Índice RQI para Riberas Fluviales
Índice RQI para Riberas Fluviales
RESUMEN En este trabajo se propone una nueva metodología (índice RQI) para valorar la estructura y dinámica de las ribe-
ras fluviales con base hidrológica y geomorfológica. Se consideran siete atributos de fácil reconocimiento visual: la conti-
nuidad longitudinal de la vegetación leñosa; las dimensiones en anchura del espacio ripario ocupado por vegetación aso-
ciada al río; la composición y estructura de la vegetación riparia; la regeneración natural de las principales especies leñosas;
la condición de las orillas; la conectividad transversal del cauce con sus riberas y llanura de inundación; y la conectividad
vertical a través de la permeabilidad y el grado de alteración de los materiales y relieve de los suelos riparios.
La valoración de cada atributo se lleva a cabo atendiendo a las condiciones de referencia de cada tramo fluvial según su tipolo-
gía, relativa al régimen hidrológico, características geomorfológicas del valle y cauce y región biogeográfica en que se ubica.
El índice propuesto constituye una herramienta muy útil en el contexto de la Directiva Marco del Agua, no solo para la va-
loración del estado ecológico de las riberas sino también para identificar los problemas existentes, formular estrategias de
gestión para su recuperación y restauración ecológica y valorar con criterios cuantitativos las actuaciones realizadas.
RIPARIAN QUALITY INDEX (RQI) FOR ASSESSING RIPARIAN CONDITIONS IN THE CONTEXT OF THE
WATER FRAMEWORK DIRECTIVE
ABSTRACT In this paper a new methodology (Riparian Quality Index, RQI) is proposed for assessing the structure and
functioning of riparian zones based on hydrological and geomorphological conditions. Seven attributes of visual
reconnaissance are considered: Longitudinal continuity of natural riparian woody vegetation; lateral dimensions of riparian
area; species composition and structure of riparian vegetation; woody species regeneration; bank conditions and habitat
quality; lateral connectivity; and vertical connectivity by means of permeability, substratum and topography of riparian soils.
The evaluation of each attribute is made in relation to reference conditions of the river reach according to its typology, rela-
ted to flow regime, geomorphological channel and valley type and biogeographical region.
The RQI represents an useful tool in the context of the Water Framework Directive, not only for assessing riparian ecological
conditions, but also for identifying the main problems of riparian zones, designing basic strategies for their ecological resto-
ration and evaluating post-project conditions using quantitative criteria.
Palabras clave: Riberas, Estado ecológico, Directiva Marco del Agua, Indicadores ecológicos,
Evaluación ambiental, Restauración ecológica de ríos y riberas, Evaluación post-proyecto.
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
ámbitos (Suárez et al., 2002), recientemente se ha propuesto o la conectividad vertical del suelo ripario con el medio hipo-
como metodología para la valoración de las condiciones ripa- rreico, que puede condicionar los niveles de humedad edá-
rias, formando parte del protocolo de reconocimiento de las fica requeridos por las especies presentes.
condiciones hidromorfológicas en Cataluña (ACA, 2006). Gran parte de los índices biológicos establecen unos mode-
El índice que ahora se presenta intenta ofrecer una meto- los de “buenas condiciones riparias” generalizados para todos
dología útil y con mayor base hidrológica y geomorfológica los tramos de ríos, sin atender a la tipología hidro-morfológica
para la valoración de las riberas. Este nuevo índice de calidad del tramo de río correspondiente, ni a la región biogeográfica
ecológica de las riberas (Riparian Quality Index) está dise- a la que pertenece. Ello es particularmente contradictorio con
ñado siguiendo los principios de la Directiva Marco del Agua, los principios de la Directiva Marco del Agua, donde las condi-
según los cuales las condiciones óptimas o de mayor valor eco- ciones del estado ecológico “bueno” o “muy bueno” se estable-
lógico se refieren a las de mayor naturalidad, o similitud con cen no tanto porque existen determinadas especies emblemá-
las definidas como “de referencia”. Los conceptos teóricos en ticas, sino porque las que existan son las que corresponden a
que se basa el índice RQI han sido expuestos con anterioridad la vegetación potencial del tramo correspondiente (condicio-
por González del Tánago y García de Jalón (2006). En este nes de referencia), que pueden ser muy distintas en cada
trabajo se presenta una síntesis de su desarrollo, comentando caso. En el índice RQI dichas condiciones se establecen en
los objetivos y sus diferencias con las metodologías existentes, función de la morfología del valle (influye en las dimensiones
y se incluyen las tablas completas para su utilización. y estructura de la vegetación riparia), el régimen de caudales
La aplicación de este índice RQI permite conocer el es- (define las características de la vegetación de ribera) y la re-
tado de conservación de las riberas fluviales y reflejar dicho gión biogeográfica (permite valorar el carácter autóctono o
estado en cartografías de calidad, a partir de las cuales se alóctono de la vegetación existente, en relación a la estable-
puede fácilmente localizar los tramos mejor conservados, y cida como “potencial” o de referencia para cada tramo).
