- dos durante los eventos de deformación, registrarán las condi-
dad. La temperatura, T, sin embargo, puede ser localmente mo- ciones de P y T vigentes durante su (re)cristalización. Esto es
dificada por la inyección de un cuerpo intrusivo grande, por afortunado porque las zonas de cizalla subsecuentes que afec-
ejemplo. Esto significa que las isógradas son superficies cuya
forma primaria puede ser caprichosa.
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Spear, F.S., Rumble III, D and Ferry, J.M., 1982. Linear algebraic
manipulation of N-dimensional composition space. In: Ferry. J.M.
Figura 19. Mapa geológico esquemático que muestra relaciones
geométricas entre distintas litologías. Se puede observar la pre-
(Ed.) “Characterization of metamorphism through mineral
sencia de un pliegue buzante hacia el NE, así como la presencia equilibria”, Mineralogical Society of America Reviews in
de contactos entre paquetes rocosos de distintas mineralogías Mineralogy, Vol. 10, p. 53-104.
orientados WNW-ESE fuertemente inclinados hacia el SSW. A
estos contactos se les denomina isógradas, ya que son líneas
Thompson, J.B., Jr., 1982a. Composition Space: An algebraic and
que unen puntos de igual grado metamórfico. Los nombres de
los minerales de nueva formación se encuentran del lado de geometrical approach. In: Ferry. J.M. (Ed.) “Characterization of
alto grado de la isógrada. metamorphism through mineral equilibria”, Mineralogical Society
of America Reviews in Mineralogy, Vol. 10, p. 1-31.
ten rocas de mayor grado metamórfico, preservarán en sus
paragénesis minerales el registro de las condiciones P-T vigen- Thompson, J.B., Jr., 1982b. Reaction Space: An algebraic and
tes durante la deformación. geometrical approach. In: Ferry. J.M. (Ed.) “Characterization of
metamorphism through mineral equilibria”, Mineralogical Society
of America Reviews in Mineralogy, Vol. 10, p. 33-51.
CONCLUSIONES
Tolson, G., 1996. Un catálogo de indicadores cinemáticos en rocas
cizalladas. GEOS, v. 16, No. 1, p. 9-14.
El geólogo, por la naturaleza de sus intereses, se caracteri-
za por ser una persona capaz de integrar, aspectos físicos, quí- Zoltai, T. and Stout, J., 1986. Introductory Mineralogy. Burgess,
Minneapolis, 590 pp.
micos, geométricos y temporales de algún paquete de rocas para
lograr una interpretación coherente de su génesis. La compren-
sión del espacio composicional y de sus relaciones con la
fisicoquímica y la petrología es una herramienta sumamente
poderosa para descifrar la evolución de las rocas cristalinas. Tabla de nomenclatura matemática
Variable Significado
La capacidad de manipulación del espacio composicional c Número de componentes químicos en un sistema
con las reglas del álgebra lineal, hace posible la calibración de E Energía interna
herramientas tan importantes como los geotermobarómetros y f Grados de libertad de un sistema
F Energía de Helmholz
los geocronómetros, lo que permite una mejor cuantificación
φ Número de fases en un sistema
de los procesos geológicos. La universalidad de las leyes ter- ~ Energía libre de Gibbs molar
G
modinámicas, y la posibilidad de aplicarlas con rigor, nos per- H Entalpía
mite dar el salto de lo meramente descriptivo a lo rigurosamen- µ Potencial químico
te cuantitativo en las Ciencias Geológicas. n Número de moles
ni Número de moles del componente i
N Número de átomos
AGRADECIMIENTOS Ni Número de átomos en el componente i.
p Presión
q Calor
qp Calor a presión constante
Agradezco a Gabriela Solís Pichardo y a Enrique González
S Entropía
Torres las correciones que hicieron a una versión anterior del S~ Entropía molar
manuscrito. Los arbitrajes de Luis Delgado Argote y Bodo T Temperatura
Weber contribuyeron a mejorar el manuscrito. Gracias también V~ Volumen molar
a los varios grupos de alumnos que me han ayudado a entender Xi Fracción molar del componente i.
algunos puntos básicos de lo que aquí presento. Fracción molar del componente i en la fase α.
X iα
Fracción atómica del componente i en la fase α.
Yiα
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