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La Vida Secreta PDF

Este documento presenta una sinopsis de la nueva novela de Pascal Quignard titulada Vida secreta. Explora el amor como una fuerza trágica y radical que nos convierte en seres enfrentados a la sociedad. La novela narra en primera persona la historia de un amor oculto e intenso a través de evocaciones y recuerdos. Quignard describe la pasión de forma lírica y magistral. Sugiere que el intento de cada persona no es amar, sino vivir plenamente. Tras sus éxitos anteriores, Quignard vuelve

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La Vida Secreta PDF

Este documento presenta una sinopsis de la nueva novela de Pascal Quignard titulada Vida secreta. Explora el amor como una fuerza trágica y radical que nos convierte en seres enfrentados a la sociedad. La novela narra en primera persona la historia de un amor oculto e intenso a través de evocaciones y recuerdos. Quignard describe la pasión de forma lírica y magistral. Sugiere que el intento de cada persona no es amar, sino vivir plenamente. Tras sus éxitos anteriores, Quignard vuelve

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VIDA SECRETA

P asc
ascalQ uignard
ard
V ida secreta PascalQ uignard
gnard

Elam or com o un
u na fuerza
erza trágica y rad
radiical,com o un
u n salto alvacío,com o un u na adicci
adicción.
ón .Tan in
intenso,tan apasi
ap asionad
on adoo com
com o elm ás
exigen
exigentte idealpolí
olítico,com
com o un
u na lucha
cha que
qu e no
nos convi
con vierte en disident
entes de no
nosotros
sotros m ism os,en seres
seres en
enfrentad
rentadoos a la sociedad
edad
con una
un a idea,con un enam oram iento
ento por bandera,
ban dera,con nues
nu esttros sent
sentiim ientos
entos com o fuente
ente y or
origen de toda
od a rebel
rebelión.
ón .
En V ida secreta PascalQ uignar
gn ardd nos sum erge
erge en la hi
historia de
de un
un am or ocul
ocu lto,absorbent
absorben te,acuci
acuciante y arras
arrasador
ador cont
contado
ado en
prim era
era per
perssona
on a que,
qu e,com o retazos de un
un rom pecabezas hecho
hecho de recuerdos,
recuerdos,se nos
nos m uest
estra a tr
travésde evocaci
evo caciones
on es de su
protago
rotagonnista con
con una insólita,lírica,brillant
ante prosa
prosa narr
narrad
adaa m agi
agistralm ent
ente y ent
entreverada
reverada de
de reflexi
reflexioones so
sobre la verdad
verdadera
era
naturaleza de la pasi
pasión.
ón .Porque,
orque,com o elautor
autor afirm a:“La vivida de
de cada un
u no de nosotr
nosotros no es una tent
entativa de
de am ar.E s el
elúnico
intent
tento”.
o”.
Tras Terr en R om a (E spasa,2000
Terraza en 2000)) y Las tabl
ablillas de boj
bojde A pronen ia A vitia(E spasa,2003
pron eni 2003),
),elpoli
olifacéti
acético PascalQ uignard
gn ard –
Prem io G oncou
on court
rt2002
2002 – vuel
vu elve a dem ostrarpor qué
qu é la poesí
poesía,su sen
sensibil
bilidad y esa
esa intensa m usicalidad de
d e su
su plu
plum a le han
han
convert
con vertido en uno de
d e los autores
autoresm ás aclam ados
ados de su paí
país.
PascalQ uignar
gn ardd nació en 1948
1948 en V ernui
ernuil-sur-A vre (Franci
ancia).
a).H as sisido profes
profesor
or de
de la U niversidad de V icenn
cennes y de
de la Escuel
E scuela
Práctica de
de Est
E studios Sup
Su periores en C ienci
encias Soci
[Link] conco n Françoi
ranço is M itterran
errandd fundó elFestivalde la Ó pera y Teatro
Teatro B arro
arroco
de V ersal
ersalles.
es.D esd
esde abri
abrilde 1994
19 94 se consagr
consagraa plplenam
enam ente a ejercer
ercer su
su trabajo de escri
escritor.
or.H a pu
publi
blicado
cado una vein
veintena
ena de
d e pequ
p equeñ
eños
os
ensayos donde
don de la
la ficci
ficción se m ezcl
ezcla con la reflexi
reflexiónón..D e todos
od os ellos los m ás conconoci
ocido
doss son
son los ocho
och o tom os dePequeños
equeños tr
tratad os,La
atados
lecci
ección de m úsica y Elodi
odio a la m úsica:diez pequ
pequeños
eños tratad
atados.
[Link] bién
bién ha escri
escrito num erosas
erosas novel
novelas,entre las que
que des
desttacan
Todas las m añanas un do,adaptada
añan as delm undo adaptada par
p araa elcine por
por ély did irigid
gida por
p or A lain C orneau
orneau en 1991
1991,,Elsalón de W urtem berg,
berg,Las
escaleras de Cha
C ham m bord,Terr
erraza en R om a (Espasa,20022002) ),que
qu e obtuvo
obtuvo elPrem io de d e N ovela de la A cadem ia Francesa,
Francesa,y Las tablillas
de boj
bojde A proneni
pronenia A vitia (Espaspasa,2003
2003)).E s un
uno de los escritoresres de
de m ayor
ayor prestigio
gio de las letras
etras francesas cont
con tem poráneas,
oráneas,
aclam ado
ado tanto
tanto por
p or la crí
crítica com o por
p or su
sus num erosos
erosos lectores.
ores.E n 2002
2002 obtobtuvo elPrem
rem io G oncou
on court
rtde Li
Literat
eratura.
Traducci
Tradu cción de En
E ncarn
carna Cas
C asttejón
T ítulo original:V ie secrète (c) PascalQ uignar
gn ardd,199
199
(c) Éd
Éditions
on s G allim ard,1997
1997 (c) Espasa
Espasa C alpe,S.A .,2004
2004
A seso
sesoram ient
ento lingüí
gü ístico:
co:Teresa San
Sanss
D iseñ
seño de
d e la colecci
colección:
ón :Tasm ani
anias
Ilustración de cubi
cubiert
erta:Juan Pabl
ablo R ada
ada /Paso de
de Zebra
Z ebra
Foto del
d elaut
autor (sol
(solapa):
apa):Jacqu
acques Sassi
Sassier,cedi
cedida por
p or G allim ard R ealización de cubi
cubiert
erta:Á ngelSanz
San z M artín
D epósi
epó sito legal
legal:44.
44.543-200
543-20044 ISBN
ISBN :84-
84-670-153
670-1537-3
7-3

2
V ida secreta PascalQ uignard
gnard

Elam or com o un
u na fuerza
erza trágica y rad
radiical,com o un
u n salto alvacío,com o un u na adicci
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qu e no
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ban dera,con nues
nu esttros sent
sentiim ientos
entos com o fuente
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origen de toda
od a rebel
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ón .
En V ida secreta PascalQ uignar
gn ardd nos sum erge
erge en la hi
historia de
de un
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ocu lto,absorbent
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acuciante y arras
arrasador
ador cont
contado
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prim era
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on a que,
qu e,com o retazos de un
un rom pecabezas hecho
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nos m uest
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on es de su
protago
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con una insólita,lírica,brillant
ante prosa
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agistralm ent
ente y ent
entreverada
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reflexioones so
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verdadera
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naturaleza de la pasi
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ón .Porque,
orque,com o elautor
autor afirm a:“La vivida de
de cada un
u no de nosotr
nosotros no es una tent
entativa de
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elúnico
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Tras Terr en R om a (E spasa,2000
Terraza en 2000)) y Las tabl
ablillas de boj
bojde A pronen ia A vitia(E spasa,2003
pron eni 2003),
),elpoli
olifacéti
acético PascalQ uignard
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Prem io G oncou
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rt2002
2002 – vuel
vu elve a dem ostrarpor qué
qu é la poesí
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bilidad y esa
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plum a le han
han
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con vertido en uno de
d e los autores
autoresm ás aclam ados
ados de su paí
país.
PascalQ uignar
gn ardd nació en 1948
1948 en V ernui
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ancia).
a).H as sisido profes
profesor
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de la U niversidad de V icenn
cennes y de
de la Escuel
E scuela
Práctica de
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Su periores en C ienci
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[Link] conco n Françoi
ranço is M itterran
errandd fundó elFestivalde la Ó pera y Teatro
Teatro B arro
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abrilde 1994
19 94 se consagr
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su trabajo de escri
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1991,,Elsalón de W urtem berg,
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2003)).E s un
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de m ayor
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etras francesas cont
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crítica com o por
p or su
sus num erosos
erosos lectores.
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2002 obtobtuvo elPrem
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Literat
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Traducci
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E ncarn
carna Cas
C asttejón
T ítulo original:V ie secrète (c) PascalQ uignar
gn ardd,199
199
(c) Éd
Éditions
on s G allim ard,1997
1997 (c) Espasa
Espasa C alpe,S.A .,2004
2004
A seso
sesoram ient
ento lingüí
gü ístico:
co:Teresa San
Sanss
D iseñ
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d e la colecci
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ón :Tasm ani
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Ilustración de cubi
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erta:Juan Pabl
ablo R ada
ada /Paso de
de Zebra
Z ebra
Foto del
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autor (sol
(solapa):
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Sassier,cedi
cedida por
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D epósi
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44.543-200
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84-670-153
670-1537-3
7-3

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V ida secreta PascalQ uignard
gnard

Los rí
ríos se
se aden
adenttran etern
ernam ent
I
ente en elm ar.M ivida en elsilenci
[Link] las épocas
épocas se
se des
desvan
vanecen
ecen en su
pasad
pasado com o elhum
hu m o en elcielo.
E n junio de
d e 1993,
1993,M .y yo vivíam os en A trani
ani.E ste dim
dim inuto puer
pu ertto se encuent
encu entrra en la costa de
de A m alfi,
debajo de R avello.A penas
enas se
se pu
puede ll
llam arpuert
erto.A penas
enas es
es una
un a ens
ensenad
enada.
a.
H abí
abía qu
que subi
subir cient
ento cincuen
cuentta y siete escalones por
por elflanco
anco delacant
acantilado.
[Link] ent
en traba en un ant
antiguo
gu o
oratorio cons
con struido por la O rden de M alta,con dos terr
errazas en ángu
ángullo que daban
daban alm ar.Sól
Sólo se veía elm ar.
A llá do
donde un
uno dirigiese la m irada,
rada,lo único que di
distinguí
gu ía era elm ar blanco,
anco,cam biant
ante,vivo,
vo,frío de la
prim avera.
avera.
D irectam ent
ente enf
en frent
ente,alotro lado
ado delgol
golfo,alalba,a veces,
veces,m uy raras veces,se veía elprom ontorio de
Paestum y las colum nas de de sus tem plos intent
entaban
aban aup
auparse
arse so
sobre la línea fict
fictiicia del
delhorizont
zon te,ent
entre la
brum a y la in
incon
consistenci
encia.
E n 1993,
993,M .era si
silenci
enciosa.
M .era
era m ásrom ana qu
que los rom
rom anos
anos (había nacido en C artartago).
ago).E ra m uy herm
erm osa.
osa.H ablaba un italiano
m agní
agn ífi[Link]
ero M .iba a cum
cum plir treinta y tr
tres año
años y recuer
recuerddo que se habí
había vuel
vu elto silenci
enciosa.
E n todas las pasi
asiones
on eshay un m om ento
ento de
d e saci
saciedad esp
espantoso.
antoso.
C uand
ando uno llega a ese m om ento,
ento,sabe ded e repen
repentte que,
qu e,im potent
otentee par
paraa acrece
acrecenntarla fiebr
fiebree de
de lo que
qu e est
está
viviend
endo,o incluso incapaz de per
perppetuarl
arla,esa
esa fiebre
fiebre va a m orir.U no llora dede ant
antem ano,
ano,brusc
bruscam
am ent
ente,para
ara
sus aden
adenttros,en una esqu
esquina de
de la calle,depri
eprisa y corr
corriiend
endo,atem orizado
zado por la poposibilidad de atraer la
desgracia sobre
sobre sí,pero
ero tam bién por profil
profi laxia
axia 1,con
con la esperan
esperanza
za de
de desp
despiistar o retrasar
retrasar eldestino.
A rgum
gum ent
ento es una
un a ant
antigua
gu a pal
palabra qu
que des
desiigna
gn a la bl
blancu
ancurra del
delalba.
ba.E s todo lo que
qu e se aclara
ara y se disc
disciiern
erne en
esa
esa pal
p alidez qu
que sobr
sobreviene
ene en unos poco
po coss instant
antes.
[Link]
erenttorio es elargu
argumm ent
ento:nunca se pupuede
ede des
d esvi
viar el
río justo en elm om ent
ento de la creci
crecida.
C om o tam poco puede
pu ede det
deteners
enerse eldía en elalba.
U no espera.
pera.
E spera
era si
sin poderhacernada,ada,de repen
repentte,en una cont
con tem plación que
qu e se
se ha
ha vuel
vuelto desgrac
esgraciiada.
ada.O bien elam or
surge de
d e la pasi
pasión,o no surgirá nu
nunca.
C iert
erto que
qu e no
no esfácildesem
esem brujarese
ese m om ento
ento petrificado.
cado.C ada
ada cual
cualdebe cruzar ese
ese
extraño
año pasaj
asaje en elque
qu e todo lo que
qu e era
era des
descu
cubri
brim iento
ento en elfond
on do delalm a des
descu
cubre
bre que
que ya no
n o segui
eguirá
descubriendo.
E n elque
qu e todo em pieza
pieza a recono
econocer.

3
Vida secreta PascalQ uignard

*
Todo lo que ha sido contrastado en la prim era dependencia tiende a refluir hacia la huella que lo atrae sin
cesar.N unca nos alejam os deltodo de nuestras m adres.N os quedam os en las faldas deltiem po,de la lengua
de los prim eros días,de los alim entos descubiertos entonces,de las form as de los cuerpos y de las
expresionesde los rostros experim entados en esos prim eros m om entos delm undo en [Link] os
com o las tortugas;pero no con relación a las islas delPacífico,sino de las voces de [Link] bién som os
com o los salm ones.N uestrasvidas están fascinadas por elacto en elque [Link] su [Link] la
[Link] la prim era aurora que nos descubrió la luz y nos deslum bró.C ierto que nos presentam os
húm edos y antiguos ante ella.
*
Sólo am am os una vez.Y no som os conscientesde la única vez que am am os,porque la estam os
descubriendo.
*
D escubrir y reconocerno determ inan regím enessem ejantes.D escubrir y reconocerson com o nacery
envejecer.A partir de ese instante de m áxim a altura que im agino com o eldesbordam iento de un río (com o
levantarse de la cam a),todo lo que está a punto de ocurrir ya no desvela nada,pero lo recuerda todo.
Reconoceres un régim en tan terrible pero aún m ás fascinado que lo que puede llegar a serlo elfulgor del
flechazo,y todavía m ás despótico.
Pasarde la pasión alam or es una ordalía.
Es una peligrosa travesía,porque la elección a la que nos expone es radical:ora azarosa,ora m [Link]
–enfrente de la terraza,alotro lado de la bahía de A m alfi–,elque saltó delprom ontorio de Paestum ,m anos
 juntas extendidas hacia delante,hace dosm ilochocientosaños,se zam bulló en la m [Link] un poco de
agua [Link],alm enor sobresalto,m e zam bullo en otro m undo.V ivía inm erso en otro m [Link]ía al
alba,con elrecuerdo de los sueños y de los periplos en coche de la víspera,aprovechando las viejas im ágenes
que nos rodeaban para enredar en torno a ellas m is deseos y para interrogar elvínculo que m e ataba cada
vez m ás a ese algo pasm oso que sucede a todos los hom bres y a todas las m ujerescon elnom bre latino,
bastante estúpido y totalm ente pueril,de am or.
A m or viene de una antigua palabra que busca elseno.
U na palabra de la antigua Rom a que,curiosam ente,llam a de lejos alatributo que caracteriza a la clase de los
m am íferos vivíparos,aparecidos en eltranscurso de la era terciaria,cuando se form aron las condiciones m ás
singulares de nuestro destino. Am or es una palabra que se deriva de am m a,m am m a,m am illa .M am ario y
m am á son form as [Link] or esuna palabra sim ilara una boca que,m ás que hablar,m am a
espontáneam ente,entreabriendo los labios ham brientos.
A lo largo delgolfo,por encim a de la costa,esos frescos antiguos en las paredes o en las entradas de las
cuevas de piedra,solem nes,soñando con elam or,aterrorizados,de un rojo y un am arillo intensos,
esperaban tam bié[Link] absolutam [Link] sin indignarse representar su [Link] estaban

4
Vida secreta PascalQ uignard

inm óvilespoco antes delacontecim iento inevitable que iba a producirse y que nunca m anifestaban en la
pared desnuda que se ofrecía a la m ano delpintor.
Los héroes m iraban eternam ente a su propio pintor,que anteslos había visto dentro de sím ism o,en la
noche detrás de sus párpados,antesde grabar su reflejo en la [Link] os a quienesse am an por la
m irada.
*
A lcé los ojos.M .Leía.N os m irábam [Link] pujé la m esa llena de libros.C errábam os las cristaleras para que
no volaran los papeles.N os cogíam os de la m ano para bajar los ciento cincuenta y siete escalones de piedra,
tan em pinados,que llevaban alm ar.
A m ediodía com íam os en la playa.
D espuésde los cafés(que M .tom aba por docenas),cogíam os elpequeño [Link]íam os la ruta
m ontañosa.Íbam os a N ápoles,a Paestum ,a M isena,a Stabias,a Bayas,a H erculano,a Pom peya,a O plontis.
C ontem plábam os uno por uno a los héroes que estaban a punto de ser devorados por la escena de la que
desde m ucho tiem po atrás form aban parte [Link] hacía fotos m ediocres,en blanco y negro,en los
m useos desiertos.

5
Vida secreta PascalQ uignard

II
Elnom bre de N ém ie Satler esfalso.A síescom o voy a llam ar a una m ujer que existió,que ya no está,que
am é.Es di fícilexpresar nuestro pensam iento cuando nuestro pensam iento es nuestra [Link] que proviene
delpasado hacia elque tendem os desesperadam ente la m ano no sólo sustituye a las nuevas horas,sino que
se deja ganarpor lasem ocionesque nacen en [Link] em bargo lo que nos conm ueve,surgido de lo que un
día nos em ocionó,sigue sintiéndolo en elpasado.A veces nos pa parece que toda nuestra vida anterior no es
para nada una nueve de polvo o un jarrón que se desvanecen en elfondo de nuestro [Link] m ujera la
que am é hace años,incluso décadas,ya no está en este m undo –nien ningún otro–,pero alfo que essu
cuerpo sigue fluyendo en elm í[Link] huella viva (puesto que estoy vivo m ientrasescribo esta frase)está
dom iciliada en elcuerpo que responde a la llam ada de m inom bre:m ás aún que elalm a,que talvez se separe
de élcom o un eco,todo cuerpo am ado reside para siem pre en elcuerpo donde no ha hecho otra cosa,desde
ese prim erm om ento en que su form a consistió en la em presa,que recuperar ellugar que lo [Link]
que intento pensar no se distingue en nada de lo que he vivido y sobre todo de lo que vivo y quiero seguir
[Link] que en otros tiem pos llam ábam os filósofos eran dichosos reflexionando en público,a los ojos
de [Link]ían afirm ar que la prim era persona delsingular hería sus [Link] elbien de la ciudad,su
cuerpo no les pertenecía,su dom icilio no podría sustraerse a la investigación pública,no podían ser
sospechosos de indiscreción niblanco de anécdotas.N ada en su vida personalse veía afectado por lo que
habían contem plado desde lo m ás lejos que podí[Link] iento era su técnica,ellenguaje los
[Link]ían un señuelo o una pantalla o una bandera antesque una red o un venablo.D ecían lo que
la com unidad quería oír.U n poco com o los sacerdotesque los habían precedido.U n poco com o la televisión
en nuestros dí[Link] asociación de los hom bresentre síestá m ás interesada en su futuro que elcuerpo de
cada hom bre que m [Link] desgracia para quien m e lee,a la fam ilia,la lengua en la que ésta se reflejaba,o
la lengua que le im ponía su tiranía (la fam ilia de m im adre se com ponía de gram áticos,aligualque la fam ilia
de m ipadre contaba,a lo largo de cinco generaciones,con unos sesenta m úsicos),a la m ayoría de los
íntim os y ellugar de origen lesdio por rechazarm e com o una sobrecarga que planteaba dem asiados
problem as con respecto a lo que esperaban,lo cualno m e incitó a zam bullirm e de cabeza en elalm a del
grupo.D esde elm om ento en que elindividuo se alegra de separarse de la sociedad que lo ha visto nacery se
opone a sus entusiasm os y efusiones,la reflexión se vuelve singular,personal,sospechosa,auténtica,
perseguida,di fícil,desconcertante y sin la m ás m ínim a utilidad colectiva.N isiquiera es exacto por m iparte
retranscribir lo que siento ahora com o sise tratase de una enseñanza profunda y llena de consecuencias que
debería a una m ujer–incluso sidebo todo lo que voy a contar a la que he decidido llam arN ém ie Satler–,
porque nipor un instante lo sentícom o talm ientraslo estaba [Link] recuerdo se ha abierto paso en
m ipensam iento com o un rayo que se hubiera tom ado m ilesde díaspara dar con elroble concreto que iba a
fulm inar.A m enudo parecem os efectos que esperan su [Link] laspalabrasdesengañadas de Tukaram en
D ehu,en 1640:“H e venido de lejos.¡H e sufrido espantosos infortunios e ignoro lo que m ipasado m e tiene