relacionar el estado de cada tramo con las presiones e im- Finalmente, con la aplicación de la mayoría de las metodo-
pactos existentes, a escala de cuenca vertiente, tramo de río logías existentes se obtiene una valoración global del estado
o hábitat fluvial. La utilización del índice también facilita de las riberas a menudo muy subjetiva, que no refleja el grado
el diagnóstico de los principales problemas de las riberas, de alteración de los factores que determinan el actual funcio-
mediante el reconocimiento explícito de los distintos efectos namiento de las mismas, el cual puede ser muy distinto en
producidos en su estructura o funcionamiento, contribu- cada caso aunque se corresponda con un mismo valor global
yendo de forma significativa al diseño de estrategias para de calidad riparia. Respecto a este punto, el índice RQI ana-
su restauración y conservación. liza con detalle los síntomas de degradación o deterioro de las
riberas a través de los diferentes atributos considerados, y
con ello se facilita el diseño de estrategias de gestión para la
2. OBJETIVOS DEL ÍNDICE RQI mejora o restauración de cada tramo. Dichos atributos sirven
En la elaboración de este índice de calidad de las riberas a la vez de criterios para la evaluación continua de los efectos
RQI se han propuesto los siguientes objetivos: de las intervenciones realizadas, reflejando aspectos de la es-
1º. Disponer de una metodología sencilla y rápida para la tructura o funcionamiento de las riberas que pueden ser muy
evaluación con base hidro-morfológica del estado ecoló- sensibles a dichas intervenciones, y cuya mejora puede ser
gico de las riberas, que analice su estructura y funciona- cuantificada gradualmente a través de ciertas características
miento en relación a unas condiciones de referencia varia- reconocibles fácilmente a corto, medio y largo plazo.
bles según la respectiva tipología fluvial.
2º. Realizar una valoración que sirva para el diagnóstico de los 3. PRINCIPIOS TEÓRICOS DEL RQI
principales problemas que afectan a las riberas, concre- El índice RQI representa una metodología sencilla y rápida
tando las deficiencias observadas en la estructura y funcio- para el reconocimiento visual con base hidro-morfológica del
namiento dinámico del sistema ripario, con el fin de facili- estado ecológico de las riberas. Dicho estado ecológico es
tar el diseño de estrategias para su restauración y analizado a través de una serie de atributos, cuya valoración
conservación. se lleva a cabo en relación a unas determinadas condiciones
3º. Ofrecer un método para la evaluación pre- y post-proyecto de referencia, que son variables según la tipología del tramo
del sistema fluvial, aportando criterios para el reconoci- fluvial correspondiente.
miento de su evolución tras las intervenciones realizadas Los principios teóricos en que se basa este índice y la va-
y la valoración del grado de cumplimiento de los objetivos loración propuesta son los siguientes:
propuestos en dichas intervenciones. 1. El estado ecológico de las riberas puede evaluarse a tra-
Este índice RQI difiere de algunas metodologías previa- vés de siete atributos fácilmente observables y cuantifica-
mente existentes en diferentes aspectos, ofreciendo una se- bles que caracterizan la estructura y el funcionamiento
rie de ventajas al estar más adaptado a los principios que ri- dinámico de las riberas (González del Tánago y García de
gen la Directiva Marco del Agua. Jalón, 2006).
El RQI es un índice que valora la calidad ambiental de En relación a la estructura de la ribera, reconocida en una
las riberas a través de los procesos y la dinámica riparia, en visión estática plasmada en una fotografía del río (ver fi-
contraste con otros métodos centrados casi exclusivamente gura 1), podemos definir en primer lugar las dimensiones
en la valoración del estado actual de la cubierta vegetal. La del espacio ripario, en términos de longitud y anchura: La
vegetación es considerada en el RQI un elemento dinámico continuidad longitudinal de la vegetación riparia es una
de la estructura de las riberas, cuya “salud” debe estimarse característica natural de la unidad de paisaje que consti-
no solo a partir de su composición y estructura actual, sino tuye el río, mientras que las dimensiones en anchura del es-
considerando también otros factores que determinan su per- pacio con vegetación asociada al río indican la magnitud
sistencia en el tiempo, como son las dimensiones del espacio del espacio donde tienen lugar los procesos y funciones eco-
ripario, la tasa de regeneración natural ligada al régimen de lógicas del corredor fluvial. Una vez definidas las dimensio-
caudales y conectividad transversal del cauce con su ribera, nes de este espacio ripario, tiene interés considerar qué hay
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
dentro del mismo, o cuáles son las características de la cu- dicadora de la dinámica del cauce y la calidad del hábitat
bierta vegetal existente en dicho espacio ripario. En este físico; la conectividad transversal entre el cauce y su ri-
caso se analizan la composición y la estructura de la vegeta- bera, atendiendo a la frecuencia de inundación o cone-
ción riparia existente, y se valoran en relación a las condi- xión hidrológica a partir de la cual se establece el inter-
ciones de referencia o de la vegetación potencial que corres- cambio de materia y energía entre el cauce y su llanura
ponde al tramo, según las características hidrológicas, de inundación; y la permeabilidad y condición del subs-
geomorfológicas y región biogeográfica en que se ubica. trato ripario, indicadores de la conectividad vertical del
Respecto al funcionamiento dinámico de la ribera, cuya cauce y su ribera con el medio hiporreico y los acuíferos
visión requeriría la observación de un vídeo del río (ver locales, de gran importancia para el intercambio hidroló-
figura 2), el índice propuesto considera en primer lugar gico y ecológico en el conjunto del hidrosistema fluvial.
la regeneración natural de la vegetación arbórea y arbus- 2. Cada tramo de río presenta condiciones riparias de refe-
tiva, como indicador del grado de equilibrio de la vegeta- rencia distintas, en función de la morfología del valle y
ción existente con el actual régimen de caudales y gestión del cauce, su régimen de caudales y su localización bioge-
de uso del espacio ripario; la condición de las orillas, in- ográfica (ver fotos 1 y 2).
