¿Puedes imaginar un mundo sin electricidad?
La electricidad es la forma más sofisticada de energía que existe en la
actualidad y permite su transporte entre lugares lejanos de forma económica
y eficaz. Si preguntáramos a cualquier persona del mundo desarrollado si se
imagina un mundo sin electricidad, la respuesta que obtendríamos
seguramente sería: “no”. No hay nada más que mirar a nuestro alrededor y
comprobar cómo nuestro modo de vida y el funcionamiento de la sociedad
moderna se fundamentan en la utilización cotidiana de la electricidad. La
electricidad nos permite una mayor calidad de vida, una vida más
confortable, donde muchas tareas son ejecutadas por aparatos eléctricos,
desde lavar la ropa en la lavadora a almacenar información en ordenadores o
conservar nuestros alimentos en la nevera, enfriar o calentar nuestras
viviendas y, últimamente, hasta cocinar y secar la ropa. Esta gran
dependencia de la sociedad actual de la energía eléctrica conlleva un mayor
consumo, cuyas consecuencias afectan no sólo al medioambiente, sino
también a la salud; desde los sistemas de producción de energía eléctrica,
que en su mayoría utilizan recursos energéticos no renovables (carbón, gas,
petróleo o uranio) al impacto causado por los sistemas de distribución de
energía. Conocer todos los pasos que sigue la electricidad desde que se
produce hasta que encendemos una simple bombilla nos llevará a tomar
conciencia sobre la necesidad de hacer un buen uso de la misma y a adoptar
hábitos y medidas para su ahorro y su mejor aprovechamiento.
Ciclo combinado
En la actualidad se están construyendo numerosas centrales de las
denominadas de ciclo combinado, que son un tipo de central que basa su
funcionamiento en el acoplamiento de dos ciclos diferentes de producción de
energía, uno con turbina de vapor y otro con turbina de gas. En el ciclo
combinado los gases calientes de escape del ciclo de turbina de gas entregan
el calor necesario para mover la turbina de vapor acoplada. Esta
configuración permite un empleo más eficiente del combustible. Cada una de
estas turbinas está acoplada a su correspondiente generador para producir la
electricidad como en una central térmica convencional.
Cogeneración
Los sistemas de cogeneración son sistemas de producción simultánea de
electricidad y calor, partiendo de un único combustible. El proceso de
producción de electricidad es el convencional (ciclo de combustión –turbina–
generador eléctrico) pero en el caso de la cogeneración se utilizan los gases
de escape (si se emplean turbinas de gas) o el vapor (si se usan turbinas de
vapor), que salen a altas temperaturas, para producir calor, que se utiliza
directamente en distintos procesos industriales. El rendimiento global de
este tipo de centrales puede alcanzar el 70%.