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Vida secreta PascalQ uignard

reservado todavía!”.H ace treinta años era perfectam ente consciente de que N ém ie m e estaba enseñando
algo,pero creíque se trataba de m úsica.A hora sospecho que talvez m e estuviera enseñando sim plem ente lo
que con tanta tozudez intento buscar.
¿Creía ella que eladulterio es elvínculo m ás intenso? ¿Y que elsecreto absoluto es m ás grave,m ás denso que
la m ism a m entira? ¿Q ue la infidelidad era la brecha posible en ellenguaje hum ano,en la contigüidad
im periosa,totalm ente hum illante de las relaciones e intercam bios diarios y de la palabra dada? ¿U na brecha
en esa m uralla,en esa m ontaña que es,en sentido estricto,cualquier duración,cualquier acto cotidiano,las
com idas,las noches,las tareas,las enferm edades,los días?
*
Podría titular este capítulo elcuento de los labios m ordidos.
Ella decía a todas horas,de todo lo que hacía,fuera lo que fuese,que le hacía m orderse los labios.
*
Es un placer descubrir ante sía un sercuyos ojos se ilum inan alver elplato que le sirven,que deja de
escuchar lo que le están diciendo,cuya m irada huye,que lleva irresistiblem ente eltenedor a la cinta de ceps,
alcalam ar negro,alhígado de la becada,a la cresta dentada y gris delgallo,a la blanca rodaja de rape;
que ya está en elotro m undo de bosque,de océano,de anim alidad,de caza a la que elham bre la ha devuelto;
que de repente coge con los dedos elhueso de liebre m ondado con elcuchillo para repelar la pizca de carne
oscura que le queda;
que después de tom arse elcafé coge por últim a vez la cucharilla para rascar un resto de salsa o de crem a
inglesa que se ha acum ulado en elborde delplato siguiendo la inclinación de la m esa;
cuyas m ejillas se colorean,cuyos ojos se abren de par en par hasta elpunto de reflejar lo que desean y de
hacerque rebote en su sustancia com o sobre la superficie de un espejo;
cuya lengua asom a,hum edeciendo los labios m uy deprisa;
que no se bebe de un trago la copa de C ôte-de-N uits que ha levantado;
que chupa un poco la espina o la vértebra de la anguila antes de escupirla;
que le sonríe alcocinero cuando sale de la cocina,que se levanta bruscam ente cuando se
acerca a la m esa,que lo retiene para asegurarse de haberreconocido correctam ente cada uno de los
ingredientes de lo que ha saboreado.
La he descrito.
*
¿Por qué tiem bla elalm a cuando elcodo roza por casualidad elbrazo de una m ujerque todavía esuna
com pleta desconocida?
*
En la calle,era una puerta m arró[Link]íbulo em baldosado de rom bos blancos y negros daba
directam ente,a la derecha,a los dos salones de m úsica.A lfondo se había confinado una habitación cuya

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Vida secreta PascalQ uignard

ventana se abría aljardín trasero y alfoso que quedaba de las fortificaciones norm andas,por elque fluía el
Iton o uno de sus afl[Link] ersalón de m úsica era m uy sencillo y estaba pintado de color de yem a de
huevo.H abía un piano de pared,una larga librería negra llena de partiturasy de biografi ́asde m úsicos,que
N ém ie Satlerm e perm itió leeruna por una,y un piano de cola rodeado por todo un regim iento de pupitres.
Elsegundo era m ucho m ás espléndido,revestido hasta dos m etros de altura de roble claro con m olduras no
dem asiado recargadas que databan delsiglo X IX ,una herm osa chim enea ya m ás am arilla que blanca sobre
la que se apoyaba un espejo trem oly dos grandes pianos de cola.
A la izquierda delvestíbulo estaba elcom edor,luego la enorm e cocina y elcuarto de baño (que se reducía a
dos barreños de porcelana blanca,dos jarros grandes de porcelana blanca y una bañera de hojalata,porque
no había nicalefacción centralniagua caliente y había que hervir elagua en elhornillo),que daba aljardín
trasero y cuyo desagüe,a partir delsum idero de la cocina,iba a pararalfoso,lo cualera un problem a para
N ém ie.
Todas las habitaciones estaban en elprim er piso.
N unca subíalprim erpiso de la villa de N ém ie.N unca m e dio perm iso.
*
La prim era vez que N ém ie m e oyó tocarelviolín,m e dijo:
–¡N o se anda usted con chiquitas!
A ñadió que yo tenía razón,porque había dem asiadas m anos lánguidas en elm undo de la m úsica.Y se calló.
Yo no entendía bien lo que quería decirm e.
U na m ano blanda e indecisa m e da m iedo.
En ruso,cuando una m ujertiende la m ano lánguida,se dice que está ofreciendo un niño m uerto.
*
N ém ie no sólo decía “no andarse con chiquitas”,tam bién decía “no hacertiquism iquis”.
Estas expresiones corrientes,que yo no solía usar entonces,m e im portaban com o sifueran
las llaves que abrían elm undo.
Su novedad m e parecía de un valor inestim able.
Elvalor de lo rotundo.
Valioso com o cuando se descubre por prim era vez elsentido exacto de una grosería o de una palabra de
argot.
Lo m alo es que,en cuanto las descubría,yo intentaba descifrar la m anera en que estaba com puesta la im agen
para com prender elsentido.¿D e dónde venían esos tiquism iquis,esas chiquitas,para decir m ás o m enos lo
m ism o,lanzarse alfondo,hacersonar con una energía no contenida?
*
A cabábam os de term inarelfragm [Link] m iraba alsuelo.
Para elverdadero m úsico,la m úsica suscita,alacabar,un silencio sólido y preciso rayano en las ganas de
llorar.
C reo que esun silencio que aplasta alintérprete de la m ism a form a que elagua pesa sobre quien se zam bulle

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Vida secreta PascalQ uignard

en elocéano.
D urante este silencio,yo alzaba la vista para m irarla.
A brir por fin los ojos,cuando se toca de m em oria,escom o respirar.C om o una foca que asom a elm orro
fuera de su agujero.
Los esquim ales,en lengua inuit,llam an “ojos” a esos agujeros que las focas excavan en los bancos de hielo
para sobrevivir tom ando oxígeno delaire.
Esos agujeros oscuros sobre elfondo blanco delbanco de hielo son com o estrellas invertidas sobre elfondo
negro delcielo.
Los ojos de N ém ie estaban en [Link] no veí[Link] m urm uré:
–Es usted una pianista prodigiosa.
N o contestó.
Fue ella quien m e enseñó la m úsica.
*
Su voz era insidiosa y [Link] pre suave,com edida,plácida,en m odo alguno seductora,m uy articulada,
sin m ucha inflexión,siem pre decidida,siem pre sensata,explicativa,abría sencillam ente elalm a,
argum entaba o m ásbien ponía en m ovim iento dentro de m ísus propiasrazones,depositaba sus
indicaciones,penetraba en m iinterior con una claridad que yo era incapaz de contrarrestar.
Yo obedecía a esa voz.
A lm enos,obedecídesde que la oí.
Es posible que elnacim iento delam or sea la obediencia a una voz.A la entonación de una voz.
La voz de N ém ie atrapaba,no intentaba m odular y excluía cualquier retórica.O rdenaba,no dejaba ninguna
elección,volvía una y otra vez sobre los m ism os puntos,las m ism as debilidades o m ás bien los m ism os
olvidos,y com o siem pre se hacía esperar,despertaba elrecuerdo de lo que uno estaba seguro de que
repetiría,anticipándose a sím ism a en elalm a,baja,apacible,desinteresada,[Link] esperaba elretorno
de esa voz desde que levantaba elarco o cuando lo dejaba colgar alfinalde m ibrazo,esperaba lo que iba a
prescribir y que ilum inaba la m úsica sin pretender niuna sola vez asignarle un significado.
U n suspiro de N ém ie ante su piano,sin necesidad de que m e m irase,m e hería elcorazón.
Ya había entendido lo que ella quería [Link] em bargo esperaba,con aprensión,descubrir qué adjetivos
crueles iba a utilizar.Y alfin llegaban,siem pre donde los esperaba,y encontraban allísu lugar grave y
doloroso;se depositaban en m ícom o gotas de ácido.A lhablarm e,ella se dirigía alconjunto delgran cuerpo
que form aban nuestros dos instrum entos y nuestros dos cuerpos,alvolum en de la habitación pintada de
gris,a las m olduras,incluso a la corriente que pasaba directam ente entre nosotros desde que em pezábam os
a tocar.
*
N o era m ujer que se inclinara ante algo o alguien.
Sin em bargo era católica y [Link] obstinadam ente piadosa.
Q uizá la im agino con un orgullo excesivo;que no la im pregnaba tan de piesa cabeza com o supongo m ásde
treinta años después.
Pero es así.La im agino así.D e algún m odo,tenía que serasí.

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Vida secreta PascalQ uignard

La seriedad,elodio a la coquetería,la belleza concebida com o odio a la coquetería,com o no seducción,el


arrebato inexplicable,la alucinación siem pre m uda,la unidad de la inspiración o de las violencias,la
autenticidad m eticulosa,altanera,llegando hasta elorgullo de desagradar,elexam en de conciencia sin
piedad,elcatolicism o tam bién;ésos eran los valoresque ponía por encim a de nosotros m ism os.
Era irascible,terriblem ente seca,m ás seca que áspera (pero venía a serm ás o m enos lo m ism o),tenaz en
todo.A prenderm úsica con N ém ie era llevar la concentración hasta la tortura.Q uien no se som etía por
com pleto,sobre todo alesfuerzo m em orístico que exigía su enseñanza,se veía apartado de un día para otro,
con cortesía pero con firm eza.
Saberse un fragm ento de m em oria era para ella la m enor de las cosas.
La m úsica no tenía nada que ver con elanálisis,elaprendizaje,la té[Link] que ella enseñaba era una
especie de autohipnosis de la obra a interpretar que debía alcanzar elcuerpo y grabarse en elinterior del
cuerpo .Era un viaje sin [Link] que la expresión –que a veces se tom a por laudatoria– “caer
siem pre de pie” era,en su boca,elpeor insulto que podía encontrarpara criticar tu interpretació[Link] aletas
de su nariz se estrem ecí[Link] delicadas,un poco chatas,respingonas,y se entreabrían cuando decía con
m ala intención:
–Lo que ha tocado no era en absoluto un canto.N o estaba im plorando nada.N o se ha elevado.U sted...
¡siem pre cae de pie!
Expulsaba de sus labios con desprecio esta últim a frase.
*
Lo que otorgaba toda su fuerza a los vapuleos de N ém ie Satlerlo descubrím ás tarde,oculto en una
confidencia que M ozartle hizo a Röchlitz:todo llega en bloque,de una sola vez,sin desplegarse,casi
panorám ico,en cualquiercaso corrítm [Link] cualfatiga m uchísim o tanto elcerebro com o elcuerpo del
com positor,que entonces debe tener elvalor de anotarlo.
Sino,no espara nada un com positor,tan sólo un hom bre [Link] la acom etida de la visión,hacerel
viaje no es lo esencialdelarte:hace falta esa pizca de valor adicionalpara regresar y anotarlo.
*
A notar a partir de esa sinopsis interna,abierta,vacante,supone una pizca de valor,un paso atrás,un valor
que hace entrecerrar los ojos y que es increíblem ente fastidioso.
*
Las sencillas palabrasde M ozarta Röchlitz son m ás precisasde lo que parece:se trata de poner junto lo que
se ha visto junto.D e com poner la panorám ica.H ay que captarlo todo entero,a m anos llenas,de una sola
vez.
A notarun “todo alm ism o tiem po” de una sola vez.
G anarle la carrera es,alm ism o tiem po,llorarlo.
H ay que atraparlo en su adiós.
A brir los dos batientes de la puerta:son las páginas que se suceden sin que las veam [Link] abren a un espacio
que quien anota no ve.U n com positor,un escritor nunca ve la hoja en la que escribe,niencuentra bajo sus

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Vida secreta PascalQ uignard

ojos en toda su vida,m ientras escribe,su escritura.


N unca ha habido una página en blanco.
Sólo los profesoreso los periodistas hablan de la página en blanco.
N unca he visto m im ano escribir.
*
A prender era un placer [Link] equivalía a [Link] tenga la edad que se tenga,elcuerpo
experim enta entoncesuna especie de expansión.
D e repente la sangre fluye m ejor en elcerebro,detrásde los ojos,en las yem as de los dedos,en la parte
superior deltorso,en la parte baja delvientre,en todas partes.
Eluniverso se dilata:de pronto se abre una puerta donde no había puerta alguna y elcuerpo se abre con esa
m ism a puerta.
Elcuerpo antiguo se convierte en otro cuerpo.U n país desconocido se extiende o avanza a toda velocidad y
crecem os con lo que [Link] lo conocido cobra un nuevo sentido,atrae una nueva luz,y todo lo que
hem os abandonado regresa de repente a la nueva tierra con un nuevo relieve todavía inexpresable,porque
no era posible preverlo.
Esta m etam orfosis se describe en todos lo héroes de todos los cuentos antiguos,y quizá sea eso lo que
suscita cada tres o cuatro noches la irresistible atracción que la lectura de uno de esos pequeños m itos tiene
para m í:tanto en la lectura delcuento com o en elpropio cuento se liberan ciertas fuerzas.U nas pocas
palabras susurradas por hadas o anim ales se convierten en poderosos gestos o m iradas sem á[Link]
palabras casise convierten en m anos que inventan realm ente a su presa,inventando a su vez una
aprehensión com pletam ente nueva:un bastón,un arco,un lazo,un ladrillo,una fronda,una barca,un
caballo.
Las nuevas arm as,inventando sus nuevas presas,engendran nuevas astucias,dan lugar a nuevos cazadores.
D esafi
 ́os que no conciernen a nadie se descubren de pronto en elazarde una consecuencia que no habíam os
[Link] es aprender.C aen las barreras y,alcaer,desaparecen las [Link] es [Link]
oscuridad delbosque se desvanece.A um enta elrecorrido delviaje.
N o hay que enseñara quien no siente alegría de aprender.
A pasionarse por lo que es otro,am ar,aprender,es lo m ism o.

La singularidad de N ém ie saltaba a la vista de todo elm [Link] atención silenciosa e intensa rayaba en la
[Link] ojos pequeños,negros e im placables,su habla lenta,intim idaban tanto a sus alum nos com o a los
cam areros de los [Link] suavidad de su voz y la lentitud de su elocución necesitaban [Link]
m anera de hablar,suiza,por asídecir,y la necesidad de desarrollar hasta elfinalfrasesque habían dejado
claro elobjeto que pretendía describir o eljuicio alque quería llegar m ucho antes de que acabasen,eran
exasperantes.
A m ím e exasperaban a veces.

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Vida secreta PascalQ uignard

Esa época era otro m undo.H e vivido en otro m [Link] elverdadero m undo siem pre ha hecho caso
om iso de cualquier sincroní[Link] que un día trajeron barras de hierro.H acía [Link] había ido a dar
m iclase y,no sé por qué,aqueldía N ém ie estaba sola en [Link] de hielo puso las barras en el
barreño grande,colocado sobre elem baldosado rojo de la cocina.N ém ie m e pidió que la ayudara a alinear
las barras,a cortarlas un poco,a envolverlas en toallas lim pias antes de ponerlas en los com partim entos del
aparador que hacía las vecesde [Link] com partim entos,encim a delcajón largo de donde salía el
desagüe,estaban recubiertos de zinc gris que olía claram ente a m adera enm [Link] tenía los dedos
entum ecidos por [Link]ía creo recordar lo que m e costó volver a [Link] lo cierto es que m e lo
estoy [Link] para que parezca verosím [Link] acontecim ientos que m e dan la im presión de
haber [Link] cosas verosím iles com o señuelos para tentar lo que fue.

C reo que es elm ism o día.


Estoy casiseguro,porque vuelvo a ver los brazos desnudos y blancos que asom aban de las m angas largas de
su vestido,que ella había arrem angado para disponer elhielo.
H acía calor.N o llevaba m edias.
C alzaba alpargatas de esparto.
A m ím e sudaban los dedos y los secaba en elpantalón de franela gris cada vez que la partitura m e lo
perm ití[Link] delviolín estaba [Link] im pregnaba una especie de aceite negro.
Era alfinalde la clase,los dos estábam os de pie.
N ém ie m e tendió una lista de libros para que yo los com prara.
N o cogíla lista (escrita,com o todo lo que escribía,a lápiz).
Lo que cogífue su m ano.
Intenté atraer su cuerpo hacia m í.La abracé con [Link]íbruscam ente sus senos,que eran m uy
abundantesy bellos,apoyarse en m í.Los senos de N ém ie m e tocaban,entraban en contacto con m ipecho;
recuerdo que la sensación m e parecía totalm ente inverosím il.M icuerpo creía en esa sensació[Link] yo el
que no conseguía creerlo que había deseado.
A spiré su olor,elolor que venía de su blusa y que era elperfum e m ás dulce que haya olido jam ás.M ientras
tanto ella m e decía que debía dejar de ir a su casa,que no debíam os volver a alm orzar juntos en elhostal,que
su edad,que la vida que había elegido...
Pero yo no prestaba oído a lo que decí[Link]ía elcalor y elpeso de sus senos en m ipecho,aspiraba el
inim aginable perfum e que venía de [Link] rocé con los labios elinicio de sus [Link] se calló.
Entreabrísu blusa y acerqué la [Link] en ese m om ento ella m e abrazó todavía m ásfuerte,tanto que m e
im pedía hacernada m á[Link]ía levantar la cabeza.
Cubrísus labios entreabiertos con los m í[Link]ísu aliento tibio.A partó la cara casien seguida.N os
quedam os así,abrazados,N ém ie apartando la cara,sintiendo los latidos enloquecidos de nuestros

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Vida secreta PascalQ uignard

[Link] único que sentíam os eran esos fuertes y extraños golpes que no parecían provenir de
nosotros,hasta talpunto iban a contratiem po de la dulzura que nos invadí[Link] latidos no tenían la m enor
arm oní[Link] que nos unía era un caos de [Link] ritm os cardíacos m uy bruscos,com o soplos,con
síncopas increíbles.D e pronto ella se alejó de m íy m e suplicó que m e [Link]ía la m irada triste,esquiva.
M e fui.N o recuerdo en absoluto cóm o,nilo que hice durante eldía que siguió a ese abrazo espontáneo y ese
trastorno deltiem po y de m im anera de vivir que ella provocaba.

A síatravesaba V erneuil:cam inaba com o un niño pequeño que cruzara la cocina con untazón lleno hasta el
borde de leche hirviendo para llevarlo –lo m ás deprisa posible porque le quem a las yem as de los dedos,lo
m ásdespacio posible para no derram arlo– a la m esa delcom edor.
Em pujaba la puerta de la casa de [Link]ía la escalera de piedra gris,entraba en elcom edor,m e
adentraba en elhum o de tabaco Scaferlatim ezclado con Prince A lbert.
Los m iraba cenar.N o sabía quién,ellos o yo,se había trasladado a otro m undo y nunca volvería.

Cuando volvim os a vernos,elprim erserm ón que m e echó fue para explicarm e que no volveríam os a
[Link] a principios de m [Link] esen que m urió D [Link] esde las prim eras fl[Link] prim avera
estaba a punto de llegar.
H acía buen tiem po.
Era bastante lejos de V erneuil,alaire libre,en eljardín de un hostal.
Ella estaba sentada a pleno soldelante de una m esita redonda.U na m esita cubierta con un sencillo m antely
un ram o de fl[Link] no recuerdo qué clase de flores había en eljarrón.Q uizá ya había [Link] una m esa
escondida,allado de la escalera que usaban los cam areros,que llevaba deljardín a la escalinata propiam ente
dicha.
A lacercarm e a la m esa m is pasos rechinaban sobre los guijarros,y veía en la m irada de N ém ie que esos
ruidos aplastados y desagradables,que a m ím ism o m e m olestaban,la irritaban a ella porque atraían sobre
nosotros la atención de otros clientes que com ían o hablaban alsol.
Ella sonreí[Link] m e quedé de pie un m om ento.M iraba su cara grande y [Link] ojos oscuros estaban
llenos de angustia.
–Siéntese,siéntese –m urm uró alfin.
M e habría gustado abrazarla;pero dejé caer los brazos y levanté los largueros de hierro blanco delasiento
para que no rechinara sobre la grava.M e senté.C om im os deprisa,casien silencio.
–Pero ¿qué le ocurre?
–N ada.¿Por qué?
–Tiene cara de estar sufriendo.
Furtivam ente,una vez,m e tocó la m ano.
En los prim eros tiem pos,hacerelam or en su propia casa le parecía un crim en.

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Vida secreta PascalQ uignard

Fue la últim a ve que com im os en un [Link] ella quien tom ó esta decisión absurda,y no hubo
m anera de discutírsela.

N ém ie era un diccionario m usicalam [Link] para un m úsico de su virtuosism o y de su edad,tenía


una erudición [Link] que nos exigía –pero que,por supuesto,ella se había im puesto a sí
m ism a– hacía que conociera de m em oria la m ayor parte de la m úsica.M e confesó que su aptitud para
recordar una partitura no le exigía elm enor esfuerzo.A veces aprendía de m em oria obrasescuchadas en la
radio y las tocaba de oído.

Elpiano no esun instrum ento m [Link] algo donde elunísono siem pre esfalso,lo m ism o que la octava y
la sensible,no puede reinar nada que se llam e m úsica.
Elpiano sólo era soportable bajo sus dedos.
Su m ano izquierda era un puro [Link] una percusión dolorosa,de una eficacia insensata en elalm a.

Se sentaba alpiano m uy arqueada y a la vez proyectaba hacia delante toda la parte superior delcuerpo,
abriendo los brazos,de esa form a un poco chusca con la que los patos aterrizaban o se posan en los ríos.
Tenía las m uñecasm ás redondasde lo norm al,los dedos caían sobre las teclas com o u sem icírculo cuya
influencia parecía tan com pleta com o inm ó[Link] apenas [Link] concentración era de una sola
pieza,no parecía haber ningún esfuerzo,la pulsación era incom parablem ente suelta,variada,violenta,seca,
saltarina,débil,sin que nada de eso se notara en su cuerpo o pudiera preverse en su frente o en sus
pá[Link] prim ero que m e fascinó esque ponía los piescom o un organista,com o yo había aprendido de
niño,listos para bailar,sobre la punta de la suela,aunque casinunca utilizara los pedales.

Yo le suplicaba que m e concediera una noche entera.C uando pudo ser,resultó un terrible [Link] os
la noche levantá[Link] tragos de agua.

Cuando m e despertaba y abría los ojos en la penum bra veía brillar,junto a la bom billa,la plata delcrucifijo
sobre las verdes hojas de bojbendito que caían sobre elhom bro de D ios.

14
Vida secreta PascalQ uignard

N ém ie siem pre ponía la m ano sobre m íde form a indecente y posesiva.