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
FOTOGRAFÍA 1. Río Iratí en Navarra. Tipología de río pirenaico calizo, FOTOGRAFÍA 2. Río Alberche en Madrid. Tipología de río de llanura de la
de mediano tamaño, régimen pluvial, substrato de gravas con formación región Luso-Extremadurense, silíceo, de tamaño grande, régimen pluvial,
de rápidos y remansos, con alisedas de elevado porte. substrato de arenas, y riberas orladas de saucedas arbóreas mixtas.
3. El estado óptimo de una ribera debe corresponder a: dinámico de las riberas se valoran de forma conjunta en am-
- las mayores dimensiones espaciales de la llanura de bas márgenes, considerando que las funciones riparias quedan
inundación, según el tipo de valle y de cauce. aseguradas con tal de que tengan lugar al menos en una de las
- la vegetación riparia en contacto con la vegetación dos márgenes (ej. regeneración natural), y que de forma natu-
climatófila de ladera, con una composición y estruc- ral a menudo se producen de forma alternativa en una y otra
tura en equilibrio dinámico con las condiciones hi- orilla según el trazado y dinámica del cauce.
dro-morfológicas, de acuerdo con la región biogeo- La valoración del estado de las riberas se obtiene sumando
gráfica a la que corresponde. las valoraciones asignadas a cada atributo. Dicha valoración
- la máxima conectividad transversal y vertical del oscila entre 120 puntos, correspondiente al mejor estado de
cauce principal con los restantes elementos del hi- conservación, y 10 puntos, relativo al estado más degradado.
drosistema fluvial. La asignación en clases de calidad de la ribera se establece se-
gún queda reflejado en la Tabla I.
4. La degradación de las riberas se refleja en:
- disminución de las dimensiones del espacio ripario. TIPOS DE VALLES
- falta de heterogeneidad física.
Para la aplicación de este índice se han considerado seis tipos
- reducción de la dinámica hidromorfológica. de valle, atendiendo a la inclinación dominante de las laderas
- cambios en la composición y estructura de la vege- vertientes, su distancia respecto al cauce y las dimensiones del
tación primitiva. espacio con influencia fluvial, reconocidas a través del gra-
- pérdida de la conectividad transversal o vertical del diente de humedad de los suelos riparios, la granulometría del
cauce con la llanura de inundación o el medio hipo- substrato, su relieve, etc. De esta forma, y teniendo como refe-
rreico, respectivamente. rencia la clasificación de valles establecida por Rosgen (1996) y
adaptada en trabajos anteriores de los autores (González del
4. APLICACIÓN DEL RQI Tánago et al., 2004) se definen los siguientes tipos:
El índice RQI debe aplicarse a escala de tramo o segmento VALLE TIPO I. Situado en tramos altos, de cabecera o de
fluvial, con una longitud de río en la que se mantengan unas montaña, donde podemos a su vez diferenciar los siguientes
condiciones homogéneas de los atributos considerados. Aten- subtipos:
diendo al factor de “continuidad longitudinal”, se recomienda 1-A (ver foto 3):
que su aplicación se refiera a un tramo suficientemente largo • Valle estrecho, en V, de origen fluvial, con inclinación de las
donde pueda estimarse dicha continuidad, el cual podría co- laderas vertientes igual o superior a 45º. Corresponde a tra-
rresponder de forma estandarizada a una longitud entre 100 mos altos de montaña, con pendiente longitudinal elevada,
y 500m. Esta longitud puede ser variable según los objetivos generalmente en cauces de pequeño tamaño. La sinuosidad
de cada estudio, y debe indicarse en cada caso de forma explí- del río puede ser elevada, ligada a la sinuosidad del valle,
cita, junto con los resultados obtenidos del índice. que también es elevada como consecuencia del relieve, o
Una vez acotado el tramo en longitud, es necesario identifi- puede ser muy pequeña, en tramos rectos de garganta.
car el tipo de valle en que se enmarca, para valorar las dimen- • Materiales del lecho del río procedentes de las laderas
siones en anchura actuales del espacio ripario en relación a las más próximas, con escasa redistribución fluvial, for-
que se consideran óptimas o de referencia. mando cascadas, escalones o rápidos continuos, y orillas
Cada atributo ripario se valora de forma independiente, se- generalmente estables, a menudo con controles rocosos y
gún las tablas adjuntas de valoración del índice. Los atributos cubiertas con vegetación.
relativos a la estructura de la ribera se valoran en cada mar-
gen por separado, ya que las condiciones pueden ser muy dife- 1-B:
rentes entre las márgenes (ej. anchura del espacio ripario con • Valle relativamente amplio, en U, de origen glaciar, con in-
vegetación), con diferentes causas de degradación y alternati- clinación de las laderas vertientes igual o superior a 45 º.
vas para su mejora. Los atributos relativos al funcionamiento Corresponde a tramos altos de montaña, con pendiente lon-
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
FOTOGRAFÍA 3. Valle Tipo I: Río Guadarranque (Cáceres). FOTOGRAFÍA 5. Valle Tipo III: Río Ruecas (Cáceres).
