Pared Celular: Características, Funciones y Estructura
Mariana Gelambi
La pared celular es una estructura gruesa y resistente que delimita a ciertos tipos de
células y se encuentra rodeando a la membrana plasmática. No es considerada como un
muro que evita el contacto con el exterior; es una estructura dinámica, compleja y se
encarga de un número importante de funciones fisiológicas en los organismos.
La pared celular se encuentra en plantas, hongos, bacterias y algas. Cada pared posee
una estructura y una composición típica del grupo. En contraste, una de las
características de las células animales es la falta de pared celular. Esta estructura se
encarga principalmente de dar y mantener la forma de las células.
La pared celular actúa como una barrera protectora en respuesta a los desequilibrios
osmóticos que el ambiente celular pueda presentar. Además, posee un papel en la
comunicación entre las células.
Índice [Mostrar]
Características generales
-La pared celular es una barrera gruesa, estable y dinámica que se encuentra en distintos
grupos de organismos.
-La presencia de esta estructura es vital para la viabilidad de la célula, la forma de la
misma y, en el caso de organismos perjudiciales, participa en su patogenicidad.
-Aunque la composición de la pared varía dependiendo de cada grupo, la función
principal es mantener la integridad celular frente a fuerzas osmóticas que puedan
reventar la célula.
-En el caso de los organismos pluricelulares, ayuda a la formación de los tejidos y
participa en la comunicación celular
Pared celular en plantas
Estructura y composición
Las paredes celulares de las células vegetales están compuestas por polisacáridos y
glicoproteínas, organizadas en una matriz tridimensional.
El componente más importante es la celulosa. Consiste de unidades repetidas de
glucosa, unidas entre sí por enlaces β–1,4. Cada molécula contiene unas 500 moléculas
de glucosa.
El resto de los componentes incluye: homogalacturonan, ramnogalacturonano I y II y
polisacáridos de hemicelulosa como los xiloglucanos, glucomananos, xilanos, entre
otros.
La pared también posee componentes de naturaleza proteica. El arabinogalactano es una
proteína que se encuentra en la pared y está relacionado con la señalización celular.
La hemicelulosa se une por medio de enlaces de hidrógeno a la celulosa. Estas
interacciones son muy estables. Para el resto de los componentes aún no está bien
definido el modo de interacción.
Se puede diferenciar entre la pared celular primaria y la secundaria. La primaria es
delgada y algo maleable. Luego de que el crecimiento celular se detiene, ocurre la
deposición de la pared secundaria, que puede cambiar su composición con respecto a la
primaria o permanecer inalterable y solo agregar capas extra.
En algunos casos, la lignina es un componente de la pared secundaria. Por ejemplo, los
árboles presentan cantidades importantes de celulosa y lignina.
Síntesis
El proceso de biosíntesis de la pared es complejo. Implica aproximadamente 2000 genes
que participan en la construcción de la estructura.
La celulosa se sintetiza en la membrana plasmática para ser depositada directamente en
el exterior. Su formación requiere de varios complejos enzimáticos.
El resto de los componentes son sintetizados en sistemas membranosos ubicados dentro
de la célula (como el aparato de Golgi) y excretados por medio de vesículas.
Función
La pared celular en las plantas posee funciones análogas a las que desempeña la matriz
extracelular en las células animales, como mantener la forma y estructura celular,
conectar los tejidos y señalización celular. A continuación discutiremos las funciones
más importantes:
Regular la turgencia
En las células animales –las cuales carecen de pared celular– el ambiente extracelular
supone un reto importante en lo que a ósmosis se refiere.
Cuando la concentración del medio es mayor comparada con el interior celular, el agua
de la célula tiende a salir. Contrariamente, cuando la célula está expuesta a un ambiente
hipotónico (mayor concentración dentro de la célula) el agua entra y la célula puede
explotar.
En el caso de las células vegetales, los solutos encontrados en el ambiente celular son
menores que en el interior celular. Sin embargo, la célula no explota porque la pared
celular es presionada. Este fenómeno causa la aparición de cierta presión mecánica o
turgencia celular.
La presión de turgencia creada por la pared celular ayuda a mantener los tejidos de las
plantas rígidos.
Conexiones entre células
Las células vegetales son capaces de comunicarse entre sí por una serie de “canales”
llamados plasmodesmos. Estas vías permiten conectar al citosol de ambas células e
intercambiar materiales y partículas.
Este sistema permite el intercambio de productos metabólicos, proteínas, ácidos
nucleicos y hasta partículas virales.
Vías de señalización
En esta matriz intrincada existen moléculas derivadas de la pectina, como los
oligogalacturónidos, que tienen la capacidad de desencadenar vías de señalización como
respuestas de defensa. En otras palabras, funcionan como el sistema inmune en los
animales.