*

A N ém ie le obsesionaba su origen [Link] infancia la había herido,hasta elpunto de que no podía hablar
de [Link] pre im aginé una pobreza inicial,pero no tengo nada en lo que basar este presentim [Link]
cualquier caso,le faltaba esa com binación de confianza y falta de pudor que le habrían perm itido tocar en
público.Q ue ella se subiera a un escenario,ella,la interna cuyo internado había pagado la m adre de
Sylviane,era algo com pletam ente ilícito.
N o podía visitar un m useo sin sentirse apurada y convertir elapuro en diligencia y apresuram iento,por no
decir [Link] único que no la ponía incóm oda eran los restaurantes caros,pero los lujosos barrios donde
estaban situados la [Link] glotonería podía con todas sus inhibiciones,por eso tendríam os que
haber seguido yendo juntos [Link] cualquier cosa que no fuera la alim entación contribuía a
volverla huraña,acentuaba su desconfianza,com o sise tratara de una identidad,de una traba voluntaria en
la que se acurrucaba y se reconocía.U n secreto que oponía a la com odidad,a la riqueza,a la
despreocupación,a la soltura relajada y am able que en su opinión caracterizaba “un m undo diferente”que
no era elm undo en elque deseaba vivir.
U n m undo alque nunca tendría acceso,porque no quería aventurarse en él.

H e leído que uno de los signos certeros que dem uestran,sin som bra de duda,elam or en quienesam an esel
intenso placerque sienten alam pliar de inm ediato la vida de quienes los han seducido evocando su infancia,
que a fin de cuentas,junto con la confidencia de los sueños,es la narración m ás pesada que existe.
Falso.
N o supe nada de ella.M antenía a distancia las confidencias.O m ás bien las [Link] rostro se contraía
en una m [Link] de un m [Link] verdad esque no sé nada de su [Link] insistíasen
preguntarle sobre su infancia,N ém ie sólo pronunciaba una [Link] decía una y otra vez,en voz m uy baja:
“Lo único que podía hacerera m orderm e los labios,¿lo entiende?”.Y luego se quedaba callada,com o silo
hubiera dicho todo.Y en cierto sentido lo había dicho todo,puesto que se trataba de callar.M e gustaba
m ucho esa [Link] en m ipropia infancia desgarrada entre dos lenguas,y alfin conquistada por el
silencio y la m úsica que,hablando con franqueza,yo había m ezclado hasta form arcon am bas una pequeña
dem encia.

N ém ie la de los labios m ordidos,la de los ojos entrecerrados para despedirm e.N os sum ergíam os juntos en
la intensa com plicidad delsilencio rítm ico y vacío que precede a la despedida.
A lacabar la sonata nos volvíam os a encontrar,juntos y atónitos,en la orilla de lo real.

15
Vida secreta PascalQ uignard

¿Iba yo a tener éxito en lo que ella no se había atrevido a tenerlo?


Ella tenía la absoluta certeza de m italento.
Sobre la carrera sacrificada de N ém ie,quiero argum entar que elarte tiene una parte m aldita.
Voy a definir esa parte m aldita delarte:tirarse de cabeza [Link] a Paestum y a su saltador,con los
dos brazos extendidos hacia delante sobre eldorso de la piedra de la tum [Link] un juicio [Link] artista
debe acceder a perder la vida.
N ém ie,fuera cualfuese su talento,nunca logró sacrificarse para que su talento la [Link]ía haber
sido un [Link] no quiso.
A m is ojos era algo inexplicable y tam bién –yo era asíentonces– im perdonable.

 D espués,en cuatro ocasiones(adem ás de N ém ie),y sobre todo en dos,cuando estaba organizando un


festivalde ópera barroca en elcastillo de V ersalles y otra vez,antes,cuando JordiSavallm e pidió que le
ayudase a dirigir elC oncertdes N ations para que pudiera tocar en todas las capitales europeas,m e encontré
cara a cara con esos virtuosos que,aunque tienen un talento m usicalincom parable,de pronto ya no pueden
tocarelinstrum ento que,sin em bargo,dom inan a la perfección.
D e repente,desisten de sím ism os.
N adie entiende elm otivo.(Sólo m ás tarde em piezan a beber,se drogan,se encierran,se desesperan,se
m atan.C om o sirecurriendo a esos com portam ientos extrem os,intentaran darcon la explicación de una
decisión que,evidentem ente,ha precedido a su causa.)
A cada uno de ellos,sin m ucha delicadeza,pensando en N ém ie,le preguntaba la razón de ese casisuicidio
m usical,o alm enos profesional.
Todos te m iran con cara de confusió[Link] lo piensan.
Se lo piensan sinceram ente,pero no consiguen darcon la razón de una decisión que hace dem asiados
estragos en su vida y que casiles ha sido arrancada contra su propia voluntad,o alm enos contra su deseo
m anifiesto.D os de ellos tuvieron la hum ildad de confesar que niellos m ism os lo sabí[Link]
deprim idos.D ecían que tenían m iedo y que no podían [Link] em bargo,elm otivo está tan claro com o
puede estarlo elagua de un m [Link] dijo Racine aldejar de escribir después delalboroto que acabó con
Fedra. Le explicó a G ourville que elplacer que sentía alcrear era m enor que eldisgusto que le causaban las
crí[Link] no sentía el“deseo de exponerse a las heridas”.A algunos hom bresles resulta insoportable
aceptar la com petencia a m uerte.C om petir,rivalizar,ocupar ellugar de otro,arriesgarse a m orir en la
prueba de cada novedad,renovar constantem ente eldesafío,es m atar o m orir constantem [Link] elduelo.
Lo que consigue asustar a quienes han sido niños no es nisiquiera m [Link] la posibilidad de m orir.Y la
posibilidad de m orir otra vez cada vez.
A lgunos sereshum anos no pueden enfrentarse a esta perspectiva.
C reo que esa “posibilidad de m orir”la detenía.
Tocar en público,crear,exponerse,poder m orir no se distinguen entre sí.Por eso,adem ás,vem os a personas

16
Vida secreta PascalQ uignard

rebosantes de talento que se quedan en la opción de m [Link] llam am os críticos.¿Q ué es un crítico?


A lguien que ha tenido m ucho m iedo a m [Link] las grandescapitales de las naciones occidentales y
norteam ericanas podem os ver cara a cara a quienespueden m orir y resucitary a quinesno pueden resucitar
y m atan.A eso lo llam am os vida cultural.D ebo añadir que la palabra cultura no es [Link] subrayo
que la palabra vida esaún m ásim propia.

Entonces,ella era m im [Link] que decía una autoridad absoluta sobre m í.M e dorm ía pensando en las
observacionesque m e había hecho y lasrepasaba m entalm [Link] elm om ento en que dejaba elarco en el
pupitre y m e m asajeaba los dedos esperando su juicio sobre lo que había tocado,todo lo que yo era
sucum bía a la fascinación.

–¿M e prom ete,m e jura que no dirá nada?


–Se lo prom [Link] lo juro.
Ella estaba arrodillada en la alfom bra deldorm itorio,delante de m í.Yo estaba de pie,chorreando [Link]
hablaba a la cola de caballo inclinada a m is pies que intentaba desatar las cordonerasem papadas de lluvia y
tan hinchadas que no conseguía quitarm e yo solo los zapatos.
–Entonces venga conm igo.
Se levantó,m e tendió am bas m [Link] cogí.Ella ya había cerrado los ojos.

Recuerdo una por una,con tristeza,con una sensación de ridículo,todas las triquiñuelas que tuvim os que
usar para vernos.

La casa estaba allí,a la derecha delpuentecillo que cruzaba elrío y que la m ayor parte deltiem po no servía
para nada,de estrecho que era elfoso cavado por los antiguos islandeses.D esde elpuente no se veía la casa,
oculta por elfollaje de los enorm es nogales plantados a lo largo delrí[Link] seguía elcurso delrí[Link]
agarrándom e a una gruesa ram a dellaurelde N ém ie tendida sobre elafluente delIton,que en aquellugar era
casiun arroyo ancho,y,sin soltarm e,porque la hierba era fangosa,subía aljardín de N ém ie pasando por
delante de las conejeras.

Ella corría las cortinas sobre la varilla de cobre,procurando que no quedara ningún resquicio,ya que no se

17
V ida secreta PascalQ uignard
gnard

podían cerrar
cerrar las cont
contravent
raventanas
anas exteriores.N uestros ojos se se acost
acostum braban a la oscuri
oscuridad.
ad.
N os am ábam
ábam os en la sal
sala del
delfond
on do,cont
con tigua
gua alsalón de los piano
anos.
A lprincipio la ososcuri
curidad parecí
arecía com
com pleta y luego,poco a po poco,la vent
ven tana
ana de
de m ica de
de la estufa,cuan
cuanddo a
finales de
de m arzo y en
en abri
abrilvol
volvió
vió elfrío,irradi
rradiaba
aba su respland
an dor,se veí
veían los carbo
carbones y las astillas
m ezclado
ados.D esp
espués nos veíam os a no nosotros m ism os,cubcubiert
ertos por un reflej
eflejo rojo.A lfinalincluso aquel
aqu el
m atiz se volvía fam
fam iliar.V eíam os cada vez con con m ayor clari
aridad nuest
estros refl
reflej
ejos en elazogu
azogue del
delesp
espejo que
había enci
encim a de
de la est
estufa y cuya
cuya bas
basee se
se apoyaba
apoyaba en la repi
repisa de
de la chim
chim enea
enea de m árm
árm ol.
N o era
era una
un a cam
cam a de ver
verdad;
dad;apenas era era m ásque
que un sofá rod
rodea
eado
do por
por un m ont
ontante
ante de m adera.
[Link] cam
cam a
estaba
aba encast
encastrada ent
en tre do
dos pequ
equeñas
eñas estant
anterías de m adera
adera negra do donde se
se alineaban
eaban libros,
bros,objet
bjetos
frágiles,cosas
cosas raras.
raras.E n elestant
ante sup
superior hab
habíía pl
platos ant
antiguo
gu os y cerám
cerám icas deco
decorad
radas.
as.

R asqu
asquéé elcri
cristalde la ventan
ventanaa un
un m om ento.
ento.D espu
espués
ésm e entr
entró m iedo y ya no
no m e atreví.E speraba
eraba en la
oscuri
scuridad.
ad.¿Có
¿C óm o hacerle sab
saber
er que est
estaba
aba allí,esperánd
esperándola? Pero tem
tem ía com
com prom eterla sino estaba
aba sola,si
est
estaba con un alum no,con sus hijos,con su m ari arido.

N on m ani
an ifeste sed in occulto.
A síes com o Jesús asistió a la fiest
fiesta de
de los Tabern
Tab ernácu
ácullos en Jerusalén (“N o abi
abiertam ent
ente sino a escond
escon didas”,
as”,
Juan,
an,V II,10).
A sífue com
com o nos
n os am abam
bam os.
os.
N o abi
abiert
ertam ent
ente,sino a escond
escondidas.
as.
A sívagaba yo por Ver
V ernneuil
euilcada no
n oche,nunca segu
segurro de que
qu e fuera
era ni
niposible ni
niim [Link] porqu
porquee m e
prohibiera [Link] porq
porquue tuviera que
qu e esperar la ho
hora acordad
acordadaa para
para reu
reunnirm e con
con [Link]ía no
no vol
volver
a casa de
de Syl
Sylvian
vianee en segui
seguida,para nono tener
en er que
que justificarm e sivovl
vovlía a salir.

N on m ani
an ifeste sed in occulto.
E lcielo era am arillo pálido.V erneu
erneuiiles un
una ext
extraña
raña vi
villa m edi
edieval
eval.

N on m ani
an ifeste sed in occulto.
E s natu
naturalque
qu e cite la Bi
B iblia alhablar de N ém ie.N o sólo N ém ie creí
creía real
realm ent
ente en D ios,sino que
qu e ense
enseññaba
las m aneras
an eras de tocar,
car,los attaca,las actitudes,las ent entonaciones,los enf
enfoques y concep
con cepciciones propi
prop ios de cada
cada
obra refi
refiri
riénd
éndose,la m ayorayor parte de
de las veces,a escenas
escenas de
de la Bi
B ibli
blia,a las parábo
parábollas del
delN uevo Testam entento,a
las estaciones dede la Pasi
Pasión de Jesú
Jesús,
s,a las vidas y los su
suplicios de lo
los m ártires.N ém ie venerab
ven erabaa a san Juan (y

18
V ida secreta PascalQ uignard
gnard

tam bién
bién a san Pablo,y la Leyend
Leyenda dorada ).Fue ella,a fu
a dorada fuerza de
de citarlos,quien m e hih izo descub
escubrir su
su
pens
ensam ient
ento.H astasta ent
entonces
on ces –has
–h astta qu
que llegó N ém ie– yo sólo veía en ellos precep
preceptos aborr
aborrecibles
bles y tan
tantto
m ás ri
ridícul
culos cuant
cuan to que du
durant
ante siglos habí
habían cons
con siderad
eradoo indiscuti
scutibles
bles y habí
h abían llevado
evado a los hom
hom bres a
arrod
arrodillarse y a asuasumm ir un
una falta ficti
fi cticia.
Lo cierto es que,
qu e,por m iparte,nisiquiera po podía ent
entend
ender la idea dede creenci
creencia.
Tení
enía qu
que intent
entar im agi
aginar lo que po podía serla fe.
C uand
ando era
era ni
n iño hacía pr
pregun
eguntas a m ialrededor
ededor,,pero
ero no m e atrevía a interrerrogar a N ém ie sobre eseste tem a,
porqu
orque sabía qu que la hab
habríría con
contrari
rariado.
[Link]é
egu é a a la con
conclusión de quque creer
creer era un
una experi
exp erienci
encia bast
bastant
ante
sim ilar a lo que debí
debían sen
sentir los niñ
niños m onol
on olingües
gües en entre los que
que tan intensa
ensamm ent
ente habrí
habría des
desead
eadoo
cont
contarm
arm e:en su casacasa sólo reson
esonararíía un
un único idiom a.
E n los labio
abios de su sus m adr
adres nunca la im presi esión de pose
po seer
er,en esa
esa ún
única cont
continuidad sono
sonora dede su
sus bocas y
oídos,una sola ti tierra
erra qu
que ni
nisiquiera con conocían.
an .Su única lengu
en guaa era todo ellengu
enguajaje di
dispo
sponible baj
bajo elcielo.
Su terri
erritorio no era un una prov
proviincia,sino la T ierra
erra ent
en tera.
Su fam ilia est
estaba en elcentro del d elm undo.
E n cuan
cuantto a m í,a part
partir de m idim inuto exil exilio interior,desgarrado ado ent
entre tres lengu
enguas,
as,cada
cada cual
cualem pleada
eada
para
ara ocu
oculltar lo que se decía en ella,no lograba ent en tend
ender.M e habrí
habría gus
gu stado
ado ent
entrar en
en la cabeza
cabeza de
de N ém ie
para
ara introducirm e en la creenci
creencia m ism a.
M e habrí
habría gus
gu stado
ado ent
entrar en
en su vida secr
secreta.C onocím ejor su cuerpocu erpo y sus
sus reacciones,
es,e incluso sus
sensaciones
on es,,que
qu e eleco qu
que ella prprest
estaba en su alm a a lo quequ e est
estábam os viviend
endo.N unca su supe nad
nadaa de
de su
su
infanci
ancia.N adaada sobr
sobre los m otivos
vos de esaesa po
pobreza que
qu e la hab
habíía vuel
vuelto tan
tan com
com pleja,tan inexpl
explicabl
cablem ent
ente
retirada y m odest esta,tan im periosa y, y,a la vez,tan inhibida.N ada ada sobr
sobre su
su ado
adolescenci
escencia.N ada
ada sobr
sobre elam or
que la hab
h abíía em pujado
ado a casarse,
casarse,sobre
sobre elafecto
ecto que sent
sentía po
por su
sus hij
hijos.
V ivíjunto a su secreto.C om partíenseñ enseñan anzas,
zas,luego su cuerpo
cuerpo,,luego su silenci
[Link],
ero,para sertotalm entente
sincero,nunca desveld esvelé su fe.N isiquiera lleguegué a ent
entreverl
everla.
*

E n eluniverso todo
tod o se estira,se po
[Link] se di
dilata
ata en elcielo o en elm undo.E sta exp
expansi
ansión delsilenci
encio
sobre
sobre ellugar
gar que
que se enraí
enraíza,esta exp
expansi
ansión delsecret
secretoo sobre
sobre elcuerp
cuerpoo que se ocu
oculta,esta exp
expansi
ansión y este
acot
acotam ient
ento,este océan
océanoo qu
que se
se exti
extiend
ende y est
esta insularización que se
se concen
con centtra en la intim idad extr
extrem a
creaban
eaban una
un a prof
profun
undi
didad
dad que
qu e los dos com
com part
partíam os m ásaún por
porque
qu e no la com
com part
partíam os con
con nadie m ás.
ás.

N o estaba
aba en elpunto de d e m ira de
de nad
nadaa ni
nide nad
nadiie.N ém ie era
era si
silenci
enciosa,severa.
severa.M ás im púdica que
qu e sen
senssual.
Tení
enía un
un tem peram
eram ent
ento silenci
encioso,que
qu e sólo enar
enarddecía elgesto.E lam or abría dede rep
repent
ente lo incom unicable,
com o una [Link] bién
bién los libros,cuan
cuanddo son herm
erm osos,no sólo echan
echan abajo las defens
ensas delalm a,sino
todas las fortificaciones
on es del
delpensam
ensam ient
ento alque,de pr pronto,pillan despreveni
esprevenido.
Tam bién
bién los gran
grandescuadros
cuadros queque colgam os en las
las paredes,
aredes,cuan
cuanddo son adm irables,
es,abren
abren la par
pared
ed m ejor que
que
una pu
puert
erta,una vent
ventana,
ana,un m irador
ador,,una tr
troner
on era,
a,etc.
A ligual
gualque
qu e la m úsica con
conmm ueve m ás allá de un
uno m ism o e im pone
on e su
sus ritm os alcorazón
corazón y a la res
resppiración y

19
V ida secreta PascalQ uignard
gnard

a la separación prim era,y a la angu


angust
stia pri
prim ordialque la acom
acom pañab
añaba,
a,y a la espera qu
que nace
nace de
de ella a lo
largo de to
toda la vi
vida.

C on N ém ie,la rel
relación sexualdejó de ser,para m í,únicamcam ente
ente hum
hu m [Link] decir,m áso m enos eno s anón
anónim a.
La des
desnnudez dej
dejó de serun est
estado
ado interm
erm itent
ente,extr
extraviado,
ado,que se descarr
descarriaba de vez en cuan
cuanddo en el
arrab
arrabal
aldelinstituto.U na apari
aparición azarosa
azarosa baj
bajo elpant
antalón o elvesti
vestido.U n origen devu
evuelto alolvidvido en el
instant
ante en que lo vem [Link] vol
volvió person
ersonal
al.D espués,
espués,singulgu lar.Y luego m últiple.A pasionant [Link]
entosa.
Im previsible.¿H abría algo que
qu e no
no m e ense
enseññara?
ara? N ém ie jurab
raba,sin duda porpor del
delicadeza,
cadeza,que des descu
cubrí
bría lo
m ism o que
qu e yo y alm ism o tiem po.Q ue no sabía que
qu e existía lo que
q ue hací
h acíam os hast
hasta que
qu e lo hací
h acíam [Link]
em bargo
bargo no
n o hací
h acíam os nada
nada que
que no haga todo
od o elm undo,pero ero m antení
anteníam
am os la puer
puertta res
resuueltam ente
ente abiert
erta
a esa
esa nad
nada.
a.

D ebo conf
con fesar
esarque
qu e est
este est
estado
ado de uni
un ión ha si
sido poco fr
frecuent
ecuente en m ivida.N o ententiend
endo bien por qué qu é en el
curso
curso de
d e los años
años,las decenas de años
años que
qu e si
sigui
guieron
eron,,no lo eché
eché de m enos
enos m ása m enud
enu do.C on otrotras
m ujeres,en otros ab abrazos,
razos,elrespet
respetoo,la relació
ación soci
social,la ad
adm iración que les tení
en ía,la di
d istanci
an cia vo
voluntaria (la
terri
errible apr
aprensi
ensión que dudurante
rante año
años m e prprovo
ovocó su talent
ento para la intuición),elsim ple m iedo,edo,la
conven
convencición,
ón ,elpud
pu dor cont
contrari
ariaron
aron a m enud
enu do m is deseos.
[Link] afectación,
ón ,o la preocupaci
preocup ación por que que no
no m e
am aran
aran lo suficient
ente,o un am or excesivo,vo,o m ás bien excesi
excesivam ent
ente expr
expresad
esado,
o,cul
culpabil
abilizaro
zaron la cod
[Link]
cost
costum bre qu que nací
n acía de
de to
todo ello,la repetición que la seguí
seguía,la con
consideración o la sim patía quque se
con
consolidaban
aban son con
consejero
eros m uy restricti
ctivos.
vos.
C on Ibelle descu
descubbría un
un am or físico irr
irresistible,pero
ero cu
cuyos
yos gestos se vol
volvían
vían de inm edi
ediato m utuam entente
inadecu
adecuad
adoos y casi
casivol
voluntariam ent
ente m onót
on óton
onoos.C om o sila m ani
anifest
estación cont
con trolada
ada y pacien
pacientte deldeseo
eseo
físico hu
hubier
bieraa hech
hechoo du
d udar delam or que
qu e sen
senttíam os eluno po
p or elotr
otro.

*
U no siem pre se
se sorprend
sorprendee aldescuescubri
brir hasta qu
qué pu
punto pueden estestardesu
esunidas la pas
pasiión am orosa y las
audaciasdelabraz
abrazo.
[Link]
Pero hay
h ay un m oti
otivo:no pr
provienen delm ism o m undo.
un do.Y no penet
p enetran en una
un a m ism a
oscuridad.
ad.A veceslos dos dos m undos form an uno,pero ero sólo por pur
pu ro [Link] encuen
encuenttran escasi
casien cont
contra
de su propi
op ia nat
n aturaleza y ded e su innegabl
egable intensi
ensidad.
ad.Y a deci
decir verd
verdad no es que
que se encu
encuen
enttren:
en:coin
coinciden.
en.E s
com o un accidente:
ente:elencuen
encuenttro ded e un
un árb
árboly un
un coche
coche roj
rojo.E s im previsible en la
la m edid
edida en que
qu e no
no hay
m anera
anera de organi
organizazarrlo de
d e ant
antem
em ano.
ano.