gitudinal intermedia o baja, generalmente en cauces pe- mos altos y medios de los cauces que discurren por terrenos
queños o de tamaño medio. La sinuosidad del río puede ser de sierras y montañas bajas, o en tramos medios de ríos mon-
elevada, ligada a los procesos fluviales que tienen lugar ac- tañosos, donde todavía queda sin configurar la llanura de
tuando sobre materiales sueltos de origen glaciar. inundación del cauce principal. La anchura del valle es ma-
• Materiales del lecho del río procedentes de morrenas gla- yor que en el caso anterior y la sinuosidad del río puede estar
ciares o de sedimentos aluviales más recientes, general- ligada al relieve o de forma incipiente a los procesos fluviales.
mente de pequeño diámetro, y orillas generalmente inesta- • Materiales del lecho del río de origen mixto (coluvial y alu-
bles, sin vegetación, o con una distribución de árboles y vial), en función de la estabilidad de las orillas, con evidencia
arbustos muy irregular. de redistribución fluvial y formación de rápidos y remansos.
1-C: VALLE TIPO III (ver foto 5)
• Valle relativamente estrecho y confinado, en forma de U, • Valle muy abierto y de considerable anchura, con llanura
formando cañones o cortados rocosos con fuerte inclinación de inundación bien definida y confinada por terrazas flu-
y altura. Corresponde a tramos altos de montaña, con pen- viales. Se localiza con mayor frecuencia en los tramos
diente longitudinal elevada o intermedia, generalmente en medios y bajos de los ríos de mayor tamaño, donde los
cauces pequeños o de tamaño medio. La sinuosidad del río cauces ya no se ven afectados directamente por la hidro-
puede ser elevada, ligada a la sinuosidad del valle, que logía de las laderas vertientes, al existir un espacio cen-
también es elevada como consecuencia del relieve, o puede tral con dimensiones suficientes para la redistribución de
ser muy pequeña, en tramos rectos. los sedimentos y la creación de meandros ligados a los
procesos fluviales de erosión y sedimentación.
• Materiales del lecho del río mixtos, procedentes de las lade-
ras más próximas (coluviales), y de tramos de aguas arriba, • Materiales del lecho del río transportados y redistribuidos
con alguna redistribución fluvial, formando rápidos conti- por la corriente y sinuosidad ligada a procesos fluviales.
nuos o secuencia de rápidos y remansos y orillas general- VALLE TIPO IV (ver foto 6)
mente estables, a menudo con controles rocosos y cubiertas • Valle en relieve plano. Cauce poco encajado en el valle y
con vegetación. llanura de inundación no confinada, discurriendo sobre
VALLE TIPO II (ver foto 4) antiguos depósitos sedimentarios de origen fluvial o la-
• Valle relativamente abierto, con inclinación de las laderas custre, sobre los que a menudo se forman humedales,
vertientes inferior a 45º, a menudo surcadas por una red de turberas o “tablas” por desbordamiento frecuente de los
afluentes relativamente desarrollada., Frecuente en los tra- cauces y elevación de los niveles freáticos.
FOTOGRAFÍA 4. Valle Tipo II: R. Estena (Toledo). FOTOGRAFÍA 6. Valle Tipo IV: Río Ciguela (Ciudad Real).
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
TABLA 1. Valores del índice RQI y calidad de las riberas según la condición ecológica de los atributos analizados, incluyendo las distintas alternativas de
gestión recomendadas en cada caso.
A continuación se incluyen las Tablas que permiten realizar dicho formato permite seleccionar en primer término la co-
la valoración del estado de cada atributo y la valoración global lumna correspondiente al estado del atributo a evaluar, y poste-
de la calidad de las riberas a través del índice RQI. El formato riormente matizar la cuantificación correspondiente en cada
de estas tablas es similar al propuesto por Barbour et al. (1999); caso, tratando de hacer lo más objetiva posible dicha valoración.
La vegetación arbórea y
La vegetación arbórea y
arbustiva se refiere a pies
arbustiva asociada al río La vegetación arbórea y
Más del 75 % de la longitud del aislados o pequeñas
aparece distribuida en bosquetes arbustiva asociada al río está
espacio ripario contiene agrupaciones de 1 a 3
que cubren entre el 50 y el 75 % reducida a pequeños bosquetes
vegetación arbórea o arbustiva individuos, en una ribera muy
de la longitud del espacio que suponen un recubrimiento
asociada al río, formando un aclarada con menos del 25 % de
ripario, o cubre más del 75 % de entre el 25 y el 50 % de la
corredor denso cobertura de vegetación leñosa;
la longitud del espacio ripario, longitud del río
o no existe, permaneciendo solo
formando un corredor aclarado
las comunidades de herbáceas
12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
En cada estado, elegir una ponderación más alta cuando los espacios con vegetación continua sean de mayor longitud, y menor cuando la orla de
vegetación esté más fragmentada.
(*) Considerar Estado Óptimo los casos en que no exista cobertura de vegetación arbórea o arbustiva asociada al río y la ribera esté cubierta por
asociaciones no leñosas que se consideren en estado natural o muy poco intervenidas.