Aunque la pared celular forma una barrera contra los patógenos, no es totalmente
impenetrable. Por ello, cuando la pared es debilitada estos compuestos son liberados y
le “avisan” a la planta del ataque.
En respuesta, ocurre la liberación de especies reactivas del oxígeno y se producen
metabolitos, como las fitoalexinas, que son sustancias antimicrobianas.
Pared celular en procariotas
Estructura y composición en eubacterias
La pared celular de las eubacterias posee dos estructuras fundamentales, las cuales se
diferencian por la famosa tinción de Gram.
El primer grupo está conformado por las bacterias Gram negativas. En este tipo la
membrana en doble. La pared celular es delgada y se encuentra rodeada en ambos lados
de una membrana plasmática interior y una exterior. El ejemplo clásico de una bacteria
Gram negativa es E. coli.
Por su parte, las bacterias Gram positivas solamente poseen una membrana plasmática y
la pared celular es mucho más gruesa. Estas suelen ser ricas en ácidos teicoicos y ácidos
micólicos. Un ejemplo es el patógeno Staphylococcus aureus.
El componente principal de ambos tipos de paredes es el peptidoglicano, también
conocido como mureína. Las unidades o monómeros que lo componen son la N-
aceltilglucosamina y ácido N-acetilmurámico. Está compuesto de cadenas lineares de
polisacáridos y pequeños péptidos. El peptidoglicano forma estructuras fuertes y
estables.
Algunos antibióticos, como la penicilina y la vancomicina, actúan impidiendo la
formación de los enlaces de la pared celular bacteriana. Cuando una bacteria pierde su
pared celular, la estructura resultante se conoce como esferoplasto.
Estructura y composición en arqueas
Las arqueas difieren en la composición de la pared con respecto a las bacterias,
principalmente porque no contienen peptidoglicano. Algunas arqueas poseen una capa
de pseudopeptidoglicano o pseudomureína.
Este polímero tiene un grosor de 15–20 nm y es parecido al peptidoglicano. Los
componentes del polímero son ácido l-N-acetiltalosaminuronico unida a N-
Acetilglucosamina.
Contienen una serie de lípidos poco comunes, como grupos de isoprenos unidos al
glicerol y una capa adicional de glicoproteínas, llamada capa S. Esta capa a menudo está
asociada con la membrana plasmática.
Los lípidos son diferentes que en las bacterias. En los eucariotas y bacterias, los enlaces
encontrados son de tipo éster, mientras que en las arqueas son de tipo éter. El esqueleto
del glicerol es típico de este dominio.
Existen algunas especies de arqueas, como Ferroplasma
Acidophilum y Thermoplasma spp., que no presentan pared celular, a pesar de que viven
en condiciones ambientales extremas.
Tanto las eubacterias como las arqueas presentan una capa numerosa de proteínas, como
las adhesinas, que ayudan a estos microorganismos a colonizar distintos ambientes.
Síntesis
En las bacterias Gram negativas los componentes de la pared son sintetizados en el
citoplasma o en la membrana interna. La construcción de la pared ocurre en el exterior
de la célula.
La formación del peptidoglicano empieza en el citoplasma, donde ocurre la síntesis los
nucleótidos precursores de los componentes de la pared.
Posteriormente, la síntesis continúa en la membrana citoplasmática, donde se sintetizan
los compuestos de naturaleza lipídica.
El proceso de síntesis finaliza en el interior de la membrana citoplasmática, donde
ocurre la polimerización de las unidades de peptidoglicano. Distintas enzimas participan
en este proceso.
Funciones
Al igual que la pared celular en las plantas, esta estructura en las bacterias desempeña
funciones similares para proteger a estos organismos unicelulares de la lisis frente al
estrés osmótico.
La membrana externa de las bacterias Gram negativas ayuda a la translocación de
proteínas y solutos, y a la transducción de señales. También protege al organismo de
patógenos y aporta estabilidad celular.
Pared celular en hongos
Estructura y composición
La mayoría de las paredes celulares en los hongos poseen una composición y estructura
bastante similar. Se forman a partir de polímeros de carbohidratos similares a un gel,
entrelazados con proteínas y otros componentes.
El componente distintivo de la pared de los hongos es la quitina. Esta interactúa con
glucanos para crear una matriz fibrosa. Aunque es una estructura fuerte, presenta cierto
grado de flexibilidad.
Síntesis
La síntesis de los componentes principales –la quitina y los glucanos– ocurre en la
membrana plasmática.
Otros componentes son sintetizados en el aparato de Golgi y en el retículo
endoplasmático. Estas moléculas son llevadas al exterior celular por vías de excreción
por medio de vesículas.
Funciones
La pared celular de los hongos determina su morfogénesis, su viabilidad celular y su
patogenicidad. Desde el punto de vista ecológico, determina el tipo de ambiente en el
que cierto hongo puede habitar o no.
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