E lla gi
giró de repen
repentte eltabu
aburete del
delpiano
ano hacia m í.
M e m iró con sus pequeños
pequeños ojos negros
negros..

20
Vida secreta PascalQ uignard

C olocó las m anos sobre las [Link] le cogíla cabeza entre las m anos y la estreché contra m í.
–C reo que estam os com etiendo un error –m urm uró.
Yo negaba con la [Link] no lo vio,pero debió de [Link] pezó a repetir m inom bre com o una
letaní[Link] voz m uy baja.
A síescom o m inom bre se convirtió en un lam ento.

Ella llevaba m edias griseso ahum adas.Y botinesm arronescon cordoneras.N unca había que hacerle
preguntas sobre nada.
En casa,cuando no tenía clases,solía llevar un viejo traje sastre de lana blanca,cerrado con un broche.
Elpelo m oreno con raya en m edio,elm oño lim piam ente recogido,justo encim a de la nuca,sujeto por una
peineta de concha casiroja.

La habitación era oscura y estaba parcam ente am ueblada.U na cam a verde,un sillón tapizado con una tela
que representaba a Saú[Link] la chim enea,un gran espejo inclinado en elque uno se veía de
cuerpo entero.D elante de la chim enea una estufa m oderna de color verde,un cubo para elcarbón,una pala,
una escobilla am arilla y rosa.
Elfuego ronroneaba ruidosam ente.N ém ie era friolera.
Las llam as lam ían la m ica.
A la derecha había un aparador de dos cuerpos donde guardaban la ropa blanca.
Elpapelque cubría las paredes repetía m otivos rojos que y ano recuerdo.

La cocina daba alnorte.


Junto a la puerta de la cocina había un gallinero con cuatro gallinas.C ostum bresde pobreza y de guerra que
N ém ie había conservado.C erca dellaurelque se tendía sobre elIton estaban los conejos,en cuatro
arm azones de m adera que se habían vuelto grises a fuerza de em paparse e lluvia.
Pasa lo m ism o con la afición a los [Link] carencia,pobreza,[Link] eso los grandes
cocineros son tan gruñones,y los gastrónom os tan m aníacos y desdeñ[Link] os sinceros:los que com en
en los restaurantes m ás lujosos ofrecen un lúgubre espectáculo.

La puerta está cubierta por una vieja pintura rosa y araña elsuelo [Link] a de la estufa,cerca del
tubo de zinc que form a un codo para no superponerse a su reflejo,está elenorm e espejo rectangular,
inclinado,enm arcado en concha negra y roja.

21
Vida secreta PascalQ uignard

Ella está m uerta,pero la veo trabajando,tum bada en un diván am [Link] pre estaba descalza,con los pies
recogidos contra los m uslos,delante delespejo.
Indica en las partituraseldedo con elque hay que [Link].
A veces m ira su reflejo en elespejo inclinado,le gusta ver su im agen duplicada.
Ya no veo realm ente su im agen,pero ella form a com o un círculo dentro de sím ism a –círculo que su im agen
duplicada term ina,m itiga,afianza– y se esfuerza aún m ás.
Cuando trabajaba así,se retorcía elpelo entre los dedos.
La estufa de hierro fundido esm uy fea,con pesados adornos color verde m [Link] em bargo,en elfondo
de m is recuerdos,su aspecto se ha vuelto tan poco corriente que ahora tem o no haber sabido darm e cuenta
de su singularidad y quizá de su belleza.
Por m ucho que lo intente,no consigo recordar elm otivo de los rollos de papelgranate o ciruela de las
paredes.A unque m e parece verform as ovales,jaulas o [Link] sison jaulas,no veo pájaros dentro.Y si
son barcos,no veo m arineros.

N o le gustaba elsexo que la contingencia o elnacim iento le habían [Link] pienso,creo que puedo
decir que sólo las m ujeres,en elcurso de m is encuentros,han sido capaces de despreciar con tal
encarnizam iento la apariencia genitalque elazar les había reservado.N unca la vielogiar una herm osa figura
fem [Link] uno de sus defectos.N o creo que un hom bre,ante la inestabilidad y la irregularidad
anatóm ica y antiquísim a de su sexo,haya depositado nunca en éltanta esperanza,nisentido por éltanto
despecho.

22
Vida secreta PascalQ uignard

III
EL PIANO SILENCIOSO
Eljardín era estrecho.N o había un árbolen elcentro.
A las gallinas les encanta deam bular entre las ortigas.M e alegra expresar elparaíso que calla dentro de
nosotros y que tan poca cosa exhum a.
Las veía deslizarse bajo la tela de alam bre a rasde suelo,trashaber picoteado un túnelde evasió[Link] que
las ortigas eran su lugar idealpara poner.
Yo levantaba la tela de alam bre.C ogía a los polluelos todavía húm edos que acababan de nacery titubeaban
 junto a su m [Link],rosas y pardos,estaban rotosjunto a sus [Link] un polluelo provoca en
hom bresy m ujeres una em oción curiosa.A ellos tam bién los han llam ado polluelos m ásde una [Link]
la im presión de volver a ver la fragilidad de su nacim [Link] en toda la [Link] rodean con la
ternura de las pálidas plum [Link] hom bres,en sus engañosas visiones,se sienten m ás polluelos que
m am íferos.
La eclosión les parece un origen m ás verosím ilque las espantosasim ágenes de la gestación y la escena,
m ucho m ás dram ática,de la expulsión estridente a la boca delsexo de su m adre.
Y entonceselgeneralD e G aulle cedió elSahara a A rgelia.
Cuando los generales Challe,Jouhaud,Salan y Zeller vieron que elgeneralD e G aulle renunciaba a las
pinturaspaleolíticasdelTassilin'A j-jer,serebelaron.
A veces quedan,incrustados en un gesto,en uno de nuestros gustos,en elsonido de nuestra voz,ciertos
desechos indecibles y [Link] patitas de cangrejos verdes o fragm entos de caracolas que la
m area baja no ha sabido llevarse consigo alretirarse.A síes com o pienso en elpiano silencioso.
A sistídos veces a esta asom brosa experiencia,durante la cualN ém ie creía tocar elpiano sin tocarlo.
Se quedaba inm óvil,con los ojos bajos,m uy inclinada sobre elteclado,con las m anos sim étricam ente
curvadas sobre los m uslos,o suspendidas sobre las rodillas,en elaire,sin alcanzar deltodo la altura del
teclado:exactam ente en la m ism a actitud que cuando releíam os interiorm ente,en elfondo de nuestros
cuerpos,elconjunto de la partitura antesde interpretarla,com o ella m e había enseñado,salvo que entonces
los m úsculos se tensaban,ella se balanceaba,elcuerpo estaba m ás presente y m ás enérgico,y ella gastaba
m ás energía.
Pero en esos casos,sencillam ente,la segunda vez no era m ás sonora que la prim era.
H e dicho que su form a de tocarrecordaba un aterrizaje.
En esos casos ella creía haber aterrizado:en realidad,se había quedado en elaire.
D espués,cuando yo le decía que sólo había tocado la sonata en sueños,no m e creí[Link] reía com o siquisiera

23
Vida secreta PascalQ uignard

engañarla,tom arle elpelo.

*
A hora la entiendo,por fi[Link] por fin a N ém ie Satler.A veces pienso,alm enos en lo tocante a la
m ayor parte de las obras europeascom puestas desde elRenacim iento hasta la Segunda G uerra M undial,que
las hem os oído tanto que nos cuesta oírlas,y que en las salas de conciertos sólo deberían interpretarse com o
una m uda pantom im [Link]ía una m isa m uy [Link] la sala,en elteatro o en la ópera,estaría en
silencio.C ada cual,con lo ojos cerrados,evocaría en su fuero interno elrecuerdo de lo que tanto se ha
m [Link] se podrían elim inarlos aplausos com o sifueran una chochez delm ism o estilo.O un
insulto a la convocatoria desacostum brada,excepcional,sem elfactiva de la m úsica.

¿H ay alguna diferencia entre un lector,un escritor,un intérprete,un traductor,un com positor,etc.? D udo
que estas palabrasquieran decir gran [Link] traductor interpreta com o sihubiera [Link]
intérprete traduce com o sihubiera com puesto.N ém ie decía que nadie debería tocarlo que no desearía
ardientem ente haber escrito.
M uchos virtuosos de nuestra época deberían hacersuya esta indicación de N ém ie.
Porque,según ella,lo que habría que tocar no es la notación de la partitura,nisiquiera elespíritu de la obra;
lo que habría que exhum ar esla fuerza que había poseído alcom [Link] ar no es volver a expresar.
Exhum ares [Link] siem pre [Link]ólogo,cuando desentierra un pozo o una tum ba,
descom pone irrem ediablem ente lo que saca a la luz.

La m úsica debía serdicha cada vez,surgiendo de su nom bre im pronunciable,de igualm odo que elnom bre
de quien am am os no recibe una m ism a entonación sise dirige a quien am am os o sipor casualidad lo lleva el
cam arero de un restaurante,elcajista de una im prenta de pie ante los tipos,elem pleado delbanco detrásde
su cristalo elhijo pequeño de la panadera que quiere,a toda costa,serquien devuelva elcam bio.

La creación debía esperar elbrote;elfragor delrayo en elcielo oscurecido por la torm enta;la apertura de la
noche subterránea;la irrupció[Link] lo que crea,todo lo que procrea hace oír elorigen.
U na buena interpretación m usicalda la im presión de un texto originario.
D e un significante que precede allenguaje.
Su astro inm inente.
U no lee la partitura,que luego resuena dentro delcuerpo com o las im ágenes nocturnas se proyectan en los
sueños,detrás de los ojos cuyos párpados se cerraron hace m ucho tiem [Link] la m úsica,para N ém ie,no
había niyo,nicuerpo,niinstrum ento.N isiquiera un autor.N o es Purcellen persona por las calles de

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Vida secreta PascalQ uignard

Londres.Y sobre todo no eselm ism ísim o Bach lo que invocan las letrasde su nom bre,que élcreyó
[Link] que resuena es el“puro signo”.Ese “algo im personal” acude a su fuente;en ese afluir que
sorprende alpropio [Link] alem án,Bach quiere decir rí[Link] partitura canta su parte,fascinándose.
C reyéndose elorigen de la m úsica m ism a.

U n herm oso texto se oye antes de [Link] la literatura.U na herm osa partitura se oye antes de [Link] el
esplendor preparado de la m úsica [Link] fuente de la m úsica no está en la producción [Link]á en
ese O ír absoluto que la precede en la creación,que elcom poneroye,con lo que elcom ponercom pone,que
la interpretación debe hacersurgir no com o oído sino com o oír.N o esquerer decir:no es m ostrarse.
Es puro O ír.
Interpretar m udam ente.
U na lengua se [Link] eso toda lengua se oye.U na lengua que se escribe puede [Link] por eso
m ism o,incluso antesde que nadie la lea,lo que se oye en ese leeres la lengua m ism a.
Por eso toda literatura m antiene un vínculo personalcon las lenguas m uertas,que deberíam os llam ar
expresiones anteriores.
Leer en silencio las notas de la m úsica,interpretarla m udam ente (sin  pizzicati,sin arco),interpretarla,todo
esun m ism o oí[Link] elm ism o tañido;pero que se desfasa para siem pre en eladiós cuando la m úsica se
[Link] ello radica la extrañeza,la cualidad sublim e,la alteridad propias delotro m undo de la m úsica
culta:está desfasada en su aliento,en eloírse y hasta en su reverberación sonora a causa de su notación.
Incluso para quien la com pone.

Este oírse previo (m udo) está,por definición,por debajo delum bralsonoro (es el sub de ese lim en):esla sub
lim itas propia de la m úsica culta com parada con la m úsica im [Link] m úsicos de O riente se inclinan
m ás hacia elA ntaño que hacia elsigno (letra o nota).Se inclinan hacia lo retenido,la huella m em orizada en
elcuerpo en elm om ento delaprendizaje,varían y deam bulan aligualque elcham án m odela y provoca su
viaje y su sueñ[Link] úsico europeo es un cham án que despierta después de su sueño,que cuenta su sueño.
C om o cuando U lises,ocultando su identidad,coge elm antel,se cubre con élla cabeza y llora en la corte del
rey de los feacios m ientras elaedo cuenta,en su presencia,elim posible retorno de su vida que com puso para
su vida,com o su estuviera m uerto,elpoeta que la está cantando.

La m úsica,en relación con elcuerpo (con la doble articulación no síncrona delritm o respiratorio a partir
delritm o cardíaco),contrae un m uelle hasta su tope.
Luego elim pulso (o la insufración,o la inspiración,com o cuando elbañista saca la cabeza delagua,o la

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Vida secreta PascalQ uignard

anim ación).

H ay algo en ellenguaje que se desgañita,algo que dem uestran los cantos de los pájaros cuando elsolse
levanta en elcielo y despeja las som [Link] fenóm eno está tan ligado,en todos los sentidos,a la
diferenciación fotofónica de la vida en elvolum en delespacio (la invención inm óvilde las form as vegetales,
la invención m ovediza de las form as anim ales,la invención alucinante de los colores,la invención inaudita
de los sonidos),que la unidad continua  que sella la noche se pierde en ella.Q ue la oscuridad deluniverso
desea estar perdida.

Las im ágenes no están hechas para la luz.


Todo sueño lo sabe y cada noche lo dem uestra.
Las im ágenes son lucífugas y N ém ie m e había enseñado a interpretar con los ojos cerrados,sin em pezara
tocar la partitura hasta haberla percibido un instante com o una sola figura.
Im agen sinóptica que debía asum irse en com pleto silencio antes de em pezara tocar.

A sus ojos,nuestro am or –aunque ya no com parto esa m anera de concebir elam or– se confundía con
nuestro punto de silencio.
Ese punto de silencio se confunde con elpunto ciego social.
Para am arnos,teníam os que estarcom pletam ente decididos a [Link]íam os elgrupo
[Link] ella,eso eran los am antes;todo elresto delm undo debía quedar excluido;esa exclusión nos
uniría m ás;lograría nuestra eterna fi[Link] m ás lo pienso –y estas investigaciones sobre elam or
que le tenía a N ém ie sólo son ese esfuerzo,ese alfo que pesa,que m e angustia todavía,cada vez m ás,a
m edida que avanzo–,m ejor recuerdo que ella pensaba exactam ente así,pero que se equivocaba alhacerque
elam or se apoyase en la exclusión de todos los dem ás;la exclusión de todos los dem ás sólo definía elsecreto.
N os alojábam os en elm ism o hostalsilencioso,con la enseña de la alcoba prohibida.
Yo m e ocultaba en ella com o un ladrón.

¿Q ué es elam or?A ntesde conocerla,yo no im aginaba un “m undo delam or” com parable a una experiencia
fundam entalcom o la m úsica (o la atracción por los libros)y cuyo acceso fuera elabrazo de la desnudez
hum [Link] m e hizo entraren ese m undo,com o un anfitrión que llevara a un am igo a visitary descubrir su
tierra.A ligualque un hom bre que viaja por m arabraza una m edida deltiem po y una idea de la naturaleza
diferentes a las que se experim entan en elsuelo m ás firm e y m ás estable de la tierra y de los árboles o las

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Vida secreta PascalQ uignard

m ontañas que rodean su pueblo,cuando la travesía dura m eses.(N uestro am or sólo duró tresm esesy seis
días.N uestro am or duró exactam ente noventa y seis días.)

Los enam orados,los am antes,los esposos no designan a los m ism os sereshum [Link] or se opone a la
vez a la sexualidad y alm atrim [Link] or se asem eja alrobo y no alintercam bio social.
Lo que ocurre esque,desde la noche de los tiem pos,quien se enam ora designa a la m ujero alhom bre que se
sustrae alintercam bio que los suyos,los aliados y elgrupo le han preparado desde hace m ucho tiem po.
Los cuentos oponen de form a bastante sim ilar tanto elam or alm atrim onio com o la huida a la alianza.
Elam or siem pre se define en los cuentos antiguos a partir de tres características:una gem elidad
incom prensible (dos extraños descubren un entendim iento casiincestuoso),elflechazo (la fascinación
súbita,no preparada,silenciosa,no m ediatizada),y finalm ente la m uerte voluntaria o elhom icidio o el
crim en pasionalque acaba con elam or o m aldice a los am [Link] cualidad asocialque m arca elam or,
que ,o arrebata de golpe tanto a la conyugalidad com o a los acostum brados lazos sociales,se traduce en las
historias antiguas delsiguiente m odo:estar desgreñado,estar com pletam ente desnudo,no tener casa,vivir
de aire y de agua fresca,com er alim entos crudos,convertirse en pájaro.

N ém ie tocaba elpiano de m anera [Link] eltranscurso deltiem po,cada época se sorprende al


im aginar que los pintoresm ás im portantes nunca se hayan expuesto en ningún [Link] sólo los conozco a
[Link] pre tenía esta im presión cuando,años después,iba a Bagnolet,altaller de Jean Rustin.O curre así
en cada siglo,desde [Link] o alba a la noche de los tiem pos.D esde elalba,elm ás anciano prefiere la
estación anterior,cuando era m ás joven.
Era sorprendente constatar que los m ejores intérpretes estaban encerrados trasm uros tan gruesos,y
entum ecidos por una tim idez o un terror de niveles tan patológicos que nadie leshabía oído nunca.
Q ue incluso sus cónyuges o sus hijos sólo podían oírlos por sorpresa y,por asídecir,haciendo tram pa.
Q ue su concierto era m udo.
Incluso cuando la criada estaba allí,N ém ie se prohibía tocar con libertad.
N adie cree que exista un escritor de gran talento de quien no se haya leído una sola línea;nique no haya
consentido alguna vez en confesarla fiebre que se apoderaba de élcada noche,en un pequeño sótano,
apartado de los [Link] em bargo es lo que ocurrió con elduque de Saint-Sim on antesde que se
encontraran,ochenta años m ás tarde,cinco cajas llevadas en carreta en pleno invierno,cinco cajas selladas y
consignadas en elm esde diciem bre de 1760 en elD epósito de A suntos Exteriores,por aquelentoncesen el
quaidu [Link] Lucrecio antes [Link] la gruta que está encim a de M ontignac antes de 1941.
Es la gruta C osquer antes de H enriC osquer.
C on la diferencia de que algunas civilizaciones han sido exterm inadas con cuerpos y bienes,lenguas y
vestigios.
C reo que desconocerem os para siem pre jam ás la m ayoría de lasobrasm aestrasque la hum anidad ha creado.

27
Vida secreta PascalQ uignard

Son com o ese concierto m [Link] fueron ese [Link] ese eterno instante en su surgim iento.
Su ausencia en la m em oria de los hom bres debe estar presente com o tal.C om o carencia.Ésta es m ife.

C reo que no se trata,en absoluto,de una im agen.C reo que debem os im aginarese instante de m úsica
exactam ente com o un brote en prim avera,replegado sobre sím ism o,em pujando con la cabeza,irreprim ible.
La prim avera en la naturaleza esla creación m ism a.
N acer,entre los vivíparos,proviene de ella.
Buscarla prim avera,esperar los signos que la anuncian,fue la prim era caza constelar.
Elbrote em puja con su cabeza pegajosa contra lo visible.
Lo que exam inaba la enseñanza de N ém ie Satler no era la técnica,sino la propia atención,la posibilidad de
concentración y de surgim iento irreprim ible en elseno [Link] concentración m odificaba la
té[Link],sobre todo,lo que se veía enteram ente afectado,de form a casidram ática,era elsilencio sobre
cuyo fondo podía desplegarse la m ú[Link] surgía en elsilencio,desde elfondo delinstrum ento,
com o elhecho de [Link] acto de nacer.U n silencio [Link],com o un prim er grito.
C om o la im previsibilidad irrevocable delplacer.
M iadm iración por la enseñanza de N ém ie era servil,[Link] alfo detrás delnom bre de N ém ie Satler
que habría dado cualquier cosa por conocer.N unca lo descubrí.N o he logrado [Link] tengo el
presentim iento de una em oción,elestrem ecim iento de una criatura anim ada que se habría ocultado bajo el
nom bre.Q ue lo habita de repente y lo levanta,asom a elm orro,se retira,que se m ueve realm ente dentro de
la palabra cuando alguien la pronuncia,con una eficacia pasm osa.
Q ue realm ente llam a desde lejos.
A lprincipio,este nom bre m e hacía tem [Link] a alguien que m im ente hubiera olvidado,o que talvez
se hubiese extraviado en elam or que yo le tenía.
Tam bién m e daba esa im presión entonces,cuando tocaba m úsica a su lado.
Era una consecuencia im prevista de la técnica que la propia N ém ie m e había enseñado.N o interpretábam os
una sonata:buscábam os una idea perdida,que se había olvidado,y que era la obra m ism a.A decir verdad no
buscábam os un apellido,un nom bre,un rostro o una persona olvidados,sino un estado que ellenguaje
había escindido y que no podría reconocer.

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Vida secreta PascalQ uignard

IV 
 DEL nombre de satler 
Elnom bre de V ivaldi,por m ucho que en cierta época fuera fam oso entre los m úsicos,llegó a ser objeto de
desprecio en vida delcom [Link] le causó alanciano una gran [Link] sobre todo,m ás allá de la
am argura que pudo sentir ante eldesdén que rodeaba las obras que había com puesto y que,
indiscutiblem ente,eran tan herm osas,em pezó a tener auténticas dificultades financieras,por no decir
apuros,que ensom brecieron los últim os años de su vida.
Tuvo que resignarse a alquilarle una habitación a un casero que se llam aba Satler.
A ntonio V ivaldim urió a finales delm esde julio de 1741 en casa de H err Satler,en V iena,cerca de la puerta
de C arintia,y fue inhum ado en elcem enterio de los indigentes.
Por toda m úsica,sólo tuvo derecho a lascam panadasde los pobres.
ElK leingeläut.

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Vida secreta PascalQ uignard


Todavía m e digo:“N o sé lo que ella sentía.N o sé cuálera su verdadera naturaleza.Sé que no la poseí,porque
alposeera una m ujerno se posee nada.N o se penetra en anda alpenetrara una m ujer.Sé que no la abarqué
[Link] la am aba”.