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
2. Dimensiones en anchura del espacio ripario con vegetación natural asociada al río (vegetación leñosa y helofitos)
> 5 m, o una hilera con Al menos una hilera con Al menos una hilera con
vegetación densa (cobertura vegetación abierta (cobertura vegetación dispersa Sin hilera de vegetación
Valle I:
superior al 75 %) asociada al entre el 75 y el 50 %), (cobertura inferior al 50 %) asociada al río
río(*) asociada al río asociada al río
12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
En la orilla
Valle I 12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
Tras la orilla
Vegetación herbácea
Bosque ± denso o
Bosque natural denso que Árboles o arbustos dominante o con algunos
matorrales altos, que
Valles II, III, IV(*) orla más del 75% de la frecuentes pero dispersos árboles o arbustos
orlan más del 30% de la
longitud de la galería o en pequeños grupos dispersos o en pequeños
longitud de la galería
grupos
4 3 2 1
Realizar la ponderación de cada margen por separado. La valoración se iniciará de acuerdo con la vegetación “en la orilla” y se completará en fun-
ción de la vegetación que se encuentra “tras la orilla”. Se considerará vegetación “de orilla” la situada en la zona más próxima a los límites del
cauce activo, que depende directamente de la humedad conferida por los caudales circulantes, ocupando generalmente una franja entre 5 y 15 m
de anchura, según el tipo de valle. Se considerará vegetación “tras la orilla” la situada por detrás de esta banda descrita, situada en la llanura de
inundación y potencialmente en contacto con la vegetación climatófila de las laderas adyacentes.
Las plantaciones de Populus nigra (u otros cultivos arbóreos o arbustivos) no se considerarán en la valoración, aunque si en su interior crece un soto-
bosque de plantas leñosas, se tendrá en cuenta el recubrimiento de los arbustos y arbolillos que integren (al margen del dosel arbóreo).
En el caso de ramblas de zonas mediterráneas cálidas, el estado de máximo desarrollo en cualquier tipo de valle corresponde a arbustedas (taraya-
les, adelfares y tamujares) muy densas que sobrepasan los 2,5 m de altura (2 m en el caso de tamujares), que quedan limitadas al cauce y las ori-
llas; estas formaciones no suelen albergar especies nemorales en proporción apreciable. La valoración se hará entonces sólo en función de la densi-
dad, extensión y altura de la formación.
En los ríos que presentan una dinámica muy activa, el máximo desarrollo en las orillas e islas del cauce puede corresponder a saucedas arbustivas
jóvenes (< 2,5 m de altura), de densidad variable (a veces muy abiertas) y con especies herbáceas y camefíticas propias de canchales riparios, por
lo que en estos casos se debe considerar que estas formaciones arbustivas constituyen el máximo desarrollo natural.
(*) En algunos ríos discurriendo en valles del tipo IV, la vegetación de orilla óptima puede corresponder a formaciones dominantes de macrofitas
emergentes (carrizos, espadañas, juncos, etc.), características de tramos con escaso drenaje superficial que dan lugar a “tablas” o lagunas someras
fluviales (ej. en ríos manchegos).
En el contexto de la Directiva Marco del Agua, sólo se considerarán los estados óptimo o bueno cuando las formaciones vegetales existentes corres-
pondan a las naturales o consideradas de referencia en cada zona, según el tipo de río y región biogeográfica. En el caso de que la vegetación
existente no corresponda con la de referencia, se elegirá la puntuación según la mayor o menor desviación respecto a la composición florística natu-
ral correspondiente. Las condiciones de referencia están aún por definir en este aspecto, y en la actualidad son pocas las obras de consulta adecua-
das para amplios territorios. Se recomienda, para la mitad norte de España, la utilización del trabajo de Lara et al. (2004) o similares y, para el
resto, estudios científicos regionales que analicen la potencialidad y afinidades ecológicas de los distintos tipos de vegetación riparia del territorio.
3.1. Relación de las plantas nemorales, alóctonas y nitrófilas más frecuentes en los ríos españoles.
Aconitum spp., Ajuga reptans, Allium ursinum, Anemone nemorosa, Aristolochia paucinervis, Brachypodium sylvaticum, Cardamine
heptaphylla, Carex pendula, C. sylvatica, Circaea lutetiana, Convallaria majalis, Epipactis spp., Euphorbia amygdaloides, Fragaria
vesca, Galium rotundifolium, Geranium robertianum, G. sanguineum, G. sylvaticum, Geum urbanum, Hepatica nobilis, Holcus mollis,
Nemorales Hypericum androsaemum, Lamium galeobdolon, L. maculatum, L. purpureum, Lapsana communis, Lathraea spp., Lilium martagon,
Linaria triornithophora, Listera ovata, Luzula spp., Lysimachia nemorum, Melica uniflora, Monotropa hypopitys, Myosotis nemorosa,
Myrrhis odorata, Myrrhoides nodosa, Neottia nidus-avis, Oxalis acetosella, Paris quadrifolia, P. nemoralis, Polygonatum spp., Primula
vulgaris, Prunella grandiflora, P. vulgaris, Pulmonaria affinis, P. longifolia, Pyrola minor, Sanicula europaea, Saxifraga lepismigena,
Scilla lilio-hyacinthus, Scutellaria minor, Sibthorpia europaea, Spiranthes aestivalis, Stachys sylvatica, Teucrium scorodonia, Viola spp.,
Wahlenbergia hederacea.
Árboles: Acacia spp., Acer negundo, Ailanthus altissima, Cydonia oblonga, Eucaliptus spp., Gleditsia triacanthos, Ligustrum japonicum,
Malus domestica, Morus spp., Platanus hispanica, P. orientalis, Populus nigra cvar., P. x canadensis, Robinia pseudoacacia, Salix
babylonica, Sophora japonica, Ulmus pumila.
Arbustos y lianas: Araujia sericifera, Buddleja davidii, Cynanchum acutum, Fallopia dumetorum, F. baldschuanica, Ligustrum ovalifolium,
Alóctonas Lonicera japonica, Lycium barbarum, Parthenocissus quinquefolia, Salix viminalis, Tamarix parviflora.
Herbáceas: Amaranthus ssp., Arundo donax, Asparagus officinalis, Conyza spp., Cortaderia selloana, Cyperus eragrostis, Datura ssp.,
Digitaria sanguinalis, Impatiens balfouri, Lunaria annua, Lycopersicon esculentum, Mimulus ssp., Oenothera biennis, Oxalis corniculata,
O. pes-caprae, Paspalum spp., Phyla canescens, Phytolacca americana, Reynoutria japonica, Selaginella kraussiana, Setaria spp.,
Sporobolus indicus, Tradescantia fluminensis, Tritonia x crocosmiflora, Xanthium spp.
Herbáceas: Arctium spp., Artemisia spp., Avena barbata, A. sterilis, Bidens tripartita, Carduus spp., Carlina spp., Chelidonium majus,
Chenopodium spp., Cichorium intybus, Cirsium spp., Conium maculatum, Convolvulus arvensis, Cynodon dactylon, Daucus carota,
Dipsacus fullonum, Dittrichia spp., Ecballium elaterium, Echium plantagineum, Erucastrum nasturtifolium, Eryngium campestre, Foeniculum
Nitrófilas
vulgare, Hordeum spp., Lactuca serriola, Malva spp., Marrubium vulgare, Ononis spinosa, Onopordum spp., Papaver ssp., Parietaria
judaica, Picris spp., Polygonum spp., Rubia tinctorum, Rumex spp., Salvia verbenaca, Scolymus ssp., Senecio jacobaea, Silene vulgaris,
Silybum marianum, Sisymbrium spp., Torilis arvensis, Verbascum spp.
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
Existen ejemplares de diferentes Se observan bosquetes de pies Solo se observan pies maduros o
edades (jóvenes, adultos y adultos y maduros, con escasa adultos, con muy escasa o nula
Existen ejemplares de jóvenes, maduros) de las principales representación de los más presencia de los elementos
adultos y maduros de las especies leñosas, y en los jóvenes y ausencia de renuevos. jóvenes.
principales especies arbóreas y espacios abiertos se observan Regeneración natural Regeneración natural
arbustivas, y los espacios ejemplares más jóvenes, al moderadamente afectada por el severamente afectada por el
abiertos, bancos de gravas y menos de los arbustos. pastoreo, prácticas agrícolas o pastoreo, prácticas agrícolas o
arenas de las orillas están Regeneración natural levemente forestales, incendios periódicos, forestales, quemas periódicas,
colonizados por plántulas de amenazada por el pastoreo, actividades recreativas, etc., o compactación del suelo, o por
edades inferiores a 2 años.* actividades agrícolas o forestales, por regulación de caudales o incisión severa, o por obras de
regulación de caudales o incisión incisión moderada del canal canalización. Abundancia de
ligera del canal fluvial. fluvial. pies arbóreos secos.
12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
Ponderar más en función de la abundancia de los pies más jóvenes
Valorar la regeneración natural en función de la disponibilidad de espacios abiertos para llevarse a cabo y la intensidad de la regeneración en los
mismos. Cuando no exista vegetación leñosa, estimar la dificultad de regeneración en relación a la intensidad de la causa que la impide, puesta de
manifiesto en el grado de alteración de la morfología, substrato o nivel de humedad de los suelos.
* Incluir en esta opción las formaciones naturales densas y cerradas en las que puede no observarse indicios de regeneración natural por falta de
espacios abiertos para ello, siempre que no existan restricciones a dicha regeneración por causas antrópicas (ej. pérdida de dinámica fluvial por
regulación de caudales).
Más del 50 % del contorno de la Menos del 50 % del contorno de la Menos del 50 % del contorno de
Más del 50 % del contorno de la lámina de agua en “bankfull” está
lámina de agua en “bankfull” la lámina e agua en “bankfull”
lámina de agua en “bankfull” en contacto con vegetación leñosa,
está en contacto con vegetación está en contacto con vegetación
está en contacto con vegetación macrofitas o elementos rocosos y
leñosa, macrofitas o elementos leñosa, macrofitas o elementos
leñosa, macrofitas o elementos más del 50 % del suelo restante
rocosos, y menos del 50 del rocosos y menos del 50 % del
rocosos, y más del 50 % del tiene vegetación herbácea,
suelo sin esta vegetación tiene suelo restante tiene vegetación
suelo sin esta vegetación tiene alternando con suelo desnudo, o
cobertura herbácea alternando herbácea, o las orillas presentan
cobertura herbácea, y las orillas las orillas presentan síntomas de
con suelo desnudo, o las orillas inestabilidad leve a moderada, síntomas de erosión moderada a
no presentan síntomas de
presentan síntomas de causada por actividades humanas. severa originada por actividades
inestabilidad inducida por
inestabilidad leve inducida por Orillas rectificadas, muy poco humanas.
actividades humanas.
actividades humanas. sinuosas, consecuencia de obras
de canalización sin estructuras Orillas rectificadas, más o menos
Línea de orillas irregular y
Línea de orillas irregular y rígidas (dragados, escolleras de rectas, consecuencia de obras de
sinuosa, sin síntomas de
sinuosa, sin alteraciones al poca altura, revestimientos canalización con estructuras
alteración en ambas márgenes.
menos en una de las márgenes. vegetales, etc.) rígidas.