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Vida secreta PascalQ uignard

VI
Ya no teníam os derecho alrestaurante.A ndábam os en círculos en cinco m etros cuadrados.C on la nariz
pegada a una alfom bra de cartas y,encim a de ésta,una cesta de fichas y una caja de juegos.
Las peleas de pareja tam bién son partidas de cartas.
Robam os cartas a la culpabilidad delotro,en silencio.
N os cuidam os de no enseñarla carta que hem os cogido.D espués,bruscam ente,desplegam os la victoria ante
los ojos deladversario,que [Link],alcabo de algunos años,lo hem os ganado todo,lo hem os
desvalijado todo,podem os [Link] divorcios son esos [Link] joven que fuese,esos juegos ya m e
parecían partidas fastidiosaso que se volvían indefectiblem ente sádicas a fuerza de ser [Link] os
durante dos sem [Link] a contarcóm o nos interrum pim os bruscam ente.
N o cuando tocaba,sino en público,sin duda por culpa de su tim idez o de sus terrores,o por la ausencia
repentina de m úsica,ella no tenía m uy buen oí[Link] eso m e hacía repetirle lo que acababa de decir.
Yo tengo la voz apagada.
N ada ha conseguido que la coloque tras una m uda desastrosa que hizo que m e rechazaran en las dos corales
que eran m im ayor alegría.M uda que m e desterró para siem pre no sólo de todos los cantos,sino incluso de
todos los [Link] colm o,yo tenía elm alhadado hábito de dejar la frase en elaire apenas em pezada,
com o siya entrañase no una evidencia sino una traición,com o siya arrastrara su destino de ridículo error.
Esta costum bre irritaba a N ém ie,que una vez m ásse em peñaba en hacerm e repetir lo que yo ya no deseaba
decir..La habría m atado.N o soportaba elridículo interior en elque m e sum ía la repetición de una frase
anodina,la reiteración de una brom a sin gracia,elrefrito delrefrito delrefrito de una inacabable estupidez.
Para no tener que repetirla,la solución m ás sim ple que se m e ocurría siem pre era abstenerm e de [Link]
propia tim idez recelosa m e anim aba a callar.Y asíllegué a recurrir a una taciturnidad sistem ática que casaba
con la genuina devoción que ella sentía por la autenticidad y elsilencio.
Los silencios,que están com puestos de una sustancia m ás privada y m enos belicosa que ellenguaje
colectivo,[Link].
Lo curioso es que alprincipio m is silencios la hicieron sufrir (cierto que sustituían a una frase incom pleta
cuyo significado ella no había entendido bien,hasta elpunto de que en elacto m e im ponía que volviera a
decirla).Luego,estos silencios que la llenaban de rabia se ajustaron a los instantes concentrados y m udos en
los que ella le gustaba m overse y vivir.

–¿D ónde estaba usted?


Yo callaba,llevándom e un dedo a los labios.
–Es dem asiado fácil.
Y cuando m e acercaba,lo prim ero que ella hacía era negarm e sus labios.

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Vida secreta PascalQ uignard

Em pezam os a contener laspreguntaspara serfielesa nuestro nuevo m odo de vida.N ada es m ásdoloroso
que esas frases form adas,que uno tiene ganas de decir y que debe dejar disolverse en su fuero interno,
aunque su expresión es la única form a conocida de deshacerse de [Link] conseguípoco a poco hacerlas
vacilar dentro de m í,tom arlas a brom a para perderlas.C uando no lo lograba,las escribía y luego rom pía su
endeble [Link]ía que ganarle por la m ano a ese lenguaje m ás fuerte que elalm a,a toda [Link] bién
llevé un diario.N o lo he [Link] violencia y la estupidez delejército pasaron por encim a de todo ello
y ya no sé qué destino tuvieron esas páginas de desahogo.
N egándonos a explicarnos,talvez evitábam os caer en las redes que despliega ellenguaje,en sus reglas del
 juego codificadas,pueriles,escolares,agonísticas,retóricas,autoritarias,dem ostrativas.A sínos libraríam os
de la tram pa donde la relación de fuerzas de los saberesy la guerra de posición de las edades prevalecían,
im perceptiblem ente,sobre la transm isión de la em oción,es decir,sobre la influencia directa de la sensación
delpensam iento.

Todo lo que venía a los labios debía perecer.A labrir la boca habríam os perdido elhálito delalm [Link] la
conciencia tenía que desocuparse un poco de [Link] no era una reserva de rencoresni,sobre todo,un
depósito de arm as.
Poco a poco,juntos,percibim os cosasque no tenían nom bre.
M ásexactam ente,cosasque no correspondían a nom bres.
Todo lo que era ajeno allenguaje,todo lo que era áspero,sin refinar,indivisible,tenaz,sólido,im perceptible
nos abordaba,se [Link] elsilencio,los oloreseran m ucho m ás num [Link] aglom eraban
resplandores nunca vistos,colores nuevos.
N uestros cuerpos se resistieron m uy deprisa,con una sutileza y una rapidez que sin duda la m ente de
quienesviven hablando a todas horasnunca podrá im aginar.
Ser ajeno allenguaje descubría algo.D ragaba algo.A unque sólo fuera la extrañeza de todo,com o un nuevo
sentido.C om o un tacto m udo y conm ovedor.
N o entendernada de nada esun órgano m aravilloso.

D urante los tres días que definen la Pascua según la liturgia de los cristianos,los m aitines se llam an
tinieblas.
Ellenguaje se apaga hasta im pregnarse de la noche que lo precede.
La Pascua cristiana está form ada por tres m om entos:eljueves de agonía,elviernes delcalvario y elsábado
delsepulcro.
La literatura entera se halla presente en las características de este ritual,cuyo origen parece m ás antiguo que

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Vida secreta PascalQ uignard

elpropio cristianism [Link] elsacrificio de las litera,letra por [Link] los tres días en que se extinguen las
letras delalfabeto,una tras [Link] trata delalfabeto hebreo,es decir,[Link] extingue [Link] extingue
[Link] extingue gim el,luego dalet...La voz las adorna m ucho tiem po,las engalana de un m odo m aravilloso,
las cercena de form a conm ovedora antes de abandonarlas alsilencio.A síse extinguen una a una las letras
que com ponen no sólo las palabras de los hom bres,sino ellibro donde elEterno se reveló antes delexilio en
Babilonia,en resum en,elnom bre indecible de D ios m ism o.
Entonces cesa elsigno.C esan todas las m oléculas que de élse derivan (nuestros nom bres,nuestras
genealogías,nuestras ciudades,nuestros am oresya no son nada).
Entoncesm uerte elVerbo.
Por lo dem ás elcarnivorism o,la antropofagia,la teofagia cesan durante tresdías.
C om o en elam or,durante el triduum  pascual,lenguaje y luz se identifican,noche y silencio se confunden.
Cuando llegaban los gestos delim pudor,las partes delcuerpo que quedaban aldesnudo,com o otras tantas
letras descom puestas,hicieron surgir una realidad m ás [Link] utism o acarreó una voluptuosidad m ás
concentrada y m ás [Link] vaivenes m ism os,que son com o elorigen involuntario delritm o en el
advenim iento de la alegría,alaum entar en núm ero se volvieron m ás im previsibles y m ás lentos.
Su arritm ia,su irregularidad pueden com pararse a las pequeñas suites francesas de la época barroca –que en
nuestros díasnunca se interpretan com o habría que hacer–,m ucho m ás dolorosas y desarm adas,m ás
desconcertantes de lo que se suele creer,m ás im pregnadas de danza –elplacer inherente,fluyendo,
brotando,erigiendo,elplacer evidente de levantarse,de bailar– de lo que las reinterpretam os.
Las grabaciones las repiten com o sise pudieran leer,tocar y escuchar sentados.
Elam or esanacrónico,y la lentitud –elm ás anacrónico de los tem pi,es decir,elestrem ecim iento m enos
depredador– le conviene tanto com o [Link] Racine decía que en las representaciones delam or
había que instilar cierto alejam iento,cierta inverosim ilitud,cierta tristeza m [Link] casa con el
[Link] sólo puede nacerconcediéndose poco a poco,y no habiéndose concedido.
Cuanto m ás silencioso es ellenguaje,tanto m ás se derrite com o una vela su disidencia y m ás arcaico se
vuelve.

Los am antesestán aislados delm undo y deben vivir com o lo que queda de un pueblo prim itivo que el
tiem po m ism o ha perdido.
Los am antesdeben vivir desam parados por elam or que se tienen,m ucho m ásen eltiem po que en el
espacio.D e igualm odo que fue m ucho antesde la historia,en eltiem po puro,o alm enos en elinstante aún
sustraído altiem po,cuando la genitalidad se extravió alposarse en sus cuerpos.
Entonces,en ese tiem po sin conciencia,los prim eros hom bresla experim entaron m ucho antes de percibirla.

Ellenguaje es un filtro de receptividad organizada,una hospitalidad exogám ica y a la vez m uy [Link]


un guardafronteras extraordinariam ente [Link]á hecho para decir lo que no es,bajo la form a de lo que

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Vida secreta PascalQ uignard

ya no es o de lo que desearíam os que com pusiera lo eralo de lo que querríam os que lo realestuviese
dispuesto a [Link] es una colección [Link] pre esalgo de todos,disponible para todos,
antes de ser para sí,sies que alguna vez lo es.
Los deseos,las pérdidas,las decepciones,las nostalgias,las recrim inaciones,las quejas form an dentro de
nosotros un coro antiguo que busca una víctim a,a serposible externa,para lincharla.
Siem pre es un coro de m oda.U na coraljuvenilque repite las palabras de la generación delpadre y de la
m adre.
U n código que incrim ina y recrim ina.
Ellenguaje no es una herram ienta de la felicidad y nunca es una creación individualo singular.

Ellenguaje se convirtió en m iadversario personal,sies que no lo había sido desde que lo reconocíen elaire
atm osférico,en form a de odiosasondas.N adie hace de la m úsica y luego de la literatura las pasiones de su
vida por [Link] querem os sobrevivir,las palabras son cosas sospechosas,recientes,fútiles.
A lprincipio,la vida fue expresión de sím ism a.
La carne que la m anifiesta y la reproduce sigue siendo su único rostro [Link] palabras no
constituyen un [Link] vida puede prescindir [Link] palabra es un lujo sin elcualla vida es
[Link] hablam os,no habla elorigen:som os nosotros quineslo adornam os o quienes,m ediante la
palabra,m ediante nuestros propios rodeos y la propia división de nuestro río en varios brazos,form am os
una pantalla ante lo que inventó la [Link] inm ensa extensión delm ar disim ula elm anantialm inúsculo y
fresco que contuvo y lo contiene aún en lo alto de cada m ontaña. A síque m architam os de antem ano lo que
iba a abrirse com o una flor en un extraño acto.
Por eso la palabra es,obviam ente,aún m ás inútilque nefasta.

D urante elreinado de Luis XIV,los jansenistas tom aron prestada de los m onjes deldesierto esta frase:toda
conversación es peligrosa.
Lejos de recogernos y de dejarnos absorber por entero en elam or que nos había lanzado eluno contra el
otro y en la com unicación directa,no verbal,encantada,fragante,desnuda,turbadora que nuestros abrazos
entreabrían,habíam os hablado tanto...A currucados uno frente a otro en la cam a deshecha,desnudos,en la
oscuridad,en elresplandor rojo que venía de la estufa a finales de invierno,hablar interm inablem ente de
nosotros m ism os nos había vuelto a sum ir en una soledad,una preocupación por nosotros m ism os que
ningún yo en nuestro fuero interno m erece,una auténtica m iseria,una pose m iserable.
N os convertíam os en m entirasa fuerza de pretender ser sinceros.
N os apegábam os absurdam ente a las palabraso a los juicios que pronunciábam os.N os enardecíam os con lo
que elotro decía de sím ism o para sacarde ello ventajas cuyo uso resultaba perverso.
A llenguaje le gusta contradecir.Y no sólo le gusta contradecir:ellenguaje nos vuelve im pacientes por
[Link] [Link] función es eldiálogo,y eldiálogo,digan lo que digan en nuestros días,es la

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Vida secreta PascalQ uignard

[Link] una guerra verbalen lugar de un duelo físico.


A los cabecillas siem pre les ha gustado,antes que cualquier otra cosa,ellenguaje.
H asta la propia audición dellenguaje,que exige los ojos abiertos,es decir,que separan de todo lo que se
siente.
D escubrim os un tiem po que no com partim os,que no vivim os juntos,cuya evocación nos hacía daño.
Em pecé a querertom arpartido en todos los juicios que N ém ie hacía de m odo perentorio y que m e parecían
[Link] entrem ezclaban las indirectas vengativas,los interrogatorios [Link] cólera nos excitaba por
culpa de confesionesque nunca tendríam os que habernos hecho eluno alotro.

¿Q uién escapa a la desgracia de una palabra de m ás?

Ellenguaje no es contem poráneo de la diferencia entre los sexos.


N o es adecuado para elam or.
Ellenguaje esm ucho m ás reciente que la separación que opone a hom bres y m ujeresy que distorsiona la
[Link] esm ucho m ás reciente que lo que los reúne en elabrazo,lo que los m adura en la
gestación,lo que los reproduce en elalum bram iento.
Im aginem os un ordenador dentro de una gruta paleolítica:la distancia que separa alprim ero de la segunda
no estan grande com o la extensión que separa ellenguaje de la sexualidad.
Ellenguaje aleja alam or,aligualque la sexualidad incom oda allenguaje y no deja de ocultarse en é[Link]
diferencia sexualno puede desnudarse en ellenguaje.

Elsilencio escom o un trapo húm edo:quita elpolvo sin hacerlo volar.


La superficie de la estantería negra brillaba en elsilencio.
La superficie delespejo resplandece,sus ojos se agrandan,la pielde su torso bebe la luz,todo espera.

La pureza en elam or es que la desnudez,la pobre desnudez silenciosa,pasa a prim er [Link] pureza (llam o
pureza a la diferencia sexual) se yergue de m anera inevitable,irresistible,ridícula,m aravillosa,intratable.
Elam or ya está en esa inevitable [Link] ese desnudam iento de lo que precede allenguaje,de lo que el
lenguaje no dom ina y la sociedad quiere olvidar m ientras indica un origen natural,deshonroso y no social
para su renovació[Link] sexuales lo innom [Link] am or se consagra a este secreto de lo innom brable.
D esde la pureza bestiale indecible a lo socialhum ano,hipócrita,parlanchín,confusísim [Link] erem ita
que está entre las piernas desvela su rostro.

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Vida secreta PascalQ uignard

Pero la palabrería retuerce la realidad en ellenguaje y poco a poco la desarraiga y la olvida.

N o es posible m entir a los afá[Link] afásicos no com prenden las palabras,pero la percepción que tienen
de la sinceridad delcuerpo de quien habla es,en todos ellos,un sentido infalible.
Los m édicos cuentan que cuando por suerte (¿por desgracia?)consiguen que un afásico recobre ellenguaje,
pierde en la m ism a proporción la intuición directa delsignificado m ás allá de las palabras,elsignificado
extraverbal,tonal,m usical,em ocional.
A m edida que una enferm era o un profesor lesenseñan los rudim entos dellenguaje (m ás concretam ente,a
m edida que com ienzan a esperar un sentido tras las palabras pronunciadas)se viene abajo ese acceso
directo,sponte sua,involuntario a la expresividad sensorialdelcuerpo que tienen delante.

Los hom bres y las m ujeres sólo pueden entretejerrelaciones profundas cuando em piezan por hacerse cargo
de los hilos verbalesy em otivos m ás espontáneos que preceden a la lengua adquirida,por rem ontar uno a
uno los telaresde los rituales m ás antiguos que constituyeron las sociedades anim ales:talvez entonces
puedan pasara lo hum ano,a pensarcon ellenguaje,a com ponerm úsica,a pintar,a anudar lazos de am istad,
a vivir m ás profundam ente,a am ar.Q uien quiere saltarse las etapas de una vez cae,no dice nada,vocifera,es
m ás anim alque un anim al,extiende la m ano delante de su cara,hacia eltirano,dando alaridos.
Los buenos m úsicos hacen sonarla m orada m ás antigua delcuerpo (la m orada anterior,la caja de
resonancia,elvientre,la cavidad uterina).
N o hay duda de que la m úsica eselarte m ás [Link] que precede a todos los dem á[Link] que toca
ritm os desfasados delcorazón que late y ensangrienta la carne,de los pulm ones que inspiran y espiran el
aire delque la boca tom a una pequeña parte para hablar. Y que después los asocia a los de las piernas que
patean,las m anos que golpean.
A ligualque lastortugashacen su nido en la m ism a arena donde su m adre puso sus huevos,com o su m adre
y la m adre de su m adre,
aligualque los salm onesdesovan en elm ism o m anantialdonde sus padresfueron a m orir para alum brarlos,
quienesam an de verdad no se avergüenzan de buscarelam or antiguo que ha precedido su existencia
singular,o alm enos autónom a.
Esa vergüenza que no hace acto de presencia entre quienesse am an recibe elnom bre de im pudor.
Elim pudor silencioso es la decencia extrem a delam or.

Elam or antiguo es la dependencia,doblem ente rítm ica,de la [Link] la esclavitud de supervivencia que
entre los vivíparos se le debe a la m adre después de que elcuerpo individualse haya separado de ella,
m ientrasque la neotenia acrecienta,adem ás,esa dependencia fascinada.

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Vida secreta PascalQ uignard

U n am or que en elhom bre es «antiguo» porque elparto es m ás«prem aturo» en elhom bre que en cualquier
otro m am ífero.
Elam or antiguo extraía la vida deldepósito activo que elprelenguaje había dejado en [Link]
durante años hem os confiado huellas aldepósito,en elcuerpo,de lo que precedía a la m em [Link]
depósito es [Link] área no verbales elespacio m ism o delsilencio.A prender una lengua quiere decir
que nunca hem os hablado.

A lprincipio fue un juego de inhibición psíquica,un juego de estupor sexual.Q ue se inclinó hacia la m ística
sin que nunca nos atreviéram os a insinuar una palabra tan pretenciosa.¿Por qué se habrá vuelto tan
incóm oda esa palabra? En griego, m ystikos,ese pequeño adjetivo,quiere decir silencioso.N o tienen un
m atiz m ucho m ásprofundo que la palabra latina infans,igualm ente sencilla,y conm ovedora.
Elsilencio dejó de serun «callarse».Se convirtió en una jerga de sensaciones y signos que conseguían
traspasar la pielgracias a la com plicidad delsilencio.

A lprincipio,la penum bra lo ofuscaba todo.Sólo se distinguían las cuatro m inúsculas lum breras de m ica de
la [Link] enrojecían y em pezaban a irradiar un resplandor que progresivam ente que progresivam ente
nos perm itía ver nuestrasform as,luego nuestros gestos,luego los reflejos que proyectaban en la superficie
delespejo.
Elacecho está vinculado a las tinieblas.D espués,a la inm ensidad desconocida y flotante se sum a la noche
antigua.D espués,antaño,sobre elfondo negro de esta tiniebla se atisbó elcam ino de los astros que avanzan
en elcielo nocturno.
La densidad delpensam iento en la oscuridad es vecina de la intensidad de la excitación en la incom odidad.
Elolor oscuro y por ello m ás fuerte que la im pregnaba,elresplandor que revelaba su cuerpo,lo volvían
fantasm agórico.A fuerza de serelcuerpo singular de N ém ie y su silencio,ya no era N ém ie.
Q uiero defender elsiguiente argum ento:la desnudez y la som bra son [Link] desnudez ilum inada
por la lám para,o cuya carne dispuesta brilla en elespacio social,no está [Link] lo que se despoja de
su form a va hacia la [Link] elcontrario,todo lo que se exhibe se perfila,reclam a la m irada,se
m uestra,afirm a una voluntad de aparecer que eslo opuesto a la desnudez,o alm enos lo opuesto al
desvelam iento de lo que se oculta.
*

Los dos ganam os con elcurioso juego delsilencio.D e la no separació[Link] delSilencio hospitalario.

Inventam os,por casualidad,una pared de [Link] curioso que esto se m e ocurriera a m í,cuando ellogro

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Vida secreta PascalQ uignard

era totalm ente de N ém ie o,alm enos,cuando esta noción se derivaba directam ente de lo que N ém ie m e
enseñaba alm ism o tiem po:grabar elconjunto de la partitura en elcuerpo antes de tocar.
En la m úsica,en efecto,se trataba de separarse de la partitura para grabarla com o una letra única,una cifra
única,en elcuerpo.
Sihablar es un m edio de investir alprójim o y colonizar asíla m orada interior,la cavidad interior –elalm a–
con elpensam iento,con una sustancia de sícasiinm aterial,uno no puede pretender acercarse alotro
hablándole de sím ism o aloído.
Elsilencio perm ite escuchar y no ocupar elespacio que deja desnudo en elalm a delotro.
Sólo elsilencio perm ite contem plar alotro.
C allando,nieluno nielotro se parapetan trassu pensam iento,no pisan la tierra de la otra [Link] el
silencio,extraño frente a extraño,am bos intim [Link] elestado de la extrañeza íntim [Link] elverdadero
abrazo descubrim os que elcuerpo habla una lengua extranjera,extraordinariam ente silenciosa.H ablando
no la entendem [Link] siescucham os elsilencio,podem os aprenderla.