12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
Considerar nivel de “bankfull” el que alcanzan las avenidas ordinarias, a partir del cual generalmente se observa un cambio de pendiente en el
talud de las orillas y se observa el desarrollo de una vegetación riparia leñosa, asentada sobre suelos no permanentemente saturados.
Ponderar el nivel de erosión de origen antrópico en función de la frecuencia e intensidad de los síntomas de inestabilidad de las orillas (acumulación de
sedimentos en la base de las orillas, presencia de grietas, desmoronamientos, descalzamiento de raíces, etc.), y del porcentaje de suelo desnudo en contacto
con la lámina de agua, sin ningún tipo de cobertura vegetal. Considerar estado natural cuando estos síntomas correspondan a la dinámica natural del cauce.
FOTOGRAFÍA 7. Orillas
en condiciones
naturales, con
diversidad de
condiciones hidráulicas
y heterogeneidad del
hábitat (Río Veral,
Huesca).
FOTOGRAFÍA 8. Orillas
rectificadas, con gran
homogeneidad de las
condiciones hidráulicas
y pérdida de diversidad
de hábitats (Río Ciguela,
Ciudad Real).
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
Este atributo debe evaluarse atendiendo a la evidencia de los desbordamientos, y/o la presencia de barreras físicas o procesos que disminuyen su
frecuencia.
Estimar la frecuencia de inundación por las características de los sedimentos y de la vegetación más próxima a la línea de orilla correspondiente al cauce
activo o de avenidas ordinarias. Ponderar en función de la altura de las orillas sobre el lecho del cauce, relacionada con la facilidad para el desbordamiento,
y de la proximidad respecto a las orillas del cauce de las motas o infraestructuras de canalización, que supongan barreras físicas al desbordamiento.
12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1
En este apartado se valora conjuntamente la calidad de los materiales de los suelos riparios en relación al mantenimiento de su capacidad de
infiltración y permeabilidad, y el grado de alteración del relieve.
Seleccionar el estado que corresponda a cada tramo según la presencia de una o varias de las posibilidades descritas, y ponderar en cada caso en
función de la extensión e intensidad de los impactos existentes en una o en ambas márgenes del cauce.
Elegir valores más bajos cuanto mayor sea la altura de los acopios o excavaciones, o se interrumpa en mayor medida el drenaje transversal del valle
hacia el centro del cauce, y el vertical como drenaje en profundidad.
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
5. UTILIDAD DEL INDICE RQI car con cierto rigor las deficiencias que pueden presentar,
así como los aspectos positivos que en ocasiones se man-
El uso del índice RQI facilita la valoración del estado ac- tienen, a pesar de una apariencia de generalizada degra-
tual de las riberas (ver fotos 9 a 15), y permite diagnosti- dación. Este es el caso de ciertas riberas de tramos rura-
FOTOGRAFÍA 9. Ribera en estado óptimo (Río Ruecas). FOTOGRAFÍA 12. Ribera en estado regular (Río Matachel).
FOTOGRAFÍA 10. Ribera en estado bueno (Río Guadarranque). FOTOGRAFÍA 13. Ribera en estado pobre (Rib. Albarragena).
FOTOGRAFÍA 11. Ribera en estado regular (Río Bullaque). FOTOGRAFÍA 14. Ribera en estado muy pobre (Río Saona).
ÍNDICE RQI PARA LA VALORACIÓN DE LAS RIBERAS FLUVIALES EN EL CONTEXTO DE LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
les, donde el efecto del pastoreo ha podido eliminar la ve- 7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
getación riparia leñosa y provocar inestabilidades de ori-
lla, pero todavía conservan inalteradas las dimensiones ACA (Agència Catalana de l´Aigua). 2006. HIDRI. Proto-
del espacio ripario, la conectividad transversal del cauce colo para la valoración de la calidad hidromorfológica de
con dicho espacio, los materiales edáficos y el relieve de los ríos. Generalitat de Catalunya.
las riberas, etc.; frente a las riberas de tramos periurba- Barbour, M.T., J. Gerritsen, B.D. Zinder & J.B. Stribling.
nos, donde es posible que todavía perdure una cierta vege- 1999. Rapid bioassessment protocols for use in streams
tación arbórea, pero ya sin regeneración natural, con un and wadeable rivers: Periphyton, benthic macroinverte-
substrato impermeable en gran parte del espacio ripario brates and fish. 2nd edition, EPA 841-B-99-002. Washing-
como consecuencia de antiguas extracciones de áridos y ton, D.C.
posterior relleno con materiales de vertederos o desecha-
dos de otros lugares, con una pérdida considerable de la Downs, P.W. y G.M. Kondolf. 2002. Post-project Apprai-
conectividad lateral del cauce con sus riberas por regula- sals in Adaptive Management of River Channel Restora-
ción de los caudales, sobre-elevación de las orillas, presen- tion. Environmental Management, 29(4): 477-496.
cia de motas, etc., que correspondería a un estado de ma- González del Tánago, M. 2004. La Restauración de los
yor degradación que el del tramo anterior. Ríos: Conceptos, Objetivos y Criterios de actuación. En:
A través del índice RQI se obtienen valores cuantitati- J. Cachón y T. López-Piñeiro (eds.), Congreso de Restau-
vos de calidad de las riberas con los que se pueden confec- ración de Ríos y Humedales, 15-31. Publ. CEDEX, Con-
cionar mapas de su estado ecológico, o esquemas fácil- gresos, Madrid.
mente interpretables por los gestores ambientales. Con
dichas representaciones gráficas se facilita el seguimiento González del Tánago, M.& N. Antón. 1998. Programa de
en el tiempo del funcionamiento de las riberas, compa- Protección Hidrológico-Forestal, Subprograma de Ríos y
rando los valores del índice en los respectivos tramos flu- Riberas. En: Plan Forestal de la Comunidad de Madrid,
viales con los obtenidos a través de sucesivas aplicaciones Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Ma-
a los mismos tramos. drid.