Ella no tenía derecho a gritar;yo no tenía derecho a responder;am bos nos m ordíam os los labios;una
especie de candado nos aherrojaba hasta elalm a;todo refluía dentro de nosotros;cada sensación se
transform aba,por prudencia o con una leve culpabilidad,en una extraña om isión [Link]
dejaba de refrescar la m em oria;ninguna ocasión parecía ya oportuna para su cotorreo;elhum or se resentía,
a pesarde las alegrías o a causa de ellas,porque éstas y ano podían reproducirse en las confidencias o
verificarse en susurros;m endigábam os poco a poco,en elcuerpo delotro,m ás silencio que reconocim iento;
no había bienestar;no había futuro porque no había pasado;pero fue la [Link] la extraña [Link]
se desplazó poco a poco;lo forzado se convirtió en audacia;lo desasosegado se transform ó en una especie de
sentido,lo que nos llevaba aldesacuerdo m ediante la palabra se desvaneció;elsilencio llegó a ser una m ano
que entraba en contacto con algo situado m ucho antes de lo que disim ulaban o revelaban las palabras y sus
pudoresy sus precisiones escisíparas en elalm a y las evaluaciones sociales que acarreaban;detrásde la
desnudez,tocam os lo [Link] experiencia,tan difícilde describir,es lo que m e em puja a escribir
estas pá[Link] la im presión de una piedad,de una lección,talvez de una iniciación que se sum aba a las
clases de interpretación que N ém ie seguía dándom e;a fuerza se separarnos aluno delotro,nos abrim os aún
m ás alabrazo m ism o;nos olvidam os m ás.A fuerza de encerraren nuestro pecho o nuestro cráneo nuestros
pobres com entarios interiores sobre lo que estábam os viviendo eluno con elotro,desapareció la conciencia
de talvivencia,y con ella eldisim ulo;se desm oronó la reserva,que no es m ás que elorden colectivo alrevés;
elpudor se transform ó en algo [Link] m ano de nuestro silencio ganó en sentido deltacto.U na vez
repudiado todo juicio,lo que este tacto se perm itía añadía a la alegría física una especia de luz,una especie
de lucidez,y a la lucidez la indecencia.O cultar un secreto puede m atar,pero este gusto por elsecreto no
m ató la pasión,sino la idea que nos habíam os hecho de nosotros m ism os,y no dañó nuestra [Link]
rechazo a cualquier revelación,tanto a nosotros m ism os com o a los dem ás,de lo que estábam os viviendo,
absorbió en su oscuridad los papeles,los usos de la época,las fidelidades requeridas o esperadas,nuestras
edades.N ém ie ya no m e hablaba de sus hijos,de su m arido,de su vida,de la m úsica:poco im [Link]

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Vida secreta PascalQ uignard

descubríalgo distinto y,evidentem ente,a ella le pasó lo m ism [Link] dellenguaje,éram os cada
vez m ás perspicacessobre elgrado de sinceridad o de presencia de nuestros cuerpos ante sím ism os;ya no
m entíam os;la pielentre am bos había perdido grosor;sentíam os lo que elotro sentía con una susceptibilidad
de cuyo alcance no puedo darm edida.

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Vida secreta PascalQ uignard

VII
La m úsica evoca eladulterio.C ada adulterio es una m aravillosa sonata,porque la esencia de la audición está
ligada alacecho que nace en [Link] cuanto se creyó culpable,A dán oyó a D ios en las hojas deljardín.
Sólo después,en la som bra,se descubrió [Link] m ucho despuésde N ém ie y de la villa de Verneuil
cuando sentíese vínculo que va delsonido a la som [Link] o de la puerta de la casita que daba a la playa
era de cerám [Link]ía un huevo húm edo y reluciente en elcalor de finalde [Link] com o aceite fresco
en la yem a de los dedos.
Elm enor ruido era peligroso.
Yo em puñaba aquelhuevo blanco de porcelana.
G iraba suavem ente elpom o,que daba una vuelta sobre sím ism o.
Elpestillo se retraía en la cerradura pero yo no soltaba elpom o,que m ipropio m iedo había cubierto de
sudor.
Esperaba eldébilchasquido delpestillo alsalir otra vez.
Entoncesdejaba que elpom o blanco volviese alpunto de [Link] pujaba suavem ente elpanelde m adera
de la puerta a la vez que tiraba delpom o hacia m í,para que la puerta se abriera sin hacer ruido.

Vuelvo a cam inar por elpasillo en la oscuridad.

Evoco las sonatas que a los hom bres infieleslesgustan m ás que nada en elm [Link] tenía m iedo de
reunirm e con la m ujerque am [Link] los hom bresdesean ese m iedo.
Su deseo essu m iedo.

Se hace un nudo en elvientre.M e gusta ese m iedo en la oscuridad,acrecentado por la [Link]ón


late m ás deprisa.C am ino en elsecreto com o en la oscuridad.

H abía cruzado eljardín m arítim o.


A gacharse bruscam ente en elescalón,junto a la puerta.Q uitarse los zapatos para no dejar huellas húm edas
en elsuelo.(O para no llenarlo de arena de la playa.)

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Vida secreta PascalQ uignard

C am inarde un m odo absurdo,sosteniendo en la m ano elpar de zapatos con lassuelasm ojadas y un olor
todavía tibio.N o voy a describir esas noches en las que ellenguaje era ridí[Link] seguiría [Link] pre
lo será.

*
N os despertábam os apresuradam ente.N o podíam os encenderla luz sin peligro.A penas nos vim os.A penas
pudim os vernos.N o hay duda de que sólo nos vim os eltiem po de enam [Link]íam os corriendo,cada
cualpor su lado,para ir a trabajar.

C reo que esdifícilconservar elrecuerdo de lo que ocultam os a nuestros íntim os.

En las prim eras horas deldía,bajo los ojos de las m ujeres y de los hom bressigue habiendo som bras de
oscura beatitud que no confesarían a nadie en elm undo.

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Vida secreta PascalQ uignard

VIII
EL SECRETO
Tener alm a quiere decir tener un secreto.
C [Link] gente tiene alm a.

Elam or y elsecreto delotro son lo m ism [Link] or alborde de la desnudez es com o elsecreto:se halla al
borde de la desnudez.

Elpensam iento y elam or están ligados [Link] elfuero interno,lo [Link] lo no colectivo,lo no
público.
Elsecreto esm ásantiguo que elhom bre.M uchos son los anim alesque buscan un escondite cuando
presienten la m [Link] m uerte inventa en ellos elsecreto.Y la tum ba.Y tam bién la soledad.C ierto que la
m uerte esla prim era prueba delalejam [Link] distancia llam a a la [Link] m uerte esla m áxim a
distancia delgrupo;la soledad y elsecreto (eldepósito de desnudez en los seres hum anos)sólo son
m odalidades m ásexiguas.

C on nadie,en ningún m om ento,he sido capaz de superaresa distancia de soledad que afecta de entrada a
todo lo que siento.
Q ue lo transporta a una parte secreta donde se deposita.
N unca he logrado arrancarde su rincón a esta grieta de silencio m ía en la que todo cae nada m ás em pezar.
Sin em bargo,elam or eseso:la vida secreta,la vida alejada y sagrada,la vida apartada de la [Link] vida
apartada de la fam ilia y de la sociedad porque recuerda la vida antes de la fam ilia y de la sociedad,antes del
día,antes dellenguaje.V ida vivípara,en la som bra,sin voz,que ignora incluso elnacim iento.

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Vida secreta PascalQ uignard

IX 
EL SECRETO II
C am inaba con m isecreto esperando la noche.
U n río atravesaba los parados que los álam os separaban entre sí.Era elAvre.A dos m etros,lo flanqueaba un
bosquecillo de alisos.
H abía m uchas cornejas y pequeñas m irlasde color castaño claro.M e apoyaba en elm uro en ruinas de la
fortificación delduque G uillaum [Link] los pies en las piedrasdesprendidas que había entre la hierba.
M e rodeaban zarzalesy m oras.
C ontem plando elpueblo y los tejados de pizarra que brillaban bajo elsolponiente.

Cuando llegaba a los alrededores de la plaza Saint-Jean,m ientrasavanzaba silenciosam ente alotro lado del
Iton,lo prim ero que notaba era elolor de las conejeras que había alfondo deljardín de N ém [Link] la
noche era oscura,la sofocante pestilencia de los conejos m e perm itía orientarm e con seguridad.
Luego m e agarraba allaurel.
Cuando ya había cruzado a la otra orilla,a poca luna que hubiera,veía los ojos rojos y fosforescentesde los
conejos;luego,a partir de los ojos,distinguía sus siluetas,las orejas erguidas,sentados com o leones o
esfinges sobre sus patas [Link] aterrorizaba alpasar junto a ellos en la [Link]ía que tenían
m iedo,que habrían huido de haber podido hacerlo.
A veces arm aban un estrépito que N ém ie oía oculta tras la ventana,ansiosa.

Tertuliano decía:Incluso en elparaíso hay que disim [Link] prim era m ujer,en elEdén,tendría que haber
guardado su [Link] D ios lo guarda:a nuestros ojos,es [Link] im penetrable en sus
[Link] eternam ente silencioso.
Eva tendría que haber callado.Ésta era la tesis a la que volvía una y otra vez elteólogo cism ático de C artago.
Tendría que haber guardado en su corazón lo que la serpiente le había susurrado a la som bra delárbol.N o
tendría que haber m anifestado su deseo a A dán,nicom unicareltenor delm ensaje,nitan siquiera tener en
cuenta su existencia.

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Vida secreta PascalQ uignard

N o entiendo bien por qué elargum ento de Tertuliano no ha tenido la m enor posteridad.
Este argum ento tiene una fuerza perturbadora que se transm ite a quien lo lee por prim era vez,hasta el
punto de dejarlo desam parado.D ios m uere en este argum ento.(D ios,elVerbo,ellenguaje,eltexto revelado,
todo elcristianism o m ueren en él.)

Elverdadero nom bre de dios es Erm itaño.

Los erm itaños repliegan sus pinzasrojas para que no asom en delnácarde la caracola en la que se ocultan.
Elpaguro es elseñor del [Link] cualquiere decir:es elseñor de la concha abandonada.
Toda lengua es una concha abandonada.
Los erm itaños se acurrucan m ásalfondo.
Sus pinzastiem blan ante la idea de que puedan descubrirlos.
Los erm itaños no dejan de replegarlas.D e hacerlas retrocederdesde la boca de la pequeña gruta que
parasitan.V iven [Link] [Link] m ucho m ás intenso vivir encerrado que expuesto.H ay
especies que guardan secretos,perlas.H ay anim ales expuestos,alados,hay flores,criaturas extrovertidas,la
bola blancuzca deldiente de león que m endiga elviento y la dispersión.

Elsecreto no es escapar a lo sexual-m ortal,sino a lo verbal-social.


Elalm a esun secreto en [Link] que se m uestra esun [Link] que se encubra es un alm a.U n
hom bre que dice su nom bre secreto ya no tiene alm a.
La lengua entraña la posibilidad de callarse,de negarse a expresar.
La entraña a guisa de corazón.
A ligualque la hum anidad entraña la castidad com o un enigm a dentro de su propia naturaleza anim aly
com o un desafío a las condiciones de su reproducción.A ligualque la pintura entraña lo irrepresentable.

Elalm a define elsecreto delcuerpo.

Los secretos propios delam or son los únicos que perm iten entreabrir e incluso abrir las seis puertas de
hierro de las prisiones de la subjetividad,elsexo,eltiem po,elespacio,elsueño y la desaparición.

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Vida secreta PascalQ uignard

V ilos objetos m etidos en lascajas de m adera que rodeaban elcam ión de m [Link] cam a de la alcoba
estaba apoyada contra la verja.V ila alfom bra enrollada.
N o la via ella.
V isu espalda en elcoche de su m arido.
EntoncesvielSim ca blanco alejarse lentam ente.A delantó alcam ión de m udanzas.G iró a la derecha y luego
avanzó a lo largo de la nave de la [Link] ó la carretera de París.D espués desapareció.N o pude hablarle a
nadie de m [Link] expreso aquí.O m ás bien lo disim ulo en estas páginas.

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Vida secreta PascalQ uignard

 X 
-¡Es usted!–le grité a N ém ie–.¡Es culpa suya!Es usted quien ha m atado nuestro am or condenándolo al
secreto.D esechándolo,apartándolo de todo y de todos.¡C óm o sinuestro am or fuera basura!

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Vida secreta PascalQ uignard

 XI
 la relacion despiadada 
Elam or es la relación sin piedad.N ada lo satisface.N o puede esperar paz alguna.Y sies asíno es por culpa
delam or nies responsabilidad de uno de los dos m iem bros de la pareja que elam or unce y a la vez exilia,
que instala en la pared delotro (trasla pieldelotro) a la que siem pre hace caso om iso,
que encaja y m ata.
Lo que no puede sertratado niconciliado nisuperado nitrascendido es la diferencia sexualque se halla en
elorigen de cada ser hum ano.
Q ue espura.
Q ue esabsoluta.
Esa diferencia es lo incom prensible,lo incesante,lo inherente,la reproductora,la proliferante,la coriácea,la
no estacional,la obsesionante.
Lo ineluctable de las relaciones sexuales esque son am bivalentes.N o están vinculadas a la desnudez,sino al
desnudam [Link] anim alcontam inada por lo que llam am os asco hum ano o pudor.N o hacia la
desnudez,sino hacia eldesnudam iento hum [Link] alam or está en elam or com o su conciencia.Y la
conciencia le resulta tan útilcom o las plum as a los peces.

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Vida secreta PascalQ uignard

 Xii
N ada rebaja y envilece tanto com o dejarde seram ado.

N unca hay una auténtica ruptura.


Los hom bres y las m ujeresocultan de buena gana este aspecto.
Elam or –la extraña com unicación por la que se ponen en contacto dos sensibilidades– subsiste tras las
rupturas e incluso tras los duelos.N o es elam or lo que [Link] uno de sus cuerpos lo que se aleja de un
intercam bio que está directam ente em parentado con la m uerte,porque esinherente a la reproducción;y la
reproducción es esa inm ortalidad extraña,ese retrato tan parecido,horrible,vivo que pasa por la m uerte de
aquellos cuyos rasgos fueron copiados durante la escena que quien resulta de ese acto nunca podrá ver.
Q uien resulta de ese acto no puede borrar la huella que lleva en elrostro,en la form a de las m anos,en el
color de los ojos.
A unque sólo sea en la m áscara que adopta o cree elegir.

C asipuede decirse que elabandonado no puede abandonarelórgano m isterioso en elque se ha convertido


y que interpreta todo elpasado.

C [Link] eso elnacim iento de un niño siem pre equivale alfinaldelam or:se ha reproducido una
apariencia,abandonando trasde síla apariencia fulgurante.
La apariencia prim era se ha abandonado a sím ism a.
La «cosa» se ha reincorporado a otro lugar.

N o es la com unicación lo que huye,no es la confusión lo que se reordena,com o sielorden y las


discontinuidadesdelm undo form asen un estado prim [Link] os nosotros quienes,alirnos,hem os sido
infieles alam [Link] os nosotros quienes hem os cegado la grieta,calafateado la abertura que se ofracía,que
no deja de ofrecerse a los m ortalespuesto que con la m uerte volvem os a pasar por ella,prim ero para
deform arnos,luego para descom ponernos,finalm ente para disolvernos.
Cuando dos am antes se separan,los dos siguen deseando para siem pre.

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Vida secreta PascalQ uignard

Eldeseo persiste en ellos trasla separació[Link] abertura no se sacia [Link] esto nos m entim os siem pre:
som os nosotros quienes rehusam os eldeseo (lo vivo) cuando lo acusam os de abandonarnos.

Todo hom bre o toda m ujerque renuncia a su deseo rechaza su propio abandono.
Su nacim iento.
Es decir,elabism o que es elverdadero núcleo.
Este abism o es elque se abre a los pies delsaltador de Paestum cuando llega allím ite delprom ontorio que se
alza sobre elm ar.

Som os nosotros quienes traicionam os la región m [Link] elotro m undo es inolvidable,porque


precede alnacim iento m ism o.N o vim os la escena que nos form ó.N o la vem os,continuam [Link] im agen
que falta nos [Link] im aginam os hasta que logram os [Link] som os m isteriosos.Y lo
seríam os m ás siestuviésem os m enos recargados:cóm icam ente revestidos,ordenados,asalariados,
divididos,com puestos,locuaces,[Link] región m isteriosa donde todo se confunde:desde la rotación
de la Tierra altiem po,alciclo de las estaciones,a la reproducción sexuada,a la m uerte que cerca a los seres
para rejuvenecer y resucitar,a los astros que distribuyen elretorno de los solsticios,desde la gravedad de las
piedras a los cantos y las alas de los pájaros,desde elsilencio y la espera de los peces en elfondo de los lagos
oscuros albrote de las hojas en elaire,desde la luz solar a la noche estelar.
Pero todos vivirem os la confusión,la inm ensidad,su explosión,su expansión.

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Vida secreta PascalQ uignard

 Xiii
 la escena 
H ay una m irada a la que no podem os resistirnos.
U na m irada que existía incluso antes de la hum anidad.
A partir de esa m irada,los cuerpos encajan com o las presas en las m andíbulas de los carnívoros.

Las m ariposas,que son sim etrías de flores,las fecundan por pura fascinación .

Fue en A tranidonde m e dicuenta una m añana,de repente,de que en los antiguos textos rom anos que leía al
sol,a principios de junio de 1993,en la terraza que m iraba a la playa y a la srocas negras donde se estrellaba
elM editerráneo espum oso y blanco de la prim avera,reaparecía una y otra vez una palabra tan sencilla
curiosam ente [Link] extraña palabra era [Link] rom anos nunca dijeron « phallus» para dar a
entender lo que los antiguos griegos llam aban  phallos.D ecían fascinus,y llam aban fascinatio a la relación
que se establece entre elsexo m asculino erguido y la m irada que lo sorprende en esta [Link]
traductores francesesdecían sexo,lo cualera poco exacto y adem ás tenía un sentido m ixto,particularm ente
im pensable para un A [Link] otra parte,m ientrastraducía estos textos,veía que conservando esa
palabra bárbara  (fascinum ,fascinus)las escenas descritas cobraban un sentido com pletam ente distinto al
que traslucían hasta entonces.
D ecidíconservar en todas partes la palabra latina en elcuerpo textualde la traducción.
Podem os llam ar «palabra bárbara» a la palabra no traducida.
U n m ago de la antigua C aldea (O ráculo caldaico,C L,103) prescribe no traducir nunca las palabras antiguas,
porque sino pierden su poder.N o se puede dom esticara las fi[Link] que em plea elm ago caldeo es
[Link] trata de no convertir en allos (otra)la m ateria delelnguaje que se ha revelado eficaz en su origen.

Elam ado im anta alam ante.

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Vida secreta PascalQ uignard

La fascinación hipnotica y paraliza a la víctim a en su form a durante eltiem po necesario para darle m uerte
(para devorarsu figura).Es una autom utilación de la «gran form a» (com puesta por las dos m orfologías
petrificadas que se m iran m utuam ente,inm óviles,en eltranscurso de la fascinación,o que se abrazan
durante la cópula).Es una autom utilación de la relación fascinante-fascinado (que linda con el
engullim iento delparam ecio):la relación se devora los ojos com iéndose a sím ism a.
Elfascinado es una pieza que se pronto encaja exactam ente en elrom pecabezas especular delrostro
im previsible y esperado,de la form a soberana [Link] form a alacecho escom o una cerradura;la
form a m ás pequeña,que esla víctim a,se hunde en ella com o la llave que la abre.
Es la prim era característica delam or.
A ligualque la pequeña boa contrita (la rata) se convierte en la gran rata constrictor (la boa) que su form a
petrificada im itaba (ha sido devorada),de la m ism a form a que la pieza suelta delrom pecabezas pierde su
form a desconcertante en elm om ento en que encuentra la escotadura,elpaís,la casa,las fauces,la
dentadura,alfrontera escarpada que la espera,aligualque elgalo se convierte en rom ano,que le franco se
hace galorrom ano o que,en C hina,el ghyana se transform a en ch'an  y que en Japón el ch'am  se convierte en
zen,etc.,todo serfascinado padece su sem ejanza.

A ligualque le enam orado se enam ora de su enam orada,elam or deriva de la fascinación.

Elfascinado es un ojo que hace alque ve convertirse en lo visto a fuerza de m irarelojo que,frente a él,lo
m ira fijam ente:elfascinado es un instante extático ante la form a autoritaria (ante la preform a filogenética)
que lo dom ina.
En la gran despensa deluniverso,la vida derrocha,prueba form as vivas que se devoran sim étricam ente.

Las dosescenas.H ay dos escenas invisibles para cualquier m ujer o cualquier hom bre:la prim itiva y la últim a.
Son las dos escenas sin presencia.(Son las dos escenas de lo que es irrepresentable para cada individuo
presente,es decir,con vida.)
La escena que quien está presente nunca ha visto es la escena prim itiva (la concepción de nuestro cuerpo,las
condiciones deldeseo que la presidió,la posición elegida,la identidad delhom bre que cubre elcuerpo de la
m adre,etc.)
La escena que quien está presente nunca verá es la delenfrentam iento con la m uerte,la escena últim a (las
circunstancias de la parada delpulso cardíaco que se inició en elfeto,y las de la asfixia delritm o pulm onar
que invadió con un alarido alrecién nacido,m ezclándolo allenguaje).
Silo decim os en latín,estas im ágenes son las Espantosas.
Silo traducim os a palabras griegas,estas escenas son las Fóbicas.

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Vida secreta PascalQ uignard

Sin em bargo,atorm entan com o tales tanto la visión voluntaria com o elespectáculo involuntario de los
sueñ[Link] m em oria delpasado,la im aginación delfuturo se confunden en su revulsiva carencia.
Tocarestas dos escenas que son los extrem os de nuestra singularidad es tan desagradable y tan íntim o com o
tocar la desnudez viscosa de nuestros ojos sin que elpárpado se cierre.

La skené.La palabra escena,en griego antiguo,significaba eltoldo,en segundo plano,delárea visible,del


espacio contem plable (en griego,literalm ente,teatral).A llí,ocultos por la tela deltoldo,o por la pantalla de
una sim ple cortina,o por los paneles de una especie de cabañuela hecha con cualquier cosa,los actores se
quitaban las m áscarasque acababan de usarpara ponerse otras.
Luego esa palabra,skené,que había servido para designar la parte oculta alfondo delespacio visible,abrazó
todo elespacio que la precedía.
D e hecho,sólo hay una escena para las especies sexuadas,y la expresión «escena prim itiva» es una
repetició[Link] donde se cam bian las m áscaras (donde se truecan las figuras,donde se renuevan los
rasgos y los rostros hum anos en elcurso de la cópula) esla escena prim [Link] elcam bio de personajes a la
som bra de un toldo.

Fascinatoria. Los antiguos rom anos se sorprendieron delm ovim iento irresistible de los ojos que el
desvelam iento delsexo antepasado im ponía de inm ediato,deteniendo la m irada en la m etam orfosis
erigente,perturbadora,petrificante,creciente,tum escente,colorante que proviene de él.
Eldeseo hace nacer esa pieldistinta,esa pintura tum efacta,tensa,m ucho m ásfina y m ássuave,m ucho m ás
roja,a veces azulada,que inform a y alza por encim a delcuerpo corriente.
Eldeseo arquea elcuerpo que hincha y que después esculpe hasta la m etam orfosis de la postura,abriendo los
ojos de par en par a una vista sepultada,una vista ahogada (elque ve convertido en lo visto).
La fascinatio que ejerce el fascinus sobre la otra form a codiciada está ligada alpavor.A esa obsesión fóbica.
A lespanto.

¿Q ué es elpavor?¿Q ué es elespanto? Es quedarse clavado en [Link] estar som etido tanto a la


im posibilidad de la huida com o a la im posibilidad delcontacto.
U na form a que se queda petrificada se ve enfrentada a lo irregrediente.C om o todos esos héroes de los m itos
o los cuentos a quienes les está prohibido m irarhacia atráso volver sobre sus pasos.
La regresión im posible y la fascinación son inherentes.
Salvo en un caso:en elsueño.C uando sueña,eldurm iente sufre regresiones ( im agines colocadas en el
pequeño arm ario delatrio,es decir,bustos de antepasados m uertos surgiendo alfondo de los ojos cerrados)
alm ism o tiem po que su visión m entalerige el fascinus.

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Vida secreta PascalQ uignard

En elsueño,la representación hum ana lingüística,codificada e ilustrada vuelve a su m aterialde im ágenes:el


sueño (no la vista) es la fascinación óptica en estado puro .
Entonces elojo regresa hacia su im agen,donde elcuerpo cae,m ientrasque a causa de esta caída se yergue el
deseo m am í[Link] eltranscurso delsueño,volviendo a recorrer elcircuito delpasado (elrecorrido por el
que elser vivo ha pasado),elhom bre vuelve a serelcarroñero ante su carroña (la form a descom puesta).
Es elsecreto de la escena pintada en elfondo delpozo de Lascaux y que unos niños descubrieron a
com ienzos de la Segunda G uerra M undialencim a de M ontignac.
Elratón ante elgato,elpájaro ante elm ilano están en estado de sueño ( en la no-m otilidad propia delsueño;
esta no-m otilidad es la huida im pedida,es lo irregrediente).

La alerta acalla ellenguaje y suspende elm ovim iento.


Sin duda es elorigen vitaldeltabú dellenguaje en elam or.
D e pronto,los cazadores dejan de hablar y preparan la m uerte activa que va a saltar en su interior.
M ás allá de la sexualidad,elsilencio de los depredadores(elsilencio delbuitre)anticipa elorigen deltabú
dellenguaje colectivo en la relación radicalm ente asocialque define elverdadero am or.
Elverdadero am or es la relación no preparada,no [Link] la irresistible com unicación entre dos
individuos que hace caso om iso de todos los consejos fam iliares y de todas las m ediaciones sociales,cuando
no las contraviene de m anera provocadora.(C om o la crecida delrío,en elinstante deldesbordam iento,
cuando la orilla todavía tiene un sentido,todavía ofrece una apariencia a la m irada,es decir,tiende a la
m ano una últim a discontinuidad.)

Sea cualsea la form a en que considerem os lo que los antiguos rom anos llam aron fascinación,es inútil
buscar las palabras,bárbaras o no,para dom esticar la im agen,para velarla,para am ansarlo visible en
silenciosa alerta antes de la depredación.
Elargum ento que debo presentaressim ple:la im agen esm uchísim o m ásantigua que las [Link]
depredación esm uchísim o m ás antigua que la especie hum ana.N isiquiera las im ágenesde los sueños son
características de los hom [Link] pájaros sueñan.
O tros m am íferos sueñan.
Los hom bressueñan noventa m inutos aldía y los tigres,com o los gatos,doscientos.

Fascinus repentino:nos dam os de bruces con la puesta en escena que hace de nosotros su elem ento.«D e
bruces» expresa bien elcarácter frontaly coalescente de la fascinación de las verdaderasim á[Link]
 juntura fascinante hace que nos encarem oscon ella.O jo contra ojo,nariz contra nariz,diente contra diente,
boca contra boca,sexo contra sexo,poco im portan los atributos delcuerpo (cuerno contra cuerno)que se

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Vida secreta PascalQ uignard

polarizan o que se aparejan:elabism o donde caem os es la situación frontal.


Es eltoro –o elbisonte– que se da la vuelta ante eltrapo rojo –o ellancero– y lo encara.
(N o se puede estar fascinado lateralm ente:de ahíproviene la larga evolución de la obsesión supersticiosa
propia de la pintura alfresco de los grecorrom anos,que desem bocó en elicono.)
H ay que aceptar esta serie de equivalencias:la im agen que nos devora:la posición delm isionero:la
depredación fauces contra fauces.
La fascinación anim alsiem pre esun prim erplano que se convierte de un salto en la form a entera,de pie.
O en un niño.

Las pinturas,desde elorigen de los frescos en las paredes de las grutas m ás antiguas,no presentan nada a
este m undo que le pertenezca de [Link] la presencia [Link] la escena que para
cada uno,individualm ente,es [Link] presencia fascinante es la presencia que desencadenó la vida en
nosotros,que «nos» hizo [Link] or,com o la pintura,tiene su origen en la única im agen que es
im posible a ojos de quien proviene de ella.
Por eso som os nosotros los re-presentados,es decir,re-producidos por la renovación de esa escena,sea cual
sea eljuicio que nos m erezca o eldesagrado que evocarla nos provoque.
La reproducción hum ana sexuada nos convierte en reproduccionessexuales.
La palabra im agen se rem onta a un antiguo rito funerario rom ano.O riginalm ente, im ago quería decir la
cabeza delm uerto cortada,colocada bajo elhogar;luego m odelada,clavada en una pica y afirm ada en el
tejado;luego la m áscara de cera delrostro;luego la pintura de cera que representaba sus rasgos sobre las
vendas de la cabeza m om ificada.
La m anera propia de cada pintor esuna m anera fascinada.U n verdadero pintor ignora lo que hace.A veces
elpintor cree que es com o un águila con los lebratos de las im ágenes bajo sus garras,cuando en realidad
todos los pintoresson lebratos,ratas,pequeños pájaros sobre los que se abren elpico y las garras de la gran
águila de las im ágenesnocturnas que yergue cada noche varias veces su  fascinus.

Lo que nos concierne,lo que está hecho para nosotros,lo que nos corresponde,lo que esm ás nosotros
m ism os que nosotros m ism os,consiste en los que nos hicieron,en la figura a la que se som etieron cuando
nos hicieron,es decir,en los que nos m iran desde elfondo de la figuración.
N uestra figuración fue nuestro cuerpo,que resultó de ese abrazo en elque no estábam os,en elque nunca
estarem os,en elque em pezam os a sersin que fuésem os todavía.
En eso consiste eltabú de la curiosidad.
Elflechazo tiene su origen en la im agen invisible que nos atorm enta en elfondo de la visión y nos vuelca en
ella hasta renovar elabrazo delque provenim [Link] la prim era fascinación.

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Vida secreta PascalQ uignard

C on lo que llam aba cristalización,Stendhaldaba a entenderun proceso que tam bién inm ovilizaba elcuerpo
y llenaba elalm a de [Link] fascinación anim ales una confianza absoluta,hasta la m [Link]
resum ía la belleza delcuerpo cristalizado en esta pregunta ciertam ente extraña:¿cóm o llegam os a dotar al
ser am ado de atractivos que no tiene?
La fascinación revela un m ecanism o m ás am plio y m ás im [Link] elanálisis sigue siendo elm ism o
que reveló Stendhal:elam or es com o una fiebre [Link] fascinación se deriva de la [Link] el
am or,lo que acecha es todo elpasado.N o es posible tener fiebre voluntariam [Link] tram a de la situación
actualy elrostro de la escena antigua entran de pronto en contacto,provocan un cortocircuito en elalm a,
abrazan elcuerpo.
La intim idad ya está totalm ente presente en elflechazo.
Sin que sea posible,en sentido estricto,que la fascinación en elam or cause una disyunción.
Eldisyuntor está dellado de lo socialo de lo verbal.
Los cuerpos anim ales,atóm icos,no tienen esa posibilidad de sustraersu circuito im aginario a la
fulguración.
Elflechazo en la naturaleza m ata a los asaetados y los desviste.
Lo m ism o ocurre a los am antes.
Es paradó[Link] placeres sólo dependen de los sentidos m ediante recuerdos de los que la m em oria no
[Link] profundidad ha sido preparada de antem [Link] serhum ano espera alanim alque le
acecha en la selva que  élm ism o ha sido .

En consecuencia,elam or recibe una prim era definición negativa:elam or se nota por elaniquilam iento
inm ediato de todos los dem ás placeres(com er,leer,estar atento a una tarea o a un juego,dorm ir,etc.).La
m ente está obsesionada por la idea de fundirse con el fascinator que la atrae y que traba todos sus gestos en
un tiem po suspendido.
En elam or,la alternativa es siem pre la m ás sim ple:o soy am ado,o m e m uero.
Por lo dem ás,es lo antisocialpor excelencia:desacredita todos los dem ás valores,deseculariza la época,
desnacionaliza los individuos,desocializa las clases sociales,etc. Ya sólo cuenta ese rostro único que de
repente polariza elm undo.

En elm undo anim al,los dos m edios que los m achos tienen a su disposición para conseguir el
consentim iento de la hem bra alacto sexualson la violencia palpitante o la parálisis por fascinación.Ésta es
la segunda fascinació[Link] estupefacción,o fascinación,es visualo [Link] fascinación sonora confina
la palabra rom ana obediencia alborde de la obediencia m [Link] la m ú[Link] elrugido delgato sobre la
hem bra.
O elaturdim iento de la pata m ientras elpato acom ete su cabeza son elpico.

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Vida secreta PascalQ uignard

Elhipnotizado regresa a la fase de niño im personal,recobra la sum isión hipnotizada delbebé a la voz y a la
m irada de la m adre.
Elanim alque se hace elm uerto no siem pre aleja aldepredador que lo m ira fijam ente.
En elm undo vegetal,la fascinación se precede a sím ism [Link] elentorno lo que se refleja a sím ism o en el
m im etism [Link] fascinación es elresto de una experiencia en la que lo patético (lo psicopatológico) y lo
m orfológico (lo fitozoofisiológico)no estaban [Link] entorno no intentaba inm ovilizar las
polarizaciones que ponía a [Link] estructura dualdellenguaje todavía no había dividido y separado el
espectáculo no las consecuencias que la observación podía [Link] y exterior seguían siendo lo
m ism [Link] apariencia provocaba la em oción y elpavor abría elrostro (las fauces frontales deldepredador).
Ver seguía siendo [Link] ojos,abriéndose de par en par,eran las m andíbulas.

Elbebé vivíparo se queda con la boca abierta ante lo que com e.


La m adre abre la boca m ientrasle da de com er en su silla [Link] la sensación de tener la boca abierta
es propio de la fascinación m ás [Link] protuberantes,ojos extáticos;la palabra de los antiguos
griegos ekstasis describe la salida fuera de sí(elcuerpo) y fuera delinstante (la futura succión).
En latín,esta boca de la m adre que se adelanta y prefigura la apertura de los labios de su hijo es el am m a del
am [Link] quien asiste a este espectáculo,la protuberancia de los labios escasiuna pequeña m am a.
Elgriego ekstasis equivale en latín a existentia.
Significan elnacim iento m ism o en los vivíparos.
La salida de la oscuridad.
Esta salida,esta existencia tiende íntegram ente a la fascinación,a la réplica que busca para fascinarse.

La naturaleza esun gigantesco cam aleó[Link] vida se autofascina.Sólo en un m om ento posterior,cuando


observó elhom bre la naturaleza,acechó a los anim ales,sus artim añas,partos y hábitos,se unió a la
naturaleza hasta la m im esis.C om o una m adre:pasando de la fascinatio a la m im esis.
La m adre que da de com era su bebé con una cucharilla abre la boca casiantesque él,abre la boca
adelantándose a su existentia  [Link] dos em pujan hacia delante,alm ism o tiem po,tendiendo los labios.
Toda im agen,toda aparición de un optativo,de una carencia,de un objeto externo,de una im agen
incorporable,de un futuro abre la boca y se adelanta altiem po.
Toda im agen satisface un ham bre.
Todo pensam iento concluye una tensión,un ham bre,una orexis.
C onsecuencia [Link] im agen reencarna la prim era aparición:ese algo perdido que era indistinto de uno
m ism [Link] im agen reencarna a la m adre sin [Link] de ella en la ausencia.
C orolario II.A ligualque cada im agen reencarna a la m adre,su visión reencarna a la que se adelanta a la
m irada personal,se encarga de la petición de epifanía en la m irada,se sum erge en la im agen que falta
(incluso en eltranscurso delsueño deldurm iente),desposee de cualquier subjetividad a quien ve.

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Vida secreta PascalQ uignard

Elpasado [Link] po pasado m uerde elpresente com o sifuera su presa.C uando elpasado ataca,los
M odernos lo llam an angustia,pero la angustia sólo describe la tonalidad de la escena y no evoca en absoluto
la acción que se desarrolla en ella.
En este caso,podríam os llam ar alflechazo angor,angustia,y no sería erróneo.
La fulguración (elflechazo),la angustia,la fascinación,elsueño son originalm ente lo m ism o (niim agen ni
signo todavía).
En latín,
 fulgura no sólo designa los relám pagos y elrayo que se derram a en ellos y cae delcielo;tam bién
designa los objetos sagrados,los objetos fanáticos,los objetos intocables.
En Rom a,cualquier objeto fulm inado por elrayo era algo aparte,sagrado,secreto,oculto,venerado,
inhum ado,com o un antepasado.
C om o un am ante.

¿Q ué fascinó a los prim eros hom bres?


Fulgur. Elrayo que desgarra elcielo oscurecido o [Link] nuestros días,las torm entas siguen
aturdiendo elcuerpo de los hom [Link] lluvia los sosiega aligualque un orgasm o sacia sus cuerpos tensos o
alm enos atorm entados y devuelve la serenidad a sus alm as.
Elrelám pago es la im agen  nocturna en la que toda torm enta se envuelve.C om o elfogonazo de placerdetrás
de los ojos en elm om ento de la em isión [Link] jadeo sonoro que la acom paña es involuntario:essu
trueno.
Cuando la fulguración visita elcielo,atraviesa ellugar y trastorna a su testigo o a su víctim a, la precede una
inm ovilidad m ayor que tensa todo elespacio antes de desgarrarlo,antes de que elagua brote,se extienda por
todo ellugar,sobre eltestigo,elinstante,y los inunde.

C om o los labios de una m adre que se entreabren y de los que aprendem os a com ery aprendem os el
lenguaje.
(Labios de los que aprendem os ellenguaje antes dellenguaje.
Labios que,alcom er,nos dejan estupefactos;nos hipnotizan elruido ham briento y a la vez saciante del
lenguaje que la m adre nos dirige a pesar de nuestra incom prensión,fascinando nuestra incom prensión.)

H am briento,por serinm aterial.


Saciante,por ser bucal,interno.

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Vida secreta PascalQ uignard

Ellenguaje es a la boca vacía lo que elsueño a los ojos cerrados.

Sicutoculiservorum ...
A ligualque los ojos de los esclavos están atentos a los gestos de su am o,asívivim os.A síam am os.A sí
leem os.A sítocam os m úsica.N unca salim os delpaís de Egipto.
*

En la biblioteca m unicipalde Rouen,en la sección de m anuscritos,hay un libro escrito a m ano por


M onsieur de C ideville en la prim era m itad delsiglo XV IIIque se titula Traits,notes etrem [Link] la
página 87 se lee:«M onsieur de Fontenelle decía:¿Q ué es lo m ás dicífilde aprender,que la gente que ni
piensa en enseñarlo enseña a la gente que nipiensa en aprenderlo? La lengua,que sin duda es lo m ás difícil
que existe.¿C óm o puede ser? M onsieur de Fontenelle dice que lo ha pensado m ucho y que nunca ha hallado
la respuesta».

Elam or es una form a de inteligencia (de ham bre en los labios,de viaje en la m irada)a la que sólo le
concierne la alteridad [Link] un m odo de conocim iento cuya prim era característica consiste en que su
clarividencia está en contradicción con [Link] lengua constituida,nacional,aprendida (aprendida
tras haber sido leída en los labios m aternos)siem pre está en una posición anacrónica  respecto a la arm onía
de m ás antigua influencia:porque,a diferencia de la concupiscencia,es esta arm onía lo que elam or
despierta.

La pasión es elapego involuntario e irresistible a la proxim idad de otro cuerpo distinto [Link]
apego m udo y súbito suscita accionesque exaltan elalm a –o que incluso la enloquecen– y que ponen en
peligro la situación fam iliar,conyugalo social.
La pasión,alcontrario que eldeseo (eldeseo que es lo contrario de la  passio,que es im paciente) es,a m is
ojos,forzosam ente desinteresada,porque despierta un estado en elque la identidad aún no estaba
construida.O ,m ás bien,elam or «no es interesado»:todo su interés esla proxim idad respecto [Link]
proxim idad no esapropiación dentro de sí,porque se sueña com o incorporación alcuerpo delotro,en la
alteridad de la que provenim [Link] que se sueña com o una fusión,poco frecuente y casiim posible (salvo
en los casos de devoración),o alm enos,una confusión,de ello se deduce que
[Link] or va en contra de sus intereses.
[Link] or desafía los intereses de la sociedad.
[Link] los actos irreprim ibles que engendra tienen un carácter de expansión,de desinterés. D e belleza.D e
 júbilo,es decir,de desbordam iento.D e contraste con todoslosdem ás com portam ientoshum anos

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Vida secreta PascalQ uignard

[Link] perturbadores acting out,estas conm ovedoras estupefacciones,estas perversiones


distantes,estas m anías obsesivas,estas audacias que desprecian cualquier seducción suscitan desde elalba
dellenguaje relatos con los que la sociedad se consuela y se venga (o,a posteriori,se arrepiente).La sociedad
siem pre se arrepiente de sus m alas acciones cuando ya no tiene que tem er las consecuencias de su
arrepentim iento.

En elam or,elser que nos es m ás cercano no está [Link]á m ás lejos que [Link] lejos com o la escena
inalcanzable cuyo producto (lo reproducido) som [Link] antiquísim o.
Es elA ntiguo entre las piernas.
M ás lejano todavía es lo que sentim os,y aún m ás lejano está la otra desnudez,la desnudez que descubrim os
en elotro la prim era vez que lo desnudam os.

¿Por qué sólo sentim os elam or en la violencia de la pérdida?


Porque su origen es la experiencia de la pérdida.
N aceresperdera la m adre.
Es abandonar la casa de la m [Link] huella es «todas las cosas perdidas».Todo lo que perdem os
conm em ora elam or com o en elprim erinstante .
Porque su alba es lo perdido (la m adre perdida en elprim er instante,elprim er grito).
D efino com o am or todo lo que renueva en nosotros el nascor,eldescubrim iento puro,la violencia de la
oscuridad perdida,elespasm o y la inspiración delcuerpo,la desnudez expulsada alaire.

En elam or,la im presión de algo ya conocido y ya vivido es una percepción [Link] m em oria no ha
podido conservar elrecuerdo de la prim era fusión,y ellenguaje no lo ha distinguido,porque nila una niel
otro se habían constituido [Link] retorno de la fusión (vivida pero no percibida por una identidad
que pueda tom ar distancia de ella y m anipular su recuerdo,nipor un sujeto lingüístico que pueda
nom brarla o redescubrirla,adhesión por lo tanto inm em orial) nos angustia,porque en la sensación de la
unidad,en la con-fusión,en la fascinación,lo único que puede retornar eseldesgarram iento que le sucede y
donde nace la m em oria y donde se engendra ellenguaje,la expulsión que fuim os,elrechazo alque la m adre
dio lugar con todas sus fuerzas para que apareciéram os a la luz deldía y nos convirtiésem os en nosotros
m ism os.
Lo desunido grita junto a lo que ha desgarrado para sery se espanta en lo perdido.
En las especies sexuadas,elpolo opuesto de la fascinación es elparto:elm om ento en que la form a única se
desdobla alsalir delsexo m aterno.
La fascinación da cuenta de las coincidencias m aravillosasque pueblan los cim ientos delam [Link]

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fascinación es un no ver que precede alver personal,un ver aglutinante,un ser-tragado por la m irada del
otro que desencadena eldeseo de ver a cualquierprecio lo que le [Link] un ver que no tiene conciencia y
que esm ás continuo,hasta elpunto de ser fusionalen estado bruto y hasta en la violencia m ortaldel
carnivorism o.

H ay m ovim ientos a los que nos resistim os violentam ente,pero cuya influencia es tan poderosa que nos
em pujan con brusquedad a situacionesque no nos atraen.C edem os a nuestro pesar.C edem os com o cedería
un dique.N uestros astros m ás antiguos nos siguen atrayendo hacia sus órbitas [Link] astros son
nuestros palacios odiosos.
Los tom anos llam aban sidera a estos [Link] oponían a las estrellas (stellae) com o grupos de stellae que
form aban im ágenes,«constelaciones»,una serie de signos que se siguen,que sobrevienen y luego se retiran
delfondo nocturno en eltranscurso delinvierno:un rinoceronte,un cazador,un bisonte,las Plé[Link]
cuatro sidera eran los astros que culm inaban a finalesde invierno y que anunciaban sobre elfondo negro de
la bóveda celeste la inm inencia de la prim avera,elretorno de las crías,los brotes y los colores,el
renacim iento del Prim us tem pus,la inm anencia de la caza en cuanto nacían las cam adas vivíparas.

Estos astros,que nos observaban en elm om ento de nuestro nacim iento,sideran 1 eltiem po de los hom bresy
prescriben las alegrías,los partos,los sacrificios de las prim icias y de los recién nacidos,las recolecciones de
los frutos,las depredaciones renovadas,los ritos que garantizan elretorno anual(la supervivencia anual) de
todas las cosas.
Estos astros sideran a los anim ales,sus cópulas,elrecorrido delsol,las lluvias,los brotes,las flores,los
frutos,a nosotros.