Estos mapas de calidad de las riberas indicando la lo- González del Tánago, M., D. García de Jalón & R. Martí-
calización geográfica de los tramos en mejor estado, en es- nez. 2004. Caracterización geomorfológica de la red flu-
tado regular o en estado más pobre, sirven también para vial del Alto y Medio Guadiana. CEDEX, Mo. Fomento
diseñar criterios de priorización para llevar a cabo las dis- (sin publicar).
tintas opciones de gestión. En este sentido, los valores del
índice RQI pueden facilitar el diseño de planes de actua- González del Tánago, M. y D. García de Jalón. 2006. At-
ción a corto, medio y largo plazo, en los que se proponga tributes for assessing the environmental quality of ripa-
conservar, proteger, restaurar o adecuar para distintos rian zones. Limnetica, 25(1-2), 389-402.
usos los respectivos segmentos fluviales, atendiendo a los Lara, F., R. Garilleti & J.A. Calleja. 2004. La vegetación
diferentes objetivos que pueden plantearse en cada caso, de ribera de la mitad norte española. CEDEX, Mongra-
en función de los respectivos condicionantes naturales del fías, 81. Madrid.
río o externos al sistema fluvial.
Munné, A. , C. Solá & N. Prat. 1998. QBR : Un índice
Por último, los atributos considerados por el índice RQI
rápido pra la evaluación de la calidad de los ecosistemas
pueden servir como criterios cuantificables para comprobar
de ribera. Tecnología del Agua, 175: 20-37.
la eficacia de las intervenciones que se propongan para la
restauración de los ríos y sus riberas, tal y como recomien- Munné, A., N. Prat, C. Solá, N. Bonada i M. Rieradevall.
dan Downs y Kondolf (2002) y Palmer et al. (2005). La apli- 2003. A simple field method for assessing the ecological
cación del índice RQI antes y después de los respectivos pro- quality of riparian habitat in rivers and streams : QBR
yectos puede ser muy conveniente para valorar en qué index. Aquatic Conservation: Marine and Freshwater
medida han mejorado algunos o todos los atributos riparios, Ecosystems, 13: 147-163.
y verificar hasta qué punto se han cumplido los objetivos de
Palmer, M.A., E.S. Bernhardt, J.D. Allan, P.S. Lake, G.
restauración, rehabilitación o mejora fluvial considerados en
Alexander, S. Brooks, J. Carr, S. Clayton, C.N. Dahm, J.
el proyecto (ver González del Tánago, 2004); o, por el contra-
Follstad Shah, D.L. Galat, S.G. Loss, P. Goodwin, D.D.
rio, se han mantenido, o incluso acrecentado, las causas de
Hart, B. Hassett, R. Jenkinson, G.M. Kondolf, R. Lave,
degradación anteriormente existentes (ej. constricción late-
J.L. Meyer, T.K. O´Donnell, L. Pagano & E. Sudduth.
ral), o han aparecido otras nuevas (ej. sucesión de comuni-
2005. Standars for ecologically succesful river restora-
dades biológicas) no previstas en la evolución del desarrollo
tion. Journal of Applied Ecology, 42: 208-217.
de los procesos ecológicos.
Rosgen, D. 1996. Applied River Morphology. Wildland
Hydrology, Pagosa Springs, Colorado, USA.
6. AGRADECIMIENTOS
Suárez, M.L. & M.R. Vidal-Abarca. 2000. Aplicación del
El desarrollo de muchos de los conceptos recogidos en
índice de calidad del bosque de ribera QBR (Munné et al.
este trabajo ha sido posible gracias a los estudios de las
1998) a los cauces fluviales de la Cuenca del río Segura.
riberas de los ríos ibéricos que han sido realizados en co-
Tecnología del Agua, 201: 33-45.
laboración con el CEDEX y patrocinados por la D.G. del
Agua en diferentes ocasiones. Por ello queremos expresar Suárez, M.L., M.R. Vidal-Abarca, M. Sánchez-Montoya,
nuestro agradecimiento a estos Organismos, especial- J. Alba, M. Álvarez, J. Avilés, N. Bonada, J. Casas, P.
mente a Juan Manuel Varela, gran precursor del estudio Jaimez-Cuéllar, A. Munné, I. Pardo, N. Prat, M. Rierade-
de las riberas en nuestro país, fomentando el reconoci- vall, J. Salinas, M. Toro & S. Vivas. 2002. Las riberas de
miento de su importancia en la gestión ecosistémica de los ríos mediterráneos y su calidad: El uso del índice
los hidrosistemas fluviales. QBR. Limnetica, 21(3-4): 135-148.