U no de esos astros,y uno delos prim eros,esun gesto fem enino inexorable e inexorablem ente im púdico.
Elprim er gesto de las m ujeres,por puritanas que sean,incluso antes de que se corte elcordón que liga al
recuerdo de su m undo interior alniño que acaban de expulsaralaire y la luz,consiste en abrirle las piernas
para descubrir su sexo.
Seguim os siendo algo que grita,es decir,que no habla,observado desde la prim era m irada a partir de la
diferencia sexualy no a partir delrostro.
D espués nos confían a esa m irada que ha visto,que em pieza a hablar de cierta m anera a partir de lo que ha
visto,que nos da un nom bre a partir de lo que ha visto,que com ienza a enunciaruna lengua incom prensible
y la supone nuestra a partir delprim er [Link] lo que tanto los naturalistas com o los sociólogos llam an
im [Link] queda ese resto sin lenguaje,ese brusco gesto inicialque no podem os olvidar:nuestras
piernas abiertas con violencia y esa m irada ávida y rápida que clasifica a partir delsexo desnudo que

60
Vida secreta PascalQ uignard

descubre,que nom bra,que a partir de ese m om ento –quizáselm ás violentam ente sexualde todos los que
podam os experim entar– habla para siem pre en nosotros y pos nosotros.
______________

1
 En francés,sidérer significa pasm ar,desconcertar,apabullar,dejar [Link]érm ino deriva dellatín sideratus,alcanzado
por la influencia de los astros.D ado eljuego constante delautor con eltérm ino,asícom o con elvocablo por élfraguadodésidérer
y elverbo considérer a lo largo de los capítulos siguientes,en lugar de optar por traducciones m ás ortodoxas pero m enos
consonantes nos hem os tom ado la licencia,para facilitar la coherencia deldiscurso,de em plear elgalicism o «siderar» y sus
derivados «desiderar» (des-siderar) y «considerar» (con-siderar).EL caso se repite,com o ellector tendrá ocasión de com probar,
con algunos otros térm inos,a los que esperam os que elpropio desarrollo deltexto conceda cartas de naturaleza durante la lectura.
(N .de la T.)
*

D espués,sólo elegim os las distintas vidas que nunca nos separarán por com pleto delazar.
N o som os concebidos.
N ingún serhum ano ha sido concebido.
En la pareja que se abraza nadie concibe lo que ha de venir cuando,a posteriori,som os [Link]
m ucho que lo intentásem os,lo concebido no correspondería en absoluto a lo engendrado.D urante tres
m illonesde años,la cópula de las m ujeresy los hom bresno ha sido un acto que decidiera una concepción y
anticipara,diez lunas después,un parto sangriento.
A labrazarsu desnudez,los cuerpos apagan una sed que los precede y sacian una excitación que ignora su
fin.
Elnacim iento no esuna elección.
La posibilidad de m orir no esuna elección.
N uestros antepasados no son una elección.
La lengua que nos im pregna antesde que la hablem os no esuna elección.N uestra racionalidad no es una
elección.N o podem os hacer nada contra eldía,la sem ana,las lunas,las estaciones,elaño,elenvejecim iento,
le tiem po.N unca nos librarem os delham bre.N idelsueño.N o hem os elegido [Link] os
fascinados en la totaldependencia de los prim eros m eses.

¿Q ué es elam or?La sexualidad nos cautiva a [Link] la influencia,la dependencia originaria,elpasado


nos cautivan diez vecesm á[Link] o influencia a la im pronta antesde la m em [Link] o dependencia
originaria a las condiciones de la condición,im aginaria,sim bólica,lingüística,sexual,m am ífera,naciente,
m ortal,hum [Link] o pasado a la influencia fingida dellenguaje convertido en lengua y en soporte de la
m em oria y de la identidad.
¿Por qué la influencia sin m em oria sigue cautivándonos de m odo irrem ediable,inm em orial,ahistórico?
Porque ya nos ha [Link] decir,por fascinación.
N o sabe deltiem po,porque esantesdeltiem po.
Elnacim iento hum ano es antes deltiem po,y la cópula que precede a la concepción interna propia de los
m am íferos vivíparos constituye elA dviento de ese antes.

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Vida secreta PascalQ uignard

[Link] desgracia,la sexualidad no nos ha capturado alnacer,sino m ucho antes de nacer:alnacer,ya


no som os sino su fruto.

Capere es elverbo de los [Link] or cautiva,la influencia capta,la lengua captura,la dependencia
fam iliar acapara com o los labios y las m iradas de la m adre acaparan los labios y la m irada delniño,lo
alim entan y alfin elcurioso alim ento llam ado lenguaje se introduce tam bién en sus bocas y pasa de unos
labios a otros porque no podem os pasarnos todo eldía devorando.

Los ojos de nuestra m adre son elprim errostro.


¿Cuándo se convirtió en rostro elcielo?
(Elcielo sigue siendo elrostro de una m [Link] inform ativos m eteorológicos en los países m enos
agrícolas,los m ás industrializados,reúnen las m ayores audiencias ante los aparatos de visión lejana,las
«tele-visiones».M ás que las religiones,los deportes,las guerras,los m itos,etc.,las «pre-visiones» delsoly de
las nubes alcanzan los índices de audiencia m ás elevados.)
¿Q uién no alza la cabeza todos los días de su vida allevantarse,com o cuando nació,y busca en lo alto una
expresión?
¿Q uién no interroga la m eteorología celeste para leer en ella elrostro deldía que com ienza?
¡C ielo,te cam bia la cara!
A vecesno eselcielo,sino elhum or m ism o de la vida lo que cam bia de rostro.
¡C ielo,cóm o te ha cam biado la cara de pronto!
¿Ya no m e quieres?
Todas las im presiones delalm a se reflejan en un rostro aligualque vem os reflejado en elcielo eldía que se
anuncia cuando nos levantam os,abrim os la ventana,em pujam os las contraventanas y alzam os la cara hacia
él.

Los deseos avanzan y se retiran com o las olas que periódicam ente se desbordan sobre la orilla.C am inam os
por un m ero terraplé[Link] se rom pió cuando nacim os.A ntesde expulsarlo que se va a separar de ella
tom ando la form a de su hijo,la que lleva en su seno lo-que-aún-es-su-cuerpo rom pe aguas.

N adie se libra para siem pre delocéano de su propia pasión.

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Vida secreta PascalQ uignard

 Xiv 
 La noche
Por la noche,elm ar am arillo se extendía ante elpuerto de A trani.
Q uedaban algunos pétalos m ás blancos que saltaban de ola en [Link] que revoloteaban.
Por su parte,las som braslejanas se alargaban cada vez m ás,antes de que cayera elcrepúsculo tiñendo el
horizonte de la extraña sangre que derram a elcielo.
Sentía en elritm o de m ipropia sangre una pérdida total,infinita,dulce,inexorable y rítm ica.
Era una especie de hem orragia interna delcielo m ism o,vom itando sobre las aguas.
La caída de la noche instaura una debilidad que lelva elcuerpo alsueño.
¿Cuáles la noche en la caída de la noche?
Sim plem ente,la única noche absoluta.
Porque no hay noche que no sea absoluta.
A lfinalde cada día,la noche que cae es absoluta.
C ada vez,alfinalde cada día,vuelve toda la noche,la noche sideral.Y allíse queda.M ientrasque cada
m añana,con eldolor delalba,con la acritud delcuerpo en su excesiva plenitud,con la conciencia,no
siem pre vuelven todo eldía no toda la claridad.

 Argum ento delsueño. C reo que elsueño no desea la noche en la que se hunde.
C reo incluso que podem os decir que los anim alesy los hom bres huyen de las tinieblas durm iendo.
La alucinación esm ásfuerte que la noche que anula la im [Link] elpensam [Link] bién eselam or.
C errar los ojos,soñar,es ver todavía,es ver im ágenes cueste lo que cueste,es no dorm ir deltodo.
Soñar eshuir de las tinieblas que envuelven los ojos de los m am íferos;los m ism os anim ales que,para
reproducir su im agen,prefieren la gestación interna y oscura.
H ay una huida en las im ágenes,y su punto de fuga está en la tiniebla que es com o elcorazón de las tinieblas,
de la que elsueño se protege con ayuda de una especie de visión espontánea y,en cualquier caso,
[Link] bre no sueña por capricho o por deseo.H ay una extraña invención delpudor antesdel
hom bre que visita sus escenas oníricas,hasta elpunto de que podríam os pensarque las tinieblas terroríficas
e inform esson talvez m ás im púdicasque los sueños.

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Vida secreta PascalQ uignard

Sin em bargo,algunas locuras huyen m enos que los sueños y las pesadillas (que sólo son una m ala lectura de
los sueños,una lectura m aldispuesta de un texto siem pre siderado por lo que en élvuelve una y otra [Link]
sueño tam bién es una fiebre de pasado).

Elsueño quiere elcum plim iento deldeseo,lo concede en una alucinación que em puja hacia su form a,se
une con lo que añora in absentia.
Es una visio por [Link] una visión influyente.U na visibilidad inm inente.
Elsegundo argum ento es elque sigue:elorigen delfuturo debe situarse en la im agen onírica.
Las constelaciones de estrellas en elcielo (las sidera)fueron especies de anim ales que se iban y regresaban
anualm ente,que vivían,que precedías las estaciones com o elganado precede a los depredadorescarnívoros
que lo espían y a los carroñeros que lo sobrevuelan.
Elam or tam bién es un sueño que se actualiza,que recobra la identidad de percepción m adre-hijo,elflujo de
ida y vuelta de rostro a rostro,perpetuam ente de rostro a rostro,la identidad que se revela en la relación de
fascinante a fascinado.
Elam or recupera,incluso antes de la división en dos form as que perm ite la fascinación,la identidad de
sensación (de m adre a feto) y la identidad de pensam iento en elseno dellenguaje (de significante a
significado).
Todos estos hallazgos son ilusorios,porque no han sido contem poráneos.Y por eso no se pueden
[Link] anacró[Link] em bargo,los am antes los experim entan com o sielA ntaño irrum piera en
ellos a sem ejanza de la erupción de un volcán.

 Argum ento de lossím bolos. Invariablem ente,elam or obra com o silos dos sexos diferentes,m ás que
oponerse,se articularan entre sí,aligualque un significante y un signifi[Link] febrilidad,que a decir
verdad es lingüística,se halla en elorigen de los sym [Link] sym bola son los verdaderos [Link]
antiguos griegos rom pían vasijasde barro en elm om ento delintercam bio o de la inhum ación.C uando
acercaban entre sílos bordes rotos,los fragm enta se unían,encajaban com o las m andíbulas [Link]
llam aron sym bola.A sícom o los párpados cierran sobre los ojos,en ellos se ajustaban la hospitalidad y el
reconocim iento delam [Link] elorigen de la m oneda –donde,m ás allá de la am istad,se equilibra todo
intercam bio– hubo [Link] dos sexos hum anos que se contem plan fuera de la sexualidad,en
elam or,creen ensam blarse com o sím bolos de barro [Link] or es una locura delintercam [Link]
fascinación preside la invención delintercam bio,la ruptura de los sym bola y su reajustam iento.Y,com o los
 fulgura,se hunden en la noche.

Elerror propio delam or responde a que m acho y hem bra no se oponen com o significante y significado.

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Vida secreta PascalQ uignard

Pero la m ujery elhom bre,alm irarse a los ojos,se confunden.

Los am antes están som etidos,m ás que a cualquiersigno,a los sím bolos (a ese error que confunde la
diferencia sexualy ellenguaje hum ano).Los am antes se creen los elem entos de un lenguaje inefable,
ultrasingular;creen form ar un nom bre propio presocial,inaudible para la sociedad inm ediata (la fam ilia,el
entorno,elvecindario).Im brican lo que les sirve para reproducirse y para [Link] ante y la am ante
deberían transform arse en ese nom bre (sustituido,en las sociedades reciente,por la frecuente encesidad de
sacrificarelpatroním ico para cam biarlo por elpatroním ico socialdelam ado),un nom bre propio e inaudito
cuya función sería com parable a la de un interruptor que detuviera ellenguaje .

Elargum ento IV es antijurí[Link] la Introducción a la teoría delD erecho ,K antdefine con m ucha firm eza el
m atrim onio com o «elintercam bio contractualde las facultades sexuales de los cuerpo».
Elm atrim onio se opondía frontalm ente alam or,que en este caso deberíam os definir com o la im previsible
identidad psíquica.
A fin de cuentas,en elam or,dos seressexuados de m odo diferente no intercam bian nada:se creen iguales.

En las sociedades hum anas,la identidad de cada cualestá totalm ente som etida allenguaje,es decir,al
intercam bio de sípor los otros o de cada cualpor [Link] es lo que las define com o sociedades (elnom bre
delabuelo que pasa alnieto,elpatroním ico delesposo que pasa a la esposa,etcétera).Elam or es el
acontecim iento intem poralm ediante elque la identidad de una m ujero de un hom bre deja de pronto de
estar íntegram ente som etida alintercam bio que ejerce un [Link] elparentesco desafiliado,elestatuto
pisoteado,la clase encarnecida,la genealogía [Link] or escapa altexto social,a la iniciación,al
tiem po ritual,a la deuda genealógica,a la ligadura fam iliar,alcircuito de intercam bio de nom bres,de
poderes,de bienes.D e inm ediato,todas estas instancias intentan desquitarse con los am antes que huyen de
ellas.
Podem os proponeruna definición universaldelam or:está enam orado elserhum ano que cae en elO tro sin
m ediación [Link] relación am orosa caracteriza la fascinación que no sale delcircuito interno,el
intercam bio que no ha pasado por elintercam bio externo.

Corolario púdico. Elam or –a diferencia delm atrim onio– redescubre la sexualidad, pero por casualidad .Los
que se fascinan responden de m ala gana a una llam ada que proviene,m ásque de sus propios cuerpos,de la
vibración de una cuerda interior,y que los lleva a la sexuación prim itiva de la escena prim [Link] elam or,

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Vida secreta PascalQ uignard

la sexualidad no es elprim erobjetivo.N o es prim ordial,com o en eldeseo.Y tam poco está instrum entada
no esfuncional,com o en elm atrim onio.
Precisam ente porque cada uno de los am antesbusca elorigen de la concepción de cafa uno de los sexos,los
am antes tropiezan con la escena,esa escena los sidera y caen en ella.M itesis es la siguiente:los enam orados
pueden hacerelam or por sorpresa.
C om o en las declaracionesde gendarm ería de los siglos XV IIy X V IIIen los que la m uchacha encinta dice
haber sido la prim era sorprendida.N o es forzosam ente una m entira (una absurda hipocresía,un
fingim iento).
Puede que elcoito,elir-juntos (en latín, co-ire),la desbordara de buena fe.

La fascinación se apoya en dos palabras:borde y desbordam iento.


C ada noche –delante de Paestum – elm ar se desbordaba en la noche .
Bajábam os todas las noches.
A llíera donde nos gustaba cenar,alaire libre,con elruido delm ar.
A ntes de la cena,m ientras bebíam os vino,m irábam os elm ar decolorarse en elhorizonte,sobre la
im perceptible línea delprom ontorio.
Entonces,rodeados por esa belleza,cenábam os.

Elritm o de la noche y tam bién elritm o deldía,com o elde las olas y las m areas,se desposan,se ajustan,se
dislocan,saltan,se desbordan,vuelven a em pezar.

La m asa delocéano esinform [Link] m asa eselorigen de lo inform e,y por eso nos hace experim entartodos
los sentim [Link] despliegan en ella,sin form a,sin m ás esqueleto que elm [Link] y vienen com o sus olas,
acom eten a quien ve com o sise hubiera ido,com o silo hicieran tam [Link] a [Link] lo
que esdifuso en elfondo de nuestro corazón encuentra allísu form a ausente y su dilatación ilim [Link]
lo que no está com puesto en elfondo de nuestro corazón,todo lo que sigue siendo indefinido,se m oviliza a
su incierto contacto.
Incierta,incierta es la palabra m ar.C om o sus olas.
Inciertos com o los vasos que com unican entre síelnivelde agua y lo equilibran,elcuerpo y elm ar se
vierten eluno en elotro y se equilibran desbordándose sin descanso sin desbordarse jam ás en elvestigio de
la única fuente que los reúne,que los em puja a abrazarse en una m ism a fuente elem ental,elantañ[Link] ar
eselA ntaño.

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Vida secreta PascalQ uignard

Los sentim ientos provienen de los hum oresque provienen de los intercam bios de las nubesy de los coloresy
delvapor que iban y venían entre elprim er océano y elprim er sol,antaño,antes incluso de que las tierras
surgiesen y la vida anim alinventara sus cuerpos sobre las tierras.

M .y yo descendíam os cada noche las interm inables escaleras delacantilado.D e pronto dejábam os atrásla
antigua m uralla y pisábam os la playa arenosa y nos rodeaba la noche que devoraba elm ar.
Las olas proyectaban ante sí,alalzarse sobre la arena pardusca,de un gris oscuro,una som bra negra que de
repente sepultaban com o una m andíbula superior,preanim al,antes de retirarse para volver a proyectar esa
som bra,esa som bra que em pezaba a serla oscuridad de un nacim iento distinto alde la noche,esa som bra
que las precedía.
Yo sentía que una som bra m e precedía en m ivida.
Escrutaba esas som bras bajo las olas que las hacían surgir.

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Vida secreta PascalQ uignard

 XV 
FA SC IN A 
¿Por qué los antiguos rom anos colocaban fascinus,fascinum en todas las esquinas de las calles,en los
tejados,en la entrada de todas las habitaciones,alpie de las lám paras,en la vajilla,en las cam panillas,en las
 joyas,en todas partes?
Los encargados de los m useos abrían para nosotros los depósitos de los sótanos,donde se am ontonaban en
la oscuridad y elpolvo.
¿Por qué pondrían tanto em peño en ocultar a la vista delpúblico a aquellos m iles de testigos cuya apariencia
obscena,supersticiosa e innum erable seguía haciéndolos reír?
¿Por qué esta incesante protuberancia llam ando la atención sobre ella? (Y no sobre la propia protuberancia
eventual,involuntaria.)
H ay que argum entara partir deltiem po.
¿Q ué eseltiem po? Lo que ellenguaje ordena en tres dim ensionesen torno a la tom a de la [Link] que,
por función,ignora eldepósito que se ha aglutinado en torno [Link] cría delhom bre es
prem atura,la m em oria consiste en ese retraso que desfasa para siem pre su función con relación a la
existencia que ya ha llevado.Éste es elprim er argum [Link] espina,la arista sexuales m orfológica:presenta
dos estados claram ente disform es en [Link] la m orfología ignora eltiem po elm ism o que elespacio,
en elespacio,precede altiem po,que sólo rubrica su expansió[Link] sexos no saben deltiem po.Y su
presencia,sus costum bres involuntarias,nos trastornan o nos incom odan com o órganos fósiles,zoológicos,
inhum anos,prepaleolíticos,entados sobre nosotros m ism os.U r en elcentro de nosotros m ism os.M e cuesta
distinguir a Van Eyck de Bach en elrecuerdo que tengo de sus obras,aunque los separen los siglos.M e
habría gustado serelalum no de Sem im aru.M e habría gustado serel acom pañante de [Link] tengo
que pensarlo dos veces para desglosareltiem po,elespacio,las lágrim as,la voz ronca,elbajo som brío (el
 ground)que los separan.
M e habría gustado desleír polvos de coloresen una vasija de m adera y tenderlos alm aestro de Flém alle.
Se trata de la sencillez que agrede con m ayor pureza,la protuberancia de las cosasque surgen en un aluz
cruda,arrojando una som bra m ás clara que la m uerte.
Es tam bién la últim a parte delinvierno,o elprim er asom o de la prim avera.
Los diez m eses que siguen ya no tienen esa arista que proporciona un relieve sin par a lo que aparece otra
vez de la vida.

Siem pre hay un ángulo m uerto.N uestra m irada parte de un solo cuerpo.A unque m irem os atrás,aunque
instalem os todos los retrovisoresdelm undo,nunca verem os la escena que nos hizo y que nos tienta y en la

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Vida secreta PascalQ uignard

que todavía no estam [Link] que falta no es sólo un fragm ento de la im [Link] que echam os de m enos no es
sólo un fragm ento [Link] m ásque un cuerpo,porque lo que nos desconoce en esa escena son dos
cuerpos.N os falta para siem pre la diferencia que nos separa:en prim er lugar com o diferencia,en segundo
lugar en la posición propio delotro sexo.A esta triple inexistencia m ás un jirón de tiem po se sum a cada día,
cada noche,cada hora otro jirón de tiem po finito pero inm enso:eltiem po que nos sobrevivirá y en elque
faltarem os de nuevo.

[Link] la visión nos llam a un fragm ento de im agen,pero nunca lo verem os.
2.U n fragm ento de cuerpo atrae.(N o se m antiene taly com o [Link] fascinus es altam ente tem poral;en
prim erlugar,essu m ism a m etam orfosis lo que lo hace aparecer;en segundo lugar,la breve duración de la
nueva form a erigida hace de esta últim a un espacio poco frecuente en eltiem po.)
[Link] unce esa im agen que llam a y ese fragm ento de carne que la tienta,pero los fragm entos nunca se
corresponden com o sím bolos (nunca se ajustan com o sihubieran sido desgarrados de un solo cuerpo).N o
encajan deltodo,y los am antes se separan.

Elabrazo sólo puede aferrarse a una [Link] a no tenía en sím ism a littera donde [Link] de
los ojos,fascinados por elsueño que la visión y ellenguaje reflejan en elespacio que sus presencias
distienden en elcerebro,no tenía literatura donde volver a representar,en silencio,la inscripción debida a la
im [Link] decir,sus nom bres [Link] decir,sus sidera.
D e ahíviene la lectura.

En el«Infierno» de D ante (V,131),Paolo y Francesca leen juntos [Link] élse define elam or com o un
doble abrazo:elabrazo dellenguaje y elabrazo delsilencio.
Es elabrazo del lenguaje acallado.
A híestá elvínculo entre la experiencia delam or y la de la lectura.
U na de las sorpresas de esta m editación sobre elam or es esta correspondencia esencialque atisbo entre la
experiencia delam or y la experiencia de la lectura.
U na m ism a privación de la oralidad.
U n m ism o lenguaje privado.
Paolo da M alatesta y Francesca dicen lo m ism o que Pedro A belardo y Eloísa (o alm enos dicen lo m ism o que
Eloísa aprendiendo a leercon Pedro A belardo).

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